el metodo de las constelaciones organizacionales

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EL METODO DE
LAS CONSTELACIONES ORGANIZACIONALES
Las personas somos capaces de percibir patrones y estructuras
relacionales, es decir, interrelaciones. Estas informaciones permanecen en
nuestro interior, nos sirven de patrones afectivos y cognitivos y dirigen
nuestras actuaciones.
A través de una constelación estas representaciones inconscientes salen al
exterior y se traducen a imágenes espaciales, permitiendo así la
resignificación de determinados contextos sistémicos.
¿Qué es una constelación organizacional?:
Se trata de realizar movimientos externos e internos que nos permitan ver
las cosas de otra manera. Las constelaciones sacan a la luz lo que nosotros
ya sabemos, la información está dentro de nosotros, nosotros
recordamos, traemos a la conciencia lo que ya sabemos.
A través de una constelación podemos acceder a nuevas formas de
análisis de cómo las organizaciones evolucionan y se desarrollan con éxito.
Se consiguen descubrir dinámicas ocultas que están en funcionamiento en
la organización/empresa.
Así el cliente se queda con una imagen clara de la situación actual, de la
eventual solución y de los caminos que tiene que recorrer. Esto se hace de
forma intuitiva y fluida, lo cual hace que la solución sea fácilmente
integrada por el cliente y se prepare para la aplicación.
Una constelación organizacional nos muestra dónde y cómo mira el
cliente, a través de un método que permite acceder a la información sobre
cuestiones sistémicas que están guardadas en el subconsciente de la
organización.
Así pues se trata de hacer un diagnóstico lo más correcto posible y
mostrar los cambios necesarios para poner en marcha la resolución del
problema.
Los sistemas organizacionales están en contacto con muchos subsistemas,
incluyendo el sistema familiar del individuo y el de los compañeros de
trabajo.
PASOS:
- Exposición del problema: Entrevista
- Representación espacial de la imagen interna del mismo
- Movimientos orientados a conseguir mejor equilibrio del
sistema, y por tanto, a orientar posibles soluciones.
¿Què puede aportar una constelación organizacional?:
La oportunidad de visualizar posibilidades de realizar pequeños cambios,
que por otra parte es lo más difícil, pues son los pequeños pasos los que
pueden producir grandes cambios.
Es preciso utilizar esta herramienta con precaución y cuidado, atendiendo
a los pequeños pasos. Hay que prestar especial atención en desvelar
únicamente lo que pueda ser válido para el cliente y lo que dé respuesta a
la demanda.
En una constelación organizacional el cliente quiere información para
poder decidir mejor, y eso es lo que hay que aportarle. No obstante,
tampoco debemos saturarle con demasiada información. Hay que acceder
a ella, pero hemos de dejar que el cliente procese sólo.
Lo importante es conectar con el cliente.
Es preciso desligar las cuestiones personales, separándolas, y no
trabajándolas en este contexto, si bien han de ser identificadas y tenidas
en cuenta.
Es importante trabajar las funciones más que las personas. Hay que tener
en cuenta que en las empresas se pueden sustituir las funciones más que
las personas.
Son útiles tanto para las empresas y organizaciones como para los
individuos que están en ellas
Aportan información facilitando:
-
Toma de decisiones
Organización empresarial
Evaluación
Dinámicas de trabajo
Entre otros.
¿Cómo desarrollar una constelación organizacional?
Lo importante es estar en conexión con el cliente y procurar que la
conexión sea mutua. La conexión se da de inconsciente a inconsciente, se
producen movimientos no pasados por la lógica.
Para que esto sea posible el facilitador ha de estar disponible
internamente para el cliente, apartando las reacciones que vienen de su
ego y abriendo un espacio interior de disponibilidad con atención flotante.
Así se hace posible la conexión con la energía del sistema del cliente, con
el pasado y el presente, para facilitar el trabajo sistémico.
En esa conexión es importante registrar las propias percepciones acerca
del cliente y leer el cuerpo y sus reacciones.
