“¿Aun no me has conocido?” Juan 14:1-10 ¿D ios realmente existe? ¿Sera cierto que hay un ser supremo en los cielos? ¿Es verdad o es una idea creada en nuestra mente? El apóstol Pablo contesta: “Porque la cosas invisibles de él, (Dios) su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles, desde la creación del mundo, siendo entendidas por medió de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”. (Romanos 1:20). Es decir, que el Dios invisible se manifiesta a través de las cosas visibles es decir, hechas. Entonces Dios es real y verdadero. Sin embargo, hay una pregunta mucho mas profunda que podemos hacer, ¿Podemos conocer a Dios? Esta misma pregunta se hacia en su mente el apóstol Felipe, a lo que le dijo a Jesús: “Señor, muéstranos el Padre, y nos basta” Esta petición de Felipe, dio pie para que Jesús dijera una de sus declaración mas controversiales para muchos religiosos hoy día: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre…” (Juan 14:9) Note que Jesús no le dice: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no lo has conocido, Felipe? Sino, ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? Tampoco dijo: ¿Tanto tiempo hace que esta con vosotros, y no lo has conocido, Felipe? Sino, ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? Jesús dejo claro, que conocerlo a el, es conocer a Dios. ¿Cómo pues podía decir Felipe “Muéstranos el Padre, y nos basta” Jesús le podría haber dicho: ¿Aun no me has conocido? Si… I). Si los profetas hablaron de mi. A. El Profeta David. Salmos 110:1 “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”. Ver. Mateo 22:44 En otras palabras diría: “El Señor dijo a mi Señor”. Indicando que Jesús es igual a Dios. Felipe lo sabía y aun así no lo conocía. B. El profeta Isaías. Isaías 7:14 “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel” Profecía cumplida en Mateo 1:23 “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros”. Esta profecía decía claramente que Dios estaría con nosotros. Felipe lo sabía y aun así no conocía a Jesús. El mismo profeta Isaías dice: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”. La profecía decía que el niño que nacería seria llamado Dios y Padre y aun así Felipe no lo conocía. C. El profeta Jeremías. Jeremías 23:5-6 “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.6 En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra”. Ese descendiente de David seria llamado Jehová. Felipe lo sabia y aun así no lo conocía. D. El profeta Miqueas. Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”. Nótese que saldría “el que será Señor” no un señor. Jesús seria el Señor de Señores y aun así Felipe no lo conocía. Además dice que seria desde los días de la eternidad. Todos estos profetas hablaron de Jesús como Dios y que demás que estaría con nosotros. Felipe lo debió haber sabido. Pero aun así pedía ver a Dios. ¿Por qué Felipe aun no lo había conocido? El mismo Jesús nos da la respuesta con una pregunta: “¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en Mí?” (V. 10). Quizás esta era la razón, Felipe no creía realmente en Jesús. Nadie puede ser un discípulo de Jesús sino cree. Porque el que no cree esta derrotado antes de empezar la guerra. El que no cree es presa fácil del demonio. Solo los que creen conocen a Dios. Dios no se da a conocer con los incrédulos, sino con aquellos que tienen un corazón receptivo. Solo los que creen consiguen victorias, solo los que creen estarán en la presencia de Dios. No se puede ser un simple simpatizante. Alguien que ve con buenos ojos el cristianismo, sino ser creyente. Solo los que creen son salvos. II). Si las Escrituras dan testimonio (hablan) de mi. A. B. C. D. E. F. G. Hablaban como la simiente. Génesis 3:15- Gálatas 3:16 Hablaban como el cordero pascual Éxodo 12:5 1 Pedro 1:19 Hablaban como La Roca. Éxodo 17:6 1 Corintios 10:4 Hablaban como la serpiente de bronce. Números 21:9, Juan 3:14 Hablaban como el profeta. Deuteronomio 18:15 Hechos 3:22-26 Hablaban como el Hijo del Hombre. Daniel 7:13 Hablaban como la rama de Isai. Isaías 11:1-5 Con razón dice Lucas “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba (Jesús) en todas las Escrituras lo que de él decían”. (Lucas 24:27) Con