minusvalías en las cuentas de ahorro para el retiro

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Minusvalías en las
cuentas de ahorro
para el retiro
¡No son pérdidas!
L.A. y M.F. Laura Becerra Rodríguez
Introducción
Las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) son entidades
financieras que se dedican de manera habitual y profesional a administrar las cuentas individuales y canalizar los recursos de las subcuentas que las integran, así como a administrar Sociedades de Inversión
Especializadas en Fondos para el Retiro (Siefores).
Las administradoras deberán efectuar todas las gestiones que sean
necesarias para la obtención de una adecuada rentabilidad y seguridad
en las inversiones de las sociedades de inversión que administren. En
cumplimiento de sus funciones, atenderán exclusivamente al interés de
los trabajadores y asegurarán que todas las operaciones que efectúen
para la inversión de los recursos de dichos trabajadores se realicen
con ese objetivo, así lo refiere el artículo 18 de la Ley de los Sistemas
de Ahorro para el Retiro (LSAR).
Los recursos de los trabajadores son invertidos en las Sociedades
de Inversión Especializadas, en diversos instrumentos de inversión que
predominantemente tienen plazos de vencimiento de mediano y largo
plazos, ya que la naturaleza de los ahorros administrados en el sistema
de ahorro son de un horizonte de largo plazo, dado que serán utilizados
una vez que, cumpliendo con los requisitos de ley, se retiren laboralmente los trabajadores. Esta visión se refuerza con el hecho de que
aproximadamente 80% de los trabajadores en el Sistema de Ahorro
para el Retiro (SAR) cuentan con menos de 50 años, por lo que les
faltan por lo menos 16 años para alcanzar la edad requerida para el
retiro y utilizar, por tanto, su ahorro para el final de su vida laboral.
Integrante de la Comisión de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio de Contadores Públicos de México.
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La volatilidad en los mercados
financieros ha sido una constante
en los últimos años, por lo que
las carteras de inversión de las
Siefores no pueden ser la excepción, esa es la razón por la que en
algunas ocasiones los estados de
cuenta reflejan una reducción en el
valor del ahorro para retiro, es
decir, se da una minusvalía1 (pérdidas virtuales).
Una minusvalía es la reducción
en el valor de sus inversiones
debido a fluctuaciones en los mercados de valores. No es una pérdida. La minusvalía se convierte
en pérdida sólo si los recursos se
retiran. El sistema de cuentas individuales está diseñado para reducir el riesgo de pérdida conforme
el trabajador se acerque a la edad
de retiro y generar rendimientos
en el largo plazo, ya que se cuenta con un régimen de inversión
para cada una de las Siefores, de
acuerdo con los rangos de edad. Por
lo que los recursos de un trabajador de 54 años podrían presentar
menor volatilidad que los de un
trabajador de 25 años, ya que de
acuerdo con la normatividad, las
inversiones de las personas mayores son más conservadoras, es
decir, invierten un porcentaje
menor de sus recursos en ins­
trumentos de alta fluctuación; sin
embargo, ambas están expuestas
a cierto grado de volatilidad.
El valor de las inversiones puede cambiar a lo largo del tiempo
al modificarse el valor de éstas;
por lo general se debe a los movimientos de oferta y demanda en
los mercados financieros, que a su
vez se mueven por diversas circunstancias, como pueden ser las
condiciones macroeconómicas y
políticas del país y a nivel global.
El horizonte de inversión de los
recursos de las cuentas individuales es de largo plazo, invertidos en
instrumentos que responden a esa
necesidad. Las inversiones de
largo plazo son muy sensibles a
los movimientos de los mercados
financieros, incluyendo los instrumentos que pagan una tasa fija
como los bonos. Su valor cambia
con el tiempo y, aunque la tendencia en el largo plazo siempre será
de alza, en el corto plazo pueden
presentar fluctuaciones que son
parte de su propia naturaleza.
Cuando el valor de una inversión se incrementa, se dice que la
inversión registró plusvalías. Al
contrario, cuando desciende su
valor, hablamos de una minusvalía
en la inversión. Al igual que cualquier
Cuando el valor
de una inversión se incrementa,
se dice que la inversión registró
plusvalías. Al contrario, cuando
desciende su valor, hablamos de
una minusvalía en la inversión
inversión financiera, a lo largo del
tiempo, el saldo de la cuenta para
el retiro puede registrar plusvalías
y minusvalías, como reflejo de la
evolución en los mercados financieros.
No obstante, los episodios de
caída de valor, es decir, minusvalías en el saldo de las cuentas
individuales, suelen ser poco frecuentes y su duración tiende a ser
temporal. Cuando se invierte en
los fondos para el retiro, se adquieren acciones de un portafolio integrado por valores de deuda gubernamentales (que le dan estabilidad)
y valores de renta variable (como
acciones de empresas que cotizan
en la Bolsa Mexicana de Valores)
que le dan los altos rendimientos.
