ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ Magistrado Jubilado SARA MARTÍNEZ GARRIDO -1- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES ÍNDICE INTRODUCCIÓN. CAPÍTULO Iº. HISTORIA Y PRESENTE DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Iº.- Iº.- UN POCO DE HISTORIA. Iº.- IIº.- UN POCO DE PRESENTE. CAPÍTULO IIº. ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS. IIº.- Iº.- EL LENGUAJE COMO HERRAMIENTA DE DISCRIMINACIÓN. IIº.- IIº.- HACIA UNA DEFINICIÓN ÚNICA. CAPÍTULO IIIº. LA TESIS TRADICIONAL DE LA “VIOLENCIA DE GÉNERO” Y SUS ALTERNATIVAS. -2- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO IIIº.- Iº.- EL CONCEPTO ESPAÑOL DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. IIIº.- Iº.- Iº.- DE LA INNOVACIÓN AL FRACASO. IIIº.- Iº.- IIº.- LAS ACTITUDES ANTE EL “FRACASO LEGAL”. IIIº.- IIº.- LA LEGALIDAD Y LA REALIDAD DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES A NIVEL MUNDIAL. IIIº.- IIº.- Iº.- EL “MOVIMIENTO FEMINISTA” Y LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. IIIº.- IIº.- IIº.- LOS DIFERENTES SISTEMAS LEGALES. IIIº.- IIIº.- LA ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES; MITOS Y REALIDAD. IIIº.- IIIº.- Iº.- LOS FACTORES SOCIALES QUE IMPLICAN LA MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS. IIIº.- IIIº.- IIº.- LAS POLÍTICAS CRIMINALES QUE IMPLICAN LA MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS. IIIº.- IIIº.- IIIº.- COLECTIVOS SOCIALES QUE INCIDEN EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. CAPÍTULO IVº. LA VIOLENCIA DOMÉSTICA Y LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, CONCEPTOS, EFECTOS Y ESTRUCTURA. IVº.- Iº.- LA VIOLENCIA DOMÉSTICA. GENERALIDADES. IVº.- IIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. GENERALIDADES. IVº.- IIº.- Iº.- LOS EFECTOS PROPIOS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. CRITERIOS GENERALES. IVº.- IIº.- IIº.- LOS TIPOS Y LOS EFECTOS PROPIOS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. UN ANÁLISIS PARTICULAR. IVº.- IIº.- IIIº.- OTROS ASPECTOS DE LOS EFECTOS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. -3- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO IVº.- IIIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y DETERMINADOS FACTORES SOCIALES. IVº.- IIIº.- Iº.- LA RESPUESTA SOCIAL ANTE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. IVº.- IIIº.- IIº.- LA “INVISIBILIDAD” EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES; LA “VISIBILIZACIÓN”. IVº.- IIIº.- IIº.- Iº.- EL CONCEPTO DE LA “VISUALIZACIÓN” O LA “VISIBILIZACIÓN”. IVº.- IIIº.- IIº.- IIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; SUS EFECTOS A NIVEL DEL CEREBRO. IVº.- IIIº.- IIº.- IIIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; EL APRENDIZAJE. IVº.- IIIº.- IIº.- IVº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; SU REPERCUSIÓN SOCIAL. IVº.- IIIº.- IIº.- Vº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; EL INCONSCIENTE COLECTIVO. IVº.- IVº.- EL PROCESO DE LA “NATURALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA” Y SU RESPUESTA: LA FIGURA DEL “ENCUBRIDOR” EN EL ÁMBITO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. IVº.- Vº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y CIERTOS FACTORES NEUROLÓGICOS. CAPÍTULO Vº. UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Vº.- Iº.- EL CONCEPTO DE LA PERSONALIDAD. GENERALIDADES. Vº.- Iº.- Iº.- EL CONCEPTO JURÍDICO DE LA PERSONALIDAD. Vº.- Iº.- IIº.- LOS DIFERENTES CONCEPTOS PSICOLÓGICOS DE LA PERSONALIDAD. Vº.- Iº.- IIIº.- LA PERSONALIDAD COMO “BIEN JURÍDICO PROTEGIDO” EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. -4- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Vº.- IIº.- EL CONCEPTO DE DIGNIDAD COMO NÚCLEO DE LA PERSONALIDAD. Vº.- IIIº.- UNA CONFIGURACIÓN DIFERENCIADA DE LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”. Vº.- IIIº.- Iº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” Y EL “MACHISMO”. Vº.- IVº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” COMO UNA CONDUCTA ESPECÍFICAMENTE ESTRUCTURADA. Vº.- IVº.- Iº.- LA “CUARTA FASE”. Vº.- IVº.- IIº.- EL “SÍNDROME DE LA MUJER MALTRATADA”. Vº.- Vº.- LA HABITUALIDAD EN LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”. Vº.- VIº.- DIVERSAS CUESTIONES EN RELACIÓN A LA "VIOLENCIA CONTRA LA MUJER". Vº.- VIº.- Iº.- ALGUNOS DATOS RELATIVOS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Vº.- VIº.- Iº.- Iº.- ESTADÍSTICAS MUNDIALES. Vº.- VIº.- Iº.- IIº.- ESTADÍSTICAS ESPAÑOLAS. Vº.- VIº.- IIº.- LOS FACTORES DE RIESGO EN EL ÁMBITO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Vº.- VIº.- IIIº.- EL PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN DE LA PERSONALIDAD Y DE LA DIGNIDAD EN LA MUJER VÍCTIMA DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. Vº.- VIº.- IVº.- LA VALORACIÓN ECONÓMICA DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. CAPÍTULO VIº. UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA DE LA "VIOLENCIA CONTRA LA MUJER" EN EL ÁMBITO LEGAL. VIº.- Iº.- EL TIPO PENAL PROPIO DE NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE "VIOLENCIA CONTRA LA MUJER". VIº.- Iº.- Iº.- LA CONVALIDACIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER DENTRO DEL CÓDIGO PENAL. -5- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO VIº.- Iº.- IIº.- UNA ESTRUCTURA ALTERNATIVA DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. VIº.- Iº.- IIIº.- EL RESULTADO PUNIBLE EN NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. VIº.- IIº.- OTROS ASPECTOS LEGALES EN NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE "VIOLENCIA CONTRA LA MUJER". CONCLUSIONES. APÉNDICE Iº. MARCO LEGAL APÉNDICE IIº. CUADROS ESTADÍSTICOS. APÉNDICE IIIº. BIBLIOGRAFÍA -6- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Iº.- INTRODUCCIÓN. Muy escuetamente y, más que nada, para situar el tema de la violencia contra la mujer, vamos a efectuar alguna referencia, no ya al origen del hecho –pues sería imposible saber si el homo sapiens dejó los comportamientos de los de los actuales gorilas o bononos y su estructura basada en un “macho dominante”-- a la poco, o nada, evolución del fenómeno al dedicamos este texto1. Para algunos, el origen del machismo, o supuesta supremacía masculina, no tiene su origen en la naturaleza del hombre (su mayor fuerza física) sino en la necesidad de mantener la institucionalidad bélica mediante el culto a la fuerza y a la violencia y por cuestiones territoriales o poblacionales. En los orígenes del hombre, se calcula que tres cuartas de las tribus tenían linajes patrilineales, y sólo una décima parte se configuraba en estructuras matriarcales. Desde tiempos inmemoriales, la poligamia es cien veces más común que la poliandria y, también, se sabe que en las aldeas patriarcales tanto caciques como líderes religiosos son casi siempre hombres. Según estas teorías, las asimetrías expuestas se explican por la guerra y el monopolio masculino sobre las armas y, estas guerras exigían una organización en torno a padres, hermanos y sus hijos, que ostentaban fuerza física y armas2. Sin embargo, esta teoría que relaciona guerra y machismo, no responde a muchas 1 Según una investigación de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), el origen de las carcajadas se halla en los juegos y bromas que ya disfrutaban nuestros antepasados, hace entre 10 y 16 millones de años. En concreto, la doctora Marina Davila Ross, científica del Departamento de Psicología de esta universidad, ha reconstruido el origen evolutivo de este comportamiento humano, y ha llegado a la conclusión de que la risa tiene raíces pre-humanas. Afirma que “…esto es importante para la investigación de las emociones en humanos y animales…” Pero, además, el estudio también encontró otra desconocida similitud y consiste en que gorilas y bonobos pueden reírse mientras espiran el aire de forma más lentamente que en su ciclo respiratorio normal; con ello se demuestra que tienen algún tipo de control en su respiración y es que eso demuestra que esta habilidad no es exclusiva de los humanos y el elemento esencial en la evolución del habla. El estudio se ha publicado en la revista 'Current Biology'. 2 Esto podría explicar, que la mujer, desde siempre, sea mucho mas comunicativa que el varón, ya que su actividad se produce en un ámbito, el familiar, en donde se hace necesaria la comunicación verbal, mientras que en la guerra, en la caza y las actividades propias del hombre primitivo, se ejecutan acciones que no implican ninguna necesidad de emisión de comentario, debates o palabras. -7- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO preguntas cuando se advierte que, en diversas culturas matriarcales, se puede constatar, también, una sobrada belicosidad y crueldad3. En cierto modo la supremacía de la especie humana bien se puede diferenciar en los diferentes roles sexuales que presiden la conducta de la mujer y la del varón. A nosotros nos parece bastante aceptable, aunque de muy difícil contrastación, el conjunto de teorías que explican la evolución humana en la conjunción de las dos siguientes conductas sexuales, apreciables, en alguna medida, en la actualidad: a) Resulta que la mujer busca para el contacto sexual siempre a un hombre que por sus características o apariencias, indique cierto grado de evolución, de perfeccionamiento de la especie, es decir, al hombre sano, sin vicios, inteligente, culto, agradable… y, precisamente, con este hombre se muestra sexualmente más receptiva, b) En cambio, el varón busca tener relaciones sexuales mucho mas promiscuas y valorando la receptividad, la facilidad o la simple belleza física o, incluso, la estructura corporal atrayente y que varía según culturas o épocas. Pues bien, de la conjunción de ambas actitudes ante la relación sexual, podemos deducir que la mujer viene encargada a contribuir al progreso, a la evolución de la especie humana, procurando que su descendencia sea siempre mejor adaptada, más evolucionada que la generación anterior y el hombre está encargado, simplemente, del 3 La leyenda de las mujeres guerreras o Amazonas tiene su remoto origen en la batalla de Termodonte, cuando los Griegos salieron victoriosos de la batalla contra esas mujeres. Más tarde, las que fueron hechas prisioneras fueron llevadas en los navíos por los griegos vencedores. Sin embargo, en alta mar, ellas se sublevaron y diezmaron a los hombres. En la Eneida de Virgilio (años 70 a 19 antes de Cristo) se habla de la Guerra de Troya y de las Amazonas. Además, la investigadora Jeaninne Davis-Kimball encontró, en lo que hoy es Rusia, varias sepulturas de mujeres que guardaban armas y presentaban heridas causadas por el uso de las mismas. Dicho descubrimiento se publicó, en 1997, en la revista New Scientist. En los siglos XV y XVI, el fraile Fray João dos Santos habla de una región de Mozambique “…de mujeres tan varoniles y robustas, que suelen andar con las armas en las manos, tanto en la caza de las fieras y animales silvestres, como en las guerras, que se le presentan, donde muestran esfuerzo y ánimo más propios de hombres belicosos que de mujeres débiles...». En el siglo XVIII, Monsieur de la Condomine constata que en las riberas del río Amazonas, existen “mujeres sin marido o mujeres excelentes” de carácter belicoso. Ya en el siglo XX, el antropólogo Melville Herkovitz, afirma que en África existieron Amazonas (en lo que hoy es Benín) y que eran mujeres atléticas, obligatoriamente vírgenes y hábiles en el uso de las lanzas. -8- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO mantenimiento de la especie humana, repartiendo su esperma, por doquier. Eso hace que: 1º.- Se produzca una constante evolución del género humano y, al tiempo, 2º.- Se asegure la perpetuidad de la especie. Este doble papel estuvo, tal vez, producido casualmente cuando primates de diferentes tribus o especie, se entrelazaron. En efecto de la conjunción de ambos factores se explica, cómodamente, nuestra evolución progresiva hasta la cúspide del reino animal y nuestra continuidad o permanencia como especie animal. Si solamente rigiera la pauta masculina, probablemente, viviríamos trepando por lo árboles en medio de la selva. Y si solamente rigiera la pauta femenina hubiéramos desaparecido de la faz de la tierra, dado que muy pocas féminas tendrían una descendencia genéticamente superior y numéricamente importante, en el corto período de su fertilidad. Además esto explica que la gestación humana sea, tan sólo de 9 meses, ya que si las mujeres parieran hijos que hablasen, vieran y caminaran, por ejemplo, esa gestación tendría que ser, como mínimo, de 23 meses y también puede servir para explicar, fácilmente, porque los humanos no tenemos “períodos de celo”; hay que aprovechar al máximo las posibilidades de la “reproducción evolutiva” de la especie humana. Con esto, podríamos introducir, una teoría que explicase, el factor de las “conductas celosas o las celotipias” y su repercusión diferenciada en cada sexo así como la promiscuidad, infidelidad hoy en día, masculina. Pero, para nosotros, la deducción más interesante es otra; en este esquema, la violencia contra las mujeres resulta un factor antinatural y que, sin duda, llevaría a la especie humana a su extinción, dado que solamente entendiendo la complementariedad de los sexos, y por ello su necesaria igualdad, cabe entender la hegemonía, en el reino animal del género humano. Para lo que a nosotros, aquí y ahora, interesa es que, si aceptamos este esquema, cuya lógica es contundente, la violencia contra las mujeres no es jamás, nunca, un fenómeno natural, es una desdichada lacra, una enfermedad, que padece la especie humana y que deviene en un lastre para su evolución, en definitiva4. En una palabra; la violencia contra El Capítulo Vº.- VIº.- IVº.- evalúa, muy someramente, lo dicho, cuando habla de “La Valoración Económica de la Violencia contra La Mujer.” 4 -9- ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO las mujeres ni es de origen natural, ni sirve para mantener ninguna estructura social, todo lo contrario, es una enfermedad, como lo fuera el cólera, la Inquisición en España o la práctica de la esclavitud, o, bien, es una conjunción de conductas, como lo fuera el holocausto nazi o es la innecesaria violencia en la ocupación de América por lo europeos. Y de esos ejemplos bien hemos sabido que nada bueno producían y, ahora, los detestamos. Tal vez sea momento de que otra enfermedad de la especie humana, la dominación sexual, sea desterrada sin ninguna necesidad de triunfalismos ni luchas, tal y como en los casos citados ocurrió, y, entonces, al maltratador de hoy en día y a sus descendientes, se le otorgue el mismo estatus que hoy tiene un Padre Dominico en España o el alemán de la época nazi y sus descendientes en todo el mundo. Repetimos; estamos ante una enfermedad social y mental de los humanos, nunca, nunca, ante un resultado cultural ni, mucho menos, ante algo que nos beneficie, como género humano, en nada y para nada. Todos seremos más libres, mas ciudadanos, más felices, cuando se acabe con la violencia contra las mujeres, sin ningún posible atisbo de duda alguna. Repasemos la historia de los errores, consustanciales al género humano, que hemos padecido y superado. ¿Nos favoreció en algo, en la Edad Media, la Inquisición en Europa, la esclavitud en los siglos XVI y XVII, el genocidio de las tribus del norte y del sur de América hace 400 años, el nazismo hace 70 años? La Inquisición tiene sus orígenes en los siglos XI y XII, tiempo en que varios grupos de disidentes comenzaron a surgir en la Europa católica. Pero en realidad, la Inquisición fue instituida por el papa Lucio III en Italia, en 1184. La Santísima Inquisición Española fue creada en 1478 por una bula papal con la finalidad de combatir las prácticas judaizantes y la herejía5, posteriormente perseguiría la brujería, confiada a los padres dominicos. A diferencia de la Inquisición medieval, dependía directamente de la corona española, Reyes Católicos, con tintes religiosos pero más que eso políticos, su función era mantener el orden civil y religioso del momento, mantener el control, paso por varias etapas de más a menos “asesinatos” estuvo vigente hasta 1.834, regencia de María Cristina. El maestro valencia Cayetano Ripoll, fue el último condenado a muerte por el tribunal y 5 Herejía: Consiste en hacer un razonamiento lógico y bien estructurado que atente con la fe católica o con un dogma estipulado. Sin comentarios al respecto… - 10 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ejecutado, el 31 de julio de 1826, sin que, según Modesto Lafuente6 (1806-1866), se hubiera escuchado su testimonio ni hubiera recibido asistencia de abogado. Hecho este criticado y con gran rechazo en toda Europa. Lo cual llevo a Fernando VII a marcar distancia con el suceso y a inducir el final de la institución. Observamos aquí como un hecho que antes había sido “normal” que no bueno, al ser visibilizado y rechazado desaparece. Si alguien opina que, en base a la esclavitud, existen las pirámides en Egipto, ojalá retrocediéramos y liberásemos a los esclavos que las construyeron, al tiempo que enterrábamos, a tan sólo tres metros bajo tierra, a todos los faraones. Y, así, con Grecia, China, Roma, América… Pero, jamás, jamás, sin que, por ello, evidentemente, tuviéramos, ahora, que escupir sobre las tumbas de los faraones o despreciar la sabiduría de Aristóteles o de Séneca, ni el actual impulso económico de la República China o de los Estados Unidos de América. Una última nota, dadas las connotaciones referidas al delito que tratamos, podríamos toparnos con la tesis de que pueden existir entornos sociales sin criminalidad; pero esto sólo se puede mantener en base a un concepto demasiado estrecho de las conductas delictivas. Al final de este texto propugnamos un tipo penal concreto relativo a la violencia contra las mujeres y lo hacemos porque somos muy conscientes de que la criminalidad de una conducta tan sólo se puede determinar en relación a un sistema de normas; es decir a un Código Penal. Las normas penales son las que establecen que una conducta sea aquí y hoy delictiva, la conducta criminal, así concebida, sería un producto moderno, nacido con la Codificación de las Leyes y desconocido en las sociedades primitivas ya que éstas no acostumbran a disponer de normas jurídicas sistematizadas y escritas. Este planteamiento es correcto para culturas no desarrolladas, pero, para nada podrán esgrimirse como argumentación de cierta impunidad en 6 Modesto Lafuente y Zamalloa periodista, historiador y escritor de pluma irónica, famoso por escribir: Historia general de España. A la cual pertenecen las siguientes líneas “….ni se lo oyo palabra , ni por escrito, ni se lo dio defensor, ni se le comunicó el estado de la causa hasta el moemnto terrible que se le comunicó la sentencia……Dícese que al dar cuenta al gobierno de esta ejecución pregunto el ministro que que tribunal era la Junta de Fé de Valencia,no estando autorizado por orden alguna del Rey.¡Ignorancia bien extraña si ignorancia era!En Francia llenaron de maldiciones a los que restablecian en España los autos inquisitoriales:la imprenta inglesa los denunció al mundo con indignación,y se escandalizó la Europa entera…..” Tomo XIV ParteIII. LibroXI, Pág.433. Se puede consultar en google books. http://books.google.com.ar/books?id=EbdJAAAAMAAJ&pg=RA2PA432&dq=Cayetano+ripoll#v =onepage&q=Cayetano%20ripoll&f=false - 11 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO una sociedad como la nuestra, so pena de tener que reconocer que nuestra cultura no está nada evolucionada. Ello es falso. Por el contrario, es cierto que la violencia contra las mujeres es una patología social vinculada a rasgos ancestrales y culturalmente nada evolucionados. Y precisamente, aquí hallamos nuestro mejor argumento para erradicar el maltrato a la mujer; de no hacerlo reconoceremos, implícitamente nuestro flagrantemente bajo nivel de evolución cultural. Julio de 2009. RAMÓN MACIÁ GÓMEZ SARA MARTÍNEZ GARRIDO. - 12 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CAPÍTULO Iº. HISTORIA Y PRESENTE DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Iº.- UN POCO DE HISTORIA. Sin ningún género de dudas, la violencia contra la mujer no es algo que sucede ni desde hace poco tiempo, ni es propio de determinadas culturas; es un fenómeno tan inmemorial como universal. La arqueóloga María Jesús de Pedro, analizó tres cráneos de mujeres, datados en la Edad del Cobre (hacia el año 3000 antes de Cristo) y hallados en un yacimiento cercano a Valladolid que demuestran, a juicio de la Sra. De Pedro, que esas mujeres fueron víctimas de agresiones masculinas que “…les causaron la muerte…” ya que se observaban unas fisuras7 procedentes de heridas sin cerrar, que difícilmente otro animal que no fuera un humano les hubiera podido causar ya que, no podemos olvidar que, por aquella época, el uso y dominio de las armas estaba reservado a los machos del género humano. El hombre y la mujer de esa época, anterior a la invención de la escritura, formaban una sociedad de cazadores, recolectores y pescadores, en la que los papeles ya estaban claramente distribuidos; a) las mujeres se ocupaban de la reproducción, criaban a los hijos y cuidaban de los enfermos y, por su parte, b) los varones efectuaban labores relacionadas con la caza, la pesca y la recolección. Algunos planteamientos, de escasa o nula acreditación, pretenden convencer que la violencia contra las mujeres tiene su origen en esta distribución de las labores y que, mientras la mujer domina con acreditada superioridad, el terreno o el ámbito de la comunicación verbal, el varón se mueve, preferentemente, en el ámbito de las acciones. Bajo esa premisa cierta, se quiere deducir, sin fundamentación convincente, que el maltrato es una “forma de expresión” o una “forma de comunicación”, entre los sexos. Esta justificación resulta, simplemente, aberrante. Sin embargo no podemos dejar de destacar algo y es que, de forma repetida y similar, 7 Al ser fisuras y en tres mujeres al mismo tiempo, lo más lógico es pensar que fueran golpeadas con un hacha de sílex o con otro objeto inciso-contundente similar. - 13 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO en los prolegómenos y en el acto mismo de la agresión física, el varón siempre anula todo tipo de diálogo8, de expresión o verbalización a la víctima. Es decir que, con anterioridad al propio acto violento el varón precisa un primer dominio de ciertas cualidades, en este caso de la posibilidad de expresión de su víctima. El maltratador solamente “ejecuta acciones” sin emitir razonamiento alguno y limitando su expresión verbal a frases muy cortas, estereotipadas, vejatorias insultantes o amenazantes9. Dejemos aparte, por ahora, esto y sigamos narrando la historia de la violencia contra las mujeres. Con absoluta naturalidad, en la literatura griega10 aparece narrado el maltrato a la esposa, como norma de comportamiento tan habitual como impune. Por ejemplo, podemos leer, en el Canto I de la Ilíada, que Zeus acostumbraba a apalear a su esposa Hera. Hecho contado por Hefesto, el hijo de ambos, el cual se declara incapaz de defenderla, ya que, en una ocasión en que lo hizo, fue arrojado del Olimpo: su padre, el maltratador Zeus, lo agarró por los pies y lo estrelló contra la tierra, quedando cojo para siempre. Más tarde, en la cultura romana, las ciudades eran lugares en donde los ciudadanos tenían el derecho de participar en las actividades políticas en pie de igualdad. Este estatus de ciudadano lo tenían aquellos que poseían un patrimonio doméstico, es decir, el derecho de disponer sobre esclavos, mujeres y bienes materiales. Significa esto que tan sólo los que eran ciudadanos disfrutaban de las libertades políticas y de la igualdad ante la ley, gestionaban la administración y la justicia y eran sujetos activos del Derecho, con la posibilidad de intervenir en deliberaciones y tribunales, estando, tan sólo, sometidos a las normas de las leyes constitutivas o del derecho público. Todo muy ordenado, pero resulta que la mujer estaba, toda su vida, bajo la “potestad” del varón, primero su padre y más tarde su esposo. O, dicho en otros términos, la mujer nunca era ciudadana. Las mujeres eran excluidas de cualquier 8 Curiosamente, cuando se produce un acto violento agresivo entre dos varones va precedido de una justificación vengativa o la verbalización de su inminente conducta, en forma de “reto”. 9 Consideramos que existe una evidente explicación para este tipo de actuación, que veremos en el Capítulo Vº.- Vº.-. 10 Resulta terriblemente aberrante la mitología griega que, literalmente, está sembrada de episodios en que los dioses son violentos y agresivos hacia las mujeres, a las que, con habitualidad, raptan y violan y son pocas son las ninfas o las mortales que pueden escapar a la persecución de Zeus y a las demandas sexuales de los demás dioses. Como excepción, se narra el caso de Dafne, una ninfa que, queriendo escapar del dios Apolo, es trasformada en laurel y gracias a ello evita ser violada. Si esa es la conducta de los Dioses, que se podía esperar de los humanos… - 14 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO actividad pública, que se constituían en ámbitos, exclusivamente, masculinos. Con la caída del Imperio Romano y la llegada de los “Pueblos Bárbaros” se consolidaron los aspectos de discriminación sexista de la sociedad romana y, más tarde, con la extensión de las religiones monoteístas, como son la judía y la cristiana, la sociedad europea se hace, aún, más patriarcal. Entonces ya existe un solo Dios, masculino y todopoderoso, al tiempo que las mujeres desaparecen de los templos y de los ritos y sacrificios religiosos, espacio en el que, antes, habían gozado de cierto protagonismo. En la Baja Edad Media el estatus de propiedad privada de las mujeres respecto de sus maridos, continuó inalterado. Más adelante la cosa empeora y no sólo la mujer, sino que también los símbolos asociados a lo femenino, paulatinamente, se fueron asociando a la maldad, a la degeneración y al pecado. Eva, a diferencia de Inanna, Astarté, Afrodita11 o Venus, representa la encarnación del pecado. Y es que, para los cristianos, la mujer es la única causante de la expulsión del “Paraíso Terrenal” del resto de los mortales y, por su culpa, todos los humanos estamos condenados a vivir en la tierra, expulsados de aquel paraíso. Siguiendo la historia, cualquier archivo de las ciudades de Italia, Francia e Inglaterra habla de mujeres violadas, con tanta frecuencia como naturalidad. En teoría, las leyes castigaban a los violadores pero, en la práctica, la mujer tenía que demostrar que había sido forzada. Incluso, desde el siglo XII, en Inglaterra, se estimaba que el embarazo de la mujer demostraba que ésta había consentido la relación, por lo que no había existido violación y, así, según norma legal, toda la culpa pasaba a ser de la propia víctima. Entre los años 1450 y 1750 ya aparece, respecto a la mujer, un manifiesto fenómeno de exterminio, bajo el nombre de la “cazas de brujas”, destinado a las mujeres que practicaban la “magia negra” y se “aliaban”, en sus propósitos, con el Diablo, lo cual, en bastantes ocasiones, quería decir “mujeres que pensaban”. La bruja rural (y su correlativo; la hechicera urbana) siempre pertenecía a clases sociales marginadas, lo que las hacía totalmente vulnerables a las infundadas persecuciones y así se causó la muerte, según los cálculos más fidedignos, de unas 60.000 mujeres que, previamente, eran sometidas a monstruosas torturas para obtener las adecuadas confesiones en los juicios por brujería, a los que casi nunca fueron 11 Afrodita y sus predecesoras, tema que los mitógrafos de los siglos XIX y XX han omitido, practicaban la “prostitución religiosa” en sus santuarios y templos. Afrodita, casada con el ya citado Hefesto, era amante de Adonis. - 15 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO sometidos los varones, que, por el contrario, siempre eran los juzgadores. Mientras tanto, acontece el “Renacimiento”, cuyo nombre se refiere a la recuperación de algunos elementos de la cultura clásica que se traduzca en un proceso innovador, inspirado en la antigüedad clásica y en la consolidación de la importancia del varón en la organización social, lo que se fue convalidando, en los siglos XIV y XV. En definitiva, fue una “revolución cultural” que nada significó para el estatus femenino. Sin embargo, algunos siglos después, poco antes del XIX, mientras unos atribuían la incapacidad y la falta de inteligencia, como activos propios del sexo femenino, cuyo origen ya está escrito por los Padres de la Iglesia12 o por Aristóteles13 (384ac-322ac), aparece una línea de pensamiento tan diferenciada como innovadora; el feminismo. En el contexto del desarrollo de la filosofía, el feminismo surge como una, tan sutil como relevante, discrepancia respecto a las ideas que, sobre la mujer, habían existido sin debate o cuestionamiento importante, durante miles de años. Y es que el feminismo no es un discurso sobre las cualidades femeninas, sino sobre la igualdad de los sexos; esto significó un fundamental cambio y es que estas ideas no versan sobre la situación de la mujer en la sociedad sino que atañen, muy directamente, a la condición del varón, que, al ser igual que la mujer, ya no pueden continuar socialmente estructurados con criterios de inferioridad o de dependencia. Esta revolucionaria idea tiene su obra fundacional en la “Vindicación de los derechos de la Mujer” de Mary Wollstonecraft14 (1759-1797). Y es que, hasta entonces, la concepción más moderna e imperante, que difunde la “Revolución Francesa” y su alegato de 12 Con mucha facilidad se podrían transcribir infinidad de citas degradantes de la condición de mujer contenidas en la Biblia; solamente reproduciremos lo que consta en Corintios, 11- 3, 7, 8 y 9, que dice que: “…quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer… …porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón… …porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón…". Sobran los comentarios y queda la duda sobre si tuvo madre el que escribiera esto… Para Aristóteles; “…la mujer era un “varón mutilado”. Su alma era inferior a la del varón, como lo era también la de los animales..”. 13 14 Mary Wollstonecraft fue una filósofa y escritora británica. Su texto más conocido es “Vindicación de los Derechos de la Mujer”, en el cual argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que tan sólo puede parecerlo debido a que no han tenido acceso a la educación apropiada. - 16 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, es la de Rousseau (1712-1778), que mantenía que “…es fácil ver que entre las diferencias que distinguen a los hombres, muchas que pasan por naturales son únicamente obra del hábito y los diversos modos de vida que los hombres adoptan en la sociedad. Así, un temperamento robusto o delicado, la fuerza o la debilidad dependen, muy a menudo, más de la naturaleza dura o afeminada en que se ha sido educado, que de la constitución primitiva de los cuerpos. Lo mismo pasa con las fuerzas del espíritu…”. Rousseau, en una primera lectura, parecerá como alguien que vindica la igualdad de sexos; sin embargo ello no es más que una falaz apariencia ya que el Señor Jacques Rousseau, en su obra fundamental “El Contrato Social”, en 1762, viene a afirmar que los pueblos son soberanos y son ellos los que deben elegir libremente a sus gobernantes, bajo la premisa de “un hombre un voto”; pues bien, lo que ocurre es que hace una diferencia entre; a) la vida pública (organización y desarrollo social), b) la vida privada (esferas personales y familiares) y c) sucede que el hombre interactúa en el primer nivel y las mujeres en el segundo. Por eso, para él, la mujer, socialmente ocupa un puesto inferior al varón y su educación tan sólo deberá estar enfocada para garantizar que cumplan su cometido; criar hijos, ayudar y complacer al varón, del que dependen. No concibe que los libros estén escritos para ellas ni que puedan intervenir en cualquier debate o especulación. Lo dicho; “un hombre, un voto” –en el sentido más literal; que implica que la mujer carecerá de la posibilidad de votar--. Tengamos en cuenta que el sufragio femenino ha sido aprobado (y revocado) varias veces en distintos países del mundo. Como anécdota, recordar que, en 1776, en Nueva Jersey, se autorizó, accidentalmente, el primer sufragio femenino (se usó la palabra “personas” en vez de “hombres”), pero se abolió en 180715. El voto femenino es un derecho que sólo se consolida ya entrado el Siglo XX y no olvidemos que en Estados, con tanta incidencia universal, como los Emiratos Árabes Unidos o el Vaticano, hoy, no se reconoce la posibilidad del voto a las mujeres. Lo cierto es que Wollstonecraft sin la difusión, sin el acreditado prestigio y casi sin ninguna repercusión social, había En el Capítulo IIº.- Iº.- hablaremos, extensamente, sobre “El Lenguaje como Herramienta de Discriminación”. 15 - 17 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO compuesto un pormenorizado alegato sobre la igualdad de sexos y mantenía que hombres y mujeres deberían ser tratados como seres racionales iguales, imaginando un orden social basado en la razón, de la que tanto presumía Rousseau y su grandilocuente dogma de “un hombre, un voto”16. Ambos dos tenían sus razones, claro que; a) la rousseauniana razón únicamente venía aplicada al mundo de los hombres, a tal respecto, afirmaba en su libro el “Emilio o de la educación” “…uno debe ser activo y fuerte… …el otro pasivo y débil…….establecido este principio de él se sigue que la mujer está hecha para agradar y ser sometida, debe hacerse agradable para el hombre, en lugar de provocarle…”. b) La razón que sostenía Wollstonecraft, implicaba idéntica igualdad de derechos y deberes para ambos sexos y, como consecuencia de la intrínseca contradicción de ambos razonamientos, c) se estaba abriendo, imperceptiblemente, un fundamental debate;17 el de la igualdad de los sexos, pero esto no significaba que se eliminase una perpetuada discriminación, ya que todavía estaban intactas; 1º) la idea de que la igualdad sólo lo es entre los varones y, además, 2º) la idea, ahora ya claramente poco creíble, de la superioridad de los hombres respecto de las mujeres. IIº.- UN POCO DE PRESENTE. Reconozcamos que, con la caída del absolutismo y el triunfo de las concepciones políticas democráticas, unido ello a un lento e inexorable avance de las ideas sobre la igualdad de sexos, empiezan a quebrarse las bases en que se fundamenta el patriarcado como sistema esencial de organización del poder social. Aunque, en sus orígenes 16 Va siendo hora de acabar con esta falacia, y no porque excluyera, en su primera configuración Rousseauniana, a las mujeres, sino porque resulta que, por ejemplo, hoy en España; un candidato a Diputado de Álava, Soria o Teruel obtiene su escaño con 20.000 votos, mientras al de Vizcaya le cuesta 90.000 votos y al de Madrid 110.000. La apertura de este debate, deviene mucho más esencial que las “razones” que cada uno postulaba. 17 - 18 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO pase como una corriente de ideas tan imperceptible como imparable, la igualdad de entre mujeres y hombres, por el contrario, en su faceta de novedosa ideación de la estructura social y familiar puede tener una transcendencia que, incluso, superará a la propia instauración de la Democracia como sistema de gobierno. Decimos esto porque, no olvidemos, que, como ya hemos visto, la participación de los ciudadanos en las decisiones públicas ya había existido en multitud de culturas que, sin embargo, mantenían, férreamente y sin fisura alguna, el estatus inferior de la mujer respecto al varón. Con la llegada del “Liberalismo” ocurrirá que las mentalidades sexistas no cambian con igual cadencia que se producen los cambios políticos, y las concepciones patriarcales o, mejor dicho, las creencias relativas a la inferioridad del sexo femenino, se mantienen en la mayoría de los ciudadanos, aunque ya conviven en sistemas democráticos, en los cuales se ha declarado la igualdad de derechos entre ambos sexos. Si el patriarcado ya ha visto disueltos, formalmente, los pilares que sostenían su legitimidad, --con la instauración de la democracia-- eso no implicará su desaparición. En el siglo XIX, la aceptación progresiva de los principios liberales, tan sólo, se fue afianzando y universalizando. La discriminación por razón de sexo seguía un curso más lento y mas inexorable y Wollstonecraft, con un siglo de antelación a los librepensadores, ya argumentó que la razón de una situación social de inferioridad de la mujer tan solo está basaba en la equivocada creencia en la superioridad de los varones. Por eso, delata que: “…parece que los varones, en general, prefieren utilizar la razón más para justificar los prejuicios que han asimilado, sin saber muy bien por qué…”. Hay que reconocer que la obra de Mary Wollstonecraft no concitó ningún gran entusiasmo y, más bien, le sirvió para que la llamasen, por ejemplo, “hiena con faldas”. Sin embargo, sus escritos sí que influyeron en Flora Tristán (1803-1844), una feminista marxista en cuanto sus ideas conjugaban tanto las teorías de la ilustración francesa sobre los derechos de las mujeres, como las teorías marxistas sobre la “lucha de clases”. Para ella, y en eso nosotros estamos de acuerdo, la desigualdad entre varones y mujeres es una lacra que, siempre, perjudicará, a la sociedad que la admite, según dice en su escrito “Paseos por Londres”. Lamentablemente, Flora Tristán murió a los 41 años de edad, dejando inconclusa su obra. - 19 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Cuando Hegel18 (1770-1831) escribe la “Fenomenología”, en 1807, y más tarde la “Filosofía del Derecho”, en 1821, deja bien claro que la abolición de los poderes basados en las estirpes es necesaria ya que pueden convertirse en dueñas del Estado, pero, además, es el primero en sostener que no es adecuado concebir el matrimonio como un contrato, aunque, al mismo tiempo sostenga que la familia es la garantía del orden social. En efecto, Hegel fue el primero en difundir, con una impecable coherencia de ideas, una concepción social basada en el equilibrio de sexos y, en su texto “Fenomenología del Espíritu” explica la razón de que los sexos, que son realidades del mundo natural, sin embargo, en la especie humana, están reglamentados, adjudicando, esta “reglamentación” de lo natural un destino distinto para cada sexo: a) el destino de las mujeres es la familia, b) el destino de los varones es el Estado y, así, c) lo que entendemos por historia y dinámica de las comunidades humanas es el cómo los dos sexos se relacionan entre sí. Insistimos en que, aunque cada sexo tiene un destino, con Hegel, ello ya no tiene su origen en la biología, sino que se fundamenta en una convención social para distribuir las esferas separadas de ambos, es decir, por fin, se consolida la idea de que la pertenencia a uno u otro sexo sólo viene determinada por la biología y es la sociedad la que impone, para cada uno, como cualidades y rasgos de carácter, su función y su valoración social. La idea era, francamente innovadora. Pese a todo, las ideas de Hegel no son, de algún modo, feministas porque, tal y como hiciera Rousseau, son los varones lo que tienen un destino público, mientras que las mujeres no se planteó, seriamente, la posibilidad de que fueran actrices principales de la convivencia social; pero, atención, no lo hace fundamentándose en una concepción sexista ni biológica, sino en la 18 Georg Wilhelm Friedrich Hegel, 1770 - 1831, filósofo alemán, inicialmente muy influenciado por las obras de Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza, Kant, Rousseau, así como la Revolución Francesa es considerado por la Historia Clásica de la Filosofía como el representante de la cumbre del movimiento decimonónico alemán del idealismo filosófico, además, tuvo cierto impacto en el materialismo de Karl Marx. Hegel es célebre como un filósofo muy oscuro, pero muy original y, en todo caso, trascendente para la historia de la filosofía. - 20 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO premisa de la existencia de un convenio o costumbre social. Repetimos, el enfoque era francamente revolucionario, pero la escritura, casi críptica19, de Hegel así como su enciclopédica obra, impidió que, uno de sus seguidores, apellidado Marx, no entendiera esto. Los movimientos feministas y sufragistas siempre estuvieron dirigidos por mujeres de procedencia burguesa. Pese a que muchos planteamientos feministas eran interclasistas, las ideas de la igualdad femenina nunca consiguieron movilizar a las mujeres trabajadoras20, que, claramente, carecían de los recursos necesarios para comprender la opresión que padecían y por ello, tal vez, se desinteresaban de la “liberación de la mujer”. Algo más grave es que los primeros ideólogos del movimiento obrero mantuvieron posturas, tan incoherentes como inaceptables, respecto a la igualdad de derechos de la mujer. Ferdinand Lasalle (1825-1864) y, sobre todo, Pierre-Joseph Proudhon (1809-1864) sostenían, rotundamente, que una mujer igual a un hombre significaría “…el fin de la institución del matrimonio, la muerte del amor y la ruina de la raza humana…”. Para Proudhon las cosas estaban, todavía, más claras: “…no hay otra alternativa para las mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas…”. Sin embargo, Karl Marx (1818-1883), Friedrich Engels (1820-1895) y August Bebel (1840-1913) recalaron, con mejor puntería histórica, en “la cuestión de la mujer” como, literalmente, decía Karl Marx para referirse a la opresión de la mujer. Engels en su libro “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” (1884) equiparaba la dominación de clase con la dominación de la mujer por el hombre. Sin embargo, para él como para Marx, la emancipación de la mujer sólo se haría realidad tras una revolución socialista que liquidara el capitalismo. En consecuencia, la lucha de las mujeres debía subordinarse, o como mucho ir unida, a la lucha de clases. Por su parte, los fundadores del socialismo científico entendían que la base fundamental de la emancipación femenina era su independencia económica frente al hombre. En definitiva, el primer “feminismo marxista”21 es una 19 En efecto la lectura de las obras de Hegel vienen a resultar casi incomprensibles o laberínticas. 20 Curiosamente la Internacional, como hiciera Rousseau eludiendo la palabra mujer o persona, dice que “…el hombre del hombre es hermano, derechos iguales tendrán…”. 21 Lamentablemente, las ideas feministas nunca han tenido el mismo liderazgo intelectual que las marxistas, por ejemplo. Y así vemos, perplejos, como se habla de “…la primera, la segunda, la tercera ola del feminismo…”. - 21 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO corriente de la teoría feminista que defiende la abolición del capitalismo y la implantación del socialismo como forma de liberación de las mujeres. Por el contrario, el llamado “feminismo radical” que surgió sobre 1970, sostenía que la mejor manera de acabar con la opresión de la mujer sería reemplazar el patriarcado por una cultura basada en la igualdad de género, o bien separar ambos sexos. Frente a este caos, que patéticamente, ha enturbiado el ideario feminista, mucho más interesantes y efectivas fueron las ideas de Simone de Beauvoir (1908-1986), ya entrado el siglo XX, que dijo que “…no se nace mujer: una llega a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana. La civilización en conjunto es quien elabora ese producto…”. Resulta, pues, que sin conexión conocida alguna repetía, sin apenas retoques, el planteamiento que hiciera Mary Wollstonecraft, e intuyera Hegel, y que, con doscientos años de retraso, por fin, lograba una adecuada difusión. En la evolución y arraigo de las concepciones sociales no conformes con una sociedad en la que exista una subordinación de la mujer hemos de citar, entre tantas, a Olimpia de Gouges (1748-1793), sufragista que en 1791 escribió la “Declaración de los derechos de la Mujer y la Ciudadana”, a Clara Zetkin, (1857-1933), Flora Tristán, (1803-1844) o a Alejandra Kollontal, (1872-1952), por recordar sólo a algunas. En España destacaremos a Dolores Monserdá, 1845-1919, Teresa Claramunt, 1862-1931, María de Echarri, 1878-1955, María de Maeztu, 1882-1948, Clara Campoamor, 1888-1972, Victoria Kent, 1897-1987, Margarita Nelken, 1898-1968, Federica Montseny, 19051994, Juana Doña, 1918-2003 y tantas otras…22. Para concluir esta introducción, ya que no estamos, exactamente, ante ningún texto de historia de los derechos de la mujer, podemos afirmar que, desde Hegel hasta nuestros días, de manera tan escueta como real, socialmente se acepta que, simplemente; a) las mujeres ya aparecen como seres con capacidad jurídica y son sujetos de derecho, b) se consolidan, legalmente, los conceptos de la igualdad y de la no discriminación por razón de sexo, 22 Es tan sorprendente como inexplicable la longevidad de las feministas, el promedio de vida, por aquellos años, no superaba los 60, de ahí que hayamos indicado sus fechas de nacimiento y defunción. - 22 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO c) se produce cierto auge, intermitente, disperso, confuso y más reivindicativo que científico, de las ideas feministas y d) la violencia machista, lentamente, se va “visualizando” o “visibilizando” y ocupa una sección regular en los medios de comunicación. Indubitadamente, para nosotros, es, esta última faceta, la más interesante de este breve recorrido histórico, como luego veremos en el Capítulo IVº.- IIIº.IIº.-. En esencia, y lamentablemente, concluimos en que muy poco se ha avanzado, de forma efectiva y consecuente, en la modificación de la concepción de la estructura social, que sigue siendo patriarcal y en la que perdura, casi inalterado, el fenómeno de la violencia contra la mujer, de forma similar al que, en la Edad del Cobre, ya constituía un comportamiento familiar y social frecuente. Pero, de todo lo dicho, sí que cabe una reflexión tan cierta y evidente como esperanzada y próxima: se ha abierto el camino que, a corto plazo, va a eliminar el fenómeno de la violencia contra las mujeres. Ni exageramos, ni creemos estar confundidos, esta afirmación la sustentamos en que, hoy en día; a) pese a erráticas legislaciones y falsos e interesados esquemas lógicos, nadie se atreve a negar, al menos públicamente, la igualdad de ambos sexos y lo que es crucial, es que b) ya vivimos inmersos en el imparable, contundente y efectivo proceso de la “visibilización” de la violencia contra las mujeres que, como luego veremos, en el Capítulo IIIº.- IIIº.-, es la clave fundamental para la eliminación de la misma, a corto plazo y, en su consecuencia, c) el camino que va a eliminar la violencia contra las mujeres, no sólo está trazado, es que, sin una plena consciencia, estamos en su última etapa, según intentaremos explicar en el Capítulo IIIº.-, IIIº.-. En este texto nos proponemos a tratar, precisamente, del los tres puntos anteriores. - 23 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CAPÍTULO IIº. ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS. En el presente Capítulo analizaremos lo que se entiende por violencia contra las mujeres, violencia de género, violencia doméstica, violencia conyugal, violencia machista, terrorismo doméstico y un largo etcétera de términos que se manejan, de forma casi tan aleatoria como inopinada para referirse a lo que nosotros preferimos, desde ahora, denominar “Violencia contra las Mujeres”, por las razones que expondremos seguidamente. IIº.- Iº.- EL LENGUAJE COMO HERRAMIENTA DE DISCRIMINACIÓN.23 Un ejemplo; hoy, resultaría aberrante que un delito de violación apareciera en el Código Penal bajo el Título de delitos “contra la honestidad”, pues bien, esto ocurría en España, hasta 1995. Otro ejemplo; recordemos que, ya desde el Derecho Romano, se acuñó el término uxoricidio24 como categoría delictiva diferenciada del asesinato o del homicidio. Un tercer ejemplo, en España hubo que esperar hasta el 26 de mayo de 1978 para que se derogaran los artículos 449 y 452 del Código Penal relativos al adulterio y al Decía John Stuart Mill en su texto “La Esclavitud Femenina” que “…las mismas palabras de que necesito valerme para descubrir mi propósito, muestran la dificultad. Pero sería grave equivocación suponer que la dificultad que he de vencer es debida a la inopia o a la confusión de las razones en que descansan mis creencias; no; esta dificultad es la misma que halla todo el que emprende luchar contra un sentimiento o una idea general y potente. Cuanto más arraigada está en el sentimiento una opinión, más vano es que la opongamos argumentos decisivos; parece como que esos mismos argumentos la prestan fuerza en lugar de debilitarla…”. 23 En la actualidad, “uxoricidio”, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua es la “…muerte dada a una mujer por su marido…”, eludiendo los términos asesinato, homicidio, imprudencia, eutanasia… No existe antónimo del término “uxoricidio”. Tampoco existe el término “Femicidio o feminicidio” que se referiría al asesinato masivo de mujeres y que representa una escala de la violencia de género o maltrato de mujeres. Está relacionado con el término “genericidio” creado por Mary Anne Warren en 1985 en su libro “Gendercide: The Implications of Sex Selection”. Actualmente es parte del bagaje teórico feminista. Sus sintetizadoras son Diana Russell y Jill Radford: "Femicide. The politics of woman killing.. La Doctora Lagarde tradujo femicide como feminicidio y así se ha difundido. En castellano femicidio es, simplemente, un término homólogo a homicidio y sólo significaría asesinato de mujeres. 24 - 24 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO amancebamiento, que decían lo siguiente: “…cometen adulterio la mujer casada que yace con varón que no sea su marido, y el que yace con ella, sabiendo que es casada, aunque después se declare nulo el matrimonio… …el marido podrá en cualquier tiempo remitir la pena impuesta a su consorte…”. Un último ejemplo; el Título Iº del Libro Iº del vigente Código Civil, bajo la rúbrica “De los Españoles y Extranjeros” dice, en su artículo 17. 1. que “…son españoles de origen… …los nacidos de padre o madre españoles…”, a continuación el artículo 19. 