Comercio Justo - Emprendedor XXI en Argentina

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Comercio Justo: el valor del pequeño productor
El comercio justo se propone como una forma alternativa de organización de la
economía, que pretende que cada trabajador reciba su justa retribución por sus tareas
realizadas. Pero la propuesta del Comercio Justo es mucho más que eso. Para Dolores
Bulit, encargada de Prensa de la Red Argentina de Comercio Justo, “es una forma de
comercio alternativa que pone el foco en los productores y sus condiciones de vida.
Propone el pago de un precio justo, a través de una forma de comercialización que
valoriza sus productos, promueve la sustentabilidad de la actividad, respeta los valores
culturales de la comunidad productora y promueve el desarrollo social”.
Asimismo, Bulit sostiene que los objetivos del Comercio Justo son los siguientes:

Generar oportunidades para productores marginados y en desventaja frente al
comercio tradicional. Es una estrategia para aliviar la pobreza y promover el
desarrollo sustentable.

Implicar un manejo transparente y respetuoso de las relaciones comerciales.

Promover la independencia de los productores y apoyar el desarrollo de sus
herramientas de comercialización y acceso a nuevos mercados.

Asegurar el pago de un precio justo a los productores, fijado por medio del
consenso y el diálogo con los productores. No se trata de cubrir solamente los
costos, sino también de promover la producción social y ambientalmente
responsable. Se asegura un pago a tiempo y, preferentemente, el acceso a la
prefinanciación.

Impulsar la igualdad de género a través del principio de igual pago por igual
trabajo para hombres y mujeres.

Asegurar unas condiciones de trabajo seguras y dignas y rechazar el trabajo
infantil.

