CONTEXTO SOCIAL

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CONTEXTO SOCIAL
SISTEMA FAMILIAR, Y SISTEMA ESCOLAR
SU INCIDENCIA EN EL APRENDIZAJE DEL NINO.
Familia y escuela, conforman los contextos más decidores del proceso de ser persona, sus
influencias interactúan tan directa e intrínsecamente que no podemos dejar de
considerarlos, como agentes responsables del proceso educativo . Sin embargo más allá de
las expectativas que se tengan de dichos contextos, se debe mencionar que son, en gran
medida, quienes generan conflictos, desmotivación, frustración, bloqueos o desajusten que
perjudican y obstaculizan los procesos cognitivos, afectivos y sociales. En la práctica
terapéutica el niño revela más allá de su discurso, su comportamiento y disposición cobran
presencia, surgen sus verdaderas necesidades, deseos, temores, frustraciones y tensiones, lo
que revela que desde el contexto familiar y escolar no actúan como agentes socializadores
adecuados, son evidentes las contradicciones y actitudes que sorprenden al niño, por
ejemplo a nivel de procesos cognitivos superiores siente y expresa el valor que tiene la
cantidad de producto contenido y el comportamiento que debe saber y demostrar.
Resulta necesario asumir esta percepción y reconocer que dichos contextos sociales dicen
del aprendizaje de la motivación, el deseo, de la acción tanto como de la ansiedad, angustia,
inseguridad o temor.
La práctica psicopedagógica se relaciona a un sujeto que vive en sociedad, no se puede
abordar de manera aislada, porque cuando un niño ingresa a la constelación de aquellos que
tienen dificultades de aprendizaje o alteraciones de otro tipo no lo hace solo, llega también
una familia, es decir, llegan también las expectativas de los padres y los deseos de
expresión de este niño, que es consciente de sus dificultades y que por otra parte también
quiere recuperarse para aprender sin tanta dificultad aquello que sus profesores le enseñan
en la escuela.
En este sentido es que se propone una revisión de cómo el sistema familiar y el sistema
escolar se convierten en verdaderos significantes para el niño. La intervención
psicopedagógica requiere de una mirada más abarcativa, más terapéutica y no tan solo
reeducativa. Surgen así tres puntos de análisis:
1.
La incidencia del estructura en el medio familiar en el crecimiento personal y la
construcción cognitiva del niño.
2.
La relación niño-sistema escolar (pares, profesores, efectos en el proceso de
aprendizaje).
3.
La intervención psicopedagógica.
I. Incidencia de la estructura del medio familiar en el crecimiento personal y la
construcción cognitiva del niño.
La palabra familia viene del latín, donde significó conjunto de criados, eran las personas
-emparentadas o no- que vivían en una misma casa, cuyo jefe debía alimentarlas; desde sus
orígenes arcaicos de tribu pasando por los diferentes ensayos poligámicos y por los clanes
patriarcales o matriarcales, los grupos de parientes que conviven, fueron evolucionando
hasta la organización familiar moderna. La familia es considerada el primer pilar y el punto
de partida para el desarrollo de toda persona.
Zuker, A. (1988) sostiene que las relaciones maritales, parentales y fraternales que
componen cada familia, con sus leyes y reglas propias y exclusivas, se insertan en un
contexto social, la familia es un sistema notable por su permanencia, por más que han
habido intentos por reemplazarla nunca ha sido esto posible en su totalidad.
Desde distintas disciplinas se ha intentado definir a la familia, conservando ciertos
elementos en común como el hecho de considerarla como una unidad social de personas
ligadas entre sí por lazos de consanguinidad o afinidad que comparten la misma vivienda en
forma permanente, donde los miembros que la componen cumplen roles bien definidos. A
modo ilustrativos citaremos algunas definiciones:
El grupo por excelencia y esencial para proveer la satisfacción de las necesidades
básicas del hombre tanto en los hijos como en los padres, Alvarez, M. 1990.
-
El contexto social más directamente vinculado con el desarrollo físico, intelectual y
afectivo del niño. Dahse, F. 19 82.
-
Es la primera educadora, establecida por la naturaleza, con el deber y el derecho
consiguiente de educara los hijos. Quiles, 1. 1981.
-
La familia no sólo satisface las necesidades materiales que se relacionan con la
manutención de la vida, sino también una unión social, motriz de los lazos
afectivos.
