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QUE REFORMA Y ADICIONA EL ARTÍCULO 9O. DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS
ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, A CARGO DEL DIPUTADO ROBERTO ALEJANDRO CAÑEDO
JIMÉNEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE MORENA
El que suscribe, Roberto Alejandro Cañedo Jiménez, diputado federal a la LXIII Legislatura de la Cámara de
Diputados del honorable Congreso de la Unión e integrante del Grupo Parlamentario de Morena, con fundamento
en lo dispuesto por los artículos 71, fracción II, de la Ley Fundamental y 6, numeral 1, fracción I y 77 del
Reglamento de la Cámara de Diputados, somete a la consideración de esta soberanía, iniciativa con proyecto de
decreto por el que se adiciona el artículo 9o. constitucional, al tenor de la siguiente
Exposición de Motivos
El artículo 9o. constitucional se presentó con el proyecto constitucional del Primer Jefe del Ejército
Constitucionalista, C. Venustiano Carranza del 6 de diciembre de 1916, fue dictaminado el 18 y la Comisión de
Corrección y Estilo aprobó las modificaciones el 25 de enero de 1917 y fue publicado en el Diario Oficial de la
Federación del 5 de febrero de 1917.
En la sesión del 22 de diciembre de 19161 correspondió al Diputado José María Truchuelo, poner a discusión el
dictamen sobre el artículo 9° constitucional, expresando que el derecho de asociación tal como se reconoció por la
Constitución de 1857,2 se había transcrito en el artículo 9º del proyecto de Constitución, ampliándose hasta
garantizar de manera expresa la celebración de esos imponentes concursos conocidos con el nombre de
manifestaciones públicas , que se organizan para significar el deseo de las masas en ocasiones solemnes,
manifestaciones que han venido a ser como la revelación de la intensa vida democrática del pueblo y
merecen por tanto, respeto y protección.
A su vez, manifiesta que el artículo del proyecto enumera los casos en que podrá disolverse como ilegal una
reunión:
“Primero. - Cuando se ejecuten o se hagan amenazas de ejecutar actos de fuerza o violencia contra las personas o
propiedades, y de esta suerte se altere el orden público o se amenace alterarlo.
”Segundo. - Cuando se hagan amenazas de cometer atentados que puedan fácilmente convertirse en realidad.
”Tercero. - Cuando se cause fundadamente temor o alarma a los habitantes.
”Cuarto. - Cuando se profieran injurias o amenazas contra las autoridades o particulares, si no fueren reducidos
al orden o expulsados los responsables.
”Quinto. - Cuando hubiere alguna reunión de individuos armados que, requeridos por la autoridad, no dejaren las
armas o no se ausentaren.”
El diputado constituyente por Querétaro,3 agregaba que desde el momento en que en una reunión se verificaban los
actos enumerados, era claro que los individuos no estarían reunidos pacíficamente y con objeto lícito; en
consecuencia desde ese momento habrían perdido el derecho que les reconocía el artículo 9, pero además, era inútil
la enumeración señalada, pues le parecía peligroso, porque le proporcionaba a la autoridad arbitraria un pretexto a
invocar para disolver injustamente una reunión, puesto que a la autoridad le quedaba reservado calificar el
momento en que una reunión debía considerarse como ilegal.
Difícilmente, - opinaba- podrían acudir al amparo para continuar una reunión que la autoridad pretendía disolver
arbitrariamente, quedando solamente a los ciudadanos exigir la responsabilidad por el abuso, lo que quedaba a la
apreciación judicial, sin atender a los contenidos en el artículo 9o. proponiendo el siguiente texto.
“Art. 9º. - No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto
lícito; pero solamente los ciudadanos de la república podrán hacerlo para tomar parte en los asuntos
políticos del país. Ninguna reunión armada tiene derecho de deliberar.
“No se considerará ilegal, y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una
petición a una autoridad, o presentar una protesta por algún acto, si no se prefieren injurias contra ella ni
se hiciere uso de violencias o amenazas para intimidarla u obligarla a resolver en el sentido que se desee.”
El diputado constituyente Pedro Chapa,4 en torno a la discusión del artículo 9° constitucional aseveraba en el
Congreso Constituyente que deseaban adquirir el derecho de reuniones públicas, el derecho de reuniones
políticas e impedir que un gendarme con cualquier pretexto y los llevara a todos al “bote,”
Jorge Von Versen,5 diputado constituyente por Coahuila, cuestionó el artículo 9o. del proyecto de Venustiano
Carranza y manifestaba que se debía pensar en el espíritu de asociación antes que restringirlo y habría que darle
toda clase de alas para que en un futuro no lejano sentar en la República la manifestación del pensamiento en las
asociaciones de obreros.
En su argumentación señalaba que era muy fácil juzgar injurioso, ya que un señor presidente municipal, señor de
horca y cuchillo en los pueblos abandonados, se le podía antojar el clasificar como injurias cuatro o cinco
verdades que se le digan por una persona que esta lastimada y disuelva la reunión en que aquel individuo esté.
En su opinión, la sociedad no podría nunca gozar de su libertad o ejercer sus derechos, si las autoridades son
malas, y aseveraba que por lo general en nuestro país, el que sube al poder busca sólo extorsionar al de abajo.
