3 “No fue un gran líder, ni un gran pensador político

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LATERCERA Domingo 24 de abril de 2016
Los hombres de la
transición
La historia
oculta de la
transición.
Nueva crónica de la
transición.
Ascanio Cavallo.
Ed. Andrés
Bello, 1992.
Ascanio Cavallo.
Ed. Grijalbo.
1998.
Rafael Otano.
Ediciones
Lom.
2006.
El Chile
perplejo.
Historia del
siglo XX
chileno.
Alfredo Jocelyn-Holt.
Editorial Planeta. 1998.
Varios autores.
Sudamericana, 2001.
OPINIONES
“No fue un gran líder,
ni un gran pensador
político, ni un hombre
decisivo. Más líder fue
Eduardo Frei
Montalva”.
Gabriel Salazar
Premio Nacional de Historia
“La trayectoria de
Aylwin puede ayudar
a comprender gran
parte de la historia
política chilena”
Cristina Moyano
académica de la Usach.
“Vio antes que otros
que era posible
avanzar de dictadura a
democracia con la
Constitución de 1980”.
Carlos Huneeus
cientista político
“Uno de sus logros fue
que la legitimidad
democrática
prevaleciera sobre los
enclaves autoritarios”
Alfredo Riquelme
historiador
“Le tocó vivir una
coyuntura singular, de
gran complejidad, que
exigía prudencia y un
sentido de lo posible”
RR Patricio Aylwin en uno de los actos políticos de su campaña presidencial en el año 1989. FOTO: ARCHIVO
Alfredo Joignant
cientista político
Su colega Pablo Rubio, en tanto,
se detiene en rasgos como la “sobriedad” y la “sencillez” y en
cómo lo acompañaron: “Su infancia en San Bernardo y en ciudades
de provincia, la formación de sus
padres y su vinculación con los
sectores populares, le hizo forjar
esa sensibilidad y esa sencillez
que lo ayudarían durante su gestión”. La palabra reconciliación,
plantea en tanto Manuel Antonio
Garretón, calza muy bien con
Aylwin. “Se reconcilia con la izquierda habiendo sido un adversario”, recuerda el sociólogo, aunque otra cosa es para él que la reconciliación a la que apelaba haya
estado efectivamente en curso.
¿Alcanza Aylwin, por estas vías,
una estatura política considerable? No es algo que crea Gabriel
Salazar: “No fue un gran líder popular, ni un gran pensador político, ni un hombre decisivo. Más
líder fue Frei Montalva. Mejor orador popular fue Radomiro Tomic.
Más intelectual fue el mismo Frei
o Pedro Aguirre Cerda. Y más de-
cisivos en crisis políticas, como
personas, fueron Carlos Ibáñez o
Arturo Alessandri”. Fue el suyo
un liderazgo “menos claro y valiente que el de Gabriel Valdés”,
plantea por su parte Manuel Gárate. El autor de La revolución
capitalista de Chile, sin embargo,
valora “la capacidad de armar
buenos equipos de trabajo” y el
hecho de que “no sucumbió al ego
ni a la ambición de eternizarse en
el poder”. Critica, eso sí y por último, su proceder tras un episodio
“tan poco transparente” como el
del “Carmengate”, posterior al
plebiscito de 1988.
Otra vía abre el cientista político Carlos Huneeus, quien destaca
su condición de “notable hombre
de derecho” en cuanto “vio el contenido del derecho más allá de lo
visible y comprensible. Esto le
permitió ver, antes que otros, que
era posible avanzar de la dictadura a la democracia a través de la
Constitución de 1980”.
En el libro en La democracia
semisoberana. Chile después de
Pinochet (2014) Huneeus destaca
el “enorme coraje político” de
Aylwin, ya visible a su juicio en
1984: “Rompió con la tesis de la
Alianza Democrática, que buscaba derribar a Pinochet: esto no
se consiguió y perjudicó a la oposición, pues provocó represión y
acentuó la polarización, lo que
favoreció al régimen”, dice hoy el
ex embajador en Alemania. “Contra la opinión de todos, planteó
un camino, sin considerar los costos que ellos significaría, sabiendo que no sería aceptada. La criticaron públicamente varios,
como Ricardo Lagos y Edgardo
Boeninger”.
Lo posible
No es que todos coincidan con
Huneeus en este punto. El ítem de
la “extrema prudencia” del Gobierno de Aylwin, respecto de las
FFAA, del modelo económico, es
de los que agitan las aguas. Los
acuerdos concesivos denunciados durante el “malestar de la cultura” de fines de los 90 (por gen-
te como Moulian, Jocelyn-Holt y
De la Parra) serían basales en la
extendida insatisfacción de los
años recientes con la Pax Concertacionista.
Para Alfredo Riquelme, del Instituto de Historia de la UC, “esa extrema prudencia hacia las instituciones y estructuras impuestas
por la dictadura”, no removidas
por las reformas pactadas en 1989
(otro objeto de cuestionamiento
en años posteriores), “es el aspecto más controvertido en la actualidad. Y lo es -sobre todo- porque
estuvo en el origen de la postergación de un proceso constituyente
de carácter democrático”. Sin embargo, “puede ser entendido históricamente en la delicada coyuntura del inicio de la Transición”.
En medio de la señalada coyuntura transicional algunas frases e
imágenes de Aylwin se inscribieron en la memoria: la solicitud
de perdón a las víctimas de vio-
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R
“Uno de sus logros fue
el doloroso
reconocimiento de la
violación sistemática a
los DD.HH”
Marcelo Casals
historiador
“La medida de lo
posible es una señal de
fracaso, no de realismo
político”
Alberto Mayol
sociólogo
“La democracia de
consenso se leyó mal:
cualquier acuerdo se
tomó como consenso”
Manuel Antonio Garretón
sociólogo
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