TECNOLOGIA DEL EMPAQUE Y CONSERVACION DE LA UVA DE MESA. Ing. Agr. Gabriela Calvo I- INTRODUCCION Hoy en día, prolongar la vida útil de frutas y hortalizas tras la recolección adquiere suma importancia. Para lograrlo, se requiere conocer ampliamente las causas de pérdidas durante el almacenamiento y la forma de minimizarlas. La calidad de la fruta a conservar es determinante como punto de partida de toda buena conservación. A diferencia de otros frutos como la manzana, o la pera, la uva no continúa madurando después de la cosecha. Esto se debe a que este fruto no posee almidón que pueda transformarse en azúcar y a que es un fruto no climatérico, es decir su tasa respiratoria continúa descendiendo después de la cosecha y no sufre un alza repentina como en los climatéricos ; que si siguen madurando después de cosechados. Es por ello que las características que hacen a la calidad como: color, sabor, aroma, textura, etc, deben encontrarse en estado óptimo al momento de la cosecha, ya que no solo no pueden esperarse cambios favorables, sino que aún bajo condiciones ideales de almacenamiento, estos implican un deterioro gradual de estas cualidades. Por lo tanto es evidente que la buena calidad después del almacenamiento depende fundamentalmente de almacenar un fruto de buena calidad, cosechado en un estado de madurez óptima. II- MADUREZ Para determinar la madurez óptima de las uvas de mesa que se han de almacenar, deben tomarse en cuenta ciertos criterios, cuyos requerimientos mínimos varían con la variedad y la región de producción. a) Contenido de azúcar: Algunos autores consideran que la madurez mínima para cosechar se basa casi íntegramente sobre el contenido de sólidos solubles. b) Acidez: Hay quienes sostienen que la cantidad de acidez titulable, o mejor aún la relación azúcar:ácido es mejor índice que los sólidos solubles por sí solos, sugiriendo relaciones óptimas para cada variedad. c)Color del fruto y del tallo: En los cultivares de baya coloreada, existe un requerimiento mínimo de color y está basado en el porcentaje de bayas en un racimo que muestran un mínimo de cobertura e intensidad de color. Al madurar las uvas, el color de los tallos cambia de verde hoja a un verde pálido o pajizo, y en algunas variedades se forma en la base del tallo una porción leñosa que se asemeja a la caña. d)Desarrollo del sabor característico de la variedad ¡Error!Marcador no definido. Influencia de la madurez sobre la calidad del almacenamiento. Al efectuar cosechas muy inmaduras, no solo no se cuenta con el porcentaje de sólidos solubles óptimo, lo que va a repercutir en el sabor, sino que incluso, algunos azúcares disminuyen durante la postcosecha al ser utilizados como sustrato de la respiración. Al cosechar la uva en un estado de madurez adecuado puede lograrse un almacenamiento más exitoso, ya que la uva madura resiste mejor el proceso, dado que las celulas de la piel están más cutinizadas y lignificadas por lo que la evaporación es menor. Lo mismo ocurre con el escobajo, que al estar más maduro y lignificado resiste mejor la pérdida de agua. Bajo estas condiciones la respiración es también menos intensa, lo que reduce toda actividad metabólica en el racimo, retardando el envejecimiento. Se ha observado que el ritmo respiratorio en uvas var. Mataro era 1½ mayor en el fruto verde que en el maduro y firme. Los tallos maduros también se encuentran menos expuestos a roturas y ataque de mohos. La firmeza del pedúnculo de los tallos maduros reduce el desprendimiento de las uvas del racimo. Existen algunos desórdenes fisiológicos que tienen al parecer estrecha relación con el estado de madurez a cosecha. En la variedad Sultanina por ejemplo, el pardeamiento del grano es más frecuente en uvas inmaduras. También se ha observado que las uvas inmaduras son más susceptibles a los daños por SO2 o blanqueamiento, y partidura de granos. Cuando se cosechan uvas en estado de sobremadurez, aumentan los daños por pardeamiento interno, y aumenta la predisposición de las uvas a otros desórdenes como el escaldado y el desgrane. Factores que afectan la calidad de la uva a almacenar. Las condiciones bajo las cuales se desarrolla el parronal y su manejo durante la estación de crecimiento van a influir notablemente en la calidad de la uva de mesa y en los problemas que esta pueda presentar de la cosecha en adelante. A continuación se detallan brevemente alguno de los factores que intervienen: 1- Producción 2- Condiciones climáticas 3- Disponibilidad de agua 4- Nutrición 5- Factores culturales 6- Cultivar ¡Error!Marcador no definido. 1- Producción: Cuando hay un exeso de producción, los racimos generalmente presentan condiciones organolépticas intermedias y por lo tanto merma su aptitud postcosecha. Esta fruta tiende a ser muy irregular, especialmente en el tamaño del grano y en la forma del racimo. Un exeso de carga conlleva la tendencia de producir racimos y granos chicos. La duración del período de almacenamiento y la forma como el racimo resiste este proceso, se ve perjudicada. La sobreproducción incide asimismo en la formación de un escobajo más debil y con mayor tendencia a la deshidratación. Racimos compactos, no densos y de tamaño moderado, con bayas de piel gruesa y pedúnculos gruesos y robustos presentan mejores condiciones para mantener la calidad durante la conservación. 2- Condiciones climáticas: En general las condiciones calurosas son favorables para el buen desarrollo y maduración de la uva de mesa. Sin embargo si justamente antes o durante la cosecha ocurre un período excesivamente caluroso, puede producirse una baja importante en la firmeza y resitencia de la baya. 3- Disponibilidad de agua: Un déficit de agua en la planta antes o durante la cosecha (que puede producirse como consecuencia de un período caluroso), puede acarrear una fuerte tendencia al desgrane. Asimismo, un exceso de agua durante el período de maduración puede conducir a un ataque posterior de Botrytis. 