La fidelidad cristiana - Toda la Escritura es inspirada por Dios

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La fidelidad Cristiana
Apocalipsis 2:10
Juan Ramón Chávez
eneralmente cuando estamos asistiendo a la escuela, no siempre queremos levantarnos
G
en la mañana de la cama, no siempre vamos con gusto a la escuela. Sin embargo
sabemos que para poder algún día graduarnos necesitamos ser constantes a la escuela.
Los que tenemos que trabajar de igual manera, no siempre queremos levantarnos de la cama,
especialmente cuando el día anterior trabajamos muy duro. Sin embargo, nos levantamos porque
sabemos que al finalizar la quincena recibiremos nuestro pago. Los que estamos casados
sabemos que no siempre los días son color de rosa. También hay difíciles. Sin embargo,
sabemos que para ser completamente plenos necesitamos seguir luchando por nuestro
matrimonio. Los que somos cristianos sabemos que la vida cristiana no siempre es fácil. Se
presentan muchos desafíos. Sin embargo, sabemos que para lo lograr estar en la eternidad con
Dios necesitamos no dejarnos vencer. En todas estas áreas en las que los seres humanos nos
desenvolvemos necesitamos practicar algunas cosas: Compromiso, constancia y fidelidad. Por
eso ahora les quiero hablar de la fidelidad. Pero de la fidelidad cristiana.
I) ¿Porque ser fiel al Señor?
A. Porque Dios es fiel.
“La palabra «fiel» aquí procede de una raíz que significa «estás convencido» La fidelidad
nace de la convicción, y la convicción necesita base y fundamento.” (El mensaje de Apocalipsis a las iglesias del
siglo XX. G. Campbell Morgan). La base de nuestra fidelidad es la fidelidad de Dios. Es el estar
convencidos que Dios cumplirá sus promesas. Pablo dijo: “Pero fiel es el Señor, que os
afirmará y guardará del mal” (2 Tesalonicenses 3:3) Le debemos ser fieles a Dios porque
así es como él es. Dios no defrauda, no desilusiona, no hace promesas en balde, sino que es
cumplidor en todo. Y así espera que seamos nosotros. Quien no es fiel, tendrá muchas
razones para decir porque no es fiel. Pero en realidad es porque no está convencido de quien
es Dios y de lo que hace. Quien está convencido no necesita de factores externos para su
fidelidad, porque ya tiene una base, Dios.
B. Porque una cosa es empezar y otra permanecer.
Por ejemplo en la conversión de la gente de Antioquia, la Biblia dice: “Llegó la noticia de
estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese
hasta Antioquía. 23 Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a
todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor” (Hechos 11:22-23)
Los antioqueños ya habían empezado la vida cristiana, ahora Bernabé les exhorta a que
permanezcan fieles al Señor. Bernabé había visto la gracia de Dios actuando en la
conversión de aquellas personas. Sin embargo, supo, como todo siervo de Dios de sabe, que
la lealtad a Cristo depende de la voluntad propia. No es automática. Depende de uno. Por eso
les dice: que se propongan de corazón ser fieles al Señor. Dios quiere que el hombre este con
él, pero no lo quiere a fuerzas. El hombre debe querer estar con Dios de corazón. Dios
respeta el libre albedrio. Dios no puede hacer que el hombre quiera estar con él, si el hombre
no quiere. Se trata de que uno se lo proponga. Porque muchos han empezado pero no han
continuado. Pero el que quiere, puede. Solo hay que proponérselo.
C. Porque es un requerimiento cristiano.
Pablo escribió: “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado
fiel” (1 Corintios 4:2) Aunque la referencia principal aquí es hacia los predicadores de la
iglesia. Sin embargo, la fidelidad, es un requerimiento para todo aquel que sirve a Dios.
