Dr. José María Lladós

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Dr. LLados
Déjenme también expresar mi agradecimiento a los organizadores por la invitación, y
mi felicitación por el hecho de haber alcanzado el VI encuentro, que refleja el
crecimiento de estos encuentros, la perseverancia, la continuidad y de la concentración
en un aspecto tan importante para la política en general como lo es la política de
defensa. Dicho todo esto y después de haber escuchado dos excelentes presentaciones,
que cubre con mucha autoridad y mucha amplitud el tema que hemos sido convocados
a tratar, voy a tratar de dar una visión mucho mas acotada tal vez, desde la experiencia
como funcionario en el área y desde la experiencia como argentino.
Cuando con Mónica recordábamos hace unos cinco años tuvimos un seminario en Río
de Janeiro, tuve que presentar un trabajo sobre la relación entre las Fuerzas Armadas de
Brasil y Argentina, repasando el trabajo, la visión que me arrojaba mi propio trabajo era
un visión muy optimista sobre las perspectivas de crecimiento del MERCOSUR y de
profundización de las relaciones, específicamente en el campo de la defensa. No es que
yo tenga una visión pesimista con respecto a cual la situación actual del ámbito de la
defensa, evidentemente la situación ha variado en varios aspectos. Hay un cambio
fundamental en el escenario internacional que es la desinstitucionalización del sistema
internacional, cuando nosotros discutíamos hace cinco años la política hacia los
mecanismos colectivos de seguridad y hacia los esfuerzos multilaterales de paz,
estábamos discutiendo si Argentina y Brasil participaban o no participaban en los
contingentes enviados por Naciones Unidas, previo proceso de desición establecido en
la carta de Naciones Unidas, como estamos hablando ahora de la participación o no
participación y reivindicamos como decidamos, la necesidad de una desición de
naciones Unidas previa a la adopción de la desición nacional de participar o no
participar estamos hablando mucho mas en términos de deseos del poder internacional,
mucho mas cruda la situación y plantea un problema, sobre todo a un país como la
Argentina, una situación de gran debilidad debido a su situación económica y financiera
no plantea desiciones que son muy duras, tal vez no tan duras para Brasil pero , estaos
hablando de acompañar o no acompañar a desiciones que son unilaterales muchas
veces y donde decir que si o decir que no tiene costos muy altos que no siempre se
explicitan en el debate pero que existen, ese me parece que es un primer gran cambio en
cuanto al análisis que uno hace de la situación. En la región hemos avanzado en la
construcción de mecanismos de consulta y de cooperación pero al extremo de
intercambio de informaciones, se ha perfeccionado todo el proceso de intercambio de
información, pero no hay un avance muy significativo en materia de organización de
fuerzas conjuntas o combinados y por otro lado lo que vemos todos los días en los
acontecimientos de nuestras respectivas sociedades es un crecimiento de las actividades
del crimen, acá creo que la región enfrenta un desafío creciente en ese sentido está
tratando de dar una respuesta y la respuesta a mi juicio, creo que va un poco lenta, pero
eso tiene que ver con situaciones locales; para mi el cambio mas dramático cuando uno
mira estos últimos años es la perdida de presencia del estado, el crecimiento de la
actividad criminal acompaña una ausencia y una desorganización del Estado; el caso
argentino, hemos pasado por una situación extremadamente crítica en los últimos dos
años y nosotros vemos como nos hemos ido acostumbrando crecientemente a ver
instituciones que son claves en el funcionamiento del mantenimiento del orden social,
criticadas y sumidas en crisis cada vez mas profundas, me refiero con esto básicamente
a las policías, que son el instrumento mas adecuado en este momento para enfrentar el
tipo de amenaza que tenemos. Así que en caso argentino, además y profundizando un
poco el análisis creo que otra consecuencia tal vez no deseada pero por lo menos yo la
percibo así, es la desaparición del debate en los últimos años del debate sobre la política
de defensa. Nosotros construimos durante 20 años una política de defensa consensuada
por todos los sectores políticos y aplicada coherentemente por todas las sucesivas
administraciones que pasaba básicamente por el compromiso del país de acuerdo con
su tradición histórica en política exterior de acompañar los esfuerzos multilaterales
colectivos de seguridad, impulsamos fuertemente todo el proceso de integración
económica y política regional y el proceso de control de gasto de defensa y de reducción
del gasto de defensa. Esto, debería haber sido acompañado razonablemente en temas de
política interna por un proceso de modernización de estructuras de las Fuerzas Armadas,
y me parece que las consecuencias de las crisis y de la concentración en otras áreas mas
importantes por la situación de crisis ha hecho que nos hayamos detenido en todo ese
proceso; básicamente pienso que hay un déficit desde el punto de vista argentino en el
proceso de modernización de su estructura militar, a partir de conocer un dato de la
realidad que me parece que es inmodificable por los próximos años que es la restricción
fiscal, estamos malgastando por no encarar seriamente el proceso de modernización de
las Fuerzas y estamos en ese sentido creando un problema futuro en la región porque me
da la impresión que se va a acentuar los desequilibrios sobre todo frente a Chile y Brasil
que si están haciendo el proceso de organización y modernización de sus fuerzas y de su
estructura de administración y eso no es bueno para el proceso de integración regional,
yo agregaría otro elemento también, como Mónica presento los elementos positivos, me
reserve la de tirar pálidas, discúlpeme por eso, para el debate posterior lo complemento;
el otro elemento que fue mencionado también es el tema Bolivia, yo creo que el tema
Bolivia plantea una dimensión nueva o potencialmente diferente de crisis en la región y
ahí estamos hablando de dos temas muy centrales que son el tema de integridad
nacional por un lado, y el tema energético por el otro que esta subyacente en todo el
proceso de crisis y donde hay dos grandes interesados, parece que son Brasil y Chile,
que uno no puede dejar de mirarlo con preocupación a ese proceso, y ahí Argentina me
parece que tiene un rol muy secundario porque en algún momento la capacidad de
igualar las fuerzas, si la situación se pone crítica va a ser importante, e incluso no
estamos en condiciones de igualar las Fuerzas con nadie. Bueno dicho todo esto, frente
a eso yo creo que es fundamental que fortalezcamos el entendimiento regional, porque
en una situación internacional desinstitucionalizada donde la legitimidad esta dada por
la voluntad del mas poderoso, me parece que la primera preocupación nuestra debería
ser evitar motivos de preocupación, o de interés y la mejor forma de evitar darles
motivos de interés es conservar a la región en orden, en paz y consolidar esta proceso
que a mi me parece que ha sido muy exitoso y digno de señalarlo como un ejemplo de
consolidación de un proceso de integración que ha superado muchas rencillas históricas
y que ha transformado una región en donde existían conflictos latentes o no tan latentes
en una región de cooperación, a pesar de estas señales poco confortantes que vienen del
lado boliviano.
Nada más.
Gracias
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