BOCG, Página: , Núm: BOCG_D_10_480_3234, Fecha

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BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES
SENADO
X LEGISLATURA
Núm. 480
2 de marzo de 2015
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IV. OTRAS ACTIVIDADES PARLAMENTARIAS
PONENCIAS DE ESTUDIO CONSTITUIDAS EN EL SENO DE LAS COMISIONES
Ponencia de estudio sobre el desarrollo de nuevas fórmulas de gestión de la cooperación, constituida
en el seno de la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
(543/000006)
INFORME DE LA PONENCIA
Al Excmo. Presidente de la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Excmo. Sr.:
La Ponencia de estudio sobre el desarrollo de nuevas fórmulas de gestión de la cooperación ha
aprobado, en su reunión celebrada el día 25 de febrero de 2015, el siguiente Informe:
INFORME DE LA PONENCIA DE ESTUDIO SOBRE EL DESARROLLO DE NUEVAS FÓRMULAS DE
GESTIÓN DE LA COOPERACIÓN
I
La Ponencia de estudio sobre el desarrollo de nuevas fórmulas de gestión de la cooperación fue
creada en el seno de la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo, como consecuencia de
la aprobación por el Pleno del Senado, en su sesión extraordinaria de 16 de enero de 2013, de una moción
formulada por el Grupo Parlamentario Popular, que fue aprobada, tras la presentación de dos enmiendas
del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió y del Grupo Parlamentario Socialista,
en los términos de la propuesta de modificación presentada por todos los Grupos Parlamentarios de la
Cámara a dicha moción. El texto final de la moción, según la citada propuesta de modificación, fue el
siguiente:
«El Pleno del Senado acuerda la creación, en el seno de la Comisión de Cooperación Internacional
para el Desarrollo, de una ponencia de estudio que analice, de acuerdo con los criterios internacionales y
las líneas previstas en el IV Plan Director, el desarrollo de nuevas fórmulas de cooperación en busca de una
mayor eficacia en los actores de la cooperación española».
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ANTECEDENTES
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En la Exposición de Motivos de la moción que dio origen a la Ponencia, se señalaba que la política
española de cooperación se enfrenta a un doble reto: por un lado, la reducción de fondos para ayuda oficial
al desarrollo, provocada por la coyuntura de crisis económica y, por otro, el agravamiento de la pobreza en
los países destinatarios de la ayuda, que han visto cómo la crisis mundial, en nuestro contexto globalizado,
ha empeorado sus condiciones de vida.
Sin embargo, estas circunstancias no deben disminuir el fuerte compromiso de nuestro país con los
más desfavorecidos. Los ciudadanos españoles siguen demandando, pese a la situación económica, un
apoyo firme a la cooperación, como demostró un informe de la Fundación Carolina en el que se destacaba
que tres de cada cuatro españoles considera que el mayor problema a escala mundial es la pobreza y la
desigualdad entre los países ricos y los pobres.
Como consecuencia, en la parte expositiva de la moción se instaba a seguir manteniendo el compromiso
de España con la cooperación, si bien redefiniendo ciertas estrategias. En este sentido, el Informe CAD de
la OCDE recomendaba que España, en un contexto económico en el que hay que hacer más con menos,
asignase sus recursos de manera más efectiva y eficiente.
En esta línea, se señalaba la importancia no sólo del esfuerzo público para encontrar nuevas
herramientas que hagan la ayuda más efectiva, sino también de fomentar que los actores privados tengan
una importancia decisiva en nuestra estrategia humanitaria, puesto que cuando la ayuda oficial decrece,
la capacidad de aunar recursos procedentes del sector privado es más imperiosa que nunca. El esfuerzo
de las empresas y de las organizaciones españolas en el exterior está creando riqueza y empleo y está
permitiendo que se lleven a cabo labores de formación, de educación y de equilibrio medioambiental, pero
en este momento esta exigencia es mayor que nunca y, por ello, concluía la exposición de motivos de la
moción, se antojaba muy propicia la creación de un grupo de trabajo que analizase con detalle cómo poner
en marcha nuevas fórmulas de gestión de la ayuda en busca de una mayor eficiencia y prestando una
mayor atención al papel de los actores de esta cooperación.
A la vista de la aprobación de esta moción, la Mesa y Portavoces de la Comisión de Cooperación
Internacional para el Desarrollo, en su reunión de 5 de febrero de 2013, acordó, en relación con la referida
Ponencia de estudio, que su composición sería de cuatro Senadores del Grupo Popular, dos Senadores
del Grupo Socialista y un Senador del resto de Grupos de la Cámara. Igualmente, se acordó convocar
una sesión de la Comisión al día siguiente, 6 de febrero de 2013, cuyo segundo punto del orden del día
fue la constitución y designación de la Ponencia de estudio que analice el desarrollo de nuevas fórmulas
de cooperación en busca de una mayor eficacia en los actores de la cooperación española (primera
denominación de la Ponencia, según el tenor literal de la moción).
En el desarrollo de la sesión de la Comisión de 6 de febrero de 2013, y propuestos los Ponentes
por los Grupos Parlamentarios según la distribución señalada, la Ponencia de estudio sobre el
desarrollo de nuevas fórmulas de gestión de la cooperación quedó constituida y conformada del
siguiente modo:
El propio día 6 de febrero de 2013, al finalizar la sesión de la Comisión, se convocó una reunión de la
Mesa y Portavoces en la que se acordó que la primera sesión de la Ponencia de estudio se celebrase el
día 19 de febrero de 2013, con el objeto de organizar los trabajos de la misma. En dicha sesión constitutiva
se fijaron los criterios generales de trabajo de la Ponencia, entre los que destacaban un calendario de trabajo,
la fijación de la duración de las sesiones en una hora y la posibilidad de que los Ponentes presentasen una
lista abierta de participantes.
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— Por el Grupo Parlamentario Popular: Sra. Jurado Fernández de Córdoba, Sr. Rubio Mielgo,
Sra. Ortega Rodríguez y Sra. Rodríguez Martínez.
— Por el Grupo Parlamentario Socialista: Sra. Diego Castellanos, sustituida por Dª. Paula Fernández
Pena el 20 de febrero de 2015, y Sr. Tovar Mena.
— Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió: Sr. Cleries i González.
— Por el Grupo Parlamentario Entesa Pel Progrés de Catalunya: Sr. Guillot Miravet.
— Por el Grupo Parlamentario Vasco en el Senado (EAJ-PNV): Sr. Anasagasti Olabeaga, sustituido
por Dª. María Eugenia Iparragirre Bemposta el 21 de mayo de 2013.
— Por el Grupo Parlamentario Mixto: Sr. Eza Goyeneche, sustituido por Dª. Sandra Domínguez
Hormiga el 2 de junio de 2014.
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La Ponencia celebró veinte comparecencias en las siguientes fechas:
12 de marzo de 2013
— Comparecencia de la Responsable del Área de Cooperación al Desarrollo de la Confederación
Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Dña. Esperanza Rivera Cabello.
2 de abril de 2013
— Comparecencia del miembro de la Junta de Gobierno de la Coordinadora ONGD-España para el
Desarrollo, Dña. Cecilia Carballo de la Riva.
— Comparecencia del Director General de Intermón Oxfam, D. José María Vera Villacián.
