Créditos FAD: Un mecanismo de ayuda oficial al Desarrollo o de

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CRÉDITOS FAD:
¿UN MECANISMO DE AYUDA
OFICIAL AL DESARROLLO
O DE INTERNACIONALIZACIÓN
DE EMPRESAS ESPAÑOLAS?
Dentro de las partidas de Ayuda Oficial al
Desarrollo que concede el estado español se
encuentran los créditos del Fondo de Ayuda al
Desarrollo, comúnmente conocidos como créditos FAD.
Los créditos FAD fueron creados en el año
1976 a través de un Real Decreto de Ordenación Económica para el fomento de las exportaciones y del comercio interior1. Su objetivo principal, tal y como recoge el nombre del Real
Decreto, era y continúa siendo la internacionalización de las empresas españolas en los países del Sur a través de la concesión de créditos,
y no su aplicación como un instrumento para
promover la reducción de la pobreza de los Países en Vías de Desarrollo, si bien dadas sus
características, este instrumento crediticio se
utiliza como medio para otorgar Ayuda Oficial al
Desarrollo. De hecho, en el momento en el que
fueron creados los créditos FAD España era
todavía un país receptor de Ayuda Oficial al
Desarrollo y no disponía de ninguna política oficial para el desarrollo, estando en esos momentos catalogado como País en Vías de Desarrollo
por las instituciones internacionales, no siendo
hasta el año 1985 cuando finalmente se creó la
Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y hasta 1991 cuando España entró a formar parte de los países miembros del Comité
de Ayuda al Desarrollo.
Este punto de partida ayuda a entender que
el objetivo de los créditos FAD, como ya se ha
señalado, no es servir como mecanismos para
otorgar recursos a los Países en Desarrollo que
promuevan la eliminación de la pobreza sino
favorecer y promover la penetración de las
empresas españolas en las economías de los
Países del Sur, haciendo así crecer las exportaciones de productos españoles y computando a
su vez como Ayuda Oficial al Desarrollo. Ambos
hechos son claros si entendemos cómo se otorgan este tipo de créditos. Los créditos FAD son
créditos que el gobierno español concede a los
países empobrecidos que tienen una parte de
donación (mínimo el 35%) y otra que se concede en condiciones más favorables que las
que marca el mercado. Por lo tanto, al ser créditos con una parte concesional computan como
Ayuda Oficial al Desarrollo si bien, se trata de
ayuda ligada a la compra de bienes y servicios
de empresas españolas. A su vez, los créditos
FAD hacen que se incremente la dependencia
de estos países al no ser los receptores de esta
inversión empresas locales sino las empresas
españolas y, son generadores de Deuda
Externa puesto que la parte del crédito que no
es concesional tiene que ser devuelto al
gobierno español con unos intereses y dentro
de unos plazos que han sido fijados en el
momento de su concesión. No debemos olvidar
otro aspecto que es inherente a los créditos
FAD y es que al estar desde su origen designadas las empresas que otorgarán los bienes y
servicios para el proyecto que se financia a través de estos créditos, el coste que supone
encarece en un 25% la ayuda, de acuerdo a los
estudios que ha realizado el Banco Mundial.
1
Real Decreto-Ley 16/1976 de 24 de Agosto, núm
16/1976 (Jefatura de Estado)
18
Si analizamos los países que son los principales receptores de los créditos FAD2 que ha
concedido el gobierno español podemos comprobar como se manifiesta claramente los intereses comerciales y políticos que hay detrás de
los créditos otorgados y no los criterios de desarrollo. En estos momentos, el principal receptor es China, país que no cumple con el respeto
a los Derechos Humanos pero con el que existen muchos intereses en que las empresas
españolas puedan afianzarse en su mercado
dado su potencial de crecimiento económico. Le
sigue México, donde también se producen violaciones de los derechos humanos si bien, de
nuevo existen intereses en mantener relaciones
sólidas por parte del gobierno español para facilitar la internacionalización de las empresas. En
tercer lugar está Indonesia, país que al que se
le han concedido la mayor parte de los créditos
durante la dictadura de Suharto y también
ayuda de emergencia ante la catástrofe del Tsunami por medio de créditos FAD. Por último, en
cuarto lugar se sitúa Argentina, país con el que
de nuevo los intereses comerciales de las
empresas españolas son más que evidentes.