Barclay dijo: “El mayordomo (oikonómos) era el major domo, y estaba a cargo de la
administración de una casa o propiedad; controlaba al personal y distribuía los recursos;
pero, aunque manejaba muchas cosas, no era más que un esclavo en relación con el dueño.
Cualquiera que sea la posición de una persona en la Iglesia, y cualquiera que sea su
autoridad y prestigio, no es más que un servidor de Cristo” (Corintios. Com. al N.T Willian Barclay). Y no
importa lo que haga en la iglesia, es necesaria la fidelidad en eso que hace para Dios. Dios se
sirve de aquellos que son fieles porque ellos son dignos de confiar.
II) ¿En que se ve que uno es fiel al Señor?
A. En el cuidado de las pequeñas cosas.
Jesús dijo: “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco
es injusto, también en lo más es injusto” (Lucas 16:10). Jesús nos está diciendo aquí, que
nuestro compromiso en las cosas pequeñas es prueba de lo que podemos hacer con cosas
grandes. Es decir, que nuestra fidelidad no depende, del tamaño de lo encargado, sino del
sentido de responsabilidad que tengamos. El que siente responsabilidad en lo poco, la sentirá
también en lo mucho, y viceversa. Un hermano que desarrolle un trabajo en la iglesia
fielmente por más sencillo que sea, está capacitado para encargarse de otro más grande. Por
el contrario no podemos esperar que él que no ha sido fiel en los pequeños detalles, lo vaya a
ser en los grandes. Si un hermano cumple fielmente, por ejemplo, en llegar temprano a la
iglesia para dar la bienvenida a los que asistan, sabremos que se podrá encargar luego de ser
el organizador de las clases de la iglesia. Si somos fieles en las pequeñas cosas, lo seremos
también lo mas grande.
B. En servicio continuo a la iglesia.
Juan dijo: “Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos,
especialmente a los desconocidos” (3 Juan 5) Juan elogia a el hermano Gayo porque
ayudaba con hospedaje y comida a los evangelistas que pasaban por su ciudad. Juan dice que
Gayo se comportó fielmente en el sentido que su conducta era de acuerdo con la verdad de
Dios. Fueron los mismos misioneros quienes le dijeron a Juan del amor cristiano del
hermano Gayo de cómo los ayudo. Que de lo contrario habían pasado hambres y hubieran
dormido a la intemperie. Cuando nosotros servimos a la iglesia, es entonces que estamos
mostrando fidelidad a las enseñanzas de Jesucristo. No basta con creer en las enseñanzas de
la Biblia, hay que practicarlas. Cuando uno sirve a la iglesia, sirve a Dios. Y cuando se sirve
a Dios, uno está comportándose fielmente.
C. En una opinión favorable de los demás.
Notemos como se expresa Pedro del hermano Silvano: “Por conducto de Silvano, a quien
tengo (O considero) por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos, y
testificando que ésta es la verdadera gracia de Dios, en la cual estáis” (1 Pedro 5:12) El
hermano Silvano era considerado fiel porque se lo había ganado. Su dedicación constante a
las cosas del Señor hizo que se ganara esa opinión de uno de los apóstoles más conocidos de
Jesús. Esta opinión no se gana de la noche a la mañana, se gana a través del tiempo fiel a
Dios. Es bueno preguntarnos en que concepto nos tienen los hermanos. Porque a veces
pensamos de nosotros mismos que somos muy fieles al Señor cuando en realidad no es así
como nos ven los demás. Para ser considerado un hermano fiel se necesita constancia,
compromiso y lealtad a Cristo. Y se verá en el cumplimiento de su voluntad.
III) ¿Para qué ser fiel al Señor?
A. Para proporcionar ayuda espiritual.
Pablo escribe a dos hermanas de la iglesia en filipos a Evodia y Sintique, que estaban
enemistadas, para que arreglaran sus diferencias y luego dice: “Asimismo te ruego también a
ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio”
(Filipenses 4:3) Pablo no menciona quien era este hermano fiel a quien encomienda ayudar a
estas dos hermanas. No se menciona su nombre. Sin embargo, lo que destaca es su fidelidad.