4- Nutrición: El elemento que tiene una relación más estrecha tanto con la producción como en la calidad de la uva es el nitrógeno. La deficiencia de este elemento produce un escaso desarrollo de la vid, baja producción y abundante daño de sol en los racimos. Por el contrario, una excesiva disponibilidad, produce un crecimiento vegetativo muy exuberante y en muchos casos, una baja importante en la producción de fruta, lo que provoca problemas en la calidad de la uva. Entre ellos una mayor tendencia al desgrane, una mayor incidencia de pudriciones y una menor calidad de postcosecha. La maduración de la uva también se ve afectada al bajar el dulzor y en muchos casos el color del grano y al producirse un atraso en la época de cosecha de la variedad. Otro de los problemas nutricionales que puede afectar la calidad de la uva de mesa es la deficiencia de potasio. Este elemento, de gran importancia en la elaboración y traslocación de azúcares, al estar deficitario reduce el tamaño de los racimos y de las bayas. También es necesario llamar la atención sobre algunos problemas que puede ocasionar el exceso de ácido giberélico; como la producción de racimos muy apretados, con tendencia a la partidura de granos y al desgrane. 5- Factores culturales: Factores como el tipo de suelo, el riego, el clon y portainjerto, la poda y el raleo, el programa de pulverizaciones seguido, etc, ejercen una importante influencia en el mantenimiento de la calidad de la uva. 6- Cultivar: Los cultivares tiene distintos potenciales de almacenamiento. Por ejemplo, el principal cultivar en California es Sultanina (Thompson Seedless), que es apta para almacenarse por períodos relativamente cortos (1-3 meses). Lo mismo ocurre con Moscatel (1- 1½ meses). Otros cultivares como Almería o Ribier (A.Lavallée) tienen un potencial de almacenamiento intermedio (3-5 meses). La variedad Emperor puede almacenarse 5-6 meses. Estos datos son ejemplos ¡Error!Marcador no definido. citados por la bibliografía existente. En general, las variedades que se conservan mal tiene un ritmo más elevado de respiración que las que se conservan mejor en almacenamiento. Ej: Sultanina, respira más rápidamente y desprende más calor a 0ºC que las variedades Emperor o Almería. III- MANEJO ANTES Y DESPUES DEL ALMACENAMIENTO Los principales problemas que sufre la uva de mesa después de cosechada son: - deshidratación - pudriciones - desgrane - envejecimiento La mayor parte de estos problemas son posibles de obviar o al menos de atenuar al realizar un manejo adecuado y cuidadoso. Este debe comenzar con la cosecha, la cual debe ser tan cuidadosa como sea posible, evitando daños mecánicos en las bayas y/o escobajo. La cosecha debe ser efectuada de preferencia temprano en la mañana de modo de evitar recolectar la uva con temperaturas altas, las cuales tienen un efecto perjudicial en la calidad y son difíciles de bajar. Se ha demostrado, repetidas veces, la importancia de una eliminación rápida y completa del calor de campo, tanto para las uvas que se destinan para envío inmediato como para las que se van a almacenar. Las demoras entre la recolección y la iniciación del preenfriamiento cuando existen temperaturas elevadas darán por resultado un indeseable desecamiento del tallo, desprendimiento e infección del fruto por los organismos causantes de pudriciones. Con un enfriamiento lento existe una mejor adaptación de varios hongos. Ej: Botrytis requiere aproximadamente 18hs entre 15 y 21ºC para producir infección. Cualquier medida que pueda tomarse para evitar las altas temperaturas de los frutos reduce naturalmente la carga de refrigeración posterior. Una práctica puede ser proteger los frutos contra el sol. Si el fruto cosechado es almacenado temporalmente en el viñedo, este se deberá cubrir o ponerse a la sombra. Los frutos deberán ser transportados al empaque lo más pronto posible. DESHIDRATACION Como se dijo anteriormente, la uva de mesa posee una alta susceptibilidad a la deshidratación, lo que reduce directamente la producción y causa deterioros en la calidad. Con pérdidas de agua de 2 a 3% los escobajos muestran una apreciable disminución de la turgencia y sobre 4% comienza a apreciarse el ablandamiento de los granos, lo que prácticamente termina con la aptitud comercial del producto. ¡Error!Marcador no definido. El racimo de uva en general está bien dotado de elementos que le permiten evitar la deshidratación. El grano está cubierto por una cutícula cerosa, relativamente impermeable, que limita la pérdida de vapor de agua. El escobajo sin embargo es una estructura que se deshidrata más facilmente, ya que por una parte no cuenta con la cutícula de los granos y porque además presenta una mayor superficie por unidad de volumen. Esto se agrava aún más si se considera que el escobajo presenta un gran número de estomas lenticelas que permiten la deshidratación Para disminuir la deshidratación a un mínimo se deben cuidar todos los pasos, desde la corta del racimo hasta que llega el racimo llega al consumidor. Los mayores problemas de deshidratación son causados por fallas en el período inmediato despues de la cosecha. Durante la cosecha puede provocarse también el problema, al dañar, por manejo descuidado los escobajos. Perdida de agua La pérdida de agua de cualquier producto se encuentra regulada, en gran parte, por: - la superficie protectora del artículo - diferencia de presión de vapor entre el artículo y el aire - por la cantidad de aire que se mueve sobre el mismo Sin embargo, el principal factor relacionado con la pérdida de humedad es el diferencial de la presión de vapor (DPV), y está determinado fundamentalmente por la temperatura de la uva y por la humedad relativa y la temperatura ambiental que rodea al racimo. Ej: A 27ºC en los espacios intercelulares