Reforma Protestante

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Reforma Protestante
La Reforma:
Movimiento religioso que a lo largo del siglo XVI extendió por Europa del norte contra la
autoridad papal que concluyó con la escisión de la Iglesia católica y el nacimiento de las
iglesias protestantes. El descontento provocado por la política que desarrollaba la Iglesia
católica (establecimiento de las indulgencias, nombramientos eclesiásticos que no
agradaban al pueblo, autoridad ilimitada de los Estados Pontificios en materia laica, etc.) y
la influencia de las ideas reformadoras humanistas de Martín Lutero y Calvino provocaron
levantamientos populares en muchos países como Alemania, Países Bajos, Dinamarca y,
más tarde, Inglaterra. Escocia, Prusia, Suecia, Austria, Hungría, Noruega y Finlandia (y
focos aislados en Francia y España), algunos de los cuales abrazaron el protestantismo y,
tras los conflictos, se consolidaron como naciones reformadoras.
El teólogo alemán Martín Lutero fue el primero que inició la Reforma con su
manifiesta oposición a la bula de indulgencia de 1517, lo cual a la larga, le condujo a una
ruptura con el Papa y a la posterior formulación de su doctrina. Luchó por el derecho a la
libre interpretación de los textos bíblicos, contra la autoridad de la Iglesia en este terreno,
y sostuvo la teoría de la salvación a través de la fe y la reforma de los sacramentos,
excluyendo la mediación de la institución eclesiástica. Desde el punto de vista político, sin
embargo, subordinó la Iglesia al Estado y, de este modo, logró el apoyo de los países
nórdicos que perseguían la secularización de los bienes eclesiásticos.
En Europa occidental (Francia, Países Bajos, Escocia), el protestantismo tomó un
rumbo diferente, basado en la doctrina del suizo Juan Calvino, quien defendía la
independencia de Iglesia como institución ante el Estado y, bajo la guía de la Biblia,
propugnaba su reorganización y la de la propia vida de los fieles, de acuerdo a unos rígidos
preceptos morales. Por otro lado, Inglaterra, más por motivos políticos que religiosos,
formó su propia Iglesia anglicana tras la ruptura de Enrique VIII con Roma. A partir de
entonces, surgió el movimiento de Contrarreforma católica, que se dirigió sobre todo
contra los tres frentes citados: la Europa nórdica luterana, las iglesias reformadas de los
países occidentales y la anglicana en Inglaterra. Las bases fijadas por la Iglesia de Roma
en el concilio de Trento (1545-1548) no fueron totalmente aceptadas por los estados
católicos más importantes, Francia y el Imperio deCarlos V.
Guerras de religión:
En 1555, el Tratado de Augsburgo conoció oficialmente las iglesias protestantes en
el norte de Europa. En Alemania la Paz de Augsburbo fue considerada por muchos católicos
como el triunfo del luteranismo. A partir de entonces, comenzaron las guerras de religión
entre los católicos y las distintas ramas protestantes (hugonotes, calvinistas, luteranos,
etc.) que marcarían toda una época de fanatismo, y que en muchos casos acabaron
derivando en una lucha directa por el poder político. Los enfrentamientos alemanes
continuaron hasta desembocar en la devastadora guerra de los Treinta Años (1618-1648).
En Francia la debilidad de la dinastía Valois y la rivalidad aristocrática contribuyeron
a que se sucedieran las Guerras de Religión francesas. Carlos IX, sucesor de su hermano
Francisco II, ordena la matanza de hugonotes la Noche de San Bartolomé (1572). Su
madre Catalina de Medici trataba de disminuir la influencia de la familia Guisa apoyándose
en los Borbones de Navarra. Enrique III sucede a Carlos IX en 1574 y prosigue su lucha
contra los hugonotes. En 1584 nombra heredero al hugonote Enrique de Navarra.
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El Edicto de Nantes (1598) proporcionó a los hugonotes la libertad de culto y otros
privilegios militares que serían abolidos por Luis XIII. Luis XIV revocaría el edicto en 1685.
Durante el conflicto francés tuvo lugar el levantamiento de los Países Bajos y la
intervención de la Liga Santa convocada por los Guisa, de la que formaban parte el papado
y España. La Reforma católica estuvo animada por la gran espiritualidad que movía a
muchos de sus participantes.
Juan Calvino (1509-1564):
Nacido en Noyon, Picardía, estudió en París y frecuentó ambientes descontentos o más
bien luteranos. De 1533 es su primera manifestación pública de reformador. En 1536
publica el Institutio christianae religionis. Va errante por Europa. Estuvo en Italia, en la
corte de los Este de Ferrara, hasta que se detiene definitivamente en Ginebra (1541) y
logra, en breve tiempo, reorganizar la ciudad, imponiendo un yugo despiadado, hasta la
inspección de la vida íntima de cada uno, con penas severísimas para los pecadores.
Centenares de personas fueron procesadas y condenadas. Apagada en sangre toda
oposición, Calvino domina totalmente la ciudad, que se internacionaliza porque era lugar
de reunión de los reformados de todos los países. La doctrina de Calvino acentúa hasta los
últimos extremos algunos caracteres fundamentales del luteranismo. Afirmaba una
rigurosa predestinación de todos los hombres.
Sixto V, papa desde 1585 a 1590 (Félix Peretti Grottammare, 1520). De familia muy
pobre, de la Orden de los Menores conventuales, llevó al pontificado la energía excepcional
de una naturaleza terrible, cuyos métodos bruscos y violentos denunciaron siempre su
procedencia campesina. En pocos años desarrolló una actividad febril, tanto para la
reforma espiritual de la Iglesia como para devolverle la plena independencia política.
Entabló conversaciones con Enrique IV de Francia, hugonote, para sustraerse de la
hegemonía española. Consiguió reorganizar el Estado pontificio. Logró deshacerse del
bandolerismo y limpiar el país de lo que constituía una plaga, con inflexibles condenas.
Siguiendo un programa moralizador y purificador, infligió numerosas penas, incluso de
muerte, a los reos de delitos comunes o contra las costumbres.
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Difusión de la Reforma Protestante hacia 1560. En color rosa pálido los territorios
con predominio luterano (norte, centro y este de Alemania, y países escandinavos y
bálticos); en rosa más intenso, anglicano (Islas Británicas); en amarillo, calvinista (Suiza y
abundantes núcleos dispersos en Francia, Países Bajos -sobre todo al norte, Holanda-,
Escocia y Europa Centro-Oriental). Loscatólicos en azul (Europa Meridional, sur y oeste de
Alemania, Países Bajos del sur -Flandes, la actual Bélgica-, Irlanda, núcleos en Gran
Bretaña, Polonia y amplias zonas de Europa Centro-Oriental); y en verde los ortodoxos (su
zona tradicional en los Balcanes, Rumanía y Rusia).
Durante el siglo XVI, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un
cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia católica en
la Europa Occidental, especialmente con respecto a las pretensiones papales de dominio
sobre
toda
la
cristiandad.
A
este movimiento religioso se
le
llamará
posteriormente Reforma Protestante, por ser un intento de reformar la Iglesia cristiana
buscando la revitalización del cristianismo primitivo y que fue apoyado políticamente por
un importante grupo de príncipes y monarcas que "protestaron" contra una decisión de su
emperador.
Este movimiento hundía sus raíces en elementos de la tradición católica medieval,
como el movimiento de la Devoción moderna enAlemania y los Países Bajos, que era una
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piedad laica antieclesiástica y centrada en Cristo. Además, la segunda generación
del humanismo la siguió en gran medida. Comenzó con la predicación del sacerdote
católico agustino Martín Lutero, que revisó las doctrinas medievales según el criterio de su
conformidad a las Sagradas Escrituras. En particular, rechazó el complejo sistema
sacramental de la Iglesia católica medieval, que permitía y justificaba exageraciones como
la "venta de indulgencias", según Lutero, un verdadero secuestro del Evangelio, el cual
debía ser predicado libremente, y no vendido.
La Reforma Protestante dependió del apoyo de algunas autoridades civiles para
poder reformar iglesias cristianas de ámbito estatal (posteriormente iglesias nacionales).
Los grandes exponentes de la Reforma Protestante fueron Martín Lutero y Juan Calvino.
El protestantismo ha llegado a constituir la tercera gran rama del cristianismo, con
un grupo de fieles que actualmente supera los quinientos millones y que se expande
rápidamente en América Latina, Asia y África.
Contenido
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1 Inicios

