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Propiedad Intelectual
Nº 253.028
Nº 56
CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
LEGISLATURA
Acta de la 8ª Sesión Especial (Continuación) – 23 de septiembre de 2004
Versión Taquigráfica
Presidencia: del señor Santiago De Estrada y del señor Carlos Araujo.
Secretaría Parlamentaria: del señor Juan Manuel Alemany.
Subsecretaría de Labor Parlamentaria: del señor Carlos Pérez
Diputados Presentes
ACUÑA, María Soledad (F.C. p/C.)
AMEIJEIRAS, Carlos Oscar (P. de la C.)
ARAUJO, Carlos (U. p/R. Bs.As.)
BALTROC, Beatriz Margarita (A.P.)
BELLO, Alicia Marta (F.C.p/C.)
BERGENFELD, Sandra (J. p/ Bs. As)
BERTOL, Paula María (F.C.p/C.)
BETTI, Daniel Domingo (Del Sur)
BIANCHI, Mónica María (A.P.)
BIDONDE, Héctor Pastor (Del Sur)
BORRELLI, Martín (F.C.p/C.)
BUSACCA, Ricardo Oscar (J. p/ Bs. As)
CANTERO, Fernando (ARI)
CARUSO, Alicia (F.G.)
DE ESTRADA, Santiago (J. p/ Bs. As)
DE GIOVANNI, Julio (P.de la C.)
DEVOTO, Rubén Ángel (M.P.L)
DEVOTO, Tomás Alberto (M.P.L)
DOSCH, Sandra Elena (F.G.)
ENRÍQUEZ, Jorge Ricardo (J. p/ Bs. As)
ESTENSSORO, María Eugenia (Plural)
FARÍAS GÓMEZ, Juan (17 de O.)
FERREÑO, Claudio Américo (F.p/ la V.)
FERRERO, Fernanda (U. p/R. Bs.As.)
GIORNO, Jorge Alberto (P. de la C.)
GODOY, Marcelo Rafael (F.C.p/C.)
GONZÁLEZ, Álvaro Gustavo (J. p/ Bs. As)
HERRERA BRAVO, Rodrigo (F.C.p/C.)
KRAVETZ, Diego Gabriel (F. P/la V.)
LA PORTA, Norberto Luis (P.S.)
LA RUFFA, Silvia (F. P/la V.)
LORENZO BOROCOTÓ, Eduardo (J. p/ Bs. As)
LYNCH, Juan Carlos (J. p/ Bs. As)
MAJDALANI, Silvia Cristina (J. p/ Bs. As)
MELILLO, Fernando (ARI)
MERCADO, Jorge Daniel (J. p/ Bs. As)
MICHETTI, Marta Gabriela (F.C.p/C.)
MORANDO, Mario José (J. p/ Bs. As)
MORESI, Laura (F.G)
MOUZO, Dora Matilde (J. p/ Bs. As)
ONEGA, Mirta Gloria (C.S.)
PEÑA, Marcos (F.C.p/C.)
PEÑA, Milcíades Floreal Arturo (Conf.)
PÉREZ, Marina Dolores (P. de la C.)
POLIMENI, María Florencia (F.C.p/C.)
REBOT, Helio Dante (F.C.p/C.)
RIPOLL, Vilma Ana ( I.U)
SAN MARTINO, Jorge (U. p/ R. Bs.As)
SANTILLI, Diego César (J. p/ Bs. As)
SCHIFRIN, Ariel (Conf.)
SUPPA, Ana María (F.p/ la V.)
TALENTO, Francisco J. (F.p/ la V.)
TALOTTI, Marta Elena (F.p/ la V.)
VÁZQUEZ, Roberto (U.C.R.)
VELASCO, Juan Manuel (Plural)
Diputados Ausentes
CORTINA, Roy (P.S.)
ETCHEGOYEN, Susana Beatriz (A. y L.)
MOLINA, Sergio Daniel (Del Sur)
OLIVETO, Noemí Flavia (A. y L.)
VEGA, Daniel Omar (A. y L.)
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 3
SUMARIO
REANUDACIÓN DE LA SESIÓN ESPECIAL
Izamiento de la bandera
ASUNTOS CONSIDERADOS
4
4
4
Despacho 283: Reforma del Código Contravencional (Continuación). Ley 1472.
Texto Definitivo. (Exp. 51-D-2003. Justicia y Asuntos Constitucionales).
4
FINALIZACIÓN DE LA SESIÓN
APÉNDICES
I. Reforma del Código Contravencional.
SANCIONES:
Primer y último número de:
Ley: 1472.
184
VT 56 - Pág. 4
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
- En Buenos Aires, en el recinto de sesiones de la Legislatura de
la Ciudad Autónoma, a veintitrés días del mes de septiembre de
2004, a la hora 16 y 30:
REANUDACIÓN DE LA SESIÓN ESPECIAL
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda abierta la sesión, con la presencia de treinta y un
señoras diputadas y señores diputados.
Izamiento de la bandera
Sr. Presidente (De Estrada).- Invito a las diputadas Sandra Dosch y Fernanda Ferrero a
proceder al izamiento de la Bandera Nacional.
- Puestos de pie los diputados y el público asistente, se procede
a izar la Bandera Nacional en el mástil del recinto. (Aplausos).
ASUNTOS CONSIDERADOS
Reforma del Código Contravencional (continuación)*
Sr. Presidente (De Estrada).- Vamos a continuar con la sesión especial para el tratamiento
en particular de la reforma del Código Contravencional contenido en el Anexo I de la ley.
Para un mejor desarrollo del debate, vamos a hacerlo en función del texto que ha
sido repartido y que obra en las bancas de los diputados y diputadas, producto del trabajo
realizado por una comisión que se ha reunido desde la sesión anterior a fin de lograr un
ordenamiento consensuado.
En consideración en particular el Artículo 78.
Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: con carácter previo, quiero señalar que en la sesión
anterior…
Sr. Presidente (De Estrada).- Discúlpeme, señor diputado Enríquez. Antes de que continúe
con su intervención, por Secretaría se dará lectura al texto del artículo que obra en las
bancas de los diputados y diputadas. Luego, le daré el uso de la palabra.
Sr. Secretario (Alemany).- “Artículo 78.- Obstrucción de la vía pública. Quien impide u
obstaculiza la circulación de personas o vehículos por la vía pública o espacios públicos, es
*
Ver tratamiento en general en la VT 31 y en particular en las versiones 44 y 50.
29a. Sesión Ordinaria
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sancionado con 1 a 5 días de trabajos de utilidad pública, multa de 200 a 1.000 pesos o 1 a
5 días de arresto.
“El ejercicio regular de los derechos constitucionales de peticionar y de reunión no
constituye contravención. A tal fin deberá, con 24 horas de anticipación, darse aviso a la
autoridad competente, debiendo respetarse las indicaciones de ésta respecto al
ordenamiento”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Continúa en el uso de la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: gracias.
Quería señalar, por eso iba a hacerlo con carácter previo a la lectura del Artículo 78,
que en la sesión anterior solicité la incorporación de dos nuevos artículos. Usted en esa
oportunidad me dijo que lo hiciera en la sesión próxima a fin de no entorpecer lo que ya
había sido acordado.
Simplemente, quiero dejar asentado que los diputados y diputadas –que paso a leer
quienes son: Busacca, San Martino, Lynch, Ferrero, Araujo, González, Mercado, Lorenzo
Borocotó, Mouzo, Majdalani y quien habla– vamos a solicitar en el momento oportuno,
cuando se traten estos artículos, que en el caso de los dos primeros que voy a hacer
mención –sin leerlos en este acto, ya que pido que se inserten en la versión taquigráfica– y
a posteriori de sancionar la reforma del Código Contravencional, la inclusión de los
capítulos respectivos, es decir, las contravenciones que se refieren a: Intromisiones
prohibidas, Vigilancia injustificada, Consumo de alcohol en el espacio público urbano,
Ingresar ebrio a un espectáculo deportivo o artístico masivo. Además, solicitamos la
incorporación de un agravante: en el caso de la contravención que vamos a tratar ahora en
relación con el Artículo 78, “Obstrucción de la vía pública”, solicitamos elevar al doble la
sanción cuando el contraventor utilice elementos que dificultan su individualización o tiene
objetos contundentes o elementos que inequívocamente estén destinados a ejercer
violencia. *
Reitero que a través de la Secretaria Parlamentaria, voy a agregar este instrumento
para que conste en la versión taquigráfica.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Mercado.
Sr. Mercado.- Señor presidente: quiero hacer una aclaración para ver si podemos ordenar
la votación de este artículo.
Con referencia a este artículo, desde el bloque vamos a hacer una propuesta que
queremos poner a consideración del Cuerpo. En el caso de que nuestra propuesta pierda,
vamos a acompañar la propuesta surgida del consenso en la comisión que estuvo trabajando
el tema. Por eso, le pido al Cuerpo que en el momento concreto de la votación de este
artículo se considere en primer término nuestra propuesta. En caso de que resulte
afirmativa, ya quedaría aprobada, pero en caso de que pierda, pasaríamos a votar la que ha
surgido del consenso.
*
Ver Apéndice.
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LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Schifrin.
Sr. Schifrin.- Señor presidente: más allá de las formalidades, entiendo que estamos
discutiendo un tema sumamente importante para los vecinos de la Ciudad. También es un
tema sumamente importante para la continuidad del pluralismo democrático y del espíritu
del nacimiento de la autonomía de la ciudad, de su constitución y del trabajo hecho por dos
composiciones de la Legislatura, las cuales fueron totalmente renovadas al día de hoy.
Aquí se está planteando introducir una reglamentación al derecho de manifestarse
por parte de la ciudadanía. En el artículo que tenemos redactado sobre nuestras bancas, se
está planteando un plazo de anticipación de 24 horas que, por ejemplo, no pudo tener el
señor Blumberg para su primera movilización multitudinaria en el Congreso, que no tienen
los padres de los alumnos de un colegio cuando se está por caer para movilizarse
urgentemente y plantear el tema ante las autoridades, o ante el problema de algún chico que
pueda llegar a sufrir algún tipo de abuso, plazo que no tuvieron los vecinos de Ezequiel De
Monti, cuando se movilizaron hacia la comisaría, para además buscar su cuerpo a esas
horas, simultáneamente, en el Riachuelo.
Plantear reglamentar el movimiento espontáneo de los vecinos para peticionar o
demandar, con una anticipación de 24 horas, marca la intromisión lisa y llana de una nueva
forma de autoritarismo contra lo elemental de la forma republicana, democrática y
participativa, en la acepción que a cada uno le guste más, de expresión de los vecinos.
Además, luego de la última coma, se está incorporando la frase “debiendo respetarse
las indicaciones de ésta...” –refiriéndose a la autoridad, mencionada anteriormente–
“...respecto del ordenamiento”. Por ejemplo, la autoridad policial, a partir de esta ley, va a
tener a su cargo la determinación acerca de dónde caminan algunas marchas, su desvío,
para hablar ya de las movilizaciones sociales a las que esta norma quiere sancionar y no a
los otros casos genéricos que he mencionado. La autoridad policial va a plantear los
desvíos, el itinerario, y seguramente vamos a estar ante un atolladero. La ley no se va a
cumplir; se va a debilitar aún más el principio de autoridad. Y el que tiene vocación
autoritaria, lamentablemente, siempre termina deteriorando el concepto básico de
convivencia, que es el reconocimiento de que hace falta una autoridad. El autoritarismo
termina en la no autoridad. Éste es el resultado de este artículo: inaplicabilidad por parte de
la autoridad competente.
Además, quiero dejar claro que existe una enorme desproporción en este artículo
entre los uno a cinco días posibles de trabajos de utilidad pública con los uno a cinco días
de arresto. Quiere decir que el juez puede elegir entre uno a cinco días de trabajo de utilidad
pública y uno a cinco días de arresto. Planteando otro rango de problemas, acá hay una
desproporción. Aun teniendo el acuerdo para los treinta y un votos, les pido que revisen la
lógica de este marco sancionatorio. ¿Cuál es la razonabilidad de equiparar trabajos de
utilidad pública con el arresto?
Por último, si hay alguna alternativa, como la que acá me acerca un diputado, que
contemple la posibilidad de que se trate de una circunstancia razonablemente posible como
para dar aviso a las autoridades, siendo muy superior a esta lógica autoritaria que plantea el
texto que tenemos sobre las bancas, producido por la comisión off shore, que ha funcionado
en los últimos nueve meses con escasa eficacia sobre una ley cáscara disimulada, si hay
alguna posibilidad creo que esta propuesta es acompañable en la medida en que, por lo
29a. Sesión Ordinaria
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menos, defiende el interés o salva una parte del interés de la mayoría de los vecinos y de la
posibilidad de la protesta social para enriquecer la democracia en que vivimos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Ripoll.
Sra. Ripoll.- Gracias, señor presidente.
La verdad es que no me llama la atención que quieran multar y arrestar a la gente
que obstruye la vía pública para reclamar por sus derechos. Y no me estoy refiriendo sólo a
los piqueteros; porque tal cual dijo el diputado preopinante, hay que agregar a los
trabajadores de la salud, a los trabajadores estatales, a los trabajadores que tuvieron sus
sueldos congelados y a aquellos que, dada la cantidad de trabajadores transitorios que tiene
la Ciudad, están reclamando para que se los confirme en el lugar de trabajo. La marcha está
relacionada con ellos. También se refiere a los familiares de los chicos de Floresta que se
movilizaron durante un año hasta lograr que el policía que los fusiló fuera a la cárcel.
Lo que quieren hacer es lo contrario de lo que dicen organizaciones de derechos
humanos, como el CELS, que dice que reglamentar así la protesta social y considerar como
contravención y sancionar a quien corta una calle en el marco de una protesta, configura un
cercenamiento de la expresión de las sociedades y, en consecuencia, de poder hacer llegar
al Gobierno sus reclamos y sus puntos de vista. Si no fuera así, ¿cómo se les hace llegar los
reclamos a estos gobiernos tan insensibles?
Y estamos hablando de que se va a penalizar y a sancionar la obstrucción de la vía
pública por una movilización en un país donde el salario real bajó el 15 por ciento con
relación a años anteriores; donde la canasta básica aumentó un 124 por ciento; y donde la
desocupación está entre el 14,4 y el 14,8 por ciento, pero si sacamos los planes Jefas y Jefes
de Hogar, por los que la gente cobra 150 pesos, el porcentaje aumenta al 21 por ciento.
¿Qué creen que va a hacer la gente? ¿Va a esperar 24 horas? Además, dicen que le
pedirán a la gente que se respeten las indicaciones respecto de cómo tiene que ser la
marcha. ¡Falta que le digan a la gente qué consignas tiene que cantar! En realidad, ¿qué
saben los que van a reclamar cuáles son las horas en que puede movilizarse un sector?
Cuando era enfermera y organizábamos las movilizaciones, debíamos tener en cuenta que
las marchas fueran después de la entrega de la guardia, después de la salida del turno
mañana, que es el más numeroso, para que salga mejor. ¡Lo único que falta es que sean en
determinados lugares y bajo determinadas condiciones!
La verdad es que ahora quieren domesticar las marchas, porque de otra manera no
pueden hacerlo. En los diarios de hoy, Macri dice que quiere que la gente común recupere
la calle, y siempre hay colisión de derechos cuando hay situaciones de tanta crisis. ¡Quiero
que la gente común recupere el trabajo! ¡Entonces, ¿cómo se hace?! ¡Entre la gente que
recupere la calle, como quiere Macri, y la gente común que recupere el derecho a trabajar,
el derecho a la salud o el derecho a sobrevivir que tienen los pibes que se están muriendo de
hambre, ¿qué condiciones va a fijar aquel que esté en el Gobierno?! ¡¿Qué lo hagan en un
horario en el que no haya nadie en la calle, en el que la gente se haya ido, en el que nadie
los vea y, si es posible, que salgan de la calle, que desaparezcan y que se mueran adentro de
sus piezas, que es la propuesta que tienen para todos los que trabajan en la vía pública?! ¡Es
la misma propuesta para los trabajadores que se quejan, para las prostitutas que trabajan en
la calle y para los vendedores ambulantes! ¡Todos adentro! ¡Que no se vea y, si es posible,
debajo de la alfombra! Pero no lo van a lograr.
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Además, si a esto le agregamos la reincidencia que figura en artículos anteriores,
cuando alguien haga un plan de lucha por segunda vez, irá preso. ¡Si quieren aplicar estos
artículos, van a tener que hacer cárceles en todos los edificios públicos! Estoy convencida
de que va a ser así. ¡¿Qué otra salida tiene aquel a quien no le escuchan sus reclamos si no
es reincidir? ¿O va a haber marchas únicas de cada gremio porque lo decidieron los
diputados de esta ciudad, que la semana pasada distribuyeron 421 millones de pesos
producto de un acuerdo entre el macrismo, el ibarrismo y viejos sectores políticos y no
dieron un solo peso para trabajo? Uno de cada cuatro pesos se lo dieron a las empresas de la
basura privatizadas, que son las mismas que se ocupan de los subtes y hacen los negocios.
Ahora nos quieren “meter en cana” y nos dejan en manos de un juez. Porque, señor
presidente, el artículo que se refiere a la sustitución de penas establece con toda claridad
que si un juez quiere, puede sustituir la pena de trabajo de utilidad pública o de multa que
va de 200 a mil pesos por pena de arresto. Si una persona que participa de una movilización
tuviera mil pesos, estaría haciendo otra cosa, no en la calle. El otro día al diputado Kravetz
se hizo presente en la farmacia Franco Inglesa para evitar la represión, y porque estaba el
juez, ahora lo quieren acusar de coacción agravada cuando fue a defender a los
trabajadores. Si a uno le toca un “hijo de puta” de esa calaña, le puedo decir...
- Murmullos y aplausos en la sala.
Sra. Ripoll.- ¿Cómo le llaman si no? ¿Jueces de la Nación? Es la verdad, si quieren en la
versión taquigráfica pueden poner puntos suspensivos, pero no tengan ninguna duda de que
es así.
A las personas que no rompieron la Legislatura las acusaron de coacción agravada y
hoy están presas, pero a los que la rompieron los dejaron irse. Ahora al diputado lo acusan
de coacción agravada. Con esta Justicia todos vamos a terminar imputados de coacción
agravada y en “cana”, señor presidente.
Entonces, con esta política que consiste en repartir la plata con las empresas
privatizadas de la basura; con esta Justicia que mete presos a los que no corresponde y
persigue a los que defienden a los trabajadores, van a dejar en manos de estos jueces
determinar qué hacer con los trabajadores que salgan a la calle a reclamar. Es una
vergüenza, porque aplican políticas que generan desocupación, miseria y exclusión y
después quieren regular hasta cómo hacer las marchas. ¿No tienen vergüenza? Creo que
tendrían que tener un poco más de vergüenza.
Junto con los las diputadas Baltroc, Bianchi y los diputados Devoto proponemos
que las marchas, las concentraciones y otras formas de protesta popular; la venta
ambulante, el cartoneo ejercido en forma personal, familiar o de cooperativa no sean
consideradas contravenciones. Creemos que debe ser así porque se trata de problemas
profundamente sociales. Y voy a demostrar en los próximos puntos que lo único que se
logra hacer es una cadena represiva en la que todos vamos a terminar presos, heridos o
muertos, porque los que ponemos los muertos en la calle somos los trabajadores y el
pueblo, y los demás lo miran por televisión. Además, están los jueces para meter en “cana”
a los que no hicieron nada. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Baltroc.
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Sra. Baltroc.- Señor presidente: como bloque nos oponemos terminantemente a este
intento de reglamentar el derecho constitucional de manifestar y peticionar ante las
autoridades.
Nos parece que en este país, con el nivel de necesidades que tiene, en una ciudad
como la de Buenos Aires donde no se respetan los derechos constitucionales más
esenciales, que la población no tenga derecho a manifestarse con libertad, es una
vulneración absoluta de la libertad. La gente común, como decía la diputada Ripoll –se
mencionaba hoy en los diarios– va a recuperar el espacio público al que se refiere este
capítulo, en el Título III, el día en que se dejen de hacer negociados con el espacio público.
Posiblemente ese día todos van a poder recuperar el verdadero espacio público: el día que
se dejen de hacer negocios como el de la Rural, el del Aeroparque y el de todos los demás
grandes espacios que cada día se cierran, se privatizan y se limitan para el uso del pueblo.
