Las relaciones de poder en parejas de varones homosexuales

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Las relaciones de poder en parejas de varones homosexuales.
Humberto Flores Dorantes.
[email protected]
Resumen. En una sociedad como la nuestra que posee un carácter heteronormativo y
falocéntrico, se espera que cualquier recién nacido sea heterosexual y en el caso de los
varones que tengan la capacidad de dominar a los que lo rodean, en especial a su pareja.
Esta manera de formar la subjetividad del individuo marcará a todos los hombres con el
“sello” de dominantes sin tomar en cuenta su orientación sexual; dando pie a que dentro
de las relaciones de pareja de varones homosexuales se presenten conflictos para no
permitir ser dominado y mantener un estatus de dominante, presentándose conflictos
como: comparaciones por logros
obtenidos,
manejo de la economía, la fidelidad /
infidelidad, la aceptación abierta o no de su orientación sexual, los estereotipos sociales y
el control de la relación, que conllevan a recrear, de acuerdo a Foucault, el juego del
poder y la dominación en los miembros de la pareja, es decir, entre una posición de
dominado y una de dominante.
Palabras clave: conflictos, poder, masculinidad, heteronormatividad, falocentrismo.
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Introducción
Al formar parte de la sociedad los seres humanos son impregnados de atributos y
roles tanto físicos como sociales que serán esperados
actúen como definitorios o
apropiados para cada individuo. Estos llegan a ser un factor importante para la
denominación del sujeto y para que éste construya su personalidad.
El sexo es uno de los primeros rasgos para definir a una persona. Este rasgo físico
le otorgará al sujeto una amplia gama de atributos que debe de cumplir ante la sociedad
para poderse definir completamente como hombre o como mujer.
Como en nuestra cultura
aun predomina un tinte androcéntrico; a todos los
hombres se les va a asignar un poder invisible el cual tendrán que demostrar ante los
demás y que poseerán de manera total e incuestionable, que estará esperado que se lleve
a todos los ámbitos donde se desenvuelva el sujeto. Este poder será otorgado de manera
dosificada y de acuerdo con el cumplimiento de las características demandadas por la
sociedad y muchas veces estará presente mediante esquemas internalizados en cada
varón,
dichos esquemas dejaran un modelo estructural de pareja
que se ve en la
sociedad, siendo estos modelos en los que frecuentemente el hombre sea quien tome o
quiera el poder en la relación
Estas internalizaciones estarán presentes sin importar la orientación sexual, por lo
tanto a todo varón se le criará para repetir estos modelos de dominación heredados del
estereotipo machista de rol de género predominante.
Ya que en toda relación humana se va a ver reflejada una relación de poder
(García, 2005) y en una sociedad como la nuestra, donde los hombres son los que están
aparentemente destinados a tener el mando en cualquier ámbito; se esperará que en la
relación de pareja se conserve ese control, otorgándole un sello de dominante.
Entonces, si uno de los ideales genéricos más importantes para los hombres es el
del machismo habría que preguntarse si. ¿Será que este ideal conlleva una lucha de
poder en parejas de varones homosexuales?.
Dentro de una pareja de varones homosexuales se puede llegar a identificar de
manera más clara la existencia de alguna lucha de poder, ya que a ninguno de los dos se
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le crió para ser el dominado dentro de cualquier relación, y los campos de comparación
son mayores que los que existen dentro de las parejas heterosexuales.
En este trabajo se analiza el tipo de relaciones y conflictos que se presentan en dos
relaciones de varones homosexuales, descubriendo que la lucha por el poder y el control
se presenta como en cualquier otra relación, sin embargo se encuentran
rasgos de
“valoración masculina” que sirven para ganar o perder ese poder.
Para este trabajo se entrevistó a dos parejas de varones homosexuales aceptados
y con una identidad genérica masculina. La primera pareja (“Roque” y “Mauricio” de 38 y
34 años respectivamente)
cuentan con 8 años de relación, ambos cuentan con una
carrera universitaria ejerciendo en la docencia; la segunda pareja (“Alan” y “Mario” 20 y 22
años respectivamente), ambos cuentan con estudios de bachillerato y laboran en un
supermercado.
Género y homosexualidad.
Uno de los temas principales de este trabajo es el rol de género y la orientación
homosexual; es por eso que es necesario dejar claro las diferencias entre los términos
que pueden dar origen a una confusión, como lo son: la identidad sexual, el rol de género
y la orientación sexual, que si bien ninguno es resultado del otro sí permanecen vinculados
entre si.
Para este trabajo se tomaran las siguientes definiciones.
Identidad sexual:
Es la manera cómo el sujeto interiorizará y representará la imagen sexual con
todos sus atributos (sociales, sexuales, etcétera) de hombre o de mujer con relación a las
características masculinas y femeninas (biológicas, sociales y psicológicas) que estarán
presentes dentro de su ambiente familiar y social. Con las cuales se identificará en una
infancia temprana y que a lo largo del tiempo puede ir cambiando de acuerdo con los
nuevos cambios que se presenten en su entorno.