de
la
Reforma
Protestante

2 Las indulgencias

3 La Reforma Luterana

4 La Contrarreforma Católica

5 La
Reforma
Protestante
en

6 La
Reforma
Protestante
en

7 La
Reforma
Protestante
en
Inglaterra
Suiza
Hungría

8 Referencias
o
8.1 Notas

9 Véase también

10 Enlaces externos
Inicios de la Reforma Protestante
Mapa del Imperio con la división en circunscripciones de 1512.
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En el siglo XV se produjo una gran crisis en la Iglesia Católica en Europa Occidental
debido a los numerosos problemas de corrupción eclesiástica y falta de piedad religiosa. La
gota que derramó el vaso fue la venta de indulgencias para financiar la construcción de
la Basílica de San Pedro en Roma, que provocó finalmente que la cristiandad occidental se
dividiese en dos, una liderada por la Iglesia Católica Romana, que tras el Concilio de
Trento se reivindicó a sí misma como la única heredera válida de la cristiandad occidental
expulsando cualquier disidencia y sujetándose por completo a la autoridad del Papa, y otra
mitad que fundó varias comunidades eclesiales propias, generalmente de carácter nacional
para, en su mayoría, rechazar la herencia cristiana medieval y buscar la restauración de un
cristianismo primitivo idealizado. Esto dio lugar a que Europa quedara dividida entre una
serie de países que reconocían al Papa, como supremo y único jefe de la Iglesia Católica, y
los países que rechazaban las pretensiones de Roma y que recibieron el nombre
de protestantes. Dicha división provocó una serie de guerras religiosas en Europa.
La Reforma Protestante se inició en Alemania y se explica en gran parte por las
condiciones económicas y sociales que tenía el Sacro Imperio Romano Germánico.
Numerosas ciudades eran muy ricas gracias al comercio, además los burgueses eran
partidarios del humanismo y de reformar la corrupción de la Iglesia Católica. Pero el grupo
más importante en Alemania era la alta nobleza; los grandes nobles eran casi
independientes y señores de numerosas tierras y vasallos campesinos, siempre estaban
conspirando contra la autoridad del emperador germánico, que apenas tenía poder sobre
ellos. Pero junto a la alta nobleza existía unapequeña nobleza formada por los nobles más
pobres y los segundones de las grandes casas nobiliarias. A principios del siglo XV, esta
pequeña nobleza estaba completamente arruinada y para recuperar sus ingresos, los
pequeños nobles buscaban una oportunidad para apoderarse de los bienes y las
improductivas tierras de la Iglesia Católica. La pequeña nobleza aprovechó las ideas de los
humanistas, que criticaban las excesivas riquezas, pompas y boatos de la Iglesia Católica,
para proclamar que ella no tenía necesidad de propiedades e intentar quedarse con sus
cuantiosas riquezas. Por esta razón, la pequeña nobleza será la primera en apoyar y
aprovechar las convulsiones reformadoras.
Además, existía la figura del Emperador del Sacro Imperio, uno de los poderes
universales forjados en mutua competencia durante la Edad Media (el otro era el Papa),
cuyo poder efectivo dependía de su capacidad de hacerse obedecer en cada uno de los
territorios, prácticamente independientes, y antes de eso de ser elegido por los príncipes
electores, unos laicos y otros eclesiásticos. También disponía de unas funciones de
dimensión religiosa indudable, que le permitía incluso convocar Dietas con contenido
organizativo e incluso doctrinal, comoCarlos I de España hizo de hecho durante todo el
proceso de la Reforma Protestante. Para algunos autores, la postura recelosa de los
pueblos germánicos desde la alta Edad Media (Concilio de Frankfurt, 794, frente al Concilio
de Nicea II, 787) se había expresado también en esas luchas entre pontificado e
imperio,1 de una forma incluso protonacionalista, en la que Roma era vista como
« … el último de los imperios paganos de la profecía y la representación del reino
terrenal, en tanto que la monarquía franca –por ejemplo- poseía la superior dignidad de
rector y guía del pueblo de Dios».2
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Martín Lutero, pintado por Lucas Cranach el Viejo.
El fundador de la Reforma Protestante fue el monje católico agustino alemán Martín
Lutero, quien ingresa en 1507 en la orden religiosa de los agustinos.
En el convento católico, Lutero prosiguió sus estudios y se convirtió en un experto
en la Biblia y en los autores cristianos medievales; llegó a ser un doctor universitario y se
le contrató para dar clases en la nueva universidad de Wittenberg, que entonces era la
capital del ducado de Sajonia. A partir de la revitalización que vivió el Sacro Imperio
Romano Germánico desde que Otón I el Grande se convirtiera en emperador germánico en
el 962, los papas y emperadores se vieron involucrados en una continua contienda por la
supremacía en los asuntos temporales y terrenales.
Este conflicto concluyó, a grandes rasgos, con la victoria del Papado, pero creó
profundos antagonismos entre Roma y el Imperio Germánico, que aumentaron durante los
siglos XIV y XV. La animosidad provocada por los impuestos papales y por la sumisión a los
delegados pontificios se extendió a otras zonas de Europa. En Inglaterra, el principio del
movimiento para lograr una independencia absoluta de la jurisdicción papal empezó con la
promulgación de los estatutos de Mortmain (1279), Provisors (1351) y Praemunire (1393),
que redujeron, en gran medida, el poder de la Iglesia Católica en el control del gobierno
civil sobre las tierras, en el nombramiento de cargos eclesiásticos y en el ejercicio de la
autoridad judicial.
Las indulgencias
En este tiempo estalló un gran escándalo en Alemania a causa de la cuestión de
las indulgencias(documento que exime al alma del paso por el purgatorio). Muchos
consideraron esta práctica como un abuso escandaloso y la culminación de una serie de
prácticas anticristianas fomentadas por el clero católico, pero será Lutero el primero que
expondrá públicamente su opinión contraria a la venta de indulgencias y a toda la doctrina
que la sustentaba.
Para Lutero, la venta de indulgencias era una estafa y un engaño a los creyentes
con respecto a la salvación de sus almas. En 1517, Lutero clavó en la puerta de la iglesia
de Wittenberg sus 95 tesis, en las que atacaba la venta de indulgencias y esbozaba lo que
sería su doctrinasobre la salvación solo por la fe. Este documento es conocido como Las 95
tesis de Wittenberg y se consideró el comienzo de la Reforma Protestante.
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Las 95 tesis se difundieron rápidamente por toda Alemania gracias a la imprenta, y
Lutero se convirtió en un héroe para todos los que deseaban una reforma de la Iglesia
Católica. En algunos lugares hasta se iniciaron asaltos a edificios y propiedades de la
misma Iglesia Católica. Por sus 95 tesis, Lutero se había convertido en el símbolo de la
rebelión de Alemania contra lo que ellos consideraban prepotencia de la Iglesia Católica.
Lutero arriesgaba además su vida, ya que podía ser declarado hereje por la jerarquía
eclesiástica y ser condenado a la hoguera.
La Reforma Luterana
Al principio, la Iglesia Católica no dio demasiada importancia a las ideas de Lutero,
ni a sus ataques contra la doctrina de salvación por las obras, pero muy pronto tuvo que
reaccionar ante las noticias que llegaban de Alemania, de que gran parte de la gente
estaba desafiando el dominio de la Roma papal.
Lutero continuó atacando la venta de indulgencias y la doctrina que sustentaba tal
práctica mediante escritos que la imprenta difundía por toda Alemania. Lutero hacía un
llamamiento a la nobleza alemana para que negase obediencia al Papa y apoyase una
reforma de la Iglesia Católica alemana; afirmaba también, de acuerdo a su interpretación
de la Biblia, que todos los cristianos eran sacerdotes sin necesidad de ninguna ordenación
especial y negaba la autoridad suprema del Papa sobre la cristiandad universal. Lutero
criticaba así mismo los numerosos sacramentos de la Iglesia Católica, reduciéndolos a solo
dos, que el pensaba eran bíblicamente fundamentados y afirmaba también que los poderes
civiles debían tener plena autoridad política sobre la Iglesia Católica. Esto iba más allá de la
doctrina de la salvación por la fe y suponía una auténtica amenaza para la Roma papal.
Finalmente, el Papa declaró a Lutero un hereje y lo excomulgó, es decir, lo dejó separado
de la comunidad de la Iglesia Católica.
Bula Exsurge Domine de León X, que amenaza a Lutero con la excomunión.
En 1521, el recién elegido emperador Carlos I de España y V de Alemania convocó
una Dieta de Worms (asamblea de todas las autoridades del imperio) en la ciudad
de Worms e invitó a Lutero a que asistiera a la Dieta para explicar su postura. Muchos
advirtieron a Lutero que se trataría de una trampa, pero Lutero estaba decidido a acudir
pese a todos los peligros. La Dieta se celebró y Lutero expuso su doctrina ante el mismo
Carlos V, pero este no quedó convencido por Lutero y, en cambio, hizo una declaración de
lealtad y fidelidad a los principios de la Iglesia Católica. A partir de entonces, la dinastía de
los Habsburgo se convertirá en la primera defensora de la Iglesia Católica contra los
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protestantes.
Como
los Habsburgo eran
también reyes
de
España,
la
defensa
del catolicismo se convertiría en una de las bases de la identidad española, durante siglos.
La Dieta terminó y Lutero se dispuso a regresar a Wittenberg, pero en el camino de
vuelta, fue secuestrado por agentes de Federico III de Sajonia, que quería protegerle y que
lo escondió con nombre falso en el castillo de Wartburg. El duque quería salvar a Lutero de
posibles maniobras de la Iglesia Católica, por lo que Lutero tuvo que quedarse en el castillo
y aprovechó ese tiempo para realizar su primera traducción al alemán de la Biblia. Mientras
Lutero estaba escondido, sus partidarios empezaron a interpretar sus doctrinas, en un
sentido que Lutero no había previsto, como producto de la doctrina de Lutero de la
interpretación libre de las Escrituras.
Varios seguidores de Lutero (pronto serían rechazados por el propio Lutero y
denominados "reformadores radicales") comenzaron a decir que se debían destruir todas
las pinturas, estatuas e imágenes religiosas, que los sacerdotes tenían el deber de casarse,
y no sólo afirmaban que la iglesia cristiana no debía tener propiedades, sino, según sus
interpretaciones de la Biblia, que todos los cristianos debían tener las mismas propiedades
y que, por lo tanto, se debía abolir la propiedad privada y repartir todos los bienes entre
los integrantes de la comunidad cristiana. De esta manera, corrientes radicales que
apoyaban todo esto, como el Anabaptismo, fueron criticadas por Lutero y posteriormente
combatidas por católicos y protestantes por igual.
La alta nobleza reunió un gran ejército que derrotó brutalmente a estos
protestantes sublevados en una sola batalla. La represión fue durísima y miles de
protestantes fueron ejecutados con extrema crueldad; entre los ejecutados se encontraba
el dirigente más importante de esta reforma radical, Thomas Müntzer.
Lutero apoyó desde un primer momento a la nobleza, ya que pensaba que su
autoridad era legítima y que su apoyo era indispensable para el triunfo de la reforma de la
iglesia cristiana. Durante estos años, Carlos V no pudo intervenir en Alemania, pues
prosiguió sus guerras contra Francia y sus campañas contra los turcos, pero
en 1529 consiguió un periodo de paz con Francia que le permitió ocuparse de la situación
religiosa en Alemania.
En 1529, Carlos V convoca una Dieta en la ciudad de Spira y en ella intenta
convencer a los nobles que se han convertido al luteranismo, para que se sometan a la
autoridad del Papa, pero los príncipes y señores luteranos se niegan y protestan en la
convocatoria de la Dieta, y a causa de esta protesta los católicos comenzarán a llamarlos
con el nombre de Protestantes.
En 1530, Carlos V convocó otra Dieta en la ciudad de Augsburgo y en ella intentó
conseguir que los luteranos y los católicos se pusieran de acuerdo para aceptar una
doctrina cristiana común que superase la división religiosa. Lutero fue invitado de nuevo a
asistir, pero se negó y envió en su lugar a su discípulo Philipp Melanchthon. Los esfuerzos
de Carlos V en la Dieta fueron inútiles, Melanchthon se negó a cualquier acuerdo y en su
lugar los protestantes redactaron la llamada Confesión de Augsburgo, en la que exponían
sistemáticamente todos los principios de su doctrina. Los partidarios del Papa seguirían
pronto su ejemplo, redactando también su compendio doctrinal, de modo que la
cristiandad occidental se había dividido irremediablemente.
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El emperador Carlos V en Mühlberg, pintado por Tiziano.
Lutero muere en 1546 mientras Carlos V preparaba en Alemania una campaña
contra la liga de Esmalcalda, defensora del protestantismo. Carlos V presentó su campaña
no como una guerra contra los protestantes, sino como un castigo contra los nobles que se
habían rebelado contra suemperador; en su ejército había sobre todo tropas españolas,
pero también nobles protestantes que no se habían unido a la liga y que permanecían
fieles a Carlos V. El ejército de Carlos V derrotó a la liga de Esmalcalda en 1547 en la
gran batalla de Mühlberg. Parecía que el triunfo de Carlos V era total y toda Sajonia fue
ocupada por las tropas del emperador germánico.
Carlos V se proponía ahora encontrar una solución a la división religiosa de
Alemania, pero su triunfo había asustado a todos los nobles de Alemania, tanto a los
católicos como a los protestantes, que temían que el emperador se volviera demasiado
poderoso. Todos estos nobles van a formar posteriormente en secreto una alianza contra
Carlos V anulando las ventajas conseguidas por la victoria de Mühlberg.
En un momento en que Carlos V se encontraba en Alemania sin tropas españolas,
los nobles alemanes se rebelan contra él y el emperador tuvo que escapar hacia Italia,
mientras su poder y autoridad se derrumbaban en Alemania.
Carlos V se vio obligado a aceptar las condiciones de los nobles rebeldes y
en 1555 firmó la paz de Augsburgo. Según esa paz, cada príncipe alemán podía profesar la
religión que quisiera sin que el emperador lo pudiese impedir (eius regio cuius religio), sin
embargo, todos los vasallos de un noble tenían que tener la misma religión. Finalizaba así
el sueño de Carlos V de mantener la unidad religiosa en sus dominios.
La Contrarreforma Católica
Artículo principal: Contrarreforma Católica
Durante casi 20 años, la Iglesia Católica había visto cómo gran parte de los católicos
se peleaban entre ellos en Europa y sus obispos, dejaban de reconocer
al Papa como Primus inter pares o como máxima autoridad de la Iglesia Católica, y se
separaban de Roma incluso algunos cardenales, en consecuencia, hubo muchos partidarios
de Roma que requerían una reacción de su Iglesia Católica, que mejorase sus costumbres
y corrigiera los errores que habían alimentado la Reforma Protestante. A esta reacción de
la Iglesia Católica contra el protestantismo se le conoce generalmente con el nombre
de Contrarreforma Católica (aunque escritores católicos prefieren el término "Reforma
Católica").
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Aunque muchos creían que era necesario reformarse, no sabían el modo de hacerlo.
Pronto, se llegó a la idea de que la mejor solución era convocar a un Concilio donde se
pudiesen discutir las posibles reformas. Carlos V presionaba también a los Papas para que
se convocase ese concilio con la esperanza de que la Iglesia Católica volviese a existir
unificada, pero los Papas desconfiaban de las pretensiones políticas de Carlos V en Italia y
no convocaron este concilio sino hasta 1545, reunión que será conocida como Concilio de
Trento.
Las sesiones del Concilio de Trento van a durar casi 17 años, ya que fueron
interrumpidas muchas veces, varios Papas se sucedieron en Roma y cuando dicho concilio
finalizó, en 1562, ya había muerto Carlos V.
El Concilio de Trento se desarrolló sin la participación de los católicos adherentes al
emergente protestantismo (aunque fue Lutero quien primero propuso la necesidad de un
concilio, en 1518), en muchos casos ellos mismos se negaron a participar, creando así una
nueva Iglesia Católica, e intentándose librar de los errores anteriores: se cuidó la
formación de los obispos, se establecieron medidas de disciplinapara los sacerdotes y se
crearon seminarios para que los nuevos sacerdotes tuvieran una preparación religiosa
adecuada para poder enseñar una fe católica.
Se reafirmaron todos los puntos de la doctrina milenaria católica frente a las
protestantes:
 Rechazo
a la idea de la Biblia como fuente única de doctrina (son de igual
importancia la Sagrada Tradición Apostólica y el Magisterio de la Iglesia Católica
que junto con la Biblia hacen parte del único depósito de la fe).
 La
salvación es por gracia de Dios mediante la fe y las obras juntas
(Decreto de la Justificación).
 La
Eucaristía se definió dogmáticamente como la consagración del pan en
el Cuerpo de Cristo y del vino en su Sangre que renueva mística y
sacramentalmente el sacrificio de Jesucristo en la Cruz.
 La
veneración a las imágenes iconográficas y a las Reliquias, muchas de
ellas vinculadas al culto cristiano de María (madre de Jesús)como virgen y a
los Santos fueron confirmadas como práctica cristiana, junto a la existencia
del Purgatorio. Esto tendría una enorme importancia en el desarrollo del arte en
las iglesias católicas europeas, el llamado arte barroco será las expresión artística
de la Contrarreforma Católica, con gran abundancia de imágenes para atraer al
hombre común a la fe católica.
 Se
unificaron los ritos de la Iglesia Católica Occidental en uno solo,
la Misa tridentina.
La Contrarreforma Católica alimentó un renacer en la Roma papal, impulso que se
manifestó en el reavivamieto de antiguas órdenes religiosas, como la Orden de los
carmelitas descalzos, reformada en España por Santa Teresa de Jesús y San Juan de la
Cruz, los dos grandes escritores místicos de la Península Ibérica.
Pero la orden religiosa que más ayuda prestó a la Contrarreforma Católica fue
la Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola, de la que se distinguieron
varios teólogos participantes en el Concilio de Trento.
La Reforma Protestante en Inglaterra
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Comenzó con la difusión en la isla de los primeros escritos de Martín Lutero, Ulrico
Zwinglio y otros reformadores continentales. Además, la tradición de John Wyclif,
