La taberna; Émile Zola

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La Taberna
Èmile Zola de Manet
(1877)
Tema: La Taberna es un estudio psicológico de las consecuencias del alcoholismo y la prostitución que
termina en la devastadora muerte de varios personajes, quienes no resistieron la carga de los arriendos de la
vida
Idea Central: La taberna es el lugar donde los personajes van a ahogar su desesperación en el alcohol.
Gervasia, que desde joven es la amante de Lantier, de quién ha tenido dos hijos, se establece en París. El
trabajo de lavandera le permite incluso algunas economías; pero Lantier, indolente y atraído por nuevos
amores, la abandona. Gervasia conoce al obrero Coupeau y se casa con él, pero Coupeau es víctima de un
accidente laboral y los ahorros de la mujer son empleados en curarlo. Copeau sale abatido de la larga
enfermedad y se da a la bebida. Gervasia se encuentra exhausta, sin fe, iniciándose una degradación sin
límites que termina en la muerte
Personajes:
Principales
Gervasia
Lantier
Coupeau
Naná
Virginia
Gouget
Fam. Lorilleux
Clemencia
Secundarios
Sra. Boche
Adela
Sra. Putois
Zouzou
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Bec−Salé
Fam. Gouget
Sra. Bijard
Mamá Coupeau
Ambientales
mozo Carlos
Víctor
Sr. Madinier
Sra. Fauconnier
Mes−Bottes
Sr. Poisson
Sr. Boche
Sra. Remanjour
Argumento:
Introducción
Capítulo I
Es la historia de una mujer llamada Gervasia, una mujer decente, rubia y muy bonita, quien vivía en París con
Lantier, su amante, con quien tenía dos hijos: Esteban y Claudio, de 4 y 7 años, aproximadamente. Uno de
esos días, Lantier no llegó a la casa. Gervasia lo esperó toda la noche, pensando en que se habría ido con
Adela, la hija de unos vecinos que tenían, hasta que llegó en la mañana siguiente, borracho y cansado,
diciendo que había trabajado toda la noche. Gervasia lo recibió muy bien, pero él sólo la mandó a lavar la ropa
Gervasia estaba en la lavandería con sus vestimentas, platicando con la Sra. Boche, una mujer honrada y muy
amiga suya, cuando vieron que llegó Virginia; fue muy raro verla ahí con una sola falda para lavar porque,
siendo la hermana de Adela, Virginia era una muchacha un poco arrogante y siempre con un aire de
superioridad sobre los demás, muy guapa, alta y morena. Gervasia no le dio importancia a la llegada de esta
mujer, porque ella solo se ocupaba de su ropa y de la plática que tenía con la Sra. Boche. En uno de esos
momentos, llegaron Esteban y Claudio a la lavandería buscando a Gervasia para darle las llaves de la casa.
Gervasia no sabía por qué se las habían llevado, pero ellos dijeron que Lantier, su padre, se las había dado
para llevárselas a ella, porque se había ido de la casa. Gervasia no comprendía y comenzó a lamentarse.
Virginia, quien había visto lo sucedido empezó a mofarse de lo que le había sucedido y empezó a insultarla
con comentarios de que su hermana, Adela, había estado siempre con Lantier. Cuando Gervasia escuchó eso,
no pudo sostenerse y le lanzó una cubeta de agua y empezaron una pelea extraordinaria desahogándose con
insultos que tenían como tema principal la huída de Lantier con Adela. Virginia terminó en el suelo, sangrada
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y totalmente desnuda, recogió su falda y se fue intentando cubrirse con ella. Gervasia sólo se fue a su casa con
sus hijos, pensando por qué se habría ido con Adela. Se contaba que Virginia había dejado la ciudad después
de lo que tuvieron
Capítulo II
Gervasia, después del trabajo de lavandería, iba a La Taberna a descansar y descargar sus penas, hasta que un
día conoció a Coupeau. Él era un plomero con muy buena reputación y pretendía a Gervasia; él siempre le
decía que huyera con él con sus dos pequeños hijos, pero Gervasia siempre le negaba. Se hicieron muy buenos
amigos y un día Coupeau le propuso matrimonio a Gervasia y le dijo que la iba hacer muy feliz y no le iba
faltar nada. Gervasia pensó que era lo mejor y aceptó. Para comenzar su compromiso, Gervasia fue a conocer
a la familia de Coupeau, la familia Lorilleux. Ellos trabajaban haciendo cadenas de oro. Coupeau la llevó al
edificio en donde trabajaban y residían. Ellos vivían hasta el penúltimo piso, el número 6. Al momento de
entrar a la casa, los Lorilleux fueron muy groseros con Gervasia; Coupeau se enojó al ver que no daban
importancia a la mujer que sería su futura esposa, pero eso no le importó después. Gervasia estaba un poco
triste, porque pensaba que eso no traería la felicidad pero, después de todo, intentó olvidarse de ellos
Capítulo III
Gervasia y Coupeau hicieron su boda en un jardín, en el que el sacerdote sólo daría la misa. Como no eran tan
adinerados, tuvieron que pedir préstamos para efectuar su matrimonio, pero todo estuvo bien organizado.
