Patrimonio / SUCESION INTESTADA / VOCACION HEREDITARIA

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ICBF - Patrimonio / SUCESION INTESTADA / VOCACION HEREDITARIA Ejecutividad / BIEN FISCAL / CESION DE BIENES - Improcedencia / LEY
DE REFORMA URBANA
El Instituto de Bienestar Familiar, es un establecimiento público del orden
nacional, creado por la ley 75 de 1968, con la finalidad primordial de fortalecer
la familia y proteger al menor de edad (art. 20 de la ley 7a. de 1979). Para el
cumplimiento de su objetivo el Instituto coordina en todo el país el servicio de
bienestar familiar que se presta por organismos nacionales, departamentales,
intendenciales, comisariales y municipales (art. 15 ley 7a. de 1979). El
patrimonio del Instituto de Bienestar Familiar está constituido entre otros
recursos, por los bienes que recibe como heredero o legatario, conforme lo
dispone el numeral 8o., del art. 39 de la ley 7a. de 1979, toda vez que esa
entidad ostenta la vocación de heredero en las sucesiones intestadas, en el
último lugar, según lo disponen los arts. 1040 del Código Civil y 66 de la ley 75
de 1968. Con la intención de hacer efectiva esa vocación hereditaria del
Instituto de Bienestar Familiar, el decreto reglamentario 2388 de 1979, dispuso
que las personas que tengan conocimiento de la existencia de bienes
pertenecientes a sucesiones intestadas, deberán hacer la denuncia de la
vocación hereditaria por escrito a la Dirección General o la Dirección Regional
correspondiente del mencionado instituto, con miras a iniciar el respectivo
proceso judicial tendiente a obtener la adjudicación de los bienes a favor del
Instituto de Bienestar Familiar. Esta norma reglamentó el procedimiento
administrativo que se debía adelantar y que culminaba con la celebración de un
contrato, en el que el denunciante se comprometía a realizar las diligencias
necesarias para conseguir que el bien denunciado ingresara al patrimonio del
instituto. A cambio, la entidad debía reconocer y pagar al particular denunciante
un porcentaje equivalente al 30 del valor del bien, según el art. 107 del citado
decreto 2388 de 1979. El decreto reglamentario 3421 de 1986 modificó en los
aspectos estudiados al decreto 2388 de 1979, permitiendo una mayor claridad
y comprensión del procedimiento administrativo que se debe seguir para
reconocer al denunciante del bien, de la celebración del respectivo contrato y
de la participación a que tiene derecho el particular por la actividad y la
colaboración realizadas para obtener la adjudicación del bien a favor del
Instituto de Bienestar Familiar. La ley 9a. de 1989, llamada de la "reforma
urbana", dispone en el art. 58 que "las entidades públicas del orden nacional
cederán a título gratuito los inmuebles de su propiedad que sean bienes
fiscales y que hayan sido ocupados ilegalmente para vivienda de interés social,
siempre y cuando la ocupación ilegal haya ocurrido con anterioridad al
veintiocho (28) de julio de 1988. La cesión gratuita, mediante escritura pública,
se efectuará a favor de los ocupantes. Las demás entidades públicas podrán
efectuar la cesión en los términos aquí señalados. En ningún caso procederá la
cesión anterior en el caso de los bienes de uso público ni en el de los bienes
fiscales destinados a la salud y a la educación. Tampoco procederá cuando se
trate de inmuebles ubicados en zonas insalubres o que presenten peligro para
la población. Esta disposición fue demandada por considerarse
inconstitucional, pero la Corte Suprema de Justicia mediante sentencia que
profirió el 21 de febrero de 1990, la declaró exequible, motivo por el cual se
encuentra vigente.
NOTA DE RELATORIA: Se levanta la reserva el 11 de marzo de 1997
conforme al art. 110 del C.C.A.
CONSEJO DE ESTADO
SALA DE CONSULTA Y SERVICIO CIVIL
Consejero ponente: JAIME BETANCUR CUARTAS
Bogotá D.E., once (11) de Mayo de mil novecientos noventa (1990)
Radicación número: 358
Actor: MINISTRO DE SALUD
Referencia: Pago de una participación económica derivada de una
vocación hereditaria denunciada ante el Instituto Colombiano de
Bienestar Familiar -ICBF-.
