EL AGUA ES FUEGO MOJADO

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EL AGUA ES FUEGO MOJADO
"apretó loa pé.l'pados,
gimiendo por despertar"
Julio Cortázar
Jacques, con las manos atadas, su túnica raída
por los afias de encieITo, entendió que le quedaban
las últimas horas. En' la atmósfera se mezclaba el
vocerio de la turbamulta, agolpada en el atrio de la
catedral, con un olor a inmundicias proveniente del
río. Geoffmy"10 miró, en sus.ojos la herida de un
insomnio de muchas noches, y ambos supieron de
la fidelidad mutua que los acercaba. Ante la orden
se levantaron y oyeron. Jacques vio rostros entre
el gentío: una mujer rolliza que llevaba racimos de
ajos colgados de las manos, un viejo con las marcas
del frio en la cara. Escucharon, leidas por la voz
del cardenal, el recuento de las faltas cometidas.
Se les acusaba de oficiar ritos de brojeria .donde el
crucifijo era escupido y el nombre del Señor se ne­
gaba tres veces. Se les condenaba por perteneCer a
un grupo de idólatras y sodomitas. Y a cada igno­
minia pronunciada el pueblo hacia exclamaciones
de desprecio y asombro. Pero, con un grito, ,Jacques
silenció al hombre que se dispuso a leer la senten­
cia. Tenía que denunciar la mentira escondida, el
complot que iba a masacrar a todos 10 integrantes
de la prden. Y hacerlo con rapidez, -antes de la pri­
sión perpetua. Antes incluso de la muerte, porque
ella acechaba en uno de los ~emos de la isla.
~ ~.r S\\.-f V"-"\,,tN '- ~ ~.."
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La, impresión de ex.trañ~ surgió cuando vio la
fachada de Notre Dame. Comprendió de modo
confuso que no le era desconocida.' Había algo en
el a.iri: respirado que le nombr8.ba imágenea re­
c6nditaa. Loti Pitos 10 erttrétuecleron~ Busc6 con
e8pl!b.ttb el origen. 'y lo e!1:contr6' al' lado del atrio~
hacia el POrít au Do\lblc, entre Jll.u,chaChos que sal­
tabari 'eoi'l patines 'una ~pa/ una. 'calma tensa
fue imraclíéJ:xdolo. Observ6 Ia$ dos torres de la igle­
aia~- LO' páJ'alm) un reconOC:miiemtó sin ambage8~
Tra.t6 ft' explicá:i'ae cea me2;(:]a de reeuerdo y terror,
pero nO puc:ló porque la,gente ¡bay VenIa, compraba
po8~. reptOd:ueC:ltmes de io.onumímtos~ y las pa":
lomas revoloteaban de un lado a otro. No pudo, ade­
mILa, porqUe úrÍ ,et:ftor de 8entblabté' rubicundo pidi6
que le toD.íarit üíla. foto. ltl re8pondi6" enredado en
una m~ de fran~s y eapadol, que ~cómo no. El
sedar Sonrió alIado de su ~spoaa..lá abrazó, nube­
cillas de vapor ulian de sus boéaa, en la mano de
la mujer un bolso blan~. &1 no supo qué hacer. Y
el otro, con la '8Otlrlaa d~ la pOSe. le hizo señas,
como queriendo' déc:ir, no, ~'no, más allá, ahi,
exacto. Hasta qUe el ded~, teplbloroso, se hundió
en el bOtón de 1& eémartL. Y todo fue como sumer­
girse de nuevo en un totbeJllilo de imAaenes. ,
El viajé habla sido de una placid~ itteal. Ningu­
na eacudidA, ni ma:reosf ni id.a.$ al batio. Tampoco,
caídas de presi6n o zumbidos en lo. oidoa. Al Uegar
al Charlea de GaUl1e ee presentó el primer obstá­
culo. Mostró el pasaporte 'y 10 metieron en la piem.