30 de abril de 2013
— Comparecencia del Secretario Ejecutivo de la Plataforma 2015 y más, D. Pablo Martínez Osés.
— Comparecencia de la Investigadora de Cooperación Internacional y Desarrollo del Real Instituto
Elcano y Profesora de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense
de Madrid (UCM), Dña. Iliana Olivié Aldasoro.
14 de mayo de 2013
— Comparecencia del Director del Departamento de Desarrollo y Cooperación del Instituto
Complutense de Estudios Internacionales (ICEI), D. José María Sanahuja Perales.
— Comparecencia del representante del Centro de Investigación y Estudios sobre Comercio y
Desarrollo (CIECODE), D. Javier Pérez González.
28 de mayo de 2013
— Comparecencia de Director Ejecutivo de UNICEF Comité Español, D. Francisco Javier Martos Mota.
11 de junio de 2013
— Comparecencia del Director de la Fundación Carolina, D. Jesús Andreu Ardura.
— Comparecencia del Profesor del Departamento de Ciencias Sociales y colaborador del Instituto
de Innovación Social de ESADE, D. Josep Francesc Mària Serrano.
17 de septiembre de 2013
— Comparecencia del Coordinador General de Cruz Roja Española, D. Antoni Bruel i Carreras.
— Comparecencia del Presidente de Ayuda en Acción, D. Jaime Montalvo Correa.
1 de octubre de 2013
— Comparecencia del Vicepresidente de Fundación Repsol, D. César Gallo Erena.
— Comparecencia de la Directora General de Fundación Telefónica, Dña. Elena Valderrábano
Vázquez.
— Comparecencia del Director de Planeta Salud, D. Gabriel Boichat Sanch.
— Comparecencia del Presidente de la Fundación Iberdrola, D. Manuel Marín González.
29 de octubre de 2013
— Comparecencia del co-Director del Centro de Estudios de Cooperación al Desarrollo (CECOD),
D. José Ignacio González-Aller Gross.
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15 de octubre de 2013
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12 de noviembre de 2013
— Comparecencia del Consultor socio de la consultoría para proyectos y empresas sociales Tandem
Social, D. Jordi Gusi i Puig.
— Comparecencia del Director General de Comunicación, Marketing Corporativo y Estudios del
Banco Santander, D. Juan Manuel Cendoya Méndez de Vigo.
28 de enero de 2014
— Comparecencia del Secretario General de Cooperación Internacional para el Desarrollo, D. Gonzalo
Robles Orozco.
Para facilitar el trabajo de la Ponencia y la exposición de los comparecientes, se envió a éstos con
carácter previo a la celebración de las comparecencias una nota informativa en la que, en síntesis, se les
señalaba lo siguiente:
1. La comparecencia del experto se desarrolla de la siguiente manera: exposición por parte del
compareciente (de veinte minutos a media hora), preguntas de los Senadores (5 minutos por cada Grupo
parlamentario) e intervención del compareciente para responder a los ponentes.
2. El compareciente podrá aportar la documentación que crea necesaria para realizar su exposición
y para entregar a los ponentes (con anterioridad, en o después de la comparecencia).
3. El experto podrá utilizar los medios audiovisuales que necesite para hacer su exposición.
4. Las intervenciones de los comparecientes y de los ponentes serán objeto de grabación para su
posterior transcripción con el fin de facilitar el estudio de dichas intervenciones por los miembros de la
Ponencia. Estas transcripciones no se publicarán en ningún caso.
5. Para más información sobre la Ponencia de estudio, sus miembros y los trabajos realizados hasta
la fecha consultar el siguiente enlace a nuestra página web:
http://www.senado.es/web/actividadparlamentaria/sesionescomision/detallecomisiones/
ponenciasdeestudio/index.html?id=S011019&legis=10
Celebradas las comparecencias señaladas, la Ponencia realizó tres reuniones internas de trabajo con
el objeto de fijar la versión definitiva del presente Informe. Las fechas de estas reuniones fueron el 26 de
febrero de 2014, el 7 de julio de 2014 y el 25 de febrero de 2015.
A continuación, se incluye un resumen de las propuestas de cada uno de los comparecientes, tras
el cual se formulan las conclusiones de la Ponencia de estudio sobre el desarrollo de nuevas fórmulas de
gestión de la Cooperación.
II
PROPUESTAS DE LOS COMPARECIENTES
— Considera necesario incorporar a la cooperación al desarrollo al sector privado, que está
interesado en que se desarrolle esta política ya que las empresas desean expandirse internacionalmente
en entornos donde haya seguridad jurídica y unas instituciones e infraestructuras que funcionen.
— Afirma que se debe diferenciar la Responsabilidad Social Empresarial de la Cooperación al
Desarrollo. Deben insertarse cuestiones éticas, sociales y medioambientales en la Responsabilidad Social
Empresarial.
— Destaca que la empresa quiere ser tratada en el ámbito de la cooperación al desarrollo como
un actor más, igual que una ONG y como está recogida en el artículo 31 de la Ley 23/1998, de 7 de julio,
de Cooperación Internacional para el Desarrollo. La eficacia requiere de recursos, pero a veces hay que
utilizar recursos más innovadores e imaginativos que puede aportar el sector privado.
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Propuestas Sra. Rivera (CEOE)
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— Recuerda que en la elaboración de la agenda post 2015, hay que tener en cuenta las opiniones de
las empresas, ya que su participación en este ámbito es hasta la fecha una asignatura pendiente. Destaca
en este sentido, por ejemplo, el concepto de Blending Funds: mezcla de fondos públicos y privados, para
salvar los recortes de todos los países en sus presupuestos públicos de cooperación.
— Pone de manifiesto que la lucha por un crecimiento inclusivo, el poder de las redes sociales y las
exigencias de los consumidores, obligan a un comportamiento empresarial responsable, si bien, en último
término, la responsabilidad de velar por el respeto de los derechos humanos es del Estado.
— Señala que las PYMES tienen una enorme capacidad de incorporar know how a este tejido
empresarial, por lo que debe trabajarse por un modelo de cooperación público-privado.
Propuestas Sra. Carballo (COORDINADORA ONG)
Propuestas Sr. Vera (Intermón Oxfam)
— Afirma que debe haber una necesaria interrelación entre los nuevos objetivos de la cooperación
y la financiación, privilegiando la lucha contra la pobreza extrema, pero también contra la pobreza relativa
y contra la desigualdad. Todo esto implica la necesidad de recursos y de financiación, con especial
importancia de los recursos domésticos, donde destacan los fiscales, tanto en la vertiente de ingreso como
en la de gasto.
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— Afirma que España debe realizar sus políticas de cooperación como un actor global responsable
y manteniendo el carácter estratégico de la política de cooperación. Por ello, se debe seguir haciendo
cooperación en tiempos de crisis.
— Considera que España no puede realizar una política pública de cooperación si no se mantiene el
marco presupuestario, por lo que debe recuperarse este marco lo antes posible.
— Sostiene que el sector empresarial puede ser un actor importante en la cooperación si fomenta
el empleo decente, cumple sus obligaciones fiscales y realiza inversiones sostenibles y que los países en
los que el sector privado realice actividades de cooperación deben tener la suficiente fortaleza institucional
y en su sociedad civil para controlar la actuación de las empresas en los aspectos fiscales, laborales y
medioambientales.
