algunas cuestiones relativas a la violencia contra las mujeres

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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ALGUNAS CUESTIONES
RELATIVAS A LA VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ
Magistrado Jubilado
SARA MARTÍNEZ GARRIDO
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN.
CAPÍTULO Iº.
HISTORIA Y PRESENTE DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Iº.- Iº.- UN POCO DE HISTORIA.
Iº.- IIº.- UN POCO DE PRESENTE.
CAPÍTULO IIº.
ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS.
IIº.- Iº.- EL LENGUAJE COMO HERRAMIENTA DE DISCRIMINACIÓN.
IIº.- IIº.- HACIA UNA DEFINICIÓN ÚNICA.
CAPÍTULO IIIº.
LA TESIS TRADICIONAL DE LA “VIOLENCIA DE GÉNERO” Y SUS
ALTERNATIVAS.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
IIIº.- Iº.- EL CONCEPTO ESPAÑOL DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS
MUJERES.
IIIº.- Iº.- Iº.- DE LA INNOVACIÓN AL FRACASO.
IIIº.- Iº.- IIº.- LAS ACTITUDES ANTE EL “FRACASO LEGAL”.
IIIº.- IIº.- LA LEGALIDAD Y LA REALIDAD DE LA VIOLENCIA CONTRA
LAS MUJERES A NIVEL MUNDIAL.
IIIº.- IIº.- Iº.- EL “MOVIMIENTO FEMINISTA” Y LA VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES.
IIIº.- IIº.- IIº.- LOS DIFERENTES SISTEMAS LEGALES.
IIIº.- IIIº.- LA ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS
MUJERES; MITOS Y REALIDAD.
IIIº.- IIIº.- Iº.- LOS FACTORES SOCIALES QUE IMPLICAN LA
MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS.
IIIº.- IIIº.- IIº.- LAS POLÍTICAS CRIMINALES QUE IMPLICAN LA
MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS.
IIIº.- IIIº.- IIIº.- COLECTIVOS SOCIALES QUE INCIDEN EN LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
CAPÍTULO IVº.
LA VIOLENCIA DOMÉSTICA Y LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES,
CONCEPTOS, EFECTOS Y ESTRUCTURA.
IVº.- Iº.- LA VIOLENCIA DOMÉSTICA. GENERALIDADES.
IVº.- IIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. GENERALIDADES.
IVº.- IIº.- Iº.- LOS EFECTOS PROPIOS DE LA VIOLENCIA CONTRA
LAS MUJERES. CRITERIOS GENERALES.
IVº.- IIº.- IIº.- LOS TIPOS Y LOS EFECTOS PROPIOS DE LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. UN ANÁLISIS
PARTICULAR.
IVº.- IIº.- IIIº.- OTROS ASPECTOS DE LOS EFECTOS DE LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
IVº.- IIIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y DETERMINADOS
FACTORES SOCIALES.
IVº.- IIIº.- Iº.- LA RESPUESTA SOCIAL ANTE LA VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES.
IVº.- IIIº.- IIº.- LA “INVISIBILIDAD” EN LA VIOLENCIA CONTRA
LAS MUJERES; LA “VISIBILIZACIÓN”.
IVº.- IIIº.- IIº.- Iº.- EL CONCEPTO DE LA “VISUALIZACIÓN”
O LA “VISIBILIZACIÓN”.
IVº.- IIIº.- IIº.- IIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; SUS EFECTOS A NIVEL DEL
CEREBRO.
IVº.- IIIº.- IIº.- IIIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; EL APRENDIZAJE.
IVº.- IIIº.- IIº.- IVº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; SU REPERCUSIÓN SOCIAL.
IVº.- IIIº.- IIº.- Vº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; EL INCONSCIENTE COLECTIVO.
IVº.- IVº.- EL PROCESO DE LA “NATURALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA”
Y SU RESPUESTA: LA FIGURA DEL “ENCUBRIDOR” EN EL ÁMBITO DE
LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
IVº.- Vº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y CIERTOS FACTORES
NEUROLÓGICOS.
CAPÍTULO Vº.
UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA DEL DELITO DE VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES.
Vº.- Iº.- EL CONCEPTO DE LA PERSONALIDAD. GENERALIDADES.
Vº.- Iº.- Iº.- EL CONCEPTO JURÍDICO DE LA PERSONALIDAD.
Vº.- Iº.- IIº.- LOS DIFERENTES CONCEPTOS PSICOLÓGICOS DE LA
PERSONALIDAD.
Vº.- Iº.- IIIº.- LA PERSONALIDAD COMO “BIEN JURÍDICO
PROTEGIDO” EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
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Vº.- IIº.- EL CONCEPTO DE DIGNIDAD COMO NÚCLEO DE LA
PERSONALIDAD.
Vº.- IIIº.- UNA CONFIGURACIÓN DIFERENCIADA DE LA “VIOLENCIA
CONTRA LA MUJER”.
Vº.- IIIº.- Iº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” Y EL
“MACHISMO”.
Vº.- IVº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” COMO UNA CONDUCTA
ESPECÍFICAMENTE ESTRUCTURADA.
Vº.- IVº.- Iº.- LA “CUARTA FASE”.
Vº.- IVº.- IIº.- EL “SÍNDROME DE LA MUJER MALTRATADA”.
Vº.- Vº.- LA HABITUALIDAD EN LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”.
Vº.- VIº.- DIVERSAS CUESTIONES EN RELACIÓN A LA "VIOLENCIA
CONTRA LA MUJER".
Vº.- VIº.- Iº.- ALGUNOS DATOS RELATIVOS A LA VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES.
Vº.- VIº.- Iº.- Iº.- ESTADÍSTICAS MUNDIALES.
Vº.- VIº.- Iº.- IIº.- ESTADÍSTICAS ESPAÑOLAS.
Vº.- VIº.- IIº.- LOS FACTORES DE RIESGO EN EL ÁMBITO DE LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Vº.- VIº.- IIIº.- EL PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN DE LA
PERSONALIDAD Y DE LA DIGNIDAD EN LA MUJER VÍCTIMA DE LA
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
Vº.- VIº.- IVº.- LA VALORACIÓN ECONÓMICA DE LA VIOLENCIA
CONTRA LA MUJER.
CAPÍTULO VIº.
UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA DE LA "VIOLENCIA CONTRA LA
MUJER" EN EL ÁMBITO LEGAL.
VIº.- Iº.- EL TIPO PENAL PROPIO DE NUESTRA CONCEPCIÓN DEL
DELITO DE "VIOLENCIA CONTRA LA MUJER".
VIº.- Iº.- Iº.- LA CONVALIDACIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA
CONTRA LA MUJER DENTRO DEL CÓDIGO PENAL.
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VIº.- Iº.- IIº.- UNA ESTRUCTURA ALTERNATIVA DEL DELITO DE
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
VIº.- Iº.- IIIº.- EL RESULTADO PUNIBLE EN NUESTRA
CONCEPCIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
VIº.- IIº.- OTROS ASPECTOS LEGALES EN NUESTRA CONCEPCIÓN DEL
DELITO DE "VIOLENCIA CONTRA LA MUJER".
CONCLUSIONES.
APÉNDICE Iº.
MARCO LEGAL
APÉNDICE IIº.
CUADROS ESTADÍSTICOS.
APÉNDICE IIIº.
BIBLIOGRAFÍA
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
Iº.- INTRODUCCIÓN.
Muy escuetamente y, más que nada, para situar el tema de la
violencia contra la mujer, vamos a efectuar alguna referencia, no ya al
origen del hecho –pues sería imposible saber si el homo sapiens dejó
los comportamientos de los de los actuales gorilas o bononos y su
estructura basada en un “macho dominante”-- a la poco, o nada,
evolución del fenómeno al dedicamos este texto1. Para algunos, el
origen del machismo, o supuesta supremacía masculina, no tiene su
origen en la naturaleza del hombre (su mayor fuerza física) sino en la
necesidad de mantener la institucionalidad bélica mediante el culto a
la fuerza y a la violencia y por cuestiones territoriales o poblacionales.
En los orígenes del hombre, se calcula que tres cuartas de las tribus
tenían linajes patrilineales, y sólo una décima parte se configuraba en
estructuras matriarcales. Desde tiempos inmemoriales, la poligamia es
cien veces más común que la poliandria y, también, se sabe que en las
aldeas patriarcales tanto caciques como líderes religiosos son casi
siempre hombres. Según estas teorías, las asimetrías expuestas se
explican por la guerra y el monopolio masculino sobre las armas y,
estas guerras exigían una organización en torno a padres, hermanos y
sus hijos, que ostentaban fuerza física y armas2. Sin embargo, esta
teoría que relaciona guerra y machismo, no responde a muchas
1
Según una investigación de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), el origen
de las carcajadas se halla en los juegos y bromas que ya disfrutaban nuestros antepasados, hace
entre 10 y 16 millones de años. En concreto, la doctora Marina Davila Ross, científica del
Departamento de Psicología de esta universidad, ha reconstruido el origen evolutivo de este
comportamiento humano, y ha llegado a la conclusión de que la risa tiene raíces pre-humanas.
Afirma que “…esto es importante para la investigación de las emociones en humanos y
animales…” Pero, además, el estudio también encontró otra desconocida similitud y consiste en
que gorilas y bonobos pueden reírse mientras espiran el aire de forma más lentamente que en su
ciclo respiratorio normal; con ello se demuestra que tienen algún tipo de control en su respiración
y es que eso demuestra que esta habilidad no es exclusiva de los humanos y el elemento esencial
en la evolución del habla. El estudio se ha publicado en la revista 'Current Biology'.
2
Esto podría explicar, que la mujer, desde siempre, sea mucho mas comunicativa que
el varón, ya que su actividad se produce en un ámbito, el familiar, en donde se hace necesaria la
comunicación verbal, mientras que en la guerra, en la caza y las actividades propias del hombre
primitivo, se ejecutan acciones que no implican ninguna necesidad de emisión de comentario,
debates o palabras.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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preguntas cuando se advierte que, en diversas culturas matriarcales, se
puede constatar, también, una sobrada belicosidad y crueldad3.
En cierto modo la supremacía de la especie humana bien se
puede diferenciar en los diferentes roles sexuales que presiden la
conducta de la mujer y la del varón. A nosotros nos parece bastante
aceptable, aunque de muy difícil contrastación, el conjunto de teorías
que explican la evolución humana en la conjunción de las dos
siguientes conductas sexuales, apreciables, en alguna medida, en la
actualidad:
a) Resulta que la mujer busca para el contacto
sexual siempre a un hombre que por sus características o
apariencias, indique cierto grado de evolución, de
perfeccionamiento de la especie, es decir, al hombre sano,
sin vicios, inteligente, culto, agradable… y, precisamente,
con este hombre se muestra sexualmente más receptiva,
b) En cambio, el varón busca tener relaciones
sexuales mucho mas promiscuas y valorando la
receptividad, la facilidad o la simple belleza física o,
incluso, la estructura corporal atrayente y que varía según
culturas o épocas.
Pues bien, de la conjunción de ambas actitudes ante la relación
sexual, podemos deducir que la mujer viene encargada a contribuir al
progreso, a la evolución de la especie humana, procurando que su
descendencia sea siempre mejor adaptada, más evolucionada que la
generación anterior y el hombre está encargado, simplemente, del
3
La leyenda de las mujeres guerreras o Amazonas tiene su remoto origen en la
batalla de Termodonte, cuando los Griegos salieron victoriosos de la batalla contra esas mujeres.
Más tarde, las que fueron hechas prisioneras fueron llevadas en los navíos por los griegos
vencedores. Sin embargo, en alta mar, ellas se sublevaron y diezmaron a los hombres. En la
Eneida de Virgilio (años 70 a 19 antes de Cristo) se habla de la Guerra de Troya y de las
Amazonas. Además, la investigadora Jeaninne Davis-Kimball encontró, en lo que hoy es Rusia,
varias sepulturas de mujeres que guardaban armas y presentaban heridas causadas por el uso de las
mismas. Dicho descubrimiento se publicó, en 1997, en la revista New Scientist. En los siglos XV y
XVI, el fraile Fray João dos Santos habla de una región de Mozambique “…de mujeres tan
varoniles y robustas, que suelen andar con las armas en las manos, tanto en la caza de las fieras y
animales silvestres, como en las guerras, que se le presentan, donde muestran esfuerzo y ánimo
más propios de hombres belicosos que de mujeres débiles...». En el siglo XVIII, Monsieur de la
Condomine constata que en las riberas del río Amazonas, existen “mujeres sin marido o mujeres
excelentes” de carácter belicoso. Ya en el siglo XX, el antropólogo Melville Herkovitz, afirma que
en África existieron Amazonas (en lo que hoy es Benín) y que eran mujeres atléticas,
obligatoriamente vírgenes y hábiles en el uso de las lanzas.
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mantenimiento de la especie humana, repartiendo su esperma, por
doquier. Eso hace que:
1º.- Se produzca una constante evolución del género humano
y, al tiempo,
2º.- Se asegure la perpetuidad de la especie.
Este doble papel estuvo, tal vez, producido casualmente
cuando primates de diferentes tribus o especie, se entrelazaron. En
efecto de la conjunción de ambos factores se explica, cómodamente,
nuestra evolución progresiva hasta la cúspide del reino animal y
nuestra continuidad o permanencia como especie animal. Si solamente
rigiera la pauta masculina, probablemente, viviríamos trepando por lo
árboles en medio de la selva. Y si solamente rigiera la pauta femenina
hubiéramos desaparecido de la faz de la tierra, dado que muy pocas
féminas tendrían una descendencia genéticamente superior y
numéricamente importante, en el corto período de su fertilidad.
Además esto explica que la gestación humana sea, tan sólo de 9
meses, ya que si las mujeres parieran hijos que hablasen, vieran y
caminaran, por ejemplo, esa gestación tendría que ser, como mínimo,
de 23 meses y también puede servir para explicar, fácilmente, porque
los humanos no tenemos “períodos de celo”; hay que aprovechar al
máximo las posibilidades de la “reproducción evolutiva” de la especie
humana. Con esto, podríamos introducir, una teoría que explicase, el
factor de las “conductas celosas o las celotipias” y su repercusión
diferenciada en cada sexo así como la promiscuidad, infidelidad hoy
en día, masculina.
Pero, para nosotros, la deducción más interesante es otra; en
este esquema, la violencia contra las mujeres resulta un factor
antinatural y que, sin duda, llevaría a la especie humana a su
extinción, dado que solamente entendiendo la complementariedad de
los sexos, y por ello su necesaria igualdad, cabe entender la
hegemonía, en el reino animal del género humano. Para lo que a
nosotros, aquí y ahora, interesa es que, si aceptamos este esquema,
cuya lógica es contundente, la violencia contra las mujeres no es
jamás, nunca, un fenómeno natural, es una desdichada lacra, una
enfermedad, que padece la especie humana y que deviene en un lastre
para su evolución, en definitiva4. En una palabra; la violencia contra
El Capítulo Vº.- VIº.- IVº.- evalúa, muy someramente, lo dicho, cuando habla de “La
Valoración Económica de la Violencia contra La Mujer.”
4
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las mujeres ni es de origen natural, ni sirve para mantener ninguna
estructura social, todo lo contrario, es una enfermedad, como lo fuera
el cólera, la Inquisición en España o la práctica de la esclavitud, o,
bien, es una conjunción de conductas, como lo fuera el holocausto
nazi o es la innecesaria violencia en la ocupación de América por lo
europeos. Y de esos ejemplos bien hemos sabido que nada bueno
producían y, ahora, los detestamos. Tal vez sea momento de que otra
enfermedad de la especie humana, la dominación sexual, sea
desterrada sin ninguna necesidad de triunfalismos ni luchas, tal y
como en los casos citados ocurrió, y, entonces, al maltratador de hoy
en día y a sus descendientes, se le otorgue el mismo estatus que hoy
tiene un Padre Dominico en España o el alemán de la época nazi y sus
descendientes en todo el mundo.
Repetimos; estamos ante una enfermedad social y mental de
los humanos, nunca, nunca, ante un resultado cultural ni, mucho
menos, ante algo que nos beneficie, como género humano, en nada y
para nada. Todos seremos más libres, mas ciudadanos, más felices,
cuando se acabe con la violencia contra las mujeres, sin ningún
posible atisbo de duda alguna. Repasemos la historia de los errores,
consustanciales al género humano, que hemos padecido y superado.
¿Nos favoreció en algo, en la Edad Media, la Inquisición en Europa,
la esclavitud en los siglos XVI y XVII, el genocidio de las tribus del
norte y del sur de América hace 400 años, el nazismo hace 70 años?
La Inquisición tiene sus orígenes en los siglos XI y XII, tiempo en que
varios grupos de disidentes comenzaron a surgir en la Europa católica.
Pero en realidad, la Inquisición fue instituida por el papa Lucio III en
Italia, en 1184. La Santísima Inquisición Española fue creada en
1478 por una bula papal con la finalidad de combatir las prácticas
judaizantes y la herejía5, posteriormente perseguiría la brujería,
confiada a los padres dominicos. A diferencia de la Inquisición
medieval, dependía directamente de la corona española, Reyes
Católicos, con tintes religiosos pero más que eso políticos, su función
era mantener el orden civil y religioso del momento, mantener el
control, paso por varias etapas de más a menos “asesinatos” estuvo
vigente hasta 1.834, regencia de María Cristina. El maestro valencia
Cayetano Ripoll, fue el último condenado a muerte por el tribunal y
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Herejía: Consiste en hacer un razonamiento lógico y bien estructurado que atente con
la fe católica o con un dogma estipulado. Sin comentarios al respecto…
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ejecutado, el 31 de julio de 1826, sin que, según Modesto Lafuente6
(1806-1866), se hubiera escuchado su testimonio ni hubiera recibido
asistencia de abogado. Hecho este criticado y con gran rechazo en
toda Europa. Lo cual llevo a Fernando VII a marcar distancia con el
suceso y a inducir el final de la institución. Observamos aquí como un
hecho que antes había sido “normal” que no bueno, al ser visibilizado
y rechazado desaparece.
Si alguien opina que, en base a la esclavitud, existen las
pirámides en Egipto, ojalá retrocediéramos y liberásemos a los
esclavos que las construyeron, al tiempo que enterrábamos, a tan sólo
tres metros bajo tierra, a todos los faraones. Y, así, con Grecia, China,
Roma, América… Pero, jamás, jamás, sin que, por ello,
evidentemente, tuviéramos, ahora, que escupir sobre las tumbas de los
faraones o despreciar la sabiduría de Aristóteles o de Séneca, ni el
actual impulso económico de la República China o de los Estados
Unidos de América.
Una última nota, dadas las connotaciones referidas al delito
que tratamos, podríamos toparnos con la tesis de que pueden existir
entornos sociales sin criminalidad; pero esto sólo se puede mantener
en base a un concepto demasiado estrecho de las conductas delictivas.
Al final de este texto propugnamos un tipo penal concreto relativo a la
violencia contra las mujeres y lo hacemos porque somos muy
conscientes de que la criminalidad de una conducta tan sólo se puede
determinar en relación a un sistema de normas; es decir a un Código
Penal. Las normas penales son las que establecen que una conducta
sea aquí y hoy delictiva, la conducta criminal, así concebida, sería un
producto moderno, nacido con la Codificación de las Leyes y
desconocido en las sociedades primitivas ya que éstas no acostumbran
a disponer de normas jurídicas sistematizadas y escritas. Este
planteamiento es correcto para culturas no desarrolladas, pero, para
nada podrán esgrimirse como argumentación de cierta impunidad en
6
Modesto Lafuente y Zamalloa periodista, historiador y escritor de pluma irónica,
famoso por escribir: Historia general de España. A la cual pertenecen las siguientes líneas “….ni
se lo oyo palabra , ni por escrito, ni se lo dio defensor, ni se le comunicó el estado de la causa
hasta el moemnto terrible que se le comunicó la sentencia……Dícese que al dar cuenta al
gobierno de esta ejecución pregunto el ministro que que tribunal era la Junta de Fé de
Valencia,no estando autorizado por orden alguna del Rey.¡Ignorancia bien extraña si ignorancia
era!En Francia llenaron de maldiciones a los que restablecian en España los autos
inquisitoriales:la imprenta inglesa los denunció al mundo con indignación,y se escandalizó la
Europa entera…..” Tomo XIV ParteIII. LibroXI, Pág.433. Se puede consultar en google books.
http://books.google.com.ar/books?id=EbdJAAAAMAAJ&pg=RA2PA432&dq=Cayetano+ripoll#v
=onepage&q=Cayetano%20ripoll&f=false
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una sociedad como la nuestra, so pena de tener que reconocer que
nuestra cultura no está nada evolucionada. Ello es falso.
Por el contrario, es cierto que la violencia contra las mujeres es
una patología social vinculada a rasgos ancestrales y culturalmente
nada evolucionados. Y precisamente, aquí hallamos nuestro mejor
argumento para erradicar el maltrato a la mujer; de no hacerlo
reconoceremos, implícitamente nuestro flagrantemente bajo nivel de
evolución cultural.
Julio de 2009.
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ
SARA MARTÍNEZ GARRIDO.
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CAPÍTULO Iº.
HISTORIA Y PRESENTE DE LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Iº.- UN POCO DE HISTORIA.
Sin ningún género de dudas, la violencia contra la mujer no es
algo que sucede ni desde hace poco tiempo, ni es propio de
determinadas culturas; es un fenómeno tan inmemorial como
universal. La arqueóloga María Jesús de Pedro, analizó tres cráneos de
mujeres, datados en la Edad del Cobre (hacia el año 3000 antes de
Cristo) y hallados en un yacimiento cercano a Valladolid que
demuestran, a juicio de la Sra. De Pedro, que esas mujeres fueron
víctimas de agresiones masculinas que “…les causaron la muerte…”
ya que se observaban unas fisuras7 procedentes de heridas sin cerrar,
que difícilmente otro animal que no fuera un humano les hubiera
podido causar ya que, no podemos olvidar que, por aquella época, el
uso y dominio de las armas estaba reservado a los machos del género
humano. El hombre y la mujer de esa época, anterior a la invención de
la escritura, formaban una sociedad de cazadores, recolectores y
pescadores, en la que los papeles ya estaban claramente distribuidos;
a) las mujeres se ocupaban de la reproducción, criaban a los
hijos y cuidaban de los enfermos y, por su parte,
b) los varones efectuaban labores relacionadas con la caza, la
pesca y la recolección.
Algunos planteamientos, de escasa o nula acreditación,
pretenden convencer que la violencia contra las mujeres tiene su
origen en esta distribución de las labores y que, mientras la mujer
domina con acreditada superioridad, el terreno o el ámbito de la
comunicación verbal, el varón se mueve, preferentemente, en el
ámbito de las acciones. Bajo esa premisa cierta, se quiere deducir, sin
fundamentación convincente, que el maltrato es una “forma de
expresión” o una “forma de comunicación”, entre los sexos. Esta
justificación resulta, simplemente, aberrante. Sin embargo no
podemos dejar de destacar algo y es que, de forma repetida y similar,
7
Al ser fisuras y en tres mujeres al mismo tiempo, lo más lógico es pensar que fueran
golpeadas con un hacha de sílex o con otro objeto inciso-contundente similar.
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en los prolegómenos y en el acto mismo de la agresión física, el varón
siempre anula todo tipo de diálogo8, de expresión o verbalización a la
víctima. Es decir que, con anterioridad al propio acto violento el varón
precisa un primer dominio de ciertas cualidades, en este caso de la
posibilidad de expresión de su víctima. El maltratador solamente
“ejecuta acciones” sin emitir razonamiento alguno y limitando su
expresión verbal a frases muy cortas, estereotipadas, vejatorias
insultantes o amenazantes9. Dejemos aparte, por ahora, esto y sigamos
narrando la historia de la violencia contra las mujeres.
Con absoluta naturalidad, en la literatura griega10 aparece
narrado el maltrato a la esposa, como norma de comportamiento tan
habitual como impune. Por ejemplo, podemos leer, en el Canto I de la
Ilíada, que Zeus acostumbraba a apalear a su esposa Hera. Hecho
contado por Hefesto, el hijo de ambos, el cual se declara incapaz de
defenderla, ya que, en una ocasión en que lo hizo, fue arrojado del
Olimpo: su padre, el maltratador Zeus, lo agarró por los pies y lo
estrelló contra la tierra, quedando cojo para siempre. Más tarde, en la
cultura romana, las ciudades eran lugares en donde los ciudadanos
tenían el derecho de participar en las actividades políticas en pie de
igualdad. Este estatus de ciudadano lo tenían aquellos que poseían un
patrimonio doméstico, es decir, el derecho de disponer sobre esclavos,
mujeres y bienes materiales. Significa esto que tan sólo los que eran
ciudadanos disfrutaban de las libertades políticas y de la igualdad ante
la ley, gestionaban la administración y la justicia y eran sujetos activos
del Derecho, con la posibilidad de intervenir en deliberaciones y
tribunales, estando, tan sólo, sometidos a las normas de las leyes
constitutivas o del derecho público. Todo muy ordenado, pero resulta
que la mujer estaba, toda su vida, bajo la “potestad” del varón,
primero su padre y más tarde su esposo. O, dicho en otros términos, la
mujer nunca era ciudadana. Las mujeres eran excluidas de cualquier
8
Curiosamente, cuando se produce un acto violento agresivo entre dos varones va
precedido de una justificación vengativa o la verbalización de su inminente conducta, en forma de
“reto”.
9
Consideramos que existe una evidente explicación para este tipo de actuación, que
veremos en el Capítulo Vº.- Vº.-.
10
Resulta terriblemente aberrante la mitología griega que, literalmente, está
sembrada de episodios en que los dioses son violentos y agresivos hacia las mujeres, a las que, con
habitualidad, raptan y violan y son pocas son las ninfas o las mortales que pueden escapar a la
persecución de Zeus y a las demandas sexuales de los demás dioses. Como excepción, se narra el
caso de Dafne, una ninfa que, queriendo escapar del dios Apolo, es trasformada en laurel y gracias
a ello evita ser violada. Si esa es la conducta de los Dioses, que se podía esperar de los humanos…
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actividad pública, que se constituían en ámbitos, exclusivamente,
masculinos.
Con la caída del Imperio Romano y la llegada de los “Pueblos
Bárbaros” se consolidaron los aspectos de discriminación sexista de la
sociedad romana y, más tarde, con la extensión de las religiones
monoteístas, como son la judía y la cristiana, la sociedad europea se
hace, aún, más patriarcal. Entonces ya existe un solo Dios, masculino
y todopoderoso, al tiempo que las mujeres desaparecen de los templos
y de los ritos y sacrificios religiosos, espacio en el que, antes, habían
gozado de cierto protagonismo. En la Baja Edad Media el estatus de
propiedad privada de las mujeres respecto de sus maridos, continuó
inalterado. Más adelante la cosa empeora y no sólo la mujer, sino que
también los símbolos asociados a lo femenino, paulatinamente, se
fueron asociando a la maldad, a la degeneración y al pecado. Eva, a
diferencia de Inanna, Astarté, Afrodita11 o Venus, representa la
encarnación del pecado. Y es que, para los cristianos, la mujer es la
única causante de la expulsión del “Paraíso Terrenal” del resto de los
mortales y, por su culpa, todos los humanos estamos condenados a
vivir en la tierra, expulsados de aquel paraíso. Siguiendo la historia,
cualquier archivo de las ciudades de Italia, Francia e Inglaterra habla
de mujeres violadas, con tanta frecuencia como naturalidad. En teoría,
las leyes castigaban a los violadores pero, en la práctica, la mujer tenía
que demostrar que había sido forzada. Incluso, desde el siglo XII, en
Inglaterra, se estimaba que el embarazo de la mujer demostraba que
ésta había consentido la relación, por lo que no había existido
violación y, así, según norma legal, toda la culpa pasaba a ser de la
propia víctima. Entre los años 1450 y 1750 ya aparece, respecto a la
mujer, un manifiesto fenómeno de exterminio, bajo el nombre de la
“cazas de brujas”, destinado a las mujeres que practicaban la “magia
negra” y se “aliaban”, en sus propósitos, con el Diablo, lo cual, en
bastantes ocasiones, quería decir “mujeres que pensaban”. La bruja
rural (y su correlativo; la hechicera urbana) siempre pertenecía a
clases sociales marginadas, lo que las hacía totalmente vulnerables a
las infundadas persecuciones y así se causó la muerte, según los
cálculos más fidedignos, de unas 60.000 mujeres que, previamente,
eran sometidas a monstruosas torturas para obtener las adecuadas
confesiones en los juicios por brujería, a los que casi nunca fueron
11
Afrodita y sus predecesoras, tema que los mitógrafos de los siglos XIX y XX han
omitido, practicaban la “prostitución religiosa” en sus santuarios y templos. Afrodita, casada con
el ya citado Hefesto, era amante de Adonis.
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sometidos los varones, que, por el contrario, siempre eran los
juzgadores. Mientras tanto, acontece el “Renacimiento”, cuyo nombre
se refiere a la recuperación de algunos elementos de la cultura clásica
que se traduzca en un proceso innovador, inspirado en la antigüedad
clásica y en la consolidación de la importancia del varón en la
organización social, lo que se fue convalidando, en los siglos XIV y
XV. En definitiva, fue una “revolución cultural” que nada significó
para el estatus femenino.
Sin embargo, algunos siglos después, poco antes del XIX,
mientras unos atribuían la incapacidad y la falta de inteligencia, como
activos propios del sexo femenino, cuyo origen ya está escrito por los
Padres de la Iglesia12 o por Aristóteles13 (384ac-322ac), aparece una
línea de pensamiento tan diferenciada como innovadora; el
feminismo. En el contexto del desarrollo de la filosofía, el feminismo
surge como una, tan sutil como relevante, discrepancia respecto a las
ideas que, sobre la mujer, habían existido sin debate o
cuestionamiento importante, durante miles de años. Y es que el
feminismo no es un discurso sobre las cualidades femeninas, sino
sobre la igualdad de los sexos; esto significó un fundamental cambio y
es que estas ideas no versan sobre la situación de la mujer en la
sociedad sino que atañen, muy directamente, a la condición del varón,
que, al ser igual que la mujer, ya no pueden continuar socialmente
estructurados con criterios de inferioridad o de dependencia. Esta
revolucionaria idea tiene su obra fundacional en la “Vindicación de
los derechos de la Mujer” de Mary Wollstonecraft14 (1759-1797).
Y es que, hasta entonces, la concepción más moderna e
imperante, que difunde la “Revolución Francesa” y su alegato de
12
Con mucha facilidad se podrían transcribir infinidad de citas degradantes de la
condición de mujer contenidas en la Biblia; solamente reproduciremos lo que consta en Corintios,
11- 3, 7, 8 y 9, que dice que: “…quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón
es cabeza de la mujer… …porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y
gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón… …porque el varón no procede de la mujer,
sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por
causa del varón…". Sobran los comentarios y queda la duda sobre si tuvo madre el que escribiera
esto…
Para Aristóteles; “…la mujer era un “varón mutilado”. Su alma era inferior a la del
varón, como lo era también la de los animales..”.
13
14
Mary Wollstonecraft fue una filósofa y escritora británica. Su texto más conocido
es “Vindicación de los Derechos de la Mujer”, en el cual argumenta que las mujeres no son por
naturaleza inferiores al hombre, sino que tan sólo puede parecerlo debido a que no han tenido
acceso a la educación apropiada.
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“Libertad, Igualdad, Fraternidad”, es la de Rousseau (1712-1778), que
mantenía que “…es fácil ver que entre las diferencias que distinguen
a los hombres, muchas que pasan por naturales son únicamente obra
del hábito y los diversos modos de vida que los hombres adoptan en la
sociedad. Así, un temperamento robusto o delicado, la fuerza o la
debilidad dependen, muy a menudo, más de la naturaleza dura o
afeminada en que se ha sido educado, que de la constitución primitiva
de los cuerpos. Lo mismo pasa con las fuerzas del espíritu…”.
Rousseau, en una primera lectura, parecerá como alguien que vindica
la igualdad de sexos; sin embargo ello no es más que una falaz
apariencia ya que el Señor Jacques Rousseau, en su obra fundamental
“El Contrato Social”, en 1762, viene a afirmar que los pueblos son
soberanos y son ellos los que deben elegir libremente a sus
gobernantes, bajo la premisa de “un hombre un voto”; pues bien, lo
que ocurre es que hace una diferencia entre;
a) la vida pública (organización y desarrollo social),
b) la vida privada (esferas personales y familiares) y
c) sucede que el hombre interactúa en el primer nivel y las
mujeres en el segundo.
Por eso, para él, la mujer, socialmente ocupa un puesto inferior
al varón y su educación tan sólo deberá estar enfocada para garantizar
que cumplan su cometido; criar hijos, ayudar y complacer al varón,
del que dependen. No concibe que los libros estén escritos para ellas
ni que puedan intervenir en cualquier debate o especulación. Lo dicho;
“un hombre, un voto” –en el sentido más literal; que implica que la
mujer carecerá de la posibilidad de votar--. Tengamos en cuenta que el
sufragio femenino ha sido aprobado (y revocado) varias veces en
distintos países del mundo. Como anécdota, recordar que, en 1776, en
Nueva Jersey, se autorizó, accidentalmente, el primer sufragio
femenino (se usó la palabra “personas” en vez de “hombres”), pero se
abolió en 180715. El voto femenino es un derecho que sólo se
consolida ya entrado el Siglo XX y no olvidemos que en Estados, con
tanta incidencia universal, como los Emiratos Árabes Unidos o el
Vaticano, hoy, no se reconoce la posibilidad del voto a las mujeres.
Lo cierto es que Wollstonecraft sin la difusión, sin el
acreditado prestigio y casi sin ninguna repercusión social, había
En el Capítulo IIº.- Iº.- hablaremos, extensamente, sobre “El Lenguaje como
Herramienta de Discriminación”.
15
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compuesto un pormenorizado alegato sobre la igualdad de sexos y
mantenía que hombres y mujeres deberían ser tratados como seres
racionales iguales, imaginando un orden social basado en la razón, de
la que tanto presumía Rousseau y su grandilocuente dogma de “un
hombre, un voto”16. Ambos dos tenían sus razones, claro que;
a) la rousseauniana razón únicamente venía aplicada al mundo
de los hombres, a tal respecto, afirmaba en su libro el
“Emilio o de la educación” “…uno debe ser activo y
fuerte… …el otro pasivo y débil…….establecido este
principio de él se sigue que la mujer está hecha para
agradar y ser sometida, debe hacerse agradable para el
hombre, en lugar de provocarle…”.
b) La razón que sostenía Wollstonecraft, implicaba idéntica
igualdad de derechos y deberes para ambos sexos y, como
consecuencia de la intrínseca contradicción de ambos
razonamientos,
c) se estaba abriendo, imperceptiblemente, un fundamental
debate;17 el de la igualdad de los sexos,
pero esto no significaba que se eliminase una perpetuada
discriminación, ya que todavía estaban intactas;
1º) la idea de que la igualdad sólo lo es entre los varones y,
además,
2º) la idea, ahora ya claramente poco creíble, de la
superioridad de los hombres respecto de las mujeres.
IIº.- UN POCO DE PRESENTE.
Reconozcamos que, con la caída del absolutismo y el triunfo
de las concepciones políticas democráticas, unido ello a un lento e
inexorable avance de las ideas sobre la igualdad de sexos, empiezan a
quebrarse las bases en que se fundamenta el patriarcado como sistema
esencial de organización del poder social. Aunque, en sus orígenes
16
Va siendo hora de acabar con esta falacia, y no porque excluyera, en su primera
configuración Rousseauniana, a las mujeres, sino porque resulta que, por ejemplo, hoy en España;
un candidato a Diputado de Álava, Soria o Teruel obtiene su escaño con 20.000 votos, mientras al
de Vizcaya le cuesta 90.000 votos y al de Madrid 110.000.
La apertura de este debate, deviene mucho más esencial que las “razones” que cada
uno postulaba.
17
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pase como una corriente de ideas tan imperceptible como imparable,
la igualdad de entre mujeres y hombres, por el contrario, en su faceta
de novedosa ideación de la estructura social y familiar puede tener una
transcendencia que, incluso, superará a la propia instauración de la
Democracia como sistema de gobierno. Decimos esto porque, no
olvidemos, que, como ya hemos visto, la participación de los
ciudadanos en las decisiones públicas ya había existido en multitud de
culturas que, sin embargo, mantenían, férreamente y sin fisura alguna,
el estatus inferior de la mujer respecto al varón. Con la llegada del
“Liberalismo” ocurrirá que las mentalidades sexistas no cambian con
igual cadencia que se producen los cambios políticos, y las
concepciones patriarcales o, mejor dicho, las creencias relativas a la
inferioridad del sexo femenino, se mantienen en la mayoría de los
ciudadanos, aunque ya conviven en sistemas democráticos, en los
cuales se ha declarado la igualdad de derechos entre ambos sexos. Si
el patriarcado ya ha visto disueltos, formalmente, los pilares que
sostenían su legitimidad, --con la instauración de la democracia-- eso
no implicará su desaparición. En el siglo XIX, la aceptación
progresiva de los principios liberales, tan sólo, se fue afianzando y
universalizando.
La discriminación por razón de sexo seguía un curso más lento
y mas inexorable y Wollstonecraft, con un siglo de antelación a los
librepensadores, ya argumentó que la razón de una situación social de
inferioridad de la mujer tan solo está basaba en la equivocada creencia
en la superioridad de los varones. Por eso, delata que: “…parece que
los varones, en general, prefieren utilizar la razón más para justificar
los prejuicios que han asimilado, sin saber muy bien por qué…”. Hay
que reconocer que la obra de Mary Wollstonecraft no concitó ningún
gran entusiasmo y, más bien, le sirvió para que la llamasen, por
ejemplo, “hiena con faldas”. Sin embargo, sus escritos sí que
influyeron en Flora Tristán (1803-1844), una feminista marxista en
cuanto sus ideas conjugaban tanto las teorías de la ilustración francesa
sobre los derechos de las mujeres, como las teorías marxistas sobre la
“lucha de clases”. Para ella, y en eso nosotros estamos de acuerdo, la
desigualdad entre varones y mujeres es una lacra que, siempre,
perjudicará, a la sociedad que la admite, según dice en su escrito
“Paseos por Londres”. Lamentablemente, Flora Tristán murió a los
41 años de edad, dejando inconclusa su obra.
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Cuando Hegel18 (1770-1831) escribe la “Fenomenología”, en
1807, y más tarde la “Filosofía del Derecho”, en 1821, deja bien claro
que la abolición de los poderes basados en las estirpes es necesaria ya
que pueden convertirse en dueñas del Estado, pero, además, es el
primero en sostener que no es adecuado concebir el matrimonio como
un contrato, aunque, al mismo tiempo sostenga que la familia es la
garantía del orden social. En efecto, Hegel fue el primero en difundir,
con una impecable coherencia de ideas, una concepción social basada
en el equilibrio de sexos y, en su texto “Fenomenología del Espíritu”
explica la razón de que los sexos, que son realidades del mundo
natural, sin embargo, en la especie humana, están reglamentados,
adjudicando, esta “reglamentación” de lo natural un destino distinto
para cada sexo:
a) el destino de las mujeres es la familia,
b) el destino de los varones es el Estado y, así,
c) lo que entendemos por historia y dinámica de las
comunidades humanas es el cómo los dos sexos se
relacionan entre sí.
Insistimos en que, aunque cada sexo tiene un destino, con
Hegel, ello ya no tiene su origen en la biología, sino que se
fundamenta en una convención social para distribuir las esferas
separadas de ambos, es decir, por fin, se consolida la idea de que la
pertenencia a uno u otro sexo sólo viene determinada por la biología y
es la sociedad la que impone, para cada uno, como cualidades y rasgos
de carácter, su función y su valoración social. La idea era,
francamente innovadora. Pese a todo, las ideas de Hegel no son, de
algún modo, feministas porque, tal y como hiciera Rousseau, son los
varones lo que tienen un destino público, mientras que las mujeres no
se planteó, seriamente, la posibilidad de que fueran actrices
principales de la convivencia social; pero, atención, no lo hace
fundamentándose en una concepción sexista ni biológica, sino en la
18
Georg Wilhelm Friedrich Hegel, 1770 - 1831, filósofo alemán, inicialmente muy
influenciado por las obras de Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza, Kant, Rousseau, así como la
Revolución Francesa es considerado por la Historia Clásica de la Filosofía como el representante
de la cumbre del movimiento decimonónico alemán del idealismo filosófico, además, tuvo cierto
impacto en el materialismo de Karl Marx. Hegel es célebre como un filósofo muy oscuro, pero
muy original y, en todo caso, trascendente para la historia de la filosofía.
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premisa de la existencia de un convenio o costumbre social.
Repetimos, el enfoque era francamente revolucionario, pero la
escritura, casi críptica19, de Hegel así como su enciclopédica obra,
impidió que, uno de sus seguidores, apellidado Marx, no entendiera
esto.
Los movimientos feministas y sufragistas siempre estuvieron
dirigidos por mujeres de procedencia burguesa. Pese a que muchos
planteamientos feministas eran interclasistas, las ideas de la igualdad
femenina nunca consiguieron movilizar a las mujeres trabajadoras20,
que, claramente, carecían de los recursos necesarios para comprender
la opresión que padecían y por ello, tal vez, se desinteresaban de la
“liberación de la mujer”. Algo más grave es que los primeros
ideólogos del movimiento obrero mantuvieron posturas, tan
incoherentes como inaceptables, respecto a la igualdad de derechos de
la mujer. Ferdinand Lasalle (1825-1864) y, sobre todo, Pierre-Joseph
Proudhon (1809-1864) sostenían, rotundamente, que una mujer igual a
un hombre significaría “…el fin de la institución del matrimonio, la
muerte del amor y la ruina de la raza humana…”. Para Proudhon las
cosas estaban, todavía, más claras: “…no hay otra alternativa para las
mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas…”. Sin embargo,
Karl Marx (1818-1883), Friedrich Engels (1820-1895) y August Bebel
(1840-1913) recalaron, con mejor puntería histórica, en “la cuestión
de la mujer” como, literalmente, decía Karl Marx para referirse a la
opresión de la mujer. Engels en su libro “El origen de la familia, la
propiedad privada y el Estado” (1884) equiparaba la dominación de
clase con la dominación de la mujer por el hombre. Sin embargo, para
él como para Marx, la emancipación de la mujer sólo se haría realidad
tras una revolución socialista que liquidara el capitalismo. En
consecuencia, la lucha de las mujeres debía subordinarse, o como
mucho ir unida, a la lucha de clases. Por su parte, los fundadores del
socialismo científico entendían que la base fundamental de la
emancipación femenina era su independencia económica frente al
hombre. En definitiva, el primer “feminismo marxista”21 es una
19
En efecto la lectura de las obras de Hegel vienen a resultar casi incomprensibles o
laberínticas.
20
Curiosamente la Internacional, como hiciera Rousseau eludiendo la palabra mujer o
persona, dice que “…el hombre del hombre es hermano, derechos iguales tendrán…”.
21
Lamentablemente, las ideas feministas nunca han tenido el mismo liderazgo
intelectual que las marxistas, por ejemplo. Y así vemos, perplejos, como se habla de “…la
primera, la segunda, la tercera ola del feminismo…”.
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corriente de la teoría feminista que defiende la abolición del
capitalismo y la implantación del socialismo como forma de
liberación de las mujeres. Por el contrario, el llamado “feminismo
radical” que surgió sobre 1970, sostenía que la mejor manera de
acabar con la opresión de la mujer sería reemplazar el patriarcado por
una cultura basada en la igualdad de género, o bien separar ambos
sexos. Frente a este caos, que patéticamente, ha enturbiado el ideario
feminista, mucho más interesantes y efectivas fueron las ideas de
Simone de Beauvoir (1908-1986), ya entrado el siglo XX, que dijo
que “…no se nace mujer: una llega a serlo. Ningún destino biológico,
físico o económico define la figura que reviste en el seno de la
sociedad la hembra humana. La civilización en conjunto es quien
elabora ese producto…”. Resulta, pues, que sin conexión conocida
alguna repetía, sin apenas retoques, el planteamiento que hiciera Mary
Wollstonecraft, e intuyera Hegel, y que, con doscientos años de
retraso, por fin, lograba una adecuada difusión.
En la evolución y arraigo de las concepciones sociales no
conformes con una sociedad en la que exista una subordinación de la
mujer hemos de citar, entre tantas, a Olimpia de Gouges (1748-1793),
sufragista que en 1791 escribió la “Declaración de los derechos de la
Mujer y la Ciudadana”, a Clara Zetkin, (1857-1933), Flora Tristán,
(1803-1844) o a Alejandra Kollontal, (1872-1952), por recordar sólo a
algunas. En España destacaremos a Dolores Monserdá, 1845-1919,
Teresa Claramunt, 1862-1931, María de Echarri, 1878-1955, María de
Maeztu, 1882-1948, Clara Campoamor, 1888-1972, Victoria Kent,
1897-1987, Margarita Nelken, 1898-1968, Federica Montseny, 19051994, Juana Doña, 1918-2003 y tantas otras…22.
Para concluir esta introducción, ya que no estamos,
exactamente, ante ningún texto de historia de los derechos de la mujer,
podemos afirmar que, desde Hegel hasta nuestros días, de manera tan
escueta como real, socialmente se acepta que, simplemente;
a) las mujeres ya aparecen como seres con capacidad jurídica
y son sujetos de derecho,
b) se consolidan, legalmente, los conceptos de la igualdad y de
la no discriminación por razón de sexo,
22
Es tan sorprendente como inexplicable la longevidad de las feministas, el
promedio de vida, por aquellos años, no superaba los 60, de ahí que hayamos indicado sus fechas
de nacimiento y defunción.
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c) se produce cierto auge, intermitente, disperso, confuso y
más reivindicativo que científico, de las ideas feministas y
d) la violencia machista, lentamente, se va “visualizando” o
“visibilizando” y ocupa una sección regular en los medios
de comunicación. Indubitadamente, para nosotros, es, esta
última faceta, la más interesante de este breve recorrido
histórico, como luego veremos en el Capítulo IVº.- IIIº.IIº.-.
En esencia, y lamentablemente, concluimos en que muy poco
se ha avanzado, de forma efectiva y consecuente, en la modificación
de la concepción de la estructura social, que sigue siendo patriarcal y
en la que perdura, casi inalterado, el fenómeno de la violencia contra
la mujer, de forma similar al que, en la Edad del Cobre, ya constituía
un comportamiento familiar y social frecuente.
Pero, de todo lo dicho, sí que cabe una reflexión tan cierta y
evidente como esperanzada y próxima: se ha abierto el camino que, a
corto plazo, va a eliminar el fenómeno de la violencia contra las
mujeres. Ni exageramos, ni creemos estar confundidos, esta
afirmación la sustentamos en que, hoy en día;
a) pese a erráticas legislaciones y falsos e interesados
esquemas lógicos, nadie se atreve a negar, al menos
públicamente, la igualdad de ambos sexos y lo que es
crucial, es que
b) ya vivimos inmersos en el imparable, contundente y
efectivo proceso de la “visibilización” de la violencia
contra las mujeres que, como luego veremos, en el Capítulo
IIIº.- IIIº.-, es la clave fundamental para la eliminación de
la misma, a corto plazo y, en su consecuencia,
c) el camino que va a eliminar la violencia contra las mujeres,
no sólo está trazado, es que, sin una plena consciencia,
estamos en su última etapa, según intentaremos explicar en
el Capítulo IIIº.-, IIIº.-.
En este texto nos proponemos a tratar, precisamente, del los
tres puntos anteriores.
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CAPÍTULO IIº.
ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS.
En el presente Capítulo analizaremos lo que se entiende por
violencia contra las mujeres, violencia de género, violencia doméstica,
violencia conyugal, violencia machista, terrorismo doméstico y un
largo etcétera de términos que se manejan, de forma casi tan aleatoria
como inopinada para referirse a lo que nosotros preferimos, desde
ahora, denominar “Violencia contra las Mujeres”, por las razones que
expondremos seguidamente.
IIº.- Iº.- EL LENGUAJE COMO HERRAMIENTA DE
DISCRIMINACIÓN.23
Un ejemplo; hoy, resultaría aberrante que un delito de
violación apareciera en el Código Penal bajo el Título de delitos
“contra la honestidad”, pues bien, esto ocurría en España, hasta 1995.
Otro ejemplo; recordemos que, ya desde el Derecho Romano, se
acuñó el término uxoricidio24 como categoría delictiva diferenciada
del asesinato o del homicidio. Un tercer ejemplo, en España hubo que
esperar hasta el 26 de mayo de 1978 para que se derogaran los
artículos 449 y 452 del Código Penal relativos al adulterio y al
Decía John Stuart Mill en su texto “La Esclavitud Femenina” que “…las mismas
palabras de que necesito valerme para descubrir mi propósito, muestran la dificultad. Pero sería
grave equivocación suponer que la dificultad que he de vencer es debida a la inopia o a la
confusión de las razones en que descansan mis creencias; no; esta dificultad es la misma que
halla todo el que emprende luchar contra un sentimiento o una idea general y potente. Cuanto
más arraigada está en el sentimiento una opinión, más vano es que la opongamos argumentos
decisivos; parece como que esos mismos argumentos la prestan fuerza en lugar de debilitarla…”.
