CIUDADANIA 2º ESO. TEMA 4: CRECER Y MADURAR EN

Anuncio
CIUDADANIA 2º ESO. TEMA 4: CRECER Y MADURAR EN LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD
OBJETIVOS
- Distinguir en el ser humano los aspectos genéticamente heredados de los hábitos adquiridos
- Asumir la importancia que tiene la educación de nuestros hábitos y comprender la
responsabilidad que tenemos en su adquisición
- Conocer la distinción que existe entre emociones y sentimientos
- Diferenciar entre las normas legales y las normas morales
- Asumir la importancia de la autonomía como fundamento de la responsabilidad moral
La persona: temperamento y carácter
En el ser humano, como sabes, existen dos dimensiones diferentes: una física (el cuerpo) y otra psicológica
(la mente). Además en la persona confluyen variables heredadas (genéticas) y aprendidas (culturales). Por
ejemplo, el color de los ojos o del pelo lo heredamos biológicamente, pero la lengua que hablamos la
aprendemos en nuestra interacción con los demás.
Cuando hablamos de la personalidad individual de cada uno debemos distinguir entre temperamento y
carácter. El temperamento es una característica que se hereda, mientras que
el carácter está formado por los hábitos adquiridos. Un hábito es una tendencia o una predisposición que
hemos aprendido y que se ha convertido en parte de nuestra manera de ser.
No somos responsables de nuestro temperamento, pero nuestro carácter sí es el resultado de lo que
hacemos. Por ejemplo, una persona puede tener una gran inteligencia natural (que es parte de su
temperamento), pero a pesar de ello si adquiere hábitos negativos se convertirá en
alguien desordenado y perezoso (como parte de su carácter) Algunas tendencias que se heredan
genéticamente son las capacidades intelectuales básicas, el talante activo o pasivo, la sociabilidad o el tono
emocional A los hábitos que adquirimos y que modifican nuestras tendencias naturales los llamamos virtudes
(si son buenos) y vicios (si son malos). Como los hábitos son aprendidos, resulta enormemente importante
aprender a educar el carácter para convertirnos en las personas que verdaderamente queremos llegar a ser.
También es importante que aprendas a distinguir entre las emociones y los sentimientos. Las
emociones son cambios intensos en nuestro estado de ánimo pero que suelen tener poca duración. Por
ejemplo, el miedo o la furia son emociones. En cambio los sentimientos son estados de ánimo mucho más
duraderos, aunque tal vez menos intensos. El amor o el odio son
ejemplos de sentimientos.
Las emociones básicas son seis: amor, enfado, tristeza, alegría, miedo y asco. Las emociones nos informan de
qué algo ocurre en nosotros y debemos escuchar y razonar para encontrar lo que necesitamos.
AMOR: Nos informa de que el objeto o la persona significativa con nosotros y nosotros con ella.
MIEDO: Nos informa de una amenaza, peligro, hacia nuestra persona o nuestras pertenencias.
TRISTEZA: Nos informa de una pérdida que hemos sufrido.
ENFADO: Nos informa de un agravio sufrido hacia nuestra persona.
ALEGRÍA: Nos informa de que nuestra persona va realizando sus deseos y metas.
ASCO: Nos informa de la cercanía de algo que nos mancha y ensucia.
La ley y la moral
Las personas se afanan a lo largo de su vida en alcanzar la libertad y la felicidad. ¿Pero en qué consiste ser
libre? ¿En hacer siempre lo primero que nos viene en gana? ¿Y en qué consiste ser feliz? ¿En conseguir
siempre aquello que nos apetece? ¿Podríamos vivir juntos en la sociedad si todos hiciéramos siempre lo que
nos diese la gana?
Para organizar la convivencia la sociedad ha establecido una serie de normas que son las leyes. Pero es
necesario darse cuenta de que además de las leyes están las normas que una persona considera justas y que
corresponden al ámbito de la moral. Las leyes las pone la sociedad y si no las cumplimos nos pueden castigar.
Las normas morales, en cambio, las pone tu conciencia. La conciencia es la voz interior que nos enseña el
camino del BIEN, nos hace examinarnos según nuestros valores y siempre en referencia a dicho Bien. Cuando
obramos conforme al BIEN la conciencia calla, nos deja tranquilos, nos hace sentirnos en paz. Cuando tú no
sigues lo que te dice la conciencia te sientes mal y sufres remordimientos. Es el modo que tiene de avistarte
para que recapacites y cambies, arrepintiéndote y volviendo a elegir el BIEN. Elegir el BIEN siempre es el
camino acertado de la Felicidad. Por eso cuesta, porque lo que vale algo cuesta más que lo que no vale nada.