— Mantiene que deben movilizarse recursos adicionales a la AOD y que no debe reducirse el
marco presupuestario destinado a las ONG para que así puedan seguir participando de las políticas de
cooperación.
— Apuesta por respetar el límite porcentual de ayuda reembolsable del FONPRODE y por abordar
el contrato de gestión de la AECID.
— Propone que las empresas que reciban ayudas públicas deban incluir planes de respeto a los
derechos humanos, incluidas las que sean beneficiaras de fondos del ICO, FIEM o Fondo del Agua.
— Solicita que se implante la tasa a las transacciones financieras internacionales y que se destinen
los recursos de la misma a cooperación al desarrollo.
— Defiende que se adopten medidas contra el cambio climático, los paraísos fiscales, la evasión
fiscal y la fuga de capitales. Las alianzas público-privadas tienen virtualidad en los países de renta media
siempre que favorezcan la cohesión social y no eximan a los países de sus obligaciones de prestar los
servicios sociales básicos.
— Concreta que las alianzas público-privadas pueden tener una especial virtualidad en los países de
renta media, que están incluidos en el proceso de concentración geográfica de España. En esta línea, hay
que aprovechar el know how de las empresas públicas españolas para fortalecer en los países receptores
los servicios sociales básicos, a través de políticas públicas. También hay que repensar las operaciones de
canje de deuda y vincularlas a políticas de lucha contra el cambio climático, de fortalecimiento institucional
y de los servicios sociales básicos.
— Concluye que debe evitarse que las pretensiones de crecimiento condicionen la agenda del
desarrollo y que deben establecerse mecanismos que regulen la actuación de las empresas y que permitan
el acceso al crédito de las PYMES.
— En definitiva, la AOD debe ser pública y los recursos que puedan provenir del sector privado
deben ser siempre complementarios o adicionales. No se puede seguir reduciendo la AOD, a pesar lo cual
y debido a las circunstancias hay que revisar los instrumentos. En este sentido se reconoce el papel del
sector privado, pero con una caracterización distinta y sometido siempre a la misma regulación que el resto
de actores, y más si va a manejar fondos públicos.
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— Mantiene que, si bien la AOD sigue siendo importante como catalizador, hay que abrirse a otros
instrumentos: fundaciones públicas internacionales, cooperación sur-sur, donantes emergentes, etc., pero
siempre partiendo de la base de que estos nuevos instrumentos son complementos, que no pueden sustituir
la AOD y, en consecuencia, a la responsabilidad de los donantes. En este sentido, la importancia de estos
recursos aumentará en tanto en cuanto aseguren recursos suficientes y busquen la equidad, pero siempre
teniendo en cuenta que asegurar la equidad es más sencillo con los recursos públicos, ya que son más
predecibles y estables. Si los flujos privados son volátiles, pueden generar importantes distorsiones.
— Considera que el sector privado puede aportar un valor añadido bajo ciertas condiciones. Sus
actuaciones deben ser sometidas a controles y sus aportaciones deben provenir de recursos propios y
siempre que se garanticen resultados.
— Defiende que dichos controles deben ser al menos los mismos que se exigen a las ONG, si bien
pueden tener elementos añadidos, ya que su actividad es otra y su impacto deriva del ánimo de lucro.
— Explica que el valor añadido del sector privado en la cooperación derivaría de un exigente
cumplimiento de su responsabilidad social corporativa y de su responsabilidad fiscal. Por otro lado, las
alianzas público-privadas tienen un gran valor añadido en las infraestructuras y en sus aspectos técnicos
generales, pero en otros aspectos no, deben utilizarse sólo donde tienen esta ventaja competitiva.
— Concluye que se debe adoptar un nuevo enfoque para catalizar actores e instrumentos y que
debe buscarse una financiación innovadora, para lo que será importante la lucha contra el fraude fiscal,
la movilización de los recursos domésticos (intercambio de información fiscal para romper el muro de los
paraísos fiscales) y la tasa sobre las transacciones financieras internacionales que, si finalmente se pone
en marcha, debe vincularse en cuanto a su recaudación a la lucha contra la pobreza.
— Entiende que puede ser necesario realizar alguna modificación legislativa para poder seguir
realizando una política pública de cooperación, debido al contexto actual.
— Considera que la cooperación al desarrollo se enfrenta a los actuales retos con nuevos
instrumentos (apoyo presupuestario, fondos multidonantes) y con nuevos actores, como el sector privado,
si bien, en todo caso, esto no debe implicar que se abandone el objetivo de aumentar la AOD, ya que otros
instrumentos aportan poca previsión. Es importante preservar la lógica de la ayuda, y para ello es vital
asegurar la previsibilidad y estabilidad de los fondos.
— Afirma que, respecto al rol del sector privado en la cooperación, se deben responder una serie
de incógnitas. ¿A qué parte del sector nos referimos, grandes multinacionales o PYMES, empresas,
fundaciones o universidades, locales o nacionales?, ¿actividades de apalancamiento o movilización de
recursos privados, recibirían subvenciones? Hay que responder con rigor a estas cuestiones y profundizar
en el esfuerzo en buenas prácticas, como el Código de Financiación responsable del FONPRODE.
— Apuesta por retomar el trabajo en coherencia de políticas de cooperación, para que vuelva a ser
una política de Estado global. La coherencia debe producirse entre los objetivos y los medios, y entre los
objetivos y los instrumentos financieros. El control del déficit no puede imponerse a los objetivos.
— Defiende que se tomen medidas sistémicas para enfrentar los retos actuales de la financiación al
desarrollo: límites a mercados especulativos en sectores como la alimentación, aumentar la transparencia,
tasa a las transacciones financieras internacionales y que su rendimiento vaya a la lucha contra la pobreza.
— Destaca la necesidad de que se apruebe la Ley del mecenazgo y de que se doten instrumentos
fiscales que estimulen la realización de actuaciones de cooperación al desarrollo, sin que el estímulo fiscal
termine implicando un alejamiento de los objetivos.
— Manifiesta que el encaje de la Ley del FONPRODE y su reglamento no ha sido completo. Hay que
seguir insistiendo en buenas prácticas como el Código de Financiación responsable del FONPRODE, que
debería extenderse a todos los actores, en especial a las empresas.
— Concluye, respecto al papel de las empresas, que sus aportaciones deben ser realmente
adicionales y tener impacto real en el desarrollo. Además, su actuación debe generar empleo decente,
mejorar el tejido productivo local y tener impacto de desarrollo humano.
Propuestas Sra. Olivié (REAL INSTITUTO ELCANO)
— Afirma que para enfrentarse a los retos actuales de la cooperación al desarrollo, es necesario
adoptar una política de Estado con una visión estratégica que permita realizar una correcta planificación
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Propuestas Sr. Martínez (PLATAFORMA 2015 Y MÁS)
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acompañada de un diseño institucional inteligente, con el fin de obtener una ejecución orientada geográfica,
sectorial e instrumentalmente, que a su vez redunde en actividades evaluables y sobre las que se pueda
rendir cuentas.
— Considera que, para el logro de los citados objetivos, debe realizarse una política de cooperación
«desde dentro», que tenga en cuenta las necesidades globales, la agenda internacional y las características
del donante, en especial, sus ventajas competitivas. Todo ello, en el marco de una relación estratégica
entre todos los actores para, en primer lugar, fijar claramente los objetivos para después optar por uno u
otro instrumento en función del objetivo señalado.
