Leonardo da Vinci en el Castillo de Clos Lucé (1516

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Leonardo da Vinci en el Castillo de Clos Lucé (15161519)
Invitado por Francisco I, Leonardo se instala en 1516 en el Castillo de Cloux
(Clos Lucé). Acompañado por Francesco de Melzi y por su sirviente Battista de
Villanis, se trajo de Roma, a lomos de mulo en alforjas de cuero, tres de sus
telas favoritas. Según el testimonio del secretario del cardenal de Aragón, se
encontraba entre ellos el “cuadro de una dama de Florencia pintado al natural
por encargo del difunto Julián de Medicis (la Gioconda); los otros eran la Santa
Ana y el San Juan Bautista que Leonardo “terminó de pintar en el castillo de
Clos Lucé”.
Francisco I, que trataba a Leonardo con grandes honores, le regaló el castillo
de Cloux, sin pedir a cambio más que el placer de oírle conversar, placer que
degustaba casi a diario.
Cellini había oído que Francisco I decía al maestro “que no creía que hubiera
ningún otro hombre que poseyera semejantes conocimientos tanto de escultura
como de pintura o arquitectura…”.
Leonardo recibía de Francisco I un salario fijo de 700 escudos de oro anuales y
el Rey le pagaba sus obras. Rodeado del afecto ferviente del Rey y de su
hermana Margarita de Navarra, en el castillo de Clos Lucé Leonardo era libre
para soñar, hablar, experimentar.
Inspira a su alrededor pensamiento y moda. Como se verá a lo largo de la
visita, Leonardo trabaja como ingeniero, como arquitecto y como director de
escena, organizando fiestas maravillosas para la corte.
Después de escribir que “ningún ser va hacia la nada”, el 23 de abril de 1519,
“considerando la certidumbre de su muerte y la incertidumbre de su hora”, hizo
testamente y recomendó su alma a Dios, “Soberano Maestro y Señor”. Se dice
que lloró en su lecho de muerte por haber ofendido al Creador y los hombres
de este mundo al no trabajar en su arte como era conveniente.
Como lo escribió Melzi el 1 de julio de 1519 en su carta a los hermanos de
Vinci: “salió de la vida presente bien preparado con todos los sacramentos de
la Iglesia”.
Se ruega sigan el recorrido diseñado para facilitar su visita
La Galería
La visita comienza por la atalaya, último elemento de la arquitectura medieval
que recuerda los tiempos en que El Clos Lucé era una morada fortificada.
En la Edad Media, Estienne Leloup, valido de Luis XI, instala sobre ese camino
de ronda un cañoncito llamado culebrina para mantener a raya al pueblo de
Amboise. Pero esta violencia desagradó al rey y acarreó su desgracia. Durante
el Renacimiento el camino de ronda se convirtió en galería, especie de palco a
la italiana. Ahí se reúne la corte para disfrutar de las fiestas que organiza
Leonardo para su amigo Francisco I y para admirar a un león autómata que, al
ser golpeado en el pecho, deja escapar flores de lis.
Una de esas fiestas estuvo tan espléndidamente iluminada por mas de 400
candelabros que "parecía que habían espantado la noche".
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La fachada del Clos Lucé, de ladrillo rosa y piedra de toba, lleva la
marca del siglo XV, época de su construcción.
La capilla gótica de piedra de toba esculpidas data del fin del siglo XV.
Bajo la torre, una estatua de San Sebastián, patrón de los arqueros.
Debajo, unos ángeles llevan las Armas de Francia coronadas por un
yelmo.
Más abajo están los Escudos de Saboya y Angoulème.
A la derecha, en las hornacinas sobre la linterna, se encuentran los
retratos de Carlos VIII y Ana de Bretaña.
La cámara de Leonardo da Vinci
A Leonardo le gustaba contemplar, desde la ventana de esta cámara, el gran
castillo de su amigo Francisco I. El dibujo que hizo de este noble paisaje
pertenece a la colección de Windsor.
En esta cámara Leonardo da Vinci vivió feliz los tres últimos años de su vida.
Acabó de redactar su testamento el 23 de abril de 1519, dejando sus libros,
dibujos e instrumentos a su querido discípulo Francisco de Melzi. Allí mismo
falleció el 2 de mayo de 1519 a la edad de 67 años, tras haber recibido los
sacramentos de la Iglesia. El gran anciano conoció por fin la plenitud de la luz y
encontró "al Creador de tantas cosas maravillosas". La tradición, que cuenta
que Francisco I le acompañó en su muerte, inspiró a algunos grandes pintores.
¿Qué rincón de Francia es más valioso para los amigos de las Artes, las Letras
y las Ciencias?
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Chimenea decorada con el Escudo de Francia y collar de Santiago.
Cama Renacimiento, esculpida con quimeras, angelotes y animales
marinos.
Bargueños de los siglos XVI y XVII, uno de los cuales tiene
incrustaciones de marfil y ébano.
Tapiz de Aubusson, que evoca una escena de la vida de Esther.
Banco de madera esculpida decorado con una salamandra.
En la vitrina, retrato de Margarita de Navarra, hermana de Francisco I,
algunos objetos cotidianos del Renacimiento: baúl de cuero para joyas,
díptico de esmalte que representa una crucifixión, jarra de estaño, un
aguamanil de gres alemán de Westerwald y un Cristo del siglo XVI con
incrustaciones de nácar y marfil que supuestamente perteneció a la
reina María Estuardo.
Gabinete de Trabajo de Leonardo da Vinci
Leonardo fue sin duda mucho mas que un organizador de fiestas en el Clos
Lucé. Un gran número de sus manuscritos fechados en 1517 recogidos en el
Códice Atlanticus llevan la anotación "en el palacio de Cloux d'Amboise".
Ingeniero y arquitecto, trabaja para el Rey. Parece que levantó los planos de un
castillo modelo para Francisco I, con telefonía, traída de agua, embarcadero,
puertas automáticas... Se supone que levantó los planos del palacio de
Romorantin, estableció el proyecto de desecado de Sologne y previó casas
desmontables por el patio, siempre en movimiento.
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En la vitrina: retrato de Maximiliano de Austria, platos de porcelana de
Berard Palissy y copas raras de estaño del siglo XVI, gres alemanes del
siglo XVI, piezas de cristal italiano y francés de los siglos XV y XVI.
En la pared, tapiz del siglo XVI, que representa un molino de agua y un
retrato de Mademoiselle Le Meau de Mathieu Le Nain, retratista de la
época de Luis XIII.
Muebles italianos con marqueterías de madera de las Islas, de marfil y
de ébano.
Página original obtenida de los cuadernos de notas de Paul Valéry sobre
Leonardo da Vinci.
En la pared a la izquierda, dos fuentes de ofrendas de latonería, con
ombligos de Venus (final del siglo XVI).
En la pared del fondo, retrato de mujer joven de la época de Luis XIII,
vestida de Diana cazadora, de Charles Beaubrun (nacido en Amboise en
1604).
Al salir a la izquierda, bajen la escalinata y en la planta baja giren a la izquierda
hacia la capilla.
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