Las aves mantienen nuestro mundo a salvo de las plagas de insectos

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Las aves mantienen nuestro mundo a salvo de las
plagas de insectos
La vida de un insecto
Varias especies de insectos, entre ellas ...experimentan ciclos vitales durante los cuales las
poblaciones de cada especie se mantienen reducidas por varios años y luego son seguidas de
explosiones o erupciones poblacionales. Durante los años en que no tienen lugar las erupciones,
los insectos por lo regular se mantienen confinados en áreas pequeñas en las que los árboles
están sometidos a condiciones adversas, tales como las sequías y se encuentran demasiado
débiles para poder defenderse de los insectos.
Las erupciones de algunas especies de insectos pueden tener un efecto devastador en los bosques pues los insectos acaban
con las hojas de los árboles o atacan la corteza. En el pasado, vastas extensiones de bosques han perecido durante las
erupciones.
El ciclo vital de los insectos en erupción sigue un patrón general: el crecimiento rápido de la larva (oruga o gusano), por lo
regular entre junio y mediados de julio, seguido por una etapa larval (o crisálida), durante la cual la larva se convierte en
adulto (polilla, mariposa, escarabajo) y, finalmente, la etapa adulta durante la cual tiene lugar la reproducción. En algunas
especies, la etapa de crisálida dura todo el invierno mientras que en otras el adulto emerge durante el verano mismo.
Para evadir la muerte
Los insectos están sometidos a un sinnúmero de amenazas que incluyen las condiciones climáticas adversas, las
enfermedades, los parásitos, la destrucción del hábitat, los insecticidas y la depredación por parte de arañas, hormigas,
escarabajos, mamíferos, reptiles, anfibios y aves. Sin embargo, para obviar estas dificultades, los insectos han desarrollado
unos complejos métodos de supervivencia.
Las estrategias contra los depredadores son tan diversas como los insectos mismos. Mientras
algunos producen en sus cuerpos químicos venenosos, otros se cubren de espinas. Los gusanos
y crisálidas con gran frecuencia reproducen los colores de su entorno y, algunos incluso, imitan
las formas de las hojas o de las ramas. Otras especies se esconden entre hojas muertas
enrrolladas, en el envés de las hojas verdes, en las fisuras de la corteza, bajo las hojas caidas, o
en las flores. Algunas especies, incluso, han llegado a desarrollar patrones alimenticios tales
como alimentarse de noche, hacerlo en lugares secretos, o vivir y alimentarse bajo la corteza, con el fin de evitar a los
depredadores. Otros insectos pican durante el día las hojas de que se alimentan, en su intento de engañar a las aves que los
buscan en las hojas devoradas parcialmente.
Las aves constituyen un control de plagas tecnológicamente avanzado, sumamente motivado, extremedamente eficiente
y sumamente eficaz en términos de los costos.
Cómo eliminan las aves a los insectos
A pesar de todas las tácticas que los insectos han desarrollado para evitar la depredación, aún se enfrentan a muchísimas
especies de aves insectívoras, también sumamente adaptadas:
● Los insectos en erupción con frecuencia están infectados de parásitos. Muchas aves pueden identificarlos y con
frecuencia elijen a aquellos que no tienen parásitos. Al alimentarse únicamente de individuos sanos, las aves
incrementan el efecto de los parásitos pues reducen las poblaciones de insectos.
●
Las aves pueden diseminar infecciones virales entre las plagas de insectos. Al alimentarse de escarabajos y sus
virus y, luego, defecar dichos virus en los troncos de los árboles, las aves logran transmitir la infección a los
escarabajos de la corteza del mismo árbol y por todo el bosque.
●
Las aves cuentan con una gran movilidad y al mudarse a un área específica muchas especies pueden aprovecharse
de las erupciones de los insectos locales. La abundancia de aves en una de estas invasiones puede equivaler
aproximadamente a 80 veces los niveles normales.
●
La época de procreación de las aves ocurre durante los períodos de mayor abundancia de insectos. Durante estas
épocas, algunas aves aumentan la cifra de sus crias con el fin de aprovechar la abundancia de alimento.
●
A las aves les encanta alimentar a sus pequeños con insectos grandes y jugosos. Relativamente, pocos insectos
sobreviven a las etapas de huevo y de larva joven. Al alimentarse de insectos grandes, en las etapas avanzadas de
los gusanos y de adultos, las aves constituyen una fuerza clave para reducir las poblaciones de insectos.
●
Las aves pueden alterar su dieta y alimentarse casi exclusivamente de plagas durante una erupción de insectos,
siempre y cuando hacerlo les resulte provechoso. Ellas pueden desarrollar una imagen de rastreo de la nueva presa
y aprender a cazarla de una manera más eficiente.
●
Además de desarrollar una imagen de rastreo, las aves pueden variar de ubicación para alimentarse y, como
respuesta a una erupción, adaptar su comportamiento. Por ejemplo, cuando una vasta cantidad de insectos se
localiza en el dosel (parte alta) de los árboles, muchas de las aves que se alimentan en el suelo o a nivel de los
arbustos pueden ascender hasta el dosel para alimentarse. Asimismo, durante la época en que empollan los insectos
voladores , las aves -que por lo general se alimentan arrancando los gusanos de las hojas- pueden, en cambio,
perseguir a los insectos y capturarlos en el aire.