Ackerman, N. 1977.
La familia se entiende conceptualmente como el lujar donde se puede encontrar
amor,
comprensión y apoyo, es el lugar donde podemos recuperar el aliento y sacar nuevas
energías para enfrentarnos mejor al mundo exterior. Satir,V.1978.
de
La familia es quien conserva y transmite, asegura la estabilidad social, la estabilidad
las ideas y de la civilización, Leclerq, J. 1962.
Se describe a la familia de tipo normal, aquella donde el padre es un individuo
maduro
y masculino que acepta el papel de padre y se siente cómodo con él, ama y respeta
a
su esposa y funda un hogar adecuado en el cual forma una familia. La madre es una
persona femenina que acepta y satisface sus funciones como esposa y madre, respeta a su
esposo así como éste la respeta a ella, cada uno de ellos depende del otro. Finch, S. 1976.
Sin embargo, coexistir bajo un mismo techo y compartir vínculos sanguíneos no son
suficientes para unir a sus semejantes y favorecerlos a una vida plena, se requiere de una
serie de factores que inciden en ella como cultura, educación, vivienda, otros y
substancialmente el auténtico cimiento de la célula familiar -el amor recíproco-.
Los individuos más importantes en la vida del niño son sus padres verdaderos, sus padres
adoptivos, sus abuelos o el adulto que asuma el papel de progenitor, la influencia
constitutiva de su hogar, el clima afectivo en que está inmerso, la personalidad de los
padres, de la madre el carácter vincular con ella en primer término, luego las relaciones
entre los padres, entre padres e hijos y entre los hermanos tienen influencia decisiva. Por
otra parte la situación económico social, llega a cobrar gran importancia y puede repercutir
fuertemente en la constitución psicobiológica. El niño nace dotado de ciertos potenciales
constitucionales y el medio ambiente creado por sus padres determinará en gran medida lo
bien o mal que se desarrolle su personalidad. El rol que juegan los padres es primordial, en
las primeras fases del niño, particularmente durante el primer año de su vida, la
personalidad de la madre reviste suma importancia, en los años subsiguientes la
personalidad del padre ejerce una influencia decisiva sobre el desarrollo emocional, luego
en mayor o menor grado existe la influencia de los hermanos, abuelos, parientes y amigos.
La responsabilidad que se comparte a nivel intra familiar es sustantiva en la formación de
un niño, tal es así que el tipo de interacción y el clima emotivo del hogar es determinante y
contribuye a que el niño se constituya en una persona feliz o desgraciada, útil o inadaptada;
algunos pueden ofrecer un medio físico y psicológico armónico y adecuado, que estimula a
unos y otros, dando lugar al sentido y sentimiento de pertenencia, seguridad, buena
autoestima y relaciones armoniosas, pero también hay medios que se toman miserables, con
un clima emocional inadecuado, perturbadores, lo cual genera necesidades insatisfechas,
frustraciones, variaciones de carácter, inseguridad, temor y elevados niveles de ansiedad y
angustia.
Satir, V. ( 1978), sostiene que toda situación vivida o actuada por parte de los padres
traspasa algún mensaje al niño, de ahí la importancia de que los padres se den cuenta de los
efectos que causan estos mensajes y de cómo influyen en la formación del niño y la
autoestima.
Por otra parte es sustancial considerar a la familia como un sistema, el sistema familiar
plantea Minunchin, (1990) se diferencia y desempeña funciones a través de sus
sub-sistemas, estos configuran según Funciones y la posición de sus miembros. Los límites
que circunscriben a estos sub-sistemas están constituidos por reglas (reglamentos explícitos
e, implícitos) que definen quienes participan en cada uno de los sub-sistemas y de qué
manera, se desprende así que el comportamiento de cada uno de los miembros de la familia
está expuesto a una constante interacción y depende del resto, lo que le sucede a uno
repercute en el otro, lo cual incide de manera significativa ya que cada conducta, cada
discurso va cobrando cualitativamente un significado especial.
Complementando estas ideas es necesario reconocer que la familia también experimenta
cambios paralelos a los cambios de la sociedad, quien a su vez demanda y espera que
cumpla con ciertas funciones, respetando los derechos y deberes de la misma los que
pueden diferir de acuerdo a la sociedad a la que pertenezca.