el aire se encuentra prácticamente saturado con vapor de agua, los tejidos tendrían una presión de vapor equivalente a 25,2 mm de mercurio. A la misma temperatura , y con 20% de humedad relativa, la presión de vapor sería de 5,3 mm de mercurio. Estas grandes diferencias en la presión de vapor darán por resultado el movimiento relativamente rápido de la humedad de los tejidos hacia el aire y representan las condiciones reales que pueden presentarse en el viñedo o en la empacadora después de la recolección. Así, para evitar la deshidratación no solo es necesario lograr un alto porcentaje de humedad relativa en el almacenamiento, sino que es fundamental que la uva sea cosechada con la temperatura más baja posible, luego enfriarla rápidamente hasta llegar a 0ºC y posteriormente mantener esta temperatura inalterable hasta el término del período de almacenamiento. Preenfriado Existen varias formas de enfriar en forma acelerada productos hortofrutícolas frescos. En el caso de la uva de mesa se utiliza el aire como medio de refrigeración, ya que la uva no tolera la ¡Error!Marcador no definido. humedad asociada a los sistemas de enfriamiento con agua (hidroenfriamiento). El enfriamiento por aire forzado, utiliza aire a baja temperatura con una velocidad alrededor del producto que es más alta que la normal de una cámara refrigerada (rango típico de una cámara de aire forzado de 0,2 - 0,5 m/seg), con lo cual se mejora en forma sustancial la velocidad de extracción del calor. La forma de contactar el aire con el producto puede ser diversa. La mayoría de las operaciones de este tipo de enfriamiento están diseñadas para alcanzanr 7/8 del enfriamiento en 6hs. La velocidad del enfriamiento depende de: - la accesibilidad del producto al medio de refrigeración (tanto el tipo de el material que se utilice en su fabricación afectan su accesibilidad) empaque como - la diferencia de temperatura entre el producto y el medio de refrigeración - la velocidad del medio de refrigeración Para obtener el máximo enfriamiento es necesario que el producto se empaque y coloque en forma tal que el aire alcance uniformemente todas las cajas; que la temperatura del aire se mantenga contínuamente en un punto ligeramente superior al de congelación del producto y que el aire se mueva rápidamente sobre o, de preferencia a través de los recipientes. IV- AMBIENTE DEL ALMACENAMIENTO Después de que las uvas sanas y maduras se han empacado y preenfriado en forma apropiada, el factor que determina el éxito o fracaso en su preservación es el ambiente de almacenamiento. En este aspecto hay que considerar: - Temperatura - Humedad relativa - Movimiento del aire Idealmente el cuarto de almacenamiento debería operar entre 1º y 0ºC y 90-95% H.R., con un moderado flujo de aire. La fruta debe inspeccionarse regularmente durante el almacenamiento para determinar la deteriorización fisiológica, fruta podrida, daño por SO2 y deshidratación. Temperatura La temperatura es la variable más importante e inmediata para controlar la fisiología y los factores de deterioro que afectan las uvas. Después de la cosecha, los tejidos vegetales continúan con su actividad fisiológica, la que disminuye al bajar la temperatura. Se ha demostrado ¡Error!Marcador no definido. que el ritmo respiratorio en la uva Moscatel roja era 2½ veces mayor a 10ºC que a 0ºC, y 18 veces mayor a 30ºC. Al bajar la Tº también se logra disminuir el ritmo de reproducción de microorganismos, y en algunos casos inhibirlo completamente. Un aspecto que hay que tener en cuenta en el manejo de la temperatura es el punto de congelación del producto, que depende del contenido de azúcares. Los tallos, aparentemente, pueden congelarse a temperaturas ligeramente superiores que los frutos. Se cita a modo de ejemplo que el punto de congelación de las uvas Thompson maduras está en el orden de -4,72ºC con un ámbito de -5,06ºC a -3,38ºC. Para las uvas Almería maduras está en un promedio de 3,65ºC bajo cero y un ámbito de 3,78 a 3,29ºC bajo cero. Humedad relativa Para reducir al mínimo la pérdida de humedad del fruto almacenado, la humedad relativa del aire del lugar de almacenamiento debe aproximarse a la del aire dentro de los espacios intercelulares de cada fruto. Si se supone que ésta es cercana a la saturación (100%) y que las temperaturas son idénticas, para evitar totalmente la pérdida de humedad del fruto, el aire de almacenamiento debería tener 100% de H.R. Sin embargo, estos valores no son posibles de obtener bajo condiciones comerciales, ni recomendables desde el punto de vista del mayor desarrollo de microorganismos. Con una humedad relativa del 90% y 0ºC de Tº, la pérdida de humedad es muy ligera; y se encuentra dentro de los límites de aceptabilidad comercial durante el período normal de almacenamiento. Anteriormente se recomendaba grados entre 85 y 90% de H.R, pero actualmente, al mejorarse los métodos de control de pudriciones, se pueden manejar valores entre el 87 al 92%, como un medio para conservar una mejor apariencia. Movimiento del aire Solo debe proporcionarse el moviemiento suficiente de aire para eliminar el calor de respiración y el que se infiltra en las cámaras a través de las superficies exteriores y de las puertas. Para lograr este propósito por lo general es suficiente una velocidad, a través de las pilas, de 15 a 23 metros lineales por minuto y que el aire se distribuya de modo uniforme por todas las partes de la cámara. Si el movimiento de aire es excesivo, se aumenta la pérdida de humedad del fruto. Es importante en este punto el alineamiento de las pilas de empaque, ya que pueden afectar el moviemiento de aire. Debe mantenerse un espaciamiento uniforme entre las hileras y tarimas separadoras, para no bloquear el pasaje de aire a través de ellas. ¡Error!Marcador no definido. V- ALTERACIONES DE LA UVAS DURANTE EL ALMACENAMIENTO El deterioro del