“Los niños escolarizados han dado un giro radical en sus

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Entrevista
El Ideal Gallego I 02 I 01 I 11 I La Galería
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María Bodelón Fundadora de Semilla para el cambio
“Tras completar mis estudios de Cooperación en Inglaterra realicé un viaje en
solitario por Asia. India representó para
mí un gran choque emocional. Viendo a
tantos niños y niñas despojados de una
infancia, obligados a colaborar con el
trabajo familiar, sentí una ‘llamada’ a la
acción. Unos meses más tarde fundé
Semilla para el Cambio con el objetivo
de brindar un futuro digno para estos
niños, apostando por una educación de
calidad como medio para romper la espiral de pobreza”. La coruñesa María
Bodelón relata así el origen de esta ONG
en la web de este proyecto solidario.
“Los niños escolarizados han dado un
giro radical en sus comportamientos”
“La educación crea mayor igualdad de oportunidades para optar a un futuro digno”
M. Barral
D
esde hace algo más de un
año, Semilla para el Cambio trabaja en India para
romper el círculo de pobreza en
que están inmersas las familias
más desfavorecidas de Varanasi
(Benarés), a través de un programa integral que incluye educación
de calidad, sanidad y nutrición.
—¿Cuál ha sido la evolución de la ONG?
—El proyecto comenzó como
una iniciativa pequeña, con el
apoyo de amigos y familiares. Un
año más tarde, somos ya una veintena de voluntarios y tres empleados en India. Más de 70 niños se
benefician ya de nuestro programa educativo.
Al mismo tiempo hemos ampliado el campo de actuación. El
proyecto de escolarización se
complementa con intervenciones
sanitarias y nutricionales en respuesta a las necesidades de la comunidad. Además, este año iniciaremos un plan de microcréditos
dirigido a sus padres, para paliar
la situación de precariedad y vulnerabilidad de las familias.
—¿Qué actividad educativa desarrollan?
—Nuestro programa engloba
escolarización en un buen colegio
local (donde se educa en hindi e
inglés), clases de apoyo y actividades formativas. Los niños permanecen en el programa ocho
horas diarias seis días a la semana, lo que reduce el riesgo de trabajo infantil y refuerza la deficiente educación que reciben en sus
hogares. Además de una formación académica, se hace hincapié
en la adquisición de valores y hábitos de conducta e higiene adecuados. Asimismo, reciben ropa y
calzado, un almuerzo diario y revisiones médicas mensuales.
—¿Qué objetivos tienen?
—Nuestro objetivo es lograr un
impacto real y directo en las vidas
de los niños más desfavorecidos
de Varanasi, para que, a través de
una educación de calidad, consigan desarrollarse, integrarse en
sociedad y forjarse un futuro digno, con un trabajo decente y bien
remunerado.
—¿Y sus resultados?
—Llevamos en activo poco más
de un año, pero los resultados ya
son palpables. Los niños escolari-
María Bodelón, junto a algunos de los niños beneficiarios del programa zados han dado un giro radical en
sus hábitos, su comportamiento y
su higiene, y muestran gran interés en sus estudios. En unos años
podrán optar a muchas más oportunidades. Esto requiere un gran
esfuerzo. Llevamos un seguimiento muy personalizado de cada familia y cada niño, desde el riguroso proceso de selección a las reuniones mensuales con las madres
y visitas frecuentes a sus hogares.
—Su filosofía de trabajo
prima la educación...
—Sí, sin educación el círculo
vicioso de pobreza y analfabetismo se perpetúa, ya que los hijos
de estas familias sólo podrían optar a una vida que, como la de sus
padres, tiene por único objetivo la
subsistencia. Una educación de
calidad crea mayor igualdad de
oportunidades, al capacitar a las
personas proporcionándoles herramientas para optar a un trabajo, y, por tanto, un futuro dignos.
La educación cambia la forma
de pensar de las personas y les inculca hábitos como disciplina, higiene y valores para la convivencia, que inciden no sólo en el progreso individual sino también a
nivel de la comunidad y del país.