1. dice que “…el extranjero menor de dieciocho años adoptado por un español adquiere, desde la adopción, la nacionalidad española de origen…”. Parece, pues, que la mujer, legalmente25, en España sólo exista para ser violada, que la maten o para ser adúltera26. Por eso, y visto lo anterior, nos atrevemos a decir que el lenguaje es como un irregular, pero también metódico, cristal que se interpone entre la realidad y nuestra percepción de ella, provocando que ésta se nos refleje desdibujada, confusa o mutilada. Un caso paradigmático de este uso espurio del lenguaje se nos aparece en la violencia contra las mujeres. Como veremos más adelante, la “invisibilidad” forma parte del núcleo fundamental de este fenómeno y dentro de ese concepto esencial --que analizamos en el Capítulo IVº, IIIº.- IIº.--, sin ninguna duda, la multiplicidad de denominaciones se constituye como una de las más efectivas herramientas para que, en definitiva, tanto el machismo como la agresividad y la violencia que, a veces, conlleva estén presentes entre todos nosotros. Después de una inicial crítica a las denominaciones al uso en España, en el presente Capítulo, básicamente, vamos a recopilar diferentes definiciones, más o menos oficiales y más o menos aceptadas, de lo que es el exclusivo objetivo de estas páginas; la “Violencia contra las Mujeres”. Con similar convicción como reflexión y energía, hemos de rechazar27 los términos de “Violencia de Género”, que se utilizan en 25 Si bien, en la actualidad, el artículo 13.11 del citado Proyecto de Ley Orgánica para la igualdad de mujeres y hombres señala entre los criterios generales de la actuación de los Poderes Públicos “la implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales”. 26 Sin embargo, el Pleno del CGPJ, en su sesión del día 9-2-2005, adoptó el Acuerdo de crear una Comisión denominada “Comisión para la igualdad de oportunidades de mujeres y hombres en la Judicatura” y que tiene como objetivo diseñar políticas judiciales que contribuyan a la participación equilibrada de hombres y mujeres en la toma de decisiones en la Carrera Judicial Española. 27 En contra de nuestro criterio, en el muy elaborado texto “Aportes para una Crítica de la Teoría de Género”, y la teoría filosófica de género, de M.I. Santa Cruz, publicado por Mujeres y Filosofía, se dice que “…el género es una categoría construida social, histórica y - 25 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO España desde que el Parlamento aprobó la LO 1/2004, de “Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género”. En efecto, basta con mirar cualquier enciclopedia, para entender que el término “género”, en medicina28 se refiere al conjunto que forman varias “especies”, aunque el homo sapiens solamente tenga una; el “género humano”. Desde otra vertiente, en gramática29, el “género” es una característica arbitraria de los sistemas lingüísticos y constituye, simplemente, una clasificación nominal que, en las lenguas indoeuropeas, típicamente fluctúa entre dos y tres; normalmente masculino, femenino y neutro30. El género es, tan sólo, un componente de la lingüística de cada idioma referido, habitualmente, a cualquier objeto o calificación, y no guarda ninguna conexión directa o necesaria en relación con el sexo biológico31. La Organización culturalmente. A diferencia de mujer y varón, feminidad y masculinidad no son conceptos empíricos… …el género es la institucionalización social, muy arraigada, de la diferencia de sexo... ...señala características sociales, pero simultánea y fundamentalmente, constituye un sistema conceptual, un principio organizador, un código de conductas por el cual se espera que las personas estructuren sus vidas, sean femeninas o masculinas y se comporten femenina o masculinamente... …en tal sentido, el género no es una categoría descriptiva sino una normativa que determina la percepción social de las mujeres y de los varones… …feminidad y masculinidad son construcciones que una sociedad hace para perpetuar su estructura y funcionamiento… …hay, por supuesto, diferencias biológicas innegables entre mujeres y varones, pero lo determinante en la organización social no es la diferencia misma sino el modo en el que se la significa y se la valora, el modo en el que se la interpreta y se la vive…”. 28 La definición médica de la palabra “género”, según el Diccionario Médico Mosby, es la “…subdivisión de una familia de animales o plantas. Un género suele estar compuesto por varias especies íntimamente relacionadas, aunque el género Homo Sapiens sólo tenga una: el ser humano…”. En dicho Diccionario, la palabra “sexo” se define como la “…clasificación en macho o hembra basada en numerosos criterios, entre ellos las características anatómicas y cromosómicas…”. Según el “Diccionario de Uso del Español” de María Moliner, “género”, en sentido biológico, es el “…grupo taxonómico formado por especies que presentan características similares; es una categoría superior a especie e inferior a familia…”. Según la definición de la palabra “género”, que hace el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española es la “…clase a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente solo una, de la flexión del adjetivo y del pronombre. En las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados adjetivos y pronombres: masculina, femenina y neutra…” o bien “…Conjunto, grupo con características comunes: género humano…”. Respecto a la palabra “sexo” el mencionado Diccionario dice que es “…la condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas…”, o bien la “…condición orgánica que distingue al macho de la hembra en los seres humanos, los animales y las plantas: sexo masculino, femenino…”. Según el Diccionario de Uso del Español” de María Moliner, género es el “…grupo constituido por ciertas cosas iguales entre sí por ciertos caracteres que se consideran, y distintas por otros caracteres de otras comprendidas con ellas en un grupo más amplio…”. 29 30 En otras lenguas, como las lenguas bantúes, el número de géneros supera la decena. Fraser, y otros (Andrea D’Altri, por ejemplo) sostienen, en contra de nuestro criterio, que “…la diferencia alrededor del concepto de género plantearía la diferencia entre 31 - 26 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Mundial de la Salud, en su documento sobre “La Incorporación de la Perspectiva de Género” efectúa, al respecto, el siguiente análisis: “...es el proceso de evaluación de las consecuencias para las mujeres y los hombres de cualquier actividad planificada, inclusive las leyes, políticas o programas, en todos los sectores y a todos los niveles… …es una estrategia destinada a hacer que las preocupaciones y experiencias de las mujeres, así como de los hombres, sean un elemento integrante de la elaboración, la aplicación, la supervisión y la evaluación de las políticas y los programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, a fin de que las mujeres y los hombres se beneficien por igual y se impida que se perpetúe la desigualdad… ...el objetivo final es lograr la igualdad entre los géneros…”32. Resulta que, a veces, es difícil comprender exactamente lo que se entiende por el término “género”, y en qué difiere del, muy relacionado con él, término “sexo”. El “sexo”, en el sentido común de la palabra, se refiere a las características biológicas y fisiológicas que definen a hombres y a mujeres, mientras que el “género” se refiere a los roles socialmente construidos, comportamientos, actividades, y los atributos que una sociedad determinada considera apropiado para hombres y mujeres. Sin embargo, esta aparente dificultad, para nuestro modesto entender, resulta evidente que, en realidad, es la desgraciada consecuencia de que la expresión española “Violencia de Género” proviene de una mala traducción el término inglés “gender-based violence” o “gender violence”, que se universalizó y fue difundido a raíz del Congreso sobre la Mujer, celebrado en Beijing en 1995, bajo los auspicios de la ONU. En el idioma inglés está documentado que, desde tiempo atrás, se viene produciendo un uso traslaticio de la palabra “gender” como sinónima de “sex”, probablemente debido a un empeño puritano en evitar la palabra “sex”. Pero, resulta que en el idioma castellano tenemos suficiente léxico y gramática para no necesitar de la “importación” de tal uso traslaticio, propio de la lengua inglesa, que, sin embargo, se nos ha infiltrado de forma casi incontestable y ha generado confusiones como las antes delatadas. Y mujeres y varones… …para las feministas de la igualdad, la conceptualización del género como social, no determinado por la anatomía, suponía el rechazo del determinismo biológico del “sexo” o la “diferencia sexual” utilizados habitualmente para justificar la discriminación de las mujeres…”. 32 Véase http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB120/b120_6-sp.pdf - 27 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO es que basta con mirar un manual de gramática33 para saber que, en general, los conceptos y los objetos inanimados se diferencian, entre otras cualidades, por su género, mientras que los seres vivos, en su mayoría, se distinguen por su sexo. Por ello, resulta que los seres humanos –como particulares componentes del “género humano”--, difícilmente tendrán, individualmente, género, sino, más bien, sexo, (aunque esto sea objeto de un laberíntico debate entre Feministas y Académicos, que deben de andar poco ocupados)34. Nosotros, con toda modestia, repetimos que tan estéril debate tiene su origen, simplemente, en una traducción, tan innecesaria como imprecisa, de ciertos términos de la lengua inglesa. En la realidad cotidiana, resulta evidente que el sexo, en cada persona, se traduce en una determinada identidad sexual, que es la conciencia propia e inmutable de pertenecer a un sexo u otro, es decir, ser mujer o varón. En dicha identidad sexual, están implicados multitud de factores, entre los que podemos destacar el psicológico, social y biológico y -dentro de este último- el gonadal, cromosómico, genital y hormonal. En definitiva, los humanos, desde el punto de vista lógico, gramatical y médico En la “Gramática Elemental de la Lengua Española” dentro del epígrafe “Normas Semánticas” se dice que; “…los pronombres del número singular se usan como nombres conforme con las siguientes reglas: en el acto de habla yo, me y mí, nombran al hablante; tú, vos, te, ti y usted, al oyente; él, ella y le, a la persona de la que se habla (él, del sexo masculino; ella, del femenino; le, del masculino o del femenino); lo y la, al oyente o a la persona o cosa de la que se habla del sexo masculino o cosa asexuada a la que normalmente le convienen términos del género gramatical masculino; la, del sexo femenino o cosa asexuada a la que normalmente le convienen términos de género gramatical femenino)…”.Véase a este respecto la siguiente página de internet; http://www.geocities.com/estebansaporiti/prnmbr.html 33 34 A este respecto, en la página de internet; http://www.ciudaddemujeres.com/articulos/La-Real-Academia-Espanola-y-el, se dice que, “…el Pleno de la Real Academia Española, 3 mujeres y 37 hombres, ha elaborado un informe sobre la expresión violencia de género y una recomendación dirigida el gobierno para que no la utilice al redactar el “Proyecto de Ley Integral contra la Violencia de Género”. Cabría preguntar a los Sres. Académicos con cuántas especialistas en el campo académico de los Estudios de Género cuenta la Comisión de Vocabulario Científico y Técnico de la RAE o, en su defecto, y como recomienda explícitamente la propia Academia antes de tomar sus decisiones, con cuántas personas estudiosas y de reconocida solvencia en el tema, ha consultado antes de afirmar alegremente que en español no existe tradición de uso de la palabra género nada más que para referirse a género gramatical o al concepto de género entendido como “conjunto de seres establecido en función de características comunes” y “clase o tipo”… …Resulta, cuando menos sospechoso, que la Academia ignore largos años de trabajos científicos realizados por mujeres y que, a pesar de reconocer la existencia del término género en el sentido expuesto en los prolegómenos de este artículo y de describirlo de forma explícita e inequívoca en su informe frente al concepto de sexo, concluya con un paradójico: “es obvio que debe decirse sexo y no género…”. - 28 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO tienen, pues, sexo35. Basta ya de hablar de “Violencia de Género” y, en cierto modo, tratar a la mujer, más como un objeto, que como una persona36. No de tanta importancia, sino más bien propia del “humor negro”, es la existencia de “Juzgados de Violencia sobre la Mujer”, que sin duda es otro lamentable error y, esta vez, no hay traducción equívoca que lo salve. Si mirásemos el Diccionario de Uso del Español de María Moliner, el término “sobre” expresa, entre otras facetas; “...la situación de una cosa que está más alta que otra… …dominio o autoridad respecto de alguien…” y el término “contra” se refiere y se conexiona con términos tales como; “…atacar, combatir, criticar, desaprobar, detestar, oponerse, perseguir, rechazar…”. ¿Quién, en el Ministerio de Justicia37, crea Juzgados con tan equívoco nombre? ¿No sería algo más conveniente decir “Juzgados de Violencia contra la Mujer”?38 ¿Es qué alguien quiere perpetuar la concepción de la “superioridad” del hombre sobre la mujer, amparado en una toga con puñetas? ¿Quién ocupa un despacho gubernamental y copiaba en los exámenes de Lengua y Literatura? 39. Efectuadas las anteriores acotaciones lingüísticas, pasemos a analizar algunas definiciones transnacionales del vigente concepto “Violencia contra las Mujeres”. Primeramente, considerándola como la definición oficial, hay que señalar que la Plataforma de Acción de Beijing40, en 1995, definió la expresión violencia contra la mujer como “…todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada... …la violencia Si bien ello no implica que dentro de los dos sexos –masculino y femenino-- existan orientaciones o atracciones sexuales diferenciadas. 35 36 A este respecto es muy interesante el estudio de Begoña Marugán Pintos y Cristina Vega Solís titulado “El Cuerpo contra-puesto. Discursos Feministas sobre la Violencia contra las Mujeres” 37 http://www.mjusticia.es/cs/Satellite?c=OrgPaginaJT&cid=1161592856125&pagenam e=Portal_del_ciudadano%2FOrgPaginaJT%2FTpl_OrgPaginaJT 38 Un ejemplo; el Código Penal castiga el genocidio en su artículo 607, como “…Delitos contra la Comunidad Internacional…” o como “…Delitos contra el Derecho de Gentes…”. Más ejemplos, el Título VII del Libro II del Código Penal se titula “…De las torturas y otros delitos contra la integridad moral…” y el VIII se refiere a “…Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales…”. Y paramos para no aburrir… Tal vez “era de ciencias”, en cualquier caso véase a este respecto, “Diccionario de Uso del Español”. María Moliner. En todo caso, véase la nota número 15. 39 40 Al respecto, véase; http://www.socialwatch.org/es/documentos/Beijing.htm - 29 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO contra la mujer impide el logro de los objetivos de igualdad, desarrollo y paz. La violencia contra la mujer viola y menoscaba o impide su disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales…”. Por su parte, la Asamblea General de las Naciones Unidas41 define la violencia contra las mujeres con estas palabras “…se entiende todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada…”. En 1993 la Conferencia Ministerial Europea del Consejo de Europa sobre la “Igualdad entre Hombres y Mujeres” celebrada en Roma42, adoptó una definición más descriptiva de la violencia contra las mujeres que englobaba la violencia física, sexual y psicológica empleada por hombres contra mujeres jóvenes o adultas en la familia, en el lugar de trabajo o en la sociedad, los malos tratos físicos, la mutilación genital y sexual, el incesto, el acoso sexual, el abuso sexual, el tráfico de mujeres y la violación. Casi 10 años después, la Recomendación 5ª de “Protección de las Mujeres contra la Violencia”43, adoptada por el Comité de Ministros del Consejo de Europa, en fecha 30 de abril de 2002, mantiene que el término “Violencia contra la Mujer” debe entenderse “…como cualquier acto violento por razón del género que resulta, o podría resultar, en daño físico, sexual o psicológico o en el sufrimiento de la mujer, incluyendo las amenazas de realizar tales actos, coacción o la privación arbitraria de libertad, produciéndose éstos en la vida pública o privada…”44. Por su parte la Organización Mundial de la Salud La 41 En el artículo 1 de la Declaración para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, a la que se refiere la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas 48/104 del 20 de diciembre de 1993. 42 Véase en internet; http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=//EP//TEXT+TA+P6-TA-2008-0103+0+DOC+XML+V0//ES 43 44 Véase: http://www.migualdad.es/mujer/politicas/docs/5_Rec_2002_5.pdf Dicho texto continúa diciendo que “…ello incluye, aunque no se limita, a lo siguiente: a) violencia que se produce en la familia o la unidad doméstica, incluyendo, entre otros, la agresión física y mental, el abuso emocional y psicológico, la violación y abusos sexuales, incesto, violación entre cónyuges, compañeros ocasionales o estables y personas con las que conviven, crímenes perpetrados en nombre del honor, mutilación genital y sexual femenina y otras prácticas tradicionales perjudiciales para la mujer, como son los matrimonios forzados, b) violencia que se produce dentro de la comunidad en general, incluyendo, entre otros, la violación, abusos sexuales, acoso sexual e intimidación en el trabajo, en las instituciones - 30 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO dice, a este respecto que la “…violencia contra la mujer y la niña es un importante tema de salud y derechos humanos. Tomando como referente la población femenina mundial, por lo menos una de cada cinco mujeres ha sido maltratada física o sexualmente por un hombre o varios hombres en algún momento de su vida …en todo el mundo, se ha calculado que la violencia contra la mujer es una causa de muerte e incapacidad entre las mujeres en edad reproductiva tan grave como el cáncer y es una causa de mala salud mayor que los accidentes de tránsito y la malaria combinados… …el maltrato de la mujer es condenado de hecho en casi todas las sociedades…”. El documento “Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la Colaboración del Hombre y la Mujer en la Iglesia y en el Mundo”45, confeccionado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, como voz autorizada del Estado Vaticano, con muy elaborados fundamentos, opina que “…toda perspectiva que pretenda proponerse como lucha de sexos sólo puede ser una ilusión y un peligro, destinados a acabar en situaciones de segregación y competición entre hombres y mujeres, y a promover un solipsismo, que se nutre de una concepción falsa de la libertad… …sin prejuzgar los esfuerzos por promover los derechos a los que las mujeres pueden aspirar en la sociedad y en la familia, estas observaciones quieren corregir la perspectiva que considera a los hombres como enemigos que hay que vencer… …la relación hombre-mujer no puede pretender encontrar su justa condición en una especie de contraposición desconfiada y a la defensiva… …es necesario que tal relación sea vivida en la paz y felicidad del amor compartido…”. En España, la Exposición de Motivos de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género describe que “…se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de c) o cualquier otro lugar, el tráfico ilegal de mujeres con fines de explotación sexual y explotación económica y el turismo sexual, violencia perpetrada o tolerada por el Estado o sus funcionarios, violación de los derechos humanos de las mujeres en circunstancias de conflicto armado, en particular la toma de rehenes, desplazamiento forzado, violación sistemática, esclavitud sexual, embarazos forzados y el tráfico con fines de explotación sexual y explotación económica…”. 45 Véase la web de internet que contiene el documento completo y que se encuentra en; http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20040731 _collaboration_sp.html - 31 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO libertad, respeto y capacidad de decisión…”. También, desde el ámbito jurídico español merece especial relevancia la muy interesante Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de diciembre de 2002 46 cuando define la violencia familiar como una situación de dominación o intento de dominación sobre la mujer, y establece que, la violencia de género, tiene como fin controlar a la mujer y mantenerla en una posición de subordinación. Con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, en 2009, el Consejo de Ministros aprobó una Declaración Institucional con el siguiente contenido: “…la violencia de género es un fenómeno de enorme complejidad y de alcance global que amenaza los derechos, la libertad y la vida de las mujeres en todo el mundo. La otra cara del importantísimo avance que muchas sociedades, y desde luego la española, han experimentado en el camino de la igualdad entre hombres y mujeres…”47. Por su parte, la Consejería de Educación y Ciencia de la Comunidad Autónoma de Andalucía en su documento “Materiales Didácticos para la Prevención de la Violencia de Género”48 afirma que “…la violencia de género contra las mujeres y la infancia está muy extendida e incluye una serie de conductas opresivas que implican el abuso psicológico y emocional, violencia física y agresión sexual…”. También en el ámbito español autonómico, el 19 y el 20 de enero de 2009, en Valladolid se reunieron representantes de las 17 Comunidades Autónomas para tratar, conjuntamente, el tema de la lucha contra la “violencia de género” en España para lograr que todas las comunidades aúnen sus voces de repulsa y hablar de la violencia machista, de sus experiencias y propuestas, con la finalidad de lograr una posición común de toda la Delegación Española ante el Comité de las Regiones de Europa. Fuera del ámbito oficial, es de destacar el magnífico documento titulado “La Violencia contra las Mujeres: Responde el Sector de la Salud”49 de Marijke Velzeboer, Mary Ellsberg, Carmen Clavel-Arcas y Claudia García-Moreno que sostiene que, dicha 46 Puede accederse a dicha Sentencia del Tribunal Supremo en la página de internet; http://vlex.com/vid/comentario-sentencia-supremo-26-2002-205721 47 Véase en internet la página: http://www.la-moncloa.es/NR/exeres/18691403-3A0E4A03-B1E1-7D838C0B4FDF,frameless.htm?NRMODE=Published 48 El mencionado documento puede encontrarse en la siguiente página de internet; http://www.juntadeandalucia.es/averroes/publicaciones/violencia_genero.php3 49 Véase; http://www.paho.org/Spanish/DPM/GPP/GH/VAWHealthSector.htm - 32 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO violencia “…abarca muchos tipos de comportamientos físicos, emocionales y sexuales nocivos para las mujeres y las niñas, que son practicados con más frecuencia por miembros de la familia, pero a veces también por extraños... … la violencia basada en el género es un problema complejo que no puede ser atribuido a una sola causa… …es un problema que obedece a múltiples causas, influido por factores sociales, económicos, psicológicos, jurídicos, culturales y biológicos…”50. Por otro lado, destacaremos que la National Organization for Women, en los Estados Unidos de América, basa su enfoque de la violencia contra la mujer en que “…hay muchos aspectos relacionados entre sí en esta cuestión; violencia doméstica, agresiones sexuales, acoso sexual, violencia en clínicas de aborto; delitos y odio por razón de género, sexualidad y raza; prejuicios de género en el sistema judicial que victimiza aún más a las supervivientes de violencia… …todos los cuales provocan un resultado en la sociedad relativo a diferenciadas actitudes hacia las mujeres y a esfuerzos para “mantenerlas en su sitio”…”51. En el documento “Actuación Policial para la Protección de las Víctimas de Violencia Doméstica y de Género” se afirma que una definición de violencia de género, podría ser la de “…todo acto de violencia psíquica o física, incluidas las agresiones contra la libertad e indemnidad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de la libertad, cometidas contra la mujer…”52. En el estudio de Antonio Poleo “Violencia de Género” se dice que la “…violencia doméstica contra la mujer se refiere a los malos tratos que se ejercen contra ellas en el ámbito familiar o doméstico, por personas de su entorno: marido, compañero, padre, hijos o hermanos. Estos malos tratos, con el fin de su análisis, se puede dividir en: psíquicos… … físicos… …sexuales…”53 . Por su parte el psicólogo El mencionado documento continúa diciendo; “…destacan algunas de las características que a menudo acompañan la violencia en las relaciones de pareja:… …la gran mayoría de los autores de la violencia son hombres; las mujeres corren el mayor riesgo con hombres que ya conocen… …la violencia física casi siempre va acompañada de maltrato psicológico y, en muchos casos, de abuso sexual… …la mayoría de las mujeres que sufren alguna agresión física de su pareja por lo general serán víctimas de múltiples actos de violencia con el paso del tiempo… … la violencia contra las mujeres traspasa los límites de la clase socioeconómica, la religión y el origen étnico… …los hombres que golpean a sus parejas exhiben un marcado comportamiento de control sobre alguien…”. 50 51 Véase en internet; http://www.now.org/ 52 Firmado por [email protected] 53 Se puede encontrar en: http://www.scribd.com/doc/3492136/Antonio-PoleoVIOLENCIA-DE-GENERO - 33 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Jorge Corsi54, en 1999, mantenía que cuando hablamos de Violencia de Género nos referimos “…a todas las formas mediante las cuales se intenta perpetuar el sistema de jerarquías impuesto por la cultura patriarcal… …se trata de una violencia estructural que se dirige hacia las mujeres con el objeto de mantener o incrementar su subordinación al género masculino hegemónico…”. El Médico Forense Andrés Bedate Gutiérrez, en su ponencia “Aspectos Médicolegales de la Violencia Familiar”55 opina que la Violencia Familiar en la Pareja; “…se traduce en un problema tanto físico como psíquico, teniendo la peor parte la persona de mayor debilidad física, en este caso casi siempre la mujer…”. Luis Bonino56, psicoterapeuta especialista en varones, masculinidad y relaciones de género, en el año 2000 afirmaba que; “…el elemento básico para la producción del maltrato no es la existencia de agresividad, sino la presencia de personas en desigualdad de poder: el maltrato se ejerce sobre un real o potencial subordinado. Entre iguales puede haber agresión, violencia mutua, conflicto, pero no maltrato…”. En ese mismo año, Ángeles Álvarez57 y otras autoras definen que el “…maltratador es fundamentalmente un controlador, por ello es conveniente definir el maltrato como un proceso. Este concepto es lo que diferencia de hecho la agresión (definida por la lesión que provoca) del maltrato (que implica y requiere continuidad). Por lo tanto, el maltrato siempre es habitual…”. Estas dos últimas reflexiones, junto con la que seguidamente transcribiremos, a nuestro modo de ver, nos parecen, tan acertadas como imprescindibles, para definir adecuadamente la violencia contra las mujeres. Y es que manejan dos elementos diferenciales que no son, para nada, irrelevantes: a) Diferencia la “agresión” del “maltrato” y b) Define el maltrato como un proceso. En su estudio sobre “La violencia hacia las mujeres como problema social”, para la “Fundación Mujeres”. 54 55 En su ponencia “Aspectos Médico-Legales de la Violencia Familiar”, Andrés Bedate Gutiérrez, Médico Forense, publicada en “Cuadernos de Derecho Judicial”, volumen 5/ 2001. 56 Que podemos hallar en; http://www.artnet.com.br/~marko/luis.htm 57 Véase; http://www.mujeresenred.net/news/article.php3?id_article=461 - 34 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Nosotros estamos plenamente de acuerdo con tan precisas puntualizaciones y de ello, siguiendo a L. Walker, trataremos, específicamente, en el Capítulo Vº.- IVº.-. En esta misma línea, pero ya más desde la sociología que la psicología, Inés Alberdi, Catedrática de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y Natalia Matas en su magnífico texto “La Violencia Doméstica. Informe sobre los Malos Tratos a Mujeres en España”58 hacen la siguiente reflexión la violencia; “…se deriva de la desigualdad entre hombres y mujeres y se hace necesaria para mantener a las mujeres en situación de inferioridad… …la violencia trastorna la vida de las mujeres en múltiples campos; socava la confianza de las mujeres en sí mismas y reduce su autoestima tanto física como psicológicamente; destruye su salud y niega sus derechos humanos… …la violencia no sólo se debe a rasgos singulares y patológicos de una serie de individuos, sino que tiene rasgos estructurales de una forma cultural de definir las identidades y las relaciones entre los hombres y las mujeres. Estas características estructurales son las que producen que muchos individuos ejerzan la violencia contra las mujeres y, lo que es más significativo, las que permiten que la sociedad la tolere. No es posible entender el origen de la violencia y su mantenimiento durante siglos si la cultura dominante en una sociedad estuviera en contra de la misma. Por ello entendemos que las estructuras culturales, a las que hay que dedicar más atención de la que se les viene dando, son causas fundamentales de la producción y la reproducción social de la violencia contra las mujeres…”. También son de destacar algunos estudios transculturales, antropológicos y etnográficos relativos a la violencia contra la mujer, como el de Levinson (1989) y la revisión de catorce culturas efectuada por Counts, Brown y Campbell (1992) indican la interconexión entre costumbres sociales y culturales con la aceptación y promoción de la violencia contra la mujer. Las culturas con una concepción “patriarcal” de la estructura social son también aquellas que poseen los niveles globales de violencia contra la mujer más elevados (Campbell, 1985). Por su parte, Counts, Brown y Campbell observaron que la existencia de “sanciones” contra la conducta masculina violenta y de “santuarios” o “espacios protegidos” para las mujeres que padecen violencia machista, o de los tres elementos (por 58 Edición electrónica disponible en Internet: www.estudios.lacaixa.es - 35 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ejemplo, cuando la familia o la comunidad pueden intervenir en las disputas o en la violencia matrimonial) se vinculan a niveles inferiores de violencia y viceversa59. Planteamiento este en el que, también, mostramos nuestra coincidencia y que trataremos, extensamente y desde una óptica jurídica, en el Capítulo IVº.- IIIº.- Iº.-. Un último punto de vista, frecuentemente olvidado pero muy a tener en cuenta, es el de la mujer como víctima en los conflictos armados60, pues bien, a este respecto recordemos algo tan evidente como que en conflictos armados de todo el mundo61, las mujeres son las que, habitualmente, generan y componen los grupos de presión más efectivos para promover la paz y la Libertad62, como por ejemplo La Liga Internacional de Mujeres por la Paz63 tras la primera guerra mundial, sin embargo, se da la paradoja de que, casi siempre, quedan excluidas de las negociaciones o de las iniciativas de paz formales. Bien podríamos recoger otras definiciones del concepto de “Violencia contra las Mujeres”, elaboradas desde vertientes como la económica, la laboral, la referente a la prostitución… pero éstas no van a ser, específicamente, objeto de nuestro breve estudio que quiere limitarse a 59 Según expone el estudio de Claudia García-Moreno presentado en la reunión “Nuevos Desafíos de la Responsabilidad Política”, Buenos Aires, Argentina, 30 de noviembre, 1° y 2 de diciembre de 2001. 60 Recordemos que después de la invasión del Kuwait por Irak, en 1990, por lo menos cinco mil kuwaitíes fueron violadas por soldados iraquíes y que dos años más tarde, se conocieron informes fiables acerca de las violaciones y embarazos forzados, utilizados como arma de purificación étnica en Bosnia. En 1994 y 1995 la prensa mundial informaba sobre esta clase de violencias sexuales en Rwanda y, según un informe de las Naciones Unidas, en ese país, unas quinientas mil mujeres fueron torturadas, violadas, mutiladas y, en su mayoría, masacradas. En Argelia, la totalidad de las mujeres de algunas de aldeas fueron violadas y asesinadas y en los últimos cinco años, unas mil seiscientas niñas y muchachas fueron secuestradas y reducidas a la condición de esclavas sexuales por grupos itinerantes de islamistas armados. En la República Democrática del Congo, decenas de miles de mujeres y niñas han sufrido violaciones y agresiones sexuales a manos de las fuerzas combatientes Para nosotros, esto no es ni guerra, ni daño colateral, ni “limpieza étnica”; es violencia contra las mujeres, pura y dura, si bien con una base y objetivo, en parte, diferente de la que analizamos, pero, evidentemente, tan perfectamente estructurada como monstruosa e ignorada… 61 Véase el texto de Amnistía Internacional titulado “Crímenes contra Mujeres en el Contexto de los Conflictos Armados”. 62 Existe una vinculación ancestral de los conceptos guerra-virilidad que tuvieron como consecuencia la asociación feminismo-pacifismo. En 1.938 Victoria Wolf publicó “Tres Guineas” obra que habla de los conceptos guerra-virilidad y relaciona el feminismo con el pacifismo y antifascismo. 63 Fue fundada en 1.915 al reunirse un grupo de mujeres, representantes de la Alianza Internacional para el Sufragio,con el fin de protesar contra la primera guerra mundial y futuros conflictos bélicos,en el Congreso Internacional de la Haya que tuvo lugar en Holanda. - 36 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO la mujer como víctima del maltrato con origen en una estructuración “patriarcal” –o con el término, mucho más impreciso, de “machista”-de una determinada sociedad; por ejemplo, la española. IIº.- IIº.- HACIA UNA DEFINICIÓN ÚNICA64. La Declaración y Programa de Acción de Viena65, producto de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, que se llevó a cabo en Viena del 14 al 25 de junio de 1993, en los párrafos 36, 38 y 39, pide “…encarecidamente que se conceda a la mujer el pleno disfrute en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y que ésta sea una prioridad para los gobiernos y para las Naciones Unidas… …señala en especial la importancia de la labor destinada a eliminar la violencia contra la mujer en la vida pública y privada, a eliminar todas las formas de acoso sexual, la explotación y la trata de mujeres, a eliminar los prejuicios sexistas en la administración de la justicia y a erradicar cualesquiera conflictos que puedan surgir entre los derechos de la mujer y las consecuencias perjudiciales de ciertas prácticas tradicionales o costumbres, de prejuicios culturales y del extremismo religioso… …insta a los Estados a que combatan la violencia contra la mujer de conformidad con las disposiciones de la declaración… …insta a la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, encubiertas o palmarias… …se insta a los Estados a que retiren todas las reservas que sean contrarias al objeto y la finalidad de la Convención…”. Recordemos, además, que la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como la “Convención de Belém do Pará”66 reconoce, en los artículos 7 y 8 que “…la eliminación de la violencia contra la mujer es condición indispensable para su desarrollo, individual y social y su plena e igualitaria participación en todas las esferas de vida… …y establece los deberes de los Estados al respecto…”67. 64 Véase el Apéndice Iº a esta obra “El Marco Legal”. 65 http://www.derechoshumanos.unlp.edu.ar/ddhh/img/La_Conferencia_de_Viena.pdf 66 Véase; http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/0029.pdf 67 Estos Deberes se concretan en: a) Incluir en su legislación interna normas penales, civiles y administrativas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer. - 37 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Las anteriores definiciones, concepciones y estrategias legales son, tan sólo, variados ejemplos que indican la perentoria y elocuente necesidad, que abarca desde Gobiernos hasta grupos feministas, de unificar conceptos, políticas y soluciones; está claro que el problema no es ni de una cultura, ni de un tiempo, ni de un lugar; afecta a toda la humanidad, en el sentido más extenso del término. Pese a que, nosotros particularmente, opinamos que nos hallamos muy próximos al fin de la violencia contra las mujeres, también, desde nuestra modesta óptica, pensamos que resulta prioritario coincidir en un concepto único y universalmente válido que defina dicha violencia. De manera provisional, lo correcto será asumir el concepto elaborado por la Plataforma de Acción de Beijing68, que, repetimos, definió la expresión violencia contra la mujer como, en su artículo 113; “…todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada. Por consiguiente, la violencia contra la mujer puede tener, entre otras, las siguientes formas: a) La violencia física, sexual y psicológica en la familia, incluidos los golpes, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital y otras prácticas tradicionales que atentan contra b) Establecer procedimientos legales justos y eficaces para la mujer que haya sido sometida violencia, que incluyan, entre otros, medidas de protección, un juicio oportuno y el acceso efectivo a tales procedimientos c) Los Estados Parte convienen en adoptar, en forma progresiva, medidas específicas, inclusive programas para: a) fomentar el conocimiento y b) la observancia del derecho de la mujer a una vida libre de violencia. d) Modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres para contrarrestar prejuicios y costumbres y todo otro tipo de prácticas que se basen en la premisa de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los géneros o que legitimizan o exacerban la violencia contra la mujer. e) Fomentar y apoyar programas de educación gubernamentales y del sector privado destinados a concientizar al público sobre los problemas relacionados con la violencia contra la mujer, los recursos legales y la reparación que corresponde. f) Garantizar la investigación y recopilación de estadísticas y demás información pertinente sobre las causas, consecuencias y frecuencia de la violencia contra la mujer, con el fin de evaluar la eficacia de las medidas para prevenir, sancionar y eliminar la violencia contra la mujer y de formular y aplicar los cambios que sean necesarios…”. 68 Véase; http://www.un.org/spanish/conferences/Beijing/mujer2021.htm - 38 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO la mujer, la violencia ejercida por personas distintas del marido y la violencia relacionada con la explotación; b) La violencia física, sexual y psicológica al nivel de la comunidad en general, incluidas las violaciones, los abusos sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros ámbitos, la trata de mujeres y la prostitución forzada; c) La violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra…”. Esto es sólo un principio teórico y la referida definición puede ser muy fácilmente perfeccionada y concretada, sin desmerecer, por ello, su valor. Y es que, lo que no podemos olvidar, por ejemplo, es el hecho de que la conducta de los Dioses Griegos, ya comentada, representaba, y representa todavía hoy, un degenerado modelo de comportamiento a seguir por los varones, por lo que definir, en su aspecto real y pernicioso, algo tan asumido como “normal”, “corriente” e, incluso, “adecuado” por una gran parte de la humanidad, choca, frontalmente, con infinitas barreras69. En el presente texto no se pretende, ni tan siquiera, intentar una definición válida, pero sí, por el contrario, se va a intentar una diferenciada configuración de la violencia contra las mujeres y exponer lo que, con toda humildad, podría ser una vía para acabar, a corto plazo, huyendo de las teorizaciones y buscando los resultados prácticos e inmediatos, que pudieran poner fin a las agresiones que actualmente padecen millones de mujeres. Aunque ello pueda ser tan erróneo como fatuo o ingenuo, sobre todo, pretendemos, con este texto, consolidar una idea, en la que nos reafirmamos desde ahora; pueden promoverse medidas que determinen, a corto plazo, el fin del denigrante conjunto de factores que componen la base de la estructura social en que se asienta la Violencia contra las Mujeres. 69 Por ejemplo, mientras redactábamos este texto escuchábamos una canción de J. M. Serrat, cantautor español nada sospechoso de “machista”, cuya letra dice que “…la lluvia sólo es lluvia si te moja al caer, cada niño es el tuyo, cada hembra tu mujer…”. - 39 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CAPÍTULO IIIº. LAS TESIS TRADICIONALES DE LA “VIOLENCIA DE GÉNERO” Y SUS ALTERNATIVAS. IIIº.- Iº.- LA CONFIGURACIÓN ESPAÑOLA DE LA “VIOLENCIA DE GÉNERO”. Como acabamos de decir, en la Exposición de Motivos de la “Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género” se argumenta que “…se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión70…”. Además, hoy en día, en España, se considera, tanto por imperativo legal como por criterio jurisprudencial, de forma casi unánime71, que el término “Violencia de Género” se refiere exclusivamente a; 1º) la violencia con resultados físicos; aquí, por “violencia de género” se ha de entender aquella que implica el uso de cierta fuerza física y que tiene como resultado una lesión corporal que, médicamente, ha de consistir en una fractura, daño o cambio patológico de un tejido orgánico o bien en cualquier anomalía local, perceptible, de los tejidos de la piel, como una herida, una llaga o una quemadura. 2º) la “violencia de género” con resultados psicológicos; es aquella con un resultado equiparable a la intimidación, o al quebrantamiento de la libre voluntad de la mujer, que, además, deja secuelas perceptibles por un psicólogo o por un médico psiquiatra, normalmente. 70 Opinamos, desde nuestra ignorancia, podrían haber sido; derechos mínimos de “…Personalidad o de Dignidad…”. 71 Si bien existen algunas discrepancias que, como nosotros, consideramos ineficaz, cuanto menos, la vigente legalidad española en lo relativo a la violencia contra las mujeres. - 40 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Siguiendo a María Ferraz en su texto “Conceptualización de la Violencia de Género”72 el maltrato psicológico está constituido por: “…aquellas conductas que producen en las víctimas desvalorización o sufrimiento... …este tipo de maltrato tiene una función de control…”. La Dra. Diane R. Follingstad73, especializada en Psicología Forense y doctorada en la Universidad de Colorado, en los EE.UU., concretó, en 1990, en seis conductas o resultados, los tipos del maltrato psicológico, a saber: a) Ridiculización, amenazas verbales e insultos. b) Aislamiento social y económico. c) Celos, posesividad. d) Amenazas verbales de maltrato o de daño físico. e) Amenazas repetidas de divorcio o de abandono. f) Destrucción o daño de objetos personales de la víctima, a los que ésta tiene un cierto aprecio o valor emocional. De modo provisional, que ya concretaremos en los Capítulos Vº.- IVº.- y VIº.- Iº.-, nosotros mantenemos que constituye violencia contra la mujer una continuidad estructurada de actos imperativos o inconsentidos que tienen como objetivo el deterioro o un apoderamiento de la personalidad o de la dignidad, dónde el agresor es un varón y el sujeto pasivo una mujer74 que, socialmente, es esposa o está unida por un vínculo emocional persistente con su del agresor (que nunca “pareja sentimental”)75. Según la Organización Mundial de la Salud la violencia contra las mujeres En cierto modo, resulta decepcionante que, precisamente en España, cuna de mujeres como las referidas en la nota 22, en la actualidad se defina y configure el concepto de la violencia contra las mujeres, en alguna medida, de 72 Ponencia impartida en las Jornadas "Coeducación: convivencia escolar y prevención de la Violencia de Género", Santa Cruz de Tenerife, 3 y 4 de abril de 2003, organizadas por la Consejería de Educación y el Instituto Canario de la Mujer del Gobierno de Canarias. 73 Véase en internet: http://www.psych.sc.edu/facdocs/follings.html 74 Sin embargo, no olvidemos que en los matrimonios de lesbianas o de homosexuales, también se produce ésta estructurada conducta agresiva. 75 Resulta, francamente, cruel el lenguaje cuando habla de “pareja sentimental” refiriéndose a un varón que, patentemente, ha acreditado que, ni es “pareja”, ni tiene “sentimientos”, aparte de los agresivos y uxoricidas. Que alguien, por favor, con autoridad en los medios periodísticos, vete estas palabras, en los medios de comunicación de masas. - 41 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO forma más precaria e imprecisa como, por ejemplo, lo hizo la Constitución de 1931 (junto con las leyes posteriores)76 y las consecuentes leyes que configuraron los entonces denominados “Derechos de la Mujer”. Resulta, incluso, conveniente releer los debates entre las Sras. Diputadas Campoamor77 y Kent, de donde, seguramente, quedará una sensación de asombro ante el hecho de que un Parlamento, en el que sólo había tres mujeres, dos de ellas protagonizaran, tan inteligentes y convincentes como contrapuestos y elaborados, debates sobre el sufragio femenino. En definitiva, hoy resulta, según nuestro particular modo de ver, poco comprensible que el artículo 2º de la “Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género” enumere como “Principios Rectores” los siguientes (transcritos en el mismo orden, tal vez caótico, que hace la propia Ley): a) Fortalecer las medidas de sensibilización ciudadana de prevención, dotando a los poderes públicos de instrumentos eficaces en el ámbito educativo, servicios sociales, sanitario, publicitario y mediático. b) Consagrar derechos de las mujeres víctimas de violencia de género, exigibles ante las Administraciones Públicas, y así asegurar un acceso rápido, transparente y eficaz a los servicios establecidos al efecto. c) Reforzar hasta la consecución de los mínimos exigidos por los objetivos de la ley los servicios sociales de En España, con la II República y mediante la Constitución de 1931 y las Leyes promulgadas posteriormente la situación de las mujeres fue objeto de un cambio radical: se eliminaron privilegios reconocidos hasta ese momento exclusivamente a los hombres, se reguló el acceso de las mujeres a cargos públicos, se concedió el derecho de voto a las españolas, se reconocieron derechos a la mujer en la familia y en el matrimonio, se reconoció el matrimonio civil, el derecho de las mujeres a tener la patria potestad de los hijos, se suprimió el delito de adulterio aplicado sólo a la mujer y se permitió legalmente el divorcio por mutuo acuerdo. Por otra parte, se obligó al Estado a regular el trabajo femenino y a proteger la maternidad, se prohibieron las cláusulas de despido por contraer matrimonio o por maternidad, se estableció el Seguro Obligatorio de Maternidad y se aprobó la equiparación salarial para ambos sexos. En el ámbito de la educación, se permitieron las escuelas mixtas y la coeducación, se abolieron las asignaturas domésticas y religiosas y se crearon escuelas nocturnas para mujeres trabajadoras y se redujo, significativamente, el analfabetismo femenino. En Cataluña, incluso, se llegó más lejos, y se permitió la dispensación de anticonceptivos, se despenalizó y legalizó el aborto, se decretó la abolición de la prostitución reglamentada y se prohibió contratar a mujeres en trabajos considerados como peligrosos o duros. 76 77 Impresiona, todavía, el magnífico discurso de la Diputada Clara Campoamor, con motivo de la aprobación de la Ley que permitía el voto femenino y que se puede encontrar en http://www.fuenterrebollo.com/Gobiernos/sufragio-femenino.html - 42 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO información, de atención, de emergencia, de apoyo y de recuperación integral, así como establecer un sistema para la más eficaz coordinación de los servicios ya existentes a nivel municipal y autonómico. d) Garantizar derechos en el ámbito laboral y funcionarial que concilien los requerimientos de la relación laboral y de empleo público con las circunstancias de aquellas trabajadoras o funcionarias que sufran violencia de género. e) Garantizar derechos económicos para las mujeres víctimas de violencia de género, con el fin de facilitar su integración social. f) Establecer un sistema integral de tutela institucional en el que la Administración General del Estado, a través de la Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer, en colaboración con el Observatorio Estatal de la Violencia sobre la Mujer, impulse la creación de políticas públicas dirigidas a ofrecer tutela a las víctimas de la violencia contemplada en la presente Ley. g) Fortalecer el marco penal y procesal vigente para asegurar una protección integral, desde las instancias jurisdiccionales, a las víctimas de violencia de género. h) Coordinar los recursos e instrumentos de todo tipo de los distintos poderes públicos para asegurar la prevención de los hechos de violencia de género y, en su caso, la sanción adecuada a los culpables de los mismos. i) Promover la colaboración y participación de las entidades, asociaciones y organizaciones que desde la sociedad civil actúan contra la violencia de género. j) Fomentar la especialización de los colectivos profesionales que intervienen en el proceso de información, atención y protección a las víctimas. k) Garantizar el principio de transversalidad de las medidas, de manera que en su aplicación se tengan en cuenta las necesidades y demandas específicas de todas las mujeres víctimas de violencia de género. - 43 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Basta con una simple lectura de estos objetivos para detectar que, en la España Democrática, no ha sido muy contundente la evolución de la legislación relativa a la igualdad de sexos, sobre todo, si la comparamos las Leyes anteriores a la dictadura. Pero aquí no, aquí no valen las críticas, más o menos fundamentadas, hay acatar y respetar la Legislación vigente y, al tiempo, intentar y meditar sobre otras soluciones al problema de la violencia contra las mujeres. Y es que, en España, semanalmente hay víctimas mortales y, cada hora, son maltratadas treinta mujeres. Por eso, solamente, debemos decir que, tal vez, pudiera parecer que los “Principios Rectores” anteriormente transcritos se están refiriendo a otra realidad, sin opinar nada respecto a su orden numeral que, suponemos, tan sólo es eso y no un orden de prelaciones. IIIº.