El Esquema Corporal: - El Portal De La Inclusión Y Diversidad

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EL ESQUEMA CORPORAL.
La noción del esquema corporal o imagen del cuerpo puede definirse como:
intuición global o conocimiento inmediato del propio cuerpo, ya sea en estado
de reposo o movimiento, en función de la interrelación de sus partes y, sobre
todo, de su relación con el espacio y los objetos que nos rodean. Es el centro
de nuestra vivencia de la relación universo – sujeto.
Según Mucchielli: “Este conjunto que constituye el esquema corporal
evoluciona con gran lentitud durante la infancia y, en condiciones normales,
sólo alcanza su pleno desarrollo hacia los 11 – 12 años”.
Ellos manifiestan hasta que punto el período escolar primario es de importancia
capital para el normal desarrollo del esquema corporal.
Importancia de las prácticas de la educación del esquema corporal
La idea de un esquema corporal borroso o mal estructurado es un déficit en la
relación sujeto – mundo externo que se traduce en lo siguiente:
.De la percepción: un déficit de la estructuración espacio – temporal.
.De la motricidad: torpeza e incoordinación, mala postura.
.De las relaciones con los demás: inseguridad en sí mismo, en el mundo, que
origina perturbaciones afectivas, las cuales, a su vez perturban las relaciones
con los demás.
En el Plano de la Percepción
“Merleau - Ponty”: “Observó los objetos exteriores, los tocó, los examinó, los
rodeo con mi cuerpo”.
Vale decir que el propio cuerpo es el punto de
referencia de la percepción, su estabilidad es la base sobre la cual se funda la
relación con el mundo. “Mi cuerpo es el eje del mundo, por medio de mi cuerpo
adquiero conciencia del mundo”.
La evolución del esquema corporal reviste de gran importancia para el niño que
se inicia en la vida escolar, ya que de esta evolución dependerán sus
posibilidades de orientación, las que a su vez gravitarán sobre su capacidad para
aprender a leer. En un niño de inteligencia normal, las dificultades en el
aprendizaje de la lectura pueden traducirse en:
.Confusión entre letras simétricas con inversión de la orientación derecha
izquierda (orientación espacial):
.Inversión en la ubicación de las letras, sea su inversión completa de modo que
el niño escribe como si las palabras se reflejasen en un espejo, sea trastocando
las letras que las componen:
En el Plano Motor
Si en un comienzo la defectuosa estructuración del esquema corporal se traduce
en insuficiencias de percepción, a partir de los 8 a 10 años se manifiestan en el
plano motor que suele llamar la atención de la torpeza motora, la
incoordinación y la lentitud.
El niño que padece de una perturbación de su esquema corporal y que no ejerce
pleno control de su cuerpo y cada segmento de éste, presentará en proporción a
dicha falta de control, ya sea de coordinación o una disociación de los gestos;
lentitud para organizar la acción que indican su falta de disponibilidad motriz.
En el Plano de las Relaciones y del Carácter
El niño que tiene graves dificultades de ajuste y de relaciones con su medio está
expuesto a vivir un verdadero drama en el hogar y escuela, ya que por falta
información o desconocimiento los padres no acuden al especialista,
impulsados por el problema fundamental si no por el mal carácter del niño que
sufre desajustes, altibajos de humor, accesos de cólera y aparente mala
voluntad.
Un niño con estos problemas es un niño normal expuesto a las relaciones
violentas de la familia y los maestros, reaccionan con expresiones negativas,
oposición y agresividad, su estado de ansiedad se manifiesta con tics nervioso,
pesadillas o terrores nocturnos.
Estos problemas afectan a un tercio de la escolaridad primaria y comprometen a
los alumnos que cursan secundaria. Es por eso que los padres y maestros deben
preocuparse para velar por la educación y desarrollo integral de niño.
1.- Lateralidad (Hemidominancia corporal).
La lateralidad se considera como la principal responsable de la capacidad de
orientación en el espacio.
