La ley de partidos contiene todas las trampas para eludir el control

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Oviedo para ofrecer una conferencias sobre la “Transparencia
como herramienta de política
monetaria”.
–¿Cree usted que es el mejor
momento para hablar sobre
transparencia con la ensalada
de casos de corrupción que hay
abiertos29
enNoviembre,
España?
2014
claro que con más rendición de van mejor, está claro que queda bó en 2012 una amnistía fiscal
PAÍS:
España
FRECUENCIA:
Diario
cuentas, con más
control
del di- mucho por delante.
para regularizar
“activos oculnero público, habría más transpa–¿Piensa usted que algún día tos”, ¿sería posible eso en un
PÁGINAS:
24
O.J.D.:
46797
rencia y se conseguirían mejoras. volverá a ser todo como antes o país como los Estados Unidos?
–Tampoco se muy bien como
–Usted es matemático, ¿le el país cambiará a pesar de saTARIFA:
€ lir del pozo?
E.G.M.: 323000
se hizo eso en España, lo que se
salen las cuentas
para 1107
que Es–Va a cambiar a mejor,SECCIÓN:
España esASTURIAS
que lo que hace Estados Unipaña esquiveÁREA:
pronto315
la crisis?
CM² - 30%
–Hay algunos indicadores que va a ser totalmente diferente. Me dos es cobrar impuestos por todas
nos hacen ser moderadamente imagino que se dejará un poco las rentas globales a todos sus
Sesma: “La ley de partidos
contiene todas las trampas
para eludir el control externo”
La jurista destaca, en el Colegio de
Abogados de Oviedo, la responsabilidad
política en el refuerzo de la supervisión
Oviedo, Marcos PALICIO
La corrupción, que en España
ha adquirido el nivel de “esta pandemia que nos invade”, tiene tratamientos que “no pasan tanto
por reformas normativas como
por dotar de más independencia,
recursos y medios a los organismos e instituciones de control encargadas de perseguir” estas
prácticas. Esa medicación, recetada así en la voz de Begoña Sesma, catedrática de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Oviedo, resume la
sentencia de clausura de las jornadas “Corrupción y transparencia en el manejo de los asuntos
públicos”, quince horas y cuatro
sesiones hasta la de ayer en el
Colegio de Abogados de Oviedo.
Asienten al veredicto, cada cual a
su modo, los ponentes que en la
charla representaban ayer a organismos encargados justo de la supervisión y la persecución del
fraude: Daniel Faura, presidente
del Colegio de Censores Jurados
de Cuentas de Cataluña; Víctor
Leiva, capitán de la Policía Judicial de la Guardia Civil, y Dámaso Colunga, comisario jefe de la
Policía Nacional en Gijón.
Moderada por Antonio Arias,
síndico de la Sindicatura de
Cuentas del Principado, la mesa
pintó un panorama apocalíptico
con extensiones enormes en el
“campo de mejora” y muchos
ojos puestos encima del poder
Por la izquierda, Begoña Sesma, Antonio Arias, Víctor Leiva, Daniel Faura y
Dámaso Colunga. | LUISMA MURIAS
político. Al abrir el fuego, Sesma
pasó revista a un país donde la
“ley de financiación de partidos
contiene todas las trampas y agujeros posibles para hacer ineficaz
el control externo”, donde la nueva norma de transparencia todavía no está, aunque se la espera, y
la opacidad gana mientras tanto
cada vez más terreno en el manejo de los asuntos públicos. Sostiene Sesma que “urge una reforma
de raíz” de los organismos de
control y apunta al Tribunal de
Cuentas, a las sindicaturas, a “su
composición excesivamente politizada” y al estrecho margen para mejorar y avanzar que le otorga el poder político desde que
“las Cortes, y por extensión los
partidos, no les proporcionan los
medios y recursos que necesitarían para hacerlo”.
Tiene la corrupción la capacidad de adoptar muchas formas
diferentes y hasta de pasar desapercibida. Y “el despilfarro es
también”, ejemplifica, “una forma de corrupción, una práctica
quizá menos visible y de menor
–¿Le dijo alguna vez eso de
que hay que comer de todo, pero en plato pequeño?
–(Risas) Por supuesto. Me dijo eso y otros muchos consejos,
como por ejemplo que el conocimiento es una satisfacción para
uno mismo y para los demás y
que hay que divulgarlo.
impacto social, pero no por eso
menos dañina”.
Daniel Faura estira esa línea
argumental asegurando que los
mecanismos de control “necesitan recursos” y que “si no los tienen es porque no nos lo creemos”. Que su sentimiento es de
“vergüenza” al escuchar ahora
que se obligará a los partidos a
publicar sus cuentas, cuando esa
imposición rige para las empresas “desde 1989”.
La persecución del corrupto ha
avivado los sentidos de las fuerzas de seguridad. Se lo dicen los
datos al capitán Leiva. Los detenidos e imputados por estos delitos fueron 253 en 2012 y ya son
516 antes de cerrar este año, pero
sobre todo ha crecido, al decir del
comisario Colunga, “la sensibilidad de los ciudadanos ante la corrupción, los umbrales de tolerancia”. Y aunque “los responsables públicos parece que siguen
sordos al mensaje”, él mantiene
la demanda de una reforma que
agilice los procesos judiciales y
lamenta otra politización, la de la
Policía. “El 90 por ciento de los
altos cargos son relevados con cada cambio de Gobierno”, afirma.
“Me gustaría una normativa que
lo impidiese”.
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