De estos últimos valores de renta
variable en ocasiones se obtienen
altos rendimientos y en otras se
reduce el valor de la inversión, con
lo cual pareciera que se está generando una pérdida, pero sólo es
un efecto de valuación.
Como se menciona, las minusvalías son por efectos de valuación
y no reflejan el valor que tendrían
estos activos si se mantienen en
un horizonte de mediano o largo
plazo. Cabe recordar que el ahorro
para el retiro de los trabajadores
estará entre 25 y 45 años invertido,
por lo que su estrategia a largo
plazo les permite proteger de esas
caídas el ahorro de los trabajadores. Tratar de evaluar una inversión
a largo plazo con los movimientos
de corto plazo es muy complicado
y no es conveniente, se debe dar
una perspectiva de inversión adecuada, de lo contrario podría generar confusión. Cabe señalar que
las inversiones de largo plazo
ofrecerán un mayor rendimiento en
la mayoría de los casos, dado que
no tienen liquidez inmediata y, por
ende, deben pagar un premio adicional, mismo que es apropiado
por los ahorradores de largo plazo.
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Laboral y de seguridad social
Desarrollo
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En la actualidad, las personas que están próximas
a retirarse y que cumplen con los requisitos de ley,
en general son trabajadores de “transición”; es decir,
trabajadores que empezaron a cotizar antes de la
reforma de 1997 (cuando se creó el sistema de cuentas individuales) y que tienen la posibilidad de elegir
entre retirarse por el sistema anterior o el de Afores
(vigente de 1997 a la fecha). El régimen de cuentas
individuales cumplió 18 años en julio pasado. En la
mayoría de los casos, los recursos no son suficientes
para pagar una pensión, por lo cual prácticamente
todos los trabajadores que han llegado a cumplir los
requisitos de retiro, lo están haciendo con los beneficios del sistema anterior.
Es de destacar que a los trabajadores que se
retiren por el régimen anterior no les afectarán
las minusvalías que se vayan presentando, ya que
es el gobierno quien paga su pensión con base
en el promedio de su salario base de cotización
(SGC) de los cinco años previos, siempre que
tengan por los menos 60 años al momento de
causar baja ante el Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS) y que hayan cotizado 500 semanas,
como mínimo.
A lo largo de los años se ha observado que cuando las Siefores han sufrido una minusvalía se han
recuperado en el largo plazo, la primera minusvalía
del sistema se registró hasta abril de 2004. Después
de la crisis de 2008, los recursos administrados pasaron de 883 mil 643 millones de pesos, en mayo, a
826 mil 789 millones de pesos, en noviembre del
mismo año. Para diciembre de 2008, los recursos ya
habían recuperado y superado su nivel anterior, con
937 mil 442 millones de pesos.
En abril de 2013 fue el mes donde se registró la
mayor cantidad de recursos bajo administración con
2.074 billones de pesos; sin embargo, la volatilidad
generó que la cifra alcanzara su punto más bajo en
el año, en junio cuando se contabilizaban 1.918 billones, esto representó una disminución de 155 mil
935.3 millones de pesos. En dos meses, el valor de
los recursos administrados había caído más de 7.5%.
Para enero de 2014, los activos ya sumaban 2.05
billones de pesos con una tendencia creciente y con
un avance de 4.6% en comparación con los 1.96
billones que se reportaban en enero de 2013.
A 18 años del SAR se observa, por un lado, la
rentabilidad con un balance positivo. Actualmente el
SAR acumula 2.5 billones de pesos de ahorro pensionario perteneciente a más de 53 millones de
ahorradores, cifra que representa 14% del Producto
Interno Bruto (PIB) del país. La tasa nominal del
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A lo largo de los años
se ha observado que cuando
las Siefores han sufrido una
minusvalía se han recuperado
en el largo plazo, la primera
minusvalía del sistema se registró
hasta abril de 2004
sistema en este periodo es de 12.32%, y el rendimiento real promedio se ubica en 6.18%.
Asimismo, es de destacar que la valuación de las
carteras de las Siefores se realiza diariamente a
“precios de mercado”. La valuación realizada de esta
forma permite conocer con exactitud y oportunidad
cuánto valen las inversiones en que se encuentran
los ahorros de los trabajadores. Además le da transparencia y permite realizar una vigilancia diaria a la
Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el
Retiro (Consar) sobre las inversiones que se llevan
a cabo, los montos por tipo de activo financiero y con
qué nivel de riesgo.
No obstante, la valuación diaria tiene el efecto
adverso, en momentos de volatilidad los precios de
las Siefores pueden verse temporalmente afectados,
particularmente si sus carteras están cada vez
más invertidas a largo plazo. Cuando una cartera está
invertida a mayor plazo, la volatilidad incide más que
si dicha cartera estuviera invertida a corto plazo, ya
que los precios de los activos son más sensibles a
un mismo nivel de volatilidad, mientras mayor sea el
plazo que resta al vencimiento. Estos efectos son de
carácter transitorio y deben desvanecerse en la medida que dichos valores se aproximen a su vencimiento, o bien, los mercados se estabilicen.