La lateralidad define el sentimiento interno de la direccionalidad o el
movimiento corporal en relación con el espacio circundante. Es una actividad o
función particular que ocurre más frecuentemente a un lado del cuerpo que en
el otro y / o que tiene representación de un hemisferio cerebral por sobre el
otro. Por otra parte, es un proceso que se desarrolla en conjunto con la
conceptualización verbal de los componentes espaciales, tales como, arriba abajo, derecha - izquierda, delante - atrás.
El cuerpo humano se caracteriza por poseer una simetría (equivalencia)
anatómica en la distribución de sus segmentos. Junto a esta simetría
mencionada existe una asimetría funcional, la cual se caracteriza por la
intervención de uno de los dos segmentos corporales por sobre el otro al
momento de efectuar determinadas actividades. Esto se denomina
“lateralización cortical” y se caracteriza por la especificidad de uno de los dos
hemisferios en el tratamiento de la información recibida a través de los sentidos
y en el control de las acciones.
Con respecto a la localización funcional de la corteza cerebral, es necesario
rescatar que existen dos tipos de áreas corticales, estas son, las áreas primarias,
que corresponden a las zonas motoras y sensoriales y se ubican homólogamente
en la corteza de cada hemisferio, con excepción del sistema visual y el sistema
auditivo, en los cuales los centros de cada hemisferio controlan las actividades
de la mitad contralateral del cuerpo, y las áreas secundarias o de asociación, que
son los centros secundarios o de asociación y se encuentran ubicados en la
vecindad de las áreas primarias. Las neuronas pertenecientes a las áreas de
asociación se encargan de integrar y refinar las respuestas motoras simples.
Entonces, una lesión que logre afectar la zona somestésica derecha causará una
alteración o pérdida de la sensibilidad en el lado izquierdo del cuerpo y a la
inversa, una lesión que dañe la zona somestésica izquierda provocará una
alteración o pérdida de la sensibilidad en el lado derecho del cuerpo. Por otra
parte, el daño al nivel de centros secundarios no originará defectos motores y
sensoriales específicos sino que afectará diferentes funciones.
Para estudiar el proceso de constitución de la lateralidad, debemos considerar la
diferencia entre la lateralidad innata y la lateralidad socializada (adquirida
según el funcionamiento de diversas actividades sociales, escolares, familiares,
entre otras.). Ambas fundamentan el desarrollo de la dominancia hemicorporal
en la utilización del propio cuerpo. Lo anteriormente señalado permite
comprobar la existencia de formas de lateralidad contrariada, esto por los
hábitos de funcionamiento familiar o bien por las exigencias de tipo escolar y
social.
Con el fin de llevar a cabo una observación completa de la lateralidad durante
la infancia, se debe atender a sus diferentes manifestaciones, como: ocular,
auditiva, manual, podal y expresiva (simulación de gestos). Lo recopilado a
través de la observación en relación con la hemidominancia corporal nos indica
el tipo de lateralidad y las diversas fases de su evolución en cada niño, estas se
pueden definir en:
Lateralizados integrales: cuando existe dominancia absoluta de un costado
corporal.
Lateralizados no integrales: en estos se pueden distinguir tres manifestaciones:
1 Cruzada: Cuando la manifestación de la lateralidad en diversas partes del
organismo no se produce de forma uniforme desde un mismo lado.
Invertida: Cuando la lateralidad innata del individuo ha sido contrariada por los
aprendizajes adquiridos. Esto origina que un mismo segmento cambie su
dominancia lateral según la tarea que se ha de realizar.
Ambidiestros: Cuando no existe una predominancia de lateralización clara de
un
lado
sobre
el
otro.
Puede
producirse
transitoriamente.
La dominancia de la lateralidad se debe al óptimo funcionamiento de uno de los
dos hemisferios cerebrales, el cual se ubica en la parte opuesta de la zona
segmentaria dominante.