- Iº.- Iº.- DE LA INNOVACIÓN AL FRACASO. El proceso, en lo referente a la labor legislativa, para paliar o eliminar el fenómeno de la “Violencia de Género”, en España, en un meteórico espacio temporal, de menos de tres años, va desde la orgullosa e insultante labor legislativa innovadora e “integral” al reconocimiento de un evidente fracaso. No queremos incidir en lo ya dicho de que, según el Legislador, la mujer española tiene género y no sexo, pero sí que vale la pena pararnos en algo, que ya no es tan anecdótico sino, más bien, grave. Y es que, la denominada Ley contra la Violencia de Género, que debiera incluir estrategias, medidas y soluciones, en el marco de; 1º.- una verdadera igualdad de sexos y bajo 2º.- una concepción del maltrato o de la violencia contra las mujeres como una conducta infame, acaba resultando, a nuestro modesto criterio, incongruente o ilógica, cuando, en la misma, se contienen disposiciones como las siguientes; 1º) El artículo 22 se refiere a un “Programa específico de empleo”. 2º) El artículo 27 habla de las “Ayudas sociales”. 3º) El artículo 28 prioriza el acceso a la vivienda a las mujeres maltratadas. 4º) El título Vº les proporciona “Tutela Judicial”. - 44 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Y, ya son palabras mayores, cuando en las Disposiciones Adicionales y Transitorias y en otras normas que la complementan, en otros ámbitos territoriales, se regulan las; a) “pensiones y ayudas”, b) el “abandono del puesto de trabajo”, c) las “ordenes de protección”, d) la “dotación de fondos”, e) el “cambio de apellidos”, f) las “casas de emergencia”, g) las “casas de acogida”, h) los “pisos tutelados” y i) un bochornoso y largo etcétera… En efecto, resulta vergonzante que se inauguren las “casas de acogida y los programas correspondientes”78 o que se lean noticias como esta, de septiembre de 2008: “…la directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, Ángela Sanroma, compartió una tarde con las mujeres usuarias del programa “Equalitas”, un nuevo servicio dirigido a facilitar la conciliación de la vida laboral, familiar y personal de las mujeres que residen o han residido en la Casa de Acogida y lograr así su promoción profesional…”79. Este cúmulo de disposiciones e instrumentos, tal vez, nos debería, primeramente, provocar cierto sonrojo y, después, hacernos meditar sí lo que, en realidad, promueven y generan estas leyes es que, en nuestra sociedad, existan “mujeres fugitivas”, al olvidar, de forma indirecta pero sutil y contundente, que, con la vigente normativa, se están limitando, a determinadas ciudadanas, derechos tan fundamentales como los de la libertad de residencia, de deambulación, al nombre y a la propia identidad, entre otros. Y, así, se viene a perpetuar una concepción muy similar de los “Derechos de la Mujer” de los que la ninfa griega Dafne gozaba (véase nota 8ª). Pero, además, es que todo ello se hace, no de forma vergonzante, provisional o ineludible, sino con la conformidad, satisfacción y orgullo que se deduce de la nota periodística, antes 78 http://www.ua.es/webs/opps/web_impacto/ponencias/politicas_y_violencia_de_genero .pdf 79 Véase; http://www.lacerca.com/noticias/toledo/mujeres_casa_acogida_talavera- 24924-1.html - 45 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO transcrita. Aquí está la auténtica clave del fracaso de la mencionada Ley; es que resulta que el planteamiento inicial de actuación, según nuestro humilde parecer, está equívocamente configurado ya que; a) el “fugitivo” tiene que ser el delincuente, jamás la víctima. b) una sociedad con “mujeres protegidas”, con “órdenes de protección” o con “casas der acogida” es, evidentemente, una sociedad enferma, y por ahora, más que limitar o eliminar estos conceptos y recursos los promocionamos e inauguramos, indecorosamente. c) la situación se quiere resolver, no eliminando la “enfermedad”, sino aislando, proscribiendo casi, a la “enferma”. Al parecer, hace siglos, así se “curaba” la lepra... Pero ante este cúmulo de dislates hay que reconocer que el Gobierno ha tenido la valentía de admitir, a través de la Vicepresidenta Primera, Doña María Teresa Fernández de la Vega, que la ley de Violencia de Género “…no ha sido suficiente. Se ha hecho mucho, pero no ha sido suficiente…”. IIIº.- Iº.- IIº.- LAS ACTITUDES ANTE EL “FRACASO LEGAL”. Sin embargo, frente a esta valentía, no podemos olvidar que el Ministerio de Igualdad (¿de géneros o de sexos?) en palabras de la propia Sra. Ministra que lo gestiona, ha señalado que la violencia de género es el “…símbolo más brutal de la desigualdad, y que se encuentra fundamentado en un patrón de conducta que sitúa a la mujer en una posición de supeditación o sometimiento al hombre…”. Si se hace esa afirmación, desde la sinceridad o la convicción, hay algo que ya nos resulta incomprensible; y es que, en vez de solucionar el fracaso, reconocido, de la Ley tan sólo se proponga, apruebe y se emprenda una “campaña de publicidad”80, con la que el Ministerio de Igualdad, piensa acabar con la violencia de género y que “…tiene un 80 Véase; http://www.migualdad.es/noticias/tolerancia_0/080708_tolerancia_cero.html - 46 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO costo de 481 millones de euros y estará presente hasta finales de 2008 en televisión, radio y prensa…”82, en palabras de la Señora Ministra. Aclarémonos, cuando una Ley resulta ser un fracaso ¿qué procede?: 1ª hipótesis; derogarla, 2ª hipótesis; modificarla y 3ª hipótesis; hacer una “campaña de prensa”. No es nuestra voluntad, pero, de nuevo, tenemos que discrepar, ya no con el Poder Legislativo o el Judicial sino que, en esta ocasión, con el Poder Ejecutivo83. Las Leyes son herramientas para proporcionar o potenciar una adecuada convivencia ciudadana y sí no alcanzasen este objetivo, lo que no procederá nunca es convencer a la ciudadanía de las cualidades de la, ya denunciada como inútil herramienta, sino, según nuestro particular criterio, ir a la raíz del problema y cambiar la Ley. La Ley Española de “Violencia de Género”, opinamos humildemente, estaba predestinada al fracaso por una cuestión tan simple (que trataremos en el Capítulo Vº.) que se resume en que parece querer soslayarse, o se pretende olvidar, de algo tan esencial como es que, además de un cuerpo, toda mujer tiene “Personalidad y Dignidad”, incluida la joven del anuncio periodístico reproducido en la nota 83, y que el epicentro de la cuestión de la violencia contra las mujeres siempre, siempre, acaba incidiendo en esos dos conceptos. En consecuencia, cualquier Ley que, lejos de 81 Muy poco presupuesto si se tiene en cuenta que un estudio de Yodanis y Godenzi de 1999 concluía en que en los Estados Unidos los costos de la violencia contra la mujer oscilan entre los 10.000 millones de dólares anuales en pérdidas directas hasta los 67.000 millones por año en pérdidas totales (según valoración de Laurence y Spalter-Roth, en 1996). En Suiza, el cálculo del costo directo anual de la violencia en el seno de la pareja se calcula en los 409 millones de Francos Suizos. Véase el Capítulo Vº.- VIº.- IVº.-. Esta campaña habla de la fascistoide idea de “Tolerancia Cero”. Nosotros creemos que antes de ello está la inteligencia, el diálogo o la persuasión. Basarse en la “Tolerancia Cero”, cuanto menos, acredita tanto una limitada imaginación como una intransigencia muy poco conciliable con lo que ordena el artículo 25 de la Constitución Española cuando, en su párrafo segundo, dice que “…las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social…”. 82 83 Lo anterior también nos genera una nueva preocupación. Y es que sí la Sra. Ministra nunca ha leído anuncios como éste: “…joven, linda, dulce... …un auténtico cañón de 20 añitos, con unas preciosas curvas y una delantera espectacular… …amante supercariñosa y apasionada, sin tabúes: besos, caricias, kamasutra, francés natural, 69, vibradores, lencería, masajes, juego erótico... …y todo lo que te apetece... …ven y pruébame... disfrutarás de momentos de exquisito placer. te espero… …total discreción, te invito a una copita o una cervecita o un refresco lo q te apetezca… …salidas a hoteles a partir de 120 una hora más el taxi...”. - 47 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO potenciar esos valores, pretenda convertir a la mujer maltratada en una “fugitiva”, que habrá de residir en “casas de acogida” o tendrá que “cambiar los apellidos”, incidentalmente, pudiera considerarla carente de Dignidad y ello va contra la naturaleza de las cosas. En el fondo, se está ignorando algo tan simple como que, sí todos estamos sometidos al Imperio de la Ley, también es cierto que toda Ley está sometida al Imperio de la Razón. Y la Razón nos dice que; a) Nunca la víctima habrá de verse limitada en sus derechos, sino que el victimario habrá de quedar imposibilitado para ejercitar los suyos, en tanto en cuanto, conculquen o colisionen con los de su víctima. b) No hay que darle una “ayuda económica” a ninguna mujer; hay que obligar al agresor a indemnizar los daños que causó a su víctima y, al tiempo, si así lo ordena la Ley, imponerle una multa. c) No hay que obligar a la víctima a que viva en un “piso protegido”, sino que hay que ingresar al agresor en un Centro Penitenciario. d) Ninguna “campaña publicitaria” tiene que indicar que conducta es antisocial y delictiva, porque las Leyes Penales no son secretas. e) No se debe dejar en manos de la ciudadanía, el “aislamiento” social del agresor; existen los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para efectuar dicha labor que, ahora parece que se quiera encomendar a vecinos, amigos, parientes o, simplemente, panaderos. En una palabra; quien promulga Leyes que van contra la Razón, tiene que ser consciente de su previsible fiasco y nunca se deberá ocultar un fracaso legal (ello es harto peligroso) mediante “campañas de prensa” cuya base es la de aludir a algo tan irracional como es la “Tolerancia Cero” (véase nota número 80). Que nadie se alarme sí hay que rehacer una Ley; el Código Penal de 1995, en una década, ha sido reformado en numerosas ocasiones y no pasa nada; como nada terrible pasaría por construir un nuevo marco legal, en relación a la violencia contra las mujeres, diferenciado del vigente. En el fondo, todo fracaso legislativo contiene la semilla de un futuro éxito legal. O ¿es qué no se han cambiado las Leyes del divorcio o del aborto, sin recurrir a “campañas de prensa”? No llegamos a dilucidar - 48 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO el por qué, precisamente esta Ley que, según palabras de la Sra. Vicepresidenta Primera “…no es suficiente…”, resulta que nadie quiere modificarla o revocarla, sino, más bien, potenciarla e imponerla, mediante publicidad, tal vez engañosa84. IIIº.- IIº.- LA LEGALIDAD Y LA REALIDAD DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES A NIVEL MUNDIAL. Arnold van Genne, Catedrático de Etnografía en Neuchatel, Suiza, afirma que los, llamémoslos, “ritos de iniciación” no son ritos de pubertad física porque no coinciden con la pubertad fisiológica, sino con una pubertad social cuyas edades varían en función del sexo, de las etnias, de la localización espacial de éstas y de la densidad demográfica de los propios grupos. En el área de Senegambia, las niñas actualmente son “circuncidadas” (dicho sin rodeos; se les corta el clítoris con una cuchilla infecta) cuando tienen entre cuatro y siete años, a algunas se las somete al “ritual” –el lenguaje, siempre el lenguaje como cómplice-- cuando son más pequeñas, como en el caso de los grupos saraholes, o cuando rondan los diez o doce años en el caso de las niñas djola, pero siempre antes de la primera menstruación. Con lo anterior solamente queremos indicar que, frente a las habituales Convenciones Feministas, las protocolarias Declaraciones de Derechos de la Mujer y los solemnes Acuerdos de las Naciones Unidas, universalmente difundidos, hay, también, otras habituales, protocolarias y solemnes actividades que tienen su público; tal es el caso de la ablación del clítoris, cuya “difusión”, actualmente es de, como poco, 135 millones de niñas85. Ante este dato, resulta muy evidente que lo dicho en relación al proceso español en la lucha acerca de la “violencia de género” es aplicable a esfera internacional. En efecto, las Leyes que citaremos en el Apéndice Iº, “Ámbito Legal”, La Ley General de Publicidad de 11 de noviembre de 1988, considera “publicidad ilícita”: “…a) La que atente contra la dignidad de la persona o vulnere valores o derechos reconocidos en la constitución… …b) La engañosa…”. Por el contrario, no parece inveraz el informe de Amnistía Internacional sobre la muy deficiente aplicación de la tan mencionada Ley 1/2004, que se puede encontrar en la siguiente página web: https://doc.es.amnesty.org/cgibin/ai/BRSCGI?CMD=VERLST&DOCS=110&BASE=SIAI&SEPARADOR=&TITU=&INAI=E UR410108 Bajo el título de “Obstinada realidad, derechos pendientes tres años de la ley de medidas de protección integral contra la violencia de género”. 84 85 Véase; http://home.planet.nl/~pearaya/ablacion.htm y, además, considérese que el “volumen de difusión” de esta práctica, supera, en millones, a los ejemplares que se imprimen de cualquier “Declaración de los Derechos de la Mujer”. - 49 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO con excesiva frecuencia, resultan no ser de efectiva aplicación. Ante este fracaso de Convenciones, Declaraciones, Acuerdos, Leyes y Directivas, ¿qué hacer?; ¿Una planetaria campaña de prensa? No y mil veces no. Hay que buscar métodos, legales o de otra índole, que, verdaderamente se traduzcan en la proscripción y en la eliminación de la violencia contra las mujeres. Así de simple, como el corte de una cuchilla… Por ejemplo, no creemos confundirnos en que algo pasaría sí, por Ley, se redujera, en cincuenta dólares, cualquier “ayuda humanitaria”, por cada ablación del clítoris detectada en los países receptores, dentro del período de ejecución de la propia ayuda. España, quizás, es un Estado cuyo Gobierno bien pudiera incluir tal cláusula cada vez que se pactase un envío de esos fondos económicos a determinados países. Imaginemos, por un momento, que se aprueba esta norma en todos los “convenios de cooperación” o de “ayuda al desarrollo”86. Por ahora, desde nuestra modesta óptica, podemos afirmar que una cosa, ciertamente, ocurrirá; que pocos dudarían de que, para los españoles, el término “desarrollo” no solo implica, carreteras, escuelas o regadíos sino que, tal y como dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, “desarrollo” es el “…crecimiento o mejora de un aspecto físico, intelectual o moral.. … o el progreso de una comunidad humana…”. O, dicho en otros términos, quedaría acreditado, universalmente, que el Gobierno Español, además de dictar y ejecutar políticas y normas, también conoce el idioma que utiliza. Por lo demás, basta ya de enmascarar con “ritos de iniciación” o “factores culturales ancestrales”87 lo que es una de las más salvajes expresiones de la violencia contra las mujeres. IIIº.- IIº.- Iº.- EL “MOVIMIENTO FEMINISTA” Y LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. 86 Aunque sólo fuera por no incidir en una contradicción en los términos, ya que, por desarrollo, nadie debiera entender la mutilación genital. 87 En algunos casos se recurre a tradiciones religiosas para argumentar a favor de la mutilación genital femenina, pero, lo cierto, es que ni la doctrina musulmana ni la cristiana dicen nada sobre este tipo de prácticas. Frente a los que dicen que es un factor cultural nosotros opinamos que se parece mucho a una desintegración de la estructura personal de la mujer –similar a las que trataremos en el Capítulo Vº.-- que, además, proporciona mujeres vírgenes a los promiscuos varones a los que esa mujer viene obligada a servir de por vida. Y eso no se parece, en poco ni en nada, a la “convivencia familiar”. - 50 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Aunque aquí nos referimos a la violencia contra las mujeres no podemos olvidar que la misma tiene una mayor o menor conexión con las ideas feministas. Tanto la “primera ola” como las sucesivas olas o reestructuraciones del pensamiento feminista han resultado, en la práctica, poco efectivas en todo lo referente a la violencia contra las mujeres. Como este no es el objetivo de nuestro estudio nos vamos a limitar a clasificar, siguiendo a Nancy Fraser88, acreditada intelectual norteamericana, los tres períodos básicos del “pensamiento feminista”: 1º.- el período de la diferencia de género, que ponía el acento en la universalidad de los seres humanos como condición previa a la posibilidad de la inclusión de una supuesta identidad femenina, también de carácter universal, 2º.- el de las diferenciaciones entre mujeres, dentro del propio movimiento feminista (negras, lesbianas, chicanas, de de clases sociales subordinadas, de otras etnias, etc.) que se efectúa en base a una pretendida visión multicultural y 3º.- el de las múltiples divergencias, en el propio ámbito del “Movimiento Feminista”, en un intento de resolver sus contradicciones intrínsecas, que se deducen de los dos anteriores párrafos, 1º y 2º. En nuestro ámbito cultural, resulta patente que, según se va desarrollando la “segunda ola” del feminismo, sobre 1970, se llega a la nada explicada deducción de que el fenómeno de la violencia contra las mujeres, acabará sus días con la “liberación de la mujer”, al considerarse un fruto obligado de ella. Desde nuestro humilde punto de vista, ésta deducción deviene en un aplastante inconveniente, tanto en lo relativo a la disgregación e insana discusión en el seno de las feministas como, por el simple y lacerante hecho, de que millones de mujeres viven ajenas a estas teorías y, desgraciadamente, son víctimas de una contundente estructura social patriarcal y violenta. El discurso feminista, al postergar y considerar, en sus diatribas, la violencia contra las mujeres como un problema que se resolverá con el advenimiento de la “liberación de la mujer” no contribuye, ni tan si quiera, a su “visualización” o “visibilización” de la que luego hablaremos. Para nosotros, resulta algo probable que, este esquema, 88 Nancy Fraser es una intelectual feminista estadounidense, profesora de Ciencias Políticas y Sociales en la New School University de Nueva York. Fraser aboga por un acercamiento de todas las ideas feministas para obtener un análisis de las instituciones sociales y de los movimientos sociales. - 51 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO no va a solucionar una degenerada realidad que padecen, no sólo esos 135 millones de niñas a las que amputan el clítoris, sino también algunos centenares de millones de mujeres que se ven privadas de personalidad propia o, simplemente, de dignidad. De hecho, las feministas radicales, eludiendo, ya claramente, la realidad descrita, recurren a elementos de la teoría marxista para elaborar una concepción de la opresión de las mujeres basada en la idea central de que las mujeres constituyen una clase social, lo cual ni siquiera Marx o Engels sostenían que fuera elemento estructural del pensamiento comunista. Recordemos, a este respecto, que Engels, en 1875, decía que “... la concepción de la sociedad socialista como el reino de la igualdad es una idea unilateral francesa, apoyada por el viejo lema de “libertad, igualdad, fraternidad”; una concepción que tuvo su razón de ser como fase de desarrollo en su tiempo y en su lugar, pero que hoy debe ser superada…”, pero, se “olvidaba” de algo tan simple y perceptible como que “la igualdad”, a que se refiere, no se había producido, en la cotidiana realidad, sobre todo en lo relativo al ámbito de los derechos de las mujeres. Particularmente, creemos, que, voluntariamente, se quiso poner en un segundo plano la “cuestión de la mujer” (en terminología literal marxista) al dar por hecho que los principios rectores de la Revolución Francesa se habían plasmado y ejecutado en la sociedad de finales del siglo XIX. Y esto, evidentemente, no era cierto. Y es que, en la “lucha de clases”, es muy fácil identificar al capitalismo opresor, pero no sucede lo mismo con la opresión de la mujer. En realidad, ni tan siquiera en 1948, con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y para nuestro entender, la violencia contra las mujeres no se ha resuelto, para nada. Como hizo, con toda la honradez política, la Vicepresidenta Primera del Gobierno Español, alguien, a nivel universal, debe de reconocer este evidente fracaso y adoptar medidas que se propongan, a corto plazo, resolver este “eterno problema”, tan “eterno” como el de la esclavitud, que desapareció de la faz de la tierra en un proceso tan rápido como aplicable a la “cuestión de la mujer”, como decía, sin ironía porque carecía de ella, Karl Marx al referirse a la violencia contra las mujeres. En el fondo, como analizaremos más adelante, la violencia contra las mujeres empezó a interesar como problema, como fenómeno o como delito con la “visualización” o “visibilización” de la misma, hace, apenas, 30 o 40 años, aunque ya tuviera una convincente estructuración en las ideas de Mary Wollstonecraft, en 1792. Por eso - 52 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO mismo, adelantamos, que, quizás, la vía más eficaz para resolver esta tragedia cotidiana es la de la publicitación, exteriorización y difusión de la despiadada y opresiva conducta, de mayor o menor frecuencia o incidencia, de un sexo hacia el otro. La violencia contra las mujeres, es una aberración cometida, aquí y ahora, por algunos hombres contra algunas mujeres y, en su consecuencia, resulta poco coherente concebirla como un concepto teórico o un buen espacio de debate intelectual, que olvida que, mientras se produce dicho debate, se han mutilado, con infectas cuchillas, varios millares de clítoris de niñas. ¿Acaso teorizamos mucho sobre los robos a entidades bancarias? ¿No es más cierto que, simplemente, se articulan los métodos para evitarlos? Tan simple como de urgente remedio… tal y como lo fuera, a nivel mundial, la esclavitud, las sangrientas “disputas religiosas” o, en España, el delito de “Duelo” o la Inquisición, por citar algunos ejemplos. Más adelante volveremos a estos y otros ejemplos e intentaremos dilucidar, cómo y por qué, determinados males endémicos del comportamiento humano, se eliminaron en, insospechadamente, muy cortos espacios de tiempo. IIIº.LEGALES. IIº.- IIº.- LOS DIFERENTES SISTEMAS El esquema español, en el tema de la “Violencia de Género”, no es el único que para paliar el problema, en cierto modo, viene a producir una “segunda victimización” de la mujer y mas que solucionar sus causas se fundamenta en reducir sus efectos, eternizando, así, una degradante situación preexistente. Que nosotros conozcamos, ninguna corriente de la Criminología actual sostiene que se acabará con una conducta delictiva mediante la ocultación del objeto del delito, ante todo cuando este “objeto” está compuesto de miles de millones de mujeres. Resulta hasta pueril pensar que si su “amada esposa” ya no está al alcance del agresor, éste no vaya buscar una sustituta; es más, en ocasiones, le resultará más cómodo, que perseguir a aquella que ya le ha denunciado. Fenómeno éste que ocurre en la España actual y al que, nadie, presta la menor atención. Vamos a ver; ¿nadie sabe qué, cuándo una mujer escapa del maltrato de su marido, éste ya está buscando una “suplente”? Pues sí, así es. - 53 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Tal vez, nos atrevemos a opinar, que se esté fallando por qué ni el Legislador ni, tampoco, por decir un ejemplo, el Movimiento Feminista, conciben con la adecuada claridad o la suficiente convicción --que en el Derecho Penal provocan efectos similares-- qué o cual es la conducta sancionable en la violencia contra las mujeres. Y es, en base a esta ignorancia, que la canción “La maté porque era mía”89 o la película homónima (Tango) no sean constitutivas, bajo la forma de provocación al delito del artículo 18 del Código Penal español, de un delito de maltrato a la mujer. Resulta evidente que, sobra con escuchar dicha canción o con visionar la mencionada película para entender el por qué los maltratadores perpetúan, hoy en día, su violencia hacia el sexo femenino; es por qué están amparados en una clamorosa impunidad. Opinamos que hay que castigar las conductas reflejadas en la canción o en la película; y no porque causen lesiones físicas o psíquicas, sino porque, manifiestamente, quieren ignorar o despreciar la Personalidad y la Dignidad que tienen todas y cada una de las Mujeres. Decir que el Legislador no sabe qué conducta castiga cuando aprueba una Ley Penal, a primera vista, parecerá un dislate, sin embargo, examinando distintos Sistemas Legales, nuestra afirmación pudiera, eso pretendemos, adquirir cierta credibilidad. Muy recientemente, en el año 2006, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la “Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia”90, cuyo artículo 1º dice que; “…la presente Ley tiene por objeto garantizar y promover el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, creando condiciones para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos, impulsando cambios en los patrones socioculturales que sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres, para favorecer la construcción de una sociedad justa democrática, participativa, paritaria y protagónica…”. En el Reino Unido el propósito de las leyes relativas a la violencia contra las mujeres “…es la autonomía de la mujer… …todo ello con el objetivo de aumentar su propia 89 A disposición pública; http://lacuerda.net/video.php?rc=pytu044&id=0l3jgHqpfQM y donde se aprecia la mas aberrante concepción de la “estética machista”. Sin embargo, el videoclip “La mataré” del cantante Loquillo, fue prohibido en televisión. 90 Véase http://www.ministeriopublico.gob.ve/leyes/10-LEYDERECHOMUJER.pdf - 54 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO capacidad de vivir su vida independiente y aumentar su confianza a fin de que puedan hacerlo y que las opciones de seguridad para el futuro….”, en palabras de la especialista Mary Mason91. En Méjico92, es curioso que sobre un mismo tema, por un lado, el Gobierno aprobó el 28 de febrero de 2002 ley del “Instituto de las Mujeres del Distrito Federal”93 y por otro lado, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional promulgó la “Ley Revolucionaria de Mujeres”94. En el ámbito musulmán, más que leyes, resulta interesante ver los criterios de la organización “Mujeres Viviendo Bajo Leyes Musulmanas”95 que, silenciosamente, están llevando adelante una valiente lucha contra el aislamiento de sus diferentes situaciones nacionales, entre otros aspectos nada despreciables y que, en Europa o en América, insistentemente todos queremos ignorar. Respecto a África, en la Conferencia Internacional “Género y Desarrollo Nacional: el Papel de los Parlamentos”, que tuvo lugar en Kigali en febrero de 2007, unas 200 mujeres exigieron el respeto a derechos humanos básicos como la educación, la seguridad, el trabajo en igualdad de condiciones y el acceso a puestos de poder96. En Sudamérica la “Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, aprobó en la ciudad brasileña de Belém do Pará en 1994, por unanimidad de los 34 miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), un acuerdo que tipifica; “…toda violencia de género como un abuso a los derechos humanos y obliga a adoptar una serie de medidas para erradicarla…”97. Recientemente cientos de mujeres afganas protagonizaron manifestaciones a favor y en contra de una nueva “Ley sobre la Familia”98 que, en su articulado dice que “…una mujer está obligada a satisfacer los deseos sexuales 91 Véase la Enciclopedia de la teoría literaria feminista, de Elizabeth KowaleskiWallace – 1997. 92 Véase, sobre Méjico; http://www.nodo50.org/pchiapas/mexico/noticias/juarez.htm 93 En;_http://www.ordenjuridico.gob.mx/Estatal/DISTRITO%20FEDERAL/Leyes/DFL EY55.pdf 94 Véase; http://www.nodo50.org/pchiapas/chiapas/documentos/despertador/mujer.htm 95 Véase http://www.nodo50.org/mujeresred/wluml.html#1 96 Véase;_http://www.lolamora.net/index.php?option=com_content&view=article&id=5 2:las-mujeres-africanas-piden-que-se-aplique-la-ley-contra-la-violenciasexual&catid=17:publicaciones&Itemid=29 97 Véase http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=92140 98 Véase en internet; http://www.foroexpreso.com/ellas/4925-mujeres-de-afganistanprotestan-contra-leyes-discriminatorias.html - 55 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO del marido…”. En Pakistán, el proyecto de “Ley de Protección de las Mujeres” pasó por la Cámara Baja del Parlamento por la vía rápida y, ahora, deberá ser ratificada por el Senado99, en dicho proyecto legal se permitirá a las mujeres denunciar los casos de violación ante los tribunales ordinarios y sólo se requerirán dos testigos para demostrar una violación, además se aceptarán otro tipo de pruebas, como informes médicos y uno de los avances más significativos es que, en caso de no poder demostrar el delito, la víctima no podrá ser automáticamente condenada por adulterio como ha pasado hasta ahora. En Bangkok, en 2007, se promulgó una Ley que favorecía el sistema de cuotas como forma de garantizar la cantidad de mujeres en el Gobierno y en el Parlamento100. Para la Dra. de la Organización Mundial de la Salud Doña Claudia García Moreno, “…un buen ejemplo de una estrategia exitosa es un programa en Sudáfrica llamado “Imagen”, que combina las microfinanzas, actuación que le dio a las mujeres algunos pequeña cantidad de dinero, con un breve programa de capacitación basado en su capacidad de acción para ser conscientes de la discriminación de género… …así que fue una combinación de poder económico con la autonomía de la mujer como individuos… esto se acreditó, como medida capaz de reducir la violencia, en un 50%, en los pueblos donde se probó…” con este ejemplo, dejemos de citar Leyes dispersas, diferentes, diferenciadoras y hasta incompatibles, que existen en todo el Planeta101. Después de este paseo legislativo, volvamos a la cuestión inicial. ¿Qué conducta se castiga, qué bien jurídico se protege en las Leyes de “Violencia de Género”? Modestamente insistimos en lo dicho; qué está muy poco definido, o sin la suficiente unanimidad, cual ese “bien jurídico protegido” en la conducta delictiva que constituye la violencia contra las mujeres. Veamos: 1º.- En España se sitúa en la integridad física y psicológica de la mujer. 99 Véase;_http://www.casaasia.es/GestorPeticiones?aplicacion=info&origen=reportajes &destino=reportaje_ficha&codigo=7323 100 Véase en internet; http://goliath.ecnext.com/coms2/gi_0199-6672721/MUJERESASIA-CUOTAS-EL-PUNTO.html 101 Sería imposible examinar, a nivel mundial, el estado de la violencia contra las mujeres , sin embargo, es interesante examinar el documento de la Organización Mundial de la Salud;_http://www.who.int/gender/violence/who_multicountry_study/summary_report/summaryre portSpanishlow.pdf y aun más interesante es; http://www.who.int/topics/gender/es/index.html - 56 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 2º.- En Venezuela consiste en garantizar y promover el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. 3º.- En Méjico hay una dualidad de sistemas legales. 4º.- En Inglaterra en la autonomía y la vida independiente de la mujer. 5º.- En Afganistán, la Ley mantiene la obligación de la mujer de satisfacer los deseos sexuales de su marido. 6º.- En Pakistán la ley asegura que las violaciones podrán ser denunciadas ante Tribunales Ordinarios. 7º.- En la India es la igualdad de oportunidades. 8º.- En África es la educación, la seguridad, el trabajo y la igualdad de oportunidades. 9º.- En Sudamérica son los Derechos Humanos de la Mujer. 10º.- En Sudáfrica es la independencia económica y la autoestima. Todos estos ejemplos, y unas cuantas decenas más que podríamos citar, indican que “algo raro” circunda este delito; de ello nos ocuparemos, extensamente, más adelante. Por ahora, el sentido común nos indica que, solamente, definiendo lo que queremos erradicar, será factible erradicarlo. Para nosotros, errónea o acertadamente, resulta evidente que la Personalidad y la Dignidad de cada Mujer es el bien jurídico que se lesiona con la conducta del maltratador. Pero no entremos en este tema; nos interesa más plantear soluciones que teorizar. Y es que no debemos caer en la misma laberíntica trampa en la que han sucumbido tantos pensadores y tantas feministas como los que hemos ido enumerando páginas atrás. IIIº.- IIIº.- LA ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES; MITOS Y REALIDAD. Lo dicho, provisionalmente, vamos a abandonar las cómodas teorías y pasar a la realidad. En otros términos; “primum vivere, secundum filosofare”, como ya decían los griegos y así se lo transmitieron a los romanos, (la certeza de este aforismo no debería ponerse en duda, por nadie con un mínimo de sentido común). Y es que, ¿tanta palabrería como la que ya llevamos expuesta servirá para liberar a alguna mujer que, hoy y ahora, está sufriendo la depravada - 57 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO conducta de su esposo y agresor? La respuesta es tan difícil como peligrosa. Pero es necesaria y vamos a intentar responderla brevemente. Recurramos a la historia. La esclavitud perduró durante milenios en el comportamiento social, y los primeros datos que constatan la existencia de esclavos, en una gran civilización, proceden de Mesopotamia. En Egipto, solo existieron un número de esclavos suficiente como para tener alguna importancia, durante determinados periodos. Más adelante, la esclavitud como práctica social y económica fue usual en la antigüedad greco-romana, y ambas pueden considerarse las primeras sociedades “esclavistas” al estar sustentada su base económica en el trabajo de los esclavos. La sociedad griega tenía fundamentada filosóficamente la esclavitud y, así, para Aristóteles suponía la garantía indispensable para que los hombres libres pudieran dedicar su tiempo a la política y buen gobierno de la ciudad. En Roma, la esclavitud se regulaba al mínimo detalle. Durante la Edad Media y, en toda Europa, la esclavitud desaparece, al menos nominalmente, siendo sustituida por la “servidumbre”. El fenómeno resurgirá con el descubrimiento y la ocupación del continente americano. En un principio, se esclavizó a los pueblos indígenas americanos pero la legislación española prohibió dicha práctica y se hubo de recurrir a personas del continente africano. Hacia el año 1.650 se multiplicó el fenómeno y, según Eric Hobsbawm102, historiador marxista británico de reconocido prestigio, la cifra de esclavos africanos transportados a América sería de un millón en el siglo XVI, tres millones en el XVII y durante el siglo XVIII llegaría a los 7 millones. También los árabes tuvieron un importante tráfico de esclavos africanos, esta práctica perduró desde el siglo VII hasta el siglo XX y alcanzó proporciones similares o superiores al proceso americano. Pero, en este brevísimo repaso histórico, hemos eludido el dato más esencial; a partir del siglo XVIII empiezan a ser socialmente relevantes algunas ideas que, luego, dan lugar a los llamados “movimientos abolicionistas de la esclavitud”. Así, por ejemplo, el movimiento abolicionista en Inglaterra adquirió especial incidencia con la actuación de Thomas Clarkson (1760- 1846) que, durante 7 años, recorrió 35.000 millas a caballo para dar a conocer los horrores del esclavismo. Pero el hecho de que, en 1831, se produjera en la isla de Jamaica una revuelta protagonizada por 20.000 esclavos que 102 Véase en internet; http://www.uca.edu.sv/facultad/chn/c1170/ribera5.htm - 58 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO quemaron más de 100 plantaciones, “convenció” al Gobierno Británico de la imposibilidad de mantener dicho sistema, lo cual se tradujo en la Ley, de 1833, sobre la “Abolición de Esclavitud”. A nivel mundial, tras la “Convención sobre la Esclavitud”, promovida por la Sociedad de Naciones y firmada el 25 de septiembre de 1926103, quedó, universalmente, abolida la misma. Es decir que una práctica ancestral del género humano, comienza a ponerse en duda en 1789 y desaparece casi en su totalidad (quedan, hoy en día, esclavos) en 1927. Concluyendo; resulta sorprendente que una conducta humana tan degenerada como secular, en su última etapa, fuera fulminantemente eliminada, sin que, tan sólo un par de décadas antes, nadie creyera, ciertamente, en la proximidad de dicho final, sobre todo, si se tiene en cuenta que los “verdaderos movimientos abolicionistas” nacen en el siglo XVIII. Veamos otro ejemplo, más próximo a nuestra realidad; la Inquisición Española o Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición fue una institución fundada por los Reyes Católicos en 1478 con la finalidad de imponer la religión católica. Sin embargo, este tipo de instituciones existieron en Europa desde el siglo XIII (la Inquisición Romana, creada en 1542 o La Inquisición Portuguesa establecida en 1536, por citar dos ejemplos). Desde su inicio, sus “autos de fe” eran tan habituales como aberrantes, El período de más intensa persecución de los judeoconversos duró hasta 1530; desde 1531 hasta 1560, sin embargo, el porcentaje de procesos inquisitoriales bajó muy significativamente. En 1588, hubo un rebrote de la actividad inquisitorial. A comienzos del siglo XVII regresan a España algunos judeoconversos que se habían instalado en Portugal, lo que se tradujo en un rápido aumento de las condenas del Santo Oficio. A lo largo del siglo XVIII se vuelve a reducir significativamente la actividad de la Inquisición; en la primera mitad de dicho siglo se quemó en persona a 111 condenados, y en efigie a 117. Pero, por entonces, ya la Inquisición inició la persecución de los “librepensadores”; y es que ya no eran ni las “brujas”, ni los “falsos conversos”, su objetivo. Es que, entonces, su amenaza más próxima eran las nuevas ideas ilustradas y, por eso, las principales figuras de la Ilustración Española acabaron siendo víctimas del Santo Oficio, si bien, pasados los años, sus ideas se impusieron y, con ello, se “visualizó” a la Inquisición como algo perjudicial para la libertad ciudadana. El “Santo Oficio” estaba bajo el 103 Véase el texto íntegro en; http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/2448.pdf - 59 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO control directo de la monarquía y fue la Reina Isabel IIª, quien la abolió, definitivamente, en 1834. Sin ánimo de repetirnos, resulta que, como en la esclavitud, sucedió que una aberrante pero potentísima institución creada en 1478, es sometida a críticas, casi por primera vez, en el siglo XVIII y es abolida en 1834. Otra vez nos encontramos con que algo que parecía estabilizado y permanente se diluye, fulminantemente, en un brevísimo espacio de tiempo. Otro ejemplo de “conducta antisocial” desaparecida en un proceso temporal inconcebiblemente corto; la existencia del “Duelo” como sistema admitido para restaurar el honor agraviado. En España está acreditada documentalmente como conducta frecuente ya desde principios del siglo XI (por ejemplo, Fuero de León de 1017) siendo una práctica socialmente admitida. Pasados los siglos, ya en el siglo XVIII se reglamentó el duelo que, por entonces, estaba bastante generalizado y en siglo XIX se empleaba cada vez más la pistola en lugar de la espada, se efectuaba al alba, en presencia de padrinos y testigos, todo muy metódica y ceremoniosamente. Hay que recordar que el Código Penal Español de 1.870 recogía en los artículos 439 y siguientes los delitos de Duelo, como ya lo hacían los artículos 661 del Código de 1.822 y 349 del de 1.848. Pero, repentinamente, surgen en toda Europa las “Ligas contra el Duelo y para la Protección del Honor” (la Liga Antiduelista Española se creó en 1.905) y, muy poco tiempo después, desapareció como conducta habitual; hacia principios del siglo XX y, en muchos países, debido a que los duelos eran ya inexistentes dejó de ser conducta típica, en la doble acepción de la palabra, en España hubo que esperar a la reforma penal de 1932 que, definitivamente, suprimió este delito104. El análisis de la desaparición de la conducta delictiva del “duelo” es tan interesante como instructivo y merecería un estudio aparte que limitamos, aquí, al dato de que en 1905 se creó la Liga Antiduelista Española, en muy pocos años ya desaparece la conducta como generalmente admitida y 27 años después al carecer de cualquier repercusión social, por inusual, desaparece, incluso, como delito. Pero es que no sólo desapareció la conducta, arraigada durante unos 1.000 años, de “batirse en duelo”, es que, hoy en día, resulta inexistente en la sociología española. ¿Qué tuvo que pasar para que esa ancestral y denigrante conducta para la 104 Que sigue existiendo en los Códigos Penales argentino y francés, por citar dos ejemplos. - 60 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO “protección del honor” desapareciera en tan estrecho espacio de tiempo? No fueron las Leyes, tuvo que incidir otro factor105. IIIº.- IIIº.- Iº.- LOS FACTORES SOCIALES QUE IMPLICAN LA MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS. Ya hemos visto que tres106 comportamientos o conductas, como la Esclavitud, los Juicios Inquisitivos y el Duelo, arraigadas durante milenios o siglos, en un momento determinado, la sociedad, impulsada primeramente por unos movimientos (los Antiesclavistas, el Liberalismo o las Ligas contra el Duelo) las convierten en detestables y, casi inmediatamente, tan arraigadas como indeseables conductas o actividades desaparecen definitivamente, sucediendo esto en espacios de tiempo inconcebiblemente cortos. ¿Qué hay de común en los tres casos? Para nosotros la respuesta es sencillísima; la “visualización” o “visibilización” de la conducta, que antes pasaba como aceptable, normal y, en base a ello, desapercibida como un acto antisocial. Repetimos, el factor común fue la “visibilización” o “visualización” de qué las tres actividades referidas perjudicaban una buena convivencia social, lo que determinó su fulminante desaparición. En el Capítulo siguiente analizaremos detenidamente este concepto de “visualización” o “visibilización”. Este no es un texto que trate de historia, pero están las hemerotecas y las bibliotecas para conocer el tiempo transcurrido desde que un preso llamado Mandela es protagonista de una portada periodística y el momento en que alcanza la Jefatura del Gobierno Sudafricano, o la distancia temporal entre un discurso referido a “un sueño” de Martin Luther King y la, más que real, elección de Barak Obama como presidente de los Estados Unidos de América, o también constatar que entre las críticas a un tal Leonid Brezhnev, por sus maneras dictatoriales en la dirección de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y la caída del “muro de Berlín”, pasó un muy estrecho espacio de tiempo. Y, por no aburrir, dejaremos en el tintero decenas de ejemplos, siempre iguales: 105 Asombrosamente, hemos de comprobar que un artículo completo de la vigente Constitución Española, el 26, se refiere a los Tribunales de Honor, prohibiéndolos. 106 A título de ejemplo es contundente ver como ciertos movimientos que ponen de manifiesto la peligrosidad de la circulación con vehículos de motor se traducen en, inmediatas, reducciones del número de accidentados o muertos, por tal causa. - 61 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO a) Existencia de una conducta que, en alguno de sus aspectos, perjudica la buena convivencia social. b) Surgimiento de una corriente de opinión contraria a dicha conducta. c) Repercusión mediática amplia y fundamentada de la anterior opinión. d) Formulación de Leyes precisas, correctas, adecuadas y capaces de inhibir tal conducta, que nunca son ni vindicativas ni beligerantes (de esto trataremos en el epígrafe IIIº.- IIIº.- IIº.- de este Capítulo). e) Desaparición, casi inmediata de la conducta inicial. El anterior apartado c) es el que más nos va a interesar, pero, por ahora, tan sólo vamos a citar la “visibilización” o “visualización” en su sentido inverso y así resulta que miles de millones de ciudadanos chinos no están sometidos a un régimen esclavista, o que millones de ciudadanos africanos no viven en la más absoluta miseria, entre guerras ignoradas y hambrunas letales, o, también, que el SIDA no ha fulminado y fulmina a millones de africanos, mientras que en Europa o América en una enfermedad que no conlleva, necesariamente, a una muerte inmediata… ¿existen esas lacras y hay que resolverlas o, simplemente, es qué no existen? Sí que existen, claro que sí, pero nuestra sociedad no las quiere “visibilizar”. Así de simple. Pues bien, con todo lo ya dicho, si ahora comparamos la violencia contra las mujeres con estos procesos resulta elocuente que los que opinan que es “una cuestión de generaciones” o que no hay solución “a corto plazo”, no deben, simplemente, de haber leído atentamente el devenir final de otros fenómenos o conductas sociales muy similares a la que aquí tratamos. Es tan habitual, como irritante y carente de todo argumento convincente o, simplemente, elaborado oír a políticos, pensadores, juristas o feministas que el proceso de eliminación de la violencia contra las mujeres será largo; pero ¿por qué?, ¿en que se basan para lanzar, tan frecuente como insolventemente, esa terrible afirmación? ¿Dónde está escrito que la violencia contra las mujeres no desaparecerá a corto plazo? Nosotros, humildemente, por ahora, solo queremos opinar; a) que todo tiene su fin y que la “sociedad patriarcal” está herida de muerte y - 62 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO b) que nos resulta repugnante la referida convicción social que, hasta en boca de las mas airadas feministas, no es más que un “palo en las ruedas” para la eliminación del maltrato a la mujer, como conducta permanente, frecuente o habitual. Insistimos, y lo fundamentaremos con mayor o menor acierto, que, por nuestra parte, apostamos que, tras el actual y evidente proceso de “visibilización” ya son contados los años que le queda al maltrato femenino. Tal conducta está tan herida de muerte como lo estuvo la esclavitud, la Inquisición o el duelo sin que, casi nadie, pensara, entonces, que su final no era tan sólo próximo, sino inmediato. En definitiva, tras navegar en un mar de dudas y recalar en los datos que nos aporta la historia del género humano, nosotros, tan humilde como firmemente, creemos que la desaparición del maltrato hacia la mujer, ya es cuestión, no de siglos ni de décadas, es cuestión de un par de lustros, a lo sumo. IIIº.- IIIº.- IIº.- LAS POLÍTICAS CRIMINALES QUE IMPLICAN LA MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS. Junto con el valor esencial de la “visibilización” o “visualización” (que trataremos en el siguiente Capítulo) hay que destacar que determinadas políticas criminales propician el final de arraigadas conductas antisociales. Pero hay que volver a repasar la historia para saber, con certeza, por si alguien no lo ha entendido, que nunca una política criminal que se base en el “aislamiento social” del que ejecuta esa conducta con cierta permisibilidad social (el maltratador, en nuestro caso), nunca, en la historia, ha eliminado conductas degeneradas, sino que tal política criminal, desde nuestro criticable punto de vista, se habrá de calificar por: Iº.- ser retrógrada, IIº.- carecer de toda inteligencia o innovación y, lo grave, es que IIIº.- con total seguridad, provocará una “segunda victimización” de la mujer, ya que aislando al maltratador, de paso y de manera tan inconsciente como cruel, se aísla, también, a la maltratada. - 63 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Un evidente ejemplo de lo que decimos está constituido por las Leyes que quisieron eliminar la “Piratería” en el siglo XVI y XVII. Éstas fueron de dos tipologías, 1º) una, de integración, en el que se llamó “corsarios” a los piratas que actuaban por cuenta de sus respectivos Reyes, entregando a la Corona una parte del botín y 2º) otra, de asilamiento, que se refería a los piratas con el nombre genérico de “bucaneros” y se basaba en su persecución y castigo. Pues bien, resulta que; A) los primeros, “corsarios”, a los que la legislación inglesa expidió una licencia o “patente de corso” y pagaban tributos por sus saqueos, acabada esta “licencia”, volvieron a actividades privadas, en el siglo XVII, como ricos burgueses que incluso fueron condecorados y hoy en día existen monumentos levantados en su honor, como es el caso de Sir Francis Drake107 y, sin embargo, B) los segundos, “bucaneros”108, a los que la legislación española quiso “aislar”, literalmente sembraron el terror y la desolación en las poblaciones situadas en el Caribe mediante saqueos, asaltos y asesinatos hasta casi el siglo XIX109. 107 No caigamos en la simpleza de considerar esto una mera anécdota; porque si el sanguinario pirata Drake, luego fue Sir Francis Dranke, los Dominicos, que quemaron en la hoguera a miles de personas, son ahora Reverendos Padres Dominicos. Tampoco es anecdótico que las leyes segregacionistas de los Estados Unidos y de Sudáfrica, según fueran de integración sin vindicación o de intensificación de la segregación, dieron como resultado un progreso indiscutible para los primeros o en una brutal matanza para los segundos, si bien, en la actualidad, los Presidentes de ambos países son de raza negra, ahorrándose los norteamericanos la masacre, simplemente. Y, ahora en sentido inverso, opinamos que no es ninguna casualidad que ¿acabar? con la ideología nazi con dos bombas de 3 kilotones (ahora ya todas son de megatones) en 72 horas y masacrar a 220.000 civiles tiene como resultado que los neonazis ganen escaños en todas las elecciones del continente europeo. 108 Que, al ser perseguidos, una parte se organizó como “filibusteros”, especializados en el robo y pillaje, exclusivamente, de barcos españoles, cuya legislación no contemplaba las “patentes de corso” y buscaban sólo proteger las naves comerciales y perseguir a los piratas. Justo al revés que el método inglés en el que, como ya hemos dicho, la Reina Isabel Iª acabó nombrando “sir” a Drake y a su sobrino John Hawkins. 