Decisiones corporativas: juicios individuales que trascienden

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Decisiones corporativas: juicios individuales que trascienden
Gerardo Ignacio Grimaldo Sánchez
Tópicos Selectos en Comercio Internacional
Maestría en Administración
Posgrado – FACCEA
Maestro: Dr. José Nicolás Barragán Codina
Introducción
“Muchos plantean que son inevitables los comportamientos antiéticos basado en la
libre competencia. Es así como hay empresarios que justifican acciones
cuestionables bajo el pretexto de que “los negocios son solo negocios”. Pero esto no
es así, porque los negocios son parte de la actividad humana y, por lo tanto, son
intrínsicamente morales” [1, Corriente de opinión].
A pesar de que el término de ética corporativa, como su nombre lo indica, examina los
principios éticos en el ambiente de negocios, las personas como entes individuales llegan
a ser juzgadas y etiquetadas como personas éticas o no éticas a causa de las decisiones y
acciones tomadas al aplicar sus funciones.
Por lo tanto, la ética corporativa no esta limitada al ambiente laboral, sino que trasciende
a toda la red de quien participa en una empresa, formando parte de esta red desde
colaboradores, familiares, amigos e inclusive desconocidos.
La ética corporativa ayuda a los individuos a tomar decisiones, identificando situaciones
donde las posibles acciones son evaluadas como buenas o malas, de manera que los
códigos de ética nos sirven como guías para actuar apropiadamente. Sin embargo, los
casos particulares ni las situaciones son documentadas, puesto que se establecen guías
generales, o bien, se documentan posteriores a que ocurra el evento.
También, podemos mencionar que se establecen criterios que no llegan a ser escritos pero
que llegan a ser parte de la emisión de juicios, como si fuesen reglas empíricas.
Al tomar una decisión que será posteriormente juzgada como buena o mala, generalmente
pueden verse contrapuestos los intereses que se buscan para la empresa y los personales.
Encontraremos no apropiado muchas situaciones como el aceptar presentes, la corrupción
para aprobar o rechazar propuestas o licitaciones, por mencionar algunas.
Este documento, particularmente se enfoca a una decisión común entre los individuos que
participamos en las corporaciones: Tomar la decisión de cambiar de empleo.
Desarrollo
Seguimos un interés a la vez
“El que a dos amos sirve, con uno queda mal”
Existen frases muy comunes a toda la sociedad, “El que a dos amos sirve con uno queda
mal” nos dice que al atender dos intereses, le fallaremos a uno. Cuando participamos para
una empresa, todo nuestro esfuerzo y dedicación esta orientado a alcanzar los objetivos
de la compañía. En el sentido estricto de la palabra esto es sencillo.
Cuando una computadora tiene un procesador, puede recibir diferentes solicitudes
llamándolas procesos. Estas solicitudes pueden venir de dispositivos de entrada y salida
como el mouse, el teclado, la impresora, por mencionar algunos ejemplos. También
recibe solicitudes del mismo sistema operativo, de programas que están trabajando y de
diversos componentes de la computadora.
El procesador, solo puede atender un proceso a la vez, por lo que se diseñaron diferentes
algoritmos para atender las solicitudes de procesador, de atención, de un interés. Estos
algoritmos buscan hacer un balance justo y equitativo del procesador puesto que si solo le
hace caso a la impresora, cuando el usuario quiera cancelar el trabajo de impresión, el
procesador no responderá al teclado o al Mouse. Es decir, es necesario atender todos los
intereses que se presenten pero, el procesador solo procesa una cosa a la vez.
En el ambiente laboral, se le paga a un empleado para que preste un servicio, para que
coloque su esfuerzo y dedicación a la realización de una o varias tareas, sin embargo, al
igual que un procesador, le llega una solicitud de un tema personal. Los algoritmos que
tenemos en nuestra mente, se auto modifican y van cambiando para ser más eficientes,
para ser justos y equitativos por lo que, aunque la persona quiera poner toda la atención a
un trabajo, la mente envía “interrupciones1” solicitando atención a otros procesos:
“Necesito ir al baño”, “mi niño esta enfermo”, “tengo examen por la noche y no he
estudiado”.