Mientras reglamentamos que los pobres y los que tienen problemas no pueden
manifestarse, se privatizan los espacios públicos de esta ciudad. Entonces digamos la
verdad; digamos hacia dónde va dirigida esta reglamentación inconstitucional que regula el
derecho a manifestarse. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: creo que nos encontramos frente a un artículo que merece
una preocupación muy especial, porque se trata de la “obstrucción de la vía pública”, y nos
manejamos en un terreno en el que ninguno de nosotros quiere conculcar el legítimo
derecho de reunión y el legítimo derecho de peticionar que tienen los vecinos de nuestra
ciudad y los habitantes de nuestra Patria. Estos derechos se encuentran amparados por
nuestra Carta Magna Federal, por nuestra Constitución porteña, pero como todos los
derechos –si lo tiene resuelto la Corte Suprema de Justicia a lo largo de una pacífica y
constante jurisprudencia–, no son absolutos, sino que son relativos, conforme las leyes que
los reglamentan, siempre que la reglamentación sea razonable; y lo que estamos haciendo
aquí es darle un marco de razonabilidad a la reglamentación de este derecho.
Las expresiones de las manifestaciones que salpican de un tiempo a esta parte
constantemente a la Ciudad de Buenos Aires, son expresiones que constituyen una
exteriorización de ese derecho. Se originan muchas veces en legítimos reclamos; pero no
vamos a resolver el problema de la pobreza, el de la desocupación, ni vamos a fomentar el
empleo con las marchas, con los piquetes o con los cacerolazos.
El año anterior registra más de 17 mil manifestaciones de este tipo a lo largo y
ancho de nuestro país. Intervinieron en ellas más de 800 mil personas, número nimio si lo
hay respecto de los 37 millones de argentinos que vivimos en nuestra Patria.
¿Aumentó el empleo? Ya lo ha dicho la diputada Ripoll: no aumentó. ¿Bajó la
pobreza? ¿Bajó la indigencia? Tampoco. Sin embargo, estas manifestaciones sirvieron para
conculcar otros derechos, también de raigambre constitucional y también amparados por
nuestra Carta Magna, como es el derecho de transitar libremente, y como es el derecho de
trabajar.
Pregunten cuántos empleados de esta ciudad han perdido el presentismo; pregunten
a los empleados, a los que se les pregunta en qué lugar viven y responden que viven en la
vecina localidad de Avellaneda y que tienen que pasar por el Puente Pueyrredón a la
mañana, qué se les responde. Se les dice: “Lamentablemente, no le podemos otorgar el
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trabajo porque, evidentemente, usted no va a cumplir con sus obligaciones laborales”.
(Aplausos).
Últimamente se ha puesto de moda en nuestra ciudad que las mayorías estén a
expensas de las minorías. Respeto a las minorías, pero de ninguna manera ellas pueden
imponer los derechos a las mayorías. Esta idiosincrasia que últimamente ha carcomido a los
argentinos en general y a los porteños en particular, pasa por un movimiento pendular que
nos llevó de un pasado pretérito y definitivamente desterrado por cierto, de la fuerza sin
ley, a tener hoy la ley sin fuerza.
Nada más antidemocrático que un grupo que esté violando el Artículo 22 de la
Constitución Nacional, se arrogue el derecho a determinar por dónde debemos circular, se
arrogue el derecho de decir cuándo voy a poder concurrir a un establecimiento educacional
para enseñar o aprender, y conculque otros derechos de igual rango constitucional. Nada
más antidemocrático que aparezca, a lo largo y ancho de nuestra ciudad, gente con capucha,
con palos, que son un remedo de la liga patriótica S.S. u otras organizaciones de este tenor.
Cuando he manifestado a lo largo de mi vida estudiante, lo hice con la cara limpia, y
asumía las consecuencias de mi conducta. Pero de ninguna manera me iba a ocultar en el
anonimato ni en la cobardía del palo. Acá lo que nosotros tratamos de determinar –y lo va a
completar el diputado Araujo– y que luego voy a someter a la consideración de este
Cuerpo, es que también queremos terminar con la violencia de la capucha y del palo.
(Aplausos).
Señor presidente: las sociedades más democráticas, pluralistas y tolerantes del
universo han ensanchado hasta límites insospechados las libertades individuales. Pero,
siempre, sin violar principios esenciales. Lo que los romanos, con su sabiduría, llamaban el
alterum non laedere. Ése era el límite. El alterum non laedere; el no dañar a otro.
- Silbidos y manifestaciones en la barra.
Sr. Enríquez.- Se ve que los que silban no son muy democráticos en su comportamientos,
por cierto, porque no son tolerantes con quien está expresando una opinión que puede ser
disímil de la de ellos, pero que merece el mismo respeto que voy a tener –y que he tenido
siempre– hacia las posiciones que son diferentes a las mías.
Aquellas sociedades han ensanchado hasta límites insospechados las garantías de los
derechos individuales; han sido muy cuidadosas al reglamentar derechos que podían
colisionar con los de terceras personas.
Hace algún tiempo, siendo funcionario del Ejecutivo y, luego, legislador, en mi
período anterior, presenté un proyecto de derecho de reunión en la vía pública. Fui
calificado de retrógrado, fascista e intolerante.
¿Sabe, señor presidente, de qué legislación había tomado los antecedentes de
derecho comparado de los que me nutrí para elaborar aquella norma? De la legislación
alemana y española. Creo que son dos países que están absolutamente insospechados de
estar violando...
- Manifestaciones en la sala.
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Sr. Enríquez.- Es obvio que me estoy refiriendo a las legislaciones de Alemania y España
en la época contemporánea; en el presente. No estoy hablando del pasado. Me parece un
comentario de pésimo gusto el que está haciendo algún diputado fuera de micrófono.
Ésta es la legislación que hoy está vigente, en dos sociedades democráticas como las
de España y Alemania. O sea, que el mío no fue un capricho. Simplemente estaba
pretendiendo que se respeten los derechos de todos. Que nadie se arrogue el supra derecho,
el mega derecho de protestar y de determinar por dónde se circula, por dónde usted debe ir
a trabajar, por donde usted debe protestar y esto, incluso, está conculcando el derecho de
aquellos que no quieren protestar. Involucra a terceras personas que no están afectadas por
un conflicto determinado, englobándolos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: le pido que redondee.
Sr. Enríquez.- Ya termino, señor presidente.
El número de personas que participó en esas manifestaciones –consta en las
estadísticas oficiales– no fue mayor a 800 mil a lo largo de todo el año 2003. Si pensamos
que se repiten, podemos decir que fueron 200 mil las que concurrieron. Sobre 37 millones
de argentinos, es muy claro que el porcentaje ha sido insignificante.
Es el mismo porcentaje que obtienen aquellos que propician esas manifestaciones
cuando exhiben sus ofertas frente a las urnas. Así le pasó a D’Elía cuando se presentó como
candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires: no llegó a sacar ni el 0,5 por
ciento de los votos. (Aplausos).
Concluyo, señor presidente, señalando que nuestro bloque –con el agregado, por
supuesto, por ser de su autoría este proyecto, del diputado Carlos Araujo, del bloque
Recrear– entiende que debe tipificarse en la norma sancionando con pena de multa de 1.000
a 5.000 pesos y de 5 a 15 días de arresto...
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Enríquez.- ...al que impida o perturbe en la vía pública...
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- ...el desplazamiento de vehículos y/o transeúntes. Si se produce en
aglomeraciones, embotellamientos y/o tumultos, la pena se eleva al doble. Cuando el hecho
fuera realizado en ejercicio de un derecho constitucional de reunión o de petición, y si
hubiese tenido autorización, se exime de pena.
Ése es el texto que proponemos desde Juntos por Buenos Aires. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Mercado.
- Silbidos y manifestaciones en la sala.
Sr. Mercado.- Señor presidente: creo que si los silbidos continúan es porque estoy
haciendo las cosas bien. Por esto es que me voy a tomar mis cinco minutos.
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La verdad es que no pensaba hacer uso de la palabra, pero lamentablemente siempre
nos quieren instalar en un falso debate. Los mismos sectores que en las campañas
electorales no se animan a decir “estamos de acuerdo con los cortes de calles”; “estamos de
acuerdo con el corte de los puentes”, o “estamos de acuerdo con impedir que el taxista
pueda trabajar libremente”; sí lo dicen en este microclima. Lo dicen sectores que siempre
responden a la misma política.
¿Por qué, señor presidente, estos sectores responden a la misma política? Porque
ellos quieren que parezca que nosotros estamos condenando la protesta social. Pero eso es
mentira. Inclusive, señor presidente, podría citar el ejemplo del Jefe de Gobierno, Aníbal
Ibarra, cuando planteó que a esto hay que ordenarlo. Porque una enorme mayoría de los
ciudadanos quiere llegar a su casa a horario y quiere llegar a tiempo a su trabajo.
En las últimas elecciones, la gente ha expresado claramente qué es lo que quiere.
Sin embargo, aquí siguen insistiendo pequeñas minorías, porque la anarquía y el desorden
les conviene a sus políticas. Entonces, cuando desde lo que ellos suponen “la derecha” se
plantea un esquema de orden, piensan que es hablar de represión. Pero aquí no estamos
hablando de represión.
La ciudadanía tiene que entender –y lo entiende, porque así lo muestran las
encuestas– que estamos hablando de poner orden a un gran desorden. Somos conscientes de
que a ese desorden lo generó la crisis, y estamos de acuerdo con que el Estado debe estirar
los brazos para llegar a los más necesitados, porque es obvio que se necesitan políticas
activas.
Este código no va a solucionar la pobreza. Es mentira lo que quieren instalar en el
debate en el sentido de que nosotros estamos proponiendo reprimir la pobreza. Eso es
mentira. Lo que pasa es que no tienen argumentos.
Inicialmente, algunos diputados decían que había que pedirle permiso a la policía.
¿De dónde sacaron eso? En ningún lado dice eso. Es porque quieren agregar el tema de la
policía. Pero la ciudadanía entiende perfectamente –insisto: así lo muestran las encuestas–
que a esto hay que ponerle orden.
Lamentablemente, señor presidente, cuando uno va por la 9 de Julio, encuentra a
diez compañeros protestando. Seguramente, su reclamo es justo, pero lo cierto es que están
cortando el tránsito a miles de personas que quieren volver a sus casas o que deben ir a
trabajar.
Por lo tanto, señor presidente, deseo dejar en claro que nuestro bloque no está
condenando la protesta social, como tampoco la está condenando Mauricio Macri. Si
buscan declaraciones de Mauricio Macri, pueden encontrarlas en muchos lugares. Los
invito a consultar un medio al que pueden acceder todos los diputados, que es Noticias
urbanas, donde él dice: “Los piqueteros atacan en el lugar equivocado. Sus razones son
justas, y su protesta tiene razón de ser. Hacen bien en reclamar trabajo y atención. El
Estado debe darles lo que necesitan, pero en vez de atacar a la oligarquía política, atacan al
ciudadano normal, que también es víctima, como ellos, de un Estado sin rumbo”.
(Aplausos).
Señor presidente: esto no lo está diciendo Vilma Ripoll, sino Mauricio Macri. Con
esto, queremos quitar del debate la idea de que queremos condenar la protesta social. Lo
que nosotros queremos es ordenar la ciudad. (Aplausos).
Sra. Moresi.- Pido la palabra.
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Señor presidente: seré muy breve, porque una diputada de mi bloque va a hacer uso
de la palabra. Pero quiero decirle al diputado Mercado, por su intermedio, que nosotros
también estamos a favor del orden y la tranquilidad en la vía pública. Lo que de ninguna
manera aceptamos es que en esta figura contravencional exista la pena de arresto.
Estamos de acuerdo con que hay que ordenar, pero justamente creemos que en una
protesta social, cuando se infringen los límites de la ley, los jueces –y hay pruebas acabadas
de eso– tienen un montón de tipos penales para utilizar.
En consecuencia, no consideramos necesario que esta figura contravencional tenga
que contener la pena de arresto; máxime, señor presidente, cuando el Tribunal Nacional de
Casación Penal se pronunció considerando la protesta social, específicamente en los casos
de cortes de ruta y afectación al ferrocarril, diciendo que constituyen delitos. Quiere decir
que no se trata de contravenciones, sino de delitos. Esto consta en los fallos Schifrin,
Marina y Alais, Julio.
El primero de los casos mencionados hoy está en la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, justamente para ser estudiado. En función de esto, creemos que los límites de la ley
no se pueden traspasar. Es necesario que haya tranquilidad en la vía pública y es necesario
restablecer el orden. De ninguna manera acompañamos la pena de arresto para aquellos que
peticionan cualquier derecho constitucional.
Señor presidente: ésta era la aclaración que le quería hacer al diputado Mercado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado La Porta.
Sr. La Porta.- Señor presidente: en el Código Contravencional vigente, la interpretación
dada por la Justicia de la Ciudad de la figura de obstrucción en la vía pública –Artículo 41–
no ha sido pacífica. Al respecto, la jurisprudencia está dividida en dos grandes doctrinas:
por un lado, la que versa que cualquier tipo de obstaculización a la libre circulación
configura el tipo contravencional y, por el otro, la que interpreta que para que se configure
el tipo mencionado, el impedimento u obstaculización debe materializarse en un perjuicio
real y concreto.
La actual redacción a menudo condujo a error judicial, configurándose un
cercenamiento de los derechos constitucionales de peticionar a las autoridades, de reunión y
de libertad de expresión.
Algunos jueces consideran la obstrucción de la vía pública de la siguiente manera.
Por ejemplo, la Cámara Contravencional en la Causa 138/99, Sala 2, en su parte pertinente,
ha dicho que en la norma que tipifica la libertad de circulación, de acuerdo con el Artículo
41 de la Ley 10, no se distinguen grados de ocupación, sino que se entiende que aquella
conducta que impide o dificulta el libre tránsito se encontraría adecuada en el tipo.
El Juzgado Contravencional N° 1, en la Causa 10.359/99 ha determinado que la
ocupación del 90 por ciento del paso peatonal con un automotor constituye la figura legal
anotada. El mismo juzgado también ha considerado que resulta obstrucción a la vía pública
el montículo de arena depositado sobre la vereda por la empresa constructora, en la Causa
5282, del 10 de mayo de 1999.
Esto ha generado serios inconvenientes, ya que considerar como contravención y
sancionar a quien corta una calle en el marco de una protesta, configura un cercenamiento
de la posibilidad de los sectores más vulnerables de la sociedad de expresarse y, en
consecuencia, de poder hacer llegar al gobierno sus reclamos y puntos de vista.
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La doctrina también dio su opinión, que puede aclarar aún más esta contravención.
Los doctores Cevasco y Fernández, en su libro Ley contravencional comentada dicen:
“Obstrucción de la vía pública: Artículo 41, Acción típica. Puede revestir dos formas, pues
la norma reprime a quien obstruya y a quien obstaculice la circulación de personas o
vehículos en la vía pública o en espacios públicos. Ante la mención de las dos formas
comitivas, la primera de ellas debe entenderse como que importa a la interrupción total de
la circulación, mientras que la segunda significa una dificultad para que la circulación se
efectúe de la forma pertinente al lugar en cuestión. Dado el carácter doloso de la figura y
atento a su finalidad, que es garantizar la libertad de circulación, la obstrucción debe tener
una cierta permanencia, pues no puede considerarse incurso en la conducta mencionada
quien ocupa momentáneamente o dificulta la circulación, como el caso de quien juega al
fútbol en la calle o quien estaciona en doble fila para permitir el ascenso o descenso
inmediato de pasajeros al vehículo”.
La obstaculización de la circulación en la vía pública o en los espacios públicos ha
generado situaciones de complejidad interpretativa, en la medida en que se pretendió
analizar cuantitativamente el espacio ocupado para determinar si se configura o no la
contravención. Al respecto, cabe recordar que la conducta debe generar daño o peligro
cierto para los bienes individuales o colectivos –Artículo 1°– y, por ende, habrá que
analizar si conforme a las circunstancias del caso la ocupación del espacio público temporal
o permanente afecta las condiciones de circulación o pone en peligro a las personas por
generar aglomeraciones, agrupamientos, provocar que los transeúntes deban desplazarse
por zonas vehiculares o privadas, o de qué otra forma se afectan las pautas de seguridad en
el comportamiento del tránsito de cualquier especie previsto en el lugar.
No se tratará, entonces, de una cuestión del centimetraje del lugar ocupado, sino del
análisis de la efectiva obstaculización y de sus consecuencias. Es de aplicación al caso de la
obstaculización, lo mencionado respecto de la permanencia de la obstrucción.
El tipo se refiere a un aspecto de la antijuridicidad al señalar que, para que se
configure la contravención, señor presidente, la conducta no debe implicar el ejercicio de
un derecho constitucional, o que, de ejercerse el acto al amparo de la Constitución Nacional
o de la Constitución local, se haya omitido dar aviso a la autoridad. En realidad, el ejercicio
de un derecho constitucional de jerarquía superior a cualquier otra norma –entiéndase esto
porque, de lo contrario, no se entiende absolutamente nada– quita antijuridicidad a
cualquier conducta típica. De manera que lo relevante de la cuestión es que la norma que
nos ocupa establece un aspecto reglamentario del ejercicio del derecho que se invoque: el
requisito del previo aviso a la autoridad.
Evidentemente, esto último está pensado para el ejercicio del derecho a peticionar o
manifestarse públicamente con convocatorias masivas, aunque en determinadas
circunstancias puede ser de aplicación a situaciones conflictivas de difícil resolución.
También hay otro análisis, señor presidente, para el que voy a solicitar que se me
autorice a incluirlo, luego, en la versión taquigráfica.* Pero para no dilatar tanto la atención
de los señores diputados, quiero decirles lo siguiente: veamos cómo se expresó la Cámara
Contravencional en la causa 97/99, Sala I. En varias oportunidades, se manifestó del
siguiente modo: “No basta para configurar la contravención tipificada en el Artículo 41º la
*
Ver Apéndice.
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mera colocación de elementos u objetos y/o la reunión circunstancial de dos o más personas
en la vía pública. Es necesario que el propósito del autor del ilícito reprochado sea impedir
u obstaculizar la circulación en forma deliberada y siempre que no medie vicio de su
voluntad, puesto que es menester que exista dolo resultando insuficiente la forma culposa
para tener por configurado el tipo contravencional, así como también no se dé el supuesto
de que se obstaculice la libre circulación en el ejercicio de un derecho constitucional”. Esto
es fundamental, señor presidente.
En síntesis, entendemos que cualquier acción tendiente a impedir la libre circulación
afecta el derecho de los otros, tomando a ésta en un sentido estricto –por ejemplo jugar al
fútbol en calles y avenidas, que una empresa constructora deje un montículo de arena en la
calle, etcétera–, pero sólo resulta lesiva o punible aquella que implica un uso abusivo del
espacio público por parte del autor, que se trasunta en un perjuicio real y concreto sufrido
en la circulación y no en meras molestias que pueden sortearse sin mayores dificultades,
conforme lo requiere el Artículo 1° del Código Contravencional. La falta de éste, implica la
atipicidad de la conducta.
Teniendo en cuenta que la sanción se aplica a conductas cuya lesividad se reduce a
producir demoras o retrasos a terceros, no puede en ningún caso sancionarse con pena de
arresto ya que, en ese caso, la desproporción entre el mal causado y la sanción aplicable
sería excesivamente grosera. Tampoco sería válido dar estricto cumplimiento a las
directivas que imponga la autoridad competente, ya que sería una forma tácita de limitar el
derecho a peticionar ante las autoridades. Si bien es cierto que la autoridad necesita el aviso
previo, sólo se solicita a los fines de ordenar la circulación vehicular y preparar una vía
alternativa de acceso, pero no por donde se manifiesta una marcha sino por otra vía.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado La Porta: le ruego que redondee su exposición, ya
que se ha terminado su tiempo de intervención.
Sr. La Porta.- Voy a redondear mi intervención, señor presidente. En todo caso, por su
intermedio, le solicito que me otorgue tres minutos más.
Sr. Presidente (De Estrada).- Si hay asentimiento del Cuerpo, así se hará.
- Asentimiento.
Sr. Presidente (De Estrada).- Continúa en el uso de la palabra el diputado La Porta.
Sr. La Porta.- En este sentido se debe legislar, ya que las leyes se forman para reglar
conductas y los jueces las interpretan y aplican al ciudadano. Sería un error grosero ante la
reforma de un mismo cuerpo legal no escuchar las voces de los jueces que se transmiten en
sus sentencias y la doctrina que se forma de ellas, las cuales liman los conceptos y
advierten mejoras o describen mecanismos para hacer de ellas un mejor instrumento legal
conforme y en línea recta con los derechos y garantías que protege la Constitución
Nacional.
Por lo expuesto anteriormente, señor presidente, compartimos la aclaración
propuesta por el Centro de Estudios Legales y Sociales: “No serán consideradas
contravenciones las acciones grupales o protestas sociales que constituyan el ejercicio de
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derechos expresamente previstos en la Constitución Nacional o los instrumentos
internacionales a los que el Artículo 75, inciso 22 de la misma, dota de jerarquía
constitucional”.
A pesar de que parezca redundante y hasta obvio, vale la pena aclararlo, ya que en
los fallos a los que hicimos referencia parecen no advertirlo claramente, nuestra propuesta
en ese caso sería: “Artículo Obstruir intencionalmente en la vía pública: quien impida u
obstaculice intencionalmente y en forma permanente la circulación de vehículos por la vía
pública, será sancionado con 1 a 15 días de trabajos de utilidad pública.