reformador medieval, probablemente aún ejercía influjo en ciertos sectores de la Iglesia de
Inglaterra.
Enrique VIII ascendió al trono de Inglaterra siendo muy joven y al principio no se
interesó por los problemas de gobierno, que dejó en manos de su favorito, el
cardenal Thomas Wolsey, a quién nombró canciller de Inglaterra. Enrique VIII siempre fue
un católico convencido, y un ardiente partidario de la primacía de Roma sobre la
cristiandad, por ello fue declarado "Defensor de la Fe" (Fidei Defensor) por el Papa León
X tras publicar "La Defensa de los Siete Sacramentos" (1521), donde argumentaba con
vehemencia a favor de las prerrogativas del papado. Por ello resulta curioso el hecho de
que la Iglesia de Inglaterra se haya separado de la Iglesia Católica a mediados del siglo
XVI, no por aceptar o compartir las ideas reformadoras de Lutero u otros protestantes, sino
que por iniciativa del rey Enrique VIII.
Enrique VIII se opuso sin embargo a la reforma de la Iglesia de Inglaterra tras
decretar el Acta de supremacía en 1534, por la que el mismo rey se convertía en jefe de la
Iglesia de Inglaterra, no se realizó ninguna modificación doctrinal o litúrgica sustantiva
bajo su gobierno, solo se prohibió a obispos y sacerdotes ingleses tener relación con
la Curia Romana y se expropiaron los bienes excedentes de la Iglesia Católica en beneficio
de la Corona Real.
Al sucederle su hijo Eduardo con el nombre de Eduardo VI, con apenas 9 años de
edad, se produjeron los primeros avances efectivos de la reforma de la Iglesia de
Inglaterra, pues se redactó el primer Libro de Oración Común, que introdujo, gracias al
trabajo del Arzobispo de Canterbury Thomas Cranmer, ciertos cambios menores en la
doctrina y sobre todo en la forma de celebrar la misa. Este libro fue la primera expresión
concreta de la reforma de la Iglesia de Inglaterra.
En 1553, Eduardo VI muere a la edad de 15 años, dejando como sucesora a Jane
Grey (coronada el 10 de julio de 1553), quien gobernó solo unos días. Se produjo una
breve guerra de sucesión hasta que se impuso como reina (con el apoyo de la
mayoría) María I de Inglaterra, quien rápidamente abrogó las reformas religiosas
introducidas durante el reinado de Eduardo VI y sometió nuevamente a obediencia papal a
la Iglesia de Inglaterra, en noviembre de 1554.
Restablecido el catolicismo, el Acta de Supremacía y el Libro de Oración Común
fueron suprimidos y se nombraron nuevos obispos, se persiguió a los partidarios de la
independencia de la Iglesia de Inglaterra (ya conocidos como anglicanos) y algunos de
ellos acabaron en la hoguera (no todos eran favorables a la reforma religiosa).
María murió en 1558 a los 42 años de edad y sin hijos, por lo que su media
hermana, Isabel I de Inglaterra fue proclamada reina. Isabel asumió el trono de Inglaterra
tratando de mantener la unidad nacional por sobre las diferencias religiosas, por lo que no
mostró inicial apoyo a ninguno de los bandos en disputa (protestantes y católicos), sin
embargo, la política internacional y especialmente las conspiraciones y rebeliones, la
hicieron dar cada vez más apoyo al bando protestante.
Isabel restauró el Acta de Supremacía, por lo que los obispos partidarios de la
supremacía católica fueron depuestos y sustituidos, proclamó luego el Acta de
Uniformidad que obligaba a todas las parroquias de la Iglesia de Inglaterra a utilizar el
Libro de Oración Común (con aquellos pequeños cambios introducidos por Cranmer) con su
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texto en inglés y no en latín. Todo ello dio espacio para la difusión de las ideas de la
Reforma Protestante en Inglaterra, no obstante la moderación que en general siguió
teniendo la Iglesia de Inglaterra al conservar casi intacta su tradición medieval.
Isabel I persiguió cruelmente a los católicos durante su reinado.
La Reforma Protestante en Suiza
La parte central del Monumento Internacional de la Reforma, en Ginebra, Suiza,
recuerda el legado de Guillaume Farel, Juan Calvino,Teodoro de Beza y John Knox.
En Suiza también se van a separar algunos territorios de la Iglesia Católica; las
ideas de Lutero llegaron muy pronto a Suiza y aparecieron una serie depredicadores que
criticaban la corrupción de la Iglesia Católica y defendían la creación de una "iglesia"
distinta. Uno de los primeros fue Zwinglio. Aunque compartía muchas de las ideas de
Lutero, Zwinglio quería dar una mayor libertad a su nueva "iglesia" cristiana y rechazaba el
sometimiento de los cristianos a la nobleza como defendía Lutero. Al final el mismo Lutero
criticó a Zwinglio y se alegró públicamente de su muerte cuando Zwinglio muere en un
combate contra los suizos católicos.
Pero el principal foco de la Reforma Protestante en Suiza va a ser la ciudad
de Ginebra, gracias a la actuación de Juan Calvino que con Lutero es la mayor figura de la
Reforma Protestante.
En Ginebra una serie de reformadores habían asaltado las iglesias y conventos
expulsando a los sacerdotes católicos, pero estos reformadores no sabían cómo organizar
la nueva "iglesia" que pretendían crear ni tampoco tenían claro qué nueva doctrina querían
establecer, por lo que llamaron a una figura de prestigio dentro del campo protestante, que
supiera cómo organizar la nueva iglesia y diera un contenido religioso claro, y llamaron a la
ciudad a Juan Calvino.
Este era un francés que había estudiado teología en varias universidades, entre
ellas la de París; aunque al principio acepta algunas de las ideas luteranas, muy pronto
piensa que Lutero ha conservado demasiadas cosas de la Iglesia Católica que debían ser
suprimidas. Calvino también opina que el hombre debe acceder a la fe por medio de la
lectura de la Biblia, pero considera que se debían de eliminar todos los sacramentos de la
Iglesia Católica, incluyendo los tres que había conservado Lutero. Para él todas las
imágenes debían ser eliminadas de los templos religiosos.
Calvino también pensaba que no debían existir ni sacerdotes ni obispos y que los
jefes religiosos debían ser pastores elegidos por laconsagración; pero la teoría religiosa
más importante que Calvino predicó como producto de su libre interpretación de la Biblia
es laPredestinación: según esta teoría el hombre por sí mismo no puede hacer nada para
13
alcanzar la salvación, ni por la fe ni por las obras, sino que antes de nacer Dios ya ha
elegido a un hombre para la condenación o la salvación y el hombre no puede hacer nada
para cambiar el designio divino. En la sociedad humana se puede distinguir a los hombres
elegidos para su salvación en los que llevan una vida virtuosa y sin pecado y en los que
tienen riquezas y éxito material en la vida, pues eso es signo de la protección de Dios.
Calvino empezó a exponer sus ideas en París, pero como Francia era católica tuvo
que huir del Reino y refugiarse en el extranjero. Ya empezaba a ser conocido entre los
protestantes europeos como un hombre firme y enérgico, un gran teólogo y un buen
organizador que sabía dirigir a los hombres, y por esta razón fue llamado por los
protestantes de Ginebra.
Cuando Calvino llega a Ginebra, toma la decisión de que si quiere imponer una
nueva "iglesia" que adopte sus puntos de vista religiosos tiene que controlar el gobierno de
la ciudad; intenta dar órdenes al consejo municipal, que termina por expulsarle de Ginebra.
Sin embargo, la situación en Ginebra continuaba sin aclararse, las autoridades de la
ciudad eran incapaces de organizar una "iglesia" nueva y Calvino seguía teniendo
partidarios en la ciudad; estos partidarios convencen a las autoridades de Ginebra para que
permitan el regreso de Calvino a Ginebra con la promesa de que no se entrometerá en el
gobierno político de la ciudad. Y las autoridades autorizan el regreso de Calvino a Ginebra
en 1541.
Calvino ha aprendido la lección y ha comprendido que no puede manifestar
abiertamente su deseo de controlar políticamente la ciudad; sin embargo, no renuncia a
hacerse con el poder de Ginebra, que para él era indispensable para fundar su nueva
iglesia. Durante doce años Calvino va a llevar a cabo una paciente labor para ganarse
partidarios en el gobierno de la ciudad, aumentar su influencia en Ginebra hasta que
llegase el día en que el gobierno y todas sus instituciones estuvieran bajo su control.
Cuando ya Calvino está a punto de controlar el gobierno se produce la ejecución en la
hoguera del español Miguel Servet.
Miguel Servet era un humanista español típico de la época del Renacimiento, tenía
curiosidad por todas las materias desde la ciencia a lamedicina pasando por la filosofía y
la religión. Como muchos hombres de su tiempo estaba descontento con la Iglesia Católica
y rechazaba la doctrina católica milenaria. Servet desarrolló sus propias ideas religiosas y
llegó a creer que Jesucristo no había sido hijo de Dios, que sólo tenía naturaleza humana y
no divina; esto era adoptar una corriente de los primeros siglos del cristianismo, que la
Iglesia Católica había condenado por herética en el siglo IV y que todos los protestantes
rechazaban con escándalo. Servet fue a estudiar a las universidades francesas y también
en la de París, donde conoció a Calvino. Allí Calvino comenzó a tener un profundo odio
hacia aquel español al que consideraba un peligroso hereje.
A causa de sus opiniones, Servet tuvo que escapar de París, cambió de nombre y se
instaló como médico en una localidad cerca de la frontera con Suiza; tuvo éxito como
médico y llegó a adquirir una respetable situación económica y fue en esos años cuando
descubrió la circulación de la sangre.
Pero Servet seguía con sus inquietudes religiosas y escribió un libro sobre sus
doctrinas acerca de Jesucristo, que hizo imprimir clandestinamente en una imprenta
secreta.
Pero Servet cometió el error de escribir a Calvino en Ginebra enviándole ejemplares
de su libro, y Calvino en una carta lo denuncia a la Inquisición francesa católica. Sin
14
embargo, Servet tenía amigos que le protegieron y ayudaron a ocultar su imprenta, y la
Inquisición católica renunció a investigar. Pero Calvino envió las cartas que el propio Servet
había escrito; las cartas eran una prueba irrefutable de que aquel médico era el español
Miguel Servet.
La Inquisición católica condena a Servet a la hoguera pero la noche antes de la
ejecución sus amigos ayudan a Servet a escapar. Servet no sabe la influencia política que
Calvino tiene en Ginebra y comete el tremendo error de intentar refugiarse en esa ciudad,
creyendo que allí estaría seguro. En Ginebra, Calvino lo reconoce y consigue que las
autoridades de la ciudad lo detengan como hereje. Calvino quiere que se juzgue a Servet y
se le queme en la hoguera, pero todavía no controla del todo el gobierno de la ciudad y el
juicio de Servet se va a convertir en un pulso entre Calvino y los gobernantes de la ciudad
que se oponen a él, pero finalmente Calvino se impone y Servet es condenado a la muerte
en la hoguera, un ejemplo claro de la "inquisición protestante", que perseguía y ejecutaba
a los que consideraba "herejes".
La muerte de Servet, alejó de Calvino a una serie de protestantes europeos que se
habían refugiado en Ginebra. Estos protestantes también tenían sus propias ideas
religiosas, sintieron sus vidas amenazadas y escaparon de la ciudad; el más famoso de
estos refugiados fueSebastián Castellion que desde el extranjero denunció a Calvino por la
muerte de Servet defendiendo la tolerancia religiosa y el derecho del hombre a tener sus
propias opiniones; Castellion es considerado el padre de la libertad de pensamiento en
Europa.
Pero la muerte y el juicio de Servet le sirvieron a Calvino para hacerse
definitivamente con el gobierno de la ciudad, los adversarios de Calvino fueron expulsados
del gobierno municipal y algunos de ellos ejecutados. Ahora toda Ginebra obedecía las
órdenes de Calvino.
Calvino quiso hacer de Ginebra la capital religiosa de un nuevo cristianismo y quiso
obligar a sus habitantes a la fuerza a llevar una vida virtuosa y cristiana: se suprimieron
todos los bailes, se prohibieron todas las canciones, se prohibieron todos los espectáculos y
representaciones teatrales, se cerraron las tabernas y se prohibieron las bebidas y las
borracheras, todos debían ser buenos cristianos a la fuerza.
Toda Ginebra se convirtió en una ciudad calvinista dedicada sólo al trabajo y a la
oración. Pero Calvino quería extender toda su comunidad cristiana por toda Europa y en
Ginebra se fundaron escuelas calvinistas para todos los protestantes extranjeros que
visitaban la ciudad; estos extranjeros debían regresar a sus países de origen y enseñar allí
la doctrina calvinista. El más importante de estos extranjeros fue el escocés John Knox,
que consiguió que toda Escocia se convirtiera al calvinismo; en Escocia los calvinistas
recibieron el nombre depresbiterianos. Escocia fue el único país donde el calvinismo se
convirtió en religión oficial, pero también llegó a ser mayoritario en Holanda y hubo
importantes minorías calvinistas en Alemania, Inglaterra y en Francia; en Inglaterra los
calvinistas recibieron el nombre de puritanos y en Francia se les dio el nombre
de hugonotes.
La Reforma Protestante en Hungría
15
Religioso húngaro Ferenc Dávid fundador del Unitarismoen Transilvania.
Conde húngaro Juan Segismundo Szapolyai, Príncipe de Transilvania.
Conde húngaro Gabriel Bethlen, Príncipe de Transilvania.
La reforma se extendió rápidamente por toda Europa, y en particular en el reino de
Hungría, donde adquirió connotaciones políticas muy serias. Los húngaros enfrentaron a
los turcos otomanos durante varios siglos, hasta que finalmente en la Batalla de
Mohács en 1526, los musulmanes derrotaron a los húngaros y murió el rey Luis II de
Hungría (ya para la época del rey Luis II, el poder real se había enfrentado a protestantes
húngaros que pretendían contraponer al catolicismo).
Pronto el Reino de Hungría tras la derrota se dividió en tres partes: una al Oeste
controlada por los germánicos, donde Fernando I de Habsburgo, hermano del emperador
del Sacro Imperio Romano Germánicofue coronado como rey húngaro; una región central
controlada por los otomanos, y una región oriental independiente en la forma
del Principado de Transilvania, donde el conde húngaro Juan Segismundo Szapolyaifungió
de Príncipe. Szapolyai y toda Transilvania, si bien eran independientes, el Estado era
16
vasallo delImperio otomano y el sultán decidía qué noble húngaro ocuparía el trono del
Principado y cuáles serían sus movimientos políticos principales.3
De esta forma el nuevo mapa húngaro tomó forma, y Transilvania y sus Príncipes se
convirtieron en las figuras representantes de Hungría, contraponiendo a la dinastía de los
Habsburgo que por otra parte portaba la corona del reino. Juan Segismundo Szapolyai se
convirtió al protestantismo y comenzó a albergar a todos los filósofos y religiosos checos y
germánicos que huían del imperio germánico y de los Habsburgo. La estrategia de
Szapolyai y de los posteriores Príncipes de Transilvania fue utilizar al protestantismo como
instrumento contra los Habsburgo fielmente católicos, de los cuales querían deshacerse
para así poder reunificar el reino húngaro dividido bajo la figura húngara de mayor
relevancia, el líder transilvano.
En el año de 1541 se publicó la primera traducción al húngaro delNuevo
Testamento, obra del monje Juan Sylvester y luego en 1590 el pastor protestante Gáspár
Károli publicó la primera Biblia completa en húngaro, conocida como la Biblia de Károli. Los
Príncipes Transilvanos promovieron las escuelas protestantes, las cuales eran cada vez más
populares en ciudades como Bratislava, Sopron, Szárlőrinc, Sárvár, de igual forma como
los asentamientos sajonesen el Principado húngaro independiente. Al mismo tiempo, el
nuevo
movimiento
religioso
protestante
de Juan
Calvino,
conocido
comoCalvinismo continuó con la misión del luteranismo y pronto la región Nor-Este del
Reino húngaro se sumergió a tal punto en la nueva confesión religiosa, que la ciudad
deDebrecen la denominaban en aquella época "La Roma Calvinista".
Uno de los pensadores protestantes más significativos fue el pastor húngaro Ferenc
Dávid (1510 - 1579), quien primero profesó el luteranismo y luego el calvinismo,
posteriormente se volvió un gran defensor del anti-trinitarismo, es decir, no aceptaba la
existencia de laSantísima Trinidad, y de esta manera, pronto se convirtió en el fundador
del Unitarismo en Transilvania, agregando aún una confesión religiosa más al gran mosaico
existente en aquel tiempo. La diversidad religiosa en el Principado alcanzó tales niveles,
que el Príncipe Juan Segismundo Szapolyai, de confesión protestante, aconsejado por sus
religiosos, convocó a la Gran Asamblea transilvana en la cual se sancionó el Edicto de
Turda en 1568. Este documento rezaba que todas las confesiones religiosas cristianas eran
aceptadas por igual en el Principado húngaro. Así, éste sería el primer Estado en en mundo
reconocer
la
diversidad
de
culto
4
cristiano: catolicismo, luteranismo,calvinismo y unitarismo.
Posteriores Príncipes como el barón húngaro Esteban Bocskai (1605 - 1606) y el
conde húngaro Gabriel Bethlen (1613 - 1629) fueron fuertes defensores del protestantismo
en Transilvania y Hungría, catapultando a los húngaros a un nivel cultural, socio-político y
económico de desarrollo a la par con Francia, el Imperio Germánico e Inglaterra. Ellos
condujeron guerras de independencia contra los Habsburgo, e inglusive Gabriel Bethlen
participó en la Guerra de los Treinta Años (1618 - 1648) apoyando la confederación
protestante.5
La situación religiosa en la región central del reino húngaro se inclinaba igualmente
hacia el protestantismo, pues ahí eran raramente vistos los sacerdotes católicos. Los
sacerdotes protestantes contaban con la protección de los otomanos, quienes en realidad
no se entrometían en los conflicitos religiosos de los cristianos, sino que lo único que les
importaba era que estos pagasen los impuestos a los turcos. Como era de suponerse, en la
región del reino húngaro bajo control germánico, el catolicismos se mantuvo con gran
17
fortaleza, y si bien los sacerdotes protestantes eran comunes, la influencia del rey
Habsburgo no permitía su predominancia.
Posteriormente los Habsburgo introdujeron en Hungría la contrarreforma católica, y
la ardua labor de los jesuitas como el cardenal Pedro Pázmány lograron la paulatina
conversión de gran parte de la población al catolicismo (sin embargo, Transilvania
permanecerá a grandes rasgos protestante hasta la época actual).
Referencias
Notas
1. ↑ * Christopher Dawson Los orígenes de Europa, ISBN 978-84-321-36177
Newman, John-Henry (1993). La fe y la razón: discursos universitarios.
Encuentro Ediciones. ISBN 978-84-7490-300-3.

