Los Sumerios, la tierra la cual lleg ha ser conocida en los tiempos

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Curso COSMOLOGÍA HOY, Prof. Nelson Zamorano
Breve resumen acerca de los Sumerios y sus características
Ref. : The Sumerians, Their History, Culture and Character, Samuel Noah Kramer, The university of
Chicago Press, Paperback Edition, 1971, page 3.
Los Sumerios, la tierra conocida
como Babilonia, consiste en la mitad
más
baja
de
la
región
de
Mesopotamia, coincide parcialmente
con el territorio de Irak hoy día:
Desde el norte de Bagdad al Golfo
Pérsico
tiene
un
área
de
aproximadamente 34 mil kilómetros
cuadrados.
Su
clima
es
extremadamente caluroso y seco, su
suelo, si no recibe los cuidados
adecuados, se torna árido y es
barrido por el viento dejándolo
totalmente improductivo. La tierra
es plana y moldeada por sus ríos, no
tiene minerales y casi ni siquiera
rocas. Excepto por sus grandes cañas
casi no existen árboles para obtener
madera. Con estas características,
era una región dejada de la mano de Dios, una tierra sin ningún futuro y condenada a
la pobreza y a la desolación. Pero sus
habitantes, los Sumerios, como llegaron a
ser conocidos en el tercer milenio antes
de Cristo, estaban dotados con un
intelecto creativo poco usual, además de
aventureros y resueltos. A pesar de las
mezquindades naturales de la tierra, ellos
transformaron a Sumeria en un verdadero
jardín del Edén y desarrollaron lo que es
probablemente
la
primera
gran
civilización en la historia del hombre.
El pueblo sumerio poseía un particular
olfato para los inventos tecnológicos.
Los primeros en poblar este territorio
fueron capaces de diseñar e instalar un
sistema de regadío para sus terrenos, lo
cual les permitió colectar y canalizar el
material disuelto que arrastraban las
aguas de los ríos Tigris y Eufrates en sus
crecidas. Utilizaron este material que
arrastraba el río como fertilizante, para
cultivar sus jardines y fertilizar y hacer
más fructíferos sus campos.
Para sustituir la falta de minerales y piedras, ellos aprendieron a trabajar con la
arcilla y el barro en hornos y fabricar ollas, platos y jarros. Estos elementos parecían
inagotables en esta región. Para reemplazar la escasa madera disponible, cortaron y
secaron las grandes y abundantes cañas que crecían en los pantanos alrededor del río,
las ataron en gavillas o las entretejieron y con ellas fabricaron sus casas y refugios.
Más tarde los Sumerios inventaron los moldes para los ladrillos para así dar forma y
trabajar en el horno la arcilla proporcionada abundantemente por del río y de esta
forma facilitar la disponibilidad del material para la construcción de sus viviendas.
Ellos diseñaron herramientas de gran utilidad, desarrollaron nuevos procedimientos de
trabajo e introdujeron técnicas tan poderosas como:
la
el
el
el
el
el
rueda del artesano,
carro con ruedas,
arado,
bote a velas,
arco,
domo …
y pudieron moldear cobre
y
bronce,
remaches,
soldaduras, esculturas en
piedra
,
tallado
y
ornamentación. Fueron los
creadores de un sistema
de escritura en arcilla, el
cual fue copiado y usado
por todo la región por algo
más de dos mil años. Casi todo lo que nosotros conocemos de la pre-historia del Asia
Occidental proviene de los miles de documentos en arcilla tallados con los símbolos
cuneiformes desarrollado por los sumerios y descubierto y extraído por los
arqueólogos en los 100 a 250 últimos años.
Los sumerios fueron notables no sólo por su
progreso material y tecnológico pero también
por sus ideales y valores. Una mente clara,
con la cabeza erguida, adoptaron un punto de
vista pragmático de la vida y, dentro de los
límites de sus recursos intelectuales, rara vez
confundieron hecho y fantasía, intención con
hechos, o misterio con mistificación. Con el
transcurso de los siglos, los sabios Sumerios
desarrollaron una fe y un creo el cual -en un
cierto sentido- dio a los dioses lo que era de
los dioses y reconocieron y aceptaron como
inevitables las limitaciones de los mortales, especialmente su desamparo frente a la
muerte y a la ira divina. En el lado material, ellos valoraron altamente la riqueza y las
posesiones, las abundantes cosechas, los graneros repletos, los establos con mucho
ganado, una caza exitosa en los llanos y una buena pesca en el mar. Espiritualmente
y sicológicamente ellos pusieron mucho énfasis en la ambición y el éxito, la preeminencia y el prestigio, el honor y el reconocimiento. Los sumerios estaban
profundamente concientes de sus derechos personales y resentían cualquier amenaza
sobre ellos, ya fuera de parte de su rey, superior, o uno igual que ellos. Con esto no
es preciso preguntarse por qué los sumerios fueron los primeros en compilar leyes y
códigos legales, poner todo en papel y tinta para evitar malos entendidos,
representaciones erróneas y arbitrariedad.
