¿Amas, o Estás Enamorado? por Gabriella Kortsch, Ph.D. El amor forma una parte tan vasta de la vida, sea porque nos aporta pura felicidad como casi ninguna otra cosa lo puede hacer, o sea porque en última instancia puede llevarnos al sufrimiento mas atormentador (y a menudo es el precursor de un poco de ambos estados). Parece casi absurdo por tanto, preguntar si estás enamorado, o si amas, ya que uno parece implicar automáticamente al otro. ¿O nos equivocamos afirmando esto? Estar Enamorado (¿O sólo se debe a hormonas en explosión?) Estar enamorado nos trae a la vista aquella pasión que hace saltar el corazón y que nos sacude la mente que sentimos cuando la persona de quien decimos estar enamorados entra la habitación, nos toca, o inesperadamente nos sonríe o nos mira. Se refiere a los momentos cuando más nos sentimos vivir, cuando no podemos imaginarnos la vida sin el otro, cuando lo que más tememos es ser abandonados por el otro, cuando somos capaces de existir con dos horas de sueño, necesitamos poco alimento, y sin importar lo demás que ocurre en nuestra existencia, contemplamos placidamente la vida porque estamos enamorados. El sol brilla incesantemente en un cielo de un azul casi imposible, incluso cuando hay niebla, viento, lluvia y tormentas. Nos dan pena los mortales normales que no comparten nuestra experiencia sublime, y desde la bruma de nuestro irresistible estado de enamoramiento, no podemos ver aquellos defectos – pequeños o grandes – de nuestro ser amado que sin embargo quedan claramente en evidencia para otros…porque estamos enamorados. Estar enamorado – y ser correspondido en los sentimientos – es casi inigualable a ninguna otra experiencia en la vida. Amar – Libertad – Fuerza Amar, por otro lado, pocas veces se hace llevando esas gafas de color rosa. Amar puede haber empezado por el estado menos consciente de estar enamorado, pero amar implica estar consciente y tener conocimiento pleno de la realidad del otro. Esto a su vez implica estar muy consciente de ti mismo, tus pensamientos, sentimientos, acciones y reacciones. Y ese estar consciente implica un ser humano que se esfuerza por tomar responsabilidad total por si mismo, un ser humano que no está con el otro por necesidad, sino porque las dos personas, al amarse mutuamente, se complementen desde una posición de libertad individual y de fuerza. Amar es un estado que es tan diferente del enamoramiento como lo es el día de la noche. Amar, si realmente es amar, es tanto más impresionante y lleno de una maravilla infinita que estar enamorado. ¿Cuál es la Diferencia? Imagínate el placer que sientes cuando una brisa ligera veraniega toca tu piel. Ahora imagine tu orgasmo más alucinante. Imagina la satisfacción que sientes tras haber recogido tu despacho o tu casa después de haberlo ido dejando día tras día. Ahora imagina la satisfacción que te daría publicar tu primer bestseller. Imagina la satisfacción que sientes cuando un cachorro se acurruca en tus piernas. Ahora imagina la felicidad indescriptible que tendrías cuando tienes a tu bebé recién nacido en tus brazos por primera vez. Dejo a tu criterio para adivinar cuál de cada uno de los extremos en cada pareja de frases es una analogía para estar enamorado y cual lo es para amar. ¿Y el Sexo? Intuyo que algunos de mis lectores se están retorciendo incómodamente en sus sillas. ¿Y el sexo? Estar enamorado sueno como si el sexo es mucho más apasionado y divertido que el tipo de sexo que vas a tener cuando amas. De alguna manera el amar parece menos erótico, menos ardiente. Nada podría distar más de la verdad. El factor de estar consciente, es decir, el estar consciente no sólo de uno mismo, sino del otro de esa manera tan consciente es lo que hace que una relación de amor (comparado con la de enamoramiento), sea tan extraordinariamente más apasionada, más erótica, y más sexualmente estimulante a largo plazo, que la típica pasión loca de corto plazo que la mayoría hemos experimentado cuando estamos enamorados. La diferencia está en verdaderamente conocer al otro. Verdaderamente ver al otro hace la diferencia. Verdaderamente amar al otro tal y como es de verdad en vez de cómo quieres que sea hace la diferencia. Queda claro que esto implica que te correspondan en el amor de la misma manera. Tener una relación de pareja entre dos personas que se conocen como son de verdad hace la diferencia. Y verdaderamente no necesitando al otro para tu propio bienestar, y por tanto, compartiendo esa relación de pareja por puro amor y complementaros en vez de sentir necesidad el uno por el otro hace la diferencia. Estar enamorado suele implicar dependencia en el, amando implica independencia y libertado, y sin embargo, el deseo de estar con y compartir con el otro. ¿Cómo es posible mover desde el enamoramiento al amor? Entonces ¿cómo se puede llegar allí? Casi todo el mundo empieza en el estar enamorado lado de la moneda. Casi nadie es consciente en la manera descrita arriba al comienzo de una relación. Llegando al otro lado de la moneda básicamente requiere la comprensión de que los dos tipos de amor existen, que el uno implica dependencia y el otro libertad, y sobre todo, requiere un deseo de llegar a ser consciente de ti mismo y del otro. Ya sé, es más fácil decirlo que hacerlo. Pero sabiendo que esto es lo que se necesita, se hace muy difícil volver a la antigua manera de ver las cosas sin engañarte. Así es que ahora te toca tomar una decisión, y tomándola, tienes el poder para empezar a cambiar todas tus relaciones. Gabriella Kortsch es psicoterapeuta, hipnoterapeuta clínica, coach de parejas, escritora, y conferenciante profesional. Emite un programa semanal de radio (en inglés) desde la Costa del Sol en España, que también se puede oír en el Internet o como clips de audio en su portal. Ella trabaja con clientes para llevarlos hacia un mayor éxito personal, profesional y de pareja utilizando un enfoque integral basado en el desenvolvimiento del potencial humano. Suscríbete y motívate con su boletín vanguardista, ahora disponible en español e inglés. También puedes leer y colgar tus comentarios en su blog (en inglés).