Promover las prácticas de producción sustentables
y responsables para proteger el medio ambiente.
En tanto, Ozonalia, el programa de UNICEF-Comité
Español para el fomento del consumo responsable y
comercio justo, agrega a dichos criterios la reducción de
la cadena de intermediarios, el pago por adelantado de la mercancía de hasta un 60%
y la inversión de los beneficios en el desarrollo de la comunidad.
Por otra parte, para Miguel Rodríguez, de la Cooperativa Paraná y militante del
Movimiento Agrario de Misiones, que produce y distribuye la yerba mate Titraijú,
sostiene que el Comercio Justo se propone como otra economía, opuesta en muchos
sentidos al capitalismo.
Por último, Zulema Alba, de la Asociación Civil Tendiendo Puentes, define al comercio
justo como “un sistema de comercio, libre, directo, transparente y honesto, en el
sentido de relación no especulativa, de mercado no lucrativo, que, a través de agentes
sin fines de lucro, facilitan el comercio entre los países del norte -donde se halla
principalmente el consumo- y los del sur, donde encontramos productores
empobrecidos o en vías de empobrecimiento”.
Una historia del Comercio Justo
Según Dolores Bulit, las primeras formas de organizaciones de Comercio Alternativo
fueron creadas en Estados Unidos a finales de los años cuarenta, y el movimiento llegó
a Europa en los años cincuenta a través de Oxfam-Reino Unido. Puntualmente, Bulit
afirma que “el término Comercio Justo aparece por primera vez en foros políticos
mundiales en la conferencia de la UNCTAD de Ginebra, en 1964, cuando se pretendía
dar mayor importancia al establecimiento de las relaciones comerciales igualitarias
entre los países del Sur y del Norte bajo el lema "Comercio, No Ayuda (Trade No Aid)".
La primera tienda de Comercio Justo se abrió en abril de 1969, en el pueblo holandés
de Breukelen, y luego de esta apertura, el movimiento de tiendas logró un crecimiento
de tal magnitud que en sólo 2 años llegaron a ser 120 los comercios de este tipo en los
países bajos. Más adelante, en los años ochenta, el movimiento de Comercio Justo
realizó campañas de promoción y sensibilización para que los consumidores tomaran
conciencia del tema, y se presentaron mejoras en la calidad de los productos y en el
desarrollo de nuevos artículos como mezclas de café, tipos de té, miel, azúcar, cacao,
y nueces, entre otros.
Finalmente, durante los años ochenta y noventa nacieron las organizaciones europeas
IFAT, EFTA, FLO y NEWS, encargadas de la promoción, control y relaciones públicas del
Comercio Justo, y actualmente, además de los mencionados países de Europa, existen
operaciones del Comercio Justo en Australia, Canadá, Estados Unidos y Japón. Según
la revista Tercer Sector, hay 250 tiendas de productos solidarios en 18 países, y en
Estados Unidos hay una serie de mercaderías con el sello de “comercio justo” que se
venden en 20 mil tiendas.
El Comercio Justo en Argentina
La crisis del 2001 en nuestro país provocó –entre otras cosas- una movilización de los
sectores populares y medios en torno a la creación de nuevas manifestaciones sociales
y económicas tales como las fábricas recuperadas, las
asambleas barriales y formas alternativas de comerciar,
como una manera de hacer frente al deterioro del poder
adquisitivo de la gente. En ese contexto, en el año 2003
se fueron produciendo distintos hechos que marcaron el
inicio del Comercio Justo en Argentina. En primer lugar –
según Tercer Sector- el 28 de noviembre de 2003 se
reunieron productores y ONGs para impulsar nuevas
formas de encarar las relaciones comerciales y estimular
la economía solidaria. En diciembre, Gestión de Proyectos
Sociales (GPS), Hecho en Buenos Aires y la cooperativa
La Asamblearia (ver nota relacionada) lanzaron una
“canasta navideña” de distintos alimentos producidos por
microemprendimientos y fábricas recuperadas. Luego, en
el 2004 la cooperativa italiana Chico Mendes gestionó la
compra de artesanías indígenas de la Asociación Arte y
Esperanza, que luego fueron distribuidas para su venta en
Milán, y finalmente del 4 al 6 de junio de ese año se
realizó en Buenos Aires el Foro de Economía Solidaria,
donde quedó conformada la Red Argentina de Comercio
Justo (RACJ), con la adhesión de 25 organizaciones de
todo el país que ya se encontraban trabajando en la
construcción de otro tipo de relaciones comerciales.
La Red Argentina de Comercio Justo
Actualmente, cerca de treinta entidades forman parte de la RACJ, entre las que se
pueden mencionar: Mercado Social Solidario, Yerba Mate Titrayjú, Fundación Silataj,
Arte y Esperanza, La Asamblearia, Artesanía Argentinas, Fundación Gran Chaco,
Surcos Patagónicos, Fundación Ecuménica de Cuyo, Red Argentina de Comercio
Comunitario, Asociación Tendiendo Puentes, Fundación Jóvenes del Sur, Centro de
Comercio Solidario de la Obra Kolping y Centro Ecuménico Poriajhu. Todos estos nodos
están distribuidos por distintos lugares del país, tales como Ciudad de Buenos Aires,
Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, Río Negro, Mendoza, La
Pampa, Santa Fe y Misiones. Asimismo, también forman parte de la Red las ferias
francas situadas en varias de las provincias mencionadas.
Dolores Bulit, además de representar a la red Argentina de Comercio Justo forma parte
de la misma desde la Fundación Silataj, y enumera cuáles son los objetivos inmediatos
de la RACJ:
1. El Comercio Justo forma parte de la llamada Economía Social y Solidaria. La Red se
propone crear fuentes de trabajo alternativas y no paliativas para resolver el problema
de inserción comercial de los pequeños productores en los mercados tradicionales y en
los nuevos.
2. Desarrollar un mercado interno y externo para los productos argentinos de
Comercio Justo.
3. Consensuar una política de precios, especialmente en familias de productos afines
4. Intercambiar información
5. Generar una identidad única para los fines de comunicación y educación de la
comunidad, respetando la identidad individual de cada organización y sin perjuicio de
sus propias actividades.
6. Obtener el apoyo estatal y promover el reconocimiento oficial del CJ
Los productores que quieran formar parte de la RACJ deben obedecer a los siguientes
criterios fundamentales:

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




Participación activa de todos en las decisiones. Forma jurídica democrática.
Transparencia en la información y distribución de los ingresos.
Asegurar unas condiciones de trabajo justas y dignas
Igual ingreso por igual trabajo para las mujeres
No a la explotación infantil (Se hace la salvedad para ciertas culturas en las
cuales los niños forman parte natural de las actividades económicas, siempre
que no esté en riesgo su salud e integridad)
Cuidado del medio ambiente.
Actividades sustentables: reposición de materias primas y no aplicar subsidios a
la comercialización
Respetar y fomentar los valores culturales y comunitarios propios
En tanto, para las organizaciones intermedias los criterios son los siguientes:


