Los valles interandinos al sur de los 11 grados.—El valle de Tanna a.

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Parte T e r c e r a
s e c a , bien a v a n z a d a ; durante los tres días de mi visita no hubo
cipitación a t m o s f é r i c a y corrió un viento fuerte continuamente
todo esto, el suelo terroso quedó húmedo.
CAPITULO
K
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U
n
a
P
e s a r
Prede
OCTAVO
L o s valles interandinos al sur de los 11 grados.—El valle de Tanna
a.—El sistema de los valles del Apurímac, Pachachaca y Pampas
C a m i n a n d o río a b a j o , en estos valles, n o t a m o s cambios de la vegetación
que dependen en parte de que el clima se h a c e más húmedo, en parte de que
la profundidad de los valles aumenta.
D e s c e n d i e n d o desde la Cordillera Occidental, g e n e r a l m e n t e e n c o n t r a m o s , d e b a j o de la P u n a en que dichos ríos nac e n , una sección de valle c u y a v e g e t a c i ó n se a s e m e j a mucho a la que ocupa
los niveles altos de las vertientes o c c i d e n t a l e s . L a estepa de gramíneas pluviifolia y con a r b u s t o s dispersos, es la formación predominante. Fajas angostas
de monte a c o m p a ñ a n a los a r r o y o s . D e s d e la Cordillera Occidental, los telares penetran en algunos valles. A l profundizarse más los valles, su fondo
y sus flancos son ocupados por formaciones xerofíticas, en que las Cactáceas
columnares constituyen elementos esenciales, y donde las hierbas así como las
plantas leñosas tienen h o j a s vivas sólo durante una corta estación de B»'
v i a s . A l principio estas formaciones de C a c t á c e a s , son parecidas a las que
existen en la p a r t e inferior de las vertientes andinas occidentales. Más abajo
su c a r á c t e r c a m b i a h a c i é n d o s e s e m e j a n t e al de las sabanas, por la mayor^
ticipación de las g r a m í n e a s y sobre todo por la aparición de pequeños^
E n las partes superiores de las faldas se n o t a que la periodicidad de a^ ^
tación disminuye más y más c u a n d o uno se a c e r c a al margen on
A n d e s ; y que en el mismo sentido aumenta el número de los arbusto
persos en la estepa de gramíneas, los que finalmente se unen c
y ajmontes siempre verdes; éstos son independientes de los cursos ^ ^
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t e m a n con m a n c h a s de dicha estepa. A q u í m u c h o s arbustos son^ j^j taña'aquella flora a n d i n a oriental que c o n o c e r e m o s en la ' Ceja de a
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A s í en los valles profundos resulta un fuerte contraste entre las p&
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rior e inferior de las f a l d a s : la v e g e t a c i ó n es higrófila arriba y ^p ¡ma
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H a c i a a b a j o de la d e s e m b o c a d u r a del P a m p a s , el valle de
n o tiene los c a r a c t e r e s fitogeográficos del P e r ú interandino sino
tal. P o r e s o dicha p a r t e n o se considera en este capítulo.
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