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“Refers to an individual’s own feeling of wheter she or he is a woman or a man,
or a girl or a boy. Ins essence gender identity is self-attribution of a gender.”
(Kessler, 1978; 8)
Rol de género
Se refiere a la manera en como se definen las características, a desarrollar en la
sociedad, de cada individuo de acuerdo a su sexo (varón o hembra).
“El rol de género se forma con el conjunto de normas y prescripciones que
dictan la sociedad y la cultura sobre el comportamiento femenino o masculino”
(Lamas, 1996; 114)
Orientación sexual:
La orientación sexual será entonces la cualidad sexual cargada de deseo y de
expresiones afectivo-eróticas y que definirá la vida sexual de los sujetos. Esta puede
clasificarse como: Heterosexual (atracción hacia el otro sexo), Homosexual (atracción
hacia el mismo sexo) o Bisexual (atracción hacia ambos sexos).
“Capacidad de ser atraído por
objetos sexuales de unas características
anatómicas o de otras. Tipos: heterosexual, homosexual, bisexual.” (Flores,
1999; 61).
Dentro del rol de género
asignadas a los hombres
es donde vamos a encontrar todas las características
y a las mujeres de acuerdo a sus genitales. En
nuestra
sociedad aun predomina un rol de género machista; es decir que se exaltaran todas las
características masculinas y que serán las que tendrán un mayor valor que las femeninas.
El rol de género siempre tendrá un ideal determinado por la ubicación geográfica y
el momento histórico; en nuestra sociedad el ideal genérico para los varones consiste en
un hombre fuerte, con poder, y con la capacidad de controlar y dominar a los que le
rodean. Para acceder a este ideal se necesitara cumplir ciertos requisitos que la misma
sociedad demandará, dando como resultado que los varones se encuentren en una
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constante evaluación para saber si son aptos o no del “poder innato masculino”. Esta
valoración de la masculinidad estará marcada principalmente por la diferencia y
distanciamiento de los rasgos característicos del sexo opuesto, es decir, se tendrá un
rasgo masculino mayor siempre y cuando las características femeninas que se posean
sean mínimas o preferentemente nulas.
Esta valoración de la masculinidad dará origen a cierto rituales de iniciación en
donde a los varones de corta edad se le instruirá o se le transmitirá ciertos conocimientos
propios del sexo masculino, en donde la principal característica es el alejamiento de la
feminidad..
Una de las cualidades propias de la masculinidad es una sexualidad más libre que
la femenina, dirigida principalmente a la satisfacción personal en donde se dejan a un
lado las emociones y sentimientos (actitudes femeninas); llegando muchas veces a
“convertir en objeto” a la pareja sexual. Esta sobrevaloración del acto sexual, así como la
posibilidad de “convertir en objeto” al otro, le puede facilitar a los varones los encuentros
homoeróticos, sin necesidad de rotularse como homosexual, ya que un encuentro de este
tipo puede ser tomado como una simple satisfacción personal, y además como una
manera de situarse en un peldaño superior al hombre “penetrado”, debido a que al ser
penetrado lo acerca y lo “iguala” a lo femenino.
La homosexualidad es otro de los temas de interés
(específicamente la homosexualidad masculina), es por eso que
de este
trabajo
su definición es
necesaria y se entenderá como la orientación sexual hacia personas del mismo sexo, la
cual estará cargada de expresiones afectivo-eróticas.
Sin importar su deseo sexual, todo varón homosexual tendrá que pasar por los
mismos rituales de iniciación masculina y pasar por los mismos juicios de valor que
cualquier otro varón. Sin embargo, su orientación lo hará formar parte de los “hombres
débiles”, de los “no dignos” del poder masculino, por lo tanto éstos tendrán que crear un
nuevo “rango de poderío” donde pueda pasar de ser dominado a ser dominante. (List,
2005).
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Es por eso que los varones homosexuales tendrán que esforzarse más para poder
obtener un poco del “poder masculino”, ya sea mediante un acercamiento mayor a las
características masculinas o mediante una nueva escala donde no se mida lo “masculino”,
sino lo “femenino”; es decir ya no se va a evaluar que tan masculino se es, sino que se
evaluara el nivel de “feminidad” rasgo que le dará un valor más bajo.
Luchas de poder en las relaciones de pareja
Para hablar de las luchas de poder que se presentan en las relaciones de pareja,
primero es necesario hablar de lo que es el poder y como se le considera. El poder estará
presente en
cualquier relación
manifestándose de diferente manera, dando también
diferentes respuestas para evitarlo o para contrarrestarlo; y así tratar de no perderse ni ser
“aplastado” (García, 2005). El poder puede ser definido como:
Algo que se ejerce, que se visualiza en las interacciones; posee un doble
efecto: opresivo y configurador. (Corsi et al, 1995; 193)
Para Foucault el poder es “una relación entre parejas, sean individuales o
colectivas, esta relación no es más que el modo o la forma de acción de unos
sobre otros. El poder es entonces una acción sobre las acciones del otro, sean
éstas presentes, eventuales o futuras” (García, 2005)
Foucault menciona que dentro de las relaciones de poder se va a presentar una
rebeldía la cual denomina como resistencia; ésta se puede presentar de manera consiente
