“Estudio sobre las consecuencias para la flota española, del

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“Estudio sobre las consecuencias para la flota española, del
arrastre en los ecosistemas de fondos marinos en aguas
internacionales”
Licitación concedida tras concurso público de la Secretaría General de Pesca Marítima
convocado en 2006.
Descripción:
El objetivo del estudio consistió en elaborar un informe recopilatorio de los datos
existentes sobre las pesquerías de arrastre efectuadas sobre montañas submarinas y las
consecuencias que estas han tenido sobre las poblaciones objetivo y sobre estos
ecosistemas.
Tareas efectuadas:
Se siguieron los puntos del Pliego de Prescripciones Técnicas:
1. Antecedentes e información sobre los efectos de la pesca de arrastres en
montañas submarinas, haciendo hincapié en las diferencias que existen entre este
tipo de actividad y la actividad que tradicionalmente lleva a cabo la flota
española de gran altura, documentado bibliográficamente.
2. Últimas evaluaciones sobre el estado de los recursos, en aquellos casos en que
exista este tipo de información, ya sean evaluaciones analíticas, modelos de
producción, o series de campañas.
3. Descripción de las pesquerías llevadas a cabo por los principales países que
realizan este tipo de actividad.
4. Conclusiones.
Pesquerías de profundidad:
Según la conferencia de la Deep Sea 2003, son las que tienen lugar más allá del talud
continental y a profundidades superiores a 200m. Otra definiciones como la del Consejo
Internacional para la Exploración del Mar, considera pesquerías de profundidad a las
que se realizan a profundidades por encima de los 400m (ICES, 2003). En este estudio
se han considerado, entre otras, las siguientes pesquerías:
Pacífico Suroccidental, con participación fundamentalmente de flotas
pertenecientes a Nueva Zelanda y Australia, dirigidas al reloj anaranjado, oreos
y merluza de cola azul.
Pacífico Septentrional, donde la principal pesquería es la del bacalao negro.
Atlántico y Pacífico con pesquerías dirigidas al género Sebastes.
Atlántico nordeste, donde se desarrollan pesquerías por parte de diversos países
(entre ellos España), dirigidas a tomasas, maruca azul, brótola, reloj anaranjado,
granadero, pez sable negro y tiburones de profundidad.
Atlántico noroeste, donde se pesca gallineta, fletán negro y raya.
Atlántico sudoccidental, donde las especies objetivo son merluza y pota.
Atlántico Sureste, donde existe una pesquería que tiene como objetivo el reloj
anaranjado.
Índico Sudoccidental, donde existe una pesquería dirigida al reloj anaranjado y
al alfonsino.
Océano Antártico, donde la principal especie de profundidad, es la merluza
negra.
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“Estudio sobre las consecuencias para la flota española, del
arrastre en los ecosistemas de fondos marinos en aguas
internacionales”
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arrastre en los ecosistemas de fondos marinos en aguas
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Conclusiones:
Después de profundizar en el estudio y en el conocimiento de las pesquerías de arrastre
de fondo en aguas de alta mar, se pueden extraer las siguientes conclusiones:
La flota española de arrastre de fondo que faena en aguas internacionales, no
realiza actividades sobre ecosistemas situados en montañas submarinas.
Salvo en el Atlántico Suroccidental, la flota española de arrastre de fondo que
faena en aguas internacionales, lo hace siempre bajo la competencia de
Organizaciones Regionales de Pesca (ORPs) con capacidad para regular las
pesquerías de fondo. Este es el caso de las actividades pesqueras que desarrollan
en aguas internacionales del Atlántico Noroeste (NAFO), del Atlántico Noreste
(NEAFC), del Atlántico Sureste (SEAFO) y del Océano Antártico (CCMLR).
En la actualidad, en los casos citados en el anterior punto 2, las ORPs
concernidas establecen medidas y normas de regulación sobre los artes y
aparejos de pesca, para evitar prácticas pesqueras destructivas de los ecosistemas
marinos vulnerables.
