demografia humana - Departamento de Ciencias Naturales

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Antecedentes históricos
Los inicios de la demografía se deben al economista británico Thomas Robert
Malthus, quien en 1798 propuso el gran debate sobre la población mundial con
su obra Ensayo sobre el principio de la población, aunque también se puede
citar como un precursor a Leonhard Euler, el cual fue autor mediante modelos
matemáticos de los primeros estudios sobre censos disponibles, con objeto de
descubrir las tendencias demográficas.
Thomas R. Malthus inició con
su obra el gran debate sobre
la población mundial
» Biografía «
Leonhard Euler, autor de los
primeros estudios sobre
tendencias demográficas
utilizando modelos
matemáticos.
» Biografía «
Malthus planteaba las consecuencias
En sus comienzos,
de un
descontrolado crecimiento de la población con respecto a la
producción de alimentos, y exponía las posibles formas de frenar esas
tendencias. Entre los factores positivos y negativos para la evolución
demográfica, Malthus distinguía las enfermedades, epidemias, guerras y
carencias alimentarias extremas, por un lado, y las medidas anticonceptivas o
abstinencia, por el otro.
La doctrina Maltusiana resurgió a comienzos del siglo XX, pero también
muchas otras teorías, incluso de carácter marxista, intentando explicar las
razones de la superpoblación, unas veces inspiradas en factores económicos,
capitalistas o el subdesarrollo, y otras en fundamentos de carácter religioso,
donde las cuestiones sobre los métodos del control de natalidad están en
general ampliamente cuestionadas.
La moderna estadística demográfica
El debate que Malthus planteara inicialmente sobre la superpoblación mundial,
fue seguido de forma práctica por el matemático, astrónomo y sociólogo belga
Lambert Adolphe Jacques Quételet en la segunda mitad del siglo XIX, de
hecho ha sido uno de los fundadores de la estadística demográfica. La
aplicación del moderno cálculo estadístico promovido por Quételet, constituye
hoy en día uno de los servicios más útiles y eficaces para la gestión de los
gobiernos en el aspecto del orden social, y una herramienta básica para
planificar las políticas más adecuadas a cada realidad demográfica.
El desarrollo de la demografía se ha visto beneficiado a partir del siglo XIX con
la práctica generalizada de los registros civiles y parroquiales de natalidad y
mortalidad, así como los censos de población, perfeccionados en la segunda
mitad del siglo XX con la aparición de la informática, capaz de manejar
inmensos volúmenes de datos, no sólo relativos a los valores de tamaño y
composición de las poblaciones, sino también de otros numerosos parámetros
relacionados, tales como los económicos, sociales, históricos, antropológicos,
etc.
Crecimiento de la población mundial
l crecimiento de la población mundial constituye un fenómeno que se
ha acelerado de forma sorprendente a partir de mediados del pasado
siglo XX. Con anterioridad, el proceso era progresivo pero más lento.
La llamada explosión demográfica queda demostrada por los 2.000
millones de seres que habitaban el planeta en 1950, y los 4.000
millones que se registrarían a principios de la década de 1980. Esta
progresión denotaba una duplicación de la población cada 30 años.
Contrastan estos datos con los que se registraban en el año 1650; en esas
fechas la población de la Tierra era de unos 500 millones de personas, pero
debieron transcurrir dos siglos (hasta 1850) para que esas cifras se duplicaran;
sin embargo en 1950 ya se había quintuplicado (2.500 millones). No obstante,
el ritmo de crecimiento parece en la actualidad más moderado, sin llegar a una
estabilización.
Factores del crecimiento poblacional
Un factor decisivo en el crecimiento de la población es la esperanza de vida.
Los grandes progresos, sobre todo en la medicina, que se han manifestado a
partir de mediados del siglo XX, han conseguido disminuir notablemente los
índices de mortalidad, especialmente la infantil.
Los avances en el conocimiento científico ya eran patentes a partir del siglo
XVII, aunque no habían comenzado a manifestarse directamente en los índices
de crecimiento. Así, la agricultura, industria, medicina, organización social, etc.,
fueron objeto de grandes avances técnicos y científicos en favor de una cada
vez mayor calidad de vida; la sustitución de la mano de obra humana por
maquinaria y nuevas tecnologías, así como los mayores medios disponibles
para controlar las enfermedades, dieron lugar a un considerable crecimiento
poblacional.
Un factor decisivo para iniciar la nueva
fase de crecimiento a partir de 1950 fue
el control del hambre en los países
subdesarrollados, apoyado por políticas
agrícolas y de control de plagas
Otros factores inherentes a una mayor calidad de vida fueron
decisivos para iniciar la nueva fase de crecimiento que se
manifestaría a partir de 1950. Se distingue el control del hambre en países
subdesarrollados, donde las producciones agrícolas estaban sujetas a variadas
circunstancias, tales como ausencia de redes de abastecimiento de aguas, falta
de tecnología de las semillas, y grandes dificultades para hacer frente a las
inclemencias o destrucción de las cosechas, que iniciarían un círculo drástico
en el diezmado de la población, consecuencia de la ausencia de alimentos,
posteriores enfermedades nutricionales, e incluso epidemias y mortandad
generalizadas en determinadas regiones y épocas de sequía.
