Población completa, diana y accesible

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Farmacia práctica
CURSO DE METODOLOGÍA BÁSICA DE INVESTIGACIÓN EN AF
Tema 8
Población completa, diana
y accesible
uando el investigador intenta dar una solución a
una pregunta de investigación acerca del
resultado obtenido mediante una determinada
intervención, lleva a cabo un experimento sobre un
conjunto de personas. Ahora bien, es obvio que este
experimento no puede realizarse sobre toda la
población.
Supongamos que se desea analizar una determinada
intervención para incrementar el uso de protectores
gástricos en personas que toman antiinflamatorios para sus procesos osteoarticulares. El estudio, por tanto,
no se efectuará sobre la población completa, pues en
ella están comprendidos todo tipo de individuos, los
que presentan la enfermedad y los que no. Está claro,
pues, que se dirigirá exclusivamente a la fracción de
la población definida en la pregunta de investigación,
es decir, la población diana, en este caso, el conjunto
de individuos que presentan una patología osteoarticular y tienen una prescripción de un antiinflamatorio no esteroideo (AINE). La población diana representa el subconjunto de la población donde se generalizarán los resultados del estudio. Finalmente, y
estrictamente por motivos de imposibilidad de acceso, no será viable que podamos extender el estudio a
determinadas personas, como las que no acuden a
nuestra farmacia, se tratan en otra ciudad, etc., de
modo que el estudio sólo será posible en la fracción
de la población diana a la que se tenga acceso, es decir, a la población accesible.
C
Población elegible, muestra
y participantes
Una vez enmarcado el conjunto de individuos susceptibles de integrarse en el estudio se perfilarán las
características que deben presentar éstos, con el fin
de formar un grupo muy homogéneo y definido: la
muestra elegible. Ello se realiza mediante la incorporación de los que cumplan unos determinados criterios, llamados de inclusión, y posteriormente, que
no se hallen comprendidos entre los que cumplen
otros, llamados de exclusión. Así, por ejemplo, se
podrían definir como criterios de inclusión: individuos mayores de 18 años, con diagnóstico de artritis
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reumatoide, juvenil, espondilitis anquilosante u osteoartrosis y prescripción de AINE durante un mínimo
de 7 días; mientras que los criterios de exclusión podrían corresponderse con: incapacidad para acudir
regularmente a las citas a la farmacia, no poseer un
mínimo grado de comprensión oral o escrita, o presentar otros procesos autoinmunes.
Finalmente, sólo resta extraer de la población elegible unos cuantos individuos en los que llevar a cabo el estudio, es decir, la muestra. Ahora bien, este
subgrupo debe representar absolutamente a la población diana, puesto que los resultados que se obtengan en la muestra deben poder ser extrapolados a esta población. Para ello es absolutamente imprescindible que la extracción de los individuos que la
conforman se haga de unas determinadas maneras
que garanticen el fin, y en un mínimo número que
esté en equilibrio entre una máxima representatividad y un mínimo consumo de recursos1.
Hay que destacar que una parte de los individuos
que conforman la muestra seleccionada puede no
participar posteriormente en el estudio por abandonos voluntarios (no desean continuar, no colaboran,
etc.) o involuntarios (se trasladan de domicilio, fallecen, etc.), por lo que el estudio será implementado
finalmente entre los participantes. Este aspecto ha de
tenerse en cuenta a la hora de estimar el número de
individuos de la muestra.
Extracción de los potenciales
participantes: el muestreo
El muestreo consiste en el proceso de selección de los
individuos sobre los que se efectuará el estudio. Este
proceso ha de ser extraordinariamente cuidadoso para
que el conjunto sea totalmente representativo de la población diana de referencia.
Para conseguir el objetivo expuesto se dispone de
dos técnicas fundamentales: muestreo probabilístico y
no probabilístico.
El muestreo probabilístico se caracteriza porque se
utiliza un sistema de selección estrictamente aleatorizado. En el muestreo no probabilístico, sin embargo, se
ejecuta la selección de forma no aleatorizada.
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CURSO DE METODOLOGÍA BÁSICA
DE INVESTIGACIÓN EN AF
Muestreo probabilístico
Dentro de este tipo de muestreo hay varias técnicas para llevarlo a cabo, como:
• Aleatorizado simple. Se precisa disponer de un listado
con todos y cada uno de los elementos de la población accesible que son susceptibles de seleccionarse;
posteriormente se eligen los integrantes de la muestra
mediante, por ejemplo, una tabla de números aleatorios.
• Sistemático. En el que se extrae de forma aleatorizada
un individuo de entre los k primeros, el segundo sería el que hiciera el número de orden 2k, y así sucesivamente. El valor de k se estima dividiendo el número de individuos elegibles por el tamaño de la muestra. Como se observa, no es preciso disponer del
listado anterior.