En el caso de las aguas internacionales del Atlántico Suroccidental, donde por el
momento no se ha constituido una Organización Regional de Pesca (que desde
aquí se apoya), la zona de pesca de alta mar donde faena la flota española de
arrastre de fondo, se caracteriza por tener una pendiente muy suave de
plataforma hasta el talud, con fondos arenosos y fango-arenosos y ausencia
absoluta de montañas submarinas.
Las principales diferencias entre el arrastre en los ecosistemas marinos de aguas
internacionales y la actividad tradicional de la flota española de gran altura son
las siguientes:
Las flotas internacionales de arrastre de profundidad (principalmente de
Nueva Zelanda, Australia, antigua URSS, Rusia, Japón, etc.) que han
faenado o faenan actualmente en zonas de alta mar del Índico y Pacífico,
tienen especial incidencia sobre especies que se agregan en torno a
montañas submarinas y sobre los ecosistemas sensibles y/o vulnerables
asociados a las mismas.
De estos dos océanos, la flota española de gran altura, sólo realizó una
campaña experimental en zonas muy concretas del Índico Sudoccidental,
siendo la especie objetivo el reloj anaranjado.
La flota española de gran altura faena de forma prácticamente exclusiva
en aguas del Atlántico, fundamentalmente en el Atlántico Norte y
Suroeste, y únicamente ha tenido actividades muy esporádicas, siempre
bajo el sistema de acciones piloto de pesca experimental, en el Atlántico
Sureste y en la Dorsal Centro Atlántica.
En el Atlántico Norte, faena en las zonas de aguas internacionales del
Atlántico Noroccidental y Nororiental, que están reguladas por NAFO y
NEAFC.
La zona de alta mar del Atlántico Noroccidental en la que faena la flota
española de gran altura (nariz y cola del Gran Banco y Flemish Cap) se
caracteriza por la inexistencia de montañas submarinas. En esta zona, la
flota española faena en la zona del talud, con una abundancia reducida de
ecosistemas vulnerables o sensibles.
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“Estudio sobre las consecuencias para la flota española, del
arrastre en los ecosistemas de fondos marinos en aguas
internacionales”
La zona de aguas internacionales del Atlántico Suroeste en las que faena
la flota española de gran altura, no está bajo la jurisdicción de ninguna
ORP.
La zona de alta mar del Atlántico Suroccidental en la que faena la flota
española de gran altura, como se señalaba antes, se caracteriza por una
pendiente muy suave de la plataforma hasta el talud, con fondos arenosos
y fago-arenosos y ausencia absoluta de montañas submarinas.
Las pesquerías de la flota española de gran altura en aguas
internacionales del Atlántico Suroccidental, están dirigidas a especies
que no son consideradas de profundidad (la presencia de merluza negar
en la zona accesible al arrastre de fondo es irrelevante, y las capturas de
granadero son muy reducidas).
La única de las zonas en que faena habitualmente la flota española de
gran altura, con existencia de ecosistemas vulnerables o sensibles, es la
de Hatton Bank, en donde faenan también flotas de otros países
europeos. En dicha zona, la Organización Regional de Pesca competente,
la NEAFC, viene estableciendo medidas de regulación, tanto de
conservación como de gestión, incluida la prohibición de pesca, con el
fin de evitar el deterioro de ecosistemas de profundidad vulnerable a las
artes de pesca, haciéndolo siempre caso por caso y sobre una base
científica.
En definitiva, la conclusión final que se pudo extraer es la de que la flota
congeladora española que faena en aguas de alta mar mediante artes de arrastre
de fondo, salvo en zonas de la plataforma patagónica, lo hace siempre en zonas
de pesca que están bajo la regulación de alguna Organización Regional de Pesca
con competencias para establecer medidas de conservación y gestión orientadas
a evitar consecuencias adversas sobre los ecosistemas de fondo vulnerables. En
el Atlántico Suroccidental, la zona de pesca donde faena la flota española, se
caracteriza por la ausencia absoluta de montañas submarinas.
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