— Sostiene, respecto al papel del sector privado en la cooperación, que puede aportar ventajas
(generación de empleo, provisión de bienes y servicios…) pero también comporta riesgos (marketing
comunicacional, riesgo elevado de lobbismo…). Por ello, el papel del sector privado en la cooperación
puede ser positivo, negativo, nulo o todo a la vez, dependiendo de las características de la economía en que
se desarrolle el proyecto, las características del propio proyecto y la combinación de estas características.
La idoneidad de la herramienta depende del objetivo y del contenido de la colaboración. En conclusión, es
difícil hacer una valoración general del papel del sector privado en la cooperación.
— Mantiene que para hacer que la arquitectura institucional sea menos barroca, se debe hacer un
proceso de análisis de la acción exterior con el desarrollo como elemento constitutivo. Esto podría llevar
a un Consejo de Acción o de Política Exterior en el seno de la Presidencia del Gobierno con funciones
efectivas en el que se planifiquen conjuntamente las políticas. Como ejemplo de esto está el tema de la
Marca España, si no se enmarca dentro de una estrategia de acción exterior, sería insuficiente.
Propuestas Sr. Sanahuja (ICEI)
— Apuesta, ante los problemas que debe solucionar la cooperación española, por recuperar el
valor del consenso a nivel interno, mantener los consensos internacionales, que son muy claros, evitar el
partidismo y la ideología. En este sentido, debe recuperarse el papel rector de las Cortes Generales en la
construcción de este consenso.
— Insiste en que la recuperación del consenso no debe ir sólo en una línea cuantitativa, sino también
en lo que afecta a la política institucional. Se debe resituar la política española de cooperación en los
consensos internacionales, para lo cual es una buena oportunidad el debate para los objetivos post 2015,
y que de esta manera la política de cooperación pase de una política de ayuda a una política de desarrollo.
— Afirma que debe recuperarse el nivel presupuestario de AOD para que puedan realizarse políticas
de cooperación al desarrollo reales y eficaces.
— Destaca que deben solucionarse las debilidades de gestión en la AECID así como evitar que la
ayuda sea capturada por intereses corporativos y luchas entre los Ministerios.
— Defiende que debe replantearse la forma de desplegar la cooperación descentralizada, que es un
activo de la cooperación española pero respecto de la que las Comunidades Autónomas han mimetizado el
modelo estatal y además con importantes grados de fragmentación. Hace falta una especie de Declaración
de París interna que permita coordinar más las políticas de cooperación para que tengan beneficios reales
en otros países, así como no someter la cooperación a intereses de real politik.
— Concluye, en la línea de lo señalado, que la Ley Sobre el Servicio Exterior plantea el debate sobre
la subordinación de la política de cooperación a intereses distintos de política exterior. La política exterior
debe estar presidida por una nueva real politik que incluya junto a otros intereses (seguridad, defensa, etc.)
los de desarrollo.
— Afirma que la política de cooperación ha estado excesivamente centrada en la relación donantereceptor y ha dejado fuera temas fundamentales como el cambio climático, la seguridad, la desigualdad o las
migraciones. Por ello, debe haber una agenda exterior colectiva y global que también ponga el foco en las
dinámicas domésticas de los países en desarrollo. En esta línea, quizá uno de los cambios fundamentales
y de los retos de financiación sea la movilización de los recursos domésticos a través de la lucha contra la
evasión fiscal, el fomento del empleo digno, etc.
— Sostiene que la coherencia de políticas para el desarrollo debe vertebrar la visión de la política
española de desarrollo. Se debe alinear la política de cooperación con el resto de políticas públicas para
aumentar el impacto de la política de desarrollo. Para ello, es necesario crear mecanismos que favorezcan
esta coherencia. Un ejemplo sería el de tener claros, como señala la OCDE, los llamados puntos focales
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Propuestas Sr. Pérez (CIECODE)
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en los distintos Ministerios, algo que no existe en España. Los Intergrupos Parlamentarios también pueden
ser un buen instrumento para aumentar la coherencia de políticas.
— Considera que el protagonismo del sector privado en el ámbito de la cooperación es obvio, por
lo que lo que hay que preguntarse es ¿para qué, con quién y cómo? Para responder a esta pregunta
conviene aclarar previamente todo lo relativo a la política española de cooperación y después plantear el
papel concreto del sector privado, que debe actuar en este ámbito con rigor y transparencia, en especial
las grandes empresas.
— Defiende que debe procurarse desde los actores competentes que pueden tener influencia en
el sector privado (CESCE, ICEX) que se haga formación a las empresas en derechos humanos. Pueden
usarse igualmente mecanismos como COFIDES, FIEM, etc. e introducir un criterio de meritocracia entre las
empresas a la hora de elegir con cuál realizar políticas de cooperación.
Propuestas Sr. Martos (UNICEF)
— Afirma que hay que revertir la tendencia de caída de la AOD así como establecer prioridades
que aumenten la calidad de la ayuda, con especial atención al valor añadido de nuestras políticas de
cooperación. En este sentido, recomienda, en primer lugar, convertir el principio de equidad en un principio
general que vertebre la cooperación española. Este planteamiento es especialmente estratégico en los
países de renta media, en los que los donantes deberían centrar sus esfuerzos en reducir las enormes
desigualdades que ponen importantes trabas en todas las áreas del desarrollo.
— Entiende que se debe mantener la apuesta por el multilateralismo, pero realizando previamente un
estudio estratégico sobre la presencia, recursos y programas con los que se quiere participar. Igualmente,
debe reforzarse la cooperación técnica, que tiene también una gran importancia en los países de renta
media. Por otro lado, debe incorporarse el diálogo político en apoyo a los derechos humanos en las
conversaciones sobre cooperación con los países socios.
— Defiende que se tenga en cuenta que las alianzas público-privadas tienen un enorme potencial
en la cooperación al desarrollo.
— Considera que en el marco de la Responsabilidad Social Empresarial, hay que tener en cuenta
dos vertientes implicadas: por un lado, deben implementarse códigos internacionales que obliguen a las
empresas a evitar el trabajo infantil y, por otro lado, no puede olvidarse nunca la responsabilidad de los
propios Estados. En cualquier caso, la progresiva implicación de las empresas en la Responsabilidad
Social Empresarial y en el respeto a los derechos humanos no puede olvidarse, ya que es necesario captar
recursos adicionales a la AOD.
— Concluye que no puede olvidarse la necesidad imperiosa de la recuperación del consenso para
hacer de la política de cooperación una verdadera política de Estado.
— Afirma que la eficacia gestora de la Fundación Carolina reside en su carácter híbrido, públicoprivado y que el punto de partida para el entendimiento entre el sector público y las empresas consiste en
conseguir una relación de confianza mutua basada en la asunción de compromisos recíprocos.
— Sostiene que la cooperación académica, en la que universidades y centros de investigación
se incorporan al ámbito de colaboración público-privada, reporta beneficios a Gobiernos, empresas e
instituciones académicas, por lo que este tipo de cooperación debe ser tenida en cuenta en las políticas
públicas en este ámbito.
— Mantiene, en la línea señalada, que la cooperación académica es un instrumento útil de diplomacia
pública y que sirve para mejorar las relaciones exteriores de España con sus socios estratégicos.