2. ↑ Antonio Almagro : El pueblo español y su destino
3. ↑ Nógrády, Á. , Pálffy, G. y Velkey, F. (2007). Magyar Uralkodók.
Debrecen, Hungría: Tóth Könyvkereskedés és Kiadó.
4. ↑ Ferenc David, Enciclopedia Britannica (en inglés)
5. ↑ Bertényi, I. , Diószegi, I. , Horváth, J. , Kalmár, J. y Szabó P. (2004).
Királyok Könyve. Magyarország és Erdély királyai,
kormányzói. Budapest, Hungría: Helikon Kiadó.
királynői,
fejedelmei
és
Véase también

Institución de la religión cristiana

Comentarios de Calvino sobre la Biblia (en inglés)
Enlaces externos
Juan Calvino, la Reforma en Ginebra y los inicios de la
Reforma en Francia


Iglesias Reformadas de España I.R.E

Asociación Ministerial Reformada de España A.M.R.E.
JUAN CALVINO
Juan Calvino
18
Nacimiento
10 de julio de 1509
Francia, Noyon
Fallecimiento
27 de mayo de 1564, 54 años
Nacionalidad
francés
Ocupación
teólogo reformador, profesor
Cónyuge
Idelette
Padres
Jeanne Lefranc y Gérard Cauvin
Firma
Juan Calvino.
19
Juan Calvino.
Libro de Juan Calvino.
Juan Calvino (10 de julio de 1509 – 27 de mayo de 1564), bautizado con el
nombre de Jean Cauvin, latinizado como Calvinus, fue un teólogo francés, considerado uno
de los padres de la Reforma Protestante. Más tarde, las doctrinas fundamentales de
posteriores reformadores se identificarían con él, llamando a estas doctrinas “calvinismo”.
Particularmente los “5 puntos del calvinismo” surgen como contraposición a las doctrinas
de Jacobo Arminio.
Juan Calvino, nacido Jean Cauvin en Noyon (Picardía) a unos 100 km al norte de
París,Francia, era hijo de Gérard Cauvin y Jeanne Lefranc. Fue excelente en sus estudios y
profundamente religioso desde su juventud.1
Sus primeros estudios estuvieron destinados a la carrera eclesiástica. Su formación
inicial la recibió en el College de la Marche y en el College de Montaigne (allí
estudiaron Erasmoe Ignacio de Loyola). El padre de Calvino era abogado y en 1523 envió a
su hijo, que por entonces tenía 14 años, a la Universidad de París a estudiar Humanidades
y Derecho. A instancias de su padre, que pretendía que Juan Calvino siguiera el camino de
las leyes, se matriculó en las universidades de Orleáns y Bourgues. En 1532, se doctoró en
Derecho en Orléans. Durante su paso por los claustros universitarios tomó contacto con las
ideas humanistas y reformadas. En abril de 1532, cuando contaba 22 años de edad,
publicó un comentario sobre el De Clementia deSéneca, trabajo que puso en evidencia sus
dotes como pensador. No está del todo claro el momento en que Calvino se convierte al
protestantismo.
[editar]Su conversión
No se sabe con certeza cuándo ni cómo fue su conversión, pero sí sabemos que el
uno de noviembre de 1533 ocurrió un accidente que muestra que se había operado un
cambio drástico en sus convicciones religiosas. El rector de la Universidad de la Sorbona en
París, Nicolás Cop el amigo de Calvino, pronunció un discurso en ocasión de la apertura del
año académico; pero más que un discurso, fue un sermón que mostraba una clara
20
influencia tanto de Erasmo como Lutero. En este sermón, Nicolás Cop defendió la doctrina
de la justificación por los méritos de Cristo, a la vez que protestó contra los ataques y
persecuciones de que eran objeto los que disentían de la Iglesia de Roma: "Herejes,
seductores, impostores malditos, así tienen la costumbre el mundo y los malvados de
llamar a aquellos que pura y simplemente se esfuerzan en insinuar el evangelio en el alma
de los fieles". Y luego añadió: "Ojalá podáis, en ese periodo infeliz, traer la paz a la Iglesia
más bien con la palabra que con la espada".
El discurso cayó como una bomba en la universidad y en otros sectores, a tal punto
que el Parlamento inició un proceso contra él. Por otra parte, comenzó a correr el rumor de
que la mano de Calvino estaba detrás de la redacción del discurso,. "Si Calvino no escribió
el discurso, por lo menos lo influyó en tono y contenido, que era profundamente
protestante". Un mes más tarde, cuando Nicolás Cop se dirigía al Parlamento para
responder el sumario que se había preparado en su amigo diputado le envió una nota
advirtiéndole que debía escapar por su vida, pues el Parlamento estaba siendo presionado
por la corona para que fuese condenado. Es así como Calvino y Nicolás Cop deciden
escapar de París. Con poco más de 20 años adoptó los puntos de vista de Lutero: negación
de la autoridad de la iglesia de Roma por derecho divino, negando la sucesión apostólica
desde el apóstol Pedro, y dando primordial importancia de la Biblia como única regla de fe
y conducta ("Sola fides, sola Scriptura"), destacando la doctrina de la justificación del
hombre por medio de la gracia.
[editar]Calvino en Ginebra
La reforma continuaba en Europa gracias a la obra de algunos reformadores. Tal vez
uno de los más extraordinarios fue el pastor de origen francés Guillaume Farel, quien
después de ser perseguido y apedreado[cita requerida], gracias a su voluntad logró influir en la
expulsión de Ginebrade la iglesia de Roma. Así, el 21 de mayo de 1536 consiguió en la
plaza pública de Ginebra, mediante la institución de la teocracia, que todos aceptaran vivir
"según el Evangelio y la palabra de Dios", lo cual le abre las puertas de un poder enorme:
el de unir el Evangelio y la palabra de Dios al gobierno.
Al enterarse Farel de que Calvino en su viaje a Saboya pernoctaba en Ginebra, lo
visitó donde éste se hospedaba y lo convenció de que permaneciese en Ginebra para
realizar la obra que Farel reconocía superior a sus fuerzas. Calvino, de 26 años, era ya
reconocido en toda Europa por su obra recién publicada y que trataba sobre el
asentamiento institucional del cristianismo reformado.
Calvino se establece en la ciudad de Ginebra como lector de la Santa Escritura en la
iglesia de San Pedro. Pero Calvino y Farel no se limitaron a la obra en Ginebra. A finales de
septiembre de 1536 ambos viajaron a la ciudad de Lausana, donde se encontraba Pedro
Viret (intimo amigo de Calvino) laborando como pastor. La razón de su viaje era participar
en un debate auspiciado por la ciudad de Berna, con el propósito de decidir cuál religión
habría de predominar en los territorios circundantes que Berna había conquistado del
Duque. Viret y Farel serían los exponentes del lado protestante (se suponía que Calvino no
tomaría parte activa en la discusión); y de los 174 sacerdotes que aceptaron la invitación
del lado Católico, sólo 4 de ellos participaron en el debate.
La catedral de Lausana se abarrotó de personas. Cinco diputados de Berna
acudieron para darle un carácter oficial al asunto; también contaban con secretarios que
debían copiar la discusión palabra por palabra. Farel fue el primero en hablar; durante una
semana presentó diez tesis que eran rebatidas por el lado católico, quienes acusaron a los
21
protestantes de ignorar la tradición de los primeros padres de la iglesia sobre el asunto de
la presencia de Cristo en la Eucaristía. "Si conocieráis lo que los padres dijeron, veríais que
vuestra posición es falsa y condenada". Calvino se sintió exasperado por esa declaración.
Las horas que había pasado estudiando los primeros padres de la iglesia, cuando
era estudiante en París, le fueron de gran ayuda. Se levantó y empezó a refutar al orador
católico. Con asombrosa memoria empezó a citar a Cripiano, Tertuliano, Crisóstomo,
Agustín y muchos otros. Y no se limitaba a mencionar el autor, sino que Calvino
identificaba y citaba el libro y el capítulo en el cual el Padre de la Iglesia había escrito sobre
tal tema. Argumentaba de una forma intachable. Cuando terminó, la multitud estaba
grandemente excitada. El pueblo se apretujaba y aclamaba con entusiasmo al joven orador
desconocido.
Un monje franciscano alzó la voz diciendo que esta era la verdadera doctrina. Pidió
a Dios que le perdonara sus pecados por haber estado enseñando y siguiendo los falsos
dogmas de Roma durante tantos años. Muchos otros estuvieron de acuerdo con él, a pesar
de que no se expresaron en forma tan efusiva. En los meses que siguieron, 120 sacerdotes
y 80 monjes de los distritos circundantes se convirtieron a la fe protestante, que había
pasado a ser la religión oficial en tales territorios.
Mientras tanto, en la ciudad de Ginebra Calvino se había convertido en el principal
colaborador de Guillermo Farel en la tarea de proseguir en el proceso de reforma. Para
tales fines, en noviembre de 1536 Calvino presentó ante el Consejo una Confesión de Fe de
21 artículos que el pueblo debía aceptar bajo juramento. Y unos meses más tarde, a
mediados de enero de 1537, los dos predicadores presentaron otro documento en el que
pedían cuatro reformas básicas para la Iglesia de Ginebra:
1. Que nadie participase de la Santa Cena si no es con verdadera piedad y genuina
reverencia. "Por tal razón y a fin de mantener la integridad de la Iglesia, es necesaria la
disciplina". Calvino también pedía que la Cena del Señor se celebrara con más frecuencia.
2. Que se reformaran las leyes concernientes al matrimonio según la Palabra, "ya que el
Papa las ha confundido de tal modo, dictando decretos a su antojo". 3. Que los niños
fuesen catequizados por sus padres, y que en ciertas ocasiones del año comparecieran
ante los pastores para asegurarse de que realmente estaban aprendiendo la Palabra de
Dios. 4. Que el pueblo participara activamente en los servicios de adoración cantando
salmos. "Hay salmos que deseamos sean cantados en la iglesia. Si se adopta la reforma, la
gente tendrá que cantar en las iglesias. No han cantado durante siglos. Ni siquiera han
entendido el latín cantado por los sacerdotes. Ahora, en vez de ser mudos espectadores,
tendrán una parte en el culto. Con ello adorarán a Dios, cantando sus alabanzas, y darán
gracias a Dios de común acuerdo".
El consejo aceptó sin problemas los últimos 3 puntos; pero el asunto de la
excomunión era otra cosa. Los magistrados se resistían a "cambiar lo que ellos
consideraban como tiranía clerical católica por un nuevo yugo protestante". Calvino, por su
parte, se sentía cada vez más decepcionado por el estado moral del pueblo.
La tensión llegó a tal punto que el Consejo de la ciudad ordenó a Farel y a Calvino
que dejasen de predicar; pero ambos desobedecieron la orden y se negaron a administrar
el sacramento, por lo que el Consejo decidió expulsarlos de Ginebra. Y fue así como, el 25
de abril de 1538, Calvino y Farel abandonaron la ciudad.
Uno de los capítulos oscuros de la vida de Juan Calvino es el asunto al tratamiento
de los llamados "herejes", específicamente el caso deMiguel Servet. Calvino no sólo instigó
22
al juicio en contra de Servet, sino que apoyó la sentencia de que fuera quemado en la
hoguera junto con sus libros, pese a que ésta práctica católica era repudiada por la
mayoría de las congregaciones protestantes, quienes habían sufrido y sufrian en carne
propia estos desmanes.
[editar]El exilio en Estrasburgo
Al salir de Ginebra los dos predicadores se dirigieron a la ciudad de Berna, la cual
envió una delegación a Ginebra para tratar de resolver el asunto. Las discusiones no
llegaron a nada, por lo que Calvino y Farel decidieron tomar el rumbo hacia Basilea, a unos
200 km de allí, a la cual arribaron a fines de mayo de 1538. En una carta que Calvino envió
a un amigo le daba a conocer lo difícil que fue aquel viaje. Muy pronto Farel recibió una
invitación de urgencia para ir a la ciudad de Neuchatel, que había aceptado la reforma.
Calvino, habiéndose quedado solo en Basilea, fue invitado por algunos pastores de
Estrasburgo a que aceptara el pastorado de una iglesia de refugiados franceses. Ahora, con
29 años de edad, pasó tres años en Estrasburgo, en donde disfrutó de un tiempo de mucha
tranquilidad y sosiego. Allí se dedicó a escribir (un himnario con 18 salmos, el credo
apostólico con música, 17 capítulos de su "institución", estudio sobre la Carta a los
romanos, entre otros). El francés que usó en su segunda edición de sus Instituciones fue
hermoso y pulido, tanto que Calvino ha venido a ser conocido posteriormente como padre
del francés moderno, del mismo modo que Lutero por su traducción de la Biblia ha sido
llamado padre del alemán moderno.
[editar]De vuelta a Ginebra
Durante su estancia en Estrasburgo, la situación en Ginebra se tornaba cada vez
peor, de tal manera que el Concilio General de la Ciudad le pidió a Calvino que retornara
como pastor. Calvino recibió la carta estando en la ciudad de Worms, donde había sido
enviado por la ciudad de Estrasburgo como representante en cuatro Dietas convocadas de
nuevo por el Emperador Carlos, entre los años 1539 al 1541 (allí Calvino desarrolló una
muy buena amistad con Felipe Melanchton que duró 24 años, hasta la muerte de éste;
también mantuvo una amistad epistolar con Lutero, pero nunca llegaron a conocerse
personalmente). Al leer la carta, Calvino estalló en llanto. "Preferiría cien otras muertes
antes que aquella cruz, sobre la cual tendría que morir mil veces al día". Era una decisión
muy difícil para él, pero después de 10 meses de mucha lucha, finalmente decidió
regresar.
Calvino regresó a Ginebra el 13 de septiembre de 1541 para no salir de allí nunca
más. Al subir al púlpito por primera vez, abrió su Biblia en el mismo versículo que
continuaba en su exposición que quedó suspendida tres años antes. Predicaba varias veces
el domingo y, durante algunas semanas, todos los días restantes. Durante este tiempo un
hombre llamado Denis Raquenier comenzó a tomar notas de los sermones de Calvino en
taquigrafía para su propio provecho; su labor fue tan precisa y completa (casi no dejaba
escapar palabra), que gracias a ese esfuerzo contamos hoy con una inmensa cantidad de
sermones suyos a nuestra disposición.
Muchos protestantes que escaparon de Francia, de Escocia y de Inglaterra, huyeron
hacia Ginebra de tal manera que, en poco tiempo, la población se duplicó a más de 20.000
personas. Entre los protestantes escoceses se encontraba John Knox, quien llegó a decir de
la Iglesia en Ginebra que era la más perfecta escuela de ¨Cristo que alguna vez haya
habido en la tierra desde los días de los apóstoles. Durante su estancia allí, Knox formó
parte de un equipo que finalmente publicó la llamada Biblia de Ginebra, para el pueblo de
habla inglesa. Fue la primera Biblia con notas teológicas al margen, muchas de las cuales
23
no eran más que una extensión del ministerio de predicación de Calvino. Esta vino a ser la
versión predominante entre los puritanos ingleses por los próximos 100 años y fue la Biblia
que los peregrinos del Mayflower llevaron consigo a América.
Ginebra se convirtió en una escuela de preparación de líderes. La academia de
Ginebra se estableció en 1559 y, para el tiempo en que el sucesor de Calvino, Teodoro
Beza, se retiró, se habían entrenado unos 1600 hombres para el ministerio. De igual
manera, inspirados por la visión de Calvino, Ginebra se convirtió en un núcleo misionero
muy importante.
Este esfuerzo evangelístico produjo resultados sorprendentes, sobre todo en Escocia
(con John Knox) y en Francia. En 1555 sólo había una iglesia Reformada completamente
organizada en Francia. Siete años más tarde eran cerca de 2000, algunas de ellas con un
tamaño considerable. Durante la década de 1560, más de 2 millones de franceses
pertenecían a tales iglesias (en una población de 20 millones).
No debemos suponer que este fue un tiempo de paz para Calvino. Aparte de todas
las aflicciones físicas que padecía, Calvino era constantemente atacado por los miembros
del partido de los Libertinos, quienes se vanagloriaban de su vida licensiosa, pero al mismo
tiempo pretendían participar de la Cena del Señor, algo que Calvino nunca permitió. En
cierta ocasión, un miembro de este partido, Philibert Berthelier, fue excomulgado por su
promiscuidad sexual y, por lo tanto, se le prohibió participar de la Cena. El Concilio de la
Ciudad revocó la decisión, de modo que Berthelier se apareció en la iglesia con hombres
armados con espada y dispuestos a pelear. Calvino descendió del púlpito, se interpuso
entre la turba y la mesa de de la Comunión, y les dijo: "Pueden quebrar estas manos,
pueden cortar estos brazos, pueden tomar mi vida, mi sangre es vuestra, pueden
derramarla; pero nunca me forzarán a dar las cosas santas al profano y deshonrar esta
mesa de mi Dios". Los libertinos no tuvieron más remedio que salir de la iglesia.
Calvino finalmente expiró a la edad de 54 años, en mayo de 1564, en brazos de
Teodoro Beza, su sucesor.
[editar]El testamento de Calvino
Ante la proximidad de su muerte, Calvino redactó su testamento, diciendo: «Doy
testimonio de que vivo y me propongo morir en esta fe que Dios me ha dado por medio de
Su Evangelio, y que no dependo de nada más para la salvación que la libre elección que Él
ha hecho de mí. De todo corazón abrazo Su misericordia, por medio de la cual todos mis
pecados quedan cubiertos, por causa de Cristo, y por causa de Su muerte y padecimientos.
Según la medida de la gracia que me ha sido dada, he enseñado esta Palabra pura y
sencilla, mediante sermones, acciones y exposiciones de esta Escritura. En todas mis
batallas con los enemigos de la verdad no he empleado sofismas, sino que he luchado la
buena batalla de manera frontal y directa.»
Calvino mantuvo su salario de cien coronas y rehusó aceptar más. Después de vivir
55 años, sólo dejó 300 coronas a sus herederos, incluyendo el valor de su biblioteca, que
se vendió a gran precio. Cuando Calvino abandonó Estrasburgo para volver a Ginebra,
quisieron darle los privilegios de ciudadano libre de su ciudad y el salario de un
prebendado, que le había sido asignado. Aceptó lo primero, pero rehusó lo segundo. Llevó
consigo a uno de sus hermanos a Ginebra, pero no se esforzó porque se le diera un puesto
honorífico. Cuidó de la honra de la familia de su hermano, consiguiéndole la libertad de una
mujer adúltera y licencia para que pudiera volverse a casar. Pero incluso sus enemigos
24
cuentan que le hizo aprender el oficio de encuadernador de libros, en lo que trabajó luego
toda su vida.
[editar]Referencias
1.
↑ Hans J. Hillerbrand, editor, The Reformation, A Narrative History
Related by Contemporary Observers and Participants. Baker Book House, Ann Arbor,
MI, 1985. pp. 174 (quoting Beza’s Life of Calvin), 169, 274, 203.
[editar]Bibliografía
Stepanek,
Sally
(1987) (en
Publishers. ISBN 0-87754-515-4.

