las reglas de la logística protocolar

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“LAS REGLAS
DE LA
LOGÍSTICA PROTOCOLAR”
Docente / es:
Lic. Marcela Argumedo de Erice
Tec. Mariana Lucero de Noguera
Año lectivo: 2013
I. LAS REGLAS OPERATIVAS.
Las reglas operativas son las que, internacional e históricamente, se
denominan como “Reglas Ceremoniales”.
Como cualquier otra disciplina técnica, el Ceremonial se halla
regido por un conjunto de reglas generales de carácter operativo.
En el caso específico del Ceremonial, sus reglas valen para todas las
ramas de la Disciplina y son internacionales; es decir, que se aplican a
todos los países regidos por el sistema protocolar de tipo occidental.
Por nuestra parte, hemos llegado a distinguir hasta once Reglas
Ceremoniales:
Regla de la Precedencia.
Regla del Centro Métrico.
Regla de la Derecha.
Regla de la Proximidad.
Regla de la Ordenación Lateral.
Regla de la Ordenación Lineal.
Regla de la Ordenación Alfabética.
Regla de la Antigüedad.
Regla de la Igualdad Jurídica.
Regla del Alternado.
Regla de la Analogía.
Al participar del carácter general de las reglas operativas técnicas,
las Ceremoniales se aplican en cualquier ámbito en el que desee
organizarse, correcta y armónicamente, cualquier manifestación estatal,
institucional empresaria o social de carácter formal .
En todos los casos, las Reglas Ceremoniales prescriben principios
operativos de ubicación y desplazamiento.
Vale decir,
que en todas aquellas manifestaciones oficiales,
institucionales, empresarias o particulares que deban revestir un cierto
grado de formalidad, deben aplicarse las Reglas Ceremoniales para
asignar la jerarquía, el espacio y el movimiento de todas las personas,
elementos y acciones que las conformen.
II. REGLA DE LA PRECEDENCIA.
Es LA REGLA OPERATIVA POR LA CUAL SE RECONOCE Y ASIGNA A
UNA JERARQUIA LA PRIMACIA SOBRE OTRA.
Esta es, sin duda, la más antigua de las Reglas Ceremoniales.
En efecto, a medida que las hordas y los clanes nómades primitivos
van asentándose y transformándose en agrupaciones sociales organizadas,
estas últimas fueron delegando colectivamente el ejercicio del poder en
sus ancianos más respetados o en sus líderes más temidos.
Desde entonces, y en ello coincide la mayoría de los investigadores
sociales, todas las sociedades se dieron algún tipo de organización política
jerárquicamente dispuesta.
A la cabeza se halla el líder (rey–sacerdote o rey-dios), secundado
por su gran sacerdote y rodeado por un grupo selecto de patriarcas
dedicados a servirlo y protegerlo de los demás miembros de la comunidad
que se hallaban excluidos de la predilección regia.
He aquí, pues, una idea primitiva de precedencia, en la que los
roles y funciones de cada uno de los individuos que formaban parte de la
comunidad se hallaban estricta y celosamente delimitado.
Es decir, que desde el origen mismo de las organizaciones sociales
sedentarias, los hombres tuvieron una idea natural de estratificación
jerárquica, similar a la que veían impuesta en la propia naturaleza por la
acción misteriosa y sobrenatural de la divinidad.
Como en la Naturaleza, también en la comunidad lo inferior debía
someterse a lo superior, con el fin de no provocar la furia de los dioses y
las fuerzas místicas que regían la armonía de la Creación.
Quienes se sometían al poder del líder, respondían a una suerte de
sumisión natural, garantizadora de la continuidad imperecedera del
grupo.
En nuestros días, si bien el sentido último de la Precedencia no ha
variado, lo que resulta distinto es el modo en que aquélla se establece.
Mientras antiguamente el fundamento de la Precedencia era la
interpretación de la estratificación natural emanada de la voluntad divina;
actualmente, la Precedencia puede ser establecida de tres maneras o vías
perfectamente diferenciadas.
a)
VIA CONSUETUDINARIA.
Es aquella Precedencia que se
establece por el respeto de las jerarquías consideradas como tales por los
usos y costumbres de cada comunidad.