El bajo coste de las medicinas, tales como vacunas y antibióticos, unidas a las
nuevas posibilidades de control de las plagas agrícolas mediante insecticidas,
así como las variedades de semillas de gran rendimiento, dieron un vuelco a la
situación de la población en los países subdesarrollados, disminuyendo los
fallecimientos por infecciones y parásitos, a la vez que se conseguían mejores
y más abundantes cosechas. Estos factores lograron en algunos países en vías
de desarrollo, alcanzar índices de crecimiento de población anual superiores al
3%, llegando a duplicar la población en poco más de 20 años.
El crecimiento cero
El problema del crecimiento y superpoblación mundial en los países
subdesarrollados tiene su contrapunto en el llamado crecimiento cero. Este
fenómeno es negativo y característico de los países desarrollados. Consiste en
que el número de nacimientos es igual al número de fallecimientos, por tanto la
población queda estancada al no renovarse, iniciándose un proceso de
envejecimiento, es decir, la población sufre un desplazamiento de edades en el
cual la mayoría de habitantes son de edad avanzada, frente a una minoría de
jóvenes.
Las consecuencias del crecimiento cero es catastrófico para la economía de un
país, especialmente en aquellos modelos de pensiones en los cuales una
generación de personas ya ancianas, reciben la solidaridad y sustento hasta el
final de la vida mediante el trabajo de las siguientes generaciones de jóvenes.
Presión medioambiental
rápido crecimiento de la población constituye una presión
medioambiental inherente, y puede considerarse como la principal
causa de los problemas derivados.
l
En el año 2000 había 6.000 millones de habitantes en todo el mundo,
y se estima un incremento anual de 90 millones, lo que significa una
media de 250.000 nacimientos al día; este ritmo implica que para el año 2050
podrían poblar la Tierra unos 10.000 millones de seres. La tasa de crecimiento
sería positiva incluso con una reducción significativa de la fertilidad.
Una población creciente demanda cada
vez más recursos naturales. Energía,
alimentos, vivienda, vestido, etc.,
obligan a un aumento de la
explotación, que conlleva una
generación de desechos y
contaminación
Las demandas de recursos naturales para cubrir las necesidades básicas de la
población crecen proporcionalmente con su incremento. Alimentos, energía,
vivienda, vestido, etc., son demandas en auge que obligan a una explotación
cada vez mayor de esos recursos, y que conllevan igualmente una generación
de desechos y contaminación creciente. La presión medioambiental por exceso
de población tiene lugar sobre todo en los países en vías de desarrollo, en
donde se concentra la población con mayor índice de crecimiento, mientras que
en los países más desarrollados tiende a estancarse debido a un índice
ostensiblemente menor. No obstante, en los países industrializados, en donde
el nivel de vida es muy superior, se constata la mayor contaminación
atmosférica, deforestación y presión sobre los recursos pesqueros y mineros,
pero a la vez también tienen posibilidad de acceso a las tecnologías
anticontaminación.
Así pues, podemos determinar que los índices de crecimiento
en los países industrializados, tienen menor influencia en los
problemas medioambientales que los relacionados con su propia
industrialización, los cuales presentan posibilidades de solución a medio y largo
plazo mediante aplicación de tecnologías, sin embargo, los países en vías de
desarrollo con alto índice de crecimiento poblacional inciden una presión sobre
los recursos naturales, con agotamiento de los suelos y recursos hídricos,
deforestación intensa, etc., no subsanables con medidas propias por la
imposibilidad de acceder a las tecnologías anticontaminantes, de las que sí
gozan los países más desarrollados.
Urbanización
Las poblaciones mundiales tienden a urbanizarse rápidamente, esto implica
una reducción en la tasa de nacimientos, y por tanto un factor influyente en el
índice de crecimiento. Conforme un país va pasando de una economía agrícola
a otra de carácter industrial, se va manifestando una migración de las zonas
rurales a las ciudades. La urbanización es una opción que proporciona mejor
calidad de vida, debido al acceso y gestión más eficaz de los servicios, tales
como el agua potable, electricidad, gas, etc., aunque en contrapartida se
generan también mayores concentraciones de polución.
Las tres cuartas partes de las poblaciones de los países industrializados
habitan en núcleos urbanos, y la tendencia indica que antes del año 2050
alcanzará las dos terceras partes. Mientras que en 1950 había un 29% de la
población mundial habitando en áreas urbanas, 40 años después casi se había
duplicado, en el año 2000 superaba el 50%, y en la actualidad continúa en
ascenso.
El mayor nivel educativo de las mujeres
y su acceso al mercado laboral son, entre
otros, factores que contribuyen al
descenso de la tasa de natalidad
La reducción de la tasa de natalidad en las zonas urbanas está relacionada con
las situaciones familiares y los niveles educativos que favorece ese medio. La
mejor calidad de vida, superiores ingresos, eficacia de la planificación familiar,
mayor nivel educativo de las mujeres, y el acceso de éstas al mercado laboral,
son factores que contribuyen a que desciendan los nacimientos, y por tanto a
que existan familias cada vez menos numerosas. La calidad de vida también se
traduce en esperanza de vida, es decir, que la población sea cada vez más
longeva.
Distribución de la población mundial
a distribución de la población mundial está muy desproporcionada,
tanto en lo que respecta a la superficie del planeta como a los índices
de crecimiento en las distintas regiones. Así, cerca del 90% de la
población global habita en el hemisferio Norte, sobre todo las
regiones templadas, y de ellas las tres cuartas partes se encuentran
en el continente euroasiático.
Más de la mitad de la humanidad habitan en el Este y Sur de Asia, destacando
especialmente China seguido de la India. Un 15% habita Europa y los países
que integraban la antigua Unión Soviética, un 14% el continente americano, y
un 12% el continente africano. Todos estos valores varían constantemente
debido a los índices de crecimiento, y otros factores como los migratorios.