Invitaron a amigos y conocidos; entre ellos, la Sra. Boche, la Sra. Bijard, el Sr. Madinier, la Sra. Fauconnier,
la Fam. Lorilleux,
Mes−Bottes, la Sra. Remanjour, etc
Después de la ceremonia de matrimonio, tenían que esperar a que dieran las 6 para poder ir la cena y la fiesta
pero, cuando estaban decidiendo qué hacer, empezó a llover a cántaros. Fueron, en fila, al museo del Sr.
Madinier, en el que se perdieron y recorrieron varias veces. Después fueron a una loma en la que se veía todo
París, pero tuvieron varios conflictos porque unos estaban cansados, otros querían comer y otros reñían
porque no veían los lugares que deseaban. Bajaron y esperaron en otro montículo a que diera la hora de irse.
Cuando dieron las 6, llegaron a La Taberna y se les dio de cenar y empezaron a platicar de su vida. Al
terminar la boda, Gervasia y Coupeau tuvieron su noche en un apartamento; Esteban y Claudio fueron con la
Sra. Boche. Después hablaron de cambiar de domicilio a un lugar en donde se olvidaran de la vida que
Gervasia había tenido con Lantier y, aunque a Coupeau no le importaba hacer el cambio de hogar por esa
razón, aceptó su proposición
Capítulo IV
Coupeau encontró una residencia, cerca de la casa de los Lorilleux, en una calle llamada Goutte d'Or, pero
todavía necesitaban pagarla, por lo que aún estaban ahorrando. Al cabo de 1 año, aproximadamente, Gervasia
tuvo a la hija de Coupeau a la que llamaron Naná. Gervasia empezó a buscar trabajo cerca de donde iban a
vivir y encontró una tienda, a la que convertiría en lavandería. El dueño de la tienda era un hombre muy
gallardo, llamado Gouget, a quien llamó la atención de Gervasia. Gouget era un herrero que vivía próximo a
la tienda y trabajaba en una industria en la que era muy reconocido. Al venderle la tienda, Gouget le facilitó su
compra con una oferta, a la que Gervasia estuvo muy agradecida, lo que acrecentó su amistad con él
Capítulo V
Al estar en la tienda y trabajar con los demás, Gervasia conoció a sus nuevos vecinos, entre los cuales estaban
Clemencia y la Sra. Putois, oficialas y lavanderas del edificio en el que vivía; la Sra. Bijard y la Sra. Boche, a
quienes conocía desde hace tiempo y tenían muy buenas amistades; a Gouget, el herrero antes mencionado,
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etc. Como La Taberna seguía estando cercana a su nueva casa, Coupeau seguía asistiendo, cada vez con más
frecuencia, después del trabajo, y siempre regresaba ebrio con Gervasia. Clemencia era una mujer joven y
soltera muy hermosa; blanca, delgada, cabello rojizo y cara de pequeña, y la Sra. Bijard era una mujer honrada
y también bonita, pero un poco menos que Clemencia; eran muy buenas aliadas, una de la otra. El problema
que tenía Clemencia era que era muy indecente y a sus compañeras no les gustaba; cuando hacía mucho calor
se quitaba la ropa y sólo lavaba con su falda. Uno de esos días, Coupeau llegó borracho con Gervasia a la
lavandería y notó que Clemencia era muy linda. Coupeau siempre, después del trabajo, llegaba a la lavandería
para ver a Clemencia, pero a ella no le agradaba tanto la idea de estar con Coupeau cuando no estaba sobrio;
aún así, siempre terminaba yéndose con él. Gervasia fue a visitar a los Lorilleux, sabiendo que no era muy
aceptada por ellos, y les pidió un pequeño préstamo para poder terminar de pagar los gastos de la boda de
hace 2 años. Ellos la rechazaron y no se resistieron de decirle que no les agradaba. Gervasia también les dijo