23
En la actualidad, “uxoricidio”, según el Diccionario de la Real Academia de la
Lengua es la “…muerte dada a una mujer por su marido…”, eludiendo los términos asesinato,
homicidio, imprudencia, eutanasia… No existe antónimo del término “uxoricidio”. Tampoco
existe el término “Femicidio o feminicidio” que se referiría al asesinato masivo de mujeres y que
representa una escala de la violencia de género o maltrato de mujeres. Está relacionado con el
término “genericidio” creado por Mary Anne Warren en 1985 en su libro “Gendercide: The
Implications of Sex Selection”. Actualmente es parte del bagaje teórico feminista. Sus
sintetizadoras son Diana Russell y Jill Radford: "Femicide. The politics of woman killing.. La
Doctora Lagarde tradujo femicide como feminicidio y así se ha difundido. En castellano femicidio
es, simplemente, un término homólogo a homicidio y sólo significaría asesinato de mujeres.
24
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amancebamiento, que decían lo siguiente: “…cometen adulterio la
mujer casada que yace con varón que no sea su marido, y el que yace
con ella, sabiendo que es casada, aunque después se declare nulo el
matrimonio… …el marido podrá en cualquier tiempo remitir la pena
impuesta a su consorte…”. Un último ejemplo; el Título Iº del Libro
Iº del vigente Código Civil, bajo la rúbrica “De los Españoles y
Extranjeros” dice, en su artículo 17. 1. que “…son españoles de
origen… …los nacidos de padre o madre españoles…”, a
continuación el artículo 19. 1. dice que “…el extranjero menor de
dieciocho años adoptado por un español adquiere, desde la adopción,
la nacionalidad española de origen…”. Parece, pues, que la mujer,
legalmente25, en España sólo exista para ser violada, que la maten o
para ser adúltera26. Por eso, y visto lo anterior, nos atrevemos a decir
que el lenguaje es como un irregular, pero también metódico, cristal
que se interpone entre la realidad y nuestra percepción de ella,
provocando que ésta se nos refleje desdibujada, confusa o mutilada.
Un caso paradigmático de este uso espurio del lenguaje se nos aparece
en la violencia contra las mujeres. Como veremos más adelante, la
“invisibilidad” forma parte del núcleo fundamental de este fenómeno
y dentro de ese concepto esencial --que analizamos en el Capítulo IVº,
IIIº.- IIº.--, sin ninguna duda, la multiplicidad de denominaciones se
constituye como una de las más efectivas herramientas para que, en
definitiva, tanto el machismo como la agresividad y la violencia que, a
veces, conlleva estén presentes entre todos nosotros. Después de una
inicial crítica a las denominaciones al uso en España, en el presente
Capítulo, básicamente, vamos a recopilar diferentes definiciones, más
o menos oficiales y más o menos aceptadas, de lo que es el exclusivo
objetivo de estas páginas; la “Violencia contra las Mujeres”.
Con similar convicción como reflexión y energía, hemos de
rechazar27 los términos de “Violencia de Género”, que se utilizan en
25
Si bien, en la actualidad, el artículo 13.11 del citado Proyecto de Ley Orgánica para
la igualdad de mujeres y hombres señala entre los criterios generales de la actuación de los
Poderes Públicos “la implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su
fomento en la totalidad de las relaciones sociales”.
26
Sin embargo, el Pleno del CGPJ, en su sesión del día 9-2-2005, adoptó el Acuerdo
de crear una Comisión denominada “Comisión para la igualdad de oportunidades de mujeres y
hombres en la Judicatura” y que tiene como objetivo diseñar políticas judiciales que contribuyan a
la participación equilibrada de hombres y mujeres en la toma de decisiones en la Carrera Judicial
Española.
27
En contra de nuestro criterio, en el muy elaborado texto “Aportes para una
Crítica de la Teoría de Género”, y la teoría filosófica de género, de M.I. Santa Cruz, publicado por
Mujeres y Filosofía, se dice que “…el género es una categoría construida social, histórica y
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España desde que el Parlamento aprobó la LO 1/2004, de “Medidas
de Protección Integral contra la Violencia de Género”. En efecto,
basta con mirar cualquier enciclopedia, para entender que el término
“género”, en medicina28 se refiere al conjunto que forman varias
“especies”, aunque el homo sapiens solamente tenga una; el “género
humano”. Desde otra vertiente, en gramática29, el “género” es una
característica arbitraria de los sistemas lingüísticos y constituye,
simplemente, una clasificación nominal que, en las lenguas
indoeuropeas, típicamente fluctúa entre dos y tres; normalmente
masculino, femenino y neutro30. El género es, tan sólo, un componente
de la lingüística de cada idioma referido, habitualmente, a cualquier
objeto o calificación, y no guarda ninguna conexión directa o
necesaria en relación con el sexo biológico31. La Organización
culturalmente. A diferencia de mujer y varón, feminidad y masculinidad no son conceptos
empíricos… …el género es la institucionalización social, muy arraigada, de la diferencia de
sexo... ...señala características sociales, pero simultánea y fundamentalmente, constituye un
sistema conceptual, un principio organizador, un código de conductas por el cual se espera que
las personas estructuren sus vidas, sean femeninas o masculinas y se comporten femenina o
masculinamente... …en tal sentido, el género no es una categoría descriptiva sino una normativa
que determina la percepción social de las mujeres y de los varones… …feminidad y masculinidad
son construcciones que una sociedad hace para perpetuar su estructura y funcionamiento…
…hay, por supuesto, diferencias biológicas innegables entre mujeres y varones, pero lo
determinante en la organización social no es la diferencia misma sino el modo en el que se la
significa y se la valora, el modo en el que se la interpreta y se la vive…”.
28
La definición médica de la palabra “género”, según el Diccionario Médico Mosby,
es la “…subdivisión de una familia de animales o plantas. Un género suele estar compuesto por
varias especies íntimamente relacionadas, aunque el género Homo Sapiens sólo tenga una: el ser
humano…”. En dicho Diccionario, la palabra “sexo” se define como la “…clasificación en macho
o hembra basada en numerosos criterios, entre ellos las características anatómicas y
cromosómicas…”. Según el “Diccionario de Uso del Español” de María Moliner, “género”, en
sentido biológico, es el “…grupo taxonómico formado por especies que presentan características
similares; es una categoría superior a especie e inferior a familia…”.
Según la definición de la palabra “género”, que hace el Diccionario de la Real
Academia de la Lengua Española es la “…clase a la que pertenece un nombre sustantivo o un
pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente solo una, de la flexión del
adjetivo y del pronombre. En las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados
adjetivos y pronombres: masculina, femenina y neutra…” o bien “…Conjunto, grupo con
características comunes: género humano…”. Respecto a la palabra “sexo” el mencionado
Diccionario dice que es “…la condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las
plantas…”, o bien la “…condición orgánica que distingue al macho de la hembra en los seres
humanos, los animales y las plantas: sexo masculino, femenino…”. Según el Diccionario de Uso
del Español” de María Moliner, género es el “…grupo constituido por ciertas cosas iguales entre
sí por ciertos caracteres que se consideran, y distintas por otros caracteres de otras comprendidas
con ellas en un grupo más amplio…”.
29
30
En otras lenguas, como las lenguas bantúes, el número de géneros supera la
decena.
Fraser, y otros (Andrea D’Altri, por ejemplo) sostienen, en contra de nuestro
criterio, que “…la diferencia alrededor del concepto de género plantearía la diferencia entre
31
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Mundial de la Salud, en su documento sobre “La Incorporación de la
Perspectiva de Género” efectúa, al respecto, el siguiente análisis:
“...es el proceso de evaluación de las consecuencias para las mujeres
y los hombres de cualquier actividad planificada, inclusive las leyes,
políticas o programas, en todos los sectores y a todos los niveles…
…es una estrategia destinada a hacer que las preocupaciones y
experiencias de las mujeres, así como de los hombres, sean un
elemento integrante de la elaboración, la aplicación, la supervisión y
la evaluación de las políticas y los programas en todas las esferas
políticas, económicas y sociales, a fin de que las mujeres y los
hombres se beneficien por igual y se impida que se perpetúe la
desigualdad… ...el objetivo final es lograr la igualdad entre los
géneros…”32. Resulta que, a veces, es difícil comprender exactamente
lo que se entiende por el término “género”, y en qué difiere del, muy
relacionado con él, término “sexo”. El “sexo”, en el sentido común de
la palabra, se refiere a las características biológicas y fisiológicas que
definen a hombres y a mujeres, mientras que el “género” se refiere a
los roles socialmente construidos, comportamientos, actividades, y los
atributos que una sociedad determinada considera apropiado para
hombres y mujeres.
Sin embargo, esta aparente dificultad, para nuestro modesto
entender, resulta evidente que, en realidad, es la desgraciada
consecuencia de que la expresión española “Violencia de Género”
proviene de una mala traducción el término inglés “gender-based
violence” o “gender violence”, que se universalizó y fue difundido a
raíz del Congreso sobre la Mujer, celebrado en Beijing en 1995, bajo
los auspicios de la ONU. En el idioma inglés está documentado que,
desde tiempo atrás, se viene produciendo un uso traslaticio de la
palabra “gender” como sinónima de “sex”, probablemente debido a
un empeño puritano en evitar la palabra “sex”. Pero, resulta que en el
idioma castellano tenemos suficiente léxico y gramática para no
necesitar de la “importación” de tal uso traslaticio, propio de la lengua
inglesa, que, sin embargo, se nos ha infiltrado de forma casi
incontestable y ha generado confusiones como las antes delatadas. Y
mujeres y varones… …para las feministas de la igualdad, la conceptualización del género como
social, no determinado por la anatomía, suponía el rechazo del determinismo biológico del
“sexo” o la “diferencia sexual” utilizados habitualmente para justificar la discriminación de las
mujeres…”.
32
Véase http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB120/b120_6-sp.pdf
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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es que basta con mirar un manual de gramática33 para saber que, en
general, los conceptos y los objetos inanimados se diferencian, entre
otras cualidades, por su género, mientras que los seres vivos, en su
mayoría, se distinguen por su sexo. Por ello, resulta que los seres
humanos –como particulares componentes del “género humano”--,
difícilmente tendrán, individualmente, género, sino, más bien, sexo,
(aunque esto sea objeto de un laberíntico debate entre Feministas y
Académicos, que deben de andar poco ocupados)34. Nosotros, con
toda modestia, repetimos que tan estéril debate tiene su origen,
simplemente, en una traducción, tan innecesaria como imprecisa, de
ciertos términos de la lengua inglesa. En la realidad cotidiana, resulta
evidente que el sexo, en cada persona, se traduce en una determinada
identidad sexual, que es la conciencia propia e inmutable de
pertenecer a un sexo u otro, es decir, ser mujer o varón. En dicha
identidad sexual, están implicados multitud de factores, entre los que
podemos destacar el psicológico, social y biológico y -dentro de este
último- el gonadal, cromosómico, genital y hormonal. En definitiva,
los humanos, desde el punto de vista lógico, gramatical y médico
En la “Gramática Elemental de la Lengua Española” dentro del epígrafe “Normas
Semánticas” se dice que; “…los pronombres del número singular se usan como nombres
conforme con las siguientes reglas: en el acto de habla yo, me y mí, nombran al hablante; tú, vos,
te, ti y usted, al oyente; él, ella y le, a la persona de la que se habla (él, del sexo masculino; ella,
del femenino; le, del masculino o del femenino); lo y la, al oyente o a la persona o cosa de la que
se habla del sexo masculino o cosa asexuada a la que normalmente le convienen términos del
género gramatical masculino; la, del sexo femenino o cosa asexuada a la que normalmente le
convienen términos de género gramatical femenino)…”.Véase a este respecto la siguiente página
de internet; http://www.geocities.com/estebansaporiti/prnmbr.html
33
34
A
este
respecto,
en
la
página
de
internet;
http://www.ciudaddemujeres.com/articulos/La-Real-Academia-Espanola-y-el, se dice que, “…el
Pleno de la Real Academia Española, 3 mujeres y 37 hombres, ha elaborado un informe sobre la
expresión violencia de género y una recomendación dirigida el gobierno para que no la utilice al
redactar el “Proyecto de Ley Integral contra la Violencia de Género”. Cabría preguntar a los
Sres. Académicos con cuántas especialistas en el campo académico de los Estudios de Género
cuenta la Comisión de Vocabulario Científico y Técnico de la RAE o, en su defecto, y como
recomienda explícitamente la propia Academia antes de tomar sus decisiones, con cuántas
personas estudiosas y de reconocida solvencia en el tema, ha consultado antes de afirmar
alegremente que en español no existe tradición de uso de la palabra género nada más que para
referirse a género gramatical o al concepto de género entendido como “conjunto de seres
establecido en función de características comunes” y “clase o tipo”… …Resulta, cuando menos
sospechoso, que la Academia ignore largos años de trabajos científicos realizados por mujeres y
que, a pesar de reconocer la existencia del término género en el sentido expuesto en los
prolegómenos de este artículo y de describirlo de forma explícita e inequívoca en su informe
frente al concepto de sexo, concluya con un paradójico: “es obvio que debe decirse sexo y no
género…”.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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tienen, pues, sexo35. Basta ya de hablar de “Violencia de Género” y,
en cierto modo, tratar a la mujer, más como un objeto, que como una
persona36. No de tanta importancia, sino más bien propia del “humor
negro”, es la existencia de “Juzgados de Violencia sobre la Mujer”,
que sin duda es otro lamentable error y, esta vez, no hay traducción
equívoca que lo salve. Si mirásemos el Diccionario de Uso del
Español de María Moliner, el término “sobre” expresa, entre otras
facetas; “...la situación de una cosa que está más alta que otra…
…dominio o autoridad respecto de alguien…” y el término “contra”
se refiere y se conexiona con términos tales como; “…atacar,
combatir, criticar, desaprobar, detestar, oponerse, perseguir,
rechazar…”. ¿Quién, en el Ministerio de Justicia37, crea Juzgados con
tan equívoco nombre? ¿No sería algo más conveniente decir
“Juzgados de Violencia contra la Mujer”?38 ¿Es qué alguien quiere
perpetuar la concepción de la “superioridad” del hombre sobre la
mujer, amparado en una toga con puñetas? ¿Quién ocupa un despacho
gubernamental y copiaba en los exámenes de Lengua y Literatura? 39.
Efectuadas las anteriores acotaciones lingüísticas, pasemos a
analizar algunas definiciones transnacionales del vigente concepto
“Violencia contra las Mujeres”. Primeramente, considerándola como
la definición oficial, hay que señalar que la Plataforma de Acción de
Beijing40, en 1995, definió la expresión violencia contra la mujer
como “…todo acto de violencia basado en el género que tiene como
resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas
las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya
sea que ocurra en la vida pública o en la privada... …la violencia
Si bien ello no implica que dentro de los dos sexos –masculino y femenino-- existan
orientaciones o atracciones sexuales diferenciadas.
35
36
A este respecto es muy interesante el estudio de Begoña Marugán Pintos y Cristina
Vega Solís titulado “El Cuerpo contra-puesto. Discursos Feministas sobre la Violencia contra las
Mujeres”
37
http://www.mjusticia.es/cs/Satellite?c=OrgPaginaJT&cid=1161592856125&pagenam
e=Portal_del_ciudadano%2FOrgPaginaJT%2FTpl_OrgPaginaJT
38
Un ejemplo; el Código Penal castiga el genocidio en su artículo 607, como
“…Delitos contra la Comunidad Internacional…” o como “…Delitos contra el Derecho de
Gentes…”. Más ejemplos, el Título VII del Libro II del Código Penal se titula “…De las torturas y
otros delitos contra la integridad moral…” y el VIII se refiere a “…Delitos contra la libertad e
indemnidad sexuales…”. Y paramos para no aburrir…
Tal vez “era de ciencias”, en cualquier caso véase a este respecto, “Diccionario de
Uso del Español”. María Moliner. En todo caso, véase la nota número 15.
39
40
Al respecto, véase; http://www.socialwatch.org/es/documentos/Beijing.htm
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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contra la mujer impide el logro de los objetivos de igualdad,
desarrollo y paz. La violencia contra la mujer viola y menoscaba o
impide su disfrute de los derechos humanos y las libertades
fundamentales…”. Por su parte, la Asamblea General de las Naciones
Unidas41 define la violencia contra las mujeres con estas palabras
“…se entiende todo acto de violencia basado en el género que tiene
como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico,
incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la
libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada…”.
En 1993 la Conferencia Ministerial Europea del Consejo de Europa
sobre la “Igualdad entre Hombres y Mujeres” celebrada en Roma42,
adoptó una definición más descriptiva de la violencia contra las
mujeres que englobaba la violencia física, sexual y psicológica
empleada por hombres contra mujeres jóvenes o adultas en la familia,
en el lugar de trabajo o en la sociedad, los malos tratos físicos, la
mutilación genital y sexual, el incesto, el acoso sexual, el abuso
sexual, el tráfico de mujeres y la violación. Casi 10 años después, la
Recomendación 5ª de “Protección de las Mujeres contra la
Violencia”43, adoptada por el Comité de Ministros del Consejo de
Europa, en fecha 30 de abril de 2002, mantiene que el término
“Violencia contra la Mujer” debe entenderse “…como cualquier acto
violento por razón del género que resulta, o podría resultar, en daño
físico, sexual o psicológico o en el sufrimiento de la mujer, incluyendo
las amenazas de realizar tales actos, coacción o la privación
arbitraria de libertad, produciéndose éstos en la vida pública o
privada…”44. Por su parte la Organización Mundial de la Salud La
41
En el artículo 1 de la Declaración para la Eliminación de la Violencia contra la
Mujer, a la que se refiere la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas 48/104
del 20 de diciembre de 1993.
42
Véase en internet; http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=//EP//TEXT+TA+P6-TA-2008-0103+0+DOC+XML+V0//ES
43
44
Véase: http://www.migualdad.es/mujer/politicas/docs/5_Rec_2002_5.pdf
Dicho texto continúa diciendo que “…ello incluye, aunque no se limita, a lo
siguiente:
a) violencia que se produce en la familia o la unidad doméstica, incluyendo, entre otros, la
agresión física y mental, el abuso emocional y psicológico, la violación y abusos
sexuales, incesto, violación entre cónyuges, compañeros ocasionales o estables y
personas con las que conviven, crímenes perpetrados en nombre del honor, mutilación
genital y sexual femenina y otras prácticas tradicionales perjudiciales para la mujer,
como son los matrimonios forzados,
b) violencia que se produce dentro de la comunidad en general, incluyendo, entre otros, la
violación, abusos sexuales, acoso sexual e intimidación en el trabajo, en las instituciones
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dice, a este respecto que la “…violencia contra la mujer y la niña es
un importante tema de salud y derechos humanos. Tomando como
referente la población femenina mundial, por lo menos una de cada
cinco mujeres ha sido maltratada física o sexualmente por un hombre
o varios hombres en algún momento de su vida …en todo el mundo, se
ha calculado que la violencia contra la mujer es una causa de muerte
e incapacidad entre las mujeres en edad reproductiva tan grave como
el cáncer y es una causa de mala salud mayor que los accidentes de
tránsito y la malaria combinados… …el maltrato de la mujer es
condenado de hecho en casi todas las sociedades…”. El documento
“Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la Colaboración del
Hombre y la Mujer en la Iglesia y en el Mundo”45, confeccionado por
la Congregación para la Doctrina de la Fe, como voz autorizada del
Estado Vaticano, con muy elaborados fundamentos, opina que
“…toda perspectiva que pretenda proponerse como lucha de sexos
sólo puede ser una ilusión y un peligro, destinados a acabar en
situaciones de segregación y competición entre hombres y mujeres, y
a promover un solipsismo, que se nutre de una concepción falsa de la
libertad… …sin prejuzgar los esfuerzos por promover los derechos a
los que las mujeres pueden aspirar en la sociedad y en la familia,
estas observaciones quieren corregir la perspectiva que considera a
los hombres como enemigos que hay que vencer… …la relación
hombre-mujer no puede pretender encontrar su justa condición en
una especie de contraposición desconfiada y a la defensiva… …es
necesario que tal relación sea vivida en la paz y felicidad del amor
compartido…”.
En España, la Exposición de Motivos de la Ley Orgánica
1/2004, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra
la Violencia de Género describe que “…se trata de una violencia que
se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser
consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de
c)
o cualquier otro lugar, el tráfico ilegal de mujeres con fines de explotación sexual y
explotación económica y el turismo sexual,
violencia perpetrada o tolerada por el Estado o sus funcionarios, violación de los
derechos humanos de las mujeres en circunstancias de conflicto armado, en particular la
toma de rehenes, desplazamiento forzado, violación sistemática, esclavitud sexual,
embarazos forzados y el tráfico con fines de explotación sexual y explotación
económica…”.
45
Véase la web de internet que contiene el documento completo y que se encuentra en;
http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20040731
_collaboration_sp.html
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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libertad, respeto y capacidad de decisión…”. También, desde el
ámbito jurídico español merece especial relevancia la muy interesante
Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de diciembre de 2002 46 cuando
define la violencia familiar como una situación de dominación o
intento de dominación sobre la mujer, y establece que, la violencia de
género, tiene como fin controlar a la mujer y mantenerla en una
posición de subordinación. Con motivo del Día Internacional contra la
Violencia de Género, en 2009, el Consejo de Ministros aprobó una
Declaración Institucional con el siguiente contenido: “…la violencia
de género es un fenómeno de enorme complejidad y de alcance global
que amenaza los derechos, la libertad y la vida de las mujeres en todo
el mundo. La otra cara del importantísimo avance que muchas
sociedades, y desde luego la española, han experimentado en el
camino de la igualdad entre hombres y mujeres…”47. Por su parte, la
Consejería de Educación y Ciencia de la Comunidad Autónoma de
Andalucía en su documento “Materiales Didácticos para la
Prevención de la Violencia de Género”48 afirma que “…la violencia
de género contra las mujeres y la infancia está muy extendida e
incluye una serie de conductas opresivas que implican el abuso
psicológico y emocional, violencia física y agresión sexual…”.
También en el ámbito español autonómico, el 19 y el 20 de enero de
2009, en Valladolid se reunieron representantes de las 17
Comunidades Autónomas para tratar, conjuntamente, el tema de la
lucha contra la “violencia de género” en España para lograr que todas
las comunidades aúnen sus voces de repulsa y hablar de la violencia
machista, de sus experiencias y propuestas, con la finalidad de lograr
una posición común de toda la Delegación Española ante el Comité de
las Regiones de Europa.
Fuera del ámbito oficial, es de destacar el magnífico
documento titulado “La Violencia contra las Mujeres: Responde el
Sector de la Salud”49 de Marijke Velzeboer, Mary Ellsberg, Carmen
Clavel-Arcas y Claudia García-Moreno que sostiene que, dicha
46
Puede accederse a dicha Sentencia del Tribunal Supremo en la página de internet;
http://vlex.com/vid/comentario-sentencia-supremo-26-2002-205721
47
Véase en internet la página: http://www.la-moncloa.es/NR/exeres/18691403-3A0E4A03-B1E1-7D838C0B4FDF,frameless.htm?NRMODE=Published
48
El mencionado documento puede encontrarse en la siguiente página de internet;
http://www.juntadeandalucia.es/averroes/publicaciones/violencia_genero.php3
49
Véase; http://www.paho.org/Spanish/DPM/GPP/GH/VAWHealthSector.htm
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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violencia “…abarca muchos tipos de comportamientos físicos,
emocionales y sexuales nocivos para las mujeres y las niñas, que son
practicados con más frecuencia por miembros de la familia, pero a
veces también por extraños... … la violencia basada en el género es
un problema complejo que no puede ser atribuido a una sola causa…
…es un problema que obedece a múltiples causas, influido por
factores sociales, económicos, psicológicos, jurídicos, culturales y
biológicos…”50. Por otro lado, destacaremos que la National
Organization for Women, en los Estados Unidos de América, basa su
enfoque de la violencia contra la mujer en que “…hay muchos
aspectos relacionados entre sí en esta cuestión; violencia doméstica,
agresiones sexuales, acoso sexual, violencia en clínicas de aborto;
delitos y odio por razón de género, sexualidad y raza; prejuicios de
género en el sistema judicial que victimiza aún más a las
supervivientes de violencia… …todos los cuales provocan un
resultado en la sociedad relativo a diferenciadas actitudes hacia las
mujeres y a esfuerzos para “mantenerlas en su sitio”…”51. En el
documento “Actuación Policial para la Protección de las Víctimas de
Violencia Doméstica y de Género” se afirma que una definición de
violencia de género, podría ser la de “…todo acto de violencia
psíquica o física, incluidas las agresiones contra la libertad e
indemnidad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación
arbitraria de la libertad, cometidas contra la mujer…”52. En el
estudio de Antonio Poleo “Violencia de Género” se dice que la
“…violencia doméstica contra la mujer se refiere a los malos tratos
que se ejercen contra ellas en el ámbito familiar o doméstico, por
personas de su entorno: marido, compañero, padre, hijos o hermanos.
Estos malos tratos, con el fin de su análisis, se puede dividir en:
psíquicos… … físicos… …sexuales…”53 . Por su parte el psicólogo
El mencionado documento continúa diciendo; “…destacan algunas de las
características que a menudo acompañan la violencia en las relaciones de pareja:… …la gran
mayoría de los autores de la violencia son hombres; las mujeres corren el mayor riesgo con
hombres que ya conocen… …la violencia física casi siempre va acompañada de maltrato
psicológico y, en muchos casos, de abuso sexual… …la mayoría de las mujeres que sufren alguna
agresión física de su pareja por lo general serán víctimas de múltiples actos de violencia con el
paso del tiempo… … la violencia contra las mujeres traspasa los límites de la clase
socioeconómica, la religión y el origen étnico… …los hombres que golpean a sus parejas exhiben
un marcado comportamiento de control sobre alguien…”.
50
51
Véase en internet; http://www.now.org/
52
Firmado por [email protected]
53
Se puede encontrar en: http://www.scribd.com/doc/3492136/Antonio-PoleoVIOLENCIA-DE-GENERO
- 33 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Jorge Corsi54, en 1999, mantenía que cuando hablamos de Violencia
de Género nos referimos “…a todas las formas mediante las cuales se
intenta perpetuar el sistema de jerarquías impuesto por la cultura
patriarcal… …se trata de una violencia estructural que se dirige
hacia las mujeres con el objeto de mantener o incrementar su
subordinación al género masculino hegemónico…”. El Médico
Forense Andrés Bedate Gutiérrez, en su ponencia “Aspectos Médicolegales de la Violencia Familiar”55 opina que la Violencia Familiar en
la Pareja; “…se traduce en un problema tanto físico como psíquico,
teniendo la peor parte la persona de mayor debilidad física, en este
caso casi siempre la mujer…”. Luis Bonino56, psicoterapeuta
especialista en varones, masculinidad y relaciones de género, en el año
2000 afirmaba que; “…el elemento básico para la producción del
maltrato no es la existencia de agresividad, sino la presencia de
personas en desigualdad de poder: el maltrato se ejerce sobre un real
o potencial subordinado. Entre iguales puede haber agresión,
violencia mutua, conflicto, pero no maltrato…”. En ese mismo año,
Ángeles Álvarez57 y otras autoras definen que el “…maltratador es
fundamentalmente un controlador, por ello es conveniente definir el
maltrato como un proceso. Este concepto es lo que diferencia de
hecho la agresión (definida por la lesión que provoca) del maltrato
(que implica y requiere continuidad). Por lo tanto, el maltrato
siempre es habitual…”.
Estas dos últimas reflexiones, junto con la que seguidamente
transcribiremos, a nuestro modo de ver, nos parecen, tan acertadas
como imprescindibles, para definir adecuadamente la violencia contra
las mujeres. Y es que manejan dos elementos diferenciales que no son,
para nada, irrelevantes:
a) Diferencia la “agresión” del “maltrato” y
b) Define el maltrato como un proceso.
En su estudio sobre “La violencia hacia las mujeres como problema social”, para la
“Fundación Mujeres”.
54
55
En su ponencia “Aspectos Médico-Legales de la Violencia Familiar”, Andrés Bedate
Gutiérrez, Médico Forense, publicada en “Cuadernos de Derecho Judicial”, volumen 5/ 2001.
56
Que podemos hallar en; http://www.artnet.com.br/~marko/luis.htm
57
Véase; http://www.mujeresenred.net/news/article.php3?id_article=461
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Nosotros estamos plenamente de acuerdo con tan precisas
puntualizaciones y de ello, siguiendo a L. Walker, trataremos,
específicamente, en el Capítulo Vº.- IVº.-.
En esta misma línea, pero ya más desde la sociología que la
psicología, Inés Alberdi, Catedrática de Sociología de la Universidad
Complutense de Madrid y Natalia Matas en su magnífico texto “La
Violencia Doméstica. Informe sobre los Malos Tratos a Mujeres en
España”58 hacen la siguiente reflexión la violencia; “…se deriva de la
desigualdad entre hombres y mujeres y se hace necesaria para
mantener a las mujeres en situación de inferioridad… …la violencia
trastorna la vida de las mujeres en múltiples campos; socava la
confianza de las mujeres en sí mismas y reduce su autoestima tanto
física como psicológicamente; destruye su salud y niega sus derechos
humanos… …la violencia no sólo se debe a rasgos singulares y
patológicos de una serie de individuos, sino que tiene rasgos
estructurales de una forma cultural de definir las identidades y las
relaciones entre los hombres y las mujeres. Estas características
estructurales son las que producen que muchos individuos ejerzan la
violencia contra las mujeres y, lo que es más significativo, las que
permiten que la sociedad la tolere. No es posible entender el origen
de la violencia y su mantenimiento durante siglos si la cultura
dominante en una sociedad estuviera en contra de la misma. Por ello
entendemos que las estructuras culturales, a las que hay que dedicar
más atención de la que se les viene dando, son causas fundamentales
de la producción y la reproducción social de la violencia contra las
mujeres…”.
También son de destacar algunos estudios transculturales,
antropológicos y etnográficos relativos a la violencia contra la mujer,
como el de Levinson (1989) y la revisión de catorce culturas efectuada
por Counts, Brown y Campbell (1992) indican la interconexión entre
costumbres sociales y culturales con la aceptación y promoción de la
violencia contra la mujer. Las culturas con una concepción
“patriarcal” de la estructura social son también aquellas que poseen
los niveles globales de violencia contra la mujer más elevados
(Campbell, 1985). Por su parte, Counts, Brown y Campbell
observaron que la existencia de “sanciones” contra la conducta
masculina violenta y de “santuarios” o “espacios protegidos” para las
mujeres que padecen violencia machista, o de los tres elementos (por
58
Edición electrónica disponible en Internet: www.estudios.lacaixa.es
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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ejemplo, cuando la familia o la comunidad pueden intervenir en las
disputas o en la violencia matrimonial) se vinculan a niveles inferiores
de violencia y viceversa59. Planteamiento este en el que, también,
mostramos nuestra coincidencia y que trataremos, extensamente y
desde una óptica jurídica, en el Capítulo IVº.- IIIº.- Iº.-.
Un último punto de vista, frecuentemente olvidado pero muy a
tener en cuenta, es el de la mujer como víctima en los conflictos
armados60, pues bien, a este respecto recordemos algo tan evidente
como que en conflictos armados de todo el mundo61, las mujeres son
las que, habitualmente, generan y componen los grupos de presión
más efectivos para promover la paz y la Libertad62, como por ejemplo
La Liga Internacional de Mujeres por la Paz63 tras la primera guerra
mundial, sin embargo, se da la paradoja de que, casi siempre, quedan
excluidas de las negociaciones o de las iniciativas de paz formales.
Bien podríamos recoger otras definiciones del concepto de “Violencia
contra las Mujeres”, elaboradas desde vertientes como la económica,
la laboral, la referente a la prostitución… pero éstas no van a ser,
específicamente, objeto de nuestro breve estudio que quiere limitarse a
59
Según expone el estudio de Claudia García-Moreno presentado en la reunión
“Nuevos Desafíos de la Responsabilidad Política”, Buenos Aires, Argentina, 30 de noviembre, 1°
y 2 de diciembre de 2001.
60
Recordemos que después de la invasión del Kuwait por Irak, en 1990, por lo menos
cinco mil kuwaitíes fueron violadas por soldados iraquíes y que dos años más tarde, se conocieron
informes fiables acerca de las violaciones y embarazos forzados, utilizados como arma de
purificación étnica en Bosnia. En 1994 y 1995 la prensa mundial informaba sobre esta clase de
violencias sexuales en Rwanda y, según un informe de las Naciones Unidas, en ese país, unas
quinientas mil mujeres fueron torturadas, violadas, mutiladas y, en su mayoría, masacradas. En
Argelia, la totalidad de las mujeres de algunas de aldeas fueron violadas y asesinadas y en los
últimos cinco años, unas mil seiscientas niñas y muchachas fueron secuestradas y reducidas a la
condición de esclavas sexuales por grupos itinerantes de islamistas armados. En la República
Democrática del Congo, decenas de miles de mujeres y niñas han sufrido violaciones y agresiones
sexuales a manos de las fuerzas combatientes Para nosotros, esto no es ni guerra, ni daño colateral,
ni “limpieza étnica”; es violencia contra las mujeres, pura y dura, si bien con una base y objetivo,
en parte, diferente de la que analizamos, pero, evidentemente, tan perfectamente estructurada
como monstruosa e ignorada…
61
Véase el texto de Amnistía Internacional titulado “Crímenes contra Mujeres en el
Contexto de los Conflictos Armados”.
62
Existe una vinculación ancestral de los conceptos guerra-virilidad que tuvieron
como consecuencia la asociación feminismo-pacifismo. En 1.938 Victoria Wolf publicó “Tres
Guineas” obra que habla de los conceptos guerra-virilidad y relaciona el feminismo con el
pacifismo y antifascismo.
63
Fue fundada en 1.915 al reunirse un grupo de mujeres, representantes de la Alianza
Internacional para el Sufragio,con el fin de protesar contra la primera guerra mundial y futuros
conflictos bélicos,en el Congreso Internacional de la Haya que tuvo lugar en Holanda.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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la mujer como víctima del maltrato con origen en una estructuración
“patriarcal” –o con el término, mucho más impreciso, de “machista”-de una determinada sociedad; por ejemplo, la española.
IIº.- IIº.- HACIA UNA DEFINICIÓN ÚNICA64.
La Declaración y Programa de Acción de Viena65, producto de
la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, que se llevó a cabo en
Viena del 14 al 25 de junio de 1993, en los párrafos 36, 38 y 39, pide
“…encarecidamente que se conceda a la mujer el pleno disfrute en
condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y que ésta
sea una prioridad para los gobiernos y para las Naciones Unidas…
…señala en especial la importancia de la labor destinada a eliminar
la violencia contra la mujer en la vida pública y privada, a eliminar
todas las formas de acoso sexual, la explotación y la trata de mujeres,
a eliminar los prejuicios sexistas en la administración de la justicia y
a erradicar cualesquiera conflictos que puedan surgir entre los
derechos de la mujer y las consecuencias perjudiciales de ciertas
prácticas tradicionales o costumbres, de prejuicios culturales y del
extremismo religioso… …insta a los Estados a que combatan la
violencia contra la mujer de conformidad con las disposiciones de la
declaración… …insta a la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer, encubiertas o palmarias… …se insta
a los Estados a que retiren todas las reservas que sean contrarias al
objeto y la finalidad de la Convención…”. Recordemos, además, que
la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra la Mujer, conocida como la “Convención de Belém
do Pará”66 reconoce, en los artículos 7 y 8 que “…la eliminación de
la violencia contra la mujer es condición indispensable para su
desarrollo, individual y social y su plena e igualitaria participación
en todas las esferas de vida… …y establece los deberes de los Estados
al respecto…”67.
64
Véase el Apéndice Iº a esta obra “El Marco Legal”.
65
http://www.derechoshumanos.unlp.edu.ar/ddhh/img/La_Conferencia_de_Viena.pdf
66
Véase; http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/0029.pdf
67
Estos Deberes se concretan en:
a) Incluir en su legislación interna normas penales, civiles y administrativas para
prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer.
- 37 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Las anteriores definiciones, concepciones y estrategias legales
son, tan sólo, variados ejemplos que indican la perentoria y elocuente
necesidad, que abarca desde Gobiernos hasta grupos feministas, de
unificar conceptos, políticas y soluciones; está claro que el problema
no es ni de una cultura, ni de un tiempo, ni de un lugar; afecta a toda
la humanidad, en el sentido más extenso del término. Pese a que,
nosotros particularmente, opinamos que nos hallamos muy próximos
al fin de la violencia contra las mujeres, también, desde nuestra
modesta óptica, pensamos que resulta prioritario coincidir en un
concepto único y universalmente válido que defina dicha violencia.
De manera provisional, lo correcto será asumir el concepto elaborado
por la Plataforma de Acción de Beijing68, que, repetimos, definió la
expresión violencia contra la mujer como, en su artículo 113;
“…todo acto de violencia basado en el género que tiene
como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico,
incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la
libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada. Por
consiguiente, la violencia contra la mujer puede tener, entre otras,
las siguientes formas:
a) La violencia física, sexual y psicológica en la familia,
incluidos los golpes, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la
violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la
mutilación genital y otras prácticas tradicionales que atentan contra
b) Establecer procedimientos legales justos y eficaces para la mujer que haya sido
sometida violencia, que incluyan, entre otros, medidas de protección, un juicio
oportuno y el acceso efectivo a tales procedimientos
c) Los Estados Parte convienen en adoptar, en forma progresiva, medidas
específicas, inclusive programas para: a) fomentar el conocimiento y b) la
observancia del derecho de la mujer a una vida libre de violencia.
d) Modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres para
contrarrestar prejuicios y costumbres y todo otro tipo de prácticas que se basen en
la premisa de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los géneros o que
legitimizan o exacerban la violencia contra la mujer.
e) Fomentar y apoyar programas de educación gubernamentales y del sector privado
destinados a concientizar al público sobre los problemas relacionados con la
violencia contra la mujer, los recursos legales y la reparación que corresponde.
f) Garantizar la investigación y recopilación de estadísticas y demás información
pertinente sobre las causas, consecuencias y frecuencia de la violencia contra la
mujer, con el fin de evaluar la eficacia de las medidas para prevenir, sancionar y
eliminar la violencia contra la mujer y de formular y aplicar los cambios que sean
necesarios…”.
68
Véase; http://www.un.org/spanish/conferences/Beijing/mujer2021.htm
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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la mujer, la violencia ejercida por personas distintas del marido y la
violencia relacionada con la explotación;
b) La violencia física, sexual y psicológica al nivel de la
comunidad en general, incluidas las violaciones, los abusos
sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexuales en el trabajo,
en instituciones educacionales y en otros ámbitos, la trata de
mujeres y la prostitución forzada;
c) La violencia física, sexual y psicológica perpetrada o
tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra…”.
Esto es sólo un principio teórico y la referida definición puede
ser muy fácilmente perfeccionada y concretada, sin desmerecer, por
ello, su valor. Y es que, lo que no podemos olvidar, por ejemplo, es el
hecho de que la conducta de los Dioses Griegos, ya comentada,
representaba, y representa todavía hoy, un degenerado modelo de
comportamiento a seguir por los varones, por lo que definir, en su
aspecto real y pernicioso, algo tan asumido como “normal”,
“corriente” e, incluso, “adecuado” por una gran parte de la
humanidad, choca, frontalmente, con infinitas barreras69. En el
presente texto no se pretende, ni tan siquiera, intentar una definición
válida, pero sí, por el contrario, se va a intentar una diferenciada
configuración de la violencia contra las mujeres y exponer lo que, con
toda humildad, podría ser una vía para acabar, a corto plazo, huyendo
de las teorizaciones y buscando los resultados prácticos e inmediatos,
que pudieran poner fin a las agresiones que actualmente padecen
millones de mujeres.
Aunque ello pueda ser tan erróneo como fatuo o ingenuo,
sobre todo, pretendemos, con este texto, consolidar una idea, en la que
nos reafirmamos desde ahora; pueden promoverse medidas que
determinen, a corto plazo, el fin del denigrante conjunto de factores
que componen la base de la estructura social en que se asienta la
Violencia contra las Mujeres.
69
Por ejemplo, mientras redactábamos este texto escuchábamos una canción de J. M.
Serrat, cantautor español nada sospechoso de “machista”, cuya letra dice que “…la lluvia sólo es
lluvia si te moja al caer, cada niño es el tuyo, cada hembra tu mujer…”.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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CAPÍTULO IIIº.
LAS TESIS TRADICIONALES DE LA
“VIOLENCIA DE GÉNERO” Y SUS
ALTERNATIVAS.
IIIº.- Iº.- LA CONFIGURACIÓN ESPAÑOLA DE LA
“VIOLENCIA DE GÉNERO”.
Como acabamos de decir, en la Exposición de Motivos de la
“Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia
de Género” se argumenta que “…se trata de una violencia que se
dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser
consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de
libertad, respeto y capacidad de decisión70…”. Además, hoy en día,
en España, se considera, tanto por imperativo legal como por criterio
jurisprudencial, de forma casi unánime71, que el término “Violencia de
Género” se refiere exclusivamente a;
1º) la violencia con resultados físicos; aquí, por “violencia de
género” se ha de entender aquella que implica el uso de cierta fuerza
física y que tiene como resultado una lesión corporal que,
médicamente, ha de consistir en una fractura, daño o cambio
patológico de un tejido orgánico o bien en cualquier anomalía local,
perceptible, de los tejidos de la piel, como una herida, una llaga o una
quemadura.
2º) la “violencia de género” con resultados psicológicos; es
aquella con un resultado equiparable a la intimidación, o al
quebrantamiento de la libre voluntad de la mujer, que, además, deja
secuelas perceptibles por un psicólogo o por un médico psiquiatra,
normalmente.
70
Opinamos, desde nuestra ignorancia, podrían haber sido; derechos mínimos de
“…Personalidad o de Dignidad…”.
71
Si bien existen algunas discrepancias que, como nosotros, consideramos ineficaz,
cuanto menos, la vigente legalidad española en lo relativo a la violencia contra las mujeres.
- 40 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Siguiendo a María Ferraz en su texto “Conceptualización de la
Violencia de Género”72 el maltrato psicológico está constituido por:
“…aquellas conductas que producen en las víctimas desvalorización
o sufrimiento... …este tipo de maltrato tiene una función de
control…”. La Dra. Diane R. Follingstad73, especializada en
Psicología Forense y doctorada en la Universidad de Colorado, en los
EE.UU., concretó, en 1990, en seis conductas o resultados, los tipos
del maltrato psicológico, a saber:
a) Ridiculización, amenazas verbales e insultos.
b) Aislamiento social y económico.
c) Celos, posesividad.
d) Amenazas verbales de maltrato o de daño físico.
e) Amenazas repetidas de divorcio o de abandono.
f) Destrucción o daño de objetos personales de la víctima, a
los que ésta tiene un cierto aprecio o valor emocional.
De modo provisional, que ya concretaremos en los Capítulos
Vº.- IVº.- y VIº.- Iº.-, nosotros mantenemos que constituye violencia
contra la mujer una continuidad estructurada de actos imperativos o
inconsentidos que tienen como objetivo el deterioro o un
apoderamiento de la personalidad o de la dignidad, dónde el agresor es
un varón y el sujeto pasivo una mujer74 que, socialmente, es esposa o
está unida por un vínculo emocional persistente con su del agresor
(que nunca “pareja sentimental”)75. Según la Organización Mundial de
la Salud la violencia contra las mujeres En cierto modo, resulta
decepcionante que, precisamente en España, cuna de mujeres como
las referidas en la nota 22, en la actualidad se defina y configure el
concepto de la violencia contra las mujeres, en alguna medida, de
72
Ponencia impartida en las Jornadas "Coeducación: convivencia escolar y
prevención de la Violencia de Género", Santa Cruz de Tenerife, 3 y 4 de abril de 2003,
organizadas por la Consejería de Educación y el Instituto Canario de la Mujer del Gobierno de
Canarias.
73
Véase en internet: http://www.psych.sc.edu/facdocs/follings.html
74
Sin embargo, no olvidemos que en los matrimonios de lesbianas o de homosexuales,
también se produce ésta estructurada conducta agresiva.
75
Resulta, francamente, cruel el lenguaje cuando habla de “pareja sentimental”
refiriéndose a un varón que, patentemente, ha acreditado que, ni es “pareja”, ni tiene
“sentimientos”, aparte de los agresivos y uxoricidas. Que alguien, por favor, con autoridad en los
medios periodísticos, vete estas palabras, en los medios de comunicación de masas.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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forma más precaria e imprecisa como, por ejemplo, lo hizo la
Constitución de 1931 (junto con las leyes posteriores)76 y las
consecuentes leyes que configuraron los entonces denominados
“Derechos de la Mujer”. Resulta, incluso, conveniente releer los
debates entre las Sras. Diputadas Campoamor77 y Kent, de donde,
seguramente, quedará una sensación de asombro ante el hecho de que
un Parlamento, en el que sólo había tres mujeres, dos de ellas
protagonizaran, tan inteligentes y convincentes como contrapuestos y
elaborados, debates sobre el sufragio femenino. En definitiva, hoy
resulta, según nuestro particular modo de ver, poco comprensible que
el artículo 2º de la “Ley de Medidas de Protección Integral contra la
Violencia de Género” enumere como “Principios Rectores” los
siguientes (transcritos en el mismo orden, tal vez caótico, que hace la
propia Ley):
a) Fortalecer las medidas de sensibilización ciudadana de
prevención, dotando a los poderes públicos de
instrumentos eficaces en el ámbito educativo, servicios
sociales, sanitario, publicitario y mediático.
b) Consagrar derechos de las mujeres víctimas de violencia
de género, exigibles ante las Administraciones Públicas, y
así asegurar un acceso rápido, transparente y eficaz a los
servicios establecidos al efecto.
c) Reforzar hasta la consecución de los mínimos exigidos por
los objetivos de la ley los servicios sociales de
En España, con la II República y mediante la Constitución de 1931 y las Leyes
promulgadas posteriormente la situación de las mujeres fue objeto de un cambio radical: se
eliminaron privilegios reconocidos hasta ese momento exclusivamente a los hombres, se reguló el
acceso de las mujeres a cargos públicos, se concedió el derecho de voto a las españolas, se
reconocieron derechos a la mujer en la familia y en el matrimonio, se reconoció el matrimonio
civil, el derecho de las mujeres a tener la patria potestad de los hijos, se suprimió el delito de
adulterio aplicado sólo a la mujer y se permitió legalmente el divorcio por mutuo acuerdo. Por otra
parte, se obligó al Estado a regular el trabajo femenino y a proteger la maternidad, se prohibieron
las cláusulas de despido por contraer matrimonio o por maternidad, se estableció el Seguro
Obligatorio de Maternidad y se aprobó la equiparación salarial para ambos sexos. En el ámbito de
la educación, se permitieron las escuelas mixtas y la coeducación, se abolieron las asignaturas
domésticas y religiosas y se crearon escuelas nocturnas para mujeres trabajadoras y se redujo,
significativamente, el analfabetismo femenino. En Cataluña, incluso, se llegó más lejos, y se
permitió la dispensación de anticonceptivos, se despenalizó y legalizó el aborto, se decretó la
abolición de la prostitución reglamentada y se prohibió contratar a mujeres en trabajos
considerados como peligrosos o duros.
76
77
Impresiona, todavía, el magnífico discurso de la Diputada Clara Campoamor, con
motivo de la aprobación de la Ley que permitía el voto femenino y que se puede encontrar en
http://www.fuenterrebollo.com/Gobiernos/sufragio-femenino.html
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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información, de atención, de emergencia, de apoyo y de
recuperación integral, así como establecer un sistema
para la más eficaz coordinación de los servicios ya
existentes a nivel municipal y autonómico.
d) Garantizar derechos en el ámbito laboral y funcionarial
que concilien los requerimientos de la relación laboral y
de empleo público con las circunstancias de aquellas
trabajadoras o funcionarias que sufran violencia de
género.
e) Garantizar derechos económicos para las mujeres
víctimas de violencia de género, con el fin de facilitar su
integración social.
f) Establecer un sistema integral de tutela institucional en el
que la Administración General del Estado, a través de la
Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia
sobre la Mujer, en colaboración con el Observatorio
Estatal de la Violencia sobre la Mujer, impulse la creación
de políticas públicas dirigidas a ofrecer tutela a las
víctimas de la violencia contemplada en la presente Ley.
g) Fortalecer el marco penal y procesal vigente para
asegurar una protección integral, desde las instancias
jurisdiccionales, a las víctimas de violencia de género.
h) Coordinar los recursos e instrumentos de todo tipo de los
distintos poderes públicos para asegurar la prevención de
los hechos de violencia de género y, en su caso, la sanción
adecuada a los culpables de los mismos.
i) Promover la colaboración y participación de las
entidades, asociaciones y organizaciones que desde la
sociedad civil actúan contra la violencia de género.
j) Fomentar la especialización de los colectivos
profesionales que intervienen en el proceso de
información, atención y protección a las víctimas.
k) Garantizar el principio de transversalidad de las medidas,
de manera que en su aplicación se tengan en cuenta las
necesidades y demandas específicas de todas las mujeres
víctimas de violencia de género.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Basta con una simple lectura de estos objetivos para detectar
que, en la España Democrática, no ha sido muy contundente la
evolución de la legislación relativa a la igualdad de sexos, sobre todo,
si la comparamos las Leyes anteriores a la dictadura. Pero aquí no,
aquí no valen las críticas, más o menos fundamentadas, hay acatar y
respetar la Legislación vigente y, al tiempo, intentar y meditar sobre
otras soluciones al problema de la violencia contra las mujeres. Y es
que, en España, semanalmente hay víctimas mortales y, cada hora, son
maltratadas treinta mujeres. Por eso, solamente, debemos decir que,
tal vez, pudiera parecer que los “Principios Rectores” anteriormente
transcritos se están refiriendo a otra realidad, sin opinar nada respecto
a su orden numeral que, suponemos, tan sólo es eso y no un orden de
prelaciones.