109 Así de fácil es constatar como una diferenciada legislación puede provocar tan opuestos resultados (véase la clara coincidencia con las dos notas anteriores). Pues bien, sí sabemos esto, no confundamos qué tipo de Leyes son las apropiadas para acabar con la violencia - 64 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO No somos nadie para opinar sobre política legislativa, pero, al igual que hiciéramos con el decrecimiento de 50 dólares en la “ayuda para el desarrollo” por cada mutilación genital detectada en el país receptor, ahora nos atrevemos a formular las bases que, humildemente pensamos, harían posible una efectiva desaparición del fenómeno secular de la violencia contra las mujeres. Inicialmente, nos atrevemos a aportar algunos principios generales: a) Para acabar con cualquier conducta antisocial siempre es mucho más efectivo que dicha eliminación se produzca “desde dentro hacia fuera” de la estructura en que se sostiene el comportamiento que se quiere eliminar. Es decir; que el que ejecuta tales acciones desista de las mismas por convicción interna y no por imposición externa. La ley nunca ha salvado a un drogodependiente, la psicología a miles de ellos. b) Resulta patente que las leyes represivas de determinadas, conductas socialmente asentadas, tienen el doble filo de; 1º) reducir parcialmente su incidencia, pero, también de 2º) provocar un proceso de ocultación y de continuidad, en esferas, ya casi indetectables, del fenómeno que se quiere reprimir. c) Si se introducen alicientes o estímulos110, de carácter no punitivo, para el transgresor, si desiste de su conducta, es factible que éste responda adecuadamente a ellos. En base a la conjunción de las tres ideas anteriores, ahora nos atrevemos a “pensar en voz alta” en una ley111 que; 1º.- primeramente, eludiera todo inicial reproche criminal a los maltratadores pero, siempre sin carácter gratificador alguno, cuando ellos mismos, en un plazo legalmente estipulado, fuesen los que contra las mujeres, dicho esto a título particular y con los debidos respetos a los Legítimos Representantes del Pueblo Soberano Español. 110 En palabras de la Sra. Magistrada, Virginia Morgan, en Michigan, Detroit las Leyes Penales de los EE. UU. de América, promueven estos incentivos y, así, es frecuente que; “…los acusados, por lo general, se declaran culpables a cambio de una sentencia reducida…”. Según dice en el texto “Sistemas de Proceso Penal en Europa” de Ramón Maciá Gómez, Editorial Cedecs, Barcelona, España, 1.998. 111 Que no será nada convincente cuando toque el recuento de votos en las siguientes elecciones. Pero es que, además, las muertas no votan. Ambos factores nos inclinan a pensar en la inviabilidad de la misma. - 65 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO pusieran fin a una situación de maltrato, mediante la denuncia de su propio delito, colaborando activamente con la Policía y la Justicia, 2º.- en segundo lugar, para evitar una reincidencia impune, la conducta anterior a la propia denuncia, siempre sería merecedora de una “condena condicional” supeditada a la no repetición del maltrato, 3º.- en los casos necesarios, los maltratadores deberían prestar su consentimiento para cualquier tratamiento psiquiátrico o psicológico de modificación de la conducta, mediante la terapia que fuera necesaria, 4º.- siempre se les obligase al pago de cuantas indemnizaciones se fijen por los perjuicios causados a sus víctimas, embargando todos sus bienes e ingresos si fuera menester y, finalmente, 5º.- que los maltratadores admitieran y se sometieran a controles periódicos, sin limitación temporal alguna, de su conducta, por parte de la Policía. Tal vez esa Ley, como hicieran las Leyes que abolieran la esclavitud o prohibieran la Inquisición y combatieran el Duelo, sería efectiva como primer paso para frenar las conductas de maltrato. Recordemos que ni a los granjeros de Alabama ni a los Reverendos Padres Dominicos, ni a los duelistas se les sometió a juicio alguno por haber tenido esclavos o por haber quemado a “brujas” o por haber matado a alguien, en defensa de su honor y, que detectemos nosotros, en la historia, los respectivos entornos sociales, no sólo comprendieron sino que aprobaron tales medidas de carácter “exculpatorio”. Estos serían los principios legales que se deberían acompañar a la “visibilización” del proceso de la violencia contra las mujeres. Una última cuestión; cuando, permanentemente diarios y televisiones hablan de violencia contra las mujeres y ésta pasa a las primeras páginas, ¿alguien duda de que estamos en pleno proceso de “visualización” de la conducta machista como deplorable, antisocial e inaceptable? Si nadie lo pone en duda, es que, tal vez, sea cierto eso que dijimos, páginas atrás, de que la violencia contra las mujeres ya tiene los días contados… Del concepto, estructura y repercusiones de la “visualización” o “visibilidad” hablaremos en el siguiente Capítulo. - 66 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO IIIº.- IIIº.- IIIº.- COLECTIVOS SOCIALES QUE INCIDEN EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Durante el último decenio, en todo el mundo, han surgido movimientos locales y nacionales para poner fin a la violencia contra la mujer. Un sinfín de organizaciones, grupos colectivos y ad hoc están trabajando en pos del cambio en muchos sectores. La OMS reconoce el esfuerzo de estas organizaciones, no sólo en la promoción de la causa sino también en el desarrollo de estrategias, servicios y orientación para responder a las necesidades de la mujer. El compromiso de estas organizaciones no gubernamentales (ONG) y de muchos individuos ha colocado el tema en el tapete internacional y ha promovido la discusión de estrategias a nivel nacional e internacional, para tratar la violencia contra la mujer. Pueden consultarse los ejemplos de esta labor en las hojas de información, La violencia contra la mujer en las familias y violación y agresión sexual. Este movimiento de concientización de la violencia contra la mujer, liderado por los esfuerzos de cientos de organizaciones de mujeres, ha dado lugar a varias iniciativas que tratan el problema en casi todos los niveles de la sociedad. La mayoría de las ONG que funcionan en el campo de los derechos reproductivos, la salud reproductiva y la salud de la mujer, las mujeres refugiadas, incluyen la violencia contra la mujer en su mandato. Presentamos a continuación un perfil de varias organizaciones regionales que trabajan en la violencia contra la mujer y mantienen conexiones con otras organizaciones. El lector también puede recurrir a sus organizaciones locales o nacionales para obtener más información. - 67 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CAPÍTULO IVº. LA VIOLENCIA DOMÉSTICA Y LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, CONCEPTOS, EFECTOS Y ESTRUCTURA. IVº.Iº.GENERALIDADES. LA VIOLENCIA DOMÉSTICA. Como veremos en los siguientes epígrafes, la violencia, en general y, en particular, la doméstica y la que se ejerce contra la mujer participan de factores, características y elementos comunes, cuya presencia o ausencia, nos servirá para su definición y categorización. Desde ya, podemos anunciar, y luego lo expondremos detenidamente, que la “Violencia contra la Mujer” tiene unos rasgos diferenciales y específicos, que hacen que resulte tan necesario como útil, aislar, adecuadamente el concepto de otras figuras próximas y que, con alguna frecuencia, se confunde. En concreto, nos referimos a la llamada “Violencia Doméstica”112 ya definida anteriormente en palabras de Inés Alberdi y Natalia Matas (véase nota 58) o de Jorge Corsi (véase nota 54). Nosotros, ya que ésta no es el objeto de estas páginas, solamente definiremos la violencia doméstica, todo acto intimidatorio o violento, de cualquier índole, cometido en un ámbito familiar y entre miembros de una misma familia. Legalmente, en España, puede entenderse, mediante peligrosa analogía expansiva, que la violencia doméstica, encuadrada muy acertadamente bajo el Título de “Torturas y otros Delitos contra la Integridad Moral”, es la que se ejerce sobre alguno o algunos de los sujetos que recoge el artículo 173.2 del Código Penal cuando dice: “…quien sea o haya sido su cónyuge o persona que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente, o menores o incapaces que con él convivan o que se hallen sujetos a “Violencia Doméstica”, sería el concepto genérico del que, no necesariamente, pero sí con bastante frecuencia, participa el específico concepto de “Violencia contra la Mujer”. 112 - 68 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente, o persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar, así como las personas que por su especial vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados…”. Para nosotros, la “Violencia Doméstica”, en el sentido amplio del concepto, incluye; a) Con las múltiples matizaciones que luego efectuaremos, la violencia contra las mujer, y, tan sólo, en el sentido vulgar del concepto. b) La violencia contra los ancianos, incluida la que tiene lugar en las residencias geriátricas. c) La violencia contra los menores dentro del hogar. d) La violencia de los menores contra sus ascendientes. e) La violencia entre hermanos. Y, por el contrario, dicha “Violencia Doméstica” excluye, entre otras de menor trascendencia, la violencia; a) que se produce en el lugar de trabajo, b) que depende del entorno social próximo, c) que tiene lugar en el seno de la comunidad social, d) que se refiere a la prostitución obligada, e) denominada “trata de blancas”, f) que concierne a los “niños y niñas soldados”, g) que provoca lesiones y muertes relacionadas con la dote, h) relacionada con la mutilación de los genitales femeninos, i) relativa a la práctica del aborto selectivo, en base al sexo, j) que consiste en la imposición de una relación conyugal pactada sin participación de la mujer. - 69 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Hechas las anteriores exclusiones debemos destacar que, en el ámbito doméstico, las causas de un comportamiento violento suelen tener113; 1º.- un componente endógeno (un carácter violento) o, bien, pueden tener 2º.- un carácter exógeno: como, por ejemplo, el abuso del alcohol o de las drogas, la desestructuración del medio familiar, las perspectivas laborales, etc.…, o, finalmente, y en la mayor parte de los casos, lo normal es que se dé 3º.- una mezcla de los dos componentes: carácter violento de la persona –bien innata o bien aprendida--, unido a determinadas situaciones proclives a la demostración de fuerza física o maldad psíquica y tendente a la obtención del poder en el ámbito familiar. Sin embargo, hemos de reconocer que, con cierta frecuencia, resultará difícil separar las causas de las consecuencias, ya que crecer en una familia en la que la mujer es víctima de maltratos es la vía habitual por la que el ciclo de la violencia se perpetúa de generación en generación. Y no olvidemos que, además, ser testigo de la violencia doméstica también contribuye a la violencia general, en el sentido de que los niños y los adolescentes pasan a identificar la violencia como un medio válido para resolver sus conflictos interpersonales. Hecha esta introducción queremos insistir que, en el presente texto, no trataremos de la “Violencia Doméstica” sino, sólo y exclusivamente, como categoría independiente, pero con cierta conexión con ésta, de la “Violencia contra las Mujeres”. IVº.- IIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. GENERALIDADES. No es preciso repetir, de nuevo, el concepto de violencia contra las mujeres que acuñó la Plataforma de Acción de Beijing y En el estudio de Claudia García-Moreno; “Violencia contra la Mujer-Equidad de Género”, a este respecto se afirma que “…para prevenir y responder a un problema social como la violencia contra la mujer es necesario entender sus causas......la violencia es un problema que afecta a las mujeres de todas las clases sociales, de todas las religiones y de todos los grupos étnicos... …al mismo tiempo, las tasas con las que el problema ocurre son variables a través de estos factores... …es claro que se trata de un problema complejo y multidimensional y que no existe un solo factor causal, sino más bien una interacción de factores que operan en niveles distintos (individuo, relación o familia, comunidad y sociedad) que pueden poner a la mujer en riesgo de la violencia o por el contrario, la protegen contra ese riesgo…”. 113 - 70 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO que está, literalmente, transcrito al final del Capítulo IIº.- de este libro. A dicha definición se hacen frecuentes acotaciones, como la de María Ferraz114, que pone un mayor énfasis en qué la habitualidad es la característica más típica de los malos tratos, considerando que cualquier acto violento puede crear en la mujer un sentimiento permanente de inseguridad, inferioridad o menoscabo de la autoestima. Nosotros, como explicaremos en el Capítulo siguiente, no estamos plenamente de acuerdo con este criterio, por que se fundamenta, tan sólo, en un aspecto parcial del problema. Así lo expondremos más adelante, al estudiar las fases en que se estructura la violencia contra las mujeres, siguiendo la tesis de la profesora Lenore Walker115, que, particularmente, consideramos más acertadas. IVº.- IIº.- Iº.- LOS EFECTOS PROPIOS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. CRITERIOS GENERALES. Hecha esta inicial indicación intentaremos, ahora, concretar los efectos habituales o más frecuentes en que se traduce la violencia contra las mujeres, recordando nuestra total divergencia conceptual, al respecto, que denunciábamos al final del epígrafe IIIº.- IIº.- IIº.-, y así, provisionalmente, podríamos diferenciar: 1º) El maltrato físico que según Mary Ann Dutton116 se configura en toda conducta que integre el empleo de la fuerza física sobre el cuerpo de la mujer de modo que, al menos, suponga un cierto riesgo de producción de cualquier lesión física, deterioro de la salud o dolor, sin que tenga exclusiva relevancia el hecho de que en realidad esta conducta no haya tenido un resultado lesivo (con esta definición se incluirían, por ejemplo, los empujones, tirones del pelo, bofetadas, golpes, arañazos, mordeduras, patadas...). 2º) El maltrato psicológico: aquí se incluyen aquellas conductas que producen en la mujer un deterioro de su autoestima y/o En su ponencia impartida en las Jornadas “Coeducación: convivencia escolar y prevención de la Violencia de Género”, S/C de Tenerife, 3 y 4 de abril de 2003. 114 115 Lenore Walker, profesora de la Nova Southeastern University de Florida es autora de textos tan cualificados como, por ejemplo “Abused women and survivor therapy: Issues for therapists and battered women”. Sobre sus actividades, véase, por ejemplo la página de internet;_http://www.feafes.com/FEAFES/Convocatorias/Capitulo1465/Curso+Instituto+Salud+C arlos+III.htm 116 Véase; http://www.springerpub.com/prod.aspx?prod_id=71303 - 71 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO su heteroestima y que se delata, generalmente, por conductas y actitudes concretas o por la pérdida de facultades o expectativas apreciables para un profesional médico. Aquí damos por reproducido lo dicho, al respecto, en el Capítulo IIIº.- Iº y la clasificación que hace, de este tipo de maltrato, la psicóloga Forense Diane R. Follingstad. 3º) El maltrato sexual consistente en cualquier intimidación o conducta que incida, de forma inconsentida, en la esfera de la sexualidad. Se pueden distinguir tres tipos de coerción sexual, según Finkelhor e Yllö117, en su trabajo, a este respecto, de 1983: Iº.- Sexo bajo amenaza implícita o explícita, que se traduce en gestos o expresiones que anuncian perjuicios si no se satisfacen los deseos sexuales del agresor. IIº.- Sexo por coerción social, que obliga a la mujer al cumplimiento, contra su voluntad, de los roles sexuales socialmente establecidos. IIIº.- Y, finalmente, el sexo mediante conductas coactivas o coercitivas, como podrían ser las amenazas o insultos si no se accede al deseo como, podría ser, comentar la posibilidad de una relación sexual con una tercera persona. 4º) El maltrato económico que se asienta en el dominio no consentido de medios o recursos económicos propios de la mujer. Dentro de este maltrato económico cabe incluir cualquier restricción o impedimento para acceder a un puesto de trabajo. Desde otra perspectiva, casi exclusivamente fundamentada en el maltrato con efectos psicológicos, para la ya mencionada psicóloga Diane R. Follingstad los malos tratos, como concepto unitario, que abarcaría los cuatro puntos anteriores, vienen siempre, aunque no exclusivamente, a generar en las mujeres que los sufren consecuencias psicológicas que requieren un auxilio terapéutico para superar el daño generado en su estructura personal y que pueden apreciarse por los siguientes síntomas: a) Alto nivel de ansiedad. b) Dificultades para concentrarse. c) Rabia y hostilidad. d) Depresión. 117 Véase; http://cad.sagepub.com/cgi/content/abstract/28/3/459 - 72 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO e) Aislamiento social. f) Riesgo de suicidio118. g) Deterioro de la autoestima. h) Falta de asertividad. i) Conductas adictivas (uso abusivo de tranquilizantes, comer compulsivamente, anorexia, bulimia, automutilación, limpieza compulsiva, ludopatías,...). j) Problemas de salud (al margen de las lesiones físicas ya descritas, es importante señalar los abortos producidos por los malos tratos que sufren las mujeres durante el embarazo). k) Percepción o sensación de vulnerabilidad. l) Así como otros trastornos relacionales, que son casusa o consecuencia de los anteriores. Sin embargo, para otros autores, como, por ejemplo, el, ya citado, psicólogo Jorge Corsi, cabe diferenciar entre; a) Violencia física, b) Aislamiento y abuso social, c) Abuso ambiental, d) Abuso económico, e) Conductas de control y dominio. f) Control por medio de amenazas, g) Abuso verbal y psicológico, h) Violencia sexual, i) Abuso ambiental y j) Chantaje emocional. 118 Hemos de resaltar que, estadísticamente, el riesgo de suicidio es 5 veces más alto en las mujeres maltratadas que en las que no lo padecen. Un 24% de las mujeres entre 18 y 64 años son víctimas de malos tratos físicos y psicológicos, de éstas un 12 % han pensado alguna vez en el suicidio y un 6 % ha intentado quitarse la vida en alguna ocasión, según los estudios que manejan los expertos de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias y Urgencias (Semes). Véase, a este respecto; http://www.psiquiatria.com/noticias/urgencias_psiq/suicidio/3643/ - 73 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Es decir, que no existe unanimidad alguna la concretar y definir los efectos de la violencia contra las mujeres. Indudablemente ello se debe a la evidente divergencia conceptual y legal que se hace de la misma, tal y como hemos puesto de manifiesto páginas atrás (Capítulo IIIº.- IIº.- IIº.-.). En el presente texto nosotros proponemos nuestra personal clasificación de la tipología, medios y consecuencias de la violencia contra las mujeres; a ello pasamos a continuación. IVº.- IIº.- IIº.- LOS TIPOS Y LOS EFECTOS PROPIOS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. UN ANÁLISIS PARTICULAR. Frente a los anteriores esquemas, nosotros proponemos otro esquema, que presenta algunos matices diferenciales, en cierto modo, adaptados al ámbito socio-cultural español: En primer lugar, debemos resaltar que los autores de este texto no están, en nada, de acuerdo en lo concerniente a la exclusiva existencia de tan sólo dos clases de efectos de la violencia contra el sexo femenino, que es el vigente planteamiento legal español. Nosotros, más desde la realidad práctica119 que desde la teoría, proponemos que en el ámbito español sería correcta la siguiente clasificación de la violencia contra las mujeres: 1º.- La violencia física. Se caracteriza porque lesiona el cuerpo de la mujer, que precisará de un periodo de curación y, casi siempre, sus efectos son perceptibles por terceras personas, en particular por médicos. Se pueden manifestar en un amplio abanico de actos que va desde los empujones, a los golpes, a las heridas y, en algunos casos, a la muerte. 2º.- La violencia psicológica. Puede consistir en humillaciones, insultos, menosprecios y en general cualquier acción que causa un deterioro en la estructura psicológica de la mujer, menoscabando su autoestima. Las investigaciones indican que las mujeres maltratadas experimentan un enorme sufrimiento psicológico; muchas están gravemente deprimidas o ansiosas, mientras otras muestran síntomas del trastorno de estrés postraumático. También es 119 Uno de los firmantes del presente texto ha sido Magistrado de Instrucción durante casi 20 años y, subjetivamente, al menos, así lo ha podido constatar en múltiples ocasiones. - 74 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO habitual que estén agotadas en forma crónica, pero no pueden conciliar el sueño; pueden tener pesadillas o trastornos de los hábitos alimentarios; recurrir al alcohol y las drogas para ocultar su malestar. Es normal que se aíslen y que eludan los tratamientos que alguien les pudiera ofrecer. 3º.- La violencia económica. En ella el agresor se hace dueño y controla el patrimonio, la economía, los bienes y el dinero de la mujer, sin su expreso consentimiento y provocando, siempre, cierto empobrecimiento de la víctima. 4º.- La violencia social. Que se caracteriza por un abusivo control o dominio de los actos sociales, comunitarios y/o públicos de la mujer, obligándola a adoptar criterios, conductas, formas o actitudes no queridos por ella, dañando, entre otras facetas, su integración social. 5º.- La violencia sexual. Se produce cuando el cuerpo de la mujer es utilizado para el exclusivo placer sexual del agresor, sin mediar un contundente rechazo de la víctima, ni causar lesiones externas (véase lo dicho, páginas atrás, sobre el maltrato sexual, en el epígrafe IVº.- IIº.- Iº.-, con el que coincidimos plenamente)120. 6º.- La violencia verbal. Que puede tener lugar tanto en la esfera pública como a la privada y que consiste en la utilización, en relación a la mujer, de palabras o expresiones vejatorias o también en la atribución a ella de conductas impropias o deshonrosas. 7º.- La violencia moral. Concepto éste que englobaría todos los otros tipos de actos que deterioran “la Personalidad o la Dignidad de una Mujer” inclasificables y que se ha de diferenciar de la violencia psicológica porque producen un perjuicio o daño moral, que no mental o psicológico y, porque los elementos que integran este “daño moral” dependen de la propia situación en que se genera el mismo, lo que hace que aparezca como un concepto residual. Sin embargo, esta violencia moral resultará fácilmente definible y encuadrable, o típica, si se examina, no por sus actos, sino por sus resultados, que se pueden catalogar en los siguientes: Según el estudio de Inés Alberdi y Natalia Matas, citado más adelante, “…se considera violencia sexual la que se ejerce contra el cuerpo de la mujer que supone a la vez una agresión física y un ultraje psíquico que atentan fundamentalmente contra la libertad sexual de la persona… …la violencia sexual incluye todas las formas de agresión que suponen la utilización del cuerpo de las mujeres contra su voluntad… …tradicionalmente se han entendido como delitos contra el honor y sólo recientemente se han visto como delitos contra la libertad de la mujer…”. 120 - 75 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO - el sentimiento de ausencia, de carencia, de una aptitud psíquica evaluable, - el sentimiento de ausencia, de carencia, de una aptitud física evaluable. - el sensación de la perdida, irrecuperable, de una expectativa, - la sensación, duradera, de inseguridad, - el sentimiento de ausencia, de nostalgia, respecto a un objeto apreciado por la mujer. - el sentimiento de depresión de la autoestima, - la limitación de ciertas expectativas sociales, ya adquiridas, - el sentimiento de la dignidad vejada, - el sentimiento de la privacidad violada, - los sentimientos de pena, vergüenza, culpabilidad o inferioridad, - el sentimiento de incapacidad, ante determinados eventos, - las conductas compulsivas de la mujer, generadas por el agresor, - los síndromes de ansiedad y/o ansioso-depresivos, - las alteraciones del sueño, - el consumo compulsivo o adicción a fármacos o drogas, - el síndrome permanente por demostrar la inveracidad de lo imputado por su agresor, - la inseguridad o la incapacidad para intervenir o debatir en determinadas cuestiones o conceptos, - el aminoramiento de la garantía personal ante terceros y, - en general, cualquier efecto constatado de deterioro de la íntima confianza o de la seguridad personal de la mujer, relacionado con su “Personalidad y su Dignidad”, tal y como describiremos en el Capítulo Vº.-. Opinamos, con toda modestia, que esta clasificación, en 7 apartados diferentes, de la violencia contra las mujeres es más realista - 76 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO y completa que la que hace la LO 1/2004121, vigente en España, si bien, a esto tenemos que añadir que la misma Ley estableció el “Ministerio Público para Casos de Violencia de Género”, encargado de supervisar y coordinar las acciones de dicha Oficina en este ámbito, así como una Sección equivalente en cada Fiscalía de los Tribunales Superiores Regionales y Tribunales de Condado, que Asimismo, se han especializado Fiscales adjuntos. Estos fiscales aparecerá en el proceso penal con respecto a los actos que constituyen crímenes o delitos en la jurisdicción de los Tribunales de Violencia contra la Mujer, así como intervenir en los procesos civiles de nulidad, separación y divorcio, o de audiencias para la tutela y la custodia de los menores en los casos en de supuesto abuso de la esposa o los hijos IVº.- IIº.- IIIº.- OTROS ASPECTOS DE LOS EFECTOS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Queremos adelantar, aquí, lo que será objeto de profundo análisis en el Capítulo siguiente, a los meros efectos de alcanzar cierta coherencia en la exposición. Para nuestro entender la violencia contra las mujeres consiste en una conducta estructurada, progresiva y metódica compuesta por multitud de actos que usa el agresor para hacerse con el control de la “Personalidad de la Mujer”. Este concepto implica que el control o el dominio inconsentido de la voluntad de la esposa, por un marido, por ejemplo, es la conducta que hay que reprimir y eliminar para desactivar, --como proceso continuado que es--, la violencia contra esa mujer y para que ella pueda poner en marcha en marcha la superación y recuperación del control o dominio de sus propios actos, por ejemplo, mediante la interposición de una denuncia de tales hechos. Esta configuración, en nada se asemeja a la que se hace de la “Violencia de Género” en la legalidad vigente en España. Pese a todo, según la ONU; “…la Ley 1 / 2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género fue identificado como una práctica promisoria en el Secretario General en su estudio en profundidad sobre la violencia contra la mujer (2006). La Ley fue desarrollado con una fuerte participación de las organizaciones de mujeres y contiene una amplia definición de violencia psicológica incluidas las formas de violencia, como agresiones sexuales, la amenaza, la coacción, la coerción y la privación de libertad. La ley incluye medidas preventivas y educativas, así como la protección y asistencia a las víctimas y de las nuevas sanciones contra los autores…”; Se puede encontrar en internet; http://webapps01.un.org/vawdatabase/searchDetail.action?measureId=3204&baseHREF=goodprac tices 121 - 77 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Siguiendo el criterio de María Ferraz122 expuesto en su excelente ponencia impartida en las Jornadas “Coeducación: convivencia escolar y prevención de la Violencia de Género” todo control de una persona sobre otra implica que aquella adquiera cierto ilegítimo e inconsentido dominio sobre aspectos de su conducta, sus criterios, conceptos, actitudes o actividades. Y, muy acertadamente, en cierta coincidencia con nuestros postulados, toda forma de maltrato es, siempre, en realidad, una forma de control, que se puede categorizar en los siguientes “comportamientos de dominio” de la personalidad ajena: a) control de las relaciones externas, b) control de los momentos de intimidad, c) control del tiempo, d) control emocional, e) control de los/as hijos/as, f) control del dinero, g) control de la vida (homicidio), h) control de la sexualidad, i) control de la reproducción, j) control del acceso a los bienes... Si bien, a la configuración que hace María Ferraz, hemos de añadir otro elemento básico; la continuidad del hábito de control, para que éste devenga en dominio. Porque, para nosotros, el control de los actos de una mujer es, simplemente, un medio para obtener el “dominio de la personalidad” que se diferencia del “control de los actos” por el ámbito temporal del segundo y permanente del primero. Y, no olvidemos, que el “dominio” sólo se obtiene mediante la continuada repetición de actos de control que, en el varón, generarán primero cierta tolerancia y luego cierta dependencia psicológica, al obtener, el mismo, un estímulo placentero mediante el ejercicio del dominio sobre la mujer. Pero, de esto, ya hablaremos más extensamente en el Capítulo Vº.- Vº.-. 122 A este respecto, véase en internet; http://www.mepsyd.es/cesces/revista/n11-diazaguado.pdf_y_http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/3/Usrn/unidadprogramas/antiguo/pei oas/Recursos/Ponencias/ - 78 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO IVº.- IIIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y DETERMINADOS FACTORES SOCIALES. En nuestra cultura, también, podemos distinguir ciertos componentes sociológicos que favorecen el desarrollo de la “Violencia contra la Mujer” así por ejemplo: a) un machismo ya decrépito, que es herencia de una cultura patriarcal en la cual sí que se asienta el modelo social que facilita cierto control jerárquico del hombre sobre la mujer, b) una mala interpretación del derecho de corrección123, c) una tendencia generalizada hacia el abuso del alcohol que, socialmente, está bien visto o, cuando menos, es tolerado sin reproches serios y, finalmente, d) la convivencia –obligada e impuesta- entre padrastros, hijastros, hermanastros… consecuencia de uniones entre personas separadas o divorciadas. Sin duda alguna, lo importante y grave es que resulta más que evidente que, en la sociedad española, cuando estos factores ambientales se traducen en “Violencia contra la Mujer” no generará, casi nunca, una respuesta social adecuada124. En cierto modo, el problema de la violencia contra la mujer, pese a su incuestionada frecuencia, no es tan fácil de documentar como pueda serlo cualquier otra conducta delictiva. En realidad, lo que existe es un alto grado de complicidad o, cuanto menos, un clamoroso silencio, que analizaremos en el siguiente epígrafe. Antes de ello, y como prolegómeno a lo que expondremos sobre el “Encubridor” (en el epígrafe IVº.- IVº.-), vale la pena recordar a Ellie Wiessel, premio Nobel de la Paz de 1986 y superviviente de un campo de concentración nazi, cuando decía, que “…ante las atrocidades tenemos que tomar partido… ….la posición neutral ayuda siempre al opresor, nunca a la víctima… …el silencio estimula al verdugo, nunca al que sufre...”. 123 El recientemente derogado art.154 del Código Civil, el cual regulaba los castigos paternos que perseguían una finalidad educativa. El hecho de que estuviera vigente jamás legitimo agresión alguna, y por supuesto no se extendía a la esposa. 124 Resulta asombroso que la reacción social por delitos cometidos contra niñas menores, de etiología próxima a los que tratamos, sean acreedores de una respuesta social diametralmente diferente. - 79 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO IVº.- IIIº.- Iº.- LA RESPUESTA SOCIAL ANTE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Desde un punto de vista teleológico, la dificultad para la comprensión, el reconocimiento y la solución de la inequívoca existencia de la violencia contra las mujeres se ha fundamentado en: a) la “invisibilización” de las agresiones, que vamos a ver a continuación y b) el proceso de naturalización, del que trataremos en el epígrafe IVº.- IVº.-. Estudiemos pues, separadamente, cada fenómenos, así como sus causas y consecuencias. IVº.- IIIº.- IIº.- LA VIOLENCIA CONTRA “VISIBILIZACIÓN”125. uno de “INVISIBILIDAD” EN LAS MUJERES; estos LA LA En parte, si ignoramos las teorías de Durkheim y Jung, que luego veremos extensamente, es cierta la afirmación de que la mayoría de los seres humanos centramos nuestra atención en nuestro entorno y no logramos ver otra posible realidad. Partiendo de esta premisa y con respecto a la visibilidad de cualquier hecho, conducta o acontecimiento podemos afirmar que son, tan sólo, dos los factores que determinan la percepción social del mismo: 1º.- Que el ámbito social en que se produce el evento haya creado y utilice los medios necesarios para percibirlo. 2º.- Que el objeto, conducta o hecho tenga connotaciones o repercusiones subjetivas y objetivas o sociales que lo hagan perceptible. Respecto al apartado 1º.- resulta que la visibilidad de la violencia machista ha estado, y está todavía, en parte, hoy en día, condicionada por la carencia y la infravaloración de los conceptos que articulan la misma y que, a su vez, permitan su identificación, 125 Aunque, después de todas nuestras críticas relativas al mal uso de términos lingüísticos, resulte que hemos de recurrir a uno que no existe; y es que “visibilización” no aparece recogido como término a definir en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “…en boca cerrada no entran moscas…”. - 80 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO valoración y clasificación (a la que ya hemos dedicado los epígrafes IIº. Iº.- y IIº.- IIº.- del presente Capítulo y en el epígrafe IIº.- Iº.- del Capítulo IIº.-) no sólo como una conducta frecuente, sino que también como una conducta perjudicial para todos y, respecto al apartado 2º.-, en relación a las conductas violentas, históricamente, se ha ido generando la convención de que, solamente, si se aprecia lesión física se puede deducir, y percibir, la existencia de una conducta violenta. Sin embargo, por lo que respecta a la violencia contra las mujeres, según hemos visto páginas atrás, esta convención o creencia está, plenamente, deteriorada y en franca decadencia, hoy en día, por actos violentos contra la mujer, se entienden todos aquellos que conllevan alguno o algunos de los efectos descritos anteriormente. De la íntima interconexión de ambos vectores resulta que, sin duda alguna, la “invisibilidad o “invisibilización” de la violencia contra las mujeres ha resultado ser uno de los mayores obstáculos que, a lo largo de la Historia, los seres humanos nos encontrábamos para la solución de la misma. Y esto no es por una simple casualidad, es porque dicha invisibilidad viene ligada a uno de los más esenciales esquemas vitales del género humano: la familia. El problema de la invisibilidad se entiende claramente si la noción de la “Familia” es la de un ámbito acogedor, feliz y participativo, pero también privado e infranqueable donde, los ajenos a ella, tienen prohibido operar, incluso, en el caso del Sistema Legal, si no lo hiciera fundamentándose adecuadamente. Anteriormente, ya hemos dicho, que esta concepción de la familia como un idílico espacio en el que no se concibe que se puedan conculcar los derechos de la mujer y en el que sea inimaginable que se puedan experimentar miedos o agresiones, es uno de los pilares en los que ha obtenido un eficaz sustento la perpetuación de la violencia contra la mujer. Y, también, resulta, como hemos reseñado anteriormente, Aristóteles, Rousseau, Hegel o Marx, postulaban que la mujer era un elemento consustancial a la familia al tiempo que poco o nada relevante para la organización social. Y así, se consolidó un secular pensamiento que, como efecto colateral, la dejaba indefensas a las mujeres ante cualquier tipo de conducta violenta u opresiva, si ésta se desarrollaba dentro del ámbito familiar. Pero las cosas, últimamente, han cambiado. Sinceramente, después de miles de años, es hora de felicitarse y estar orgulloso de pertenecer a esta concreta generación de la larga evolución del homo sapiens, que ya debería pasar a llamarse persona - 81 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO sapiens. Y ello es porque la violencia que los hombres, desde siempre, ejercen sobre las mujeres ocupa, en nuestros días, una sección regular, incluso destacada, en los medios de comunicación de masas. Y esto ocurre, ahora, por primera vez en la Historia de la Humanidad. No, no creemos que exageremos un ápice con lo dicho. Más bien, opinamos que es posible que sí alguien, dentro de miles de años, tuviera que relatar la Historia de la Humanidad, en sólo cien páginas, hablaría de que, a finales del siglo XX, los humanos comienzan a liberarse de una lacra que impedía su evolución y por primera vez, advirtieron que la conducta violenta de algunos machos hacia algunas hembras era algo que estaba lastrando el imparable progreso del género humano… En la actualidad, al menos en el llamado “mundo occidental”, ya ni se asumen ni se ocultan las agresiones de ciertos hombres a ciertas mujeres y hasta parece convincente que la mayoría de los principales actores sociales transcendentes (excepto, por ejemplo, la religión) de nuestra sociedad se hayan decidido a hablar sobre el asunto. Legislaciones, colectivos sociales, convenciones o asambleas multitudinarias, medios de información, investigaciones, relevancia de los “expertos en la materia”, informes públicos, atentas estadísticas y campañas de publicidad están, desde hace tres o cuatro décadas, denunciando lo que siempre se ignoró; la violencia contra las mujeres. No cabe duda de que nos hallamos ante un proceso incuestionablemente diferenciado y novedoso que, en la actualidad de ahora mismo, ya está modificando el comportamiento social ante esta clase de violencia. Nos encontramos dentro de un progresivo e ineludible desarrollo de lo que, al principio, tan sólo se detectaba en cierto cambio en la denominación del “problema”. En efecto, en poco tiempo, hemos ido nombrando un mismo hecho, como: a) Derecho natural de hombre sobre la mujer. b) Diferenciación de las cualidades de cada sexo. c) Ámbitos de participación diferenciados, según el sexo. d) Cuestión familiar. e) La cuestión de la mujer. f) Violencia machista. g) Abuso o malos tratos. h) Agresiones. i) Violencia doméstica. - 82 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO j) Violencia de género. k) Violencia contra las mujeres. Pero ya hemos pasado ese inicio, meramente lingüístico, ahora ya es una cuestión que afecta a todos. O, dicho en otros términos, la violencia contra las mujeres, no sólo es un problema de la mujer, sino que afecta, con idéntica incidencia, al varón y es que, volvemos a recurrir a Mary Wollstonecraft, para recordar que este tema no se refiere a la situación de la mujer en su sociedad, sino que ya se refiere a ambos sexos, como iguales en derechos y deberes. Todo ello, en apenas cuatro décadas… Algunos hablan del “Movimiento Feminista”, de la “Liberación Sexual”, nacida de los actuales métodos anticonceptivos, de los “Avances Médicos” que delatan el maltrato, de la “Integración en el Mercado Laboral”126 de la mujer, de la incidencia de los “Medios de Comunicación”, al pasar a estar integrados, también, por mujeres y, en cierto modo, sobran las teorías que expliquen este cambio127. Nosotros no podemos decantarnos por ninguna, simplemente porque, si observamos la historia, todos esos factores ya se han producido anteriormente, como vimos en el Capítulo precedente, respecto a la esclavitud, a la Inquisición, al duelo como salvaguardia del honor o a la piratería. Creemos que la causa es, más bien, la venturosa conjunción de todos los factores citados, además de otros que, por ahora, no sabemos definir. Lo cierto es que estamos en un evidente y rotundo proceso de “visibilización” o “visualización” de la violencia contra las mujeres128. Amelia Valcárcel129 mantiene que el “…feminismo de los últimos años ochenta y la década del noventa encontró en el sistema de cuotas el útil que permitía a las mujeres adquirir visibilidad en el seno de lo público y, previamente, había diagnosticado que la visibilidad social estaba interrumpida precisamente porque sus 126 Para los autores la mujer ha trabajado siempre dentro de ese núcleo que en nuestra cultura es la base de la sociedad, la familia, la violencia hacia ella ha llegado hasta el punto de no reconocerle esa gran aportación que hace a la sociedad. Es curioso como se reconoce el trabajo de los esclavos en las pirámides y se soslaya el papel fundamental de la mujer en la familia. 127 Evidentemente, resulta, demasiado pronto para analizar adecuadamente, un fenómeno que, hoy en día, está llevándose a cabo. 128 A este respecto conviene leer el interesante artículo de Elsa López, de 2005, que aparece en; http://www.fmujeresprogresistas.org/visibili1.htm En su texto “La Memoria Colectiva y los Retos del Feminismo”, que se puede encontrar en http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article241 129 - 83 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO nuevas habilidades y posiciones no tenían reflejo en los poderes explícitos y legítimos…”. En el ya citado texto (véase nota 58) de Inés Alberdi y Natalia Matas se dice que el “…aspecto positivo que tienen los medios de comunicación respecto a la violencia de género, es que a través de ellos se da a conocer a la sociedad el grave problema. Los medios han actuado de altavoz y han sido un método muy eficaz de expansión, que ha servido a las organizaciones y movimientos feministas para luchar en contra de la violencia de género y proclamar la igualdad entre mujeres y hombres…”. IVº.- IIIº.- IIº.- Iº.- EL CONCEPTO “VISUALIZACIÓN” O LA “VISIBILIZACIÓN”.130 DE LA Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española “visualizar” es; “…hacer visible lo que no puede verse a simple vista… …representar mediante imágenes ópticas fenómenos de otro carácter… …formar en la mente la imagen visual de un concepto abstracto… …imaginar con rasgos visibles algo que no está a la vista…”. “Visibilización” y “Visualización” son, en realidad, dos conceptos casi idénticos, diferenciándose en la subjetividad del segundo y la objetividad del primero. Nosotros preferimos hablar de “Visibilización”. “Visibilización” es, simplemente, toda novedosa interpretación o configuración de determinado hecho o conducta como nuevo conocimiento adquirido, (si bien el mismo pudiera ser que ya existía o se producía tiempo atrás) y que, siempre, de forma contundente viene acompañado por una diferenciada valoración social de lo “visibilizado”, como benéfico o perjudicial para nuestra convivencia. Por el contrario el descubrimiento o el conocimiento son la adquisición de un dato del que se carecía con anterioridad y que, por tanto, no era valorado en un sentido o en otro. Sí la “visibilización” implica la conveniencia de modificar nuestro comportamiento social,131 previamente existente y aceptado, adquirirá muy especial trascendencia. Entonces resulta evidente que la visibilización no constituye una actividad simplemente subjetiva y de conocimiento, sino que, también, implica que todos, a nivel colectivo, 130 A este respecto véase: http://www.fmujeresprogresistas.org/visibilidad.htm 131 Por ejemplo, cuando todos comprendimos que fumar, dentro de un ascensor y acompañado de una mujer encinta no era lo adecuado y todos, aun mismo tiempo, modificamos nuestra conducta, si nos halláramos ante la referida circunstancia. - 84 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO reaccionaremos activamente, de forma similar, ante algo que, novedosamente, se convierte en positivo, interesante o perjudicial para nosotros o para nuestro ámbito social. No es, solamente, tener conocimiento de algo132, significa, también, poner en funcionamiento los estímulos que nos vinculan activamente ante cualquier situación que pudiera deteriorar uno de nuestros más queridos patrimonios; la convivencia en sociedad. La visibilización de la violencia contra las mujeres implica, ineludiblemente, que, además de un nuevo aprendizaje se produce una modificación de la conducta colectiva debida a la nueva concepción de un determinado comportamiento, previamente existente y permitido o asumido, que hemos apreciado, ahora, por vez primera, como nocivo o inadecuado. Para conmemorar el 8 de marzo, en 2005, Elsa López, escribió un artículo133 bajo el título “La invisibilidad de las Mujeres” que, parcialmente, transcribimos:“…lo son. Unas veces más y otras, menos. Pero lo son: invisibles, transparentes. Están en escena y no se las ve. Presiden instituciones, congresos, departamentos sociales, y no se las ve. Pintan, escriben, componen, dirigen orquestas, crean arte, y no se las ve. Se silencian sus nombres o se las aparta del canon que es lo mismo que no ser… …porque si no se las nombra, no son nada. Nadie duda de que hubo escritoras espléndidas en todas las épocas dignas de ocupar un lugar destacado en las mejores enciclopedias o artistas dignas de tener colgadas sus obras en los mejores museos. Y si nadie lo duda, ¿por qué no están? ¿Quién ha borrado sus nombres de esas páginas? ¿Quién o quiénes han olvidado colocarlas en el sitio que les corresponde?... …es necesario pronunciar esos nombres para que existan. Debemos escribir sus nombres por las paredes del mundo para reivindicarlas, para hacerlas visibles. Para darles la vida que no tuvieron… …Hay cosas que es mejor no nombrarlas para no hacerlas evidentes…”. Fijémonos que la “visibilización”, en muchas ocasiones, viene referida a aspectos concretos y para circunstancias específicas. Así tenemos, claramente por ejemplo; en la actuación de la Madres de la Plaza de Mayo”, que visibilizaron, los crímenes de la Dictadura Argentina, lograron que la sociedad se movilizara y se juzgaran a los Militares golpista, castigándolos. Mientras que, un país próximo La República de Chile, no se produjo una “visibilización” adecuada de los horrores de la dictadura y, por ejemplo, el dictador Augusto Pinochet, ocupó el puesto de comandante en jefe del Ejército hasta marzo de 1998, cuando la dictadura chilena había finalizado con las elecciones de 14 de diciembre de 1989. 132 133 Aparece reproducido en http://www.fmujeresprogresistas.org/visibili1.htm - 85 - la siguiente página web: ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Según la Federación de Mujeres Progresistas;134 “…historiadores e historiadoras tienen ante sí la responsabilidad de romper el silencio - quebrado apenas por un puñado de nombres repetidos circunstancialmente - para devolverles a las mujeres el espacio, la voz y 1a acción olvidados y rescatar del anonimato tanto heroísmo y talento. Porque no es sólo 'injusto sino históricamente inexacto’ ignorar lo que le sucedió y lo que protagonizó la mitad le la población de nuestro país… …se hace impostergable cambiar el estado de las cosas que arroja hoy un balance tan desfavorable para nuestras mujeres, evitar que se repita lo que es "tan natural" en los libros por los que estudiamos y estudian aún hoy las nuevas generaciones: que se pretenda, apenas con unos párrafos de un grueso volumen o en un par de documentos de una extensa colección agotar la historia de ellas o en las que ellas fueron partícipes, que ha sido tan rica en todos los ámbitos de la vida social, cultural; económica y política del devenir mundial… …es por ello que cualquier iniciativa, cualquier gesto - por modesto que sea - por develar esa parte oculta de la historia y erradicar el mito de las "grandes mujeres" concebidas sólo a la sombra de maridos o parientes, debe ser apoyado calurosamente. Porque sin contar con la mitad de la población humana ni registrar en la memoria colectiva sus aportes, las posibilidades de desarrollo estarán siempre mediatizadas, serán incompletas e insuficientes y de un sesgo sexista no sólo injusto como también irracional…” IVº.- IIIº.- IIº.- IIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; SUS EFECTOS A NIVEL DEL CEREBRO. El cerebro humano es la estructura física, que conozcamos, más compleja del universo y está formado por 10 a 12 mil millones de neuronas. Pero, pese a todo lo dicho, el cerebro135 no es un organismo autónomo y, en gran parte, puede, sólo funcionará si permanece interconectado con el medio ambiental en que se desenvuelve y, está demostrado, que el medio siempre influye en la estructura y función de las células cerebrales, dando, a su vez, forma a las habilidades y conductas del individuo. 134 Véase en internet; http://www.fmujeresprogresistas.org/index.htm Véase a este respecto el trabajo: “Hablando de mente y cerebro. Psiquiatría, neurociencia y psicoanálisis: convergencia e integración.”, de Elena Alcázar. 135 - 86 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO El cometido de la Neurología y de la Neurociencia es la de comprender cómo se desarrollan los procesos mentales gracias a los cuales percibimos, actuamos, aprendemos y recordamos. Por ahora, sólo, sabemos, con alguna certeza, la conclusión de que la percepción y la respuesta de la mente tienen estructuras organizacionales en base a los datos sensoriales que se almacenan en los sistemas de la memoria, generándose, así, modelos o esquemas mentales, que interpretan las experiencias actuales y que influencian en las conductas futuras. El novedoso concepto de apego136 se ha de considerar como un proceso social que tiene igualmente bases neurobiológicas, y en ciertos condicionamientos sociológicos que pueden llegar a producir modificaciones tanto en las vías neuroquímicas como en las configuraciones anatómicas cerebrales (Thomas R. Insel137, 1997). Este complejo proceso del apego implica cambios en lo sensorial, cognitivo y motor. Para Insel la oxitocina y la vasopresina están relacionadas en la mediación con el apego social, que provocan la necesidad de una proximidad entre los humanos y las respuestas ante una “exclusión del grupo”. Por otra parte, encontramos que la conducta por sí misma puede también modificar la expresión genética humana. El Premio Nobel de Fisiología y Medicina, Eric Kandel, en 1998, sostiene que la función modeladora del gen es trasmisible pero no es reguladora, al igual que estudios del aprendizaje en animales simples, han demostrado cómo las conexiones sinápticas pueden ser permanentemente alteradas y fortalecidas a través de la regulación de la expresión genética conectada con el aprendizaje ambiental. Dicha evidencia experimental parece confirmar la idea de que la estructura cerebral es voluble, cambiante y adaptable, y hace pensar, de nuevo, en cierta relación entre los procesos sociales y los biológicos para la formación de la conducta humana. Otro aspecto es que todos los estímulos, nocivos o placenteros, poseen efectos dobles; Citando, literalmente a Doña Elena Salgado en el texto ya referido, “…estas conductas implican búsqueda de proximidad y respuestas a la separación. Ninguna de las formas de apego es sólo humana, lo que sugiere que las bases neurales pueden ser investigadas en modelos animales; todo esto lleva a pensar que biológicamente el apego es un proceso social que se manifiesta con diferentes conductas que dependen de lo externo (social) o interno (endocrino)…”. 