inglés). John
Calvin.
Chelsea
House
Institución de la Religión Cristiana, originalmente publicada en latín en 1536,
traducida por Calvino al francés en 1541 y por Cipriano de Valera al español en 1597


Calvino la fuerza y la fragilidad autor Bernard Cottret

Calvino, Una Vida por la Reforma autor Joan Gomis

Exposiciones sobre el Calvinismo Abraham Kuyper

Así fue Calvino Thelma B. Van Halsema

A Todas las Generaciones Frank C. Roberts

Castalión contra Calvino autor Stefan Zweig

Comentario a la Epístola a los Romanos

Comentario a la Epístola a los Hebreos

Comentario a las epístolas pastorales de San Pablo

Sermones sobre Job

Sermones sobre la obra salvadora de Cristo

Breve instrucción

El libro de oro de la verdadera vida cristiana
[editar]Véase también

Predestinación
[editar]Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Juan Calvino.
Biblioteca desde la cual se puede descargar la obra Institución de la religión
cristiana de Juan Calvino.

Instituto de Estudios Sijenenses "Miguel Servet" / Michael Servetus Institute.
Centro de referencia para los estudios servetianos. Institución dedicada al estudio y
difusión internacional de la obra y el legado del reformador radical Miguel Servet.
Villanueva de Sijena, Huesca, Aragón (España) (Español e Inglés)

http://www.lupaprotestante.com/calvino.html Con motivo del 500 aniversario
del nacimiento de Juan Calvino, Ateneo Teológico, Lupa Protestante y el Consell Pastoral
de l'Esglesia Evangélica de Catalunya celebraron en Barcelona (España) una jornada de
reflexión académica sobre la la influencia y actualidad del pensamiento de reformador.