En términos generales las funciones primordiales son: -educación a los hijos en las virtudes
individuales y sociales; procreación de la especie; regulación de la conducta sexual;
cuidado y protección de los niños, inválidos y ancianos; socialización de los hijos; fijación
de la posición social y establecimiento del status; provisión de la seguridad económica-.
Así mismo entre los derechos que se advierten encontramos: -el que toda persona tiene
derecho a formar una familia sin discriminaciones; se debe respetar toda vida humana de
acuerdo a su dignidad, teniendo todos los niños el derecho a la protección, asistencia, sin
importar si presentan o no dificultades, han nacido fuera del matrimonio o son
minusválidos, todos deben tener un ambiente conveniente a su desarrollo; la familia tiene el
derecho de progresar y existir como tal, siendo debidamente respetada, promoviendo su
dignidad, intimidad, independencia y su estabilidad, pudiendo vivir libremente su propia
vida religiosa-.
Como sistema familiar en sí mismo, tiene deberes y derechos que desde la interacción esen definitiva donde deben fortalecerse las relaciones, respetarse las individualidades y tener
en cuenta que a su
vez no deja de ser un sistema abierto, en transformación, que constantemente se está
adaptando a las demandas de las etapas de desarrollo personal y social en que se encuentra.
Entre los deberes más importantes que se esperan de los hijos respecto a sus padres
podemos mencionar: -amar a sus padres, sin sentirse presionados a ello; -respetar a los
padres, en el sentido de no ofenderlos o avergonzarlos; -obedecer a las demandas lícitas de
los padres; -ayudarlos cuando lo necesiten.
De los padres frente a sus hijos se observan deberes tales como: el brindarles un buen
ejemplo, procurando ser un modelo positivo y amoroso para ellos; -deben manifestar el
amor hacia sus hijos, atenderlos corporal y espiritualmente, procurándoles un porvenir
acorde a sus condiciones.
Se advierte que cada familia tiene su propio conjunto de valores y metas, y se acepta que
los proyectos varían de familia a familia, más allá de que un sistema familiar `esta
conformado por un grupo de personas que viven en un mismo techo, teniendo lazos de
consanguinidad o no, en definitiva conforman una unidad social, un sistema donde cada
uno se ve afectado por el otro, donde la vida de relación interpersonal está intrínsecamente
ligada al amor. No por ello la tarea es fácil, toda familia normal enfrenta tensiones,
sostienen un desafío continuo y constante, para lo cual se requieren características como la
paciencia, tolerancia, comprensión, flexibilidad y creatividad. Cada uno de los miembros
que la componen simultáneamente viven etapas diferentes, necesidades individuales.
Por lo general es común observar desajustes interpersonales, demandas que no son
comprendidas, frustraciones y conflictos en toda vida de relación; la ausencia de problemas
no distingue a una familia normal de otra que no lo es, son muchas las familias donde los
padres carecen de la madurez necesaria o los recursos materiales suficientes o una buena
relación de pareja y desajustes tanto al interior M propio sistema familiar como hacia
afuera, con la sociedad, en consecuencia es lógico inferir que tanto los padres como los
hijos resulten afectados.
Los padres participan del procesó educativo más complejo, la multiplicidad de factores que
implican la formación de una persona abarca desde el amor incondicional hasta aquellos
que dicen M ambiente físico, recursos materiales y el deseo de prosperar frente a la vida.
Según Satir, V. ( 1978) la preparación para la paternidad es ... madurez, franqueza y
conciencia en el adulto que emprende esta monumental tarea. Si el adulto se lanza a formar
una familia sin tener madurez para ello, el proceso será infinitamente más complicado y
azaroso, no necesariamente imposible, sino simplemente bastante difícil.
Si el devenir de los niños depende de manera especial de las primeras relaciones vinculares
intra familiar, y los aspectos ya mencionados, no es raro encontramos con- frecuencia en
nuestro quehacer con niños que cuando ingresan al sistema escolar manifiesten diferentes
tipos de comportamiento, niveles de conocimiento y distintas formas de interacción social.
Las características personales de los padres, el tilo de comunicación y la convivencia
experiencial conforman entre padres e hijos una interacción tal que puede favorecer el
aprendizaje y desarrollo corno también puede dar lugar a impactos profundos.