fruto almacenado puede ser resultado de: - el ataque de organismos productores de pudriciones - de procesos naturales de envejecimiento - de lesiones químicas, físicas o mecánicas - de alteraciones fisiológicas Envejecimiento fisiológico Cuando las uvas se aproximan al final de su período de almacenamiento su color va opacándose, y van perdiendo brillo. Las variedades rojas toman un color gris púrpura y las variedades verdes tienden al verde gris y al pardo. La textura se reblandece y se tornan flácidas, perdiendo parte de su sabor. Este envejecimiento se debe a que la uva, como toda fruta continúa respirando, consumiendo gradualmente el azúcar almacenado. Los factores que influyen sobre la tasa respiratoria y por lo tanto en el envejecimiento de las uvas en almacenamiento son la temperatura, la madurez del fruto y variedad; que fueron comentados anteriormente. Daños por amoníaco En las plantas que utilizan sistemas de refrigeración por expansión directa, algunas veces las uvas quedan en contacto con el gas de amoníaco, que se escapa a la atmósfera en la cámara de almacenamiento. En presencia de amoníaco las uvas de color rojo se tornan azules y los frutos de color verde adquieren un tinte ligeramente azulado. Daños por SO2 o blanqueamiento La uva es tal vez la única fruta al estado fresco que tolera la aplicación de SO2 y ello gracias a la característica de impermeabilidad de su piel, que impide la penetración del gas a su través. Por lo tanto, para que el SO2 dañe la uva es necesario que existan vías de acceso tales como heridas en la piel, desprendimiento del pecíolo o lenticelas no suberizadas, encontrándose éstas últimas en fruta inmadura. El SO2 tambien puede provocar daños cuando su concentración excede lo normal por un tiempo prolongado. Cuando existen heridas, o por ejemplo desgarramientos en el hollejo cerca del pedúnculo, y las uvas se hallan en contacto con SO2 , los tejidos que se encuentran debajo de las lesiones tienden a secarse y aplastarse, formando un hoyo o depresión. Este tipo de daño es particularmente predominante en la variedad Emperor cuando se almacena por períodos prolongados de tiempo. Cuando los daños se del SO2 se presentan en variedades rojas, el color de las zonas afectadas puede cambiar al rosa o al blanco; con las variedades azules o negras, el color se vuelve azul más claro o rosa; en las variedades blancas, las zonas afectadas presentan a veces ¡Error!Marcador no definido. un tono grisáceo. El daño se hace más notorio después que las uvas se han sometido a temperaturas templadas por varias horas que inmediatamente después de salir del frío. Las uvas deterioradas pueden volverse pardas a temperaturas elevadas debido a reacciones de occidación en los tejidos afectados. Por otra parte, el gas absorbido imparte al grano un sabor desagradable. Factores que alteran el deterioro debido al SO2 La intensidad del daño producido por el SO2 depende directamente de la cantidad del gas que absorbe el fruto, y esta depende asimismo, de la variedad, la madurez del fruto, de su temperatura, de la presencia de lesiones y de la concentración, frecuencia y duración de la exposición al gas. Variedad: Determinadas variedades de uva de mesa como por ej. Sultanina, absorben al SO2 más rápidamente que otras como Alfonso Lavallée. La tasa de absorción de SO2 de Emperor es intermedia entre las dos anteriores. Madurez: El fruto inmaduro absorbe más rápidamente el gas que el maduro. Se ha demostrado que las uvas Moscatel maduras (22 ºBrix) absorben alrededor de la mitad de SO2 que las uvas verdes (18 ºBrix) y alrededor de la sexta parte que las uvas muy verdes (13ºBrix). Como las uvas muy maduras se encuentran más expuestas a ser infectadas por los microorganismos y absorben con menor facilidad el SO2 pueden ser recomendables concentraciones ligeramnete más elevadas a las normales. Tº del fruto: Las uvas tibias absorben más SO2 que las frías. Se observó que Sultanina a 22ºC absorbe más del doble de gas que a 4ºC. La temperatura es un factor de particular importancia en los daños producidos por SO2 cuando se tratan variedades que lo absorben rápidamente. Lesiones: El gas puede penetrar con mayor facilidad, a través de culquier tipo de herida, producida por lesiones o por microorganismos. Hasta cierto punto, esto es deseable, puesto que el fumigante tiende a concentrarse en los tejidos que son más susceptibles a las pudriciones. Pero hay que tener en cuenta que las zonas blanqueadas degradan la calidad del fruto. Concentración del fumigante y duración de la exposición: Mientras más elevada sea la concentración y más prolongada la exposición más SO2 es absorbido por las uvas. Este punto es muy importante cuando se realizan las fumigaciones en cámara, teniendo en cuenta si la cámara contiene diversas variedades y grados de madurez, y con diferentes potenciales de pudrición. Daños por congelación La mayoría de las variedades de uva no se congelan a temperaturas hasta de 2,2ºC bajo cero, por su elevado contenido de azúcar. En caso de ocurrir, éstas adquieren una apariencia opaca y se observan suaves y flácidas. Cuando sufren congelaciones intensas toman un color ¡Error!Marcador no definido. pardo y se vuelven húmedas y pegajosas. Los tallos son más sensibles y se presentan flácidos y flexibles, con una apariencia humedecida o verde obscura, y son más susceptibles a la invasión de hongos. Desecación La desecación durante el almacenamiento se evidencia por los pedúnculos secos, el marchitamiento de las uvas cerca de la inserción con el pedúnculo y por la pérdida de peso. Hay varios factores que influyen en la desecación de las uvas almacenadas: Temperatuta: Con Tº de 38ºC la velocidad de desecación es cuatro veces mayor que a 21ºC, y la pérdida de peso de las uvas es seis veces mas rápida. Está demostrado que recolectar las uvas durante las horas más frías del día y