Uno de los grandes beneficios del análisis de redes sociales

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Consigna: Les invito a reflexionar en sus Grupos de Trabajo sobre la naturaleza del ARS a partir de su
relación con el concepto de Capital Social. Con base a la lectura de los textos contenidos en el Modulo y a
su propia experiencia, la Actividad Grupal de este Modulo consiste en elaborar un ensayo sobre el
verdadero aporte del ARS al desarrollo de Capital Social en sus diferentes vertientes. El trabajo deberá
tener una extensión máxima de 3 hojas. El documento del Grupo de Trabajo debe ser presentado antes de
las 20:00 horas del lunes 8 de agosto (referencia horaria Chile) en el mecanismo de "Recepción de
Trabajos" habilitado para ello. Sólo se recepcionará un único documento por parte de cada Grupo de
Trabajo.
Autores:
Original: Alejandro Blanco Peña
Celeste: Hugo Glagovsky
Rosa: Carla Soares (original)
Rosa con celeste: Carla traducida por Hugo
Amarillo: Lissy Canal
Uno de los grandes beneficios del análisis de redes sociales radica en que nos permite
comprender la naturaleza y funcionamiento de las relaciones interpersonales a pequeña y gran
escala dentro de la sociedad. Gracias al trabajo de muchos investigadores, y luego de más de
70 años de estudios, hoy en día tenemos un corpus teórico, lo suficientemente robusto auque
no concluido, desde el cual abordar la complejidad social dentro de la cual nos encontramos
inmersos.
Dentro del legado de nuestros predecesores, provenientes de distintas disciplinas,
encontramos el desarrollo de la sociometría (que, básicamente, aporta la metodología ideal
para la recolección de datos y la representación gráfica de estos). También, hallamos los
estudios empíricos que, lentamente, fueron dando carne a este paradigma a través de
conceptos como: ego, clique o camarilla, intermediación, grado o rango, centralidad, densidad,
anclaje, accesibilidad, vínculos fuertes y débiles, dirección, durabilidad, intensidad, frecuencia,
entre muchos otros.
En la actualidad, los grandes esfuerzos acumulados durante años reposan sobre una robusta
plataforma en el campo de la tecnología, que ha permitido la evolución de programas
informáticos que facilitan la configuración y visualización gráfica de sociogramas y
procesamiento de datos estadísticos, que permiten la aprehensión de lo que antes hubiera sido
una urdimbre imposible de desenmarañar.
El panorama anterior, nos permite afirmar que hoy en día poseemos nuevas las herramientas
necesarias para acercarnos a la comprensión de comprender a fondo la naturaleza de las
relaciones sociales. Estas Lo que nos ha llevado a permiten abordar temas como la salud, la
difusión de la información, la influencia política, seguridad nacional, la economía global y las
comunidades virtuales, entre muchos otros temas, desde una mirada reticular.
El ARS es principalmente una nueva manera de ver el mundo. Las personas, y sus lazos
vinculantes, han existido desde que el Hombre vive en sociedad. Sin embargo, recién ahora
vemos redes, flujos y vínculos donde antes solo veíamos personas interactuando. Las redes
han existido siempre... sólo que recién ahora las vemos como tales.
Desde ya, no debemos creer que el ARS es “la” visión correcta y completa del mundo (como no
lo es ninguna de las otras). Por ello, todo análisis y diagnóstico realizado desde esta disciplina,
para ser completo, debe ser complementado y contrastado con otros que tengan en cuenta
variables distintas, como ser relaciones de poder, conflictos o clases sociales.
Dentro de este contexto, el bagaje acumulado nos permite ir un paso más allá y pasar
del análisis a la gestión de redes sociales. Esto adquiere una dimensión trascendental cuando
se piensa en conceptos como el capital social. que existe sólo al interior de las redes humanas
y que puede ser entendido como el valor que le aportan las relaciones interpersonales a los
individuos o a los grupos. La premisa central del término es que las redes de interacción
poseen valor. El capital social se refiere a un valor colectivo de todas las cadenas de
interacción social y las inclinaciones a la reciprocidad que nacen de esas cadenas. El término
capital social enfatiza no sólo sentimientos de ayuda y solidaridad, sino tambien una larga
variedad de beneficios específicos que emergen de la confianza, la reciprocidad, la información
y la cooperación asociadas con las redes sociales. El capital social crea valor para las
personas que a ellas están conectadas y –por lo menos a veces- a las personas alrededor de
estas.