— Explica que la actividad de entidades como la Fundación Carolina permite que las grandes
empresas realicen políticas de desarrollo más allá de sus intereses específicos de responsabilidad social
empresarial, ya que es la Fundación la que indica a las empresas en qué áreas trabajar, para que ninguna
de esas áreas quede descuidada.
— Concluye que a través de la cooperación académica se consigue que el crecimiento económico
de los países socios vaya acompañado de la capacitación de sus élites.
Propuestas Sr. Mària (ESADE)
— Afirma que debe trabajarse para lograr un marco institucional global, ya que el desarrollo pasa
por unas relaciones internacionales más justas, que entiendan la AOD desde las necesidades de los países
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Propuestas Sr. Andreu (FUNDACIÓN CAROLINA)
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receptores y no desde los intereses de los países donantes. En lo que afecta al marco institucional en el
país en desarrollo, es fundamental lograr un diálogo integrador entre los tres grupos de actores implicados:
Administraciones Públicas, empresas y sociedad civil.
— Explica que para conseguir la mejora de este marco institucional hay que tener en cuenta que ese
dialogo puede ser liderado, en función de las circunstancias, por alguno de esos tres grupos de actores.
— Mantiene que debe promoverse un constante diálogo entre la Administración Pública, las ONG
y las empresas para lograr así un consenso inclusivo que permita que el Poder Legislativo realice leyes
eficaces que creen en última instancia ese marco institucional reforzado.
— Considera que una empresa puede crear efectos positivos o negativos en el país en desarrollo (por
ejemplo, crear empleo frente a crear sweatshops o pagar impuestos frente a evadir impuestos). Gestionar
las tensiones constitutivas de la actividad empresarial en su entorno en un país en desarrollo requiere de
la acción social y de operaciones productivas de la empresa.
— Defiende que hay que ayudar a las empresas a pensar en la «licencia social para operar» a medio
plazo, que tenga el objetivo de reforzar el marco institucional y el desarrollo de las capacidades locales;
todo ello, partiendo de la base de que el contrato ofrecido por la empresa y los impuestos pagados por ella
no sean percibidos por la sociedad del país receptor como injustos.
— Concluye que deben llevarse a cabo políticas públicas para promover la Responsabilidad Social
Empresarial, por ejemplo, reconociendo que las empresas certificadas en materia de Responsabilidad
Social Empresarial tengan prioridad para contratar con la Administración.
Propuestas Sr. Bruel (CRUZ ROJA)
— Afirma que en la coyuntura actual, la cooperación del futuro debe seguir unas líneas generales:
dar prioridad a los países de América Latina y de África de manera que se logre fidelización y apropiación
entre las contrapartes; priorizar de manera concertada los sectores en los que España goza de ventajas
competitiva, sin olvidar la capacidad para gestionar ayudas de emergencia y medidas de respuesta
temprana; en los países de renta media deben realizarse programas de asistencia técnica, mientras que
en los países africanos más desfavorecidos debe hacerse hincapié en la seguridad alimentaria, en el agua
y saneamiento y en la consecución de los medios de vida para sus habitantes, de tal manera que pueda
facilitarse el desarrollo económico; por último, deben favorecerse los llamados pilares de la cooperación,
centros administrativos que con muy bajo coste pueden tener impacto en sectores concretos.
— Explica que los instrumentos que pueden utilizarse para lograr estos objetivos son los siguientes:
creación de un marco legal más adaptado, ya que la Ley de Subvenciones no tiene el suficiente desarrollo
reglamentario; concebir los procedimientos más en función de impacto que como medios de justificación
de la subvención, ya que de otro modo se seguirá generando una gran complejidad a la hora de realizar
las solicitudes; no vincular estrictamente la plurianualidad a los Presupuestos Generales del Estado, ya
que romper compromisos a tres o cuatros años vista produce inseguridades; debe haber una continuidad
de requisitos para acceder a los programas en todo el Estado, ya que si no se genera a las ONG un
considerable gasto administrativo; el mundo de la cooperación al desarrollo debe entrar de lleno en el de
las nuevas tecnologías; en lo que afecta a la colaboración con el sector privado, pueden adoptarse medidas
interesantes en el ámbito fiscal; y deben implementarse los procesos de calificación.
— Concluye que hay que fomentar una cooperación con impacto, que genere capacidades y
fidelización entre el donante y el receptor, armonizar las actuaciones de las Administraciones Públicas,
lograr un marco legal definido y buscar fórmulas de financiación alternativas, como las alianzas públicoprivadas.
— Afirma que la cooperación española se enfrenta a seis retos que se presentan en el futuro
inmediato: sostenibilidad ambiental, defensa de derechos humanos y gobernanza, corrección de
desigualdades extremas, crecimiento inclusivo, nueva agenda de lucha contra la inseguridad y lucha contra
la vulnerabilidad de género, económica y ambiental.
— Sostiene que la caída de fondos públicos destinados a cooperación al desarrollo obliga a
buscar medios alternativos de financiación, entre los que se pueden destacar: crear en los países del Sur
autoridades fiscales fuertes en el marco del diseño de nuevas políticas fiscales; promover medidas de lucha
contra la evasión fiscal y contra los paraísos fiscales; promover la solidaridad de las clases medias en los
países del Sur; avanzar en el marco de las alianzas público-privadas para la cooperación al desarrollo;
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Propuestas Sr. Montalvo (AYUDA EN ACCIÓN)
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aprobar una Ley del Mecenazgo, si bien con la precaución de que el sector privado no debe definir la
orientación del 100 % de las políticas de cooperación; desarrollar la tasa a las transacciones financieras
internacionales; y promover las políticas de cooperación con los nuevos actores de la sociedad internacional
(por ejemplo, en el G-20).
— Concreta, respecto a las alianzas público-privadas, que no deben tenerse prejuicios, si las
empresas pueden colaborar y además obtener réditos en imagen reputacional, hay que aprovechar esas
iniciativas.
— Sostiene que la sostenibilidad ambiental es un valor fundamental, por lo que las ONG especializadas
en la materia deben trabajar codo con codo con empresas del sector privado, en especial con aquellas cuya
actividad puede tener especial incidencia en el medio ambiente (empresas de construcción, energéticas, etc.).
— Concluye que las empresas deben tener un espacio importante en las políticas de solidaridad. En
esta línea, se puede exigir a las empresas que a cambio de desgravaciones fiscales ajusten sus acciones
en materia de cooperación a las prioridades de los poderes públicos.
Propuestas Sr. Gallo (FUNDACIÓN REPSOL)
— Afirma que, en el ámbito de la acción social empresarial, lo mejor para las empresas es asociarse
con actores expertos en la cooperación, para lograr sinergias que favorezcan a todos los actores implicados.
— Sostiene que las empresas pueden realizar aportaciones importantes en cooperación al
desarrollo, por ejemplo en los siguientes marcos: fomento del empleo, utilización de las infraestructuras de
las empresas para que la cooperación llegue a áreas remotas o fomento de las uniones entre compañías
para aumentar la fuerza benefactora de sus actividades.
— Considera que hace falta que todos los actores coordinen sus esfuerzos para enriquecer los
resultados a través de la búsqueda de las ventajas competitivas de cada uno de esos actores. Cualquier
enfoque que pase por sumar capacidades y voluntades redundará en un mejor resultado.