Por ejemplo,
es el
caso que se verifica en las pequeñas
comunidades de provincias,
donde algunos de sus personajes
prominentes, como por ejemplo un directivo de sociedad de fomento, es
especialmente considerado al reservar los lugares de honor en cualquier
acto público que celebre la comunidad.
b)
VIA NORMATIVA. Es la establecida por leyes,
resoluciones de los poderes públicos de un estado.
decretos
o
En la Administración Pública Nacional la precedencia de los
funcionarios se encuentra establecida por un decreto emanado de la
Presidencia
de
la
República,
considerada
tradicional
e
internacionalmente como única autoridad competente en materia de
asignación de precedencias formales entre funcionarios.
Un Decreto de Precedencias contiene la relación pormenorizada de
la mayoría de las autoridades del Estado, ordenadas de acuerdo a la
jerarquía decreciente de sus cargos, teniendo en cuenta para ello la
estratificación funcional que establecen la Constitución Nacional y
nuestro ordenamiento administrativo.
c) VIA INTERPRETATIVA. Es aquel modo de establecer un orden
de precedencia a través de la interpretación del organigrama
de
autoridades de un organismo, institución o empresa.
En dicho
organigrama aparecen todas las autoridades dispuestas jerárquicamente,
en una estructura de tipo piramidal, desde el titular de la organización
hasta el último de sus ejecutivos y funcionarios.
Debe hacerse notar aquí, que este sistema resulta de dificultosa
aplicación al momento de establecer el orden de precedencia entre
ejecutivos o funcionarios de igual rango dentro de la misma institución o
empresa.
Más adelante veremos las Reglas Ceremoniales que coadyuvan a
conjurar este contratiempo protocolar, al que denominamos
colisión
jerárquica .
III. REGLA DEL CENTRO METRICO.
Es LA REGLA OPERATIVA QUE ESTABLECE QUE EL ANFITRION, O
QUIEN OCUPE SU LUGAR POR AUSENCIA O INDISPOSICION DE AQUEL,
DEBE SER UBICADO SIEMPRE EN EL CENTRO METRICO DEL MURO
PRINCIPAL, MESA, ESTRADO O PALCO QUE PRESIDA CUALQUIER
MANIFESTACION EMPRESARIA O INSTITUCIONAL PUBLICO Y FORMAL.
Es decir, que en un acto que se desarrolle en la sede de una
repartición institución o empresa, el centro métrico deberá ser ocupado
por el titular de esta última.
Esta regla reconoce una sola excepción:
Cuando un acto es presidido por el Presidente de la Nación, el
anfitrión debe ceder a aquél el centro métrico, por cuanto el jefe de estado
es considerado como dueño de casa en todos los lugares a los que
concurra dentro del territorio nacional. Por analogía, el mismo criterio
deberá ser adoptado en los casos en que un Gobernador asiste a
cualquier acto dentro del territorio de su propia provincia.
IV. REGLA DE LA EXTREMA DERECHA.
Una regla complementaria de la anterior es la llamada Regla de la
Derecha.
Esta última, es LA REGLA OPERATIVA QUE ESTABLECE QUE LA
PERSONA QUE OCUPA EL SEGUNDO LUGAR EN EL ORDEN DE
PRECEDENCIA DEBE SER UBICADA INMEDIATAMENTE A LA DERECHA
DEL ANFITRION, ES DECIR, A LA DERECHA DEL CENTRO METRICO.
Es necesario aclarar aquí que, cuando hablamos de
derecha
estamos hablando de la llamada derecha ceremonial , es decir que la
persona situada
a la derecha
del centro métrico, quedará a la
izquierda de los ojos del espectador del acto.
De acuerdo con esta Regla, la segunda jerarquía de la empresa,
institución o repartición deberá ser ubicada a la derecha del titular de la
misma.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuando el anfitrión
preside un acto acompañado por su esposa o un invitado de honor de
igual jerarquía,
la utilización de esta
Regla debe llevarse a cabo
conjugándola con su complementaria del Centro Métrico de la siguiente
forma :
a) En caso de concurrir a un acto el anfitrión con su esposa, el
primero deberá compartir con esta última el centro métrico, situándola a
su derecha.
La mujer comparte el centro métrico por cuanto el Ceremonial
reconoce a la esposa el mismo trato protocolar que a su marido; y debe
ser ubicada a la derecha de este último, ya que nuestra
Disciplina
reserva a las mujeres los mayores honores por cortesía, uno de los
cuales es –precisamente- recibir en todo momento la derecha del marido o
acompañante masculino.
La única excepción que se verifica en la operatividad de esta Regla,
es la que nosotros hemos dado en llamar
Excepción o Privilegio
Monárquico .