“No configuran contravención las acciones grupales o protestas sociales que
constituyan el ejercicio de derechos expresamente previstos por la Constitución Nacional o
los instrumentos internacionales a los que el Artículo 75, inciso 22 de la misma dota con
jerarquía constitucional”.
Además, nosotros supuestamente estaríamos legislando no solamente para el hoy y
aquí, sino también con visión de futuro. No quiero imaginar la utilización que se le puede
dar al cercenamiento de este derecho inalienable y fundamental como es el de poder
protestar libremente si el día de mañana estuviéramos en presencia de algún gobierno que
actuara con claro y preciso sentido totalitario y autocrático.
Creo que las mismas circunstancias están indicando una forma y una metodología
de repensar las estrategias por quienes han sido tan criticados en los últimos tiempos,
porque critican porque son excluidos, porque no tienen trabajo, porque viven en la miseria.
Si no se entiende que en esta coyuntura esa pobre gente está tratando de cambiar la realidad
de su propia estrategia, es porque entonces se quiere impedir la posibilidad de la presencia
y del reclamo absolutamente democrático y a favor de la libertad. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Araujo.
Sr. Araujo.- Señor presidente: nuestro bloque quiere proponer el siguiente agregado a este
artículo: “La sanción se eleva al doble cuando el contraventor utilice elementos que
dificulten su individualización o tenga objetos contundentes o elementos destinados
inequívocamente a ejercer la violencia”.
¿En qué fundamento esta propuesta de modificación? Estoy escuchando todo tipo de
manifestaciones respecto de este tema. En realidad, no estamos hablando de las
manifestaciones de familias que tienen algún problema con un hijo en un hospital; yo no he
visto en ninguna de esas manifestaciones que la gente vaya a protestar con la cara tapada y
con un garrote. Aquí estamos hablando de los piqueteros que se concentran en el centro de
la ciudad y amenazan al resto de la población con su accionar. Hay encuestas que dicen
“¿Qué pasa con la gente que no participa de los piquetes? ¿Quién se ocupa de ellos?”
Nosotros hemos visto en la televisión a taxistas que mientras están trabajando son
agredidos por personas que llevan máscaras y palos, y son lastimados públicamente, sin que
nadie intervenga. ¿Quién se ocupa de ellos? (Aplausos).
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Araujo.
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Sr. Araujo.- El 85 por ciento de la población de nuestra ciudad comparte los problemas
que tiene la gente que manifiesta; lo que no comparte son los métodos porque les impiden
llegar a trabajar; impiden que las ambulancias lleguen a tiempo a las emergencias.
Hoy mismo, las personas que viven en la zona sur no son requeridas para los
trabajos porque siempre llegan tarde, porque los puentes están cortados. ¿A quién estamos
defendiendo acá? ¿Nada más que a un sector? Tenemos que defender a todos. Tenemos que
ser realistas con este tema. No puede ser que estemos en el centro de esta ciudad y avancen
estas personas con su rostro tapado, en plena libertad y democracia, y con garrotes,
amedrentando a todos los ciudadanos. ¿Qué derecho tienen de hacernos eso a todos
nosotros y a la gente que está trabajando? (Aplausos). ¡No me digan que no hay violencia
en eso; ahí está la violencia!
El Artículo 14 de la Constitución les da derecho, y lo tienen, pero que respeten el
derecho de los demás. ¡Tienen que respetar el derecho de todos! Acá únicamente escucho
que hay que defender el derecho de ellos. ¿Y los demás? ¿O nadie trabaja? Aquí entran dos
millones y medio de personas a trabajar a la Ciudad de Buenos Aires. La mitad de ellas
llega tarde debido a que las calles están cortadas por los piquetes. Cualesquiera de ustedes
haga una encuesta en la calle y en los barrios o en donde sea, y pregúntenle a la gente que
trabaja cuál es su problema. Los comerciantes de las calles Rivadavia, Avenida de Mayo y
Corrientes han bajado sus ventas en un 80 por ciento debido a estos problemas. ¿No trabaja
esa gente? ¿Qué hacen los empleados? ¿No nos vamos a ocupar de ellos?
Por eso, pedimos que se agregue este párrafo en el artículo que estamos tratando.
Antes de terminar, solicito que se cierre el debate con lista de oradores.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se ha planteado una moción de cierre de debate con lista de
oradores. Están anotados los diputados y diputadas Tomás Devoto, San Martino, Cantero,
Caruso, Santilli, Bertol, Betti, Kravetz, Bello, De Giovanni, Godoy, Rebot, Michetti,
Talento, Melillo, Schifrin, Bidonde, Ferrero, Mercado, Rubén Devoto, Bergenfeld y
Araujo.
Se va a votar la moción.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobada la moción de cierre de debate con lista de
oradores.
Tiene la palabra el diputado Tomás Devoto.
Sr. Devoto (Tomás).- Señor presidente: después de haber estado escuchando a algunos
diputados preopinantes, queda más clara la intencionalidad de la reforma al Código. En
algunos casos, me parece saludable la sinceridad, por lo menos, sobre cómo se plantea la
cuestión del código en cuanto a las protestas sociales. Me refiero a la sinceridad, por
ejemplo, del diputado Araujo o del diputado Enríquez; ellos plantean que son todos
delincuentes, que hay que aplicarles la ley, que hay que regularizar y controlar y, si pueden,
hay que llevarlos presos a todos.
El problema social que tiene este país lo van a resolver con medidas autoritarias y
represivas, porque en el contenido de este código la única salida que se plantea para los
problemas sociales es el arresto, la regulación o la aplicación de multas. Ésas son las
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salidas. En realidad, a quienes no se les cae una idea de la cabeza es a ustedes, porque ésas
son las soluciones. El diputado hablaba de Europa y de Alemania, y allí también hay
desocupación; pero en esos países a todos los desocupados se les garantizan subsidios y
obra social. Y en esos países –como hace poco vimos en un astillero de España– hay
piquetes y métodos de lucha de los trabajadores muy parecidos a los de aquí. ¿Saben por
qué? Porque el mundo está así. El sistema capitalista y los modelos que ustedes defienden
van a provocar que haya luchas en todos lados. Y no es que desde aquí se exporten los
piqueteros. En realidad, la gente va buscando formas de lucha diferentes para parar el
hambre y la desocupación que genera este sistema descompuesto.
Este Código significa volver a los edictos. Ustedes están con las respuestas viejas.
Siempre defienden los mismos intereses de una minoría y no los intereses de la mayoría de
la población. Porque los que viajan en coche a su trabajo –y ahí se demuestra el problema
de clases–, tendrán que tomar otro camino. El derecho a comer es fundamental y principal;
pero no defienden esos derechos, porque no les interesa el muerto de hambre, no les
interesa el pobre.
Hay trabajadores que salen a pelear por su salario. Y se va a reglamentar el permiso
para movilizarse. O sea que los trabajadores de la salud o los estatales de la Ciudad que
están peleando por su salario tendrán que pedirle permiso para reclamar a la autoridad
competente –al Gobierno de la Ciudad–, o sea, al mismo que no le da el aumento. ¿Dónde
se vio eso?
En realidad, no tienen que enojarse con los piqueteros. En este país, hay protestas y
luchas democráticas contra el genocidio. Aquí se hizo referencia al problema de los
cacerolazos y de los piquetes. Ustedes están haciendo una discusión falsa. ¿Por qué ponen a
los piqueteros como el gran problema? Aquí no hay trabajo, pero para ustedes el gran
problema del país son los piqueteros. ¿Por qué no denuncian y dicen –muchos de los aquí
presentes fueron cómplices– cuáles fueron las políticas que llevaron a que existan
piqueteros y más protestas sociales?
Lo que dijo el diputado Enríquez es verdad: se ha incrementado la lucha social en
este país; hay cortes, marchas y paros. Pero se tiene que decir quiénes son los responsables
de que existan piqueteros y luchas sociales en este país. Son aquellos que defienden a los
mismos gobiernos y a los mismos modelos.
Lo que se está haciendo es criminalizar la protesta social. Hay que decirlo con todas
las letras. Se empieza a criminalizar y a reprimir, y no solamente desde la Legislatura. El
Gobierno Nacional está aplicando una política y con ello se empieza a mostrar su verdadera
cara: porque este Gobierno Nacional va cediendo ante los sectores de derecha que quieren
eso. Y Macri es uno de ellos. ¿Qué solución le daba a los cartoneros? Echarlos de la
Ciudad. También dijo que la prostitución tenía que ejercerse puertas adentro para
regentearla y para que la institución policial, que siempre estuvo detrás de todos esos
negocios, blanquee la coima. Lo que se hace ahora es poner multa y precio. Se está
blanqueando la coima; se la legaliza con una tarifa, para incrementar las cajas negras de una
institución a la que no se le escapa nada. Ninguna de las cuestiones relacionadas con esta
Ciudad se le escapa a la policía, que es la institución a la que le vamos a dar facultades para
que aplique el Código.
En esta Ciudad el problema del Código va contra todos los sectores. Es mentira que
es contra los piqueteros. Es una discusión falsa. Va contra las libertades democráticas. Se
está retrocediendo en un país que quiere más libertades democráticas, donde ustedes no
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permiten que haya libertad democrática. Quieren que la gente se cague de hambre y no
proteste. Se quiere tapar la protesta y tirarla debajo de la alfombra. Quieren seguir haciendo
sus negociados y seguir gobernando para una minoría.
Los ahorristas, según este Código, son contraventores y van a ser reincidentes,
porque van a ir a reclamar a los bancos. Impedir un remate es una contravención, que
implica multas y arresto. Lo que quieren es tapar la protesta social y esto va contra toda
libertad democrática. Es mentira que esto sea contra un sector, porque en esta Ciudad,
prácticamente, el que estornude va a ser un contraventor. Por eso, nos vamos a oponer y
queremos dar una discusión franca y en serio.
¿Qué significa este Código? Que se está criminalizando la protesta, porque plantea
el arresto. En el país ya tenemos treinta presos políticos. Uno es Raúl Castells, quien por
haber ido a reclamar comida a un casino, fue detenido cuando el fiscal dijo que no existió
delito. Otros son los quince vendedores ambulantes que estuvieron en la Legislatura
protestando, de acuerdo con su derecho democrático, a quienes no les comprobaron haber
cometido delito alguno y simplemente por la acusación de la policía, a las seis y media de
la tarde, los detuvieron. Quince familias que vivían de eso quedaron destrozadas. ¿Quién se
va a hacer cargo de las familias de los vendedores que no pueden trabajar? Ésos son los
presos que hay.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Devoto: le solicito que redondee.
Sr. Devoto (Tomás).- Eso es lo que quieren hacer con las protestas.
Entonces, nos oponemos a este Código represivo y autoritario.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Solicito silencio, por favor.
Antes de seguir concediendo el uso de la palabra a los diputados, quiero decir que
hay veinte oradores anotados para referirse a un solo artículo. Por eso les pido por favor
que sean breves en sus alocuciones.
Tiene la palabra el diputado San Martino.
Sr. San Martino.- Señor presidente: en realidad, no pretendía hacer uso de la palabra.
Había solicitado una interrupción en el momento que estaba hablando la diputada Ripoll.
Por su intermedio, señor presidente, quiero hacer un llamado a la reflexión a todos
los legisladores: recién estamos comenzando con el debate, que va a ir tomando su cauce a
lo largo de la tarde y entrada la noche. De manera que creo que no tenemos que levantar las
apuestas a partir del primer artículo y en el segundo discurso utilizando términos que no
tienen el decoro para ser utilizados en este recinto, a fin de que todo termine como
aspiramos.
Entonces, si bien la diputada en el fragor de su discurso –debemos valorar que todos
vamos a tener la oportunidad de expresar nuestras ideas– utilizó ciertos términos, la
pretensión de este diputado es que manifestemos ideas y no agravios. En consecuencia,
sugiero que evitemos ese tipo de manifestaciones.
Por su intermedio, señor presidente, invito formalmente a la diputada a que, como
fue su intención, solicite sea retirado del diario de sesiones el término despectivo que
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utilizó para referirse a un juez. Si eso fuera factible, le sugiero que le dé el uso de la palabra
a la diputada, si es que accede a mi petición.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Cantero.
Sr. Cantero.- Señor presidente: en realidad no era mi intención hablar, porque apoyo lo
dicho por muchos de los diputados que se expresaron anteriormente, como el diputado
Schifrin, la diputada Moresi –quien explicó muy bien doctrinalmente el tema– o el diputado
La Porta.
Pero con el transcurrir de los discursos de los diputados me di cuenta de que no sólo
estamos discutiendo este artículo del Código Contravencional, sino un trasfondo
ideológico.
Desde ya, me voy a oponer a este artículo, porque creo en el derecho constitucional
de reclamar y peticionar; pero algunos diputados hicieron referencia a la opinión pública.
¿Qué es la opinión pública en este país? Aquellos que pueden acceder al mercado. No son
opinión pública aquellos que son desocupados y tienen que ir a reclamar para recibir un
magro subsidio de 150 pesos. No pensamos en el derecho de aquellos que a lo mejor no
tienen ninguna facilidad para circular y movilizarse porque no tienen ingresos y tienen que
llegar hasta la plaza más importante de nuestro país llevados por organizaciones. Parecería
que en el derecho a circular de ellos, no pensamos de ninguna manera. ¿O algunos dicen
que el Artículo 14 de la Constitución Nacional les garantiza sus derechos? A los mismos
que hablan del Artículo 14, nunca los escuché hablar del Artículo 14 bis de la Constitución
Nacional, que se refiere a los derechos sociales, a esos derechos que tenemos que hacer
operativos y que muchos callan. De esos derechos nadie habla o hablan muy poco.
Seguramente, vamos a estar de acuerdo en que los argentinos y el mundo estamos
viviendo todavía una crisis producto de una doctrina llamada neoliberalismo, que ha
fracasado desde el punto de vista económico, pero que ha triunfado desde el punto de vista
ideológico. Y ese triunfo desde el punto de vista ideológico nos quiere llevar a que no
exista la mitad de los argentinos que están bajo la línea de pobreza. En otros momentos,
hacían lo posible como para que no existieran los que opinaban diferente, y en este país
terminamos como terminamos. De nuevo nos quieren llevar a que no veamos a aquellos
que sufren necesidades extremas.
Cuando se dice que con un Código no vamos a cambiar la desocupación, les digo
que lo que nosotros necesitamos es una política de Estado para combatir la desocupación, el
hambre y la miseria en nuestro país. Y esto debe ser un todo; debe ser parte de esa política
de Estado para combatir el hambre y la miseria en nuestro país.
Quiero terminar –para no ser muy extenso– hablando de lo que es para mí la peor de
las violencias: la que sufre una madre y un padre cuando saben que no van a poder darle de
comer a su hijo al otro día. Ésta es la peor de las violencias, y no aquellos que llegan hasta
una plaza pública para exigir y peticionar por un futuro más digno.
Muchas gracias. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Caruso.
Sra. Caruso.- Señor presidente: de acuerdo con lo resuelto en la Comisión de Labor
Parlamentaria, voy a realizar mi discurso general en nombre de mi bloque.
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Uno de los problemas que hemos tenido cuando intentamos debatir el Código es
que muchos de los legisladores de tendencia corporativa lobbysta, confunden la justicia con
la ley. Acostumbrados al libre ejercicio de los caprichos por sobre la verdad de las cosas,
terminan mostrando un parecido con esos personajes del western que, con la pistola
humeante, dicen: “Yo soy la ley”.
Quiero recordar que la ley y la justicia son dos materias diferentes. Para ser más
clara, voy a traer a colación pensamientos de Juan Bautista Alberdi, quien decía
textualmente: “A nada conduce el castigo de los delincuentes si han de quedar subsistentes
las causas que los hacen nacer. Conocer esas causas y combatirlas, es el gran deber de la
justicia criminal”. “El buen juez –remarca Alberdi– cree más en el poder de la terapéutica y
en el bienestar, que en la eficacia de los castigos para remediar los desórdenes que nacen de
la miseria y del vicio más poderosos que el castigo mismo”.
Afirmaba también que “los hechos prueban que se llega a la moral más presto
por el camino de los hábitos laboriosos y productivos de esas nociones honestas que por la
instrucción abstracta. Estos países –resumía– necesitan más de ingenieros, de geólogos y
naturalistas que de abogados y teólogos”.
Se trata entonces de pensar en cómo crear riqueza y cómo distribuir mejor, en lo
que están empeñados los gobiernos nacional y de la Ciudad de Buenos Aires. Y muchos de
los que estamos aquí, estamos convencidos de transitar ese camino. Se trata entonces de
poder pensar en un escenario de producción y distribución, de acceso al trabajo para las
grandes mayorías, de educación, salud y de vivienda, y no de proveer a los retrógrados
amigos del mercado a ultranza y a los melancólicos de las dictaduras, de esa maza con la
que volverán a golpear sobre los más desposeídos para simular que no están en sus vidas.
En esta Legislatura, también estamos los que creemos en la división de poderes,
y que podemos decir con orgullo que tenemos un Jefe de Gobierno que no da órdenes como
un patrón de estancia. Todavía me acuerdo de las palabras de un legislador de la oposición
que en julio, cuando se empeñaban en imponer sin consenso la reforma del Código, sostuvo
que no había espacio para el diálogo porque “Mauricio quería que la reforma se votara sí o
sí ese día”. Un Jefe de Gobierno que es un demócrata, pluralista y transversal, que se
permite y que tiene algunas posiciones diferentes a las que defendemos algunos de los que
estamos sentados aquí.
Se nos dice que cambiamos lo que se había prometido en la campaña electoral.
No es cierto. Estamos acá haciéndonos cargo de lo que se planteó entonces. Pero no
engañen a la gente: ni el Jefe de Gobierno ni este bloque prometieron jamás reprimir a las
trabajadoras sexuales o poner límites a la protesta social.
Mientras desde otros sectores decían que los cartoneros eran ladrones que robaban
su basura, este gobierno se ocupó de proponer formas de organización.
Cuando decían que los vendedores ambulantes eran ladrones, este gobierno trabajó
para organizar alternativas como el Paseo El Retiro.
Cuando se empeñaban en catalogar como delincuentes a los artesanos que vendían
sus productos en la calle, este gobierno les brindó alternativas como el Paseo de los
Artesanos, que está aquí cerca, sobre Avenida de Mayo.
Los problemas no se solucionan con represión y arresto.
En julio del año pasado, el Jefe de Gobierno advertía la falsedad de los dichos de
Mauricio Macri, quien quería convencer a los vecinos de que el Código Contravencional
era el causante de la prostitución, de la existencia de travestis y del delito en general.
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Decía Ibarra, textualmente, en julio: “Mezclan hechos delictivos con
contravenciones. Los secuestros y los robos no se atacan con el Código de Convivencia,
sino con el Código Penal y con una verdadera política de seguridad, como la que estamos
coordinando con la Nación, de la que aún depende la Policía Federal”.
No compartimos la metodología de imponer la agenda política a través de los
medios pero, a pesar de ello, desde el oficialismo trabajamos activamente en una mesa de
consenso porque creemos que una norma que va a regir la vida y las relaciones de millones
de personas no puede ser producto de la imposición de ningún sector político.
Participamos e hicimos aportes que consideramos importantes para este Código,
como la inclusión de trabajos de utilidad pública en donde otros sectores proponían sólo la
multa o el arresto.
Pero, señor presidente, hay artículos como los referidos a la ocupación del espacio
público y de la oferta y demanda de sexo en la vía pública, en los que nuestra buena
voluntad no encontró la respuesta que esperábamos, y es por ello que no los vamos a
acompañar. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Bertol.
Sra. Bertol.- Señor presidente: la verdad es que debería haber hablado al inicio de este
debate, porque quería resaltar un tema de forma. Sobre todo, porque uno de los diputados
habló de una comisión off shore. Me hubiera gustado que lo dijera en español. Mencionó
una comisión que, aparentemente, sesionó durante muchos días más allá de la costa.
Quería dejarle en claro que la comisión no se reunió más allá de la costa, sino que la
comisión –que se estuvo reuniendo en forma permanente, para anticipar el debate del
Código– lo hizo en el Salón Eva Perón, lugar histórico de esta Casa, que todos saben dónde
queda. Allí concurrieron grandes cantidades de diputados y de asesores. Por supuesto que el
debate final es aquí, en el recinto. Pero todos sabemos que en la tarea parlamentaria, el
debate en las comisiones es fundamental.
Quiero destacar también en esta tarea el trabajo del presidente de la Comisión de
Justicia, diputado De Giovanni, y el trabajo intensísimo del presidente de la Comisión de
Asuntos Constitucionales, Helio Rebot.
