Discurso - Universidad de La Sabana

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Discurso de Agradecimiento
Ceremonia de Alumno Distinguido y Meritorio de la Facultad de Ingeniería
Por: Carlos Javier Navarro Añez
21 de abril de 2016
Es un honor tener la posibilidad de dirigirme a ustedes. Para empezar, quiero felicitar a todos los
compañeros que fueron nominados y seleccionados, espero que éste sea sólo el comienzo de
muchos logros que consigan fruto de su perseverancia y dedicación.
Este es un buen momento para agradecer a todos aquellos que no he tenido el valor de agradecer
en este tiempo. En primer lugar, quiero agradecer a este país que me abrió las puertas, que me ha
permitido crecer como persona y robarle un poco de sus costumbres, como comer bandeja paisa,
morcilla y hasta prender velitas el 7 diciembre, aunque todavía no bailo salsa como un caleño, si
canto La Tierra del Olvido de Carlos Vives como si fuese un colombiano, por todo esto, gracias
Colombia.
Tengo que agradecer a esta universidad que para mí es mucho más que una universidad, es el
lugar donde me siento más cerca de mi familia, donde no paso un segundo sin aprender algo
nuevo y eso se debe a los excelentes profesores quienes se toman el tiempo de enseñarnos algo
más que un cronograma académico. Gracias profesores, gracias Universidad de La Sabana.
Sin duda alguna también debo agradecer a todos mis compañeros, y es que si yo pudiese dividir
este premio en 100 pedazos lo haría sin pensarlo, porque sé que esto no se gana solo y que hay
muchos que se lo merecen tanto como yo. Amy Poehler decía: “Busca un grupo de gente que te
rete e inspire, pasa mucho tiempo con ellos, y cambiarán tu vida. Nadie está hoy donde está sin
haber estado rodeado de esas personas”. Gracias a todos ustedes por ser esas personas que
inspiran mi vida.
Cuando me vine a Colombia decidí dejar atrás a mi familia, pero me di cuenta que una familia no
necesariamente se reduce a un vínculo sanguíneo, por eso tengo que agradecer a mis vecinos de
habitación, que hoy son mis hermanos, no sólo los que están viviendo hoy conmigo, sino también
aquellos que no pudieron continuar por la situación que se vive en mi país. No se imaginan lo
importante que son sus consejos y esos empujones para salir adelante, gracias por estar siempre
conmigo, gracias por ser mis hermanos.
Mi segunda familia, mi familia colombiana, los que me enseñaron a comer morcilla y bandeja
paisa, esa familia que mi novia Ana María me comparte, sin duda alguna le doy las gracias por todo
lo que son conmigo y todos los valores que han sembrado en mí.
Por último quiero agradecer a un héroe. Cuando somos pequeños nuestro héroe es aquel que
gana todas sus batallas, es ágil, y a veces manejan naves extraordinarias. Cuando crecemos nos
damos cuenta que los héroes no necesariamente son fantasiosos. Mi héroe ha perdido capacidad
de batalla, no pelea como Superman, ni maneja el batimóvil de batman, es un héroe de carne y
hueso, es simplemente mi héroe y ese es mi abuelo. Él fue esa persona que me brindó la
posibilidad de salir de mi país de origen, aunque la realidad fuese difícil y gracias a él puedo estar
acá hablando con ustedes. Gracias abuelo por enseñarme a ser quien soy, eres mi modelo a seguir.
Terminando ya de agradecer les quiero contar una anécdota: hace ya un mes en la oficina de la
directora Sandra Jarro, ella me preguntaba que cuál era mi motivación, luego de un par de
minutos llegué a una conclusión que hoy quiero compartir a todos ustedes, lo que me motiva es
dejar en alto a mi país. Cuando las personas emigran se convierten en embajadores y desde esa
perspectiva yo quiero que todas las personas conozcan esa parte de nosotros los venezolanos, que
en este momento por la situación económica, política y social se está opacando. Nosotros no solo
somos aquellos que están pasando por un mal momento, somos mucho más que eso. Somos
personas alegres, capaces y perseverantes. Reconozco que no es sólo Venezuela la que está
pasando por situaciones difíciles y que parece que el mundo de allá se estuviese cayendo a
pedazos, pero es realmente un gran momento para seguir nuestra curiosidad y ser ambiciosos.
Nosotros somos el futuro de nuestras naciones y del mundo. Como decía John F. Kennedy:
“Nuestro progreso como nación no puede ser más rápido que nuestro progreso en la educación.
La mente humana es nuestro recurso fundamental”. Por eso los invito hoy a ser estudiantes, a
empaparnos de esos valores que nos ofrece la universidad en el día a día, siempre en búsqueda de
la verdad. EL MUNDO NOS NECESITA A TODOS.
Como personas los invito a que se enamoren de su país a que se sientan totalmente orgullosos de
esas costumbres que les enseñó su mamá o su abuela y que seguro pasarán a sus hijos. Recorran
de norte a sur, de este a oeste, su tierra y no esperen que sea ya demasiado tarde para valorar lo
que tienen.
Debemos esforzarnos bastante en todo lo que hagamos, no sólo por dar una buena imagen de
nosotros sino por dar una buena imagen de nuestro pueblo.
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