Le llama: “compañero fiel”. Es muy importante para ser mediador en un conflicto, que nos
respalde nuestra fidelidad. De lo contrario nuestras palabras sonaran vacías. Por el contrario,
es de mucha bendición escuchar consejo de un hermano que ha mostrado en su vida la
fidelidad al Señor. La fidelidad al Señor nos capacita para proporcionar ayuda espiritual a
quien lo necesite. Los mismos hermanos se acercaran a nosotros porque han visto como nos
hemos comportado en nuestro servicio a Dios.
B. Para adornar la doctrina de Cristo.
Pablo escribió a Tito: “no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo
adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador” (Tito 2:10) Se ha preguntado porque las
mujeres se adornan con aretes, pinturas, peinados, etc. Pues, porque quieren verse bien.
Quieren verse presentables. Pues, Pablo está diciendo que cuando nosotros somos fieles al
Señor en todo, estamos haciendo que la doctrina del Señor sea más atractiva para las
personas. Estamos haciendo que a las personas les guste lo que están viendo de nuestro
comportamiento. A veces la gente no quiere asistir a la iglesia porque allí va un hermano que
no se comporta fielmente. Y dicen: “Yo no quiero ir a la iglesia para no ser como él”. En
cambio, cuando nos comportamos fielmente la gente mirara y dirá: “Yo voy a ir a esa iglesia
porque allí les enseñan bien las cosas”. Es por eso que la iglesia primitiva crecía
rápidamente. (Hechos 2:47) Depende mucho de nosotros que a la gente le guste la enseñanza
de Cristo o no.
C. Para alcanzar la corona de la vida.
Jesucristo dijo: “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a
algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez
días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Apocalipsis 2:10) Esta
corona no es otra que la “corona de gloria”. (1 Pedro 5:4), “la corona incorruptible” (1
Corintios 9:25) “la corona de justicia”. (2 Timoteo 4:8) Jesús recibió una “corona de
espinas” (Mateo 27:29) para que nosotros pudiéramos recibir una “corona de vida”.
(Apocalipsis 2.10). “La corona de vida” simplemente es la corona que consiste en la vida
eterna.
¿Por qué será que el más allá, es decir la vida con Dios es asociada con una corona?
1. Una corona de oro era la que usaban los reyes. Simbolizando realeza. (2 Samuel 12:30,
Proverbios 27:24)
2. Una corona de guirnaldas era puesta en la cabeza del esposo. Simbolizando fiesta y
alegría. (Cantares 3:11)
3. Una corona de laurel era puesta sobre el
atleta vencedor de los juegos olímpicos.
Simbolizando victoria. (1 Corintios 9:24-25) Significa que, en todas estas cosas consiste la
vida eterna que Dios nos dará a su lado. Pero por supuesto, hay una condición, ser fiel al
Señor.
Conclusión
Hemos visto porque, en qué y para que ser fieles a Dios. Sin duda en este continuo andar con
el Señor pasaremos por situaciones difíciles en nuestra vida cristiana. A veces unos días
serán mejores que otros. A veces algunas situaciones serán más placenteras que otras. Sin
embargo, debemos continuar. Debemos seguir adelante. Porque pronto llegara nuestro
reposo. Pronto llegara nuestro galardón y veremos recompensados los esfuerzos que
hicimos. Veremos recompensadas las energías gastadas. Porque el Señor no se da por mal
servido. Él va a recompensar a los que fueron fieles a la causa de su hijo Jesucristo. Aunque
a veces no pasemos por los mejores momentos. Pablo nos dice: “No nos cansemos, pues, de
hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gálatas 6:9) Que Dios los
bendiga.
Juan Ramón Chávez Torres
E-mail: [email protected]
http://chaveztorres.wordpress.com/
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