No quería dejar pasar, bajo ningún punto de vista, estas cuestiones.
También quería decirles que muchos de los temas que quería tocar fueron abordados
por algunos de mis compañeros. Seguramente se explayará mucho mejor que yo el diputado
Rebot, cuando haga uso de la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Betti.
Sr. Betti.- Como lo expresó un diputado recientemente, sin lugar a dudas, la discusión de
este Código tiene un marco con verdadero contenido ideológico; especialmente en este
tramo que nos queda por debatir.
Nosotros, como bloque, vamos a participar del debate de todos los artículos
restantes porque, además, el Título III que plantea este Código –el del Uso del Espacio
Público– nos parece que es el que más muestra el verdadero contenido que tiene dicho
Código.
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Fíjense lo siguiente: en las ciudades en las que hay una máxima aplicación de las
leyes y en las que hay debate con la población, lentamente están desapareciendo los
códigos que regulan la convivencia. Se profundizan otros mecanismos generando espacios
para que la población pueda solucionar los miles de conflictos que tienen lugar en el
espacio público. La mediación comunitaria y la mediación cultural son los elementos que
van reemplazando a los códigos.
Sin embargo, como si fuera algo novedoso, en este recinto se está planteando un
código que –a nuestro entender– significa un verdadero retroceso, si tenemos en cuenta el
avance democrático que debe darse en la Ciudad de Buenos Aires.
En este sentido, para muchos se trata del Código de Convivencia. Pero yo diría que,
si la sabiduría popular pudiera darle un nombre, posiblemente optaría por llamarlo “El
Código del Baile del Zambito”.
En el Río de la Plata, en la época de la colonia, se bailaba a los muertos; este ritual
todavía perdura hoy en muchos países latinoamericanos. Y cuando el muerto es el hijo de
un zambo, el zambito se lo baila en forma particular: un pasito pa’ adelante, un pasito pa’l
costado y dos pasitos para atrás. Y así sucesivamente: un pasito para el otro costado, uno
para adelante y dos para atrás.
¡Qué bien le viene a este código llamarlo “El Código del Baile del Zambito”!
Fíjense: cuando surgió esta idea, les costó nueve sesiones para poder reunirse –un pasito
pa’ adelante–; sin embargo, lograron hacerlo, pero hubo mucho debate –un pasito pa’l
costado–; pero después de nueve horas, se aprobó en general –dos pasitos para atrás. Y así,
sucesivamente.
Fue un pasito para adelante que la gente se nucleara y se movilizara contra el
código. Fue un pasito para el costado que la televisión transformara lo que pasaba en esa
movilización, exagerando la gravedad de los hechos, y fue un pasito –o muchos pasos– para
atrás la caución agravada de los presos políticos –porque así deben llamarse los que hoy
están en las cárceles de Buenos Aires, Villa Devoto y Ezeiza. (Aplausos). Más aún si
tenemos en cuenta lo que ocurre en esta Casa.
¿Cómo se “cocina” el código? En un principio, parecería ser que hay sectores de la
centro-izquierda que en algunas reuniones van logrando suavizar el código, casi como un
pasito para adelante. Y después nos damos cuenta de que no hay consenso –un pasito para
el costado–; y cuando llegamos al recinto, se considera el código que se va a votar, que son
dos pasos para atrás.
¡Ni qué hablar del Artículo 78! Fíjense en el argumento que un diputado dio hace
unos momentos. Él planteó que el 85 por ciento de la población de Buenos Aires está de
acuerdo con esto. Me hace acordar a un político innombrable, cuando en la Ciudad de
Buenos Aires había huelga de choferes de colectivos, y decía que la única forma de saber si
la huelga era legítima era consultar a los miles de pasajeros que viajan en los colectivos. Un
método de análisis semejante es el que emplean quienes plantean semejante simplificación.
Mientras tanto, el verdadero problema es que los trabajadores estatales, los
trabajadores de la salud, los ocupados con trabajo precario y los desocupados tienen
necesidad de salir a protestar, porque esta población, que tiene memoria, ve que hay un
verdadero saqueo de este país. Y eso es lo que hoy se quiere castigar. Éste es el problema
central, y pensamos que es ideológico.
Además, con respecto a la circulación, cuando leía algunas de las conclusiones
surgidas de estas especies de acuerdos que se daban en las reuniones de los bloques, yo me
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preguntaba si los que se movilizan no circulan como humanos que tienen derechos
humanos, civiles, sociales. ¿O no son personas?
Entonces, también surge otra reflexión, casi simpática. En algún momento, se nos
había ocurrido la idea de que sería bueno empezar a hacer un código al revés, tratando de
buscar los verdaderos responsables de lo que hoy queremos penalizar a través del Artículo
78.
Cuando la gente se moviliza, busca ocupación; cuando se moviliza, lo hace por un
salario digno o para obtener mejoras laborales; cuando los estudiantes se movilizan, lo
hacen para obtener mejoras en la universidad y las organizaciones de derechos humanos se
movilizan para lograr justicia –que no la ha habido completa– en este país.
¿Qué es lo que hay que hacer con el Código? ¿No hay que pensar en los que
produjeron esta catástrofe en el país? ¿No habría que buscar algún mecanismo para que,
mediante el Código, no sólo se les cobre multa o se los penalice con 5 a 10 días de cárcel,
sino que se los castigue mucho más por ser los verdaderos culpables? Es más: cuando hay
protestas por trabajo legítimo –que es lo que busca la población– es la policía la que
obstruye el espacio público. ¿Eso no es legítimo?
Considero que la cuestión hay que plantearla globalmente, porque no debemos
engañarnos: hay un avance de posturas que apuntan a controlar el uso del espacio público y
a aplicar a los sectores humildes castigos corporales –la cárcel es uno de ellos– y multas,
que es la única respuesta que siempre obtienen los pobres.
Éste es el verdadero código. Y casualmente, en este tramo del debate sobre el uso
del espacio público, es donde más se manifiesta. Por eso, el verdadero nombre de este
código debería ser otro, porque nació siendo cadáver –como lo fue la Ley Seca que se votó
en esta Casa en algún momento– y porque es un verdadero retroceso para la población, para
las luchas populares y para la dignidad de la vida. Por esta razón, considero que este código
debería llamarse, popularmente, “El Código del Baile de Zambito”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Schifrin.
Sr. Schifrin.- Señor presidente: si la ley sirve para algo, es para que se aplique para el bien
común.
La mención de la policía tiene que ver –y no creo que me puedan dar otra
explicación– con la participación de la autoridad preventora en la aplicación de esta ley. No
me imagino al Director de Tránsito, Borthagaray, resolver en 24 horas por dónde debe
hacerse la circulación o la marcha, porque posiblemente esté pensando en términos
urbanísticos, en cómo resolver el sentido de ciertas calles y avenidas, o en hacer ciertos
cambios para resolver el ingreso vehicular a algún puente. No va a poder contestar ni
resolver nada en 24 horas.
Este plazo es absolutamente inoperativo, porque sólo da lugar a la acción de la
burocracia o al entumecimiento de un eventual pedido o aviso en un escritorio y finalmente
su derivación definitiva a la autoridad preventora, es decir, a la Policía Federal. Porque ésta
es la que desvía el tránsito y decide por qué calle circulan los vehículos cuando hay una
movilización.
Esto es operativo y la respuesta tiene que ver con el desconocimiento operativo. Así
es cómo está redactada la ley. No se piensa en cómo resolver los problemas, sino en cómo
triunfar políticamente con la bandera del autoritarismo. Por otra parte, la bandera del
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autoritarismo resta sentido a la democracia. En la poliarquía legal, el autoritarismo reduce o
rebaja el contenido de la democracia y lo lleva a un nivel más incompleto.
Más allá de que tengan los 31 votos, no hay consenso. Hay 31 votos, pero les
sugiero que saquen el arresto y les pido que reflexionen porque, si lo hacen, puede haber
más voluntades y puede aumentar el consenso. Debemos tener dimensión del problema
institucional. Dentro de unos años, el código de Macri va a ir en contra de ustedes mismos.
¡Éste es el código de Macri y mañana será inaplicable!
Además, quiero agregar que en esta ley de hierro de las oligarquías, de la que se
nutre el texto leído, que alude al ingeniero Macri –que seguramente no lo leyó–, aparece
este concepto de origen weberiano, que tiene que ver con el problema de las elites: el
aprovechamiento que hacen las elites en favor de sus propios intereses.
Me parece que esto está íntimamente vinculado con las dificultades que tenemos
para entender el sentido de la maduración de los conflictos, sin la intervención arbitraria de
las elites. Y porque precisamente en esta cuestión no se trata de hacer una defensa
dogmática –porque no se sabe de qué se está hablando–, lo aplicamos en cualquier lugar y
fuera de tiempo. Esto, en definitiva, muestra poco apego a la versatilidad del concepto. El
Estado actúa y al mismo tiempo deja actuar. En eso reside, justamente, la diferencia entre
Estado autoritario y democrático.
Me parece valioso tener en cuenta que si se hubiera trabajado en comisión –como
bien dijo una diputada preopinante–, pero de manera abierta, como lo establece la
Constitución, es decir de un modo participativo –con los vecinos, con las instituciones de
derecho– y en un proceso largo, ya hubiéramos sancionado el Código. Y también hubieran
conseguido los 31 votos para aprobar esta figura, quizás en un despacho de mayoría.
En realidad, dejaron estos artículos para el final para evitar un debate como el de
esta comisión off shore, en la que hubo muchos diputados y asesores pero, en realidad, la
Constitución establece especialmente que no se trata de reunir muchos diputados y asesores
sino de que sea abierta, transparente y con fecha de reunión. Y de eso se trata precisamente:
debería haber sido una reunión de comisión con bastante regularidad como para que la
gente y nosotros supiéramos a qué atenernos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Bidonde.
Sr. Bidonde.- Señor presidente: voy a decir un par de cosas que quizás sean absolutamente
inútiles porque, obviamente, y desgraciadamente, este recinto no es un lugar para
escucharnos.
La Ciudad de Buenos Aires acaba de presenciar –o parte de su población– una
experiencia que no creo que dé como resultado una ley extraordinaria, como va a ser la Ley
de Comunas; pero va a ser una experiencia que, probablemente, sea histórica. Esto podrá
ser valorizado más o menos, de acuerdo con la posición ideológica con la que se lo mire.
Me he preguntado muchas veces si no se podría haber discutido el Código
Contravencional desde ese punto de vista. Pero no se intentó hacerlo de ese modo. Creo que
la Ley de Comunas es más inofensiva que la del Código Contravencional, porque este
último es una herramienta de poder. Y a los que de alguna manera ahora se llenan la boca
diciendo que ésta es una situación de minorías; quiero decirles que es casi gracioso –por no
decir algo peor– este planteo acerca de las minorías…¡Como si en este momento el mundo
estuviera manejado por las mayorías. No sé si la Argentina está manejada por las mayorías!
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¿Dónde está la mayoría que realmente maneja el poder? No me refiero a este falso gobierno
que tenemos; este Gobierno hipócrita que tenemos; este Gobierno mentiroso que tenemos.
¿Dónde está la mayoría? Lo acabamos de discutir la semana pasada. Empezamos por
macanearnos, ocultando, debajo de la alfombra, 324 millones de pesos de un superávit,
diciendo que vamos a mandar al fondo anticíclico una buena porción de ese dinero para que
quede discrecionalmente a cargo del Poder Ejecutivo. ¿Dónde está en todo eso la realidad y
la verdad en la búsqueda del beneficio de la población?
Entonces, esto no es real ni es la verdad. No sé si me importa tanto la verdad porque
es un concepto absolutamente filosófico y, además, profundamente moral. Me parece que
es más interesante hablar de lo real. Lo real es que hay “guita” y se la oculta, o se la desvía
con explicaciones absolutamente pueriles o infantiles.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está guardando plata como si eso fuera
síntoma de buen gobierno; pero sabemos que eso, después, tiene un destino, y no es para
compartirlo –como decíamos en nuestro proyecto del fondo solidario– a partir de una
búsqueda de consenso con la mayoría de la población. No, se manda el 43 y pico por ciento
al fondo anticíclico y no más del 13 por ciento a las áreas de salud y de educación.
Claro, otro diputado preopinante hablaba sobre el tema de lo que la izquierda no
dice en las campañas. Miren si Menem, que por suerte es un hipócrita bastante
desembozado, hubiera hecho lo que iba a hacer en este país, que destruyó las economías
regionales, que privatizó, desnacionalizó, creó una desigualdad absoluta y largamente
dolorosa para este pueblo, que lo sumergió en un torrente de corrupción bastante inusual, si
bien este país ha tenido una historia de corrupción que no es novedosa.
Se hablaba de oligarquía política, como si la oligarquía política gobernara a este
país. ¡Bendito sea! Acá, a este país lo gobiernan, una vez más, cada vez menos familias; si
no, miremos lo que leve y tangencialmente me atañe: ¿quién maneja la industria de la
televisión, “las industrias culturales”: el disco, el libro, el cine, la televisión, Internet,
etcétera? ¿Quién los maneja? ¿Los argentinos? ¿Los manejan las mayorías? Los manejan
ideológicamente esos grupos económicos concentrados que acumulan ya sean canales de
televisión, editoriales, diarios, etcétera. ¿Éstas son las mayorías? Entonces, tratemos en lo
posible de no refugiarnos en un discurso que obviamente es simpático cuando hay más
cámaras de televisión, cuando en el fondo nada tiene que ver con la realidad.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Bidonde: le ruego que redondee su exposición,
porque se ha terminado su tiempo de intervención.
Sr. Bidonde.- Cómo no, señor presidente.
Creo que la reforma al Código Contravencional reprime y criminaliza la pobreza.
Sin embargo, produce un fenómeno importante –que alguna vez sería interesante discutir y,
repito, desgraciadamente, no va a ser en este recinto– cuando uno analiza cualesquiera de
los temas que hoy se van a tratar: concretamente, el fenómeno de la prostitución callejera,
el de los vendedores ambulantes o el de la obstrucción del espacio público, como decía mi
compañero Betti. Estos temas producen un fenómeno más interesante, ya que
individualizan a la clase media argentina, porque eso es lo que estamos defendiendo en
general puertas hacia fuera. “¡Sáquenme de encima a las putas, a los travestis!”
“¡Sáquenme de aquí el mal espectáculo!” “¡Sáquenme de aquí a los piqueteros!” “¡No los
quiero ver!” “¡Sáquenmelos de adelante!” “¡Me irritan!” “¡Me intranquilizan!” Hasta los
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mismos afectados proponen soluciones que tal vez luego las discutamos, que son evidente e
infinitamente más elaboradas, metodológica e intelectualmente más desarrolladas, que las
pobrísimas conclusiones a las que estamos arribando con la propuesta de reforma a este
código. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Kravetz.
Sr. Kravetz.- Señor presidente: la verdad es que yo tampoco iba a hablar. Sin embargo,
coincido con varios de los discursos que ya se dieron, especialmente, el último del diputado
Bidonde, que representa bastante bien la situación.
También, coincido en algún punto con el diputado Mercado cuando se preocupa por
la libertad de circulación, tema que debería ser una preocupación de todos. Asimismo,
coincido con lo que manifestaron sobre Mauricio Macri: creo que es un gran exponente de
la oligarquía política.
No obstante, habría que tratar de entender que hay ciertos personajes que en algún
momento vinieron del Estado; después, tuvieron o hicieron como que tenían empresas
privadas; luego, dejaron a los trabajadores en la calle, se fueron a Brasil y hoy, es la misma
gente que hace piquetes, que ahora se pasa a la política. Un caso, puede ser el de Mauricio
Macri; otro, puede ser, jugando muy cerquita, el grupo Solanet, muy ligado al proceso, muy
ligado a grandes vaciamientos.
En realidad, todo esto tiene una lógica de estas personas que se representan y que
manejan, como decía el diputado Bidonde, o tienen cercanía con medios de comunicación y
que bajan un discurso. Me permitiría recordar que un poco el sentido de la democracia
representativa es el respeto a las minorías. Ellos ya tienen poder; tienen poder para trabajar
para el Estado, para trabajar en el sector privado, para irse a Brasil, para despedir a 18 mil
trabajadores, para trabajar para los militares. Pero los que no tienen poder son los que a
veces pueden movilizarse y, en gran mayoría, los que no pueden movilizarse. Entonces,
nosotros tenemos que pensar en ellos y no debemos esconderlos debajo de la alfombra,
como decía el diputado Bidonde. Y tenemos que pensar cómo hacemos un ordenamiento
jurídico razonable.
El diputado Enríquez hablaba de la razonabilidad de la reglamentación de los
derechos. Coincido con que los derechos constitucionales tiene que ser razonablemente
reglamentados. Pero uno tiene que priorizar las reglamentaciones...
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pido silencio, por favor.
Sr. Kravetz.- Por ejemplo, nosotros en la Legislatura, en todo momento, estamos pensando
en qué hacemos para evitar la obstrucción de la calle o para ver qué hacemos con esos
encapuchados. En realidad, usan capuchas porque, si no, la policía los identifica y los va a
buscar a sus casas y los mete presos. Por eso, en general, los piqueteros usan capuchas.
Pero acá nunca pensamos cómo hacemos para generar normas que creen empleo.
Eso es razonablemente reglamentar en primer término un derecho para que luego el otro
tenga sentido. Por qué voy a ver cómo limitar la protesta cuando soy incapaz de generar
una sola norma relacionada con el trabajo. Y es lógico que no genere una sola norma
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relacionada con el trabajo porque ahora formo parte de otra oligarquía, que es la oligarquía
política. Entonces, como me fue mal en la industria, me fue mal en Brasil y ya no están los
militares, tengo que buscar otra forma. Ahora vivo de otra forma, soy de la oligarquía
política y me preocupa no ver a estos personajes que usan capuchas, que son feos. Repito,
algunos se movilizan y muchos otros no se pueden movilizar.
Creo que antes de tratar esta norma tendríamos que haber tratado otra clase de leyes.
Me parece que es un retroceso haber planteado esto. Me parece que no hay que enojarse
tanto cuando algún diputado comete un exabrupto con relación a un juez que hace causas
políticas, como en el caso del juez Botto. Le agradezco a la diputada Ripoll la defensa que
ha hecho de mi persona. No hay que asustarse porque justamente de ahí viene la nueva
represión de la derecha. Como el Gobierno no reprime, la derecha y cierto sector de la
Justicia van por la represión que el Gobierno no activa. Entonces, no hay que sorprendernos
porque haya varios que tengan unas cuantas causas penales o que haya algunos presos.
Ellos juegan en todas, juegan en los medios de comunicación, juegan con los jueces. Y a
los que se movilizan y a los que no se movilizan los ponemos debajo de la alfombra.
Quiero llamar a la reflexión. Un piquetero que va y pide comida o un plan, lo tiene
que hacer de alguna manera para que le pueda arrancar al Estado eso. Si no, se quedaría en
la casa porque el Estado ya se lo habría dado. Si quiere algo más, se lo tiene que arrancar al
Estado. Ésa es la lógica de la protesta social; ésa es la lógica con la que se avanzó en los
derechos en general, que es la lógica acerca de cómo se avanzó en los derechos en general,
es la lógica sobre cómo se redistribuyó mejor la riqueza en cierta época del siglo pasado, es
la lógica de cómo se consiguió el voto femenino, y es la lógica de hacer el voto calificado.
Son todas cuestiones lógicas relacionadas con el avance de la sociedad. Si estas personas se
quedan en la casa o van por el caminito que les indica la autoridad de aplicación,
evidentemente, no le van a poder arrancar algo al Estado.
Esto de parecer ordenados, realmente, es un mamarracho y es no entender el
significado de la protesta. Y es no entender el significado de la situación social actual.
Por último, sin ir más lejos, hago mías las palabras de la diputada Ripoll.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Bello.
Sra. Bello.- Señor presidente: no creo que alguno de los presentes en este recinto
desconozca los índices de desocupación y de pobreza que hay en nuestro país, en el
conurbano y, obviamente, en la Ciudad de Buenos Aires. Tampoco desconocemos que la
ciudad capital, por ser el ámbito en el que se asientan las autoridades nacionales, es el lugar
donde se realizan las manifestaciones más resonantes.
Por otro lado, quiero festejar las nuevas frases que esta Legislatura va acuñando
gracias a la inteligencia y al buen humor de algunos legisladores. Me refiero, por ejemplo, a
la expresión off shore, que ha estado de moda durante varios años en la Argentina y sigue
estándolo, porque la plata se sigue yendo; a “cáscara vacía”, que quedó como parte de
nuestra historia; y a la palabra “autoritarismo”, que se ha mencionado reiteradamente.