Le
abrir Jaj¡ maletas. Peneó decirles que
e:r:a un profesor de biatorlB. Y 8610 venia a visitar la.
ciUdad. Temblando de rabia, ~ una mud~ ad­
venediza. se vio ob1igac:Ío ,s. vaciar ei equipaje. ,Tres
hombres esculcaron crlda prenda. Ojearon la guía
turística y el libro de iglesias medievales que traia.
ordenaron
8
'
Le ordenaron desnudarse. Se puso rojo. Quiso m~;'::,:
n.if~tarle. BU ~ia. Pero podian impedirle el pa~~,'" ­
aunque él tuviera,una,'Viaa ele turieta. Y por ~',
del ml;lAdo iba a permitirlo. Estaba'yacn Paris, erit\,:
un IIU~ realizado. Se, tra&6 la putuada de la hU{ "
~~Jación. se visti6, tolO6 el equiPl\ie '1, salió de 14',
,
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J
¡"
/, Eritb~Ces,
ca.:';:,' "
'Qna. lucidez de profeta. acoplada
la VOZ ~,y loa qjoa, güpn".~,-..t.ent6 su 'lllt;t.,?::--",
~ défen-. .~dilPll1ante Ja~ de hom."
~dad. ~a"'. .ia.. ,pitó~ Ayj,gDOn, Roma,"Y~rie DQ 8619 . eataba,n ,plapela. de, .elamitas am'" ,:,
paiado. por el ~.q\leelluent y el robO"
eran idoloa ubicu~. Y' eaapu6aba la8 manos lace­
~ por 1&a cadenas. un eabam'de barba 'sur­
cándole el roatro. Hablan caido en el centro de una
re4 ele mentir. . y ,tralcioaee a:.aaqujnada. por el­
Rey de Fnutcia y laa al_ 8lltoridadea' de la Igle~
.mo
t
',.
aia.. Quieo,~n~1l8r QQDlbres peI'OtCQlJlprendi6 ht'"
btevec.t,ad,de tic:mpo que tenia. Optó por hacer u1)~: '
recuento' acelerado dt; la 0Ide.a, cJ.-.de I4)s años erf, ,"
que Jeruaaléll
recupel!ad.a. Protepr peregri- , ,
~ criat:i.a:lloa,de lafI bud_ m11tlUlmana.a en la: "
ruta. de Jaft'e. a Ceearea:. lMchar en DIJIIlbre de Dio~,.'
y poi" ,la ~ ele . ' ¡.......0uántóB hombre.,:,:
hablan abandonado fa.iU•• riqueraa, una exis- 'i'
teQ.cla cQpJ.oda, para. entreprae a la defensa' dc!'," ,;:,'
Ja. cruz en tierras. aantaa. Y todM laa, bataJJas en'
deaiertos insalubrea y maree solitario&. Cuántos
muertos en loa sitio. y en las epidemiaa de Oriente. ',',
Record6 laa palabraa de San Bernardo: somos la', ' ,
mi1jcia de Cristo. el ,eoldado COJIlprometido en un '"
me,
<,
doble combate contra la carne y la san.gre, los ser­
vidores de 108 necesitadoa. y, ahora pretendían:
dcaa.parecerlGS como se borra. una huella en la
arena. Jacquea queria eeguir J.am:ando palabras,
9
•
arrojadas al viento de'marzo que ágitaba los árbo­
lea een:&n08, pero ~ detuvo a mirar la multitud.
:GeofI"roY aprovech6la breve pausa del amigo y dijo
que la orden era,justa, eat6Bea. 'y los Pecados en~
dUpdoa' cal~. Un golpe le' 8canó la voz. Y s~ ,
boca soltó el vaho de una queja
Sé disolvió en
.
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,'"
el ,.aíI1J.,
Bran Ü'eílt. Las oa~ rilpadaa. Sobre las caras
el '_ _o de wta barba hinruta. Los Oj08 de un azul
elato", Oái trtIilsparet\te, intenso. I.J«waban pen­
cIieDtea ea :lQotejalil, eollares' de Ilguila., tatuejee
de' _peda. en laS manos. Ventan de la. afueras
de la ckidad pwa. participar en
:manifestación
~n honor a Juana de Arco. Deaeendierbrijuntos en
la estación de Pont Neuf. Haciendo chistes, vocl~ ,
ferando, '8u1:ri.eron 1aa eecalas y aá1ienm. Uno de
eJlee "m.iJ.06.ea. direcci6n de la' catedral. Y los tres tra.­
zaI'OIlCD1l sus manos una \Pél'lia que parecía una
bendición o un 'fiejo saludo militar~ Después se
pusieron a 1II.irat el rio. AUi'dw-atoit Unos minutos.