En efecto, el ejecutivo, funcionario o encargado de Ceremonial
debe tener en cuenta que,
de acuerdo al protocolo
monárquico
tradicional, el rey varón no cede jamás la derecha a su esposa, ya que
esta última es considerada simplemente
soberana consorte . En
aquellos países donde el monarca es una mujer, vuelve a cumplirse la
operatividad de la Regla a la perfección, ya que la reina debe ubicarse a
la derecha de su marido, el príncipe consorte . De este modo, recibe la
derecha por ser reina y por ser mujer.
b) Cuando el anfitrión preside un acto junto a una personalidad de
su mismo rango, invitada por aquél al efecto, deberá compartir con ella el
centro métrico, colocándola a su derecha.
Este es el caso que se opera cuando el presidente de un país recibe a
un par de otro país. El presidente anfitrión da constantemente la derecha
al presidente visitante.
c) Cuando la anfitrionía la detentan el dueño de casa y su esposa,
y el acto debe presidirlo junto a un matrimonio de la misma jerarquía
invitado de honor, la conjugación operativa de la Regla de la Derecha
debe llevarse a cabo teniéndose en cuenta que la recepción entre
matrimonios reconoce tres secuencias diferentes:
Secuencia de
Recepción , Secuencia de Atención y Secuencia de Despedida .
c.1.) Secuencia de Recepción: El matrimonio anfitrión recibe al
matrimonio invitado de honor en la explanada de un aeropuerto,
helipuerto, repartición, etc. En ese momento se escuchan himnos, se
leen discursos de bienvenida, se presentan comitivas, etc.
En este
primer momento, ambos esposos deben compartir el centro métrico del
podio, palco o sitio de honor de la explanada. El anfitrión debe dar la
derecha a su invitado. Las esposas, en tanto, deben ser ubicadas de la
siguiente forma: La del anfitrión deberá colocarse a la izquierda de su
esposo, y la del invitado de honor a la derecha del suyo.
c.2.) Secuencia de Atención: Una vez que la recepción formal ha
terminado,
ambos
matrimonios deben comenzar a conocerse,
confraternizar e intercambiar opiniones e impresiones. En todos los
actos que se sucedan luego de la recepción
propiamente dicha, la
presidencia deberá ser dispuesta de la siguiente forma: el anfitrión dará
su derecha al invitado de honor, y la esposa del primero será ubicada a
la derecha del segundo. La esposa del invitado de honor, deberá ser
colocada inmediatamente a la izquierda del dueño de casa.
Esto es así,
por cuanto esta disposición facilita que ambos
matrimonios se conozcan, y el anfitrión pueda atender personalmente,
tanto al invitado de honor como a la esposa de éste.
c.3.) Secuencia de Despedida: En ésta, la disposición de los
matrimonios anfitriones y de honor es igual a la que debe realizarse en la
Secuencia de Recepción.
Ello es así, porque casi todas las acciones de la bienvenida suelen
ser repetidas para la despedida, aunque
-claro estáen sentido
inverso.
V. REGLA DE LA PROXIMIDAD IZQUIERDA.
La segunda de las reglas complementarias de la del
Métrico, es la que llamamos Regla de la Proximidad.
Centro
Esta es LA REGLA OPERATIVA QUE ESTABLECE QUE LA PERSONA
QUE OCUPA EL TERCER LUGAR EN EL ORDEN DE LA PRECEDENCIA,
DEBE SER UBICADA
INMEDIATAMENTE
A LA IZQUIERDA
DEL
ANFITRION, ES DECIR, A LA IZQUIERDA DEL CENTRO METRICO.
La Regla de la Proximidad nos permite ubicar a las distintas
autoridades de cualquier clase o ámbito, de derecha a izquierda del
centro métrico, lográndose con ello una visión armónica del conjunto.
De esta forma,
todas las autoridades podrán ser dispuestas
sucesivamente a derecha e izquierda del anfitrión.
Ahora bien, el hecho de que esta Regla sea complementaria de la
del Centro Métrico, nos permite retomar un caso particular de disposición
de presidencias que habíamos comenzado a esbozar en el punto III.
Cuando hablamos de la Regla del Centro Métrico.
Decíamos
allí que cuando
un acto que se celebra en una
repartición era presidido por el Presidente de la Nación, el titular de
aquélla debía ceder a este último el centro métrico.
Ahora bien, si no completáramos el análisis de dicho caso con el
auxilio de la presente Regla, el lector podría interpretar que el titular de
la repartición debe recibir siempre la derecha del jefe de estado, en su
calidad de segunda persona de la precedencia en virtud de su anfitrionía.