Estudios relativos a la neurofisiología consideran variadas hipótesis acerca de
las causas de la dominancia, entre estas se encuentra una mayor disponibilidad
hemática (sanguínea) en uno de los dos hemisferios, el tipo de posición del
cuerpo en el periodo fetal e incluso una predominancia de la tonicidad.
En general, se constata una determinación hereditaria, aunque también se
evidencia una notable presión de los condicionantes socio – culturales.
2.- AJUSTE POSTURAL
Posee muchos elementos vitales del esquema corporal, por esta misma razón lo
consideraremos como la culminación de la educación del esquema corporal.
Es la capacidad de disponer del propio cuerpo para adoptar actitudes y
mantenerlas permanentemente y consciente representación de los diversos
elementos del cuerpo que permiten el equilibrio postural.
Estamos hablando de la actitud del cuerpo guiada y controlada. Esta actitud
postural es más que un equilibrio de los segmentos es aún cuando no estemos
en movimiento, nos permite revelar la disposición y /o intenciones del niño
hacia el medio, transformándose en un aspecto de la conducta observable.
3.- El Tono
La función Tónica es la función fundamental en el enfoque psicomotor del
sujeto humano, en razón de los diversos aspectos que reviste el tono.
Constituye la trama de todos los movimientos, sin desaparecer en la inacción,
(como fenómeno nervioso).
Recubre todos los niveles de la personalidad psicomotriz y participa en todas
las funciones motrices (equilibrio, coordinación, disociación)
Es el vehículo de la expresión de las emociones.
Es el soporte esencial de la comunicación infraverbal del lenguaje corporal
Es un criterio de definición de la personalidad, porque varía de acuerdo a sus
características como: la inhibición, la inestabilidad y la extraversión.
Junto con la imagen corporal la función tónica es un concepto básico de la
psicomotricidad, vamos a estudiar el tono teniendo en cuenta los aspectos
enunciados.
El Tono como Fenómeno Nervioso
El tono es una tensión de los músculos por la que las posiciones relativas de las
diversas partes del cuerpo se mantienen correctamente y que se opone a las
modificaciones pasivas de esas posiciones.
Se aprecia el estado del Tono cuando se comprueba la resistencia de un
músculo a la movilización pasiva de un segmento corporal. Una marcada
resistencia es indicio de hipertonía, y una resistencia débil, de hipotonía.
La transición del influjo nervioso es un proceso químico y electrónico,
suscitado y sostenido por las células nerviosas a lo largo de las grandes vías
motrices y sensitivas de nuestro sistema nervioso.
El tono muscular es un fenómeno de naturales refleja cuyo origen se sitúa en el
músculo, pero cuya regulación depende del cerebelo.
El tono “Trama del
movimiento, el movimiento humano, en todas sus formas, aún de la de su
ausencia (la relajación) se elabora sobre un fondo tónico, que es su esencia y su
materia, se especifica que para cada uno de nuestros movimientos, sean
voluntarios uno en cada una de nuestras actitudes, nuestra postura y aún en
reposo está presente la función tónica.
En el Niño cuyo desarrollo Psicomotor aún no cobra precisión, que está
indiferenciado y cuya maduración es aún imperfecta, va cobrando precisión y
se ajusta en forma progresiva, tanto en el niño, el que va en vías de madurez su
desarrollo motor como en el adulto se distinguen tonos diferentes como:
Tono del músculo en reposo.
Tono Ortostático que asegura la permanencia de pie y nuestro equilibrio donde
la superficie de excitación es la planta de los pies.
Un Tono explosivo que corresponden a los movimientos en preparación.
Ejemplos: sentarse, pararse
Tono de sostenimiento que acompaña y sostienen los movimientos en curso de
ejecución.
Alteraciones del Tono Muscular
Como alteraciones del tono, tiene dos:
La Hipertonía, que corresponde a su movilización excesiva.
B) La Hipotonía, que corresponde a su movilización deficiente.