durante períodos de mayor humedad, disminuye el desecamiento de los tallos. Madurez: El desecamiento es menor en frutos maduros, ya que el hollejo se lignifica al madurar y es más resistente a la pérdida de agua. Ambiente de almacenamiento: Este punto ya fue comentado anteriormente. Desprendimiento Las variedades difieren mucho en su susceptibilidad a este problema, siendo importante en el caso de la Sultanina; mientras que las variedades Emperor y A.Lavallée son relativamente resistentes. El desprendimiento puede estar originado por la rotura del pedicelo, en cuyo caso el grano se desprende con el pedicelo unido a él. Puede a su vez producirse por la rotura de la piel en el sector de unión del pedicelo, de modo que el grano se separe parcial o totalmente de éste. El manipuleo excesivo durante la recolección, el empaque y el traslado, es en gran parte responsable del desgrane. Las prácticas culturales como el aclareo, ayudan a vigorizar los tallos y a reducir el desprendimiento. Existen otros factores que influyen negativamnete, aumentando el desgrane, como los climas cálidos y secos, la deficiencia de humedad del suelo durante el período de maduración, las cosechas tardías, la demora en el enfriado de los frutos, etc. Magulladuras Las magulladuras se presentan, por lo común, en las uvas que quedan en contacto con los lados o el fondo del recipiente empacado. Los frutos afectados, se ven aplastados y presentan coloraciones pardas. Las uvas fumigadas con SO2 se decoloran en las partes afectadas. Las magulladuras fuertes predisponen a l apudrición del fruto a temperaturas favorables. ¡Error!Marcador no definido. Partidura de granos Este problema consiste en finas partiduras distribuídas a lo largo del grano, iniciándose en la cutícula y pudiendo progresar hasta diferentes profundidades de la pulpa. Las variedades más susceptibles son las de piel delgada, como la Sultanina. El problema, cuando es importante, no solo deteriora la apriencia , sino que constituye una fuente de entrada de patógenos y al gas SO2 . Según lo observado, la uva inmadura es más susceptible, especialmente cuando se encuentra en un ambiente de alta humedad y Tº fluctuantes, ya que al disminuir la temperatura de los frutos, generalmente aumenta su turgencia. Pardeamiento del grano Se caracteriza por el color pardo oscuro que adquiere la pulpa, afectándola en su totalidad o la mayor parte de ella. La piel mantiene su color normal hasta estados avanzados del desórden. La cantidad de granos dañados por racimo es muy variable, pudiendo fluctuar entre 1 ó 2 a la totalidad del racimo. Igual variación presenta la cantidad de racimos afectados dentro de cada caja o partida de fruta. Un síntoma secundario se observó en el raquis, el que muestra un color pardo oliva y se mantiene flexible y turgente. Las causas no son claras, pero hay algunos factores que predisponen a este desórden. Uno de ellos es la fumigación con Bromuro de metilo, en especial cuando se aplica a temperaturas altas, sindo más propensas las uvas cosechadas inmaduras. La duración del período de almacenamiento es otro factor que incide sobre este daño, dado que tiende a aumentar en la medida que se prolonga el tiempo de guarda. Pardeamiento interno Es una alteración fisiológica que con frecuencia se presenta en uvas Sultanina y Almería almacenadas. Consiste en un pardeamiento localizado en los tejidos centrales de la pulpa, los que adquieren un color pardo oscuro a negro, que contrasta con el resto de la pulpa, la que se mantiene sana. La piel del grano no es afectada. Cuando el daño es incipiente puede pasar desapercibido por cuanto para observarlo es necesario partir el grano. En estados avanzados, los granos dañados se notan algo más opacos que los sanos y es posible visualizarlos con cierta facilidad a trasluz. La cantidad de granos afectados por racimo es variable y generalmente corresponde a aquellos con mayor contenido de sólidos solubles. La madurez es uno de los factores que inciden en este pardeamiento, siendo la uva de cosechas tardías más propensa a presentarlo. Otro factor importante es la temperatura de almacenamiento: Tº sobre 0ºC favorecen el desarrollo del desórden. Por otra parte, el pardeamiento aumenta según se prolongue el período de almacenamiento. La fumigación con Bromuro de metilo no ha resultado tener influencia en esta alteración fisiológica. ¡Error!Marcador no definido. Escaldado Este desórden se ha detectado principalmente en uva Almería y, ocasionalmente, en Sultanina. Sus síntomas son semejantes al escaldado de manzanas y peras. Es un pardeamiento que afecta solamente la piel del grano y el tejido subepidermal. En su inicio, el grano adquiere un tono dorado ámbar que progresa a pardo oscuro en la medida que avanza el período de almacenamiento. Tambien en función del tiempo, se va aumentando la cantidad de granos dañados por racimo. Este desórden no altera el sabor de la uva; sin embargo, produce un notable deterioro de su apariencia. La uva que presenta mayor predisposición al daño, es aquella de cosechas más tardías. Las temperaturas de guarda superiores a 0ºC, del orden de 1 a 2ºC tienden a reducir el escaldado, no obstante no es recomendable su aplicación por cuanto contribuye a aumentar las pudriciones y el pardeamiento interno. VI- FUMIGACION CON BIOXIDO DE AZUFRE (SO2 ) El uso de SO2 data de 1925, cuando se demostró su efectividad para retardar la actividad de los organismos perjudiciales en las uvas frescas. Se utiliza primordialmente para combatir la pudrición del Moho gris (Botrytis Cinerea) durante el almacenamiento, aunque también reduce la pudrición originada por otros microorganismos que prosperan a bajas temperaturas como Cladosporium Herbarum y algunas especies de Alternaria. Actualmente es el único medio conocido capaz de controlar efectivamente a Botrytis Cinerea. La gasificación o fumigación con