IIIº.- Iº.- Iº.- DE LA INNOVACIÓN AL FRACASO.
El proceso, en lo referente a la labor legislativa, para paliar o
eliminar el fenómeno de la “Violencia de Género”, en España, en un
meteórico espacio temporal, de menos de tres años, va desde la
orgullosa e insultante labor legislativa innovadora e “integral” al
reconocimiento de un evidente fracaso. No queremos incidir en lo ya
dicho de que, según el Legislador, la mujer española tiene género y no
sexo, pero sí que vale la pena pararnos en algo, que ya no es tan
anecdótico sino, más bien, grave. Y es que, la denominada Ley contra
la Violencia de Género, que debiera incluir estrategias, medidas y
soluciones, en el marco de;
1º.- una verdadera igualdad de sexos y bajo
2º.- una concepción del maltrato o de la violencia contra las
mujeres como una conducta infame,
acaba resultando, a nuestro modesto criterio, incongruente o ilógica,
cuando, en la misma, se contienen disposiciones como las siguientes;
1º) El artículo 22 se refiere a un “Programa específico de
empleo”.
2º) El artículo 27 habla de las “Ayudas sociales”.
3º) El artículo 28 prioriza el acceso a la vivienda a las mujeres
maltratadas.
4º) El título Vº les proporciona “Tutela Judicial”.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Y, ya son palabras mayores, cuando en las Disposiciones
Adicionales y Transitorias y en otras normas que la complementan, en
otros ámbitos territoriales, se regulan las;
a) “pensiones y ayudas”,
b) el “abandono del puesto de trabajo”,
c) las “ordenes de protección”,
d) la “dotación de fondos”,
e) el “cambio de apellidos”,
f) las “casas de emergencia”,
g) las “casas de acogida”,
h) los “pisos tutelados” y
i) un bochornoso y largo etcétera…
En efecto, resulta vergonzante que se inauguren las “casas de
acogida y los programas correspondientes”78 o que se lean noticias
como esta, de septiembre de 2008: “…la directora del Instituto de la
Mujer de Castilla-La Mancha, Ángela Sanroma, compartió una tarde
con las mujeres usuarias del programa “Equalitas”, un nuevo
servicio dirigido a facilitar la conciliación de la vida laboral, familiar
y personal de las mujeres que residen o han residido en la Casa de
Acogida y lograr así su promoción profesional…”79. Este cúmulo de
disposiciones e instrumentos, tal vez, nos debería, primeramente,
provocar cierto sonrojo y, después, hacernos meditar sí lo que, en
realidad, promueven y generan estas leyes es que, en nuestra sociedad,
existan “mujeres fugitivas”, al olvidar, de forma indirecta pero sutil y
contundente, que, con la vigente normativa, se están limitando, a
determinadas ciudadanas, derechos tan fundamentales como los de la
libertad de residencia, de deambulación, al nombre y a la propia
identidad, entre otros. Y, así, se viene a perpetuar una concepción muy
similar de los “Derechos de la Mujer” de los que la ninfa griega Dafne
gozaba (véase nota 8ª). Pero, además, es que todo ello se hace, no de
forma vergonzante, provisional o ineludible, sino con la conformidad,
satisfacción y orgullo que se deduce de la nota periodística, antes
78
http://www.ua.es/webs/opps/web_impacto/ponencias/politicas_y_violencia_de_genero
.pdf
79
Véase;
http://www.lacerca.com/noticias/toledo/mujeres_casa_acogida_talavera-
24924-1.html
- 45 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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transcrita. Aquí está la auténtica clave del fracaso de la mencionada
Ley; es que resulta que el planteamiento inicial de actuación, según
nuestro humilde parecer, está equívocamente configurado ya que;
a) el “fugitivo” tiene que ser el delincuente, jamás la víctima.
b) una sociedad con “mujeres protegidas”, con “órdenes de
protección” o con “casas der acogida” es, evidentemente,
una sociedad enferma, y por ahora, más que limitar o
eliminar estos conceptos y recursos los promocionamos e
inauguramos, indecorosamente.
c) la situación se quiere resolver, no eliminando la
“enfermedad”, sino aislando, proscribiendo casi, a la
“enferma”. Al parecer, hace siglos, así se “curaba” la
lepra...
Pero ante este cúmulo de dislates hay que reconocer que el
Gobierno ha tenido la valentía de admitir, a través de la
Vicepresidenta Primera, Doña María Teresa Fernández de la Vega,
que la ley de Violencia de Género “…no ha sido suficiente. Se ha
hecho mucho, pero no ha sido suficiente…”.
IIIº.- Iº.- IIº.- LAS ACTITUDES ANTE EL “FRACASO
LEGAL”.
Sin embargo, frente a esta valentía, no podemos olvidar que el
Ministerio de Igualdad (¿de géneros o de sexos?) en palabras de la
propia Sra. Ministra que lo gestiona, ha señalado que la violencia de
género es el “…símbolo más brutal de la desigualdad, y que se
encuentra fundamentado en un patrón de conducta que sitúa a la
mujer en una posición de supeditación o sometimiento al hombre…”.
Si se hace esa afirmación, desde la sinceridad o la convicción, hay
algo que ya nos resulta incomprensible; y es que, en vez de solucionar
el fracaso, reconocido, de la Ley tan sólo se proponga, apruebe y se
emprenda una “campaña de publicidad”80, con la que el Ministerio de
Igualdad, piensa acabar con la violencia de género y que “…tiene un
80
Véase; http://www.migualdad.es/noticias/tolerancia_0/080708_tolerancia_cero.html
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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costo de 481 millones de euros y estará presente hasta finales de 2008
en televisión, radio y prensa…”82, en palabras de la Señora Ministra.
Aclarémonos, cuando una Ley resulta ser un fracaso ¿qué
procede?:
1ª hipótesis; derogarla,
2ª hipótesis; modificarla y
3ª hipótesis; hacer una “campaña de prensa”.
No es nuestra voluntad, pero, de nuevo, tenemos que discrepar,
ya no con el Poder Legislativo o el Judicial sino que, en esta ocasión,
con el Poder Ejecutivo83. Las Leyes son herramientas para
proporcionar o potenciar una adecuada convivencia ciudadana y sí no
alcanzasen este objetivo, lo que no procederá nunca es convencer a la
ciudadanía de las cualidades de la, ya denunciada como inútil
herramienta, sino, según nuestro particular criterio, ir a la raíz del
problema y cambiar la Ley. La Ley Española de “Violencia de
Género”, opinamos humildemente, estaba predestinada al fracaso por
una cuestión tan simple (que trataremos en el Capítulo Vº.) que se
resume en que parece querer soslayarse, o se pretende olvidar, de algo
tan esencial como es que, además de un cuerpo, toda mujer tiene
“Personalidad y Dignidad”, incluida la joven del anuncio periodístico
reproducido en la nota 83, y que el epicentro de la cuestión de la
violencia contra las mujeres siempre, siempre, acaba incidiendo en
esos dos conceptos. En consecuencia, cualquier Ley que, lejos de
81
Muy poco presupuesto si se tiene en cuenta que un estudio de Yodanis y Godenzi
de 1999 concluía en que en los Estados Unidos los costos de la violencia contra la mujer oscilan
entre los 10.000 millones de dólares anuales en pérdidas directas hasta los 67.000 millones por año
en pérdidas totales (según valoración de Laurence y Spalter-Roth, en 1996). En Suiza, el cálculo
del costo directo anual de la violencia en el seno de la pareja se calcula en los 409 millones de
Francos Suizos. Véase el Capítulo Vº.- VIº.- IVº.-.
Esta campaña habla de la fascistoide idea de “Tolerancia Cero”. Nosotros creemos
que antes de ello está la inteligencia, el diálogo o la persuasión. Basarse en la “Tolerancia Cero”,
cuanto menos, acredita tanto una limitada imaginación como una intransigencia muy poco
conciliable con lo que ordena el artículo 25 de la Constitución Española cuando, en su párrafo
segundo, dice que “…las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán
orientadas hacia la reeducación y reinserción social…”.
82
83
Lo anterior también nos genera una nueva preocupación. Y es que sí la Sra.
Ministra nunca ha leído anuncios como éste: “…joven, linda, dulce... …un auténtico cañón de 20
añitos, con unas preciosas curvas y una delantera espectacular… …amante supercariñosa y
apasionada, sin tabúes: besos, caricias, kamasutra, francés natural, 69, vibradores, lencería,
masajes, juego erótico... …y todo lo que te apetece... …ven y pruébame... disfrutarás de momentos
de exquisito placer. te espero… …total discreción, te invito a una copita o una cervecita o un
refresco lo q te apetezca… …salidas a hoteles a partir de 120 una hora más el taxi...”.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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potenciar esos valores, pretenda convertir a la mujer maltratada en una
“fugitiva”, que habrá de residir en “casas de acogida” o tendrá que
“cambiar los apellidos”, incidentalmente, pudiera considerarla carente
de Dignidad y ello va contra la naturaleza de las cosas. En el fondo, se
está ignorando algo tan simple como que, sí todos estamos sometidos
al Imperio de la Ley, también es cierto que toda Ley está sometida al
Imperio de la Razón. Y la Razón nos dice que;
a) Nunca la víctima habrá de verse limitada en sus derechos,
sino que el victimario habrá de quedar imposibilitado para
ejercitar los suyos, en tanto en cuanto, conculquen o
colisionen con los de su víctima.
b) No hay que darle una “ayuda económica” a ninguna mujer;
hay que obligar al agresor a indemnizar los daños que
causó a su víctima y, al tiempo, si así lo ordena la Ley,
imponerle una multa.
c) No hay que obligar a la víctima a que viva en un “piso
protegido”, sino que hay que ingresar al agresor en un
Centro Penitenciario.
d) Ninguna “campaña publicitaria” tiene que indicar que
conducta es antisocial y delictiva, porque las Leyes Penales
no son secretas.
e) No se debe dejar en manos de la ciudadanía, el
“aislamiento” social del agresor; existen los Cuerpos y
Fuerzas de Seguridad del Estado para efectuar dicha labor
que, ahora parece que se quiera encomendar a vecinos,
amigos, parientes o, simplemente, panaderos.
En una palabra; quien promulga Leyes que van contra la
Razón, tiene que ser consciente de su previsible fiasco y nunca se
deberá ocultar un fracaso legal (ello es harto peligroso) mediante
“campañas de prensa” cuya base es la de aludir a algo tan irracional
como es la “Tolerancia Cero” (véase nota número 80). Que nadie se
alarme sí hay que rehacer una Ley; el Código Penal de 1995, en una
década, ha sido reformado en numerosas ocasiones y no pasa nada;
como nada terrible pasaría por construir un nuevo marco legal, en
relación a la violencia contra las mujeres, diferenciado del vigente. En
el fondo, todo fracaso legislativo contiene la semilla de un futuro éxito
legal. O ¿es qué no se han cambiado las Leyes del divorcio o del
aborto, sin recurrir a “campañas de prensa”? No llegamos a dilucidar
- 48 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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el por qué, precisamente esta Ley que, según palabras de la Sra.
Vicepresidenta Primera “…no es suficiente…”, resulta que nadie
quiere modificarla o revocarla, sino, más bien, potenciarla e
imponerla, mediante publicidad, tal vez engañosa84.
IIIº.- IIº.- LA LEGALIDAD Y LA REALIDAD DE LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES A NIVEL MUNDIAL.
Arnold van Genne, Catedrático de Etnografía en Neuchatel,
Suiza, afirma que los, llamémoslos, “ritos de iniciación” no son ritos
de pubertad física porque no coinciden con la pubertad fisiológica,
sino con una pubertad social cuyas edades varían en función del sexo,
de las etnias, de la localización espacial de éstas y de la densidad
demográfica de los propios grupos. En el área de Senegambia, las
niñas actualmente son “circuncidadas” (dicho sin rodeos; se les corta
el clítoris con una cuchilla infecta) cuando tienen entre cuatro y siete
años, a algunas se las somete al “ritual” –el lenguaje, siempre el
lenguaje como cómplice-- cuando son más pequeñas, como en el caso
de los grupos saraholes, o cuando rondan los diez o doce años en el
caso de las niñas djola, pero siempre antes de la primera
menstruación.
Con lo anterior solamente queremos indicar que, frente a las
habituales Convenciones Feministas, las protocolarias Declaraciones
de Derechos de la Mujer y los solemnes Acuerdos de las Naciones
Unidas, universalmente difundidos, hay, también, otras habituales,
protocolarias y solemnes actividades que tienen su público; tal es el
caso de la ablación del clítoris, cuya “difusión”, actualmente es de,
como poco, 135 millones de niñas85. Ante este dato, resulta muy
evidente que lo dicho en relación al proceso español en la lucha acerca
de la “violencia de género” es aplicable a esfera internacional. En
efecto, las Leyes que citaremos en el Apéndice Iº, “Ámbito Legal”,
La Ley General de Publicidad de 11 de noviembre de 1988, considera “publicidad
ilícita”: “…a) La que atente contra la dignidad de la persona o vulnere valores o derechos
reconocidos en la constitución… …b) La engañosa…”. Por el contrario, no parece inveraz el
informe de Amnistía Internacional sobre la muy deficiente aplicación de la tan mencionada Ley
1/2004, que se puede encontrar en la siguiente página web: https://doc.es.amnesty.org/cgibin/ai/BRSCGI?CMD=VERLST&DOCS=110&BASE=SIAI&SEPARADOR=&TITU=&INAI=E
UR410108 Bajo el título de “Obstinada realidad, derechos pendientes tres años de la ley de
medidas de protección integral contra la violencia de género”.
84
85
Véase; http://home.planet.nl/~pearaya/ablacion.htm y, además, considérese que el
“volumen de difusión” de esta práctica, supera, en millones, a los ejemplares que se imprimen de
cualquier “Declaración de los Derechos de la Mujer”.
- 49 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
con excesiva frecuencia, resultan no ser de efectiva aplicación. Ante
este fracaso de Convenciones, Declaraciones, Acuerdos, Leyes y
Directivas, ¿qué hacer?; ¿Una planetaria campaña de prensa? No y mil
veces no. Hay que buscar métodos, legales o de otra índole, que,
verdaderamente se traduzcan en la proscripción y en la eliminación de
la violencia contra las mujeres. Así de simple, como el corte de una
cuchilla…
Por ejemplo, no creemos confundirnos en que algo pasaría sí,
por Ley, se redujera, en cincuenta dólares, cualquier “ayuda
humanitaria”, por cada ablación del clítoris detectada en los países
receptores, dentro del período de ejecución de la propia ayuda.
España, quizás, es un Estado cuyo Gobierno bien pudiera incluir tal
cláusula cada vez que se pactase un envío de esos fondos económicos
a determinados países. Imaginemos, por un momento, que se aprueba
esta norma en todos los “convenios de cooperación” o de “ayuda al
desarrollo”86. Por ahora, desde nuestra modesta óptica, podemos
afirmar que una cosa, ciertamente, ocurrirá; que pocos dudarían de
que, para los españoles, el término “desarrollo” no solo implica,
carreteras, escuelas o regadíos sino que, tal y como dice el Diccionario
de la Real Academia de la Lengua, “desarrollo” es el “…crecimiento o
mejora de un aspecto físico, intelectual o moral.. … o el progreso de
una comunidad humana…”. O, dicho en otros términos, quedaría
acreditado, universalmente, que el Gobierno Español, además de
dictar y ejecutar políticas y normas, también conoce el idioma que
utiliza. Por lo demás, basta ya de enmascarar con “ritos de iniciación”
o “factores culturales ancestrales”87 lo que es una de las más salvajes
expresiones de la violencia contra las mujeres.
IIIº.- IIº.- Iº.- EL “MOVIMIENTO FEMINISTA” Y LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
86
Aunque sólo fuera por no incidir en una contradicción en los términos, ya que, por
desarrollo, nadie debiera entender la mutilación genital.
87
En algunos casos se recurre a tradiciones religiosas para argumentar a favor de la
mutilación genital femenina, pero, lo cierto, es que ni la doctrina musulmana ni la cristiana dicen
nada sobre este tipo de prácticas. Frente a los que dicen que es un factor cultural nosotros
opinamos que se parece mucho a una desintegración de la estructura personal de la mujer –similar
a las que trataremos en el Capítulo Vº.-- que, además, proporciona mujeres vírgenes a los
promiscuos varones a los que esa mujer viene obligada a servir de por vida. Y eso no se parece, en
poco ni en nada, a la “convivencia familiar”.
- 50 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Aunque aquí nos referimos a la violencia contra las mujeres no
podemos olvidar que la misma tiene una mayor o menor conexión con
las ideas feministas. Tanto la “primera ola” como las sucesivas olas o
reestructuraciones del pensamiento feminista han resultado, en la
práctica, poco efectivas en todo lo referente a la violencia contra las
mujeres. Como este no es el objetivo de nuestro estudio nos vamos a
limitar a clasificar, siguiendo a Nancy Fraser88, acreditada intelectual
norteamericana, los tres períodos básicos del “pensamiento feminista”:
1º.- el período de la diferencia de género, que ponía el acento
en la universalidad de los seres humanos como condición previa a la
posibilidad de la inclusión de una supuesta identidad femenina,
también de carácter universal,
2º.- el de las diferenciaciones entre mujeres, dentro del propio
movimiento feminista (negras, lesbianas, chicanas, de de clases
sociales subordinadas, de otras etnias, etc.) que se efectúa en base a
una pretendida visión multicultural y
3º.- el de las múltiples divergencias, en el propio ámbito del
“Movimiento Feminista”, en un intento de resolver sus
contradicciones intrínsecas, que se deducen de los dos anteriores
párrafos, 1º y 2º.
En nuestro ámbito cultural, resulta patente que, según se va
desarrollando la “segunda ola” del feminismo, sobre 1970, se llega a
la nada explicada deducción de que el fenómeno de la violencia contra
las mujeres, acabará sus días con la “liberación de la mujer”, al
considerarse un fruto obligado de ella. Desde nuestro humilde punto
de vista, ésta deducción deviene en un aplastante inconveniente, tanto
en lo relativo a la disgregación e insana discusión en el seno de las
feministas como, por el simple y lacerante hecho, de que millones de
mujeres viven ajenas a estas teorías y, desgraciadamente, son víctimas
de una contundente estructura social patriarcal y violenta. El discurso
feminista, al postergar y considerar, en sus diatribas, la violencia
contra las mujeres como un problema que se resolverá con el
advenimiento de la “liberación de la mujer” no contribuye, ni tan si
quiera, a su “visualización” o “visibilización” de la que luego
hablaremos. Para nosotros, resulta algo probable que, este esquema,
88
Nancy Fraser es una intelectual feminista estadounidense, profesora de Ciencias
Políticas y Sociales en la New School University de Nueva York. Fraser aboga por un
acercamiento de todas las ideas feministas para obtener un análisis de las instituciones sociales y
de los movimientos sociales.
- 51 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
no va a solucionar una degenerada realidad que padecen, no sólo esos
135 millones de niñas a las que amputan el clítoris, sino también
algunos centenares de millones de mujeres que se ven privadas de
personalidad propia o, simplemente, de dignidad.
De hecho, las feministas radicales, eludiendo, ya claramente,
la realidad descrita, recurren a elementos de la teoría marxista para
elaborar una concepción de la opresión de las mujeres basada en la
idea central de que las mujeres constituyen una clase social, lo cual ni
siquiera Marx o Engels sostenían que fuera elemento estructural del
pensamiento comunista. Recordemos, a este respecto, que Engels, en
1875, decía que “... la concepción de la sociedad socialista como el
reino de la igualdad es una idea unilateral francesa, apoyada por el
viejo lema de “libertad, igualdad, fraternidad”; una concepción que
tuvo su razón de ser como fase de desarrollo en su tiempo y en su
lugar, pero que hoy debe ser superada…”, pero, se “olvidaba” de algo
tan simple y perceptible como que “la igualdad”, a que se refiere, no
se había producido, en la cotidiana realidad, sobre todo en lo relativo
al ámbito de los derechos de las mujeres. Particularmente, creemos,
que, voluntariamente, se quiso poner en un segundo plano la “cuestión
de la mujer” (en terminología literal marxista) al dar por hecho que
los principios rectores de la Revolución Francesa se habían plasmado
y ejecutado en la sociedad de finales del siglo XIX. Y esto,
evidentemente, no era cierto. Y es que, en la “lucha de clases”, es muy
fácil identificar al capitalismo opresor, pero no sucede lo mismo con
la opresión de la mujer. En realidad, ni tan siquiera en 1948, con la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, y para nuestro
entender, la violencia contra las mujeres no se ha resuelto, para nada.
Como hizo, con toda la honradez política, la Vicepresidenta Primera
del Gobierno Español, alguien, a nivel universal, debe de reconocer
este evidente fracaso y adoptar medidas que se propongan, a corto
plazo, resolver este “eterno problema”, tan “eterno” como el de la
esclavitud, que desapareció de la faz de la tierra en un proceso tan
rápido como aplicable a la “cuestión de la mujer”, como decía, sin
ironía porque carecía de ella, Karl Marx al referirse a la violencia
contra las mujeres.
En el fondo, como analizaremos más adelante, la violencia
contra las mujeres empezó a interesar como problema, como
fenómeno o como delito con la “visualización” o “visibilización” de la
misma, hace, apenas, 30 o 40 años, aunque ya tuviera una convincente
estructuración en las ideas de Mary Wollstonecraft, en 1792. Por eso
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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mismo, adelantamos, que, quizás, la vía más eficaz para resolver esta
tragedia cotidiana es la de la publicitación, exteriorización y difusión
de la despiadada y opresiva conducta, de mayor o menor frecuencia o
incidencia, de un sexo hacia el otro. La violencia contra las mujeres,
es una aberración cometida, aquí y ahora, por algunos hombres contra
algunas mujeres y, en su consecuencia, resulta poco coherente
concebirla como un concepto teórico o un buen espacio de debate
intelectual, que olvida que, mientras se produce dicho debate, se han
mutilado, con infectas cuchillas, varios millares de clítoris de niñas.
¿Acaso teorizamos mucho sobre los robos a entidades bancarias? ¿No
es más cierto que, simplemente, se articulan los métodos para
evitarlos?
Tan simple como de urgente remedio… tal y como lo fuera, a
nivel mundial, la esclavitud, las sangrientas “disputas religiosas” o, en
España, el delito de “Duelo” o la Inquisición, por citar algunos
ejemplos. Más adelante volveremos a estos y otros ejemplos e
intentaremos dilucidar, cómo y por qué, determinados males
endémicos del comportamiento humano, se eliminaron en,
insospechadamente, muy cortos espacios de tiempo.
IIIº.LEGALES.
IIº.-
IIº.-
LOS
DIFERENTES
SISTEMAS
El esquema español, en el tema de la “Violencia de Género”,
no es el único que para paliar el problema, en cierto modo, viene a
producir una “segunda victimización” de la mujer y mas que
solucionar sus causas se fundamenta en reducir sus efectos,
eternizando, así, una degradante situación preexistente. Que nosotros
conozcamos, ninguna corriente de la Criminología actual sostiene que
se acabará con una conducta delictiva mediante la ocultación del
objeto del delito, ante todo cuando este “objeto” está compuesto de
miles de millones de mujeres. Resulta hasta pueril pensar que si su
“amada esposa” ya no está al alcance del agresor, éste no vaya buscar
una sustituta; es más, en ocasiones, le resultará más cómodo, que
perseguir a aquella que ya le ha denunciado. Fenómeno éste que
ocurre en la España actual y al que, nadie, presta la menor atención.
Vamos a ver; ¿nadie sabe qué, cuándo una mujer escapa del maltrato
de su marido, éste ya está buscando una “suplente”? Pues sí, así es.
- 53 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Tal vez, nos atrevemos a opinar, que se esté fallando por qué
ni el Legislador ni, tampoco, por decir un ejemplo, el Movimiento
Feminista, conciben con la adecuada claridad o la suficiente
convicción --que en el Derecho Penal provocan efectos similares-- qué
o cual es la conducta sancionable en la violencia contra las mujeres. Y
es, en base a esta ignorancia, que la canción “La maté porque era
mía”89 o la película homónima (Tango) no sean constitutivas, bajo la
forma de provocación al delito del artículo 18 del Código Penal
español, de un delito de maltrato a la mujer. Resulta evidente que,
sobra con escuchar dicha canción o con visionar la mencionada
película para entender el por qué los maltratadores perpetúan, hoy en
día, su violencia hacia el sexo femenino; es por qué están amparados
en una clamorosa impunidad. Opinamos que hay que castigar las
conductas reflejadas en la canción o en la película; y no porque causen
lesiones físicas o psíquicas, sino porque, manifiestamente, quieren
ignorar o despreciar la Personalidad y la Dignidad que tienen todas y
cada una de las Mujeres. Decir que el Legislador no sabe qué
conducta castiga cuando aprueba una Ley Penal, a primera vista,
parecerá un dislate, sin embargo, examinando distintos Sistemas
Legales, nuestra afirmación pudiera, eso pretendemos, adquirir cierta
credibilidad.
Muy recientemente, en el año 2006, la Asamblea Nacional de
Venezuela aprobó la “Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres
a una Vida Libre de Violencia”90, cuyo artículo 1º dice que; “…la
presente Ley tiene por objeto garantizar y promover el derecho de las
mujeres a una vida libre de violencia, creando condiciones para
prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las
mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos, impulsando
cambios en los patrones socioculturales que sostienen la desigualdad
de género y las relaciones de poder sobre las mujeres, para favorecer
la construcción de una sociedad justa democrática, participativa,
paritaria y protagónica…”. En el Reino Unido el propósito de las
leyes relativas a la violencia contra las mujeres “…es la autonomía de
la mujer… …todo ello con el objetivo de aumentar su propia
89
A disposición pública; http://lacuerda.net/video.php?rc=pytu044&id=0l3jgHqpfQM
y donde se aprecia la mas aberrante concepción de la “estética machista”. Sin embargo, el
videoclip “La mataré” del cantante Loquillo, fue prohibido en televisión.
90
Véase http://www.ministeriopublico.gob.ve/leyes/10-LEYDERECHOMUJER.pdf
- 54 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
capacidad de vivir su vida independiente y aumentar su confianza a
fin de que puedan hacerlo y que las opciones de seguridad para el
futuro….”, en palabras de la especialista Mary Mason91. En Méjico92,
es curioso que sobre un mismo tema, por un lado, el Gobierno aprobó
el 28 de febrero de 2002 ley del “Instituto de las Mujeres del Distrito
Federal”93 y por otro lado, el Ejército Zapatista de Liberación
Nacional promulgó la “Ley Revolucionaria de Mujeres”94. En el
ámbito musulmán, más que leyes, resulta interesante ver los criterios
de la organización “Mujeres Viviendo Bajo Leyes Musulmanas”95
que, silenciosamente, están llevando adelante una valiente lucha
contra el aislamiento de sus diferentes situaciones nacionales, entre
otros aspectos nada despreciables y que, en Europa o en América,
insistentemente todos queremos ignorar. Respecto a África, en la
Conferencia Internacional “Género y Desarrollo Nacional: el Papel
de los Parlamentos”, que tuvo lugar en Kigali en febrero de 2007,
unas 200 mujeres exigieron el respeto a derechos humanos básicos
como la educación, la seguridad, el trabajo en igualdad de condiciones
y el acceso a puestos de poder96. En Sudamérica la “Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer”, aprobó en la ciudad brasileña de Belém do Pará en
1994, por unanimidad de los 34 miembros de la Organización de
Estados Americanos (OEA), un acuerdo que tipifica; “…toda
violencia de género como un abuso a los derechos humanos y obliga a
adoptar una serie de medidas para erradicarla…”97. Recientemente
cientos de mujeres afganas protagonizaron manifestaciones a favor y
en contra de una nueva “Ley sobre la Familia”98 que, en su articulado
dice que “…una mujer está obligada a satisfacer los deseos sexuales
91
Véase la Enciclopedia de la teoría literaria feminista, de Elizabeth KowaleskiWallace – 1997.
92
Véase, sobre Méjico; http://www.nodo50.org/pchiapas/mexico/noticias/juarez.htm
93
En;_http://www.ordenjuridico.gob.mx/Estatal/DISTRITO%20FEDERAL/Leyes/DFL
EY55.pdf
94
Véase; http://www.nodo50.org/pchiapas/chiapas/documentos/despertador/mujer.htm
95
Véase http://www.nodo50.org/mujeresred/wluml.html#1
96
Véase;_http://www.lolamora.net/index.php?option=com_content&view=article&id=5
2:las-mujeres-africanas-piden-que-se-aplique-la-ley-contra-la-violenciasexual&catid=17:publicaciones&Itemid=29
97
Véase http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=92140
98
Véase en internet; http://www.foroexpreso.com/ellas/4925-mujeres-de-afganistanprotestan-contra-leyes-discriminatorias.html
- 55 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
del marido…”. En Pakistán, el proyecto de “Ley de Protección de las
Mujeres” pasó por la Cámara Baja del Parlamento por la vía rápida y,
ahora, deberá ser ratificada por el Senado99, en dicho proyecto legal se
permitirá a las mujeres denunciar los casos de violación ante los
tribunales ordinarios y sólo se requerirán dos testigos para demostrar
una violación, además se aceptarán otro tipo de pruebas, como
informes médicos y uno de los avances más significativos es que, en
caso de no poder demostrar el delito, la víctima no podrá ser
automáticamente condenada por adulterio como ha pasado hasta
ahora. En Bangkok, en 2007, se promulgó una Ley que favorecía el
sistema de cuotas como forma de garantizar la cantidad de mujeres en
el Gobierno y en el Parlamento100. Para la Dra. de la Organización
Mundial de la Salud Doña Claudia García Moreno, “…un buen
ejemplo de una estrategia exitosa es un programa en Sudáfrica
llamado “Imagen”, que combina las microfinanzas, actuación que le
dio a las mujeres algunos pequeña cantidad de dinero, con un breve
programa de capacitación basado en su capacidad de acción para ser
conscientes de la discriminación de género… …así que fue una
combinación de poder económico con la autonomía de la mujer como
individuos… esto se acreditó, como medida capaz de reducir la
violencia, en un 50%, en los pueblos donde se probó…” con este
ejemplo, dejemos de citar Leyes dispersas, diferentes, diferenciadoras
y hasta incompatibles, que existen en todo el Planeta101.
Después de este paseo legislativo, volvamos a la cuestión
inicial. ¿Qué conducta se castiga, qué bien jurídico se protege en las
Leyes de “Violencia de Género”? Modestamente insistimos en lo
dicho; qué está muy poco definido, o sin la suficiente unanimidad,
cual ese “bien jurídico protegido” en la conducta delictiva que
constituye la violencia contra las mujeres. Veamos:
1º.- En España se sitúa en la integridad física y psicológica de
la mujer.
99
Véase;_http://www.casaasia.es/GestorPeticiones?aplicacion=info&origen=reportajes
&destino=reportaje_ficha&codigo=7323
100
Véase en internet; http://goliath.ecnext.com/coms2/gi_0199-6672721/MUJERESASIA-CUOTAS-EL-PUNTO.html
101
Sería imposible examinar, a nivel mundial, el estado de la violencia contra las
mujeres , sin embargo, es interesante examinar el documento de la Organización Mundial de la
Salud;_http://www.who.int/gender/violence/who_multicountry_study/summary_report/summaryre
portSpanishlow.pdf y aun más interesante es; http://www.who.int/topics/gender/es/index.html
- 56 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
2º.- En Venezuela consiste en garantizar y promover el
derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
3º.- En Méjico hay una dualidad de sistemas legales.
4º.- En Inglaterra en la autonomía y la vida independiente de la
mujer.
5º.- En Afganistán, la Ley mantiene la obligación de la mujer
de satisfacer los deseos sexuales de su marido.
6º.- En Pakistán la ley asegura que las violaciones podrán ser
denunciadas ante Tribunales Ordinarios.
7º.- En la India es la igualdad de oportunidades.
8º.- En África es la educación, la seguridad, el trabajo y la
igualdad de oportunidades.
9º.- En Sudamérica son los Derechos Humanos de la Mujer.
10º.- En Sudáfrica es la independencia económica y la
autoestima.
Todos estos ejemplos, y unas cuantas decenas más que
podríamos citar, indican que “algo raro” circunda este delito; de ello
nos ocuparemos, extensamente, más adelante. Por ahora, el sentido
común nos indica que, solamente, definiendo lo que queremos
erradicar, será factible erradicarlo. Para nosotros, errónea o
acertadamente, resulta evidente que la Personalidad y la Dignidad de
cada Mujer es el bien jurídico que se lesiona con la conducta del
maltratador. Pero no entremos en este tema; nos interesa más plantear
soluciones que teorizar. Y es que no debemos caer en la misma
laberíntica trampa en la que han sucumbido tantos pensadores y tantas
feministas como los que hemos ido enumerando páginas atrás.
IIIº.- IIIº.- LA ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES; MITOS Y REALIDAD.
Lo dicho, provisionalmente, vamos a abandonar las cómodas
teorías y pasar a la realidad. En otros términos; “primum vivere,
secundum filosofare”, como ya decían los griegos y así se lo
transmitieron a los romanos, (la certeza de este aforismo no debería
ponerse en duda, por nadie con un mínimo de sentido común). Y es
que, ¿tanta palabrería como la que ya llevamos expuesta servirá para
liberar a alguna mujer que, hoy y ahora, está sufriendo la depravada
- 57 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
conducta de su esposo y agresor? La respuesta es tan difícil como
peligrosa. Pero es necesaria y vamos a intentar responderla
brevemente. Recurramos a la historia.
La esclavitud perduró durante milenios en el comportamiento
social, y los primeros datos que constatan la existencia de esclavos, en
una gran civilización, proceden de Mesopotamia. En Egipto, solo
existieron un número de esclavos suficiente como para tener alguna
importancia, durante determinados periodos. Más adelante, la
esclavitud como práctica social y económica fue usual en la
antigüedad greco-romana, y ambas pueden considerarse las primeras
sociedades “esclavistas” al estar sustentada su base económica en el
trabajo de los esclavos. La sociedad griega tenía fundamentada
filosóficamente la esclavitud y, así, para Aristóteles suponía la
garantía indispensable para que los hombres libres pudieran dedicar su
tiempo a la política y buen gobierno de la ciudad. En Roma, la
esclavitud se regulaba al mínimo detalle. Durante la Edad Media y, en
toda Europa, la esclavitud desaparece, al menos nominalmente, siendo
sustituida por la “servidumbre”. El fenómeno resurgirá con el
descubrimiento y la ocupación del continente americano. En un
principio, se esclavizó a los pueblos indígenas americanos pero la
legislación española prohibió dicha práctica y se hubo de recurrir a
personas del continente africano. Hacia el año 1.650 se multiplicó el
fenómeno y, según Eric Hobsbawm102, historiador marxista británico
de reconocido prestigio, la cifra de esclavos africanos transportados a
América sería de un millón en el siglo XVI, tres millones en el XVII y
durante el siglo XVIII llegaría a los 7 millones. También los árabes
tuvieron un importante tráfico de esclavos africanos, esta práctica
perduró desde el siglo VII hasta el siglo XX y alcanzó proporciones
similares o superiores al proceso americano.
Pero, en este brevísimo repaso histórico, hemos eludido el dato
más esencial; a partir del siglo XVIII empiezan a ser socialmente
relevantes algunas ideas que, luego, dan lugar a los llamados
“movimientos abolicionistas de la esclavitud”. Así, por ejemplo, el
movimiento abolicionista en Inglaterra adquirió especial incidencia
con la actuación de Thomas Clarkson (1760- 1846) que, durante 7
años, recorrió 35.000 millas a caballo para dar a conocer los horrores
del esclavismo. Pero el hecho de que, en 1831, se produjera en la isla
de Jamaica una revuelta protagonizada por 20.000 esclavos que
102
Véase en internet; http://www.uca.edu.sv/facultad/chn/c1170/ribera5.htm
- 58 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
quemaron más de 100 plantaciones, “convenció” al Gobierno
Británico de la imposibilidad de mantener dicho sistema, lo cual se
tradujo en la Ley, de 1833, sobre la “Abolición de Esclavitud”. A
nivel mundial, tras la “Convención sobre la Esclavitud”, promovida
por la Sociedad de Naciones y firmada el 25 de septiembre de 1926103,
quedó, universalmente, abolida la misma. Es decir que una práctica
ancestral del género humano, comienza a ponerse en duda en 1789 y
desaparece casi en su totalidad (quedan, hoy en día, esclavos) en 1927.
Concluyendo; resulta sorprendente que una conducta humana
tan degenerada como secular, en su última etapa, fuera
fulminantemente eliminada, sin que, tan sólo un par de décadas antes,
nadie creyera, ciertamente, en la proximidad de dicho final, sobre
todo, si se tiene en cuenta que los “verdaderos movimientos
abolicionistas” nacen en el siglo XVIII.
Veamos otro ejemplo, más próximo a nuestra realidad; la
Inquisición Española o Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición fue
una institución fundada por los Reyes Católicos en 1478 con la
finalidad de imponer la religión católica. Sin embargo, este tipo de
instituciones existieron en Europa desde el siglo XIII (la Inquisición
Romana, creada en 1542 o La Inquisición Portuguesa establecida en
1536, por citar dos ejemplos). Desde su inicio, sus “autos de fe” eran
tan habituales como aberrantes, El período de más intensa persecución
de los judeoconversos duró hasta 1530; desde 1531 hasta 1560, sin
embargo, el porcentaje de procesos inquisitoriales bajó muy
significativamente. En 1588, hubo un rebrote de la actividad
inquisitorial. A comienzos del siglo XVII regresan a España algunos
judeoconversos que se habían instalado en Portugal, lo que se tradujo
en un rápido aumento de las condenas del Santo Oficio. A lo largo del
siglo XVIII se vuelve a reducir significativamente la actividad de la
Inquisición; en la primera mitad de dicho siglo se quemó en persona a
111 condenados, y en efigie a 117. Pero, por entonces, ya la
Inquisición inició la persecución de los “librepensadores”; y es que ya
no eran ni las “brujas”, ni los “falsos conversos”, su objetivo. Es que,
entonces, su amenaza más próxima eran las nuevas ideas ilustradas y,
por eso, las principales figuras de la Ilustración Española acabaron
siendo víctimas del Santo Oficio, si bien, pasados los años, sus ideas
se impusieron y, con ello, se “visualizó” a la Inquisición como algo
perjudicial para la libertad ciudadana. El “Santo Oficio” estaba bajo el
103
Véase el texto íntegro en; http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/2448.pdf
- 59 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
control directo de la monarquía y fue la Reina Isabel IIª, quien la
abolió, definitivamente, en 1834.
Sin ánimo de repetirnos, resulta que, como en la esclavitud,
sucedió que una aberrante pero potentísima institución creada en 1478,
es sometida a críticas, casi por primera vez, en el siglo XVIII y es
abolida en 1834. Otra vez nos encontramos con que algo que parecía
estabilizado y permanente se diluye, fulminantemente, en un
brevísimo espacio de tiempo.
Otro ejemplo de “conducta antisocial” desaparecida en un
proceso temporal inconcebiblemente corto; la existencia del “Duelo”
como sistema admitido para restaurar el honor agraviado. En España
está acreditada documentalmente como conducta frecuente ya desde
principios del siglo XI (por ejemplo, Fuero de León de 1017) siendo
una práctica socialmente admitida. Pasados los siglos, ya en el siglo
XVIII se reglamentó el duelo que, por entonces, estaba bastante
generalizado y en siglo XIX se empleaba cada vez más la pistola en
lugar de la espada, se efectuaba al alba, en presencia de padrinos y
testigos, todo muy metódica y ceremoniosamente. Hay que recordar
que el Código Penal Español de 1.870 recogía en los artículos 439 y
siguientes los delitos de Duelo, como ya lo hacían los artículos 661
del Código de 1.822 y 349 del de 1.848. Pero, repentinamente, surgen
en toda Europa las “Ligas contra el Duelo y para la Protección del
Honor” (la Liga Antiduelista Española se creó en 1.905) y, muy poco
tiempo después, desapareció como conducta habitual; hacia principios
del siglo XX y, en muchos países, debido a que los duelos eran ya
inexistentes dejó de ser conducta típica, en la doble acepción de la
palabra, en España hubo que esperar a la reforma penal de 1932 que,
definitivamente, suprimió este delito104. El análisis de la desaparición
de la conducta delictiva del “duelo” es tan interesante como
instructivo y merecería un estudio aparte que limitamos, aquí, al dato
de que en 1905 se creó la Liga Antiduelista Española, en muy pocos
años ya desaparece la conducta como generalmente admitida y 27
años después al carecer de cualquier repercusión social, por inusual,
desaparece, incluso, como delito. Pero es que no sólo desapareció la
conducta, arraigada durante unos 1.000 años, de “batirse en duelo”, es
que, hoy en día, resulta inexistente en la sociología española. ¿Qué
tuvo que pasar para que esa ancestral y denigrante conducta para la
104
Que sigue existiendo en los Códigos Penales argentino y francés, por citar dos
ejemplos.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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“protección del honor” desapareciera en tan estrecho espacio de
tiempo? No fueron las Leyes, tuvo que incidir otro factor105.
IIIº.- IIIº.- Iº.- LOS FACTORES SOCIALES QUE
IMPLICAN LA MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS.
Ya hemos visto que tres106 comportamientos o conductas,
como la Esclavitud, los Juicios Inquisitivos y el Duelo, arraigadas
durante milenios o siglos, en un momento determinado, la sociedad,
impulsada primeramente por unos movimientos (los Antiesclavistas,
el Liberalismo o las Ligas contra el Duelo) las convierten en
detestables y, casi inmediatamente, tan arraigadas como indeseables
conductas o actividades desaparecen definitivamente, sucediendo esto
en espacios de tiempo inconcebiblemente cortos. ¿Qué hay de común
en los tres casos? Para nosotros la respuesta es sencillísima; la
“visualización” o “visibilización” de la conducta, que antes pasaba
como aceptable, normal y, en base a ello, desapercibida como un acto
antisocial. Repetimos, el factor común fue la “visibilización” o
“visualización” de qué las tres actividades referidas perjudicaban una
buena convivencia social, lo que determinó su fulminante
desaparición. En el Capítulo siguiente analizaremos detenidamente
este concepto de “visualización” o “visibilización”.
Este no es un texto que trate de historia, pero están las
hemerotecas y las bibliotecas para conocer el tiempo transcurrido
desde que un preso llamado Mandela es protagonista de una portada
periodística y el momento en que alcanza la Jefatura del Gobierno
Sudafricano, o la distancia temporal entre un discurso referido a “un
sueño” de Martin Luther King y la, más que real, elección de Barak
Obama como presidente de los Estados Unidos de América, o también
constatar que entre las críticas a un tal Leonid Brezhnev, por sus
maneras dictatoriales en la dirección de la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas y la caída del “muro de Berlín”, pasó un muy
estrecho espacio de tiempo. Y, por no aburrir, dejaremos en el tintero
decenas de ejemplos, siempre iguales:
105
Asombrosamente, hemos de comprobar que un artículo completo de la vigente
Constitución Española, el 26, se refiere a los Tribunales de Honor, prohibiéndolos.
106
A título de ejemplo es contundente ver como ciertos movimientos que ponen de
manifiesto la peligrosidad de la circulación con vehículos de motor se traducen en, inmediatas,
reducciones del número de accidentados o muertos, por tal causa.
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a) Existencia de una conducta que, en alguno de sus aspectos,
perjudica la buena convivencia social.
b) Surgimiento de una corriente de opinión contraria a dicha
conducta.
c) Repercusión mediática amplia y fundamentada de la
anterior opinión.
d) Formulación de Leyes precisas, correctas, adecuadas y
capaces de inhibir tal conducta, que nunca son ni
vindicativas ni beligerantes (de esto trataremos en el
epígrafe IIIº.- IIIº.- IIº.- de este Capítulo).
e) Desaparición, casi inmediata de la conducta inicial.
El anterior apartado c) es el que más nos va a interesar, pero,
por ahora, tan sólo vamos a citar la “visibilización” o “visualización”
en su sentido inverso y así resulta que miles de millones de
ciudadanos chinos no están sometidos a un régimen esclavista, o que
millones de ciudadanos africanos no viven en la más absoluta miseria,
entre guerras ignoradas y hambrunas letales, o, también, que el SIDA
no ha fulminado y fulmina a millones de africanos, mientras que en
Europa o América en una enfermedad que no conlleva,
necesariamente, a una muerte inmediata… ¿existen esas lacras y hay
que resolverlas o, simplemente, es qué no existen? Sí que existen,
claro que sí, pero nuestra sociedad no las quiere “visibilizar”. Así de
simple.
Pues bien, con todo lo ya dicho, si ahora comparamos la
violencia contra las mujeres con estos procesos resulta elocuente que
los que opinan que es “una cuestión de generaciones” o que no hay
solución “a corto plazo”, no deben, simplemente, de haber leído
atentamente el devenir final de otros fenómenos o conductas sociales
muy similares a la que aquí tratamos. Es tan habitual, como irritante y
carente de todo argumento convincente o, simplemente, elaborado oír
a políticos, pensadores, juristas o feministas que el proceso de
eliminación de la violencia contra las mujeres será largo; pero ¿por
qué?, ¿en que se basan para lanzar, tan frecuente como
insolventemente, esa terrible afirmación? ¿Dónde está escrito que la
violencia contra las mujeres no desaparecerá a corto plazo? Nosotros,
humildemente, por ahora, solo queremos opinar;
a) que todo tiene su fin y que la “sociedad patriarcal” está
herida de muerte y
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b) que nos resulta repugnante la referida convicción social
que, hasta en boca de las mas airadas feministas, no es más
que un “palo en las ruedas” para la eliminación del maltrato
a la mujer, como conducta permanente, frecuente o
habitual.
Insistimos, y lo fundamentaremos con mayor o menor acierto,
que, por nuestra parte, apostamos que, tras el actual y evidente
proceso de “visibilización” ya son contados los años que le queda al
maltrato femenino. Tal conducta está tan herida de muerte como lo
estuvo la esclavitud, la Inquisición o el duelo sin que, casi nadie,
pensara, entonces, que su final no era tan sólo próximo, sino
inmediato. En definitiva, tras navegar en un mar de dudas y recalar en
los datos que nos aporta la historia del género humano, nosotros, tan
humilde como firmemente, creemos que la desaparición del maltrato
hacia la mujer, ya es cuestión, no de siglos ni de décadas, es cuestión
de un par de lustros, a lo sumo.
IIIº.- IIIº.- IIº.- LAS POLÍTICAS CRIMINALES QUE
IMPLICAN LA MODIFICACIÓN DE CIERTAS CONDUCTAS.
Junto con el valor esencial de la “visibilización” o
“visualización” (que trataremos en el siguiente Capítulo) hay que
destacar que determinadas políticas criminales propician el final de
arraigadas conductas antisociales. Pero hay que volver a repasar la
historia para saber, con certeza, por si alguien no lo ha entendido, que
nunca una política criminal que se base en el “aislamiento social” del
que ejecuta esa conducta con cierta permisibilidad social (el
maltratador, en nuestro caso), nunca, en la historia, ha eliminado
conductas degeneradas, sino que tal política criminal, desde nuestro
criticable punto de vista, se habrá de calificar por:
Iº.- ser retrógrada,
IIº.- carecer de toda inteligencia o innovación y, lo grave, es
que
IIIº.- con total seguridad, provocará una “segunda
victimización” de la mujer, ya que aislando al maltratador, de paso y
de manera tan inconsciente como cruel, se aísla, también, a la
maltratada.
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Un evidente ejemplo de lo que decimos está constituido por las
Leyes que quisieron eliminar la “Piratería” en el siglo XVI y XVII.
Éstas fueron de dos tipologías,
1º) una, de integración, en el que se llamó “corsarios” a los
piratas que actuaban por cuenta de sus respectivos Reyes, entregando
a la Corona una parte del botín y
2º) otra, de asilamiento, que se refería a los piratas con el
nombre genérico de “bucaneros” y se basaba en su persecución y
castigo.
Pues bien, resulta que;
A) los primeros, “corsarios”, a los que la legislación inglesa
expidió una licencia o “patente de corso” y pagaban
tributos por sus saqueos, acabada esta “licencia”, volvieron
a actividades privadas, en el siglo XVII, como ricos
burgueses que incluso fueron condecorados y hoy en día
existen monumentos levantados en su honor, como es el
caso de Sir Francis Drake107 y, sin embargo,
B) los segundos, “bucaneros”108, a los que la legislación
española quiso “aislar”, literalmente sembraron el terror y
la desolación en las poblaciones situadas en el Caribe
mediante saqueos, asaltos y asesinatos hasta casi el siglo
XIX109.
107
No caigamos en la simpleza de considerar esto una mera anécdota; porque si el
sanguinario pirata Drake, luego fue Sir Francis Dranke, los Dominicos, que quemaron en la
hoguera a miles de personas, son ahora Reverendos Padres Dominicos. Tampoco es anecdótico
que las leyes segregacionistas de los Estados Unidos y de Sudáfrica, según fueran de integración
sin vindicación o de intensificación de la segregación, dieron como resultado un progreso
indiscutible para los primeros o en una brutal matanza para los segundos, si bien, en la actualidad,
los Presidentes de ambos países son de raza negra, ahorrándose los norteamericanos la masacre,
simplemente. Y, ahora en sentido inverso, opinamos que no es ninguna casualidad que ¿acabar?
con la ideología nazi con dos bombas de 3 kilotones (ahora ya todas son de megatones) en 72
horas y masacrar a 220.000 civiles tiene como resultado que los neonazis ganen escaños en todas
las elecciones del continente europeo.