• Estratificado. Se utiliza cuando se desea obtener individuos de los subgrupos que interesen (mujeres, mayores de 65 años, etc.). Para ello, se agruparán los individuos por subgrupos y se efectuará un sistema
aleatorizado simple en cada uno de ellos.
• Multietápico. Obvia el problema de no disponer de un
listado total de individuos, pero se dispone de un listado por conglomerados o agrupaciones, como por
ejemplo, las farmacias. Así, de forma aleatorizada se
pueden seleccionar previamente ciertos barrios. A
continuación se seleccionan igualmente ciertos grupos de manzanas de los barrios elegidos, posteriormente ciertas farmacias de cada grupo de manzanas y,
a partir de un listado de individuos por cada farmacia, se seleccionan éstos.
Cuantificación de los potenciales
participantes: el tamaño
La determinación del tamaño necesario de la muestra2-4 a estudio es un aspecto esencial, frecuentemente
olvidado, y que es el determinante de la validez externa de cualquier estudio. Si bien el cálculo se efectuará mediante aplicaciones informáticas adecuadas,
se explicará brevemente el caso más sencillo, pero más
frecuentemente observado en los estudios de intervenciones farmacéuticas, con muestreo aleatorizado
simple, sistemático o consecutivo, distinguiendo si el
resultado final a comparar entre los grupos de intervención y de control se expresa como una diferencia
de proporciones o de medias. En cualquier caso, habrá que estimar previamente el porcentaje de pérdidas
de cada grupo con el fin de tenerlo en cuenta en el
cálculo.
Resultados como proporciones
Muestreo no probabilístico
El objetivo es disponer de un tamaño de muestra que
proporcione un poder o potencia suficiente para el
estudio, esto es, que haya una probabilidad mínima de
detectar una diferencia significativa entre los dos grupos cuando realmente ésta existe. Obviamente, habrá
que decidir previamente la magnitud de la diferencia
a evaluar (que será la clínicamente significativa), del
poder o potencia deseada (habitualmente el 80-90%)
y del nivel de significación deseado (en torno al 9599%).
En este tipo de selección no aleatorizada, se distinguen
las técnicas principales:
Resultados como medias
• Consecutivo. Selecciona a todos los individuos que
cumplen los criterios de selección y son accesibles,
por ejemplo, porque acuden a la farmacia en un determinado rango de tiempo.
• De conveniencia. Agrupa a los individuos más fácilmente accesibles, como por ejemplo los tres
primeros que acudan a la farmacia y accedan a
participar. Obviamente, el sesgo de selección es
grande.
• De selección. El investigador selecciona a los participantes mediante unos criterios propios de
idoneidad, como el caso de que el médico, en
función de la gravedad estimada de la enfermedad, lo derive a la farmacia colaboradora o lo re-
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tenga para su cuidado. Igualmente, el sesgo originado es grande.
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En este caso, los determinantes de la estimación, que el
investigador deberá fijar a priori, son la magnitud del
poder o potencia, del nivel de significación y de la diferencia clínicamente significativa, así como de la dispersión de los datos obtenidos finalmente.
Comparabilidad de los individuos
de cada grupo
Una vez seleccionados los potenciales participantes de
cada grupo, mediante un adecuado muestreo, y en
cantidad suficiente para dotar de validez externa al estudio, para posibilitar la generalización de las conclu-
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siones elaboradas, es preciso analizar la
comparabilidad de los grupos establecidos,
pues es igualmente imprescindible asegurar
la validez interna, que permita atribuir de
forma inequívoca las diferencias observadas
entre los grupos a la intervención implementada.
Aunque la muestra sea representativa de
la población diana, el azar puede hacer
que determinadas características o variables
de confusión puedan estar en mayor proporción en un grupo que en otro, lo que
podría desvirtuar el resultado final. Así, en
el caso de que el azar hubiera incluido una
mayor proporción de individuos muy polimedicados en un grupo que en el otro, dado que habría mayor probabilidad de incumplimiento en éstos, ello podría alterar
el resultado final, pero no debido a la intervención en sí, sino a una variable de
confusión no controlada, como el grado
de cumplimiento. El aumento del tamaño
de la muestra reduce esta posibilidad. No
obstante, es preciso realizar un análisis estadístico de las características de los grupos, con el fin de garantizar la homogeneidad y comparabilidad de ambos. ■
Bibliografía
1. Rebagliato M. Población del estudio. Técnicas de muestreo y
tamaño de la muestra. En: Rebagliato M, Ruiz I, Arranz M,
editores. Metodología de investigación en epidemiología. Madrid: Díaz de Santos; 1996. p. 73-94.
2. Schulz K, Grimes D. Sample size calculations in randomised
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heath related quality of life outcomes: a comparison of four
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4. Willan A. Analysis, sample size, and power for estimating incremental net health benefit from clinical trial data. Control
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