— Explica que existen certificados y acreditaciones oficiales en materia de sostenibilidad empresarial
y que la acción social de la empresa debe tener como objetivo realizar una correcta acción social a través
de la cual la empresa pretende devolver a la sociedad los beneficios que de ella obtiene, actuando con gran
profesionalidad y buscando objetivos a largo plazo y la creación de capacidades.
— Entiende que para que las empresas que están convencidas de la necesidad de realizar una
acción social responsable, no sería necesario el reconocimiento de incentivos fiscales por la realización de
dicha acción social.
— Concluye que la Administración y las empresas deben buscar objetivos comunes y en esta tarea
conviene ir proyecto a proyecto buscando puntos de encuentro y aprovechando las capacidades de cada
uno de los actores para el logro de esos fines de interés común.
Propuestas Sra. Valderrábano (FUNDACIÓN TELEFÓNICA)
— Afirma que la responsabilidad social corporativa no descansa hoy en día en la filantropía sino en
la innovación social y en la sostenibilidad, y en este marco las empresas deben tener un papel decisivo
para lograr que se creen capacidades que vayan eliminando progresivamente la dependencia de los
beneficiarios de las políticas de cooperación y de acción social.
— Insiste en la necesidad de trabajar por el fortalecimiento institucional, que permite no tener la
obligación de mantener la presencia para sostener los proyectos.
— Concluye que la responsabilidad social corporativa debe estar necesariamente implícita en la
actuación de cualquier empresa.
— Sostiene que en el contexto actual, tanto en general como en lo que afecta en concreto a los
bienes de salud pública, deben buscarse nuevos modelos de actuación para acometer los grandes retos
del presente. En esta línea, la solución de estos problemas no puede dejarse en manos exclusivas ni de
los Gobiernos ni del sector privado, por lo que una alternativa a tener en cuenta es la colaboración públicoprivada, ya que este tipo de colaboración permite aportar la experiencia del sector privado para llevar a
cabo actividades sin ánimo de lucro, pero sometidas al control, financiación y garantías propias del Sector
Público.
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Propuestas Sr. Boichat (PLANETA SALUD)
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— Detalla, en relación al fomento de la colaboración público-privada, que la participación de las
empresas en la cooperación es necesaria, pero sometida a diversos requisitos: debe participar de acuerdo
con una serie de principios éticos y respetando la responsabilidad social corporativa; las empresas no
deben recibir fondos públicos, sino que deben reinvertir parte de sus beneficios en acciones sociales; y la
actividad de las empresas no puede sustituir la acción de los Gobiernos y la financiación pública.
— Propone que la información concreta sobre partidas destinadas a cooperación al desarrollo en los
Presupuestos Generales del Estado sean fácilmente accesibles en Internet.
— Concluye que deben promoverse medidas de participación que permitan que todos los actores
den su opinión y aporten su experiencia, ya que ello aumentará la eficacia de la ayuda, pero sin que eso
implique el bloqueo en la toma de decisiones.
Propuestas Sr. Marín (FUNDACIÓN IBERDROLA)
— Explica que en España las fundaciones y las empresas no encuentran una situación que desde
un punto de vista sistemático les permita involucrarse en proyectos de cooperación sino que, para lograr
estos objetivos, deben hacer un análisis caso por caso de cada proyecto y buscar proyectos de interés
nacional. En este sentido, propone que se siga el ejemplo del País Vasco, donde se pone a disposición de
las empresas un listado de proyectos de interés general, entre los cuales las empresas pueden elegir en
cuál se involucran.
— Concreta que se debe buscar el objetivo de evitar la atomización del gasto en distintos proyectos e
intentar armonizar los intereses de cada territorio y de cada sector, por lo que la concentración es prioritaria.
— Afirma que conviene incorporar a la Ley del Mecenazgo instrumentos donde la cooperación al
desarrollo conllevara un efecto de reconocimiento social y desgravaciones para las empresas.
— Detalla que es prioritario avanzar en una Ley de Mecenazgo que prevea instrumentos de
cooperación al desarrollo y que deben publicarse listas oficiales con proyectos de interés general y cultural
que las empresas puedan acometer; igualmente, debe crearse un Registro de Protectorado.
— Sostiene que no debe antagonizarse el problema de la obtención del beneficio o la ausencia de
beneficio, sino llegar a la conclusión de que la generación de beneficio debe llevar aparejada la obligación
de realizar acciones sociales. Todo ello en el marco de una presencia más importante y potente de los
organismos reguladores en las distintas materias, que, al modo anglosajón, deben protocolizar todas las
actuaciones de las empresas en los sectores regulados, incluidas sus obligaciones de retornos sociales.
— Matiza que, en todo caso, el sector privado nunca va a poder sustituir al sector público en la
inversión económica, de manera que, aunque estamos ante un instrumento muy importante, no puede
fiarse todo a las alianzas público-privadas.
— Aclara que las acciones sociales que puedan llevarse a cabo por parte de las empresas dependen
en gran medida del énfasis y de los intereses de cada Gobierno, por lo que debe realizarse un mutuo
diálogo que permita la concertación de intereses.
— Concluye que las empresas deben procurar llevar a cabo una responsabilidad social corporativa
moderna que no responda únicamente a problemas de reputación. Además, deben reconocer que tienen el
deber de reinvertir parte de los beneficios que han obtenido en proyectos de acción social. Para conseguir
este fin, es importante que se genere un instrumento real que permita un juego equilibrado de incentivos y
retornos sociales sin debates ideológicos.
— Afirma que para el logro de la promoción económica de comunidades que viven en situación de
extrema pobreza, las empresas son unos importantes aliados ya que tienen como objetivo crear riqueza,
por lo que, siempre que esta creación de riqueza se realice justamente, hay que contar con las empresas
en la lucha contra la pobreza. De este modo, las empresas deben llevar a cabo una acción social efectiva
que produzca cambios reales en el entorno.
— Considera que para lograr que las empresas se involucren en la cooperación deben buscarse
mecanismos creativos que vayan más allá de la perspectiva puramente asistencial y que tengan como
objeto la estrategia de desarrollo de la empresa. Se citan como ejemplo de lo explicado las llamadas
cadenas de suministros responsables.
— Mantiene, respecto a las alianzas público-privadas de desarrollo, que este instrumento no puede
circunscribirse a la suma de esfuerzos financieros. La ONU ha definido a las alianzas público-privadas
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Propuestas Sr. González-Aller (CECOD)
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como la creación de agendas comunes y la combinación de recursos, riesgos y beneficios para lograr un
impacto sostenible.
— Explica que para que las alianzas público-privadas funcionen correctamente, es necesario que
no falte ninguno de los actores fundamentales: ni las Administraciones Públicas, ni las empresas, ni la
sociedad civil, ni las ONG, ni las comunidades locales. Gestionadas correctamente, las alianzas públicoprivadas pueden generar un impacto positivo enorme.
— Aporta cinco criterios para que las alianzas público-privadas funcionen correctamente: la madurez
y el respeto al rol de cada una de las partes, que se aproveche el valor añadido de cada actor, que se
busquen objetivos sostenibles y a largo plazo, que se promueva una participación activa de los distintos
actores y que se privilegie una visión común. También destaca que es fundamental que la evaluación esté
presente desde el momento de diseño inicial del proyecto.
— Solicita una armonización contable y legislativa de los distintos actores en las alianzas públicoprivadas, para evitar que su gestión sea compleja y que se produzcan trabas administrativas y burocráticas.