Factores del asentamiento y distribución
Existe unos factores evidentes para el desequilibrio poblacional mundial, como
son las zonas anecuménicas que proliferan por grandes áreas del planeta, es
decir, lugares con condiciones físicas o climáticas que rechazan la presencia
humana de forma permanente, o que condicionan en gran medida la instalación
o asentamiento, tales como los desiertos, alta montaña y regiones polares.
También existen factores de tipo humano, histórico o económico que favorecen
o condicionan la ocupación de determinadas áreas del planeta.
Resaltado en rojo se puede observar la
mayor concentración de población
mundial (más de 100 habitantes por
km2); en naranja vemos la distribución
media (entre 25 y 100 habitantes por
km2); y en amarillo, que es la mayor
parte de la superficie terrestre, se
distribuyen menos de 25 habitantes por
km2.
Factores físicos
Los factores físicos son en realidad determinantes para el establecimiento de
las poblaciones. La humanidad se ha visto atraída hacia los climas templados y
con estaciones de sucesión gradual, y rechazado aquellos de temperaturas
bajas, las tierras áridas o las antagónicas selvas ecuatoriales. El relieve
también es un condicionamiento importante para la presencia humana; se
prefieren las llanuras y valles y se evitan las superficies de montaña.
Las zonas preferentes para los asentamientos son las
litorales y riberas fluviales, y son de hecho las proximidades
de los ríos y zonas costeras las que ostentan las mayores densidades de
población. La calidad y fertilidad de los suelos que favorezcan la agricultura y
ganadería es otro factor decisivo para la ocupación humana.
Las proximidades de los ríos y zonas
costeras son las que ostentan las mayores
densidades de población
Factores humanos, históricos y económicos
Aunque los factores físicos son en general determinantes para los
asentamientos humanos, también se explican las distribuciones en base a
condicionamientos de carácter humano, histórico o económico. Por ejemplo, se
entiende que algunas zonas desérticas de Argelia, Arabia o Libia, donde las
condiciones inhóspitas hacen difícil la vida, se hayan materializado
asentamientos humanos ante las posibilidades de explotación petrolífera que
albergan esas áreas.
Algunos países asiáticos monzónicos registran densidades de población muy
elevadas, explicable por los cultivos del arroz, la tradición agrícola y la
necesidad de organización social para el uso de los regadíos. Razones
humanas, incluso étnicas, complementadas con tradiciones agrícolas, motivan
que haya poblaciones en Sudamérica que habitan en alturas superiores a los
2.500 metros.
Las zonas más pobladas del mundo se encuentran en Asia (China y la India),
donde además los países cuentan con territorios muy extensos. Por otra parte,
otros territorios también muy extensos, como son Canadá y Australia, están
casi vacíos, lo cual confirma la desproporción de población mundial con
respecto al espacio que ocupan y los países a los que pertenece. Por ejemplo,
Rusia posee un territorio que supera en más de dos veces la extensión de
China, sin embargo su población no llega a los 300 millones de habitantes.
Las variaciones poblacionales
as
variaciones poblacionales vienen definidas por factores como la
tasa de natalidad, mortalidad y los movimientos migratorios.
Éstos factores determinan los índices de población, muy utilizados
para variados propósitos de interés público o institucional, como las
políticas sociales, sanitarias, etc.
Índices de población
El índice de población informa de las variaciones que se manifiestan en el
tamaño de una población. Integra índices parciales cuyos factores están
determinados por el número de nacimientos, fallecimientos, emigrantes e
inmigrantes registrados durante determinado periodo.
Para evitar la distorsión que la media de edad de una población ejerce sobre
estos índices parciales (por ejemplo el similar índice de mortalidad que podría
manifestarse en una población con alto nivel de vida y gran número de
ancianos, en comparación con otra de bajo nivel de vida y gran número de
jóvenes), se suelen utilizar en demografía índices que dependen de la
distribución por edades y de la capacidad reproductiva de la mujer; son el de
esperanza de vida al nacer, el de mortalidad infantil, y el de fertilidad.
Índices de fertilidad y natalidad
El índice de fertilidad total establece la capacidad reproductiva estimada de una
mujer en número de hijos a lo largo de toda su vida fértil, siempre y cuando los
índices de fertilidad actuales se fueran cumpliendo año tras año. Por su parte,
el índice bruto de natalidad establece la tasa de nacimientos por cada mil
habitantes a lo largo de un año.
En los países con altos índices de fertilidad se pueden alcanzar índices de
natalidad de hasta el 40 o 50%, con entre 5 y 7 hijos por mujer. Se trata de
países con poblaciones muy jóvenes, generalmente pertenecientes a países
subdesarrollados, como gran parte de África, y muchos otros de Asia y
Centroamérica. Los países con índices de fertilidad media sitúan la tasa o
índice de natalidad alrededor de entre el 20 y 40%; este grupo está compuesto
por naciones subdesarrolladas, pero que han establecido algún control de
natalidad, ejemplo de la India, y otros países de Asia y Sudamérica.
En algunos países africanos,
centroamericanos y asiáticos, con altos
índices de fertilidad, la natalidad puede
alcanzar índices del orden del 40 al 50%
Estos datos caen al 15 o 20% de natalidad en países con bajo índice de
fertilidad, con un total de 2 hijos por mujer, ejemplo de los países más
desarrollados de Europa, así como Estados Unidos de América, Canadá,
Japón y Australia.
