CELO Y MONTA DE LA VACA

Anuncio
MADRID
NUMERO 16-53 H
AGOSTO 1953
CELO Y MONTA DE LA VACA
Por JOSE ANTCNIO ALVAREZ MORAN
^'aCaS suizas. (Foto FNGELER.^
CELO Y MONTA DE LA VACA
Una parte cie las vacas que no `,uedan gestantes después
de ser cubiertas por el toro, se debe a la falta de oportunidac',
en el ;^coplamiento sexual. A esto se le llama est^ribidad fisiológic^a,. Por tanto, tiene singular importancia conocer los fundamentos por los que se rige el funcionamiento r.ormal del
aparato genital femenino, necesario para que el acoplamiento
dé lugar a una gestación.
Antes de entrar de lleno en el desarrollo del tema que encabez;^. esta HoJA DNULGADORA, l^aremos una bieve expc :ición de la anatomía y f isiología sexual en la vaca.
Nociones anatóm^cas.
Ea aparato genital de la vaca c^^nsta de los ovarios, cwiductos, útero, vagina y vulva.
Los ovarios, en número de dos, son unas glándulas a]argadas, aplanadas, de color amarillento y del tamaño de una
almeridra. Se hallan susl^endidos ^en la cavidad abdominal
por diversos ligamentos.
Los ovidztictos, que también son dos, miden unos 25 centímet:ros de longitud. Su extremidad anterior termina en forma d^° embudo, llamado "pabellón ^íe la trompa", el cual se
adapta al ovario en el momentc, de la ovulación, fenómeno
que describiremos más adelante. Su extremidad posterior va
unida a] cuerno uterino correspondiente.
El ^ítero, llamado vulgarmente "madre", -se compone de
dos partes : una, formada por el cuerpo con el cuello, y otra,
dividida en dos llamados "ctternos". El cuerpo, en su parte
posterior o"cuello", posee un conducto de cinco a seis centímetros de longitud que comunica con la vagina. El interior del íitero y de los cuernos uterinos (cavidad uterina);
presenta en su superficie unos abultamientos redondos llamados carímculas. I_os cuernos son alargados ,y están ligeramente curvaclos, continuándose con los oviductos. EI ta-
_ ^ -
maño es muy ^-ariable, ^egún c^l esta^cio cle gestaeión ^^ de
reposo en que se encuentren.
La va^i.^1^a. es un co^nducto de ^^ ú,;U rentímetros de lungitud, en cttyo fondo sobresale c^l cuellu del íitero un centímetro, aproximaclamentr.
La parte más externa es la via^lv^^^,; está cumlyuesta de vestíbulo, clítoris u órgan^^ eréctil prominente ti• labios vulvares,
cttya comisura inferior termina en un mechón de pel^s.
EI cicla sexual.
Yor p^-ivey^tad se enti^ende el m^omenw a partir del cual
los animales son aptos para la fecundación. En las hemb^ras
correspunde siempre a la primera puesta ovular u ovul^zciórz.
Generalrnente, la vaca es púber a los doce o catorce meses,
pero en las razas mejoradas la pubertad es más precoz, pudiendo ser cubiertas a los doce n^eses. Se citan casos de becerras f^ecundadas a los cinco, seis, ^ietc y nueve meses,
e inclusu el caso de una becerra saltada a los cuatro meses
y medio hor un becerro de seis meses; existen numerosas
becerras que, a los siete u ocho rneses de edad, tienen completa^ii^ente desarrollado su aparato genitaL
^
tiTientras el macho, ttna vez que ha llegado a la pubertad, es apto para la reproducción constantemente, la aptitud procreadora de la hembra se ^nanifiesta por modificaciones periódicas, estructurales y fisiológicas de los órganus
genitales y de las glándulas mamarias, acompañadas de fenómenos psíquicos. Son ]os ]lamadus ci•clos est^r^^les, separados
por períodos de reposo gential cumpleto.