Con las interrogantes anteriores probablemente no existirán conflictos éticos, si
requerimos ir al baño, no es cuestionable, ético o no, se hace. Si un familiar está grave,
probablemente se tenga tolerancia a las distracciones o bien, quizá, hasta se le otorgue el
día para atender esos asuntos personales, pero ¿qué sucede cuando la “interrupción” que
llega al procesador entra en conflicto con el proceso relacionado a la corporación donde
laboramos? ¿Qué sucede cuando un vendedor recibe una oferta laboral en otra compañía,
se retira de la empresa y al participar en su nueva compañía contacta a los “clientes” con
quienes se había relacionado? ¿Qué sucede cuando un profesional cambia de empleo a
otra empresa del mismo giro?
¿Logros personales?, ¿logros corporativos?
“La soga quiebra por lo más delgado”
1
Una interrupción permite a una unidad obtener la inmediata atención de otra, de manera que la
primera pueda informar de un cambio de estado. El procesador por su cuenta, guarda el estado
de la unidad interrumpida antes de procesar la interrupción [3, Sistemas Operativos].
Podemos tratar múltiples casos, desde empresas muy pequeñas, hasta multinacionales,
donde un contratante queda a disgusto con el contratado cuando este deja la compañía y
mas aún, si donde se emplea es una empresa del mismo giro.
Corporativos que son competencia directa hacen acuerdos mutuos para no contratar gente
que trabajó en una o u otra empresa durante un periodo específico, para evitar una guerra
sucia donde resulte beneficiado el empleado con poca “ética2”, se mueve por un mejor
sueldo, sin importarle compartir o no la información confidencial a la que tuvo acceso.
Las empresas crean los acuerdos de confidencialidad, donde los empleados o consultores
se comprometen a no difundir información de la compañía. Incluso existen acuerdos
donde una empresa no contratará aun empleado de un proveedor que le brinda servicios.
También existen casos donde los empleados se mueven de una compañía a otra por un
importe superior al actual. Cuando estos son subcontratados, se busca permanecer con el
contratante, etc., sin importarle divulgar información confidencial o la inversión que le
compañía hizo en su conocimiento y crecimiento profesional.
Vayamos a algunos casos particulares:
Mecánico padre-hijo
El mecánico padre tiene un taller que ha atendido durante más de 25 años. Al llegar a
cierta edad, le invita a su hijo a trabajar con él. Después de algunos años, el hijo aprende
el oficio y teniendo una nueva visión de negocio, primeramente propone la expansión; el
mecánico padre rechaza la propuesta por lo que el mecánico hijo decide independizarse.
Al independizarse, el mecánico padre tiene una vacante difícil de cubrir, puesto que su
hombre de confianza se ha ido. Parte de los clientes, también se han ido con el hijo. La
carga de trabajo baja y es difícil atender las solicitudes por falta de apoyo.
El mecánico hijo por su cuenta enfrenta nuevos retos. Anteriormente tenía un sueldo,
ahora primeramente debe cubrir gastos. Le faltan clientes para solventar la operación,
pero tiene la firme convicción de haber encontrado las los puntos de mejora necesario
para crecer el negocio.
Del caso anterior, pudiésemos discutir argumentando a favor o en contra de uno u otro, o
bien, simplemente pudiésemos indicar que no es un caso de ética corporativa, el hecho es
que cada parte tiene sus razones:
El hijo:
Hablo con su padre sobre mejoras a aplicar al taller.
2
Ética: Recto, conforme a la moral. Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana
[4, Ética].
Moral: Perteneciente o relativo a las acciones o caracteres de las personas, desde el punto de
vista de la bondad o malicia [4, Moral].
Decidió correr riesgos y emprender su camino.
Los clientes eligen con quien trabajar según reciban un mejor costo/beneficio.
Continuó ejecutando lo que sabía hacer: Mecánica.
El padre por su cuenta:
No quiso ni crecer, ni tener socios.
Invirtió en capacitación que posteriormente se fue y obtuvo en ese periodo, un
servicio.
Su cartera de clientes se vio afectada.
Con lo anterior, ¿Quién salió beneficiado?, ¿la acción fue ética o no fue ética?, ¿fue ético
buscar crecer pero no lo fue llevarse los clientes?, ¿o fueron los clientes quienes lo
buscaron y el no los rechazó?, pudiésemos establecer muchas preguntas similares a las
aquí expuestas y a la vez, pudiésemos también emitir muchos juicios sin llegar aun
consenso. Por lo que revisaremos un segundo caso.