En sus razonamientos Francisco J. Múgica6 sostenía que el artículo 9 complementaba las libertades del ciudadano y
era uno de los trascendentales derechos de la libertad del hombre.
Los argumentos expuestos, en pro y en contra, así como los ejemplos ilustrativos sobre los atropellos a la libertad
de reunión y asociación en el Constituyente de 1916-1917 es solo una muestra de un debate que a casi un siglo,
sigue vigente.
La naturaleza asociativa necesita de la libertad de expresión, opinión y pensamiento como elementos necesarios
para ese espacio deliberativo común.
Los derechos de asociación y reunión son hoy premisas fundamentales en el Estado constitucional democrático.
El artículo 9o. de nuestra Ley Fundamental ha permanecido hasta nuestros días sin reforma alguna, preservando el
derecho de asociación y reunión.
Que no obstante, el derecho de reunión ha sido el que más debate y polémica ha suscitado, porque hasta qué punto
una marcha o movilización social está dentro de los márgenes de lo establecido en el artículo 9° del Código
Político de 1917, es decir, que restricciones o excepciones se establecen para su ejercicio ya que aun cuando se
establezcan los parámetros o limitaciones a esta siempre estarán sujetos a interpretación.
Que tan es así, que la libertad a este derecho pueda tener efectos frente a las autoridades, limitando la posibilidad
de que puedan disolver una asociación o imponer decisiones tomadas en una congregación ya sea de manera
violenta o pacífica.
La detención de participantes en manifestaciones pacíficas, así como la criminalización per se de las
demostraciones en la vía pública, es una de las formas más comunes de violación a este derecho humano,
generando con ello, un efecto amedrentador en el ejercicio de este derecho.
El amedrentamiento de la reunión y la expresión a través de la imposición de penas privativas de la libertad tiene
un efecto disuasivo sobre aquellos sectores de la sociedad que expresan sus puntos de vista o sus críticas a la
gestión de gobierno.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha considerado que el accionar de las fuerzas de seguridad no debe
desincentivar el derecho de reunión sino protegerlo.
El uso legítimo de la fuerza pública implica entre otros factores, que ésta debe ser tanto necesaria como
proporcionada con respecto a la situación, es decir, que debe ser ejercida con moderación y con proporción al
objetivo legítimo que se persiga, así como tratando de reducir al mínimo las lesiones personales y las pérdidas de
vidas humanas, asimismo, el grado de fuerza ejercido por los funcionarios del Estado aceptable con los parámetros
internacionales debe ser de la fuerza “absolutamente necesaria”.
Es por ello que la propuesta pretende hacer valer los derechos de asociación y reunión de todos los mexicanos, sin
que los mismos sean atropellados, so pretexto de actos de violencia.
Por lo anteriormente expuesto los integrantes del Grupo Parlamentario de Morena, presentamos una adición
constitucional para prohibir la participación de las fuerzas armadas y de seguridad pública como instrumento de
disolución y represión social, por lo que sometemos a la consideración de esta Soberanía el siguiente proyecto de
Decreto por el que se adiciona un párrafo al artículo 9º de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos
Artículo único.- Se adiciona, un párrafo al artículo 9° de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, para quedar como sigue:
Artículo 9o. No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito; pero
solamente los ciudadanos de la República podrán hacerlo para tomar parte en los asuntos políticos del país.
Ninguna reunión armada, tiene derecho de deliberar.
No se considerará ilegal y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición o
presentar una protesta por algún acto a una autoridad, si no se profieren injurias contra ésta, ni se hiciere uso de
violencias o amenazas para intimidarla u obligarla a resolver en el sentido que se desee.
No se podrá bajo ninguna circunstancia hacer uso de las fuerzas armadas, cuerpos policiacos o de seguridad
pública como instrumento de disolución y represión social.
Transitorio
Único. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Notas
1 Cfr. Diario de Debates del Congreso Constituyente, Tomo I, Numero 33.
2 Cfr. Zarco, Francisco, Historia del Congreso Extraordinario Constituyente de 1856 – 1857, Extracto de todas las
sesiones y documentos parlamentarios de la época, Imprenta de Ignacio Cumplido, México 1857, T. II p. 149. Cfr.
Sesiones del 14 de agosto y 27 de noviembre de 1856. Artículo 22 del proyecto. Aprobado la primera parte
hasta objeto por unanimidad de 79 votos; la segunda parte relativo a la adición de la palabra ilícito fue aprobada
por 74 votos a favor y 5 en contra. La tercera parte y el último enunciado del mismo siendo adición fue aprobados
por 75 votos a favor y 4 en contra.
3 Diputado al Congreso Constituyente 1916-1917 por el 3° Distrito Electoral de Querétaro.
4 Diputado al Congreso Constituyente por el 1° Distrito Electoral de Matamoros, Tamaulipas.
5 Diputado al Congreso Constituyente por el 4° Distrito Electoral de Monclova, Coahuila
6 Diputado al Congreso Constituyente por el 15° Distrito Electoral de Zamora, Michoacán.
Dado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, a los 29 días del mes de octubre del año dos mil quince.
Diputado Alejandro Cañedo Jiménez (rúbrica)
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