o inconsciente. Esta resistencia será el resultado de una voluntad que rehúsa ser
controlada. Resalta cinco elementos que son característicos para lograr ejercer el poder:
a)
Sistema de diferencias que se basa en el estatus de los
individuos
poder
b)
Tipo de objetivos que es lo se quiere de la relación de poder
c)
Instrumentos de lo que se va a valer el sujeto para ejercer el
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d)
Tipo de estructura en la que se va a dar la relación de poder
e)
Grados de racionalización de qué manera y con qué magnitud se
darán estas relaciones. (García, 2005)
Para Foucault el poder no permanece estático sino que se convierte en parte de la
relación y se va a ir modificando en el proceso de la relación, por lo tanto este se elabora,
se transforma y se reorganiza constantemente; ya que la victoria de alguna de las dos
partes, terminaría con la relación de poder.
En este trabajo el término poder se refiere a la capacidad y posibilidad de control y
dominio sobre la vida o los hechos de los otros para lograr una superioridad en relación
con el otro
El control constante que busque el varón dentro de alguna relación, será con la
finalidad de auto convencerse de que posee esa capacidad innata e incuestionable, de
ser el dominante y no el dominado, de tener el control de la mayoría de situaciones, y
principalmente de alejarse de la “pasividad femenina debilitante”. Este poder masculino se
ha convertido en un estado natural y propio del orden social, al que las mujeres no pueden
acceder, y sobre todo no tienen el “derecho” de poseerlo ya que es “innato” y digno
“exclusivamente” de los hombres; sin embargo, no es más que el resultado de un proceso
histórico lleno de divisiones sociales marcadas principalmente por el sexo.
Al desenvolverse en una sociedad que está marcada por una diferencia de roles
sociales, en donde aparentemente el punto de diferenciación es la biología, ésta puede
llegar a tomarse como la causa de las diferencias genéricas Bourdieu menciona:
“La fuerza del orden masculino se descubre en el hecho de que prescinde de
cualquier justificación: la visión androcéntrica se impone como neutra y no se
siente la necesidad de enunciarse en unos discursos capaces de legitimarla. El
orden social funciona como una inmensa máquina simbólica que tiende a
ratificar la dominación masculina en la que se apoya: es la división sexual del
trabajo, distribución muy estricta de las actividades asignadas a cada uno de los
sexos (Bourdieu, 2003; 23).
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La diferencia anatómica entre órganos sexuales
puede
aparecer como la
justificación natural de la diferencia socialmente establecida entre los sexos y
en especial de la división sexual del trabajo” (Bourdieu, 2003; 24).
Es decir, desde el momento del nacimiento ya se hará una diferenciación genérica
en los sujetos pues al ver que el bebé posee un pene se le asignará una carga de poder,
el cual tendrá que ir obteniendo de manera gradual.
Hasta este punto queda claro que el poder masculino se toma como natural e
incuestionable y que los varones estarán en constante “evaluación” y esfuerzo para
saber si son o no aptos para este poder; pero ¿cómo se presenta dentro de las relaciones
de pareja? y principalmente ¿cómo se
presentan en las relaciones de pareja
homosexual?.
Dentro de las relaciones de pareja heterosexual, por el modelo tradicional aún es
común ver que el hombre es quien controla la relación de pareja y la mujer quien asume
un rol de controlada. En las parejas de varones homosexuales, las luchas de poder
pueden llegar a ser más identificables, ya que en esta díada a la pareja se le crío de una
manera muy similar, en donde se ha venerado una “trilogía” marcada como un ideal:
hombre-masculinidad-heterosexualidad (Nuñez, 1999); la cuál se va a querer obtener
mediante la constante evaluación del otro integrante, que puede
estar mediado por
diversos aspectos como la edad, el físico, la posición económica, el nivel de estudios,
etcétera. La lucha por el poder, por la dominación estará presente y los estándares serán
diferente de acuerdo con cada sujetos.
Desde el primer encuentro entre dos hombre homosexuales, ya sea que se
conozcan con el fin de relacionarse o no, se hará una distinción entre quien es “mas
homosexual” y quien es “menos homosexual”, por que al definir este estatus, se tendrá
una especie de parámetro con la cual se podrá comparar los méritos que otorgarán un
determinado nivel de “poderío” (Castañeda, 2001).
En estas relaciones la competencia puede ser mucho mas fuerte, ya que a pesar de
que un miembro de la pareja tome un rol pasivo dentro de la relación, este rol jamás será
tan estricto como el femenino, no le quitará la posibilidad de que pueda desarrollarse en
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diversos aspectos y querer salir del rol de dominado. Ya que ambas partes pueden
quedarse con su identidad de género sin muchas modificaciones, posiblemente ambos
puedan querer tener los mismos logros dando como resultado que los puntos de
comparación sean más parecidos.
Respecto a las “luchas de poder” este tipo de parejas tiene que evaluarse mediante
categorías diferentes a las de la pareja heterosexual. Sin embargo, debido a la emulación
del único modelo de pareja conocido (heterosexual) es posible que ciertos patrones se
logren repetir. Corsi distingue algunas conductas usadas para el domino masculino frente
al femenino que son:

Intimidación.

Toma repentina del mando

Apelación al argumento lógico ( se recurre a la lógica varonil)

Insistencia abusiva (ganar por cansancio)

Control del dinero

Uso expansivo del espacio físico

Maternalización de la mujer (“Ser para otros”)

Explotación emocional

Paternalismo. (Corsi et al, 1995; 200)
Estas conductas pueden llegar a presentarse
en las relaciones de pareja
homosexual ya que son modelos sociales de comportamiento masculino y herramientas
para obtener el “premio” que es el poder.
Análisis de los datos
De las entrevistas realizadas, una
fue en pareja y otra entrevista de manera
individual. De acuerdo al contenido teórico y los puntos más relevantes observados en las
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entrevistas se analizaron las siguientes categorías, las cuales resultaron ser puntos de
mayor tensión en la relación de pareja y que servían para tener un control sobre el otro.
 “Closet” : Aceptación/ no aceptación de la homosexualidad
 Control- poder en las relaciones de pareja de varones homosexuales
 Estereotipos sociales
 Economía (manejo de recursos económicos en la pareja)
 Fidelidad / infidelidad en la pareja.
CLOSET
El significado del termino “closet” en el terreno homosexual tiene que ver con la
aceptación, o no aceptación de la misma orientación. Y se usa de diferentes maneras, por
ejemplo “salir del closet” (aceptar y asumir la orientación homosexual), “Ser closetero”
(vivir de manera oculta la orientación homosexual), etcétera.
En ambas parejas se destaca que al inicio de la relación uno de ellos tenía una
mejor aceptación o vivencia de su homosexualidad que el otro. Sin embargo sobresale
que el momento de la aceptación y el asumir la homosexualidad esta cargado de
dificultades, miedos, vergüenzas y aislamientos, que puede repercutir un poco en lo que
es la relación de pareja; ya que las demostraciones de afecto se ven restringidas a
expresiones delimitadas por la sociedad como los abrazos o la simple cercanía o a vivirlas
en espacios ocultos o bajo una vigilancia constantes de los sitios donde se encuentren.
La posición de los sujetos en relación al “closet” va a originar un acoplamiento
entre ambas partes de la pareja. Por ejemplo en la pareja 1 “Roque” se encuentra con
una experiencia mayor dentro del ambiente gay por lo tanto le dará un apoyo a “Mauricio”
en su proceso de salida del closet; dando como resultado que “Mauricio” al vivir dicho
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proceso acompañado lo enfrente de diferente manera y llegue a vivirlo con menor culpa
que “Roque”.
En la pareja 2 “Mario” se encuentra más afuera del closet que “Alan” por lo tanto es
quien se acerca y trata de que se logre la relación de pareja. La posición de “Alan” en el
closet va a hacer que las expresiones afectivas se vean cortadas y distantes, limitadas
solamente a algunos espacios de convivencia. Pues en el caso de “Mario” la familia lo
sabe y en el caso de “Alan” la familia no lo sabe haciendo que “Alan” mantenga cierto
temor en mostrarse como tal ante los demás y poder llegar a ser descubierto por su
familia.
CONTROL- PODER
El control está vinculado directamente con el poder ya que quien posea el control
es quien tendrá más poder o viceversa. Dentro de la primer pareja (“Roque” y “Mauricio”)
el poder se ve reflejado por, la economía, la posesión de la vivienda, la estabilidad laboral
y la experiencia en relaciones de pareja. En la segunda pareja (“Alan” y “Mario”) el poder
está en juego y no se muestra tan claro, pues se ponen en juego situaciones como la
posesión del inmueble, el control de la sexualidad, la infidelidad superada, etcétera.
En ambas parejas se encuentra un discurso un tanto oculto en el cual se va
identificando quien de los dos es el que tiene un control sobre el otro, por ejemplo al
hablar, al tomar la iniciativa de responder las preguntas, al no respetar las respuesta de la
pareja, etcétera.
Dentro de la pareja 1 el control-poder se ve más centrado en “Roque” ya que este
toma una postura de guía para “Mauricio” y se convierte en una figura que tiene un poder