que a ella no les caía bien, pero que solo iba porque Coupeau se lo había pedido. Tuvieron una fuerte
discusión y terminaron por odiarse cada vez más
Días después, Gervasia tuvo que trabajar aún más para poder llevar más dinero para la familia, porque lo que
llevaba Coupeau no era suficiente para cubrir todos los gastos y los préstamos que habían pedido
Nudo
Capítulo VI
Gervasia no había olvidado a Gouget, el herrero, y lo iba a visitar casi todos los días, porque él la había
ayudado mucho económicamente. En una visita, Gouget le enseñó su trabajo: la industria de metal. Le
presentó a sus dos mejores amigos, Bec−Salé y Zouzou, que fueron quienes la recibieron cuando llegó a la
puerta. Comenzaron a jugar a ver quién podía hacer el mejor trabajo, pero siempre ganaba Gouget. A Gervasia
le agradaba la vida que llevaba Gouget y le empezaba a llamar más la atención
Otro día, cuando estaba en su tienda de lavandería, vislumbró a lo lejos a Virginia; había vuelto a aparecerse
por París. Virginia también la vio a ella; Gervasia pensó que iba continuar su disputa, pero Virginia la saludó
como si nada. Llegó a la tienda y se presentó como la Sra. Poisson, a lo que Gervasia le respondió como la
Sra. Coupeau. Clemencia y la Sra. Putois también se presentaron ante ella y también les agradó. Virginia y
Clemencia se habían hecho buenas amigas, junto con la Sra. Putois y Gervasia, aunque Virginia trataba a
Gervasia como si la conociera desde hace mucho tiempo, hasta tocando temas como los de sus hijos y de hasta
su hermana Adela.
En una ocasión, Virginia le comentó a Gervasia que Lantier había terminado con su hermana y que la había
dejado; Gervasia, cada vez que escuchaba el nombre de Lantier, sentía algo en el estómago que la enmudecía,
pero no le importaba. Virginia y Gervasia continuaban comentando de esas cuestiones casi sin interés
Algo que preocupaba mucho a los vecinos del edificio era que los Sres. Bijard siempre peleaban y la Sra.
Bijard era golpeada fuertemente, así como a su hija Laila, pero no tenía el valor de dejar a su esposo
Por otro lado, algo que Gervasia no sabía, era que Lantier había vuelto y vivía cerca de su casa
Capítulo VII
El 27 de Junio fue el santo de Gervasia. Ella y Coupeau prepararon una gran cena a la que invitaron a todo el
vecindario. Ellos querían celebrar ese acontecimiento, pero sabían que no tenían suficiente dinero, así que
tuvieron que pedir aún más. La comida fue un éxito y todos fueron muy agradables. Tiempo después, la Sra.
Boche estaba cuidando a Naná pero, al ver que estaba jugando `sucio' con su hijo Víctor, le reclamó a
Gervasia por los modales de su hija y porque estaba pervirtiendo a su hijo, en un estilo muy particular,
jugando a los esposos. Gervasia y la Sra. Boche estuvieron peleadas por un tiempo, pero termina cuando
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Coupeau tuvo un accidente en su trabajo, cuando la Sra. Boche la ayudó
Otro de los días en que Gervasia estaba en la lavandería, llegó Lantier a visitarla. Ella estaba sorprendida de
verlo ahí, pero lo trato como una persona más, así como había tratado a Virginia cuando había llegado; Lantier
hizo lo mismo
Capítulo VIII
Coupeau y Lantier se convirtieron en muy buenos amigos, siempre juntos y salían a todos lados. Frecuentaban
más en La Taberna y siempre llegaban ebrios a casa de Gervasia, pero ella los recibía como a familiares.