La tasa media mundial de natalidad se sitúa en torno al 28
por cada mil habitantes, no obstante, como se ha visto,
existen tremendas diferencias no sólo entre países, sino incluso entre regiones
de un mismo país. Estas grandes diferencias se deben a variados factores,
tales como los económicos, sociales, religiosos, envejecimiento de la
población, y también las posibilidades que la mujer tiene en determinadas
sociedades para incorporarse al mercado laboral.
Índices de mortalidad y esperanza de vida
El aumento o disminución de una población, cuando sólo es debida a la
diferencia entre nacimientos y defunciones, se le llama crecimiento natural o
vegetativo. La diferencia es positiva cuando hay más nacimientos que
defunciones, y negativa cuando sucede lo contrario. El descubrimiento de la
vacuna, junto con otros avances médicos e higiénicos, han conseguido
aumentar el crecimiento vegetativo, al reducir notablemente los índices de
mortalidad infantil.
El descubrimiento de la vacuna, junto
con otros avances médicos e higiénicos,
han conseguido aumentar el crecimiento
vegetativo, al reducir los índices de
mortalidad infantil
Actualmente, se estima una esperanza de vida superior a 70 años, con un
índice de mortalidad inferior al 10%. Estos datos reflejan las condiciones
sanitarias de hoy en día, en relación con las que existían en las poblaciones
preindustriales, donde se manifestaban grandes fluctuaciones en ambos
índices, pero con una media a largo plazo de entre un 30 a 40% de mortalidad
y una esperanza media de vida de entre 25 y 35 años.
Un índice muy manejado y de gran importancia es el de mortalidad infantil. En
los países desarrollados, donde la alimentación, higiene, y los sistemas
educativos y sanitarios alcanzan a toda la población y están eficazmente
gestionados, los índices de mortalidad infantil pueden llegar a ser inferiores al
15 por cada mil habitantes a lo largo de un año.
Estos datos resultan especialmente trágicos en determinados países
subdesarrollados, donde pueden superar el 10% de mortalidad, es decir, la
probabilidad de fallecimiento de un niño durante su primer año de vida puede
superar los 100 por cada mil habitantes.
omo ya se dijo, la población puede aumentar o disminuir a causa del
crecimiento natural o vegetativo (nacimientos y fallecimientos), pero
también como consecuencia de los movimientos migratorios.
Algunos movimientos de población han
sido forzados por motivos religiosos,
políticos o étnicos, a causa de guerras,
revoluciones o descolonizaciones
Nos referimos como emigrantes a las poblaciones que se desplazan desde un
lugar para cambiar de residencia, e inmigrantes a las que toman posesión de
una residencia en un lugar distinto al que ocupaban con anterioridad. La
migración es un fenómeno que se ha dado con intensidad a lo largo de la
historia, y de hecho lo explican en buena parte la distribución actual de muchas
poblaciones con características étnicas, sociales, religiosas, etc., similares o
con señas identificativas originales en diferentes regiones del mundo.
Existen variados motivos por el cual la humanidad se ha visto empujada a
emigrar. Las que se han realizado de forma voluntaria han tenido razones
fundamentalmente de supervivencia, o de tipo económico a la búsqueda de
mejores condiciones de vida. Otras migraciones, algunas muy crueles, han sido
forzadas por motivos religiosos, políticos o étnicos, a causa de guerras,
revoluciones o descolonizaciones.
Migraciones interiores
Se denominan migraciones interiores aquellas que suceden dentro de los
límites de un país, es decir, sin traspasar fronteras políticas. Las poblaciones
totales y absolutas de estas migraciones, sean temporales o permanentes, no
varían, ya que se producen dentro de los términos administrativos de un país.
Sin embargo, la densidades locales de población sí se ven afectadas, ya que
los movimientos de unas regiones a otras producen una descompensación en
número de habitantes entre los territorios de salida y los de recepción.
El éxodo rural ha sido una migración
interior consecuencia de la mecanización
del campo, que ha creado un excedente
de mano de obra agrícola
Un fenómeno de migración interior ha sido el éxodo rural, surgido de los
excedentes de mano de obra agrícola en variados países tras la mecanización
del campo. Esta migración es definitiva dentro de un país, y ha dado lugar al
despoblamiento de áreas rurales y posterior nacimiento de asentamientos o
suburbios urbanos. Como resultado de este movimiento se han creado
problemas, tanto en las zonas abandonadas como en las receptoras, al surgir
núcleos de población suburbana muy densa en forma de ciudades dormitorio y
barrios satélite.
Migraciones estacionales
as migraciones estacionales son movimientos de población de
carácter temporal, generalmente de pequeña magnitud, y están
habitualmente relacionadas con las actividades agrícolas, aunque
también pueden darse en otro tipo de actividades, por ejemplo el
asentamiento temporal alrededor de una gran mina de superficie, una
obra civil de envergadura, etc. Éstas últimas pueden considerarse
anacrónicas y propias de otros tiempos, ya que en la actualidad la mano de
obra ha sido ampliamente desplazada por la mecanización.
Las migraciones estacionales están fundamentadas en las demandas de mano
de obra que se precisan para cubrir determinados puestos de trabajo en
lugares alejados del lugar de residencia; dependiendo del periodo de tiempo
que deban permanecer asentados en el lugar suelen desplazarse con todos los
miembros de la familia. Ocasionalmente, estos desplazamientos se realizan
incluso entre fronteras de dos países limítrofes, y por periodos cortos (semanas
o meses).