En situaciones terapéuticas el sujeto buscando distensión en una posición
adecuada (decúbito dorsal) apoyando la cabeza, mano y cóccix en superficie
blanda, va a percibir variaciones tónicas cada vez más finas, hasta llegar a un
completo relajamiento del conjunto de la musculatura.
Hay una estrecha relación entre el comportamiento tónico y el psiquismo, se ha
demostrado que los niños inestables son capaces después de una cura de
relajación de ocupar mejor su energía gastada sin objeto en los movimientos de
Masson (La Relajación Terapéutica del Niño).
El Tono en las Expresiones de las Emociones
La hipertonía es causa de malestar si no lograr resolver en una actividad motriz
equivalente que la compense como por ejemplo, el temor que se puede sentir
ante el ladrido de un perro o cualquiera expectación que produce una tensión
tónica que se incrementa y puede transformarse en angustia o estado tensional.
Por el contrario el relajamiento produce efectos contrarios como: dilatación
vascular, regulación del ritmo cardíaco y respiratorio.
4.- Movimiento Corporal o Gesto
Se puede definir por la significación que posee, todos nuestros actos pueden
ser interpretados por otros, siempre tienen una significación, pero tiene sentido
en la medida que el otro se lo asigne y comprenda. Por eso CASTETS puede
decir “La reeducación del lenguaje del cuerpo u del lenguaje son de una misma
cosa”, aunque tomen caminos distintos. Por lo tanto el gesto es comunicación
y realización.
Se distinguen cuatro tipos de apraxia:
En lo Motriz: lentitud, falta de habilidad (retraso de la maduración motriz)
Constructiva: acompaña en problemas de lateralidad (dislateralidades)
Disnecias Espaciales: (problema de las referencias espaciales)
Especializadas: problemas posturales, faciales y de comunicación verbal
La apraxia es la desorganización en el movimiento y la inadaptación de los
gestos al fin propuesto, es la inestabilidad Psicomotriz.
Schilder cita el siguiente caso de un esquizoide que sufre perturbaciones de la
identidad a la pregunta que el comprende ¿Dónde está tu nariz?, responde
mediante un gesto que causa la confusión del “yo” con el “el” la señala la nariz
del médico en lugar de su propio cuerpo, esto nos introduce en el dominio del
intercambio de la comunicación.
5.- PERCEPCION TEMPORAL
PERCIBIR: Captar, tomar conciencia, darse cuenta.
TIEMPO: lapso, transcurso, espacio entre una acción y otra.
Por lo tanto es todo aquello que involucra la captación sensorial (vista, oídos y
sentido del movimiento o cinestésico) y mental de las diferencias secuenciales
de tiempo. En otras palabras, darse cuenta del lapso de tiempo.
Según Fraisse, la percepción del tiempo consiste fundamentalmente en “la
percepción de lo sucesivo como unidad”.
Sus ejercicios se caracterizan por:
1 Ejercicios de apreciación de velocidades, acentuaciones, percusiones.
Ejercicios de reproducción de sonidos y silencio.
Ejercicios de ritmo (fluir)
6.- ORIENTACIÓN ESPACIAL
El espacio no es nada hasta que el niño sitúa en él su actividad. Es el contexto
físico dentro del cual se orienta a partir de su cuerpo, relacionándose con
objetos y estableciendo vínculos con aquello que es externo a él.
Se deberá tener en cuenta el trabajo en parejas y uso de materiales, que
estimulen al niño a salir de su propio espacio limitado, realizando un esfuerzo
de adaptación, al mundo de los objetos y al mundo de las personas.
Esta constituye un excelente medio para educar la inteligencia y el aprender a
leer y escribir depende en parte de la orientación espacial.
Entre los ejercicios más solicitados encontraremos:
Ejercicios de nociones espaciales: largo corto, dentro fuera, delante, detrás,
entre, alto, bajo, cerca lejos, separado, junto, encima debajo, ejecutados con mi
cuerpo y/o con un objeto.
