Conclusiones Introducción En la primera sección de este artículo

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Conclusiones
Introducción
En la primera sección de este artículo hemos reseñado algunos conceptos que
suelen utilizarse para pensar a las acciones estatales sistemáticas, a las políticas que los
estados implementan. Además del concepto usual y, en cierta medida vago, de políticas
públicas, hemos incorporado dos nociones que surgen de la literatura económica:
políticas de desarrollo productivo y políticas industriales. Estas tres nociones
representan subconjuntos de especificidad creciente. En fin, el primer aporte de este
texto es el de proponer este esquema de tres niveles para comprender diferentes
acciones estatales vinculadas de uno u otro modo con el subsector SSI.
Desafortunadamente, aplicar tal esquema a todas las políticas relevantes para el
subsector es una tarea demasiado ambiciosa para esta sencilla presentación. Es por esto
que hemos elegido analizar sólo tres que, en cierta medida, ejemplificaran los diversos
rasgos de una política pública, una de desarrollo productivo y una industrial.
Descripción resumen de cada una de las secciones (evitando, en lo posible)
reiteraciones con lo que sigue)
En la segunda sección analizamos la …
En la tercera sección, presentamos la Ley de Software….
En la cuarta y última sección discutimos la situación de la educación superior en
informática.. Pese a esto, algunas reflexiones pueden realizarse sobre
Comparaciones
--------------------------------A pesar de que las comparaciones entre las tres políticas elegidas distan de ser
dóciles o diáfanas, algunos contrastes útiles pueden establecerse, por lo pronto, en
relación a las variables que consideramos en la primera sección. Naturalmente, las
políticas educativas que hemos analizado son políticas públicas, las Agenda Digital es
una de desarrollo productivo y la Ley de Software una política industrial. Estas tres
políticas son de oferta. Dos de ellas, la Agenda Digital y la ley de Software tienen un
carácter estratégico: buscan modificar la actual estructura productiva. La Agenda
Digital, a su vez, es o intenta ser una política de coordinación de los agentes de
mercado, mientras que las otras dos carecen de esa vocación. Finalmente, las políticas
públicas son estrictamente horizontales, mientras la Ley de Software es claramente
vertical. La Agenda Digital, por su parte, se sitúa en un punto intermedio, intentando
afectar a algunos agentes de distintas ramas, aunque sin llegar a ser horizontal.
Por otra parte, y aunque no hemos hecho un planteo acorde en la primera sección
de esta ponencia, el grado de concreción o eficacia de las políticas analizadas es otra
variable que permite compararlas. Por supuesto, entendemos aquí por concreción o
eficacia la consecución de los objetivos que cada política se propone (más allá de la
valoración exógena que hagamos de tales objetivos). En el caso de las políticas de
educación superior de informática, se trata de políticas parcialmente eficaces. Eficaces
porque se concretan institucionalmente: la educación superior libre y gratuita en
informática está ampliamente extendida en el territorio nacional y cuenta con
numerosos alumnos. Sin embargo, para la informática, la parcialidad de la eficacia
viene dada porque las esquema las políticas de educación superior se proponen que los
alumnos completen las carreras y obtengan la titulación correspondiente. Tal cosa,
como vimos, ocurre en un porcentaje pequeño de los casos. Pese a su juventud, la ley de
software y el Fonsoft parecen ser políticas altamente eficaces: logran llegar a los actores
para los que fueron diseñadas. La diferencia fundamental respecto de esta variable está
en la Agenda Digital: se trata de una política que por ahora tiene más de enunciativo que
de prescriptivo. Los planes que alberga parecen, al menos de acuerdo a nuestra breve
inspección, poco dependientes de tal agenda, y más bien sujetos a dinámicas propias
que la desbordan.
También puede, a su vez, contrastarse la fuente legal y la dependencia
institucional de cada una de las políticas analizadas. Las políticas educativas se amparan
en la ley de educación superior (Ley nro. 25.521) y tienen como su institución
responsable al Ministerio de Educación de la Nación. La Agenda Digital argentina, por
su parte, se ampara en el decreto 512/09 y se inscribe bajo la órbita de la Jefatura de
Gabinete. La Ley de Software, naturalmente, tiene estatus de Ley de la Nación, Nº
25.922. Pero se complementa también, como vimos, con el decreto Decreto Nº
1.594/2004,la Resolución Nº 61/2005 de la Secretaría de Industria, Comercio y de la
Pequeña y Mediana Empresa y la Ley modificatoria N° 26.692. Respecto de la inserción
institucional, por un lado tenemos a la mencionada Secretaría de Industria, Comercio y
de la Pequeña y Mediana Empresa, dependiente del Ministerio de Economía y, por otro,
para el Fonsoft, a la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica,
dependiente del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva.