Una migración estacional significativa
era la que se realizaba entre España y
Francia hasta la última década del siglo
XX, donde grandes contingentes de
trabajadores con sus respectivas familias
se desplazaban al vecino país para cubrir
las numerosas demandas de trabajo en
la temporada de la vendimia
Es significativo el movimiento que se realizaba entre España y Francia desde la
posguerra civil hasta la última década del siglo XX, fechas en que ya declinó
notablemente, donde grandes contingentes de trabajadores españoles
acompañados de todos los miembros de la familia hábiles para las labores
agrícolas, cruzaban la frontera hispano-francesa para cubrir las numerosas
demandas de trabajo en la temporada de la vendimia. Hoy en día, sólo algunas
pocas familias españolas realizan ese desplazamiento, pero los motivos son
más bien de carácter tradicional y emotivo que económicas.
Migraciones pendulares
Las migraciones pendulares eran típicas del comercio ambulante, en el cual
existía un movimiento regular de ida y vuelta a un mismo punto, que podía ser
a diario, por semana o por mes. Actualmente, este tipo de migraciones se ha
reducido al ámbito de una misma ciudad, en forma de movimientos
intraurbanos.
Migraciones históricas
Las migraciones históricas han supuesto notables modificaciones sobre los
mapas demográficos de numerosos países, e incluso de continentes, como el
americano. Desde el descubrimiento del Nuevo Mundo hasta el siglo XX, las
migraciones definitivas han sido masivas, permitiendo poblar grandes áreas
vírgenes, sobre todo de Norteamérica. En los nuevos países fundados, como
Estados Unidos de América, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, se
establecieron los modelos políticos y formas de vida de las poblaciones
emigradas, y que son fundamentalmente de estilo europeo. En la actualidad,
algunos países como Estados Unidos o Australia, mantienen cupos migratorios
para determinados países de origen, como los asiáticos, y también las
personas de raza negra.
Algunos tipos de migración históricas se deben a fenómenos precipitados, y
generalmente realizados en masa. Se distinguen los llamados rush,
consistentes en movimientos tumultuosos como los que se dieron dentro de
Estados Unidos por razón de la llamada fiebre del oro, o por el hallazgo de
yacimientos de petróleo, en donde las poblaciones emigradas esperan un
rápido enriquecimiento.
Tras la Segunda Guerra Mundial se han sucedido una serie de movimientos
migratorios de tipo político. Por motivo de los cambios de fronteras, e incluso
por la división de los territorios en base a bloques ideológicos, se manifestaron
desplazamientos de grandes contingentes de población, e incluso en ocasiones
muchos de ellos han cambiado su nacionalidad.
En los últimos años, debido al desarrollo económico de los países de la Europa
occidental, surgió una demanda de mano de obra que se ha visto cubierta con
emigrantes procedentes del área mediterránea, tanto norteafricana como
europea. No se ha tratado de movimientos poblacionales en masa, pero sí
constantes, que se han tornado en principio en migraciones de carácter
temporal, y posteriormente muchas de ellas en definitivas.
Otro texto
Evolución de la población mundial
Población paleolítica
Revolución neolítica
Despoblación
Explosión demográfica
Desequilibrio
demográfico
Estabilidad demográfica
Los ecólogos han estimado que la Tierra pudo proporcionar a las
bandas de cazadores-recolectores alimento suficiente para un
máximo de treinta millones de individuos. En los cuatro millones
de años que requirió la evolución desde el "homo erectus" al
hombre actual, no se pudo superar esa cifra. Posiblemente la
población total del Paleolítico oscilaría entre los seis y los diez
millones de seres humanos.
La revolución neolítica, hace diez mil años, mediante la
aplicación de técnicas agrícolas y ganaderas permitió la primera
gran expansión de la especie humana; se calcula que a partir de
entonces la población empezó a crecer a un ritmo que la
duplicaba cada mil setecientos años. Al comienzo de nuestra era se calcula que vivían unos
ciento cincuenta millones de personas: una tercera parte en el Imperio Romano, otra tercera
parte en el Imperio Chino y el resto diseminado.
Pulsar en la imagen para ver una presentación multimedia.
Para comprender la gravedad del fenómeno del crecimiento actual de la
población hay que comparar el tamaño de la población de nuestro siglo
con la que ha estado manteniendo nuestro planeta en los últimos
milenios. Se comprueba así que estamos viviendo un episodio
demográfico único e irrepetible en la historia de la humanidad.
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La crisis del Imperio Romano estuvo acompañada de las primeras grandes epidemias que
provocaron despoblación. En el año 1348 se extiende por Europa la Peste Negra que se
estima redujo la población europea en un tercio. A pesar de ello, hacia el año 1600 la Tierra
había alcanzado los quinientos millones de habitantes. A partir de ese momento se produce la
explosión demográfica y la población empieza a duplicarse cada doscientos años. En 1800,
dos años después de la publicación del "Primer Ensayo sobre el Principio de la Población" de
T.R. Malthus, se alcanzan los novecientos millones de habitantes. El ritmo se sigue
acelerando; en 1900 se alcanzan los mil seiscientos millones; en 1960 había tres mil millones.
A mediados de 1999 se superaron los 6.000 millones.
