La preparación lectoescritora en el centro infantil

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Taller
LA PREPARACIÓN LECTOESCRITORA EN EL CENTRO INFANTIL
Por Isabel Turuceta
Múltiples son las experiencias pedagógicas realizadas en diferentes países con niños
preescolares para estimular los procesos de leer y escribir tanto en Vías no formales como
en las instituciones infantiles o desde los propios hogares.
En Cuba y sustentadas en nuestra concepción teórica estudiosos del tema han
investigado y puesto en práctica investigaciones para el aprendizaje inicial de la lecto-escritura en niños de cinco y seis años.
Uno de los objetivos fundamentales dentro de nuestros programas de primer grado lo
constituye la enseñanza de la lectura y la escritura lo que determina que unas de las tareas
de la Educación Preescolar sea dar al niño la preparación previa para el aprendizaje de la
lecto-escritura.
Para ello en el programa de sexto año de vida se incluyen objetivos dirigidos a
El Análisis fónico y a la formación de habilidades y hábitos para la escritura.
Las metodologías utilizadas presuponen la utilización de acciones modeladoras A.
Siverio define como modelo ° conjunto de elementos que sustituyen a los objetos reales
o cualidades, en el cual la relación de los sustitutos reproduce la de los objetos.°
.De igual manera define el sustituto como °una expresión de determinados objetos y
aunque su función es ya representativa, no es en sí misma una representación en tanto en
el plano material, aparece aún prendida al objeto...”
La acción de modelación en su conjunto favorece la asimilación de procedimientos
generalizados lo cual posibilita la solución de nuevas tareas e incluso de cierta
complejidad.
El Análisis Fónico comprende tres momentos fundamentales:
1.- Orientación en los sonidos del idioma.
En este momento partimos de la unidad de comunicación del lenguaje que es la palabra,
En todo momento se conserva la palabra completa.
Un procedimiento utilizado para destacar la palabra como un todo es pronunciar la
palabra con distintos tonos de voz y diferente rapidez.
A partir de la palabra y como procedimiento para destacar los sonidos del idioma que la
componen, se utiliza la determinación de la extensión de las palabras.
Se introducen las acciones externas de medir las palabras, las que pueden adquirir formas
muy variadas, lo importante es lograr la comprensión de que toda palabra está formada
por una continuidad de sonidos.
Posteriormente es necesario lograr que los niños aprendan a aislar cualquier sonido en las
palabras. Para realizar esta acción utilizamos el procedimiento de pronunciación
enfatizada el que permite destacar que las palabras están formadas por sonidos. Con esto
se cumple el principio de conservar la palabra en su totalidad.
Más adelante deben ser capaces de aislar cualquier sonido en una palabra y
determinando el lugar que ocupa. Determinen si en una palabra se encuentra o no un
sonido y buscar palabras en las que se encuentre un sonido que se le pronuncie
aisladamente.
2.- Determinación de los sonidos consecutivos que forman una palabra.
Esta acción constituye un momento esencial en la preparación del niño para el
aprendizaje de la lectura, debido a la gran relación que tiene el proceso de leer, entendido
este como reproducción de la forma sonora de las palabras, Una palabra no es más que la
consecutividad de varios sonidos que se pronuncian en un orden determinado.
Según investigaciones realizadas se ha demostrado que este análisis resulta un tipo de
acción que los niños no pueden realizar si no hay una enseñanza dirigida a ello.
Para el logro de esta habilidad se utilizan tres procedimientos básicos:

La pronunciación enfatizada.

Utilización de esquemas de la palabra.

Materialización de los sonidos con fichas.
3.- Materialización de los sonidos. Formación del modelo de la palabra.
Cada sonido de una palabra que se analiza se materializa con una ficha que se coloca en
un cuadrado del esquema de la palabra. Las fichas fijan el resultado del análisis. Su
distribución espacial en el esquema modela la consecutividad temporal de los sonidos.
La acción práctica con las fichas, orienta al niño hacia un detalle particular cuando se
cambian los sonidos de una palabra o se altera su orden, cambia también la palabra. Al
colocar las fichas queda construido el modelo de la palabra, inicialmente con fichas de un
solo color. Posteriormente al diferenciar los sonidos en vocálicos y consonánticos, se
utilizan fichas de dos colores, lo que da la posibilidad de crear un modelo de la forma en
que se combinan los sonidos para formar la palabra.
De esta etapa material en la que el niño trabaja con sustitutos (fichas de los sonidos) y
con ellos actúa es preciso pasar a etapas superiores en las que opere de un nivel verbal,
para llegar finalmente a la posibilidad de realizar un análisis a nivel mental. Cuando el
niño es capaz sin ningún apoyo material de determinar la consecutividad de los fonemas
en la palabra, caracterizarlos, decir su cantidad y especificar el lugar que ocupan, es que
podemos considerar formada la acción de análisis fónico de las palabras.
Precede entonces el establecimiento de la función diferenciadora de los fonemas.
El análisis fónico de las palabras tiene también entre sus objetivos lograr que los niños
realicen este tipo de diferenciación, lo que presupone la separación de la parte sonora de
la palabra de su significado, hacer abstracción del contenido y actuar con su elemento
formal, con su forma sonora, con los sonidos que la componen.
Para lograr la formación de esta acción se enseña a los niños la posible transformación de
una palabra en otra, que comprenda la relación que existe entre cualquier cambio en la
forma sonora de la palabra y su significado.
Para la realización práctica del trabajo se siguen diferentes vías a través de juegos
puramente verbales donde se provoca cambio en los sonidos de las palabras para formar
otras nuevas.
La formación de esta acción crea una actitud de alerta en los niños ante el hecho de que el
cambio de los sonidos o la alteración de su orden en las palabras, varía la palabra y por
consiguiente el objeto designado. Todo ello influye favorablemente en el aprendizaje
posterior de la lectura.
Posteriormente se realiza el establecimiento de la correspondencia entre sonido-grafía,
vocales y consonantes m, l, s, se hará sobre la base del análisis consecutivos de los
sonidos que forman las palabras. Para la formación y reconocimiento de las acciones
correspondientes se usa el combinador y el componedor, así como para la lectura de
palabras simples. Para todo ello se pone en práctica variados juegos.
El aprendizaje inicial de la escritura
Para la formación de habilidades caligráficas además de los que propician las actividades
productivas se requiere un proceso de enseñanza dirigido especialmente al aprendizaje
inicial de la escritura.
En tal sentido el niño debe estar preparado en cuanto a:

Dominio de los movimientos finos de la mano.

Desarrollo de la percepción visual.

Desarrollo de la coordinación viso-motora.

La orientación espacial

La asimilación de procedimientos generalizados de análisis
Cada una de estas por sí mismas no garantizan dicha preparación, todas se encuentran
íntimamente relacionadas y nivel de desarrollo, en esa interacción depende básicamente
de cómo se organice y dirija la actividad para el aprendizaje inicial de la escritura.
Es importante conocer los principios en los cuales se sustenta este trabajo a partir de los
resultados de las investigaciones realizadas.
§ Principio de la actividad en la cual las acciones internas se basan en la utilización de
acciones concretas externas que se realizan en el plano material.
§ La orientación como momento básico en toda actividad de aprendizaje. Antes de
comenzar el niño de saber qué hacer, cómo hacer y conque hacer.
§ La modelación constituye un poderoso elemento en la concientización de la esencia de
lo que aprenden.
§ El control y valoración no sólo de los resultados que se obtienen sino del proceso que
se realiza. Estas acciones se realizan dirigidas al autocontrol y autovaloración el propio
niño como sujeto de su propio aprendizaje.
§ La verbalización del resultado, lo que contribuye a la toma de conciencia de lo que hace
y su objetivo, así del significado de sus acciones.
§ Las acciones y fundamentalmente las que poseen un fuerte componente motor como la
escritura una vez correctamente ejecutadas, deben ejercitarse ya que este resulta un
componente esencial en la elevación de la calidad.
La concepción se deriva del principio de la unidad de la psiquis y la actividad, postulado
en el cual desempeñaron un papel fundamental los trabajos de L.S. Vogotsky y
posteriormente de A. N. Leontiev.
La metodología que se utiliza para el aprendizaje inicial de la escritura incluye la
utilización de acciones modeladoras, se trata de que el niño construya y utilice el modelo
que refleja dichas cualidades. (Dirección, cambio de dirección y forma).
Estos modelos constituyen un medio para asimilar estas cualidades y logra
posteriormente que trace el rasgo sin el apoyo de un modelo material, ni puntos de
referencia.
Las acciones de control y valoración constituyen una vía para regular la acción. El
control está dirigido a determinar la relación existente entre los requerimientos de la tarea
y los resultados obtenidos. La valoración consiste en llevar a cabo un análisis cualitativo
de la tarea en correspondencia con sus exigencias.
Las acciones de control consisten en compara el modelo o trazo realizado por el niño con
el representado por le maestro a fin de determinar si hay o no correspondencia con las
exigencias de la tarea.
La verbalización del resultado es una vía que favorece la ejecución consciente de las
acciones. Por esta razón se plantea que el niño verbalice los términos que indican
dirección, exprese por qué selecciona los patrones de forma, qué ha hecho y por qué y si
ha alcanzado o no éxito en la tarea.
La ejercitación es un medio esencial en la formación de habilidades y hábitos,
especialmente si está presente como en este caso el componente motor.
Esta ejercitación consiste en reproducir el rasgo un determinado número de veces y en
diferente momentos con la finalidad de perfeccionar su trazado y alcanzar cada vez
mayor calidad.
El objetivo fundamental está dirigido a adquirir destrezas motoras finas que sirvan de
premisas para la escritura.
El contenido esta dirigido al trazado de once rasgos que se presentan ganando cada vez
más en complejidad. Se trabajan en un cuaderno dirigido a la enseñanza para la
orientación y ejercitación de los distintos rasgos.
La metodología consta de diferentes momentos:

Motivación inicial

Análisis del rasgo para determinar y concretar los cambios de dirección.

Análisis y concreción de la forma del rasgo.

Control y valoración del trazado del rasgo con puntos de referencia.

Trazado del rasgo sin puntos de referencia.

Control y valoración del trazo realizado

Ejercitación del trazado del rasgo.
Por las características de los niños de esta edad se mantienen la significación de la tarea
durante todos los momentos del proceso de enseñanza, tanto en las de menor, como en las
de mayor complejidad, así como la estimulación positiva que refuerce la realización
exitosa del rasgo.
Para la atención a las diferencias individuales se utilizan dos niveles de ayuda y
materiales que permiten el reforzamiento de la tarea
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