Atravesaron el puente y bllriaron al muelle. Con las
pieí'Dall abiertas: kJ. brazos cruzados, erguidos,
se situaron baJo el puente. El primero se cerró la
cbaqgeta netta por e~ viento helado y calentó las
manoa flOll su aliento., El otro propuso el p~ecito
del exu emo de la isla de Le. Cit6. El tercero "~ó
y -1Olpe6 entre si 108 pufto8. En uno de los dedos'
todos tenían una argolla d.onde UDa cruz roja
que
una
reaplalldecfa. ' . ,
­
:Ea:la ~ de SaintOermairi des Pr6s '.";"1'­
ciaron de'nueVo. 1\ryo·que mOatrar,el paaaPQrte. Es­
per6 Ul1O& minuto. hasta que loa pouci8a verifica­
ron la. informaci6n a través del radio tel~ono. Esta
vez lo dejaron en paz con rapidez. Indignado, de­
cidió, no tomar el tren, y camin6 hasta la fuente de
Saint Michel. Entonces aobrevino el cambio. Iba a
10
r
"
t,
salir de un TestaUl"allte y sinti6 el ppmer ramalazo.
Como $l entre un ~ y otro el universo se fragmen­
tara. H",bia., peDs8do, aegu.J1dos'ab'á., con vacio en
el eatóm8g0, que ~l tuíism.o era lo peor para la ex­
pec~tiva de los viE\iee SIlhelado8. No era. posible
que el Quer1ier Latin fuera ese, J;DQnt6n de restau­
rantes apib,ados en busca de haín~enta clientela.
y ese ot,To montó~ alln J.D.áa desesperante, de tu-,
ri~
Con gestos repcñi.ti~ CoIIl~ a enten­
der que él miemo se habú¡l enpftado. Venia bus­
cando la vej_ d~.las ,callejuelaa, loe ,siglos dete­
nidos en 10. muros. En b1pl" de eso habia vende­
dore. de colXÜda y una me- de eonriaas poetizas.
Como tenia h..-mbre pidió,UD
8~clu~he
griego.
Mientras comJa ~ de ~ rccorct8ndo la
¡¡léeia de SáÚ:lt severin~ Le babia,dedicado dos ho­
ras. Con calma, sin
traba de personas
yendo y viniendo. Palp6 con los ojos cada arco, la
sucesión de las agqjas eóticas. Prendió varias
veladoras parst. ver el fuego rodeado de sombras
antiguas. Respiró el olor ,de. la cera acabándose
CQD la lentitUd. del reapona(,- ,Pero, al tomar la calle
de la HarPe. lo cimbró el ~bio. ·Fue efimero aun­
mnsuna
qll~ de una cclntu.ndencla definitiva. Giró y atrá.8
vio el ,avisó Restaurant. Volvió a girar y adelante
estaba la caI1qjuela cubieria de ~ Un hilo de
orina espum.~.... corrIa P9l' el ~e de la acequia.
Un olor a aJos y ceb,óllas cocinados flotaba en el
aire. Siguió1a direción del liquido Y entre las patas
del caballo vio loa excremento. que clidan. Esta­
ba cansado p pensó, y cerró 108 <ojoa. Quiso regresar
al re8ta~te, instalarse en una me~ y descan­
sar. Pero atrás suyo no hable. nada. S610 un muro
sobre el que tuvo que recostarse porque una mu1­
titud se le venia endma. Intentó preguntar y fue en
vano. Nadie parecía verlo.· Gritó, espantado, pero
-11
•
(
..
,
tampoco lo escucharon. Sin saber cómo el tumulto
10 absorbió. Caminó varios pasos. Un viejo de mti;i­
l1ae quemadas por la inclemencia del fria dijo algo
que lo petrificó: (Vamos- al atrio de la catédralJ ILa
I
v'
~
1,'
MtDtcrnc::ia eerá dichaJ
.