136 137 Véase en internet; http://www.nimh.nih.gov/about/director/index.shtml - 87 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO a) desencadenan respuestas autónomas y endocrinas, integradas por estructuras subcorticales que alteran de forma inmediata los estados internos preparando así al organismo para el ataque, la huida, el sexo u otras conductas adaptativas y b) entra en juego un segundo conjunto de mecanismos que afectan a la corteza cerebral. Para nuestra finalidad, va a resultar mucho más práctico saber que en el denominado sistema límbico están relacionados con aspectos como la conducta, la emoción y la motivación. Todas las partes del sistema límbico están interconectadas, entre sí, por vías nerviosas que, a su vez, están también conectadas a las demás partes del sistema nervioso. No se conoce bien el papel de cada uno de los componentes, pero el sistema límbico, en su totalidad, está claramente relacionado con la expresión de estados emocionales; hay cierta unanimidad en que las conductas se originan en el sistema límbico. Repetimos que, por lo que a nosotros concierne es interesante, por ahora, destacar algo que la neurología ya ha demostrado de forma sobrada; que determinadas concepciones o conocimientos, provocan en el cerebro, la modificación de patrones de conducta previamente adquiridos o, dicho en otros términos, de adopción de un nuevo posicionamiento y una nueva conducta. De ello pasamos a tratar. IVº.- IIIº.- IIº.- IIIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; EL APRENDIZAJE. John Broadus Watson (1878-1958), a principios del siglo XX, mantiene la tesis que el organismo, sometido a una acción, tiende a neutralizar los efectos de ésta, ya actuando sobre el objeto que la produce, ya modificándose a sí mismo. Mediante esta aproximación a las conductas que responden a los estímulos, parece posible establecer leyes que permitan predecir la reacción de un individuo a una excitación conocida; en definitiva, todo es aprendizaje, incluso la expresión de las emociones. En su consecuencia, es posible modificar los comportamientos por la educación. En base a esta concepción, en el inicio de su vida, el ser humano responde a los estímulos de manera indiferenciada y, posteriormente, con el proceso de desarrollo de la persona, aparecen conductas como la cólera, el desagrado, el miedo, los celos, etc. Mucho más interesantes para nosotros son los - 88 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO descubrimientos de Burrhus Frederic Skinner (1904-1990), psicólogo norteamericano que definió “el conductismo”; teoría basada en que los ambientes de refuerzo modifican los comportamiento humanos. Escribió trabajos controvertidos en los cuales propuso el uso extendido de técnicas psicológicas de modificación del comportamiento, principalmente el condicionamiento operante, para mejorar la sociedad. Skinner ha sido el creador y el mejor representante de la teoría del conductismo que se basa en el análisis del comportamiento aplicado estímulos de reforzamiento negativo y positivo y llegó a demostrar como válida una técnica de modificación de conducta. A nosotros nos va a interesar mucho saber que su investigación descubrió que el castigo era una técnica nada eficaz para modificar una conducta, al tiempo que dedujo que ello implicaba que todo sujeto buscará cualquier estímulo positivo para actuar antes que efectuar un comportamiento que implique castigo. El reforzamiento, tanto positivo como negativo, se acredita como un medio efectivo para conseguir cambios en la conducta, indirectamente, a todo ello hemos hecho referencia en el Capítulo IIIº.- IIIº.- IIº.-. al hablar de las políticas criminales que implican la modificación de ciertas conductas. IVº.- IIIº.- IIº.- IVº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; SU REPERCUSIÓN SOCIAL. En línea con lo anterior, recordemos que un incentivo es un estímulo exterior para actuar de una determinada manera. Hay dos tipos generales de incentivos: a) Los incentivos facilitadores, que son los que dirigen a una persona para satisfacer sus necesidades. b) Los incentivos coercitivos, son los que intentan imponerle conductas extrañas a sus necesidades. El psicólogo, Matthew Lieberman138, junto con Naomi Eisenberger139 y otros investigadores de la Universidad de California, realizaron un estudio sobre las áreas cerebrales que se activan cuando se sufre un aislamiento social. El experimento se desarrollo de la 138 Véase en internet; http://www.scn.ucla.edu/people/lieberman.html y, también la página http://lieberman.socialpsychology.org/ 139 Véase; http://web.mac.com/naomieisenberger/san/Naomi_Eisenberger_SAN.html - 89 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO siguiente manera140: “…un grupo de 13 voluntarios se sometieron a un estudio cerebral de resonancia magnética nuclear, el cual consiste en captar la actividad cerebral en respuesta a determinados estímulos. En el experimento se pedía a los voluntarios que participaran en un juego de ordenador, aparentemente en unión con otros dos jugadores, pero en realidad se interactuaba con un programa ya establecido. Se trataba de un juego muy simple en que cada jugador debía pasar una pelota al otro de manera alternada. Después de cierto tiempo, el jugador no recibía la pelota, aunque solicitaba que le lanzaran la misma. Una y otra vez veía en la pantalla cómo sólo se enviaban la pelota los otros jugadores… …este hecho, que tiene paralelismo con un aislamiento social, se registró en el cerebro de la misma manera en que lo hace un dolor físico: es decir, que el área del cerebro que se ilumina en la resonancia magnética nuclear es la misma que se activa cuando se tiene un dolor físico: la corteza anterior del cíngulo, concretamente, la que participa en la respuesta emocional al dolor físico…”. Lieberman publicó un artículo en la revista Nature, en el cual plantea que “…las relaciones sociales son cruciales para la supervivencia como especie…”, y considera que la reacción a la exclusión social (la activación del área del dolor) es una señal de alarma del organismo para que se busque la aceptación de la sociedad o se establezcan otras medidas que mitiguen ese dolor. Todo lo anterior nos va a servir para identificar la “convivencia social” como una necesidad y no como una “posibilidad” del género humano. Volviendo a nuestro tema principal, resultará que si por ejecutar actos constitutivos de violencia contra las mujeres alguien pueda sentirse o, efectivamente sea rechazado por su entorno social evitará tal conducta. Pero este rechazo solo es posible y efectivo si se ha producido previamente el proceso de la “visibilización” de su conducta como antisocial, degenerada, regresiva en la evolución de la especie o perjudicial para una concreta sociedad, pues ello es lo que condiciona la conducta a seguir y, si se desvía, le provoca un dolor muy similar al dolor físico. Dicho dolor, claro está, no diferencia entre Lieberman, MD, & Eisenberger, NI (2005). “…un dolor por cualquier otro nombre (el rechazo, la exclusión, el ostracismo), todavía me duele el mismo: El papel de la cingulada anterior dorsal en el plano social y el dolor físico…”. En JT Cacioppo, P. Visser, y C. Pickett (Eds.), Social Neurociencia: Gente Pensando en las personas (págs. 167-187). Cambridge, MA: MIT Press. Y también Eisenberger, NI, Lieberman, MD, & Williams, KD (2003). Rechazo duele? Un estudio de fMRI la exclusión social. Ciencia, 302, 290-29; también véase; www.scn.ucla.edu/ 140 - 90 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ideologías, culturas o factores educativos. Y también es esencial destacar que la “visibilización”, siempre produce un efecto colectivo, social, universal y no un efecto particular o individual, tal y como se deduce de todo lo que hemos expuesto en las anteriores líneas y que se confirma, definitivamente, con lo que se dirá a continuación. Antes de ello, recordar que, por su parte y desde otra óptica, pero con similares conclusiones generales, Sigismund Schlomo Freud141 (1856 - 1939), más conocido como Sigmund Freud, fue un médico y neurólogo austríaco, creador del psicoanálisis, que mantenía que para que una persona esté satisfecha sólo necesita trabajo y amor. Multitud de psicólogos creen que el hombre sólo necesita autorrealización. Todos poseemos la necesidad imperiosa e inherente de desarrollar todos los aspectos de nuestro ser al máximo. Todo lo que se llama motivaciones, son meras manifestaciones separadas de la necesidad de realizarse a sí mismo. Ahora bien; ¿qué ocurre si a una mujer se la domina y controla continuadamente, impidiendo su autorrealización? Para nuestra óptica jurídica, una cosa está clara; ese dominio, ese control tiene que ser un delito. IVº.- IIIº.- IIº.- Vº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA “VISIBILIZACIÓN”; EL INCONSCIENTE COLECTIVO. Gracias a la “visibilización” creamos un nuevo marco de referencia, respecto a un hecho y a la reacción que nuestro entorno esperará que efectuemos ante el mismo. Con la “visibilización” vamos a captar una situación preexistente que, con su nuevo enunciado, ahora queremos cambiar y, en base a ello, procederemos a establecer nuevos comportamientos. Pero eso ocurre desde la imprescindible premisa de que no solamente modificamos nuestra particular conducta, sino que la “visibilización” implica, siempre una modificación de la conducta colectiva. Es decir, que nuestra conducta se modificará en base a la repercusión que sobre ella ejerza la modificación de la “conducta social” novedosa y aportada por la “visibilización” ya que, como acabamos de decir, una conducta desviada que provoque un aislamiento se traduce en un dolor para quien la ejecuta. 110 Véase en internet; http://www.psiconet.org/freud/ - 91 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Según las dos teorías, que pasamos a examinar, toda sociedad constituye una entidad que se comporta como un “individuo global”; a) Primeramente, a este respecto el “inconsciente colectivo”142 es un concepto básico de la teoría desarrollada por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961)143. Jung mantiene la existencia de un lenguaje común a todos los seres humanos, de todos los tiempos y lugares, basado en símbolos primitivos con los que se expresa un contenido de la psiquis que actúa y existe con independencia de la creencia individual, cabe destacar a este respecto, como nuestros ancestros hace 30.000 años decoraban las paredes de las cuevas con motivos similares no figurativos; “los ideomorfos” (pinturas a base de puntos y rayas), aparecidos en lugares muy distantes entre sí, pudiendo ser una explicación de tal similitud la de que podrían ser la plasmación de ideas abstractas comunes a todos los humanos, ya que coinciden en etnias, colectivos o tribus que nunca tuvieron contacto alguno, hecho que recalca lo universal en el ser humano. La “mente inconsciente” ya viene determinada desde el nacimiento y es idéntica en todo el género humano. Este inconsciente colectivo son ciertas predisposiciones innatas para reaccionar en un ambiente siempre con las mismas respuestas, que él llama “arquetipos”144. b) Este concepto está íntimamente ligado al de la “consciencia colectiva” que se basa en la existencia de múltiples actitudes éticas que generan un comportamiento unificado dentro del género humano. Este segundo concepto, paralelo al de Jung, fue investigado por el sociólogo Émile Véase; “Técnicas Mentales, Visualización, Bases Psicológicas y Desarrollo Intelectual” de Rocío Morín Vargas, Enero, 2004. 142 143 Véase en internet; http://psiconet.org/jung/ A tal respecto Durkheim sostiene que “…lo inconsciente colectivo es todo menos un sistema aislado y personal. Es objetividad, ancha como el mundo y abierta al mundo. Yo soy el objeto de todos los sujetos, en perfecta inversión de mi consciencia habitual, donde soy siempre sujeto que tiene objetos. Allí estoy en la más inmediata e íntima unión con el mundo, unido hasta tal punto que olvido demasiado fácilmente quien soy en realidad. «Perdido en sí mismo» es una frase adecuada para designar ese estado. Pero ese «mismo» es el mundo, o un mundo cuando puede verlo una consciencia. Por eso hay que saber quién se es…”. 144 - 92 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Durkheim (1858-1917)145 que mantiene que: “…el conjunto de creencias y sentimientos comunes al término medio de los miembros de una misma sociedad, forma un sistema determinado que tiene vida propia: podemos llamarlo conciencia colectiva o común. Es, pues, algo completamente distinto a las conciencias particulares aunque sólo se realice en los individuos…”. Durkheim afirma, en su libro “De la division du travail social”, que: 1º.- En las sociedades tradicionales, la religión desempeña la labor de unir a sus miembros por medio de la creación de una consciencia común, pero, sin embargo, 2º.- En una sociedad evolucionada la religión deja paso a la división del trabajo y la necesidad de que otros realicen ciertas funciones para que los componentes de dicha sociedad moderna se mantengan unidos mediante la conciencia colectiva. Para acabar el presente epígrafe hemos de referirnos a William McDougall (1871-1938) que, haciendo uso de todos los conocimientos obtenidos por la fisiología, especialmente la fisiología del sistema nervioso, y la química del cuerpo dedujo: “…que las actividades mentales son funciones fisiológicas del organismo total, funciones de primera importancia para la adaptación al medio… … la naturaleza, pues, parece presentar a nuestra contemplación acontecimientos de dos clases diferentes: los físicos y los psicofísicos…”146. También sostiene que “…cabe considerar la mente como un sistema organizado de fuerzas mentales o intencionales, y, en el sentido así definido, puede decirse con propiedad que toda sociedad humana posee una mente colectiva… …la sociedad se halla más bien constituida por un sistema de relaciones entre las mentes individuales, que son las unidades que la componen… …dicho con otra palabras, en tanto piensa y obra como miembro de una sociedad, 145 Véase en internet; http://www.emiledurkheim.com/ Continúa diciendo que “…estos sucesos, estos esfuerzos previstos, parecen ser instancias de un segundo tipo fundamental de causalidad, ese tipo que llamamos intencionista o teleológica……los primeros son los del reino de lo inorgánico, que las ciencias físicas explican con éxito siempre creciente en términos de causalidad mecanicista (principio de causalidad que explica los hechos presentes en función de la influencia causal de otros antecedentes, sin referencia de ninguna clase a posibles sucesos futuros)… …los acontecimientos psicofísicos, por otra parte, no pueden ser completamente explicados de esta manera; en este caso es necesario tomar en cuenta la previsión del posible curso futuro de los sucesos, y el esfuerzo orientado por tal previsión…”. 146 - 93 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO el pensamiento y la acción de cada hombre son muy distintos de su pensamiento y de su acción como individuo aislado…”. En definitiva, la “psicología social” de cualquier sociedad indicará el camino a todos sus miembros para que modifiquen y adecúen sus pautas personales de pensar, hacer y comportarse, con la objetivo de resultar útil para desempeñar un determinado papel, como miembro de la misma. Basta ya de psicología y de neurología, pero, después de todo lo expuesto, queremos dejar pendiente de contestar – lo haremos más adelante—una pregunta; sí hay un “inconsciente colectivo” y la violencia contra la mujer se visibiliza como algo negativo ¿cómo reaccionará el género humano?... IVº.- IVº.- EL PROCESO DE LA “NATURALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA” Y SU RESPUESTA: LA FIGURA DEL “ENCUBRIDOR” EN EL ÁMBITO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.147 Si la invisibilidad del problema la hemos relacionado con aspectos familiares de la estructura social, el proceso complementario de “naturalización de la violencia” tiene sus fundamentos en ciertos aspectos culturales que mediatizan, dificultan, distorsionan la percepción de la realidad relativa a la violencia contra las mujeres y podemos citar como alguno de estos fundamentos relevantes: a) los estereotipos de las actividades asignadas a cada sexo, b) las concepciones imperantes acerca del poder paterno y c) cierta connivencia en la infundada creencia de una carencia de algunas facultades en relación al sexo femenino. La “normalidad”, en la cultura occidental, en particular, y en todas las demás culturas, con los correspondientes matices, se define en un varón adulto, de raza blanca y heterosexual. Ello propicia que, en mayor o menor medida, se justifique todo acto discriminatorio dirigido hacia minorías étnicas, mujeres, niños, diferenciadas preferencias sexuales y un largo etcétera. En realidad, resulta que también, deviene aceptable cualquier control que la persona “normal” ejerza sobre los que difieren de su patrón y, esto se hace, en el fondo, 147 En fecha 12 de marzo de 1.998 uno de los autores de este texto publicó un artículo en el diario “La Vanguardia”, bajo el título de “El Encubridor”, que se podría encontrar en las hemerotecas. - 94 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO porque “esa diferencia” amenaza los cimientos que fundamentan su propio poder. Y, es que, todos parecemos coincidir en que una “sociedad normal” habrá de ser dirigida por “hombres normales”. Esto que, a primera vista, pudiera parecer lo lógico es una patente falsedad pues por un lado; a) estimamos como valiosas las aportaciones sociales de mujeres, homosexuales o personas pertenecientes a minorías étnicas, cuando el “hombre normal” es incapaz de superarlas y b) está acredita que el “hombre normal” bien puede ser un nazi, enfermo alcohólico o un degenerado por la ambición o la dependencia de cierta adulación. Pese a todo, sin embargo, la “naturalización de ciertas conductas discriminatorias o violentas” es un hecho incontestable. Y, dejando aparte la influencia de la concepción de la “familia” a la que antes nos referíamos, resulta patente que la inmensa mayoría de nosotros, si no estamos muy potentemente motivados, buscaremos la discordancia o el enfrentamiento respecto a otro conciudadano que, precisamente, se distinga por su actuar violento. Dicho en otros términos, la historia de la humanidad ha demostrado que la valentía no es una característica que, por motivo alguno, tengamos que suponer inherente a la especie humana. Podemos ser la especie animal más inteligente, hábil o evolucionada del planeta, pero no la más sincera, honrada o valiente148, que son conceptos perfectamente diferenciados. Y ello provoca que, frecuentemente, asumamos como útil una conducta que disminuya o anule el deber solidario de socorro o, lo que es más grave, el silencio y la aceptación, con el que actúa de modo agresivo, violento o injusto, argumenta, potencia y perpetúa su amoral conducta. No nos debe de parecer exagerado decir que ese silencio, esa tácita aprobación a los que nos acabamos de referir, constituye, al fin y al cabo, una conducta, que bien pudiera ser calificable como encubrimiento de un delito149. Si analizamos lo dicho resulta que, 148 Por ejemplo nunca entenderemos por qué el mismo ser que ha descifrado la cadena genética humana o ha clonado a seres vivos, se sobresaltará si entre las sábanas en que duerme descubre a cuatro cucarachas. 149 Al menos, así es lo que piensan los autores de estas líneas, ya que ello dotaría de congruencia al Código Penal, si se tiene en cuenta lo dispuesto en el artículo 301 de dicho texto legal y sobre todo en su artículo 451. No olvidemos que el último de los artículos citados se dice que; “…será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años el que, con conocimiento - 95 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO cuando una mujer es maltratada, el hecho socialmente se concibe, como una situación externa, ajena y básicamente familiar, doméstica o conyugal y que, excepto a esa mujer, a nadie afecta150. Pues bien, ese cruel silencio bien se podría colapsar con la adopción de determinadas normas legales: pensemos en qué pasaría si todos nos pudiéramos convertir, en un momento dado, en víctimas legales incidentales del tipo de violencia que examinamos. La vía sería la siguiente; imaginemos un Código Penal que incluyera un artículo con el siguiente enunciado: “…el que tuviera conocimiento directo y cierto de un hecho que pudiera ser constitutivo de un delito del artículo XXX151 y no lo denunciara a la autoridad o a sus agentes será castigado con la pena XXX, sí, en su conducta, concurren los siguientes requisitos: 1º.- que efectivamente dejare de prestar cualquier otra asistencia o el auxilio que la víctima pudiera precisar. 2º.- que se acredite que su conocimiento de la inconsentida alteración de la personalidad está referida a una continuidad en dicha conducta y no a uno o varios actos relativos al dominio de la voluntad o capacidad de obrar de la mujer…”. Con total seguridad, esta imaginaria norma penal trasladaría del ámbito estrictamente particular, familiar, doméstico, conyugal… al ámbito general o al entorno social el tan frecuente como ignorado “asunto” de las palizas a la mujer del piso de al lado… Y, en su consecuencia, ya sería la propia coerción, que supone la posibilidad de incurrir en ese imaginario delito de encubrimiento lo que impulsaría al vecino, al padre, al cuñado o a la compañera de trabajo, (ante la posibilidad de un engorroso juicio penal, más que por solidaridad) a frenar esa conducta violenta o lesiva, que, aparentemente, ni ven ni oyen, pero que la relatarán indecentemente, ante las cámaras del una televisión152 mientras el coche fúnebre traslada el cuerpo de otra de la comisión de un delito… …que el hecho encubierto sea constitutivo de… …delito contra las personas… ….u homicidio…”. 150 Sin embargo, al menos para el premiado con el Nobel antes citado y para los autores de estas páginas, esto no debe ni puede seguir siendo así. 151 Véase el epígrafe VIº- Iº.- de este texto. 152 Sin valor científico alguno hemos examinado 14 noticias como la definida y, en 9 de ellas, aparecía alguien que manifestaba tener algún conocimiento de gritos, peleas, borracheras - 96 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO mujer… Además, es que, por otro lado, nuestro imaginario artículo, tendría un carácter coactivo en la mente del agresor conyugal, ya que se configurará, también, un control de su impulso criminógeno, al advertir que su conducta le puede reportar un efectivo rechazo en su contexto vital –como hemos visto páginas atrás-- ya que, seguramente, un efecto colateral de este novedoso delito, imaginado, sería el de diluir cierto grado de connivencia social en que sus agresiones a una mujer están, en parte, asentadas, traduciéndose, en la práctica, en un mayor o menor aislamiento social del agresor. Pero dado que el Legislador Español no parece muy proclive a sancionar esta conducta, en definitiva nunca debemos olvidar que, en gran medida, el agresor doméstico vive del repugnante crédito que le estamos otorgando sus respetuosos vecinos. Finalmente, puntualizar dos factores que influyen en todo lo dicho, de forma contundente; 1º.- la propia noción de “familia” hasta hace muy poco, era entendida como el espacio privado por excelencia, donde los cónyuges alcanzan su pleno desarrollo y obtienen el apoyo y la solidaridad de su pareja. Evidentemente, ha sido esta concepción sesgada de la realidad familiar la que ha limitado la posibilidad de que todos asumiéramos que existe otra cara de la familia; la de un entorno peligroso en el cual también se puede experimentar miedo, inseguridad, daños, lesiones y muerte. 2º.- para abordar este problema nos tenemos que enfrentar a un problema de educación social, o mejor dicho, de modificación de la conducta social153. Porque perseguir y sancionar actos o conductas individualizadas conlleva al inevitable fracaso (de ello hablaremos en el Capítulo VIº.- Iº.- Iº.-). Y no olvidemos que el Código Penal es la más rudimentaria, a la par que efectiva, herramienta que se conoce para ello, aparte de los Diez Mandamientos, que, por el grado evolutivo que se encontraba la sociedad, en la época de Moisés (año 1.200 antes de Jesucristo), no sancionaba muchas conductas que hoy son graves delitos, entre ellas, las que ahora examinaremos. o lesiones, potencialmente relacionados con el resultado letal, que constituía el núcleo de la noticia. 153 Real Decreto 237/2005, de 4 de marzo crea la Delegación Especial del Gobierno sobre la Violencia contra la Mujer. Véase; http://www.fmujeresprogresistas.org/violencia3.htm - 97 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO IVº.- IIIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y CIERTOS FACTORES NEUROLÓGICOS. El cerebro de un varón y de una mujer tiene aspectos fisiológicos y de comportamiento claramente diferenciados. En el Sistema Nervioso de ambos cerebros existe154: a) El Sistema Autónomo; que se encarga de regular aspectos tales como el ritmo cardiaco, la respiración o la sudoración y que se activa, de forma autónoma, cuando inciden en la persona determinados impulsos exógenos. b) El Sistema Límbico: que, situado bajo la corteza cerebral, es el responsable de las emociones y, dentro de ellas, por ejemplo, las disputas o las peleas de pareja. Examinemos que, cuando una pareja entra en desacuerdo ambos sistemas –autónomo y límbico- se ponen en funcionamiento tanto en la mujer como en el hombre. Primeramente lo hace el límbico, básicamente, para rechazar o imputar el hecho o la cuestión origen de la disputa de la pareja, por ejemplo la creencia de haber sido engañado/a. Cuando el sistema Límbico ya se ha activado, además de generarse la discusión, se pone en marcha el Sistema Autónomo, que, en este caso, acelerará la respiración, elevará el tono de voz y provocará movimientos rápidos o violentos de las extremidades. Hasta ahora, ambos sistemas, son, básicamente, idénticos en el cerebro femenino y en el masculino. Pasados unos minutos, puede terminar la disputa, por ejemplo, con una aceptación de una disculpa o una reconciliación. Pero aquí viene la diferencia; mientras que el Sistema Autónomo del cerebro masculino se desactiva al tiempo que se diluye el impulso que lo puso en marcha; resulta que, en el cerebro femenino, por el contrario, el Sistema Autónomo es más lento en su desactivación. Es decir, los aspectos espontáneos de la agresividad femenina se mantienen activos en la mujer y desactivados en el varón, acabada ya una puntual disputa. Ello tiene como consecuencia algo que todos hemos podido ver, en alguna ocasión; resulta que, una vez “Hechas las Paces” y al cabo de unos minutos, es frecuente que la mujer reproche a su pareja, por ejemplo, un hecho ocurrido hace meses, sin aparente conexión o explicación lógica alguna, con aquél 154 Seguimos aquí las acreditadas conclusiones del Catedrático de Ciencias Neurológicas de la Universidad de Stamford, Mr. Robert Sapolsky. - 98 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO que, momentos antes, generó la inicial disputa. Ante el inesperado y novedoso reproche el varón puede valorar que la mujer “tiene ganas de pelea” y ello o bien genera una nueva respuesta agresiva del mismo o bien un desentendimiento (dependiendo de las circunstancias expuestas en el final del epígrafe IVº.- Iº-). Ocurre que, pasado un corto espacio de tiempo el Sistema Autónomo de la mujer vuelve a la normalidad y, entonces, ella misma, minusvalora y pierde todo interés en tratar sobre la segunda disputa. Pero, puede ser, que su cambiante conducta (primero puso fin a la inicial disputa para, pasados unos minutos sacar otro aspecto de fricción) haya vuelto a activar los Sistemas Autónomo y Límbico del varón, que entonces actúa de forma violenta ante la mujer indefensa y, ahora será, relativamente factible, que se produzca un posible caso de “Violencia contra la Mujer”155. Este desfase en la desactivación del Sistema Autónomo en uno y otro sexo, explica la mecánica de infinidad de discusiones conyugales en las que, aparentemente, pareciera que la mujer busca el enfrentamiento, pero esto no es así, al menos conscientemente, esto es una simple exteriorización de que su Sistema Autónomo se desactiva más lentamente que el de su compañero varón y, sin duda alguna, no existe en ella voluntad de perpetuar la desavenencia inicial, pero actúa obligada por el impulso de su, todavía, activado Sistema Autónomo. Esta diferencia entre ambos Sistemas Nerviosos del cerebro, sobradamente conocida en neurología, serviría para explicarnos la mecánica y la estructura de infinidad de agresiones conyugales. 155 Que, para colmo, aparentemente, parecerá como buscado o provocado por ella, cosa incierta ya que es “víctima” de su activado Sistema Nervioso Autónomo. - 99 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CAPÍTULO Vº. UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Vº.- Iº.- EL CONCEPTO DE LA PERSONALIDAD. GENERALIDADES. Desde el punto de vista etimológico, el término “personalidad” procede de las palabras griegas, “persum”, que se traduciría en cabeza o cara y tiene la misma raíz que “proposon” que significa máscara. En efecto, en el antiguo teatro greco-romano, los actores utilizaban máscaras y éstas definían el papel que cada actor iba a representar, es decir, su personalidad. Hoy en día, entenderemos por “personalidad” la estructura de pensamientos, convicciones, creencias, opciones, actitudes y conductas que, cada persona de forma exclusiva, adquiere, genera, mantiene y desarrolla, sin apenas fundamentales variaciones, a lo largo de su vida. Vº.- Iº.- Iº.- EL CONCEPTO JURÍDICO DE LA PERSONALIDAD. Resulta incontestable que el concepto de persona es adoptado por el Derecho desde la realidad, y éste se limita a aceptar las nociones sociales previas, y por ello, siempre habrán de coincidir el concepto social del individuo con el jurídico de la persona. En derecho, persona es todo ser con aptitud jurídica y personalidad es la estructura jurídica que significa, activa y ejecuta dicha aptitud. La concepción de la personalidad tiene su origen remoto en el Derecho Romano que diferenciaba un triple status que cada persona gozaba: a) status libertatis, b) status civitatis y c) status familiae, Hoy esta configuración, al desaparecer los derechos que vinculaban a una persona a la voluntad de otra, ya resulta inaceptable. Por el contrario, con relación a lo inicialmente dicho se sigue - 100 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO discutiendo si la personalidad es efecto automático de la realidad social o, por el contrario, deviene en una condición jurídica, con un origen normativo. Sin embargo, siempre, desde cualquier concepción jurídica resultará necesario admitir: a) la personalidad es un atributo reconocido por la norma legal, b) el Derecho tan sólo puede dotar de personalidad a aquellos seres que provienen de la realidad y c) el Derecho no puede privar a nadie de su personalidad. El Título Iº de la Constitución Española, dedicado a los “Derechos y Deberes Fundamentales”, proclama, respecto a la configuración de la personalidad, que a) la dignidad de la persona, b) los derechos inviolables que le son inherentes, c) el libre desarrollo de la propia personalidad y d) el respeto a la ley y a los derechos de los demás constituyen el fundamento del orden político y de la paz social, (artículo 10 de la Constitución Española). Por su parte, el Código Civil, en su artículo 29, determina que para el reconocimiento de un ser como persona y la atribución de la personalidad, que: “…nacimiento determina la personalidad; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables, siempre que nazca con las condiciones que expresa el artículo siguiente… … artículo 30… …para los efectos civiles, sólo se reputará nacido el feto que tuviera figura humana y viviere veinticuatro horas enteramente desprendido del seno materno…”. La personalidad se configura, jurídicamente, como un valor espiritual y moral inherente a la persona, íntimamente vinculado a la libertad y a los derechos a la integridad física y moral, a la libertad de ideas y creencias, al honor, la intimidad personal y familiar y la propia imagen, que se manifiesta singularmente en la autodeterminación consciente y responsable de la propia vida y que lleva consigo el respeto por parte de los demás. - 101 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Vº.- Iº.- IIº.- LOS DIFERENTES PSICOLÓGICOS DE LA PERSONALIDAD. CONCEPTOS Alfred Adler156 (1870-1937), considerado como el primer teórico humanista de la personalidad, estudió los estímulos que determinan la superación y el perfeccionamiento de cada persona y dedujo que los seres humanos están motivados positivamente para un constante progreso hacia niveles superiores de los valores que, él mismo o su entorno social, considera positivos. Pues bien; dicha motivación, y el progreso que ella va a generar, individualmente es el núcleo de la personalidad de cada uno; muy similar a esta idea es la teoría de la auto-realización en la que, según Abraham Maslow (19081970) y Carl Rogers (1902-1987), la personalidad es la capacidad para configurar un “ámbito personal” en el que desarrollar libremente tanto las propias convicciones, concepciones y conductas como las de su entorno. Según este concepto de la personalidad, todo ser humano responde a determinados impulsos para desarrollar su potencial biológico para convertirse en aquello que, intrínsecamente, considera que debe y puede llegar a ser157. Desde otras concepciones psicológicas, más asépticas y racionalistas, podríamos referir numerosas definiciones, por citar sólo algunas sobradamente aceptadas, recordemos que según Gordon Allport158 (1897-1967) la personalidad es “…la organización dinámica de los sistemas psicofísicos que determina una forma de pensar y de actuar, única en cada sujeto en su proceso de adaptación al medio…”. Desde este criterio se puede diferenciar en la personalidad: La ideología que hace referencia a la vertiente interna de la personalidad. El comportamiento o la conducta, que se refieren a la vertiente externa de la personalidad. Lo dinámico que significa que cada persona se encuentra en un constante intercambio con el medio. 156 Véase; http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/adler.htm 157 A este respecto, véase, por ejemplo la siguiente dirección de la página de internet; http://www.monografias.com/trabajos14/personalidad/personalidad.shtml 158 Sus teorías se basan en que la motivación esencial de los seres humanos es la tendencia a satisfacer necesidades biológicas de supervivencia, lo cual Allport llama “funcionamiento oportunista”. Señala que este funcionamiento se caracteriza por su reactividad, y, además, tiene una connotación biológica. - 102 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO La organización que representa el orden en que se halla estructurada las partes de la personalidad de cada sujeto. Los sistemas psicofísicos guardan relación con las actividades que provienen de procesos psíquicos y de procesos físicos. Esta concepción se centra, más bien, en la vertiente externa de la personalidad como la manifestación de la conducta de una persona y que, resulta ser exclusiva en cada sujeto ya que no existen dos cerebros iguales. Por su parte, Hans Jürgen Eysenck (1916-1997) intentó delimitar en qué consiste la estructura de la personalidad y para él: “…la personalidad es una organización más o menos estable y duradera del carácter de una persona, temperamento, intelecto y físico que determinan su ajuste único al medio…”, basándose en las siguientes premisas; a) el carácter que va unido al sistema de su conducta voluntaria, b) el temperamento en cuanto se refiere a su sistema de su conducta afectiva o emocional. c) el intelecto que se relaciona con sus patrones de conducta cognitiva o la inteligencia, y d) el físico, relativo a su configuración corporal. Según la mayoría de los psicólogos “clásicos” los factores que intervienen en la personalidad se pueden resumir en: a) Factores innatos o hereditarios; (sistemas, humores, glándulas…) que configuran un cierto modo de comportamiento. b) Factores cognitivos; sentidos, imaginación, memoria e inteligencia, que interactúan con el medio. c) Factores tendenciales; voluntades y apetitos, que se desean satisfacer. d) Factores medioambientales; como la educación, que contribuye de modo esencial en la configuración de la personalidad. e) Factores de la conducta del individuo; son los hábitos generales que determinan una cierta forma de comportamiento en la vida. - 103 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Pero, últimamente, se viene configurando un modelo estructural de descripción y clasificación de la personalidad basado, también, en cinco elementos159. Pese a cierto asentimiento entre los estudiosos de la personalidad, el modelo también recibe importantes críticas. Y, es que, no hay ni tan siquiera existe armonía sobre las denominaciones de los cinco factores que forman este nuevo modelo, siendo las que logran mayor aprobación las siguientes: a) Extraversión / Surgencia / Energía. b) Agrado / Cordialidad / Afabilidad. c) Responsabilidad / Escrupulosidad / Tesón. d) Neuroticismo, Emocional. o su extremo inverso, Estabilidad e) Apertura a la Experiencia / Cultura / Intelecto. Dejemos de lado las definiciones de la personalidad (entre las que merece especial mención las del español José Luís Pinillos 160) y consideremos que, junto a los anteriores factores de la estructura de la misma, no podemos olvidar que existen otros elementos, como son: 1º.- La voluntad, que es la tendencia hacia una meta, reconocida por la inteligencia como positiva, y que está unida íntimamente a la libertad, 2º.- la ideología, que es el modo de ser peculiar configurado en base a la posesión y el ejercicio de unas ideas o creencias determinadas y, finalmente, 3º. - la libertad, que hace que cada individuo sólo dependa de su propia determinación. Con respecto a la violencia contra las mujeres hay que tener muy en cuenta que, si bien los atributos de la voluntad, la ideología o la libertad no nos hace distintos, el modo de ejercitarlas (o de no poder hacerlo) sí. Dejemos una pregunta abierta ¿hay algún artículo en el 159 A este respecto véase “Estructura de la personalidad: Ortogonalidad versus oblicuidad”, de Víctor Manuel Ruiz y José Antonio Jiménez. En sus textos, “El libre desarrollo de la personalidad” o “La mente humana”, entre otros muchos. 160 - 104 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Código Penal que proteja la Personalidad frente a una conducta que la altere, manipule, perjudique o deteriore? Vº.- Iº.- IIIº.- LA PERSONALIDAD COMO “BIEN JURÍDICO PROTEGIDO” EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Para nosotros es fundamental la idea de que el “bien jurídico protegido” en los delitos de “Violencia contra la Mujer”, no es ni su integridad física, ni la psicológica, sino, pensamos humildemente, la propia “Personalidad y la Dignidad de la Mujer”, que es lo que su varonil agresor limita, controla, maneja o destruye en su víctima161. Esta es la esencia de nuestro planteamiento y por eso, como veremos en el epígrafe VIº.- Iº, no consideramos necesaria la concurrencia de ningún maltrato, en el sentido común del término, para la consumación del delito analizado ya que lo configuramos con autonomía respecto a cualquier resultado lesivo en el sentido, físico o psíquico, de la palabra. En efecto, es el control sobre la personalidad de la mujer el objetivo básico y esencial de esta conducta delictiva. Por eso, para nosotros, no resulta nada sorprendente que, del análisis del discurso de quienes ejercen violencia contra una mujer se deduzcan, con cierta asiduidad y claridad, dos cuestiones; a) la ya manifestada de que cuando ejecutan su acción delictiva se advierte, con excesiva frecuencia, qué, tan sólo, tienen como meta ejercer un dominio sobre la personalidad de la mujer -recurriendo o no al maltrato- pero siempre priorizando el aspecto de la continuidad temporal de su “dominio” y tratando a la mujer como “algo que les pertenece”162 y 161 Se entiende, fácilmente, lo que queremos decir, si recordamos esa conducta, tan frecuente y conocida, que consiste en que el varón impone a la mujer una determinada forma de vestir, y aparentemente, no saca beneficio alguno de ello, pero, en la realidad, si que logra su objetivo criminal; hacerse dueño de aspectos de la personalidad de la mujer. “…la maté porque era mía…”. No, no es así. Seamos optimistas, esta no es, para nada la relación hombre-mujer habitual, a tal efecto recordemos que Dulcinea del Toboso (en realidad se llamaba Aldonza Lorenzo), se creía princesa (era hija de aldeanos), se imaginaba joven y hermosa (tenía cuarenta años y la cara picada de viruelas); su amor era don Quijote de la Mancha, que había salido hacia lejanos reinos en busca de aventuras y peligros para hacer méritos y, a la vuelta, poder casarse con dama tan importante como ella… …se pasaba todo el tiempo asomada a la ventana esperando el regreso del aventurero caballero… …Alonso Quijano, que la 162 - 105 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO b) la existencia de cierta justificación, personal e, incluso social, de su conducta delictiva, mediante la forzada y falaz alegación de finalidades tales como “disciplinar”, “educar”, “hacer entrar razón”, “poner límites”, “proteger”, “tranquilizar”, etc.… a la mujer, que hace que este delito aparezca difuminado y se llegue a presentar como una acción socialmente lícita163. En esta misma línea repetimos (que ahora cobra mayor interés que cuando lo referíamos en el Capítulo IIº.- Iº.-) las ideas de Luis Bonino, psicoterapeuta ya mencionado, que afirmaba que: “…el elemento básico para la producción del maltrato no es la existencia de agresividad, sino la presencia de personas en desigualdad de poder: el maltrato se ejerce sobre un real o potencial subordinado... …entre iguales puede haber agresión, violencia mutua, conflicto, pero no maltrato…”. Igualmente, en el ya referido texto “Conceptualización de la violencia de género” de María Ferraz se expone que “…el proceso de maltrato consiste en los mecanismos que el violento habilita para hacerse con el control de la vida de las mujeres…”164. En definitiva, y aunque resulte, en parte, paradójico, la ejecución de actos que impliquen una cierta fuerza física, no es un elemento fundamental165 del delito de violencia contra las mujeres, amaba, se hizo pasar por don Quijote y se puso una vieja armadura, montó en su caballo y salió a los caminos a realizar las hazañas que Dulcinea atribuía a su caballero… …cuando volvió al Toboso, Dulcinea había muerto. 163 Si miramos detenidamente todos los términos utilizados vemos que coinciden, inexorablemente, en la intrusión en la “personalidad” de la mujer. Y, otro factor a destacar es que, en el pasado, y en algunas culturas actuales, la “defensa del honor” justifica formas aberrantes de violencia por parte del varón hacia la mujer que ha cometido alguna “falta”; sólo en Irán, desde 2002 han sido lapidadas cinco personas por “delito de adulterio”, qué, por cierto, recordemos que, en España, fue despenalizado en 1978. La misma autora continua diciendo que “…la construcción de las identidades de género de hombres y mujeres está en relación directa con el ejercicio de la violencia... …la socialización diferencial de niños y niñas, de hombres y mujeres ha generado dos modelos dicotómicos (dominio - sumisión) y ha construido a las mujeres como “seres para los otros” y a los hombres como “seres para sí mismos”... …las mujeres en lugar de destinar energías vitales para sí mismas se ocupan de cuidar a otros/as. Se sienten realizadas en lo que hacen los/as otros/as, olvidan sus propias realizaciones para apoyar a los/as demás...”. 164 165 Según nuestro modesto parecer, a veces, nunca se llega al uso de fuerza alguna, sino que, incluso, con hábiles comportamientos “galantes”, “protectores” o “instructivos” se consuma el delito que tratamos, al resultar que dichos comportamientos encubren, en realidad, la premeditada desestructuración de ciertas facetas de la Personalidad y de la Dignidad de la Mujer. Ello se debe, casi siempre, a cierto carácter cobarde, de inferioridad o de miedo, que suelen distinguirse, especialmente, en la persona del maltratador. - 106 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO como describiremos en el Capítulo siguiente. Lo esencial es un dominio duradero sobre de la personalidad de una mujer. Como veremos más adelante, el delito, a nuestro modesto parecer, se basa en el “…comportamiento, actividad o fingimiento, desarrollado en el tiempo, altere, manipule, perjudique o deteriore la voluntad o la capacidad de obrar de una mujer relacionada, por cualquier tipo de vínculo emocional, con el autor de tal conducta…”. Vº.- IIº.- EL CONCEPTO DE DIGNIDAD COMO NÚCLEO DE LA PERSONALIDAD. Junto a la personalidad, y como elemento fundamental integrante de esta noción, pero al tiempo con autonomía propia, encontramos el concepto de “Dignidad”. La dignidad como la han definido, desde Platón (427 a.c.-347 a.c.) a Immanuel Kant (17241804), es el valor intrínseco y supremo que tiene cada ser humano, independientemente de su situación social, cultural y económica, así como de sus creencias, concepciones o ideologías. Todo ser humano posee dignidad por sí mismo, no viene dada por nada ni por nadie, se adquiere desde el mismo instante del nacimiento y es inalienable. Su base es el reconocimiento de la persona de ser merecedora de un respeto y, como todos tenemos dignidad, resulta que todos mereceremos mismo respeto sin importar ni quien seamos, ni cómo seamos, ni nuestras circunstancias. Es más, cuando reconocemos y toleramos las diferencias de cada persona, para que ésta sea digna y libre, es cuando, también, se reafirma nuestra propia dignidad. Junto a la Dignidad, se sitúa el honor, como aspecto parcial de la Dignidad, que se traduce en que, careciendo de todos los datos de otro semejante, necesariamente se tenga que considerarlo de modo positivo. El honor, en realidad, no es más que el desarrollo de la dignidad mediante la ejecución de determinadas conductas. En ese sentido, el honor es una herencia de la infancia, cuando carecemos de datos y el mundo carece de nuestros datos. Desde otra óptica, debemos afirmar que la dignidad de la persona exige los siguientes parámetros: a) la adquisición de conocimientos que, junto a la inteligencia y a la voluntad, se constituirán como los presupuestos necesarios para ejercitar la libertad, - 107 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO b) la universalización de la dignidad; el ser humano, varón o mujer, niño o anciano, enfermo o sano, religioso o ateo, malvado o benévolo, súbdito o Rey, chino, blanco o negro... es “siempre digno” y, por ello, incluso al ser más abyecto, hay que reconocerle la posibilidad de reconducir, modificar y reconstruir su dignidad (véase nota número 82). Centrándonos en el concepto jurídico de la dignidad, hay diversos criterios, si bien, todos ellos, son, al fin y al cabo, esencialmente coincidentes: a) Las concepciones humanistas postulaban que la dignidad de la persona era el límite legal del Poder del Estado. b) El humanismo laico, refiere el concepto de la dignidad como fundamento de la libertad y la igualdad de los derechos del hombre. c) Federico Schiller (1759-1805) jurista y dramaturgo alemán, sostiene en su obra “De la Gracia y la Dignidad”, que la dignidad afirma la autonomía de la voluntad de cada ser humano. d) Rudolf Stammler (1856-1938) doctor en derecho y filosofía, de cuyas ideas era firme partidario el español Giner de los Ríos, elaboró una serie de principios relativos a la configuración jurídica de la Dignidad, que se resumen en cuatro y se agrupan en dos clases, a saber: 1º) Principios de recíproco respeto: a) los fines y los medios de una persona no pueden quedar al arbitrio de otro y b) la exigencia de dispensar un trato a toda persona con la debida dignidad. 