ÉSTAS FUERON SUS PALABRAS
Si la población terrestre continúa duplicando su número cada treinta y cinco años (como lo está
haciendo ahora) cuando llegue el año 2.600 se habrá multiplicado por 100.000 (..) ¡La
población alcanzará los 630.000.000.000! Nuestro planeta sólo nos ofrecerá espacio para
mantenernos de pie, pues se dispondrá únicamente de 3 cm2 por persona en la superficie
sólida, incluyendo Groenlandia y la Antártida. Es más, si la especie humana continúa
multiplicándose al mismo ritmo, en el 3.550 la masa total de tejido humano será igual a la masa
de la Tierra.
Si hay quienes ven un escape en la emigración a otros planetas, tendrán materia suficiente
para alimentar esos pensamientos con el siguiente hecho: suponiendo que hubiera
1.000.000.000.000 de planetas habitables en el Universo y se pudiera transportar gente a
cualquiera de ellos cuando se estimara conveniente, teniendo presente el actual ritmo de
crecimiento cuantitativo, cada uno de esos planetas quedaría abarrotado literalmente y sólo
ofrecería espacio para estar de pie allá por el año 5.000. ¡En el 7.000 la masa humana sería
igual a la masa de todo el Universo conocido!
Evidentemente, la raza humana no puede crecer durante mucho tiempo al ritmo actual,
prescindiendo de cuanto se haga respecto al suministro de alimentos, agua, minerales y
energía. Y conste que no digo "no querrá", "no se atreverá" o "no deberá": digo lisa y
llanamente "no puede".
(Isaac Asimov, Introducción a la Ciencia, Basic Books, 1973)
Afortunadamente la tasa de fertilidad está disminuyendo en todo el mundo y aunque la
población continuará aumentando por el acceso a la edad fértil de las generaciones jóvenes,
mucho más numerosas, la prolongación de las tendencias actuales permiten predecir que la
población mundial alcanzará la estabilidad en el año 2110, cuando vivan 10.529 millones de
personas. Pero hasta entonces la situación de desequilibrio demográfico mundial continuará
inevitablemente su deterioro.
A partir del año 2000, el crecimiento de la población mundial será cada vez menor. La
población continuará creciendo, sin embargo durante mucho tiempo. En el año 2050
habrá nueve mil millones de habitantes. La estabilización final llegará en el siglo XXII.
¿Cuantos habitantes tiene el mundo en el momento en que lees estas líneas? Puedes saberlo
a través de Internet en el Reloj de la Población, un servicio ofrecido por la Oficina del Censo
de los Estados Unidos.
En el quinquenio 1995-2000, la población mundial ha crecido a una tasa anual
del 1,4%; sin embargo, ese crecimiento ha sido muy desigual ya que la
población de las regiones más desarrolladas aumentó un 0,3 anual mientras
que en los países menos desarrollados la tasa media de crecimiento era del
2,6%. Algunos casos extremos son especialmente problemáticos; la población
de Afganistán está creciendo el 5,3 anual, la de Ruanda un 7,9% y la de
Liberia un 8,6%. En este último caso la población se está multiplicando por dos
en menos de nueve años.
Mayores Urbes en
2000
2015
millones millones %
1 Tokio
26.4
26,4
0,0
2 México D.F
18,1
19,2
0,4
3 Bombay
4 Sao Paulo
18,1
17,8
26,1
20,4
2,4
0,9
5 New York
16,6
17,4
0,3
6 Lagos
7 Los Ángeles
13,4
13,1
23,2
14,1
3,7
0,5
8 Shanghai
12,9
14,6
0,8
9 Calcuta
12,9
17,3
1,9
12,6
12,3
14,1
21,1
0,7
3,6
11,8
11,7
19,2
16,8
3,2
2,4
16 Manila Metro
11,0
11,0
10,9
11,0
17,3
14,8
0,0
3,0
2,1
17 Beijing
10,8
12,3
0,9
18 Rio de Janeiro
10,6
10,6
11,9
13,8
0,8
1,7
10 Buenos Aires
11 Dhaka
12 Karachi
13 Delhi
14 Osaka
15 Yakarta
19 Cairo
Las Naciones Unidas están haciendo
desde hace varios decenios un enorme
esfuerzo para promover el control de la
natalidad. Aunque la mayoría de los
gobiernos son conscientes de la urgencia
del problema y colaboran con entusiasmo,
hay algunos estados confesionales (el
Vaticano y algunos musulmanes) que se
oponen activamente y dificultan la
adopción de decisiones en los congresos y
cumbres internacionales.
En la última década han nacido 1.500
millones de personas de las que más del
noventa por ciento lo han hecho en países subdesarrollados. El problema no es
sólo el aumento de la población sino su distribución espacial. En el año 2000 la
mitad de la población mundial vive en ciudades. Hay 19 grandes urbes con más
de diez millones de habitantes cada una, la mayoría de ellas en países
subdesarrollados. Y son las ciudades de los países subdesarrollados las que
más crecen.
Fuente: Naciones Unidas
Migraciones
Asimetría en
intercambios migratorios
Emigración internacional
Excedentes de población
Migraciones ruralurbanas
Multietnicidad
Nomadeo
Remesas de emigrantes
Riesgos migratorios
Refugiados
Uno de los fenómenos asociados a la globalización es la
multietnicidad, es decir, la convivencia en un mismo territorio o
ciudad de personas procedentes de diversas áreas del mundo.
No es una novedad, sabemos que en todas las grandes ciudades
y los grandes imperios de la antigüedad convivían personas
procedentes de lugares muy alejados entre sí. Pero si los
fenómenos migratorios no son nada nuevo, en estos momentos
se están produciendo con una intensidad y generalidad sin
parangón en la historia.