Todas estas rnodificaciones son el resultado de la acric"^n
de unas sustancias llamadas hoYVn,on^zs, producidas en el ovario y otras glándulas de secreción interna.
La hipófisis, pequeña glándula situada en la base del c^rebro, segrega dos hormonas: el "factor F", foliculinizante o"prolan A", y el "factor L", luteinizante, o"prolan B".
A1 actuar el factor F sobre el ovario en reposo, determina
el crecimiento y maduración del f ohculo d^e Gr^a^a^ f, que contiene en su interior al óvarlo, o huevo a fecundar, y un líquido
llamado folicr.^r.lin^a, que determina las manifestaciones ^exter-
nas del celo. Yor etecto de e5e creciniíento, las tiaredes del
tolículo se adelgazan y se rompen, dando salida al óvulo
(ovai^'ació^z), que es recogido por el pabellón de la trompa.
En el lugar donde se asentaba el tolículo se produce una
hemorragia y seguidamente se desarrolla una glándula interna que se llama cu.e^^po lút^eo, o am^a^^illo. Este elabora una
hormona, la llrteí^a.c^ o progestero^ra^cr, cuya misión está en evitar el desarrollo de nuevos folículus }•, por lo tanto, el "calor", protegiendo la gestación si ha habido tecundación. En
el caso contrario, al no existir gestación, el cuerpo lúteo entra en regresión al poco tiempo, pudiendo ésta ser rápida
o lenta, según el níimero mayor o menor de ciclos estrale^
habic',os, ^^ retornando el ovario al estado de reposo primitivo para comenzar de nttevo el crecimiento y maduración folicular.
Centrando el ciclo sexual en la époia en que la hembra
acepta al macho, puede, descomponerse en las siguientes
fases:
r. Fase de crecimiento folicttlar, que dttra tres días, término medio.
2. Período de maduración v ovcrlccciórz. llura de dieciocho a veinticuatro horas.
3. Fase de formación del cuerpo amarillo. Duración,
ocho, nueve días.
4. Períoclo de regresión del cuerpo amarillo con retorno hacia el reposo sexual. Otros ocho días.
De no haber gestación, el ciclo sexual sigue un ritmo regular durante toclo el año, existiendo ttna época de mayor intensidad que corresponde a los meses de primavera y verano.
El níimero de vacas con calores suele ser escaso desde octubre a abril, teniendo la máxima intensidad de mayo a fines
de ve:rano y declinando rápidamente en diciembre.
La dura^ción del ciclo sexual ^-aría c^n la edad, la estación, las condiciones del ambiente, y, también con la intensidad del celo. En total suele durar veinte o^•eintiún días.
La vaca en celo.
El celo comienza a la terminación de la primera fase, alcanzando stt máxima intensidad en la segunda. Se caracteriza por modificaciones estructurales y fisiológicas del aparato genital y de las glándulas mamarias, con manifestaciones
psíquicas, que son los signos externos del celo. La característica principal es el deseo se^cual, qtte se manifiesta nor
inquietttd y excitación.
La vaca en celc,, cuando está atada en el establo, levanta
la cabeza, atenta siempre a los ruidos más ligeros ; se vuelve
rápidamente cuanclo entran personas extrañas, y entonces
deja de rurniar; patalea, tira de la cadena, se sube sobre el
pesebre, olfatea y lame su vulva y la de las vacas de al lado,
arquea el dorso y realiza movimientos preparatorios para
el coito; eleva la cola, Ilevándola de lado; se arquea frecuentemente para orinar, pero la micción es débil. Los contactos al nivel de ]os lomo^, y sobre todo de la vul^^a, provocan
contracciones vulvares. 1luge siii cesar.
En el pastu presenta generalmente una cxcitación más
viva que en el establo; p^u-ece e5tar al acecho, tiene los ojos
^ nás brillantes; corre sin causa aparente, monta sobre otras
^^acas semejando al toro. :^ veces ataca al hombre.