108
Que, al ser perseguidos, una parte se organizó como “filibusteros”, especializados
en el robo y pillaje, exclusivamente, de barcos españoles, cuya legislación no contemplaba las
“patentes de corso” y buscaban sólo proteger las naves comerciales y perseguir a los piratas. Justo
al revés que el método inglés en el que, como ya hemos dicho, la Reina Isabel Iª acabó nombrando
“sir” a Drake y a su sobrino John Hawkins.
109
Así de fácil es constatar como una diferenciada legislación puede provocar tan
opuestos resultados (véase la clara coincidencia con las dos notas anteriores). Pues bien, sí
sabemos esto, no confundamos qué tipo de Leyes son las apropiadas para acabar con la violencia
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No somos nadie para opinar sobre política legislativa, pero, al
igual que hiciéramos con el decrecimiento de 50 dólares en la “ayuda
para el desarrollo” por cada mutilación genital detectada en el país
receptor, ahora nos atrevemos a formular las bases que, humildemente
pensamos, harían posible una efectiva desaparición del fenómeno
secular de la violencia contra las mujeres. Inicialmente, nos atrevemos
a aportar algunos principios generales:
a) Para acabar con cualquier conducta antisocial siempre es
mucho más efectivo que dicha eliminación se produzca
“desde dentro hacia fuera” de la estructura en que se
sostiene el comportamiento que se quiere eliminar. Es
decir; que el que ejecuta tales acciones desista de las
mismas por convicción interna y no por imposición
externa. La ley nunca ha salvado a un drogodependiente, la
psicología a miles de ellos.
b) Resulta patente que las leyes represivas de determinadas,
conductas socialmente asentadas, tienen el doble filo de;
1º) reducir parcialmente su incidencia, pero, también de
2º) provocar un proceso de ocultación y de continuidad, en
esferas, ya casi indetectables, del fenómeno que se quiere reprimir.
c) Si se introducen alicientes o estímulos110, de carácter no
punitivo, para el transgresor, si desiste de su conducta, es
factible que éste responda adecuadamente a ellos.
En base a la conjunción de las tres ideas anteriores, ahora nos
atrevemos a “pensar en voz alta” en una ley111 que;
1º.- primeramente, eludiera todo inicial reproche criminal a los
maltratadores pero, siempre sin carácter gratificador alguno, cuando
ellos mismos, en un plazo legalmente estipulado, fuesen los que
contra las mujeres, dicho esto a título particular y con los debidos respetos a los Legítimos
Representantes del Pueblo Soberano Español.
110
En palabras de la Sra. Magistrada, Virginia Morgan, en Michigan, Detroit las
Leyes Penales de los EE. UU. de América, promueven estos incentivos y, así, es frecuente que;
“…los acusados, por lo general, se declaran culpables a cambio de una sentencia reducida…”.
Según dice en el texto “Sistemas de Proceso Penal en Europa” de Ramón Maciá Gómez, Editorial
Cedecs, Barcelona, España, 1.998.
111
Que no será nada convincente cuando toque el recuento de votos en las siguientes
elecciones. Pero es que, además, las muertas no votan. Ambos factores nos inclinan a pensar en la
inviabilidad de la misma.
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pusieran fin a una situación de maltrato, mediante la denuncia de su
propio delito, colaborando activamente con la Policía y la Justicia,
2º.- en segundo lugar, para evitar una reincidencia impune, la
conducta anterior a la propia denuncia, siempre sería merecedora de
una “condena condicional” supeditada a la no repetición del maltrato,
3º.- en los casos necesarios, los maltratadores deberían prestar
su consentimiento para cualquier tratamiento psiquiátrico o
psicológico de modificación de la conducta, mediante la terapia que
fuera necesaria,
4º.- siempre se les obligase al pago de cuantas
indemnizaciones se fijen por los perjuicios causados a sus víctimas,
embargando todos sus bienes e ingresos si fuera menester y,
finalmente,
5º.- que los maltratadores admitieran y se sometieran a
controles periódicos, sin limitación temporal alguna, de su conducta,
por parte de la Policía.
Tal vez esa Ley, como hicieran las Leyes que abolieran la
esclavitud o prohibieran la Inquisición y combatieran el Duelo, sería
efectiva como primer paso para frenar las conductas de maltrato.
Recordemos que ni a los granjeros de Alabama ni a los Reverendos
Padres Dominicos, ni a los duelistas se les sometió a juicio alguno por
haber tenido esclavos o por haber quemado a “brujas” o por haber
matado a alguien, en defensa de su honor y, que detectemos nosotros,
en la historia, los respectivos entornos sociales, no sólo
comprendieron sino que aprobaron tales medidas de carácter
“exculpatorio”. Estos serían los principios legales que se deberían
acompañar a la “visibilización” del proceso de la violencia contra las
mujeres.
Una última cuestión; cuando, permanentemente diarios y
televisiones hablan de violencia contra las mujeres y ésta pasa a las
primeras páginas, ¿alguien duda de que estamos en pleno proceso de
“visualización” de la conducta machista como deplorable, antisocial e
inaceptable? Si nadie lo pone en duda, es que, tal vez, sea cierto eso
que dijimos, páginas atrás, de que la violencia contra las mujeres ya
tiene los días contados…
Del concepto, estructura y repercusiones de la “visualización”
o “visibilidad” hablaremos en el siguiente Capítulo.
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IIIº.- IIIº.- IIIº.- COLECTIVOS SOCIALES QUE
INCIDEN EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Durante el último decenio, en todo el mundo, han surgido
movimientos locales y nacionales para poner fin a la violencia contra
la mujer. Un sinfín de organizaciones, grupos colectivos y ad hoc
están trabajando en pos del cambio en muchos sectores. La OMS
reconoce el esfuerzo de estas organizaciones, no sólo en la promoción
de la causa sino también en el desarrollo de estrategias, servicios y
orientación para responder a las necesidades de la mujer. El
compromiso de estas organizaciones no gubernamentales (ONG) y de
muchos individuos ha colocado el tema en el tapete internacional y ha
promovido la discusión de estrategias a nivel nacional e internacional,
para tratar la violencia contra la mujer. Pueden consultarse los
ejemplos de esta labor en las hojas de información, La violencia
contra la mujer en las familias y violación y agresión sexual.
Este movimiento de concientización de la violencia contra la
mujer, liderado por los esfuerzos de cientos de organizaciones de
mujeres, ha dado lugar a varias iniciativas que tratan el problema en
casi todos los niveles de la sociedad. La mayoría de las ONG que
funcionan en el campo de los derechos reproductivos, la salud
reproductiva y la salud de la mujer, las mujeres refugiadas, incluyen la
violencia contra la mujer en su mandato. Presentamos a continuación
un perfil de varias organizaciones regionales que trabajan en la
violencia contra la mujer y mantienen conexiones con otras
organizaciones. El lector también puede recurrir a sus organizaciones
locales o nacionales para obtener más información.
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CAPÍTULO IVº.
LA VIOLENCIA DOMÉSTICA Y LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES,
CONCEPTOS, EFECTOS Y
ESTRUCTURA.
IVº.Iº.GENERALIDADES.
LA
VIOLENCIA
DOMÉSTICA.
Como veremos en los siguientes epígrafes, la violencia, en
general y, en particular, la doméstica y la que se ejerce contra la mujer
participan de factores, características y elementos comunes, cuya
presencia o ausencia, nos servirá para su definición y categorización.
Desde ya, podemos anunciar, y luego lo expondremos detenidamente,
que la “Violencia contra la Mujer” tiene unos rasgos diferenciales y
específicos, que hacen que resulte tan necesario como útil, aislar,
adecuadamente el concepto de otras figuras próximas y que, con
alguna frecuencia, se confunde. En concreto, nos referimos a la
llamada “Violencia Doméstica”112 ya definida anteriormente en
palabras de Inés Alberdi y Natalia Matas (véase nota 58) o de Jorge
Corsi (véase nota 54). Nosotros, ya que ésta no es el objeto de estas
páginas, solamente definiremos la violencia doméstica, todo acto
intimidatorio o violento, de cualquier índole, cometido en un ámbito
familiar y entre miembros de una misma familia.
Legalmente, en España, puede entenderse, mediante peligrosa
analogía expansiva, que la violencia doméstica, encuadrada muy
acertadamente bajo el Título de “Torturas y otros Delitos contra la
Integridad Moral”, es la que se ejerce sobre alguno o algunos de los
sujetos que recoge el artículo 173.2 del Código Penal cuando dice:
“…quien sea o haya sido su cónyuge o persona que esté o haya
estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin
convivencia, o descendientes, ascendientes o hermanos por
naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente,
o menores o incapaces que con él convivan o que se hallen sujetos a
“Violencia Doméstica”, sería el concepto genérico del que, no necesariamente, pero
sí con bastante frecuencia, participa el específico concepto de “Violencia contra la Mujer”.
112
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la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del
cónyuge o conviviente, o persona amparada en cualquier otra
relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su
convivencia familiar, así como las personas que por su especial
vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en
centros públicos o privados…”.
Para nosotros, la “Violencia Doméstica”, en el sentido amplio
del concepto, incluye;
a) Con las múltiples matizaciones que luego efectuaremos, la
violencia contra las mujer, y, tan sólo, en el sentido vulgar
del concepto.
b) La violencia contra los ancianos, incluida la que tiene lugar
en las residencias geriátricas.
c) La violencia contra los menores dentro del hogar.
d) La violencia de los menores contra sus ascendientes.
e) La violencia entre hermanos.
Y, por el contrario, dicha “Violencia Doméstica” excluye,
entre otras de menor trascendencia, la violencia;
a) que se produce en el lugar de trabajo,
b) que depende del entorno social próximo,
c) que tiene lugar en el seno de la comunidad social,
d) que se refiere a la prostitución obligada,
e) denominada “trata de blancas”,
f) que concierne a los “niños y niñas soldados”,
g) que provoca lesiones y muertes relacionadas con la dote,
h) relacionada con la mutilación de los genitales femeninos,
i) relativa a la práctica del aborto selectivo, en base al sexo,
j) que consiste en la imposición de una relación conyugal
pactada sin participación de la mujer.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Hechas las anteriores exclusiones debemos destacar que, en el
ámbito doméstico, las causas de un comportamiento violento suelen
tener113;
1º.- un componente endógeno (un carácter violento) o, bien,
pueden tener
2º.- un carácter exógeno: como, por ejemplo, el abuso del
alcohol o de las drogas, la desestructuración del medio familiar, las
perspectivas laborales, etc.…, o, finalmente, y en la mayor parte de los
casos, lo normal es que se dé
3º.- una mezcla de los dos componentes: carácter violento de
la persona –bien innata o bien aprendida--, unido a determinadas
situaciones proclives a la demostración de fuerza física o maldad
psíquica y tendente a la obtención del poder en el ámbito familiar.
Sin embargo, hemos de reconocer que, con cierta frecuencia,
resultará difícil separar las causas de las consecuencias, ya que crecer
en una familia en la que la mujer es víctima de maltratos es la vía
habitual por la que el ciclo de la violencia se perpetúa de generación
en generación. Y no olvidemos que, además, ser testigo de la violencia
doméstica también contribuye a la violencia general, en el sentido de
que los niños y los adolescentes pasan a identificar la violencia como
un medio válido para resolver sus conflictos interpersonales.
Hecha esta introducción queremos insistir que, en el presente
texto, no trataremos de la “Violencia Doméstica” sino, sólo y
exclusivamente, como categoría independiente, pero con cierta
conexión con ésta, de la “Violencia contra las Mujeres”.
IVº.- IIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
GENERALIDADES.
No es preciso repetir, de nuevo, el concepto de violencia
contra las mujeres que acuñó la Plataforma de Acción de Beijing y
En el estudio de Claudia García-Moreno; “Violencia contra la Mujer-Equidad de
Género”, a este respecto se afirma que “…para prevenir y responder a un problema social como
la violencia contra la mujer es necesario entender sus causas......la violencia es un problema que
afecta a las mujeres de todas las clases sociales, de todas las religiones y de todos los grupos
étnicos... …al mismo tiempo, las tasas con las que el problema ocurre son variables a través de
estos factores... …es claro que se trata de un problema complejo y multidimensional y que no
existe un solo factor causal, sino más bien una interacción de factores que operan en niveles
distintos (individuo, relación o familia, comunidad y sociedad) que pueden poner a la mujer en
riesgo de la violencia o por el contrario, la protegen contra ese riesgo…”.
113
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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que está, literalmente, transcrito al final del Capítulo IIº.- de este libro.
A dicha definición se hacen frecuentes acotaciones, como la de María
Ferraz114, que pone un mayor énfasis en qué la habitualidad es la
característica más típica de los malos tratos, considerando que
cualquier acto violento puede crear en la mujer un sentimiento
permanente de inseguridad, inferioridad o menoscabo de la
autoestima. Nosotros, como explicaremos en el Capítulo siguiente, no
estamos plenamente de acuerdo con este criterio, por que se
fundamenta, tan sólo, en un aspecto parcial del problema. Así lo
expondremos más adelante, al estudiar las fases en que se estructura la
violencia contra las mujeres, siguiendo la tesis de la profesora Lenore
Walker115, que, particularmente, consideramos más acertadas.
IVº.- IIº.- Iº.- LOS EFECTOS PROPIOS DE LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. CRITERIOS
GENERALES.
Hecha esta inicial indicación intentaremos, ahora, concretar los
efectos habituales o más frecuentes en que se traduce la violencia
contra las mujeres, recordando nuestra total divergencia conceptual, al
respecto, que denunciábamos al final del epígrafe IIIº.- IIº.- IIº.-, y así,
provisionalmente, podríamos diferenciar:
1º) El maltrato físico que según Mary Ann Dutton116 se
configura en toda conducta que integre el empleo de la fuerza física
sobre el cuerpo de la mujer de modo que, al menos, suponga un cierto
riesgo de producción de cualquier lesión física, deterioro de la salud o
dolor, sin que tenga exclusiva relevancia el hecho de que en realidad
esta conducta no haya tenido un resultado lesivo (con esta definición
se incluirían, por ejemplo, los empujones, tirones del pelo, bofetadas,
golpes, arañazos, mordeduras, patadas...).
2º) El maltrato psicológico: aquí se incluyen aquellas
conductas que producen en la mujer un deterioro de su autoestima y/o
En su ponencia impartida en las Jornadas “Coeducación: convivencia escolar y
prevención de la Violencia de Género”, S/C de Tenerife, 3 y 4 de abril de 2003.
114
115
Lenore Walker, profesora de la Nova Southeastern University de Florida es
autora de textos tan cualificados como, por ejemplo “Abused women and survivor therapy: Issues
for therapists and battered women”. Sobre sus actividades, véase, por ejemplo la página de
internet;_http://www.feafes.com/FEAFES/Convocatorias/Capitulo1465/Curso+Instituto+Salud+C
arlos+III.htm
116
Véase; http://www.springerpub.com/prod.aspx?prod_id=71303
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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su heteroestima y que se delata, generalmente, por conductas y
actitudes concretas o por la pérdida de facultades o expectativas
apreciables para un profesional médico. Aquí damos por reproducido
lo dicho, al respecto, en el Capítulo IIIº.- Iº y la clasificación que hace,
de este tipo de maltrato, la psicóloga Forense Diane R. Follingstad.
3º) El maltrato sexual consistente en cualquier intimidación o
conducta que incida, de forma inconsentida, en la esfera de la
sexualidad. Se pueden distinguir tres tipos de coerción sexual, según
Finkelhor e Yllö117, en su trabajo, a este respecto, de 1983:
Iº.- Sexo bajo amenaza implícita o explícita, que se traduce en
gestos o expresiones que anuncian perjuicios si no se satisfacen los
deseos sexuales del agresor.
IIº.- Sexo por coerción social, que obliga a la mujer al
cumplimiento, contra su voluntad, de los roles sexuales socialmente
establecidos.
IIIº.- Y, finalmente, el sexo mediante conductas coactivas o
coercitivas, como podrían ser las amenazas o insultos si no se accede
al deseo como, podría ser, comentar la posibilidad de una relación
sexual con una tercera persona.
4º) El maltrato económico que se asienta en el dominio no
consentido de medios o recursos económicos propios de la mujer.
Dentro de este maltrato económico cabe incluir cualquier restricción o
impedimento para acceder a un puesto de trabajo.
Desde otra perspectiva, casi exclusivamente fundamentada en
el maltrato con efectos psicológicos, para la ya mencionada psicóloga
Diane R. Follingstad los malos tratos, como concepto unitario, que
abarcaría los cuatro puntos anteriores, vienen siempre, aunque no
exclusivamente, a generar en las mujeres que los sufren consecuencias
psicológicas que requieren un auxilio terapéutico para superar el daño
generado en su estructura personal y que pueden apreciarse por los
siguientes síntomas:
a) Alto nivel de ansiedad.
b) Dificultades para concentrarse.
c) Rabia y hostilidad.
d) Depresión.
117
Véase; http://cad.sagepub.com/cgi/content/abstract/28/3/459
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e) Aislamiento social.
f) Riesgo de suicidio118.
g) Deterioro de la autoestima.
h) Falta de asertividad.
i) Conductas adictivas (uso abusivo de tranquilizantes, comer
compulsivamente, anorexia, bulimia, automutilación,
limpieza compulsiva, ludopatías,...).
j) Problemas de salud (al margen de las lesiones físicas ya
descritas, es importante señalar los abortos producidos por
los malos tratos que sufren las mujeres durante el
embarazo).
k) Percepción o sensación de vulnerabilidad.
l) Así como otros trastornos relacionales, que son casusa o
consecuencia de los anteriores.
Sin embargo, para otros autores, como, por ejemplo, el, ya
citado, psicólogo Jorge Corsi, cabe diferenciar entre;
a) Violencia física,
b) Aislamiento y abuso social,
c) Abuso ambiental,
d) Abuso económico,
e) Conductas de control y dominio.
f) Control por medio de amenazas,
g) Abuso verbal y psicológico,
h) Violencia sexual,
i) Abuso ambiental y
j) Chantaje emocional.
118
Hemos de resaltar que, estadísticamente, el riesgo de suicidio es 5 veces más alto
en las mujeres maltratadas que en las que no lo padecen. Un 24% de las mujeres entre 18 y 64 años
son víctimas de malos tratos físicos y psicológicos, de éstas un 12 % han pensado alguna vez en el
suicidio y un 6 % ha intentado quitarse la vida en alguna ocasión, según los estudios que manejan
los expertos de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias y Urgencias (Semes). Véase, a
este respecto; http://www.psiquiatria.com/noticias/urgencias_psiq/suicidio/3643/
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Es decir, que no existe unanimidad alguna la concretar y
definir los efectos de la violencia contra las mujeres. Indudablemente
ello se debe a la evidente divergencia conceptual y legal que se hace
de la misma, tal y como hemos puesto de manifiesto páginas atrás
(Capítulo IIIº.- IIº.- IIº.-.).
En el presente texto nosotros proponemos nuestra personal
clasificación de la tipología, medios y consecuencias de la violencia
contra las mujeres; a ello pasamos a continuación.
IVº.- IIº.- IIº.- LOS TIPOS Y LOS EFECTOS PROPIOS
DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. UN ANÁLISIS
PARTICULAR.
Frente a los anteriores esquemas, nosotros proponemos otro
esquema, que presenta algunos matices diferenciales, en cierto modo,
adaptados al ámbito socio-cultural español:
En primer lugar, debemos resaltar que los autores de este texto
no están, en nada, de acuerdo en lo concerniente a la exclusiva
existencia de tan sólo dos clases de efectos de la violencia contra el
sexo femenino, que es el vigente planteamiento legal español.
Nosotros, más desde la realidad práctica119 que desde la teoría,
proponemos que en el ámbito español sería correcta la siguiente
clasificación de la violencia contra las mujeres:
1º.- La violencia física. Se caracteriza porque lesiona el
cuerpo de la mujer, que precisará de un periodo de curación y, casi
siempre, sus efectos son perceptibles por terceras personas, en
particular por médicos. Se pueden manifestar en un amplio abanico de
actos que va desde los empujones, a los golpes, a las heridas y, en
algunos casos, a la muerte.
2º.- La violencia psicológica. Puede consistir en
humillaciones, insultos, menosprecios y en general cualquier acción
que causa un deterioro en la estructura psicológica de la mujer,
menoscabando su autoestima. Las investigaciones indican que las
mujeres maltratadas experimentan un enorme sufrimiento psicológico;
muchas están gravemente deprimidas o ansiosas, mientras otras
muestran síntomas del trastorno de estrés postraumático. También es
119
Uno de los firmantes del presente texto ha sido Magistrado de Instrucción durante
casi 20 años y, subjetivamente, al menos, así lo ha podido constatar en múltiples ocasiones.
- 74 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
habitual que estén agotadas en forma crónica, pero no pueden
conciliar el sueño; pueden tener pesadillas o trastornos de los hábitos
alimentarios; recurrir al alcohol y las drogas para ocultar su malestar.
Es normal que se aíslen y que eludan los tratamientos que alguien les
pudiera ofrecer.
3º.- La violencia económica. En ella el agresor se hace dueño
y controla el patrimonio, la economía, los bienes y el dinero de la
mujer, sin su expreso consentimiento y provocando, siempre, cierto
empobrecimiento de la víctima.
4º.- La violencia social. Que se caracteriza por un abusivo
control o dominio de los actos sociales, comunitarios y/o públicos de
la mujer, obligándola a adoptar criterios, conductas, formas o actitudes
no queridos por ella, dañando, entre otras facetas, su integración
social.
5º.- La violencia sexual. Se produce cuando el cuerpo de la
mujer es utilizado para el exclusivo placer sexual del agresor, sin
mediar un contundente rechazo de la víctima, ni causar lesiones
externas (véase lo dicho, páginas atrás, sobre el maltrato sexual, en el
epígrafe IVº.- IIº.- Iº.-, con el que coincidimos plenamente)120.
6º.- La violencia verbal. Que puede tener lugar tanto en la
esfera pública como a la privada y que consiste en la utilización, en
relación a la mujer, de palabras o expresiones vejatorias o también en
la atribución a ella de conductas impropias o deshonrosas.
7º.- La violencia moral. Concepto éste que englobaría todos
los otros tipos de actos que deterioran “la Personalidad o la Dignidad
de una Mujer” inclasificables y que se ha de diferenciar de la violencia
psicológica porque producen un perjuicio o daño moral, que no mental
o psicológico y, porque los elementos que integran este “daño moral”
dependen de la propia situación en que se genera el mismo, lo que
hace que aparezca como un concepto residual. Sin embargo, esta
violencia moral resultará fácilmente definible y encuadrable, o típica,
si se examina, no por sus actos, sino por sus resultados, que se pueden
catalogar en los siguientes:
Según el estudio de Inés Alberdi y Natalia Matas, citado más adelante, “…se
considera violencia sexual la que se ejerce contra el cuerpo de la mujer que supone a la vez una
agresión física y un ultraje psíquico que atentan fundamentalmente contra la libertad sexual de la
persona… …la violencia sexual incluye todas las formas de agresión que suponen la utilización
del cuerpo de las mujeres contra su voluntad… …tradicionalmente se han entendido como delitos
contra el honor y sólo recientemente se han visto como delitos contra la libertad de la mujer…”.
120
- 75 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
- el sentimiento de ausencia, de carencia, de una aptitud
psíquica evaluable,
- el sentimiento de ausencia, de carencia, de una aptitud física
evaluable.
- el sensación de la perdida, irrecuperable, de una expectativa,
- la sensación, duradera, de inseguridad,
- el sentimiento de ausencia, de nostalgia, respecto a un objeto
apreciado por la mujer.
- el sentimiento de depresión de la autoestima,
- la limitación de ciertas expectativas sociales, ya adquiridas,
- el sentimiento de la dignidad vejada,
- el sentimiento de la privacidad violada,
- los sentimientos de pena, vergüenza, culpabilidad o
inferioridad,
- el sentimiento de incapacidad, ante determinados eventos,
- las conductas compulsivas de la mujer, generadas por el
agresor,
- los síndromes de ansiedad y/o ansioso-depresivos,
- las alteraciones del sueño,
- el consumo compulsivo o adicción a fármacos o drogas,
- el síndrome permanente por demostrar la inveracidad de lo
imputado por su agresor,
- la inseguridad o la incapacidad para intervenir o debatir en
determinadas cuestiones o conceptos,
- el aminoramiento de la garantía personal ante terceros y,
- en general, cualquier efecto constatado de deterioro de la
íntima confianza o de la seguridad personal de la mujer, relacionado
con su “Personalidad y su Dignidad”, tal y como describiremos en el
Capítulo Vº.-.
Opinamos, con toda modestia, que esta clasificación, en 7
apartados diferentes, de la violencia contra las mujeres es más realista
- 76 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
y completa que la que hace la LO 1/2004121, vigente en España, si
bien, a esto tenemos que añadir que la misma Ley estableció el
“Ministerio Público para Casos de Violencia de Género”, encargado
de supervisar y coordinar las acciones de dicha Oficina en este ámbito,
así como una Sección equivalente en cada Fiscalía de los Tribunales
Superiores Regionales y Tribunales de Condado, que Asimismo, se
han especializado Fiscales adjuntos. Estos fiscales aparecerá en el
proceso penal con respecto a los actos que constituyen crímenes o
delitos en la jurisdicción de los Tribunales de Violencia contra la
Mujer, así como intervenir en los procesos civiles de nulidad,
separación y divorcio, o de audiencias para la tutela y la custodia de
los menores en los casos en de supuesto abuso de la esposa o los hijos
IVº.- IIº.- IIIº.- OTROS ASPECTOS DE LOS EFECTOS
DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Queremos adelantar, aquí, lo que será objeto de profundo
análisis en el Capítulo siguiente, a los meros efectos de alcanzar cierta
coherencia en la exposición. Para nuestro entender la violencia contra
las mujeres consiste en una conducta estructurada, progresiva y
metódica compuesta por multitud de actos que usa el agresor para
hacerse con el control de la “Personalidad de la Mujer”. Este concepto
implica que el control o el dominio inconsentido de la voluntad de la
esposa, por un marido, por ejemplo, es la conducta que hay que
reprimir y eliminar para desactivar, --como proceso continuado que
es--, la violencia contra esa mujer y para que ella pueda poner en
marcha en marcha la superación y recuperación del control o dominio
de sus propios actos, por ejemplo, mediante la interposición de una
denuncia de tales hechos. Esta configuración, en nada se asemeja a la
que se hace de la “Violencia de Género” en la legalidad vigente en
España.
Pese a todo, según la ONU; “…la Ley 1 / 2004, de 28 de diciembre, de Medidas de
Protección Integral contra la Violencia de Género fue identificado como una práctica promisoria
en el Secretario General en su estudio en profundidad sobre la violencia contra la mujer (2006).
La Ley fue desarrollado con una fuerte participación de las organizaciones de mujeres y contiene
una amplia definición de violencia psicológica incluidas las formas de violencia, como agresiones
sexuales, la amenaza, la coacción, la coerción y la privación de libertad. La ley incluye medidas
preventivas y educativas, así como la protección y asistencia a las víctimas y de las nuevas
sanciones
contra
los
autores…”;
Se
puede
encontrar
en
internet;
http://webapps01.un.org/vawdatabase/searchDetail.action?measureId=3204&baseHREF=goodprac
tices
121
- 77 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Siguiendo el criterio de María Ferraz122 expuesto en su
excelente ponencia impartida en las Jornadas “Coeducación:
convivencia escolar y prevención de la Violencia de Género” todo
control de una persona sobre otra implica que aquella adquiera cierto
ilegítimo e inconsentido dominio sobre aspectos de su conducta, sus
criterios, conceptos, actitudes o actividades. Y, muy acertadamente, en
cierta coincidencia con nuestros postulados, toda forma de maltrato es,
siempre, en realidad, una forma de control, que se puede categorizar
en los siguientes “comportamientos de dominio” de la personalidad
ajena:
a) control de las relaciones externas,
b) control de los momentos de intimidad,
c) control del tiempo,
d) control emocional,
e) control de los/as hijos/as,
f) control del dinero,
g) control de la vida (homicidio),
h) control de la sexualidad,
i) control de la reproducción,
j) control del acceso a los bienes...
Si bien, a la configuración que hace María Ferraz, hemos de
añadir otro elemento básico; la continuidad del hábito de control, para
que éste devenga en dominio. Porque, para nosotros, el control de los
actos de una mujer es, simplemente, un medio para obtener el
“dominio de la personalidad” que se diferencia del “control de los
actos” por el ámbito temporal del segundo y permanente del primero.
Y, no olvidemos, que el “dominio” sólo se obtiene mediante la
continuada repetición de actos de control que, en el varón, generarán
primero cierta tolerancia y luego cierta dependencia psicológica, al
obtener, el mismo, un estímulo placentero mediante el ejercicio del
dominio sobre la mujer. Pero, de esto, ya hablaremos más
extensamente en el Capítulo Vº.- Vº.-.
122
A este respecto, véase en internet; http://www.mepsyd.es/cesces/revista/n11-diazaguado.pdf_y_http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/3/Usrn/unidadprogramas/antiguo/pei
oas/Recursos/Ponencias/
- 78 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
IVº.- IIIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y
DETERMINADOS FACTORES SOCIALES.
En nuestra cultura, también, podemos distinguir ciertos
componentes sociológicos que favorecen el desarrollo de la
“Violencia contra la Mujer” así por ejemplo:
a) un machismo ya decrépito, que es herencia de una cultura
patriarcal en la cual sí que se asienta el modelo social que
facilita cierto control jerárquico del hombre sobre la mujer,
b) una mala interpretación del derecho de corrección123,
c) una tendencia generalizada hacia el abuso del alcohol que,
socialmente, está bien visto o, cuando menos, es tolerado
sin reproches serios y, finalmente,
d) la convivencia –obligada e impuesta- entre padrastros,
hijastros, hermanastros… consecuencia de uniones entre
personas separadas o divorciadas.
Sin duda alguna, lo importante y grave es que resulta más que
evidente que, en la sociedad española, cuando estos factores
ambientales se traducen en “Violencia contra la Mujer” no generará,
casi nunca, una respuesta social adecuada124. En cierto modo, el
problema de la violencia contra la mujer, pese a su incuestionada
frecuencia, no es tan fácil de documentar como pueda serlo cualquier
otra conducta delictiva. En realidad, lo que existe es un alto grado de
complicidad o, cuanto menos, un clamoroso silencio, que
analizaremos en el siguiente epígrafe. Antes de ello, y como
prolegómeno a lo que expondremos sobre el “Encubridor” (en el
epígrafe IVº.- IVº.-), vale la pena recordar a Ellie Wiessel, premio
Nobel de la Paz de 1986 y superviviente de un campo de
concentración nazi, cuando decía, que “…ante las atrocidades
tenemos que tomar partido… ….la posición neutral ayuda siempre al
opresor, nunca a la víctima… …el silencio estimula al verdugo, nunca
al que sufre...”.
123
El recientemente derogado art.154 del Código Civil, el cual regulaba los castigos
paternos que perseguían una finalidad educativa. El hecho de que estuviera vigente jamás legitimo
agresión alguna, y por supuesto no se extendía a la esposa.
124
Resulta asombroso que la reacción social por delitos cometidos contra niñas
menores, de etiología próxima a los que tratamos, sean acreedores de una respuesta social
diametralmente diferente.
- 79 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
IVº.- IIIº.- Iº.- LA RESPUESTA SOCIAL ANTE LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Desde un punto de vista teleológico, la dificultad para la
comprensión, el reconocimiento y la solución de la inequívoca
existencia de la violencia contra las mujeres se ha fundamentado en:
a) la “invisibilización” de las agresiones, que vamos a ver a
continuación y
b) el proceso de naturalización, del que trataremos en el
epígrafe IVº.- IVº.-.
Estudiemos pues, separadamente, cada
fenómenos, así como sus causas y consecuencias.
IVº.- IIIº.- IIº.- LA
VIOLENCIA
CONTRA
“VISIBILIZACIÓN”125.
uno
de
“INVISIBILIDAD” EN
LAS
MUJERES;
estos
LA
LA
En parte, si ignoramos las teorías de Durkheim y Jung, que
luego veremos extensamente, es cierta la afirmación de que la mayoría
de los seres humanos centramos nuestra atención en nuestro entorno y
no logramos ver otra posible realidad. Partiendo de esta premisa y con
respecto a la visibilidad de cualquier hecho, conducta o
acontecimiento podemos afirmar que son, tan sólo, dos los factores
que determinan la percepción social del mismo:
1º.- Que el ámbito social en que se produce el evento haya
creado y utilice los medios necesarios para percibirlo.
2º.- Que el objeto, conducta o hecho tenga connotaciones o
repercusiones subjetivas y objetivas o sociales que lo hagan
perceptible.
Respecto al apartado 1º.- resulta que la visibilidad de la
violencia machista ha estado, y está todavía, en parte, hoy en día,
condicionada por la carencia y la infravaloración de los conceptos que
articulan la misma y que, a su vez, permitan su identificación,
125
Aunque, después de todas nuestras críticas relativas al mal uso de términos
lingüísticos, resulte que hemos de recurrir a uno que no existe; y es que “visibilización” no aparece
recogido como término a definir en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,
“…en boca cerrada no entran moscas…”.
- 80 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
valoración y clasificación (a la que ya hemos dedicado los epígrafes
IIº. Iº.- y IIº.- IIº.- del presente Capítulo y en el epígrafe IIº.- Iº.- del
Capítulo IIº.-) no sólo como una conducta frecuente, sino que también
como una conducta perjudicial para todos y, respecto al apartado 2º.-,
en relación a las conductas violentas, históricamente, se ha ido
generando la convención de que, solamente, si se aprecia lesión física
se puede deducir, y percibir, la existencia de una conducta violenta.
Sin embargo, por lo que respecta a la violencia contra las mujeres,
según hemos visto páginas atrás, esta convención o creencia está,
plenamente, deteriorada y en franca decadencia, hoy en día, por actos
violentos contra la mujer, se entienden todos aquellos que conllevan
alguno o algunos de los efectos descritos anteriormente. De la íntima
interconexión de ambos vectores resulta que, sin duda alguna, la
“invisibilidad o “invisibilización” de la violencia contra las mujeres ha
resultado ser uno de los mayores obstáculos que, a lo largo de la
Historia, los seres humanos nos encontrábamos para la solución de la
misma.
Y esto no es por una simple casualidad, es porque dicha
invisibilidad viene ligada a uno de los más esenciales esquemas vitales
del género humano: la familia. El problema de la invisibilidad se
entiende claramente si la noción de la “Familia” es la de un ámbito
acogedor, feliz y participativo, pero también privado e infranqueable
donde, los ajenos a ella, tienen prohibido operar, incluso, en el caso
del Sistema Legal, si no lo hiciera fundamentándose adecuadamente.
Anteriormente, ya hemos dicho, que esta concepción de la familia
como un idílico espacio en el que no se concibe que se puedan
conculcar los derechos de la mujer y en el que sea inimaginable que se
puedan experimentar miedos o agresiones, es uno de los pilares en los
que ha obtenido un eficaz sustento la perpetuación de la violencia
contra la mujer. Y, también, resulta, como hemos reseñado
anteriormente, Aristóteles, Rousseau, Hegel o Marx, postulaban que la
mujer era un elemento consustancial a la familia al tiempo que poco o
nada relevante para la organización social. Y así, se consolidó un
secular pensamiento que, como efecto colateral, la dejaba indefensas a
las mujeres ante cualquier tipo de conducta violenta u opresiva, si ésta
se desarrollaba dentro del ámbito familiar. Pero las cosas,
últimamente, han cambiado.
Sinceramente, después de miles de años, es hora de felicitarse
y estar orgulloso de pertenecer a esta concreta generación de la larga
evolución del homo sapiens, que ya debería pasar a llamarse persona
- 81 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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sapiens. Y ello es porque la violencia que los hombres, desde siempre,
ejercen sobre las mujeres ocupa, en nuestros días, una sección regular,
incluso destacada, en los medios de comunicación de masas. Y esto
ocurre, ahora, por primera vez en la Historia de la Humanidad. No, no
creemos que exageremos un ápice con lo dicho. Más bien, opinamos
que es posible que sí alguien, dentro de miles de años, tuviera que
relatar la Historia de la Humanidad, en sólo cien páginas, hablaría de
que, a finales del siglo XX, los humanos comienzan a liberarse de una
lacra que impedía su evolución y por primera vez, advirtieron que la
conducta violenta de algunos machos hacia algunas hembras era algo
que estaba lastrando el imparable progreso del género humano…
En la actualidad, al menos en el llamado “mundo occidental”,
ya ni se asumen ni se ocultan las agresiones de ciertos hombres a
ciertas mujeres y hasta parece convincente que la mayoría de los
principales actores sociales transcendentes (excepto, por ejemplo, la
religión) de nuestra sociedad se hayan decidido a hablar sobre el
asunto. Legislaciones, colectivos sociales, convenciones o asambleas
multitudinarias, medios de información, investigaciones, relevancia de
los “expertos en la materia”, informes públicos, atentas estadísticas y
campañas de publicidad están, desde hace tres o cuatro décadas,
denunciando lo que siempre se ignoró; la violencia contra las mujeres.
No cabe duda de que nos hallamos ante un proceso
incuestionablemente diferenciado y novedoso que, en la actualidad de
ahora mismo, ya está modificando el comportamiento social ante esta
clase de violencia. Nos encontramos dentro de un progresivo e
ineludible desarrollo de lo que, al principio, tan sólo se detectaba en
cierto cambio en la denominación del “problema”. En efecto, en poco
tiempo, hemos ido nombrando un mismo hecho, como:
a) Derecho natural de hombre sobre la mujer.
b) Diferenciación de las cualidades de cada sexo.
c) Ámbitos de participación diferenciados, según el sexo.
d) Cuestión familiar.
e) La cuestión de la mujer.
f) Violencia machista.
g) Abuso o malos tratos.
h) Agresiones.
i) Violencia doméstica.
- 82 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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j) Violencia de género.
k) Violencia contra las mujeres.
Pero ya hemos pasado ese inicio, meramente lingüístico, ahora
ya es una cuestión que afecta a todos. O, dicho en otros términos, la
violencia contra las mujeres, no sólo es un problema de la mujer, sino
que afecta, con idéntica incidencia, al varón y es que, volvemos a
recurrir a Mary Wollstonecraft, para recordar que este tema no se
refiere a la situación de la mujer en su sociedad, sino que ya se refiere
a ambos sexos, como iguales en derechos y deberes.
Todo ello, en apenas cuatro décadas… Algunos hablan del
“Movimiento Feminista”, de la “Liberación Sexual”, nacida de los
actuales métodos anticonceptivos, de los “Avances Médicos” que
delatan el maltrato, de la “Integración en el Mercado Laboral”126 de la
mujer, de la incidencia de los “Medios de Comunicación”, al pasar a
estar integrados, también, por mujeres y, en cierto modo, sobran las
teorías que expliquen este cambio127. Nosotros no podemos
decantarnos por ninguna, simplemente porque, si observamos la
historia, todos esos factores ya se han producido anteriormente, como
vimos en el Capítulo precedente, respecto a la esclavitud, a la
Inquisición, al duelo como salvaguardia del honor o a la piratería.
Creemos que la causa es, más bien, la venturosa conjunción de todos
los factores citados, además de otros que, por ahora, no sabemos
definir. Lo cierto es que estamos en un evidente y rotundo proceso de
“visibilización” o “visualización” de la violencia contra las mujeres128.
Amelia Valcárcel129 mantiene que el “…feminismo de los
últimos años ochenta y la década del noventa encontró en el sistema
de cuotas el útil que permitía a las mujeres adquirir visibilidad en el
seno de lo público y, previamente, había diagnosticado que la
visibilidad social estaba interrumpida precisamente porque sus
126
Para los autores la mujer ha trabajado siempre dentro de ese núcleo que en
nuestra cultura es la base de la sociedad, la familia, la violencia hacia ella ha llegado hasta el punto
de no reconocerle esa gran aportación que hace a la sociedad. Es curioso como se reconoce el
trabajo de los esclavos en las pirámides y se soslaya el papel fundamental de la mujer en la familia.
127
Evidentemente, resulta, demasiado pronto para analizar adecuadamente, un
fenómeno que, hoy en día, está llevándose a cabo.
128
A este respecto conviene leer el interesante artículo de Elsa López, de 2005, que
aparece en; http://www.fmujeresprogresistas.org/visibili1.htm
En su texto “La Memoria Colectiva y los Retos del Feminismo”, que se puede
encontrar en http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article241
129
- 83 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
nuevas habilidades y posiciones no tenían reflejo en los poderes
explícitos y legítimos…”. En el ya citado texto (véase nota 58) de Inés
Alberdi y Natalia Matas se dice que el “…aspecto positivo que tienen
los medios de comunicación respecto a la violencia de género, es que
a través de ellos se da a conocer a la sociedad el grave problema. Los
medios han actuado de altavoz y han sido un método muy eficaz de
expansión, que ha servido a las organizaciones y movimientos
feministas para luchar en contra de la violencia de género y
proclamar la igualdad entre mujeres y hombres…”.
IVº.- IIIº.- IIº.- Iº.- EL CONCEPTO
“VISUALIZACIÓN” O LA “VISIBILIZACIÓN”.130
DE
LA
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua
Española “visualizar” es; “…hacer visible lo que no puede verse a
simple vista… …representar mediante imágenes ópticas fenómenos de
otro carácter… …formar en la mente la imagen visual de un concepto
abstracto… …imaginar con rasgos visibles algo que no está a la
vista…”.
“Visibilización” y “Visualización” son, en realidad, dos
conceptos casi idénticos, diferenciándose en la subjetividad del
segundo y la objetividad del primero. Nosotros preferimos hablar de
“Visibilización”. “Visibilización” es, simplemente, toda novedosa
interpretación o configuración de determinado hecho o conducta como
nuevo conocimiento adquirido, (si bien el mismo pudiera ser que ya
existía o se producía tiempo atrás) y que, siempre, de forma
contundente viene acompañado por una diferenciada valoración social
de lo “visibilizado”, como benéfico o perjudicial para nuestra
convivencia. Por el contrario el descubrimiento o el conocimiento son
la adquisición de un dato del que se carecía con anterioridad y que,
por tanto, no era valorado en un sentido o en otro. Sí la
“visibilización” implica la conveniencia de modificar nuestro
comportamiento social,131 previamente existente y aceptado, adquirirá
muy especial trascendencia. Entonces resulta evidente que la
visibilización no constituye una actividad simplemente subjetiva y de
conocimiento, sino que, también, implica que todos, a nivel colectivo,
130
A este respecto véase: http://www.fmujeresprogresistas.org/visibilidad.htm
131
Por ejemplo, cuando todos comprendimos que fumar, dentro de un ascensor y
acompañado de una mujer encinta no era lo adecuado y todos, aun mismo tiempo, modificamos
nuestra conducta, si nos halláramos ante la referida circunstancia.
- 84 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
reaccionaremos activamente, de forma similar, ante algo que,
novedosamente, se convierte en positivo, interesante o perjudicial para
nosotros o para nuestro ámbito social. No es, solamente, tener
conocimiento de algo132, significa, también, poner en funcionamiento
los estímulos que nos vinculan activamente ante cualquier situación
que pudiera deteriorar uno de nuestros más queridos patrimonios; la
convivencia en sociedad. La visibilización de la violencia contra las
mujeres implica, ineludiblemente, que, además de un nuevo
aprendizaje se produce una modificación de la conducta colectiva
debida a la nueva concepción de un determinado comportamiento,
previamente existente y permitido o asumido, que hemos apreciado,
ahora, por vez primera, como nocivo o inadecuado.
Para conmemorar el 8 de marzo, en 2005, Elsa López, escribió
un artículo133 bajo el título “La invisibilidad de las Mujeres” que,
parcialmente, transcribimos:“…lo son. Unas veces más y otras,
menos. Pero lo son: invisibles, transparentes. Están en escena y no se
las ve. Presiden instituciones, congresos, departamentos sociales, y no
se las ve. Pintan, escriben, componen, dirigen orquestas, crean arte, y
no se las ve. Se silencian sus nombres o se las aparta del canon que es
lo mismo que no ser… …porque si no se las nombra, no son nada.
Nadie duda de que hubo escritoras espléndidas en todas las épocas
dignas de ocupar un lugar destacado en las mejores enciclopedias o
artistas dignas de tener colgadas sus obras en los mejores museos. Y
si nadie lo duda, ¿por qué no están? ¿Quién ha borrado sus nombres
de esas páginas? ¿Quién o quiénes han olvidado colocarlas en el sitio
que les corresponde?... …es necesario pronunciar esos nombres para
que existan. Debemos escribir sus nombres por las paredes del mundo
para reivindicarlas, para hacerlas visibles. Para darles la vida que no
tuvieron… …Hay cosas que es mejor no nombrarlas para no hacerlas
evidentes…”.
Fijémonos que la “visibilización”, en muchas ocasiones, viene referida a aspectos
concretos y para circunstancias específicas. Así tenemos, claramente por ejemplo; en la actuación
de la Madres de la Plaza de Mayo”, que visibilizaron, los crímenes de la Dictadura Argentina,
lograron que la sociedad se movilizara y se juzgaran a los Militares golpista, castigándolos.
Mientras que, un país próximo La República de Chile, no se produjo una “visibilización” adecuada
de los horrores de la dictadura y, por ejemplo, el dictador Augusto Pinochet, ocupó el puesto de
comandante en jefe del Ejército hasta marzo de 1998, cuando la dictadura chilena había finalizado
con las elecciones de 14 de diciembre de 1989.
132
133
Aparece
reproducido
en
http://www.fmujeresprogresistas.org/visibili1.htm
- 85 -
la
siguiente
página
web:
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Según la Federación de Mujeres Progresistas;134
“…historiadores e historiadoras tienen ante sí la responsabilidad de
romper el silencio - quebrado apenas por un puñado de nombres
repetidos circunstancialmente - para devolverles a las mujeres el
espacio, la voz y 1a acción olvidados y rescatar del anonimato tanto
heroísmo y talento. Porque no es sólo 'injusto sino históricamente
inexacto’ ignorar lo que le sucedió y lo que protagonizó la mitad le la
población de nuestro país… …se hace impostergable cambiar el
estado de las cosas que arroja hoy un balance tan desfavorable para
nuestras mujeres, evitar que se repita lo que es "tan natural" en los
libros por los que estudiamos y estudian aún hoy las nuevas
generaciones: que se pretenda, apenas con unos párrafos de un
grueso volumen o en un par de documentos de una extensa colección
agotar la historia de ellas o en las que ellas fueron partícipes, que ha
sido tan rica en todos los ámbitos de la vida social, cultural;
económica y política del devenir mundial… …es por ello que
cualquier iniciativa, cualquier gesto - por modesto que sea - por
develar esa parte oculta de la historia y erradicar el mito de las
"grandes mujeres" concebidas sólo a la sombra de maridos o
parientes, debe ser apoyado calurosamente. Porque sin contar con la
mitad de la población humana ni registrar en la memoria colectiva
sus aportes, las posibilidades de desarrollo estarán siempre
mediatizadas, serán incompletas e insuficientes y de un sesgo sexista
no sólo injusto como también irracional…”
IVº.- IIIº.- IIº.- IIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; SUS EFECTOS A NIVEL DEL
CEREBRO.
El cerebro humano es la estructura física, que conozcamos,
más compleja del universo y está formado por 10 a 12 mil millones de
neuronas. Pero, pese a todo lo dicho, el cerebro135 no es un organismo
autónomo y, en gran parte, puede, sólo funcionará si permanece
interconectado con el medio ambiental en que se desenvuelve y, está
demostrado, que el medio siempre influye en la estructura y función
de las células cerebrales, dando, a su vez, forma a las habilidades y
conductas del individuo.
134
Véase en internet; http://www.fmujeresprogresistas.org/index.htm
Véase a este respecto el trabajo: “Hablando de mente y cerebro. Psiquiatría,
neurociencia y psicoanálisis: convergencia e integración.”, de Elena Alcázar.
135
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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El cometido de la Neurología y de la Neurociencia es la de
comprender cómo se desarrollan los procesos mentales gracias a los
cuales percibimos, actuamos, aprendemos y recordamos. Por ahora,
sólo, sabemos, con alguna certeza, la conclusión de que la percepción
y la respuesta de la mente tienen estructuras organizacionales en base
a los datos sensoriales que se almacenan en los sistemas de la
memoria, generándose, así, modelos o esquemas mentales, que
interpretan las experiencias actuales y que influencian en las
conductas futuras. El novedoso concepto de apego136 se ha de
considerar como un proceso social que tiene igualmente bases
neurobiológicas, y en ciertos condicionamientos sociológicos que
pueden llegar a producir modificaciones tanto en las vías
neuroquímicas como en las configuraciones anatómicas cerebrales
(Thomas R. Insel137, 1997). Este complejo proceso del apego implica
cambios en lo sensorial, cognitivo y motor. Para Insel la oxitocina y la
vasopresina están relacionadas en la mediación con el apego social,
que provocan la necesidad de una proximidad entre los humanos y las
respuestas ante una “exclusión del grupo”.