— Defiende que reconocer incentivos fiscales a las empresas que realicen actividades de desarrollo
es un camino muy bueno a seguir.
— Concluye que las nuevas fórmulas de la cooperación deben pasar por involucrar más activamente
a las empresas y al sector privado, para lo que las alianzas público-privadas son un instrumento muy
interesante. Igualmente, deben promoverse cambios legislativos, por ejemplo, en la legislación sobre
fundaciones.
Propuestas Sr. Gusi (TANDEM SOCIAL)
— Afirma que en un momento en el que el modelo de cooperación a través de las ONG está pasando
por una situación delicada, la empresa social debe ser un actor a tener en cuenta, ya que tiene como
objetivo crear un impacto social a través de un modelo de negocio sostenible.
— Explica que las empresas sociales tienen desde su nacimiento la vocación de generar un impacto
positivo en la sociedad a la vez que se controla el dividendo. Por tanto, propone contar con las empresas
sociales a la hora de realizar cooperación al desarrollo, ya que podrán llevar a cabo actuaciones importantes
en sectores como la alimentación, salud, vivienda y la energía.
— Considera que la empresa mercantil debe tener la cooperación instalada transversalmente en los
procesos y que las alianzas público-privadas ya están utilizándose a nivel internacional, por lo que son un
instrumento que debe ser tenido en cuenta.
— Concreta que para que este modelo tenga éxito, hay que contar, además de con los poderes
públicos, con las ONG, ambos como contraparte de las empresas sociales en estos procesos.
— Concluye que desde los poderes públicos debe darse cabida a los proyectos de los emprendedores
sociales para que sus productos de éxito en países en desarrollo puedan tener un impacto. Del mismo
modo que en España se están abriendo líneas de colaboración con emprendedores sociales, debería
procederse igualmente con estos emprendedores que quieren realizar su actividad en el extranjero.
— Afirma que se ha constatado que la política de Responsabilidad Social Corporativa genera un
importante retorno desde el punto de vista, en primer lugar, de los grandes inversores, que muestran un
gran interés por el respeto a la responsabilidad social corporativa a la hora de invertir; y en segundo lugar,
de los clientes, que son cada vez más sensibles a estas cuestiones; y por último, de los empleados, que se
implican en las acciones sociales de la empresa. Por ello, las empresas deben asumir la Responsabilidad
Social Corporativa como parte de su gestión diaria.
— Explica que pueden realizarse acciones de Responsabilidad Social Corporativa en Estados en los
que la empresa está implantada y que, si bien económicamente muchos de esos países están creciendo
mucho por ser países emergentes, necesitan que se realicen acciones para luchar contra la pobreza y
contra la desigualdad.
— Considera que hay políticas de acción social que tienen efectos más allá de las fronteras donde
existe la implantación de la empresa. Así, las políticas de protección de derechos humanos vinculan a
proveedores cuyas fábricas están en países desfavorecidos, del mismo modo que pueden abrirse líneas
de microcréditos en estos países.
— Concluye que si bien en el sector financiero no ha habido colaboración con los poderes públicos
en el ámbito de la cooperación, dicha colaboración podría ser muy positiva para todos los actores.
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Propuestas Sr. Cendoya (BANCO SANTANDER)
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Propuestas Sr. Robles (SECRETARIO GENERAL DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO)
— Afirma que la comunidad internacional debe buscar fórmulas para afrontar el futuro de la
cooperación al desarrollo de un modo integrado y consensuado, ante la aparición de los países emergentes
y el desigual crecimiento que ha tenido lugar en los mismos, los nuevos equilibrios de seguridad, la presencia
de nuevos actores e instrumentos y, en general, todos los retos derivados de la globalización y de la nueva
agenda internacional de la ayuda. España debe tener además un papel protagonista en este proceso de
concertación.
— Considera que la cooperación española debe basarse en tres pilares, recogidos en el Plan
Director: profundizar en una cooperación más estratégica sectorial y geográficamente, potenciar nuevos
instrumentos como las alianzas público-privadas (APP) y la cooperación reembolsable y realizar una
planificación estratégica en las aportaciones a organismos multilaterales.
— Explica, en el marco de la implicación del sector privado en la cooperación al desarrollo, que los
poderes públicos deben trabajar por aumentar su implicación en las políticas de ayuda; para ello, se ha
creado una Oficina sobre APP en la AECID y se ha elaborado un Protocolo sobre el modo en el que han
de realizarse dichas alianzas. Es fundamental redoblar esfuerzos para que la cooperación al desarrollo
española cuente con la mayor implicación de nuestras grandes empresas.
— Apuesta por continuar profundizando en el proceso de modernización de la estructura
administrativa competente en materia de cooperación al desarrollo. En este marco, la Secretaría General
de Cooperación ha asumido las funciones de planificación, evaluación y toma de decisiones de la antigua
DGPOLDE, mientras que la AECID se ha mantenido como órgano de ejecución. Con el fin de mejorar la
coordinación y coherencia de la acción de ambos órganos, se ha unificado el máximo órgano de dirección
de los mismos, pero respetando la división de competencias señalada. En concreto, respecto a la AECID,
se está trabajando para mejorar sus capacidades. Es de vital importancia seguir un proceso continuo de
mejora de nuestras capacidades humanas y técnicas en el sector de la cooperación.
— Apuesta por reforzar los instrumentos de cooperación reembolsable y por desarrollar el
FONPRODE como un mecanismo operativo para la cooperación española, mejorando su funcionamiento
y su regulación.
— Destaca la importancia de la cooperación descentralizada y se muestra partidario de fortalecer el
trabajo de la Comisión Interterritorial del Cooperación al Desarrollo.
— Concluye que, independientemente de la coyuntura económica actual y a la espera de que
pueda recuperarse la senda del crecimiento presupuestario, el compartido objetivo de redimensionar
la cooperación española debe perseguirse con un esfuerzo común y consensuado que, respetando las
recomendaciones del CAD de la OCDE y en la línea de los grandes consensos internacionales en la
materia, permita aprovechar todas las potencialidades de la cooperación española para afrontar los nuevos
retos que plantea la Agenda Post 2015.
III
CONCLUSIONES
1. Es necesario reestablecer un gran Pacto de Estado en materia de cooperación dando cumplimiento
a los compromisos internacionales de España, definiendo metas y compromisos concretos, cuantificables
en términos de indicadores de resultados, para permitir un mejor seguimiento, una posible y correcta
evaluación, la verificación de su cumplimiento y la rendición de cuentas.
2. El desarrollo es un proyecto común en el que la Cooperación Española no debe ser vista como
una acción asistencialista. Hay que dejar claro que la cooperación al desarrollo es un compromiso ético
y político de lucha contra la pobreza y la desigualdad estructural, de defensa y respeto de los derechos
humanos y deberá asimismo, enmarcarse en la agenda que en esta materia se vaya estableciendo a nivel
de la Unión Europea y a nivel internacional.
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Las propuestas surgidas de esta ponencia parten de la base de que la política de cooperación ocupa
un papel clave en la política exterior y en su imagen, constituyendo un elemento fundamental de la «Marca
España».
En este sentido, hacemos las siguientes propuestas que han de servir, tal y como establece la
ponencia, como nuevas fórmulas de gestión de la cooperación española:
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3. Las políticas de Cooperación Internacional para el Desarrollo son responsabilidad de los poderes
públicos.