Así mismo es necesario que el facilitador ponga a disposición del cliente la
misma cantidad de energía que pone él, pues su tarea es acompañarle y
no hacer el trabajo por él. Se trata de responsabilizar al cliente de su
propio trabajo.
PASOS:
1. La entrevista:
Es una parte muy importante del trabajo. En ella es necesario
entrar en sintonía con el cliente, atender a sus movimientos, sus
palabras, las emociones que se le despiertan, expresiones
faciales y corporales, fuerza y entonación de las palabras, y
procurar no quedar atrapado en el relato.
Aspectos a tener en cuenta:
- Calibrar el peso sistémico que se puede sentir cuando el
cliente se expresa
- Valorar la predisposición del cliente y la intensidad en el
estar centrado en la situación.
- Valorar si la presentación del tema autoriza al trabajo
sistémicamente.
- Respetar el permiso o no de la organización para hacer la
constelación.
Los hechos:
Atender al relato del cliente.
Prestar atención al lugar que ocupa el cliente en el sistema.
¿Forma parte del problema o de la solución?
2. Preparación de la constelación:
En función de cómo el cliente presenta el tema y la carga del sistema, se
tomará la decisión de los elementos a tener en cuenta.
Es importante saber con qué parte del sistema estamos trabajando para
no mezclar energías.
Las redes complicadas es preciso simplificarlas para poder dar mejor
información. Cuánto más sencilla, más poderosa es la constelación.
Hay que tener en cuenta que las organizaciones se preocupan por su
imagen pública y no aceptan que sus problemas o intereses sean
interferidos .
3. La constelación:
En una constelación se necesitan cuerpos, no personas. Cuanto menos
información los representantes están más sueltos.
El facilitador decide qué elementos van a intervenir, si bien debe contar
con el beneplácito del cliente, cuánto más sentido tenga la elección para
el cliente, mejor fluirá en ella.
Hay que procurar que la imagen tridimensional que en la constelación es
representada sea lo más aproximada posible a la imagen interna del
cliente.
Las instrucciones a los representantes deben ser claras y estos han de
estar en todo momento liderados por el facilitador.
Los representantes han de abrirse a la energía del sistema, a las
emociones, sensaciones y pensamientos que emergen.
La configuración inicial responde a la imagen interna del cliente:
-
Lugar donde los coloca
Hacia donde miran
Distancia entre ellos
…
Desarrollo:
El facilitador debe observar las dinámicas que emergen y decidir en
función de cuáles son las más urgentes y las que tienen más energía,
cuales va a empezar a trabajar.
Es muy importante la confianza en sí mismo del facilitador, buscando la
ayuda dentro de sí y evitando la activación sin un objetivo claramente
favorecedor al desarrollo de la constelación. Si no se sabe qué hacer es
mejor no hacer nada.
Todo esto son aportaciones muy útiles para permitir la emergencia de la
dinámica sistémica que nos llevará a la resolución.
Lo que se pretende en una constelación es equilibrar el sistema. La
capacidad de cambio está en el cliente; no se buscan soluciones, sino
caminos, pistas, ideas que ayuden al cliente a tomar mejor sus decisiones.
El proceso tiene que ver con la conexión con uno mismo, con el facilitador,
con el propio sistema, con la información y con la posibilidad de
movimiento interno.
Cuando se produce una imagen de solución el cliente puede interiorizar
esa configuración. Si mira la configuración desde varios ángulos se
enriquece el proceso de integración de la información.
4. Final del proceso:
Es preciso tener en cuenta que lo que se pretende es dar un paso avanzar
hacia la solución, y no encontrarla de una manera rotunda y definitiva.
Se puede o no hacer balance con el cliente.
Se observa si ha habido cambios corporales en el cliente: respiración, color
de la cara, postura, voz. Los cambios se reflejan en el cuerpo.
Será necesario dejar transcurrir un cierto tiempo para que lo que ha
emergido se integre de forma no consciente.
Lola Villamor Vázquez
Lda. En Psicología
Col nº B-571
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