●
Algunas de las estrategias alimenticias de las aves pueden dar lugar a cambios sustanciales en los hábitats de los
insectos, de tal manera que se produzca un aumento en la mortalidad de los insectos. Por ejemplo, al descascarar la
corteza de los árboles, los pájaros carpinteros exponen a los escarabajos a temperaturas extremas, a la pérdida de
humedad, a los parásitos y a los depredadores, lo que incrementa su tasa de mortalidad.
●
Las aves pueden afectar la evolución de los insectos al incrementarles la dificultad para evitar a los depredadores.
Muchas de las adaptaciones de los insectos para evitar a los depredadores pueden disminuir su eficiencia para
alimentarse y/o su habilidad para depositar el mayor número posible de huevos.
El combate contra los insectos
La depredación de insectos que llevan a cabo las aves puede jugar un papel crucial
en la reducción y/o el mantenimiento de poblaciones de insectos -menores durante
los años en que no se dan las erupciones- y en el incremento significativo del lapso
de tiempo transcurrido entre erupciones. En varios estudios se ha demostrado que
en los bosques orientales las aves pueden consumir hasta un 98% de los gusanos
budworms y hasta casi un 40% de las especies aún sin eruptar y pueden llegar a
alterar los ciclos poblacionales y a disminuir las cifras tope de dichas poblaciones
cuando tiene lugar una erupción.
La mayor presencia de aves en sectores de bosques con una alta densidad de plagas durante un año en que no se de una
erupción de insectos, puede dar lugar a la eliminación de dichos insectos y puede alterar la ubicación y la diseminación de
una erupción posterior.
Las huertas cercanas a los bosques tienden a tener mayores cifras de aves presentes, lo que aumenta la tasa de depredación
de las plagas de insectos agrícolas. En algunos cultivos, las aves han podido llegar a consumir hasta un 98% de
overwintering Codling Moths y, en consecuencia, han logrado controlar las plagas exitosamente.
Cómo ayudar a las aves a ayudarnos
Es mucho lo que podemos hacer para promover la eficacia de las aves como depredadores de insectos dañinos y, por
consiguiente, ayudarnos a nosotros mismos, no sólo ambiental sino económicamente.
Por ejemplo, en Europa ha habido varios programas exitosos para proveerles nidos a las aves que anidan en cavidades,
tales como el Pied Flycatcher. Estas aves pueden reducir sustancialmente las plagas de insectos sin los costos económicos,
ambientales y para la salud que ocasionan los pesticidas.
El manejo de "tocones" (reteniendo los árboles muertos en pie) en un bosque o una arboleda también incrementa el hábitat
disponible para los pájaros carpinteros y para otras de las aves que anidan en cavidades. Estas especies constituyen
depredadores de insectos sumamente eficientes y pueden tener un efecto marcado sobre dichas poblaciones.
Una de las formas más promisorias de controlar a los insectos es el Manejo Integral de Plagas (Integrated Pest
Management -IPM), en el cual, las aves juegan un papel protagónico. El éxito y la factibilidad económica de estos
programas podría depender de la cantidad y la diversidad de aves en un área. Proveer arbustos, arboledas, hábitats
próximos a arroyos y árboles de sombra en terrenos agrícolas les serviría a las aves como refugio y como áreas para anidar.
Las erupciones de insectos pueden acabar anualmente con cientos de millones de dólares en productos agrícolas y
forestales. En 1921, Edward Forbush escribió: "Las aves redujeron las plagas agrícolas y forestales en un 28%, lo que nos
permitió ahorrar $444 millones en pérdidas de cosechas y madera". Hoy en día, no alcanzamos a imaginarnos el valor
económico que tienen las aves. Su valor no consiste únicamente en el consumo real que realizan de las plagas de insectos,
sino en el papel que desempeñan para mantener a raya las erupciones futuras.
Lecturas complementarias:
Dickson, J.G. et. al., eds. The Role of Insectivorous Birds in Forest Ecosystems. Academic Press. New York. 1979. 381 pp.
Holling, C.S. Temperate Forest Insect Outbreaks, Tropical Deforestation and Migratory Birds. Mem. Entomol. Soc.
Canada. 146:21-32. 1988.
Morrison, M.L. et. al., eds. Avian Foraging: Theory, Methodology, and Applications. Studies in Avian Biology No. 13.
Cooper Ornithological Society. Allen Press, Inc. Lawrence, KS. 1990. 514 pp.
Pschorn-Walker, H. Biological Control of Insects. Ann. Rev. Entomol. 22:1-22. 1977.
Takekawa, J.Y. et. al. Biological Control of Forest Insect Outbreaks: The Use of Avian Predators. in 47th N.A. Wildlife
Conference. pp. 393-408.
Escrito por John Sterling
Traducido del inglés por Claudia Caicedo
Smithsonian Migratory Bird Center
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