El rey fue informado de la osaé:.ua dé losdoa pri­
aionerea. Sin Yacilar, laa preca:ucionea estaban to­
m • • . deede bacia :c:Uaa, cambió la orden. La con­
decapitada. Aturdido por los gritos incomprensi­
b~8 qiJ. eSCllcbaba, puó ál.lado de loa patinado­
res.·y.tQmó la ~ ~ierda..~eJ rio..... vez sintió
que ~ ~ cám.e,y h.ueso. ~ a.lpjea:le pidió
permiso en· la &eeJ"L ~.
flSJQ"uae. Miró un
~
•
.sa
turis.,.. Para ~venc;ene do ··que esta"':
ba,on~.
ep ~ ele lQij ~toa ~ntay
~cq. lev~~ ~
brazo .. ,~,fNI1ucloe ,de lo. pasa­
jero.' Con b\.~de~~.todD Jainc6mo­
dena ~ d~6 Y fittm6 la rl.'ueya sen­
tencia. La hoguera ten:adI:l6 de .~, atnia
d.el. janUn palaciego, en t:ltJ.O'de los islotes de La.
Ci~, Los meaeajeroa de la nueva resoluci6h salie­
ron con preatem. Iban protegidos por numerosos
guardias. Habla alboroto entre el gentío. Jacques
oeeilaba entre el miedo y la rabia. Ahora vela todo
claramente. Con su muerte aparecla la ultima pie­
za del. complGt. Más tarde vendría la progresiva
ext.ermina.ción de 108 miembros de la orden, porque
ell08 representaban una amenaza para la per­
durabilidad económica y militar de la Iglesia y el
Rey. Los brazos de los eo1dadQs 108 atenazaron y
fueron trasladados al patíbulo. Mientras subia los
eacalones, Jacquea pensó en la nefasta peraecu­
ción que ya se habia consumado en toda Francia y
pronto llegarla a los rincones de Italia y España.
Recordó SU8 discípulos. Loa que hablan muerto en
loa mesea pasados a causa de las torturas del pro­
ceso. Los que se pudririan hasta siempre en los'
cepos de las mazmorras. Pensó en sus juramentos
de combatir a los enemigos de Cristo, de servir a
loa menesterosos, y sintió una mezcla de lástima y
culpa por si mismo.
'Aunque ahora, con la misma velocidad subita, la
realidad volvía a ser la fachada de Notre Dame.
Las fauces abiertas de dragones vomitando fuego.
Un santo que sostenía en las manos su cabeza
da ~a:fi~ que ~ _1~QIo, .'puso a
•.
llqjear llbros en ~ ~u. ~ al ,rio. Sin
sabeD- .Qluy bieq bacUl,cl6pd.e. iba,. pu6 aliado de
la mente.. V-.ciJó un. in.ttaute eobJe cpaé rumbo to­
mar. La. ~ched'UllttbJ'e ck .SaiDt Michello asustó y
contin'U.6 hacia PoA~.Nouf. :a cielo eataba sin nu­
bes. Loa 'Arboles -d~o. teniaa un aire 16bre­
go y las . . . d$l J,io pa:redan ·deteaidaa. Al llegar
al puente.,la~.un poeomli.e:........a, cerró
loa <dos. In.api¡a:ó :p.l'QfQDdopara·~uaa plebacon..
c:ieDcia del preeente. ~ el eatropido 10 zarande6
como el aletN;o· de una beatie: bunen... Un, .olor a
1R,l~, . .tablo Y JI1a~ (¡qamacia ·raep.ba el aire.
Exorbitó elgeato porque enfl'eftte· suYO'varios ca­
ballos relinchaban. Aal,lo buecan. con afén por to­
dQ parte8, ya no babia puente. Abi, a pocD8'metroa,
10 que ae preacntabaera W.:l* orilla. pies hundidos
ep,' el lodo, repule4e violpntaa de hombrea custo­
diados ante. de ser em.~s y conducidos al
ialote. Y aJ ~ y detn\s, vocea de gentes que pedían
la muerte y hacían rezo.
forma de cantos bis­
biae&doa. J~.'1f'e8tidO con el ·hábito·b1*""Co, la
~Mrmeja,,,,,,,,,pada ele 8\l orden, ee· dio vuel­
ta y mir6 por última ~ la· D'lu1titad. :y; a'tIonl eran
loe;lritoa' de Geoffroy, no por el terror a las llamas
een:as:aaa, eino por la indignación de su suerte y
la. de loa suyos premeditada con encono. Jacques,
el
en
12
13
.