SO2 produce una esterilización superficial del racimo, y también reduce las pérdidas por puudriciones en postcosecha, especialmente producidas por B.Cinerea. Es importante señalar que la fumigación solo mata las esporas de los hongos sobre la superficie de la uva, no es efectiva para las infecciones producidas en precosecha, es decir los hongos que ya han penetrado en el fruto. Estos continúan su desarrollo dentro de cada uva durante el almacenamiento, a pesar de la fumigación. Además de la esterilización superficial, previene la propagación de la pudrición por contacto de uvas infectadas con las sanas, eliminando la pudrición maciza o "pudrición de nido". Efectos secundarios Además de reducir la pudrición, el SO2 es efectivo para fijar el color verde claro o amarillo paja de los tallos. Sin la fumigación los tallos adquieren durante el almacenamiento un color pardo oscuro a negro. La fumigación sirve también para prevenir el desprendimiento de las uvas de su racimo. Por la fumigación se cauterizan las lesiones que, en otra forma, serían puntos de entrada para los organismos de la pudrición. Las uvas tratadas con SO2 tiene un ritmo más lento de respiración que las no tratadas, lo que da por resultado una prolongación del período de almacenamiento. Aunque, a las concentraciones en que se emplea en forma comercial, el efecto sobre la tasa de respiración es ligero, hay una reducción pequeña en la pérdida de azúcares almacenados en el fruto. Se ¡Error!Marcador no definido. demuestra la sensibilidad de la relación entre el ritmo de respiración y la concentración de SO2 en los tejidos, por el hecho de que las tasas de respiración aumentan durante los intervalos entre fumigaciones durante el almacenamiento. Métodos de aplicación de SO2 Los métodos usados comercialmente son: a) Fumigación en cámara especial: Este sistema se usa comúnmente en uvas recién cosechadas con el propósito de detener rápidamente la infección. Se utiliza generalmente una concentración de 0,5% de SO2 por un tiempo de 20 a 30 minutos, dependiendo de las sospechas de infestación. De esta manera se inactivan la esporas que contaminan superficialmente los racimos y se evitan las infecciones que pueden ocurrir durante el embalado de la uva. b) Fumigación en cámara de almacenamiento: Se realizan fumigaciones cada 7 a 10 días durante el período de almacenamiento, usando concentraciones bajas de SO2 . En California, por ejemplo, una práctica estándard es fumigar después del empacado y luego tratamientos en pequeñas dosis a intervalos periódicos durante el almacenamiento. Los materiales de construcción de las cámaras (paredes), el tipo de contenedores o cajas de empaque, la densidad de llenado de la cámara, pueden afectar las cantidades aplicadas para lograr la concentración deseada. Las diferencias en penetración pueden causar que algunas cajas reciban una sobreexposición, mientras que otras no reciban la cantidad adecuada del fumigante, quedando expuestas a pudriciones. Este sistema de fumigación tiene muchas ventajas, pero presenta ciertos inconvenientes, como: - toxicidad - corroción para ciertos equipos - inconvenientes operacionales y costos de movilización - cálculo de la dosificación correcta c) Generadores de SO2: El uso de generadores de SO2 , fabricados con sustancias tales como metabisulfito sódico ¡Error!Marcador no definido. (NaHSO3) , que liberan SO2 por un simple proceso de hidratación, se ha utilizado como complemento indispensable a los tratamientos de campo y a la refrigeración. Estos generadores fueron desarrollados en California, hace 20 años aproximadamente, controlando la podredumbre postcosecha en el propio envase. Normalmente los generadores poseen 7,2 g de bisulfito de sodio. La humedad en el interior de las cajas aumenta y se genera SO2 en dos fases: 1) Fase 1 o de "desprendimiento rápido" la cual se produce aproximadamente a las 4 hs de cerrado el envase. Esta fase inhibe la germinación de las esporas y esteriliza las heridas causadas durante la cosecha y embalaje. Podría reemplazar la aplicación de SO2 gaseoso antes del enfriamiento. 2) Fase 2 o de "desprendimiento lento" la cual libera el SO2 lentamente después de 2 ó 3 días y continúa así por espacio de 2-3 meses (almacenaje o en tránsito). Esta fase reemplaza a las gasificaciones que deben realizarse periódicamente, cada 7 a 10 días, durante la conservación frigorífica. De esta forma suplementa los efectos fungicidas de la etapa de emisión rápida, que se ha agotado, controlando la extensión de la infección que no hubiera sido eliminada al envasar. Fases de emisión del Anhídrido sulfuroso en el interior de un envase de uva de mesa. Ventajas de los generadores: Debido a la alta humedad conseguida en el interior del envase, por al uso de polietileno, se reduce la deshidratación. Los frutos se mantienen con un alto grado de turgidez y frescura, y los escobajos se mantienen más verdes. La pérdida de peso por traspiración es menor que con el ¡Error!Marcador no definido. sistema clásico de almacenamiento y envasado. El control de la podredumbre de la uva se inicia al cerrar la envoltura de polietileno, reduciendo significativamente el crecimiento de Botrytis en el almacenamiento y/o transporte. Se evitan las fumigaciones periódicas con SO2 . Constituye un medio eficaz y seguro de fumigación con SO2 . Pueden hacerse envíos a larga distancia con uva enfriada y continuar la conservación, en el punto de destino, en cámaras convencionales. No se requieren cámaras frigoríficas especiales protegidas contra la corrosión, ni equipos e instalaciones de fumigación de SO2 , ni equipos de humidificación para proporcionar una elevada humedad relativa. Pueden utilizarse las cámaras convencionales de conservación frigorífica. Precauciones en el uso de generadores En las investigaciones con generadores deben considerarse diferentes factores, además de la