2º) Principios de la participación: a) una comunidad no puede rechazar a nadie en base a criterios inmotivados y b) la capacidad jurídica inherente a cada persona deberá ser ejercida siempre con dignidad. e) Para Giorgio del Vecchio (1878-1970), la idea de la justicia, gira en función de la dignidad de la persona individual y de la paridad o igualdad jurídica. - 108 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO f) Para Luís Recasens Siches (1903-1977), dos son los ejes de la dignidad humana, a saber: el derecho a la vida y la libertad individual. Para él, el ser humano se diferencia de los animales por su dignidad personal y la idea de la libertad de la persona está implícita en la de la dignidad. Y así, dicha libertad, desde este particular punto de vista jurídico, consiste en “…hallarse libre de coacciones o injerencias indebidas, públicas o privadas…”. En sus ideas sobre la extensión y alcance del derecho a la vida digna y libre, incluye algunos aspectos, entre los que destacan: 1º) el derecho de todo ser humano a que los demás individuos no atenten injustamente contra su vida, integridad corporal o salud, 2º) el derecho de todo ser humano a que el Estado proteja su vida y su integridad corporal contra cualquier ataque de otra persona, 3º) el derecho de todo ser humanos a que el Estado respete su vida y su integridad corporal, 4º) el derecho de todo ser humano a que la solidaridad social le provea de los necesarios auxilios para su subsistencia. Nosotros aceptamos, plenamente, las acertadas ideas jurídicas de Recasens Siches relativas a la dignidad humana y, por supuesto, también en relación a las víctimas de la violencia contra las mujeres. Resulta que, desde esta concepción jurídica, el deterioro, menoscabo o anulación de la Dignidad de una Mujer habrá de ser, siempre, constitutiva de un delito (porque sin excepción posible, vulnera Derechos Fundamentales de la mujer). En relación a la violencia contra las mujeres, la dignidad debe ser entendida como una capacidad intransferible de toda mujer que ella, y solamente ella, detenta, administra y desarrolla, en uno u otro sentido, y que, mediante sus libérrimas acciones y conductas, se traducirá en diferenciados grados de consideración social. Y por eso mismo, nadie nunca podrá interferir o controlar -mediante una injerencia inconsentida o una usurpación planificada- la dignidad de ella y, al - 109 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO tiempo, no incurrir en conducta criminal alguna, aunque la misma resulte ser impune por falta de tipicidad166. Sin embargo, resulta que, de forma lamentable, el “Derecho a la Dignidad” según la “Guía práctica Contra la Violencia Doméstica y de Género”167 se refiere a la Dignidad como un; “…derecho a que la dignidad de la víctima sea respetada en todo acto procesal en el que intervenga… …en general: conjunto de elementos destinados a eliminar o disminuir la victimización secundaria… …trato específico para las víctimas especialmente vulnerables: menores, ancianos, discapacitados… …evitar la confrontación víctima-agresor…”. Tampoco el “Estatuto de la Víctima en el Proceso Penal Español”168 hace especial incidencia en la Dignidad de la Víctima y, para colmo, la “Carta de Derechos de los Ciudadanos ante la Justicia”169, sigue el siguiente orden, en la exposición de los Derechos de la Víctima de Delitos: 1º.- (Artículo 22) el ciudadano que sea víctima de un delito tiene derecho a ser informado con claridad sobre su intervención en el proceso penal, 2º.- se le informará sobre las posibilidades de obtener la reparación del daño sufrido, así como sobre el curso del proceso, 3º.- se asegurará que la víctima tenga un conocimiento efectivo de aquellas resoluciones que afecten a su seguridad, sobre todo en los casos de violencia dentro de la familia. 4º.- (Artículo 23) el ciudadano que sea víctima de un delito tiene derecho a que su comparecencia personal ante un Juzgado o Tribunal tenga lugar de forma adecuada a su dignidad y preservando su intimidad. 166 Si bien esta frase es una evidente contradicción, no podíamos dejar de plasmar nuestro sentir jurídico. Editada por el “Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género” dependiente del Consejo General del Poder Judicial. 167 168 Se refiere a la instrucción 8/2005 de la Fiscalía General del Estado relativa al “Deber de Información en la Tutela y Protección de las Víctimas en el Proceso Penal” que está en;_http://74.125.77.132/search?q=cache:x_X18q9fuY4J:www.fiscal.es/csblob/INSTRUCCI%C3 %93N%25208005.doc%3Fblobcol%3Durldata%26blobheader%3Dapplication%252Fmsword%26 blobkey%3Did%26blobtable%3DMungoBlobs%26blobwhere%3D1109247781492%26ssbinary% 3Dtrue+Estatuto+de+la+V%C3%ADctima+en+el+Proceso+Penal+Espa%C3%B1ol&cd=22&hl=e s&ct=clnk&gl=es 169 Véase en internet: http://www.e-justicia.es/banon/folletos/cartapapelcompleta.htm - 110 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Sobran los comentarios y cualquier valoración sobre esta peculiar escala de los derechos, de los valores, relativos a la dignidad del ciudadano que se presenta ante el Poder Judicial Español 170, como víctima de un delito. Vº.- IIIº.- UNA CONFIGURACIÓN DIFERENCIADA DE LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”. En realidad, el problema radica en la concepción jurídica que se tenga del delito de “Violencia de Género” o, consecuentemente, la configuración de la conducta criminal relativa a la “Violencia contra la Mujer”. Para los que escriben estas líneas, con criterios ciertamente distantes de la legalidad vigente, se considera, como acabamos de adelantar, que el delito radica en un desarrollo planificado, progresivo y repetitivo de una concreta conducta del agresor, que vulnera o deteriora la personalidad o la dignidad de una mujer. Por ello, un simple acto aislado de desacuerdo, de conflicto o de discrepancia, incluso con algún grado de agresividad, en una pareja, no constituye, a nuestro entender, “Violencia contra la Mujer”, ya que este es un concepto y sería un tipo penal muchísimo más complejo, tal y como ahora expondremos. Y que, también, vamos a fundamentar, adecuadamente en el epígrafe Vº.- Vº.-. Incuestionablemente, está claro que pueden existir lesiones o maltratos a una mujer que no sean, forzosamente, constitutivos de conductas englobadas dentro del poco aclarado concepto de “Violencia de Género” vigente en España. Es evidente que pueden existir hechos puntuales, que vulneren los derechos de una mujer, pero que sean acreedores de otra respuesta social y penal de represión de la conducta del agresor, diferenciada de la aplican los llamados Pudiera resultar que los llamados “Gitanos de Respeto” o los que componen el “Consejo de Ancianos”, dentro de la cultura gitana, que usan sombrero y bastón para identificarse y que pasan de los 50 años, tengan una concepción de la “dignidad” más coherente cuando cumplen con una de sus funciones; dirimir los pleitos que se susciten en su comunidad. No olvidemos que aunque no hagan uso, nunca, de los Juzgados Civiles son más de 750.000 ciudadanos españoles… …tampoco olvidemos, en relación al “mito” del machismo gitano, ya que el reparto de roles de la familia gitana es el de una familia de nivel media española, en la que el padre es el que ejerce la autoridad y está encargado de traer el sustento a la casa, pero resulta, aunque sea “invisible” está acreditado que esta norma es variable dependiendo de la zona donde vivan los gitanos; así en el norte de España y Levante la mujer es la que lleva el peso familiar y el marido le ayuda. Véase http://hispanidadymestizaje.es/gitano2.htm 170 - 111 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO “Juzgados de Violencia sobre la Mujer”171 (véase nota 38). En otras palabras, rechazamos, de plano, el muy cómodo arquetipo de que cualquier disputa conyugal se venga encuadrar dentro de la “Violencia de Género”172. Vº.- IIIº.- Iº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” Y EL “MACHISMO”. Debemos hacer, ahora, cierto paréntesis y estudiar el llamado “machismo”. Para nuestro parecer, ya va siendo hora de desterrar definitivamente la idea de que la violencia contra las mujeres es una directa expresión del machismo, cada día menos asumido y en evidente retroceso desde hace décadas. La conjunción de los conceptos de machismo y maltrato provoca una visión equívoca y distorsionada del problema. El machismo es un fenómeno que abarca factores de tan diversa índole, que siempre resultará tan ingenuo como inútil intentar lograr una definición o una descripción de su naturaleza, o bien los mecanismos por los cuales se perpetúa, o también las razones de su origen, etc… Por ello, cobardemente, hemos de eludir toda posibilidad de definir el mismo, tanto por nuestras limitaciones como porque es un fenómeno con características de enciclopédica complejidad. La visión, la descripción, que, ahora, vamos a hacer es la de “actitud” o “esquema de conductas”, que se sintetiza en los siguientes términos; “…en las sociedades modernas las actitudes machistas tratan de justificar la mayor comodidad y bienestar de los hombres, ya que en general estos tradicionalmente han tenido mayor poder y estatus…”. Lo anteriormente transcrito significa -además del acusado grado de vagancia, comodidad y egoísmo que se esconde tras el machismo- que el propio concepto encubre, en realidad, dos aspectos o configuraciones bien diferenciados: 171 Actualmente hay en funcionamiento 92 Juzgados de Violencia sobre la Mujer que, unidos a los que compatibilizaron sus labores con el conocimiento de esta materia, suman un número de 366 en España. Es más, nos atrevemos a considerar que “la pareja” se fundamenta en la complementación y en la sana discrepancia, cuyo fruto es la saludable amplitud de ideas y conceptos que se generará en ambos, mediante el adecuado contraste de pareceres y criterios, en ocasiones, no sólo diferenciados, sino claramente contrapuestos e incompatibles. 172 - 112 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 1º.- El de una ideología o una forma de pensar que se fundamenta en la consideración de cierta incapacidad o de una inferioridad del sexo femenino respecto al masculino. 2º.- Un conjunto de conductas exteriorizadas que traducen la anterior ideología mediante diversidad de actos o conductas antisociales o delictivas, como son la discriminación, las vejaciones, el maltrato, la agresión… hacia el sexo femenino. Pues bien, la primera concepción, la del machismo como planteamiento ideológico, nunca merecerá más que una divergencia o una crítica fundada y, es que, no hay que olvidar algo tan obvio como que “el pensamiento no delinque”. Allá cada uno con las distorsiones que realice de la realidad, siempre y cuando no perjudiquen a terceros; aunque, resulte evidente que, el machismo se presenta, a menudo, con una clara sospecha de estulticia. Mientras no se traspase la barrera del mero pensamiento, de la mera ideología, no podemos, ni debemos, reprimir el pensamiento “machista”173; como no lo hacemos con el pensamiento “feminista”. Visto lo anterior, hay que hacerse una pregunta; ¿la violencia contra las mujeres es siempre producto de una concepción machista de la realidad? Pues no. No es, al menos para nosotros, el machismo la exclusiva razón de los delitos de violencia contra las mujeres. Hay muchas expresiones del machismo que no se significan por la violencia o el maltrato a la mujer, sino simplemente por una actitud de pretendida superioridad del sexo masculino. También otros, que presumían de esmerada formación intelectual, vasta cultura y tutela divina, opinaban que la tierra era plana; el tiempo pondrá a cada uno en su sitio174. En otras palabras; el machismo no precisa, necesariamente, de actos violentos para su expresión social o privada. Por ejemplo, las concepciones de la realidad que se hacen, con mucha frecuencia, La Biblia sostiene que “…Adán fue creado para dominar a la tierra y todo el producto de la creación Divina…” (Génesis 1:26-28); y posteriormente mantiene que “… Eva fue creada como compañera de Adán a partir de una costilla de éste…” (Génesis 1:27, 2:20–22). Y ningún juzgador, ni nadie, con sentido común, firmaría la censura de tal libro… 173 174 En 1632 Galileo fue convocado por el Santo Oficio; se enjuiciaba su teoría y los interrogatorios iban acompañados de la amenaza de tortura por orden del Papa; Galileo cedió y en 1633, se dicta sentencia y es condenado a la prisión de por vida (pena fue conmutada por residencia de por vida) y su obra es prohibida. Hoy en día nadie duda de la certeza de Galileo y las “incuestionables convicciones” de la Inquisición más que desprecio causa risa; ese puede ser un muy previsible futuro de los machistas. - 113 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO desde la religión católica es, ciertamente, muy similar a algunas ideas machistas, pero eso no significa que el Santo Padre permita el maltrato a las mujeres. También es machista el sistema sucesorio de ciertos Estados monárquicos, pero ello nunca se traduce en violencia, agresividad o maltrato alguno hacia las Princesas. Es más, a menudo, existe cierta agresividad patológica o enfermiza del hombre contra la mujer que claramente está diferenciada de las actitudes machistas175. Algo contradictorio hay en la especulación de que agredir, aunque sea de forma, más o menos, frecuente, a una mujer mantenga una indudable conexión con el machismo. Veamos un ejemplo; con cierta asiduidad, la práctica diaria de los Juzgados de Instrucción, delatan a ciertos “agresores conyugales” que, al tiempo de golpear a su esposa, se encargan del cuidado de la prole, la cocina y la limpieza del hogar; resulta que estos actos, contradictorios entre sí, indican, claramente, que puede no ser el machismo la causa de esas agresiones conyugales por las que se le instruyen Diligencias Previas. Nosotros discrepamos cuando toda violación o toda agresión sexual se engloban dentro de “la conducta machista”, si ello se hace sin una fundamentada argumentación. ¿Qué pasa sí el violado o agredido es un varón o un niño? O, desde otro punto de vista ¿por qué razón el joven de 13 años que insulta a su madre no suele calificarse como un machista? Y qué pasa sí la violencia contra las mujeres se produce en el ámbito de una pareja de lesbianas u homosexuales… O, por ejemplo, la desobediencia a un policía varón o a una policía femenina, ¿deben de contemplarse en diferentes tipos penales?176 En definitiva, hemos de descartar, con cierta asertividad, que el machismo tenga que ser la ideología en la que se amparan las agresiones a las mujeres. Y, de hecho, resulta tan lamentable como bochornoso que, en demasiadas ocasiones, el varón machista, en cierta medida, es un subproducto de una cultura o un entorno cultural y no de una voluntad consciente, cuando expresa determinadas creencias vejatorias para la mujer. Efectuado este paréntesis, en el epígrafe siguiente, ya descrito los conceptos de la personalidad y de la dignidad, pasamos a exponer lo que, para nosotros, sí que constituye 175 Esta violencia, en bastantes ocasiones, se asienta en celotipias alcohólicas, enfermizas intolerancias, conductas violentas generalizadas o complejos de inferioridad, por citar varios ejemplos. 176 Para nosotros, paradójicamente, es muy fácil apreciar que determinados menosprecios a las Agentes de la Autoridad, a las Funcionarias Públicas o a las Autoridades (cuando son mujeres) es, aquí sí, fruto de una concepción machista del poder. - 114 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO el concepto de la violencia contra las mujeres y, entonces, se podrá comprobar que, para nada, recurrimos a la noción del “machismo”. Vº.- IVº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” COMO UNA CONDUCTA ESPECÍFICAMENTE ESTRUCTURADA. Siguiendo algunos postulados, que no todos, del trabajo, varias veces citado, de Inés Alberdi y Natalia Matas sí que consideraremos que existe cierta confluencia en todas las formas de la violencia contra las mujeres. Si bien, en cada caso de violencia, también se podrá deducir que el mismo está conexionado con determinadas características del agresor o de su “ámbito social”, como pueden ser las siguientes; a) las que lo ocultan, lo disculpan o lo permiten proporcionando, a menudo, al varón una ficticia legitimidad, b) resulta que sobran análisis, estudios y datos para asumir que la violencia contra las mujeres es una característica propia de casi todas las sociedades patriarcales, c) que el primer síntoma, el primer indicio que se capta de la violencia es cuando una mujer tiene recortada su participación en ciertos aspectos de la vida social, d) que esta violencia no sólo se asienta en los rasgos singulares y degenerados de ciertos individuos, como decíamos hace un momento en relación al machismo, sino que, más bien, se asienta en las formas culturales imperantes al definir las identidades y las relaciones asignadas a los hombres y a las mujeres, e) que es evidente que el machismo, como ideología personal, se encuentra amparado por el Derecho Fundamental a la “Libertad Ideológica”177 y El artículo 16 de la Constitución Española dice que “…se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley… …2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias…”. 177 - 115 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO f) que la cultura patriarcal, que distribuye diferenciados roles a mujeres y hombres, está ciertamente con la violencia contra las mujeres y, por ello, sí que debiera de ser perseguida y sancionada en base a los Derechos Fundamentales de “Igualdad ante la Ley” y el de “Igualdad de Oportunidades178. Estas características estructurales, de naturaleza nociva y perjudicial para la convivencia social -y no el simple machismo- son las que, a nuestro parecer, consienten que algunos individuos ejerzan, con cierto grado de impunidad, actos que conculcan algún derecho de una mujer. Por eso, resulta tan difícil entender las causas generadoras de la violencia contra las mujeres y su permanencia, desde los orígenes de la humanidad. Resulta que la vigente, por ahora, estructura social patriarcal, junto con los otros cinco factores citados, demuestran que, cuando un varón golpea a una mujer, casi siempre, al mismo tiempo, está considerando a la misma como “algo de su pertenencia” y carente de otros derechos que no sean los que él quiera otorgarle. Con idénticas nociones ideológicas perduró, durante milenios, la esclavitud o el racismo, por citar dos ejemplos. Ello nos puede estar indicando que esta estructura patriarcal y masculinizada de la sociedad ni es propia de la naturaleza humana, ni es todopoderosa, ni es inmutable, ni es eterna. Incluso, nos atrevemos a repetir, otra vez, que, en la actualidad, ya está tan menospreciada, que pronto será insostenible. En definitiva, para nosotros son las estructuras culturales patriarcales y discriminatorias --y muy pocas veces el machismo-- el verdadero objetivo, al que hay que dedicar más atención de la que se le viene dando, para acabar con la violencia contra las mujeres. Y, es que, como ya hemos dicho, la ideología machista, en base a la libertad ideológica, no se puede prohibir, pero, por el contrario sí que se debe prohibir o castigar toda conducta exteriorizada de carácter agresivo contra una mujer. Estas deducciones podrían adquirir cierta cobertura y solidez, al tiempo que serán tan reveladoras como comprensibles si se El artículo 14 de la Constitución Española dice que; “…los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social…” y el artículo 9. 2 de dicha Constitución Española dice que “…corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud…”. 178 - 116 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO complementan con el análisis de la violencia contra las mujeres que, seguidamente, efectuaremos siguiendo las elaboradas tesis y las muy acreditadas conclusiones de la profesora Lenore Walker (véase nota 115). Y, es que, frente a la vigente Legislación Española relativa a la “Violencia de Género”, con toda humildad, consideramos que la “Violencia contra la Mujer” no es ni un acto concreto, ni tampoco un resultado tasado previamente, sino el desarrollo específico de una actividad estructurada y progresiva que, escuetamente, según el excelente análisis de Lenore Walker se divide en las tres fases179, que pasamos a exponer: PRIMERA FASE.- Todo se inicia con una conducta, casi imperceptible, que consiste en concretas injerencias, sin graves ni exteriorizadas repercusiones, en la esfera de la libertad personal de la víctima, pero que resultan ser tan metódicas y progresivas como eficaces y crueles. Esta fase, que en términos de la profesora Walker, se denomina “acumulación de la tensión” tiene la característica esencial de la gradual limitación o la progresiva desestructuración de las cualidades ligadas a la personalidad, (dignidad, libertad, honor, autoestima…) de la mujer elegida como víctima y que, siempre, es única. Esto, habitualmente, se efectúa sin imposición alguna, sino, tan sólo, mediante una conducta “invasiva” de la esfera privada de la mujer, más o menos perceptible desde que se inicia la relación emocional. En esta fase, nunca se llegará, porque el agresor no lo pretende, ni a un dominio total de la conducta de la mujer, ni al uso de la violencia, más bien el varón evitará, impedirá, tanto ese resultado como la ejecución de toda conducta agresiva, aunque la futura víctima lo ponga a su alcance, o, tal vez, lo propicie (en el ámbito de la violencia económica, esto ocurre con bastante frecuencia). Aquí solamente se trata de deteriorar la integridad moral de la mujer; nada más. SEGUNDA FASE.- La segunda fase es la llamada del “estallido de la tensión”, que se materializa en actos de contenido, normalmente, violentos que acontecen con una frecuencia siempre ascendente, de forma inopinada (en el tiempo y en la causalidad) y que, casi siempre, se habrán de concretar en alguna de las múltiples 179 En nada nos debe sorprender la estructura comisiva que exponemos de este delito, pues es muy similar, por ejemplo, al de la estafa, que se configura con múltiples acciones, con un específico dolo (ánimo de lucro) y con un resultado propiciado por la propia víctima de la estafa, cuya voluntad ha sido viciada por un engaño. - 117 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO tipologías agresivas descritas en el capítulo IVº.- IIº.- IIº.-; que entonces se consuman, (nunca se ejecutan en grados de tentativa o frustración) inexorablemente y, siempre, repetimos, de modo sorpresivo, inesperado e insospechado por la mujer y víctima 180. En esta fase, no hay que confundirse; el principal elemento criminógeno es la continuada y progresiva ejecución de “actos de control” y, más tarde, de dominio y nunca los resultados lesivos que puedan ocasionar. TERCERA FASE.- La tercera y última fase, siguiendo a la profesora Walker, es la del “arrepentimiento y perdón”. Esencialmente consiste en una táctica del agresor, cuyo objetivo es el de continuar con la situación de dependencia/dominación ya generada en las dos primeras fases, y asimismo también lograr evitar la denuncia de los hechos. Su esencial finalidad, siempre, es obtener y mantener lo que definitivamente, es el núcleo central de su delito; “el dominio continuado de la personalidad y de la dignidad de su víctima”. Se exterioriza en actos de arrepentimiento del agresor, en promesas de modificación de la conducta o en regalos y halagos a la víctima. En una reciente revisión de lo dicho anteriormente la propia Sra. Lenore Walker, con una extraordinaria precisión de los conceptos, efectúa una muy similar explicación y análisis del ciclo de la violencia contra las mujeres que, por su importancia y brevedad, nos vamos a permitir reproducir, aunque pueda resultar redundante, respecto a lo dicho líneas más arriba. En esta revisión, la violencia contra las mujeres también se compone de tres fases, que pasamos a transcribir, literalmente, de las propias expresiones de la Sra. Walker; “…FASE 1: Acumulación de tensión: Es una fase sin violencia manifiesta, en la cual la mujer intenta hacer lo que el hombre desea que haga pero nunca logra conformarlo. Ella ignora los incidentes menores que se van generando, y piensa que si logra satisfacer todas sus exigencias, conseguirá evitar que la tensión aumente… …FASE 2: Estallido de violencia: La violencia contenida estalla en un episodio de golpes cuya gravedad suele aumentar en cada nuevo episodio. De los primeros empujones o pellizcos se va pasando a las bofetadas, puñetazos y patadas y se amenaza con el uso de armas. El 180 Por ejemplo, inesperadamente, el que era un modélico novio, después del casamiento, se nos aparece como un déspota, de cuya existencia su reciente cónyuge no podía ni imaginar en la peor de sus pesadillas. - 118 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO hombre golpeador suele reconocer que pierde el control de sus actos, pero culpa a su mujer, o bien a factores externos, y sus agresiones carecen de motivación, coherencia o lógica. Por ahora, el agresor, no reconoce su responsabilidad respecto a los episodios violentos. En esta fase, la mujer golpeada suele sufrir un grave deterioro emocional y lesiones que precisan de asistencia médica, si bien no siempre logrará acceder a ella… …FASE 3: Luna de Miel: Tras la ejecución de los repetidos episodios de violencia física de la segunda fase, ahora, el hombre suele mostrarse arrepentido, asegurando que nunca se repetirán. A partir de este momento, él actúa cariñosamente aunque negando su responsabilidad. La mujer, psicológicamente ya deteriorada, se vuelve comprensiva ante las súplicas de la pareja, acompañadas muchas veces bien de regalos o halagos o bien de amenazas de suicidio o de homicidio hacia ella, los hijos; y lo perdona…Y el ciclo vuelve a comenzar…” Paulina Paz Rincón González181, describe otra configuración que, en el fondo, guarda innegable correlación con el de la profesora Lenore Walker; en su exposición parte de la base de que, en la conducta violenta del agresor se aprecian, inicialmente, los siguientes síntomas182: a) Actitudes de hostilidad, b) Estado emocional de ira, c) Deteriorados patrones de conducta, d) Trastornos de personalidad, e) Factores precipitantes, f) Percepción de vulnerabilidad de la víctima y, g) Reforzamiento de conductas violentas previas. Todas estas causas y factores darán lugar a una doble tipología de consecuencias, traducidas, en definitiva, en una conducta violenta: 181 Paulina Paz Rincón González describe lo referenciado en su memoria presentada para optar al grado de doctora “Trastorno de estrés postraumático en mujeres víctimas de violencia doméstica: evaluación de programas de intervención”. Madrid, 2003. 182 En cierto modo, y a pesar del excelente escrito, no se diferencia, claramente la estructura general, ni se separan causas de consecuencias, conductas de resultados y habitualidad de continuidad ni, tampoco, se formulan, con rotundidad, las fases, como consecutivas o predeterminadas, divergiendo de nuestro parecer. - 119 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 1º.-) Por un lado, la llamada “violencia expresiva”: que es la conducta agresiva y se constituye como una “ausencia de control del impulso”, como patología que tiene las siguientes características: a) Acciones irresistibles, en las que el sujeto no puede eludir el impulso de ejecutarlas. b) Con anterioridad a la conducta violenta se produce cierta activación emocional. c) Durante la acción se genera una sensación placentera. d) Tras el maltrato el varón puede; A) arrepentirse o B) sentirse culpable. 2º.-) O bien, la “violencia instrumental” que consiste en una conducta agresiva planificada que expresa un grado profundo de insatisfacción y no genera sentimientos de culpa. Según Rincón González resulta que con qué sólo una de las dos conductas descritas, haga que el agresor obtenga el control de la personalidad y de la dignidad de la mujer, el mismo ya concibe que esta violencia va a ser un método efectivo y rápido para conseguir lo que, luego, desea perpetuar; el dominio de la personalidad de la mujer. Además, hay que añadir que, sí el varón interactúa con otras variables como: a) la dependencia emocional, b) la dependencia económica, c) la presión social, d) el temor a un futuro en soledad, etc., se explicará fácilmente la continuidad de la violencia contra la mujer, sin que nadie denuncie la misma a la Policía. Uniendo ambas exposiciones, pese a que, rotundamente, nos decantamos por el esquema de Walker, para concluir podemos decir que, en resumen, resulta que, una vez que son ejecutados continuados actos de control, seguidos de una falsa contrición, al fin, el agresor ya obtiene su criminal propósito; el dominio arbitrario de la personalidad y de la dignidad de la mujer mediante, repitámoslas, dos tipos de actividades continuadas: - 120 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO a) Las que se vinculan con un sistemático deterioro de la estructura de la personalidad junto con la de una metódica anulación de la dignidad de la mujer y b) Las que se refieren la habitualidad y la continuidad, que se plasman en actos de “arrepentimiento y perdón”, siempre embaucadores y siempre inveraces, que, dado el avanzado deterioro de la estructura de la personalidad de la víctima, serán creídos y lograrán, por ello, perpetuar el ejercicio de su acción delictiva. Así se impedirá, por ejemplo, la denuncia de los hechos a la policía; para entonces, la mujer carece de autonomía de la voluntad y llegará, incluso, a considerarse “culpable” y “merecedora” de las atrocidades que padece permanentemente. Vº.- IVº.- Iº.- LA “CUARTA FASE”. Ahora, brevemente, vamos a hablar no de un concepto teórico, legal o sociológico. Queremos a hablar de algo que, casi nunca, existe: la “cuarta fase”. Es, como se verá, una utopía, alejada de la rotunda realidad cotidiana de la violencia contra las mujeres. Qué bonito sería que, después de las tres fases de la profesora Walker, ya repetidas, existiera una “cuarta fase” de “rebelión, denuncia y recuperación” en la que la mujer maltratada activase, al ser consciente de su despiadada situación, los mecanismos de defensa y castigo de su agresor. Qué bonito sería… Pero tal fase no existe ni en la realidad, ni en la criminología, ni en psicología, ni en la sociología. Sólo existe en nuestra esperanzada imaginación. Está claro que la mujer carente de personalidad o de dignidad nunca va a ser capaz de poner, por sí misma, fin a la cruel situación en que vive. Incluso, resulta frecuente que, después de denunciar un hecho puntual, la mujer acceda a una “nueva convivencia” con su agresor; y no quiere saber que, de novedoso, esa convivencia solo tiene una mayor agresividad y un superior riesgo de morir asesinada. Frente los demás delitos, aquí concurre algo muy especial, es que la propia víctima es la que ahora decide seguir hundiéndose en el abismo. Pero, ¿por qué lo hace? Muchas veces son los hijos de la pareja, la excusa, nada más que una idiota excusa, para continuar en ese infierno. O ¿es qué no comprende que sus hijos padecen tanto como ella misma? Pues sí. Así es. No, no nos vale esa ficción, ese autoengaño, esa justificación para - 121 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO continuar una convivencia que, a veces, tal vez, a veces, vislumbra como lo que es; un verdadero mundo de tinieblas, pánicos y dolor, donde ningún niño se podrá educar, sino que, probablemente, derive hacia comportamientos psicopatológicos. Si por “no perder la custodia de los hijos”, una mujer va a permitir que éstos sean objeto de vejaciones, golpes y violaciones, es que, su nivel de disociación de la realidad es tan elevado que, seguramente, tampoco ella merezca esa “custodia”, si no es tras la superación de una terapia como las que, más adelante, expondremos. Y, es que, como dijo, Karl Mannheim183 (1893-1947); “…lo que se hace a los niños, los niños harán a la sociedad…”. Otras veces es el “círculo familiar”, ante los que la mujer maltratada, ilusoriamente, quiere mantener una situación de “normalidad”, que, si fuera consentida por su familia, dicha “familia” no merecería tal nombre. Otras veces es el miedo a la soledad ¿soledad? ¿Qué soledad? ¿Es que hay alguna superior a la que ya tiene? No, no la hay. Qué bonito sería… Resulta evidente que la consecuencia de esta conducta criminal hace que, la víctima de ella, fracase en todo intento de escapar de una situación de la que, ni tan siquiera, es plenamente consciente. Y si fracasa la víctima, que vive en sociedad, ¿será ésta la que tenga que acudir en su ayuda? Sí, creemos que sí. Y ello, simplemente, para mantener cierta lógica -cordura, tal vez- jurídica; ¿es que no se castiga el encubrimiento de un robo? o ¿no se castiga la omisión de los deberes de impedir delitos o de promover su persecución?184 Sin embargo, también, reconozcámoslo, falla la sociedad. Ante esto sólo cabe recordar lo ya dicho (en el Capítulo IVº.- IVº-.) sobre “el encubridor en el ámbito de la violencia contra las mujeres” y obligar –no mediante “campañas publicitarias”, sino por imperativo legal- a que sea la ciudadanía quien ponga fin a estas 183 puede ver Karl.htm Autor de “Diagnóstico de nuestro tiempo” .Karl Mannheim. FCE. México. Que se en; http://www.entradagratis.com/Enciclopedia-de-Sociologia/6943/Mannheim,- El artículo 450 del Código Penal castiga al “…que, pudiendo hacerlo con su intervención inmediata y sin riesgo propio o ajeno, no impidiere la comisión de un delito que afecte a las personas en su vida, integridad o salud, libertad o libertad sexual, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años si el delito fuera contra la vida, y la de multa de seis a veinticuatro meses en los demás casos, salvo que al delito no impedido le correspondiera igual o menor pena, en cuyo caso se impondrá la pena inferior en grado a la de aquél…”. 184 - 122 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO aberrantes y degeneradas situaciones, que lo son, no sólo para una concreta mujer, sino para todos, todos, nosotros. Qué bonito sería… Vº.- IVº.- IIº.- EL “SÍNDROME DE LA MUJER MALTRATADA”. Dejando aparte lo dicho en el anterior epígrafe, si una mujer logra escapar de la garras de su agresor, lo normal es que, en ella, se haya generado el llamado “Síndrome de la Mujer Maltratada”185. Este síndrome, definido por Walker y Dutton consiste en una asimilación de la situación de violencia caracterizada por; a) un incremento de la capacidad de la persona para afrontar estímulos adversos, b) cierta minimización del dolor, c) ciertas distorsiones cognitivas, como la negación o disociación, d) un cambio en la forma de verse a sí mismas y a los demás, e) sentimientos depresivos, baja autoestima, culpa y rencor y f) acostumbra a presentarse acompañado de; a) dolencias físicas, b) disfunciones sexuales, c) conductas adictivas y d) dificultades en sus relaciones personales. Marie-France Hirigoyen186 diferencia entre dos fases sobre las consecuencias, del maltrato en las víctimas, que pasamos a reproducir literalmente; “…en la primera fase, la mujer está confusa y desorientada, llegando a renunciar a su propia identidad y atribuyendo al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la realidad... …se encuentran agotadas por la falta de sentido que el agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, solas 185 Véase a este respecto; http://www.um.es/analesps/v23/v23_1/15-23_1.pdf .Ver;_http://www.elpais.com/articulo/portada/mujer/vigila/violencia/elpeputec/20060 716elpepspor_1/Tes 186 - 123 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO y aisladas de su entorno familiar y social y en constante tensión ante cualquier respuesta agresiva de su pareja y a largo plazo refiriéndose a las etapas por las que pasan las víctimas a partir del momento en que se dan cuenta del tipo de relación en la que están inmersas… …durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse apáticas, cansadas y sin interés por nada…”. Vº.- Vº.- LA HABITUALIDAD EN LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “habitual” es lo que se hace, padece o posee con continuación o por hábito y “hábito” ese define como el modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas187. Hemos de coincidir, muy parcialmente, con la Legislación vigente en qué es fundamental el concepto de habitualidad en los delitos de violencia contra la mujer; a nuestro entender, es claro que la misma sólo existirá, realmente, cuando la conducta agresiva haya cumplido las tres fases enunciadas antes y se perpetúe, de forma ya continuada con el dominio de la personalidad de la víctima. El régimen legal español, a diferencia de nuestro criterio, parece referirse a la mera repetición de resultados lesivos, y con ello, no podemos estar de acuerdo. Nosotros diferenciamos y definimos este tipo penal de violencia contra las mujeres por su “continuidad”, pero no por sus “repetidas o habituales consecuencias”; conceptos, ambos, muy cercanos en la teoría pero muy distantes en la práctica. Dejemos de lado188 esta sutil discordancia lingüística y observemos que, sin embargo, tanto si la conducta criminal es “habitual”, “continuada”, “progresiva” o “permanente”, los cuatro conceptos coinciden en una cosa; el hábito. El hábito, en la violencia contra las mujeres es el epicentro de la actividad, de la acción delictiva; por ello, debemos 187 Aunque se trate de una definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, no podemos estar, del todo, conformes con que, la “tendencia instintiva” sea el precursor determinante del hábito, que no de la patología, relativo a la violencia contra las mujeres, por ejemplo. Tal vez, ahora, estemos tan equivocados como cuando utilizamos el término “visibilización”. 188 Recordemos lo dicho páginas atrás, mientras nosotros discernimos ya habrán amputado algunos millares de clítoris de niñas… - 124 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ahora incidir en las características que determinan la generación de un hábito. Técnicamente, hábito es una cualidad no específica, que afecta a un individuo determinando su modo de ser y su comportamiento. Esquemáticamente, las propiedades de todo hábito son: a) La dinamicidad; un hábito no suele ser una conducta omisiva. b) El automatismo, en mayor o menor grado. c) El encadenamiento o sincronización de los movimientos. d) La compatibilidad con la conciencia y con la libertad. e) El refuerzo de las facultades a que se refiere el propio hábito. f) El ahorro de energías al resultar que el hábito libera al cerebro de cierto grado de atención o concentración. Menos los hábitos innatos, todos los demás se producen en virtud de la repetición de actos de la misma índole, si bien, siempre deberán concurrir dos condiciones: 1º.- sólo se genera cuando la acción no está sujeta a condicionamientos de la naturaleza humana. 2º.- solo se genera el hábito, cuando la ejecución del mismo esté reforzada de alguna manera; comodidad, estímulo placentero, descanso, satisfacción de un impulso… De esta brevísima exposición del concepto de hábito podemos, con cierto riesgo de cometer una equivocación, deducir que la “conducta criminal”, en la violencia contra las mujeres, resulta que mantiene tan interesantes como incontestables similitudes con muchas de las características citadas respecto al hábito, por ejemplo; a) El “dinamismo de energías”; recordemos que se definen en la primera fase de la exposición de Walker, que nunca se compone de actos omisivos, sino de conductas muy complejas y siempre ejecutivas. b) El “automatismo”; recordemos “conducta metódica y planificada”. - 125 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO c) El “encadenamiento o sincronización de los movimientos”; recordemos, siempre tres fases ineludibles y, cada una de ellas, integra, a su vez, múltiples actos encadenados. d) La “compatibilidad con la conciencia y con la libertad”; esto merece un análisis específico, véase el contenido número 4º, líneas más abajo, de las presentes. e) Que la “acción habitual está libre de condicionamientos”; recordemos la fase segunda de Walker, con las agresiones sorpresivas, inmotivadas e inesperadas, es decir sin condiciones específicas. f) Que la “acción mediante la cual se genera el hábito es reforzada de alguna manera”; recordemos que lograr el sometimiento, el dominio de la personalidad y la dignidad de la mujer, se produce una sensación placentera, según la tesis, ya referida, de Rincón González (epígrafe IVº.- de este mismo Capítulo) Demasiadas coincidencias para no poder deducir que la llamada habitualidad, en el concreto delito de violencia contra las mujeres, se identifique con una conducta constante, continuada y progresiva, más que con lo que, todos entendemos, por “habitual o repetida”. Pero es que, además, esta conclusión encaja, con milimétrica precisión, en la idea de que tan sólo el dominio permanente en el tiempo de la personalidad y de la dignidad de la mujer configura “el producto, satisfactorio y placentero” de la acción delictiva. Y es que, sorpresa, “el dominio”, es siempre un “hábito” adquirido por la repetición de “actos de control”. Esta elucubración para nosotros, honestamente, tan coherente como cierta, se puede traducir, además, en cuatro conclusiones tan específicas como convincentes que, según nuestro humilde criterio, de nuevo, vuelven a encajar, con milimétrica precisión, en lo que estamos considerando sobre la violencia contra las mujeres. Si recapitulamos lo dicho respecto a la violencia contra las mujeres y lo dicho respecto al “hábito”, aproximando ambos conceptos, resultará que se va a; 1º.- Constatar fehacientemente la corrección del planteamiento de la violencia contra las mujeres como una conducta estructura, con tres fases bien definidas, - 126 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 2º.- Demostrar rotundamente que el objeto del delito, el “bien jurídico protegido” no es la integridad física o psíquica de la mujer, sino su propia personalidad y dignidad, dado que, como hemos dicho, lo que busca el agresor es un “dominio” que sólo se adquiere con la repetición de “actos de control”. 3º.- Comprender, al fin, el por qué la conducta del maltrato siempre es progresiva, en este sentido debemos recordar que; 1º.- Resulta patente y acreditado que cualquier hábito genera tolerancia, es decir que para obtener un mismo resultado se necesita “una mayor dosis” de la inicial conducta (tabaco, cocaína o ludopatía, son tres adecuados ejemplos) y ello explica que las agresiones, los golpes y las palizas, siempre, siempre, vayan en paulatino aumento e imparable progresión.189 2º.- La imaginativa posibilidad de que el agresor detenga su hábito ya deviene, simplemente, como ridícula e imposible. Todos sabemos que después del proceso de tolerancia que acabamos de definir, siempre hay una segunda parte; el proceso de dependencia (basta con recordar los tres ejemplos antes citados líneas arriba). Si casi todos los criminólogos coinciden en que todo hábito suele generar una dependencia adictiva, en el terreno de la violencia contra las mujeres no vemos inconveniente alguno para integrar tan constatada idea. 4º.- Resulta ya mas probado que presumido, a) que el maltratador actúa con el pleno dominio de su conciencia y de su libertad; los hábitos, como el tabáquico o cocaínico, no serán nunca ninguna enfermedad mental, es decir, que no hay patología, hay degeneración, maldad y premeditada acción voluntaria b) que no hay disputa ocasional, hay delito continuado, véase a este respecto lo que decíamos en el primer párrafo del epígrafe Vº.- IIIº. c) que no hay agresiones incontroladas que provocan un resultado más allá del pretendido; hay matemática 189 En demasiadas ocasiones podemos constatar esta matemática previsión; del grito al insulto, del insulto a la amenaza, de la amenaza a la bofetada, de la bofetada al puñetazo, del puñetazo a la fractura ósea, de la fractura ósea al uso de cuchillos, con heridas incisivas y punzantes y luego, la “habitual” noticia que abre un Telediario cada semana. - 127 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO previsión de una consecuencia lesiva conocida, buscada y efectuada, en su justa medida (véase nota 189). Otro aspecto que no debemos olvidar es que esta continuidad, esta habitualidad, en el ámbito de la violencia contra las mujeres, coincide, casi siempre, con dos elementos: A) Desestructuración permanente de la libertad de la víctima para actuar con suficiente autonomía para poner fin a la situación, mediante la oportuna denuncia190. Sobre esto, hay sobrados estudios, por lo que obviaremos el análisis de esta específica coerción de la libertad personal de la víctima191. B) Paradójicamente, la continuidad se produce aunque implique la posibilidad, de forma relativamente fácil, de algún grado de percepción por terceras personas de la situación de maltrato192. En definitiva, habitualidad no deberá entenderse como reincidencia o repetición, en el sentido estricto de ambos términos 193. Para nosotros es una configuración específica de la conducta criminal que examinamos; o, por lo menos, en cierto modo, más que habitualidad habría que hablar de continuidad, permanencia y progresión del acto delictivo. En base a esta peculiar diferencia, nos podemos atrever a fijar dos factores indicativos de la existencia de un delito de la violencia contra las mujeres y que son; a) la preponderancia de una conducta continuada en contraposición a los resultados parciales conseguidos por la misma y 190 Por eso, como veremos en el Capítulo VIº.- Iº.-, para nuestro entender, por ejemplo, la imposibilidad de efectuar la denuncia de estos hechos es, simplemente, un sub-tipo, agravado de la conducta delictiva. 191 Luis Rojas Marcos, psiquiatra de reconocido prestigio internacional, publicó en 1995 “Las semillas de la violencia” que, en su capítulo primero, refleja perfectamente la evolución y los cambios drásticos en la concepción de la violencia familiar. 192 Es decir, si bien el agresor no publicita nunca su conducta, tampoco adopta las medidas necesarias para que la misma sea imperceptible, como hace cualquier otro delincuente y, por ejemplo, cuando la mujer tiene un ojo amoratado, fruto de un puñetazo, permite que salga a la calle y que cualquiera lo vea, sin preocupación alguna, punto este que se entiende si se parte de la base de que el agresor, subjetiva y objetivamente, se ha consolidado como dueño de la personalidad de la mujer. Así se entiende que estas agresiones, por ejemplo no necesiten ni del silencio, ni de la discreción, ni de la oscuridad o del lugar apartado, siendo este es un elemento diferencial del delito de violencia contra las mujeres respecto a cualquier otra agresión, premeditada, contra otra persona. 193 Humildemente opinamos que el Legislador, debería haber hablado de continuidad. - 128 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO b) la circunstancia de que la acción delictiva del “dominio” siempre estará interconectada con la existencia de una actividad repetida en el tiempo, tendente, exclusivamente, a ese fin, ya que las lesiones o los daños constituyen, tan sólo, los medios y no los fines del delito.194 Vº.- VIº.- DIVERSAS CUESTIONES EN RELACIÓN A LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. En este último epígrafe, genérico y complementario de todo lo anterior, queremos examinar solamente cuatro aspectos que nos ayudarán, de forma definitiva, a comprender el amplio abanico de incidencia, causas, soluciones y valoración meramente económica que la violencia contra las mujeres está provocando y que, en demasiadas ocasiones, se minusvaloran. Vº.- VIº.- Iº.- ALGUNOS DATOS RELATIVOS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.195 De manera muy escueta196, pues las cifras son tan volubles como inciertas y porque existe una multitud de análisis estadísticos a este respecto vamos a mencionar, someramente, el impacto oficial y en cifras, de la violencia contra las mujeres tanto a nivel mundial como a nivel nacional español. Aquí nos vamos a limitar a copiar las estadísticas que al respecto se confeccionan por organismos oficiales, eludiendo cualquier análisis de las mismas pues, como hemos dicho, existen especialistas a los que concierne esta labor, que no debemos usurpar. Nuestra pretensión, en este texto, se limita a un análisis jurídico y, en parte sociológico, del problema de la violencia contra las mujeres y carecemos de la capacitación adecuada para la interpretación de los siguientes cuadros estadísticos. 194 Si, efectivamente, también pensamos, en la octava relectura, que todas las deducciones anteriores, tal vez sean fruto de una delirante especulación lingüística y es, por eso, por lo que hicimos tan meticulosa mención al asunto que Galileo tuvo en 1632. 195 Resulta evidente que, según nuestra definición de violencia contra las mujeres las cifras actuales se verían modificadas. 196 Téngase en cuenta el Apéndice IIº, que acompaña a este texto, relativo a estadísticas del delito de la violencia contra las mujeres. - 129 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Vº.- VIº.- Iº.- Iº.- ESTADÍSTICAS MUNDIALES. Como decíamos en el Capítulo IIIº párrafo IIº.-IIº.- existe una gran divergencia entre países a la hora de estipular cual “es el bien jurídico protegido” en la conducta delictiva que constituye la violencia contra las mujeres197. Debido a la imposibilidad de una confección de datos, con un denominador común, hemos trasladado en este apartado un indicador universal que, lamentablemente, se refiere a las muertes de mujeres a manos de su pareja o ex pareja. NÚMERO DE VÍCTIMAS ASESINADAS POR LA PAREJA O EX PAREJA POR CADA MILLÓN DE MUJERES MAYORES DE 14 AÑOS, 2003/2004.198 Luxemburgo; 15,71 Canadá; 5,27 Puerto Rico; 14,81 Colombia; 3,93 Hungría; 12,09 Reino Unido; 3,77 Finlandia; 10,32 Panamá; 3,68 Estados Unidos; 8,81 España; 3,61 Croacia; 8,20 Suecia; 3,42 Costa Rica; 7,80 Japón; 2,38 Suiza; 6,57 El Salvador; 1,70 Chipre; 6,17 Andorra; 0 Dinamarca; 5,85 Islandia; 0 Eslovenia; 5,69 Malta; 0 Noruega; 5,33 197 Véase; http://webapps01.un.org/vawdatabase/home.action excelente base de datos recogida por Naciones Unidas sobre el grado, naturaleza y consecuencias de diferentes formas de violencia contra la mujer y de los diferentes programas adoptados por diversos países. Donde se pone de manifiesto que los indicadores estadísticos de cada país difieren dependiendo de su legislación o medidas ad hoc. 198 Datos obtenidos del II Informe internacional de Violencia contra la mujer en las relaciones de Pareja. Centro Reina Sofía para el estudio de la Violencia. En el cual 23 países han enviado los datos que figuran arriba, en el propio informe comentan que los países que no han enviado datos, ha sido o porque no distinguen entre asesinatos entre hombre y mujer, carecen de los datos o por razones desconocidas. Informe muy interesante que pretende visibilizar el problema a nivel mundial. Se puede consultar en la siguiente web. Http://servicios.lasprovincias.es/documentos/reinasofia.pdf - 130 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Vº.- VIº.- Iº.- IIº.- ESTADÍSTICAS ESPAÑOLAS. Respecto a las estadísticas españolas recordemos lo escrito en el apartado anterior, ya que la evolución en la descripción del delito, hace variar la cantidad de mujeres maltratadas según el indicador. Por esto, ahora, vamos a utilizar tres parámetros; evolución de la denuncia, muertes y órdenes de protección. Antes mencionar que el número de mujeres según la Revisión del Padrón por el INE, era en 2007 de 22.806.775. EVOLUCIÓN DE LA DENUNCIA DE VÍCTIMAS DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER AÑO DELITOS FALTAS TOTAL DENUNCIA 1997 3.343 14.145 17.488 1998 5.546 13.989 19.535 1999 6.603 15.077 21.680 2000 6.224 16.173 22.397 2001 5.983 18.175 24.158 2002 11.047 32.266 43.313 2003 15.464 34.626 50.090 2004 40.518 17.009 57.529 2006 53.553 8.617 62.170 2007 55.618 7.729 63.347 Según los datos proporcionados por el Ministerio de Igualdad (¿de género o de sexo?) publicados en la revista “Mujeres en cifras”199 editada por el Instituto de la Mujer. Del País Vasco y 199 Véase la publicación “Mujeres en Cifras”, en la cual se encuentras las estadísticas que arriba figuran, mucho más pormenorizadas, incluyendo el tipo de delito y la falta. Además están comentadas haciendo alusión a los cambios en la ley y como estos afectan a las estadísticas. - 131 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Cataluña sólo se incluyen las denuncias ante los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. HOMICIDIOS DE MUJERES ORIGINADAS POR AGRESIÓN PROPIA DE LA “VIOLENCIA DE GÉNERO”. 