la motivación como factor de aprendizaje en la iniciación al

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LA MOTIVACION COMO FACTOR DE APRENDIZAJE EN
LA INICIACION AL BALONCESTO
Carlos Yeray Lobato Aragón
¿Qué puedo hacer para que mis alumnos/jugadores se interesen y se
esfuercen por mejorar? Esta es una cuestión que todos los entrenadores nos
hacemos y es sin duda uno de los caballos de batalla en la iniciación deportiva.
Sin lugar a dudas, la motivación es el factor más importante de
aprendizaje, ya que sin él prácticamente no se puede aprender, pero cuando
esta se presenta en niveles altos en los jugadores, el proceso de enseñanzaaprendizaje se facilita enormemente.
La motivación del alumno/jugador
Lo primero sería conocer los factores por los que el jugador afronta la
tarea con más o menos interés y esfuerzo.
•
El significado que para ellos supone conseguir aprender lo que se les
propone. La significatividad de la tarea, es por tanto, factor clave.
•
Las posibilidades que consideran que tienen para superar las
dificultades que conlleva el lograr los aprendizajes propuestos. En la
iniciación al baloncesto este es un factor fundamental.
•
El costo, en términos de tiempo y esfuerzo, que presente la tarea, aún
después de considerar su aptitud para lograr alcanzar el aprendizaje
deseado.
Pero, ¿qué les mueve a los alumnos/jugadores a querer aprender?
Aprender significa incrementar sus capacidades, haciéndolo más
competente y, haciéndolo disfrutar con el uso de las mismas. Aprender algo
que les haga mejorar, es intrínsecamente motivador para ellos; siendo capaces
de trabajar ensimismados un mismo gesto técnico, superando el aburrimiento y
buscando por sí mismo solución a los problemas que se le presenten.
Su implicación dependerá de la percepción de utilidad que le de al
aprendizaje. Los jugadores pretenden aprender cosas útiles; si ellos no la
consideran así, pierden el interés y disminuye el esfuerzo. Es por ello que si la
utilidad del aprendizaje propuesto no tiene para ellos valor intrínseco, debemos
aumentar el mismo mostrando como esta tarea nos posibilitará la consecución
mas delante de otras más complejas (e intrínsecamente motivadoras para los
jugadores). Por ejemplo: de las salidas sin balón al “látigo” de Bodiroga.
2 | Carlos Yeray Lobato
En muchas ocasiones, el esfuerzo y el aprendizaje, pueden percibirse
como útiles o inútiles dependiendo de incentivos externos; en nuestro caso, de
las recompensas sociales. La simple aprobación social que pueda ejercer el
entrenador; o la admiración del resto de compañeros por ser capaz de ejecutar
correctamente determinada tarea, le proporciona tanto o más recompensa que
el propio interés intrínseco de la tarea.
La enseñanza del baloncesto no se realiza de forma impersonal, sino en
un contexto social en el que las relaciones con el entrenador y con el resto de
compañeros, puede afectar al grado de aceptación. Los jugadores necesitan
sentirse aceptados tanto más, la motivación de afiliación al equipo es muy
fuerte. Cuánto más alta sea esta motivación de afiliación, más alta será la
motivación por aprender y mejorar, para sentirse partícipe de todo lo que
suceda con el grupo. Por tanto, es esencial, crear una imagen positiva del
grupo como identidad propia.
En infinidad de ocasiones hemos observado que durante el desarrollo de
una tarea, nuestros jugadores van perdiendo atención, comienzan a distraerse
y el ritmo de ejecución cada vez es menor. ¿A qué se debe esta
desmotivación?
Los jugadores se desmotivan si no saben cómo ejecutar la tarea. Las
personas ante una situación problema, no abandonamos automáticamente la
tarea, sino que inicialmente intentamos buscar soluciones. Si la dificultad no
disminuye, se desiste en hacer nuevos intentos por mejorar la respuesta. Ante
esta reacción, como entrenadores debemos ofrecerles herramientas para que
puedan ir mejorando sus respuestas motrices y no se llegue a la frustración y,
con ello al abandono. Los métodos de búsqueda son por tanto una herramienta
muy útil para ir progresando poco a poco y, para individualizar la enseñanza.
Variedad. El hecho de tener que repetir de forma regular una misma
tarea con el objetivo “oculto” de mejorar un determinado contenido, puede
llevar a percibir la actividad como una obligación pesada y aburrida. En cambio,
plantear actividades en no rutinarias que impliquen la posibilidad de hacerlas
bien o mal, puede dar lugar a la percepción de la tarea como reto, aumentando
la motivación a realizarla correctamente. Claro ejemplo de esta respuesta, se
observa en las rutinarias “entradas a canasta” en las que si no se modifica la
situación, nos lleva a un rito obligado.
La autorregulación, entendida como la valoración que el sujeto va
realizando de la distancia que le separa de la meta y de su capacidad para
alcanzarla. Esto genera emociones que puede influir en el proceso de
aprendizaje.
3 | Carlos Yeray Lobato
Que la consecución de la meta interese personalmente al jugador,
provoca un interés por el aprendizaje en cuestión. Ejemplo que ilustra esta
cuestión:
Caso de un jugador A que lleva dos años de experiencia en un equipo
de baloncesto. A mitad de temporada llega un nuevo jugador con muchas
aptitudes físicas pero sin experiencia previa en baloncesto; al principio lo ve
como un rival y ello le motiva a mostrar siempre que él era superior
técnicamente, demostrando que podía hacer cosas que el nuevo no podía
hacer. Poco a poco el nuevo jugador, era capaz de ir realizando las mismas
ejecuciones que el jugador A. Lo que provocó en éste, la motivación necesaria
para intentar lograr cotas más altas, ya que para él; es una meta personal
seguir siendo el líder del grupo. Eso conduce a que su motivación intrínseca
sea muy alta, y a pesar de la dificultad del posible aprendizaje, le es rentable.
Desde los 10 años, muchos niños piensan que la facilidad con que se
aprende o realiza algo es una especie de don con el que se nace. Y el que no
lo tiene, no lo tiene. Si se esfuerzan y fracasan, lo único que pueden concluir es
que no valen.
El resto de niños, piensan que eso no es así. Para ellos, esforzarse no supone
una amenaza y, si fracasan lo ven como algo más inherente al proceso de
aprendizaje.
Estos modos de pensar no surgen de la nada, por lo que es posible conseguir
que los jugadores lo vean de uno u otro modo
A modo de síntesis enumero a continuación una serie de
recomendaciones que hace Pintor (1987) para conseguir motivación en niños
durante la iniciación deportiva al baloncesto:
•
Todas las actividades se deben desarrollar en forma de juegos.
•
Dejar que los niños actúen, que practiquen por sí mismos.
Promover estilos de enseñanza de búsqueda.
•
Diseñar juegos realizables pero que supongan un reto. Tener en
cuenta la zona de desarrollo próximo de cada niño e individualizar
la enseñanza.
•
Realizar situaciones que supongan cierto riesgo y azar.
•
Organizar competiciones de diferentes tipos. La competición
como medio educativo y motivacional.
•
Animar constantemente, ser dinámico y activo. Evolucionar por
todo el terreno dando información en tono positivo a todos los
niños.
•
Saber escuchar a los jugadores. El niño como sujeto activo de su
propio aprendizaje.
4 | Carlos Yeray Lobato
•
Despertar la curiosidad con material nuevo, preguntas o
situaciones problema. No caer en la rutina y sobre todo, implicar
cognoscitivamente al jugador.
•
Crear un clima positivo.
5 | Carlos Yeray Lobato
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