efectividad en el control de B.Cinerea. Factores como blanqueamiento, desgrane, partiduras, liberación de SO2 , concentración en diferentes sectores del envase, tiempo y concentración en función de la temperatura, distribución de las celdillas, tipo de envase y cantidad de fruta, tambien deben estar armónicamente conjugados. La dosis a usar de NaHSO3 depende de: - la cantidad de fruta - Tº de almacenaje - tiempo de conservación de la fruta - variedad (susceptibilidad varietal) - inóculo presente en el momento de embalar - tipo de envase y polietileno. En investigaciones efectuadas en la Universidad de Chile, han detectado diferencias entre los generadores en cuanto a la cantidad de sal que poseen (algunos poseen hasta 50% más que otros). Modo de empleo de los generadores de SO2 Revestir el interior del envase con una lámina o bolsa de polietileno. ¡Error!Marcador no definido. Cubrir el fondo del polietileno con un material absorbente de humedad (viruta de madera o de papel, almohadilla, cartón, etc). Con bandejas de 5Kg de uva, son sufucientes 100 grs de viruta. Envasar los racimos de uva, sobre el material absorbente. Entre la uva y el generador es conveniente colocar otro cartón corrugado con perforaciones circulares discontínuas que favorezcan el paso o difusión del gas, y que adsorba el exceso de agua. Colocar sobre el cartón, con la cara impresa mirando las uvas, el generador de SO2 . Plegar la lámina de polietileno, de manera que envuelva completamnete las uvas, el generador y el material absorbente de humedad. Tapar el envase y enfriar rápidamente a 0ºC. Los generadores se activan con la exposición al aire. De modo que deberán mantenerse en las bolsas cerradas en las que vienen, y luego de su uso cerrarse herméticamente. Los generadores excedentes podrán utilizarse en la campaña siguiente, siempre y cuando hayan sido almacenados en la bolsa de polietileno herméticamente cerradas y en buen estado. Reglamentación vigente para el uso de generadores: El SO2 estuvo incluído en la lista de agroquímicos seguros "General Recognized as Safe" (GRAS) por lo que no se requería un registro; sin embargo, el uso indiscriminado de los sulfitos en otros alimentos ha causado un cambio en su regulación debido a que existe gente que es peligrosamente alérgica a ellos. En 1987, el SO2 fue reclasificado como un pesticida peligroso. Desde esa fecha, tanto las empresas exportadoras como los productores de generadores han realizado todos los esfuerzos para lograr el registro de los generadores. Dado la lentitud del proceso de registro y la urgencia de una pronta solución al problema, las empresas productoras de generadores solicitaron el establecimiento de una tolerancia temporal para su producto, sobre la base de los ensayos de análisis de residuos de SO2 efectuados en Estados Unidos. Para la temporada 86/87, la EPA (Environmental Protection Agency) permitió el uso de generadores, y estableció como límite máximo, menos de 10 ppm de residuos de anhídrido sulfuroso (SO2). Cualquier embarque con 10 ppm o más será confiscado y detenido por la F.D.A. La evaluación residual del SO2 en uvas de mesa como también los estudios toxicológicos de diversa duración, continuarán por algunos años, hasta que se completen las exigencias de la E.P.A. para otorgar el registro y la tolerancia permanente a los generadores de anhídrido sulfuroso. ¡Error!Marcador no definido. VII- MATERIALES DE EMPAQUE Los objetivos básicos del uso de los envases apuntan a contener, proteger, preservar e informar además de vender y ser funcionales en las distintas etapas de la cadena de distribución. Existe una marcada diferencia entre los envases con destino al mercado interno del externo, principalmente por el acondicionamiento de las mercaderías teniendo en cuenta el tiempo que deberán permanecer en el transporte y/o almacenamiento. En el caso de uva de mesa, para el mercado interno, las preparaciones son bastante sencillas. San Juan dispone de una mayor especialización en cuanto al tema uva y a los requisitos mínimos para llegar al mercado. En forma general, para uvas se usa la caja típica de madera con cartones, papeles celofán y apergaminado. Para el mercado externo se utilizan envases de madera y cartón según el destino: MERCADO EUROPA BRASIL E.E.U.U PREFERENCIA DE ENVASES Cartón Cajas de madera Cajas de madera CONTENIDO 5 kg 10 kg 8,2 kg Las dimensiones (largo X ancho X alto) son variables dentro de cada tipo de envase. Por ej: Cartón corrugado de 5 Kg ---> 500 X 245 X 142 mm 400 X 300 X 150 mm Madera de 5 Kg -------> 400 X 300 X 150 mm Madera de 8,2 Kg -------> 500 X 300 X 165 mm En el caso de las cajas de madera, Brasil es un mercado bastante similar al argentino, donde no hay elevadas exigencias en cuanto a la calidad del trabajo en madera. Estados Unidos, en cambio, exige un cajón cepillado interna y externamente, con calidad de madera seleccionada y una excelente presentación de la mercadería. Actualmente, la industria de la uva en California está adoptando, lentamente, las cajas de cartón corrugado. Las cajas de madera tienen la ventaja de la facilidad de manejo en el campo, en donde se empaca mucho producto y la resistencia durante el almacenamiento en condiciones de alta humedad relativa. En cuanto a las cajas de cartón, existe la posibilidad de trabajar con cajas parafinadas y sin parafinar. El objetivo de la parafina es evitar el deterioro del producto durante el proceso de frío, considerando que dentro del pallet la caja sufre presión, con posibles achatamientos de la cajas no parafinadas. Después de que las cajas de uva (tanto de madera o de cartón) han sido empacadas, son estibadas usualmente en tarimas de madera (pallets). Las dimensiones son de 1.000 mm X 1.200 ¡Error!Marcador no definido. mm. Estas estibas son enmalladas o flejadas consideránsdose como una unidad. Para envasar uvas es común el uso de