Las migraciones son desplazamientos de grupos humanos que
los alejan de sus residencias habituales. Esta definición permite
englobar fenómenos demográficos muy diversos, puede referirse
a movimientos pacíficos o agresivos, voluntarios o involuntarios.
Los mercados “globales” de esclavos han movido poblaciones a
grandes distancias en Roma, en el Islam y en los imperios
europeos de los últimos siglos. La “conquista” de Alejandro
Magno fue una migración violenta de excedentes de población griega hacia Asia, al igual que
todas las invasiones, pacíficas o no, de tribus bárbaras hacia Europa. Entre los siglos XVI y
XIX, España e Inglaterra utilizaron América y Australia para emplear y dar salida a sus
excedentes de población.
Entre las migraciones actuales podemos distinguir fenómenos muy diversos:
El nomadeo se refiere a movimientos habitualmente estacionales, es decir, con periodicidad
anual, que realizan grupos humanos a distancias relativamente cortas que nunca superan
algunos cientos de kilómetros. Están asociados a sistemas económicos primitivos en los que el
ganado tiene una importancia clave. Se cree que en el período paleolítico, en el sistema
económico de las bandas de cazadores-recolectores, era muy habitual.
Las migraciones rural-urbanas, del campo a la
ciudad, se están produciendo en todo el mundo
a un ritmo extraordinario. En 1950 menos del
30% de los habitantes del mundo vivían en
ciudades. En el año 2000, 2.900 millones de
personas vivían en zonas urbanas, es decir, un
47% de la población mundial. Se prevé que,
hacia 2030, vivirán en zonas urbanas 4.900
millones de personas, es decir, el 60% de la
población mundial.
Habitualmente se ha considerado "refugiado" a
los
emigrados
por
desastres
naturales
(inundaciones,
hambrunas)
o
artificiales
(guerras). Sin embargo la Convención de
Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de
1951 restringe mucho la definición para
considerar sólo refugiado a una persona que
"tiene un fundado temor de ser perseguida a
causa de su raza, religión, nacionalidad,
pertenencia a un determinado grupo social u opinión política; y que al encontrarse fuera
del país de su nacionalidad no puede o no quiere, debido a ese temor, acogerse a la
protección de su país". Según se estima, en 2000 había 22,3 millones de personas
refugiadas, repatriadas y desplazadas dentro de sus propios países. Al comenzar el decenio,
en 1990, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
(ACNUR) estaba prestando asistencia a unos 15 millones de personas. Finalmente, estallaron
varias crisis en el Irak septentrional, la ex Yugoslavia, Ruanda y la región de los Grandes
Lagos. A mediados del decenio, Asia fue el continente donde hubo mayor cantidad de
refugiados. Posteriormente sólo en Europa, debido a los conflictos en los Balcanes, siguió
aumentando la cantidad de éstos. En el momento de escribir estas líneas se están produciendo
grandes desplazamientos incontrolados de refugiados en Afganistán. (Ver la página en español
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados http://www.acnur.org/)
Pero la migración laboral internacional es un fenómeno de aún mayor visibilidad e
importancia en las relaciones internacionales y en los conceptos de identidad nacional. A
escala mundial, entre 1965 y 1990 el número de emigrantes internacionales aumentó desde 75
millones hasta 120 millones, y el aumento mantuvo el mismo ritmo que el crecimiento de la
población. Como resultado, la proporción de emigrantes se ha mantenido en todo el mundo en
alrededor del 2% del total de la población. En 1990, los emigrantes internacionales
representaban el 4,5% de la población de los países desarrollados y el 1,6% de la de los
países en desarrollo. Esas estimaciones mundiales ocultan importantes dificultades en cuanto
a la medición de la migración.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Población (http://www.unfpa.org/) cita las siguientes
causas que motivan la migración internacional:




La búsqueda de una vida mejor para uno mismo y su familia;
Las disparidades de ingreso entre distintas regiones y dentro de una misma región;
Las políticas laborales y migratorias de los países de origen y de destino;
Los conflictos políticos (que impulsan la migración transfronteriza, así como los
desplazamientos dentro de un mismo país);


La degradación del medio ambiente, inclusive la pérdida de tierras de cultivo, bosques
y pastizales (los "refugiados del medio ambiente", en su mayoría, acuden a las
ciudades en lugar de emigrar al extranjero);
El "éxodo de profesionales", o migración de los jóvenes más educados de países en
desarrollo para llenar las lagunas en la fuerza laboral de los países industrializados.
Emigrantes ilegales africanos
desembarcando en una playa del sur de
España tras haber cruzado el Estrecho de
Gibraltar.
Los efectos económicos son ambivalentes, pero con efectos positivos tanto para el país emisor
como para el de destino. En muchos países de destino, se construyen y mantienen industrias e
infraestructuras que no podrían realizarse sin la colaboración de la mano de obra extranjera. En
el sentido contrario, las remesas de los emigrantes, las transferencias de dinero a las familias
que permaneces en las regiones de origen, son frecuentemente una estimable forma de
equilibrar las balanzas de pagos en los países menos desarrollados.
A pesar de ello, hay que considerar la emigración internacional un problema grave. En los
países receptores suele originar graves conflictos sociales y resurgimiento de ideologías
racistas y fascistas. Para los países emisores implica frecuentemente la pérdida de mano de
obra cualificada. Pero el mayor coste los sufren los propios desplazados ya que supone
habitualmente un desgarro familiar y cultural muy doloroso. Aún más grave es la emigración
ilegal en la que el individuo se ve despojado de los derechos más elementales, sometido a la
explotación de mafias y delincuentes sin escrúpulos. La tragedia alcanza su clímax en el caso
de los que arriesgan y pierden su vida al cruzar las fronteras. Cada año centenares de
personas mueren cruzando Río Grande a nado o el Estrecho de Gibraltar en patera.