La verdad es que no sé de qué estamos hablando. A veces me pregunto si estas
discusiones tienen otros trasfondos, porque en la realidad todas las manifestaciones que se
vienen realizando se organizan con antelación. Es muy rara la espontaneidad. Cuando los
sindicatos deciden hacer alguna movilización, el día anterior les avisan a sus afiliados para
que concurran; para organizar a su gente, los piqueteros el día anterior establecen cómo se
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van a movilizar y dónde se van a encontrar. Tanto es así que cuando uno se levanta a la
mañana, por medio de las radios puede saber cuáles son los lugares que están cortados y
por dónde se tiene que circular.
Cuando nosotros hablamos del orden y de que el orden está en contra de los
piqueteros, es al revés: los piqueteros se tienen que organizar. Creo que lo que el Estado
debe hacer es regular y establecer lo que permita una mayor convivencia.
Tabaré Vázquez, que nadie puede decir que es un hombre de derecha, por toda esta
historia de los piquetes en Uruguay ayer se manifestó diciendo que quería otro tipo de
orden y arreglo, aparte de que no está de acuerdo con los planes sociales porque considera
que no hay mejor plan social que el trabajo.
Quiero decir que no existen derechos ilimitados y tampoco permisos ilimitados.
Nuestra Constitución Nacional, siguiendo estos principios, ha asegurado el goce de ciertos
derechos; pero conforme con las leyes que reglamentan su ejercicio. El Poder Legislativo
puede dictar leyes que reglamenten los derechos individuales, y al reglamentarlos puede
restringirlos, ponerle límites, siempre que éstos sean razonables y que el ejercicio de unos
derechos no dañe los derechos de los demás.
Para terminar, quiero decir que todos nosotros queremos la convivencia pacífica.
Aquellos que somos peronistas creemos en la comunidad organizada que tanto fundamentó
el general Perón. Y hay una frase del general Perón que a los peronistas, por lo menos, nos
sirve: “Dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada”. (Aplausos)
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado De Giovanni.
Sr. De Giovanni.- Gracias, señor presidente.
Para contribuir a encauzar este debate, no voy a hacer uso de la palabra en particular
sobre este artículo.
Brevemente, voy a rescatar la intervención del diputado La Porta, quien fue uno de
los únicos diputados que se refirió como corresponde, en la discusión en particular, al
artículo concreto que se está tratando. El diputado trajo abundante jurisprudencia e
interpretación de los tribunales, y terminó haciendo una propuesta de redacción distinta,
igual a la que había hecho uno de los organismos de derechos humanos: el CELS. Me
parece que ése es el tenor que debemos darle a este debate.
Disiento con la conclusión del diputado La Porta, no con lo que él ha mencionado.
A partir de las interpretaciones que ha dado el Poder Judicial, tanto por medio del
Ministerio Público como de los jueces, de lo que era el artículo correspondiente a Ley 10,
del cual éste no difiere sustancialmente, nos da tranquilidad de que se van a respetar los
derechos constitucionales de todos los ciudadanos. Y éste es el Poder Judicial que tiene la
ciudad y que también va a interpretar el artículo que hoy seguramente sancionaremos.
Espero que el señor presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales haga
una propuesta distinta que, de alguna manera, concilie las cosas que se han dicho en este
recinto con la propuesta original que está sobre las bancas, para poder votar este artículo
con la mayoría suficiente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Melillo.
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Sr. Melillo.- Señor presidente: voy a abundar en la discusión, porque he visto que se ha
entrado en algunos temas generales y no específicamente en este artículo.
Hay un tema muy importante que tiene que ver con la solución de las
responsabilidades en la sociedad argentina. Por lo menos desde nuestro punto de vista, no
quiere decir cargar culpas sobre la sociedad, pero sí asumir la responsabilidad que tenemos
como tal. Ésta fue la sociedad del “deme dos” de Miami y empezó la producción masiva de
pobres; fue la sociedad que votó dos veces la continuidad del uno a uno que también
implicaba la producción masiva de pobres y el infernal endeudamiento externo. Pero
también tiene que ser una sociedad que reflexione cuando hace sus códigos de justicia
respecto de si, después de haber fabricado masivamente pobres, no está pasando también a
criminalizar, sancionar o judicializar la pobreza. Todos tenemos que hacernos esa pregunta.
Ya pasando al tema jurídico que tiene que ver con el Código, quiero contar una
experiencia que me tocó vivir que me puso a las claras el nivel de confusión que tiene la
sociedad argentina.
Fui invitado a un programa de televisión para compartir con los vecinos lo que
habíamos avanzado en la sesión anterior respecto del Código. En el bloque anterior estuvo
la mamá de un chico de 21 años muerto en el atentado a la AMIA. Esto tiene que ver con lo
que estamos discutiendo. Fue muy impresionante lo que ocurrió. En un momento se planteó
un comentario sobre el fallo que absolvió a todos los detenidos en la causa AMIA. En un
momento le preguntaron a esta señora: “¿Usted cree que hay un rebrote de antisemitismo en
la Argentina?” La señora respondió: “Creo que sí”. El conductor del programa le dijo a la
señora: “Los jueces de Cámara son garantistas. ¿Usted sabe lo que quiere decir
garantistas?”. Entonces, esta señora, con un hijo muerto en el atentado contra la AMIA,
quien manifestó que hay un rebrote de antisemitismo, le dijo: “Sí, garantistas: son los
jueces que protegen a los delincuentes y no a las víctimas”. ¡Qué tremenda confusión tiene
que haber en la Argentina! El garantismo surgió del sistema jurídico contra el autoritarismo
cuya expresión máxima fue el nazismo. No es así; se deforman las cosas. Tenemos que
reflexionar sobre estas cosas cuando estamos tratando este Código.
La comisión off shore ha sido aludida por el colega Schifrin y el baile del zambito
por el diputado Betti. Creo que la figura del zambito es verdad como sociedad argentina.
Creo que había que meterse y discutir este Código. Sentamos principios por la negativa
cuando se aprobó con 31 votos, pero cada uno de los artículos, cada una de las figuras que
pueden ser modificadas, puede servir para prevenir, para beneficiar y para proteger los
derechos de las personas. Entonces es legítimo porque ese trabajo, en un Código tan
complejo, no se puede hacer el día de la sesión.
Nosotros hemos dicho que este Código tiene un carácter discriminatorio, que somos
contraventores en aquellas figuras en las que ponemos como única sanción la multa o el
arresto. Pues bien: gracias a que estuvimos en la comisión off shore, hay algunos artículos
menos que son discriminatorios, porque allí se incluyó la figura de “trabajo de utilidad
pública”. También hemos dicho que se abusa de la pena de arresto. Por eso, naturalmente
en este caso, estamos absolutamente en contra de la sanción de arresto en el artículo de que
se trata, porque, evidentemente, quien está en la calle arriesgando su tiempo y su vida, no
está alegremente y no va a ser la sanción de arresto lo que lo va a disuadir. No se trata de
eso.
Por eso, para terminar señor presidente, quiero llamar a una reflexión: los códigos
no hay que hacerlos coyunturalmente. Por reflexionar coyunturalmente, así nos fue como
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sociedad argentina. No vimos a su tiempo los desaparecidos de la dictadura, y tampoco
vimos a tiempo los desaparecidos sociales. No vamos a poder ocultarlos con códigos, y
tengamos mucho cuidado, porque cuando estamos pensando en las garantías y en los
derechos, no estamos pensando en proteger a delincuentes, sino que estamos pensando
simplemente en no mirar siempre para adelante sin memoria y sin responsabilidad.
Reivindico el trabajo que se ha hecho. En muchos de los artículos no va a haber
mayores consensos, pero creo que algunas cosas las hemos podido mejorar.
Pido a quienes creen que la sanción es el remedio para los males sociales, que
reflexionen, porque ése no es el camino.
Muchas gracias, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Talento.
Sr. Talento.- Señor presidente: en primer lugar, quisiera que hagamos un breve recorrido
sobre el camino y un breve análisis del recorrido que hemos transitado hasta aquí, porque
nos estamos encontrando con un punto de inflexión y tenemos que explicarnos por qué
tenemos una situación de debate en los términos que la estamos sosteniendo, cuando hemos
encontrado alternativas para otros temas que tenían una dificultad quizá mayor que este
tema como, por ejemplo, los cuidacoches, la venta ambulante o la prostitución, todos
referidos al “uso del espacio público”.
Hemos dicho en alguna otra ocasión en el recinto que el tema de la reforma de la
Ley 10 estaba instalado en los medios con un diagnóstico que no compartíamos, pero que
era posible pensar en una reforma del Código Contravencional de la Ciudad de Buenos
Aires que fuera racional, moderada, que permitiera avances en algunos sentidos,
acumulando la experiencia producida. Pero que para este carácter y este sentido de la
reforma, era necesario abandonar la estrategia inicial que se fijaron los bloques que
impulsaron la aprobación en mayoría; que debíamos pasar de una arquitectura
exclusivamente de 31 votos a una mayoría de opiniones, y que eso iba a generar
condiciones diferentes, tanto en la producción de los textos como en el sustento políticoinstitucional de las normas.
Este criterio inicial fue saludablemente corregido por los colegas y, realmente, se
dio paso a un trabajo intenso que había comenzado antes de la sanción en general del
Código. Sanción también urgida por necesidades de orden político externas al trabajo
legislativo de esta Casa y que, creo, están emparentadas con la situación que hoy estamos
confrontando.
Algún colega recordó aquella frase que decía: “Esto hay que tratarlo porque hay una
necesidad de un dirigente político de que este tema se trate hoy”.
Mientras, hemos trabajado con este criterio de mayoría de opiniones, con este
criterio de búsqueda de consensos, sin lugar a dudas el grueso, una importante mayoría de
diputados, una importante mayoría de opiniones ha avanzado de manera productiva en la
modificación de las normas del Código Contravencional.
Sin embargo, en este artículo se ha trabado la cuestión. ¿Por qué se ha trabado?
Porque aquí existe el planteo de enviar una señal política, existe el planteo deliberado de
convertir este tema en materia de debate ideológico y mediático. Entonces, efectivamente,
se complican las posibilidades de lograr una solución consensuada. Sin embargo, hay
alternativas para que se logre.
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Se expresa, de este modo, la necesidad de enviar un mensaje político, justo en
referencia a este artículo. Mensaje político e ideológico que pudimos sortear en los temas
de prostitución, cuidacoches y venta ambulante.
¿Por qué? Porque nosotros habíamos dicho que no íbamos a estar de acuerdo con la
criminalización de la protesta ni con el castigo a la economía informal como posición de
principios. Pero cuando se va discutiendo –y se va entrando en el debate sobre las
características de los fenómenos y de las conductas que se quieren aislar y, entonces,
sancionar o corregir– las posiciones se acercan.
Cuando queremos cargarle a esta discusión aspectos de naturaleza ideológica,
aparecen las diferencias. Pero no solamente aparecen las diferencias, sino que nos
olvidamos, lamentablemente, como conjunto, de la función de docencia que debe tener la
dirigencia política frente a ciertos reclamos legítimos de sectores de la sociedad, que tienen
que ser puestos en combinación, articulados, y no desplegados y utilizados como
herramienta y como elemento de confrontación entre sectores sociales.
Creo que si nosotros entramos en el camino de sentirnos amenazados por la
violencia de la capucha y el palo y por la amenaza de los cortes de calles, es decir, si nos
ponemos en ese lugar, rápidamente vamos a ser confrontados con otro discurso que va a
plantear con legitimidad que, mientras algunos se sienten amenazados por la violencia de la
capucha y el palo, nada se dice de la violencia que generan la miseria y el aplastamiento
material y cultural de millones de argentinos.
Por este camino no llegamos a la discusión y a la búsqueda de un consenso en el
Código. Este debate está. Y seguramente habrá distintas posiciones, habrá distintas lecturas.
Creo que varios diputados que me precedieron en el uso de la palabra han hecho análisis
muy claros –y brillantes, en algunos casos– sobre esta situación.
Creo que como sociedad debemos hacernos cargo. Y no solamente como sociedad,
sino como dirigencia política. Tenemos una función de docencia. No debemos caer en un
populismo autoritario y decir que a la mayoría le molesta –además, habría que determinar
de qué modo se determina esa mayoría– que se corte el tránsito.
No hay duda alguna de que todos los que vivimos en la Ciudad de Buenos Aires
sufrimos las consecuencias de los cortes de tránsito.
Pero si nosotros no nos hacemos cargo de las condiciones en las que están viviendo
quienes hacen esos cortes –con independencia de los pequeños sectores de dirigencia que
quieren utilizar la necesidad de las mayorías que quieren entrar al sistema del cual fueron
expulsadas por las políticas de los ’90, para otras finalidades, o con otros criterios–, no
estamos entendiendo la naturaleza del problema y estamos buscando resolverlo por una vía
que disuelve la política y que no la afirma como espacio de conducción, de generación del
interés general y del bien común.
Creo que no tenemos que perder de vista esta perspectiva. Considero que no
debemos entrar en el debate, porque sabemos que hay posiciones diversas, que tienen
legitimidad, aunque uno crea que la posición propia guarda una mejor proporción de verdad
que la ajena. Pero ése no es el terreno fértil para resolver la cuestión del consenso necesario
para legislar y para mirar con un mínimo horizonte y una cierta perspectiva una política
criminal, como la que se está planteando en cada uno de los artículos que estamos
desarrollando.
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Insisto en que debemos establecer con equilibrio la relación entre los bienes
jurídicos tutelados y entre los derechos. Además, debemos hacernos cargo histórico de esta
situación.
Esta discusión sobre la obstrucción de la vía pública en 1998 hubiera sido
totalmente distinta de la que estamos montando hoy, en la medida en que ha habido un
estallido de la crisis social, que se ha hecho manifiesta. En ese sentido, se dan estas
cuestiones de multiplicación de las maneras y formas de protesta.
También es importante señalar que, como producto de una política del Gobierno
Nacional –muy cuidadosa y costosa, también en términos políticos– respecto de cómo
utilizar las fuerzas de disuasión y las fuerzas represivas, se ha ido avanzando en la
modificación de algunas mecánicas, de manera negociada y en términos políticos, que
utilizan los movimientos piqueteros para el desarrollo de sus protestas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Talento: le pido que redondee, porque ya se ha
terminado su tiempo.
Sr. Talento.- Le agradezco, señor presidente. Voy a redondear.
Lo que es curioso es que, en el momento en que se está avanzando en la modulación
de la protesta por medios políticos y no por medios represivos, algunos colegas tienen la
voluntad política de dar una señal política, justamente a través de este mecanismo.
Y yo creo –y exhorto a que lo admitamos– que no es una buena política intentar
tensar la cuestión en este punto, porque puede ser leído como una forma de oportunismo
político el hecho de montarse justamente en este tema en el momento en que se avanza en
su resolución.
Señor presidente: voy a proponer, para que luego sea tomado en cuenta por los
presidentes de las comisiones, dos alternativas de redacción para este artículo.
En primer lugar, propongo dejar el texto de la Ley 10, sin incluir “las personas” en
la figura. El artículo diría así: “Impedir u obstaculizar la circulación de vehículos por la vía
pública o espacios públicos, salvo que sea en ejercicio de un derecho constitucional y se
haya dado previo aviso a la autoridad competente, será sancionado de 1 a 5 días de trabajo
de utilidad pública, o multa de 200 a 1.000 pesos”. Ésta sería una posible formulación.
La segunda alternativa sería la siguiente: “Quien impide u obstaculiza la circulación
de vehículos por la vía pública o espacios públicos es sancionado con 1 a 5 días de trabajos
de utilidad pública, o multa de 200 a 1.000 pesos”. Éste sería el primer párrafo.
El segundo párrafo quedaría redactado de la siguiente manera: “El ejercicio regular
de los derechos constitucionales no constituye contravención. A tal fin, deberá darse aviso a
la autoridad competente, cuando en las circunstancias del caso éste fuera razonablemente
posible, debiendo respetarse las indicaciones de ésta respecto de tal ordenamiento”.
Nosotros no estamos de acuerdo en caso alguno con incluir la sanción de arresto en
esta figura, y creemos que es una muy mala idea aprovechar esta legislación para enviar
una señal política en este contexto de la Argentina de septiembre de 2004.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en aras de avanzar con la mayor celeridad posible, trataré de
obviar la respuesta a las agresiones no técnicas que hemos recibido todos y cada uno de
quienes hemos trabajado durante este tiempo en la redacción de esta norma tan dificultosa.
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Desde luego, me parece un agravio innecesario hacer referencia a las reuniones ampliadas
de las comisiones de Justicia y de Asuntos Constitucionales que, desde la última sesión,
hemos llevado adelante todos los días sin solución de continuidad y, a veces, por espacio de
hasta diez horas diarias. Me parece un agravio innecesario calificar a la comisión como off
shore, sobre todo cuando dicho calificativo proviene de quienes pidieron participar y han
respondido al ofrecimiento vaciando las reuniones, no participando y no haciendo uso del
pedido que habían formulado y del derecho que les asiste.
Evidentemente, no nos sorprende este temperamento, puesto que fue el mismo que
guardaron antes del dictamen que emitieron las comisiones en su momento. Diariamente,
desde el mes de febrero, asesores y diputados de todos los bloques –a pesar de las enormes
diferencias planteadas– se reunieron durante largo tiempo, y otros que, como una forma de
comportamiento se victimizan planteando que no son consultados, jamás concurrieron. Esto
no me sorprende.
Alguien dijo, alguna vez, que hay dos grupos de hombres que se dedican a la
política. En primer lugar, el de los que toman decisiones, el de los que le cambian la vida a
la gente, el de los que asumen los compromisos y los riesgos de las propuestas, sabiendo
que, a veces, no satisfacen a todos los sectores. En segundo lugar, el de los hombres que
sólo comentan las decisiones que toman los demás en materia política.
Sinceramente, dentro de este segundo grupo de comentaristas, me animaría a hacer
la siguiente distinción, tal vez insolentemente para quien formuló esta afirmación que no es
propia: por un lado, están aquellos que dedican la vida a comentar con coherencia las
decisiones que toman los demás y, por el otro, aquellos que hacen de la incoherencia al
comentar, un comportamiento perpetuo. Me acuerdo de que el General los llamaba “bosta
de paloma”, porque es gente que no sirve ni para abono.
Me parece una enorme falta de respeto burlarse del sacrificio de sus propios
asesores, de sus propios compañeros de trabajo y de sus propios colegas.
No haré mayores comentarios sobre este punto. Quiero darlo por terminado
dejándoles a mis pares la calificación del grupo al que pertenecen los colegas que todos
sabemos que han estado hablando al respecto. Simplemente, quería dejar constancia del
tema en la versión taquigráfica, pero no con el ánimo de calentar el ambiente, sino para
clarificar que, para los peronistas, los atributos de decisión no están en las pelotas sino en el
cerebro. Las decisiones se consiguen con inteligencia, porque si la inteligencia no desata
los nudos en la política, lo hacen los sables.
Ésta es la experiencia que he podido recoger en mi vida política acerca del
comportamiento y de la experiencia de mis pares.
Ahora bien, entrando en la materia que es objeto de discusión, sinceramente me
parece que se han pensado tanto las posiciones que algunos ya no saben cómo volver de
ellas. Resulta que, al principio, este Código no iba a salir; luego, se dijo que era una cáscara
vacía y, finalmente, ahora, cuando se está llenando, se dice que no va a servir.
Me parece que el mejor homenaje y el mejor servicio que le podemos hacer a los
vecinos de la ciudad es dejar que se ordenen solos y no que nos ordenen la vida los
incoherentes, a los que nos tiene acostumbrados nuestro país. Y, en general, no es sólo un
mal de nuestro país: siempre hay una casta de políticos que guarda el mismo temperamento.
En materia de obstrucción de la vía pública –que es lo que estamos discutiendo–, la
solución que hemos planteado sobre las bancas toma como base un trabajo que creemos que
mejora significativamente, sin desguarnecer en alguna arista, los derechos constitucionales
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involucrados en esta cuestión. Debemos tener presente aquí que hay derechos
constitucionales –que, además, son derechos naturales– de quienes tienen la necesidad de
protestar, de reclamar, de luchar por que se respeten sus derechos. Pero, además, tenemos
que saber que hay varios miles de personas que tienen otras situaciones, prioridades y
urgencias, que reclaman que también se respeten sus derechos: sus derechos a llegar a
tiempo al trabajo y no perder el presentismo, sus derechos a ir al colegio, a la facultad y sus
derechos a vivir en una ciudad mínimamente ordenada, en la que se respeten los derechos
de todos y en la que exista el derecho a expresarse y decir lo que se quiera sin que
innecesariamente se afecten los derechos de los demás.
Respecto de lo que ha sucedido en los últimos años, debo agregar que creo que en
buena parte las cuestiones que se han planteado desde puntos de vista diametralmente
opuestos, lamentablemente, todos mis colegas tienen razón, porque en la Argentina de la
crisis, evidentemente, una parte de la razón la tienen todos. Tienen razón los que protestan
y también los que se quejan por el impedimento y por lo innecesario de algunas actitudes:
la protesta podría desarrollarse sin lesionar sus derechos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: le pido que vaya redondeando ya que se
acabó su tiempo.