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


Privilegiar el apoyo a productores marginados o con poco acceso a la
comercialización
Mantener reducida al mínimo la cadena de intermediarios entre productor y
consumidor de modo de asegurarle una ganancia mayor al primero
Pagar un precio justo a los productores, al contado o en plazos razonables para
ambas partes y previamente acordados
Asesorar a los productores en materia de calidad, desarrollo de nuevos
productos y mercados.
Difundir y promover el Comercio Justo con todos los medios a su alcance
Ser abiertos y transparentes en su estructura y actividades, dándoles difusión
dentro de la Red
Comprometerse con el crecimiento y el mejoramiento de las condiciones de vida
de los productores, tanto en los aspectos materiales como culturales.
El papel del consumidor
Generalmente, en el comercio capitalista convencional, la variable más importante con
la que se maneja el consumidor es el precio del producto. Y muchas veces, el mejor
precio no es el precio más justo. En cambio, el Comercio Justo –sostiene Bulit“responde a la necesidad de mejorar las condiciones de vida y el desarrollo económico
y social de los productores, principales eslabones de la cadena comercial”. En ese
sentido, “ofrece condiciones comerciales más equitativas y disminuye los
intermediarios asegurando mayores ingresos a los productores, disminuyendo de ese
modo la necesidad de emigración a los conglomerados urbanos en condiciones de
marginalidad”.
Pero todo esto no se puede dar si el consumidor no compra este tipo de productos. Es
así que se habla del “consumo responsable y solidario”. Para Miguel Rodríguez,
productor misionero que comercializa la Yerba Titrayjú (apócope de “Tierra, Trabajo y
Justicia”) el consumo responsable y solidario consiste en
una relación personal que se establece entre productor y
consumidor: “cada producto que entregamos es una
charla, un ir y venir de experiencias de la ciudad al campo
y del campo a la ciudad”, sostiene Rodríguez, y dice que
“tenemos la obligación de decir: si vos consumís este otro
tipo de yerba, hay otro compañero que se está muriendo
del otro lado de la piola”. Para Dolores Bulit, “una vez que
la gente conoce los objetivos del Comercio Justo y localiza
el lugar que vende sus productos, mantiene una alta
fidelidad”. En tanto, Zulema Alba, de la Asociación Civil
Tendiendo Puentes, afirma que “los consumidores a los
que nos hemos acercado comprenden el sentido de
nuestro trabajo”.
De todas formas, Bulit sostiene que “el consumo
responsable es la clave para el crecimiento del Comercio
Justo, ya que si las personas entienden que al comprar
productos del Comercio Justo pueden cambiar la forma de
vida de las comunidades marginadas por el comercio
tradicional, van a apoyarlo sin dudas”.
Tierra, Trabajo y Justicia
La yerba mate Titrayjú es producida por la Cooperativa Río Paraná, que forma parte
del Movimiento Agrario de Misiones, una organización con 33 años de vida
comprometida con la lucha por revertir la injusta situación que viven los productores
yerbateros en esa provincia. La cooperativa cuenta con un local de venta al público en
el barrio porteño de Boedo, en el cual comercializa no sólo la yerba Titrayjú, sino otros
productos de las ferias francas de Misiones –que son más de veinte y que han
mejorado la calidad de vida de 2.500 familias- de Fecoagro, una organización que
nuclea 25 cooperativas de la provincia de San Juan, y también de asambleas barriales
y fábricas recuperadas.
La situación del mercado de la yerba a nivel nacional, es una de las muestras más
crudas de la necesidad de implementar políticas del Comercio Justo. Este mercado
representa el PBI más alto de Misiones, y –según Rodríguez- es presa de “las grandes
empresas oligopólicas de la provincia que manejan el mercado de la yerba mate
condenando al pequeño productor a la marginación y a la exclusión”. En el año
noventa, el productor de yerba mate recibía 20 centavos por cada kilo de hoja verde, y
en el 2002 le pagaban sólo 2 centavos. A todo esto, el mercado de la yerba mate
significó un ingreso de 180 millones de pesos: “esos 180 millones se esfumaron en la
cadena de comercialización”, sentencia Rodríguez. Asimismo, la yerba movió más de
972 millones de pesos en el 2004, muy por encima de los 564 millones generados en
el 2002. Sin embargo, ese crecimiento no fue parejo en los distintos eslabones de la
cadena, ya que mientras para la industria el incremento fue del 29,7%, el rubro
impuestos subió un 87%.
Para Rodríguez, por cada kilo de hoja verde (con tres kilos de hoja verde se hace un
kilo de yerba) tendría que pagarse al productor 38 centavos. Por ley se estaría
pagando 31 centavos, pero eso no es así: “al pequeño productor le hacen firmar por
ese precio pero le pagan tal vez un 15% de ese valor”, afirma. Asimismo, en estos
momentos el precio de la yerba está teniendo muchísima exposición mediática por los
costos de la canasta básica. En ese contexto, el
Subsecretario de Agricultura, Ganadería y Forestación de
la Nación, Javier de Urquiza, mantuvo una reunión con
productores yerbateros de esa provincia, quienes le
solicitaron subir el precio a 40 centavos la hoja verde. El