Existe una relación inversa entre precio
y rendimiento de un bono o instrumento
de deuda
Un principio fundamental de las inversiones en
bonos (instrumentos de deuda) es que las tasas
de interés y los precios de estos valores se mueven en sentido inverso. Es decir que cuando las
El gobierno federal emite un bono (B1) hoy con vencimiento a 10
años y una tasa de interés del 4% anual. Las Siefores compran el
Bono, que pagará el rendimiento anual a lo largo de los 10 años de
vigencia del instrumento de inversión.
Durante ese periodo, el valor de B1 fluctuará diariamente en
el mercado secundario. Si por ejemplo, unos meses después
de la emisión de B1, las condiciones del mercado se deterioran
por un evento externo (aumento en las tasas de interés) y el
gobierno federal emite otro bono (B2) con las mismas carac­
terísticas (a 10 años), deberá pagar ahora una tasa de interés
más elevada, por ejemplo del 7%, y así atraer a potenciales inversio­
nistas.
Para las Siefores que compraron el B1 al 4%, con el incremento posterior en la tasa a 7%, el B1 ahora vale menos (el precio
bajó), pues en el mercado se comercializa ahora el B2 que paga
una tasa de interés más elevada. Por lo tanto, esta baja hoy en el
precio del bono es lo que en la valuación diaria de las Siefores se
contabiliza como una “minusvalía”. Cabe señalar que si se mantiene la inversión a vencimiento, se obtendrá un retorno del 4% tal
como lo había previsto al momento de la compra. Sin embargo, si
decide vender el valor, no tendrá otra alternativa más que aceptar
un precio menor al que ella pagó por el bono, es decir a un precio
“castigado”.
Fuente: Consar.
Conclusión
El comportamiento de los mercados financieros es de ciclos de volatilidad, que son inherentes a éstos. El ahorro para el retiro es de horizonte de inversión de largo plazo, el objetivo que persigue es el de
ofrecer las mejores pensiones a los ahorradores al momento de su
retiro. En tanto los recursos de las cuentas individuales no sean retirados, los movimientos bruscos de los mercados financieros serán temporales que, vistos en una tendencia de largo plazo, tendrán un impacto menor.
Los recursos que administran las Siefores están expuestos a periodos de minusvalías, pero se contrarrestan con los altos rendimientos que se obtienen con el paso de los años, al considerar que los
ahorros para el retiro son de un horizonte de inversión de muy largo
plazo.
En época de minusvalías, se
sugiere que si ya se cumple con
los requisitos para pensionarse, se
tiene un par de opciones: esperar
a que los recursos se recuperen
al nivel previo a esta minusvalía
(cabe señalar que no hay un tiempo definido) o seguir con el trámite de pensión (eso dependerá de
las necesidades de cada persona
para retirarse). De igual forma,
cuando una persona quiera cambiarse de Afore, puede seguir con
el proceso, pero lo recomendable
es que espere a que se recuperen
sus recursos al nivel anterior, caso
contrario estaría reconociendo la
pérdida.
Es importante mencionar que la
composición de las carteras de los
fondos de ahorro para el retiro se
integran en gran medida por papeles gubernamentales, pese a que
se ha buscado la diversificación,
aun es insuficiente ya que en promedio constituyen 65% de las
carteras de las Siefores, por lo que
si continúa la volatilidad en los
mercados financieros, seguramente se presentarán periodos de minusvalías, aunque a lo largo de 18
años, el SAR ha probado ser una
opción segura y rentable para sus
más de 53 millones de ahorradores.
Laboral y de seguridad social
tasas de interés aumentan, los precios disminuyen, ocurre el efecto
contrario cuando las tasas bajan (los precios suben). Esta relación
se da igual que en cualquier mercado, el precio de un bono depende de su demanda. Si el bono tiene alta demanda, el precio se incrementa (y consecuentemente la tasa de interés disminuye), mientras que si el bono tiene poca demanda, el precio baja (y la tasa de
interés aumenta).
Para ilustrar lo anterior, consideremos el siguiente ejemplo:
Sitios en internet
www.consar.gob.mx
www.elfinanciero.com.mx
www.altonivel.com.mx
Referencia
1
Minusvalía: Disminución en el valor
de un activo de acuerdo con las
condiciones de mercado, que no necesariamente significa una pérdida en
el valor de los recursos, dado que es
una valuación en un momento puntual
y de manera totalmente coyuntural. En
el caso de los fondos para el retiro
se trata de una disminución del valor
de las inversiones realizadas por las
Siefores. Una minusvalía no significa
que existe una pérdida.
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