CAPÍTULO 5: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES FINALES

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CAPÍTULO 5:
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES FINALES
5.1 CONCLUSIONES
Se ha logrado un modelo hidrogeológico conceptual del acuífero aluvial del Alto Piura,
empleando la Hidrogeología clásica para conocer las características y la dinámica del
acuífero..
El acuífero explotado en la cuenca del Alto Piura es de origen fluvial, compuesto por
gravas, arenas, limos y arcillas depositados en los cauces y en las planicies de
inundación del río Piura y sus afluentes.
El tipo de sedimentos y su granulometría varían espacialmente, por lo tanto el acuífero
heterogéneo con gran variabilidad espacial.
Los depósitos cuaternarios de los cuales se extraen las aguas subterráneas a pesar de
tener el mismo origen, fluvial, forman parte de dos estructuras geológicas diferentes.
En la parte alta del área considerada, estos depósitos han rellenado fosas de poco
tamaño y profundidad, formando la cobertura de pequeñas cuencas artesianas de tipo
intramontana; mientras que aguas abajo de Buenos Aires, en la zona de piedemonte los
depósitos fluviales y aluviales han originado una estructura muy particular formada por
una cadena continua de abanicos aluviales que se unen entre sí y que en su parte distal
se halla cortada por el río Piura. Cada una de estas estructuras presenta sus
particularidades, que se tuvieron en cuenta en el modelo hidrogeológico conceptual.
Debido a la génesis y condiciones de deposición, los sedimentos no constituyen un
único acuífero continuo sino que al formar parte de diferentes estructuras geológicas
conforman sistemas acuíferos heterogéneos multicapa, de tipo libre a confinado con
espesores que van desde 50 a 100 m de profundidad.
Para la determinación de los componentes del modelo conceptual del Acuífero del Alto
Piura se contó con dos redes: la de INRENA y la red UDEP; la primera permitió
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obtener un conocimiento espacial de la zona, dada la cantidad de información existente
para una campaña (1515 puntos). Y la segunda red, permitió desarrollar una evaluación
temporal de los niveles y su relación con la recarga.
Como resultado de la interpretación de las pruebas de bombeo realizadas por la DGAS y
de la información histórica recopilada se obtuvieron valores de transmisividades que
van desde los 100 hasta los 4000 m2/d, que caracterizan el acuífero como de gran
potencial.
Debido a la heterogeneidad del medio, producto de la intedigitación de los abanicos
aluviales, no ha sido posible elaborar un mapa de isotransmisividades. Sin embargo, se
observó un aumento de dichas transmisividades en la dirección de avance de los conos
aluviales (NE-SW) que constituyen la unidad hidrogeológica de interés.
En cuanto a la distribución del flujo subterráneo y las características de la superficie
piezométrica de la zona se observó que en la parte sureste –desde las nacientes del Río
Piura hasta la altura de Buenos Aires- el flujo subterráneo sigue la dirección del flujo
superficial con una gradiente de 0.0023. En cambio, desde la zona de Buenos Aires
hasta el límite del área de estudio, en la zona de Paccha, el agua subterránea sigue
dirección suroeste, perpendicular al cauce principal del río Piura. Así, en la zona del Río
Las Gallegas el gradiente subterráneo es de 0.0056; en la de Charanal de 0.0048 y en los
alrededores de Yapatera de 0.0071; lo que indica una probable recarga lateral.
Si bien es cierto que el Río Piura constituye el más grande cuerpo de agua que atraviesa
la zona de estudio no queda claramente establecida la relación río-acuífero,
requiriéndose para ello estudios localizados mediante el establecimiento de secciones
transversales de medición de niveles de manera continua.
Al evaluar 14 puntos de control piezométrico con registros por campañas desde
diciembre del 2001 hasta enero del 2004 y comparar dichos resultados con la
información de precipitación, se observa una respuesta hidrodinámica rápida; lo cual
indica que la recarga del sistema acuífero del Alto Piura es una recarga actual.
Se ha identificado como la zona de mayor interés hidrogeológico del Acuífero del Alto
Piura la parte baja de la cuenca, correspondiente a la zona de Morropón- Chulucanas.
El mapa hidrogeológico resume las características del sistema acuífero, únicamente
como reserva mas no como recurso, pero sí constituye un elemento de partida para el
planteamiento de una investigación de mayor detalle orientada al manejo y gestión del
acuífero.
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5.2 RECOMENDACIONES
El modelo desarrollado es un modelo cualitativo y quedará para investigaciones futuras:
- El análisis cuantitativo de los elementos del sistema acuífero.
- El enfoque del acuífero como un recurso, ello implica la necesidad de establecer
un balance hídrico que puede ser en una primera parte un balance hídrico
histórico para tener una cuantificación general pasando luego a un análisis
estacional.
- El estudio del tipo de recarga predominante ya sea por los macizos laterales, por
infiltración directa de la precipitación o superficial por los ríos; determinando
además la respuesta acuífero.
- Estudio de la relación del acuífero con su margen izquierda, cuyo límite no ha
sido claramente establecido.
- La profundización del conocimiento de los macizos hidrogeológicos desde el
punto de vista geológico, evaluando su capacidad de almacenaje e identificación
de manantiales, lo que constituiría un valioso e indispensable aporte si se piensa
optimizar el recurso subterráneo de estudio.
- El complemento del estudio con información hidroquímica convencional, e
inclusive con nuevas tecnologías como las isotópicas, que permitirá caracterizar
de las aguas y además, precisar el modelo actualmente planteado.
- El estudio de los periodos de residencia de las aguas subterráneas, en el cual la
información isotópica –C14, C13, O18, etc. – constituye una valiosa
herramienta.
Se recomienda establecer una red de control permanente para evaluar la sensibilidad
del acuífero a efectos de la recarga; siendo esto especialmente importante para acuíferos
con recarga actual como es el caso del acuífero de estudio. Esta red, puede ser de 20 a
30 puntos representativamente distribuídos.
Por el comportamiento marcadamente estacional de la cuenca se recomienda continuar
con mediciones de niveles en los puntos de observación actuales, al final de la
temporada lluviosa y al final de la seca, por ser primordial para conocer la respuesta del
acuífero a la estacionalidad climática.
Es importante que el período de medición por campaña sea el más limitado posible; dos
semanas se puede considerar como un tiempo máximo aceptable considerando las
características hidrológicas de la zona.
La relación río-acuífero es otro punto importante por conocer. Para ello se recomienda
un plan básico de estudio que parte de la nivelación del río, durante un período seco, y
establecer dos secciones transversales y una longitudinal (paralela al río), en las cuales
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se puedan controlar los niveles de agua subterránea. Mediciones cada 3 meses durante
por lo menos un año, darían una idea del comportamiento de estos dos elementos.
Es importante, en términos de comparación, que junto con cada medición de nivel para
cualquiera de las redes se tomen datos de conductividad eléctrica de campo que nos
permitirá un establecer un primer parámetro de control de contaminación.
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