Ello no es así.
En primer lugar, debemos recordar que el dueño de casa debe
ofrecer su derecha a su invitado de honor.
En el caso del Presidente de la Nación debemos recordar que no
puede ser desplazado jamás del centro métrico.
Por otra parte, debemos tener en cuenta que el Presidente de la
Nación y el funcionario dueño de casa se encuentra fuera de toda
precedencia.
Entonces, para los casos en que a una repartición pública o a una
institución privada concurra el Presidente de la Nación, las Reglas
Ceremoniales del Centro Métrico, la Derecha y la Proximidad deberán
ser conjugadas de la siguiente forma :
El Presidente de la Nación conservará el centro métrico como es
de rigor.
A su izquierda y ofreciéndole la derecha deberá colocarse al
funcionario titular de la repartición. A la derecha del jefe del estado
comenzarán a numerarse los demás funcionarios que deban ser ubicados
en la presidencia del acto.
Hay quienes sostienen que al asistir el Presidente de la Nación y
ser éste el único anfitrión en las ceremonias a las que concurre, el
funcionario titular de la repartición invitante debe ser considerado el
primero en la precedencia y por lo tanto situado a la inmediata derecha del
jefe del estado. Luego la segunda autoridad a la izquierda del Presidente,
la tercera a la derecha del funcionario invitante, y así sucesivamente.
Sin embargo,
de ese modo el
funcionario
invitante estaría
ocupando muchas veces una precedencia que no le corresponde ya que
no es realmente el invitado nro. 1 del Jefe del Estado. En primer lugar
porque no es invitado, recordemos que es el titular de la repartición en la
que se celebra el acto. En segundo lugar, porque a lo mejor debido a la
verdadera contextura jerárquica de su cargo le corresponde una ubicación
mucho más lejana.
Supongamos que el Presidente de la Nación concurre a un acto
organizado por una repartición autárquica o por una organización no
gubernamental.
Si el jefe del estado rompiera las precedencias como
suele afirmarse y debe renumerarse a los invitados a partir de él, el
titular de la repartición o de la organización se vería relegado a una
ubicación por demás lejana del centro métrico de la zona presidencial del
acto. Asimismo, alguien podría plantear la objeción a que el funcionario
invitante sea ubicado previo a los ministros o secretarios de estado, por
ejemplo.
Por ello, una forma de evitar todo posible conflicto es tener en
cuenta que el Presidente no es el primero de las precedencias sino que,
por el contrario, estas últimas comienzan a partir de él. Es decir el
Presidente de la Nación es el número cero de toda ordenación protocolar
de autoridades. En segundo lugar, habremos de respetar por cortesía la
primacía del funcionario invitante sobre los demás invitados, sin tener
en cuenta su jerarquía. En tercer lugar, debemos hacer que -también
por cortesíael funcionario invitante ofrezca su derecha al jefe del
estado. En consecuencia, si el Presidente de la Nación es cero , el
funcionario invitante deberá ser A ; siendo recién uno el primero de
los funcionarios invitados, dos el segundo y así sucesivamente.
De acuerdo a este sistema, el Presidente de la Nación conserva su
lugar.
El funcionario de rango ocupa el sitio que le corresponde de
acuerdo al Orden de Precedencia Nacional; y a su vez, el funcionario
invitante ofrece su derecha a ambos, demostrado de este modo un
profundo dominio de la cortesía y una elegancia cultural superior.
Para finalizar este punto, repetiremos un concepto que debe quedar
claro al funcionario de Ceremonial:
El anfitrión no cede el centro métrico jamás, concurra quien
concurra al acto por aquél organizado en la sede de su repartición.
Sin embargo, esta regla reconoce dos excepciones:
Cuando el anfitrión preside el acto junto con su esposa o con un
directivo de rango igual al suyo, al que desea agasajar de manera especial.
La segunda excepción, repetimos, se verifica cuando concurre a la
repartición pública, institución o empresa el Presidente de la República
o el Gobernador en su provincia. En este caso, no sólo el funcionario
invitante debe ceder el centro métrico, sino que además debe colocarse a
la izquierda del jefe del estado para ofrecerle su propia derecha.
VI. REGLA DE LA ORDENACION LATERAL.
Es LA REGLA OPERATIVA QUE ESTABLECE QUE TODAS LAS
AUTORIDADES QUE DEBAN SER UBICADAS EN LA ZONA PRESIDENCIAL
DE UN ACTO, DEBEN SER ALINEADAS POR DISPOSICION LATERAL.