Ejercicios de agrupación, dispersión.
Ejercicios de apreciación de trayectorias y velocidades
Recorridos de orientación, individuales, en duos y grupales
Evoluciones.
Por la naturaleza bilateral simétrica, el organismo está anatómica y
neurológicamente preparado para constituirse en un punto de referencia para el
desarrollo de las nociones espaciales señaladas
.
A
través
de
la
experimentación con ambos lados del cuerpo y sus relaciones, el niño logra
distinguir en forma separada los dos sistemas de referencia el derecho y el
izquierdo.
Se pretende que los niños, junto con asimilar las nociones básicas para la
estructuración espacial, logren un desarrollo mediante acciones pensadas y
actuadas, luego dirigidas y controladas por ellos mismos, logrando la capacidad
de abandonar su propio punto de vista para considerar el de los demás y la
capacidad para dejar de lado la situación inmediata para analizar la situación en
su conjunto.
Todo lo señalado anteriormente se realiza en forma progresiva a través de las
siguientes etapas:
A) Ejercicios de orientación.
Ejercicios de transposición sobre otros.
Ejercicios en la mesa de trabajo.
La idea en relación con lo que implica el espacio, sólo se puede concebir
mediante la acción, la cual se dará en la interacción constante entre éste y el
niño. El niño organiza el espacio a partir de las experiencias de su cuerpo y de
su desarrollo en él, paulatinamente va explorando el espacio que le rodea, los
objetos que en él existen y el mundo de los demás.
Cualquier niño que presente alguna deficiencia poseerá limitaciones en la
adquisición e integración de las experiencias involucradas en el espacio. Las
nociones que influyen en el espacio se encuentran directamente relacionadas
con las sensaciones kinestésicas, laberínticas y fundamentalmente de carácter
visual.
La acción educativa, basada en los niveles propuestos por Mucchielli, se
organiza en la siguiente manera:
1 Nivel de la experiencia vivida: se reconoce como una adecuada orientación
espacio-temporal.
2 Nivel de estructuración espacio-temporal: lo cual implica posibilidades de
someter los datos entregados por la experiencia vivida al análisis del intelecto.
Al hablar de orientación y estructuración espacio-temporal, se hace mención a
la interrelación existente entre ambas nociones, ya que sólo se separan para
lograr mayor facilidad en su entendimiento.
7.- ESTRUCTURACIÓN TEMPORAL
Todo movimiento posee un factor tanto espacial como temporal y ambos se
caracterizan por poseer una relación reciproca. El tiempo puede ser pensado
como dirección, ya sea hacia el pasado o hacia el futuro.
Ambas nociones no son innatas en el hombre y, por lo tanto, son desarrolladas
por medio de las experiencias y vivencias del niño desde sus más tempranas
interacciones con la sociedad y el medio.
La estructuración temporal tiene como finalidad la coordinación de los
movimientos, incluyendo su velocidad. Esta noción se caracteriza por ser:
Irreversible, debido a que no se puede retroceder en el tiempo.
El tiempo no puede ser separado de sus contenidos, ya que siempre está ligado
a las velocidades, tanto en el ámbito físico como psicológico.
La noción temporal es adquirida, generalmente, después de la noción de
espacio. Y esto se demuestra en el lenguaje, donde el niño adquiere y utiliza,
primeramente, los adverbios de lugar y, posteriormente, los de tiempo.
Esta conducta perceptiva motriz necesita de un grado determinado de
construcción mental del niño, ya que esta noción es una de las bases para el
desarrollo del pensamiento lógico matemático. Existen tres clases de
operaciones basadas en la noción de tiempo:
Operaciones de Seriación y de Ordenación de los sucesos en el tiempo,
ejemplo: B viene después de A, C después de B, etc.