Estas manifestaciones de celo no están siempre bien acusadas, pueden faltar en ciertas vacas y, en una misma, en el
curso de diversos ciclos sexuales. Las vacas bien alimentadas, pero no gordas, las que viven en el pasto y]as de secreción láctea débil, tienen "calores" esaltados. Por el contrario,
las vacas gordas, en estabulación, las de secreción láctea
abundante, frecuentemente tienen un celo cliscreto.
Desde el punto de vista del estado general, la vaca tiene
dismintúdo su apetito }^ la rumia es irregular.
Por regla general, el celo es más corto en las novillas
(ciieciséis 1^oras) que en las pluríparas. Dura treinta y seic
a cuarenta ^- ocho horas en las vacas que tienen ca.lores ^nuy
fuertes ; doce a treinta v seis horas en las bembra^ con celo
cíe mediana intensidad. ^- cuatro a^-einticuatro horas en las
^-acas con calores débile,.
L,a ovt^^laciÓyi o des^rendíniieniv del ú^^ulu clel folículv cle
Ciraat acontece, entre la^ c(oce a la; dieciséis horas de ]a
termiuación de los calore^. L^na^ dieciocho horas despué^ se
^uele observar, principalmeiitr. tti la^ novillas, una hemorra^ia c^.terina. AIucha: iw^-illa^ E^re^entan, en esta tase, uii li^;er^ ^ ^lerrame satiguinolento l^nr ]a v^ulva.
Elección det momento para la monta.
h:;l toro, al realizar la cubrición v nionta natural, clel^u^ita el líquido tecunclante en la l,r^^ximidad clel cuello del íiter^.^, ^^ los espermatozoides ^^ ele^i^entu^ reprodttctores masculino5 se diri^eii, a través del íttero, al encttentro del óvulo,
tenie^iclo luaar la tecuudaciún ^l^ éste _^^ el desarroílo de los
^,rimeros estadu^ embrionario^.
La vida del espermatozoide tiei ^ e una cluración, en el al,arato genital femeniuo, limitada a unas veinticuatrc^ hora^.
at^ro^,imadameute. La vitalidacl del ó^-ulo es mucho menc^r,
^nte^ solarnente alcanza a vivir cinco a seis horas.
Los eshermatozoicíes. invierten cinco a seis horas en recurrec el íitero ^• parte del ovicltictu antes de encontrarse, en
éste,. con el óvulo, Par ello, cíeberá realizarse la cubrición
antes de que tenga lu^ar la ovulaci^ín, porque en caso contrariu, los espermatozoide5 no llet;arían a tiempo para tecttnclarlo, Si son cíeposita^ios más ^íe veinticuatro horas antes de
la ovttlación, estarán imiert^ ^^ cuancí^^ esta ocurra, y la vaca
^ ^ueda rá "vacía".
D^xES, basáudose en dat^^^ ^,hteuicl^^; uc^r ^li^^ersos investi^^adores. ha ideado tuia gráfica muv e^plicati^-a sobre estc
harticular. Cousidera rlue. nornialmente, dura el período de
cel^ ^<<lredeclur de cat^^rct liora^ ^- que la evolución se produce catorce horas después cle la termiuación de^l calor, resultan^.do ser el mejor moniento para la cttbrición toda la sc^gai^ra^d^GS vraitc^r^ clel celo, principaltnente al final cle los calores.
Estas cifras son promedios. Inies varían de vaca a vaca _v de
nnos ^^eríodos de caíor ^, otr^ ^,.
Con el usu de la irr^s.ey^arar:ucióze a,rt^i^ fic^^al ha sido posible
hrulunrar un poco tnás el tiet^^^x^ de cubrición cíesptiés de la
terminaci^^m del calr,r, éíehi^í^ ^^i +iue ^.^m e^te l^rncedimientn
-^^e colocaii los espermatozoide^ en el íiteru, e inclu>o en el
cuerno del lado correspondiente al o^^ario que va a ovular.
con lo que se acorta el espacio a recorrer por aquéllo^ para
tecundar al óvulo.