4. Se entiende por Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), los recursos aportados por las Administraciones
Publicas a la política de desarrollo, debiendo tenerse en cuenta conforme a los criterios que puedan
acordarse las aportaciones realizadas por la iniciativa privada.
5. Los recursos destinados a la cooperación deben ser sostenibles, estables y predecibles.
6. La cooperación española deberá:
7. La cooperación española seguirá apostando de forma más decidida y concreta por la Coherencia
de Políticas para el desarrollo, estableciendo también en este sentido, compromisos y metas específicos.
8. La cooperación española deberá seguir trabajando para lograr una mayor coordinación
interministerial y entre las diferentes administraciones, central autonómica y local, desde parámetros de
colaboración.
9. La cooperación española deberá establecer los mecanismos necesarios o los protocolos de
actuación oportunos para incrementar y facilitar la participación de los grupos parlamentarios (Comisiones
de Cooperación) y de los agentes implicados del sector (Consejo de Cooperación) en la definición de la
posición española en los debates, reuniones o cumbres internacionales que se lleven a cabo en materia
de cooperación internacional al desarrollo, especialmente en la agenda post 2015 que está en estos
momentos en elaboración. Del mismo modo, la cooperación española y el Ejecutivo que la sustente seguirá
incrementando los esfuerzos para mejorar la colaboración y las relaciones con las ONGs, fortalecer los
puntos de encuentro y colaboración con estos actores esenciales de la cooperación al desarrollo.
10. Se propone la creación de Ponencias de estudio y Comisiones conjuntas que integren a las de
Cooperación, Economía, Industria, Exteriores, etc. para tratar los temas de cooperación que afecten a
todas las áreas de forma transversal.
11. Debería abrirse el debate de la reforma de la Ley de Cooperación para adecuarla a los cambios
que se han producido desde su aprobación.
12. Debe ponerse en marcha una modificación consensuada del Reglamento del FONPRODE,
después de la reforma emprendida por el Gobierno de la Ley del FONPRODE.
13. Debe desarrollarse un marco legal en materia de subvenciones más coordinado y adaptado a las
necesidades del sector. La cooperación española y el Ejecutivo que la impulse y desarrolle deberá contar
en las modificaciones normativas que se puedan llevar a cabo, y en concreto en la futura modificación
de la Ley General de Subvenciones con la participación del sector, de las Cortes Generales y de otras
administraciones.
14. En la nueva Ley de Mecenazgo deberían aclararse los retornos fiscales a las empresas que
realicen cooperación al desarrollo y en el caso de que existiesen exenciones fiscales, solo podrían acogerse
a ellas las empresas comprometidas con los planes directores aprobados por el Gobierno mediante
certificación de la AECID.
15. Al igual que en otros países, sería de utilidad el establecimiento de un listado de proyectos
preferentes para el Gobierno en materia de cooperación a los que podrían sumarse las empresas privadas
y fundaciones.
16. España debe tener un papel activo en el desarrollo de la agenda post 2015 en la que debe
apostar por un desarrollo sostenible.
17. En cooperación no debe tenerse en cuenta solo la Ayuda Oficial al Desarrollo, deben valorarse
aspectos como la deuda, el comercio, las inversiones extranjeras y los instrumentos financieros.
18. España debe participar activamente y liderar la puesta en marcha de mecanismos de financiación
innovadores, así como apoyar las distintas iniciativas para movilizar a nivel internacional recursos adicionales
y predecibles destinados a la lucha contra la pobreza y las desigualdades sociales.
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a) Contar con una planificación eficaz basada en los recursos humanos y económicos de los que
dispone.
b) Concentrarse en los países y sectores en los que tenga una mayor ventaja competitiva y donde
sus intervenciones produzcan un mayor impacto.
c) Concentrar y priorizar el número de organismos multilaterales a los que España realiza
aportaciones económicas en aras de lograr una mayor eficiencia.
d) Establecer un sistema de evaluación que permita conocer sus fortalezas y debilidades.
e) Aumentar la transparencia y la rendición de cuentas.
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19. España debe liderar la lucha contra la fuga de capital de los países subdesarrollados y contra
los paraísos fiscales.
20. Es imprescindible movilizar los recursos domésticos de los países receptores de la ayuda.
21. Debe insistirse en la cooperación financiera con programas de microcréditos y evitando
inversiones especulativas en materias primas alimentarias.
22. El sector privado se contempla como un actor más de la cooperación y por ello se establecerán
las Alianzas Público-Privadas (APP) necesarias, cuyos objetivos sean el desarrollo de las estrategias y
fines de los Planes Directores de Cooperación Internacional vigentes.
Estas APP deben de:
a)
b)
c)
d)
Potenciar la creación de agendas comunes.
Plantear objetivos a largo plazo.
Asumir el enfoque de sostenibilidad.
Promover la participación activa de las partes, siempre desde el respeto y la madurez.
Además la actuación de las empresas en materia de cooperación debe basarse en:
e) Creación de empleo.
f) Crear y compartir conocimientos.
g) Fomentar la expresión libre de valores así como el respeto a los derechos humanos.
h) Ayudar a la gobernanza de los países receptores de la ayuda.
i) Invertir en investigación y desarrollo.
j) Transmitir su experiencia y conocimiento a las empresas locales.
k) Exigir el cumplimiento legal tributario.
l) Priorizar el compromiso en la restauración del medio ambiente y en la lucha contra el cambio
climático.
Es imprescindible que las actuaciones de las empresas se hagan bajo criterios de equidad salarial y
sostenibilidad.
23. El Gobierno creará los instrumentos necesarios para que los consumidores puedan ser informados
del cumplimiento por parte de las empresas y de sus productos, con los criterios de Responsabilidad Social
de la Empresa (RSE), para así favorecer el consumo responsable.
24. Es imprescindible una mayor coordinación empresas/AECID por lo que es conveniente la creación
en la AECID de un departamento específico para integrar a las empresas en el mundo de la cooperación.
25. El Gobierno promoverá la incorporación de las empresas españolas al índice Dow Jones
Sustainability, así como la adhesión de nuestras empresas al pacto global de la ONU.
26. Debe estimularse la creación de empresas sociales en materia de cooperación.
27. El Gobierno estimulará la capacitación de estudiantes y empresas en materia de Responsabilidad
Social Empresarial.
28. El Gobierno debe presentar en esta Legislatura el Plan de Derechos Humanos del MAEC. Asimismo,
la Estrategia Española de Responsabilidad Social de las Empresas, en la línea de la Estrategia renovada de
la UE sobre Responsabilidad Social Empresarial.
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Palacio del Senado, 25 de febrero de 2015.—Josep Lluís Cleries i Gonzàlez, Sandra Domínguez
Hormiga, Paula María Fernández Pena, Jordi Guillot Miravet, María Eugenia Iparragirre Bemposta,
María Beatriz Jurado Fernández de Córdoba, María de los Ángeles Ortega Rodríguez, María Agustina
Rodríguez Martínez, José Antonio Rubio Mielgo y Juan Andrés Tovar Mena.
http://www.senado.es Edición electrónica preparada por UTE Alcaniz Fresnos’s y S.C.E.
SENADO
D. L.: M-12.580/1961 - ISSN: 2172-9794
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