Mientras que –como se apreció- los sumerios pusieron una alta consideración en el
individuo y sus logros, había un factor que envolvía esta misma sociedad bajo un
fuerte espíritu de cooperación entre los individuos y las comunidades: la completa
dependencia de los Sumerios en el regadío para alcanzar una buena supervivencia. El
regadío es un proceso complicado que requiere un esfuerzo comunal y una
organización. Los canales debían ser cavados y mantenidos constantemente en
reparación. El agua era distribuida igualmente entre todos los que la necesitaban. Para
asegurar esto, un poder más fuerte que el individuo que poseía tierra o incluso que la
comunidad toda era obligatorio: de aquí se desprende el crecimiento de los institutos
gubernamentales y la aparición de un estado Sumerio. Como Sumeria, con la
fertilidad de la tierra regada, producía grano más allá de lo que necesitaba, pero que
prácticamente carecía de metales o muy pocas madera y piedras, el estado se vió
forzado a obtener el material esencial para su economía ya
sea a través del comercio o de la fuerza militar. De esta
forma cerca del tercer milenio antes de Cristo, hay buenas
razones para creer que la cultura y civilización sumeria había
penetrado, a menos una cierta extensión, tan lejos hacia el
este como la India y tan lejos al oeste como el
Mediterráneo, tan lejos al sur como la antigua Etiopía y tan
lejos al norte como el Mar Caspio.
Todo esto ocurrió prácticamente hace cinco mil años y
puede parecer de poca relevancia para el estudio del
hombre moderno y su cultura. Pero el hecho es que la tierra
de los sumerios fue testigo del origen de más de una
característica significativa que permanece hasta el día de
hoy en nuestra civilización. Ya sea un filósofo o un profesor
o un historiador o un poeta, abogado reformador, hombre de
estado o político, arquitecto o escultor, es muy probable
que este hombre moderno encuentre el prototipo y
contrapartida de sus métodos en el pueblo Sumerio antiguo.
Debemos admitir que no es fácil ni directo identificarlos con
certeza. Nombraremos algunos: la existencia de un código
legal escrito, los textos escolares distribuidos en los
colegios, la organización de la burocracia en forma
centralizada incluyendo el sistema legal y los cultos
religiosos.
A modo de ejemplo incluimos 1 el aventurero y exitoso rey
Hammurabi (1792—1750 AdC), que reinó desde Babilonia.
Aparte de centralizar los cultos al dios Marduk, estableció un
código para administrar justicia. Este código constaba de
282 leyes. Estaba ordenado por temas. Ofensas contra la
propiedad, donde aparecían 20 secciones, otro dedicado al
intercambio y las transacciones comerciales (cerca de 40
secciones), también figura la familia, con 68 secciones, que
se ocupaba del adulterio, concubinato, deserción, divorcio,
incesto, adopción, herencia…etc.
En el prólogo de estas leyes quedaba claro que estaban hechas para ser expuestas en
lugares públicos donde todo el pueblo las pudiera leer.
De los escritos, queda la impresión que los jueces eran funcionarios del estado. El rey
era siempre una última instancia de la ley. Los castigos eran (y son, aún en esa
región) exagerados. Una mujer infiel era arrojada al río atada con su amante.
1
Ideas, a History of Thought and Invention, from Fire to Freud,
Perennial Edition, paperback, 2006, page 93.
Peter Watson, First Happer
Otras áreas que se ven reflejadas en nuestro medio son la literatura y las bibliotecas.
Entre las primeras mencionamos la épica de Gilgamesh o “Aquel que todo lo observó
hasta el fin del universo”, la mayor creación literaria de Babilonia, la primera obra
maestra de la imaginación. Gilgamesh gobernó en Uruk, alrededor del 2900 AdC, de
manera que algunos de los episodios relatados tienen cierta base en la realidad. En
todo caso sus aventuras son complicadas, a veces fantásticas y difíciles de seguir. En
algunos casos se asemeja a Hércules y otros pasajes aparecen en la Biblia.
En cuanto a las bibliotecas, eran más bien archivadores.
Nacieron en Mesopotamia. Contenían principalmente los registros del día a día, esto
ya sea en Nippur en la mitad del tercer milenio AdC o en Ebla, lugar donde se
encontraron 2000 tablas de arcilla en 1980, con fecha 2250 AdC. Las bibliotecas de
Ebla, Ur y Nippur, introdujeron un catálogo de sus archivos donde los escritos
religiosos y los productos de la imaginación eran separados. Más tarde incluyeron lo
que es hoy la tabla de contenidos (se denominaron kolophon: toque final). También
existieron bibliotecas en Egipto, pero sus archivos, al ser escritos sobre papiros, pocos
de éstos resistieron el paso del tiempo.
Acerca de la creación del Universo 2
Los Sumerios, al igual que los primeros Hebreos, creían en la existencia de un mar
primordial. El universo, de acuerdo a los Sumerios, consistía de un cielo y una tierra
unidos engendrado de alguna manera en este océano primordial. Fue la Diosa—Aire,
Enlil, la que separó el cielo de la tierra. Una descripción similar aparece en el Génesis.
La Torre de Babel y la Dispersión de la humanidad 3
La historia de la Torre de Babel se originó sin duda tratando de explicar la existencia
de ziggurats en Mesopotamia. Para los hebreos estas torres que aparecían en estado
de ruinas llegaron a ser el símbolo de la inseguridad del hombre y su afán de poder.
Para los Sumerios los ziggurat representaban una unión entre el hombre y sus dioses.
Este era el lugar habitado por los sacerdotes y era el edificio al centro de cada ciudad.
Con respecto a una lengua para todos los hombres, existe una historia similar en la
épica Sumeria: Enmerkar y el Lord de Aratta, (ver ref. páginas 2626 y 285).
The Sumerians, Their History, Culture and Character, Samuel Noah Kramer, The university of Chicago
Press, Paperback Edition, 1971, page 292
3
Idem, page 293.
2
Otras referencias:
http://ancienthistory.pppst.com/mesopotamia.html
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