En la figura i se expone el porcentaje íi^eclio cle tecuitcíaciones obtenidas practicando la cubrición a las distinta;
horas, a partir del comienzo y del celo.
La monta natural (o la inseminación artiticial) al comien-
^
W
Z
0
^
^
0
z
^
v
^
.. .
0
40
20
0
20 j
20 jA
30
, 40
HORAS DESDE EL COMIEN20 DELCAIOR.
t^i^. ^.-Y^rceutajc de óestaciones obtenidas por la munta uatural o t,or la in>rminación artificial eu diYerentes momentos próximoc al calor. El rectángulu
representa la duración, aproximada, de los °calores" y la línea A-E, el momcnt^^
en que, por término medio, se procíucc la o^nlación. (H. H. DLk^;.l
zo del celo da, aproximadamente, el ^}q por Ioo de resultados
positivos. Attmenta al 8o por ioo en la mitad del celo, }- permanece casi al mismo nivel hasta la terminación del calor.
^eis horas después de finalizar el celo, baja al 6z por ioo.
v a las doce horas llega al 3a por ioo. La declinación es
rápida después de las dieciocho horas, pera algunas ^^aca^
son tan retrasadas en la ovulación que pueden queclar tecttndadas cttando son cubiertas hasta las cuarenta v ocho horas después de terminado el celo.
--8-
Influyen otros factores cíe modo ^ecundario, tal como la
estación del año en que se realizan las cubriciones. No hav
duda que la aptitud para gestar flucttía durante el año. E]
nivel más bajo e^tá en el mes de enero y el más alto hacia
el mes de junio. Esto quiere decir que, cuando se intenta cuhrir una vaca en invierno para que venga a parir en e] otnñ^^.
rig. 2.-Potro de monta.
^e está intentando hacerla gestar cuando la potencia reproducto^ra es más baja y no se puede esperar el éxito que se
^^bten^aría si se cubriera a fines de primavera, o a principios
cle verano. Por algunos Centros cle investigación se intent^^
mejorar la baja potencia reproductora en el invierno, iluminando los establos para que las vacas pu^edan compensar en
le posible la escasa iluminación que reciben de la luz del día.
T•a luz es un estímulo potente para la reproclucción en aquell^s animales due naturalmente son procreadores en prima
`^era :,^ la vaca no puede ser una excepción a la regla.
MonE.a libre y a mano.
En la monta libre, la vaca en calor puede ser atada a
uIt árbol pero, si es inquieta, este sistema es poco práctico
_ti^ tnenos intentar sujetarla con medios violentos.
Para la n^onta .a ^ri.azao, realizada en condiciones cíe hi-
Fig. 3.-Vaca en el potro.
bleIle j^ SegUl'1ClaC1, se rieCeSlta Lln "potr0", CC1íOCadU Cn Sltl^_i
apartado, pero no lejos del establo donde esté el toro. UIt
modelo sencillo v sólido, construído con ma^dera de roble o
pino sin sangrar, es el representado en las figuras ^^- 3, lo^
postes anteriores tienen go cm. de altura y están separados
3o cm. ; los posteriores, de 85, distan 80, un qttinto poste, má^
alto y centrado, sirve para uncir la vaca por los cuernos, v
un travesaño, arquea^lo, sirve de apoyo al pecho dttrante
la monta, (de Romolatti).
^
^,
R
1
^
-Nmvu,^.GL_^rr_G^p-Nm^r^nv
^ t^cr.,^^- ,
-
N ^`1NNN NNNN m
%
'p
^
.
. . r.-, ^- ^ n
.. C
^
-
- N m^t ^n ^. 1 ^ f_ -^ N M ^Y ^n V 1^ x.G, ^^-- ^^' ^^-^ N n.l
I ^ r C
. 6'. C
n] ^n V^.n ^U [^ Cl.