Ello quiere decir que, si por ejemplo sobre un estrado ubicamos
cinco autoridades, debemos tener en cuenta que ninguna de ellas puede
estar ni más adelante ni más atrás que la otra.
Debemos tener presente que, en la etiqueta democrática, los
funcionarios son considerados como primus inter pares . Debido a
ello, su estratificación jerárquica sólo deberá quedar señalada por el
orden protocolar de su ubicación, dispuesta siempre por derecha y
proximidad.
Distinto opera esta Regla en la etiqueta monárquica, donde la
posición protocolar del rey está tan por encima de la de los
demás
funcionarios del reino, que su trono se ubica siempre unos pasos
adelante respecto de la sillería en que se ubican aquéllos. En las
monarquías, pues, el orden lateral rige para los funcionarios, ya que
el sillón del rey sólo se alinea lateralmente con el de la reina y con los
de los demás miembros de la familia real.
VII. REGLA DE LA ORDENACION LINEAL.
Es
LA
REGLA
OPERATIVA
QUE ESTABLECE
QUE EN
DESPLAZAMIENTO DE AUTORIDADES DISPUESTAS UNA TRAS OTRA,
LA FILA DEBERA SER ENCABEZADA POR EL ANFITRION, SEGUIDO
POR LAS RESTANTES JERARQUIAS DISPUESTAS DE ACUERDO CON EL
ORDEN DE SU PRECEDENCIA.
Respecto de esta Regla, es preciso aclarar que es en extremo
raro que los funcionarios se desplacen por la sede de una repartición
de uno en fondo.
Por lo común, lo hacen de dos en dos. Ello es así, por cuanto
resulta más fácil la conversación y el cambio de opiniones entre dichas
autoridades.
Cuando el desplazamiento se hace de dos en dos, las jerarquías
deben disponerse en la hilera de manera tal, que la mayor reciba
permanentemente la derecha de la menor.
En estos casos, también habrán de recibir la derecha las esposas
del anfitrión y del invitado de honor.
VIII. REGLA DE LA ORDENACION ALFABETICA.
Es LA REGLA OPERATIVA CUYO OBJETO CONSISTE EN
ORDENAR
ALFABETICAMENTE
REPARTICIONES
PUBLICAS,
ENTIDADES PRIVADAS, PERSONAS O SIMBOLOS, TENIENDO EN
CUENTA
SU
NOMBRE
EXPRESADO
EN UN
IDIOMA
COMUN
PREDETERMINADO.
Por lo común,
diferentes:
en estos casos suelen aplicarse tres criterios
a) Suele optarse por asignar mayor precedencia al funcionario o
ejecutivo cuya área sea más antigua dentro del organismo, institución o
empresa.
b) O bien, se otorga la precedencia al funcionario o ejecutivo de
mayor edad.
c)
O bien, se asigna la precedencia entre funcionarios de igual
rango de acuerdo a la importancia relativa del área a su cargo, o a los
beneficios financieros o políticos que esta última reporta a la repartición
u organismo.
A la hora de organizar un acto oficial y asignar la ubicación de los
funcionarios en el mismo, ninguno de los tres sistemas precitados resulta
en un todo apropiado para asignar precedencias de manera ecuánime y
permanente en el ámbito de la Administración Pública Nacional.
Respecto del primero de los sistemas, destacaremos que muchas
veces resulta difícil establecer con certeza la antigüedad de una dirección,
departamento o jefatura de una repartición por dos razones diferentes:
a)
Algunos de los organismos de nuestra
Administración
son
sumamente antiguos y su fecha cierta de creación puede resultar de
dificultoso establecimiento;
b)
En muchos casos, varias de las
direcciones, departamentos o jefaturas de un organismo o repartición
tienen la misma fecha de creación.
El segundo de los sistemas resulta en extremo engorroso y
delicado, ya que no siempre es bien recibida por el funcionario la
asignación de su precedencia en razón de su vejez. Asimismo, pueden
suscitarse quejas por parte de aquellos funcionarios jóvenes que se
consideren responsables de áreas más importantes de la repartición.
Por último, el sistema que otorga precedencias de acuerdo a la
importancia relativa o los beneficios financieros o políticos de la
repartición que dirige el funcionario a ubicar, puede ocasionar
resentimientos entre los funcionarios cuya precedencia fue establecida de
este modo, y a su vez, entre estos últimos y el funcionario o
encargado de Ceremonial que los ubica; todo ello, con el consiguiente
perjuicio para la organización de la ceremonia y para el prestigio general
del organismo o repartición.
