Informe sobre la ejecución de la Estrategia para el Mercado Interior

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MEMO/04/11
Bruselas, 21 de enero de 2004
Informe sobre la ejecución de la Estrategia para el
Mercado Interior
Según el primer informe de la Comisión Europea sobre la ejecución de la Estrategia
para el Mercado Interior 2003-2006 (véase IP/03/645), demasiadas industrias
europeas siguen operando en mercados fragmentados debido a los obstáculos al
comercio y a las diferencias en las normas y reglamentos. El informe de ejecución
forma parte del «Paquete de directrices», junto con las Orientaciones Generales de
Política Económica (OGPE) y las Directrices para el Empleo (DE). Los tres informes
se integran en el Informe de la Comisión al Consejo Europeo de Primavera de 2004
(véase IP/04/74).
Los mercados fragmentados entorpecen la innovación y el crecimiento de la
productividad, y en algunas partes de la Unión mantienen los precios a niveles más
elevados de los que se registrarían en un mercado interior más integrado. Desde la
eliminación de las fronteras interiores de la UE hace diez años, el mercado interior
ha incrementado el crecimiento económico de la Unión Europea en como mínimo un
1,8 %, añadiendo casi 900 000 millones de euros a la prosperidad colectiva
comunitaria y ayudando a crear 2,5 millones de puestos de trabajo suplementarios.
Pero para aprovechar este éxito, urge avanzar en la creación de un auténtico
mercado interior de los servicios, que integre los mercados financieros de Europa e
impulse la innovación adoptando la patente comunitaria. Más retrasos podrían minar
la competitividad y prosperidad de la UE e impedir que se recogieran todos los
frutos potenciales de la ampliación. Aunque más de la mitad de las medidas de la
Estrategia para el Mercado Interior previstas para finales de 2003 se han
completado a tiempo, las medidas que registran retrasos son con frecuencia
importantes iniciativas legislativas propuestas por la Comisión desde hace tiempo.
También es necesario que una vez adoptadas, las leyes comunitarias se incorporen
en el plazo previsto a los ordenamientos jurídicos nacionales y se apliquen
plenamente.
Indicadores clave dan la señal de alarma
Al aumentar los niveles de competencia, el mercado interior puede contribuir en
gran medida a garantizar que las empresas adopten con rapidez tecnologías
innovadoras, aumenten la calidad y abaraten los precios para los consumidores. Por
este motivo el mercado interior es fundamental para el objetivo de la UE de mejorar
su competitividad frente a sus principales socios comerciales. No obstante, algunos
indicadores económicos clave indican que el impacto del mercado interior en la
competencia ha disminuido en los últimos tiempos. En primer lugar, el crecimiento
del comercio de productos manufacturados dentro de la Unión Europea ha perdido
fuerza, lo que en general significa que las empresas están sometidas a una menor
presión para mejorar su rendimiento.
Esto contribuye a un segundo fenómeno: la interrupción del proceso de
convergencia de los precios en la UE, pese a que las diferencias de precios son
muchos mayores entre los Estados miembros que entre diferentes regiones de
Estados Unidos. En tercer lugar, la UE invierte más en el resto del mundo de lo que
el resto del mundo está invirtiendo en la UE, señal de que quizá es más urgente que
nunca reformar el entorno reglamentario general de la UE y reactivar su mercado
interior.
Aunque es difícil extraer conclusiones definitivas, puesto que la Estrategia para el
Mercado Interior 2003-2006 se aprobó hace sólo ocho meses, hay indicios de que
es preciso avanzar más rápidamente para eliminar los obstáculos al comercio que
persisten en la Unión Europea y relanzar la inversión y el comercio. De las 45
medidas que debían aplicarse antes de finalizar 2003, sólo 27 se han completado a
tiempo. Otras están a punto de completarse, pero muchas de las que se han
retrasado son importantes iniciativas legislativas.