Autonomía y responsabilidad
Las personas somos capaces de elegir cómo comportarnos. Podemos optar entre decir la verdad o mentir,
entre respetar las reglas o saltárnoslas, entre ayudar a los demás o pasar de ellos. La moral tiene que ver con
las elecciones que hacemos en nuestra vida, que están basadas en nuestra libertad. Esta capacidad de elegir
nos hace responsables de nuestras decisiones, que pueden llevarnos a la felicidad o alejarnos de ella.
Elegir por nosotros mismos supone una responsabilidad. Cuando elegimos libremente lo que queremos hacer
nos convertimos en responsables de nuestros actos. Eso quiere decir que tenemos que pensar en lo que
hacemos y en sus consecuencias para nosotros y para los demás.
Debemos ser capaces de responder por lo que hemos hecho, porque somos nosotros los que hemos elegido
comportarnos así. Por eso es tan importante elegir bien lo que hacemos. Los filósofos antiguos, que
dedicaron mucho tiempo a pensar sobre estas cuestiones, creían que las personas para ser felices deben
aprender a querer aquello que es adecuado y conveniente. Este aprendizaje es también un hábito, que los
antiguos llamaban prudencia y que nosotros llamamos sensatez. Para eso debemos aprender a hacer un uso
responsable de nuestra libertad.
Cuando alguien es capaz de decidir por sí mismo lo que conviene hacer y además sabe llevar a cabo esas
decisiones, decimos que es una persona autónoma. La palabra autonomía quiere decir “darse a sí mismo la
ley”. Ser autónomo consiste en la capacidad de elegir uno mismo en vez de verse arrastrado por lo que los
demás nos dicen o nos imponen.
Pero ser autónomos no es fácil. Para conseguirlo debemos superar las presiones externas e internas que
eligen por nosotros y también debemos esforzarnos por adquirir buenos hábitos
que nos hagan más libres.
CUESTIONES
1. En las personas existen aspectos heredados genéticamente y aspectos aprendidos a lo
2. largo de la vida. ¿Sabrías señalar por lo menos cinco rasgos de una persona que sean heredados y
otros cinco que sean aprendidos?¿Sabrías explicar la diferencia que hay entre el temperamento y el
carácter? ¿Cuál de estas dos dimensiones de la personalidad es heredada y cuál es aprendida?
¿Podrías poner algún ejemplo para aclarar tu respuesta?
3. ¿Qué es un hábito? Pon al menos tres ejemplos de hábitos que tú tengas para aclarar tu respuesta.
4. ¿Crees que los hábitos son algo con lo que nacemos o más bien se trata de algo que vamos
aprendiendo con el tiempo?
5. ¿Influyen los hábitos en el temperamento de una persona? ¿Y en su carácter? Explica tu respuesta.
6. ¿Cómo se suele llamar a los hábitos positivos? Pon cuatro ejemplos de hábitos buenos
7. ¿Cómo se llama a los hábitos negativos? Pon cuatro ejemplos de hábitos malos
8. ¿Recuerdas cuál es la diferencia que hay entre los sentimientos y las emociones? Explica tu respuesta
9. Haz una lista con 4 emociones y 4 sentimientos que hayas sentido alguna vez
10. ¿Quién pone las normas legales? ¿Y quién pone las normas morales? ¿Qué pasa si no las cumplimos?
11. Pon dos ejemplos de normas legales y dos ejemplos de normas morales.
12. ¿Qué significa la palabra “autonomía”? ¿Cuál es la palabra que significa lo contrario? ¿Sabrías
explicar la diferencia entre estas dos palabras con algunos ejemplos?
13. ¿Tú crees que un animal salvaje es responsable de lo que hace? ¿Y una persona? Explica tu respuesta
RECURSOS
Recursos de eduteka sobre educación para la ciudadanía
http://www.eduteka.org/ResenaCiudadania.php
Axial, un mundo de valores:
http://www.isftic.mepsyd.es/w3/eos/MaterialesEducativos/mem2007/axial/index.html
Descargar