Sr. Rebot.- Entonces, señor presidente, creemos que la obstrucción de la circulación o el
impedimento de la circulación tiene una solución posible en una fórmula en la que se
respete absolutamente el derecho de los manifestantes: el derecho a peticionar y el derecho
a reunión.
Vamos a proponer una redacción con pequeñas variaciones sobre la base de la
formulación efectuada por el diputado Talento, que hemos ido trabajando y consensuando
con mucho esfuerzo. El texto diría lo siguiente: “Artículo 78.- Obstrucción de la vía
pública. Quien impide u obstaculiza la circulación de vehículos en la vía pública o espacios
públicos es sancionado con uno a cinco días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a
1.000 pesos. El ejercicio regular de los derechos constitucionales de peticionar y de reunión
no constituyen contravención. A tal fin deberá, con razonable anticipación, darse aviso a la
autoridad competente, debiendo respetarse las indicaciones de ésta, si las hubiere, respecto
al ordenamiento. En el supuesto de la conducta descripta en el primer párrafo, el
organizador es sancionado con 400 a 2.000 pesos de multa o uno a cinco días de arresto”.
En ese sentido, ahí termina la propuesta. Sin embargo, quiero aclarar brevemente
que, dado que se trata de conceptos separables incluidos en un mismo texto, en el que se
resguarda adecuadamente el derecho de peticionar, se obliga a las organizaciones a dar
aviso para que la autoridad local tenga la posibilidad de notificar al resto de los ciudadanos
y reordenar la circulación; por eso, se refiere al ordenamiento.
Además, se propone incorporar un tercer párrafo en el que se penaliza al obligado
que, obviamente, como la contravención no admite culpa, intencionalmente omita a dar el
aviso previo o no respete las indicaciones de reordenamiento impartidas por la autoridad
local que, en este caso, es el Gobierno de la Ciudad.
Concretamente, propongo que estas cuestiones se voten de la siguiente manera: los
dos primeros párrafos en forma conjunta y el tercero por separado, dado que los dos
primeros constituyen una unidad, y el tercero, una propuesta que claramente establece una
figura para el organizador.
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Finalmente, conforme lo acordado, propongo que se pase a votar el texto leído
recientemente y no el que obra sobre las bancas de los diputados y diputadas, que tiene
algunas pequeñas pero importantes variaciones consensuadas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: le ruego que acerque el texto propuesto a la
Secretaría Parlamentaria, a fin de que luego se le dé lectura.
Tiene la palabra la diputada Michetti.
Sra. Michetti.- Señor presidente: mientras escuchaba lo que fue sucediendo desde que
comenzamos el debate, tomaba algunas notas e hice algunos apuntes sobre lo que iba
pensando en relación con este tema. A pesar de que no soy muy afecta a leer lo que pienso,
en este caso, para ordenar mi intervención y ser lo más sintética posible, lo voy a hacer.
¿Qué temas de fondo estamos discutiendo en esta figura contravencional? Creo que
estamos discutiendo si incluimos o no la pena de arresto. Ese sería el meollo más
conflictivo, el tema que más nos divide o que más nos enfrenta.
Por eso, anoté algunas cosas que son importantes para describir por qué no creo
reaccionario ni represivo incorporar la pena de arresto en esta figura contravencional,
porque, en realidad, considero que las acusaciones indican que si incorporamos la pena de
arresto –que sería reaccionaria– criminalizaríamos la protesta, que es volver a los edictos
policiales.
En primer lugar, no creo que esta medida sea reaccionaria ni represiva porque el
texto del artículo dice que se puede manifestar y que se puede ejercer el derecho a la
protesta; eso está absolutamente garantizado.
En segundo término, en los últimos tiempos hemos sido testigos de acontecimientos
terriblemente peligrosos e inaceptables para quienes creemos en el respeto entre los
ciudadanos y la armonía de las relaciones sociales, como base de cualquier construcción
sana y progresista de la comunidad en su conjunto: me refiero a la violencia y a la
intolerancia, que crece día a día entre vecinos contra vecinos. Esta situación me resulta muy
peligrosa.
En tercer lugar, muchos de los que se autodenominan líderes o dirigentes sociales
sólo se representan a sí mismos y manipulan a nuestros conciudadanos más necesitados,
más desesperados y los llevan irresponsablemente a vivir situaciones que los perjudican y
los deterioran día a día en su dignidad humana.
En cuarto lugar, la incorporación de la pena de arresto direccionada a los
organizadores de aquellas protestas y manifestaciones, que avasallan otros derechos de los
ciudadanos, pretende ser un mecanismo disuasorio. ¿Para quiénes? Para quienes no
necesariamente están pensando y actuando con el objetivo de trabajar con los más
necesitados, sino con el objetivo de mejorar su propia vida. Quien pretenda genuina y
sinceramente representar y conducir a aquellos que necesitan hacerse oír, no requieren del
avasallamiento de otros derechos ni de violentar a otros ciudadanos. Lo hacen de otra
manera.
En quinto lugar, un tema menor, con relación a lo dicho por un diputado que me
precedió en el uso de la palabra, cuando indicó que el espacio político al que represento no
se preocupa por desarrollar proyectos que tiendan al crecimiento del empleo o al desarrollo
económico que le dé lugar a gente que hoy está afuera del sistema. Me interesa dejar
sentado que las veces en que hemos tratado de avanzar en ese tipo de iniciativas nos hemos
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encontrado con la imposibilidad de que los proyectos contemplen a todos los actores
incorporados y a todos sus potenciales beneficiarios. Porque se nos pretende imponer a un
solo sector como beneficiario de esos proyectos o iniciativas, y eso tampoco me parece
muy democrático ni representativo de una dirigencia que se preocupa por los más
necesitados. Porque definitivamente son proyectos que se dirigen solamente a un solo
sector, que teóricamente es el que representan estos dirigentes.
Señor presidente: éstos son los elementos que a mi juicio nos convencen para querer
incorporar la pena del arresto dentro de esta figura Contravencional.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Bergenfeld.
Sra. Bergenfeld.- Señor presidente: a pesar de lo que decía un diputado preopinante con
respecto a que éste no es el lugar para escuchar, yo escuché detenidamente casi todos los
discursos.
Ante nada, quiero manifestar mi más profundo respeto por el trabajo que se ha
realizado en todos estos meses sobre el Código Contravencional y sobre cada uno de sus
artículos, inclusive realizado por miembros muy representativos de mi bloque.
Sin embargo, también fui anotando algunas preguntas que me gustaría dejar
plasmadas. En primer lugar, ¿cuál es el límite a los derechos de peticionar ante las
autoridades y de reunión, previstos en el Artículo 14 de la Constitución Nacional? También
quería recordarles que el Artículo 21 de la Declaración Americana de los Derechos del
Hombre dice textualmente: “Toda persona tiene el derecho de reunirse pacíficamente con
otras en manifestación pública o en asamblea transitoria en relación con sus intereses
comunes de cualquier índole”.
Me parece que no recordamos hasta aquí el movimiento del cacerolazo. Este
movimiento, que fue netamente cívico, hizo caer a un gobierno, y todos en ese momento
estuvimos muy contentos, algunos activamente en las calles y otros viéndolo por televisión.
Este movimiento dio vuelta al mundo y, de hecho, fue imitado en las principales ciudades.
Y se recuerda año a año, y hasta tiene un día específico de recordación.
Otra de las preguntas que quiero realizar es cuál es el límite de la ruptura del
contrato social, que se impuso en este país y que llevó a la pauperización del pueblo y al
avasallamiento del derecho a la propiedad, en ese momento corporizado por los ahorristas.
Creo que la seguridad, la vida, el hambre, el derecho de la propiedad, la exclusión social y
la salud hoy siguen planteando preguntas sin respuesta. A mi criterio, limitar el reclamo y
la lucha por los derechos en la calle no solucionará estas cruciales violaciones a nuestros
derechos constitucionales más básicos.
Por lo expuesto, en esta oportunidad, y tal vez por primera vez, no voy a acompañar
la decisión de mi bloque. De ninguna manera puedo acompañarla, simplemente, por mis
orígenes. Dejo plasmado mi total respeto hacia aquellos trabajadores que no pueden llegar a
sus lugares de trabajo o hacia aquellas mamás que no pueden llegar a tiempo a buscar a sus
chicos al colegio. Pero no voy a poder acompañar este Artículo 78. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Godoy.
Sr. Godoy.- Señor presidente: voy a ser muy breve.
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Un diputado ha dicho que en estas posiciones que estamos sosteniendo nosotros hay
un alto contenido de autoritarismo y que van contra el sentido democrático. También,
habitualmente nos señalan el problema de que 31 diputados no son suficientes para aprobar
una norma; y se ha acuñado el concepto de la “cáscara vacía”. Creo que éstas son
manifestaciones de soberbia, que no se compadecen mínimamente con la tolerancia que
debería haber en la discusión de leyes tan importantes como la que nos ocupa.
En el artículo en cuestión estamos defendiendo la libertad de circulación; estamos
proponiendo una norma que hace al ejercicio regular de un derecho; los que protestan
necesitan movilizarse para reclamar por justos derechos; es incuestionable que la situación
en que están cientos de miles de nuestros compatriotas en muchos casos es desesperante.
Pero es innegable que con todas sus dificultades, los últimos gobiernos han tratado de
armar una mínima red para contener y dar un principio de solución. Y son autoridades, del
actual oficialismo y de la oposición, que hemos sido votados en muy recientes comicios.
Para empezar a dar respuesta a los requerimientos de nuestra gente que está en las
peores condiciones es imprescindible que los que aún cuentan con trabajo puedan producir
y así pagar impuestos y solventar los planes sociales, hasta que nuestro país vuelva a
recuperar su sistema productivo en forma completa. Ésta es la verdadera manera de parar la
“fábrica de pobres”. No va a haber otra manera de parar la “fábrica de pobres”, sin
inversión genuina privada y con inversión genuina por parte del sector público.
Considero que la propuesta que está en consideración, aun con las modificaciones
que ha propuesto el diputado Rebot, cumple con un equilibrio entre los bienes jurídicos
tutelados: en este caso, la libertad de circulación y la libertad para peticionar y
manifestarse.
La única manera de incluir a toda nuestra gente requiere que la volvamos a
considerar como ciudadanos y no como una mera masa clientelar.
Por último, creo que esta Cámara va a estar en deuda con las diputadas Caruso y
Ferrero, y con los diputados Araujo, Talento, Melillo, Rebot, De Giovanni, Enríquez y La
Porta, quienes en el Salón Eva Perón –según me consta– han estado reunidos por más de
diez horas trabajando, consensuando y revisando una y otra vez distintas propuestas, con
una actitud realmente de servicio muy distinta a la de esa especie de quejones profesionales
que, según parece, tenemos en el recinto, que vociferan pero que no concurren a las
reuniones donde, realmente, se obtienen resultados positivos.
Por eso, quiero manifestar mi apoyo a la propuesta que ha formulado el diputado
Rebot.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Rubén Devoto.
Sr. Devoto (Rubén).- Señor presidente: desde que en febrero se empezaron a discutir las
modificaciones a este nuevo Código, éste estuvo signado por la iniciativa represiva. Las
primeras posiciones respecto del Código hablaban del merodeo; planteaban una serie de
artículos mucho más duros que los que en este momento pareciera que están saliendo. Pero
el carácter del Código estuvo bien claro. Fue un pedido –se hablaba del diputado 61; se
mencionaron muchas cosas– de Macri y de todo un sector que después, lentamente, se va a
ir instalando en el país. Aquí, muchos repitieron que hay una situación de anarquía y de
vulnerabilidad de la sociedad, que se difunde por algunos medios. Todo fue en ese sentido.
Y este Código está signado por un carácter represivo y profundamente antidemocrático.
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Hay algunos que repiten que este es el “Palacio de las leyes”, que hablan de la democracia
y de la Constitución, pero todo el tiempo violan –esa palabra alguna vez generó una
discusión...
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúe, diputado Devoto.
Sr. Devoto (R).- Decía que la Constitución y las leyes que ellos mismos defienden están
pintadas. Cuando les conviene hablan de la Constitución; cuando les conviene hablan de las
leyes, pero constantemente van en contra de los derechos y de lo que está escrito. Por
ejemplo, ahora se está planteando una discusión sobre la circulación: si pasa un auto más, si
hay una manifestación y sobre la puntualidad para llegar al trabajo. Ahora se plantea una
preocupación por el trabajo, cuando no se lo han planteado durante años. Al revés: han
apoyado a gobiernos y han sido parte de los que hundieron a este país, de los que generaron
millones y millones de indigentes y pobres; en algún momento fueron más del 50 por
ciento; son millones de personas que viven con dos pesos.
Para solucionar este problema tienen una sola receta: más represión e imponer
normas antidemocráticas. Cuando se habla del derecho, hay que tener en cuenta que hay un
primer derecho, que es el derecho a la vida. ¿Qué pretendían cuando millones se sumían en
la miseria, en la postración, mientras unos pocos se enriquecían como Macri, Menem y
tantos otros empresarios en este país? ¿Qué pretendían que hicieran esos millones? ¿Que no
se organizaran? ¿Que no se movilizaran? ¿Pretenden que se queden en sus casas y se
mueran de hambre? Quieren hacer invisible lo que es evidente. ¡Qué actitud tan digna la de
muchos que salen a movilizarse por comida y trabajo! ¡Qué actitud tan indigna la de
muchos que apoyaron a gobiernos que hundieron a este país! En un país que produce
alimentos para 300 millones de personas, hay miles que se mueren de hambre. ¿Se creen
que los chicos que veíamos en Tucumán desaparecieron? La única respuesta que tienen es
solamente más represión. Vuelven al pasado; son parte del pasado y todos los días pugnan
por ir al pasado. Por suerte, en nuestro país hay un profundo sentido democrático. Pero no
en muchas instituciones que, lamentablemente, cada día –muchos intentamos que sea
distinto– son más antidemocráticas y se separan más del resto de la población. Esta es la
ofensiva en la que están muchos de estos sectores como los de Macri, López Murphy,
Menem y otros, que quieren seguir enriqueciéndose y a los que les molesta que exista el
derecho a reclamar y el derecho a la vida.
También lamentamos que gobiernos como el de Kirchner empiecen a ceder en esta
política, porque ya estaba criminalizando la protesta, porque se calcula que hay más de 5
mil procesados. Pero, lamentablemente, ahora también empieza a ceder ante lo que pide la
derecha de este país, como los Menem, que justamente consiste en “dar palo”, para
solucionar los problemas; tiene que ver con romperle la cabeza a los que manifiestan,
encarcelando, multando, etcétera. Lamentamos que haya alrededor de 40 presos políticos.
- Ocupa la presidencia el Vicepresidente Tercero, diputado
Araujo.
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- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (Araujo).- Solicito silencio en la sala.
Continúe, diputado Devoto.
Sr. Devoto (Rubén).- Decía que hay cerca de 40 presos políticos, dirigentes sociales con
los que uno puede estar de acuerdo o no, como Castells y como los trabajadores de Caleta
Olivia, que pedían trabajo y fueron buscados en sus casas utilizando los peores métodos;
los detenidos de la Legislatura, que fueron encarcelados tres horas después, cuando el
mismo ministro Beliz denunció en ese momento que hubo una provocación y un montaje de
los servicios de inteligencia de sectores desplazados de la fuerza.
Todo este Código apunta a darle una caja chica a la misma policía que tiró a los
chicos –ahora se está viendo el caso– al Riachuelo y a esa misma policía que asesinó en
Palermo a otros jóvenes. Justamente, tiene carácter antidemocrático, porque no va en contra
de los que hoy están protestando ni en contra de los piqueteros, sino que va en contra de las
libertades de todos. Ése es el carácter de este Código.
Entonces, a nosotros nos parece que lo que se está discutiendo es un tema profundo,
porque se intenta seguir instalando que la solución para los problemas que algunos de los
mismos gobiernos generaron –y muchos han sido cómplices de ello– es más represión. No
nos parece que éste sea el camino.
Nos da la impresión de que van a seguir las manifestaciones, que van a seguir las
movilizaciones democráticas, populares –y de todo tipo– mientras en este país no se
solucionen los grandes problemas como la desocupación y el trabajo. Esto no se soluciona
tapando el sol con las manos, y menos con represión, porque los que apuestan a esa salida
están equivocados. Acuérdense lo que le pasó a De la Rúa cuando ordenó el Estado de
Sitio; acuérdense cuando todos los que fueron contra los derechos democráticos, terminaron
siendo repudiados por la gente. Van a contramano del sentido de la gente. Hablan del
pueblo y de las mayorías cuando en realidad gobiernan en contra de las mayorías y sumen a
estas mayorías en la pobreza.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (Araujo).- Solicito silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Rubén Devoto, a quien le solicito que
vaya redondeando su exposición.
Sr. Devoto (Rubén).- Para finalizar, quiero adelantar, por supuesto, mi voto negativo a este
Código represivo y a este artículo en especial.
Sr. Presidente (Araujo).- Tiene la palabra la diputada Fernanda Ferrero.
Sra. Ferrero.- Señor presidente: llegada esta hora, quiero señalar que he escuchado a los
colegas con mucha atención, porque lo cierto es que, a pesar de que algunos no crean que
ésta es la Casa de las leyes y de la democracia, ésta lo es. Y muchas veces en los debates,
hay posiciones que se pueden consensuar, hay posiciones que pueden llegar a ser
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beneficiosas para la totalidad de la ciudadanía y para toda la representación que hay dentro
de esta Casa.
Pero lo cierto es que ante un proyecto de estas características, en el artículo que
estamos tratando específicamente, nos hemos ido de marras y hemos llegado a hablar de la
pobreza, de diferentes dirigentes políticos y de diferentes sectores, todos metidos dentro de
la misma bolsa, entendiendo de esta forma que algunos de los colegas, tal vez, lo que
pretenden es la anarquía, porque como ninguno les viene bien –sean opositores o no–, los
meten a todos en la misma bolsa; entonces, no sé cuál es la representación que tienen
dentro de esta Casa.
Pero salvado este tema –que me parece un absurdo, porque en realidad de lo que
estamos hablando es de la “obstrucción de la vía pública” y del ordenamiento ante esta
obstrucción que hacen aquellos que tienen el derecho constitucional a protestar y a
peticionar, derecho que no podemos negar nosotros ni nadie–, si se lee detenidamente este
artículo, se verá que nosotros pretendemos ordenar la ciudad.
Hace unos momentos, afuera, un periodista me peguntó: ¿Cómo es esto del
“permiso para manifestarse”? Y le dije: “discúlpeme, señor, fíjese en la redacción, porque
lo único que estamos estableciendo es un ‘aviso”. ¿Por qué estamos pidiendo un aviso?
Sencillamente, para ordenar la Ciudad, para que aquellos que tienen el derecho de
peticionar y protestar puedan hacerlo en el lugar que lo decidan; y aquellos que quieran
llegar a sus trabajos, a la escuela, a los sanatorios y a los hospitales, también puedan
hacerlo. ¿Por qué estamos convirtiendo este artículo en una cuestión meramente política,
cuando no lo es? Estamos hablando de orden; de orden para ambas partes. Nadie habló de
represión, como decía temprano un colega, ni de poner a la policía en este artículo. Estamos
hablando únicamente de ordenar.
Un rato atrás el diputado Rebot presentaba una sugerencia respecto de la redacción
de este artículo, referida al arresto. Desgraciadamente, a pesar de que coincidimos en
muchísimos casos y de que respeto su sabiduría y trabajo, en este caso, nuestro bloque va a
tener que oponerse a ella.
Tomando las palabras de la diputada Michetti, creemos que el arresto es una sanción
necesaria. ¿Por qué?
Una colega, temprano, hablaba de los incidentes en esta Legislatura, y decía que hoy
estaban arrestadas, tal vez, personas que no eran las verdaderas culpables de lo que había
pasado, de los daños que se habían producido. Eso me llevó a pensar que lo que decía la
colega era, en todo caso, que se había arrestado equivocadamente; pero ella no decía que no
había que arrestar a los culpables.
Cuando se daña la propiedad privada, la propiedad comunitaria –como esta Casa– o
cuando se pone en peligro la seguridad de las personas, tiene que haber una sanción
ejemplificadora.
Esto lo vemos en el proyecto que el Jefe de Gobierno mandó en febrero pasado a
esta Casa. En su Capítulo II, donde hace referencia a la libertad de circulación, en el
Artículo 44 –lo voy a leer tal cual–, propone: “Impedir la libre circulación de personas o
vehículos por la vía pública o espacios públicos, salvo que sea en ejercicio de un derecho
constitucional y se haya dado previo aviso a la autoridad local competente, se sanciona con
dos a diez días de arresto o dos a diez días multa y el comiso de los elementos utilizados”.