Por otra parte, encontramos que la conducta por sí misma
puede también modificar la expresión genética humana. El Premio
Nobel de Fisiología y Medicina, Eric Kandel, en 1998, sostiene que la
función modeladora del gen es trasmisible pero no es reguladora, al
igual que estudios del aprendizaje en animales simples, han
demostrado cómo las conexiones sinápticas pueden ser
permanentemente alteradas y fortalecidas a través de la regulación de
la expresión genética conectada con el aprendizaje ambiental. Dicha
evidencia experimental parece confirmar la idea de que la estructura
cerebral es voluble, cambiante y adaptable, y hace pensar, de nuevo,
en cierta relación entre los procesos sociales y los biológicos para la
formación de la conducta humana. Otro aspecto es que todos los
estímulos, nocivos o placenteros, poseen efectos dobles;
Citando, literalmente a Doña Elena Salgado en el texto ya referido, “…estas
conductas implican búsqueda de proximidad y respuestas a la separación. Ninguna de las formas
de apego es sólo humana, lo que sugiere que las bases neurales pueden ser investigadas en
modelos animales; todo esto lleva a pensar que biológicamente el apego es un proceso social que
se manifiesta con diferentes conductas que dependen de lo externo (social) o interno
(endocrino)…”.
136
137
Véase en internet; http://www.nimh.nih.gov/about/director/index.shtml
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a)
desencadenan respuestas autónomas y endocrinas,
integradas por estructuras subcorticales que alteran
de forma inmediata los estados internos preparando
así al organismo para el ataque, la huida, el sexo u
otras conductas adaptativas y
b)
entra en juego un segundo conjunto de mecanismos
que afectan a la corteza cerebral.
Para nuestra finalidad, va a resultar mucho más práctico saber
que en el denominado sistema límbico están relacionados con aspectos
como la conducta, la emoción y la motivación. Todas las partes del
sistema límbico están interconectadas, entre sí, por vías nerviosas que,
a su vez, están también conectadas a las demás partes del sistema
nervioso. No se conoce bien el papel de cada uno de los componentes,
pero el sistema límbico, en su totalidad, está claramente relacionado
con la expresión de estados emocionales; hay cierta unanimidad en
que las conductas se originan en el sistema límbico. Repetimos que,
por lo que a nosotros concierne es interesante, por ahora, destacar algo
que la neurología ya ha demostrado de forma sobrada; que
determinadas concepciones o conocimientos, provocan en el cerebro,
la modificación de patrones de conducta previamente adquiridos o,
dicho en otros términos, de adopción de un nuevo posicionamiento y
una nueva conducta. De ello pasamos a tratar.
IVº.- IIIº.- IIº.- IIIº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; EL APRENDIZAJE.
John Broadus Watson (1878-1958), a principios del siglo XX,
mantiene la tesis que el organismo, sometido a una acción, tiende a
neutralizar los efectos de ésta, ya actuando sobre el objeto que la
produce, ya modificándose a sí mismo. Mediante esta aproximación a
las conductas que responden a los estímulos, parece posible establecer
leyes que permitan predecir la reacción de un individuo a una
excitación conocida; en definitiva, todo es aprendizaje, incluso la
expresión de las emociones. En su consecuencia, es posible modificar
los comportamientos por la educación. En base a esta concepción, en
el inicio de su vida, el ser humano responde a los estímulos de manera
indiferenciada y, posteriormente, con el proceso de desarrollo de la
persona, aparecen conductas como la cólera, el desagrado, el miedo,
los celos, etc. Mucho más interesantes para nosotros son los
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descubrimientos de Burrhus Frederic Skinner (1904-1990), psicólogo
norteamericano que definió “el conductismo”; teoría basada en que los
ambientes de refuerzo modifican los comportamiento humanos.
Escribió trabajos controvertidos en los cuales propuso el uso
extendido de técnicas psicológicas de modificación del
comportamiento, principalmente el condicionamiento operante, para
mejorar la sociedad. Skinner ha sido el creador y el mejor
representante de la teoría del conductismo que se basa en el análisis
del comportamiento aplicado estímulos de reforzamiento negativo y
positivo y llegó a demostrar como válida una técnica de modificación
de conducta. A nosotros nos va a interesar mucho saber que su
investigación descubrió que el castigo era una técnica nada eficaz para
modificar una conducta, al tiempo que dedujo que ello implicaba que
todo sujeto buscará cualquier estímulo positivo para actuar antes que
efectuar un comportamiento que implique castigo. El reforzamiento,
tanto positivo como negativo, se acredita como un medio efectivo para
conseguir cambios en la conducta, indirectamente, a todo ello hemos
hecho referencia en el Capítulo IIIº.- IIIº.- IIº.-. al hablar de las
políticas criminales que implican la modificación de ciertas conductas.
IVº.- IIIº.- IIº.- IVº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; SU REPERCUSIÓN SOCIAL.
En línea con lo anterior, recordemos que un incentivo es un
estímulo exterior para actuar de una determinada manera. Hay dos
tipos generales de incentivos:
a) Los incentivos facilitadores, que son los que dirigen a una
persona para satisfacer sus necesidades.
b) Los incentivos coercitivos, son los que intentan imponerle
conductas extrañas a sus necesidades.
El psicólogo, Matthew Lieberman138, junto con Naomi
Eisenberger139 y otros investigadores de la Universidad de California,
realizaron un estudio sobre las áreas cerebrales que se activan cuando
se sufre un aislamiento social. El experimento se desarrollo de la
138
Véase en internet; http://www.scn.ucla.edu/people/lieberman.html y, también la
página http://lieberman.socialpsychology.org/
139
Véase; http://web.mac.com/naomieisenberger/san/Naomi_Eisenberger_SAN.html
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siguiente manera140: “…un grupo de 13 voluntarios se sometieron a
un estudio cerebral de resonancia magnética nuclear, el cual consiste
en captar la actividad cerebral en respuesta a determinados
estímulos. En el experimento se pedía a los voluntarios que
participaran en un juego de ordenador, aparentemente en unión con
otros dos jugadores, pero en realidad se interactuaba con un
programa ya establecido. Se trataba de un juego muy simple en que
cada jugador debía pasar una pelota al otro de manera alternada.
Después de cierto tiempo, el jugador no recibía la pelota, aunque
solicitaba que le lanzaran la misma. Una y otra vez veía en la
pantalla cómo sólo se enviaban la pelota los otros jugadores… …este
hecho, que tiene paralelismo con un aislamiento social, se registró en
el cerebro de la misma manera en que lo hace un dolor físico: es
decir, que el área del cerebro que se ilumina en la resonancia
magnética nuclear es la misma que se activa cuando se tiene un dolor
físico: la corteza anterior del cíngulo, concretamente, la que participa
en la respuesta emocional al dolor físico…”. Lieberman publicó un
artículo en la revista Nature, en el cual plantea que “…las relaciones
sociales son cruciales para la supervivencia como especie…”, y
considera que la reacción a la exclusión social (la activación del área
del dolor) es una señal de alarma del organismo para que se busque la
aceptación de la sociedad o se establezcan otras medidas que mitiguen
ese dolor. Todo lo anterior nos va a servir para identificar la
“convivencia social” como una necesidad y no como una
“posibilidad” del género humano.
Volviendo a nuestro tema principal, resultará que si por
ejecutar actos constitutivos de violencia contra las mujeres alguien
pueda sentirse o, efectivamente sea rechazado por su entorno social
evitará tal conducta. Pero este rechazo solo es posible y efectivo si se
ha producido previamente el proceso de la “visibilización” de su
conducta como antisocial, degenerada, regresiva en la evolución de la
especie o perjudicial para una concreta sociedad, pues ello es lo que
condiciona la conducta a seguir y, si se desvía, le provoca un dolor
muy similar al dolor físico. Dicho dolor, claro está, no diferencia entre
Lieberman, MD, & Eisenberger, NI (2005). “…un dolor por cualquier otro
nombre (el rechazo, la exclusión, el ostracismo), todavía me duele el mismo: El papel de la
cingulada anterior dorsal en el plano social y el dolor físico…”. En JT Cacioppo, P. Visser, y C.
Pickett (Eds.), Social Neurociencia: Gente Pensando en las personas (págs. 167-187). Cambridge,
MA: MIT Press. Y también Eisenberger, NI, Lieberman, MD, & Williams, KD (2003). Rechazo
duele? Un estudio de fMRI la exclusión social. Ciencia, 302, 290-29; también véase;
www.scn.ucla.edu/
140
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ideologías, culturas o factores educativos. Y también es esencial
destacar que la “visibilización”, siempre produce un efecto colectivo,
social, universal y no un efecto particular o individual, tal y como se
deduce de todo lo que hemos expuesto en las anteriores líneas y que se
confirma, definitivamente, con lo que se dirá a continuación.
Antes de ello, recordar que, por su parte y desde otra óptica,
pero con similares conclusiones generales, Sigismund Schlomo
Freud141 (1856 - 1939), más conocido como Sigmund Freud, fue un
médico y neurólogo austríaco, creador del psicoanálisis, que mantenía
que para que una persona esté satisfecha sólo necesita trabajo y amor.
Multitud de psicólogos creen que el hombre sólo necesita
autorrealización. Todos poseemos la necesidad imperiosa e inherente
de desarrollar todos los aspectos de nuestro ser al máximo. Todo lo
que se llama motivaciones, son meras manifestaciones separadas de la
necesidad de realizarse a sí mismo. Ahora bien; ¿qué ocurre si a una
mujer se la domina y controla continuadamente, impidiendo su
autorrealización? Para nuestra óptica jurídica, una cosa está clara; ese
dominio, ese control tiene que ser un delito.
IVº.- IIIº.- IIº.- Vº.- ASPECTOS CONCRETOS DE LA
“VISIBILIZACIÓN”; EL INCONSCIENTE COLECTIVO.
Gracias a la “visibilización” creamos un nuevo marco de
referencia, respecto a un hecho y a la reacción que nuestro entorno
esperará que efectuemos ante el mismo. Con la “visibilización”
vamos a captar una situación preexistente que, con su nuevo
enunciado, ahora queremos cambiar y, en base a ello, procederemos a
establecer nuevos comportamientos. Pero eso ocurre desde la
imprescindible premisa de que no solamente modificamos nuestra
particular conducta, sino que la “visibilización” implica, siempre una
modificación de la conducta colectiva. Es decir, que nuestra conducta
se modificará en base a la repercusión que sobre ella ejerza la
modificación de la “conducta social” novedosa y aportada por la
“visibilización” ya que, como acabamos de decir, una conducta
desviada que provoque un aislamiento se traduce en un dolor para
quien la ejecuta.
110
Véase en internet; http://www.psiconet.org/freud/
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Según las dos teorías, que pasamos a examinar, toda sociedad
constituye una entidad que se comporta como un “individuo global”;
a) Primeramente, a este respecto el “inconsciente colectivo”142
es un concepto básico de la teoría desarrollada por el
psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961)143. Jung
mantiene la existencia de un lenguaje común a todos los
seres humanos, de todos los tiempos y lugares, basado en
símbolos primitivos con los que se expresa un contenido de
la psiquis que actúa y existe con independencia de la
creencia individual, cabe destacar a este respecto, como
nuestros ancestros hace 30.000 años decoraban las paredes
de las cuevas con motivos similares no figurativos; “los
ideomorfos” (pinturas a base de puntos y rayas), aparecidos
en lugares muy distantes entre sí, pudiendo ser una
explicación de tal similitud la de que podrían ser la
plasmación de ideas abstractas comunes a todos los
humanos, ya que coinciden en etnias, colectivos o tribus
que nunca tuvieron contacto alguno, hecho que recalca lo
universal en el ser humano. La “mente inconsciente” ya
viene determinada desde el nacimiento y es idéntica en todo
el género humano. Este inconsciente colectivo son ciertas
predisposiciones innatas para reaccionar en un ambiente
siempre con las mismas respuestas, que él llama
“arquetipos”144.
b) Este concepto está íntimamente ligado al de la “consciencia
colectiva” que se basa en la existencia de múltiples
actitudes éticas que generan un comportamiento unificado
dentro del género humano. Este segundo concepto, paralelo
al de Jung, fue investigado por el sociólogo Émile
Véase; “Técnicas Mentales, Visualización, Bases Psicológicas y Desarrollo
Intelectual” de Rocío Morín Vargas, Enero, 2004.
142
143
Véase en internet; http://psiconet.org/jung/
A tal respecto Durkheim sostiene que “…lo inconsciente colectivo es todo menos
un sistema aislado y personal. Es objetividad, ancha como el mundo y abierta al mundo. Yo soy el
objeto de todos los sujetos, en perfecta inversión de mi consciencia habitual, donde soy siempre
sujeto que tiene objetos. Allí estoy en la más inmediata e íntima unión con el mundo, unido hasta
tal punto que olvido demasiado fácilmente quien soy en realidad. «Perdido en sí mismo» es una
frase adecuada para designar ese estado. Pero ese «mismo» es el mundo, o un mundo cuando
puede verlo una consciencia. Por eso hay que saber quién se es…”.
144
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Durkheim (1858-1917)145 que mantiene que: “…el conjunto
de creencias y sentimientos comunes al término medio de
los miembros de una misma sociedad, forma un sistema
determinado que tiene vida propia: podemos llamarlo
conciencia colectiva o común. Es, pues, algo
completamente distinto a las conciencias particulares
aunque sólo se realice en los individuos…”. Durkheim
afirma, en su libro “De la division du travail social”, que:
1º.- En las sociedades tradicionales, la religión desempeña la
labor de unir a sus miembros por medio de la creación de una
consciencia común, pero, sin embargo,
2º.- En una sociedad evolucionada la religión deja paso a la
división del trabajo y la necesidad de que otros realicen ciertas
funciones para que los componentes de dicha sociedad moderna se
mantengan unidos mediante la conciencia colectiva.
Para acabar el presente epígrafe hemos de referirnos a William
McDougall (1871-1938) que, haciendo uso de todos los
conocimientos obtenidos por la fisiología, especialmente la fisiología
del sistema nervioso, y la química del cuerpo dedujo: “…que las
actividades mentales son funciones fisiológicas del organismo total,
funciones de primera importancia para la adaptación al medio… … la
naturaleza, pues, parece presentar a nuestra contemplación
acontecimientos de dos clases diferentes: los físicos y los
psicofísicos…”146. También sostiene que “…cabe considerar la mente
como un sistema organizado de fuerzas mentales o intencionales, y, en
el sentido así definido, puede decirse con propiedad que toda
sociedad humana posee una mente colectiva… …la sociedad se halla
más bien constituida por un sistema de relaciones entre las mentes
individuales, que son las unidades que la componen… …dicho con
otra palabras, en tanto piensa y obra como miembro de una sociedad,
145
Véase en internet; http://www.emiledurkheim.com/
Continúa diciendo que “…estos sucesos, estos esfuerzos previstos, parecen ser
instancias de un segundo tipo fundamental de causalidad, ese tipo que llamamos intencionista o
teleológica……los primeros son los del reino de lo inorgánico, que las ciencias físicas explican
con éxito siempre creciente en términos de causalidad mecanicista (principio de causalidad que
explica los hechos presentes en función de la influencia causal de otros antecedentes, sin
referencia de ninguna clase a posibles sucesos futuros)… …los acontecimientos psicofísicos, por
otra parte, no pueden ser completamente explicados de esta manera; en este caso es necesario
tomar en cuenta la previsión del posible curso futuro de los sucesos, y el esfuerzo orientado por
tal previsión…”.
146
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el pensamiento y la acción de cada hombre son muy distintos de su
pensamiento y de su acción como individuo aislado…”.
En definitiva, la “psicología social” de cualquier sociedad
indicará el camino a todos sus miembros para que modifiquen y
adecúen sus pautas personales de pensar, hacer y comportarse, con la
objetivo de resultar útil para desempeñar un determinado papel, como
miembro de la misma. Basta ya de psicología y de neurología, pero,
después de todo lo expuesto, queremos dejar pendiente de contestar –
lo haremos más adelante—una pregunta; sí hay un “inconsciente
colectivo” y la violencia contra la mujer se visibiliza como algo
negativo ¿cómo reaccionará el género humano?...
IVº.- IVº.- EL PROCESO DE LA “NATURALIZACIÓN
DE LA VIOLENCIA” Y SU RESPUESTA: LA FIGURA DEL
“ENCUBRIDOR” EN EL ÁMBITO DE LA VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES.147
Si la invisibilidad del problema la hemos relacionado con
aspectos familiares de la estructura social, el proceso complementario
de “naturalización de la violencia” tiene sus fundamentos en ciertos
aspectos culturales que mediatizan, dificultan, distorsionan la
percepción de la realidad relativa a la violencia contra las mujeres y
podemos citar como alguno de estos fundamentos relevantes:
a) los estereotipos de las actividades asignadas a cada sexo,
b) las concepciones imperantes acerca del poder paterno y
c) cierta connivencia en la infundada creencia de una carencia
de algunas facultades en relación al sexo femenino.
La “normalidad”, en la cultura occidental, en particular, y en
todas las demás culturas, con los correspondientes matices, se define
en un varón adulto, de raza blanca y heterosexual. Ello propicia que,
en mayor o menor medida, se justifique todo acto discriminatorio
dirigido hacia minorías étnicas, mujeres, niños, diferenciadas
preferencias sexuales y un largo etcétera. En realidad, resulta que
también, deviene aceptable cualquier control que la persona “normal”
ejerza sobre los que difieren de su patrón y, esto se hace, en el fondo,
147
En fecha 12 de marzo de 1.998 uno de los autores de este texto publicó un artículo
en el diario “La Vanguardia”, bajo el título de “El Encubridor”, que se podría encontrar en las
hemerotecas.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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porque “esa diferencia” amenaza los cimientos que fundamentan su
propio poder. Y, es que, todos parecemos coincidir en que una
“sociedad normal” habrá de ser dirigida por “hombres normales”. Esto
que, a primera vista, pudiera parecer lo lógico es una patente falsedad
pues por un lado;
a) estimamos como valiosas las aportaciones sociales de
mujeres, homosexuales o personas pertenecientes a
minorías étnicas, cuando el “hombre normal” es incapaz de
superarlas y
b) está acredita que el “hombre normal” bien puede ser un
nazi, enfermo alcohólico o un degenerado por la ambición
o la dependencia de cierta adulación.
Pese a todo, sin embargo, la “naturalización de ciertas
conductas discriminatorias o violentas” es un hecho incontestable. Y,
dejando aparte la influencia de la concepción de la “familia” a la que
antes nos referíamos, resulta patente que la inmensa mayoría de
nosotros, si no estamos muy potentemente motivados, buscaremos la
discordancia o el enfrentamiento respecto a otro conciudadano que,
precisamente, se distinga por su actuar violento. Dicho en otros
términos, la historia de la humanidad ha demostrado que la valentía no
es una característica que, por motivo alguno, tengamos que suponer
inherente a la especie humana. Podemos ser la especie animal más
inteligente, hábil o evolucionada del planeta, pero no la más sincera,
honrada o valiente148, que son conceptos perfectamente diferenciados.
Y ello provoca que, frecuentemente, asumamos como útil una
conducta que disminuya o anule el deber solidario de socorro o, lo que
es más grave, el silencio y la aceptación, con el que actúa de modo
agresivo, violento o injusto, argumenta, potencia y perpetúa su amoral
conducta. No nos debe de parecer exagerado decir que ese silencio,
esa tácita aprobación a los que nos acabamos de referir, constituye, al
fin y al cabo, una conducta, que bien pudiera ser calificable como
encubrimiento de un delito149. Si analizamos lo dicho resulta que,
148
Por ejemplo nunca entenderemos por qué el mismo ser que ha descifrado la cadena
genética humana o ha clonado a seres vivos, se sobresaltará si entre las sábanas en que duerme
descubre a cuatro cucarachas.
149
Al menos, así es lo que piensan los autores de estas líneas, ya que ello dotaría de
congruencia al Código Penal, si se tiene en cuenta lo dispuesto en el artículo 301 de dicho texto
legal y sobre todo en su artículo 451. No olvidemos que el último de los artículos citados se dice
que; “…será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años el que, con conocimiento
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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cuando una mujer es maltratada, el hecho socialmente se concibe,
como una situación externa, ajena y básicamente familiar, doméstica o
conyugal y que, excepto a esa mujer, a nadie afecta150. Pues bien, ese
cruel silencio bien se podría colapsar con la adopción de determinadas
normas legales: pensemos en qué pasaría si todos nos pudiéramos
convertir, en un momento dado, en víctimas legales incidentales del
tipo de violencia que examinamos. La vía sería la siguiente;
imaginemos un Código Penal que incluyera un artículo con el
siguiente enunciado:
“…el que tuviera conocimiento directo y cierto de un hecho
que pudiera ser constitutivo de un delito del artículo XXX151 y no lo
denunciara a la autoridad o a sus agentes será castigado con la pena
XXX, sí, en su conducta, concurren los siguientes requisitos:
1º.- que efectivamente dejare de prestar cualquier otra
asistencia o el auxilio que la víctima pudiera precisar.
2º.- que se acredite que su conocimiento de la inconsentida
alteración de la personalidad está referida a una continuidad en
dicha conducta y no a uno o varios actos relativos al dominio de la
voluntad o capacidad de obrar de la mujer…”.
Con total seguridad, esta imaginaria norma penal trasladaría
del ámbito estrictamente particular, familiar, doméstico, conyugal… al
ámbito general o al entorno social el tan frecuente como ignorado
“asunto” de las palizas a la mujer del piso de al lado… Y, en su
consecuencia, ya sería la propia coerción, que supone la posibilidad de
incurrir en ese imaginario delito de encubrimiento lo que impulsaría al
vecino, al padre, al cuñado o a la compañera de trabajo, (ante la
posibilidad de un engorroso juicio penal, más que por solidaridad) a
frenar esa conducta violenta o lesiva, que, aparentemente, ni ven ni
oyen, pero que la relatarán indecentemente, ante las cámaras del una
televisión152 mientras el coche fúnebre traslada el cuerpo de otra
de la comisión de un delito… …que el hecho encubierto sea constitutivo de… …delito contra las
personas… ….u homicidio…”.
150
Sin embargo, al menos para el premiado con el Nobel antes citado y para los
autores de estas páginas, esto no debe ni puede seguir siendo así.
151
Véase el epígrafe VIº- Iº.- de este texto.
152
Sin valor científico alguno hemos examinado 14 noticias como la definida y, en 9
de ellas, aparecía alguien que manifestaba tener algún conocimiento de gritos, peleas, borracheras
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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mujer… Además, es que, por otro lado, nuestro imaginario artículo,
tendría un carácter coactivo en la mente del agresor conyugal, ya que
se configurará, también, un control de su impulso criminógeno, al
advertir que su conducta le puede reportar un efectivo rechazo en su
contexto vital –como hemos visto páginas atrás-- ya que, seguramente,
un efecto colateral de este novedoso delito, imaginado, sería el de
diluir cierto grado de connivencia social en que sus agresiones a una
mujer están, en parte, asentadas, traduciéndose, en la práctica, en un
mayor o menor aislamiento social del agresor. Pero dado que el
Legislador Español no parece muy proclive a sancionar esta conducta,
en definitiva nunca debemos olvidar que, en gran medida, el agresor
doméstico vive del repugnante crédito que le estamos otorgando sus
respetuosos vecinos.
Finalmente, puntualizar dos factores que influyen en todo lo
dicho, de forma contundente;
1º.- la propia noción de “familia” hasta hace muy poco, era
entendida como el espacio privado por excelencia, donde los cónyuges
alcanzan su pleno desarrollo y obtienen el apoyo y la solidaridad de su
pareja. Evidentemente, ha sido esta concepción sesgada de la realidad
familiar la que ha limitado la posibilidad de que todos asumiéramos
que existe otra cara de la familia; la de un entorno peligroso en el cual
también se puede experimentar miedo, inseguridad, daños, lesiones y
muerte.
2º.- para abordar este problema nos tenemos que enfrentar a un
problema de educación social, o mejor dicho, de modificación de la
conducta social153. Porque perseguir y sancionar actos o conductas
individualizadas conlleva al inevitable fracaso (de ello hablaremos en
el Capítulo VIº.- Iº.- Iº.-). Y no olvidemos que el Código Penal es la
más rudimentaria, a la par que efectiva, herramienta que se conoce
para ello, aparte de los Diez Mandamientos, que, por el grado
evolutivo que se encontraba la sociedad, en la época de Moisés (año
1.200 antes de Jesucristo), no sancionaba muchas conductas que hoy
son graves delitos, entre ellas, las que ahora examinaremos.
o lesiones, potencialmente relacionados con el resultado letal, que constituía el núcleo de la
noticia.
153
Real Decreto 237/2005, de 4 de marzo crea la Delegación Especial del Gobierno
sobre la Violencia contra la Mujer. Véase; http://www.fmujeresprogresistas.org/violencia3.htm
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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IVº.- IIIº.- LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y
CIERTOS FACTORES NEUROLÓGICOS.
El cerebro de un varón y de una mujer tiene aspectos
fisiológicos y de comportamiento claramente diferenciados. En el
Sistema Nervioso de ambos cerebros existe154:
a) El Sistema Autónomo; que se encarga de regular aspectos tales
como el ritmo cardiaco, la respiración o la sudoración y que se
activa, de forma autónoma, cuando inciden en la persona
determinados impulsos exógenos.
b) El Sistema Límbico: que, situado bajo la corteza cerebral, es el
responsable de las emociones y, dentro de ellas, por ejemplo,
las disputas o las peleas de pareja.
Examinemos que, cuando una pareja entra en desacuerdo
ambos sistemas –autónomo y límbico- se ponen en funcionamiento
tanto en la mujer como en el hombre. Primeramente lo hace el
límbico, básicamente, para rechazar o imputar el hecho o la cuestión
origen de la disputa de la pareja, por ejemplo la creencia de haber sido
engañado/a. Cuando el sistema Límbico ya se ha activado, además de
generarse la discusión, se pone en marcha el Sistema Autónomo, que,
en este caso, acelerará la respiración, elevará el tono de voz y
provocará movimientos rápidos o violentos de las extremidades. Hasta
ahora, ambos sistemas, son, básicamente, idénticos en el cerebro
femenino y en el masculino. Pasados unos minutos, puede terminar la
disputa, por ejemplo, con una aceptación de una disculpa o una
reconciliación.
Pero aquí viene la diferencia; mientras que el Sistema
Autónomo del cerebro masculino se desactiva al tiempo que se diluye
el impulso que lo puso en marcha; resulta que, en el cerebro femenino,
por el contrario, el Sistema Autónomo es más lento en su
desactivación. Es decir, los aspectos espontáneos de la agresividad
femenina se mantienen activos en la mujer y desactivados en el varón,
acabada ya una puntual disputa. Ello tiene como consecuencia algo
que todos hemos podido ver, en alguna ocasión; resulta que, una vez
“Hechas las Paces” y al cabo de unos minutos, es frecuente que la
mujer reproche a su pareja, por ejemplo, un hecho ocurrido hace
meses, sin aparente conexión o explicación lógica alguna, con aquél
154
Seguimos aquí las acreditadas conclusiones del Catedrático de Ciencias
Neurológicas de la Universidad de Stamford, Mr. Robert Sapolsky.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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que, momentos antes, generó la inicial disputa. Ante el inesperado y
novedoso reproche el varón puede valorar que la mujer “tiene ganas
de pelea” y ello o bien genera una nueva respuesta agresiva del mismo
o bien un desentendimiento (dependiendo de las circunstancias
expuestas en el final del epígrafe IVº.- Iº-). Ocurre que, pasado un
corto espacio de tiempo el Sistema Autónomo de la mujer vuelve a la
normalidad y, entonces, ella misma, minusvalora y pierde todo interés
en tratar sobre la segunda disputa. Pero, puede ser, que su cambiante
conducta (primero puso fin a la inicial disputa para, pasados unos
minutos sacar otro aspecto de fricción) haya vuelto a activar los
Sistemas Autónomo y Límbico del varón, que entonces actúa de
forma violenta ante la mujer indefensa y, ahora será, relativamente
factible, que se produzca un posible caso de “Violencia contra la
Mujer”155.
Este desfase en la desactivación del Sistema Autónomo en uno
y otro sexo, explica la mecánica de infinidad de discusiones
conyugales en las que, aparentemente, pareciera que la mujer busca el
enfrentamiento, pero esto no es así, al menos conscientemente, esto es
una simple exteriorización de que su Sistema Autónomo se desactiva
más lentamente que el de su compañero varón y, sin duda alguna, no
existe en ella voluntad de perpetuar la desavenencia inicial, pero actúa
obligada por el impulso de su, todavía, activado Sistema Autónomo.
Esta diferencia entre ambos Sistemas Nerviosos del cerebro,
sobradamente conocida en neurología, serviría para explicarnos la
mecánica y la estructura de infinidad de agresiones conyugales.
155
Que, para colmo, aparentemente, parecerá como buscado o provocado por ella,
cosa incierta ya que es “víctima” de su activado Sistema Nervioso Autónomo.
- 99 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
CAPÍTULO Vº.
UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA
DEL DELITO DE VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES.
Vº.- Iº.- EL CONCEPTO DE LA PERSONALIDAD.
GENERALIDADES.
Desde el punto de vista etimológico, el término “personalidad”
procede de las palabras griegas, “persum”, que se traduciría en cabeza
o cara y tiene la misma raíz que “proposon” que significa máscara.
En efecto, en el antiguo teatro greco-romano, los actores utilizaban
máscaras y éstas definían el papel que cada actor iba a representar, es
decir, su personalidad. Hoy en día, entenderemos por “personalidad”
la estructura de pensamientos, convicciones, creencias, opciones,
actitudes y conductas que, cada persona de forma exclusiva, adquiere,
genera, mantiene y desarrolla, sin apenas fundamentales variaciones, a
lo largo de su vida.
Vº.- Iº.- Iº.- EL CONCEPTO JURÍDICO DE LA
PERSONALIDAD.
Resulta incontestable que el concepto de persona es adoptado
por el Derecho desde la realidad, y éste se limita a aceptar las
nociones sociales previas, y por ello, siempre habrán de coincidir el
concepto social del individuo con el jurídico de la persona. En
derecho, persona es todo ser con aptitud jurídica y personalidad es la
estructura jurídica que significa, activa y ejecuta dicha aptitud. La
concepción de la personalidad tiene su origen remoto en el Derecho
Romano que diferenciaba un triple status que cada persona gozaba:
a) status libertatis,
b) status civitatis y
c) status familiae,
Hoy esta configuración, al desaparecer los derechos que
vinculaban a una persona a la voluntad de otra, ya resulta inaceptable.
Por el contrario, con relación a lo inicialmente dicho se sigue
- 100 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
discutiendo si la personalidad es efecto automático de la realidad
social o, por el contrario, deviene en una condición jurídica, con un
origen normativo. Sin embargo, siempre, desde cualquier concepción
jurídica resultará necesario admitir:
a) la personalidad es un atributo reconocido por la norma legal,
b) el Derecho tan sólo puede dotar de personalidad a aquellos
seres que provienen de la realidad y
c) el Derecho no puede privar a nadie de su personalidad.
El Título Iº de la Constitución Española, dedicado a los
“Derechos y Deberes Fundamentales”, proclama, respecto a la
configuración de la personalidad, que
a) la dignidad de la persona,
b) los derechos inviolables que le son inherentes,
c) el libre desarrollo de la propia personalidad y
d)
el respeto a la ley y a los derechos de los demás
constituyen el fundamento del orden político y de la paz social,
(artículo 10 de la Constitución Española).
Por su parte, el Código Civil, en su artículo 29, determina que
para el reconocimiento de un ser como persona y la atribución de la
personalidad, que: “…nacimiento determina la personalidad; pero el
concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean
favorables, siempre que nazca con las condiciones que expresa el
artículo siguiente… … artículo 30… …para los efectos civiles, sólo se
reputará nacido el feto que tuviera figura humana y viviere
veinticuatro horas enteramente desprendido del seno materno…”.
La personalidad se configura, jurídicamente, como un valor
espiritual y moral inherente a la persona, íntimamente vinculado a la
libertad y a los derechos a la integridad física y moral, a la libertad de
ideas y creencias, al honor, la intimidad personal y familiar y la propia
imagen, que se manifiesta singularmente en la autodeterminación
consciente y responsable de la propia vida y que lleva consigo el
respeto por parte de los demás.
- 101 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Vº.- Iº.- IIº.- LOS DIFERENTES
PSICOLÓGICOS DE LA PERSONALIDAD.
CONCEPTOS
Alfred Adler156 (1870-1937), considerado como el primer
teórico humanista de la personalidad, estudió los estímulos que
determinan la superación y el perfeccionamiento de cada persona y
dedujo que los seres humanos están motivados positivamente para un
constante progreso hacia niveles superiores de los valores que, él
mismo o su entorno social, considera positivos. Pues bien; dicha
motivación, y el progreso que ella va a generar, individualmente es el
núcleo de la personalidad de cada uno; muy similar a esta idea es la
teoría de la auto-realización en la que, según Abraham Maslow (19081970) y Carl Rogers (1902-1987), la personalidad es la capacidad para
configurar un “ámbito personal” en el que desarrollar libremente tanto
las propias convicciones, concepciones y conductas como las de su
entorno. Según este concepto de la personalidad, todo ser humano
responde a determinados impulsos para desarrollar su potencial
biológico para convertirse en aquello que, intrínsecamente, considera
que debe y puede llegar a ser157. Desde otras concepciones
psicológicas, más asépticas y racionalistas, podríamos referir
numerosas definiciones, por citar sólo algunas sobradamente
aceptadas, recordemos que según Gordon Allport158 (1897-1967) la
personalidad es “…la organización dinámica de los sistemas
psicofísicos que determina una forma de pensar y de actuar, única en
cada sujeto en su proceso de adaptación al medio…”. Desde este
criterio se puede diferenciar en la personalidad:

La ideología que hace referencia a la vertiente interna de la
personalidad.

El comportamiento o la conducta, que se refieren a la
vertiente externa de la personalidad.

Lo dinámico que significa que cada persona se encuentra en un
constante intercambio con el medio.
156
Véase; http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/adler.htm
157
A este respecto, véase, por ejemplo la siguiente dirección de la página de internet;
http://www.monografias.com/trabajos14/personalidad/personalidad.shtml
158
Sus teorías se basan en que la motivación esencial de los seres humanos es la
tendencia a satisfacer necesidades biológicas de supervivencia, lo cual Allport llama
“funcionamiento oportunista”. Señala que este funcionamiento se caracteriza por su reactividad,
y, además, tiene una connotación biológica.
- 102 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO

La organización que representa el orden en que se halla
estructurada las partes de la personalidad de cada sujeto.

Los sistemas psicofísicos guardan relación con las actividades
que provienen de procesos psíquicos y de procesos físicos.
Esta concepción se centra, más bien, en la vertiente externa de
la personalidad como la manifestación de la conducta de una persona
y que, resulta ser exclusiva en cada sujeto ya que no existen dos
cerebros iguales. Por su parte, Hans Jürgen Eysenck (1916-1997)
intentó delimitar en qué consiste la estructura de la personalidad y
para él: “…la personalidad es una organización más o menos estable
y duradera del carácter de una persona, temperamento, intelecto y
físico que determinan su ajuste único al medio…”, basándose en las
siguientes premisas;
a) el carácter que va unido al sistema de su conducta
voluntaria,
b) el temperamento en cuanto se refiere a su sistema de su
conducta afectiva o emocional.
c) el intelecto que se relaciona con sus patrones de conducta
cognitiva o la inteligencia, y
d) el físico, relativo a su configuración corporal.
Según la mayoría de los psicólogos “clásicos” los factores que
intervienen en la personalidad se pueden resumir en:
a) Factores innatos o hereditarios; (sistemas, humores,
glándulas…) que configuran un cierto modo de
comportamiento.
b) Factores cognitivos; sentidos, imaginación, memoria e
inteligencia, que interactúan con el medio.
c) Factores tendenciales; voluntades y apetitos, que se desean
satisfacer.
d) Factores medioambientales; como la educación, que
contribuye de modo esencial en la configuración de la
personalidad.
e) Factores de la conducta del individuo; son los hábitos
generales que determinan una cierta forma de
comportamiento en la vida.
- 103 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Pero, últimamente, se viene configurando un modelo
estructural de descripción y clasificación de la personalidad basado,
también, en cinco elementos159. Pese a cierto asentimiento entre los
estudiosos de la personalidad, el modelo también recibe importantes
críticas. Y, es que, no hay ni tan siquiera existe armonía sobre las
denominaciones de los cinco factores que forman este nuevo modelo,
siendo las que logran mayor aprobación las siguientes:
a) Extraversión / Surgencia / Energía.
b) Agrado / Cordialidad / Afabilidad.
c) Responsabilidad / Escrupulosidad / Tesón.
d) Neuroticismo,
Emocional.
o
su
extremo
inverso,
Estabilidad
e) Apertura a la Experiencia / Cultura / Intelecto.
Dejemos de lado las definiciones de la personalidad (entre las
que merece especial mención las del español José Luís Pinillos 160) y
consideremos que, junto a los anteriores factores de la estructura de la
misma, no podemos olvidar que existen otros elementos, como son:
1º.- La voluntad, que es la tendencia hacia una meta,
reconocida por la inteligencia como positiva, y que está unida
íntimamente a la libertad,
2º.- la ideología, que es el modo de ser peculiar configurado en
base a la posesión y el ejercicio de unas ideas o creencias
determinadas y, finalmente,
3º. - la libertad, que hace que cada individuo sólo dependa de
su propia determinación.
Con respecto a la violencia contra las mujeres hay que tener
muy en cuenta que, si bien los atributos de la voluntad, la ideología o
la libertad no nos hace distintos, el modo de ejercitarlas (o de no poder
hacerlo) sí. Dejemos una pregunta abierta ¿hay algún artículo en el
159
A este respecto véase “Estructura de la personalidad: Ortogonalidad versus
oblicuidad”, de Víctor Manuel Ruiz y José Antonio Jiménez.
En sus textos, “El libre desarrollo de la personalidad” o “La mente humana”, entre
otros muchos.
160
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Código Penal que proteja la Personalidad frente a una conducta que la
altere, manipule, perjudique o deteriore?
Vº.- Iº.- IIIº.- LA PERSONALIDAD COMO “BIEN
JURÍDICO PROTEGIDO” EN LA VIOLENCIA CONTRA LAS
MUJERES.
Para nosotros es fundamental la idea de que el “bien jurídico
protegido” en los delitos de “Violencia contra la Mujer”, no es ni su
integridad física, ni la psicológica, sino, pensamos humildemente, la
propia “Personalidad y la Dignidad de la Mujer”, que es lo que su
varonil agresor limita, controla, maneja o destruye en su víctima161.
Esta es la esencia de nuestro planteamiento y por eso, como veremos
en el epígrafe VIº.- Iº, no consideramos necesaria la concurrencia de
ningún maltrato, en el sentido común del término, para la
consumación del delito analizado ya que lo configuramos con
autonomía respecto a cualquier resultado lesivo en el sentido, físico o
psíquico, de la palabra.
En efecto, es el control sobre la personalidad de la mujer el
objetivo básico y esencial de esta conducta delictiva. Por eso, para
nosotros, no resulta nada sorprendente que, del análisis del discurso de
quienes ejercen violencia contra una mujer se deduzcan, con cierta
asiduidad y claridad, dos cuestiones;
a) la ya manifestada de que cuando ejecutan su acción
delictiva se advierte, con excesiva frecuencia, qué, tan sólo,
tienen como meta ejercer un dominio sobre la personalidad
de la mujer -recurriendo o no al maltrato- pero siempre
priorizando el aspecto de la continuidad temporal de su
“dominio” y tratando a la mujer como “algo que les
pertenece”162 y
161
Se entiende, fácilmente, lo que queremos decir, si recordamos esa conducta, tan
frecuente y conocida, que consiste en que el varón impone a la mujer una determinada forma de
vestir, y aparentemente, no saca beneficio alguno de ello, pero, en la realidad, si que logra su
objetivo criminal; hacerse dueño de aspectos de la personalidad de la mujer.
“…la maté porque era mía…”. No, no es así. Seamos optimistas, esta no es, para
nada la relación hombre-mujer habitual, a tal efecto recordemos que Dulcinea del Toboso (en
realidad se llamaba Aldonza Lorenzo), se creía princesa (era hija de aldeanos), se imaginaba joven
y hermosa (tenía cuarenta años y la cara picada de viruelas); su amor era don Quijote de la
Mancha, que había salido hacia lejanos reinos en busca de aventuras y peligros para hacer méritos
y, a la vuelta, poder casarse con dama tan importante como ella… …se pasaba todo el tiempo
asomada a la ventana esperando el regreso del aventurero caballero… …Alonso Quijano, que la
162
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
b) la existencia de cierta justificación, personal e, incluso
social, de su conducta delictiva, mediante la forzada y falaz
alegación de finalidades tales como “disciplinar”, “educar”,
“hacer entrar razón”, “poner límites”, “proteger”,
“tranquilizar”, etc.… a la mujer, que hace que este delito
aparezca difuminado y se llegue a presentar como una
acción socialmente lícita163.
En esta misma línea repetimos (que ahora cobra mayor interés
que cuando lo referíamos en el Capítulo IIº.- Iº.-) las ideas de Luis
Bonino, psicoterapeuta ya mencionado, que afirmaba que: “…el
elemento básico para la producción del maltrato no es la existencia
de agresividad, sino la presencia de personas en desigualdad de
poder: el maltrato se ejerce sobre un real o potencial subordinado...
…entre iguales puede haber agresión, violencia mutua, conflicto, pero
no maltrato…”. Igualmente, en el ya referido texto
“Conceptualización de la violencia de género” de María Ferraz se
expone que “…el proceso de maltrato consiste en los mecanismos que
el violento habilita para hacerse con el control de la vida de las
mujeres…”164.
En definitiva, y aunque resulte, en parte, paradójico, la
ejecución de actos que impliquen una cierta fuerza física, no es un
elemento fundamental165 del delito de violencia contra las mujeres,
amaba, se hizo pasar por don Quijote y se puso una vieja armadura, montó en su caballo y salió a
los caminos a realizar las hazañas que Dulcinea atribuía a su caballero… …cuando volvió al
Toboso, Dulcinea había muerto.
163
Si miramos detenidamente todos los términos utilizados vemos que coinciden,
inexorablemente, en la intrusión en la “personalidad” de la mujer. Y, otro factor a destacar es que,
en el pasado, y en algunas culturas actuales, la “defensa del honor” justifica formas aberrantes
de violencia por parte del varón hacia la mujer que ha cometido alguna “falta”; sólo en
Irán, desde 2002 han sido lapidadas cinco personas por “delito de adulterio”, qué, por cierto,
recordemos que, en España, fue despenalizado en 1978.
La misma autora continua diciendo que “…la construcción de las identidades de género de
hombres y mujeres está en relación directa con el ejercicio de la violencia... …la socialización
diferencial de niños y niñas, de hombres y mujeres ha generado dos modelos dicotómicos
(dominio - sumisión) y ha construido a las mujeres como “seres para los otros” y a los hombres
como “seres para sí mismos”... …las mujeres en lugar de destinar energías vitales para sí mismas
se ocupan de cuidar a otros/as. Se sienten realizadas en lo que hacen los/as otros/as, olvidan sus
propias realizaciones para apoyar a los/as demás...”.
164
165
Según nuestro modesto parecer, a veces, nunca se llega al uso de fuerza alguna, sino que,
incluso, con hábiles comportamientos “galantes”, “protectores” o “instructivos” se consuma el
delito que tratamos, al resultar que dichos comportamientos encubren, en realidad, la premeditada
desestructuración de ciertas facetas de la Personalidad y de la Dignidad de la Mujer. Ello se debe,
casi siempre, a cierto carácter cobarde, de inferioridad o de miedo, que suelen distinguirse,
especialmente, en la persona del maltratador.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
como describiremos en el Capítulo siguiente. Lo esencial es un
dominio duradero sobre de la personalidad de una mujer. Como
veremos más adelante, el delito, a nuestro modesto parecer, se basa en
el “…comportamiento, actividad o fingimiento, desarrollado en el
tiempo, altere, manipule, perjudique o deteriore la voluntad o la
capacidad de obrar de una mujer relacionada, por cualquier tipo de
vínculo emocional, con el autor de tal conducta…”.
Vº.- IIº.- EL CONCEPTO DE DIGNIDAD COMO
NÚCLEO DE LA PERSONALIDAD.
Junto a la personalidad, y como elemento fundamental
integrante de esta noción, pero al tiempo con autonomía propia,
encontramos el concepto de “Dignidad”. La dignidad como la han
definido, desde Platón (427 a.c.-347 a.c.) a Immanuel Kant (17241804), es el valor intrínseco y supremo que tiene cada ser humano,
independientemente de su situación social, cultural y económica, así
como de sus creencias, concepciones o ideologías. Todo ser humano
posee dignidad por sí mismo, no viene dada por nada ni por nadie, se
adquiere desde el mismo instante del nacimiento y es inalienable. Su
base es el reconocimiento de la persona de ser merecedora de un
respeto y, como todos tenemos dignidad, resulta que todos
mereceremos mismo respeto sin importar ni quien seamos, ni cómo
seamos, ni nuestras circunstancias. Es más, cuando reconocemos y
toleramos las diferencias de cada persona, para que ésta sea digna y
libre, es cuando, también, se reafirma nuestra propia dignidad.
Junto a la Dignidad, se sitúa el honor, como aspecto parcial de
la Dignidad, que se traduce en que, careciendo de todos los datos de
otro semejante, necesariamente se tenga que considerarlo de modo
positivo. El honor, en realidad, no es más que el desarrollo de la
dignidad mediante la ejecución de determinadas conductas. En ese
sentido, el honor es una herencia de la infancia, cuando carecemos de
datos y el mundo carece de nuestros datos.
Desde otra óptica, debemos afirmar que la dignidad de la
persona exige los siguientes parámetros:
a) la adquisición de conocimientos que, junto a la inteligencia
y a la voluntad, se constituirán como los presupuestos
necesarios para ejercitar la libertad,
- 107 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
b) la universalización de la dignidad; el ser humano, varón o
mujer, niño o anciano, enfermo o sano, religioso o ateo,
malvado o benévolo, súbdito o Rey, chino, blanco o
negro... es “siempre digno” y, por ello, incluso al ser más
abyecto, hay que reconocerle la posibilidad de reconducir,
modificar y reconstruir su dignidad (véase nota número 82).
Centrándonos en el concepto jurídico de la dignidad, hay
diversos criterios, si bien, todos ellos, son, al fin y al cabo,
esencialmente coincidentes:
a) Las concepciones humanistas postulaban que la dignidad de
la persona era el límite legal del Poder del Estado.
b) El humanismo laico, refiere el concepto de la dignidad
como fundamento de la libertad y la igualdad de los
derechos del hombre.
c) Federico Schiller (1759-1805) jurista y dramaturgo alemán,
sostiene en su obra “De la Gracia y la Dignidad”, que la
dignidad afirma la autonomía de la voluntad de cada ser
humano.
d) Rudolf Stammler (1856-1938) doctor en derecho y
filosofía, de cuyas ideas era firme partidario el español
Giner de los Ríos, elaboró una serie de principios relativos
a la configuración jurídica de la Dignidad, que se resumen
en cuatro y se agrupan en dos clases, a saber:
1º) Principios de recíproco respeto:
a) los fines y los medios de una persona no pueden
quedar al arbitrio de otro y
b) la exigencia de dispensar un trato a toda persona
con la debida dignidad.
2º) Principios de la participación:
a) una comunidad no puede rechazar a nadie en base a
criterios inmotivados y
b) la capacidad jurídica inherente a cada persona
deberá ser ejercida siempre con dignidad.
e) Para Giorgio del Vecchio (1878-1970), la idea de la
justicia, gira en función de la dignidad de la persona
individual y de la paridad o igualdad jurídica.
- 108 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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f) Para Luís Recasens Siches (1903-1977), dos son los ejes de
la dignidad humana, a saber:

el derecho a la vida y

la libertad individual.
Para él, el ser humano se diferencia de los animales por su
dignidad personal y la idea de la libertad de la persona está implícita
en la de la dignidad. Y así, dicha libertad, desde este particular punto
de vista jurídico, consiste en “…hallarse libre de coacciones o
injerencias indebidas, públicas o privadas…”.
En sus ideas sobre la extensión y alcance del derecho a la vida
digna y libre, incluye algunos aspectos, entre los que destacan:
1º) el derecho de todo ser humano a que los demás individuos
no atenten injustamente contra su vida, integridad corporal o salud,
2º) el derecho de todo ser humano a que el Estado proteja su
vida y su integridad corporal contra cualquier ataque de otra persona,
3º) el derecho de todo ser humanos a que el Estado respete su
vida y su integridad corporal,
4º) el derecho de todo ser humano a que la solidaridad social le
provea de los necesarios auxilios para su subsistencia.
Nosotros aceptamos, plenamente, las acertadas ideas jurídicas
de Recasens Siches relativas a la dignidad humana y, por supuesto,
también en relación a las víctimas de la violencia contra las mujeres.
Resulta que, desde esta concepción jurídica, el deterioro, menoscabo o
anulación de la Dignidad de una Mujer habrá de ser, siempre,
constitutiva de un delito (porque sin excepción posible, vulnera
Derechos Fundamentales de la mujer). En relación a la violencia
contra las mujeres, la dignidad debe ser entendida como una
capacidad intransferible de toda mujer que ella, y solamente ella,
detenta, administra y desarrolla, en uno u otro sentido, y que,
mediante sus libérrimas acciones y conductas, se traducirá en
diferenciados grados de consideración social. Y por eso mismo, nadie
nunca podrá interferir o controlar -mediante una injerencia
inconsentida o una usurpación planificada- la dignidad de ella y, al
- 109 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
tiempo, no incurrir en conducta criminal alguna, aunque la misma
resulte ser impune por falta de tipicidad166.