^7 N N N N N N N K
v
i
^
^ ^J` ^ G- N M 7^J L: l^ :A G1 G- N M^^n ^ L^ GC i
^--- ^ -----NNNNNNNNN ^
r
N
i,
!
^u
:^
- N m^^n. ^ç t^ p(.^ G.. C
-
0
^•
^NM7^r^^l^^.^`__N^
N
r!
O
tu^^I^^c-^
r`IN
••1m7^
V' l^ ^
^INNNNf`.I(15N MK.
Q
O
7
^
^
1
G^ O- N M 7^n ^ l^ CL^, GT 0^^ N M V' ^^ L^ O. ^ C^
---------^-^ NNNNNNNNN ..l ^^^..M
^
^
^ N m^t ^n ^C t^^
^
0
G
^
-N M ^t ^n GI^ ^ _;-O-Nm 7^+^^Ol^ JCaG, C-^Nrr,
r
^
ó
-1 ^r^9l^CfiO'.C
--^--^ ^^^^---NN^IN
NNN^V NN m
T
^
°^
V
_-Nr^.<t^••^^D[_GOfS6^Nm7^n^L^oGO^CG^ _ - - ^ N N N N N N N N N t^^1 n^ ^^
v
-ni^^.rt^n^.^I^a_
G^
C
b
^ -NMt^n'^[^^O^O^NM<t^n •Vf^00G . G ^J^^.
^
^
^
^
T
.^.^.^ ^ ^ ^ ^^._._.^L n)i.l..^
^1
N
Ñ
Ñ
Ñ
Ñ
M
M
d
^
O
^- N M 7 1n ^ç'i t^ S G O^ N M V' v1 ^D l^ 00 CT C
^ --^--^---NNNNNNNNNNm
i
O
^.
,v,
^
Ó
U
^ I m. '-'t ir. ^. I^^
:J
7
t
r
.^
-N<t^r^r. <vhmG^O^NM tv^^p[^cAGC
_...r._^,
- N M rJ ^n 'u I^ QC^
N N N N N N N N
_.^.^.^-N
v
^
^
d
5v
? I
^ i
u i
i
_
^ ^Nm^^n^;.t^J'•^---Nm^^n^CL^ccCSC^
^ ^ ^^ ^^-^f^1N NNNNNn.1NNmm.
^
?
- Nmst^n^Of^G06^^C
^
O
^
^
O
r
s.
^
^
,,
^
n-^ f^ 'I_ CT _^ N m, d- in ^q I^ U> 6 . C
-- ^ -^^ ^ -^^NN
N M 7^+^ ^9 L^ W G^ G^
NNI`-INNNNNmm
^
^
^
á O^NM Q.n ^:Jl^ JO^.T,^j^NrY1^.^^L.`t^pp6^C
y
^---^ ^-^ ^--^NNNNNNNN NNm,
á-^N!"`, 7^n.^C^^ 7_ _^. G
--.
p-• ••I ^n Y^n ^O [^ JJ ^,T c-^ N M^t ^`^ .U ^ 00 S O N
^ ^ ^
.--• ..^ .^ ^.
^
^Jm^r.n.ot^xa
^1 NNNNNNNC^t M
^
^
^
i
Q
^
O
- N m 7^n ^[^ r 1 7 ^ N M Y^n ^p I^ OG C, -^ ^- N M-Y ^n '^C 1^ 7^ S.
O .^^-^^^ -•--^1n1NNN^INNN^c`JmM Cy
bA
N
T
^
^:
ro
.^
^
O
N m-r ^n .p I^ r^ G^. S_ N m t^n a t^ 00 6^ ^ Ñ
Nm-i-^n^p[^OOp^o
N NN ^IN NfV Nm
z
^i^
s
;
/,
^ ^-Nm ^t^n^..^.^C^ 70 tl10
^NmYu^. .pt^J03'^ J^--^N^n ^^n^l^GOp^^j
.^
i I ' _. ^ .--^ _. ._ ^ - ^ - ..tl N !^l N N N N N N tV F1 m ^
^+
3 ^
c
u
^ I L
á I p- N,..1 "t .e-, p i ^ X: Q^ O.- N.M..