Este tercer sistema puede ocasionar que en una ceremonia un
funcionario ocupe un lugar en la precedencia, y un mes después, por
arbitrio superior o pérdida de utilidades de su área, se vea relegado a
una posición ostensiblemente inferior, quedando en evidencia frente a
sus pares y subordinados.
Por el contrario,
el sistema más
apropiado para establecer
precedencias entre funcionarios de igual rango en una misma repartición
es aquél que lo hace teniendo en cuenta la ordenación alfabética de las
áreas que dichos funcionarios dirigen.
A su vez, la precedencia de las sub-áreas debe ser establecida
también por orden alfabético dentro del organismo o área a los que
pertenezcan.
Es decir, que primero habrán de ser ordenadas alfabéticamente las
sub-áreas pertenecientes al área A , luego las pertenecientes a la B ,
y así sucesivamente con las restantes.
área
Ello implica, que tendrán la precedencia todas las sub-áreas del
A sobre las sub-áreas de la B , éstas sobre las de la C , etc.
Gráficamente expresado, sería de la siguiente forma:
Expresado a modo de Orden de Precedencia, sería:
Primero. Debe discriminarse la precedencia entre los Ministerios.
a)
Precedencia de los Ministerios:
(según orden
Decreto de Precedencias del Poder Ejecutivo Nacional)
dado por el
1. Ministerio 1.
2. Ministerio 2. , etc...
Segundo. Debe discriminarse la precedencia entre las Secretarías
de Estado.
b)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
Precedencia
Secretaría
Secretaría
Secretaría
Secretaría
Secretaría
Secretaría
de
A
B
C
A
B
C
las Sub Areas
del Ministerio
del Ministerio
del Ministerio
del Ministerio
del Ministerio
del Ministerio
I ( Secretaría de Estado ) :
1.
1.
1. (etc.)
2.
2.
2. (etc.)
Tercero.
Debe discriminarse la precedencia
Secretarías de las Secretarías de Estado.
entre
las
c) Precedencia de las Sub Áreas II ( Sub Secretarías ) :
1. Subsecretaría A de la Secretaría A del Ministerio 1.
2. Subsecretaría B de la Secretaría A del Ministerio 1.
3. Subsecretaría C de la Secretaría A del Ministerio 1.
4. Subsecretaría A de la Secretaría B del Ministerio 1.
5. Subsecretaría B de la Secretaría B del Ministerio 1.
6. Subsecretaría C de la Secretaría B del Ministerio 1.
7. Subsecretaría A de la Secretaría C del Ministerio 1.
8. Subsecretaría B de la Secretaría C del Ministerio 1.
9. Subsecretaría C de la Secretaría C del Ministerio 1.
10. Subsecretaría A de la Secretaría A del Ministerio
11. Subsecretaría B de la Secretaría A del Ministerio
12. Subsecretaría C de la Secretaría A del Ministerio
13. Subsecretaría A de la Secretaría B del Ministerio
14. Subsecretaría B de la Secretaría B del Ministerio
15. Subsecretaría C de la Secretaría C del Ministerio
16. Subsecretaría A de la Secretaría C del Ministerio
Sub
2.
2.
2.
2.
2.
2.
2.
y así sucesivamente con todas las subsecretarías restantes.
Cuarto. Debe discriminarse la precedencia entre las
Direcciones Nacionales que dependen de las Subsecretarías de cada
Ministerio.
d)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
Precedencia de las Sub Áreas III. Direcciones Nacionales.
Dirección A de la Subs. A de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección B de la Subs. A de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección C de la Subs. A de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección A de la Subs. B de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección B de la Subs. B de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección C de la Subs. B de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección A de la Subs. C de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección B de la Subs. C de la Secret. A del Minist. 1.
Dirección C de la Subs. C de la Secret. A del Minist. 1.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
Dirección
Dirección
Dirección
Dirección
Dirección
Dirección
Dirección
A
B
C
A
B
C
A
de
de
de
de
de
de
de
la
la
la
la
la
la
la
Subs.
Subs.
Subs.
Subs.
Subs.
Subs.
Subs.
A
A
A
B
B
B
C
de
de
de
de
de
de
de
la
la
la
la
la
la
la
Secret.
Secret.
Secret.
Secret.
Secret.
Secret.
Secret.
B
B
B
B
B
B
B
del
del
del
del
del
del
del
Minist.