Ampliación: una oportunidad que debe aprovecharse
La ampliación puede suponer un estímulo para el mercado interior, añadido a las
ventajas que podrían obtenerse de la eliminación de los obstáculos existentes. Los
intercambios entre los Estados miembros actuales y futuros se han ido
incrementando con rapidez y se han multiplicado por más de ocho entre 1995 y
2000. Sin embargo, los modelos económicos indican que pese a este aumento, las
exportaciones de los futuros Estados miembros todavía podrían prácticamente
duplicarse, aunque se mantenga el nivel actual de desarrollo. Por ejemplo, las
exportaciones de Polonia a la EU-15 en 2000 fueron sólo el 54 % de lo que
normalmente cabría esperar de un Estado miembro de su tamaño y situación
geográfica. No obstante, para aprovechar la oportunidad de una «segunda
cosecha» para el mercado interior tras la ampliación es necesario que los Estados
miembros actuales y futuros colaboren estrechamente y eviten las medidas que
pudieran introducir nuevos obstáculos e impedir que se aprovecharan las ventajas.
Facilitar el comercio transfronterizo en la UE
El 13 de enero de 2004, la Comisión presentó una propuesta de directiva relativa a
los servicios en el mercado interior (véase IP/04/37 y MEMO/04/3). Al reducir los
trámites burocráticos, fomentar la actividad económica transfronteriza y relanzar la
competencia, la directiva propuesta aumentará las posibilidades de elección,
mejorará la calidad y abaratará los precios para los consumidores y las empresas
que utilizan los servicios. En cuanto a los bienes, las medidas importantes
anunciadas en la Estrategia darán sus frutos sólo en los próximos 12 meses. Entre
estas medidas cabe destacar una propuesta de reglamento de la Comisión para
mejorar el funcionamiento del reconocimiento mutuo, según el cual los bienes cuya
venta se autorice en un Estado miembro podrán venderse en los demás Estados sin
trámites suplementarios.
Los mercados financieros de la UE podrían y deberían estar más integrados. Los
beneficios podrían ser considerables. De las 42 medidas originales del Plan de
Acción para los Servicios Financieros (PASF), 36 acaban de adoptarse. Pero para
que este Plan aporte los máximos beneficios, que son enormes e incluyen un
incremento potencial del PIB comunitario de un 1,1 % durante la próxima década,
deberá cumplirse en su totalidad, puesto que si existen obstáculos en un ámbito de
actividad los demás se resienten.
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Por ello es necesario adoptar las medidas restantes, en particular la directiva relativa
a los servicios de inversión (véase IP/03/1352, IP/02/1706 y MEMO/02/257),
rápidamente y de una forma que facilite a las empresas la obtención de fondos,
mejore la confianza de los inversores y fomente el crecimiento.
La Comisión ha puesto en marcha su Plan de Acción sobre «Modernización del
Derecho de sociedades y mejora de la gobernanza empresarial en la Unión
Europea» (véase IP/03/716 y MEMO/03/112). Se trata de una importante iniciativa
que ayudará a las empresas a operar de manera eficaz en el mercado interior y
aumentará la confianza en los mercados de capitales tras los recientes escándalos
empresariales.
Industrias de red
La Estrategia para el Mercado Interior subraya que la apertura de los mercados en
las industrias de red (energía, transportes, telecomunicaciones y correos) aportará
importantes beneficios tanto para las empresas como para los consumidores. La
Comisión está decidida a proseguir la liberalización de una forma que respete
plenamente las obligaciones de servicio público y universal, es decir, la prestación
de servicios de una calidad determinada a todos los consumidores y usuarios en
todo el territorio de un Estado miembro a un precio asequible. Durante los últimos
seis meses se han registrado importantes avances. Es necesario ahora un impulso
final en las medidas para abrir el mercado del transporte de mercancías del sector
ferroviario.