El doctor Eduardo Díaz Uribe, Ministro de Salud, eleva a la Sala una
consulta que ha continuación se transcribe textualmente :
"Ante el ICBF fue denunciada una vocación hereditaria cuyo único bien es
un predio urbano, de aproximadamente nueve (9) hectáreas.
El ICBF con el denunciante suscribe el contrato de denuncia de vocación
hereditaria, cuyo objeto era adelantar el proceso de sucesión del causante y
obtener la adjudicación de los bienes y el ingreso real y efectivo al patrimonio
del ICBF, y el Instituto le reconocerla una participación económica equivalente
al treinta por ciento (30%) del valor del avalúo comercial practicado por el
Instituto
Geográfico
Agustín
Codazzi,
vigente
para
la
época
de
perfeccionamiento del contrato.
El proceso de sucesión fue adelantado por el denunciante contratista ante
el juzgado competente, quien mediante sentencia adjudicó el inmueble al ICBF
por ser el último heredero, sentencia registrada en la correspondiente oficina.
Cuando el ICBF fue a tomar posesión efectiva del inmueble, encontró que
allí se habla formado un barrio de invasión, con aproximadamente unas 200
familias de escasos recursos económicos, quienes invadieron antes de julio de
1988.
La ley 9a. de 1989, ley de reforma urbana, artículo 58 establece : "Las
entidades públicas orden nacional cederán a titulo gratuito los inmuebles de su
propiedad que sean bienes fiscales y que hayan sido ocupados ilegalmente
para vivienda de interés social, siempre y cuando la ocupación ilegal haya
ocurrido con anterioridad al veintiocho (28) de julio de mil novecientos ochenta
y ocho (1988). La cesión gratuita, mediante escritura pública, se efectuará a
favor de los ocupantes. Las demás entidades públicas podrán efectuar la
cesión en los términos aquí señalados.
En ningún caso procederá la cesión anterior en el caso de los bienes de
uso público ni en el de los bienes fiscales destinados a la salud y a la
educación. Tampoco procederá cuando se trate de inmuebles ubicados en
zonas insalubres o que presenten peligro para la población.
Por tal razón el ICBF no puede entrar a negociar este bien con los
invasores y así obtener los medios económicos necesarios para proceder a
pagar la recompensa al denunciante.
Ante esta circunstancia el contratista denunciante, quien considera haber
cumplido sus obligaciones, solicita del ICBF el pago de su participación
económica, que asciende a la cantidad de $20.520.000.oo, de acuerdo con el
avalúo que sobre el citado inmueble practicó el Instituto Geográfico Agustín
Codazzi por valor de $68.400.000.oo .
El ICBF estima que no es viable el pago de la recompensa, pues cuando la
Ley 75 de 1968 y su Decreto Reglamentarlo 2388 de 1979 dispusieron
Incentivar a los particulares con el pago de una participación económica del
treinta por ciento (30%) por la denuncia al ICBF de la existencia de bienes
vacantes, mostrencos y vocaciones hereditarias, partieron de la consideración
de que lo que se perseguía era la consecución de recursos que Incrementaran
su patrimonio, que a su vez le permitirán cumplir con sus fines primordiales de
defensa y protección de la familia y niñez de nuestro país; es decir, el ICBF
sólo se obliga a pagar al denunciante como contraprestación de su denuncia y
por la realización de los trámites de la adjudicación e ingreso material de dichos
bienes a su patrimonio, cuando efectivamente los bienes denunciados han
constituido un incremento patrimonial del Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar. Y tiene que ser así, porque de lo contrario el hecho de la denuncia se
convertiría en un empobrecimiento para el patrimonio del ICBF, lo cual
contrariaría el espíritu de la ley 75 de 1968 y demás normas concordantes.
La cláusula tercera del contrato suscrito establece que “ el Instituto (ICBF)
se obliga a pagar al contratista la participación económica determinada en el
artículo 107 del Decreto 2388 de 1979, en dinero o en especie a juicio del
ICBF"... , y el contratista en principio habla aceptado que el Instituto le
reconociera su recompensa en especie, con parte del bien y con las cargas que
soportaba.
Con base en lo expuesto se solicita concepto sobre :
1. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, puede legalmente abstenerse
de cancelar la participación económica al denunciante contratista ?
2.
El ICBF puede entregar sólo el setenta por ciento (70%) del lote a los
Invasores y el treinta por ciento (30%) al denunciante contratista como
pago de su participación económica ?