Sin embargo, resulta que, de forma lamentable, el “Derecho a
la Dignidad” según la “Guía práctica Contra la Violencia Doméstica
y de Género”167 se refiere a la Dignidad como un; “…derecho a que la
dignidad de la víctima sea respetada en todo acto procesal en el que
intervenga… …en general: conjunto de elementos destinados a
eliminar o disminuir la victimización secundaria… …trato específico
para las víctimas especialmente vulnerables: menores, ancianos,
discapacitados… …evitar la confrontación víctima-agresor…”.
Tampoco el “Estatuto de la Víctima en el Proceso Penal Español”168
hace especial incidencia en la Dignidad de la Víctima y, para colmo,
la “Carta de Derechos de los Ciudadanos ante la Justicia”169, sigue el
siguiente orden, en la exposición de los Derechos de la Víctima de
Delitos:
1º.- (Artículo 22) el ciudadano que sea víctima de un delito
tiene derecho a ser informado con claridad sobre su intervención en el
proceso penal,
2º.- se le informará sobre las posibilidades de obtener la
reparación del daño sufrido, así como sobre el curso del proceso,
3º.- se asegurará que la víctima tenga un conocimiento efectivo
de aquellas resoluciones que afecten a su seguridad, sobre todo en los
casos de violencia dentro de la familia.
4º.- (Artículo 23) el ciudadano que sea víctima de un delito
tiene derecho a que su comparecencia personal ante un Juzgado o
Tribunal tenga lugar de forma adecuada a su dignidad y preservando
su intimidad.
166
Si bien esta frase es una evidente contradicción, no podíamos dejar de plasmar
nuestro sentir jurídico.
Editada por el “Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género”
dependiente del Consejo General del Poder Judicial.
167
168
Se refiere a la instrucción 8/2005 de la Fiscalía General del Estado relativa al
“Deber de Información en la Tutela y Protección de las Víctimas en el Proceso Penal” que está
en;_http://74.125.77.132/search?q=cache:x_X18q9fuY4J:www.fiscal.es/csblob/INSTRUCCI%C3
%93N%25208005.doc%3Fblobcol%3Durldata%26blobheader%3Dapplication%252Fmsword%26
blobkey%3Did%26blobtable%3DMungoBlobs%26blobwhere%3D1109247781492%26ssbinary%
3Dtrue+Estatuto+de+la+V%C3%ADctima+en+el+Proceso+Penal+Espa%C3%B1ol&cd=22&hl=e
s&ct=clnk&gl=es
169
Véase en internet: http://www.e-justicia.es/banon/folletos/cartapapelcompleta.htm
- 110 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Sobran los comentarios y cualquier valoración sobre esta
peculiar escala de los derechos, de los valores, relativos a la dignidad
del ciudadano que se presenta ante el Poder Judicial Español 170, como
víctima de un delito.
Vº.- IIIº.- UNA CONFIGURACIÓN DIFERENCIADA DE
LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”.
En realidad, el problema radica en la concepción jurídica que
se tenga del delito de “Violencia de Género” o, consecuentemente, la
configuración de la conducta criminal relativa a la “Violencia contra
la Mujer”. Para los que escriben estas líneas, con criterios ciertamente
distantes de la legalidad vigente, se considera, como acabamos de
adelantar, que el delito radica en un desarrollo planificado, progresivo
y repetitivo de una concreta conducta del agresor, que vulnera o
deteriora la personalidad o la dignidad de una mujer. Por ello, un
simple acto aislado de desacuerdo, de conflicto o de discrepancia,
incluso con algún grado de agresividad, en una pareja, no constituye, a
nuestro entender, “Violencia contra la Mujer”, ya que este es un
concepto y sería un tipo penal muchísimo más complejo, tal y como
ahora expondremos. Y que, también, vamos a fundamentar,
adecuadamente en el epígrafe Vº.- Vº.-.
Incuestionablemente, está claro que pueden existir lesiones o
maltratos a una mujer que no sean, forzosamente, constitutivos de
conductas englobadas dentro del poco aclarado concepto de
“Violencia de Género” vigente en España. Es evidente que pueden
existir hechos puntuales, que vulneren los derechos de una mujer, pero
que sean acreedores de otra respuesta social y penal de represión de la
conducta del agresor, diferenciada de la aplican los llamados
Pudiera resultar que los llamados “Gitanos de Respeto” o los que componen el
“Consejo de Ancianos”, dentro de la cultura gitana, que usan sombrero y bastón para identificarse
y que pasan de los 50 años, tengan una concepción de la “dignidad” más coherente cuando
cumplen con una de sus funciones; dirimir los pleitos que se susciten en su comunidad. No
olvidemos que aunque no hagan uso, nunca, de los Juzgados Civiles son más de 750.000
ciudadanos españoles… …tampoco olvidemos, en relación al “mito” del machismo gitano, ya que
el reparto de roles de la familia gitana es el de una familia de nivel media española, en la que el
padre es el que ejerce la autoridad y está encargado de traer el sustento a la casa, pero resulta,
aunque sea “invisible” está acreditado que esta norma es variable dependiendo de la zona donde
vivan los gitanos; así en el norte de España y Levante la mujer es la que lleva el peso familiar y el
marido le ayuda. Véase http://hispanidadymestizaje.es/gitano2.htm
170
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
“Juzgados de Violencia sobre la Mujer”171 (véase nota 38). En otras
palabras, rechazamos, de plano, el muy cómodo arquetipo de que
cualquier disputa conyugal se venga encuadrar dentro de la “Violencia
de Género”172.
Vº.- IIIº.- Iº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” Y
EL “MACHISMO”.
Debemos hacer, ahora, cierto paréntesis y estudiar el llamado
“machismo”. Para nuestro parecer, ya va siendo hora de desterrar
definitivamente la idea de que la violencia contra las mujeres es una
directa expresión del machismo, cada día menos asumido y en
evidente retroceso desde hace décadas. La conjunción de los
conceptos de machismo y maltrato provoca una visión equívoca y
distorsionada del problema. El machismo es un fenómeno que abarca
factores de tan diversa índole, que siempre resultará tan ingenuo como
inútil intentar lograr una definición o una descripción de su naturaleza,
o bien los mecanismos por los cuales se perpetúa, o también las
razones de su origen, etc… Por ello, cobardemente, hemos de eludir
toda posibilidad de definir el mismo, tanto por nuestras limitaciones
como porque es un fenómeno con características de enciclopédica
complejidad. La visión, la descripción, que, ahora, vamos a hacer es la
de “actitud” o “esquema de conductas”, que se sintetiza en los
siguientes términos; “…en las sociedades modernas las actitudes
machistas tratan de justificar la mayor comodidad y bienestar de los
hombres, ya que en general estos tradicionalmente han tenido mayor
poder y estatus…”.
Lo anteriormente transcrito significa -además del acusado
grado de vagancia, comodidad y egoísmo que se esconde tras el
machismo- que el propio concepto encubre, en realidad, dos aspectos
o configuraciones bien diferenciados:
171
Actualmente hay en funcionamiento 92 Juzgados de Violencia sobre la Mujer que,
unidos a los que compatibilizaron sus labores con el conocimiento de esta materia, suman un
número de 366 en España.
Es más, nos atrevemos a considerar que “la pareja” se fundamenta en la
complementación y en la sana discrepancia, cuyo fruto es la saludable amplitud de ideas y
conceptos que se generará en ambos, mediante el adecuado contraste de pareceres y criterios, en
ocasiones, no sólo diferenciados, sino claramente contrapuestos e incompatibles.
172
- 112 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
1º.- El de una ideología o una forma de pensar que se
fundamenta en la consideración de cierta incapacidad o de una
inferioridad del sexo femenino respecto al masculino.
2º.- Un conjunto de conductas exteriorizadas que traducen la
anterior ideología mediante diversidad de actos o conductas
antisociales o delictivas, como son la discriminación, las vejaciones, el
maltrato, la agresión… hacia el sexo femenino.
Pues bien, la primera concepción, la del machismo como
planteamiento ideológico, nunca merecerá más que una divergencia o
una crítica fundada y, es que, no hay que olvidar algo tan obvio como
que “el pensamiento no delinque”. Allá cada uno con las distorsiones
que realice de la realidad, siempre y cuando no perjudiquen a terceros;
aunque, resulte evidente que, el machismo se presenta, a menudo, con
una clara sospecha de estulticia. Mientras no se traspase la barrera del
mero pensamiento, de la mera ideología, no podemos, ni debemos,
reprimir el pensamiento “machista”173; como no lo hacemos con el
pensamiento “feminista”.
Visto lo anterior, hay que hacerse una pregunta; ¿la violencia
contra las mujeres es siempre producto de una concepción machista de
la realidad? Pues no. No es, al menos para nosotros, el machismo la
exclusiva razón de los delitos de violencia contra las mujeres. Hay
muchas expresiones del machismo que no se significan por la
violencia o el maltrato a la mujer, sino simplemente por una actitud de
pretendida superioridad del sexo masculino. También otros, que
presumían de esmerada formación intelectual, vasta cultura y tutela
divina, opinaban que la tierra era plana; el tiempo pondrá a cada uno
en su sitio174.
En otras palabras; el machismo no precisa, necesariamente, de
actos violentos para su expresión social o privada. Por ejemplo, las
concepciones de la realidad que se hacen, con mucha frecuencia,
La Biblia sostiene que “…Adán fue creado para dominar a la tierra y todo el
producto de la creación Divina…” (Génesis 1:26-28); y posteriormente mantiene que “… Eva fue
creada como compañera de Adán a partir de una costilla de éste…” (Génesis 1:27, 2:20–22). Y
ningún juzgador, ni nadie, con sentido común, firmaría la censura de tal libro…
173
174
En 1632 Galileo fue convocado por el Santo Oficio; se enjuiciaba su teoría y los
interrogatorios iban acompañados de la amenaza de tortura por orden del Papa; Galileo cedió y en
1633, se dicta sentencia y es condenado a la prisión de por vida (pena fue conmutada por
residencia de por vida) y su obra es prohibida. Hoy en día nadie duda de la certeza de Galileo y las
“incuestionables convicciones” de la Inquisición más que desprecio causa risa; ese puede ser un
muy previsible futuro de los machistas.
- 113 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
desde la religión católica es, ciertamente, muy similar a algunas ideas
machistas, pero eso no significa que el Santo Padre permita el maltrato
a las mujeres. También es machista el sistema sucesorio de ciertos
Estados monárquicos, pero ello nunca se traduce en violencia,
agresividad o maltrato alguno hacia las Princesas. Es más, a menudo,
existe cierta agresividad patológica o enfermiza del hombre contra la
mujer que claramente está diferenciada de las actitudes machistas175.
Algo contradictorio hay en la especulación de que agredir,
aunque sea de forma, más o menos, frecuente, a una mujer mantenga
una indudable conexión con el machismo. Veamos un ejemplo; con
cierta asiduidad, la práctica diaria de los Juzgados de Instrucción,
delatan a ciertos “agresores conyugales” que, al tiempo de golpear a
su esposa, se encargan del cuidado de la prole, la cocina y la limpieza
del hogar; resulta que estos actos, contradictorios entre sí, indican,
claramente, que puede no ser el machismo la causa de esas agresiones
conyugales por las que se le instruyen Diligencias Previas. Nosotros
discrepamos cuando toda violación o toda agresión sexual se engloban
dentro de “la conducta machista”, si ello se hace sin una
fundamentada argumentación. ¿Qué pasa sí el violado o agredido es
un varón o un niño? O, desde otro punto de vista ¿por qué razón el
joven de 13 años que insulta a su madre no suele calificarse como un
machista? Y qué pasa sí la violencia contra las mujeres se produce en
el ámbito de una pareja de lesbianas u homosexuales… O, por
ejemplo, la desobediencia a un policía varón o a una policía femenina,
¿deben de contemplarse en diferentes tipos penales?176
En definitiva, hemos de descartar, con cierta asertividad, que
el machismo tenga que ser la ideología en la que se amparan las
agresiones a las mujeres. Y, de hecho, resulta tan lamentable como
bochornoso que, en demasiadas ocasiones, el varón machista, en cierta
medida, es un subproducto de una cultura o un entorno cultural y no
de una voluntad consciente, cuando expresa determinadas creencias
vejatorias para la mujer. Efectuado este paréntesis, en el epígrafe
siguiente, ya descrito los conceptos de la personalidad y de la
dignidad, pasamos a exponer lo que, para nosotros, sí que constituye
175
Esta violencia, en bastantes ocasiones, se asienta en celotipias alcohólicas,
enfermizas intolerancias, conductas violentas generalizadas o complejos de inferioridad, por citar
varios ejemplos.
176
Para nosotros, paradójicamente, es muy fácil apreciar que determinados
menosprecios a las Agentes de la Autoridad, a las Funcionarias Públicas o a las Autoridades
(cuando son mujeres) es, aquí sí, fruto de una concepción machista del poder.
- 114 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
el concepto de la violencia contra las mujeres y, entonces, se podrá
comprobar que, para nada, recurrimos a la noción del “machismo”.
Vº.- IVº.- LA “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”
COMO
UNA
CONDUCTA
ESPECÍFICAMENTE
ESTRUCTURADA.
Siguiendo algunos postulados, que no todos, del trabajo, varias
veces citado, de Inés Alberdi y Natalia Matas sí que consideraremos
que existe cierta confluencia en todas las formas de la violencia contra
las mujeres. Si bien, en cada caso de violencia, también se podrá
deducir que el mismo está conexionado con determinadas
características del agresor o de su “ámbito social”, como pueden ser
las siguientes;
a) las que lo ocultan, lo disculpan o lo permiten
proporcionando, a menudo, al varón una ficticia
legitimidad,
b) resulta que sobran análisis, estudios y datos para asumir
que la violencia contra las mujeres es una característica
propia de casi todas las sociedades patriarcales,
c) que el primer síntoma, el primer indicio que se capta de la
violencia es cuando una mujer tiene recortada su
participación en ciertos aspectos de la vida social,
d) que esta violencia no sólo se asienta en los rasgos
singulares y degenerados de ciertos individuos, como
decíamos hace un momento en relación al machismo, sino
que, más bien, se asienta en las formas culturales
imperantes al definir las identidades y las relaciones
asignadas a los hombres y a las mujeres,
e) que es evidente que el machismo, como ideología personal,
se encuentra amparado por el Derecho Fundamental a la
“Libertad Ideológica”177 y
El artículo 16 de la Constitución Española dice que “…se garantiza la libertad
ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus
manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley…
…2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias…”.
177
- 115 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
f) que la cultura patriarcal, que distribuye diferenciados roles
a mujeres y hombres, está ciertamente con la violencia
contra las mujeres y, por ello, sí que debiera de ser
perseguida y sancionada en base a los Derechos
Fundamentales de “Igualdad ante la Ley” y el de “Igualdad
de Oportunidades178.
Estas características estructurales, de naturaleza nociva y
perjudicial para la convivencia social -y no el simple machismo- son
las que, a nuestro parecer, consienten que algunos individuos ejerzan,
con cierto grado de impunidad, actos que conculcan algún derecho de
una mujer. Por eso, resulta tan difícil entender las causas generadoras
de la violencia contra las mujeres y su permanencia, desde los
orígenes de la humanidad. Resulta que la vigente, por ahora,
estructura social patriarcal, junto con los otros cinco factores citados,
demuestran que, cuando un varón golpea a una mujer, casi siempre, al
mismo tiempo, está considerando a la misma como “algo de su
pertenencia” y carente de otros derechos que no sean los que él quiera
otorgarle. Con idénticas nociones ideológicas perduró, durante
milenios, la esclavitud o el racismo, por citar dos ejemplos. Ello nos
puede estar indicando que esta estructura patriarcal y masculinizada
de la sociedad ni es propia de la naturaleza humana, ni es
todopoderosa, ni es inmutable, ni es eterna. Incluso, nos atrevemos a
repetir, otra vez, que, en la actualidad, ya está tan menospreciada, que
pronto será insostenible.
En definitiva, para nosotros son las estructuras culturales
patriarcales y discriminatorias --y muy pocas veces el machismo-- el
verdadero objetivo, al que hay que dedicar más atención de la que se
le viene dando, para acabar con la violencia contra las mujeres. Y, es
que, como ya hemos dicho, la ideología machista, en base a la libertad
ideológica, no se puede prohibir, pero, por el contrario sí que se debe
prohibir o castigar toda conducta exteriorizada de carácter agresivo
contra una mujer.
Estas deducciones podrían adquirir cierta cobertura y solidez,
al tiempo que serán tan reveladoras como comprensibles si se
El artículo 14 de la Constitución Española dice que; “…los españoles son iguales
ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo,
religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social…” y el artículo 9. 2
de dicha Constitución Española dice que “…corresponde a los poderes públicos promover las
condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean
reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud…”.
178
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
complementan con el análisis de la violencia contra las mujeres que,
seguidamente, efectuaremos siguiendo las elaboradas tesis y las muy
acreditadas conclusiones de la profesora Lenore Walker (véase nota
115). Y, es que, frente a la vigente Legislación Española relativa a la
“Violencia de Género”, con toda humildad, consideramos que la
“Violencia contra la Mujer” no es ni un acto concreto, ni tampoco un
resultado tasado previamente, sino el desarrollo específico de una
actividad estructurada y progresiva que, escuetamente, según el
excelente análisis de Lenore Walker se divide en las tres fases179, que
pasamos a exponer:
PRIMERA FASE.- Todo se inicia con una conducta, casi
imperceptible, que consiste en concretas injerencias, sin graves ni
exteriorizadas repercusiones, en la esfera de la libertad personal de la
víctima, pero que resultan ser tan metódicas y progresivas como
eficaces y crueles. Esta fase, que en términos de la profesora Walker,
se denomina “acumulación de la tensión” tiene la característica
esencial de la gradual limitación o la progresiva desestructuración de
las cualidades ligadas a la personalidad, (dignidad, libertad, honor,
autoestima…) de la mujer elegida como víctima y que, siempre, es
única. Esto, habitualmente, se efectúa sin imposición alguna, sino, tan
sólo, mediante una conducta “invasiva” de la esfera privada de la
mujer, más o menos perceptible desde que se inicia la relación
emocional. En esta fase, nunca se llegará, porque el agresor no lo
pretende, ni a un dominio total de la conducta de la mujer, ni al uso de
la violencia, más bien el varón evitará, impedirá, tanto ese resultado
como la ejecución de toda conducta agresiva, aunque la futura víctima
lo ponga a su alcance, o, tal vez, lo propicie (en el ámbito de la
violencia económica, esto ocurre con bastante frecuencia). Aquí
solamente se trata de deteriorar la integridad moral de la mujer; nada
más.
SEGUNDA FASE.- La segunda fase es la llamada del
“estallido de la tensión”, que se materializa en actos de contenido,
normalmente, violentos que acontecen con una frecuencia siempre
ascendente, de forma inopinada (en el tiempo y en la causalidad) y
que, casi siempre, se habrán de concretar en alguna de las múltiples
179
En nada nos debe sorprender la estructura comisiva que exponemos de este delito,
pues es muy similar, por ejemplo, al de la estafa, que se configura con múltiples acciones, con un
específico dolo (ánimo de lucro) y con un resultado propiciado por la propia víctima de la estafa,
cuya voluntad ha sido viciada por un engaño.
- 117 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
tipologías agresivas descritas en el capítulo IVº.- IIº.- IIº.-; que
entonces se consuman, (nunca se ejecutan en grados de tentativa o
frustración) inexorablemente y, siempre, repetimos, de modo
sorpresivo, inesperado e insospechado por la mujer y víctima 180. En
esta fase, no hay que confundirse; el principal elemento criminógeno
es la continuada y progresiva ejecución de “actos de control” y, más
tarde, de dominio y nunca los resultados lesivos que puedan
ocasionar.
TERCERA FASE.- La tercera y última fase, siguiendo a la
profesora Walker, es la del “arrepentimiento y perdón”.
Esencialmente consiste en una táctica del agresor, cuyo objetivo es el
de continuar con la situación de dependencia/dominación ya generada
en las dos primeras fases, y asimismo también lograr evitar la
denuncia de los hechos. Su esencial finalidad, siempre, es obtener y
mantener lo que definitivamente, es el núcleo central de su delito; “el
dominio continuado de la personalidad y de la dignidad de su
víctima”. Se exterioriza en actos de arrepentimiento del agresor, en
promesas de modificación de la conducta o en regalos y halagos a la
víctima.
En una reciente revisión de lo dicho anteriormente la propia
Sra. Lenore Walker, con una extraordinaria precisión de los
conceptos, efectúa una muy similar explicación y análisis del ciclo de
la violencia contra las mujeres que, por su importancia y brevedad,
nos vamos a permitir reproducir, aunque pueda resultar redundante,
respecto a lo dicho líneas más arriba. En esta revisión, la violencia
contra las mujeres también se compone de tres fases, que pasamos a
transcribir, literalmente, de las propias expresiones de la Sra. Walker;
“…FASE 1: Acumulación de tensión: Es una fase sin violencia
manifiesta, en la cual la mujer intenta hacer lo que el hombre desea
que haga pero nunca logra conformarlo. Ella ignora los incidentes
menores que se van generando, y piensa que si logra satisfacer todas
sus exigencias, conseguirá evitar que la tensión aumente… …FASE
2: Estallido de violencia: La violencia contenida estalla en un
episodio de golpes cuya gravedad suele aumentar en cada nuevo
episodio. De los primeros empujones o pellizcos se va pasando a las
bofetadas, puñetazos y patadas y se amenaza con el uso de armas. El
180
Por ejemplo, inesperadamente, el que era un modélico novio, después del
casamiento, se nos aparece como un déspota, de cuya existencia su reciente cónyuge no podía ni
imaginar en la peor de sus pesadillas.
- 118 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
hombre golpeador suele reconocer que pierde el control de sus actos,
pero culpa a su mujer, o bien a factores externos, y sus agresiones
carecen de motivación, coherencia o lógica. Por ahora, el agresor, no
reconoce su responsabilidad respecto a los episodios violentos. En
esta fase, la mujer golpeada suele sufrir un grave deterioro emocional
y lesiones que precisan de asistencia médica, si bien no siempre
logrará acceder a ella… …FASE 3: Luna de Miel: Tras la ejecución
de los repetidos episodios de violencia física de la segunda fase,
ahora, el hombre suele mostrarse arrepentido, asegurando que nunca
se repetirán. A partir de este momento, él actúa cariñosamente
aunque negando su responsabilidad. La mujer, psicológicamente ya
deteriorada, se vuelve comprensiva ante las súplicas de la pareja,
acompañadas muchas veces bien de regalos o halagos o bien de
amenazas de suicidio o de homicidio hacia ella, los hijos; y lo
perdona…Y el ciclo vuelve a comenzar…”
Paulina Paz Rincón González181, describe otra configuración
que, en el fondo, guarda innegable correlación con el de la profesora
Lenore Walker; en su exposición parte de la base de que, en la
conducta violenta del agresor se aprecian, inicialmente, los siguientes
síntomas182:
a) Actitudes de hostilidad,
b) Estado emocional de ira,
c) Deteriorados patrones de conducta,
d) Trastornos de personalidad,
e) Factores precipitantes,
f) Percepción de vulnerabilidad de la víctima y,
g) Reforzamiento de conductas violentas previas.
Todas estas causas y factores darán lugar a una doble tipología
de consecuencias, traducidas, en definitiva, en una conducta violenta:
181
Paulina Paz Rincón González describe lo referenciado en su memoria presentada
para optar al grado de doctora “Trastorno de estrés postraumático en mujeres víctimas de violencia
doméstica: evaluación de programas de intervención”. Madrid, 2003.
182
En cierto modo, y a pesar del excelente escrito, no se diferencia, claramente la
estructura general, ni se separan causas de consecuencias, conductas de resultados y habitualidad
de continuidad ni, tampoco, se formulan, con rotundidad, las fases, como consecutivas o
predeterminadas, divergiendo de nuestro parecer.
- 119 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
1º.-) Por un lado, la llamada “violencia expresiva”: que es la
conducta agresiva y se constituye como una “ausencia de control del
impulso”, como patología que tiene las siguientes características:
a) Acciones irresistibles, en las que el sujeto no puede eludir
el impulso de ejecutarlas.
b) Con anterioridad a la conducta violenta se produce cierta
activación emocional.
c) Durante la acción se genera una sensación placentera.
d) Tras el maltrato el varón puede;
A) arrepentirse o
B) sentirse culpable.
2º.-) O bien, la “violencia instrumental” que consiste en una
conducta agresiva planificada que expresa un grado profundo de
insatisfacción y no genera sentimientos de culpa.
Según Rincón González resulta que con qué sólo una de las
dos conductas descritas, haga que el agresor obtenga el control de la
personalidad y de la dignidad de la mujer, el mismo ya concibe que
esta violencia va a ser un método efectivo y rápido para conseguir lo
que, luego, desea perpetuar; el dominio de la personalidad de la mujer.
Además, hay que añadir que, sí el varón interactúa con otras variables
como:
a) la dependencia emocional,
b) la dependencia económica,
c) la presión social,
d) el temor a un futuro en soledad, etc.,
se explicará fácilmente la continuidad de la violencia contra la mujer,
sin que nadie denuncie la misma a la Policía.
Uniendo ambas exposiciones, pese a que, rotundamente, nos
decantamos por el esquema de Walker, para concluir podemos decir
que, en resumen, resulta que, una vez que son ejecutados continuados
actos de control, seguidos de una falsa contrición, al fin, el agresor ya
obtiene su criminal propósito; el dominio arbitrario de la personalidad
y de la dignidad de la mujer mediante, repitámoslas, dos tipos de
actividades continuadas:
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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a) Las que se vinculan con un sistemático deterioro de la
estructura de la personalidad junto con la de una metódica
anulación de la dignidad de la mujer y
b) Las que se refieren la habitualidad y la continuidad, que se
plasman en actos de “arrepentimiento y perdón”, siempre
embaucadores y siempre inveraces, que, dado el avanzado
deterioro de la estructura de la personalidad de la víctima,
serán creídos y lograrán, por ello, perpetuar el ejercicio de su
acción delictiva. Así se impedirá, por ejemplo, la denuncia
de los hechos a la policía; para entonces, la mujer carece de
autonomía de la voluntad y llegará, incluso, a considerarse
“culpable” y “merecedora” de las atrocidades que padece
permanentemente.
Vº.- IVº.- Iº.- LA “CUARTA FASE”.
Ahora, brevemente, vamos a hablar no de un concepto teórico,
legal o sociológico. Queremos a hablar de algo que, casi nunca, existe:
la “cuarta fase”. Es, como se verá, una utopía, alejada de la rotunda
realidad cotidiana de la violencia contra las mujeres. Qué bonito sería
que, después de las tres fases de la profesora Walker, ya repetidas,
existiera una “cuarta fase” de “rebelión, denuncia y recuperación”
en la que la mujer maltratada activase, al ser consciente de su
despiadada situación, los mecanismos de defensa y castigo de su
agresor. Qué bonito sería… Pero tal fase no existe ni en la realidad, ni
en la criminología, ni en psicología, ni en la sociología. Sólo existe en
nuestra esperanzada imaginación. Está claro que la mujer carente de
personalidad o de dignidad nunca va a ser capaz de poner, por sí
misma, fin a la cruel situación en que vive. Incluso, resulta frecuente
que, después de denunciar un hecho puntual, la mujer acceda a una
“nueva convivencia” con su agresor; y no quiere saber que, de
novedoso, esa convivencia solo tiene una mayor agresividad y un
superior riesgo de morir asesinada. Frente los demás delitos, aquí
concurre algo muy especial, es que la propia víctima es la que ahora
decide seguir hundiéndose en el abismo. Pero, ¿por qué lo hace?
Muchas veces son los hijos de la pareja, la excusa, nada más
que una idiota excusa, para continuar en ese infierno. O ¿es qué no
comprende que sus hijos padecen tanto como ella misma? Pues sí. Así
es. No, no nos vale esa ficción, ese autoengaño, esa justificación para
- 121 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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continuar una convivencia que, a veces, tal vez, a veces, vislumbra
como lo que es; un verdadero mundo de tinieblas, pánicos y dolor,
donde ningún niño se podrá educar, sino que, probablemente, derive
hacia comportamientos psicopatológicos. Si por “no perder la custodia
de los hijos”, una mujer va a permitir que éstos sean objeto de
vejaciones, golpes y violaciones, es que, su nivel de disociación de la
realidad es tan elevado que, seguramente, tampoco ella merezca esa
“custodia”, si no es tras la superación de una terapia como las que,
más adelante, expondremos. Y, es que, como dijo, Karl Mannheim183
(1893-1947); “…lo que se hace a los niños, los niños harán a la
sociedad…”.
Otras veces es el “círculo familiar”, ante los que la mujer
maltratada, ilusoriamente, quiere mantener una situación de
“normalidad”, que, si fuera consentida por su familia, dicha “familia”
no merecería tal nombre. Otras veces es el miedo a la soledad
¿soledad? ¿Qué soledad? ¿Es que hay alguna superior a la que ya
tiene? No, no la hay. Qué bonito sería…
Resulta evidente que la consecuencia de esta conducta
criminal hace que, la víctima de ella, fracase en todo intento de
escapar de una situación de la que, ni tan siquiera, es plenamente
consciente. Y si fracasa la víctima, que vive en sociedad, ¿será ésta la
que tenga que acudir en su ayuda? Sí, creemos que sí. Y ello,
simplemente, para mantener cierta lógica -cordura, tal vez- jurídica;
¿es que no se castiga el encubrimiento de un robo? o ¿no se castiga la
omisión de los deberes de impedir delitos o de promover su
persecución?184 Sin embargo, también, reconozcámoslo, falla la
sociedad. Ante esto sólo cabe recordar lo ya dicho (en el Capítulo
IVº.- IVº-.) sobre “el encubridor en el ámbito de la violencia contra
las mujeres” y obligar –no mediante “campañas publicitarias”, sino
por imperativo legal- a que sea la ciudadanía quien ponga fin a estas
183
puede ver
Karl.htm
Autor de “Diagnóstico de nuestro tiempo” .Karl Mannheim. FCE. México. Que se
en; http://www.entradagratis.com/Enciclopedia-de-Sociologia/6943/Mannheim,-
El artículo 450 del Código Penal castiga al “…que, pudiendo hacerlo con su
intervención inmediata y sin riesgo propio o ajeno, no impidiere la comisión de un delito que
afecte a las personas en su vida, integridad o salud, libertad o libertad sexual, será castigado con
la pena de prisión de seis meses a dos años si el delito fuera contra la vida, y la de multa de seis a
veinticuatro meses en los demás casos, salvo que al delito no impedido le correspondiera igual o
menor pena, en cuyo caso se impondrá la pena inferior en grado a la de aquél…”.
184
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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aberrantes y degeneradas situaciones, que lo son, no sólo para una
concreta mujer, sino para todos, todos, nosotros.
Qué bonito sería…
Vº.- IVº.- IIº.- EL “SÍNDROME DE LA MUJER
MALTRATADA”.
Dejando aparte lo dicho en el anterior epígrafe, si una mujer
logra escapar de la garras de su agresor, lo normal es que, en ella, se
haya generado el llamado “Síndrome de la Mujer Maltratada”185. Este
síndrome, definido por Walker y Dutton consiste en una asimilación
de la situación de violencia caracterizada por;
a) un incremento de la capacidad de la persona para afrontar
estímulos adversos,
b) cierta minimización del dolor,
c) ciertas distorsiones cognitivas, como la negación o
disociación,
d) un cambio en la forma de verse a sí mismas y a los demás,
e) sentimientos depresivos, baja autoestima, culpa y rencor y
f) acostumbra a presentarse acompañado de;
a) dolencias físicas,
b) disfunciones sexuales,
c) conductas adictivas y
d) dificultades en sus relaciones personales.
Marie-France Hirigoyen186 diferencia entre dos fases sobre las
consecuencias, del maltrato en las víctimas, que pasamos a reproducir
literalmente; “…en la primera fase, la mujer está confusa y
desorientada, llegando a renunciar a su propia identidad y
atribuyendo al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la
realidad... …se encuentran agotadas por la falta de sentido que el
agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, solas
185
Véase a este respecto; http://www.um.es/analesps/v23/v23_1/15-23_1.pdf
.Ver;_http://www.elpais.com/articulo/portada/mujer/vigila/violencia/elpeputec/20060
716elpepspor_1/Tes
186
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y aisladas de su entorno familiar y social y en constante tensión ante
cualquier respuesta agresiva de su pareja y a largo plazo refiriéndose
a las etapas por las que pasan las víctimas a partir del momento en
que se dan cuenta del tipo de relación en la que están inmersas…
…durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se
sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse
apáticas, cansadas y sin interés por nada…”.
Vº.- Vº.- LA HABITUALIDAD EN LA “VIOLENCIA
CONTRA LA MUJER”.
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua
Española, “habitual” es lo que se hace, padece o posee con
continuación o por hábito y “hábito” ese define como el modo
especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos
iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas187. Hemos
de coincidir, muy parcialmente, con la Legislación vigente en qué es
fundamental el concepto de habitualidad en los delitos de violencia
contra la mujer; a nuestro entender, es claro que la misma sólo
existirá, realmente, cuando la conducta agresiva haya cumplido las
tres fases enunciadas antes y se perpetúe, de forma ya continuada con
el dominio de la personalidad de la víctima. El régimen legal español,
a diferencia de nuestro criterio, parece referirse a la mera repetición de
resultados lesivos, y con ello, no podemos estar de acuerdo.
Nosotros diferenciamos y definimos este tipo penal de
violencia contra las mujeres por su “continuidad”, pero no por sus
“repetidas o habituales consecuencias”; conceptos, ambos, muy
cercanos en la teoría pero muy distantes en la práctica. Dejemos de
lado188 esta sutil discordancia lingüística y observemos que, sin
embargo, tanto si la conducta criminal es “habitual”, “continuada”,
“progresiva” o “permanente”, los cuatro conceptos coinciden en una
cosa; el hábito. El hábito, en la violencia contra las mujeres es el
epicentro de la actividad, de la acción delictiva; por ello, debemos
187
Aunque se trate de una definición del Diccionario de la Real Academia de la
Lengua Española, no podemos estar, del todo, conformes con que, la “tendencia instintiva” sea el
precursor determinante del hábito, que no de la patología, relativo a la violencia contra las
mujeres, por ejemplo. Tal vez, ahora, estemos tan equivocados como cuando utilizamos el término
“visibilización”.
188
Recordemos lo dicho páginas atrás, mientras nosotros discernimos ya habrán
amputado algunos millares de clítoris de niñas…
- 124 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ahora incidir en las características que determinan la generación de un
hábito. Técnicamente, hábito es una cualidad no específica, que afecta
a un individuo determinando su modo de ser y su comportamiento.
Esquemáticamente, las propiedades de todo hábito son:
a) La dinamicidad; un hábito no suele ser una conducta
omisiva.
b) El automatismo, en mayor o menor grado.
c) El encadenamiento o sincronización de los movimientos.
d) La compatibilidad con la conciencia y con la libertad.
e) El refuerzo de las facultades a que se refiere el propio
hábito.
f) El ahorro de energías al resultar que el hábito libera al
cerebro de cierto grado de atención o concentración.
Menos los hábitos innatos, todos los demás se producen en
virtud de la repetición de actos de la misma índole, si bien, siempre
deberán concurrir dos condiciones:
1º.- sólo se genera cuando la acción no está sujeta a
condicionamientos de la naturaleza humana.
2º.- solo se genera el hábito, cuando la ejecución del mismo
esté reforzada de alguna manera; comodidad, estímulo placentero,
descanso, satisfacción de un impulso…
De esta brevísima exposición del concepto de hábito podemos,
con cierto riesgo de cometer una equivocación, deducir que la
“conducta criminal”, en la violencia contra las mujeres, resulta que
mantiene tan interesantes como incontestables similitudes con muchas
de las características citadas respecto al hábito, por ejemplo;
a) El “dinamismo de energías”; recordemos que se definen en
la primera fase de la exposición de Walker, que nunca se
compone de actos omisivos, sino de conductas muy
complejas y siempre ejecutivas.
b) El “automatismo”; recordemos “conducta metódica y
planificada”.
- 125 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
c) El “encadenamiento o sincronización de los movimientos”;
recordemos, siempre tres fases ineludibles y, cada una de
ellas, integra, a su vez, múltiples actos encadenados.
d) La “compatibilidad con la conciencia y con la libertad”;
esto merece un análisis específico, véase el contenido
número 4º, líneas más abajo, de las presentes.
e) Que la “acción habitual está libre de condicionamientos”;
recordemos la fase segunda de Walker, con las agresiones
sorpresivas, inmotivadas e inesperadas, es decir sin
condiciones específicas.
f) Que la “acción mediante la cual se genera el hábito es
reforzada de alguna manera”; recordemos que lograr el
sometimiento, el dominio de la personalidad y la dignidad
de la mujer, se produce una sensación placentera, según la
tesis, ya referida, de Rincón González (epígrafe IVº.- de
este mismo Capítulo)
Demasiadas coincidencias para no poder deducir que la
llamada habitualidad, en el concreto delito de violencia contra las
mujeres, se identifique con una conducta constante, continuada y
progresiva, más que con lo que, todos entendemos, por “habitual o
repetida”.
Pero es que, además, esta conclusión encaja, con milimétrica
precisión, en la idea de que tan sólo el dominio permanente en el
tiempo de la personalidad y de la dignidad de la mujer configura “el
producto, satisfactorio y placentero” de la acción delictiva. Y es que,
sorpresa, “el dominio”, es siempre un “hábito” adquirido por la
repetición de “actos de control”. Esta elucubración para nosotros,
honestamente, tan coherente como cierta, se puede traducir, además,
en cuatro conclusiones tan específicas como convincentes que, según
nuestro humilde criterio, de nuevo, vuelven a encajar, con milimétrica
precisión, en lo que estamos considerando sobre la violencia contra las
mujeres. Si recapitulamos lo dicho respecto a la violencia contra las
mujeres y lo dicho respecto al “hábito”, aproximando ambos
conceptos, resultará que se va a;
1º.- Constatar fehacientemente la corrección del planteamiento
de la violencia contra las mujeres como una conducta estructura, con
tres fases bien definidas,
- 126 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
2º.- Demostrar rotundamente que el objeto del delito, el “bien
jurídico protegido” no es la integridad física o psíquica de la mujer,
sino su propia personalidad y dignidad, dado que, como hemos dicho,
lo que busca el agresor es un “dominio” que sólo se adquiere con la
repetición de “actos de control”.
3º.- Comprender, al fin, el por qué la conducta del maltrato
siempre es progresiva, en este sentido debemos recordar que;
1º.- Resulta patente y acreditado que cualquier hábito genera
tolerancia, es decir que para obtener un mismo resultado se necesita
“una mayor dosis” de la inicial conducta (tabaco, cocaína o ludopatía,
son tres adecuados ejemplos) y ello explica que las agresiones, los
golpes y las palizas, siempre, siempre, vayan en paulatino aumento e
imparable progresión.189
2º.- La imaginativa posibilidad de que el agresor detenga su
hábito ya deviene, simplemente, como ridícula e imposible. Todos
sabemos que después del proceso de tolerancia que acabamos de
definir, siempre hay una segunda parte; el proceso de dependencia
(basta con recordar los tres ejemplos antes citados líneas arriba). Si
casi todos los criminólogos coinciden en que todo hábito suele generar
una dependencia adictiva, en el terreno de la violencia contra las
mujeres no vemos inconveniente alguno para integrar tan constatada
idea.
4º.- Resulta ya mas probado que presumido,
a) que el maltratador actúa con el pleno dominio de su
conciencia y de su libertad; los hábitos, como el
tabáquico o cocaínico, no serán nunca ninguna
enfermedad mental, es decir, que no hay patología,
hay degeneración, maldad y premeditada acción
voluntaria
b) que no hay disputa ocasional, hay delito continuado,
véase a este respecto lo que decíamos en el primer
párrafo del epígrafe Vº.- IIIº.
c) que no hay agresiones incontroladas que provocan un
resultado más allá del pretendido; hay matemática
189
En demasiadas ocasiones podemos constatar esta matemática previsión; del grito
al insulto, del insulto a la amenaza, de la amenaza a la bofetada, de la bofetada al puñetazo, del
puñetazo a la fractura ósea, de la fractura ósea al uso de cuchillos, con heridas incisivas y
punzantes y luego, la “habitual” noticia que abre un Telediario cada semana.
- 127 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
previsión de una consecuencia lesiva conocida,
buscada y efectuada, en su justa medida (véase nota
189).
Otro aspecto que no debemos olvidar es que esta continuidad,
esta habitualidad, en el ámbito de la violencia contra las mujeres,
coincide, casi siempre, con dos elementos:
A) Desestructuración permanente de la libertad de la víctima
para actuar con suficiente autonomía para poner fin a la situación,
mediante la oportuna denuncia190. Sobre esto, hay sobrados estudios,
por lo que obviaremos el análisis de esta específica coerción de la
libertad personal de la víctima191. B) Paradójicamente, la continuidad
se produce aunque implique la posibilidad, de forma relativamente
fácil, de algún grado de percepción por terceras personas de la
situación de maltrato192.
En definitiva, habitualidad no deberá entenderse como
reincidencia o repetición, en el sentido estricto de ambos términos 193.
Para nosotros es una configuración específica de la conducta criminal
que examinamos; o, por lo menos, en cierto modo, más que
habitualidad habría que hablar de continuidad, permanencia y
progresión del acto delictivo. En base a esta peculiar diferencia, nos
podemos atrever a fijar dos factores indicativos de la existencia de un
delito de la violencia contra las mujeres y que son;
a) la preponderancia de una conducta continuada en
contraposición a los resultados parciales conseguidos por la
misma y
190
Por eso, como veremos en el Capítulo VIº.- Iº.-, para nuestro entender, por ejemplo,
la imposibilidad de efectuar la denuncia de estos hechos es, simplemente, un sub-tipo, agravado de
la conducta delictiva.
191
Luis Rojas Marcos, psiquiatra de reconocido prestigio internacional, publicó en
1995 “Las semillas de la violencia” que, en su capítulo primero, refleja perfectamente la evolución
y los cambios drásticos en la concepción de la violencia familiar.
192
Es decir, si bien el agresor no publicita nunca su conducta, tampoco adopta las
medidas necesarias para que la misma sea imperceptible, como hace cualquier otro delincuente y,
por ejemplo, cuando la mujer tiene un ojo amoratado, fruto de un puñetazo, permite que salga a la
calle y que cualquiera lo vea, sin preocupación alguna, punto este que se entiende si se parte de la
base de que el agresor, subjetiva y objetivamente, se ha consolidado como dueño de la
personalidad de la mujer. Así se entiende que estas agresiones, por ejemplo no necesiten ni del
silencio, ni de la discreción, ni de la oscuridad o del lugar apartado, siendo este es un elemento
diferencial del delito de violencia contra las mujeres respecto a cualquier otra agresión,
premeditada, contra otra persona.
193
Humildemente opinamos que el Legislador, debería haber hablado de continuidad.
- 128 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
b) la circunstancia de que la acción delictiva del “dominio”
siempre estará interconectada con la existencia de una
actividad repetida en el tiempo, tendente, exclusivamente, a
ese fin, ya que las lesiones o los daños constituyen, tan
sólo, los medios y no los fines del delito.194
Vº.- VIº.- DIVERSAS CUESTIONES EN RELACIÓN A
LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
En este último epígrafe, genérico y complementario de todo lo
anterior, queremos examinar solamente cuatro aspectos que nos
ayudarán, de forma definitiva, a comprender el amplio abanico de
incidencia, causas, soluciones y valoración meramente económica que
la violencia contra las mujeres está provocando y que, en demasiadas
ocasiones, se minusvaloran.
Vº.- VIº.- Iº.- ALGUNOS DATOS RELATIVOS A LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.195
De manera muy escueta196, pues las cifras son tan volubles
como inciertas y porque existe una multitud de análisis estadísticos a
este respecto vamos a mencionar, someramente, el impacto oficial y
en cifras, de la violencia contra las mujeres tanto a nivel mundial
como a nivel nacional español. Aquí nos vamos a limitar a copiar las
estadísticas que al respecto se confeccionan por organismos oficiales,
eludiendo cualquier análisis de las mismas pues, como hemos dicho,
existen especialistas a los que concierne esta labor, que no debemos
usurpar. Nuestra pretensión, en este texto, se limita a un análisis
jurídico y, en parte sociológico, del problema de la violencia contra
las mujeres y carecemos de la capacitación adecuada para la
interpretación de los siguientes cuadros estadísticos.
194
Si, efectivamente, también pensamos, en la octava relectura, que todas las
deducciones anteriores, tal vez sean fruto de una delirante especulación lingüística y es, por eso,
por lo que hicimos tan meticulosa mención al asunto que Galileo tuvo en 1632.
195
Resulta evidente que, según nuestra definición de violencia contra las mujeres las
cifras actuales se verían modificadas.
196
Téngase en cuenta el Apéndice IIº, que acompaña a este texto, relativo a
estadísticas del delito de la violencia contra las mujeres.
- 129 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Vº.- VIº.- Iº.- Iº.- ESTADÍSTICAS MUNDIALES.
Como decíamos en el Capítulo IIIº párrafo IIº.-IIº.- existe
una gran divergencia entre países a la hora de estipular cual “es el bien
jurídico protegido” en la conducta delictiva que constituye la violencia
contra las mujeres197. Debido a la imposibilidad de una confección de
datos, con un denominador común, hemos trasladado en este apartado
un indicador universal que, lamentablemente, se refiere a las muertes
de mujeres a manos de su pareja o ex pareja.
NÚMERO DE VÍCTIMAS ASESINADAS POR LA PAREJA O EX
PAREJA POR CADA MILLÓN DE MUJERES MAYORES DE 14 AÑOS,
2003/2004.198
Luxemburgo; 15,71
Canadá; 5,27
Puerto Rico; 14,81
Colombia; 3,93
Hungría; 12,09
Reino Unido; 3,77
Finlandia; 10,32
Panamá; 3,68
Estados Unidos; 8,81
España; 3,61
Croacia; 8,20
Suecia; 3,42
Costa Rica; 7,80
Japón; 2,38
Suiza; 6,57
El Salvador; 1,70
Chipre; 6,17
Andorra; 0
Dinamarca; 5,85
Islandia; 0
Eslovenia; 5,69
Malta; 0
Noruega; 5,33
197
Véase; http://webapps01.un.org/vawdatabase/home.action excelente base de datos
recogida por Naciones Unidas sobre el grado, naturaleza y consecuencias de diferentes formas de
violencia contra la mujer y de los diferentes programas adoptados por diversos países. Donde se
pone de manifiesto que los indicadores estadísticos de cada país difieren dependiendo de su
legislación o medidas ad hoc.
198
Datos obtenidos del II Informe internacional de Violencia contra la mujer en las
relaciones de Pareja. Centro Reina Sofía para el estudio de la Violencia. En el cual 23 países han
enviado los datos que figuran arriba, en el propio informe comentan que los países que no han
enviado datos, ha sido o porque no distinguen entre asesinatos entre hombre y mujer, carecen de
los datos o por razones desconocidas. Informe muy interesante que pretende visibilizar el
problema
a
nivel
mundial.
Se
puede
consultar
en
la
siguiente
web.
Http://servicios.lasprovincias.es/documentos/reinasofia.pdf
- 130 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Vº.- VIº.- Iº.- IIº.- ESTADÍSTICAS ESPAÑOLAS.
Respecto a las estadísticas españolas recordemos lo escrito en
el apartado anterior, ya que la evolución en la descripción del delito,
hace variar la cantidad de mujeres maltratadas según el indicador. Por
esto, ahora, vamos a utilizar tres parámetros; evolución de la
denuncia, muertes y órdenes de protección. Antes mencionar que el
número de mujeres según la Revisión del Padrón por el INE, era en
2007 de 22.806.775.
EVOLUCIÓN DE LA DENUNCIA DE VÍCTIMAS DE
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
AÑO
DELITOS FALTAS
TOTAL DENUNCIA
1997
3.343
14.145
17.488
1998
5.546
13.989
19.535
1999
6.603
15.077
21.680
2000
6.224
16.173
22.397
2001
5.983
18.175
24.158
2002
11.047
32.266
43.313
2003
15.464
34.626
50.090
2004
40.518
17.009
57.529
2006
53.553
8.617
62.170
2007
55.618
7.729
63.347
Según los datos proporcionados por el Ministerio de Igualdad
(¿de género o de sexo?) publicados en la revista “Mujeres en
cifras”199 editada por el Instituto de la Mujer. Del País Vasco y
199
Véase la publicación “Mujeres en Cifras”, en la cual se encuentras las estadísticas
que arriba figuran, mucho más pormenorizadas, incluyendo el tipo de delito y la falta. Además
están comentadas haciendo alusión a los cambios en la ley y como estos afectan a las estadísticas.
- 131 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Cataluña sólo se incluyen las denuncias ante los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado.
HOMICIDIOS DE MUJERES ORIGINADAS POR AGRESIÓN
PROPIA DE LA “VIOLENCIA DE GÉNERO”.
1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008
54
63
50
54
71
72
58
68
71
70
Todos estos datos proceden del Ministerio de Igualdad, del
Instituto de la Mujer y de la Delegación Especial del Gobierno sobre
Violencia contra la Mujer.