Por último, otra comparación posible entre las tres políticas analizadas –pero que
puede extenderse a otras políticas relacionadas con el subsector- es la relativa a los tipos
de procesos productivos que afectan. Más allá de su eficacia, la Agenda Digital y las
políticas educativas tienen efectos sobre todas las formas de producción de software: las
que ocurren en tiempo laboral y las que no, las que suceden en el Estado, en ONG´s, en
la investigación académica, en empresas como producción in House y, ciertamente, en
las firmas que producen software para venderlo. Por el contrario, la Ley de Software y
el Fonsoft están focalizado sólo en este último tipo de procesos productivos. Más
específicamente, dentro de ellos, los datos provisorios con los que contamos indican que
parece concentrarse en las PYMES registradas y de capital nacional. Por distintos
motivos, ni las empresas multinacionales, ni las microempresas (aun las que actúan en
redes de cierto tamaño), ni las firmas “en negro” reciben el estímulo de la ley de
software.
La síntesis de estas comparaciones puede apreciarse en el cuadro siguiente. Más
allá de servir como resumen aquí, este tipo de cuadro podría resultar valioso si se
incorporan otras políticas posteriormente.
Cuadro nro.
Educación Superior Agenda Digital
en Informática
Tipo de política
Pública
Desarrollo
Productivo
Oferta/Demanda
Oferta
Oferta
¿Estratégica?
No
Sí
¿Coordinación de No
Sí
agentes
de
mercado?
Fuente legal
Dependencia
institucional
Ley de Software
Industrial
Oferta
Sí
Sí
Procesos
Productivos
Deudas y futuras indagaciones
En efecto, esta ponencia representa -valga la insistencia-, un primer paso, un
boceto provisorio e inconcluso. Es por ello que conviene enumerar algunas de las
deudas que deja tras de sí, que se convierten en temas para indagaciones futuras. La
primera de ellas es simple y ha sido mencionada al inicio de este trabajo: estudiar las
otras políticas que afectan al subsector SSI y que no han sido incluidas aquí. Por lo
pronto, el Plan Conectar Igualdad; la políticas de propiedad intelectual; las políticas de
Software Público; las políticas de infraestructura y, agreguemos, dentro de las políticas
educativas algunas que por novedosas han quedado fuera de nuestro análisis: por
ejemplo, el plan “Vocaciones en Computación” de la Fundación Sadosky, dependiente
del MINCYTi. La segunda deuda refiere al estudio de la ley de software. Este artículo
ha presentado una enunciación de su gestación y ha presentado algunos datos respecto
de su situación actual. Sin embargo, no hemos estudiado las disputas relativas a la
sanción de la ley y su reglamentación: ¿qué actores la impulsaron? ¿Qué posiciones en
conflicto hubo? ¿cómo se clausuraron los debates? Respecto de su recepción y
aplicación ¿en qué medida se condicen con las concepciones originales? Esta vacancia
resulta especialmente enojosa si se tiene en cuenta el marco teórico respecto del Estado
que hemos elegido. En lo que hace a la Agenda Digital, deberíamos avanzar en
caracterizar cuál es su vigencia real, esto es, en responder preguntas como ¿qué
mecanismos de enforcement tienen sus autoridades? ¿qué tipo de monitoreo de su
aplicación se produce? Respecto de la educación superior, una falencia severa de este
trabajo radica en no haber discutido los detalles de las políticas públicas que se
materializan, con las mediaciones del caso, en el estado de la situación que presentamos.
La gestación y actualidad legal de las políticas de educación laica, libre y gratuita, los
subsidios parciales a las universidades privadas y otras acciones políticas que
configuran la intervención estatal en el ámbito educativo merecerían un desarrollo que
no hemos sabido darles aquí.
Más allá de las debilidades de este trabajo, nuestras indagaciones nos han
permitido formular algunas preguntas que no estaban presentes antes del desarrollo de
esta investigación.
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Para una presentación del programa, consultar http://www.fundacionsadosky.org.ar/wpcontent/uploads/2012/03/PresentacionVeC.pdf
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