La Sala considera :
1
El Instituto de Bienestar Familiar, es un establecimiento público del orden
nacional, creado por la ley 75 de 1968, con la finalidad primordial de
fortalecer la familia y proteger al menor de edad ( art. 20 de la ley 7a. de
1979). Para el cumplimiento de su objetivo el Instituto coordina en todo el
país el servicio de bienestar familiar que se presta por organismos
nacionales, departamentales, Intendenciales, comisariales y municipales
(art.15 Ley 7a. de 1979).
El patrimonio del Instituto de Bienestar Familiar esta constituido entre otros
recursos, por los bienes que recibe como heredero o legatario, conforme lo
dispone el numeral 81, del artículo 39 de la ley 7a. de 1979 toda vez que
esa entidad ostenta la vocación de heredero en las sucesiones intestadas,
en el último lugar, según lo disponen los artículos 1040 del Código Civil y
66 de la Ley 75 de 1968.
2. Con la intención de hacer efectiva esa vocación hereditaria del Instituto de
Bienestar Familiar, el Decreto reglamentarlo 2388 de 1979, dispuso que las
personas
que
tengan
conocimiento
de
la
existencia
de
bienes
pertenecientes a sucesiones Intestadas, deberán hacer la denuncia de la
vocación hereditaria por escrito a la Dirección General o a la Dirección
Regional correspondiente del mencionado Instituto, con miras a iniciar el
respectivo proceso judicial tendiente a obtener la adjudicación de los
bienes a favor del Instituto de Bienestar Familiar.
Esta norma reglamentó el procedimiento administrativo que se debía
adelantar y que culminaba con la celebración de un contrato, en el que el
denunciante se comprometa a realizar las diligencias necesarias para
conseguir que el bien denunciado ingresara al patrimonio del Instituto. A
cambio, la entidad debía reconocer y pagar al particular denunciante un
porcentaje equivalente al 30% del valor del bien, según el artículo 107 del
citado decreto 2388 de 1979.
3. El Decreto reglamentarlo 3421 de 1986 modificó en los aspectos estudia
dos al Decreto 2388 de 1979, permitiendo una mayor claridad y
comprensión del procedimiento administrativo que se debe seguir para
reconocer al denunciante del bien, de la celebración del respectivo contrato
y de la participación a que tiene derecho el particular por la actividad y la
colaboración realizadas para obtener la adjudicación del bien a favor del
Instituto de Bienestar Familiar.
Principalmente, este decreto modificó el porcentaje que debe reconocer el
Instituto al particular denunciante, de este modo, el artículo 4o. dispuso que
el artículo 107 del Decreto 2388 de 1979 quedarla modificado y determinó
una escala de la siguiente manera : " Sobre los primeros veinte millones de
pesos ($20.000.000.oo) el treinta por ciento (30%); sobre el excedente de
veinte millones de pesos ($20.000.000.oo) hasta cincuenta millones de
pesos ($50.000.000.oo) el veinte por ciento (20%); y sobre el excedente de
cincuenta millones ($50.000.000.oo) el diez por ciento (10%) “.
4.
La Ley 9 de 1989, llamada de la "reforma urbana 11, dispone en el articulo
58 que 9as entidades públicas del orden nacional cederán a titulo gratuito
los inmuebles de su propiedad que sean bienes fiscales que hayan sido
ocupados Ilegalmente para vivienda de Interés social, siempre y cuando la
ocupación ilegal haya ocurrido con anterioridad al veintiocho (28) de julio
de mil novecientos ochenta y ocho (1988). La cesión gratuita, mediante
escritura pública, se efectuará a favor de los ocupantes. Las demás
entidades públicas podrán efectuar la cesión en los términos aquí
señalados.
"En ningún caso procederá la cesión anterior en el caso (sic) de los bienes
de uso público ni en el de los bienes fiscales destinados a la salud y a la
educación . Tampoco procederá cuando se trate de inmuebles ubicados en
zonas Insalubres o que presenten peligro para la Población “.
Esta disposición fue demandada por considerarse inconstitucional, pero la
Corte Suprema de Justicia mediante Sentencia que profirió el 21 de febrero
de 1990, la declaró exequible, motivo por el cual se encuentra vigente.