razón Jesús dijo: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí…” (Juan 5:39) Todo esto lo debía saber Felipe de Jesús y aun así pedía ver a Dios. La pregunta que Jesús le hizo al interprete de la ley (Lucas 10:26), bien se la habría podido hacer a Felipe. “¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?” El problema de Felipe es que quería ver a Dios a través de sus sentidos. Verlo, palparlo, olerlo. Pero no hay nadie que pueda ver a Dios de esa manera. Juan 1:18 “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”. Dios ordeno a Moisés en el Antiguo Testamento: Éxodo 19:21 “Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos”. Las palabras de Felipe son la razón del porque hay mucha idolatría en nuestro mundo. La gente necesita ver, para poder identificarse con su dios. La figura de un hombre, de un animal o de alguna cosa de la naturaleza. Pero Jesús sigue preguntando ¿Aun no me conoces? III). Si yo ofrecí mi vida por ti. A. Jesús le podía decir a Felipe: Baje del cielo por ti. Pablo dijo de el: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. (Filipenses 2:58) 2 Corintios 8:9 “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”. Pero a pesar de este hecho, Felipe pedía ver a Dios. A Felipe le faltaba más. Quería una nueva experiencia para lo cual no estaba capacitado. Que desilusión para Jesús, el que sus discípulos tuvieran una comprensión tan borrosa de su persona. Cuantas personas hay que en vez de ver lo que tienen frente a sus ojos andan con sueños guajiros. Piden que alguien del mas allá de les aparezca y les diga como esta del otro lado. B. Jesús le podía decir a Felipe: Vivo en la tierra por ti. El apóstol Juan dice de el: Juan 1:1,14 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. El mismo Juan dice: 1 Juan 1:1 “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida 2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó)” Pero a pesar de este hecho, Felipe pedía ver a Dios. Felipe aun no creía que el Dios todo poderoso fue accesible al ser humano. Para Felipe era difícil entender Dios hecho carne. Muchos no creen que Jesús sea Dios por les crea un problema en sus mentes. Porque entre el creador y la criatura hay una gran dimensión. Dios no solo esta en los cielos, sino también en la tierra. Yo no necesito a Dios en los cielos, sino en la tierra. Aquí conmigo. Felipe necesitaba entender eso, Dios allí estaba con el. Muchos aceptan a Jesús como solo una buena persona que nos enseño a vivir una vida correcta. Pero no creen que el mismo sea uno con Dios. Aceptar a Jesús es aceptar lo que el es. C. Jesús le podía decir a Felipe: Iré al calvario por ti. Según el evangelio de Marcos Jesús anuncio 3 veces su muerte. Marcos 8:31,9:31, 10:33-34 8:31 “Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días”. 9:31 “Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día”. 10:33 “He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles; 34 y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará”. Pero tal parece que a los discípulos eso no le hacia mella en su corazón. En su corazón había una inquietud, ellos querían ver a Dios. Según las palabras de Felipe, ellos estarían contentos si Jesús le mostraba a Dios. “Señor, muéstranos el Padre, y nos basta” Como diciendo con esto estamos contentos, con estos nos basta. Esta historia nos enseña que muchos siguen a Jesús pero sin saber realmente quien es el. No podemos ser verdaderos discípulos de Jesús, sino no sabemos quien es el. No importa cuantos años tengamos en la iglesia, sino sabemos quien es Jesús hemos perdido nuestro tiempo. Conclusión. Si usted quiere conocer a Dios lo puede hacer. El verso 9 al 11 dice 3 maneras. 1. A través de Cristo. “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. (V.9) 2. A través de su Palabra. “Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí” (V. 10) 3. A través de sus obras. “Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras”. (V. 11) ¿Estas dispuesto a conocer a Dios? Te invitamos y estoy seguro que no te arrepentirás porque ciertamente no esta lejos de usted.. Juan Ramón Chávez Torres E-mail: [email protected] http://chaveztorres.wordpress.com/ Apartado Postal 681. H. Matamoros Tam.