En;_http://www.migualdad.es/mujer/publicaciones/docs/Mujeres%20en%20cifras%201983_2008.
pdf
- 132 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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ÓRDENES DE PROTECCIÓN200 SOLICITADAS EN LOS
JUZGADOS DE VIOLENCIA SOBRE LA MUJER Y
SENTENCIAS.201
Segundo trimestre 2007
SOLICITADAS
9.545
ADOPTADAS
7.059
NO
ADOPTADAS
2,224
PENDIENTES
578
Primer trimestre 2009
SOLICITADAS
10.226
ADOPTADAS
7.431
NO ADOPTADAS
3.014
PENDIENTES
388
Tercer trimestre 2009
SOLICITADAS ADOPTADAS
10.329
7.334
NO ADOPTADAS
PENDIENTES
2.365
748
200
Ley 27/2003, de 31 de julio, en orden de protección para víctimas de violencia
doméstica, prevé la adopción de una orden de protección dentro de las 72 horas siguientes a la
reclamación ante los tribunales. El Registro Central se estableció para proteger a la víctimas de
violencia doméstica. A este respecto, véase; http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/l272003.html
Se pueden consultar estos datos en la página web del “Observatorio contra la
Violencia Doméstica y de Género” que depende del Consejo General del poder Judicial. En donde
encontrarán muchos más indicadores. La siguiente dirección lleva directamente tanto a estas
estadísticas como a las citadas en la página anterior y a otros informes:
http://www.malostratos.org/030%20CIMTM%20estadisticas.htm. Otra fuente de datos muy
interesante es la del Observatorio de Violencia de Género perteneciente a la Fundación mujeres:
http://www.observatorioviolencia.org/noticias.php?id=1790
201
- 133 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Medidas derivadas de las órdenes de protección y de
medidas cautelares. 202
2º Trimestre 2007
3ºTrimestre 2007
728
1ºTrimestre 2009
A
638
612
B
7.225
8.431
8.001
C
6.933
7.339
7.983
D
1.374
1.820
1.643
E
1.369
1.659
1.408
F
1.471
1.643
1.604
G
35
21
12
H
458
586
569
I
74
17
36
J
1.609
1.740
1.88
Estos datos proceden del “Observatorio contra la Violencia
Doméstica y de Género”203 dependiente del Consejo General del
Poder Judicial.
Vº.- VIº.- IIº.- LOS FACTORES DE RIESGO EN EL
ÁMBITO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Resulta más que evidente que la identificación de los factores
de riesgo asociados a las distintas formas que se alían a la violencia
contra las mujeres será sumamente práctico para adoptar medidas
eficaces para paliar o atajar el problema o bien, simplemente, para la
prevención del mismo204. Siguiendo diferentes informes publicados y
202
Leyenda; Medidas penales: A- Privativas de libertad. B- Orden de alejamiento.
C- Prohibición de comunicación. D- Prohibición de volver al lugar del delito. E -Retirada de
armas u otros objetos peligrosos. Medidas civiles F-Atribución del uso y disfrute de la
vivienda. G- Suspensión potestad. H-Suspensión guardia y custodia. I -Medida de protección
al menor para evitar un peligro ó perjuicio. J-Prestación alimentos.
203
“Observatorio contra…”; no hace falta ni mirar el Diccionario de Doña María
Moliner.
204
Si bien, nosotros opinamos, que sólo desde un adecuado “ámbito legal” se acabará,
definitivamente, con la violencia contra las mujeres. Según nuestro modesto criterio dicho “ámbito
legal” se fundamentaría en lo escrito en los Capítulos IIIº.- IIIº.- IIº.-, IVº.- IVº.- y VIº.- Iº.-.
- 134 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
contrastando los mismos podemos interpretar como “factores de
riesgo” en la violencia contra las mujeres los siguientes:
a) Existencia de estructuras familiares patriarcales y/o
autocráticas.
b) Esquemas sociales que determinan la “naturalización de la
violencia”, asunto ya expuesto anteriormente.
c) Presencia de pautas culturales que sostienen la desigualdad
entre los sexos.
d) Carencia de una legislación adecuada.
e) Concurrencia de estereotipos socialmente aceptados,
vinculados con los fenómenos de “invisibilización” y
permisión de la violencia hacia la mujer.
f) Preexistencia de violencia doméstica entre los padres
durante el período de formación y educativo de los hijos.
g) Vínculos con respecto a los hijos, o la custodia de los
mismos, que limitan la capacidad de actuar de la mujer.
h) Ausencia de redes comunitarias de apoyo.
i) Carencia de personal policial y judicial capacitado para
solucionar los casos denunciados.
j) Insuficiente formación del personal sanitario para apreciar
lesiones generadas por actos violentos en el cuerpo o la
mente de la mujer.
k) Falta de formación en los servicios de asistencia.
l) Consumo abusivo de alcohol y/o drogas.
m) Celotipia, agresividad o falta de control del impulso en los
varones agresores.
n) Comportamiento femenino deteriorado, que se traduce en la
permisión, el asentimiento, la conformidad o, incluso, en la
culpabilización, de unos hechos de los que es, tan sólo,
víctima, que, siendo evidente y probado, nadie traduce en
una denuncia205.
205
Pocas son las Diligencias Judiciales incoadas de oficio, o las que proceden de una
denuncia del Ministerio Fiscal, o las que, sin denuncia previa, investigan, como es su obligación,
los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
- 135 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
o) Concurrencia de factores económicos o laborales.
En poco o nada se avanzará en la erradicación del fenómeno
que tratamos;
a) si no aceptamos que el asentamiento, tanto histórico como
cultural, que tiene la violencia contra las mujeres,
ineludiblemente, implica cuestionarse206 las bases mismas
de la cultura o el entorno cultural al que pertenecemos, y
b) si no somos capaces de proporcionarnos Leyes207 idóneas
para modificar la propia concepción, prevención,
persecución y castigo de esta figura delictiva, de modo
diferenciado del de la Legislación actual.
Pese a todo, como veremos en las conclusiones, hemos de
mantener nuestro optimista pronóstico en relación a la, apostamos
nosotros, nada lejana desaparición de esta inmemorial conducta del
varón hacia la mujer, que dificulta el desarrollo de la buena estructura
de toda sociedad humana. Para nosotros, antes que extensos trabajos,
millonarias campañas de prensa o innovadores sistemas legislativos
hay que cuestionarse algo muy simple; ¿acaso es útil o beneficiosa
para nuestra sociedad la violencia contra las mujeres? No, no lo es. Y
eso ya lo sabemos todos desde hace unos 40 años. Y ¿qué pasa cuando
algo o alguien no resultan convenientes para la buena convivencia
social?
Vº.- VIº.-IIIº.- EL PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN
DE LA PERSONALIDAD Y DE LA DIGNIDAD EN LA MUJER
VÍCTIMA DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
Después del análisis realizado en torno al proceso
desintegrador de la Personalidad y de la Dignidad de la Mujer víctima
de la violencia de determinados hombres, tenemos que pasar al terreno
206
Aunque nosotros sostenemos que este cuestionamiento ya está en marcha, según lo
apuntado en el Capítulo IVº.- IIIº.- IIº.-.
207
Tenemos la sospecha, seguramente infundada, de que si, por ejemplo, se castigara
la figura del “Encubridor” que hemos descrito o bien se adoptaran unos criterios legislativos como
los expuestos en el Capítulo IIIº.- IIIº.- IIº.- sobre determinadas políticas criminales que implican
la modificación de ciertas conductas, eso tendría alguna consecuencia en el recuento final de votos
de las siguientes Elecciones Legislativas.
- 136 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
de las soluciones. Doña Paulina Paz González208 elaboró, para la
reconstrucción de esta personalidad agredida y de esta dignidad
anulada un programa de tratamiento grupal que, al no individualizarse,
puede permitir a las mujeres maltratadas darse cuenta que hay otras
mujeres en su situación y que sus reacciones frente a lo ocurrido son
normales. En esencia esta propuesta de reconstrucción de las
estructuras personales básicas de las mujeres víctimas consta de cuatro
terapias complementarias entre sí;
1) La psicoeducación, que permitirá a la mujer descifrar y
asumir qué es lo que le ha pasado.
2) El entrenamiento en el control de las alertas, para lograr
normalizar la anormal activación que se aprecian en muchas víctimas,
ante determinados estímulos inocuos.
3) Terapia cognitiva, que tiene como finalidad de reconducir
las ideas sobre conceptos tales como la culpabilización, la autoestima
disminuida, la carencia de objetivos…
4) Terapia de exposición, cuyo objetivo se centra en eliminar
los miedos y la ansiedad.
Para Paz González, con estas fases, además de tratar los
síntomas postraumáticos se recuperarán las habilidades perdidas o
distorsionadas y, con ello, se podrá integrar a una mujer al entorno
social del que fue “secuestrada”.
Otro programa de tratamiento209 aborda el tema del Síndrome
de la Mujer Maltratada, ahora desde un punto de vista individualizado,
es la terapia conocida como “El Mundo de EMMA” que se basa en
generar una comprensión de las emociones y los significados
personales que están relacionados con la experiencia traumática de la
víctima para desactivar y corregir la personalidad dañada y con ciertas
secuelas, que siguen distorsionando, ya acabado el maltrato efectivo,
emociones, sentimientos o conductas de la víctima. En esta terapia,
terapeuta y paciente, están físicamente presentes en un espacio con el
propósito de generar “mundos virtuales” capaces de proporcionar un
208
Seguimos, en parte, el esquema elaborado por Paulina Paz Rincón González en su
memoria presentada para optar al grado de doctora.
209
Seguimos, en parte, el estudio titulado “La utilización de las nuevas tecnologías
para el tratamiento psicológico de las víctimas de violencia de género: “El Mundo de Emma”, de
Rosa m. Baños, Cristina Botella, Mariano Alcañiz, Verónica Guillén, Azucena García-Palacios y
Soledad Quero.
- 137 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
“contexto seguro y atemporal”, donde poder aprender a manejar y
regular las emociones patológicas, fruto del maltrato padecido.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) está
trabajando con 16 países miembros para combatir la violencia contra
la mujer en el hogar. La OPS usa un enfoque bifronte para aumentar la
capacidad de las instituciones, tanto gubernamentales como no
gubernamentales, de idear estrategias de prevención y apoyo que
puedan abordar eficazmente este problema social complejo.
a) A nivel local, procura crear redes comunitarias coordinadas
en las que el sistema de salud, el sistema jurídico, las
iglesias, las ONG y otros grupos comunitarios se reúnen
con regularidad para diseñar y brindar una respuesta
coordinada a la violencia en el hogar.
b) A nivel nacional, procura promover la adopción de las
leyes y políticas orientadas a fortalecer la capacidad
institucional de responder eficazmente a la violencia en el
hogar. Por otra parte, el proyecto alienta los vínculos con
los medios de comunicación para transmitir que la
violencia contra la mujer es inaceptable, y desafiar las
actitudes y creencias sociales que postulan la superioridad
básica del varón, lo cual le concede el derecho de controlar
el comportamiento de la mujer.
No incidiremos mas en esta materia, que no es objeto de
nuestro texto, pero sí que vale la pena dejar la explícita convicción de
que no sólo hay que preocuparse por la eliminación de la violencia
sino que también resulta prioritario recuperar para la sociedad a toda
mujer víctima de una convivencia agresiva y destructora de su
personalidad, pero, siempre, opinamos nosotros, denigrando,
contundentemente, la configuración de
a) “mujer fugitiva”,
b) “destinataria de subsidios”,
c) que procede al “cambio de apellidos”,
d) que convive con otras víctimas, en “casas de acogida”…
que la vigente legalidad está instaurando en nuestra sociedad y que
debiera avergonzarnos a todos.
Frente a este panorama legal, la lógica indica que es
indiscutible que una sola mujer recuperada, después de sufrir el
- 138 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
tortuoso trance de una convivencia basada en el maltrato, no
solamente es un éxito individual sino que representa un, muy eficaz,
aliciente y una muy convincente expectativa para todas las demás
mujeres que padecen la misma situación. ¿Ocurre lo mismo con una
mujer que viva en una “casa de acogida” o que haya de “cambiar los
apellidos”? Pues no. Y lo que es peor, eso, precisamente eso, potencia
la abyecta conducta del maltratador.
Vº.- VIº.- IVº.- LA VALORACIÓN ECONÓMICA DE LA
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
Según la Organización Mundial de la Salud210 las mujeres que
padecen violencia, generalmente, efectuarán una contribución a la
sociedad diferenciadamente inferior y, también, la propia realización
de sus posibilidades y expectativas estará, habitualmente, limitada. El
maltrato tiene un impacto económico que se suele traducir en una
pérdida del potencial de la mujer para generar y recibir riqueza o
bienestar. Está claro que la violencia contra la mujer tiene costos
elevados no sólo para la mujer que la sufre, sino para sus familias, la
sociedad y para el Estado. Podemos distinguir unos:
a) costos directos, relativos al precio de los servicios
proporcionados, sean de salud, legales, de protección o de
otro tipo (también referidos a la pérdida de vidas) y
b) unos costos indirectos, como los días de trabajo perdidos o
la disminución de la productividad, que producen un
evidente impacto en la economía global.
Los costos a la sociedad de la violencia contra la mujer son
extraordinarios, considerando solamente la atención de salud. Una
proporción de estos costos son para tratar las lesiones físicas graves.
Una cantidad sustancial también se gasta en problemas psicológicos
como el manejo de las ansiedades y los síntomas que las mujeres más
felices y más seguras pueden tolerar, pasar por alto o encogerse de
hombros. Un estudio en Estados Unidos reveló que la atención
ambulatoria para las mujeres con historia de agresión sexual o física
costó dos veces y media más que la atención para otras mujeres,
después de controlar otras variables. Los costos directos incluyen los
210
Nos referimos a las Conclusiones de su Sexta Sesión Plenaria, de 25 de mayo de
1996.
- 139 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
incurridos por la policía, los tribunales y los servicios jurídicos para
entablar demandas contra los perpetradores del maltrato; costos de los
programas de tratamiento para los hombres que golpean y otros
agresores; costos de atención médica para tratar las consecuencias
médicas directas del maltrato sexual y físico; y costos de los servicios
sociales, como los servicios de protección del menor. Otro estudio
revela que, en Suiza, el cálculo del coste económico directo anual de
la violencia en el seno de la pareja se eleva a 409 millones de francos
suizos (Yodanis y Godenzi, 1999). Según un estudio de Morrison y
Orlando211, en 1999, se concluía que, en ambos países, la violencia
contra la mujer implica un gran impacto económico negativo, en
términos generales y, en particular, en los ingresos o aportaciones que
las mujeres hacen a su sociedad.
Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo cuando
llevó a cabo unos estudios para analizar los costes de la violencia
contra las mujeres referidos a Chile y Nicaragua que se centró, tan
sólo, en estas tres áreas:
a) la participación de las mujeres en el mercado ocupacional y
sus ingresos,
b) la utilización de los servicios de salud, y
c) la educación de sus hijos.
En dicho informe, se concluía que en Santiago de Chile, las
mujeres que sufrían violencia física grave ganaban el 39% de lo que
ganaban las que no sufrían violencia; en Managua el porcentaje era el
57%. Los costos de la violencia para ambos países representan
alrededor del 1,6% del PBI de 1996 para Nicaragua y más del 2% del
PBI de 1996 para Chile.
211
Su informe está en; http://wbro.oxfordjournals.org/cgi/content/abstract/lkm003v1
- 140 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
CAPÍTULO VIº.
UNA CONCEPCIÓN ALTERNATIVA
DE LA “VIOLENCIA CONTRA LA
MUJER” EN EL ÁMBITO LEGAL.
VIº.- Iº.- EL TIPO PENAL PROPIO DE NUESTRA
CONCEPCIÓN DEL DELITO DE “VIOLENCIA CONTRA LA
MUJER”.
Nadie, con sentido común, puede permitirse criticar una Ley
elaborada por los Legítimos Representantes del Pueblo Español, sin
aportar, con los debidos respetos, algún tipo de meditada alternativa.
Aunque resulte que, nosotros, personalmente, y siguiendo lo expuesto
por Hassemer y Muñoz Conde212 creemos que existe una profunda
interacción entre el Derecho Penal y la estructura cultural y moral de
la sociedad, ya que es parte de ella, ello no implica que tal conexión
tenga, siempre, que reflejarse en un cambio legal. Sin excluir,
tampoco, que cabe la posibilidad de que dicha conexión se pueda
traducir en la idea de qué es, más bien, el Derecho Penal el que debe
empujar determinados cambios sociales a través de sus propios
instrumentos.
Sea lo uno, sea lo otro, lo cierto es que el Derecho Penal no
puede alejarse del desarrollo social sino que tiene que configurarse
como un factor en la evolución de los comportamientos sociales y
actuar desde un criterio vigilante para, que dentro de las “conductas
socialmente admitidas”, no se “infiltren” conductas perniciosas,
degenerativas o antisociales utilizando para ello, su propia sistemática
y sus propios principios valorativos, evitando siempre criterios
sociológicos, políticos o morales. Este razonamiento es perfectamente
aplicable -aunque aquí, exactamente, no nos hallamos ante un tipo
penal novedoso--, y por ello, cabría que proceder213, sinceramente
212
Véase Winfried Hassemer y Francisco Muñoz Conde en el texto “Introducción a
la Criminología y al Derecho Penal” Tirant lo Blanc, Valencia 1989.
Contrastada la “visibilización” social de la violencia contra las mujeres y las
causas, características y conclusiones que hemos expuesto.
213
- 141 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
creemos, en una profunda revisión de la Legalidad vigente, respecto a
la “Violencia de Género”. Así, desde nuestro humilde punto de vista,
la “Violencia contra la Mujer” se definiría mediante un artículo,
dentro --nunca fuera--, del Código Penal con un contenido similar al
siguiente enunciado, inventado por los que escriben:
“1º.- El que mediante un comportamiento, actividad o
fingimiento, desarrollado en el tiempo, altere, manipule, perjudique o
deteriore la voluntad o la capacidad de obrar de una mujer
relacionada, por cualquier tipo de vínculo emocional con el autor de
tal conducta, será castigado con la pena de seis meses a diez años de
destierro.
2º.- La pena se impondrá en su grado medio si los actos
referidos impidieran o limitasen, de forma patente, la posibilidad de
denunciar tales hechos, a la víctima de los mismos.
3º.- Todo ello sin perjuicio de la pena que pudiera
corresponder por las coacciones, lesiones u otros daños o perjuicios
ocasionados en el desarrollo de la conducta referida.”.
VIº.- Iº.- Iº.- LA CONVALIDACIÓN DEL DELITO DE
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER DENTRO DEL CÓDIGO
PENAL.
Dado que, en multitud de ocasiones y en este mismo texto, nos
hemos referido a “acto de control”, “hábito de dominio”, “conducta
degenerada”, “patología social” o “factores psicológicos”, por citar
algunos
ejemplos,
primeramente
debemos
de
valorar,
convenientemente, que el Derecho Penal constituya un instrumento
útil para la persecución y castigo de la Violencia contra las Mujeres.
Nosotros tenemos muy clara la viabilidad, utilidad y efectividad de la
sanción penal para la represión de la conducta que, actualmente, en
España se denomina de “Violencia de Género” en base a los tres
postulados siguientes:
1º) Si bien, para algunos, la criminalidad no es otra cosa que
un “mal irremediable” y que no hay ninguna sociedad sin delito y,
consecuentemente, el delito está intrínsecamente asociado a la
convivencia en sociedad y, también hay quien opina que la
criminalidad viene a cumplir una función o una misión en el
mantenimiento y evolución de la sociedad, nosotros tenemos que
combatir tales, según nuestro sencillo entender, erróneos argumentos.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Evidentemente que no podemos caer en la trampa de tales
afirmaciones, ni tampoco considerar que la conducta violenta hacia las
mujeres no sea, hoy de día, un “cuerpo extraño y hostil para la
sociedad” sino un “factor regulador” de la vida social y, por supuesto,
nunca nos podrá convencer la tesis de que estas conductas son
“normales”. Y es que, tales concepciones son incorrectas, por la
simple y sencilla razón de que se quiere olvidar que los delitos son,
básicamente, desviaciones depravadas del comportamiento social
adecuado y nunca serán “factores reguladores” de la sociedad, pues tal
“regulación” siempre sería contra-legem en base a la consideración de
que el artículo 14 de la Constitución Española que impone el criterio
legal de la Igualdad y de la no discriminación por razón de sexo.214
2º) Resulta evidente que, por fin, en nuestros días, la sociedad
española y la opinión pública mundial viene demostrando una actitud
“beligerante” hacia la violencia contra las mujeres que, sin duda
alguna, va a recordarse como uno de los mayores avances de la
humanidad en las postrimerías del segundo milenio. Por consiguiente
y, como consecuencia de este novedoso sentimiento deviene,
sobradamente legitimada, una alternativa y, quizás más coherente,
regulación de los, en la actualidad, llamados delitos de “Violencia de
Género”. Gracias al proceso de “visibilización” al que se refería el
capítulo IVº.- IIIº.- IIº.-, al día de hoy, en España, el comportamiento
y los efectos del maltratador ya se conciben como una “conducta
antisocial”, y, en su consecuencia, habrá de pasar, de ser un “mal
endémico”, socialmente tolerado, a constituir una acción delictiva
típica y punible, de modo efectivo y con resultados “suficientes”. Al
tiempo, también, mediante la pena prevista de destierro, el maltratador
pasaría, con cierta probabilidad, de ser alguien socialmente “dañino
pero impune” a un vulgar “delincuente” como una de las previsibles
repercusiones que conlleva el hecho de ser apartado del “ámbito
social” que, muy a menudo, está tolerando y perpetuando su conducta.
3º) En realidad, la vigente Legalidad, al exigir una lesión física
o psíquica, no está colaborando de modo “integral”, en la eliminación
o proscripción efectiva de estos delitos ya que, por un lado, sólo los
castiga cuando están consumados y la pena prevista no impedirá al
maltratador (siempre injustamente condenado según su contexto
El artículo 14 de la Constitución Española dice que: “…los españoles son iguales
ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo,
religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social…”.
214
- 143 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
personal directo) a que busque una nueva víctima, entre otras razones
porque estos delincuentes se caracterizan por una personalidad débil
que siempre necesitará nueva compañía femenina y, con ello, muchas
veces nueva víctima. Por el contrario, si un maltratador se viera
condenado a residir en una Comunidad Autónoma no fronteriza con la
de su anterior víctima, evidentemente, rehacer tanto un “ámbito
social” que consienta su conducta o configurar una nueva relación
afectiva le resultará, con seguridad, harto dificultoso y, pudiera ser,
que desista y, así, cumpliendo con lo que ordena el artículo 25 de la
Constitución Española, se configura alguna probabilidad de que
obtengamos un nuevo ciudadano reeducado y reinsertado y no, como
ocurre con tanta frecuencia, una nueva mujer víctima de un, más que
previsible, comportamiento depravado, a cuya posibilidad la Ley
“integral”215 de 2004 no quiso prestar suficiente atención. No vale la
pena evaluar el hecho de que los maltratadores suelen reincidir en su
conducta, pues tal extremo resulta imposible que haya pasado
desapercibido por tantas Autoridades, Institutos y Observatorios
dedicados a estos asuntos. Para nosotros, es más que probable que
esas “órdenes de alejamiento”, de 500 metros, generan mas estímulos
criminógenos que reeducativos. Y es que una Ley, que pone a la
víctima tan cerca, puede favorecer que la tentación de “la maté porque
era mía” se perpetúe.216 Por todo lo anterior cabe formularse dos
cuestiones;
1º) ¿alguien piensa que una privación de libertad extinguirá lo
que en el que antes hemos definido como actos de control y hábito de
dominio? Nosotros pensamos que no. Las cárceles españolas, con
separación por sexos y conocidas actitudes machistas no parecen
adecuadas herramientas de corrección de la conducta que
examinamos.
2º) ¿sí alguien perdiera todo tipo de soporte sociológico en que
se articula una conducta degenerada, no resultará factible que opte por
abandonarla? Nosotros pensamos que sí. El maltratador vive de cierto
crédito social que cimenta su conducta. Tal vez, destruyendo estos
pilares se derrumbe la conducta delictiva.
215
En el Diccionario de Uso de la Lengua Española de María Moliner una de las
acepciones, la primera, del término integral es la que “…se aplica, por oposición a «esencial», a
las partes no esenciales en el todo…”
216
Por no hablar de las penas privativas de libertad que no alcanzamos a entender
utilidad alguna sino es bajo la premisa de “Tolerancia Cero”.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Recordemos que evolución del género humano está plagada de
“errores” que van desde las ideologías morales imperativas a la
esclavitud y, estos dos casos, por ejemplo, es claro que dejaron su
calificación de conducta admisible para pasar a ser delitos graves.
Vayamos, pues, tranquilamente, sin otras posibles “urgencias” que las
que permitan una convincente y efectiva articulación legal, sin
vencedores ni vencidos y sin actitudes vindicativas, sino solamente
resocializadoras, a resolver este nuevo reto; acabemos, en España, con
la violencia contra las mujeres. Y es que, además, si los Legítimos
Representantes del Pueblo Español componen el sistema legal
adecuado217, tal vez, ello podría desencadenar un proceso paralelo en
otros ámbitos sociales, culturales y legales.
VIº.- Iº.- IIº.- UNA ESTRUCTURA ALTERNATIVA DEL
DELITO DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
Dicho lo anterior, ahora sí que ya estamos, o nos creemos, en
la posibilidad de elucubrar, si bien lo haremos escuetamente (pues
hablamos de una figura delictiva inexistente), sobre nuestro particular
tipo penal ficticio relativo a la violencia contra las mujeres, descrito en
el epígrafe anterior:
1º.- “…El que mediante un comportamiento, actividad o
fingimiento, desarrollado en el tiempo…” nos hallamos ante un delito
basado en una conducta configurada en múltiples acciones, que suelen
ser activas, raramente, omisivas. Siguiendo a D. Enrique
Bacigalupo218, es siempre problemático y resultará complejo
“…establecer cuándo una pluralidad de actos que pueden responder
a varias decisiones de acción constituyen una unidad, es decir, un
objeto único de valoración jurídico-penal… …el criterio de la
“unidad natural de acción” es considerado poco preciso por gran
parte de la teoría y, por lo tanto, inadecuado para los fines que debe
alcanzar… …según éste la unidad de acción será producto del tipo
217
Nosotros, humildemente, pensamos que este marco legal habría de ser del tipo del
utilizado por la reina Isabel Iª de Inglaterra que acabó con la “piratería inglesa o corsarios” y no
del tipo utilizado que hizo que este fenómeno penal, para España, perdurase hasta el siglo XIX,
según decíamos en el Capítulo IIIº.- IIIº.- IIº.- al hablar de las políticas criminales que implican la
modificación de ciertas conductas. En cierto modo es que “…el castigo del crimen nunca debería
ser el crimen del castigo…”.
Enrique Bacigalupo. “Derecho Penal. Parte General”. Editorial Hamurabi.
Argentina, 1999.
218
- 145 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
penal: “unidad
acción”…”219.
típica
de acción” o
“unidad
jurídica
de
Nuestro imaginario delito de Violencia contra la Mujer es una
construcción legal que nace de la ejecución continuada y conexionada
de actos, según veíamos en la descripción de la profesora Lenore
Walker. Resulta obvio que, en realidad, en esta estructura, más que
una acción, se ejecutan multitud de diferenciados actos, los cuales al
igual que el resultado, deberán mantener una unidad tanto causal
como finalística. Creemos que el criterio de la tipificación ha de ser la
continuidad delictiva, y no la habitualidad, tal y como la describíamos
en el capítulo Vº.-, Vº.-.220.
2º.- “…altere, manipule, perjudique o deteriore la voluntad o
la capacidad de obrar…”. El objeto del delito es la alteración, la
manipulación o el apoderamiento de la personalidad y de la dignidad
femenina pero, la indefinición jurídica, metodológica y filosófica de
los términos “personalidad” y de “dignidad” hace que sea más
apropiado hablar de “voluntad” o “capacidad de obrar” que, casi
siempre, resultan ser la plasmación exteriorizada y visible de dichos
conceptos. También resulta evidente que nos hallamos ante una
conducta delictiva que se traduce en la ejecución permanente de un
sentimiento jurídico depravado y propio, sólo, de determinados
varones, de ello alguien podría deducir que nos hallamos ante
enfermos y no ante criminales. Sin embargo, no es así, ya que para
consumar este delito nosotros no partimos de las cualidades
criminógenas del agresor (que es tan heterogénea como inclasificable,
sin que nadie sea capaz de advertir alguna psicopatología de las
definidas en el DSM-IV) sino que partimos de la conducta delictiva
entendiendo por tal la que lesiona Derechos Fundamentales de la
Esta reflexión continúa diciendo que; “…una unidad de esta clase se da cuando
varios actos son unificados como objeto único de valoración jurídica por el tipo penal… …la
unidad típica de acción se percibe en diversos supuestos:… …a) En los delitos compuestos de
varios actos o en delitos que reúnen más de un delito autónomo… …b) También se aprecia unidad
típica de acción en los supuestos en los que el sentido del tipo penal alcanza en forma global una
pluralidad de actos... … en todo caso se requiere “una cierta continuidad y una vinculación
interna de los distintos actos entre sí; si los actos responden a una nueva decisión y carecen de
vinculación interna respecto de las acciones típicas anteriores, no habrá unidad de acción”…
…c) La unidad típica de acción resulta clara en los delitos permanentes (por ejemplo: privación
ilegal de libertad), en los que se mantienen los efectos de la acción ejecutada…”.
219
220
El artículo 163. 1 del Código Penal castiga al: “…particular que encerrare o
detuviere a otro, privándole de su libertad…”, por ejemplo y ello no es conducta habitual, sino
continuada, claramente.
- 146 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Mujer de forma metódica, prevista y querida. Y, en consecuencia, no
radica en la “personalidad del maltratador” el elemento definitorio de
este tipo penal, sino, simplemente, de la conculcación del Patrimonio
Vital y Jurídico que tiene toda Mujer.
3º.- “…de una persona unida a él por cualquier tipo de
vínculo emocional…” Incluir, en el tipo penal una circunstancia como
esta, no significa novedad o especialidad alguna (tan fácil como leer
los artículos 22.4º o 23 del vigente Código Penal). Pero resulta que
autores, como Cerezo Mir o Mir Puig piensan que, refiriéndose a
relaciones afectivas análogas al matrimonio, se infringe el Principio de
Legalidad, resultando este criterio, a nuestro parecer y al de
Bacigalupo, como, probablemente, erróneo dado que cuando el factor
(el vínculo emocional, en este supuesto) está contemplado
expresamente en el precepto penal, no podrá existir, nunca, analogía.
Y es que el Principio de Legalidad solamente limita la extensión
analógica de la Ley Penal a aquellos casos no contemplados
expresamente en el propio texto legal. Finalmente, recordemos que,
además, la jurisprudencia española ha exigido, en muchas ocasiones,
en relación a la circunstancia mixta de parentesco, no sólo “…el
vínculo parental, sino también de la afectividad…”221. Por lo
expuesto, pensamos, con error o con acierto, que nuestro ficticio tipo
penal no perturba, en nada, el Sistema Penal vigente en España.
4.- “…2º.- La pena se impondrá en su grado medio si los
actos, primeramente referidos, impidieran o limitasen, de forma
patente, la posibilidad de denunciar tales hechos, a la víctima de los
mismos…”. Sobradamente sabemos que, lo que llamábamos “dominio
de la voluntad”, genera, habitualmente, un deterioro psicológico que
se viene a traducir en la imposibilidad de la víctima de poner fin a su
tragedia mediante la denuncia, por lo que este sub-tipo agravado cobra
especial trascendencia penológica en tanto en cuanto revela y prueba,
contundentemente, que;
a) la conducta criminal se ha consumado en su integridad y,
además, que
b) se ha perpetuado en el tiempo de forma patente, mediante la
estrategia de “arrepentimiento y perdón” descrita páginas atrás.
5.- 3º.- Todo ello sin perjuicio de la pena que pudiera
corresponder por las coacciones, lesiones u otros daños o perjuicios
221
Según la Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de julio de 1994, por ejemplo.
- 147 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ocasionados en el desarrollo de la conducta referida.”, para nuestra
concepción, esta conducta delictiva se consuma tan sólo con el
deterioro de la Personalidad y de la Dignidad de una Mujer. El menos
leído de los juristas atisba que las penas deben ser proporcionadas a
las conductas delictivas y, hoy en día, resulta que “un maltrato
psicológico” tal vez esté excesivamente penado222; por ello, por pura
coherencia penológica nosotros entendemos que la pena de destierro,
de la que hablaremos en el epígrafe VIº.- Iº.- IVº.- es más
proporcional, adecuada y, quizás, eficaz que un internamiento
penitenciario, donde impera una concepción de las relaciones sociales
potentemente machista. Pero, claro está, que, en base a lo anterior,
resultaría harto contradictorio dejar impunes los actos de lesiones,
daños o perjuicios que a la conducta principal pueden acompañar y
estos sí que merecen pena privativa de libertad223.
Tal vez, con esta dualidad penológica, obtendremos esa
proporcionalidad punitiva que vislumbra el más iletrado de los
letrados. Y, de paso, se podrían clausurar algunas decenas de “casas
de acogida” como consecuencia directa de la aplicación de la pena del
destierro, se imponga como medida cautelar provisional o como pena
en sentencia firme. Lo dicho, tal vez, se entenderá mejor, planteado
en sentido inverso; dado que, para nosotros, la conducta sancionable
es la de la manipulación o desestructuración de la Personalidad o de la
Dignidad de una Mujer ya no se hace necesario que, además del
Por ejemplo, el artículo 172 del Código Penal dice que “…el que, sin estar
legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le
compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión
de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los
medios empleados…”. Mientras que el artículo 153 del mismo Código Penal dice que “…el que
por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión no
definidos como delito en este Código, o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión,
cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una
análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que
conviva con el autor, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o de trabajos
en beneficios de la comunidad de treinta y uno a ochenta días y, en todo caso, privación del
derecho a la tenencia y porte de armas de un año y un día a tres años, así como, cuando el Juez o
Tribunal lo estime adecuado al interés del menor o incapaz, inhabilitación para el ejercicio de la
patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta cinco años…”. Quizás, una lectura
de estos dos preceptos y el de la nota siguiente sugieran alguna meditación sobre el tema de la
proporcionalidad de las penas, a la que nos estamos refiriendo. Hay algo que está dislocado.
222
223
El artículo 147 del Código Penal castiga al “…que, por cualquier medio o
procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o
mental, será castigado como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de seis meses a tres
años, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera
asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico…”.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
mencionado resultado224, el reo conculque otros derechos de su
víctima, como el de la libertad de movimientos o la de deambulación,
la disponibilidad de su legítimo patrimonio, la libertad expresión, o la
integridad física o psíquica, como ocurre en el actual sistema español.
En consecuencia, si se lesionan esos Derechos se incurrirá en otro
delito diferenciado. Un último aspecto de esta dualidad punitiva es
que la pena de destierro, en el aspecto de medida coercitiva para la
generalidad de la ciudadanía, tal vez fuera ciertamente efectiva, ya que
los presos, ya cumpliendo condena, vienen a confundirse como un
colectivo homogéneo en el que se miran más los días que faltan para
alcanzar el tercer grado que los hechos que motivaron la condena.
Pero eso no ocurrirá, creemos, con un desterrado, siendo, como deberá
de ser, pública y notoria su condición de penado en su nueva y forzosa
residencia. En efecto, la presencia continuada del desterrado,
probablemente, suponga una potente “intimación” a los maltratadores,
impunes, que circundan a su nuevo vecino y condenado por los hechos
que este otro ejecuta ante el clamoroso y cómplice silencio de sus
convecinos.
VIº.- Iº.- IIIº.- EL RESULTADO PUNIBLE EN
NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE VIOLENCIA
CONTRA LA MUJER.
En nuestra personal configuración de la figura delictiva de la
violencia contra las mujeres el resultado ha de ser, simplemente,
“alterar la voluntad o la capacidad de obrar” y la evidente indefinición
o concreción del mismo va a encontrar un escollo en el dogma del
resultado: un concepto, éste, hegemónico en el Derecho Penal.
Ciertamente debería resultar, para todos, bochornoso que esas conductas de “no te
pongas esa ropa”, “no me dirijas la mirada” o “todas tus amigas son unas putas” queden en una
especie de limbo penal indefinido en la España del siglo XXI. Nadie se quiere preguntar qué
¿cuántos maridos, con el beneplácito de la LO 1/2004, se apoderan de la integridad del salario de
su esposa? Pero, aquí no para la cosa; es que nuestra “integral” Ley 1/2004 habla de “destinataria
de subsidios”, que debe proceder al “cambio de apellidos” y cuyo destino es convivir, con otras
víctimas, en “casas de acogida”… Sin menospreciar al Quijote ni al Poder Judicial Español,
nosotros preferiremos siempre la Justicia que Sancho Panza impartió en la “Ínsula de Barataria” a
algunas sentencias de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer cuya fundamentación es, y por eso
lo hemos citado, fruto de una concepción poco razonable de la realidad española como le ocurriera
al Sr. A. Quijano. Recordemos lo ya dicho en relación a que, “…sí todos estamos sometidos al
Imperio de la Ley, la Ley siempre está sometida al Imperio de la Razón…”.
224
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Sancinetti225 refiere que el resultado ha sido tradicionalmente
considerado como una garantía propia del Derecho Penal liberal y
que, quitarle preponderancia al mismo puede generar concepciones
criminológicas calificables como autoritarias, inseguras o peligrosas.
El resultado, en nuestra conceptualización del delito de violencia
contra las mujeres está difuminado, ya que se vincula a conceptos
tales como la personalidad o la dignidad, que dependen de factores
extralegales de difícil evaluación. Pero es que, frecuentemente, ocurre
que “el resultado” solo se advierte, incluso por la propia víctima,
cuando se pone fin a la conducta criminal que, permanentemente,
padecía y se supera el “Síndrome de la Mujer Maltratada” (véase
Capítulo Vº.- VIº.- IIIº.-).
Pero no, no nos hallamos ante un resultado “post-delictum”,
ya que este aspecto se debe analizar desde otro punto de vista; en el
fondo, la exigencia de un resultado típico, para configurar la
existencia de un delito, tiene su origen en el prejuicio constatable de
que se otorgue mayor punibilidad a las acciones que producen
resultados y ello viene a implicar qué toda consecuencia que se valore,
con posterioridad a la acción podría convertirla, retroactivamente, en
contraria a derecho. Y eso está vetado. Como hemos adelantado, para
nosotros, esa interpretación es propia de un sistema legal poco
congruente que, al no distinguir entre ley en sentido normativo y ley
en sentido causal, tampoco es capaz de diferenciar entre voluntad y
causalidad. Todo se verá más claro si se entiende que, con este sistema
punitivo resultadista, lo objetivamente imputable depende de una
evaluación ex ante, y, consecuentemente, ninguna entidad valorativa
puede convertirse en nexo de causalidad, con posterioridad a la
acción. En el fondo este es el esquema de la vigente Ley española
sobre la “Violencia de Género”, que exige, como premisa básica, un
resultado para constatar el maltrato; olvidándose de algo tan esencial
como que la Personalidad o la Dignidad, son Derechos Fundamentales
tan necesitados de amparo judicial como es la integridad física o
psicológica. La Ley vigente quiere obviar que, por ejemplo, un
deterioro postraumático –que sólo se percibe, en su plena integridad,
cuando se libera de la “situación de dominio”-- o bien sin valoración
pecuniaria –como ocurre con la personalidad y la dignidad- puede ser
Véase al respecto la obra de Alejandro Poquet, “Temas de Derecho Penal y
Criminología” Buenos Aires, Ediar, 2004.
225
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
mucho más lesivo y doloroso que un cuadro de ansiedad manifestado
siempre de forma inmediata al propio acto del maltrato. Sin embargo,
¿quién ha dicho que el Sistema de Derecho Penal Español, ha de
esperar a un resultado, potencial o real, para que exista un delito226?
Tenemos más de una docena de tipos penales que entiende que, por
ejemplo, en el Delito Ecológico227, los daños pueden aparecer tiempo
después de la acción, sin que por esa circunstancia gocen de
impunidad alguna. Pero es que es más simple; solamente no hay que
olvidar que estamos ante un “delito continuado” cuyo resultado es
atemporal y de diversas entidades, como ocurre en casi todos los
delitos de ese género.
VIº.- Iº.- IVº.- EL DESTIERRO228 COMO PENA
APLICABLE EN NUESTRA CONCEPCIÓN DEL DELITO DE
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua
Española el destierro consiste en la pena de expulsar a alguien de un
lugar o de un territorio determinado, para que temporal o
perpetuamente resida fuera de él. En efecto, en múltiples Sistemas
Penales, la Ley puede sancionar la comisión de un determinado delito
o falta, con una condena que no sea una privación absoluta de libertad
pero sí su reducción, lo que sucede,
1º.- en la denominada pena de extrañamiento, que supone la
expulsión del condenado del territorio nacional por el tiempo que dure
la condena, o en
2º.- la pena de destierro, que supone la prohibición del penado
de entrar en puntos concretos del territorio nacional detallados en la
sentencia.
Lo llamados “delitos de riesgo” son, seguramente, una de las figuras penales que
más se enjuician, aritméticamente, en los Juzgados de lo Penal.
226
El artículo 332 del Código Penal castiga al; “…que con grave perjuicio para el
medio ambiente corte, tale, queme, arranque, recolecte o efectúe tráfico ilegal de alguna especie o
subespecie de flora amenazada o de sus propágulos, o destruya o altere gravemente su hábitat…”
y el artículo 333 del mismo Código Penal castiga al que; “…introdujera o liberara especies de
flora o fauna no autóctona, de modo que perjudique el equilibrio biológico, contraviniendo las
leyes o disposiciones de carácter general protectoras de las especies de flora o fauna…”.
227
228
Esta pena era usual en el Derecho romano, donde se constituyó en dos formas:
primero el interdictio aque et igni y en los primeros tiempos del imperio y más tarde la relegatio,
de la que evolucionó una forma más rigurosa conocida como deportatio.
- 151 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
El legislador del Código Penal de 1995 no ha incluido entre las
privativas de libertad, la de destierro, al contrario que el antiguo
artículo 495 que regulaba la pena de destierro. Sin embargo, el vigente
artículo 48, que no utiliza el término “destierro”, define como pena
“…la privación del derecho a residir en determinados lugares o
acudir a ellos impide al penado residir o acudir al lugar en que haya
cometido el delito, o a aquél en que resida la víctima o su familia, si
fueren distintos…”229 y, curiosamente el artículo 57 del mismo cuerpo
legal habla que, de forma específica se impondrá la pena
anteriormente reseñada en los delitos “…cometidos contra quien sea o
haya sido el cónyuge, o sobre persona que esté o haya estado ligada
al condenado por una análoga relación de afectividad aun sin
convivencia, o sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por
naturaleza…”. En realidad, lo que aparece como algo de carácter
excepcional en el Sistema Penal -la prohibición de residir en
determinados lugares o acudir a ellos- no es otra cosa que la pena del
antiguo destierro, con cierta indefinición y de forma innominada.
Hay que recordar, releyendo ya polvorientos Diarios de
Sesiones, que el artículo 48 del vigente Código Penal tiene un
redactado que procede del trámite de Ponencia, añadiéndose sólo, a
iniciativa del G. P. Catalán (CIU) y a través de una enmienda “in
voce” del G. P. Socialista, la referencia a la prohibición de acudir a
determinados lugares en coherencia con el artículo 39.f) y 40 (sesión
del la Comisión del Congreso, de 17 de mayo de 1995). Por otro lado,
el G. P. Coalición Canaria presentó enmiendas de modificación en el
Congreso y el Senado que introducían elementos clarificadores del
objeto de la pena y que no prosperaron. Muy diferente fue el Debate
Parlamentario del artículo 57 del Código Penal dónde hubo posturas
encontradas y así en el trámite de Ponencia y Pleno en el Congreso y
posteriormente en Ponencia en el Senado fue mejorada su redacción
con la aceptación de las enmiendas de carácter técnico de los Grupos
Parlamentarios Popular, Convergencia i Unió y Socialista (la
Dicho artículo continúa diciendo; “…la prohibición de aproximarse a la víctima, o
a aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal, impide al penado
acercarse a ellos, en cualquier lugar donde se encuentren, así como acercarse a su domicilio, a
sus lugares de trabajo y a cualquier otro que sea frecuentado por ellos, quedando en suspenso,
respecto de los hijos, el régimen de visitas, comunicación y estancia que, en su caso, se hubiere
reconocido en sentencia civil hasta el total cumplimiento de esta pena… …3. La prohibición de
comunicarse con la víctima, o con aquellos de sus familiares u otras personas que determine el
juez o tribunal, impide al penado establecer con ellas, por cualquier medio de comunicación o
medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual…”.
229
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
enmienda de este último Grupo en el Senado amplió también el
catálogo a los delitos contra la integridad moral y las torturas). Por su
parte, la Senadora Boneta Piedra, del G. P. Mixto, defendió en la
sesión de la Comisión del Senado, de 9 de octubre de 1995, la
enmienda 235 dirigida a suprimir de este artículo las menciones a los
delitos de aborto y patrimoniales por cuanto consideró que para este
tipo de delitos la pena accesoria, cuyo fundamento “...debe ser, por
una parte, evitar enfrentamientos y, por otra, tranquilizar a la
víctima...”, no estaba justificada ni es proporcional a la gravedad del
delito. Asimismo, sustituía la expresión “...al peligro que el
delincuente represente...” por “…las necesidades de pacificación…”.
En la réplica, el G. P. Socialista explicó que el artículo está pensando
en los casos de abortos producidos contra el consentimiento de la
mujer, y respecto a la referencia a las “…necesidades de
pacificación…”, la consideró bastante confusa. Finalmente, y de
forma muy coherente ante tan divergentes posicionamientos, el G. P.
IU-IC defendió la enmienda 668 de supresión del artículo 57, por
considerar que la sanción prevista en este artículo no es ni una pena, ni
una medida de seguridad, de las previstas en el Código. Por otra parte,
alegaron que su aplicación violaría el principio “non bis in ídem”, y
que la punición de la conducta se encuentra ya fijada en la pena
principal El G. P. Socialista justificó esta pena, en la sesión de la
Comisión del Congreso, de 17 de mayo de 1995, en atención a la
sensibilidad que las penas están teniendo en relación a las víctimas. Al
final resultó que estas explicaciones provocaron la retirada de la
enmienda por el G. P. IU-IC en la misma sesión230.
Después de tan disperso Debate Parlamentario, lo cierto es
que, en la actualidad, no existen penas puramente accesorias y no lo
puede ser la privación del derecho a residir en determinados lugares o
Uno de los autores del presente texto, en 1995 mantenía y hoy mantiene que “…En
primer lugar hay que tener muy en cuenta la directa relación de este artículo con lo que luego
dice el artículo 57, junto con el que se complementa y se define. El artículo 19 de la CE establece
que todos los españoles tienen derecho a circular por el territorio nacional. Indudablemente esta
pena tiene un matiz más histórico que presente. Sin embargo el artículo 96.3.1 del nuevo Código
vuelve a dar vigencia en cuanto a medida de seguridad no privativa de libertad. Se vuelve a
plantear el problema de tipos de sanción que son igualmente penas o medidas de seguridad. De
mayor calado en cuanto a la inseguridad que pudiera plantear es la dicción de la última frase de
este artículo 48, pues deja al arbitrio de la víctima o de su familia el efectivo cumplimiento de la
pena, ya que al modificar su domicilio modificarían la condena. La eliminación del término
"habitual" del antiguo artículo 88 tal vez no haya sido del todo acertada…”. Véase Nuevo Código
Penal de 1995, Editorial Cedecs, Barcelona, 1995, Ramón Maciá y Marina Roig.
230
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
acudir a ellos, ya que el artículo 57 del Código Penal sólo es
admisible cuando la Autoridad Judicial la imponga o no como
principal en determinados delitos según las circunstancias del caso. En
realidad, también resulta muy anómala la ubicación de este precepto
en el Libro I del Código. No olvidemos que las diferentes penas
privativas de derechos se contienen, en principio, en el artículo 39231
del Código Penal, y entre ella se habla de la privación del derecho a
residir en determinados lugares o acudir a ellos. Este primer
enunciado, posteriormente, se regula en el artículo 48 del Código
Penal, que es un puro calco del artículo 67 del Código de 1973.
Restringe la libertad personal del penado al prohibirle volver al lugar
de comisión del delito o a aquel en el que tengan su residencia la
víctima o su familia, si fueren distintos. En definitiva, lo quiera o no lo
quiera denominar el Legislador de 1995 se mantiene, en nuestro
vigente Sistema Penal, la antigua pena de destierro del Código de
1973, con alarmante carencia de metodología punitiva.
Lo que es más definitivo es que, además, este innominado
“destierro” está estructurado, pese a su aparente inexistencia, de modo
ciertamente meticuloso y así;
1º.- Su duración va de seis meses a cinco años (artículo 40232).
2º.- Se considera pena grave si es superior a tres años y menos
grave si es igual o inferior a los dichos tres años (artículo 33233).
El artículo 39 del Código Penal dice que “…son penas privativas de derechos:
a) La inhabilitación absoluta.
b) Las de inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión, oficio,
industria o comercio, u otras actividades determinadas en este Código, o de los derechos de
patria potestad, tutela, guarda o curatela, derecho de sufragio pasivo o de cualquier otro derecho.
c) La suspensión de empleo o cargo público.
d) La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.
e) La privación del derecho a la tenencia y porte de armas.
f) La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos.
g) La prohibición de aproximarse a la víctima o a aquellos de sus familiares u otras
personas que determine el juez o tribunal.
h) La prohibición de comunicarse con la víctima o con aquellos de sus familiares u
otras personas que determine el juez o tribunal.
i) Los trabajos en beneficio de la comunidad…”.