Otro análisis que evidencia con claridad el
aspecto empresarial de los créditos FAD es el
tipo de proyecto a los que va destinada esta
financiación. Aproximadamente el 50% de los
fondos financian proyectos de los sectores de
telecomunicaciones, energía, transpor te,
infraestructura, buques y servicios, frente a
menos del 25% que se destina a cubrir proyectos de educación y salud que afectan realmente
a las condiciones de vida básicas de las poblaciones de los Países en Desarrollo.3
Pero dentro de los créditos FAD no sólo se
contabilizan los créditos concesionales ligados
a la compra de bienes y servicios españoles y el
seguimiento y evaluación de las operaciones
empresariales financiadas sino que, dada la
falta de regulación legal que existe de este instrumento financiero, se utilizan también para
otros fines de la cooperación española como es
la ayuda humanitaria de emergencia o las aportaciones a instituciones financieras internacionales. El hecho de utilizar este tipo de créditos
para otorgar ayuda de emergencia hace que la
ayuda tarde mucho en llegar, puesto que este
mecanismo de concesión es extremadamente
2
Datos facilitados por el Observatorio de la Deuda en la
Globalización con cifras de FAD del 2005 (ODG www.debtwatch.org)
3
Clasificación obtenida del “Informe sobre la deuda
externa en el Estado Español”. Observatorio de la Deuda en
la Globalización. Editorial Icaria (2004)
19
lento y a su vez, genera deuda externa para los
países que se han visto envueltos en catástrofes en lugar de obtener ayuda concesional y
desligada ante las crisis. Así ha actuado el
gobierno español ante las catástrofes del huracán Mitch y George de 1998 en Centroamérica,
las inundaciones de Mozambique en el 2000, el
terremoto de El Salvador en el 2001 o el Tsunami en Indonesia en el 2004.
Por todo lo aquí expuesto se hace necesario
y urgente que los créditos del Fondo de Ayuda
al Desarrollo sean regulados por el gobierno
español de acuerdo al compromiso adquirido en
la Ley Reguladora de Gestión de la Deuda
Externa aprobada el pasado mes de Noviembre
en la que, en su disposición transitoria primera
se indica que “el Gobierno presentará en las
Cortes Generales para su tramitación y, en su
caso aprobación en la presente legislatura, un
Proyecto de Ley que regule el Fondo de Ayuda
al Desarrollo”. El hecho de regular los créditos
FAD puede suponer una oportunidad para que
finalmente y siguiendo las recomendaciones
realizadas por el Comité de Ayuda al Desarrollo
de la OCDE, los créditos FAD dejen de computar como Ayuda Oficial al Desarrollo. En estos
momentos, España es el único país de la OCDE
que sigue sumando dentro de la AOD las aportaciones de créditos FAD y, hasta la fecha, todo
indica a que a pesar del compromiso realizado
de regulación en la Ley de Deuda se va a continuar potenciando este instrumento como mecanismo de Ayuda Oficial al Desarrollo. Por el
momento, todavía no se ha comenzado la tramitación de Ley lo que hace prácticamente imposible que se apruebe en la actual legislatura. A su
vez, para el 2007 el Consejo de Ministros ha
determinado que se pueda aprobar la mayor
partida de créditos FAD desde que este instrumento se creó, lo que supondría un incremento
del 54% en relación al año anterior. Este incre-
mento de la partida de créditos FAD supone un
claro contrasentido con la intención manifestada
por el gobierno de regular estos créditos.
Por todo lo aquí expuesto, desde los movimientos sociales y en concreto desde la Campaña por la Abolición de la Deuda Externa y la
Restitución de la Deuda Ecológica “Quién debe
a Quién” 4 exigimos al gobierno español la eliminación de los créditos FAD como instrumento
de Ayuda Oficial al Desarrollo y que cumplan lo
acordado en la Ley Reguladora de Gestión de la
Deuda Externa. Existe una oportunidad de
aprovechar la Ley de FAD para finalmente desligar la Ayuda Oficial al Desarrollo de la compra
de bienes y servicios españoles, pero también
exigimos que los créditos FAD que hayan sido
concedidos hasta este momento y que han
generado Deuda Externa para los Países del
Sur sean auditados y se eliminen todos los
pagos correspondientes a créditos que, bien por
cómo fueron concedidos, a quién se otorgaron y
para qué proyectos fueron destinados, sean
considerados ilegítimos porque no fueron concedidos para el desarrollo de los países receptores y la reducción de la pobreza sino para
otros fines económicos, de dominación y de
enriquecimiento de unos pocos y sobre los que
la población esta teniendo que sufrir las consecuencias que supone para su propio desarrollo
el pago de estas deudas. De igual forma, consideramos ilegítimos y por lo tanto que no deben
ser pagadas todas las deudas cuya devolución
supone que la población de los Países del Sur
no pueden ver cubiertas sus necesidades básicas.
CELIA MUÑOZ ESPÍN
Miembro de la Campaña
Quien debe a Quién
www.quiendebeaquien.org
4
Campaña por la Abolición de la Deuda Externa y la
Restitución de la Deuda Ecológica: Quien Debe A Quién
www.quiendebeaquien.org
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