NmY^n^,I^^G.^i ON N N N N N N N m m
Y^ ^ L--, ^x _ c^l N
o , Ú
-^^o
^
6.
o
^^
^
^,
^^ m 7^n ^O l^ JC ^S^ ^Q ^ N m^^n '9 1^^ 'JC.. C. `.
---^^^-^NN^1^1^1^1NNNNm
-
^ N m y' Jn ^ t^ OO 01 Q
J
^
v
^
ó
^;
O
1
^^
^
a
,p
p^
N
Cn
O
%+
c^
-
^ N m^^n '.G C^ OG p^ C^
N N N N N N N N l^, r.
N!'^1 ^t ^n ^D I^ 70 •C, ^^ N m 7^ ^D t^ 00 6^ c
--^^-^-^-^ N
_
-N^" "I'^n ^O1^^G S^. ^N^^.7^n^^1^ ^ 1
- - ^ ^ - -- - ^ -^ N ^^l ^ 1 N N N ^`l ^7 ^`1 ^ 1 ^ m
5
^
^_
-N^^ 7^n.`.1^ 7` 7`O
^
.
0
Q ^ N M Y^n ,^ t^ Y S G^ N m C^ ^n ^[^ 00 6^ O^
^
^^ ^ ^^^.....-^
Nm Y.n^D(^S a^-^
N N N N N N N N m
^,
ro
1
^
p
'
O
^Nm 7^n^.Ot^001G ^ --Nm ^^I^iL• [^ ^OO^J
O ^Nm <t^n^0[^ 70G1
^^ ^ ^ ^^- ^^^1NNNNNNNNm ^
-^
?;
^
^
v
^
t
Ó
u
,^
^-.
--+ ^I ^ t ^n ,^ t ^ ! ^T ^c --- ^ m Y u-. ^ I^ OG C.
_.
.--.
.^ ^ N
N m^t ^n ^D
N N N NN
N
n ^^
i m
1^`
^
- I2 -
Calendario de la gestación.
incluímos, en las páginas precedentes, un cuadro en el
que se indican, las fechas del parto, correspondientes a los
distintos días de cada mes en que se haya efectuado el acoplamiento, supuesto un período medio de gestación de doscientos ochenta y cuatro días.
Conclusión.
ll^e todo lo expuesto se deduce que el mejor momentu
para cubrir una vaca sana es hacia el linal del calor, o aun,
cuando hace pocas horas que se pasó, y siempre antes de que
hayan "expulsado la sangre", signo de haber ovulado ya.
a part:ir de cuyo momento resulta negativa la cubrición.
E:^ conveniente que todo ganadero celoso de su explota
ción--principalmente si se dedica a la cría de ganado vacuno lechero, por ser este ganado el más afectado por los distintos tipos de esterilidad-lleve, además de los libros ei^
que sE^ refleje la marcha económica del negocio, otro no menos ir.nportante, en el cual vaya anotando sucesivamente, a
lo larf;o del año, la actividad genital de cada una de sus vacas, f^echas y horas en que inician el celo, en que termina
éste y en la que se realiza la cubrición. Asirnismo,. deberá
anotar las fechas de los partos y cuantas anormalidades observe. Esto que, a primera vista, parece carecer de importancia, constituirá un historial sumamente útil, no solamente
para e^legir el momento en que deberá cubrir sus vacas, sino
también para diagnosticar acertadamente y poder corregir
cualquier tipo de esterilidad que pueda presentarse.
GRAFICAS UGUINA - MELENDEZ VALDES, 7- MADRID
Descargar