25
Reformadores religiosos eran Lutero y Calvino y, sin embargo, sus ideas
escasamente sistematizadas sobre la comunidad civil tuvieron importantes repercusiones
políticas en la Europa de los siglos XVI y XVII. Concretamente, la teología de Lutero llevó
consigo dos implicaciones políticas. Al reducir a la Iglesia a una mera congregación de
fieles, se seguía que no podía existir un Estado clerical separado o independiente de la
autoridad temporal, siendo ésta la única que tenía el derecho a ejercer todos los poderes
de coacción, incluso sobre la Iglesia. Defendiendo, asimismo, que el poder temporal ha
recibido órdenes de Dios de castigar a los perversos y proteger a los buenos, la batalla
medieval entre "regnum y sacerdotium" había concluido.
Anulado el poder espiritual, Lutero pasa a contemplar en diversos escritos la
naturaleza de esa autoridad secular. En primer lugar, la autoridad política deriva de Dios.
Por esa razón el príncipe ha de imponer la verdad; debe dedicarse a sus súbditos, a
quienes mantendrá en paz y abundancia; deberá conservar la paz externa y no abusará
nunca de su autoridad. Como consecuencia de ello, Lutero rechaza al príncipe cortesano y
mundano de los humanistas y propone que los súbditos no deban prestar respeto y
obediencia a tan indignos gobernantes, pues la conciencia individual está por delante de la
obediencia política a un príncipe malvado e impío (Es menester obedecer a Dios antes que
a los hombres). Tal desobediencia, sin embargo, no ha de ser activa, pues Dios ha
prohibido la insurrección. Con ese principio establece Lutero las bases para el desarrollo de
una doctrina de la no resistencia a los tiranos.
En realidad, tal pensamiento no es el producto de una coyuntura aislada (la revuelta
campesina alemana de 152,4 ante la que Lutero reacciona con dureza), sino que obedece a
la creencia teológica de Lutero sobre el orden que Dios ha querido para el hombre: el
orden social existente es, según Lutero, lo que la Providencia desea para los hombres, de
tal manera que si el príncipe es un tirano, ese es el deseo de Dios, por causa de los
pecados del pueblo.
Para el estudio de las ideas políticas de Calvino hay que acudir al capítulo XX de su"
Institutio christianae religionis", donde expone su doctrina sobre la comunidad política y
sobre la cuestión de la resistencia a la autoridad. La doctrina política de Calvino parte de su
teología, cuya idea básica es que el poder de Dios domina toda la creación. Nada sucede
en el mundo sin la voluntad de Dios. Precisamente de ella emana todo derecho. Así, el
derecho natural procede de Dios y es el fundamento de la comunidad política. En segundo
lugar, la comunidad política se asienta en la naturaleza del hombre, es decir, éste es por
naturaleza un animal social, tiende por instinto a formar y defender un orden social regido
por leyes aceptadas y queridas naturalmente por todos.
En tercer lugar, la comunidad política tiene como objeto proporcionar a los hombres
un tipo de vida civilizada, esto es, pacífica y justa, de tal manera que el orden político es
necesario, gratuito y establecido por Dios. La autoridad política tiene, de ese modo,
carácter protector y educador.
En cuanto al derecho de resistencia a la autoridad, Calvino establece que la autoridad
política deriva de Dios y por esa razón se le debe obediencia, aunque quien gobierne sea
un tirano. Como instrumento divino para castigar los pecados de los hombres, con el
objeto de provocar un sentimiento de culpa colectiva, como aguijón de la conciencia, el
tirano es para Calvino un fenómeno extrapolítico, de tal manera que la fundamentación de
26
su obediencia es de tipo religioso, no político. Dicho de otro modo, quienes mandan bien
son espejos de Dios, quienes gobiernan injustamente son enviados para castigar. Es Dios
mismo quien coloca al tirano en el trono y sólo él o quien tenga autoridad delegada de él
puede destronarlo. Sólo cabe la desobediencia o el tiranicidio cuando el tirano, ordenando
alguna
cosa
contra
lo
que
Dios
ha
ordenado,
pierde
su
autoridad.
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Martín Lutero (1483-1546)
Origen :
Martín Lutero nació en Eisleben en 1483. El hombre que estaba destinado a ser una
de las personalidades más conspicuas de la historia de la Iglesia, ingresó en el monasterio
agustino de Erfurt a la edad de 22 años.
27
Agitado por un profundo deseo de obtener la salvación no le importó decepcionar a
su propio padre al tomar tal decisión, quien había puesto muchas esperanzas en el futuro
profesional de su hijo.
Decepción:
En 1507, con 24 años, fue
ordenado sacerdote y tres años más tarde
viajó a Roma, la capital de la cristiandad;
pero este viaje, lejos de ayudarle en su
búsqueda espiritual, tuvo para él el efecto
contrario al percatarse de la frivolidad y
mundanalidad en la que aquella iglesia
había caído. De vuelta a su patria se
doctoró en teología en 1512 comenzando a
dar clases en la universidad de Wittenberg.
Hambre de Dios y descubrimiento:
Hasta entonces, Lutero había acudido a todos los recursos espirituales para
encontrar paz con Dios: la confesión auricular, la comunión frecuente, la penitencia, las
lecturas edificantes, la meditación etc. Pero al tener que preparar como profesor sus clases
sobre los Salmos y sobre la carta a los Romanos, fue donde descubrió la fuente de donde
viene el perdón de los pecados y la paz de la conciencia: la justificación gratuita del
pecador a través de la fe en Jesucristo.
Consecuencias
Si esto era así, muchas de las prácticas sostenidas por la Iglesia eran totalmente
inútiles y dañinas para las almas en busca de perdón, porque alentaban a buscarlo en
cosas que no podían impartirlo. Es más, si esto era así, significaba que la Iglesia se había
apartado del evangelio de la gracia de Dios, sustituyéndolo por un sistema sacramental en
el que el sacerdote suplantaba la mediación única de Cristo. Es en esta época de profesor
cuando se entrega al estudio del griego y del hebreo con el objetivo de profundizar en el
significado y matices de las palabras; algo que luego le será de gran provecho a la hora de
traducir la Biblia.
Las indulgencias:
En 1517 aparece en escena un monje
dominico,
Tetzel,
predicador
de
las
indulgencias. Por medio de la compra de
indulgencias, según la enseñanza tradicional,
se libraba a las almas recluidas en el
purgatorio de los tormentos del mismo. El
dinero obtenido en esta ocasión por este
medio sería invertido, a partes iguales, en la
erección de la basílica de San Pedro en Roma
y en la compra por parte de Alberto de
Hohenzollern de un obispado. Fue entonces
28
cuando Lutero escribió y clavó en la puerta de
la iglesia del castillo de Wittenberg sus
Noventa y cinco tesis. Este documento fue la
chispa que puso en marcha todo un proceso
cuyas consecuencias iban a ser de largo
alcance
Ante la Iglesia
Como consecuencia de la rápida
difusión de las Tesis, Lutero es llamado en
1518 a dar cuentas en Roma. Sin embargo, el
elector Federico de Sajonia logra que en vez
de tener que ir a Roma, el encuentro se
produzca en Augsburgo.
Probablemente la protección que este gobernante ejerció hacia Lutero fue uno de
los factores clave, humanamente hablando, en el triunfo de la Reforma. En Augsburgo
Lutero se encuentra con Cayetano, el enviado del Papa León X. Pero el cardenal Cayetano
no estaba allí para dialogar con un oscuro fraile sobre ciertas cuestiones teológicas; lo
único que Cayetano esperaba de Lutero era una cosa: la retractación. Lutero contestó que
la Biblia tenía primacía sobre todos los decretos, a lo que Cayetano repuso que el papa
estaba por encima de los concilios y de la Escritura. "Yo niego que esté por encima de la
Escritura.", respondió Lutero. A partir de ahí se terminó el encuentro.
Todavía habría lugar para otro debate entre Lutero y una autoridad católica; se
celebró en Leipzig en 1519 teniendo como contrincante al teólogo Juan Eck. Éste acusó a
Lutero de reavivar las opiniones de Huss sobre el papado y con ello estar bajo la misma
sentencia de excomunión con la que Huss fue condenado por el concilio de Constanza;
Lutero respondió que muchas de las opiniones de Huss eran totalmente correctas. Luego
¿se equivocó el concilio que lo condenó?, preguntó Eck, a lo que Lutero contestó que los
concilios pueden equivocarse. A estas alturas Lutero ya había puesto en entredicho la
autoridad del papa y ahora también ponía en entredicho la fiabilidad de los concilios. Era a
todo el cimiento mismo del sistema católico romano al que Lutero estaba negándole
infalibilidad. El paso decisivo ya estaba dado, ¡Lutero era un hereje!
Excomunión:
29
El 15 de junio de 1520 León X publicó la bula de excomunión de Lutero intitulada
Exsurge Domine; cuando Lutero la recibió se dirigió al pudridero de la ciudad y,
juntamente con el Derecho Canónico, la arrojó a las llamas. La ruptura estaba consumada.
Un fraile había osado levantarse él solo ante todo un sistema religioso de más de mil años
de antigüedad, con el solo apoyo de la Palabra de Dios.
En ese mismo año de su condenación Lutero ha escrito incansablemente algunas de
sus mejores obras: A la nobleza cristiana de la nación alemana, La cautividad babilónica de
la Iglesia y La libertad cristiana.
Ante el emperador:
El recientemente elegido emperador, Carlos, convoca una Dieta en Worms en
1521 para tratar ciertos asuntos concernientes al gobierno; uno de ellos es el "caso
Lutero". Hay que hacer que la condenación eclesiástica de la bula papal se traduzca en
condenación imperial por parte de la autoridad civil; en otras palabras: hacer efectiva la
condena, acabar con Lutero. De nuevo aquí la intervención de Federico de Sajonia,
apodado el Sabio, volvió a ser de importancia trascendental para la causa de la Reforma:
Lutero viajó a Worms bajo la protección de un salvoconducto y allí, conminado ante
Carlos V, a pronunciarse sobre sus doctrinas pronunció las memorables palabras:
30
"Si no me convencen mediante testimonios de las Escrituras o por un
razonamiento evidente (puesto que no creo al papa ni a los concilios solos,
porque consta que han errado frecuentemente y contradicho a sí mismos), quedo
sujeto a los pasajes de las Escrituras aducidos por mí y mi conciencia está cautiva
de la Palabra de Dios. No puedo ni quiero retractarme de nada, puesto que no es
prudente ni recto obrar contra la conciencia."
La suerte estaba echada; Lutero se había enfrentado al poder religioso y ahora
lo estaba haciendo al poder secular. Las dos grandes instituciones: Iglesia e Imperio no
estaban por encima de la Palabra, sino sujetas a ella.
La traducción de la Biblia
Cuando Lutero dejó Worms para regresar a Wittenberg su vida corría peligro. En un
punto del camino fue secuestrado por unos jinetes desconocidos y llevado al castillo de
Wartburg. Este secuestro, planeado por Federico el Sabio, era el medio de ponerlo a salvo
de sus enemigos. Durante varios meses nadie supo qué había sido de Lutero, si estaba
vivo o muerto. Pero fue precisamente en ese refugio donde se entregó a la traducción del
Nuevo Testamento al alemán; en menos de tres meses estaba terminada. Antes de eso ya
existían traducciones de las Escrituras a dicho idioma, pero estaban hechas a partir de la
Vulgata y eran toscas y fuera del alcance del pueblo. La traducción de Lutero estaba hecha
a partir del Nuevo Testamento griego que Erasmo de Rotterdam había compilado.
Obra maestra:
Sin duda ésta fue una, si no la mayor, de las grandes contribuciones del
reformador alemán a su patria. La primera edición en septiembre de 1521, en la que no se
decía el año, ni el nombre del impresor ni del traductor, fue de tres mil ejemplares y tal fue
su éxito que tres meses después hubo que hacer una reedición. Para el año 1553 las
ediciones del Nuevo Testamento de Lutero ya eran cincuenta y ocho.
"Todos los que conocían el alemán, nobles y plebeyos, los artesanos, las
mujeres, - dice un contemporáneo de Lutero - todos leían el Nuevo Testamento
con el más ferviente deseo. Lo llevaban consigo a todas partes; lo aprendían de
memoria; y hasta gente sin instrucción se atrevía, fundando en las Sagradas
Escrituras su conocimiento, a disputar acerca de la fe y del evangelio con
sacerdotes y frailes, y hasta con profesores públicos y doctores en teología."
La traducción de Lutero atendía más al sentido que a la letra, algo en lo cual él
sería hoy enteramente actual, pues estaba hecha en un lenguaje tan vivo y tan popular
que todos lo entendían. Aunque no hubiera hecho otra cosa, la Biblia de Lutero, supuso un
hito tal en la fijación de la lengua germana y en la difusión de la Palabra de Dios, que por
sí sola hubiera bastado para darle al reformador fama imperecedera. La terminación de
toda la Biblia la llevó a cabo en 1534.
31
Del trabajo de la misma nos da razón el mismo Lutero:
"Algunas veces nos ha sucedido que durante quince días, y aun tres o
cuatro semanas, hemos buscado una sola palabra, e inquirido su verdadero
sentido, y tal vez no lo hemos encontrado. Como ahora está en alemán y en
lengua fácil, cualquiera puede leer y entender la Biblia, y recorrer pronto con sus
ojos tres o cuatro hojas, sin apercibirse de las piedras y tropiezos que antes había
en el camino."
La Biblia para Lutero era el libro:
"que debe llenar las manos, lenguas, ojos, oídos y corazones de todos los
hombres. La Biblia sin comentarios es el sol que por sí solo da luz a todos los
profesores y pastores."
La Guerra del Campesinado:
Poco después volvió a Wittenberg donde hubo de enfrentar los excesos que
Carlstadt, en su ausencia, había provocado. En 1525 tienen lugar dos acontecimientos en
la vida de Lutero de signo contrario; el primero es la Guerra del Campesinado, ante la cual
el reformador tomó una postura totalmente contraria a los campesinos. A pesar de que las
peticiones de éstos eran de sentido común: derecho a coger leña de los bosques, abolición
de la servidumbre, reducción de los impuestos, cese de los castigos arbitrarios, etc. Lutero
reaccionó poniéndose del lado de las autoridades y escribiendo un duro alegato Contra las
hordas asesinas y ladronas de campesinos.
Matrimonio de Lutero:
32
El segundo acontecimiento de ese año es
su matrimonio con Catalina von Bora. Al lado de
esta mujer, Lutero construyó un hogar marcado
por la felicidad conyugal y familiar. Una vez dijo:
"Después de la Palabra de Dios no hay un tesoro
más precioso que el santo matrimonio. El mayor
don de Dios sobre la tierra es una esposa piadosa,
alegre, temerosa de Dios y hogareña, con la que
puedes vivir en paz, a la que puedes confiar tus
bienes, tu cuerpo y tu vida."
En 1546 murió en Eisleben, la aldea en la que había nacido, confesando hasta el
último momento la fe que había predicado.
Juan Calvino (1509-1564)
Teólogo francés
Calvino nació en Noyon el 10 de julio de 1509. Recibió enseñanza formal para el
sacerdocio en el Collège de la Marche y en el Collège de Montaigue,
dependientes de la Universidad de París. Alentado por su padre a
dedicarse al Derecho en lugar de a la Teología, Calvino ingresó
también en las universidades de Orleáns y Bourgues.
Junto a varios amigos empezó a interesarse por los
movimientos humanístico y reformista, y emprendió estudios sobre la
Biblia griega. En 1532 publicó un comentario sobre el De Clementia
de Séneca, poniendo de manifiesto su preparación como erudito
humanista. Su asociación con Cop, que acababa de ser elegido rector
de la Universidad de París, obligó a ambos a huir cuando Cop anunció
su apoyo en 1535 a Martín Lutero. Aunque pocas veces se refirió a
este tema, Calvino estuvo sometido a una experiencia religiosa personal más o menos por
esta
época.
Durante los dos años siguientes Calvino viajó con frecuencia, evitando las autoridades
eclesiásticas mientras estudiaba, escribía y disertaba a partir de la Biblia y la tradición
cristiana los principios básicos de su teología. En 1536 publicó la primera edición de su
Christianae Religionis Institutio, un conciso y provocativo trabajo que le situó en la
vanguardia del protestantismo como pensador y predicador. Durante el mismo año Calvino
visitó Ginebra camino de Estrasburgo y fue invitado por Guillaume Farel a participar en el
movimiento reformista de la ciudad. Calvino permaneció en Ginebra con Farel hasta 1538,
cuando la ciudad votó contra Farel y los dos fueron invitados a marcharse. Calvino
concluyó su interrumpido viaje a Estrasburgo y participó en la vida religiosa de esa
comunidad hasta septiembre de 1541. Durante su estancia en Estrasburgo, Calvino se casó
con Idelette de Bure, que era viuda. El matrimonio tuvo un hijo, que murió en la infancia.
En Estrasburgo Calvino publicó, además, el primero de sus numerosos comentarios sobre
los libros de la Biblia.
En 1541 los ginebrinos convencieron a Calvino para que regresara y les dirigiera de nuevo
en la reforma de la Iglesia. Permaneció en esa ciudad el resto de su vida, excepto los
breves viajes en defensa de la reforma de la Iglesia. Su esposa murió en 1549, y no se