5. En el asunto materia de la consulta, se tiene que el particular denunció la
vocación hereditaria
Instituto de Bienestar Familiar en la sucesión
intestada del señor Jesús López, la cual estaba conformada por un bien
inmueble ubicado en la zona urbana de Yopal (Casanare). Reconocido el
denunciante mediante resolución número 000585 del 2 de abril de 1982, se
procedió a la celebración del contrato previsto en el artículo 104 del
Decreto 2388 de 1979, en el cual se estipuló que el Instituto de Bienestar
Familiar se obliga a pagar al contratista "la participación económica
establecida en el artículo 107 del decreto 2388 de 1979,en dinero o en
especie a juicio del ICBF, una vez que ingresen real y materialmente los
bienes adjudicados, la liquidación de la participación se hará con base en el
valor que tengan a la fecha de ingreso" (Cláusula tercera).
Según lo manifestado en la consulta por el señor Ministro de Salud, el
proceso judicial culminó con la adjudicación del bien a favor del Instituto de
Bienestar Familiar, lo que implica que el inmueble ingresó al patrimonio del
Instituto según lo dispone el numeral 8°, del artículo 39 de la ley 7a. de
1979, citado anteriormente.
En este orden de ideas, la Sala considera que, el denunciante contratista
cumplió con las obligaciones pactadas en el contrato, toda vez que el
Instituto adquirió el bien objeto de la sucesión Intestada, circunstancia que
conlleva el cumplimiento por parte de la entidad de reconocer y pagar al
contratista la participación estipulada en el contrato.
6. El Instituto de Bienestar Familiar se halla frente a una situación no prevista
en el contrato ni en las normas vigentes para la época de la celebración del
mismo, que consiste en la obligación por parte del Instituto de ceder a título
gratuito los bienes fiscales de su propiedad a las personas que lo hayan
ocupado ilegalmente antes del 28 de julio de 1988, con fines de vivienda de
interés social, de conformidad con lo ordenado por el artículo 58 de la ley
9a. de 1989. De manera que el Instituto debe, en el caso materia de
estudio, ceder a titulo gratuito el bien adquirido por su vocación hereditaria
en la sucesión intestada de Jesús López, a quienes hubieren iniciado la
ocupación del mismo antes del 28 de julio de 1988. Y por otra parte, está
obligado a cumplir el contrato celebrado con el señor Felipe Mojica Niño
denunciante que cumplió de buena fe con el objeto contractual.
Sobre este aspecto la Sala estima que la obligación prevista en el artículo
58 de la ley 9a. de 1989, constituye un hecho sobreviniente, que debe ser
cumplido independientemente de las obligaciones contraídas en el contrato
mencionado, porque al momento de celebrarlo no se estipuló ninguna
condición al respecto ya que no se podrá saber que el legislador iba a imponer
la carga mencionada a las entidades públicas del orden nacional.
Con base en lo anterior la Sala responde las preguntas en su orden:
1. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar no puede abstenerse de
cancelar la participación económica al denunciante Contratista porque éste
cumplió de buena fe con todas las obligaciones del contrato y además,
porque la circunstancia sobreviniente prevista en el artículo 58 de la ley 9a.
de 1989, que afecta ostensiblemente el patrimonio del instituto, es
independiente del contrato celebrado con el denunciante, el cual se halla
sometido a las normas vigentes para la época de su celebración.
2. El Instituto de Bienestar Familiar debe entregar o ceder a título
gratuito la totalidad del inmueble adquirido por la vocación hereditaria en
el proceso de sucesión intestada del señor Jesús López, a los ocupantes que
venían ejerciendo la posesión del mismo desde antes del 28 de julio de 1988.
El Instituto no puede disponer ni en todo ni en parte de dicho inmueble porque
el artículo 58 de la ley 9a. de 1989 lo obliga a cederlo en su totalidad a quienes
lo venían ocupando desde antes del 28 de julio de 1988. Así las cosas, el
Instituto debe pagar al denunciante la participación, a que tiene derecho,
en dinero y no con bienes diferentes.
Transcríbase en copia auténtica a la Secretaria Jurídica de la Presidencia
de la República y al señor Ministro de Salud, doctor Eduardo Díaz Uribe.
JAIME PAREDES TAMAYO
JAIME
BETANCUR
CUARTAS
Presidente de la sala
HUMBERTO MORA OSEJO
JAVIER HENAO HIDRON
ELIZABETH CASTRO REYES
11 MARZO
C.C.A
1991. Levantada la reserva de acuerdo al articulo 110 del
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