Del efecto suspensivo del recurso de apelación contra la inscripción

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220-36180
Ref: Del efecto suspensivo del recurso de apelación contra la inscripción de la disolución y designación
del liquidador en una sociedad.
Se recibió su comunicación radicada bajo el número 066047 mediante la cual solicita concepto tendiente a dilucidar
discrepancias al interior de una junta de socios en la que se decide acerca de la disolución de la sociedad y se
designa liquidador, decisiones cuyo registro fue recurrido y confirmado, pero la Cámara de Comercio confirma su
acto administrativo y concede en el efecto suspensivo el recurso de apelación presentado sobre las referidas
inscripciones.
Pregunta lo siguiente:
1.
Queda suspendida la disolución y el estado de liquidación de la sociedad hasta tanto decida el recurso la
Superintendencia respectiva?.
2.
Quien continúa con la Representación legal de la sociedad, el representante legal que estaba inscrito antes
de que la Cámara de Comercio inscribiera el nombre del liquidador, o el liquidador designado por la junta
de socios?.
3.
En caso de que el representante legal que estaba inscrito antes de que la Cámara de Comercio inscribiera
el nombre del liquidador continúe con la representación legal, que efectos se generan sobre las
actuaciones del liquidador?.
Para abordar el tema objeto de análisis es preciso hacer algunas consideraciones generales en torno a los siguientes
aspectos:
1. Registro Mercantil.- Artículo 27 del Código de Comercio.Con fundamento en el artículo 27 del Código de Comercio y teniendo en cuenta que la ley 222 de 1995, determinó
la inscripción de nuevos actos y documentos en el registro mercantil y le asignó nuevas funciones a las cámaras de
comercio, la Superintendencia de Industria y Comercio expidió la Resolución 1072 del 31 de mayo de 1996, por la
cual expidió una nueva reglamentación tendiente al adecuado cumplimiento de la función del registro mercantil, en
la que se determinan los libros que deben llevar las cámaras de comercio para efectos del registro mercantil, se
señala el procedimiento y se dictan otras disposiciones.
En este sentido señala la referida resolución que en el libro lX. De las sociedades comerciales e instituciones
financieras.- se inscribirá entre otros documentos: "a) La escritura de constitución, reforma y disolución de las
sociedades comerciales e instituciones financieras, así como las providencias referentes a estos actos......b) El acto
o acuerdo en que conste la designación, remoción o revocación de los administradores o revisores fiscales, así como
las providencias referentes a estos actos".
2. Eficacia del registro mercantil como un acto administrativo y el efecto suspensivo en el que se
conceden los recursos por la vía gubernativa.
Conforme al artículo 46 del Código de Comercio, los efectos del registro, son los previstos en el mismo
código de comercio. En este sentido es preciso analizar la disolución como un acto de la sociedad sujeto a registro
mercantil y sus efectos frente a los asociados y a la sociedad, así como el nombramiento del liquidador como un
acto también sujeto a registro y sus efectos.
En cuanto a la disolución de una sociedad, por ocurrencia de una causal distinta de la del vencimiento del término
de duración, en la que la decisión provenga de los asociados a través de una reforma estatutaria o a través de la
declaratoria de la causal respectiva cumpliendo las formalidades exigidas para la reforma del contrato social,
aunque son actos objeto de registro mercantil, este requisito no constituye una formalidad "ad sustanciam actus",
sino una simple medida de publicidad mercantil, cuya inobservancia lo hace inoponible a terceros pero no altera
la validez de la determinación.
confirma esta aseveración el principio de la obligatoriedad de las decisiones, contenido en el artículo 188 del
código de comercio, que dispone que reunida la junta de socios o asamblea general como se prevé en el artículo
186 , las decisiones que se adopten con el número de votos previstos en los estatutos o en las leyes obligarán a
todos los socios, aún a los ausentes o disidentes, siempre que tengan el carácter general y que se ajusten a las
leyes y a los estatutos.
Por lo anterior, una vez adoptada la decisión de disolver la sociedad o declarada la causal correspondiente y
solemnizada la decisión respectiva, surte plenos efectos frente a la sociedad de acuerdo con lo dispuesto por los
artículos 158 y 118 del Código de Comercio.
En punto a este aspecto, es preciso advertir de la facultad que tiene la Superintendencia de Sociedades para
declarar de oficio o a solicitud de interesado, la disolución de la sociedad sometida a su vigilancia, cuando ocurra
cualquiera de las causales previstas en los ordinales 2º, 3º, 5º y 8º del artículo 218, si los asociados no lo hacen
oportunamente.