1.1 Tipología de familias
Aunque es imposible establecer categorías para todos los tipos de padres y familias desde
una visión socio-psicológica resulta conveniente delinear algunos tipos de pautas, en el
entendido que no hay relaciones familiares tipo ideales o perfectas que habría que conocer
para ver luego las posibles variantes que se apartan de esa norma, sino para proveer un
marco dentro M cual es posible orientarse, en este sentido es que ofrecemos diferentes tipos
de clasificaciones.
En términos generales se describen:
a.
Familia democrática, en ella cada miembro que la compone participa activamente
en la toma de decisiones, llegando a acuerdos comunes y compartidos entre todos, la
participación juega un papel importante en este tipo de interrelación familiar.
b.
Familia autoritaria, es aquella en la que se nota claramente una cabeza jefe, que es la que
manda y se encarga de la toma de decisiones. El resto de sus miembros tiene pocas posibilidades de
participación, se limitan más que nada a obedecer y aceptar las determinaciones ya tomadas por
aquel que manda.
C.
Familia tradicional o extensa, se caracteriza por ser una Familia amplia en estructura,
funciones y jerarquía. Se destaca por la mantención de lazos con el pasado y por entregar bienestar
y seguridad a sus miembros.
d.
Familia transicional, es típica de las sociedades industrializadas, donde la familia se
compone por los padres y los hijos con residencias diferentes, los lazos entre ellos son escasos, hay
gran independencia entre unos y otros.
e.
Familia nuclear, esta compuesta por el matrimonio y pocos hijos, de amplia relación con el
resto de los parientes, suegros, abuelos, tíos, cuñados sobrinos, otros, existe gran interacción entre,
sus miembros, lo que resulta adecuado para los niños, ya que crecen con mayor atención,
preocupación e interrelación por parte de los mayores.
Satir, V. ( 1985), clasifica las familias en dos grupos de acuerdo al tipo de interrelación y el nivel de
aceptación que existe entre sus miembros, estas son:
a.
Familia conflictiva, en ella predomina un ambiente de frialdad como si todos estuviesen
congelados; entre sus miembros existe cortesía, pero no amistad, se percibe inestabilidad, tensión y
falta de comunicación, no se advierte gran relación entre ellos y en ocasiones solo sobreviven j
untos, lo que hace que la convivencia se tome difícil, dando lugar a sentimientos de soledad.
b.
Familia nutridora, se caracteriza por la vitalidad, amor, sinceridad y honestidad, sus
miembros se escuchan entre sí, son capaces de manifestar su interés y preocupación por los otros,
son capaces de ser libres, expresar sus sentimientos, hay respeto mutuo y actúan en consecuencia.
La flexibilidad es característica en este núcleo, se adaptan con facilidad a las nuevas situaciones, no
son resistentes a los cambios, son capaces de incorporarlos, manifiestan el cariño que se siente, se
aceptan los errores y se respetan las diferencias.
Finch, S. ( 1976) propone pautas en relación al aspecto emocional y los estados psicopatológicos,
reconociendo cinco tipos de familia:
a.
Familia invertida, es aquella que se caracteriza por una disminución del grado de identidad
sexual, la madre aborrece su femineidad y el padre acepta a medias su papel masculino, estas
actitudes son inconscientes, conforman un tipo matriarcal donde la madre es casi la autoridad
absoluta en el hogar, el padre cumple un papel secundario frente a los hijos, más bien se dedica a
trabajar y cumplir con las demandas de su esposa, en la vida intra-familiar el padre asume una
posición pasiva .
b.
Familia ignorante, está conformada por padres de inteligencia fronteriza, que abrigan
resentimientos y prejuicios en relación a otras personas, se pueden observar sentimientos de amor y
aceptación o sentimientos negativos, contradicciones y gran inseguridad, con sus respectivas
consecuencia en relación a los hijos.
C.
Familia serena e intelectual, dada la gran actividad intelectual presente en los padres surge
una extraordinaria inhibición en la expresión de sus emociones.
d.
Familia agotada, es aquella donde ambos padres viven intensamente ocupados en
actividades fuera del hogar dejando a éste emocionalmente estéril, los niños viven en un clima
emocional de relaciones estrechas .
e.
Familia hiperemotiva, en este tipo es frecuente observar que todos por igual, sin reparos
manifiestan sus emociones, una perturbación en uno genera la expresión de cualquier tipo de
sentimiento sea de alegría, depresión, ira o amor; los niños de este tipo de hogares aprenden
rápidamente a gritar para hacerse oír, presencian las discusiones entre los padres, se toman cuando
jóvenes emocionalmente volubles.