económico mayor, un poder de conocimiento (por la experiencia vivida de parejas y de la
homosexualidad en sí), un poder “espacial” (lo que se refiere al inmueble que es de su
propiedad y que esta cerca de su familia). También sale a relucir en el momento de
responder las preguntas pues “Roque” es quien siempre toma la iniciativa, no respeta los
tiempos de “Mauricio”, interrumpe y continúa la respuesta; mientras que “Mauricio” se
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queda callado y espera a que “Roque” termine o solamente corrige mientras “Roque” esta
hablando.
Dentro de la pareja 2 el control es mayormente ejercido por “Alan” ya que se
encuentra en una posición de “agredido” debido a la infidelidad de parte de “Mario”
situación que hizo que “Mario” tuviera que esforzarse por recuperar la relación. La cuestión
de poder se encuentra más equitativa ya que las vivencias entre ellos son más parecidas,
los ingresos económicos son más equitativos entre ellos. En lo que se refiere a la manera
de responde es “Alan” quien toma el control pues se anticipa a dar la respuesta y llega a
no respetar el tiempo de respuesta de “Mario” y llegando a controlar la misma respuesta.
ESTEREOTIPOS SOCIALES
Dentro de esta categoría se identifican tres estereotipos, el que tienen de los
homosexuales, el que se posee de lo que es referente a lo masculino, y el estereotipo
femenino (que puede llegar a adoptarse).
Los Estereotipos que ambas parejas comentan de la homosexualidad, tiene que ver
con ideas sociales preconcebidas que estarán llenas de atributos negativos
sobre la
vivencia de esta orientación, y de roles supuestamente únicos para la vivencia
homosexual (por ejemplo, la prostitución, la drogadicción, el amaneramiento excesivo, o
el travestismo, etcétera.). Dentro de los estereotipos sociales, no sólo se encontró la
mención de los referentes a la homosexualidad, sino que también se resaltan los
estereotipos masculinos, los ideales masculinos; y los estereotipos femeninos, estos
aparecen en las conductas de los individuos en el momento de “aceptar” la pérdida del
poder masculino dentro de la relación.
Podemos ver que en la pareja 1 ambas partes mencionan sobre los estereotipos
homosexuales, los cuales no están dispuestos a asumir, los estereotipos masculinos se
muestran como ideales, como requisitos para ser mayormente “atractivos” (por ejemplo
cuando “Roque” exige a “Mauricio” que sea mas productivo, que se supere estudiando
maestría, etcétera.) el estereotipo femenino aparece en “Mauricio” y es mostrado con los
roles genéricos femeninos de acuerdo con las actividades del hogar.
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En la pareja 2 la situación es muy parecida, el estereotipo homosexual se rechaza,
el masculino se identifica en cuestiones como la sexualidad donde “Mario” se define y es
defino como más sexual motivo por el cual se da una infidelidad, así como también una
manera de comportarse mas extrovertida. El estereotipo femenino aparece desde un
principio cuando “Alan” menciona que prefiere un trato como el que se le da a las
mujeres dentro de las relaciones de pareja, pero sin asumir alguna identidad femenina.
ECONOMÍA
La economía de la pareja se convierte en una de las fuentes principales de control.
En ambas parejas esta no llega a convertirse en un punto de competencia pero si otorga
un mayor beneficio a quien tiene un mayor control de esta. En la pareja 1 quien aporta una
mayor cantidad económica a la relación es “Roque”; en la pareja 2 al parecer la economía
es muy similar pero “Mario” es quien decide afrontar los gastos sin solicitar ayuda a “Alan”.
En la pareja 1 la economía si llega a convertirse en un desencadenante de
conflictos ya que para “Roque”,
“Mauricio” gasta en cosas que no son necesarias,
situación que hace que la responsabilidad en
la casa no sea igualitaria. Sobre todo
porque para “Roque” los gastos de “Mauricio” son más dirigidos a sus gustos que a sus
“necesidades” primarias.
En la pareja 2 la situación no es tan marcada pues el ingreso es más similar y no
se cuenta con
gastos tan definidos pues simplemente tienen que apoyar, mas no
mantener la casa. Pero si se identifica un rasgo marcado de comportamiento masculino,