El capital social se refiere al stock de “confianza”, normas y redes que las personas
las1 personas organizan para la resolución de sus problemas. Redes como asociaciones de
barrio, cooperativas y clubes deeportivos, son formas esenciales de capital social, y cuanto
más densos estos vínculos, más comprometidas estarán las personas de las comunidades
involucradas en cooperar por auxílio y beneficios mutuos. A pesar de los problemas
tradicionales ligados a las teorías de la acción colectiva (como el dilema del prisionero y la
teoria de juegos), tales redes propician una respuesta a tales teorías. El fundamento de la idea
está en la constatación de que "las soluciones privadas no siempre funcionan" y que por sus
intereses inmediatos los agentes sociales tendrían, frente a la cooperación, una conducta de
carácter oportunista.
Frente al “Dilema del Prisionero” las acciones cooperativas deberían verse siempre
impedidas por la renuncia de sus miembros participantes. Tal perspectiva muestra que los
intereses inmediatos de los individuos se contraponen (en oposición frontal a un principio
básico, ontológico, del pensamiento liberal) a la distribución socialmente óptima de los
recursos. El capital social aparece entonces como instrumento para la solución de los dilemas
de la acción colectiva.
A pesar de su aplicabilidad controvertida, el concepto de capital social posee un carácter
explicativo, constituyéndose en un instrumental importante a ser utilizado o movilizado en la
búsqueda de políticas sociales transparentes y en la construcción efectiva de relaciones de
confianza entre Estado y Sociedad y, de ahí, aproximarnos a lo que serían buenas políticas o
buenos gobiernos.
Capital social es primero un conjunto de procesos que generan externalidades, o sea,
efectos que son generados a través de la integración social. La definición de capital social
puede ser enunciada como una variable binaria que explicaría la confianza y la reciprocidad.
De esta forma, la confianza y la reciprocidad producirían una mayor integración social y,
además de eso, propiciarían un soporte a las acciones colectivas facilitando las acciones entre
los agentes y propiciando mayores respuestas institucionales, a través de los formatos en
redes.
El capital social puede definirse como la habilidad de las personas de trabajar juntas por
un objetivo común en grupos y organizaciones. La habilidad para cooperar voluntariamente
depende, del grado en que las comunidades compartan normas y valores capaces de
subordinar intereses individuales a aquellas del grupo. Para ello importa el nivel de confianza
mutua existente en un grupo y que puede extenderse al conjunto de la sociedad. El capital
social determina la facilidad de la gente y de los grupos para actuar juntos.
El capital social se diferencia de otros factores de desarrollo en que es el único que es
relacional, se encuentra en la estructura de las relaciones. Para poseer capital social una
persona o una organización debe relacionarse con otra. No es propiedad de ninguno de los
actores que se benefician de él. Sólo existe cuando se comparte.
Una manera de avanzar en la conceptualización y operacionalización de las redes y del
capital social sería hacer uso de estudios de caso en países seleccionados donde esté
disponible una buena cantidad de información en microinstituciones. Esos estudios de caso
investigarían la interacción de instituiciones con otras organizaciones y/o niveles de gobierno y
podrían así sugerir qué tipo de efecto pueden acarrear las redes (así como los niveles y tipos
de capital humano, físico, y natural involucrados). Entretanto, para ser realmente útil al contexto
de la discusión, los estudios de caso deben ser guiados por una estructura metodológica que
facilite la medición y análisis de descubrimientos y proporcione hipótesis verificables.