Por otra parte Ríos Gonzalez J. (1989) propone la siguiente clasificación:
a.
Familia sintomática, es aquella en que la comunicación se realiza mediante un lenguaje
traducido en síntomas, utilizan pocos mensajes verbales, Luban - Plozza( 1977) la denomina familia
psicosomática. En este tipo familiar existe un componente neurótico, lo cual traduce características
propias bien diferenciadas de lo que podría observarse en una familia sana entre ellas se distinguen:
confusión de generaciones, conflictos continuos, escasa autonomía personal, fuerte resistencia al
cambio, estas características a su vez generan una falta de diferenciación de planos, no hay límites
claros, los conflictos se manifiestan sistemática y estereotipadamente, se toman permanentes, hay
poca independencia entre los miembros y la identidad queda amenazada, tienen dificultades de
adaptación y se advierten diferentes niveles de inmadurez en los padres. Las familias sintomáticas
tienen modalidades precisas, de manera sintética podemos apreciar:
- Familia neurótica, se caracteriza por la gran ansiedad y angustia, haciéndose evidente el
estancamiento que dichos síntomas provocan sobre todo en los más pequeños.
- Familia fóbica, se la reconoce también como familia fortaleza o familia fachada, este tipo está en
permanente estado defensivo ante posibles peligros y amenazas, los lazos intra-familiares son
rígidos, carecen de la expresión de los sentimientos, son muy racionalistas, los temores y los
mecanismos de defensa implican a todos los miembros, la rigidez vincular genera relaciones de tipo
simbiótico entre ellos lo cual impide el progreso.
- Familia obsesiva, centran sus energías en el mantenimiento de ritos y rituales que le aseguren la
defensa contra los temores persistentes, son familias que se aíslan, no aceptan con facilidad nuevas
ideas; el orden, la limpieza, la puntualidad, los mitos son propias de ella, sostienen rituales
estereotipados, los temas vinculado a lo sexual, erótico y afectivo se toman temas tabú, la
comunicación se observa amenazada, controlan sus emociones ya que todo intento de expresividad,
espontaneidad y originalidad, rompe los esquemas.
Desde la observación externa estas familias aparecen corno modelos de discreción y delicadeza.
- Familia histérica, la relación entre sus miembros es fundamentalmente manipulada por el manejo
disfuncional de las emociones, la expresión efectiva de los sentimientos constituye el elemento
básico sobre el que se organizan y estructuran todas las dinámicas de intercalación. Se reconoce en
ellas un manejo situacional muy característico por ejemplo cuando un miembro de la familia
manifiesta cierto malestar se sigue una escalada por parte de los otros, -quien está peor, quien sufre
más- surgen una serie interrumpida de competitividad para ver quien despierta más compasión, el
lenguaje no verbal domina sobre el verbal hasta el punto que con los gestos y las actitudes
corporales se movilizan unos y otros.
- Familia ansiosa, los miembros de Ésta sostienen un elevado nivel de angustia, la timidez, el
miedo, la inseguridad y las fantasías en tomo a temas como la muerte, la agresividad, el sexo o la
violación están presentes, la vida de relación es difícil, hay una serie de mitos que se transmiten por
la vía de los abuelos a los nietos y de la madre a los hijos, se reconoce que las fantasías centradas en
el sexo, agresividad y muerte son mas bien manifestaciones de la ansiedad que ejerce una fuerte
presión, que en definitiva se traducen corno verdaderos mitos familiares.
b.
Familia anafectiva, se observa una gran pobreza de interacción emocional constituyendo un
arca secreta de la que nadie sale y en la que nadie puede entrar, la comunicación se limita a niveles
,informativos' y formativos lo que a su vez se advierten manipulados, la expresión de los
sentimientos y el afecto lo buscan fuera del ámbito del sistema.
c.
Familias sanas, el empleo de este término se usa con el fin de determinar cuando una
familia se muestra corno normal frente a otra que no lo es, en el entendido que es considerado sano,
según este autor, lo siguiente: -aquella familia que no tiene un paciente designado, frente a aquella
que sí lo tiene; -la que no necesita de ayuda terapéutica para su subsistencia, frente aquella que requiere un apoyo y orientación terapéutica.; -la que tiene bien definidos los confines internos y los de
relación con el mundo exterior, frente aquella que tiene escasamente definidos los confines internos
y de relación con el mundo exterior; -la que es capaz de adaptarse a las presiones, normas y leyes
que provienen desde lo socio cultural, frente a aquella que es incapaz de adaptarse a la demanda
socio cultural; -la que tiene la capacidad de adaptarse a las presiones y situaciones' que involucra la
evolución y el desarrollo somatopsíquico de cada uno de sus miembros, frente a la que es incapaz
de adaptarse a dicho cambios.