El Vendedor se lleva la cartera de clientes
Un vendedor trabaja por un tiempo determinado para una empresa, donde se le asignan
clientes para que coloque venta y a la vez, debe buscar prospectos para alcanzar los
objetivos comerciales. Establece una red de contactos, inclusive trasciende a amistad con
sus compradores.
Al paso del tiempo, encuentra una oferta laboral en una empresa del mismo giro, con un
ascenso y un beneficio evidente.
Al moverse de empleo, contacta a sus compradores y ofrece sus servicios buscando
alcanzar los objetivos de venta de la empresa para la que fue contratado. La empresa
anterior, se disgusta considerando la práctica poco ética pues los contactos se
establecieron durante el tiempo en que laboró para la compañía además, de haber
aprendido del negocio.
Argumentos del vendedor
El estableció una red de contactos
Busca su crecimiento profesional
Los clientes eligen a quien ofrece el mejor servicio y compran a quien le brinda
una mejor oferta (incluyendo el trato y confianza)
Empresa donde laboró el vendedor
Considera la práctica poco ética debido a que se llevó los clientes
Le brindó confianza y utilizó los medios para fines propios: buscar una mejor
remuneración o puesto.
De lo anterior, también pudiésemos argumentar a favor y en contra. Las instituciones
hacen negocio con instituciones, no con personas, sin embargo, intrínsicamente dicha
actividad la llevan a cabo personas de manera que la relación se sigue manteniendo a este
nivel, aunque la formalización de la relación se establece a nivel institución
Como el caso anterior o el caso del mecánico padre/hijo se pueden plantear diferentes
casos: un ingeniero de la industria cervecera, del vidrio, automotriz, etc. Un abogado que
participa en un bufete, un licenciado en mercadotecnia que ofrece líneas de producto que
conoció trabajando en una institución al ofrecerse al mercado, ofrece el conocimiento que
tiene del mismo, su experiencia y redes de negocio.
Conclusiones
Para un argumento positivo existen argumentos negativos o quizá la suma de argumentos
positivos o negativos son mayores o menores y algunos pueden tener mayor o menor
peso, cada variable en particular hace que los casos sean diferentes por lo que se ve
complicado el escribir un código de ética ejemplificado y detallado.
Las empresas hacen relaciones de negocio con empresas a través de personas y las
personas a la vez proporcionaran sus servicios a un empleador, pero no podrán
deshacerse del hecho de seguir sirviendo a un segundo ente: la misma persona.
Probablemente, para generar un mayor compromiso, las empresas necesiten
adicionalmente generar planes de carrera, remuneraciones adecuadas, promover un clima
laboral integrado y aun con todo esto, se presentarán situaciones en las que los caminos
de las instituciones y la gente que labora en ellas, discrepe y sea necesaria la ruptura de la
relación.
El hecho de haber adquirido conocimientos, experiencia o relaciones de negocio, no son
propiedad de la institución donde se desarrollan las mismas, puesto que si una persona se
desarrolla en algo, también ha invertido parte de su vida en desarrollar habilidades,
competencias y conocimientos y en un mercado, es la razón por la cual será objeto de
demanda.
Como empleados tenemos el compromiso de apoyar los objetivos de la compañía con
quien laboramos tan ardientemente como lo buscamos para nosotros mismos. Aunque
puedan presentarse situaciones en la que, aunque se busque terminar bien la relación, no
se consiga.
Un hecho indiscutible, es que siempre podemos tratar de evitar el encontrarnos en dichas
encrucijadas porque más allá del ambiente laboral, así como nuestra conducta y manera
de pensar cambie conforme nos especializamos y adquirimos experiencia, también
permanecerán con nosotros las etiquetas con argumentos a favor y en contra de la acción
que realizamos, etiquetas por la cuales las personas serán reconocidas y categorizadas en
las redes profesionales y personales.
Referencias Bibliográficas
1. Ética empresarial: cuando los negocios no son sólo negocios
Corriente de Opinión, Agosto 2003, Nº 87
2. Business Ethics, Wikipedia.org
http://en.wikipedia.org/wiki/Business_ethics
3. Sistemas Operativos
La Red Martínez, David Luís (Autor), Editorial El Cid Editor, 2004
4. Definiciones: Ética, Moral.
Real Academia Español, www.rae.es
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