231
El parágrafo 3º del artículo 40 del vigente Código Penal dice que “…la pena de
privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos tendrá una duración de
hasta 10 años. La prohibición de aproximarse a la víctima o a aquellos de sus familiares u otras
personas, o de comunicarse con ellas, tendrá una duración de un mes a 10 años…”
232
233
Es pena grave si se impone por tiempo superior a cinco años, es pena menos grave
si su duración se fija entre los seis meses y los cinco años y es pena leve cuando la duración del
mismo es inferior a los seis meses.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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3º.- Esta pena, de conformidad con el artículo 57, puede
imponerse, dentro de los límites temporales fijados por el artículo 40,
por la Autoridad Judicial en atención a la gravedad del delito y la
peligrosidad atribuible al delincuente en los delitos de homicidio,
lesiones, aborto, contra la libertad, torturas, contra la integridad moral,
la libertad sexual, el honor, y contra el patrimonio y orden
socioeconómico.
4º.- Debe destacarse, el carácter de principal de esta pena a
pesar de su anómala configuración, como aludíamos anteriormente.
5º.- Debe señalarse, además, que la similitud de algunas de
estas penas con algunas de las sanciones previstas en los artículos
96234 y 105235 del Código Penal relativas al contenido de las mismas y
no a su fundamento o naturaleza
6º.- Finalmente, hay que destacar que la expulsión del
extranjero del territorio nacional del artículo 89, en el ámbito de la
sustitución de penas, no se sostiene sino es porque, implícitamente, se
considera que la limitación del derecho de deambulación, es
constitucional y lícita, aunque, más que ante una pena, estamos frente
a una confusa sanción administrativa que, para colmo, ha de ser
judicialmente impuesta.
En resumen, desde un ámbito general, el destierro es un tipo de
pena que los Jueces pueden imponer a una persona por haber
cometido específicas infracciones criminales y que consiste en su
En dicho artículo 96, en los párrafos 1º.- 4 y 5 se dice que “…4ª La prohibición de
residir en el lugar o territorio que se designe. En este caso, el sujeto quedará obligado a declarar
el domicilio que elija y los cambios que se produzcan… …5ª La prohibición de acudir a
determinados lugares o territorios, espectáculos deportivos o culturales, o de visitar
establecimientos de bebidas alcohólicas o de juego…”.
234
El artículo 105 del Código Penal dice que; “…en los casos previstos en los
artículos 101 a 104, el juez o tribunal cuando imponga la medida privativa de libertad, o durante
la ejecución de la misma, podrá acordar razonadamente la obligación de que el sometido a la
medida observe una o varias de las siguientes medidas:… …1. Por un tiempo no superior a cinco
años:… …b) Obligación de residir en un lugar determinado… …c) Prohibición de residir en el
lugar o territorio que se designe. En este caso, el sujeto quedará obligado a declarar el domicilio
que elija y los cambios que se produzcan… …g) Prohibición de aproximarse a la víctima, o a
aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez o tribunal, o de comunicarse con
ellos… …2. Por un tiempo de hasta diez años:… …para decretar la obligación de observar
alguna o algunas de las medidas previstas en este artículo, el juez o tribunal sentenciador deberá
valorar los informes emitidos por los facultativos y profesionales encargados de asistir al
sometido a la medida de seguridad… …el Juez de Vigilancia Penitenciaria o los servicios de la
Administración correspondiente informarán al juez o tribunal sentenciador…”.
235
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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expulsión de un lugar o de un territorio determinado. No es preciso
recordar que, antiguamente, era una pena muy común, y se utilizaba
como la pena inmediatamente inferior a la pena de muerte y, además,
su incumplimiento se sancionaba con la muerte.
Sin embargo, tanto el Principio de Seguridad Jurídica como el
de Legalidad, inevitablemente, obligarán al Legislador a revisar la
estructuración de la “nueva” pena de destierro, que nosotros,
humildemente, proponemos.
VIº.- IIº.- OTROS ASPECTOS LEGALES EN NUESTRA
CONCEPCIÓN DEL DELITO DE “VIOLENCIA CONTRA LA
MUJER”.
Antes de concluir, pero sin mayores explicaciones, pues
estamos hablando de un tipo penal que no existe, podemos catalogar,
simplemente, algunos elementos formales del delito imaginado de la
“Violencia contra la Mujer” y estos serían:
Sujeto activo; un varón236.
Sujeto pasivo o víctima; una mujer relacionada con su agresor
por cualquier tipo de vínculo emocional237.
Conducta típica; comportamiento, actividad o fingimiento,
desarrollado en el tiempo, que altere, manipule, perjudique o deteriore
la voluntad o la capacidad de obrar y que se traduce en un dominio
arbitrario, querido, buscado y obtenido, aunque sea sin una expresa
oposición por parte de la mujer, de aspectos fundamentales de su
Personalidad y su Dignidad.
236
Nada especial ha de tener que el hecho de que el autor o la víctima sean de un
determinado sexo; el aborto, en el artículo 145, 2º dice que: “…la mujer que produjere su aborto o
consintiera que otra persona se lo cause, fuera de los casos permitidos por la ley, será castigada
con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses…”. El artículo
148 del Código Penal dice que “…si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere
o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia…”.
Además el artículo 607 bis, 5º castiga a los que: “…forzaran el embarazo de alguna mujer con
intención de modificar la composición étnica de la población…”. O bien alguien con un estatus,
no sexualmente diferenciado, como es el funcionario o la autoridad en el cohecho o en la
prevaricación.
237
Dejamos, voluntariamente, sin resolver los casos de Violencia en parejas o
matrimonios de Homosexuales o Lesbianas.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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Iter criminis; una conducta compleja y desarrollada en el
tiempo que incluya las tres fases del epígrafe Vº.- VIº.-, de este
escrito, para su consumación.
Bien jurídico protegido; la “Personalidad de la Mujer”, en su
conjunto total y en la concepción propia de los “Derechos Humanos”,
en el que se integra la “Dignidad”.
Dolo; voluntad consciente y querida, pero nunca imprudente o
negligente y planificada tendente al dominio de la Personalidad de una
mujer de forma continuada, sin que, necesariamente, tenga que
concurrir con otras voluntades criminales, como serían las de causar
una lesión física o psíquica.
Culpabilidad; evaluable en la existencia de un nexo causal
entre la conducta típica y el resultado de un menoscabo o deterioro en
la Personalidad y de la Dignidad de la Mujer.
Formulación legal; estaría encuadrado dentro del Capítulo II
del Título VI del Libro II del Código Penal.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
CONCLUSIONES.
En nuestra Sociedad existen determinadas conductas que, pese
a su negativa incidencia en la convivencia, no son apreciadas por el
Legislador, a la hora de calificarlas como delictivas. Pongamos dos
ejemplos, nada alejados de la realidad, sino más bien, próximos,
frecuentes y conocidos:
1º.- Todos sabemos de esos bazares o tiendas de “todo a cien”,
que tienen un horario superior a las doce horas y que están abiertos
todos los días del año. Alguien será el dueño de estos negocios donde,
dicho claramente, se practica la esclavitud; lo que allí pasa no son
infracciones de los Derechos de los Trabajadores; es pura y dura
esclavitud. Y, sin embargo, algunas veces, la Policía Municipal
correspondiente interviene ante tan inhumana situación e impone una
sanción… por tener el establecimiento abierto fuera del horario
comercial. Y, aunque suelen ser chinos, resulta que ningún Fiscal les
amparará. Y junto a ello podemos hablar de evidentísimo fraude fiscal
que cualquiera deduce cuando manifiestan, abiertamente, que no
pueden expedir facturas. ¿Qué hace Hacienda, que, somos todos los
no chinos, a este respecto? ¿Alguien sabe si esos comercios son
Sociedades Anónimas, o sus dueños, o algo sobre la cotización a la
Seguridad Social de los, repetimos, esclavos?
2º.- De forma mucho más silenciosa pero terriblemente
peligrosa para todos nosotros, junto al Derecho al Aborto se practica
el, llamémosle, aborto selectivo por razón de sexo. Si ya hay una niña
en casa, mejor esperar a que venga un chaval. Cosas de niños… La
Ley debería penar está conducta. Alguien que abortara,
exclusivamente, por razón del sexo del feto, debería ser castigado. Y
es que dicho hecho se sale de la esfera de lo privado y legítimo para
afectarnos a todos. El aborto selectivo por razón de sexo tiene que ser
una conducta prohibida, pues, es muy fácil deducir que tal conducta
podría incidir, en unos 500 años en la extinción de la especie humana.
Es cuestión de matemáticas; sí se rompe el equilibrio de sexos en el
género humano, no hay sistema alguno para recomponerlo y, lo que
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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aterra, es que siempre será un proceso ascendente, porque si ahora se
reduce el número de mujeres el asunto generará que dentro de 30
años, se haya multiplicado esa reducción y exponencialmente, así
ocurrirá dentro de 75, 100, 300 años. No, no es una estupidez; los
abortos selectivos practicados en India han provocado un desequilibrio
en la población de 10 millones de mujeres, según concluye un estudio
publicado en la prestigiosa revista científica “The Lancet”.238 Aunque
hoy se ataje, por Ley, ese aborto selectivo en India (donde nacen 250
niñas por cada 1.000 niños para el tercer hijo), China o Sudamérica,
hay que coger una calculadora y ver que esas sociedades han entrado
en un proceso diabólico del que no se nos ocurre como se podrán
escapar; si ahora ya se ha acreditado la falta de 10.000.000 de mujeres
en la población mundial, aun abandonando el aborto selectivo hoy
mismo, la calculadora dice que faltarán 18.000.000 en solo 40 años y
no hablemos de progresión exponencial del proceso… Y, en España,
hoy esto ocurre, pero sólo se prohibirá un aborto por razón del sexo
del nasciturus cuando entremos en la diabólica espiral, que puede
acabar en catástrofe239. Por cierto, este aborto selectivo, está prohibido
por la Legislación del Reino Unido, ya en 1967… La nada sospecha
Organización “Human Rights Watch” -y no las Asociaciones ProVida o el Vaticano- se preocupan por este tema.240 ¿Los humanos no
formamos parte del entorno ecológico?241
Teniendo en cuenta lo dicho242, para nada tendríamos que
felicitarnos por el hecho de que el Legislador detecte una situación,
más o menos, admitida por una sociedad con respecto a una cierta
conculcación de los Derechos de sus conciudadanos y decida poner fin
a ello, mediante la Norma legal conveniente; más que un mérito, tan
238
Véase http://www.thelancet.com/, edición en lengua inglesa.
239
En España el aborto es legal hasta la semana 22 y el sexo del feto se puede conocer
a partir de la quinta semana…
240
Véase http://www.hrw.org/es/news/2009/02/27/perdiendo-ni-perdiendo-mujeres
241
Debido a la práctica legal del aborto selectivo, a día de hoy, ya hay 100 millones de
mujeres menos en el mundo, en correlación con las que, estadísticamente, debieran de haber. A
este respecto es interesante ver; http://www.terra.com.co/mujer/articulo/html/mur2719-lapolemica-que-rodea-al-llamado-aborto-selectivo.htm Curiosamente, el artículo 339 del Código
Penal habla de que “…los Jueces o Tribunales, motivadamente, podrán ordenar la adopción…
…de medidas encaminadas a restaurar el equilibrio ecológico perturbado…”.
242
Pero esto no ocurre porque el Legislador sea parco en promulgar Leyes; por
ejemplo, el artículo 270.3º del Código Penal castiga al; “…ponga en circulación o tenga cualquier
medio específicamente destinado a facilitar la supresión no autorizada o la neutralización de
cualquier dispositivo técnico que se haya utilizado para proteger programas de ordenador…”
- 159 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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sólo, es una obligación que le trasmitimos todos los ciudadanos,
cuando depositamos la papeleta electoral. Por eso nunca entenderemos
que determinados políticos hablen orgullosamente de su labor en la
confección de las Leyes, y menos que las denominen, por ejemplo,
“integrales”, simplemente porque en el pensamiento (que es el origen
de la Ley, opinamos nosotros), todo fluye, cambia y evoluciona y si
algo lo consideramos finiquitado o bien somos temerarios o bien poco
perspicaces.243 Hoy y aquí, nos encontramos con que una Ley
Orgánica de 2004 “…no ha sido suficiente…”, al menos, en sus
resultados, y también encontramos un “…Observatorio contra…”,
con unas “…campañas publicitarias…”, para sostener una Ley
limitada, que hablan de “…tolerancia cero…” sin que nadie quiera
deducir244 que, tal vez;
a) aislando a un maltratador cabe la posibilidad de que se
aísle, todavía más, a su víctima y que
b) nada impide a un maltratador bien fortalecido en su
protector ámbito social245 “sustituir” a su víctima por otra.
Y ante este panorama se crea un sistema que confía en que
lesiones físicas o psicológicas sean las que delaten a este agresor, al
tiempo que articulan vergonzantes “…casas de acogida, subsidios y
cambios de apellido para la mujer y víctima…”. Solamente,
quisiéramos saber dos cosas
1º.- ¿qué pasa cuándo se aniquila, domina arbitrariamente, la
Personalidad o la Dignidad de la Mujer, sin golpes ni crisis de
ansiedad?
2º.- ¿por qué no hemos encontrado estadísticas sobre el
número de españolas que entregan, a primeros de mes, todo su salario
al déspota de su marido? Sí, para ello, sobran Observatorios,
Institutos, Delegados y hasta un Ministerio, que se solapan y hasta
distorsionan sus datos246…
La letra de una canción de L. E. Aute dice así; “…que no, que no, que el
pensamiento no puede tomar asiento, que el pensamiento es estar siempre de paso, de paso…”.
243
La anterior canción dice más adelante; “…hay demasiados profetas, profesionales
de la libertad…”.
244
245
De ahí que consideremos la pena idónea para este delito la del destierro.
A este paso, algún día alguien creará un “Instituto para Investigar la Desaparición
de los Agujeros de los Donuts”…
246
- 160 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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En el magnífico texto de José Luís Diez Ripollés “La
Racionalidad de las Leyes Penales” ante las preguntas anteriores se
dice lo siguiente; “…cualquier intento de profundizar en los
contenidos de racionalidad que deberían resultar determinantes en
todo proceder legislativo y en su resultado, la ley, ha de empezar por
reconocer que la delimitación entre legislación y jurisdicción, entre lo
que sea creación y aplicación del derecho, se mueve en estos
momentos, tanto desde una perspectiva técnico-jurídica como sociojurídica, sobre terreno poco firme. El protagonismo de la ley en la
configuración del ordenamiento jurídico, rasgo esencial del derecho
moderno, está siendo seriamente cuestionado, hasta el punto de que
se ha convertido en un lugar común hablar de la crisis de la ley. Con
ello se querría expresar que la ley ha perdido la centralidad que venía
ocupando en el sistema jurídico desde la instauración del Estado de
derecho liberal, como expresión de la voluntad general
democráticamente expresada, reflejada en notas tales como su
carácter único, originario, supremo e incondicional…”. Ante tan
escueta pero clarividente descripción de Diez Ripollés, por nuestra
parte, solamente decir que toda Ley cuyos resultados sean
insuficientes creemos, tan humilde como contundentemente, que tiene
que ser modificada, pero no cuando lo aconsejen los pronósticos
electorales, sino cuando el Legislador quiera tener un momento247, y
nunca para bajar las dichosas estadísticas248 que tanto significan para
algunos; sino para algo más sencillo; devolver la Personalidad y la
Dignidad a millares de Mujeres Españolas que, ante nuestro pasivo
conocimiento, están, maniatadas, mudas e invisibles, en una de cada
cinco escaleras de vecinos… en la suya, por ejemplo, esos gritos que,
a veces, oye pero no escucha, tal vez tengan al que ver con lo que está
leyendo.
Para finalizar, a modo de refranero, solamente, vamos a
reproducir algunas frases hechas249, comentarios reincidentes o
247
La tan repetida canción de L. E. Aute sigue diciendo también “…decir espera, es
un crimen, decir mañana es igual que matar, ayer de nada nos sirve… …sólo morir permanece
como la más inmutable razón...”.
248
El 2% de los españoles consideran “la violencia contra las mujeres” como el tercer
problema de España.
249
Cuyo contenido completo se puede leer en internet, en la siguiente página web:
http://www.ms.gba.gov.ar/programas/violencia/protocolos/VERSIONDEFINITIVAPROTOCOLO
.pdf
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
postulados injustificables que expresan ciertos prejuicios colectivos
que, asumidos inconscientemente, deberían ser proscritos250;
a) “La maté porque era mía”.
b) “La mujer casada depende de su marido”.
c) “La familia es el espacio social estructurado donde se
expresan los cariños, se trabaja en colaboración, se produce
un fecundo intercambio de ideas y se genera la recíproca
seguridad”.
d) “Se exagera mucho cuando se habla de violencia contra la
mujer”.
e) “La violencia dentro de la familia es un asunto privado y
nadie debe intervenir”.
f) “Si, de verdad, una mujer fuera maltratada huiría de su
hogar”.
g) “Ella volvió con él, porque acepta que le pegue”.
h) “Los casos de violencia contra la mujer son propios de
familias marginales”.
i) “Maltrata a su esposa porque es un enfermo o porque bebe
demasiado".
j) “A una mujer embarazada es muy difícil que su marido la
maltrate”251.
Pues bien, ante semejante cúmulo de falsedades,
incongruencias y cobardes razonamientos exculpatorios nosotros
afirmamos que:
a) “Ningún ser humano debe ser maltratado ni golpeado”.
b) “Toda
violencia
inaceptable”.
constituye
un
comportamiento
250
Pero nunca sancionadas. Nosotros, además de oír a L. E. Aute, nos atenemos a
ciertos aforismos legales, que dicen que “…nulla poena sine praevia lege poenali…”
“…cogitationis poena nemo patitur…” o bien “…mors certa, sed hora incerta…”.
251
Véase: http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/mujeres-maltratadas-tienen-riesgode-aborto-330613.html por si alguien desconoce que las posibilidades de aborto de una mujer
maltratada superan el 50% respecto a la que no sufre maltrato. ¿La ciencia médica ginecológica
impide ver la obviedad? Y es que este dato no procede de denuncias del sector médico.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
c) “Ningún razonamiento o creencia puede amparar el uso
injustificado de la violencia”.
d) “Maltratar a una mujer, vinculada emocionalmente a su
agresor, constituye un delito agravado cuyas consecuencias
dejan de ser privadas para pasar a ser públicas”.
e) “La violencia contra las mujeres se produce en todas las
clases sociales, en todos los niveles económicos y de
cultura, en todas las razas, religiones, edades y
ocupaciones”.
f) “A medida que se asciende en la clase social hay más
recursos para mantener oculta esta clase de violencia”.
g) “En general, las niñas y los niños víctimas de violencia
sexual están capacitados para relatar minuciosamente los
hechos que padecieron”.
h) “Las creencias culturales acerca de que una mujer
embarazada recibe respeto por su estado y cuidados
especiales para su salud y bienestar, no tiene una base
estadística en la que confirmarse, es más; ciertos análisis
evidencian que el embarazo, no mitiga la violencia sino que
la aumenta”. Véase nota 251.
i) “En general, los varones que ejercen violencia no son
individuos que padecen alguna psicopatología, que, de
alguna forma evaluable, limite su voluntad o su
conocimiento”.
j) “Ni el alcohol ni las drogas constituyen causas que puedan
explicar y, menos, justificar la conducta violenta”.
k) “El maltratador siempre es compatible con aspectos
personales tales como su capacidad, su inteligencia, la
participación en actos sociales, su prosperidad económica o
éxito profesional”.
l) “Tener conocimiento de algún tipo de violencia contra una
mujer y admitirlo pasiva y resignadamente significa,
siempre, un asentimiento, una conformidad, un
encubrimiento o una complicidad”
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
m) “Los motivos por los que una mujer no adopta la decisión
de separarse de su agresor radican en el estado emocional
en que se encuentra”252.
De todo lo expuesto queda claro que, a nuestro entender, se
hace necesaria, con el debido respeto, una inmediata reforma legal o,
mejor dicho, una reforma del Código Penal, ya que, con el más
honesto acatamiento a la Justicia Española253, en todo lo referente a la
Violencia contra la Mujer, se está fracasando mediante la estructura
legal que generó los actuales “…Juzgados de Violencia sobre la
Mujer…”254.
Por ello, y sobre todo por las víctimas que, a todos, nos
rodean, convendría modificar esa Ley, que, presuntuosamente, dice
ser integral, como se modifican tantas Leyes y se crean tantas
Instituciones.
252
Por citar algunos aspectos de su situación; pérdida de la autoestima, depresión,
miedo, impotencia, sentimientos de culpa y vergüenza, muy claramente, el aislamiento afectivo y
social al que está sometida, etc… así como la muy equivocada esperanza de que su pareja cambie.
253
A este respecto el ya mencionado estudio de Inés Alberdi y Natalia Matas
sostiene que “…las asociaciones de asistencia jurídica a las víctimas de malos tratos reiteran la
necesidad de que los agresores sean procesados y castigados conforme a sus acciones, de manera
proporcional. Esta es la manera de establecer justicia y hacer respetar en nuestra sociedad unas
reglas del juego que no favorezcan a aquellos que intentan imponerse sobre las mujeres de modo
violento. Sin embargo, aun en casos de delitos en los que las penas han sido reforzadas, ninguna
solución es fácil ni demasiado halagüeña para las mujeres víctimas de violencia. En la mayoría de
los casos, lo que las mujeres víctimas desean por encima de todo es salir lo antes posible de una
situación insostenible. El proceso legal al que se enfrentan las mujeres víctimas de malos tratos es
actualmente muy complejo. A continuación comentaremos algunos factores que añaden
dificultades al tratamiento judicial de los casos de violencia… …Por otra parte, para una mujer
no es fácil denunciar su situación, ya que en muchos casos teme la posible reacción de su
compañero y también las repercusiones que una denuncia pueda tener sobre él o sobre la familia
entera. Está atrapada en una situación subjetiva en la que la denuncia no parece ser una solución,
sino más bien un peligro mayor. Esto se confirma en el hecho de que muchas mujeres agredidas
acudan antes a teléfonos de urgencia y asociaciones de ayuda que a comisarías de policía y que
sólo una pequeña proporción de mujeres maltratadas termine poniendo una denuncia. Se estima
que mucho menos de la mitad de los casos se denuncian…”.
254
Pero hay que tener en cuenta que el Consejo General del Poder Judicial ha
diseñado un nuevo Plan marco de Comunicación que tiene como objetivo prioritario el fomento de
la imagen positiva de los jueces y magistrados ante la sociedad y así lo expusieron, muy
recientemente, los vocales del Consejo que integran la Comisión de Comunicación al ¿Grupo de
Modernización? de los Presidentes de Tribunales Superiores durante una reunión, celebrada a
principios de 2009, en Madrid.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
APÉNDICE Iº.
MARCO JURÍDICO
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
MARCO JURÍDICO
Iº.- ÁMBITO INTERNACIONAL.
1º.- Carta de las Naciones Unidas (San Francisco, 26 de junio de
1945). Esta organización tiene entre sus propósitos realizar la
cooperación internacional en la solución de problemas internacionales
de carácter económico, social, cultural o humanitario y el desarrollo y
estímulo del respeto a los derechos humanos fundamentales de todas
las personas sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o
religión (artículo 1.3).
2º.- Declaración Universal de los Derechos Humanos. Proclamada
por la Asamblea General de Naciones Unidas, el 10 de diciembre de
1948.Declara el respeto a la dignidad e integridad de la persona sin
que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo
(artículos 1 y 2.1).
3º.- Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Naciones
Unidas. Nueva York, el 19 de diciembre de 1966) en este Pacto los
Estados partes se comprometen a garantizar a hombres y mujeres la
igualdad en el goce de todos los derechos civiles y políticos (artículo
3).
4º.- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales (Naciones Unidas. Nueva York, 19 de diciembre de 1966).
Los Estados se comprometen a asegurar a los hombres y a las mujeres
la igualdad en todos los derechos económicos, sociales y culturales
emanados de este Pacto (artículo 3).
5º.- Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (Naciones Unidas. Nueva York, 18 de
diciembre de 1979). Ratificada por España el 16 de diciembre de
1983. Se instó a los Estados firmantes a establecer medidas
legislativas y de otra índole que prohíban la discriminación contra la
mujer. En 1992, se creó el Comité para la eliminación de la
discriminación contra las mujeres (CEDAW) para la vigilancia de la
ejecución de esta Convención.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
6º.- Declaración Res AG 48/104 de Naciones Unidas sobre la
eliminación de la violencia contra la Mujer, proclamada en Viena, el
20 de diciembre de 1993, por la Asamblea General. En esta
Declaración se proclama que los derechos de la mujer y de la niña son
parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos
universales.
7º.- Conferencias Mundiales de Naciones Unidas sobre Derechos
Humanos:
a) Conferencia Mundial sobre los Derechos Humanos,
celebrada en Viena, del 14 al 25 de junio de 1993. Se
reconoce que los derechos de la mujer y de la niña son
parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos
humanos. La Conferencia Mundial de Derechos Humanos –
1993– adoptó la Declaración y el Programa de Acción de
Viena (a/conf. 157/23), donde se reconocen los derechos
humanos de las mujeres como parte de los derechos
universales.
b) Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El
Cairo, 1994). Adoptó el Programa de Acción que recalca
que el avance de la igualdad en materia de género, el
tratamiento de la mujer y la eliminación de todas las formas
de violencia contra la mujer son las piedras angulares de los
programas relacionados con la población y el desarrollo.
c) Cumbre Mundial para el Desarrollo Social (Copenhague,
1995). Desarrolló un Programa de Acción donde se
condena firmemente la violencia contra la mujer,
centrándose en la violencia contra el niño y la niña, la
violencia en el hogar y la violación.
8º.- Conferencias Mundiales sobre las Mujeres. Son propuestas de
actuación a nivel mundial y se encuentran en el origen de otros
instrumentos internacionales:
a) Conferencia Mundial sobre las Mujeres, celebrada en México,
en 1975.
b) Conferencia de Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en
Copenhague, en 1980.
c) Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre la Mujer,
celebrada en Nairobi, en 1985.
d) Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín, del 4
al 15 de septiembre de 1995, donde se destaca la importancia de
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
la igualdad y no discriminación por razón de sexo. Se aprueba
la Declaración de Pekín y la Plataforma de Acción para
garantizar los derechos de la mujer.
e) Conferencias de Nueva York. Revisión de la Plataforma de
Acción de Pekín (Asamblea General de Naciones Unidas, de 10
de junio de 2000), de evaluación de los logros y obstáculos en
el desarrollo de la Plataforma de Acción. Se llegó al unánime
consenso de considerar que la violencia de género es un asunto
de interés público, aun cuando ésta tenga lugar en la vida
privada. Asimismo, se aludió a la carencia de programas
integrales para abordar la violencia contra las mujeres y la falta
de datos que dificultan el análisis y el diseño de políticas
adecuadas y la necesidad de impulsar investigaciones sobre
todas las formas de violencia para conocer sus causas y poder
tomar medidas para eliminarla. En el año 2005 se revisaron los
compromisos acordados en la Plataforma de Acción de Pekín.
9º.- Resolución 1997/44 de la Comisión de Derechos Humanos de
Naciones Unidas (1997).
10º.- III Conferencia Ministerial sobre Igualdad entre Mujeres y
Hombres (Roma, octubre de 1993). Se aprobó una Declaración
política sobre la necesidad de combatir la violencia contra las mujeres
y una Resolución sobre violencia y abuso sexual contra las mujeres.
11º.- IV Conferencia Ministerial sobre Mujeres y Hombres del
Consejo de Europa, celebrada en Estambul en 1997. Se insta a los
Estados miembros a preparar un Plan de Acción para combatir la
violencia contra las mujeres.
12º.- Declaración Final de la Segunda Cumbre del Consejo de Europa,
firmada en 1997, en Estrasburgo, en la que los Jefes de Estado y de
Gobierno afirman su determinación de combatir la violencia y la
explotación sexual que sufren las mujeres.
13º.- Recomendación del Comité de Ministros del Consejo de Europa
(2002) sobre la protección de las mujeres contra la violencia (adoptada
el 30 de abril de 2002).
IIº.- ÁMBITO EUROPEO.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
1º.- Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos
y las Libertades Fundamentales (ECHR) del Consejo de Europa.
Roma, 4 de noviembre de 1950 (ratificado por España el 24 de
noviembre de 1977). El artículo 14 contiene expresamente la fórmula
de la igualdad y no discriminación por razón de sexo.
2º.- Tratado de Roma (25 de marzo de 1957), por el que se constituye
la Comunidad Económica Europea. El artículo 14 introduce el
principio de igualdad y no discriminación por razón de sexo. El
artículo 114 (antiguo 119) recoge el principio de igualdad de trato
entre mujeres y hombres como derecho a la igualdad de retribución
por un mismo trabajo o un trabajo de igual valor.
3º.- Tratado de la Unión Europea (Maastrich, 9 de febrero de 1992).
Contempla en el artículo 6 que el principio de igualdad no obstará
para que los Estados miembros puedan adoptar medidas de acción
positiva.
4º.- Tratado de Amsterdam (firmado el 2 de octubre de 1997 por los
ministros de Asuntos Exteriores de los quince países miembros de la
UE).Modifica el artículo 6 (antiguo artículo F) del Tratado de la
Unión Europea para consolidar el principio del respeto de los derechos
humanos y de las libertades fundamentales. Introduce nuevas
disposiciones relativas a la igualdad entre el hombre y la mujer:
consagra como objetivo de la Unión el principio de igualdad entre
ambos sexos (art. 2 TCEE), incorpora la perspectiva de género en
todas las actuaciones comunitarias y, en concreto, establece que "en
todas las actividades contempladas en el presente artículo, la
Comunidad se fijará el objetivo de eliminar las desigualdades entre el
hombre y la mujer y promover su igualdad’ (art. 3 TCEE), atribuye al
Consejo la competencia para adoptar acciones adecuadas para
combatir la discriminación basada en el sexo (art. 13 TCEE) y
profundiza en la regulación de las acciones positivas en relación con
el principio de igualdad de retribución (art. 141 TCEE).
5º.- Tratado por el que se instituye una Constitución Europea,
acordado por el Consejo Europeo de Bruselas de 18 de junio de 2004.
En relación con la igualdad de género, la Parte 1, artículo 1-2, incluye
la igualdad entre mujeres y hombres como un valor de la Unión, y el
artículo 1-3 establece que la Unión fomentará la igualdad entre
mujeres y hombres.
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ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
6º.- Plan de trabajo para la igualdad entre las mujeres y los hombres
2006 –2010 de la Comisión de las Comunidades Europeas.
7º.- Directivas de la Unión Europea:
a) Directiva 75/117/CEE Consejo, de febrero de 1975.
Aproximación de las legislaciones de los Estados Miembros en
la aplicación del principio de igualdad de retribución entre los
trabajadores masculinos y femeninos.
b) Directiva 76/207/CEE del Consejo, de 9 de febrero de 1976.
Aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y
mujeres, en relación con el acceso al trabajo, a la formación y a
la promoción profesional y a las condiciones de trabajo,
modificada por la Directiva 2002/73/CE del Parlamento
Europeo y del Consejo, de 23 de septiembre de 2002.
c) Directiva 79/7/CEE del Consejo, de 19 de diciembre de 1978,
sobre la aplicación progresiva del principio de igualdad de trato
entre hombres y mujeres en materia de Seguridad Social.
d) Directiva 86/378/CEE del Consejo, de 24 de julio de 1986,
relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato entre
hombres y mujeres en los regímenes profesionales de la
Seguridad Social, modificada por la Directiva 96/97/CE del
Consejo, de 20 de diciembre de 1996.
e) Directiva 86/613/CEE del Consejo, de 11 de diciembre de 1986,
sobre la aplicación del principio de igualdad de trato entre
hombres y mujeres que ejercen una actividad autónoma,
incluidas las actividades agrícolas, así como sobre la protección
de la maternidad.
f) Directiva 92/85/CEE del Consejo, de 19 de octubre de 1992,
relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de
la seguridad y la salud en el trabajado de la trabajadora
embarazada, que haya dado a luz o en periodo de lactancia.
g) Directiva 97/80/CE del Consejo, de 15 de diciembre de 1997,
relativa a la carga de la prueba en los casos de discriminación
basada en el sexo, modificada por la Directiva 98/52/CE del
Consejo, de 13 de julio de 1998.
h) Directiva 97/81/CE del Consejo, de 15 de diciembre de 1997,
relativa al Acuerdo Marco sobre el trabajo a tiempo parcial que
tiene por objeto hacer compatibles la vida familiar y laboral.
i) Directiva 2004/113/CE del Consejo, de 13 de diciembre de
2004, sobre la aplicación del principio de igualdad de trato entre
- 170 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
hombres y mujeres al acceso a bienes y servicios y a su
suministro.
8º.- Reglamento 806/2004/CE del Parlamento Europeo y del Consejo,
relativo al fomento de la igualdad entre las mujeres y los hombres en
la Cooperación al Desarrollo. Tiene por objetivo aplicar el principio
de integración de la perspectiva de género en el conjunto de las
políticas.
9º.- Otros instrumentos jurídicos a tener en cuenta:
a) Recomendación 84/635/CEE, de 13 de diciembre de 1984,
relativa a la promoción de acciones positivas a favor de las
mujeres.
b) Resolución del Parlamento Europeo sobre Agresiones a la
Mujer, de 11 de junio de 1986, sobre la protección de la
dignidad de las personas y la vulneración de los derechos
humanos que supone la violencia contra las mujeres.
c) Carta Comunitaria de Derechos Sociales, adoptada en el
Consejo Europeo de Estrasburgo, el 9 de diciembre de 1989.
Contiene entre otros apartados la igualdad de trato entre
hombres y mujeres.
d) Recomendación de la Comisión Europea, de 27 de noviembre
de 1991, adopta medidas relativas a la protección de la dignidad
de la mujer y del hombre en el trabajo y al código de conducta
sobre las medidas para combatir el acoso sexual.
e) Programa Comunitario de Acción para la Igualdad de
Oportunidades entre Hombres y Mujeres (1996-2000).
f) Integración de la igualdad de oportunidades de manera
transversal en las distintas políticas llevadas a cabo por los
Estados de la Unión; es decir, el mainstreaming; insistiendo en
la necesidad de promover la participación equilibrada de
hombres y mujeres en la toma de decisiones y en todas las
esferas de poder. Incide en la problemática de la violencia
contra las mujeres.
g) Resolución del Parlamento Europeo sobre una Campaña de
Tolerancia Cero ante la Violencia contra las Mujeres de 1997,
con base en el Informe A4-0250/97 de la Comisión de Derechos
Humanos de las Mujeres.
h) Iniciativa Daphne en 1997. Programa específico que pretende
promover medidas preventivas contra la violencia sobre los
menores, los adolescentes y las mujeres.
- 171 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
i) Decisión n.° 293/2000/CE del Parlamento y del Consejo de 24
de enero de 2000, por la que se aprueba un programa de acción
comunitario (Programa Daphne 2000-2003) sobre medidas
preventivas destinadas a combatir la violencia ejercida sobre los
niños, los adolescentes y las mujeres.
j) Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento
Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las
Regiones. Hacia una estrategia marco comunitaria sobre la
igualdad entre hombres y mujeres. Tiene como objetivo
contribuir a combatir las desigualdades entre hombres y mujeres
en la vida económica, política, civil y social, mediante la
integración de la perspectiva de género en todas las políticas
comunitarias y la puesta en marcha de acciones específicas a
favor de las mujeres.
k) Decisión 2001/51/CE del Consejo, de 20 de diciembre de 2000,
por la que se establece el V Programa de acción comunitario
sobre la estrategia Marco Comunitaria sobre la igualdad entre
hombres y mujeres (2001-2005). Es uno de los instrumentos
necesarios para la puesta en práctica de la estrategia marco
global comunitaria en materia de igualdad entre mujeres y
hombres. Se incluye la violencia relacionándola con el pleno
disfrute de los derechos humanos y las libertades
fundamentales. Entre las previsiones del Programa se contempla
la introducción de acciones dirigidas a asegurar la eficacia de
las políticas de igualdad, dentro de las cuales se encuentran las
medidas de prevención y sanción de la violencia de género.
l) Recomendación de abril de 2002 del Comité de Ministros sobre
la protección de la mujer contra la violencia y se proponen
medidas en el ámbito educativo y formativo, en los medios de
comunicación, planificación local, regional y urbana, etc.
m) Decisión n.° 803/2004/CE del Parlamento Europeo, por la que
se aprueba un Programa de Acción Comunitario (2004-2008)
para prevenir y combatir la violencia ejercida sobre la infancia,
los jóvenes y las mujeres y proteger a las víctimas y grupos de
riesgo. (Programa Daphne II).
n) Decisión 848/2004/CE del Parlamento Europeo y del Consejo,
por la que se establece un Programa de acción comunitario para
promocionar las organizaciones que trabajan a escala europea
en el ámbito de la igualdad entre hombres y mujeres.
- 172 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
o) Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento
Europeo, al Comité Económico Social Europeo y al Comité de
las Regiones.
p) Estrategia marco contra la discriminación y por la igualdad de
oportunidades para todos. Iniciativa de la Comisión Europea
por la que se declara el año 2007 "Año Europeo de la igualdad
de oportunidades para todos".
IIIº.- ÁMBITO ESTATAL ESPAÑOL.
1º.- Constitución Española 1978. Artículo 1: "España se constituye en
un Estado social y democrático de Derecho que propugna como
valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia,
la igualdad y el pluralismo político"; artículo 14: "Los españoles son
iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por
razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquiera otra
circunstancia personal o social"; y artículo 9.2.: "Corresponde a los
poderes públicos promover las condiciones para que la libertad del
individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas;
remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y
facilitarla participación de todos los ciudadanos en la vida política,
económica, cultural y social".
2º.- Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de
la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras.
3º.- Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen
Local.
4º.- Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se
aprueba el Estatuto de los Trabajadores.
5º.- Ley 35/1995 del 11 de septiembre, para la prestación de ayuda y
asistencia a las víctimas de delitos violentos y delitos sexuales.
6º.- Real Decreto 1251/2001, por el que se desarrolla parte de la Ley
de Conciliación de la Vida Familiar y Laboral.
7º.- Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de
Protección Integral contra la Violencia de Género y normativa de
desarrollo. Esta Ley Orgánica tiene como objetivo proporcionar una
respuesta global a la violencia que se ejerce sobre las mujeres.
8º.- Creación del Observatorio de la Igualdad de Oportunidades entre
Mujeres y Hombres. Real Decreto 1686/2000, de 6 de octubre.
- 173 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
9º.- Ley 27/2003, de 31 de julio, reguladora de la Orden de protección
de las víctimas de la violencia doméstica.
10º.- Ley Orgánica 3/2005, de 8 de julio, de modificación de la Ley
Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial, para perseguir
extraterritorialmente la práctica de la mutilación genital femenina.
11º.- Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la
Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de
dependencia.
12º.- Real Decreto 255/2006, de 3 de marzo, por el que se modifica el
Reglamento General que rigen los términos y condiciones de empleo
en el Gobierno Central.
13º.- Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva
de mujeres y hombres.
14º.- Real Decreto 660/2007, de 25 de mayo, por la que se modifica el
Real Decreto 355/2004, de 5 de marzo
15º.- Plan Nacional contra la trata de personas con fines de
explotación sexual (2008).
16º.- Plan Estratégico para la Igualdad de Oportunidades (2008-2011).
- 174 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
APÉNDICE IIº.
CUADROS ESTADÍSTICOS.
- 175 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
CUADROS ESTADÍSTICOS.
VÍCTIMAS DE VIOLENCIA EJERCIDA POR PAREJA O EX
PAREJA, SEGÚN TIPO DE INFRACCIÓN PENAL, EN
ESPAÑA 2002-2007
2002
2004
2007
MUJERES
HOMBRES
MUJERES
HOMBRES
MUJERES
HOMBRES
DELITOS
11.047
984
40.518
2.527
55.618
4.241
Personas
7.457
639
31.901
2749
45.075
3.408
148
44
138
36
05
22
Asesinato
13
6
17
3
17
1
Inducción/cooperación suicidio
1
-
2
2.0
0
-
Lesiones
1.260
195
3.365
415
3.590
375
7
2
6
0
Homicidio doloso
Mutilación genital
Malos tratos en el
ámbito familiar
6.035
394
28.372
2.292
41.357
3.010
Libertad
2.936
308
8.007
722
9.970
800
Secuestro
15
11
14
3
7
1
Amenazas
2400
241
2.131
219
1.985
250
Coacciones
185
40
152
53
220
65
Trato degradante
21
1
78
11
141
18
Malos tratos
habituales en el
ámbito familiar
-
-
5.390
389
7.432
438
Allanamiento de
Morada
113
15
75
12
60
22
- 176 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Libertad e
indemnidad sexual
629
25
560
32
526
9
Agresión sexual
209
11
193
18
130
3
Agresión sexual
con penetración
317
11
271
9
299
4
Abuso sexual
38
2
39
3
34
1
Abuso sexual con
penetración
15
0
26
0
23
0
Corrupción de
menores/incap.
2
-
2
-
3
1
Coacción/lucro
sobre la
prostitución
48
1
27
2,0
37
0
Relaciones
familiares
-
-
0
-
2
2
Sustracción de
menores
-
-
0
-
2
2
Resto
25
11
50
24
45
22
Calumnias
11
6
27
19
10
17
Injurias
14
5
23
5
35
5
- 177 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
FALTAS
32.266
7.232
17.009
5.991
7.729
6.661
Personas
23.298
4.921
9.117
3.316
3.833
3.779
Lesiones
6.446
1.809
1.853
980
801
1.060
Malos tratos
ámbito familiar
15.199
1.975
5.788
1.192
0
0
Malos tratos
obra sin lesión
1.259
309
1.115
302
15
10
Incumplimiento
obligaciones
familiares
0
0
0
-
1.760
1.742
Vejaciones
leves
0
0
0
0
1.046
435
Apoderamiento
de un menor
394
761
361
842
211
532
Libertad
8.354
2.064
7044
2.294
3.186
2.479
Amenazas
7.329
1.565
8.121
1.812
2.677
2.024
Coacciones
1.024
499
920
481
504
454
Allanamiento de
morada
1
2
3
1
5
1
- 178 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
DENUNCIAS SEGÚN COMUNIDADES AUTÓNOMAS
MUJERES. DATOS ABSOLUTOS (DELITOS + FALTAS)
2002
2003
2004
2005
2006
2007
8.848
10.503
12.421
13.691
14.248
14.977
Aragón
988
1.041
1.265
1.412
1.469
1.642
Asturias
1.000
1.248
1.354
1.501
1.586
1.486
Baleares
1.351
1.706
2.136
2.278
2.524
2.612
Canarias
3.981
4.630
5.377
5.586
5.599
5.259
Cantabria
496
608
651
668
614
633
Castilla-La
1.507
1.837
2.158
2.257
2.587
2.889
2.045
2.167
2.367
2.463
2.544
2.787
Cataluña
5.113
5.187
5.611
4.699
3.874
2.615
Comunidad
5.235
6.415
8.053
8.290
9.027
9.360
809
965
1.100
1.155
1.153
1.203
Galicia
1.985
2.275
2.464
2.737
2.912
3.220
Madrid
6.776
7.914
8.869
9.260
9.942
10.676
Andalucía
Mancha
Castilla
León
y
Valenciana
Extremadura
- 179 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
Murcia
2.076
2.460
2.516
2.621
2.793
2.831
Navarra
338
322
392
347
327
363
País Vasco
22
21
14
15
116
14
La Rioja
257
314
309
334
388
394
Ceuta
212
234
240
222
222
184
Melilla
274
243
230
222
245
202
TOTAL
43.313
TOTAL
50.090
TOTAL
57.527
TOTAL
59.758
TOTAL
62.170
TOTAL
63.347
Estos datos han sido obtenidos de la publicación Mujeres en Cifras
perteneciente al Ministerio de Igualdad.
- 180 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
VÍCTIMAS MORTALES POR VIOLENCIA DE GÉNERO EN
ESPAÑA
Nº
de
casos
%
del
total
Total VÍCTIMAS
2
100,0%
Habían denunciado
1
34,4%
DENUNCIA
Retiraron denuncia
00,0%
Solicitaron medida de protección
1
34,4%
Obtuvieron medida de protección
0
31,3%
Renunciaron a las medidas de
protección
3
9,4%
Medidas de protección caducadas
1
3,1%
Otras causas de no vigencia de
medidas de protección
0
0,0%
Tenían medida de protección en
vigor
6
18,8%
Con consentimiento de la víctima
3
9,4%
Sin consentimiento de la víctima
3
9,4%
MEDIDAS DE PROTECCIÓN
QUEBRANTAMIENTO DE
MEDIDAS
No consta
- 181 -
3,1%
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
CARACTERÍSTICAS DE LAS VÍCTIMAS.
Características de las víctimas
NACIONALIDAD DE LA VÍCTIMA
Nº. casos
% del total
Total VÍCTIMAS
2
100,0%
Española
4
75,0%
Extranjera
8
25,0%
No consta
0
0,0%
<16 años
0
0,0%
16-17 años
0
0,0%
18-20 años
3
9,4%
21-30 años
EDAD DE LA VÍCTIMA
CONVIVENCIA
15,6%
31-40 años
1
34,4%
41-50 años
5
15,6%
51-64 años
5
15,6%
>64 años
3
9,4%
No consta
0
0,0%
Sí
6
50,0%
No
5
46,9%
No consta
1
3,1%
Ex pareja o en fase de ruptura
1 53,1%
7
RELACIÓN
Pareja
- 182 -
5
46,9%
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ÁMBITO GEOGRÁFICO DE LAS VÍCTIMAS.
Ámbito geográfico
Nº de casos
% del total
32
100,0%
Andalucía
7
21,9%
Aragón
0
0,0%
Asturias
0
0,0%
Balears, Illes/ Islas Baleares
0
0,0%
Canarias
4
12,5%
Cantabria
0
0,0%
1
3,1%
Castilla y León
0
0,0%
Catalunya
5
15,6%
Com. Valenciana
5
15,6%
Extremadura
1
3,1%
Galicia
1
3,1%
Madrid
4
12,5%
Murcia
1
3,1%
Navarra
0
0,0%
País Vasco
2
6,3%
La Rioja
0
0,0%
Ceuta
1
3,1%
Melilla
0
0,0%
TOTAL VÍCTIMAS
Castilla – La Mancha
- 183 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
CUADRO ESTADÍSTICO DE VÍCTIMAS MORTALES.
A 29 de Junio
80
Todo el año
76
72
71
68
70
57
60
50
71
46
45
41
38
40
36
33
32 32
30
20
10
0
2003
2004
2005
2006
- 184 -
2007
2008
2009
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
CARACTERÍSTICAS DE LOS AGRESORES.
Características de los agresores
Nº. casos
Total AGRESORES
NACIONALIDAD DEL
AGRESOR
EDAD DEL AGRESOR
SUICIDIO AGRESOR
% del total
32
100,0%
Española
20
62,5%
Extranjera
12
37,5%
No consta
0
0,0%
<16 años
0
0,0%
16-17 años
0
0,0%
18-20 años
0
0,0%
21-30 años
7
21,9%
31-40 años
8
25,0%
41-50 años
7
21,9%
51-64 años
5
15,6%
>64 años
5
15,6%
No consta
0
0,0%
No
20
62,5%
Tentativa
7
21,9%
Suicidio consumado
5
15,6%
Fecha de actualización: 29/07/2009
Datos obtenidos del Ministerio de Igualdad perteneciente al Gobierno de
España.
Estas cifras son sólo la punta del iceberg. La violencia contra
las mujeres está poco documentada porque muchas mujeres tienen
miedo a denunciar y desconfían de la protección que las autoridades
puedan ofrecerles, pero nosotros vamos a recordar estos datos que
cualquiera que visite una página web sobre violencia contra las
- 185 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
mujeres encontrará, los aquí expuestos son datos de Amnesty
International;
a) Una de cada tres mujeres en el planeta ha sufrido abusos en
algún momento de su vida a manos de agentes del Estado,
miembros de su propia familia o conocidos.
b) La violencia en la familia es la primera causa de muerte y
de minusvalía para muchas mujeres, por encima del cáncer
y los accidentes de tráfico.
c) Se calcula que hay 60 millones de niñas menos en el
mundo a causa de los abortos selectivos y los infanticidios.
d) En Estados Unidos el propio gobierno reconoce que la
violencia en el ámbito familiar es la mayor amenaza para
todas las mujeres, más que las violaciones, los atracos y los
accidentes de tráfico juntos.
e) En Rusia, 14.000 mujeres fueron asesinadas por sus
parejas o parientes en 1999, pero el país no dispone aún de
una ley sobre violencia en el ámbito familiar.
f) El 70 por ciento de las mujeres asesinadas en el mundo lo
son a manos de sus parejas o ex parejas.
g) La violencia en el ámbito familiar es la principal causa de
muerte y discapacidad entre las mujeres de 16 a 44 años de
edad.
h) El otro genocidio de Ruanda: 500.000 mujeres violadas.
De ellas, muchas contrajeron el SIDA y no tienen acceso a
medicamentos.
- 186 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
APÉNDICE IIIº.
BIBLIOGRAFÍA.
- 187 -
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
RAMÓN MACIÁ GÓMEZ y SARA MARTÍNEZ GARRIDO
ALGUNAS CUESTIONES RELATIVAS A LA
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
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8º)Visitando;_http://webs.uvigo.es/pmayobre/enlaces_de_interes.htm#vi
olencia_domestica se encuentran varios millares de páginas más que cualquiera
puede encontrar…
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