—El país también se mueve en la promoción del nivel
educativo. ¿Hay avances?
—En India, como en muchos
otros países, se están creando programas para la consecución de
uno de los Objetivos de Desarrollo
del Milenio de NU, el de la universalidad de la educación primaria.
En 2009 se aprobó en India la Ley
de Educación, que otorga el dere-
cho a una educación gratuita y
obligatoria en Primaria, para lo
que el Gobierno ha destinado miles de millones de rupias. Aún así,
las familias que viven en condiciones de extrema pobreza no se benefician de estas disposiciones, ya
que no pueden permitirse renunciar al trabajo de sus hijos. Si el
Gobierno no planifica programas
específicos que puedan combatir
eficazmente las raíces del trabajo
infantil, estas familias continuarán al margen de la sociedad y sin
educar a sus hijos. El Gobierno ha
logrado en muchos casos ampliar
la cobertura en detrimento de la
calidad educativa.
—¿A quiénes van dirigidos sus programas?
—Trabajamos mayoritariamente con familias que emigraron
del estado de Bengala Occidental
huyendo de la pobreza rural, y
han acabado malviviendo en Varanasi en chabolas en situación de
marginalidad y pobreza extrema.
La mayoría de nuestros beneficiarios comienzan en nuestro programa entre los 3 y 8 años. Fomentamos la escolarización temprana, ya que una vez que los niños trabajan es mucho más difícil
cambiar la dinámica familiar y
que los padres renuncien a los ingresos de sus hijos trabajadores, o
que estos niños que actúan como
“adultos” se adapten a la disciplina de la escuela.
—¿Cómo reciben las familias y la sociedad india en
general estas ayudas?
—En general, las familias han
recibido la oportunidad de una
educación de calidad con interés y
la esperanza de un cambio real en
sus vidas. Aunque algunas familias se mostraron escépticas inicialmente, una vez que vieron el
programa en marcha, nos hemos
visto desbordados por el número
de solicitudes de familias que
quieren escolarizar a sus hijos.
La sociedad india reconoce la
labor de las ONG que trabajan con
seriedad y compromiso. Desgraciadamente, han visto demasiados casos de ONG fraudulentas.
—En su web dicen que la
gente con la que trabajan
les aporta mucho, ¿cómo?
—Las familias con las que trabajamos viven en condiciones de
Actividad
“Este año iniciaremos
un plan de microcréditos
para paliar la situación de
precariedad de las familias”
pobreza extrema y aún así viven
con ilusión y esperanza. Nos enseñan humildad, espíritu de supervivencia y fraternidad. Son ricos
no en bienes materiales, sino en
relaciones humanas.
—También desarrollan
una importante labor de
promoción...
—Hemos dado charlas en institutos y asociaciones, y estamos
desarrollando canales como las
redes sociales y el blog (http://semillaparaelcambio.blogspot.
com), para que la gente pueda seguir de cerca nuestros avances.
Planeamos realizar una exposición fotográfica itinerante y estamos preparando tres documentales para dar a conocer la realidad
de India. Todas estas campañas
pretenden sensibilizar y concienciar; levantar la voz por la erradicación de la pobreza y explotación
infantiles en India y en general.
—¿Cuál es la respuesta?
—La gente se ha volcado. Recibimos constantemente muestras
de apoyo y ánimo, y cada vez son
más las personas que colaboran
con Semilla para el Cambio o que
nos visitan. Varias empresas se
han solidarizado con nuestra causa, especialmente prestando sus
servicios de forma desinteresada.
—A veces la gente es reacia porque no está segura
de dónde acaban sus aportaciones ¿Qué se puede hacer para convencerlos de su
buen uso?
—Una de las mayores dificultades en el mundo de la cooperación
es la falta de interacción entre los
beneficiarios y los donantes, lo
que crea dudas a la hora de donar.
En Semilla para el Cambio estamos trabajando para comunicar
de forma directa y clara nuestra
labor, a través de vídeos documentales, del blog y de testimonios de personas que han visitado
nuestro proyecto.
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