bolsas de polietileno de alta densidad, perforadas o no. La nueva tendencia que ha experimentado el mercado es reemplazar el envoltorio de papel, con el que habitualmente se envuelve cada racimo, por bolsitas con capacidad para 1 ó 2 racimos (800-900 gs). VIII- CONSIDERACIONES SOBRE EL USO DE ATMOSFERA CONTROLADA La atmósfera controlada se ha estado evaluando para controlar las podredumbres y la extensión del período de almacenamiento en uva de mesa. La AC por sí sola no brinda un control adecuado de las podredumbres bajo condiciones de alta humedad relativa. Los valores de CO2 que brindan un control similar al de la fumigación con SO2 (alrededor de 15%) provocan un amarronamiento en las uvas y pedúnculos, por lo tanto no son recomendados. Los bajos niveles de O2 (2-5%) retrasarían la senescencia, pero su efecto es moderado. El riesgo de daño se encuentra con valores menores al 1% de O2 , afectando el sabor. Por lo tanto, el uso de AC a nivel comercial no es promisorio para el control de podredumbres en uva de mesa. IX- ENSAYO DE CONSERVACION La conservación de uva de mesa presenta mayores dificultades que otras especies de frutos, debido a su alta susceptibilidad a la deshidratación y al desarrollo de hongos causantes de pudriciones. Todo el esfuerzo de un año, está, en un corto período de tiempo, expuesto a diferentes causas de deterioro en la etapa de postcosecha, las cuales gravitan significativamente en la calidad y precios obtenidos. Si se efectúa un manejo racional de postcosecha, las distintas variedades pueden conservar sus cualidades por períodos prolongados, dependiendo de los aspectos propios de cada cultivar. El objetivo de este ensayo fué evaluar la aptitud de empaque y conservación frigorífica de diferentes variedades de uva de mesa. Se utilizaron tres variedades de distinta época de madurez: CARDINAL: Temprana ALFONSO LAVALLEE: Media ITALIA: Tardía Se evaluó el uso de generadores de anhídrido sulfuroso y la bolsa de polietileno perforada o sin perforar. Para ello se realizaron evaluaciones en tres fechas de salida. Cuando la conservación se realizó sin generadores, las evaluaciones se realizaron a los 10, 20 y 30 días de conservación. En el caso de los tratamientos con generadores, éstas se hicieron a los 30, 60 y ¡Error!Marcador no definido. 90 días de almacenamiento, ya que el uso de generadores, al controlar las pudriciones permite alargar el perído de conservación. La bolsa de polietileno usada fué de 25 micrones de espesor, y en el caso de la perforada, tenía 50 agujeros de 1cm de diámetro para controlar el intercambio gaseoso. Los generadores se pusieron calculando a razón de 1 gr. de metabisulfito de sodio por kilogramo de uva. Se usaron cajas de cartón de 5 Kg cada una. Se realizaron tres repeticiones de cada tratamiento. En cada salida se hicieron las siguientes determinaciones: - Sólidos solubles expresados en º Brix. - Indice de acidez expresada en ácido tartárico. - Ph. Estas determinaciones se realizaron en el laboratorio, usando las técnicas recomendadas en cada caso. Se utilizó un racimo sano por caja, tomado al azar. De este modo se contó con tres valores para cada tratamiento. Asimismo se realizó una apresiación visual teniendo en cuenta el aspecto general, el estado de los pedúnculos, enfermedades, alteraciones en color o sabor, alteraciones fisiológicas, y otros aspectos que desmejoren la calidad del producto almacenado. RESULTADOS OBTENIDOS Las evaluación se realizó considerando por separado el uso o no de generadores. Los resultados fueron diferentes según la variedad. Los valores de índices de madurez (sólidos solubles, acidez y Ph) obtenidos se presentarán en gráficos para su mejor visualización. En general las tres variables no mostraron diferencias significativas según tipo de bolsa (peforada, sin perforar) y tiempo de almacenamiento. Tampoco se vió una tendencia de comportamiento similar a medida que transcurre el tiempo de conservación. Esto puede deberse a que la variabilidad de los índices dentro de las cajas de un mismo tratamiento fué muy alta. Para la evaluación del % de raquis secos se utilizó una escala que consta de 5 grados de deshidratación, basándose en la cantidad de racimos secos por caja. Grado 1: 0 racimos secos Grado 2: menos de 3 racimos secos Grado 3: de 3 a 5 racimos secos Grado 4: de 5 a 8 racimos secos Grado 5: de 8 a 10 racimos secos ¡Error!Marcador no definido. En el caso del estado general se otorgó un puntaje de 1 a 10, representando el porcentaje de la caja aprovechable comercialmente. Ej: un valor de 8 significa que el 80% de la caja se puede aprovechar comercialmente. Tabla Nº1: Porcentaje de raquis secos (%) a) Sin generador .DIAS ALMACENAM. 10 20 30 PROMEDIO PERFORADA 2.33 2.00 3.11 2.48 SIN PERFORAR 2.22 2.00 2.77 2.33 PERFORADA 2.67 3.67 4.00 3.44 SIN PERFORAR 2.66 3.00 3.33 3.00 PERFORADA 8.50 7.44 5.89 7.27 SIN PERFORAR 8.78 7.78 5.56 7.37 PERFORADA 7.67 4.83 2.33 4.94 SIN PERFORAR 7.67 5.17 3.67 5.5 b) Con generador DIAS ALMACENAM. 30 60 90 PROMEDIO Tabla Nº2: Estado general. a) Sin generador DIAS ALMACENAM. 10 20 30 PROMEDIO b) Con generador DIAS ALMACENAM. 30 60 90 PROMEDIO Según los resultados podemos apreciar una tendencia a mantener mejor apariencia, debido al menor % de raquis secos y al mejor estado general, en el caso de la bolsa sin perforar. A pesar de que las diferencias no son significativas, la tendencia muestra en la mayoría de los casos una mejor conservación con este tipo de bolsa. Evidentemente se necesita mayor cantidad de datos para que esa diferencia pueda ¡Error!Marcador no definido. manifestarse estadísticamente; pero aparentemente, para nuestras condiciones la bolsa sin perforar, al mantener mayor humedad dentro de la caja, disminuye un poco la deshidratación que es uno de los principales factores de deterioro de la calidad de la uva de mesa. ¡Error!Marcador no definido.