Temor y miseria del Tercer Reich

Anuncio
Equipo artístico
Texto
Ayudante de dirección
Bertolt Brecht
Pilar Gascón
Dirección
Producción ejecutiva
Jesús Arbués
Pelai Molins (Embocadura S.L.)
Traducción
Regiduría
Miguel Sáenz
Merche Albero (Embocadura S.L.)
Asesor histórico y lingüístico
Realización de escenografía
Konrad Zschiedrich
Producciones Che y Moche S.L.
Reparto
Técnicos maquinistas
Patricia Abad
José Dault
Ana García
Kike Lera
Joaquín Murillo
Alfonso Pablo
Luisa Peralta
Tereza Polyvka
Amanda Recacha
Sara Susín y Arantxa Urdaiz (Embocadura S.L.)
Espacio escénico e iluminación
Marta Marco
Joaquín Murillo
Josema Hernández de la Torre
Sala de ensayos
Técnico de iluminación
Josema Hernández de la Torre (COVAH)
Diseño gráfico
Nodográfico
Fotografía
Vestuario
Beatriz Fdez. Barahona
Caracterización
Virginia Maza
Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza
Nave de Producciones Che y Moche S.L.
Agradecimientos
Centro Joaquín Roncal
Producción
Centro Dramático de Aragón
Centro Dramático de Aragón
Pº de la Independencia, 14, 5.º izda.
50004 Zaragoza
Tel. 976 302 772 Fax 976 302 816
www.aragonescena.com
Temor y miseria
del Tercer Reich
Bertolt Brecht
UNA PRODUCCIÓN DEL
CENTRO DRAMÁTICO
DE ARAGÓN
El teatro Brechtiano es un teatro moral, es decir un teatro que se pregunta con el espectador: ¿Qué hay que hacer en tal situación?
Roland Barthes
4. Un subtítulo
En Estados Unidos a la obra se le añadió el subtítulo: la vida privada de la clase
dominante en Alemania. Es muy clarificador.
5. A modo de resumen
TEMOR Y MISERIA DEL TERCER REICH
Parte de relatos de testigos y de noticias aparecidas en la prensa del tiempo de
Hitler, para constituirse en una serie de escenas en las que el autor construye
pequeños retratos que desenmascaran los diversos procedimientos y situaciones propias de la vida cotidiana de la Alemania oprimida durante el régimen
nazi. Pocas veces un texto teatral revela con tanta exactitud el funcionamiento
de un sistema represivo. Hoy esta pieza se vuelve una metáfora para reflexionar sobre otros sistemas de gobierno y otros poderes económicos.
Bertolt Bretch escribió “Temor y miseria del Tercer Reich” entre 1934 y 1938 y
anticipa de manera casi profética lo que iba a ocurrir.
Kike Lera
La historia del alza del nazismo no se explica (ni se entiende) como si fuera un cuento infantil donde hay buenos y malos. La situación fue muy diferente. Se construyó
un régimen donde voluntariamente se denunciaba al vecino, donde el hijo delataba
al padre, determinados libros eran quemados…en fin donde las cosas más terribles
ocurrieron en silencio y de manera natural.
6. Paralelismos
Joaquín Murillo
Notas del director
Van a ver un espectáculo sobre historias que acontecieron en otro país hace casi
ochenta años. Brecht habla de Alemania bajo el dominio nazi, pero no se trata de un
texto sobre el nazismo (o por lo menos no sólo sobre el nazismo). Estoy seguro de
que, algunas escenas, nos resultarán extrañamente familiares. En tiempos y lugares
cercanos los mecanismos con los que se consigue “secuestrar la voluntad” de una
sociedad siguen siendo extraordinariamente similares...
Como dijera el poeta Ángel González la historia y las morcillas se parecen demasiado “las dos se hacen con sangre y las dos se repiten”.
7. Opciones de montaje
0. Previa
Alfonso Pablo
“Terror y miseria…” un amigo alemán me indica que quizá si se hubiera traducido
como “Temor y miserias…” quedaría, a priori, más claro el sentido de la obra.
1. Resumen en dos líneas
Patricia Abad
“Temor y miserias” nos habla de sucesos acaecidos en Alemania entre 1934 y 1938.
Brecht parte de hechos reales, relatos de testigos, noticias de periódicos… Con este
material se realiza un diagnóstico (una autopsia) de una sociedad paralizada por el
miedo.
Luisa Peralta
José Dault
Tereza Polyvka
Ana García
9. El sentido de un teatro político hoy en día
Hacemos el texto sin afán museístico. Lo hacemos porque está ahí, está vivo y creemos que hoy en día sigue diciendo cosas.
Decía Brecht que toda forma de teatro es teatro político. La frase se puede completar
y añadir, por lo tanto, que la asistencia a un tipo de espectáculo o a otro también
sería un acto político. Apostemos pues por un teatro político (1).
3. La gente “normal”
Se entenderá (deberá entenderse) que Brecht (y nosotros) creemos que los nazis,
los asesinos, los violadores, los fascistas no viven en las cloacas y salen por la noche
de su escondrijo para cometer desmanes. Están con nosotros, son esos vecinos de
los que quizá algún día digamos en televisión: “era una persona muy normal”. Los
“malos” están muy cerca y, no se asuste, depende cómo se tercie podríamos ser
nosotros mismos.
8. Un texto inquietante
Entender la Historia como un cuento de hadas es tranquilizador, el mundo del espectáculo lo ha hecho muchas veces. En esa visión los nazis serían unos pocos señores
malos muy malos que engañaron al ignorante pueblo alemán y masacraron a los
pobrecitos judíos. Es desde luego tranquilizador. Brecht al que el gobierno de Hitler
persiguió hasta el punto de retirarle la nacionalidad, nos ofrece una visión mucho
más compleja.
2. El individuo aislado
El régimen nazi colocó al individuo bajo una tremenda presión. Cada hombre debía
tomar decisiones y colocarse en un bando o en otro, “yo también tengo familia” dice
un juez; “yo estoy dispuesto a enseñar lo que quieren que enseñe ¿pero qué quieren
que enseñe?” -dice el maestro-, y así sucesivamente. Pasa ante nuestros ojos un
carrusel de personajes atrapados en un mundo que se ha vuelto agresivo. Individuos
obligados a ostentar una doble condición: verdugos y víctimas.
No hemos creído necesario “actualizar la obra” situándola en una realidad más cercana en lo geográfico y lo temporal. Haciendo como Shakespeare (aunque sin querer compararnos con él) creemos que hablando del pasado se explica muy bien el
presente. La metáfora explica mejor nuestra realidad que la reproducción mimética
de ésta.
Creemos también en un espectador inteligente que no precisa ver en zapatillas y
vaqueros la representación para saber que le están hablando de su mundo. Para
ellos trabajamos.
(1) Político, ca.: actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión
con su voto o de cualquier otro modo.
Amanda Recacha
Jesús Arbués
Descargar