como lo es la actitud de “Mario” cuando dice que prefiere “quedarse sin dinero que estar
pidiendo a los demás”
FIDELIDAD/ INFIDELIDAD
Esta categoría fue la más difícil de percibir puesto que resulta evidente que no
podía abordarse de manera directa por lo que se deja entrever a través del manejo que
ambas parejas le dan a nivel del discurso formal.
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Pareja 1
La
fidelidad es de suma importancia para “Roque” puesto que en relaciones
anteriores conoció los efectos de la infidelidad mientas que para “Mauricio”, al vivir un
proceso de enamoramiento “masivo” no imagina siquiera la infidelidad hacia su pareja.
Pareja 2
La fidelidad en el momento de la entrevista se maneja como una cláusula implícita
que les circula puesto que ya se ha presentado una infidelidad cuando tienen 3 meses de
iniciada la relación donde ambos cometen una infidelidad, buscando lo que es primordial
para ellos “Alan” afecto y “Mario” sexo, es cuando ambos muestran un sentimiento de
traición
y desconfianza;
y es donde se especifican los términos de la fidelidad. Sin
embargo la infidelidad se recalca en “Mario” pues el llevo a cabo prácticas sexuales
mientras que “Alan” sólo buscó un apoyo emocional. Estas situaciones llegan a ser
dolorosas para los dos, pero es asumido más doloroso para “Alan” situación que le dará
un control, pues exige una especie de recompensas para poder remediar y perdonar la
infidelidad; que estarán marcadas por el control de conductas demandas para “Mario”.
Conclusión
Dentro de esta investigación se encontró en los varones
entrevistados rasgos
característicos como definitorios de la masculinidad, que conservan ya sea mediante
estereotipos o como ideales. Entre
algunos de los rasgos se encuentran los que
menciona Emilce Dio Bleichmar (1994):
Actividad
Impulsividad
Importancia en las relaciones sociales (nexos íntimos)
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Calidad de autoconcepto
Comportamientos ligados al logro
Otro aspecto que se consigue rescatar como característicamente masculino es la
sexualidad en sí la cual tiene una gran importancia para los varones ya que se llega a
convertir en una necesidad, y que tiene que ver con la satisfacción del deseo sexual, que
no implicará afectividad y que será parte de la impulsividad masculina.
Esto quiere decir que sin importar la orientación sexual, los varones homosexuales,
guardaran los rasgos que los van a definir como varones en sí, que son rasgos que les
otorgarán ese poder masculino.
Respecto al poder, como menciona Foucault en todas las relaciones humanas se
dará una relación de poder. Por lo tanto en las relaciones de pareja también se dará el
juego de poder, y, en la medida en que las sociedades se construyen a partir de un
modelo de hegemonía masculina, como lo plantea Bourdieu,
este
poder va a ser
demandado por los hombres, haciéndolo valer mediante las “herramientas” socialmente
otorgadas
En esta investigación se encontró que, efectivamente, el poder es un elemento
presente en las relaciones de pareja aunque los sujetos involucrados intentan no tomarlo
en cuenta puesto que implica un motivo de conflicto o de lucha por lo que los problemas
cotidianos se perciben como un intento de tener el control sobre la estabilidad de la
relación, por tener una seguridad, por tener la certeza de que no se va a perder el dominio
de las acciones propias y del otro. Esta situación puede dar lugar a pequeños conflictos,
como son los encontrados en los aspectos de la economía, en la libertad otorgada al otro,
la posesión del espacio, etc.
De acuerdo con Foucault, los elementos que son característicos para lograr ejercer
el poder se van a mezclar con la conservación de rasgos masculinos, teniendo así que el
estatus masculino
será uno de los principales factores para la obtención del poder; sin
embargo los instrumentos pueden variar y llegar a convertirse en un ejercicio de poder
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disfrazado por la sumisión. Dentro de esta investigación se logró observar que parte del
poder se pude obtener por:

Control del dinero

Uso expansivo del espacio físico

Maternalización “Ser para otros”. (En este caso se maternaliza al sujeto que
llega a tomar un rol más próximo al estereotipo femenino).

Explotación emocional

Paternalismo.

Toma repentina del mando
Estos puntos se reconocen como herramientas del control masculino y son los que
logran identificarse con más claridad dentro de esta investigación. No obstante, éstos
recursos para la obtención del poder no van a permanecer absolutamente en uno de los
miembros si no que en esa lucha por mantener la masculinidad, los individuos van a estar
cambiando y adoptando roles que le permitan ir accediendo a ese poder, ya que como
menciona Foucault: el poder no permanece estático sino que se convierte en parte de la
relación y se va a ir modificando en el proceso de la relación.
Es decir que al recibir una determinada fuerza de poderío se va a reaccionar para
tratar de evitarlo; ejemplo:
En la
pareja 1 “Roque” es quien aporta una mayor
cantidad de dinero en la
relación, y llega a actuar como un “instructor” para “Mauricio”; otorgándole este rango
mayor de poder, sin embargo “Mauricio” reacciona tomando el control de la vivienda en el
sentido de modificarla y decidir sobre lo adecuado e inadecuado para la decoración de
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ésta, así como también en determinado momento hace uso de la explotación emocional
pues es mediante discursos de amor que logra controlar las actividades de “Roque”.
Dentro de la pareja 2 el poder se ve adquirido por parte de “Alan” ya que reacciona
ante los estereotipos masculinos de “Mario” y controlando, principalmente por la
explotación emocional, la toma repentina del mando de “Mario” lograda por su
impulsividad.
Como se ha logrado observar las relaciones de poder en las parejas de varones
homosexuales, no sólo estarán dadas por la obtención del poder en sí, si no que tendrán
un rasgo mayormente masculino, el que implica la búsqueda de ese poder por ser
inherente a todos los hombres.
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