Lantier iba mucho con Gervasia y Coupeau, iba a comer, salía con ellos, les ayudaba en las tareas de la casa,
etc. Gervasia y Gouget seguían saliendo también y, un día, Gouget le propuso a Gervasia que huyera con él
con los argumentos de que la haría feliz y ya no tendría que pedir más dinero, pero Gervasia le negó porque
tenía a sus hijos y no los podía dejar así como así; Gouget respetó su decisión, pero le siguió insistiendo.
Lantier tampoco desaprovechó su oportunidad de volver con Gervasia, entonces él también le propuso irse
con él, porque había tenido otro trabajo y podía tratarla mejor
Gervasia pensó más la oferta de Lantier, pero también quería estar con Coupeau; lo aceptaba aunque fuera un
borracho y no llevara dinero. Lantier la pudo convencer de volver con él pero, en lugar de irse y viendo que
Coupeau llegaba tarde, terminaba Lantier en casa de Gervasia teniendo relaciones. Ellos no se daban cuenta
que Naná se permanecía en la casa, pero ella no hacía ruido, sino que sólo los espiaba, por gusto
Capítulo IX
La gente se había enterado de lo que había entre Lantier y Gervasia, y ya no le tenían tanta confianza como
antes. Gervasia sí sabía de eso, le dijo a Lantier e intentó no verlo más, pero no pudo porque era buen amigo
de Coupeau y era invitado muchas veces a su casa, así que no pudo librarse de él
Gervasia se enteró que Gouget había enfermado, no muy grave pero estaba enfermo. Como ella siempre le
llevaba su ropa personalmente, fue a visitarlo. La familia de Gouget no le agradaba Gervasia y no la
recibieron tan amable como ella esperaba, pero eso no le importó. Gouget la albergó muy amable. Gervasia
llevaba dinero para poder pagarle un poco de lo que le debía, pero Gouget le perdonó sus deudas y le dijo que,
con el simple hecho de que haya ido a verlo, se sentía mejor. Gervasia se alegró mucho al oír eso y cada vez
lo trataba mejor; se había dado cuenta que Gouget era una persona muy especial y que no era fácil de
encontrar a alguien como él, también que Lantier era mejor que Coupeau y que había sido un error dejarlo por
Coupeau, pero ya no había remedio
Cuando menos se lo esperaban, Mamá Coupeau, la única que apreciaba a Gervasia y vivía en su casa, murió.
Coupeau se puso muy mal; se deprimió demasiado. Todo el vecindario le dio el pésame a la familia. Se hizo el
velorio, misa y todo. Pasaron por una desánimo muy grande, que empezó a hundir la posición social de la
familia; Coupeau ya no iba al trabajo y cada vez tomaba más alcohol. Gervasia, por lo mismo, tuvo que
trabajar más que antes. Después del velorio, Naná obtuvo más atención de parte de los vecinos y, al estar tan
interesada en que los demás la lisonjeen, aprovechó para lucir su cuerpo y su persona
Capítulo X
Por la crisis económica que empezaron a pasar, tuvieron que cambiar de apartamento al piso más alto del
edificio y eran más pobres aún. Naná tenía que ponerle cosas a su ropa para que la gente no viera la necesidad
de comprar más. En la familia hubieron muchos problemas, en especial con Gervasia y Naná; Gervasia
regañaba a Naná por seguir con sus `juegos' con Víctor, el hijo de los Sres. Boche, Naná le gritaba y respondía
a Gervasia porque no le gustaba cómo se estaba comportando con los demás hombres. En fin, eran peleas
entre mujeres. Aparte de las peleas que tenían las dos mujeres, Gervasia se enojaba mucho porque Coupeau
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nunca llevaba comida ni dinero para la familia y ella era la que se mataba todos los días para sostenerlos
Capítulo XI
Los chismes en el vecindario no terminaban: Virginia y Lantier formaban ya una nueva pareja. La verdad, a
