Reflexiones Espirituales. ¿Qué tipo de persona eres

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Reflexiones Espirituales.
¿Qué tipo de persona eres?
Acaba febrero y empieza el mes de marzo, bien podemos hacer ahora que este mes
empieza un compromiso en ser mejores personas, y tratar crecer un poco mas en nuestra
vida espiritual. Valdría la pena tomar la clasificación de San Anselmo, cuando habla de las
tres plenitudes humanas, y de ver en cual tipo de personas estamos viviendo nuestra
existencia.
Existen tres tipos de personas, las personas vaso, las personas canal y las personas
fuente. La persona vaso, es la que retiene y no da nada. La segunda, es la persona canal, es
la que da y no retiene. Y tercera, es la persona fuente, esta es la que crea, retiene y da.
Que importante es analizar, en cual tipo de persona estamos viviendo el día de hoy,
para hacer un cambio y analizar si las personas que nos rodean, nos están disfrutando o nos
están soportando. ¿Si vivieras contigo, te gustaría permanecer a tu lado?. Es una buena
pregunta para que reflexionáramos el día de hoy.
Los primeros son “los seres humanos-vaso”. Su única ocupación es almacenar
virtudes, ciencia y sabiduría, objetos y dinero. Son aquellos que creen saber todo lo que hay
que saber; tener todo lo que hay que tener. Son esos seres perfectos, pero perfectos en su
egoísmo. Consideran su tarea terminada cuando han concluido su almacenamiento. Leen
muchos libros, pero nunca comparten lo que leen y menos lo que saben. No pueden
compartir su alegría, ni poner al servicio de los demás sus talentos, ni siquiera repartir cariño,
comprensión o una sonrisa. Son extraordinariamente estériles; servidores de su egoísmo;
son carceleros de su propio potencial humano.
Las segundas personas, son “los seres humanos-canal”. Son aquellas que se pasan la
vida haciendo y haciendo cosas. Su lema es: "producir, producir y producir". No están felices
si no realizan muchas, muchísimas actividades y todas de prisa, sin perder un minuto. Creen
estar al servicio de los demás, pero son fruto de su neurosis productiva. En realidad su
accionar es el único modo que tienen para calmar sus carencias; dan, dan y dan; pero no
retienen. Siguen dando y se sienten vacíos. Son muchos hombres que están trabajando, sin
saber para que trabajan. Y como tantas amas de casa, que creen con trabajar y ser victimas,
están cumpliendo con la rutina del hogar, y lo único que logran, es una infelicidad y una
vacuidad del alma insoportable.
Y las terceras personas, son “los seres humanos-fuente”. Estos son los que hay que
tratar de ser en este mes que empieza. Son seres fenomenales, aquellas personas que son
verdaderos manantiales de vida. Capaces de dar sin vaciarse, y de regar sin decrecer, de
ofrecer su agua sin quedarse secos. Son aquellos que nos ayudan con su comprensión, con
su amor y su cariño. Nos infunden animo cuando el alma esta triste y apoyo con amor
incondicional. Nos brindan su amor, nos infunden confianza y generan optimismo. Son los
que iluminan con su reflejo nuestra propia vida.
Este mes de marzo, tendremos la opción de ser vaso, de ser canal o en ser hombres
fuente. En salir de nuestro egoísmo, y empezar a pensar en nuestros semejantes; o vivir
amodorrados en nuestras carencias espirituales, con nuestro sufrimiento a cuestas. No
seamos vaso que almacene amarguras, ni canal que no retenga sabiduría. Seamos hombres
fuente, en crear amor y comprensión a nuestro prójimo, en retener las en enseñanzas de la
vida y demos nuestra vida a manos llenas, para ser felices hoy y ahora.
Dr. Roberto Díaz y Díaz.
[email protected]
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