volvió a casar. Aunque recibió casa y salario del Gobierno, no tuvo cargo oficial y no se
33
hizo ciudadano de Ginebra hasta 1559. Hasta la derrota de la familia Perrin en 1555 hubo
una importante oposición al liderato de Calvino en la ciudad.
Calvino redactó el borrador de las nuevas ordenanzas que el Gobierno modificaría y
adaptaría como constitución de Ginebra, regulando a la vez temas sagrados y profanos.
Calvino apoyó también el establecimiento de un sistema de escuelas municipales para
todos los niños, con una academia en Ginebra como centro de formación para los
estudiantes más adelantados. En 1559 inauguró la academia, con Theodore Beza como
rector, que muy pronto se convertiría en una verdadera universidad.
Mientras Calvino estuvo al servicio de Ginebra, la ciudad se vio amenazada con
frecuencia por los ejércitos católicos a las órdenes de Emanuel Philibert, duque de Saboya,
y de otros jefes. En realidad la ciudad era una fortaleza amurallada y recibía alguna ayuda
de las granjas de los alrededores y de los aliados próximos. Por este motivo, la amenaza
de conquista contribuyó a que la vida fuese muy severa en Ginebra y a su necesidad de
comercio. Los cristianos disidentes eran expulsados a menudo de la ciudad, y se llegó a
ejecutar a un individuo por hereje. Hombre de su tiempo, Calvino aprobó la condena a la
hoguera de Miguel Servet (aunque él recomendara la decapitación) cuando el científico
católico y unitario fue capturado en la ciudad. Además de sus convicciones religiosas, el
factor determinante en la ejecución de Servet fueron sus estudios sobre la circulación de la
sangre de los hombres, teorías que Calvino reprobaba.
Calvino se propuso mejorar la vida de los habitantes de la ciudad de muchas formas.
Defendió la creación de hospitales, alcantarillado, barandillas protectoras en los pisos altos
para evitar que los niños se cayeran, atención especial para los pobres y los enfermos y la
introducción de nuevas industrias. Promocionó el uso del francés en las iglesias, y
contribuyó de forma muy personal a su formación como lengua moderna con sus escritos
en lengua vernácula.
Sin embargo, los escritos de Calvino han resultado ser su contribución más duradera a su
Iglesia. Compuso himnos y animó a otros a hacerlo. El famoso salterio ginebrino,
compuesto en su mayor parte por su colega Louis Bourgeois, se convirtió en el modelo de
muchos himnos protestantes. Compuso un influyente catecismo, cientos de cartas a
compañeros reformistas, y comentarios sobre casi todos los libros de la Biblia. Se
recopilaron, además, sus escritos y sermones.
Calvino nunca gozó de buena salud; sufría asma crónica y catarro. Estuvo muy delicado a
causa del violento ataque de fiebre cuartana en 1558. Murió el 27 de mayo de 1564 y fue
enterrado en una sepultura anónima en Ginebra.
Enrique VIII (1491-1547)
Nació en Greenwich en 1491. Fue coronado rey en 1509 y poco después se casó
con Catalina de Aragón, viuda de su hermano Arturo e hija de
los reyes católicos. En su persona se caracterizó por un especial
aprecio por las artes e incluso se inclinó a protegerlas; aunque
también su conducta estuvo dirigida siempre por una ambición y
una crueldad extremas. Su gobierno se caracterizó por
veleidoso en su política exterior y en lo interno por un gran
conflicto con la Iglesia Romana, motivado por la disputa del
poder y centrado superficialmente en la problemática personal
del monarca.
La imagen de Enrique VIII no aparece agradable en
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ninguno de sus aspectos, pero debe reconocerse que fue un monarca inteligente astuto y
hábil. Aparte de sus forcejeos con Roma a propósito de asuntos religiosos, sostuvo una
lucha sorda por sustraer a su país del dominio del Papa.
Enrique VIII formó parte de la Santa Alianza, combatió contra los franceses y los
venció formando la paz en 1514 otorgando la mano de su hermana el rey Luis XII; pero
más tarde se unió a Carlos V para volver a luchar contra Francia, poco después cambió de
nuevo de parecer y firmó una alianza con el rey francés y rotos su nexos con España,
repudió a su esposa para casarse con Ana Bolena, pero al Papa Clemente VII, se negó a
divorciar al rey inglés por haber desencadenado el movimiento protestante.
Enrique no tardó en movilizar todos sus recursos para atacar al papa, tras lo cual
logró consagrarse como jefe de la Iglesia anglicana. Logrado el propósito de concentrar en
su persona el poder político y religioso, Enrique nombró como arzobispo de Canterbury a
un incondicional, Thomas Cranmer, quien de inmediato se ocupó de anular el matrimonio
con Catalina de Aragón y de confirmar el que ya en secreto había realizado con Ana
Bolena, quien estaba encinta.
En 1534 se proclaman el Acta de sucesión y el Acta de supremacía, con las cuales
se legitimaba la descendencia del rey y se declaraba reo de alta traición a quien se negase
a aceptar la supremacía eclesiástica del monarca; de este modo se consumó la separación
de la Iglesia anglicana de la romana y el 15 de enero de 1535 se proclama "Cabeza
suprema de la Iglesia".
En 1536 acusó a Ana Bolena de adulterio y la manda decapitar para celebrar un
nuevo matrimonio diez días después con Juana Seymour quien le dio un hijo, quien sería el
futuro Eduardo VI y murió al año siguiente. En 1540 se casó con Ana de Cleves para
aliarse con los protestantes alemanes pero seis meses después la repudió para casarse con
Catalina Howard a quien Enrique denunció por infidelidad y fue ejecutada en el cadalso. Su
crueldad no solo se puso de manifiesto en sus esposas, también cayó sobre personajes tan
prominentes como John Fisher, obispo de Rochester, y el canciller Tomás Moro, quienes
también fueron decapitados.
En 1543 se casó con Catalina Parr y fue la única de sus mujeres que
sobrevivió al monarca quien murió quien 1547 en Westminster luego de haber
logrado cortar la injerencia papal en los asuntos políticos y económicos de
Inglaterra.
¿Cuales son las diferencias y semejanzas de
martín lutero y Juan calvino ?
Hola:
Estimable Genesis, aquí te detallo en una lista las diferencias y semejanzas entre ambos
pensadores:
LUTERO
-Polemizó contra las indulgencias.
- Para él cada hombre era un pecador, merecedor de la condenación si no tenía fe.
- Tres sacramentos (Bautismo, Eucaristía y Penitencia). Al final eliminó el último.
- El diálogo entre Dios y el creyente devaluaba los sacramentos y el valor de las buenas
obras.
- Todos los fieles eran iguales y tenían el mismo derecho a leer e interpretar las escrituras.
35
- Su apelación al sentimiento nacional consiguió que tuviera el apoyo del pueblo.
CALVINO
- Intentó hacer de Ginebra un ejemplo vivo de la nueva forma de creer y vivir.
- Otorgó al Estado un papel educador. Su gobierno fue ecomendado a un consistorio de
pastores y ancianos.
- Su misión: velar por las buenas costumbres y la moral de los ciudadanos.
- Su doctrina parte de la de Lutero, pero se centra en la corrupción humana.
- Condena la tradición eclesiástica y rechaza la jerarquía.
- Acepta sólo el Bautismo y la Eucaristía (despojado de la presencia de Cristo).
- La fe era un vehículo de salvación poseída por predestinación.
- Sustituye el mensaje individualista de Lutero por un cristianismo desarrollado en la vida
pública.
- El Estado no debía proteger a la Iglesia, sino estar sometida a ella.
Pese a las diferencias entre las doctrinas de Lutero y Calvino apreciamos una clara relación
ideológica:
Calvino sintió el mismo desprecio por Roma y sus abusos que había sentido Lutero.
A primera vista las diferencias entre ambos parece más de matiz que de fondo. Con
respecto a la salvación, Calvino acentuó más la desconfianza de Lutero en las fuerzas
humanas (buenas obras) y llevó la predestinación a sus últimas consecuencias.
Según Calvino la humanidad desde un principio estaría dividida en dos partes
desiguales. La más pequeña se beneficiaría de los méritos de Cristo, mientras que la parte
más numerosa estaría condenada irremediablemente a las penas del infierno. Según
Calvino la Iglesia sería la comunidad de los elegidos y las buenas obras no serían causa de
salvación, sino síntoma de predestinación positiva.
Lógicamente estas tesis tuvieron objeciones en contra y Calvino respondía a estas
críticas diciendo que cualquier colaboración humana para la salvación disminuiría la
omnipotencia de Dios, que era quien elegía a los que quería de la condena universal que la
humanidad entera sufría desde el pecado de Adán y Eva y el por qué de esa elección nos
resultaba inaccesible.
Calvino, al igual que Lutero, sólo admitía dos sacramentos: bautismo y eucaristía,
pero a diferencia de Lutero, Calvino no admitía la presencia real de Cristo en la eucaristía.
Para él ambos sacramentos son simples ceremonias conmemorativas. La liturgia calvinista
era más austera que la luterana. Lutero no prescribe las imágenes, pero Calvino sí y entre
ambos había una mentalidad muy diferente.
Lutero tenía aspectos más humanos que Calvino. Lutero era sensible a los placeres,
la amistad y la familia, mientras que Calvino era un asceta, fanático intransigente que se
creía en posesión de la verdad. Calvino llegó a decir ‘el maestro es quien habla por mi
boca’ e incluso sus seguidores estaban convencidos de esto.
Calvino creó en Ginebra una especie de seminario donde se formaban ministros o
pastores destinados a extender la nueva doctrina y a organizar comunidades basadas en
ese modelo. Una destacada formación humanística básica y un estudio teológico profundo,
que abarcaba el estudio de la nueva fe calvinista y de la religión católica, hizo de los
calvinistas personas ilustradas que atrajeron a nobles y burgueses de las ciudades a las
que iban a predicar, ganando terreno a los luteranos.
bibliografía: http://www.liceus.com/cgi-bin/ac/pu/0500…
36
LA REFORMA DE LA IGLESIA
Desde el siglo XIII se fueron produciendo en la Iglesia intentos amplios de reforma,
tal como hemos visto en el módulo anterior, pero que nunca lograron su cometido por el
poder represor de la Iglesia (Inquisición y excomunión) o porque pudo neutralizarla en
movimientos regulados desde dentro, como en el caso de los franciscanos.
Por eso, cuando un religioso agustino, sacerdote y profesor de teología, tras su viaje a
Roma en 1510 (en el que le mostraron entre tantas reliquias la soga con que se ahorcó
Judas) y tras establecerse en Wittemberg, se sublevó en 1517 contra la venta de las
indulgencias (pagar dinero para sacar un alma del purgatorio) con sus 95 tesis, ni los
obispos alemanes ni menos Roma le dieron la menor importancia, acostumbrados a
clérigos rebeldes, pero temerosos de la excomunión y de la inquisición.
Sin embargo, aquel gesto de Martín Lutero significó el comienzo de una nueva etapa en
la historia de la Iglesia y de Occidente, con implicaciones no sólo religiosas, sino también
políticas.
Para 1520, Lutero había hecho de su protesta una causa nacional de muchos príncipes
alemanes contra el papa y el emperador, refutando la supuesta donación de Constantino
de los estados pontificios y afirmándose en las propuestas de su predecesor Huss.
Su movimiento, en un principio sin ninguna intención de separación o cisma, estaba en
camino para la ruptura de la cristiandad, más por desaciertos del papado y del emperador
Carlos V que por el peso de los argumentos teológicos esgrimidos.
En Lutero culminan las doctrinas que ya hemos analizado en el módulo anterior y que
sintetizamos así:
1. No hay diferencia entre laicos y sacerdotes (jerarquía), pues todos son el único pueblo
sacerdotal. Por tanto, cada cristiano es libre y no está sometido a la autoridad eclesiástica
romana.
2. La Iglesia no tiene derecho a imponer su interpretación de la Biblia, pues ésta
depende de la libre interpretación de cada uno, inspirado por el Espíritu Santo.
3. El Papa no tiene poder universal ni derecho a convocar concilios. Hace falta un concilio
universal que estructure a la Iglesia por naciones (El mismo Lutero apela a la autoridad de
ese
concilio).
Luego aparecen otros aspectos teológicos o disciplinarios como: la radical pecaminosidad
del ser humano y la salvación por la exclusiva fe, sin necesidad de méritos por las buenas
obras; la negación de siete sacramentos y su reducción a los tres explícitamente bíblicos:
bautismo, eucaristía y penitencia; la extinción de las órdenes religiosas; la supresión del
culto a María, a los santos y de las imágenes; etc.
Para 1520-1 es excomulgado y Lutero quema la Bula papal; también traduce el nuevo
testamento al alemán, lo que impulsa la difusión evangélica y el conocimiento de los textos
sin mediación de los teólogos.En 1522 el propio papa Adriano VI, que era alemán,
reconoce la culpa de la curia romana en los abusos denunciados por la reforma.
En 1524-5 se produce la revuelta de los campesinos que querían apoderarse de las tierras
de los nobles, como ya lo habían hecho con las de la Iglesia, pero fueron reprimidos
violentamente por Lutero, ejecutándose a su caudillo, el anabaptista Münzer, un iluminado
apocalíptico que sostenía un milenarismo violento de tipo comunista (el “anabaptismo”
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predicaba un segundo bautismo de adultos a los bautizados desde la infancia.
Una corriente moderada aún subsiste, entre ellos los “menonitas”, que viven en
comunidades cerradas aislados del mundo). El triste incidente sirvió, de todos modos, para
un
sometimiento
de
la
iglesia
luterana
a
los
príncipes
seculares.
Para 1526 la Dieta de Spira decide que cada principado se rija “como cada cual estimare
mejor”.
Entre tanto, Carlos V estaba en guerra contra Francisco I de Francia y contra el papa que
no lo había apoyado para que fuera emperador. Hacen las paces en 1529, mientras los
turcos llegan a las puertas de Viena.
Para 1531, tras el fracaso de la Dieta de Augsburgo para conciliar posiciones de católicos y
reformadores (cuya voz era Melanchton), los príncipes alemanes reformistas hacen la
Liga de Esmalcalda.Entre tanto, el ataque turco obliga a todos a una paz forzosa, mientras
aparecen nuevos grupos reformadores, algunos de ellos anabaptistas (no admitían el
bautismo de niños) y otros fanáticos, combatidos tanto por católicos como por
protestantes.
Para 1535 incia su actividad en Suiza Juan Calvino (1509-64), precedido por Zwinglio,
cuyas ideas se propagarán en Suiza y Francia, y más tarde en Escocia y en otros países del
Este europeo.
Recién en 1545 comienza el Concilio de Trento, un año antes de la muerte de Lutero, y sin
participación de los reformados. En tanto, Carlos V lucha contra las tropas protestantes con
resultados alternados.
Finalmente, en 1555, la Dieta de Augsburgo impone el principio de que cada uno practique
la religión de su región (cujus regio, ejus religio), de modo que cada soberano decide la
religión a seguir por todos. Dos tercios de Alemania se pasan a la reforma. En 1556 abdica
Carlos V y muere al año siguiente en España (Monasterio de Yuste).
Como se sabe, el calvinismo se inicia y penetra ampliamente en Francia y sus partidarios
reciben el nombre de “hugonotes”, lo que provoca divisiones y guerras que llegan hasta la
Matanza de San Bartolomé, el 24 de agosto de 1572, una carnicería de varios días en que
fueron asesinados unos diez mil hugonotes. Por el Edicto de Nantes, Enrique IV, ex
calvinista converso al catolicismo para poder ser rey (“París bien vale una misa”) les
concede la tolerancia.Pero el calvinismo se desarrolla especialmente en Ginebra con una
férrea dictadura teocrática y desde allí se extiende a Escocia y pueblos del centro de
Europa.
Al mismo tiempo la Reforma es adoptada masivamente en Suecia, Noruega, Dinamarca e
Islandia.
El caso de Inglaterra es especial, pues no adhiere a la reforma protestante, aunque recibe
predicación calvinista. Más que reforma, lo que hubo fue una ruptura (cisma) con Roma,
provocada por Enrique VIII (rey desde 1502 hasta 1542) ante la negativa del Papa de
oficializar su divorcio con la española Catalina de Aragón para casarse con Ana Bolena
(que será madre de la futura reina Isabel).
El anglicanismo es una iglesia nacional dependiente de la monarquía, al que se opuso la
familia real de los Estuardo de confesión católica (conocida es María Tudor, 1553-8), por lo
que los católicos serán excluidos de todo derecho al gobierno; como también se opondrán
los irlandeses que serán violentamente reprimidos, especialmente por el puritano
Cromwell.
Pero desde el punto de vista teológico, no tiene mayores diferencias con el catolicismo,
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conservando el clero jerárquico por medio del orden sagrado y los otros sacramentos.
Desde el siglo XVIII el anglicanismo se extiende a las colonias inglesas de América,
Canadá, India, Australia, Nueva Zelanda, Africa del Sur, Jamaica y Barbados. Hoy más de
la mitad de los anglicanos vive fuera de Inglaterra. En nuestro siglo hubo un fuerte
acercamiento con la I. Católica, especialmente desde la visita de del arzobispo Ramsey al