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Por lo tanto, la redacción inicial de este artículo, aquella en la que trabajaron
prácticamente todos los bloques de esta Casa, no es tan poco coincidente con lo que
proponía el Jefe de Gobierno en su momento.
Es extraño que diputados que, tal vez, responden a su ideología y a su forma de
trabajar, o que han entrado con su lista a esta Legislatura, hoy estén hablando de que el
arresto representaría criminalizar la protesta, cuando el Jefe de Gobierno lo proponía en su
proyecto.
- Ocupa la presidencia, el vicepresidente primero, diputado De
Estrada.
Sra. Ferrero.- Para terminar, señor presidente, no es caprichoso nuestro agregado en
referencia a los palos y capuchas de algunos inadaptados. Hemos escuchado también el
debate, tanto dentro de esta sala como fuera de ella, en los medios de comunicación. Lo que
hacen algunos inadaptados con capuchas y palos es arruinar la esencia de la protesta, al no
identificarse y al ser amenazantes para otros ciudadanos. Por lo tanto, no es caprichoso lo
que estamos pidiendo.
En todo caso, pedimos que la protesta sea sustancial, original, que no se vea
infectada por aquellos que quieren hacer de la protesta su propio juego, no defender los
derechos de nadie y agredir al resto de los ciudadanos. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Santilli.
Sr. Santilli.- Señor presidente: voy a intentar ser lo más breve posible. Pero no puedo dejar
de reivindicar a todos los diputados y bloques que han trabajado en la elaboración de este
Código. Y, sobre todo, en la de este artículo, que es muy complicado para todos; muy
complicado por las diferencias de pensamiento, ideológicas y políticas existentes.
No puedo permitir, bajo ningún aspecto, que se critique con epítetos graves la
conducta de la comisión que estuvo trabajando con responsabilidad y respeto, buscando
absolutamente todos los consensos necesarios para lograr la sanción de este artículo.
Por lo tanto, señor presidente, me parece que estar a la altura de las circunstancias es
ser responsables con lo que cada uno dice en su oratoria y también con lo que cada uno
piensa. Por eso, me pareció una falta de respeto lo que se dijo acerca de la comisión, sobre
todo porque a veces tampoco se entiende el idioma inglés y no saben traducir las palabras
que se dijeron, que son una barbaridad.
Deseo referirme a lo que se dijo en este recinto en el día de hoy. Aquí se habló de
elites que no quieren la protesta social. Y yo digo que anoche, sin ir más lejos, cuando
terminamos nuestro trabajo en la Legislatura –entre las 20 y 15 y las 20 y 30 horas–, me iba
para mi casa y me tocó ver lo que pasaba en Leandro N. Alem, frente al Ministerio de
Trabajo.
Allí había una protesta, que seguramente era digna, por los derechos de los
trabajadores. Era una manifestación a favor del trabajo, que no critico y a la que suscribo;
pero pienso que no hay ningún derecho a hacer que todos aquellos –a quienes algunos
diputados denominan “elites”– que iban en los colectivos, en los transportes públicos de
pasajeros, después de haber trabajado más de diez horas –y que cobran un sueldo magro–,
29a. Sesión Ordinaria
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tuvieran que aguantar más de una hora de colapso en el tránsito, para volver a sus casas a
ver a sus hijos, a quienes no habían podido ver durante todo el día.
Por lo tanto, bajo ningún aspecto estamos hablando de prohibir las manifestaciones.
Estoy a favor del reclamo social y también estoy a favor del reclamo de los trabajadores,
pero lo que tratamos de hacer es lograr algún mecanismo de respeto entre todos los
ciudadanos de Buenos Aires y entre aquellos que tienen que venir a diario para trabajar...
- Manifestaciones en la barra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Santilli.
Sr. Santilli.- Es cierto que también tienen que venir a diario a protestar, pero nadie habla de
quienes no tienen que venir a protestar.
Hay que garantizar el derecho a la protesta. Nosotros no podemos legislar
terminando con la garantía de la protesta. ¡Y no estamos haciendo eso! Los que intentan
confundirnos son los que dicen eso.
Lo que intentamos hacer es, frente a una manifestación como la de ayer, en la que
había 50, 60, 70 ó 100 trabajadores, motociclistas con derecho a manifestarse, por lo menos
permitirles a todos los habitantes y a los trabajadores volver en paz a sus casas, porque
bastante sufren a diario con los sueldos magros y con la realidad que vivimos todos los
días, como para tener que sufrir una hora más en el camino de regreso a sus casas. No me
refiero a los que volvían en auto, sino a los que asomaban sus cabezas por las ventanillas de
los colectivos, para ver qué pasaba y para saber por qué el tránsito no avanzaba.
No se trata de sacarnos de encima a la protesta, ni de barrer debajo de la alfombra –
como dijeron algunos–; se trata de tener un sentido lógico respecto de quienes tienen
derecho a manifestarse, pero también teniendo en cuenta el derecho de aquellos que no se
están manifestando, para que puedan transitar libremente en el camino de regreso a sus
casas.
Señor presidente: tampoco estoy de acuerdo con lo que se dijo aquí en el sentido de
criminalizar la protesta. Creo que ningún diputado que tenga sentido de la ética y la
transparencia quiere criminalizar la protesta. Hay que diferenciar claramente a quienes
manifiestan por sus derechos, por la inclusión, por tener acceso al trabajo y por tener una
vida digna, de aquellos delincuentes que delinquen y perjudican a los que manifiestan.
Sra. Ripoll.- ¡El delincuente es Macri! ¡No te lo voy a permitir! ¡Retractate! ¡¿Cómo van a
decir que los luchadores sociales son criminales?!
Sr. Presidente (De Estrada).- Guarde silencio, diputada Ripoll.
Sra. Ripoll.- ¡El delincuente es Macri!
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: deje hablar al diputado Santilli.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Santilli.
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Sr. Santilli.- Quiero que quede claro lo siguiente: no estoy hablando de los que manifiestan
por sus derechos. Repito: estoy de acuerdo con aquellos que manifiestan por sus derechos;
me estoy refiriendo a quienes se infiltran en las manifestaciones, que rompen cosas y que
intentan...
Sra. Ripoll.- ...
Sr. Mercado.- ¡Es una provocadora! ¿Por qué no la desalojan?
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Sr. Santilli.- Si saben quiénes son, hay que denunciarlos.
El consenso al que se ha arribado respecto de este artículo –que incluye a muchos
bloques– es racional y responsable. Estoy de acuerdo con el diputado Talento y suscribo
sus palabras: la dirección que estamos tomando va hacia el trabajo que hizo el diputado
Rebot y todos los diputados que trabajaron por una discusión racional, responsable y
ordenada para la ciudad de Buenos Aires y para todos aquellos que la transitan.
Creo que vamos por el camino correcto; creo que vamos a sancionar este artículo y
vamos a dar un consenso para mejorar la calidad de vida de los vecinos, para que haya libre
tránsito y libertad para manifestarse en la ciudad de Buenos Aires. (Aplausos.)
Sr. Presidente (De Estrada).- No hay más diputados anotados en la lista de oradores.
Diputado Rebot: por favor, lea su propuesta tal como la ha formulado.
Sr. Rebot.- Señor presidente: algunos diputados me plantean que van a efectuar una
moción para votar, en primer lugar, una propuesta que se ha ido desarrollando por partes.
Les solicito a los diputados que han planteado agravantes que los lean todos juntos. Si esa
propuesta no obtiene la mayoría, vamos a proceder a votar mi propuesta, que creo que es la
que reúne mayor consenso.
Sr. Presidente (De Estrada).- La moción sería que primero se votaran las fórmulas
alternativas.
Sr. Rebot.- Algunos diputados me dijeron –no sé si ya le han pedido la palabra al señor
presidente– que van a hacer una moción para agregar algunos agravantes y hacer pequeñas
correcciones a lo que yo leí anteriormente. No lo quiero hacer yo porque no conozco las
propuestas.
Por eso, señor presidente, le solicito que primero procedamos a votar las
alternativas, porque considero que es el mejor orden expositivo y fáctico para hacerlo y
luego pasemos a votar mi propuesta.
Sr. Presidente (De Estrada).- Le aclaro que la única propuesta que se ha hecho llegar a la
presidencia está firmada por 10 ó 12 diputados. Pero, en realidad, no se refiere a la primera
parte del artículo. El texto dice lo siguiente: “La sanción se eleva al doble en tal caso…”.
Por lo tanto, sería imposible votar esto sin votar primero lo otro.
No sé si se ha planteado alguna otra propuesta…
29a. Sesión Ordinaria
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Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: yo fui el que habló en primer lugar –y esto consta en la versión
taquigráfica– y señalé que mi bloque, juntamente con otros diputados, había propuesto un
texto, que no es el que está en las bancas; y había solicitado que se sometiera a votación
con el agregado propuesto por el diputado Araujo. Si ese texto no obtuviera la mayoría de
31 votos, pasaríamos a votar el texto que fue consensuado en la comisión, con el agregado
que va a proponer el diputado Carlos Araujo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: el único texto que ha sido entregado a
esta presidencia es el que dice lo siguiente: “La sanción se eleva al doble cuando el
contraventor utilice elementos que dificulten su individualización y/o tenga en su poder
objetos contundentes o elementos destinados inequívocamente a ejercer violencia”.
Este texto no puede votarse en primer lugar, porque se refiere a una sanción
anterior, y no se ha hecho llegar otra propuesta.
Sr. Enríquez.- No se ha hecho llegar otra propuesta, pero a viva voz la he hecho en el
recinto, apoyado por un grupo de diputados. Es más, desde el Cuerpo de Taquígrafos me
han solicitado la sanción correspondiente a la misma.
Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, haga verbalmente la propuesta ahora, señor
diputado.
Sr. Enríquez.- Sí, señor presidente.
La propuesta es la siguiente: “El que impida o perturbe en la vía pública el
desplazamiento de vehículos y/o transeúntes será sancionado con multa de 1.000 a 5.000
pesos o arresto de cinco a quince días. Si se producen aglomeraciones, embotellamientos
y/o tumultos la pena se eleva al doble. Cuando el hecho es realizado en el ejercicio de un
derecho constitucional y si se hubiere obtenido autorización, se exime de pena…” Luego,
se agregaría siguiente texto: “La sanción se eleva al doble cuando el contraventor utilice
elementos que dificulten su individualización y/o tengan en su poder objetos contundentes
o elementos destinados inequívocamente a ejercer violencia”.
Ésa es la propuesta que solicitamos que se vote en primer término, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, en primer lugar, se va a votar este texto.
Sra. Ferrero.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra la diputada Ferrero. Sólo
doy la palabra para una aclaración, porque ya se ha agotado el debate.
Sra. Ferrero.- Señor presidente: en primer lugar, solicito votación nominal. En segundo
término, quiero decir que, para aclarar esta situación, nosotros estábamos proponiendo el
Artículo 78 tal como estaba redactado en el despacho de la comisión, más el texto que
propone que la sanción del contraventor se eleve al doble.
Pero nos atendríamos al texto que el diputado Enríquez acaba de proponer.
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Sr. Presidente (De Estrada).- La votación nominal requiere votación del Cuerpo porque
estamos en el tratamiento en particular de un asunto. Se requiere los votos de por lo menos
un tercio de los diputados.
Sr. Schifrin.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Schifrin, para una aclaración.
Sr. Schifrin.- Señor presidente: me gustaría que esto pudiera ajustarse al Reglamento. En
este caso, debe quedar claramente explicitado que se van a votar varios textos distintos y
que, antes de que se voten, conviene que los presidentes de las comisiones den su acuerdo,
ya que hay distintas redacciones.
En segundo término, quiero decir que el texto que acaba de leer el diputado
Enríquez, en el que se establece que en el caso de obtener autorización se eximirá de la
pena, tal vez podría ser mejorado en su redacción.
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado: en cuanto a la primera parte de lo que usted
ha dicho, debo decirle que está claro que se van a votar varios textos y que si el primero no
obtiene mayoría, se votará el otro, y así sucesivamente. Además, quiero aclararle que quien
ha hecho esta propuesta es el presidente de la comisión.
En primer término, se va a votar la propuesta de votación nominal. Se requiere un
tercio de los votos de los diputados.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Como la propuesta de la votación nominal ha sido aprobada,
se pone a consideración el Artículo 78, según la propuesta del diputado Enríquez.
Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Rebot.
Sr. Rebot.- Señor presidente: simplemente, por su intermedio, solicito que el diputado
Enríquez repita el texto propuesto, porque estamos con mucha confusión. Pido disculpas
por mi pedido.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: le pido que repita el texto propuesto.
Sr. Enríquez.- Por su intermedio, señor presidente, le agradezco al diputado Enríquez.
El texto del Artículo propuesto es el siguiente. “Artículo 78.- Obstrucción de la vía
pública. El que impida o perturbe en la vía pública el desplazamiento de vehículos y/o
transeúntes será sancionado con multa de 1.000 a 5.000 pesos o arresto de 5 a 15 días. Si se
producen aglomeraciones, embotellamientos y/o tumultos, la pena se eleva al doble.
Cuando el hecho es realizado en ejercicio del derecho constitucional de reunión o petición y
si hubiere obtenido autorización, se exime de pena. La sanción se eleva al doble cuando el
contraventor utilice elementos que dificulten su individualización y/o tenga en su poder
objetos contundentes o elementos destinados inequívocamente a ejercer violencia”.
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Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra la diputada Ripoll.
Sra. Ripoll.- Señor presidente: si el texto propuesto es de minoría, también queremos que
se someta a votación el texto propuesto en nuestra observación, que en ningún momento
fue contemplado. Si es un texto de la mayoría, es una cosa. Si es de minoría, queremos que
se someta a votación el texto que dice: “Impedir u obstaculizar la circulación de los
vehículos por la vía pública, salvo si es en ejercicio de derechos constitucionales. No se
consideran contravención las marchas, concentraciones u otra forma de protesta popular.
En el caso del derecho a peticionar se da previo aviso a la autoridad competente si fuera
razonablemente posible”. De lo contrario, solicito que se vote el texto según el que figura
en el despacho.
Sr. Presidente (De Estrada).- Si es de minoría o de mayoría, se ve después de la votación y
no antes. Sin embargo, su planteo parece razonable, ya que si se vota un texto, también se
puede votar el otro.
Se va a votar el primer texto, según la propuesta del diputado Enríquez.
Por Secretaría, se va a tomar el voto nominal de los diputados y las diputadas
presentes.
- Votan por la afirmativa las señoras diputadas y los señores
diputados Araujo, Bertol, Borrelli, Busacca, De Estrada,
Enríquez, Ferrero, Godoy, González, Lorenzo Borocotó, Lynch,
Majdalani, Mercado, Morando, Mouzo, Onega, San Martino y
Santilli.
- Votan por la negativa las señoras diputadas y los señores
diputados Acuña, Ameijeiras, Baltroc, Bello, Bergenfeld, Betti,
Bianchi, Bidonde, Cantero, Caruso, De Giovanni, Devoto R.A.,
Devoto T.A., Dosch, Estenssoro, Farías Gómez, Ferreño,
Giorno, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, La Ruffa, Melillo,
Michetti, Moresi, Peña M., Peña M.F.A., Pérez, Polimeni,
Rebot, Ripoll, Schifrin, Suppa, Talento, Talotti, y Velasco.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se han registrado 18 votos por la afirmativa y 36 votos por la
negativa. Por lo tanto, no ha sido aprobado el artículo propuesto. (Aplausos).
Corresponde votar en forma nominal la propuesta de la diputada Ripoll.
Sra. Moresi.- Pido la palabra para una aclaración.
Señor presidente: cuando la diputada Ripoll leyó el texto que propone para el tipo
contravencional, le faltaba la sanción. Por su intermedio, señor presidente, le quiero decir a
la diputada Ripoll que no hay obligación sin sanción. Por lo tanto, considero que es
necesario agregarle la sanción al artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: le pido que lea su propuesta.
Sra. Ripoll.- “Impedir u obstaculizar la circulación de vehículos por la vía pública salvo si
es en ejercicio de derechos constitucionales. No se considera contravención a las marchas,
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concentraciones u otras formas de protesta popular. En el caso del derecho a peticionar se
da previo aviso a la autoridad competente si fuera razonablemente posible”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene razón la diputada Moresi: si no hay sanción, no hay
contravención. No podría votarse de esa manera, diputada.
Cuarto intermedio
Sr. Presidente (De Estrada).- Vamos a pasar a un cuarto intermedio de un minuto en las
bancas para aclarar este tema.
- Es la hora 19 y 38.
- A la hora 19 y 48:
Reanudación de la sesión
Sr. Presidente (De Estrada).- Se reanuda la sesión.
Le pido a la diputada Suppa que lea el texto que ha propuesto la diputada Vilma
Ibarra...
- Risas y manifestaciones en las bancas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Perdón por el lapsus: quise decir la diputada Vilma Ripoll.
Ése va a ser el primer texto que se pondrá a votación.
Sra. Suppa.- Señor presidente: sólo propongo que luego de “derechos constitucionales” se
agregue una pena de uno a cinco días de trabajos de utilidad pública.
- Murmullos en la sala.
Sra. Suppa.- Si la diputada Ripoll vuelve a leer el texto, se agregaría lo que acabo de
proponer.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: le pido que vuelva a leer el texto que
propuso, porque es el que se va a votar.
Sra. Ripoll.- Señor presidente: quedaría redactado de la siguiente manera: “Impedir u
obstaculizar la circulación de vehículos por la vía pública, salvo si es en ejercicio de
derechos constitucionales, se sanciona con uno a cinco días de trabajos de utilidad pública.
No se considera contravención a las marchas, concentraciones u otras formas de protesta
popular. En el caso del derecho a peticionar se da previo aviso a la autoridad competente si
fuera razonablemente posible”.
Sr. Presidente (De Estrada).- De acuerdo con lo que se ha decidido con anterioridad, se va
a votar nominalmente.
Por Secretaría se procederá a realizar la votación nominal.
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- Votan por la afirmativa las diputadas y los diputados Baltroc,
Betti, Bianchi, Bidonde, Cantero, Caruso, Devoto Rubén,
Devoto Tomás, Dosch, Estenssoro, Farías Gómez, Ferreño,
Kravetz, La Porta, La Ruffa, Melillo, Peña Milcíades, Ripoll,
Schifrin, Suppa, Talento, Talotti y Velasco.
- Votan por la negativa las diputadas y los diputados Acuña,
Ameijeiras, Araujo, Bello, Bergenfeld, Bertol, Borrelli,
Busacca, De Estrada, Enríquez, Ferrero, Giorno, Godoy,
González, Herrera Bravo, Lorenzo Borocotó, Lynch, Majdalani,
Mercado, Michetti, Morando, Mouzo, Onega, Peña Marcos,
Pérez, Polimeni, Rebot, San Martino y Santilli.
Sr. Presidente (De Estrada).- La propuesta ha obtenido 23 votos a favor y 29 en contra.
Por lo tanto, no ha sido aprobada. (Aplausos).
Se va a votar la propuesta formulada por el diputado Rebot, a quien le solicito que
lea el texto.
Sr. Rebot.- Señor presidente: mientras se termina esta discusión por la alegría que provoca
ver cómo no resolvemos los problemas de los vecinos, quiero pasar a discutir cómo
empezar a solucionarlos y salir de esta interna entre piqueteros buenos y malos. Resulta que
si uno plantea blanco, los otros plantean negro; si al otro se le ocurre volver a plantear
blanco, el otro se opone. Si uno dice “no voy a cortar la calle”, el otro dice “yo voy a cortar
todas”. Y en esta Legislatura no somos capaces de terminar con esta “joda” de que al único
que joroba por millones es al vecino de la Ciudad de Buenos Aires. (Aplausos).
La verdad es que me sorprende que no haya en este recinto un solo diputado
dispuesto a votar la propuesta elevada por el Jefe de Gobierno; la verdad es que me
sorprende el doble discurso del Jefe de Gobierno, quien, en el diario La Nación, dijo querer
garantizar –opinando desde Roma– que diez tipos no corten la 9 de Julio. ¡Qué guapo es el
Jefe de Gobierno! ¡Cómo le saca el “traste” a la jeringa! ¡Qué habilidad! (Aplausos).
Voy a leer la propuesta, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Disculpe, diputado Rebot. No corresponde abrir el debate,
puesto que ya ha sido cerrado. Le solicito que lea la propuesta y luego se va a votar. Tienen
40 artículos después para hablar.
Le pido, señor diputado Rebot, que lea la propuesta.
Sr. Rebot.- Señor presidente: voy a pasar a leer la propuesta, y adelanto que de no tener
opción, voy a proponer la que planteó el Jefe de Gobierno, que tiene “2 a 10 días de
arresto” que, en verdad, no es la óptima, pero espero que se apruebe ésta que es mejor.