Operaciones que son similares a las operaciones de inclusión, este apartado se
refiere a la noción lógica que el todo o conjunto es mayor a las partes, ejemplo:
si B sigue al suceso A y el suceso C sigue a B, nosotros podemos concluir
operacionalmente que el intervalo AC es más largo que el intervalo AB
Esta última es la síntesis de las dos nociones anteriores, ya que involucra
números, y se refiere a las operaciones de medida del tiempo.
El tiempo, al igual que la organización espacial, posee dos niveles:
Nivel de Percepción Inmediata, que se refiere a la organización espontánea de
fenómenos sucesivos.
b) Nivel de la Representación Mental La noción de tiempo se puede visualizar
desde dos aspectos:
•
Aspecto Cualitativo: Derivado por la percepción de una organización y
de un orden.
•
Aspecto Cuantitativo: Originado por la percepción de los intervalos de
duración.
Desde la concepción de duración, el niño adquirirá, progresivamente, la
ordenación de hechos a lo largo de un continuo temporal. Y este desarrollo se
puede lograr por medio de las siguientes etapas:
Adquisición de Elementos Básicos: En esta etapa encontramos la noción de
velocidad que está ligada a la acción propia del niño; la noción de duración, que
se encuentra estrechamente relacionada con las nociones espaciales y de
esfuerzo y, por último, la noción de continuidad e irreversibilidad.
Toma de Consciencia de las Relaciones en el Tiempo: Este estadio se refiere al
aprendizaje de los distintos momentos del tiempo, el ahora, el antes, el durante
y el después. Nociones de simultaneidad y sucesión.
Alcance al Nivel Simbólico: Se refiere a que el niño podrá coordinar los
diversos elementos y apartar, progresivamente, las referencias concretas
(movimientos y espacio) para llegar solamente al apoyo auditivo. En esta etapa
se puede transferir y aplicar la organización temporal a los aprendizajes
escolares básicos.
Para favorecer la estructuración temporal en los niños, es necesario reconocer
dos grandes áreas de desarrollo de esta noción, con el fin de enfocar el que
hacer educativo:
Aprehensión Perceptivo Motriz del Tiempo.
Esta área se caracteriza por la inclusión del Ritmo, como asimilación de la
velocidad del movimiento. El niño debe comenzar conociendo y tomando
consciencia de su propio ritmo, para posteriormente diferenciar los
movimientos con ritmos más rápidos o ritmos más lentos.
El ritmo es un elemento regulador inherente a movimiento, y por lo tanto,
siempre está presente en el hombre. Y este posee las siguientes características
básicas:
•
Una sucesión de hechos que fluyen de una manera permanente y
coherente
•
Son fenómenos parecidos que retornan de un modo eslabonado como si
se repitieran lo mismo una y otra vez.
Es importante mencionar que el Ritmo tiene un rol fundamental para la mejora
de los mecanismos automáticos de la ejecución motriz de base, que se ubican a
nivel cortical. Esta aprehensión perceptivo - motriz del tiempo permite al niño
que aprenda un movimiento, por medio de la reproducción sucesiva de gestos
parecidos, y además, gracias a esta aprehensión podrá representar una sucesión
de gestos necesarios para ejecutar un movimiento determinado, preveerlos, y
realizar, finalmente, los movimientos con una precisión cada vez mayor.
Frente a lo mencionado anteriormente, cabe destacar la relación no obligatoria
entre las relaciones temporales y la actividad rítmica, ya que un niño puede
realizar movimientos con un buen nivel de ritmo, sin necesariamente poseer la
capacidad de sentir comprender y transcribir relaciones en el tiempo.
Ordenación Temporal y Captación de la Forma Socializada del Tiempo.
La ordenación temporal se refiere a la capacidad que tiene el niño para
secuenciar temporalmente diversas situaciones y fenómenos que él percibe,
comprendiéndolos
y
visualizando
su
duración.
Esta habilidad irá evolucionando junto con el desarrollo del lenguaje y la
capacidad memorística, de manera que el niño podrá denominar el tiempo y
ordenar temporalmente las distintas experiencias que transcurrieron en un lapso
más largo de tiempo.
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