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 54 63 50 54 71 72 58 68 71 70 Todos estos datos proceden del Ministerio de Igualdad, del Instituto de la Mujer y de la Delegación Especial del Gobierno sobre Violencia contra la Mujer. En;_http://www.migualdad.es/mujer/publicaciones/docs/Mujeres%20en%20cifras%201983_2008. pdf - 132 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ÓRDENES DE PROTECCIÓN200 SOLICITADAS EN LOS JUZGADOS DE VIOLENCIA SOBRE LA MUJER Y SENTENCIAS.201 Segundo trimestre 2007 SOLICITADAS 9.545 ADOPTADAS 7.059 NO ADOPTADAS 2,224 PENDIENTES 578 Primer trimestre 2009 SOLICITADAS 10.226 ADOPTADAS 7.431 NO ADOPTADAS 3.014 PENDIENTES 388 Tercer trimestre 2009 SOLICITADAS ADOPTADAS 10.329 7.334 NO ADOPTADAS PENDIENTES 2.365 748 200 Ley 27/2003, de 31 de julio, en orden de protección para víctimas de violencia doméstica, prevé la adopción de una orden de protección dentro de las 72 horas siguientes a la reclamación ante los tribunales. El Registro Central se estableció para proteger a la víctimas de violencia doméstica. A este respecto, véase; http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/l272003.html Se pueden consultar estos datos en la página web del “Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género” que depende del Consejo General del poder Judicial. En donde encontrarán muchos más indicadores. La siguiente dirección lleva directamente tanto a estas estadísticas como a las citadas en la página anterior y a otros informes: http://www.malostratos.org/030%20CIMTM%20estadisticas.htm. Otra fuente de datos muy interesante es la del Observatorio de Violencia de Género perteneciente a la Fundación mujeres: http://www.observatorioviolencia.org/noticias.php?id=1790 201 - 133 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Medidas derivadas de las órdenes de protección y de medidas cautelares. 202 2º Trimestre 2007 3ºTrimestre 2007 728 1ºTrimestre 2009 A 638 612 B 7.225 8.431 8.001 C 6.933 7.339 7.983 D 1.374 1.820 1.643 E 1.369 1.659 1.408 F 1.471 1.643 1.604 G 35 21 12 H 458 586 569 I 74 17 36 J 1.609 1.740 1.88 Estos datos proceden del “Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género”203 dependiente del Consejo General del Poder Judicial. Vº.- VIº.- IIº.- LOS FACTORES DE RIESGO EN EL ÁMBITO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Resulta más que evidente que la identificación de los factores de riesgo asociados a las distintas formas que se alían a la violencia contra las mujeres será sumamente práctico para adoptar medidas eficaces para paliar o atajar el problema o bien, simplemente, para la prevención del mismo204. Siguiendo diferentes informes publicados y 202 Leyenda; Medidas penales: A- Privativas de libertad. B- Orden de alejamiento. C- Prohibición de comunicación. D- Prohibición de volver al lugar del delito. E -Retirada de armas u otros objetos peligrosos. Medidas civiles F-Atribución del uso y disfrute de la vivienda. G- Suspensión potestad. H-Suspensión guardia y custodia. I -Medida de protección al menor para evitar un peligro ó perjuicio. J-Prestación alimentos. 203 “Observatorio contra…”; no hace falta ni mirar el Diccionario de Doña María Moliner. 204 Si bien, nosotros opinamos, que sólo desde un adecuado “ámbito legal” se acabará, definitivamente, con la violencia contra las mujeres. Según nuestro modesto criterio dicho “ámbito legal” se fundamentaría en lo escrito en los Capítulos IIIº.- IIIº.- IIº.-, IVº.- IVº.- y VIº.- Iº.-. - 134 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO contrastando los mismos podemos interpretar como “factores de riesgo” en la violencia contra las mujeres los siguientes: a) Existencia de estructuras familiares patriarcales y/o autocráticas. b) Esquemas sociales que determinan la “naturalización de la violencia”, asunto ya expuesto anteriormente. c) Presencia de pautas culturales que sostienen la desigualdad entre los sexos. d) Carencia de una legislación adecuada. e) Concurrencia de estereotipos socialmente aceptados, vinculados con los fenómenos de “invisibilización” y permisión de la violencia hacia la mujer. f) Preexistencia de violencia doméstica entre los padres durante el período de formación y educativo de los hijos. g) Vínculos con respecto a los hijos, o la custodia de los mismos, que limitan la capacidad de actuar de la mujer. h) Ausencia de redes comunitarias de apoyo. i) Carencia de personal policial y judicial capacitado para solucionar los casos denunciados. j) Insuficiente formación del personal sanitario para apreciar lesiones generadas por actos violentos en el cuerpo o la mente de la mujer. k) Falta de formación en los servicios de asistencia. l) Consumo abusivo de alcohol y/o drogas. m) Celotipia, agresividad o falta de control del impulso en los varones agresores. n) Comportamiento femenino deteriorado, que se traduce en la permisión, el asentimiento, la conformidad o, incluso, en la culpabilización, de unos hechos de los que es, tan sólo, víctima, que, siendo evidente y probado, nadie traduce en una denuncia205. 205 Pocas son las Diligencias Judiciales incoadas de oficio, o las que proceden de una denuncia del Ministerio Fiscal, o las que, sin denuncia previa, investigan, como es su obligación, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. - 135 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO o) Concurrencia de factores económicos o laborales. En poco o nada se avanzará en la erradicación del fenómeno que tratamos; a) si no aceptamos que el asentamiento, tanto histórico como cultural, que tiene la violencia contra las mujeres, ineludiblemente, implica cuestionarse206 las bases mismas de la cultura o el entorno cultural al que pertenecemos, y b) si no somos capaces de proporcionarnos Leyes207 idóneas para modificar la propia concepción, prevención, persecución y castigo de esta figura delictiva, de modo diferenciado del de la Legislación actual. Pese a todo, como veremos en las conclusiones, hemos de mantener nuestro optimista pronóstico en relación a la, apostamos nosotros, nada lejana desaparición de esta inmemorial conducta del varón hacia la mujer, que dificulta el desarrollo de la buena estructura de toda sociedad humana. Para nosotros, antes que extensos trabajos, millonarias campañas de prensa o innovadores sistemas legislativos hay que cuestionarse algo muy simple; ¿acaso es útil o beneficiosa para nuestra sociedad la violencia contra las mujeres? No, no lo es. Y eso ya lo sabemos todos desde hace unos 40 años. Y ¿qué pasa cuando algo o alguien no resultan convenientes para la buena convivencia social? Vº.- VIº.-IIIº.- EL PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN DE LA PERSONALIDAD Y DE LA DIGNIDAD EN LA MUJER VÍCTIMA DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. Después del análisis realizado en torno al proceso desintegrador de la Personalidad y de la Dignidad de la Mujer víctima de la violencia de determinados hombres, tenemos que pasar al terreno 206 Aunque nosotros sostenemos que este cuestionamiento ya está en marcha, según lo apuntado en el Capítulo IVº.- IIIº.- IIº.-. 207 Tenemos la sospecha, seguramente infundada, de que si, por ejemplo, se castigara la figura del “Encubridor” que hemos descrito o bien se adoptaran unos criterios legislativos como los expuestos en el Capítulo IIIº.- IIIº.- IIº.- sobre determinadas políticas criminales que implican la modificación de ciertas conductas, eso tendría alguna consecuencia en el recuento final de votos de las siguientes Elecciones Legislativas. - 136 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO de las soluciones. Doña Paulina Paz González208 elaboró, para la reconstrucción de esta personalidad agredida y de esta dignidad anulada un programa de tratamiento grupal que, al no individualizarse, puede permitir a las mujeres maltratadas darse cuenta que hay otras mujeres en su situación y que sus reacciones frente a lo ocurrido son normales. En esencia esta propuesta de reconstrucción de las estructuras personales básicas de las mujeres víctimas consta de cuatro terapias complementarias entre sí; 1) La psicoeducación, que permitirá a la mujer descifrar y asumir qué es lo que le ha pasado. 2) El entrenamiento en el control de las alertas, para lograr normalizar la anormal activación que se aprecian en muchas víctimas, ante determinados estímulos inocuos. 3) Terapia cognitiva, que tiene como finalidad de reconducir las ideas sobre conceptos tales como la culpabilización, la autoestima disminuida, la carencia de objetivos… 4) Terapia de exposición, cuyo objetivo se centra en eliminar los miedos y la ansiedad. Para Paz González, con estas fases, además de tratar los síntomas postraumáticos se recuperarán las habilidades perdidas o distorsionadas y, con ello, se podrá integrar a una mujer al entorno social del que fue “secuestrada”. Otro programa de tratamiento209 aborda el tema del Síndrome de la Mujer Maltratada, ahora desde un punto de vista individualizado, es la terapia conocida como “El Mundo de EMMA” que se basa en generar una comprensión de las emociones y los significados personales que están relacionados con la experiencia traumática de la víctima para desactivar y corregir la personalidad dañada y con ciertas secuelas, que siguen distorsionando, ya acabado el maltrato efectivo, emociones, sentimientos o conductas de la víctima. En esta terapia, terapeuta y paciente, están físicamente presentes en un espacio con el propósito de generar “mundos virtuales” capaces de proporcionar un 208 Seguimos, en parte, el esquema elaborado por Paulina Paz Rincón González en su memoria presentada para optar al grado de doctora. 209 Seguimos, en parte, el estudio titulado “La utilización de las nuevas tecnologías para el tratamiento psicológico de las víctimas de violencia de género: “El Mundo de Emma”, de Rosa m. Baños, Cristina Botella, Mariano Alcañiz, Verónica Guillén, Azucena García-Palacios y Soledad Quero. - 137 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO “contexto seguro y atemporal”, donde poder aprender a manejar y regular las emociones patológicas, fruto del maltrato padecido. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) está trabajando con 16 países miembros para combatir la violencia contra la mujer en el hogar. La OPS usa un enfoque bifronte para aumentar la capacidad de las instituciones, tanto gubernamentales como no gubernamentales, de idear estrategias de prevención y apoyo que puedan abordar eficazmente este problema social complejo. a) A nivel local, procura crear redes comunitarias coordinadas en las que el sistema de salud, el sistema jurídico, las iglesias, las ONG y otros grupos comunitarios se reúnen con regularidad para diseñar y brindar una respuesta coordinada a la violencia en el hogar. b) A nivel nacional, procura promover la adopción de las leyes y políticas orientadas a fortalecer la capacidad institucional de responder eficazmente a la violencia en el hogar. Por otra parte, el proyecto alienta los vínculos con los medios de comunicación para transmitir que la violencia contra la mujer es inaceptable, y desafiar las actitudes y creencias sociales que postulan la superioridad básica del varón, lo cual le concede el derecho de controlar el comportamiento de la mujer. No incidiremos mas en esta materia, que no es objeto de nuestro texto, pero sí que vale la pena dejar la explícita convicción de que no sólo hay que preocuparse por la eliminación de la violencia sino que también resulta prioritario recuperar para la sociedad a toda mujer víctima de una convivencia agresiva y destructora de su personalidad, pero, siempre, opinamos nosotros, denigrando, contundentemente, la configuración de a) “mujer fugitiva”, b) “destinataria de subsidios”, c) que procede al “cambio de apellidos”, d) que convive con otras víctimas, en “casas de acogida”… que la vigente legalidad está instaurando en nuestra sociedad y que debiera avergonzarnos a todos. Frente a este panorama legal, la lógica indica que es indiscutible que una sola mujer recuperada, después de sufrir el - 138 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO tortuoso trance de una convivencia basada en el maltrato, no solamente es un éxito individual sino que representa un, muy eficaz, aliciente y una muy convincente expectativa para todas las demás mujeres que padecen la misma situación. ¿Ocurre lo mismo con una mujer que viva en una “casa de acogida” o que haya de “cambiar los apellidos”? Pues no. Y lo que es peor, eso, precisamente eso, potencia la abyecta conducta del maltratador. Vº.- VIº.- IVº.- LA VALORACIÓN ECONÓMICA DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. Según la Organización Mundial de la Salud210 las mujeres que padecen violencia, generalmente, efectuarán una contribución a la sociedad diferenciadamente inferior y, también, la propia realización de sus posibilidades y expectativas estará, habitualmente, limitada. El maltrato tiene un impacto económico que se suele traducir en una pérdida del potencial de la mujer para generar y recibir riqueza o bienestar. Está claro que la violencia contra la mujer tiene costos elevados no sólo para la mujer que la sufre, sino para sus familias, la sociedad y para el Estado. Podemos distinguir unos: a) costos directos, relativos al precio de los servicios proporcionados, sean de salud, legales, de protección o de otro tipo (también referidos a la pérdida de vidas) y b) unos costos indirectos, como los días de trabajo perdidos o la disminución de la productividad, que producen un evidente impacto en la economía global. Los costos a la sociedad de la violencia contra la mujer son extraordinarios, considerando solamente la atención de salud. Una proporción de estos costos son para tratar las lesiones físicas graves. Una cantidad sustancial también se gasta en problemas psicológicos como el manejo de las ansiedades y los síntomas que las mujeres más felices y más seguras pueden tolerar, pasar por alto o encogerse de hombros. Un estudio en Estados Unidos reveló que la atención ambulatoria para las mujeres con historia de agresión sexual o física costó dos veces y media más que la atención para otras mujeres, después de controlar otras variables. Los costos directos incluyen los 210 Nos referimos a las Conclusiones de su Sexta Sesión Plenaria, de 25 de mayo de 1996. - 139 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO incurridos por la policía, los tribunales y los servicios jurídicos para entablar demandas contra los perpetradores del maltrato; costos de los programas de tratamiento para los hombres que golpean y otros agresores; costos de atención médica para tratar las consecuencias médicas directas del maltrato sexual y físico; y costos de los servicios sociales, como los servicios de protección del menor. Otro estudio revela que, en Suiza, el cálculo del coste económico directo anual de la violencia en el seno de la pareja se eleva a 409 millones de francos suizos (Yodanis y Godenzi, 1999). Según un estudio de Morrison y Orlando211, en 1999, se concluía que, en ambos países, la violencia contra la mujer implica un gran impacto económico negativo, en términos generales y, en particular, en los ingresos o aportaciones que las mujeres hacen a su sociedad. Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo cuando llevó a cabo unos estudios para analizar los costes de la violencia contra las mujeres referidos a Chile y Nicaragua que se centró, tan sólo, en estas tres áreas: a) la participación de las mujeres en el mercado ocupacional y sus ingresos, b) la utilización de los servicios de salud, y c) la educación de sus hijos. En dicho informe, se concluía que en Santiago de Chile, las mujeres que sufrían violencia física grave ganaban el 39% de lo que ganaban las que no sufrían violencia; en Managua el porcentaje era el 57%. Los costos de la violencia para ambos países representan alrededor del 1,6% del PBI de 1996 para Nicaragua y más del 2% del PBI de 1996 para Chile. 211 Su informe está en; http://wbro.oxfordjournals.org/cgi/content/abstract/lkm003v1 - 140 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CAPÍTULO VIº. UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA DE LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” EN EL ÁMBITO LEGAL. VIº.- Iº.- EL TIPO PENAL PROPIO DE NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”. Nadie, con sentido común, puede permitirse criticar una Ley elaborada por los Legítimos Representantes del Pueblo Español, sin aportar, con los debidos respetos, algún tipo de meditada alternativa. Aunque resulte que, nosotros, personalmente, y siguiendo lo expuesto por Hassemer y Muñoz Conde212 creemos que existe una profunda interacción entre el Derecho Penal y la estructura cultural y moral de la sociedad, ya que es parte de ella, ello no implica que tal conexión tenga, siempre, que reflejarse en un cambio legal. Sin excluir, tampoco, que cabe la posibilidad de que dicha conexión se pueda traducir en la idea de qué es, más bien, el Derecho Penal el que debe empujar determinados cambios sociales a través de sus propios instrumentos. Sea lo uno, sea lo otro, lo cierto es que el Derecho Penal no puede alejarse del desarrollo social sino que tiene que configurarse como un factor en la evolución de los comportamientos sociales y actuar desde un criterio vigilante para, que dentro de las “conductas socialmente admitidas”, no se “infiltren” conductas perniciosas, degenerativas o antisociales utilizando para ello, su propia sistemática y sus propios principios valorativos, evitando siempre criterios sociológicos, políticos o morales. Este razonamiento es perfectamente aplicable -aunque aquí, exactamente, no nos hallamos ante un tipo penal novedoso--, y por ello, cabría que proceder213, sinceramente 212 Véase Winfried Hassemer y Francisco Muñoz Conde en el texto “Introducción a la Criminología y al Derecho Penal” Tirant lo Blanc, Valencia 1989. Contrastada la “visibilización” social de la violencia contra las mujeres y las causas, características y conclusiones que hemos expuesto. 213 - 141 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO creemos, en una profunda revisión de la Legalidad vigente, respecto a la “Violencia de Género”. Así, desde nuestro humilde punto de vista, la “Violencia contra la Mujer” se definiría mediante un artículo, dentro --nunca fuera--, del Código Penal con un contenido similar al siguiente enunciado, inventado por los que escriben: “1º.- El que mediante un comportamiento, actividad o fingimiento, desarrollado en el tiempo, altere, manipule, perjudique o deteriore la voluntad o la capacidad de obrar de una mujer relacionada, por cualquier tipo de vínculo emocional con el autor de tal conducta, será castigado con la pena de seis meses a diez años de destierro. 2º.- La pena se impondrá en su grado medio si los actos referidos impidieran o limitasen, de forma patente, la posibilidad de denunciar tales hechos, a la víctima de los mismos. 3º.- Todo ello sin perjuicio de la pena que pudiera corresponder por las coacciones, lesiones u otros daños o perjuicios ocasionados en el desarrollo de la conducta referida.”. VIº.- Iº.- Iº.- LA CONVALIDACIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER DENTRO DEL CÓDIGO PENAL. Dado que, en multitud de ocasiones y en este mismo texto, nos hemos referido a “acto de control”, “hábito de dominio”, “conducta degenerada”, “patología social” o “factores psicológicos”, por citar algunos ejemplos, primeramente debemos de valorar, convenientemente, que el Derecho Penal constituya un instrumento útil para la persecución y castigo de la Violencia contra las Mujeres. Nosotros tenemos muy clara la viabilidad, utilidad y efectividad de la sanción penal para la represión de la conducta que, actualmente, en España se denomina de “Violencia de Género” en base a los tres postulados siguientes: 1º) Si bien, para algunos, la criminalidad no es otra cosa que un “mal irremediable” y que no hay ninguna sociedad sin delito y, consecuentemente, el delito está intrínsecamente asociado a la convivencia en sociedad y, también hay quien opina que la criminalidad viene a cumplir una función o una misión en el mantenimiento y evolución de la sociedad, nosotros tenemos que combatir tales, según nuestro sencillo entender, erróneos argumentos. - 142 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Evidentemente que no podemos caer en la trampa de tales afirmaciones, ni tampoco considerar que la conducta violenta hacia las mujeres no sea, hoy de día, un “cuerpo extraño y hostil para la sociedad” sino un “factor regulador” de la vida social y, por supuesto, nunca nos podrá convencer la tesis de que estas conductas son “normales”. Y es que, tales concepciones son incorrectas, por la simple y sencilla razón de que se quiere olvidar que los delitos son, básicamente, desviaciones depravadas del comportamiento social adecuado y nunca serán “factores reguladores” de la sociedad, pues tal “regulación” siempre sería contra-legem en base a la consideración de que el artículo 14 de la Constitución Española que impone el criterio legal de la Igualdad y de la no discriminación por razón de sexo.214 2º) Resulta evidente que, por fin, en nuestros días, la sociedad española y la opinión pública mundial viene demostrando una actitud “beligerante” hacia la violencia contra las mujeres que, sin duda alguna, va a recordarse como uno de los mayores avances de la humanidad en las postrimerías del segundo milenio. Por consiguiente y, como consecuencia de este novedoso sentimiento deviene, sobradamente legitimada, una alternativa y, quizás más coherente, regulación de los, en la actualidad, llamados delitos de “Violencia de Género”. Gracias al proceso de “visibilización” al que se refería el capítulo IVº.- IIIº.- IIº.-, al día de hoy, en España, el comportamiento y los efectos del maltratador ya se conciben como una “conducta antisocial”, y, en su consecuencia, habrá de pasar, de ser un “mal endémico”, socialmente tolerado, a constituir una acción delictiva típica y punible, de modo efectivo y con resultados “suficientes”. Al tiempo, también, mediante la pena prevista de destierro, el maltratador pasaría, con cierta probabilidad, de ser alguien socialmente “dañino pero impune” a un vulgar “delincuente” como una de las previsibles repercusiones que conlleva el hecho de ser apartado del “ámbito social” que, muy a menudo, está tolerando y perpetuando su conducta. 3º) En realidad, la vigente Legalidad, al exigir una lesión física o psíquica, no está colaborando de modo “integral”, en la eliminación o proscripción efectiva de estos delitos ya que, por un lado, sólo los castiga cuando están consumados y la pena prevista no impedirá al maltratador (siempre injustamente condenado según su contexto El artículo 14 de la Constitución Española dice que: “…los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social…”. 214 - 143 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO personal directo) a que busque una nueva víctima, entre otras razones porque estos delincuentes se caracterizan por una personalidad débil que siempre necesitará nueva compañía femenina y, con ello, muchas veces nueva víctima. Por el contrario, si un maltratador se viera condenado a residir en una Comunidad Autónoma no fronteriza con la de su anterior víctima, evidentemente, rehacer tanto un “ámbito social” que consienta su conducta o configurar una nueva relación afectiva le resultará, con seguridad, harto dificultoso y, pudiera ser, que desista y, así, cumpliendo con lo que ordena el artículo 25 de la Constitución Española, se configura alguna probabilidad de que obtengamos un nuevo ciudadano reeducado y reinsertado y no, como ocurre con tanta frecuencia, una nueva mujer víctima de un, más que previsible, comportamiento depravado, a cuya posibilidad la Ley “integral”215 de 2004 no quiso prestar suficiente atención. No vale la pena evaluar el hecho de que los maltratadores suelen reincidir en su conducta, pues tal extremo resulta imposible que haya pasado desapercibido por tantas Autoridades, Institutos y Observatorios dedicados a estos asuntos. Para nosotros, es más que probable que esas “órdenes de alejamiento”, de 500 metros, generan mas estímulos criminógenos que reeducativos. Y es que una Ley, que pone a la víctima tan cerca, puede favorecer que la tentación de “la maté porque era mía” se perpetúe.216 Por todo lo anterior cabe formularse dos cuestiones; 1º) ¿alguien piensa que una privación de libertad extinguirá lo que en el que antes hemos definido como actos de control y hábito de dominio? Nosotros pensamos que no. Las cárceles españolas, con separación por sexos y conocidas actitudes machistas no parecen adecuadas herramientas de corrección de la conducta que examinamos. 2º) ¿sí alguien perdiera todo tipo de soporte sociológico en que se articula una conducta degenerada, no resultará factible que opte por abandonarla? Nosotros pensamos que sí. El maltratador vive de cierto crédito social que cimenta su conducta. Tal vez, destruyendo estos pilares se derrumbe la conducta delictiva. 215 En el Diccionario de Uso de la Lengua Española de María Moliner una de las acepciones, la primera, del término integral es la que “…se aplica, por oposición a «esencial», a las partes no esenciales en el todo…” 216 Por no hablar de las penas privativas de libertad que no alcanzamos a entender utilidad alguna sino es bajo la premisa de “Tolerancia Cero”. - 144 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Recordemos que evolución del género humano está plagada de “errores” que van desde las ideologías morales imperativas a la esclavitud y, estos dos casos, por ejemplo, es claro que dejaron su calificación de conducta admisible para pasar a ser delitos graves. Vayamos, pues, tranquilamente, sin otras posibles “urgencias” que las que permitan una convincente y efectiva articulación legal, sin vencedores ni vencidos y sin actitudes vindicativas, sino solamente resocializadoras, a resolver este nuevo reto; acabemos, en España, con la violencia contra las mujeres. Y es que, además, si los Legítimos Representantes del Pueblo Español componen el sistema legal adecuado217, tal vez, ello podría desencadenar un proceso paralelo en otros ámbitos sociales, culturales y legales. VIº.- Iº.- IIº.- UNA ESTRUCTURA ALTERNATIVA DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. Dicho lo anterior, ahora sí que ya estamos, o nos creemos, en la posibilidad de elucubrar, si bien lo haremos escuetamente (pues hablamos de una figura delictiva inexistente), sobre nuestro particular tipo penal ficticio relativo a la violencia contra las mujeres, descrito en el epígrafe anterior: 1º.- “…El que mediante un comportamiento, actividad o fingimiento, desarrollado en el tiempo…” nos hallamos ante un delito basado en una conducta configurada en múltiples acciones, que suelen ser activas, raramente, omisivas. Siguiendo a D. Enrique Bacigalupo218, es siempre problemático y resultará complejo “…establecer cuándo una pluralidad de actos que pueden responder a varias decisiones de acción constituyen una unidad, es decir, un objeto único de valoración jurídico-penal… …el criterio de la “unidad natural de acción” es considerado poco preciso por gran parte de la teoría y, por lo tanto, inadecuado para los fines que debe alcanzar… …según éste la unidad de acción será producto del tipo 217 Nosotros, humildemente, pensamos que este marco legal habría de ser del tipo del utilizado por la reina Isabel Iª de Inglaterra que acabó con la “piratería inglesa o corsarios” y no del tipo utilizado que hizo que este fenómeno penal, para España, perdurase hasta el siglo XIX, según decíamos en el Capítulo IIIº.- IIIº.- IIº.- al hablar de las políticas criminales que implican la modificación de ciertas conductas. En cierto modo es que “…el castigo del crimen nunca debería ser el crimen del castigo…”. Enrique Bacigalupo. “Derecho Penal. Parte General”. Editorial Hamurabi. Argentina, 1999. 218 - 145 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO penal: “unidad acción”…”219. típica de acción” o “unidad jurídica de Nuestro imaginario delito de Violencia contra la Mujer es una construcción legal que nace de la ejecución continuada y conexionada de actos, según veíamos en la descripción de la profesora Lenore Walker. Resulta obvio que, en realidad, en esta estructura, más que una acción, se ejecutan multitud de diferenciados actos, los cuales al igual que el resultado, deberán mantener una unidad tanto causal como finalística. Creemos que el criterio de la tipificación ha de ser la continuidad delictiva, y no la habitualidad, tal y como la describíamos en el capítulo Vº.-, Vº.-.220. 2º.- “…altere, manipule, perjudique o deteriore la voluntad o la capacidad de obrar…”. El objeto del delito es la alteración, la manipulación o el apoderamiento de la personalidad y de la dignidad femenina pero, la indefinición jurídica, metodológica y filosófica de los términos “personalidad” y de “dignidad” hace que sea más apropiado hablar de “voluntad” o “capacidad de obrar” que, casi siempre, resultan ser la plasmación exteriorizada y visible de dichos conceptos. También resulta evidente que nos hallamos ante una conducta delictiva que se traduce en la ejecución permanente de un sentimiento jurídico depravado y propio, sólo, de determinados varones, de ello alguien podría deducir que nos hallamos ante enfermos y no ante criminales. Sin embargo, no es así, ya que para consumar este delito nosotros no partimos de las cualidades criminógenas del agresor (que es tan heterogénea como inclasificable, sin que nadie sea capaz de advertir alguna psicopatología de las definidas en el DSM-IV) sino que partimos de la conducta delictiva entendiendo por tal la que lesiona Derechos Fundamentales de la Esta reflexión continúa diciendo que; “…una unidad de esta clase se da cuando varios actos son unificados como objeto único de valoración jurídica por el tipo penal… …la unidad típica de acción se percibe en diversos supuestos:… …a) En los delitos compuestos de varios actos o en delitos que reúnen más de un delito autónomo… …b) También se aprecia unidad típica de acción en los supuestos en los que el sentido del tipo penal alcanza en forma global una pluralidad de actos... … en todo caso se requiere “una cierta continuidad y una vinculación interna de los distintos actos entre sí; si los actos responden a una nueva decisión y carecen de vinculación interna respecto de las acciones típicas anteriores, no habrá unidad de acción”… …c) La unidad típica de acción resulta clara en los delitos permanentes (por ejemplo: privación ilegal de libertad), en los que se mantienen los efectos de la acción ejecutada…”. 219 220 El artículo 163. 1 del Código Penal castiga al: “…particular que encerrare o detuviere a otro, privándole de su libertad…”, por ejemplo y ello no es conducta habitual, sino continuada, claramente. - 146 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Mujer de forma metódica, prevista y querida. Y, en consecuencia, no radica en la “personalidad del maltratador” el elemento definitorio de este tipo penal, sino, simplemente, de la conculcación del Patrimonio Vital y Jurídico que tiene toda Mujer. 3º.- “…de una persona unida a él por cualquier tipo de vínculo emocional…” Incluir, en el tipo penal una circunstancia como esta, no significa novedad o especialidad alguna (tan fácil como leer los artículos 22.4º o 23 del vigente Código Penal). Pero resulta que autores, como Cerezo Mir o Mir Puig piensan que, refiriéndose a relaciones afectivas análogas al matrimonio, se infringe el Principio de Legalidad, resultando este criterio, a nuestro parecer y al de Bacigalupo, como, probablemente, erróneo dado que cuando el factor (el vínculo emocional, en este supuesto) está contemplado expresamente en el precepto penal, no podrá existir, nunca, analogía. Y es que el Principio de Legalidad solamente limita la extensión analógica de la Ley Penal a aquellos casos no contemplados expresamente en el propio texto legal. Finalmente, recordemos que, además, la jurisprudencia española ha exigido, en muchas ocasiones, en relación a la circunstancia mixta de parentesco, no sólo “…el vínculo parental, sino también de la afectividad…”221. Por lo expuesto, pensamos, con error o con acierto, que nuestro ficticio tipo penal no perturba, en nada, el Sistema Penal vigente en España. 4.- “…2º.- La pena se impondrá en su grado medio si los actos, primeramente referidos, impidieran o limitasen, de forma patente, la posibilidad de denunciar tales hechos, a la víctima de los mismos…”. Sobradamente sabemos que, lo que llamábamos “dominio de la voluntad”, genera, habitualmente, un deterioro psicológico que se viene a traducir en la imposibilidad de la víctima de poner fin a su tragedia mediante la denuncia, por lo que este sub-tipo agravado cobra especial trascendencia penológica en tanto en cuanto revela y prueba, contundentemente, que; a) la conducta criminal se ha consumado en su integridad y, además, que b) se ha perpetuado en el tiempo de forma patente, mediante la estrategia de “arrepentimiento y perdón” descrita páginas atrás. 5.- 3º.- Todo ello sin perjuicio de la pena que pudiera corresponder por las coacciones, lesiones u otros daños o perjuicios 221 Según la Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de julio de 1994, por ejemplo. - 147 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ocasionados en el desarrollo de la conducta referida.”, para nuestra concepción, esta conducta delictiva se consuma tan sólo con el deterioro de la Personalidad y de la Dignidad de una Mujer. El menos leído de los juristas atisba que las penas deben ser proporcionadas a las conductas delictivas y, hoy en día, resulta que “un maltrato psicológico” tal vez esté excesivamente penado222; por ello, por pura coherencia penológica nosotros entendemos que la pena de destierro, de la que hablaremos en el epígrafe VIº.- Iº.- IVº.- es más proporcional, adecuada y, quizás, eficaz que un internamiento penitenciario, donde impera una concepción de las relaciones sociales potentemente machista. Pero, claro está, que, en base a lo anterior, resultaría harto contradictorio dejar impunes los actos de lesiones, daños o perjuicios que a la conducta principal pueden acompañar y estos sí que merecen pena privativa de libertad223. Tal vez, con esta dualidad penológica, obtendremos esa proporcionalidad punitiva que vislumbra el más iletrado de los letrados. Y, de paso, se podrían clausurar algunas decenas de “casas de acogida” como consecuencia directa de la aplicación de la pena del destierro, se imponga como medida cautelar provisional o como pena en sentencia firme. Lo dicho, tal vez, se entenderá mejor, planteado en sentido inverso; dado que, para nosotros, la conducta sancionable es la de la manipulación o desestructuración de la Personalidad o de la Dignidad de una Mujer ya no se hace necesario que, además del Por ejemplo, el artículo 172 del Código Penal dice que “…el que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados…”. Mientras que el artículo 153 del mismo Código Penal dice que “…el que por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión no definidos como delito en este Código, o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o de trabajos en beneficios de la comunidad de treinta y uno a ochenta días y, en todo caso, privación del derecho a la tenencia y porte de armas de un año y un día a tres años, así como, cuando el Juez o Tribunal lo estime adecuado al interés del menor o incapaz, inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta cinco años…”. Quizás, una lectura de estos dos preceptos y el de la nota siguiente sugieran alguna meditación sobre el tema de la proporcionalidad de las penas, a la que nos estamos refiriendo. Hay algo que está dislocado. 222 223 El artículo 147 del Código Penal castiga al “…que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de seis meses a tres años, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico…”. - 148 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO mencionado resultado224, el reo conculque otros derechos de su víctima, como el de la libertad de movimientos o la de deambulación, la disponibilidad de su legítimo patrimonio, la libertad expresión, o la integridad física o psíquica, como ocurre en el actual sistema español. En consecuencia, si se lesionan esos Derechos se incurrirá en otro delito diferenciado. Un último aspecto de esta dualidad punitiva es que la pena de destierro, en el aspecto de medida coercitiva para la generalidad de la ciudadanía, tal vez fuera ciertamente efectiva, ya que los presos, ya cumpliendo condena, vienen a confundirse como un colectivo homogéneo en el que se miran más los días que faltan para alcanzar el tercer grado que los hechos que motivaron la condena. Pero eso no ocurrirá, creemos, con un desterrado, siendo, como deberá de ser, pública y notoria su condición de penado en su nueva y forzosa residencia. En efecto, la presencia continuada del desterrado, probablemente, suponga una potente “intimación” a los maltratadores, impunes, que circundan a su nuevo vecino y condenado por los hechos que este otro ejecuta ante el clamoroso y cómplice silencio de sus convecinos. VIº.- Iº.- IIIº.- EL RESULTADO PUNIBLE EN NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. En nuestra personal configuración de la figura delictiva de la violencia contra las mujeres el resultado ha de ser, simplemente, “alterar la voluntad o la capacidad de obrar” y la evidente indefinición o concreción del mismo va a encontrar un escollo en el dogma del resultado: un concepto, éste, hegemónico en el Derecho Penal. Ciertamente debería resultar, para todos, bochornoso que esas conductas de “no te pongas esa ropa”, “no me dirijas la mirada” o “todas tus amigas son unas putas” queden en una especie de limbo penal indefinido en la España del siglo XXI. Nadie se quiere preguntar qué ¿cuántos maridos, con el beneplácito de la LO 1/2004, se apoderan de la integridad del salario de su esposa? Pero, aquí no para la cosa; es que nuestra “integral” Ley 1/2004 habla de “destinataria de subsidios”, que debe proceder al “cambio de apellidos” y cuyo destino es convivir, con otras víctimas, en “casas de acogida”… Sin menospreciar al Quijote ni al Poder Judicial Español, nosotros preferiremos siempre la Justicia que Sancho Panza impartió en la “Ínsula de Barataria” a algunas sentencias de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer cuya fundamentación es, y por eso lo hemos citado, fruto de una concepción poco razonable de la realidad española como le ocurriera al Sr. A. Quijano. Recordemos lo ya dicho en relación a que, “…sí todos estamos sometidos al Imperio de la Ley, la Ley siempre está sometida al Imperio de la Razón…”. 224 - 149 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Sancinetti225 refiere que el resultado ha sido tradicionalmente considerado como una garantía propia del Derecho Penal liberal y que, quitarle preponderancia al mismo puede generar concepciones criminológicas calificables como autoritarias, inseguras o peligrosas. El resultado, en nuestra conceptualización del delito de violencia contra las mujeres está difuminado, ya que se vincula a conceptos tales como la personalidad o la dignidad, que dependen de factores extralegales de difícil evaluación. Pero es que, frecuentemente, ocurre que “el resultado” solo se advierte, incluso por la propia víctima, cuando se pone fin a la conducta criminal que, permanentemente, padecía y se supera el “Síndrome de la Mujer Maltratada” (véase Capítulo Vº.- VIº.- IIIº.-). Pero no, no nos hallamos ante un resultado “post-delictum”, ya que este aspecto se debe analizar desde otro punto de vista; en el fondo, la exigencia de un resultado típico, para configurar la existencia de un delito, tiene su origen en el prejuicio constatable de que se otorgue mayor punibilidad a las acciones que producen resultados y ello viene a implicar qué toda consecuencia que se valore, con posterioridad a la acción podría convertirla, retroactivamente, en contraria a derecho. Y eso está vetado. Como hemos adelantado, para nosotros, esa interpretación es propia de un sistema legal poco congruente que, al no distinguir entre ley en sentido normativo y ley en sentido causal, tampoco es capaz de diferenciar entre voluntad y causalidad. Todo se verá más claro si se entiende que, con este sistema punitivo resultadista, lo objetivamente imputable depende de una evaluación ex ante, y, consecuentemente, ninguna entidad valorativa puede convertirse en nexo de causalidad, con posterioridad a la acción. En el fondo este es el esquema de la vigente Ley española sobre la “Violencia de Género”, que exige, como premisa básica, un resultado para constatar el maltrato; olvidándose de algo tan esencial como que la Personalidad o la Dignidad, son Derechos Fundamentales tan necesitados de amparo judicial como es la integridad física o psicológica. La Ley vigente quiere obviar que, por ejemplo, un deterioro postraumático –que sólo se percibe, en su plena integridad, cuando se libera de la “situación de dominio”-- o bien sin valoración pecuniaria –como ocurre con la personalidad y la dignidad- puede ser Véase al respecto la obra de Alejandro Poquet, “Temas de Derecho Penal y Criminología” Buenos Aires, Ediar, 2004. 225 - 150 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO mucho más lesivo y doloroso que un cuadro de ansiedad manifestado siempre de forma inmediata al propio acto del maltrato. Sin embargo, ¿quién ha dicho que el Sistema de Derecho Penal Español, ha de esperar a un resultado, potencial o real, para que exista un delito226? Tenemos más de una docena de tipos penales que entiende que, por ejemplo, en el Delito Ecológico227, los daños pueden aparecer tiempo después de la acción, sin que por esa circunstancia gocen de impunidad alguna. Pero es que es más simple; solamente no hay que olvidar que estamos ante un “delito continuado” cuyo resultado es atemporal y de diversas entidades, como ocurre en casi todos los delitos de ese género. VIº.- Iº.- IVº.- EL DESTIERRO228 COMO PENA APLICABLE EN NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española el destierro consiste en la pena de expulsar a alguien de un lugar o de un territorio determinado, para que temporal o perpetuamente resida fuera de él. En efecto, en múltiples Sistemas Penales, la Ley puede sancionar la comisión de un determinado delito o falta, con una condena que no sea una privación absoluta de libertad pero sí su reducción, lo que sucede, 1º.- en la denominada pena de extrañamiento, que supone la expulsión del condenado del territorio nacional por el tiempo que dure la condena, o en 2º.- la pena de destierro, que supone la prohibición del penado de entrar en puntos concretos del territorio nacional detallados en la sentencia. Lo llamados “delitos de riesgo” son, seguramente, una de las figuras penales que más se enjuician, aritméticamente, en los Juzgados de lo Penal. 226 El artículo 332 del Código Penal castiga al; “…que con grave perjuicio para el medio ambiente corte, tale, queme, arranque, recolecte o efectúe tráfico ilegal de alguna especie o subespecie de flora amenazada o de sus propágulos, o destruya o altere gravemente su hábitat…” y el artículo 333 del mismo Código Penal castiga al que; “…introdujera o liberara especies de flora o fauna no autóctona, de modo que perjudique el equilibrio biológico, contraviniendo las leyes o disposiciones de carácter general protectoras de las especies de flora o fauna…”. 227 228 Esta pena era usual en el Derecho romano, donde se constituyó en dos formas: primero el interdictio aque et igni y en los primeros tiempos del imperio y más tarde la relegatio, de la que evolucionó una forma más rigurosa conocida como deportatio. - 151 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO El legislador del Código Penal de 1995 no ha incluido entre las privativas de libertad, la de destierro, al contrario que el antiguo artículo 495 que regulaba la pena de destierro. Sin embargo, el vigente artículo 48, que no utiliza el término “destierro”, define como pena “…la privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos impide al penado residir o acudir al lugar en que haya cometido el delito, o a aquél en que resida la víctima o su familia, si fueren distintos…”229 y, curiosamente el artículo 57 del mismo cuerpo legal habla que, de forma específica se impondrá la pena anteriormente reseñada en los delitos “…cometidos contra quien sea o haya sido el cónyuge, o sobre persona que esté o haya estado ligada al condenado por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza…”. En realidad, lo que aparece como algo de carácter excepcional en el Sistema Penal -la prohibición de residir en determinados lugares o acudir a ellos- no es otra cosa que la pena del antiguo destierro, con cierta indefinición y de forma innominada. Hay que recordar, releyendo ya polvorientos Diarios de Sesiones, que el artículo 48 del vigente Código Penal tiene un redactado que procede del trámite de Ponencia, añadiéndose sólo, a iniciativa del G. P. Catalán (CIU) y a través de una enmienda “in voce” del G. P. Socialista, la referencia a la prohibición de acudir a determinados lugares en coherencia con el artículo 39.f) y 40 (sesión del la Comisión del Congreso, de 17 de mayo de 1995). Por otro lado, el G. P. Coalición Canaria presentó enmiendas de modificación en el Congreso y el Senado que introducían elementos clarificadores del objeto de la pena y que no prosperaron. Muy diferente fue el Debate Parlamentario del artículo 57 del Código Penal dónde hubo posturas encontradas y así en el trámite de Ponencia y Pleno en el Congreso y posteriormente en Ponencia en el Senado fue mejorada su redacción con la aceptación de las enmiendas de carácter técnico de los Grupos Parlamentarios Popular, Convergencia i Unió y Socialista (la Dicho artículo continúa diciendo; “…la prohibición de aproximarse a la víctima, o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal, impide al penado acercarse a ellos, en cualquier lugar donde se encuentren, así como acercarse a su domicilio, a sus lugares de trabajo y a cualquier otro que sea frecuentado por ellos, quedando en suspenso, respecto de los hijos, el régimen de visitas, comunicación y estancia que, en su caso, se hubiere reconocido en sentencia civil hasta el total cumplimiento de esta pena… …3. La prohibición de comunicarse con la víctima, o con aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal, impide al penado establecer con ellas, por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual…”. 229 - 152 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO enmienda de este último Grupo en el Senado amplió también el catálogo a los delitos contra la integridad moral y las torturas). Por su parte, la Senadora Boneta Piedra, del G. P. Mixto, defendió en la sesión de la Comisión del Senado, de 9 de octubre de 1995, la enmienda 235 dirigida a suprimir de este artículo las menciones a los delitos de aborto y patrimoniales por cuanto consideró que para este tipo de delitos la pena accesoria, cuyo fundamento “...debe ser, por una parte, evitar enfrentamientos y, por otra, tranquilizar a la víctima...”, no estaba justificada ni es proporcional a la gravedad del delito. Asimismo, sustituía la expresión “...al peligro que el delincuente represente...” por “…las necesidades de pacificación…”. En la réplica, el G. P. Socialista explicó que el artículo está pensando en los casos de abortos producidos contra el consentimiento de la mujer, y respecto a la referencia a las “…necesidades de pacificación…”, la consideró bastante confusa. Finalmente, y de forma muy coherente ante tan divergentes posicionamientos, el G. P. IU-IC defendió la enmienda 668 de supresión del artículo 57, por considerar que la sanción prevista en este artículo no es ni una pena, ni una medida de seguridad, de las previstas en el Código. Por otra parte, alegaron que su aplicación violaría el principio “non bis in ídem”, y que la punición de la conducta se encuentra ya fijada en la pena principal El G. P. Socialista justificó esta pena, en la sesión de la Comisión del Congreso, de 17 de mayo de 1995, en atención a la sensibilidad que las penas están teniendo en relación a las víctimas. Al final resultó que estas explicaciones provocaron la retirada de la enmienda por el G. P. IU-IC en la misma sesión230. Después de tan disperso Debate Parlamentario, lo cierto es que, en la actualidad, no existen penas puramente accesorias y no lo puede ser la privación del derecho a residir en determinados lugares o Uno de los autores del presente texto, en 1995 mantenía y hoy mantiene que “…En primer lugar hay que tener muy en cuenta la directa relación de este artículo con lo que luego dice el artículo 57, junto con el que se complementa y se define. El artículo 19 de la CE establece que todos los españoles tienen derecho a circular por el territorio nacional. Indudablemente esta pena tiene un matiz más histórico que presente. Sin embargo el artículo 96.3.1 del nuevo Código vuelve a dar vigencia en cuanto a medida de seguridad no privativa de libertad. Se vuelve a plantear el problema de tipos de sanción que son igualmente penas o medidas de seguridad. De mayor calado en cuanto a la inseguridad que pudiera plantear es la dicción de la última frase de este artículo 48, pues deja al arbitrio de la víctima o de su familia el efectivo cumplimiento de la pena, ya que al modificar su domicilio modificarían la condena. La eliminación del término "habitual" del antiguo artículo 88 tal vez no haya sido del todo acertada…”. Véase Nuevo Código Penal de 1995, Editorial Cedecs, Barcelona, 1995, Ramón Maciá y Marina Roig. 230 - 153 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO acudir a ellos, ya que el artículo 57 del Código Penal sólo es admisible cuando la Autoridad Judicial la imponga o no como principal en determinados delitos según las circunstancias del caso. En realidad, también resulta muy anómala la ubicación de este precepto en el Libro I del Código. No olvidemos que las diferentes penas privativas de derechos se contienen, en principio, en el artículo 39231 del Código Penal, y entre ella se habla de la privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos. Este primer enunciado, posteriormente, se regula en el artículo 48 del Código Penal, que es un puro calco del artículo 67 del Código de 1973. Restringe la libertad personal del penado al prohibirle volver al lugar de comisión del delito o a aquel en el que tengan su residencia la víctima o su familia, si fueren distintos. En definitiva, lo quiera o no lo quiera denominar el Legislador de 1995 se mantiene, en nuestro vigente Sistema Penal, la antigua pena de destierro del Código de 1973, con alarmante carencia de metodología punitiva. Lo que es más definitivo es que, además, este innominado “destierro” está estructurado, pese a su aparente inexistencia, de modo ciertamente meticuloso y así; 1º.