A premissa central do termo é que as redes de interação possuem valor. O capital
social refere-se a um valor coletivo de todas as cadeias de interação social e as inclinações à
reciprocidade que nascem dessas cadeias. O termo capital social enfatiza não apenas
sentimentos de ajuda e solidariedade, mas uma larga variedade de benefícios específicos que
emergem da confiança, da reciprocidade, da informação e da cooperação associadas com
1
Se repite
redes sociais. O capital social cria valor para as pessoas que a elas estão conectadas e – pelo
menos às vezes – às pessoas ao redor destas.
Capital social refere-se ao estoque de “confiança” (trust), normas e redes que as
pessoas organizam para resolução de seus problemas. Redes como associações de bairro,
cooperativas e clubes esportivos, são formas essenciais de capital social, e quanto mais
densas estas ligações, mais engajadas estarão as pessoas das comunidades envolvidas em
cooperar por auxílio e benefícios mútuos. Apesar dos problemas tradicionais ligados às teorias
da ação coletiva (como o dilema do prisioneiro e a teoria dos jogos), tais redes propiciam uma
resposta a tais teorias. A base do raciocínio está na constatação de que "as soluções privadas
nem sempre funcionam" e que por seus interesses imediatos os agentes sociais teriam, diante
da cooperação, uma conduta de caráter oportunista.
Diante do “Dilema do Prisioneiro” as ações cooperativas deveriam esbarrar sempre na
desistência de seus membros participantes. Tal perspectiva mostra que os interesses
imediatos dos indivíduos contrapõem-se (em oposição frontal a um princípio básico, ontológico,
do pensamento liberal) à alocação socialmente ótima dos recursos. O capital social aparece
então como instrumento para a solução dos dilemas da ação coletiva.
Embora controverso em sua aplicabilidade, o conceito de capital social possui um caráter
explicativo, se constituindo num instrumental importante a ser utilizado ou mobilizado na busca
de políticas sociais transparentes e na construção efetiva de relações de confiança entre
Estado e Sociedade e, daí, nos aproximar ao que seriam boas políticas ou bons governos.
Capital social é primeiro um conjunto de processos que geram externalidades, isto é,
efeitos que são gerados através de integração social. A definição de capital social pode ser
posta como uma variável binária que explicaria confiança e reciprocidade. Desta forma, a
confiança e a reciprocidade produziriam uma maior integração social e, além disso,
propiciariam um suporte a ações coletivas facilitando as ações entre os agentes e propiciando
maiores respostas institucionais, através dos formatos em redes.
Uma maneira de se avançar na conceitualização e operacionalização das redes e do
capital social seria fazer uso de estudos de caso em países selecionados onde uma boa
quantidade de informações em microinstituições seja disponível. Esses estudos de caso
investigariam a interação de instituições com outras organizações e/ou níveis do governo e
poderiam assim apontar que tipo de efeito as redes podem acarretar (assim como os níveis e
tipos de capital humano, físico, e natural envolvidos). Entretanto, para ser realmente útil no
contexto da discussão, os estudos de caso devem ser guiados por uma estrutura metodológica
que facilite a mensuração e análise de descobertas e proporcione hipóteses verificáveis.
De esta manera, si pensamos en la posibilidad de “producir” o “gestionar” confianza, amistad,
reciprocidad, solidaridad, soporte emocional, entre otras características del capital social,
dentro del escenario económico, social y cultural en el que nos encontramos actualmente,
podremos ofrecer algunas alternativas a las múltiples dificultades por las que se encuentra
atravesando la humanidad hoy en día.
En el marco de esta diversidad, otro eje a considerar en el aporte del ARS al desarrollo de Capital
Social está dado por el nivel de articulación entre lo público y privado. Las experiencias de
articulación con los actores públicos territoriales no tienen un patrón de comportamiento
homogéneo, sino que demuestran tener distintas realidades, dependiendo de los actores que
llevan adelante las coordinaciones y de la apertura del actor público territorial hacia la
comunidad. En las redes se puede encontrar un actor público territorial con una nueva
concepción abierta y participativa, tendiendo a una mirada menos sectorial y más integrada a
su comunidad, capaz de llegar a los problemas concretos del territorio de referencia.
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