Minist.
Minist.
Minist.
Minist.
Minist.
Minist.
1.
1.
1.
1.
1.
1.
1.
17.
18.
Dirección B de la Subs. C de la Secret. B del Minist. 1.
Dirección C de la Subs. C de la Secret. B del Minist. 1.
19. Dirección
20. Dirección B
21. Dirección C
22. Dirección A
23. Dirección B
24. Dirección C
25. Dirección A
26. Dirección B
27. Dirección C
A de la Subs.
de la Subs. A
de la Subs. A
de la Subs. B
de la Subs. B
de la Subs. B
de la Subs. C
de la Subs. C
de la Subs. C
A de la Secret.
de la Secret. C
de la Secret. C
de la Secret. C
de la Secret. C
de la Secret. C
de la Secret. C
de la Secret. C
de la Secret. C
C del Minist. 1.
del Minist. 1.
del Minist. 1.
del Minist. 1.
del Minist. 1.
del Minist. 1.
del Minist. 1.
del Minist. 1.
del Minist 1.
y luego todas las demás Direcciones dependientes de las Sub
Secretarías de las Secretarías del Ministerio 2, y luego del Ministerio
3 y así sucesivamente.
En cuanto a las restantes aplicaciones de esta Regla, diremos que
se utiliza además para fijar precedencias entre símbolos nacionales,
provinciales y municipales, y entre los oradores que harán uso de la
palabra en organismos y conferencias internacionales.
Sobre el uso de esta Regla en la ordenación de banderas y
escudos habremos de referirnos más adelante, en el punto que
destinaremos específicamente al Ceremonial de los
Símbolos.
Ahora bien, en el ámbito internacional, la aplicación de un
criterio alfabético resulta de gran utilidad al momento de fijar
representantes de varios países.
De acuerdo con el principio que consagra la Regla, los oradores
habrán de pronunciar su discurso de acuerdo al nombre del país que
representan, expresado en el idioma que haya sido declarado como
lengua de la conferencia.
IX
REGLA DE LA IGUALDAD JURIDICA.
Es LA REGLA OPERATIVA CUYO OBJETO CONSISTE EN
RECONOCER A TODOS LOS PAISES DEL MUNDO Y A SUS
REPRESENTANTES PLENA IGUALDAD JURIDICA INTERNACIONAL.
Esta Regla surge de la adaptación operativa en el campo del
Ceremonial de uno de los cinco derechos fundamentales que
actualmente se reconocen a todos los estados que conforman la
comunidad internacional : el de la Igualdad Jurídica.
Los otros cuatro son : el derecho a la Independencia, el derecho
a la Auto conservación, el derecho al Honor y el derecho al Comercio.
Todos estos derechos en conjunto fueron formulados para asegurar la
coexistencia pacífica de los estados dentro de un marco jurídico
interestatal.
En virtud de esta Regla, todos los representantes de países,
empresas o instituciones que participan en cualquier manifestación
pública de carácter oficial en el ámbito de nuestra Administración
Pública, deben ser ordenados según reglas ceremoniales uniformes,
con independencia del poderío económico o político de sus estados.
Al momento de confeccionar un orden de precedencia en el
ámbito de la Administración, pues, habremos de ordenar a todos los
participantes sin tener en cuenta su procedencia.
Lo mismo debe
significar para nosotros un funcionario proveniente de un
central como periférico, rico como pobre, amigo como enemigo.
país
En el caso de los diplomáticos extranjeros deberá tenerse en
cuenta la antigüedad de la presentación de sus cartas credenciales
(embajadores) o de su toma efectiva de funciones (demás funcionarios
diplomáticos extranjeros) .
Cualquier otro criterio de ordenación que no se base en la
igualdad jurídica, va contra los principios más elementales de la
etiqueta oficial internacional.
X. REGLA DEL ALTERNADO.
Es LA REGLA OPERATIVA CUYO OBJETO CONSISTE EN
CONFECCIONAR TANTOS ORIGINALES DE UN DOCUMENTO COMO
SIGNATARIOS DEBAN SUSCRIBIRLO.
Esta Regla, que nosotros hemos dado en llamar de Rotación
Protocolar, tiene por finalidad que todos los firmantes puedan
conservar para sí un original del Tratado, Convenio o Acuerdo que
suscriben ; y que, por otra parte, la rúbrica que estampan luzca
primera en el documento que conservan.
Este es el sistema que por lo común se utiliza en la firma de
Tratados o Convenios internacionales.