Más allá de los tipos de familias mencionadas es imperioso reconocer por un lado que cada familia
tiene sus características propias y muchas veces pueden presentarse rasgos de un tipo de familia que
aparentemente no es el que corresponda de acuerdo a las descripciones mencionadas, y por otra
parte tener presente que sólo existe un mundo familiar cambiante y multiforme, que es
imprescindible captar globalmente. Lo más importante es analizar la familia como un todo, desde el
tipo de padres hasta la evolución afectiva y el crecimiento de los miembros más pequeños, el tipo de
interacción que hay entre ellos, y cómo se afectan unos con otros y en relación al medio.
Si consideramos a la familia corno un sistema abierto, en que sus miembros interactúan, cualquier
alteración en uno de ellos requiere una adaptación del resto de los componentes. Cuando la familia
se enfrenta al caso de un hijo que tiene dificultades en un área importante como es el colegio, debe
hacer uso de mecanismos de regulación para aceptar y superar la crisis, no es un problema que
afecte sólo al niño, es toda la familia la que aparece involucrada en el problema. Milicic, N. ( 1990),
sostiene que es necesario centrar la atención en el grupo familiar en su interacción y en cómo el
problema específico de un hijo altera el equilibrio previo.
Existe evidencia sobre la conexión que hay entre el desarrollo del pensamiento y el lenguaje, entre
éstos y los procesos de la comunicación (Piaget, 1984; Vygotsky, 1962; Luria, 1980;
Micyhembaum, 1979), y entre la comunicación de los padres y sus niños, lo que influye en el
ámbito afectivo y cognoscitivo del niño (Llorens y de Jaime, 1987; Valencia y Henderson, 1985;
Fuerstein, 1980), dichos procesos se relacionan especialmente a variables de tipo psicosocial y de
carácter afectivo cognoscitivo los que están en estrecha relación al tipo de relación intra-familiar.
Acosta, A. (1988) plantea que el tipo de relación que existe entre el niño y la familia, desempeña un
papel de importancia primordial en su desarrollo escolar. Los niños que tienen mal rendimiento
escolar, generalmente provienen de hogares con escasa unidad familiar y afectiva, donde la
disciplina paterna es rígida e impera el castigo físico, y psicológico, como de hogares destruidos por
la separación o el divorcio, esto se ve reflejado en el desempeño escolar y en su rendimiento.
Por otra parte Lautrey, refiere que las prácticas educativas familiares juegan un rol importante en el
desarrollo intelectual, mi experiencia clínica ha permitido la observación de cómo las relaciones
interpersonales con los otros y la manipulación del niño con los objetos, tienen relación con las
modalidades de intercambio que se favorecen o no, desde el seno familiar.
Hoy en día nos enfrentarnos con padres que tienden a un mayor acercamiento y permisividad que
sus propios padres, (más autoritarios, con normas más rígidas y las familias aparentemente estaban
más resguardadas) los cambios que demanda la sociedad trajo aparejado otro tipo de pautas que
debieran ser cuestionadas, ya que se observa cierto grado de desorientación en los niños, el
focilísmo de esperar todo resuelto y sin gran esfuerzo por parte de ellos, un menor grado de
reflexión y una mayor intolerancia a la espera, son manifestaciones diarias, reconociendo por otra
parte el avance persistente que se advierten en los niños en la experiencia de vida y su participación
más activa.
Habitualmente, la percepción de las dificultades de aprendizaje tiende a generar en los padres un
sentimiento de angustia, se sienten desconcertados al no saber qué actitud deben asumir frente al
problema, en este sentido la dificultad de aprendizaje es un factor de perturbación que no afecta
sólo al niño, sino también al sistema familiar. Primariamente los padres se sienten culpables y se
toman ansiosos, ignoran la causa del problema y se cuestionan como padres y algunos como pareja,
aflora en cada uno un particular modo de sentir, expresar y enfrentar la situación de su hijo.
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