- Su duración va de seis meses a cinco años (artículo 40232). 2º.- Se considera pena grave si es superior a tres años y menos grave si es igual o inferior a los dichos tres años (artículo 33233). El artículo 39 del Código Penal dice que “…son penas privativas de derechos: a) La inhabilitación absoluta. b) Las de inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión, oficio, industria o comercio, u otras actividades determinadas en este Código, o de los derechos de patria potestad, tutela, guarda o curatela, derecho de sufragio pasivo o de cualquier otro derecho. c) La suspensión de empleo o cargo público. d) La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores. e) La privación del derecho a la tenencia y porte de armas. f) La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos. g) La prohibición de aproximarse a la víctima o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal. h) La prohibición de comunicarse con la víctima o con aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal. i) Los trabajos en beneficio de la comunidad…”. 231 El parágrafo 3º del artículo 40 del vigente Código Penal dice que “…la pena de privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos tendrá una duración de hasta 10 años. La prohibición de aproximarse a la víctima o a aquellos de sus familiares u otras personas, o de comunicarse con ellas, tendrá una duración de un mes a 10 años…” 232 233 Es pena grave si se impone por tiempo superior a cinco años, es pena menos grave si su duración se fija entre los seis meses y los cinco años y es pena leve cuando la duración del mismo es inferior a los seis meses. - 154 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 3º.- Esta pena, de conformidad con el artículo 57, puede imponerse, dentro de los límites temporales fijados por el artículo 40, por la Autoridad Judicial en atención a la gravedad del delito y la peligrosidad atribuible al delincuente en los delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas, contra la integridad moral, la libertad sexual, el honor, y contra el patrimonio y orden socioeconómico. 4º.- Debe destacarse, el carácter de principal de esta pena a pesar de su anómala configuración, como aludíamos anteriormente. 5º.- Debe señalarse, además, que la similitud de algunas de estas penas con algunas de las sanciones previstas en los artículos 96234 y 105235 del Código Penal relativas al contenido de las mismas y no a su fundamento o naturaleza 6º.- Finalmente, hay que destacar que la expulsión del extranjero del territorio nacional del artículo 89, en el ámbito de la sustitución de penas, no se sostiene sino es porque, implícitamente, se considera que la limitación del derecho de deambulación, es constitucional y lícita, aunque, más que ante una pena, estamos frente a una confusa sanción administrativa que, para colmo, ha de ser judicialmente impuesta. En resumen, desde un ámbito general, el destierro es un tipo de pena que los Jueces pueden imponer a una persona por haber cometido específicas infracciones criminales y que consiste en su En dicho artículo 96, en los párrafos 1º.- 4 y 5 se dice que “…4ª La prohibición de residir en el lugar o territorio que se designe. En este caso, el sujeto quedará obligado a declarar el domicilio que elija y los cambios que se produzcan… …5ª La prohibición de acudir a determinados lugares o territorios, espectáculos deportivos o culturales, o de visitar establecimientos de bebidas alcohólicas o de juego…”. 234 El artículo 105 del Código Penal dice que; “…en los casos previstos en los artículos 101 a 104, el juez o tribunal cuando imponga la medida privativa de libertad, o durante la ejecución de la misma, podrá acordar razonadamente la obligación de que el sometido a la medida observe una o varias de las siguientes medidas:… …1. Por un tiempo no superior a cinco años:… …b) Obligación de residir en un lugar determinado… …c) Prohibición de residir en el lugar o territorio que se designe. En este caso, el sujeto quedará obligado a declarar el domicilio que elija y los cambios que se produzcan… …g) Prohibición de aproximarse a la víctima, o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal, o de comunicarse con ellos… …2. Por un tiempo de hasta diez años:… …para decretar la obligación de observar alguna o algunas de las medidas previstas en este artículo, el juez o tribunal sentenciador deberá valorar los informes emitidos por los facultativos y profesionales encargados de asistir al sometido a la medida de seguridad… …el Juez de Vigilancia Penitenciaria o los servicios de la Administración correspondiente informarán al juez o tribunal sentenciador…”. 235 - 155 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO expulsión de un lugar o de un territorio determinado. No es preciso recordar que, antiguamente, era una pena muy común, y se utilizaba como la pena inmediatamente inferior a la pena de muerte y, además, su incumplimiento se sancionaba con la muerte. Sin embargo, tanto el Principio de Seguridad Jurídica como el de Legalidad, inevitablemente, obligarán al Legislador a revisar la estructuración de la “nueva” pena de destierro, que nosotros, humildemente, proponemos. VIº.- IIº.- OTROS ASPECTOS LEGALES EN NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”. Antes de concluir, pero sin mayores explicaciones, pues estamos hablando de un tipo penal que no existe, podemos catalogar, simplemente, algunos elementos formales del delito imaginado de la “Violencia contra la Mujer” y estos serían: Sujeto activo; un varón236. Sujeto pasivo o víctima; una mujer relacionada con su agresor por cualquier tipo de vínculo emocional237. Conducta típica; comportamiento, actividad o fingimiento, desarrollado en el tiempo, que altere, manipule, perjudique o deteriore la voluntad o la capacidad de obrar y que se traduce en un dominio arbitrario, querido, buscado y obtenido, aunque sea sin una expresa oposición por parte de la mujer, de aspectos fundamentales de su Personalidad y su Dignidad. 236 Nada especial ha de tener que el hecho de que el autor o la víctima sean de un determinado sexo; el aborto, en el artículo 145, 2º dice que: “…la mujer que produjere su aborto o consintiera que otra persona se lo cause, fuera de los casos permitidos por la ley, será castigada con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses…”. El artículo 148 del Código Penal dice que “…si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia…”. Además el artículo 607 bis, 5º castiga a los que: “…forzaran el embarazo de alguna mujer con intención de modificar la composición étnica de la población…”. O bien alguien con un estatus, no sexualmente diferenciado, como es el funcionario o la autoridad en el cohecho o en la prevaricación. 237 Dejamos, voluntariamente, sin resolver los casos de Violencia en parejas o matrimonios de Homosexuales o Lesbianas. - 156 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Iter criminis; una conducta compleja y desarrollada en el tiempo que incluya las tres fases del epígrafe Vº.- VIº.-, de este escrito, para su consumación. Bien jurídico protegido; la “Personalidad de la Mujer”, en su conjunto total y en la concepción propia de los “Derechos Humanos”, en el que se integra la “Dignidad”. Dolo; voluntad consciente y querida, pero nunca imprudente o negligente y planificada tendente al dominio de la Personalidad de una mujer de forma continuada, sin que, necesariamente, tenga que concurrir con otras voluntades criminales, como serían las de causar una lesión física o psíquica. Culpabilidad; evaluable en la existencia de un nexo causal entre la conducta típica y el resultado de un menoscabo o deterioro en la Personalidad y de la Dignidad de la Mujer. Formulación legal; estaría encuadrado dentro del Capítulo II del Título VI del Libro II del Código Penal. - 157 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES CONCLUSIONES. En nuestra Sociedad existen determinadas conductas que, pese a su negativa incidencia en la convivencia, no son apreciadas por el Legislador, a la hora de calificarlas como delictivas. Pongamos dos ejemplos, nada alejados de la realidad, sino más bien, próximos, frecuentes y conocidos: 1º.- Todos sabemos de esos bazares o tiendas de “todo a cien”, que tienen un horario superior a las doce horas y que están abiertos todos los días del año. Alguien será el dueño de estos negocios donde, dicho claramente, se practica la esclavitud; lo que allí pasa no son infracciones de los Derechos de los Trabajadores; es pura y dura esclavitud. Y, sin embargo, algunas veces, la Policía Municipal correspondiente interviene ante tan inhumana situación e impone una sanción… por tener el establecimiento abierto fuera del horario comercial. Y, aunque suelen ser chinos, resulta que ningún Fiscal les amparará. Y junto a ello podemos hablar de evidentísimo fraude fiscal que cualquiera deduce cuando manifiestan, abiertamente, que no pueden expedir facturas. ¿Qué hace Hacienda, que, somos todos los no chinos, a este respecto? ¿Alguien sabe si esos comercios son Sociedades Anónimas, o sus dueños, o algo sobre la cotización a la Seguridad Social de los, repetimos, esclavos? 2º.- De forma mucho más silenciosa pero terriblemente peligrosa para todos nosotros, junto al Derecho al Aborto se practica el, llamémosle, aborto selectivo por razón de sexo. Si ya hay una niña en casa, mejor esperar a que venga un chaval. Cosas de niños… La Ley debería penar está conducta. Alguien que abortara, exclusivamente, por razón del sexo del feto, debería ser castigado. Y es que dicho hecho se sale de la esfera de lo privado y legítimo para afectarnos a todos. El aborto selectivo por razón de sexo tiene que ser una conducta prohibida, pues, es muy fácil deducir que tal conducta podría incidir, en unos 500 años en la extinción de la especie humana. Es cuestión de matemáticas; sí se rompe el equilibrio de sexos en el género humano, no hay sistema alguno para recomponerlo y, lo que - 158 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO aterra, es que siempre será un proceso ascendente, porque si ahora se reduce el número de mujeres el asunto generará que dentro de 30 años, se haya multiplicado esa reducción y exponencialmente, así ocurrirá dentro de 75, 100, 300 años. No, no es una estupidez; los abortos selectivos practicados en India han provocado un desequilibrio en la población de 10 millones de mujeres, según concluye un estudio publicado en la prestigiosa revista científica “The Lancet”.238 Aunque hoy se ataje, por Ley, ese aborto selectivo en India (donde nacen 250 niñas por cada 1.000 niños para el tercer hijo), China o Sudamérica, hay que coger una calculadora y ver que esas sociedades han entrado en un proceso diabólico del que no se nos ocurre como se podrán escapar; si ahora ya se ha acreditado la falta de 10.000.000 de mujeres en la población mundial, aun abandonando el aborto selectivo hoy mismo, la calculadora dice que faltarán 18.000.000 en solo 40 años y no hablemos de progresión exponencial del proceso… Y, en España, hoy esto ocurre, pero sólo se prohibirá un aborto por razón del sexo del nasciturus cuando entremos en la diabólica espiral, que puede acabar en catástrofe239. Por cierto, este aborto selectivo, está prohibido por la Legislación del Reino Unido, ya en 1967… La nada sospecha Organización “Human Rights Watch” -y no las Asociaciones ProVida o el Vaticano- se preocupan por este tema.240 ¿Los humanos no formamos parte del entorno ecológico?241 Teniendo en cuenta lo dicho242, para nada tendríamos que felicitarnos por el hecho de que el Legislador detecte una situación, más o menos, admitida por una sociedad con respecto a una cierta conculcación de los Derechos de sus conciudadanos y decida poner fin a ello, mediante la Norma legal conveniente; más que un mérito, tan 238 Véase http://www.thelancet.com/, edición en lengua inglesa. 239 En España el aborto es legal hasta la semana 22 y el sexo del feto se puede conocer a partir de la quinta semana… 240 Véase http://www.hrw.org/es/news/2009/02/27/perdiendo-ni-perdiendo-mujeres 241 Debido a la práctica legal del aborto selectivo, a día de hoy, ya hay 100 millones de mujeres menos en el mundo, en correlación con las que, estadísticamente, debieran de haber. A este respecto es interesante ver; http://www.terra.com.co/mujer/articulo/html/mur2719-lapolemica-que-rodea-al-llamado-aborto-selectivo.htm Curiosamente, el artículo 339 del Código Penal habla de que “…los Jueces o Tribunales, motivadamente, podrán ordenar la adopción… …de medidas encaminadas a restaurar el equilibrio ecológico perturbado…”. 242 Pero esto no ocurre porque el Legislador sea parco en promulgar Leyes; por ejemplo, el artículo 270.3º del Código Penal castiga al; “…ponga en circulación o tenga cualquier medio específicamente destinado a facilitar la supresión no autorizada o la neutralización de cualquier dispositivo técnico que se haya utilizado para proteger programas de ordenador…” - 159 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO sólo, es una obligación que le trasmitimos todos los ciudadanos, cuando depositamos la papeleta electoral. Por eso nunca entenderemos que determinados políticos hablen orgullosamente de su labor en la confección de las Leyes, y menos que las denominen, por ejemplo, “integrales”, simplemente porque en el pensamiento (que es el origen de la Ley, opinamos nosotros), todo fluye, cambia y evoluciona y si algo lo consideramos finiquitado o bien somos temerarios o bien poco perspicaces.243 Hoy y aquí, nos encontramos con que una Ley Orgánica de 2004 “…no ha sido suficiente…”, al menos, en sus resultados, y también encontramos un “…Observatorio contra…”, con unas “…campañas publicitarias…”, para sostener una Ley limitada, que hablan de “…tolerancia cero…” sin que nadie quiera deducir244 que, tal vez; a) aislando a un maltratador cabe la posibilidad de que se aísle, todavía más, a su víctima y que b) nada impide a un maltratador bien fortalecido en su protector ámbito social245 “sustituir” a su víctima por otra. Y ante este panorama se crea un sistema que confía en que lesiones físicas o psicológicas sean las que delaten a este agresor, al tiempo que articulan vergonzantes “…casas de acogida, subsidios y cambios de apellido para la mujer y víctima…”. Solamente, quisiéramos saber dos cosas 1º.- ¿qué pasa cuándo se aniquila, domina arbitrariamente, la Personalidad o la Dignidad de la Mujer, sin golpes ni crisis de ansiedad? 2º.- ¿por qué no hemos encontrado estadísticas sobre el número de españolas que entregan, a primeros de mes, todo su salario al déspota de su marido? Sí, para ello, sobran Observatorios, Institutos, Delegados y hasta un Ministerio, que se solapan y hasta distorsionan sus datos246… La letra de una canción de L. E. Aute dice así; “…que no, que no, que el pensamiento no puede tomar asiento, que el pensamiento es estar siempre de paso, de paso…”. 243 La anterior canción dice más adelante; “…hay demasiados profetas, profesionales de la libertad…”. 244 245 De ahí que consideremos la pena idónea para este delito la del destierro. A este paso, algún día alguien creará un “Instituto para Investigar la Desaparición de los Agujeros de los Donuts”… 246 - 160 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO En el magnífico texto de José Luís Diez Ripollés “La Racionalidad de las Leyes Penales” ante las preguntas anteriores se dice lo siguiente; “…cualquier intento de profundizar en los contenidos de racionalidad que deberían resultar determinantes en todo proceder legislativo y en su resultado, la ley, ha de empezar por reconocer que la delimitación entre legislación y jurisdicción, entre lo que sea creación y aplicación del derecho, se mueve en estos momentos, tanto desde una perspectiva técnico-jurídica como sociojurídica, sobre terreno poco firme. El protagonismo de la ley en la configuración del ordenamiento jurídico, rasgo esencial del derecho moderno, está siendo seriamente cuestionado, hasta el punto de que se ha convertido en un lugar común hablar de la crisis de la ley. Con ello se querría expresar que la ley ha perdido la centralidad que venía ocupando en el sistema jurídico desde la instauración del Estado de derecho liberal, como expresión de la voluntad general democráticamente expresada, reflejada en notas tales como su carácter único, originario, supremo e incondicional…”. Ante tan escueta pero clarividente descripción de Diez Ripollés, por nuestra parte, solamente decir que toda Ley cuyos resultados sean insuficientes creemos, tan humilde como contundentemente, que tiene que ser modificada, pero no cuando lo aconsejen los pronósticos electorales, sino cuando el Legislador quiera tener un momento247, y nunca para bajar las dichosas estadísticas248 que tanto significan para algunos; sino para algo más sencillo; devolver la Personalidad y la Dignidad a millares de Mujeres Españolas que, ante nuestro pasivo conocimiento, están, maniatadas, mudas e invisibles, en una de cada cinco escaleras de vecinos… en la suya, por ejemplo, esos gritos que, a veces, oye pero no escucha, tal vez tengan al que ver con lo que está leyendo. Para finalizar, a modo de refranero, solamente, vamos a reproducir algunas frases hechas249, comentarios reincidentes o 247 La tan repetida canción de L. E. Aute sigue diciendo también “…decir espera, es un crimen, decir mañana es igual que matar, ayer de nada nos sirve… …sólo morir permanece como la más inmutable razón...”. 248 El 2% de los españoles consideran “la violencia contra las mujeres” como el tercer problema de España. 249 Cuyo contenido completo se puede leer en internet, en la siguiente página web: http://www.ms.gba.gov.ar/programas/violencia/protocolos/VERSIONDEFINITIVAPROTOCOLO .pdf - 161 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO postulados injustificables que expresan ciertos prejuicios colectivos que, asumidos inconscientemente, deberían ser proscritos250; a) “La maté porque era mía”. b) “La mujer casada depende de su marido”. c) “La familia es el espacio social estructurado donde se expresan los cariños, se trabaja en colaboración, se produce un fecundo intercambio de ideas y se genera la recíproca seguridad”. d) “Se exagera mucho cuando se habla de violencia contra la mujer”. e) “La violencia dentro de la familia es un asunto privado y nadie debe intervenir”. f) “Si, de verdad, una mujer fuera maltratada huiría de su hogar”. g) “Ella volvió con él, porque acepta que le pegue”. h) “Los casos de violencia contra la mujer son propios de familias marginales”. i) “Maltrata a su esposa porque es un enfermo o porque bebe demasiado". j) “A una mujer embarazada es muy difícil que su marido la maltrate”251. Pues bien, ante semejante cúmulo de falsedades, incongruencias y cobardes razonamientos exculpatorios nosotros afirmamos que: a) “Ningún ser humano debe ser maltratado ni golpeado”. b) “Toda violencia inaceptable”. constituye un comportamiento 250 Pero nunca sancionadas. Nosotros, además de oír a L. E. Aute, nos atenemos a ciertos aforismos legales, que dicen que “…nulla poena sine praevia lege poenali…” “…cogitationis poena nemo patitur…” o bien “…mors certa, sed hora incerta…”. 251 Véase: http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/mujeres-maltratadas-tienen-riesgode-aborto-330613.html por si alguien desconoce que las posibilidades de aborto de una mujer maltratada superan el 50% respecto a la que no sufre maltrato. ¿La ciencia médica ginecológica impide ver la obviedad? Y es que este dato no procede de denuncias del sector médico. - 162 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO c) “Ningún razonamiento o creencia puede amparar el uso injustificado de la violencia”. d) “Maltratar a una mujer, vinculada emocionalmente a su agresor, constituye un delito agravado cuyas consecuencias dejan de ser privadas para pasar a ser públicas”. e) “La violencia contra las mujeres se produce en todas las clases sociales, en todos los niveles económicos y de cultura, en todas las razas, religiones, edades y ocupaciones”. f) “A medida que se asciende en la clase social hay más recursos para mantener oculta esta clase de violencia”. g) “En general, las niñas y los niños víctimas de violencia sexual están capacitados para relatar minuciosamente los hechos que padecieron”. h) “Las creencias culturales acerca de que una mujer embarazada recibe respeto por su estado y cuidados especiales para su salud y bienestar, no tiene una base estadística en la que confirmarse, es más; ciertos análisis evidencian que el embarazo, no mitiga la violencia sino que la aumenta”. Véase nota 251. i) “En general, los varones que ejercen violencia no son individuos que padecen alguna psicopatología, que, de alguna forma evaluable, limite su voluntad o su conocimiento”. j) “Ni el alcohol ni las drogas constituyen causas que puedan explicar y, menos, justificar la conducta violenta”. k) “El maltratador siempre es compatible con aspectos personales tales como su capacidad, su inteligencia, la participación en actos sociales, su prosperidad económica o éxito profesional”. l) “Tener conocimiento de algún tipo de violencia contra una mujer y admitirlo pasiva y resignadamente significa, siempre, un asentimiento, una conformidad, un encubrimiento o una complicidad” - 163 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO m) “Los motivos por los que una mujer no adopta la decisión de separarse de su agresor radican en el estado emocional en que se encuentra”252. De todo lo expuesto queda claro que, a nuestro entender, se hace necesaria, con el debido respeto, una inmediata reforma legal o, mejor dicho, una reforma del Código Penal, ya que, con el más honesto acatamiento a la Justicia Española253, en todo lo referente a la Violencia contra la Mujer, se está fracasando mediante la estructura legal que generó los actuales “…Juzgados de Violencia sobre la Mujer…”254. Por ello, y sobre todo por las víctimas que, a todos, nos rodean, convendría modificar esa Ley, que, presuntuosamente, dice ser integral, como se modifican tantas Leyes y se crean tantas Instituciones. 252 Por citar algunos aspectos de su situación; pérdida de la autoestima, depresión, miedo, impotencia, sentimientos de culpa y vergüenza, muy claramente, el aislamiento afectivo y social al que está sometida, etc… así como la muy equivocada esperanza de que su pareja cambie. 253 A este respecto el ya mencionado estudio de Inés Alberdi y Natalia Matas sostiene que “…las asociaciones de asistencia jurídica a las víctimas de malos tratos reiteran la necesidad de que los agresores sean procesados y castigados conforme a sus acciones, de manera proporcional. Esta es la manera de establecer justicia y hacer respetar en nuestra sociedad unas reglas del juego que no favorezcan a aquellos que intentan imponerse sobre las mujeres de modo violento. Sin embargo, aun en casos de delitos en los que las penas han sido reforzadas, ninguna solución es fácil ni demasiado halagüeña para las mujeres víctimas de violencia. En la mayoría de los casos, lo que las mujeres víctimas desean por encima de todo es salir lo antes posible de una situación insostenible. El proceso legal al que se enfrentan las mujeres víctimas de malos tratos es actualmente muy complejo. A continuación comentaremos algunos factores que añaden dificultades al tratamiento judicial de los casos de violencia… …Por otra parte, para una mujer no es fácil denunciar su situación, ya que en muchos casos teme la posible reacción de su compañero y también las repercusiones que una denuncia pueda tener sobre él o sobre la familia entera. Está atrapada en una situación subjetiva en la que la denuncia no parece ser una solución, sino más bien un peligro mayor. Esto se confirma en el hecho de que muchas mujeres agredidas acudan antes a teléfonos de urgencia y asociaciones de ayuda que a comisarías de policía y que sólo una pequeña proporción de mujeres maltratadas termine poniendo una denuncia. Se estima que mucho menos de la mitad de los casos se denuncian…”. 254 Pero hay que tener en cuenta que el Consejo General del Poder Judicial ha diseñado un nuevo Plan marco de Comunicación que tiene como objetivo prioritario el fomento de la imagen positiva de los jueces y magistrados ante la sociedad y así lo expusieron, muy recientemente, los vocales del Consejo que integran la Comisión de Comunicación al ¿Grupo de Modernización? de los Presidentes de Tribunales Superiores durante una reunión, celebrada a principios de 2009, en Madrid. - 164 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO APÉNDICE Iº. MARCO JURÍDICO - 165 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES MARCO JURÍDICO Iº.- ÁMBITO INTERNACIONAL. 1º.- Carta de las Naciones Unidas (San Francisco, 26 de junio de 1945). Esta organización tiene entre sus propósitos realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario y el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos fundamentales de todas las personas sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión (artículo 1.3). 2º.- Declaración Universal de los Derechos Humanos. Proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948.Declara el respeto a la dignidad e integridad de la persona sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo (artículos 1 y 2.1). 3º.- Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Naciones Unidas. Nueva York, el 19 de diciembre de 1966) en este Pacto los Estados partes se comprometen a garantizar a hombres y mujeres la igualdad en el goce de todos los derechos civiles y políticos (artículo 3). 4º.- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Naciones Unidas. Nueva York, 19 de diciembre de 1966). Los Estados se comprometen a asegurar a los hombres y a las mujeres la igualdad en todos los derechos económicos, sociales y culturales emanados de este Pacto (artículo 3). 5º.- Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Naciones Unidas. Nueva York, 18 de diciembre de 1979). Ratificada por España el 16 de diciembre de 1983. Se instó a los Estados firmantes a establecer medidas legislativas y de otra índole que prohíban la discriminación contra la mujer. En 1992, se creó el Comité para la eliminación de la discriminación contra las mujeres (CEDAW) para la vigilancia de la ejecución de esta Convención. - 166 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 6º.- Declaración Res AG 48/104 de Naciones Unidas sobre la eliminación de la violencia contra la Mujer, proclamada en Viena, el 20 de diciembre de 1993, por la Asamblea General. En esta Declaración se proclama que los derechos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales. 7º.- Conferencias Mundiales de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos: a) Conferencia Mundial sobre los Derechos Humanos, celebrada en Viena, del 14 al 25 de junio de 1993. Se reconoce que los derechos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos. La Conferencia Mundial de Derechos Humanos – 1993– adoptó la Declaración y el Programa de Acción de Viena (a/conf. 157/23), donde se reconocen los derechos humanos de las mujeres como parte de los derechos universales. b) Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994). Adoptó el Programa de Acción que recalca que el avance de la igualdad en materia de género, el tratamiento de la mujer y la eliminación de todas las formas de violencia contra la mujer son las piedras angulares de los programas relacionados con la población y el desarrollo. c) Cumbre Mundial para el Desarrollo Social (Copenhague, 1995). Desarrolló un Programa de Acción donde se condena firmemente la violencia contra la mujer, centrándose en la violencia contra el niño y la niña, la violencia en el hogar y la violación. 8º.- Conferencias Mundiales sobre las Mujeres. Son propuestas de actuación a nivel mundial y se encuentran en el origen de otros instrumentos internacionales: a) Conferencia Mundial sobre las Mujeres, celebrada en México, en 1975. b) Conferencia de Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en Copenhague, en 1980. c) Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en Nairobi, en 1985. d) Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín, del 4 al 15 de septiembre de 1995, donde se destaca la importancia de - 167 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO la igualdad y no discriminación por razón de sexo. Se aprueba la Declaración de Pekín y la Plataforma de Acción para garantizar los derechos de la mujer. e) Conferencias de Nueva York. Revisión de la Plataforma de Acción de Pekín (Asamblea General de Naciones Unidas, de 10 de junio de 2000), de evaluación de los logros y obstáculos en el desarrollo de la Plataforma de Acción. Se llegó al unánime consenso de considerar que la violencia de género es un asunto de interés público, aun cuando ésta tenga lugar en la vida privada. Asimismo, se aludió a la carencia de programas integrales para abordar la violencia contra las mujeres y la falta de datos que dificultan el análisis y el diseño de políticas adecuadas y la necesidad de impulsar investigaciones sobre todas las formas de violencia para conocer sus causas y poder tomar medidas para eliminarla. En el año 2005 se revisaron los compromisos acordados en la Plataforma de Acción de Pekín. 9º.- Resolución 1997/44 de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (1997). 10º.- III Conferencia Ministerial sobre Igualdad entre Mujeres y Hombres (Roma, octubre de 1993). Se aprobó una Declaración política sobre la necesidad de combatir la violencia contra las mujeres y una Resolución sobre violencia y abuso sexual contra las mujeres. 11º.- IV Conferencia Ministerial sobre Mujeres y Hombres del Consejo de Europa, celebrada en Estambul en 1997. Se insta a los Estados miembros a preparar un Plan de Acción para combatir la violencia contra las mujeres. 12º.- Declaración Final de la Segunda Cumbre del Consejo de Europa, firmada en 1997, en Estrasburgo, en la que los Jefes de Estado y de Gobierno afirman su determinación de combatir la violencia y la explotación sexual que sufren las mujeres. 13º.- Recomendación del Comité de Ministros del Consejo de Europa (2002) sobre la protección de las mujeres contra la violencia (adoptada el 30 de abril de 2002). IIº.- ÁMBITO EUROPEO. - 168 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 1º.- Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales (ECHR) del Consejo de Europa. Roma, 4 de noviembre de 1950 (ratificado por España el 24 de noviembre de 1977). El artículo 14 contiene expresamente la fórmula de la igualdad y no discriminación por razón de sexo. 2º.- Tratado de Roma (25 de marzo de 1957), por el que se constituye la Comunidad Económica Europea. El artículo 14 introduce el principio de igualdad y no discriminación por razón de sexo. El artículo 114 (antiguo 119) recoge el principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres como derecho a la igualdad de retribución por un mismo trabajo o un trabajo de igual valor. 3º.- Tratado de la Unión Europea (Maastrich, 9 de febrero de 1992). Contempla en el artículo 6 que el principio de igualdad no obstará para que los Estados miembros puedan adoptar medidas de acción positiva. 4º.- Tratado de Amsterdam (firmado el 2 de octubre de 1997 por los ministros de Asuntos Exteriores de los quince países miembros de la UE).Modifica el artículo 6 (antiguo artículo F) del Tratado de la Unión Europea para consolidar el principio del respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Introduce nuevas disposiciones relativas a la igualdad entre el hombre y la mujer: consagra como objetivo de la Unión el principio de igualdad entre ambos sexos (art. 2 TCEE), incorpora la perspectiva de género en todas las actuaciones comunitarias y, en concreto, establece que "en todas las actividades contempladas en el presente artículo, la Comunidad se fijará el objetivo de eliminar las desigualdades entre el hombre y la mujer y promover su igualdad’ (art. 3 TCEE), atribuye al Consejo la competencia para adoptar acciones adecuadas para combatir la discriminación basada en el sexo (art. 13 TCEE) y profundiza en la regulación de las acciones positivas en relación con el principio de igualdad de retribución (art. 141 TCEE). 5º.- Tratado por el que se instituye una Constitución Europea, acordado por el Consejo Europeo de Bruselas de 18 de junio de 2004. En relación con la igualdad de género, la Parte 1, artículo 1-2, incluye la igualdad entre mujeres y hombres como un valor de la Unión, y el artículo 1-3 establece que la Unión fomentará la igualdad entre mujeres y hombres. - 169 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 6º.- Plan de trabajo para la igualdad entre las mujeres y los hombres 2006 –2010 de la Comisión de las Comunidades Europeas. 7º.- Directivas de la Unión Europea: a) Directiva 75/117/CEE Consejo, de febrero de 1975. Aproximación de las legislaciones de los Estados Miembros en la aplicación del principio de igualdad de retribución entre los trabajadores masculinos y femeninos. b) Directiva 76/207/CEE del Consejo, de 9 de febrero de 1976. Aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres, en relación con el acceso al trabajo, a la formación y a la promoción profesional y a las condiciones de trabajo, modificada por la Directiva 2002/73/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de septiembre de 2002. c) Directiva 79/7/CEE del Consejo, de 19 de diciembre de 1978, sobre la aplicación progresiva del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en materia de Seguridad Social. d) Directiva 86/378/CEE del Consejo, de 24 de julio de 1986, relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en los regímenes profesionales de la Seguridad Social, modificada por la Directiva 96/97/CE del Consejo, de 20 de diciembre de 1996. e) Directiva 86/613/CEE del Consejo, de 11 de diciembre de 1986, sobre la aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres que ejercen una actividad autónoma, incluidas las actividades agrícolas, así como sobre la protección de la maternidad. f) Directiva 92/85/CEE del Consejo, de 19 de octubre de 1992, relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y la salud en el trabajado de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en periodo de lactancia. g) Directiva 97/80/CE del Consejo, de 15 de diciembre de 1997, relativa a la carga de la prueba en los casos de discriminación basada en el sexo, modificada por la Directiva 98/52/CE del Consejo, de 13 de julio de 1998. h) Directiva 97/81/CE del Consejo, de 15 de diciembre de 1997, relativa al Acuerdo Marco sobre el trabajo a tiempo parcial que tiene por objeto hacer compatibles la vida familiar y laboral. i) Directiva 2004/113/CE del Consejo, de 13 de diciembre de 2004, sobre la aplicación del principio de igualdad de trato entre - 170 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO hombres y mujeres al acceso a bienes y servicios y a su suministro. 8º.- Reglamento 806/2004/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo al fomento de la igualdad entre las mujeres y los hombres en la Cooperación al Desarrollo. Tiene por objetivo aplicar el principio de integración de la perspectiva de género en el conjunto de las políticas. 9º.- Otros instrumentos jurídicos a tener en cuenta: a) Recomendación 84/635/CEE, de 13 de diciembre de 1984, relativa a la promoción de acciones positivas a favor de las mujeres. b) Resolución del Parlamento Europeo sobre Agresiones a la Mujer, de 11 de junio de 1986, sobre la protección de la dignidad de las personas y la vulneración de los derechos humanos que supone la violencia contra las mujeres. c) Carta Comunitaria de Derechos Sociales, adoptada en el Consejo Europeo de Estrasburgo, el 9 de diciembre de 1989. Contiene entre otros apartados la igualdad de trato entre hombres y mujeres. d) Recomendación de la Comisión Europea, de 27 de noviembre de 1991, adopta medidas relativas a la protección de la dignidad de la mujer y del hombre en el trabajo y al código de conducta sobre las medidas para combatir el acoso sexual. e) Programa Comunitario de Acción para la Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres (1996-2000). f) Integración de la igualdad de oportunidades de manera transversal en las distintas políticas llevadas a cabo por los Estados de la Unión; es decir, el mainstreaming; insistiendo en la necesidad de promover la participación equilibrada de hombres y mujeres en la toma de decisiones y en todas las esferas de poder. Incide en la problemática de la violencia contra las mujeres. g) Resolución del Parlamento Europeo sobre una Campaña de Tolerancia Cero ante la Violencia contra las Mujeres de 1997, con base en el Informe A4-0250/97 de la Comisión de Derechos Humanos de las Mujeres. h) Iniciativa Daphne en 1997. Programa específico que pretende promover medidas preventivas contra la violencia sobre los menores, los adolescentes y las mujeres. - 171 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO i) Decisión n.° 293/2000/CE del Parlamento y del Consejo de 24 de enero de 2000, por la que se aprueba un programa de acción comunitario (Programa Daphne 2000-2003) sobre medidas preventivas destinadas a combatir la violencia ejercida sobre los niños, los adolescentes y las mujeres. j) Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones. Hacia una estrategia marco comunitaria sobre la igualdad entre hombres y mujeres. Tiene como objetivo contribuir a combatir las desigualdades entre hombres y mujeres en la vida económica, política, civil y social, mediante la integración de la perspectiva de género en todas las políticas comunitarias y la puesta en marcha de acciones específicas a favor de las mujeres. k) Decisión 2001/51/CE del Consejo, de 20 de diciembre de 2000, por la que se establece el V Programa de acción comunitario sobre la estrategia Marco Comunitaria sobre la igualdad entre hombres y mujeres (2001-2005). Es uno de los instrumentos necesarios para la puesta en práctica de la estrategia marco global comunitaria en materia de igualdad entre mujeres y hombres. Se incluye la violencia relacionándola con el pleno disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Entre las previsiones del Programa se contempla la introducción de acciones dirigidas a asegurar la eficacia de las políticas de igualdad, dentro de las cuales se encuentran las medidas de prevención y sanción de la violencia de género. l) Recomendación de abril de 2002 del Comité de Ministros sobre la protección de la mujer contra la violencia y se proponen medidas en el ámbito educativo y formativo, en los medios de comunicación, planificación local, regional y urbana, etc. m) Decisión n.° 803/2004/CE del Parlamento Europeo, por la que se aprueba un Programa de Acción Comunitario (2004-2008) para prevenir y combatir la violencia ejercida sobre la infancia, los jóvenes y las mujeres y proteger a las víctimas y grupos de riesgo. (Programa Daphne II). n) Decisión 848/2004/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, por la que se establece un Programa de acción comunitario para promocionar las organizaciones que trabajan a escala europea en el ámbito de la igualdad entre hombres y mujeres. - 172 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO o) Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico Social Europeo y al Comité de las Regiones. p) Estrategia marco contra la discriminación y por la igualdad de oportunidades para todos. Iniciativa de la Comisión Europea por la que se declara el año 2007 "Año Europeo de la igualdad de oportunidades para todos". IIIº.- ÁMBITO ESTATAL ESPAÑOL. 1º.- Constitución Española 1978. Artículo 1: "España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político"; artículo 14: "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquiera otra circunstancia personal o social"; y artículo 9.2.: "Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitarla participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social". 2º.- Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras. 3º.- Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local. 4º.- Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el Estatuto de los Trabajadores. 5º.- Ley 35/1995 del 11 de septiembre, para la prestación de ayuda y asistencia a las víctimas de delitos violentos y delitos sexuales. 6º.- Real Decreto 1251/2001, por el que se desarrolla parte de la Ley de Conciliación de la Vida Familiar y Laboral. 7º.- Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género y normativa de desarrollo. Esta Ley Orgánica tiene como objetivo proporcionar una respuesta global a la violencia que se ejerce sobre las mujeres. 8º.- Creación del Observatorio de la Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres. Real Decreto 1686/2000, de 6 de octubre. - 173 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO 9º.- Ley 27/2003, de 31 de julio, reguladora de la Orden de protección de las víctimas de la violencia doméstica. 10º.- Ley Orgánica 3/2005, de 8 de julio, de modificación de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial, para perseguir extraterritorialmente la práctica de la mutilación genital femenina. 11º.- Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. 12º.- Real Decreto 255/2006, de 3 de marzo, por el que se modifica el Reglamento General que rigen los términos y condiciones de empleo en el Gobierno Central. 13º.- Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. 14º.- Real Decreto 660/2007, de 25 de mayo, por la que se modifica el Real Decreto 355/2004, de 5 de marzo 15º.- Plan Nacional contra la trata de personas con fines de explotación sexual (2008). 16º.- Plan Estratégico para la Igualdad de Oportunidades (2008-2011). - 174 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO APÉNDICE IIº. CUADROS ESTADÍSTICOS. - 175 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES CUADROS ESTADÍSTICOS. VÍCTIMAS DE VIOLENCIA EJERCIDA POR PAREJA O EX PAREJA, SEGÚN TIPO DE INFRACCIÓN PENAL, EN ESPAÑA 2002-2007 2002 2004 2007 MUJERES HOMBRES MUJERES HOMBRES MUJERES HOMBRES DELITOS 11.047 984 40.518 2.527 55.618 4.241 Personas 7.457 639 31.901 2749 45.075 3.408 148 44 138 36 05 22 Asesinato 13 6 17 3 17 1 Inducción/cooperación suicidio 1 - 2 2.0 0 - Lesiones 1.260 195 3.365 415 3.590 375 7 2 6 0 Homicidio doloso Mutilación genital Malos tratos en el ámbito familiar 6.035 394 28.372 2.292 41.357 3.010 Libertad 2.936 308 8.007 722 9.970 800 Secuestro 15 11 14 3 7 1 Amenazas 2400 241 2.131 219 1.985 250 Coacciones 185 40 152 53 220 65 Trato degradante 21 1 78 11 141 18 Malos tratos habituales en el ámbito familiar - - 5.390 389 7.432 438 Allanamiento de Morada 113 15 75 12 60 22 - 176 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Libertad e indemnidad sexual 629 25 560 32 526 9 Agresión sexual 209 11 193 18 130 3 Agresión sexual con penetración 317 11 271 9 299 4 Abuso sexual 38 2 39 3 34 1 Abuso sexual con penetración 15 0 26 0 23 0 Corrupción de menores/incap. 2 - 2 - 3 1 Coacción/lucro sobre la prostitución 48 1 27 2,0 37 0 Relaciones familiares - - 0 - 2 2 Sustracción de menores - - 0 - 2 2 Resto 25 11 50 24 45 22 Calumnias 11 6 27 19 10 17 Injurias 14 5 23 5 35 5 - 177 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO FALTAS 32.266 7.232 17.009 5.991 7.729 6.661 Personas 23.298 4.921 9.117 3.316 3.833 3.779 Lesiones 6.446 1.809 1.853 980 801 1.060 Malos tratos ámbito familiar 15.199 1.975 5.788 1.192 0 0 Malos tratos obra sin lesión 1.259 309 1.115 302 15 10 Incumplimiento obligaciones familiares 0 0 0 - 1.760 1.742 Vejaciones leves 0 0 0 0 1.046 435 Apoderamiento de un menor 394 761 361 842 211 532 Libertad 8.354 2.064 7044 2.294 3.186 2.479 Amenazas 7.329 1.565 8.121 1.812 2.677 2.024 Coacciones 1.024 499 920 481 504 454 Allanamiento de morada 1 2 3 1 5 1 - 178 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO DENUNCIAS SEGÚN COMUNIDADES AUTÓNOMAS MUJERES. DATOS ABSOLUTOS (DELITOS + FALTAS) 2002 2003 2004 2005 2006 2007 8.848 10.503 12.421 13.691 14.248 14.977 Aragón 988 1.041 1.265 1.412 1.469 1.642 Asturias 1.000 1.248 1.354 1.501 1.586 1.486 Baleares 1.351 1.706 2.136 2.278 2.524 2.612 Canarias 3.981 4.630 5.377 5.586 5.599 5.259 Cantabria 496 608 651 668 614 633 Castilla-La 1.507 1.837 2.158 2.257 2.587 2.889 2.045 2.167 2.367 2.463 2.544 2.787 Cataluña 5.113 5.187 5.611 4.699 3.874 2.615 Comunidad 5.235 6.415 8.053 8.290 9.027 9.360 809 965 1.100 1.155 1.153 1.203 Galicia 1.985 2.275 2.464 2.737 2.912 3.220 Madrid 6.776 7.914 8.869 9.260 9.942 10.676 Andalucía Mancha Castilla León y Valenciana Extremadura - 179 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO Murcia 2.076 2.460 2.516 2.621 2.793 2.831 Navarra 338 322 392 347 327 363 País Vasco 22 21 14 15 116 14 La Rioja 257 314 309 334 388 394 Ceuta 212 234 240 222 222 184 Melilla 274 243 230 222 245 202 TOTAL 43.313 TOTAL 50.090 TOTAL 57.527 TOTAL 59.758 TOTAL 62.170 TOTAL 63.347 Estos datos han sido obtenidos de la publicación Mujeres en Cifras perteneciente al Ministerio de Igualdad. - 180 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO VÍCTIMAS MORTALES POR VIOLENCIA DE GÉNERO EN ESPAÑA Nº de casos % del total Total VÍCTIMAS 2 100,0% Habían denunciado 1 34,4% DENUNCIA Retiraron denuncia 00,0% Solicitaron medida de protección 1 34,4% Obtuvieron medida de protección 0 31,3% Renunciaron a las medidas de protección 3 9,4% Medidas de protección caducadas 1 3,1% Otras causas de no vigencia de medidas de protección 0 0,0% Tenían medida de protección en vigor 6 18,8% Con consentimiento de la víctima 3 9,4% Sin consentimiento de la víctima 3 9,4% MEDIDAS DE PROTECCIÓN QUEBRANTAMIENTO DE MEDIDAS No consta - 181 - 3,1% ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CARACTERÍSTICAS DE LAS VÍCTIMAS. Características de las víctimas NACIONALIDAD DE LA VÍCTIMA Nº. casos % del total Total VÍCTIMAS 2 100,0% Española 4 75,0% Extranjera 8 25,0% No consta 0 0,0% <16 años 0 0,0% 16-17 años 0 0,0% 18-20 años 3 9,4% 21-30 años EDAD DE LA VÍCTIMA CONVIVENCIA 15,6% 31-40 años 1 34,4% 41-50 años 5 15,6% 51-64 años 5 15,6% >64 años 3 9,4% No consta 0 0,0% Sí 6 50,0% No 5 46,9% No consta 1 3,1% Ex pareja o en fase de ruptura 1 53,1% 7 RELACIÓN Pareja - 182 - 5 46,9% ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ÁMBITO GEOGRÁFICO DE LAS VÍCTIMAS. Ámbito geográfico Nº de casos % del total 32 100,0% Andalucía 7 21,9% Aragón 0 0,0% Asturias 0 0,0% Balears, Illes/ Islas Baleares 0 0,0% Canarias 4 12,5% Cantabria 0 0,0% 1 3,1% Castilla y León 0 0,0% Catalunya 5 15,6% Com. Valenciana 5 15,6% Extremadura 1 3,1% Galicia 1 3,1% Madrid 4 12,5% Murcia 1 3,1% Navarra 0 0,0% País Vasco 2 6,3% La Rioja 0 0,0% Ceuta 1 3,1% Melilla 0 0,0% TOTAL VÍCTIMAS Castilla – La Mancha - 183 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CUADRO ESTADÍSTICO DE VÍCTIMAS MORTALES. A 29 de Junio 80 Todo el año 76 72 71 68 70 57 60 50 71 46 45 41 38 40 36 33 32 32 30 20 10 0 2003 2004 2005 2006 - 184 - 2007 2008 2009 ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO CARACTERÍSTICAS DE LOS AGRESORES. Características de los agresores Nº. casos Total AGRESORES NACIONALIDAD DEL AGRESOR EDAD DEL AGRESOR SUICIDIO AGRESOR % del total 32 100,0% Española 20 62,5% Extranjera 12 37,5% No consta 0 0,0% <16 años 0 0,0% 16-17 años 0 0,0% 18-20 años 0 0,0% 21-30 años 7 21,9% 31-40 años 8 25,0% 41-50 años 7 21,9% 51-64 años 5 15,6% >64 años 5 15,6% No consta 0 0,0% No 20 62,5% Tentativa 7 21,9% Suicidio consumado 5 15,6% Fecha de actualización: 29/07/2009 Datos obtenidos del Ministerio de Igualdad perteneciente al Gobierno de España. Estas cifras son sólo la punta del iceberg. La violencia contra las mujeres está poco documentada porque muchas mujeres tienen miedo a denunciar y desconfían de la protección que las autoridades puedan ofrecerles, pero nosotros vamos a recordar estos datos que cualquiera que visite una página web sobre violencia contra las - 185 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO mujeres encontrará, los aquí expuestos son datos de Amnesty International; a) Una de cada tres mujeres en el planeta ha sufrido abusos en algún momento de su vida a manos de agentes del Estado, miembros de su propia familia o conocidos. b) La violencia en la familia es la primera causa de muerte y de minusvalía para muchas mujeres, por encima del cáncer y los accidentes de tráfico. c) Se calcula que hay 60 millones de niñas menos en el mundo a causa de los abortos selectivos y los infanticidios. d) En Estados Unidos el propio gobierno reconoce que la violencia en el ámbito familiar es la mayor amenaza para todas las mujeres, más que las violaciones, los atracos y los accidentes de tráfico juntos. e) En Rusia, 14.000 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o parientes en 1999, pero el país no dispone aún de una ley sobre violencia en el ámbito familiar. f) El 70 por ciento de las mujeres asesinadas en el mundo lo son a manos de sus parejas o ex parejas. g) La violencia en el ámbito familiar es la principal causa de muerte y discapacidad entre las mujeres de 16 a 44 años de edad. h) El otro genocidio de Ruanda: 500.000 mujeres violadas. De ellas, muchas contrajeron el SIDA y no tienen acceso a medicamentos. - 186 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO APÉNDICE IIIº. BIBLIOGRAFÍA. - 187 - ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES BIBLIOGRAFÍA Althusser, Louis. “Ideology and ideological state apparatuses”. Lenin and philosophy, Monthly Review Press, Nueva York, 1971. Amorós, Celia. “10 palabras clave sobre Mujer” Ed. Verbo Divino, Estella, 1998. “Hacia una crítica de la razón patriarcal.”, Barcelona, Anthropos. “La gran diferencia y sus pequeñas consecuencias… para las luchas de las mujeres”. Cátedra, Madrid, 2005. Azpeitia, Blanca. “Violencia contra la mujer” Secretaria Técnica del Ministerio del Interior, Subdirección General de Estudios DL 1.991. Anderson, Bonnie. S. y Zinser, Judith. 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