Luego de suscribir el documento que en original tiene frente a sí,
el jefe de estado, de gobierno o el funcionario estatal signatario ofrece
a su par extranjero la carpeta ya firmada, quien -a su vez- hace lo
propio con la suya. Ambos estampan su rúbrica debajo de la anterior,
y luego vuelven a intercambiar carpetas.
De esta manera, cada uno conserva y lleva a su país un original
con su firma impuesta en primer lugar.
Asimismo, es de notar que cada signatario conserva el original
que cita su nombre o el de su país en primer lugar.
De hecho,
muchas veces se elimina la mención de los nombres sustituyéndolos por
la denominación de partes contratantes .
XI. REGLA DE LA ANTIGÜEDAD.
Es LA REGLA OPERATIVA CUYO OBJETO CONSISTE EN
ASIGNAR LAS PRECEDENCIAS DE ACUERDO CON UN CRITERIO DE
ANTERIORIDAD TEMPORAL.
En la práctica, es el principio por el cual se reconoce la primacía
a la persona de mayor edad, al funcionario de mayor antigüedad en el
cargo, al oficial castrense más antiguo, y al diplomático extranjero que
haya presentado primero sus cartas credenciales al jefe de estado.
Al igual que la Regla de la Ordenación Alfabética, también la Regla
de la Antigüedad reconoce tres vías para establecer el ordenamiento
protocolar en casos de colisión jerárquica:
a) ANTIGÜEDAD EN EL CARGO O FUNCION: Este es el principio
que hoy en día se aplica internacionalmente para establecer el orden
protocolar de los miembros del Cuerpo Diplomático. Aunque debemos
aclarar que la operatividad práctica de esta Regla reconoce una ligera
modificación respecto de la original. En efecto, ya no se toma en cuenta
la fecha de arribo del diplomático a su país de destino como se hacía en
el siglo XVIII, sino la fecha en que presentó sus cartas credenciales al
jefe de estado.
Por su parte, el Ceremonial Castrense otorga, dentro del mismo
rango, la primacía al oficial más antiguo.
b) ANTIGÜEDAD DE LA EMPRESA, REPARTICION O INSTITUCION:
Por este principio, la precedencia de ejecutivos o funcionarios puede ser
establecida, en caso de colisión jerárquica, por la antigüedad de la
empresa, repartición o institución que representan en un acto, reunión o
ceremonia.
b) ANTIGÜEDAD EN LA VIDA: Es el principio por el cual, en caso de
colisión jerárquica, puede optarse por otorgar mayor precedencia
al ejecutivo o funcionario de mayor edad por sobre su colega más
joven.
XII. REGLA DE LA ANALOGIA.
Es LA REGLA OPERATIVA CUYO OBJETO CONSISTE EN
ASIGNAR, POR SIMILITUD O APROXIMACION JERARQUICA,
LA
POSICION
DE
UN
FUNCIONARIO
QUE NO
SE ENCUENTRA
CONTEMPLADA EN UN ORDEN DE PRECEDENCIAS OFICIALMENTE
ESTABLECIDO.
Esta es, quizás, la Regla Ceremonial que el
Ceremonial debe aplicar con mayor frecuencia.
funcionario
de
En aplicación práctica de la normativa protocolar (sea Decreto,
Reglamento, Acordada o Resolución ) , tal como ocurre con la de
cualquier otra normativa de tipo positivo, suelen surgir situaciones para
las que el sistema no prevé ninguna solución.
De allí que nosotros, también por analogía, denominamos a tales
omisiones de las creaciones positivas en materia protocolar como
lagunas .
Nos hallamos frente a lo que llamamos una laguna protocolar
cuando debemos fijar la precedencia de una persona que no se halla
contemplada en un orden de precedencia establecido.
Existen países cuyos ordenes nacionales de precedencias son tan
minuciosos, que llegan a contemplar hasta las más lejanas
autoridades del último rango municipal.
Existen otros que, si no las contemplan, al menos consagran
un listado lo bastante extenso como para entenderlas comprendidas
entre dos categorías dadas.
Pero por otro lado, existen otros cuyos ordenes de precedencia
son de una vaguedad y cortedad tales, que no queda jerarquía análoga
a la de alguna categoría de las que se hallan contempladas. Sólo deberá
tomarse la precaución de colocarlo por debajo de las últimas,
respetando el principio consuetudinario que consagra que la última
jerarquía creada debe ser ubicada inmediatamente después de la última
de las ya existentes en su mismo rango.
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