Gervasia no le importaba tanto, porque ella ya no sentía nada en lo absoluto por Lantier
Naná ya era mayor de edad, pero seguía dependiendo de sus padres. Aún así, era muy independiente y
rebelde; huía de su casa y se iba con cualquier hombre de la calle, lo que molestaba mucho a Gervasia
Lo de Virginia y Lantier no duró mucho, peleaban mucho y terminaron rápido. Naná era muy coqueta y
Lantier empezaba a fijarse en ella. A Naná le gustaba ser admirada o adulada por los hombres, así que no le
importaba que Lantier tratara de seducirla; sólo lo provocaba
Desenlace
Capítulo XII
Como seguían teniendo crisis económicas y Coupeau siempre llegaba borracho y sin dinero, la familia se fue
haciendo más pobre cada vez. Gervasia tuvo que ir con los Lorilleux a pedirles algo de dinero, después de
todas las peleas que habían tenido, pero ellos la rechazaron, la insultaron y la corrieron de su casa. Gervasia ya
no sabía qué hacer y lo único que se le ocurría era reclamarle a Coupeau; ella le decía que lo dejaría solo si no
ayudaba con los gastos familiares, pero Coupeau sí la quería. De todos modos, no podía hacer nada por ser tan
alcohólico
Al no tener nada más que hacer, Gervasia se dedicó a la prostitución, pues era el único oficio que una mujer
necesitada podía hacer
Un día en que Gervasia caminaba por la calle, se encontró con Gouget cuando iba en su caballo. Gervasia le
pidió que la ayudara. Gouget le dijo que él daría todo por ella y le dijo que él la amaba y que quería que se
fuera con él; Gervasia le dijo que ella también lo amaba y que estaba dispuesta a irse con él, pero que todavía
no estaba lista para eso. Gouget entendió lo que decía, pero de todos modos la ayudó con un poco de comida y
dinero
Gervasia se sentía muy mal por rechazar la oferta de Gouget; no podía dejar a Coupeau y a Naná solos y sin
recursos. Naná se hartó de la situación por la que estaban pasando y se fue a vivir con un tío que tenía.
Gervasia no podía hacer nada más que ir pidiendo a conocidos e intentando conseguir préstamos
Capítulo XIII
Coupeau enfermó gravemente por un accidente que tuvo en una reunión con Lantier en La Taberna; Lantier
hizo que bebiera mucha aguardiente el mismo día y se intoxicó. Estaba muy mal de salud y estuvo internado
en el hospital mucho tiempo. Gervasia vendió todo para que Coupeau tuviera las mejores atenciones, pues
pensaba que después de que saliera tendría más ganas de trabajar y de salir adelante. Pero eso no sucedió. La
enfermedad que le dio a Coupeau por el alcohol empeoró a tal grado de causarle la muerte. Gervasia pasó por
una pobreza extrema; en esos momentos, estaba completamente sola, mendigando por las calles y
arrastrándose con cualquier persona que se viera dispuesta a ayudarla. A los pocos días de la muerte de
Coupeau, Gervasia murió en la calle en donde vivía antiguamente, Goutte d'Or. El tío, con quien se hospedaba
Naná, se enteró de la muerte de Gervasia y fue quien ayudó a sepultar a Gervasia junto con Coupeau, con una
última frase: descansa, querida mía
Valores:
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En nuestra opinión, los únicos valores que este libro contiene son de precaución misma; el no protegerse o
dejarse llevar por el alcohol, siempre termina con malas consecuencias, las que algunas personas tal vez no
puedan afrontar
Conclusión − Interpretación:
Según el equipo que hemos trabajado en este ensayo, este trabajo deja mucho que desear acerca de la vida.
Asimismo, alienta a los lectores a seguir el buen camino y, en un comentario en particular, Gervasia y
Coupeau dan la muestra de lo que no se debe hacer o de lo que se debe aprovechar en la vida
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