Papa Paulo VI en 1966.Analicemos ahora el pensamiento de los reformadores desde el
punto de vista político.
6. Pensamiento político de Martín Lutero (1483-1546) y Juan Calvino (1509-1564)
A los dos grandes reformadores de la Iglesia, Lutero en Alemania y Calvino en Francia y
Suiza, se los suele conocer fundamentalmente por su pensamiento religioso, pues, en
efecto, su obra consistió en una revisión de la fe cristiana y en la reforma institucional de la
Iglesia.
Pero en sus escritos encontramos muchos elementos para conocer su pensamiento político,
problema tan importante en aquellos momentos, sobre todo desde el instante en que los
reformadores atacan radicalmente el orden ideológico medioeval del papado y su esquema
teocrático.Lutero y Calvino coinciden, por lo general, salvo en algunos puntos que
observaremos, ya que retoman el pensamiento de san Agustín.
a) Recordemos, antes que nada, que la raíz de la teología de la reforma es la doctrina de
que los hombres son radicalmente pecadores, y de que, por tanto, sólo pueden salvarse
(“justificarse” ante Dios) por la sola y exclusiva gracia divina. Siguiendo a san Pablo y san
Agustín en este punto, concluyen que nadie se salva por mérito de sus buenas obras
(ética), ni por indulgencias ni por intercesión de los santos. Sólo salva Dios por medio de la
fe.
Con esto, se echa abajo, no sólo la doctrina tradicional de la Iglesia, sino cualquier
fundamento en la ética de Aristóteles y en su concepto de virtud.Pero los reformadores no
excluyen la ética, pues la fe en Jesucristo y la aceptación de la palabra de Dios revelada
sólo en las Escrituras, implica cumplir aquellas normas prescritas por la fe. Es la fe que “se
vuelve activa en el amor” al prójimo.
El otro punto radical de la reforma, por tanto, es la aceptación exclusiva de la Biblia, sin los
agregados de la teología, tradición y otras normativas de la Iglesia. Una Biblia sujeta a
la libre interpretación de cada creyente que tiene la luz del Espíritu Santo en cuanto
miembro del pueblo sacerdotal de Dios.
De la Biblia emanan leyes, algunas meramente rituales que ya han caducado, y otras
obligatorias para los cristianos. Mientras que Lutero ve las leyes más como un freno al
pecado, Calvino las mira en su aspecto màs positivo como pautas de vida.
b) Siguiendo siempre el pensamiento de san Agustín, ambos reformadores afirman la doble
ciudadanía de los cristianos, como miembros de la Iglesia y como ciudadanos de un
Estado.
Hay un gobierno espiritual, que se ocupa del culto y de la piedad; y uno civil que instruye
en el cumplimiento de los deberes obligatorios a todos. “El primero se refiere al alma, en
tanto que el segundo se ocupa de las cosas de la vida actual, alimentos, vestidos y la
promulgación de leyes para que el hombre viva con sus semejantes con pureza,
honorabilidad y moderación. A la primera forma la llamamos el reino espiritual, y a la otra,
el reino temporal” (Instrucciones, de Calvino)
Y como ya lo señalara san Agustín, el reino espiritual no coincide necesariamente con la
Iglesia, pues sólo Dios conoce quien pertenece a él. Hay, por lo tanto, una clara distinción
entre el ámbito religioso y el político.
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Pero ambos reinos tienen su origen en Dios, sin derivarse el uno del otro (como era la
doctrina de la teocracia). Ambos son expresión del amor de Dios y de su cuidado por los
hombres. Dios nos da sus dones por medio del predicador (pastor, no sacerdote) y del
gobernante, y cada cual, a su modo, señala el camino del cielo. El gobierno espiritual nos
lleva a amar a Dios; el temporal nos ayuda a amar y servir al prójimo.
En consecuencia, tanto la ley humana como el evangelio, la razón como la fe, la filosofía
como la Biblia, el Estado como la Iglesia (definida como comunidad de fe) son necesarios
para la vida en este mundo, y ambos cumplen, al sumarse y complementarse, la voluntad
de Dios.
Ambos reinos, pues, deben estar juntos y en armonía, aunque sólo en la otra vida habrá
una síntesis completa.
Es el demonio (tema importante en la Edad Media y en la Reforma) el que crea divisiones
entre ambos órdenes. sea “por las turbas asesinas y ladronas de campesinos”, sea por el
Papa que “no sólo ha mezclado la ley con el evangelio, sino que ha hecho del evangelio
simples leyes que no pasan de ceremoniales; y también ha confundido en forma diabólica e
infernal las cuestiones políticas y eclesiásticas” (Comentario al salmo 101, Lutero).
c) Dada esta neta separación de los dos órdenes, el político y el religioso, pero ambos
como expresión de la voluntad de Dios, surge la doctrina de que la autoridad civil recibe
directamente de Dios su poder temporal, sin intervención del papa o de la iglesia,
pero tampoco del pueblo. Ninguna concesión, pues, a la teocracia, pero tampoco a la
democracia.
Los reformadores coinciden con Marsilio y Ockam en negar la teocracia, pero disienten en
el rol del pueblo como elector de sus gobiernos. En consecuencia, los reformadores le
otorgan al poder civil una dignidad propia, más total y absoluta que la medioeval en cuanto
proviene directamente de Dios.
Una doctrina que los reyes y príncipes absolutistas recordarán constantemente.Los reyes
tienen una autoridad “delegada” por Dios, no por el pueblo, y sólo subordinada a la
soberanía divina. En esto la reforma sigue al pie de la letra el texto de san Pablo: “Todos
deben someterse a las autoridades constituidas, pues no hay autoridad que no venga de
Dios, y todas las que existen, han sido constituidas por Dios. En consecuencia, el que
resiste a la autoridad se opone al orden establecido por Dios... porque ella no ejerce en
vano su poder, sino que está al servicio de Dios para hacer justicia y castigar al que obra el
mal. Por eso, es necesario someterse a la autoridad, no sólo por temor al castigo, sino por
deber de conciencia...” (Rom. 13,1-4)
Por tanto, Dios ha constituido a los gobernantes por causa del pecado, para que se ocupen
de sus consecuencias, de la desobediencia y de toda forma de corrupción, para premiar el
bien, castigar el mal y proteger a la iglesia.Así, pues, los reformadores vuelven absoluta
una doctrina de san Pablo en un desafortunado texto que no reflejaba más que la universal
creencia de la época, ajena a toda perspectiva democrática. Pero el fundamentalismo
bíblico de los reformadores no pudo prever esta distinción, y crearon bases sólidas para el
absolutismo de los reyes, cerrando toda posibilidad a una rebelión basada en la
democracia.
d) A pesar, pues, de esta separación de Iglesia y Estado, ambos reformadores admiten
que el Estado tiene el deber de ocuparse del mantenimiento del culto de su país.
Más aún, el Estado tiene derecho y aún obligación, si fuera necesario, de corregir y
reformar a la Iglesia, de acuerdo a los dictados del Evangelio.Por tanto, dos condiciones
para esa intervención: sólo en casos especiales, y de acuerdo a la palabra de Dios.Pero
esto, naturalmente, crea una confusión y excesos imposibles de controlar, más la gran
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dificultad de que el Estado pudiera conocer con certeza cuál es la voluntad de Dios.
La preocupación de Lutero era que el Estado fuese un dique contra el pecado, el poder del
demonio y el poder del Papa.
Pero, en lo substancial, desde el punto de vista meramente político, la reforma sostiene
que hay una sola espada, y es la delgobierno civil, independiente de la Iglesia, que no
puede entrometerse en los asuntos civiles, y ambos poderes deben colaborar, como siervos
“iguales y separados”, en cumplir la voluntad divina.
Fácil es advertir la importancia de esta doctrina que dará un tremendo auge a los estados
protestantes que, con la ayuda de la razón (aplicada a la ciencia, a la tecnología o a la
guerra) alcanzarán pronto un gran desarrollo.Por su parte, los filósofos quedan liberados
de la tutela de la teología y de la Iglesia, al igual que los científicos y políticos, lo que
promueve el auge del pensamiento autónomo.Por su parte, la teología siempre será
teología bíblica, o sea, explicitación y profundización de la Sagrada Escritura.
e) Esta relación única entre Estado y razón es claramente expresada por Lutero:
“Dios creó al gobierno temporal sujeto a la razón, porque no debe tener jurisdicción sobre
el bienestar de las almas o temas de valor eterno, sino sólo sobre los bienes corporales y
temporales que Dios coloca bajo dominio del hombre.Por esta razón, nada se nos dice en el
Evangelio sobre cómo se debe mantener y regular el gobierno secular, salvo cuando el
evangelio pide que el pueblo lo honre y no se le oponga. Por lo tanto, los paganos pueden
hablar y enseñar mucho sobre el arte de gobernar, y suelen ser mucho más hábiles que los
cristianos... El que desea aprender a gobernar, que lea los libros y escritos de los paganos”
(Salmo 101).
Lo que no es obstáculo para que Lutero llame a Aristóteles “ese canalla pagano,
presuntuoso y condenado”, dada su influencia sobre la teología (¿culpa de Aristóteles o de
los que lo siguieron?)
f) Respecto a la Iglesia, aunque todos los reformadores niegan su estructura jerárquica,
unos la ven como meramente espiritual o “invisible” y Cuerpo de Cristo, especialmente
Lutero que sigue aquí a Wiclef y Hus, sólo discernible en la comunidad de hermanos; otros,
como Calvino, insisten màs en su visibilidad, pues necesita cierta “constitución y
disciplina”, ya presentes en las Escrituras.
g) Si los anteriores principios están claros, es obvio que los reformadores no se preocupen
mucho por la forma de gobierno, algo que en realidad no es de su competencia.
De todos modos, en esto punto Lutero y Calvino de distinguen radicalmente.
Lutero supone que la naturaleza corrupta del hombre no lo habilita para la democracia,
“pues la chusma no tiene moderación ni conoce ninguna, y en cada individuo hay más de
cinco tiranos. Por tanto, es mejor sufrir el mal de un solo tirano, o sea, de un gobernante,
que de innumerables tiranos, o sea, de la chusma”.
Este argumento de Lutero, que tan bien utilizarán los monárquicos y liberales, confunde el
concepto de democracia (gobierno del pueblo) con gobierno de la “chusma” en cuanto
negación de todo gobierno ordenado (anarquía), algo que ya Aristóteles había distinguido
con claridad.La razón y la justicia, según Lutero, pueden estar en cada individuo, pero no
en todos juntos que forman la chusma.En consecuencia, el mejor gobierno es la
monarquía, y aún la peor monarquía o tiranía es mejor que el gobierno de la chusma.
h) Otra consecuencia obvia: el pueblo le debe al gobernante obediencia y respeto siempre
y en todas las circunstancias, como a Dios mismo, aunque fuese un mal magistrado o un
tirano (en esto nuevamente se separa de la opinión de Marsilio, Wicleff y Ockam), pues, al
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fin y al cabo, cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Si el gobierno es malo, hay que
aceptarlo como una cruz que hay que saber llevar, pues toda resistencia es una
usurpación.
Esta doctrina opuesta a toda la tradición cristiana y a todo concepto democrático, admite
según Lutero dos excepciones: primera, cuando el gobierno obliga a cometer un acto de
abierta injusticia contra el prójimo, o sea, si va contra los mandamientos; y segunda,
cuando el gobierno civil se entromete indebidamente en cuestiones de fe y culto en forma
contraria a la palabra de Dios. Pero aún en estos casos, si bien es lícito desobedecer, no se
debe usar la violencia o apelar a la revolución. En todo caso, hay que huir a otro país. Son
evidentes, pues, las muchas contradicciones de Lutero.
i) Calvino, por su parte, en sus últimos años dejó la puerta abierta para una resistencia
violenta.
El mismo Calvino que, con respecto a la forma de gobierno, prefiere el aristocrático, se
base o no en el voto popular, y enseña que deben tener alguna forma de “frenos y
equilibrios”.En efecto, si gobiernan varios al mismo tiempo, pueden aconsejarse y
controlarse entre sí, evitándose la tiranía y otras formas de corrupción.
Calvino admite la elección popular, pero con ciertas salvaguardas para que no haya
excesos, y sin ningún entusiasmo por la democracia o la soberanía popular.Esto no es sino
consecuencia de la doctrina de que el poder viene de Dios, aún cuando haya elección
popular.
j) Respecto a la tolerancia, la postura de Lutero fue contradictoria.
Cuando comenzó a predicar la reforma, sostuvo firmemente el principio de la total
tolerancia (que, por otra parte, mucho necesitaba). Pero más tarde, ya afirmado y con el
apoyo de los príncipes alemanes, cambió de postura y persiguió implacablemente, no sólo
a los católicos, sino también a los anabaptistas, a los judíos y a los campesinos rebeldes,
llegando a posturas sanguinarias.
Calvino, por su parte, mantuvo una postura más estable y coherente, pues predica la lucha
del magistrado cristiano contra la herejía , ya que es el lugarteniente de Dios y debe
defender su honor. Entre tales herejes, obviamente, están los católicos. Calvino, como
sabemos, instaló en Ginebra un férreo gobierno de la mayor intolerancia religiosa.
k) Finalmente, digamos que, con respecto a la ley natural, los reformadores sostienen la
validez única de la ley positiva divina. Una ley que tiene un uso espiritual (convencer de
pecado y señalar el camino del evangelio) y un uso civil (controlar la moralidad pública).
En los que no conocen la ley del decálogo, Dios la puede imprimir en sus almas, de modo
que siempre es obligatoria para todos.
La ley del Estado se conforma, pues, para mantener la conformidad externa con la moral.
Aunque obligatoria, siempre será imperfecta y una forma de “parchar y remendar”, como
decía Lutero. Se trata de cuestiones que deben tratar los especialistas y en las que no debe
meterse la iglesia, aún en cuestiones relacionadas con el matrimonio y el divorcio. Es otro
punto en el que la iglesia reformada y la católica no coinciden, y de gran importancia en los
Estados de la modernidad.
l) El lector no dejará de notar ciertas ambigüedades y contradicciones en esta doctrina
política, que nunca fue elaborada ex profeso sino según las circunstancias lo
pedían. Aunque la autoridad civil es apreciada en cuanto originada en Dios y como
cumplimiento de su voluntad, no deja de haber cierta desvalorización y desentendimiento
de su rol.
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Lo que desembocará inevitablemente en un Estado laico, absolutamente desentendido de
las cuestiones religiosas. Lutero quiso “encontrar un fundamento sólido a la ley y al poder
temporal, con el fin de que nadie dude de que existe en este mundo por la voluntad y
mandato de Dios” (De la autoridad temporal), pero no pudo desprenderse de la concepción
medioeval que hacía surgir todo poder directamente de Dios, de modo que todo termina en
dar nuevas razones para seguir obedeciendo.
Esta obediencia es subrayada por su doctrina radicalizada de la maldad humana y por la
separación bastante maniquea que hace entre alma y cuerpo, de modo que si el alma es
libre, el cuerpo (terreno del demonio y del pecado) debe someterse al Estado para su
control, pues “habida cuenta de que todo el mundo es malo y apenas se encuentra un
verdadero cristiano entre mil seres humanos, éstos se devorarían entre ellos, de modo que
nadie habría capaz de mostrar a las mujeres y los niños cómo alimentarse y servir a Dios...
Por eso Dios ha instituido los dos Reinos... el temporal, que es un obstáculo para los no
cristianos y los malvados, a fin de que estén obligados por coacciones externas, a respetar
la paz y mantenerse tranquilos, lo quieran o no... Es preciso que haya quien encarcele a
los malos, los acuse, los degüelle y los mate, y que proteja a los buenos, los defienda y los
salve...”
(id).
De modo que Dios aparece justificando tanto a la política, como a los jueces y verdugos.Se
trata, pues, de un poder temporal orientado hacia afuera, hacia los malos, entre los cuales
incluye, por cierto, a los que siguen al papa.
Con el mismo esquema, predica la total obediencia, menos a los príncipes que no
pertenecen a la Reforma.La doctrina de los dos reinos y dos ciudadanías, termina siempre
en un callejón sin salida. O uno absorbe al otro, como fue la tendencia medioeval, o uno se
independiza totalmente del otro, como es la tendencia moderna.
La reforma, pues, aún sin proponérselo, ha puesto las bases suficientes para un Estado
laico y absolutista, como así también para una gran expansión de la actividad profana, sea
en las ciencias, como en la filosofía y en el progreso material. Algo evidente en el futuro de
Prusia y Alemania.
En este sentido, Lutero es el primero que pone las bases para la unidad germana en su
escrito A la nobleza cristiana de la nación alemana, siendo un claro antecesor de Hegel en
la concepción de un Estado fuerte y de la misión salvadora de la nación germana y
protestante.
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