Además, la Comisión está efectuando actualmente un análisis sobre las
disposiciones administrativas y jurídicas relativas a los servicios de abastecimiento
de agua, incluido el tratamiento de aguas residuales, y la aplicación de las normas
comunitarias del mercado interior y de competencia a estos sectores. El objetivo es
evaluar los beneficios potenciales de una mayor modernización del sector.
Contratación pública
Muchas administraciones públicas siguen adjudicando contratos sin garantizar una
competencia efectiva. Los Estados miembros deben abordar con urgencia este
problema. Un estudio reciente muestra que la diferencia entre aplicar o no las
normas comunitarias de contratación pública puede llegar hasta el 34 % de los
costes totales. Para aumentar la competencia en la contratación pública, el principal
objetivo en 2003 era la adopción del paquete legislativo sobre contratos públicos. La
iniciativa ya está en marcha (véase IP/03/1649).
Propiedad intelectual e industrial
En lo que respecta a los derechos de propiedad intelectual e industrial, se hace
hincapié en tres importantes propuestas legislativas: la patente comunitaria (véase
MEMO/03/47, MEMO/02/255, MEMO/01/451, IP/00/714 y MEMO/00/41), la Directiva
sobre la patentabilidad de las invenciones implementadas en ordenador (véase
IP/02/277, MEMO/02/32) y la Directiva relativa al respeto de los derechos de
propiedad intelectual (véase IP/03/144, MEMO/03/20), que pretenden por vías
diferentes garantizar que el sistema siga respondiendo a las necesidades de la
industria y los consumidores. Los avances en estas propuestas han sido lentos. Sin
un marco jurídico actualizado en este ámbito, se resentirán las inversiones en
investigación, la innovación y la creatividad, bases de una economía comunitaria
sólida basada en el conocimiento.
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Cuestiones fiscales
Los obstáculos fiscales entorpecen de manera significativa el funcionamiento del
mercado interior y generan costes de cumplimiento innecesarios para las empresas,
y que a menudo repercuten en los consumidores. La Comisión ha respetado
celosamente todos sus plazos en este ámbito. Por ejemplo, ha presentado
propuestas para modificar la Directiva sobre matrices y filiales y la Directiva sobre
fusiones. No obstante, para poder avanzar, los Estados miembros deben dejar de
lado sus posturas de principio y trabajar de forma más pragmática.
Mejorar la legislación y su aplicación
Para mejorar el entorno reglamentario de la UE, incluido el mercado interior, la
Comisión ha elaborado un Plan de acción para regular mejor. Se están registrando
progresos en la consecución de los objetivos del Plan, aunque queda camino por
recorrer antes de que sean patentes resultados importantes. En particular, la
Comisión está sometiendo una parte cada vez mayor de su programa de trabajo a
una evaluación de impacto ampliada y consulta sistemáticamente a los interesados
en una fase inicial.
El mercado interior sólo puede funcionar si los Estados miembros adoptan sus
normas correctamente y las aplican en la práctica. Las cifras publicadas
recientemente por la Comisión (véase IP/04/33) sobre las directivas que siguen sin
aplicarse a nivel nacional, a veces incluso años después del plazo correspondiente,
y sobre el elevado número de casos de infracción ponen de manifiesto que la
situación deja mucho que desear.
La red SOLVIT para la resolución de problemas transfronterizos derivados de una
mala aplicación de la legislación comunitaria (véase IP/02/1110) ha empezado a
funcionar con éxito. La Estrategia para el Mercado Interior incluye una serie de
medidas complementarias para mejorar la situación. De las cuatro acciones
previstas para 2003, sólo dos se han llevado a cabo a tiempo: el inicio del diálogo
«preventivo» entre la Comisión y los Estados miembros y la propuesta de
reglamento sobre la cooperación entre las autoridades nacionales responsables de
aplicar la legislación relativa a la protección de los consumidores.
El texto completo del informe de la Comisión está disponible en:
http://europa.eu.int/comm/internal_market/en/update/strategy/index.htm
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