Los riesgos asociados a los fenómenos migratorios son consecuencia de las asimetrías de los
intercambios. La asimetría entre los países de origen (en general, de menor desarrollo) y de
destino (en general, desarrollados) permite a estos últimos imponer limitaciones severas y
unilaterales a la llegada de personas. Además de las trabas que ello significa para la libre
circulación de los recursos productivos -situación que los países de destino en Europa no
enfrentaron cuando vivieron su éxodo entre los siglos XVIII y principio del XX-, para los países
de origen entraña la persistente inseguridad sobre la continuidad del flujo emigratorio, así como
un riesgo de retornos abruptos e imprevisibles.
La asimetría entre los nativos del país receptor y los emigrantes conduce a estos a aceptar
condiciones de trabajo leoninas y a sufrir discriminaciones en planos tan diversos como la
cultura
o
los
derechos
ciudadanos.
Con todo, aunque es evidente que la migración internacional entraña riesgos para individuos,
hogares y comunidades -y en tal sentido un enfoque de vulnerabilidad es particularmente
pertinente- también es indiscutible que se trata de un derecho, de una opción y de una
estrategia usada por personas y comunidades. Más que inhibir la migración, se trataría de
favorecer una inserción digna y productiva de los migrantes, aprovechar las remesas en los
países de origen (evitando, eso sí, la dependencia estructural respecto de ellas) e impedir que
los países de origen enfrenten una pérdida irreversible y sostenida de recursos humanos
calificados.
A largo plazo, el objetivo instrumental es reducir el crecimiento de la población, reducir las
desigualdades entre distintos países y dentro de un mismo país, estimular el crecimiento
económico y la creación de empleos y promover el desarrollo sostenible. Todas estas son
medidas que mitigarán de forma sostenida las presiones a raíz de las cuales tantas personas
acuden a las ciudades, o se desplazan dentro de sus países, o emigran a otros países. Las
estrategias abarcan acciones para ampliar las oportunidades económicas, mantener y mejorar
la producción agrícola y ofrecer atención de la salud y educación. Igualmente importantes son
las estrategias para resolver conflictos políticos, poner fin a la conculcación de los derechos
humanos y promover una gobernabilidad eficaz.
Pirámides de población
Pirámide de población
Envejecimiento
Cohorte
Pirámide rectangular
Pirámide invertida
La pirámide de población es una forma gráfica de representar datos
estadísticos básicos, sexo y edad, de la población de un país, que permite las
comparaciones internacionales y una fácil y rápida percepción de varios
fenómenos demográficos tales como el envejecimiento de la población, el
equilibrio o desequilibrio entre sexos, e incluso el efecto demográfico de
catástrofes y guerras.
Los segmentos de población están establecidos como "cohortes" o
generaciones, generalmente de cinco años, que se representan en forma de
barras horizontales que parten de un eje común, hacia la izquierda los varones,
hacia la derecha las hembras. Cuanto más edad tenga una generación, mayor
será el número de componentes de ella que hayan fallecido. Se podría esperar
por tanto que las cohortes fuesen cada vez menores conforme se suben
peldaños en la pirámide. Eso ocurre efectivamente en las pirámides de los
países más pobres, sin embargo en las de los más desarrollados el uso general
de métodos anticonceptivos y los avances en la sanidad provocan que las
pirámides se aproximen a una forma rectangular, con todas las generaciones
de igual tamaño, e incluso a formas de "pirámide invertida", en las que las
nuevas generaciones son cada vez menos numerosas. Los gráficos adjuntos
muestran una pirámide de crecimiento rápido, típica de los países en vías de
desarrollo, para la que hemos escogido la de Filipinas, una de crecimiento
lento, la de Estados Unidos y una de crecimiento negativo, la de Alemania.
La pirámide de población de Filipinas muestra la forma triangular típica de los
países en desarrollo. La tasa de crecimiento de la población es del 2,1% anual.
En los Estados Unidos, la población está creciendo a una tasa en torno al 1,7%
anual. La apariencia de la pirámide es más rectangular. Se puede observar en
las cohortes entre los 35 y los cincuenta años el efecto del "baby-boom" que se
produjo tras la 2GM. A la vista de este gráfico se puede predecir que cuando
esas generaciones alcancen la jubilación en USA se producirá un notable
aumento de la demanda de servicios geriatricos.
Alemania está experimentando un período de crecimiento negativo, -0,1%.
Mientras ese crecimiento negativo continúe, la población disminuirá.
Un caso curioso es la pirámide de Qatar y otros pequeños países con alto nivel de renta que
están atrayendo mucha población emigrante principalmente masculina y en edad adulta por lo
que muestran una curiosa deformación.
Pirámide de población mundial en 1998
Pirámide de población mundial estimada para
2050
Datos de las Naciones Unidas, División de Población, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales
http://www.popin.org/pop1998/9.htm
Pirámide de población española
Datos del INE: España en Cifras 1999
Ortega Osona, José Antonio (2001): "Revisión de conceptos demográficos" en Contribuciones
a la economía de La Economía de Mercado, virtudes e
inconvenientes http://www.eumed.net/cursecon/colaboraciones/index.htm
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