ministro respondió que no tendría problemas en apoyar
esa suba siempre y cuando no incida sobre el precio de
góndola. “Estamos en medio de una disputa mediática
por los precios –sostiene Rodríguez- cuando nosotros
sostenemos que el kilo de yerba al publico tiene que
costar 4,20 pesos, para asegurarnos que por cada kilo de
yerba que se vende, al pequeño productor le llegue 1,30 pesos. ¿Cómo se puede
entender entonces que en algunas cadenas de supermercados haya marcas de yerba
que cuesten 1,69 pesos el kilo?”.
En este marco es claro que la propuesta del Comercio Justo significa otro sistema
alternativo tendiente a revertir los desequilibrios en la distribución del ingreso,
atendiendo más a la realidad del pequeño productor que a los intereses económicos de
las cadenas de distribución y los grandes capitales que concentran la actividad, ya que
–como sostiene Rodríguez- “hay 4 molinos que manejan el 80% del mercado de yerba
mate y que producen distintas marcas”. Entonces, detrás del tema de los precios hay
otra realidad que hay que aprender a mirar: “cuando hablamos del pequeño productor
hay que hablar de 13.000 familias pequeño-productoras de yerba mate, 40.000
tareferos (quienes cosechan la yerba), y 24.000 pibes subexplotados por sus propios
padres, que desde los 5 años van a cosechar yerba”, señala Rodríguez.
Tendiendo Puentes
Tendiendo Puentes es una Asociación Civil sin fines de lucro que comenzó sus
actividades en el año 2002 en la ciudad de La Plata y que nació a raíz de una conexión
con la organización italiana Amigos de Argentina, con la cual se realizaron diversas
actividades de ayuda humanitaria., solidaridad, cooperación y comercio justo. Esta
organización comenzó a comercializar -desde el año 2003- artesanías tobas y wichis
exportándolas a Italia, a Amigos de Argentina, donde eran vendidas a los socios de esa
organización. “En este momento, Amigos de Argentina, tiene una tienda en Montichiari
BS, la Tienda Algarrobo, de Mercato Justo, siendo la primera tienda ítalo-argentina que
se abrió en Italia”, sostiene Zulema Alba, responsable de la Asociación Tendiendo
Puentes. Desde ese momento, la organización comenzó a enviar a Italia mercadería
artesanal de pueblos originarios, de microempresarios de Bariloche, del Mercado
Solidario de Rosario, artesanos de La Plata y San Juan. Zulema Alba afirma que “es
nuestro objetivo, comenzar a relacionarnos con todas las importadoras y Tiendas del
mundo, para permitir dar otra oportunidad de trabajo a los más desprotegidos en la
cadena de comercialización”.
La Asociación Tendiendo Puentes busca favorecer el desarrollo generalizado de las
poblaciones en estado de vulnerabilidad, sirviendo como medio idóneo para la difusión
de las distintas problemáticas de calidad de vida que presentan las mismas, sean estas
urbanas, rurales o aborígenes. Para el logro de tales fines, pretende generalizar la
concientización sobre la economía solidaria y promover el comercio justo y equitativo.
“Nuestro objetivo no es sólo comercializar, sino promover, organizar, divulgar y
concretar en los hechos, que nazcan y se desarrollen pequeños grupos de formas
organizadas de economía solidaria, que produzcan y también exporten en la medida de
lo posible”, afirma Alba.
Perspectivas
La evolución del Comercio Justo en nuestro país depende en gran medida –como
señalara Bulit- del crecimiento del consumo responsable. Pero también hacen falta
medidas políticas concretas para alentar este tipo de desarrollos. Para la representante
de la RAJC, el estado argentino podría tener un rol fundamental en el crecimiento del
Comercio Justo a través de las siguientes acciones:
 Promover una política de impuestos a la exportación acordes a las necesidades
del Comercio Justo
 Transformarse en comprador de productos de Comercio Justo
 Apoyar el Comercio Justo argentino con campañas de difusión masivas y
locales.
El tema de la difusión es una de las cuestiones principales, por eso resulta
imprescindible dar a conocer este tipo de iniciativas. Para Miguel Rodríguez, de
Titrayjú, la idea es más ambiciosa: “queremos construir un sistema distinto, no
queremos solamente luchar por un Comercio Justo por el sólo hecho de exportar
yerba, creemos en los proyectos locales, en los mercados que están construyendo
estas alternativas”.
Como toda construcción nueva que surge de las bases, empieza por lo local, por las
pequeñas comunidades de productores; pero ahora es tiempo de que desde lo global,
desde las políticas de estado, reciban el apoyo necesario para que todos –los
individuos y no el capital concentrado- puedan gozar de los beneficios de la actividad
económica.
NOTAS RELACIONADAS
La empresa red: la unión hace
la fuerza (Edición Nº 4 – Junio
2004)
Más información:
Ozonalia es el programa del UNICEF - Comité Español para el fomento del consumo
responsable y comercio justo
“El fenómeno del Comercio Justo en Argentina” – Revista Tercer Sector Nº 47 –
Octubre de 2004 – Fundación Del Viso
Agradecemos especialmente al periodista Alejandro Cánepa por la información
brindada
Guía de compras de Comercio Custo (RACJ)
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