En cuanto a las sociedades no sometidas a la vigilancia de la Superintendencia de Sociedades, salvo que dentro de
los estatutos se pacte cláusula compromisoria, podrán a través de interesado acudir al juez del domicilio social para
que decida sobre las diferencias entre los asociados sobre la ocurrencia de cualquier causal de disolución, conforme
lo establece el inciso 2º del artículo 221 del Código de Comercio, en concordancia con el artículo 627 del Código de
Procedimiento Civil.
Por su parte, el artículo 138 de la ley 446 de 1998 dispuso que la Superintendencia de Sociedades podrá dirimir las
discrepancias sobre la ocurrencia de causales de disolución de sociedades no sometidas a la vigilancia y control del
Estado o que estándolo, la entidad respectiva no tenga dicha facultad, conforme con el trámite descrito en los
artículo 139 y 140 ídem.
De lo expuesto se infiere que cuando se trate de sociedades comerciales no vigiladas por la Superintendencia de
Sociedades, la controversia sobre la existencia o no de una causal de disolución podrá resolverse con la intervención
del juez del Circuito del domicilio social, o de la Superintendencia de sociedades, con fundamento en las facultades
jurisdiccionales, atribuidas por la ley 446 de 1998.
De lo expresado se desprende que los recursos de reposición y de apelación, presentados, no modifican ninguno de
los eventos que hubieren dado lugar a la disolución y menos aún la decisión de disolución adoptada por parte del
órgano rector de la sociedad, por el juez del Circuito del domicilio social o por la Superintendencia de sociedades,
según el caso. Por tanto, a juicio de este Despacho en respuesta al primer interrogante la decisión adoptada a
pesar de estar en trámite de apelación, vincula a la sociedad, que como tal debe entenderse disuelta y en estado de
liquidación.
En cuanto a la situación del nombramiento del liquidador, acto que conforme a lo dispuesto por el artículo 163 del
Código de Comercio, está sujeto a registro, dispone el artículo 164 ibídem: "Las personas inscritas en la cámara de
comercio del domicilio social como representantes de una sociedad, así como sus revisores fiscales, conservarán tal
carácter para todos los efectos legales, mientras no se cancele dicha inscripción mediante el registro de un nuevo
nombramiento o elección.
La simple confirmación o reelección de las personas ya inscritas no requerirá nueva inscripción."
De la norma transcrita se infiere con claridad que el registro de los nombramientos de administradores, en
este caso del liquidador, es un requisito que además de hacer oponible el acto a terceros, es constitutivo del
mismo; lo que significa que su prueba se circunscribe a la certificación que para el efecto expida la cámara
respectiva, con la indicación del nombre de los representantes, de las facultades conferidas a cada uno de ellos en
el contrato y de las limitaciones acordadas a dichas facultades, tal y como lo indica el inciso segundo del artículo
117 del Código de Comercio.
Por lo anterior, en respuesta del caso planteado en el segundo interrogante, es claro que quien ostenta la
representación legal de la empresa es la persona que estaba inscrita en la Cámara de Comercio con anterioridad a
la pretendida la inscripción del liquidador, pues conforme al artículo 164 del Código de Comercio, quienes tengan
esta condición la conservarán hasta tanto se cancele su registro mediante la inscripción de un nuevo nombramiento,
hecho que está condicionado a la decisión que adopte la Superintendencia de Industria y Comercio al resolver la
apelación presentada frente al nuevo registro.
Adicional a lo expuesto dispone el artículo 55 del Código Contencioso Administrativo que los recursos se concederán
en el efecto suspensivo, de donde resulta que la interposición del recurso de apelación impide la ejecutoria del acto
administrativo recurrido, lo cual significa que la situación jurídica precedente permanece tal cual era, con sus
cualidades y defectos, inmodificada e indiferente a las consecuencias que se derivan del registro posterior, que
todavía no produce sus efectos justamente por haber sido objeto de los recursos admisibles en la vía gubernativa.
3. Actuaciones del liquidador designado cuyo inscripción fue recurrida.
Respecto de las actuaciones del liquidador, punto que corresponde a la tercera inquietud, es preciso distinguir
aquellas anteriores a la presentación del recurso de reposición contra el registro del acto y las posteriores; en
cuanto a las primeras, cabe observar que son válidas, en el entendido que la oponibilidad a terceros de actos y
documentos sujetos a registro mercantil, tiene además de dotar de agilidad los negocios mercantiles la función de
imprimir certeza y seguridad de las actuaciones de la empresa frente a los terceros de buena fe que con esta
contratan.
En cuanto a las posteriores, también sin perjuicio de los terceros de buena fe, la sociedad puede demandar ante la
justicia ordinaria la validez de los actos realizados y adoptar las acciones de responsabilidad que puedan iniciarse
contra quien sin estar legitimado celebró un contrato en nombre de la compañía.
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