----,--~------------_
... ­
•
,
.'
,
,
, amarrado al palo de la ,ho~l;! mir6 bacía el jar­
dln:paladego. Enumera coil'Vóz totl'Cálós cUlpables
del ,ebmplét!: el Rey de Fran~ 'NpÍlll!1'l, a_~
V. y le pMyecto'hacla 1& catedral' Para' 'en~~­
darae a Dios. PerO, 'al ~ear, notO qUe ~~..
dad habla. puente. Era.l~, blancb. con. e'tltradaa
y bata.u~ pata Ifdrar lAs aguáá otrii vezjun­
tea NOécIida la~dhitl'd6n de las latas. E.'m.lJi, se er­
'P.Ia
eeta1tla eoue.-tte. 9é-"~6 y~: Eni­
una
eo IV Q~m...lmpéhltori..NaYar. Mü
embal'aadelO~ Lo-mejt!lt era
di. vio el
aprovéebar1o, eomprar
un t:itplete, tblrUft ,..eeo'én b~ por el tia. Quizb
eea 'poIiibiJic:lad JG r.tajefla.' ArratiIado por la deaes­
peracibn, butIc:6 .... *8CiIII18. Y )aá' baj6 torpemente.
Con la eenaat:i6n in~ble dé 'que elfe 'piso M)­
bre el' que eataban • •:ples eli bttaJ.qtder mómento
iba .......m . . . . . N() acat6-a dar penaieóa lo. tres
hODlbrea epa. . .bJan. TáDípoco pidi6 .~_ por
el·trópea6D.- oca..".dO.. Ni siqúiera etltendi6 el ~­
p.erode ~~e le lanzanm. en la alrS.. Eecu.­
ch6 COIIIO UIl'''~ _ • • oIdoa: ¡fa gt.I.8I.ÚII, arabe
• menl.el Pnteadi6 PMU de bqo.. OlVidarloa. Se 1G impidieron. 'De pronto, ale vio tirado
el su., boca aniDa, enfrentando' ,108 rost:roa d~ ~ • calpido8 baJo el'Pl1ente. Rostros de ba:rbd ensor­ ,tijadaa, y ojos que ~obeerV8.rJo deede un&.; mudes centenaria: Al lado de eDos' encontr6, pep­ da al puente, la paa.a..conmemorativa de la muer­ te c:Ie1 ültia:M> ,te.a1pIllrkt; FUe un
fulminan­ te.. SUpo, :reeon.ocierldo cada palabra de la placa., qQe'eatablk' en 'el ~",J~ contorsionado poI',laa lenguas de :fu.~' aeguIa!~. Y ~, en­ "" la turbamulta., aia.tiendo el olor del fuego, 'era eooó.. De alguna pa1"te 8urgieron loa brazos. ¡Muer­
te a todo. m eo.emigo8.de Crilltol, eaeuch6. Pensó
que 'habia un error. Quiao~ de la. aeis ma­
noa. ta~ lo alz$zon coa rapidez. Intentó conven­
cerse que todo era una mala pasada del viaje, de la
hlstoria,de l@ b:.Qagina.ción. Un sueAo del que era
necesario
CODlO fuera. Pero Unaca.béta rapa­
da,~ eab'on6 con'" su cara. Le atatort laa manos,
y PD, ~ubo palo • hoguera ~ de' 61~ 8610 una
sl;nsaci6n de caída dead.e la altura.. Y dear;ués fue
el agua. El acua que ea fuego mojado.
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1.
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~í'.'
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.Farla" 1997
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.,..
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...
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en:
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un montón de pénico deeordenatllo, santiguándo­ se a ~ instante, incapu de no eacuchar 108 au­ llidos de 108 dos hombre8. Preguntó algo Y8U voz no 14
1~
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