Discurso pronunciado en la Ceremonia "El paso de la luz", con

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Discurso pronunciado en la Ceremonia "El paso de
la luz", con motivo de la terminación de estudios
profesionales de la generación 1992-1995 de la
Escuela de Enfermería del Centro Médico
Nacional Siglo XXI.
México, D.F., junio 23 de 1995.
Señor
doctor Héctor Mario Madrazo, Director Medico del Instituto Mexicano del Seguro
Social;
Estimado amigo, doctor Gaudencio González Garza, primer Subdirector Médico de la
Institución;
Queridas enfermeras y directivas de la Escuela y de los servicios institucionales que se
encuentran en este acto;
Amigos y amigas enfermeros;
Respetables padres de familia:
Es para mí una gran satisfacción asistir a esta ceremonia de "El paso de la Luz", de la
Escuela de Enfermería del Centro Medico Nacional "Siglo XXI" en la que se gradúan 38
profesionales de la enfermería de excelencia, que se unen a las 252 más, que también se
gradúan procedentes de nuestras escuelas de Monterrey, Guadalajara, Mérida, Tijuana y
Sonora, de la generación 1992-1995.
Hoy, además de renovar una tradición, este trascendental acto nos da la oportunidad de
brindarles un reconocimiento y reiterar nuestro afecto y compromiso a todas las enfermeras
del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Las enfermeras son, sin lugar a dudas, el pilar de la atención médica, ejemplo de humanismo
y de solidaridad humana, son la expresión viva de calidad y de la calidez que el Instituto le
brinda a sus pacientes.
Con esta ceremonia hacen ustedes el compromiso de velar y ser la luz de todo enfermo que
esté en sus manos. Asimismo, hacen un juramento de defender la vida, lo cual deberá guiar
toda su labor.
La profesión a la que ahora se incorporan es reconocida por toda la sociedad y todos los
miembros de la comunidad IMSS; profesión que exige de ustedes la interiorización de un
espíritu de servicio, que se sustente en la atención a la comunidad y en el acompañamiento
de los equipos médicos de alta especialidad de los cuales ustedes serán parte.
Las enfermeras que se gradúan tienen el compromiso de llevar a cabo las siguientes tareas
en el cumplimiento de sus labores:
Ustedes deberán asimilar técnicas específicas de trato con los pacientes; es necesario crear
un vínculo entre su labor y la de los médicos de familia, para lo cual se les pide que
desarrollen una alta capacidad resolutiva, para brindar una atención más integral entre el
paciente, enfermera y médico; y finalmente, requieren integrarse a los distintos equipos de
forma permanente, para desarrollar mejor sus habilidades que se traduzcan en óptimos
resultados.
Esto entraña una gran responsabilidad pero también un merecido honor. El Instituto no
podría atender diariamente a 700 mil personas sin su trabajo; no podría realizar más de 3 mil
500 intervenciones quirúrgicas todos los días sin su colaboración; y más aún, no sería
factible que cada hora en nuestras instalaciones nacieran 86 niños sin la presencia de las
enfermeras.
Ustedes siempre han sido el sostén de la atención médica, por ello es indispensable que en
estos tiempos, sean también parte fundamental de nuestro proceso de reforma.
La Institución hoy reflexiona y debate los cambios que requiere; las reformas serán para
fortalecer sus principios, para mejorar sus servicios, para tener certidumbre y viabilidad
financiera y ensanchar sus horizontes.
Es indispensable que los derechohabientes reciban un servicio de mayor calidad, que tengan
mayor satisfacción, libertad de elección, así como acceso a pensiones más dignas y justas y
un número más amplio de lugares en nuestras guarderías.
Pero también es imprescindible que los prestadores de servicio, como las enfermeras,
tengan una mayor satisfacción y más claros estímulos por el desempeño de su trabajo, que
sientan un respaldo más decidido y que ante todo, se amplíen sus posibilidades de desarrollo
y tengan plena certidumbre laboral.
En medio de las circunstancias que vive el Instituto hoy, me permito reiterar en este tan
significativo acto:
Que el Instituto Mexicano del Seguro Social es patrimonio del pueblo y en sus manos
seguirá. La rectoría de la seguridad social continuará en manos del Estado. La privatización
nunca ha sido ni será opción para el IMSS.
En respuesta a sus inquietudes que me llegaron hasta la Dirección General, es necesario
señalar que nunca se ha pensado modificar la estructura de confianza de enfermería. Las
jefaturas y subjefaturas de enfermeras se preservan. A todas quienes obstentan estos cargos
les reiteramos nuestro respeto, nuestra admiración, nuestro reconocimiento por la enorme
responsabilidad con la que cumplen, y les reafirmamos que son parte insustituible del Seguro
Social.
Amigas y amigos:
Evitemos los rumores y no caigamos en la desinformación. Las reformas al IMSS que se
preparan, que lo hacemos entre todos por consenso y escuchando todas las voces, son para
fortalecerlo y no para debilitarlo; son para ampliarlo, no para desmantelarlo; son para
preservarlo no para destruirlo.
Las reformas al IMSS son para darle permanencia viable a esta Institución que es uno de los
más importantes activos de nuestra Patria. Su trascendencia social es insustituible para los
mexicanos.
Las enfermeras, expresión de vocación de servicio, de trabajo humanista, de sensibilidad, de
entrega, de esfuerzo cotidiano por el bienestar de los demás son y seguirán siendo el pilar
fundamental de la atención médica del IMSS.
A los enfermeros y enfermeras que hoy se gradúan, les expreso mi reconocimiento y mi
felicitación por su esfuerzo tesonero, por su vocación de servicio, por su humanismo
manifiesto, y por su compromiso institucional. Les deseo el mayor de los éxitos en esta tan
trascendente carrera que ustedes han escogido en beneficio de la humanidad, y en beneficio
de la grandeza de México.
Muchas felicidades.
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