“Artículo 78.- Obstrucción de la vía pública. Quien impide u obstaculiza la
circulación de vehículos por la vía pública o espacios públicos es sancionado con 1 a 5 días
de trabajos de utilidad pública o multa de 200 a 1.000 pesos. El ejercicio regular de los
derechos constitucionales no constituye contravención. A tal fin deberá con razonable
anticipación darse aviso a la autoridad competente debiendo respetarse las indicaciones de
ésta, si las hubiere, respecto al ordenamiento.
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“En el supuesto de la conducta descripta precedentemente, el organizador es
sancionado con 400 a 2.000 pesos de multa o 1 a 5 días de arresto”.
Como estos dos párrafos contienen conceptos separados, propongo que se vote en
primer lugar el primer párrafo, y luego el que leí como segundo párrafo.
Sr. Presidente (De Estrada).- De acuerdo con el Reglamento, esto es posible.
Entonces, se va a votar de manera nominal el primer párrafo que ha leído el
diputado Rebot.
- Murmullos en las bancas y en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Esta Presidencia aclara que se va a votar la primera parte.
Digo esto porque algunos diputados lo están preguntando. Repito: se va a votar el primer
párrafo que ha leído el diputado Rebot, y luego se va a votar el último párrafo. Son dos
votaciones diferentes.
- Murmullos en las bancas y en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Sr. Cantero.- Solicito que se vuelva a leer, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por favor, diputado Rebot, vuelva a leer el texto.
Sr. Rebot.- Voy a hacer una aclaración para no realizarla luego. El primer párrafo del
artículo es todo de corrido. Hay un único párrafo que figura como primer párrafo, porque el
texto que se encuentra sobre las bancas tiene dos párrafos.
“Obstrucción de la vía pública. Quien impide u obstaculiza la circulación de
vehículos por la vía pública o espacios públicos es sancionado con 1 a 5 días de trabajos de
utilidad pública o multa de 200 a 1.000 pesos. El ejercicio regular de los derechos
constitucionales no constituye contravención. A tal fin deberá, con razonable anticipación,
darse aviso a la autoridad competente debiendo respetarse las indicaciones de ésta, si las
hubiere, respecto al ordenamiento.” Ése es el primer párrafo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Eso es lo que se va a votar en primer lugar.
Sra. Ferrero.- Pido la palabra para una aclaración.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra la diputada Ferrero.
Sra. Ferrero.- Señor presidente: quiero hacerle una pregunta al presidente de la comisión
porque he escuchado “...quien impide u obstaculiza la circulación de vehículos...” ¿Hemos
eliminado a las personas? O sea que las personas no tienen los mismos derechos...
Sr. Presidente (De Estrada).- El texto está claro, señora diputada, y la discusión está
cerrada.
Se va a votar el primer párrafo.
Por Secretaría se dará lectura a la nómina de diputadas y diputados.
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- Votan por la afirmativa los siguientes diputados y diputadas:
Acuña, Ameijeiras, Araujo, Bello, Bertol, Borrelli, Busacca,
Caruso, De Estrada, De Giovanni, Dosch, Enríquez, Estenssoro,
Farías Gómez, Ferreño, Ferrero, Giorno, Godoy, González,
Herrera Bravo, Kravetz, La Ruffa, Lorenzo Borocotó, Lynch,
Majdalani, Mercado, Michetti, Morando, Moresi, Mouzo,
Onega, Marcos Peña, Pérez, Polimeni, Rebot, San Martino,
Santilli, Suppa, Talento, Talotti y Velasco.
- Votan por la negativa los siguientes diputados y diputadas:
Baltroc, Betti, Bianchi, Bidonde, Cantero, Rubén Devoto,
Tomás Devoto, La Porta, Melillo, Milcíades Peña, Ripoll y
Schifrin.
Sr. Presidente (De Estrada).- La votación ha resultado con 41 votos a favor y 12 en contra.
Por lo tanto, queda aprobado el primer párrafo del Artículo 78. (Aplausos).
Le pido al diputado Rebot que lea el segundo párrafo.
Sr. Rebot.- Señor presidente: el segundo párrafo, sería el siguiente: “En el supuesto de la
conducta descripta precedentemente, el organizador es sancionado con 400 a 2.000 pesos
de multa o uno a cinco días de arresto”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el segundo párrafo del Artículo 78 con el texto
leído por el diputado Rebot.
Por Secretaría se tomará votación nominal.
- Votan por la afirmativa los siguientes diputados y diputadas:
Acuña, Ameijeiras, Araujo, Bello, Bertol, Borrelli, Busacca, De
Estrada, De Giovanni, Enríquez, Farías Gómez, Ferrero,
Giorno, Godoy, González, Herrera Bravo, Lorenzo Borocotó,
Lynch, Majdalani, Mercado, Michetti, Morando, Mouzo,
Onega, Marcos Peña, Pérez, Polimeni, Rebot, San Martino y
Santilli.
- Votan por la negativa los siguientes diputados y diputadas:
Baltroc, Betti, Bianchi, Bidonde, Cantero, Caruso, Rubén
Devoto, Tomás Devoto, Dosch, Estenssoro, Ferreño, Kravetz,
La Porta, La Ruffa, Melillo, Moresi, Milcíades Peña, Ripoll,
Schifrin, Suppa, Talento, Talotti y Velasco.
Sr. Presidente (De Estrada).- La votación ha arrojado 30 votos a favor y 23 en contra. Por
lo tanto, no se ha alcanzado la mayoría que requiere el Artículo 81 de la Constitución de la
Ciudad de Buenos Aires. (Aplausos).
Corresponde considerar el Artículo 79, que se leerá por Secretaría.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 79.- Cuidar coches sin autorización legal. Quien
exige retribución por el estacionamiento o cuidado de vehículos en la vía pública sin
autorización legal, es sancionado/a con 1 a 2 días de trabajo de utilidad pública o multa de
200 a 400 pesos.”
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Sr. Schifrin.- Pido la palabra.
Señor presidente: voy a hacer una propuesta.
En la Ley 204, que es modificatoria de la Ley 10, está incorporada esta figura,
precisamente sin título, como Artículo 42 bis. La falta de título en la incorporación de esta
figura tiene un sentido, y me parece importante que lo tengan en cuenta los presidentes de
las dos comisiones.
El texto del Artículo 79 que está en consideración dice: “Cuidar coches sin
autorización legal. Quien exige retribución por el estacionamiento o cuidado de vehículos
en la vía pública sin autorización legal, es sancionado/a con 1 a 2 días de trabajo de utilidad
pública o multa de 200 a 400 pesos.”
En la redacción confluyen tres elementos: exigencia de retribución, cuidado de
vehículos en la vía pública y falta de autorización legal. El título dice solamente “Cuidar
coches sin autorización legal”, y el elemento que se tuvo en cuenta, sabiamente, cuando fue
sancionada la Ley 204 fue precisamente la exigencia, que implica amedrentamiento,
coacción, presión y un grado de violencia.
Pienso que el título “Cuidar coches sin autorización legal” no es suficiente. En su
lugar, aunque sea redundante, el artículo podría titularse así: “Exigir retribución por el
cuidado de coches sin autorización legal”. En ese caso, el título no sería sintético, pero por
lo menos podría seguir la línea de razonamiento que tuvo la Legislatura. Lo propongo
puntualmente.
La segunda cuestión, que seguramente no va a ser acordada, agregaría que la acción
debería ser dependiente de instancia privada.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: si el diputado hubiera acercado la sugerencia a la comisión offshore, podría haber sido bien recibido y hubiera escuchado los argumentos por los cuales
acordamos esta redacción.
Voy a formular una propuesta, porque no vamos a aceptar modificaciones en ese
sentido.
En su momento, acordamos un agregado, que no está en el texto, por un error de
impresión que se produjo como consecuencia de haber generado sucesivamente tantos
archivos. Se trata de un segundo párrafo que dice: “Cuando exista previa organización, la
sanción se eleva al doble”. El agregado tiene por finalidad perseguir a las organizaciones
mafiosas que explotan a los cuidacoches y que, en realidad, son las destinatarias últimas de
esta contravención.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Mercado.
Sr. Mercado.- Señor presidente: coincido con el diputado Rebot respecto de la vocación de
algunos colegas de venir a manifestarse y a hacer el show en el recinto cuando, en realidad,
el trabajo de la comisión ha sido de muchas horas y de mucho sacrificio.
Espero que, esta vez, acompañen la propuesta de extensión horaria de la sesión a fin
de quedarnos en el recinto hasta que terminemos de votar el Código en el día de la fecha,
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Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la moción de extensión horaria hasta después
de las 21.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: el diputado Mercado solicitó que se extendiera el horario
hasta que hoy se termine con el tratamiento del Código. En realidad, el día termina a las 0
hora y el tratamiento podría extenderse. Veo que el diputado Mercado está de acuerdo con
lo que digo.
Con el ánimo de abonar los dichos del diputado Rebot, quiero señalar que en la
Comisión se trabajó afanosamente. El diputado Rebot tuvo una paciencia infinita ante todas
las propuestas que le acercaron, ante todas las recomendaciones que escuchó y con cada
uno de los asesores y diputados que le llevaban alguna propuesta. Me consta, porque he
sido testigo de las reuniones, que contestaba con toda delicadeza, con inteligencia y sumo
respeto. Por lo tanto, plantear hoy modificaciones de títulos cuando, en realidad, esto se
podría haber hecho en otro momento, me parece que no beneficia el buen desarrollo de esta
sesión.
Por otro lado, cuando se sancionó la Ley 204 –no la Ley 4 ó 240, como me pareció
escuchar– se incorporó el Artículo 42bis a posteriori de haberse sancionado el Código
Contravencional, que fuera creado por la Ley 10. No se pusieron títulos no porque no
existiera la posibilidad de hacerlo; porque si observamos la arquitectura del Código
Contravencional, cada contravención tiene título. En el caso del famoso Artículo 71 sobre
oferta y demanda de sexo en la vía pública, el título condicionaba el contenido. En este
caso, no fue agregado a posteriori; pareció innecesario o, tal vez, hubo una omisión. De
todas maneras, creo que en este caso el título es perfecto y fue motivo de una larga
discusión.
Señor presidente: solicito que sin más trámite, y si no hay diputados anotados para
hacer uso de la palabra, procedamos a votar este artículo tal como está redactado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Les comunico que hay diputados anotados para hacer uso de
la palabra.
Tiene la palabra el diputado Milcíades Peña.
Sr. Peña (Milcíades).- Señor presidente: no participé de esa comisión y me asiste el
derecho de no hacerlo, como también me asiste el derecho de hacer propuestas para
incorporarlas, insisto, con el mismo criterio que planteamos en la sesión anterior en la que
tratamos el Código.
Este artículo está chocando con una realidad social existente. En la mayoría de los
casos, el cuidado de los vehículos es una actividad no autorizada que surge, claramente, a
partir de la falta de trabajo y de la crisis social ampliamente conocida y que ha sido
expresada profusamente.
En algunos casos, el artículo puede estar justificado. Por ejemplo, cuando el
cuidador de coches impone una tarifa o amenaza con deteriorar el vehículo si no se le da
una propina para su cuidado.
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Propongo hacer un agregado que va en el mismo sentido del que se le ha pretendido
dar a este artículo en esa comisión off shore, o como quiera que se llame ese grupo de
diputados que estuvo trabajando. Luego de “...quien exija retribución...” sugiero agregar
“en forma extorsiva”, para que quede absolutamente claro de qué estamos hablando. Y
luego continúa con el texto propuesto. De este modo, el texto quedaría redactado de la
siguiente manera: “Quien exige retribución en forma extorsiva por el estacionamiento o
cuidado de vehículos en la vía pública sin autorización legal, es sancionado…”.
Me parece que esto es importantísimo, y solicito que sea tomada como moción esta
propuesta de agregar “…en forma extorsiva…”.
Sr. Schifrin.- Pido la palabra.
Señor presidente: esto lo acaba de plantear mi compañero de bloque, y me parece
que los diputados tienen derecho a votar lo que quieran así como también yo tengo derecho
a hacer una propuesta en el recinto. Estoy en el recinto de la Legislatura. Pido que
tengamos un poco de criterio.
No creo que a alguien le haya ofendido especialmente que haya llamado off shore a
la comisión que trabajó en este tema. Lo que parece que sí ofende es que yo crea que este
Código es inaplicable, porque esto tiene un resultado a corto plazo que luego vamos a ver
todos de cara a los vecinos.
En este caso, estoy haciendo una propuesta –y tengo derecho hacerla– acerca de un
artículo. Si no es aceptada, se votará en contra de ella. Me parece que si se hubiera tomado,
estaríamos, prácticamente, ante un Código como el vigente, que es el que uno defiende en
general. Si no se toma la propuesta, perfecto, pero de ninguna manera se puede aceptar que
haya que dar previamente las opiniones que uno, incluso, puede madurar en el recinto,
donde se está debatiendo.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: nadie niega el derecho a hablar en el recinto, pero, señor
presidente, con todo respeto quiero decir que también debería haber una consideración
hacia la gente que trabajó intensamente en esa comisión, cuyas puertas no solamente
estaban abiertas a los diputados, sino también a los asesores, incluso, hasta para los
asesores que vinieron a hacer panegíricos y nadie les dijo nada.
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado: le pido que tratemos el artículo en cuestión.
Sr. Enríquez.- Evitemos estas chicanas.
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales no se encuentra, pero es
claro que la voluntad que hemos tenido todos –creo que el sentimiento del presidente de la
Comisión de Justicia es el mismo– es la de no aceptar esta modificación, por una razón
sencilla: si habláramos de extorsión, estaríamos cayendo en la esfera del derecho penal y
sería delito. Me refiero al Artículo 75, inciso 2). No podemos incorporar nuevos tipos
penales, aunque quisiéramos, porque esto estaría viciado de nulidad.
Por otro lado, se sabe que establecer que la acción es de instancia privada es
realmente –o por lo menos lo calificaría así– ingenuo o inocente, porque la persona que va
a hacer la denuncia por primera vez a la que se le dice que le va a ocurrir un mal mayor –
créame, señor presidente, que uno que tiene un poco de suela gastada en esta ciudad se da
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cuenta de que es así–, no va a aparecer nuevamente por ese lugar con su auto porque
seguramente la va a pasar muy mal.
Señor presidente: propongo que se vote el artículo tal como está redactado, con el
agregado propuesto por el diputado Rebot en lo referente a la previa organización.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero plantear dos cosas respecto de este tema. El diputado Rebot
no está en este momento, pero quiero decir que agregó algo que nosotros no tenemos y que
es importante. Me refiero al agravante en el caso de que haya organización. En la redacción
que propuso el diputado Rebot, me parece que el agravante –refiriéndose al caso en que
hubiera organizaciones mafiosas– caía nuevamente sobre la persona del cuidacoche. Creo
que debería quedar aclarado que el agravante es para quien organiza.
No está el diputado Rebot y no recuerdo cómo estaba redactado el texto. Me parece
que es importante aclarar eso.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Melillo: tengo la redacción y la voy a leer. La
propuesta en el segundo párrafo, respecto del agravante, dice lo siguiente: “Cuando exista
previa organización la sanción se eleva al doble”.
Usted propone que el agravante se aplique al organizador.
Sr. Melillo.- Ésa es la cuestión: cuando existe previa organización que explota a un
cuidacoche, sancionaríamos con el doble al cuidacoche. De acuerdo con el espíritu de lo
expresado por el diputado Rebot –que dijo que, justamente, hay que perseguir a los que
organizan, a los mafiosos–, habría que agregar lo siguiente: “…al que organizare,…”.
Sr. De Giovanni.- Pido la palabra.
Señor presidente: haciendo una excepción a la propuesta de no aceptar
modificaciones en el recinto –debido a muchos motivos que se han expuesto aquí–, en este
caso se va a aceptar la sugerencia del diputado Melillo, agregándose al texto la siguiente
expresión: “…para el organizador”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, el texto quedaría redactado de la siguiente manera:
“Cuando exista previa organización, la sanción se eleva al doble para el organizador”.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: en este caso, para salvar el planteo que hacía el diputado
Enríquez, sugiero el texto que en un momento se debatió en la comisión: “…acción
dependiente de instancia privada o por iniciativa del Ministerio Público Fiscal”. Las dos
expresiones: “…instancia privada o por iniciativa del Ministerio Público Fiscal”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado De Giovanni.
Sr. De Giovanni.- Señor presidente: no se acepta.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Enríquez por un minuto, porque
ya intervino dos veces.
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Sr. Enríquez.- Señor presidente: sugiero que diga: “…se eleva al doble para el organizador
o responsable”.
Sr. Presidente (De Estrada).- No es lo mismo; lo que se ha propuesto es “organizador”.
Sr. Enríquez.- Entonces propongo que diga: “…promotor…”, “…quien promueva la
organización…” o “…para el organizador o quien promueva”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Milcíades Peña.
Sr. Peña (Milcíades).- Señor presidente: me parece que la argumentación dada por el
diputado Enríquez –creo que en algunos otros artículos que se van a tratar a posteriori, por
ejemplo del 86 al 88, y en algunos otros que ya hemos votado en la reforma de este código–
viene rozándose permanentemente con el Código Penal. Lo mismo va a suceder cuando
hablemos del tema de las armas. Me parece que estamos hablando del Código Penal.
No me satisface toda la explicación que ha dado el diputado Enríquez, si tenemos
cierta coherencia con lo que hemos tratado, consensuado y votado. Por eso, mantengo la
moción formulada en cuanto a agregar “en forma extorsiva” al texto propuesto, según lo
acordado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado De Giovanni.
Sr. De Giovanni.- Señor presidente: la palabra “organizador” se comprende como género
neutro de todos los que actúen; además, están los artículos en la parte general sobre
participación que incluye a todos los organizadores.
Sr. Presidente (De Estrada).- Voy a leer el texto que se va a votar, de acuerdo con la
propuesta formulada: “Cuidar coches sin autorización legal. Quien exige retribución por el
estacionamiento o cuidado de vehículos en la vía pública sin autorización legal, es
sancionado con 1 a 2 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 400 pesos.
Cuando exista previa organización, la sanción se eleva al doble para el organizador”.
Se va a votar.
- Se vota y aprueba
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado el Artículo 79 por 31 votos.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero saber cómo es el mecanismo para el conteo de votos en
cuanto a los diputados o diputadas que están o no en el recinto. Quiero saber si algunos
diputados que ingresaron con la mano en alto fueron contados o no en el escrutinio.
Concretamente, quiero saber si para el conteo de votos hay que estar o no en el
recinto. Quisiera que me aclare esta duda, porque como la última votación ha tenido un
resultado muy ajustado de treinta y un votos, he notado que algunos diputados entraban
mientras se producía la votación.
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Sr. Presidente (De Estrada).- No entiendo su observación, señor diputado.
Sr. Peña (Milcíades).- Mi observación apunta a que hubo algunos diputados que mientras
se estaba votando, y usted insistía en mantener la mano en alto para hacer el conteo, no
estaban durante todo ese proceso. Luego ingresaron al recinto con la mano en alto desde
prácticamente el hemiciclo. Mi pregunta tiene que ver con cuáles son los mecanismos de
votación. Simplemente, quiero que me aclare eso: ¿está permitido o no?
Sr. Presidente (De Estrada).- Eso está bien, señor diputado. Mientras se está contando,
puede ingresar un diputado.
Corresponde considerar el Artículo 80 que se va a leer por Secretaría.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 80. Ensuciar bienes. Quien mancha o ensucia
por cualquier medio bienes de propiedad pública o privada, es sancionado con 1 a 15 días
de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 3.000 pesos.
“La sanción se eleva al doble cuando la acción se realiza desde un vehículo
motorizado o cuando se efectúa sobre estatuas, monumentos, templos religiosos,
establecimientos educativos y hospitalarios”.
Sra. Mouzo.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero hacer una pregunta. Cuando viene la época de elecciones,
en la que escribimos las paredes con los candidatos, ¿vamos a estar castigados? (Risas y
aplausos).
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: voy a proponer un agregado al final del texto que ha sido leído por
Secretaría. Esto ya ha sido acordado. Dice lo siguiente: “En caso de que se trate de bienes
de propiedad privada la acción es dependiente de instancia privada, excepto en el caso de
templos religiosos”.
Sra. Ripoll.- Pido la palabra.
Señor presidente: iba a decir algo con respecto al tema de la aclaración del diputado.
Cuando HIJOS hacen escrache a los genocidas, tiran pintura. Entonces, lo único que falta
es que por tirar pintura a los genocidas en sus casas, los lleven presos. Tiran una bombita
simbólica de pintura roja, que simboliza la sangre de los desaparecidos. Por lo menos, pido
que pongan algo que tenga que ver con los derechos humanos.
Sr. Schifrin.- Pido la palabra.
Señor presidente: es interesante la pregunta de la diputada Mouzo, porque tiene que
ver con la aplicabilidad de la ley. El artículo contiguo, para uno u otro lado, va a tener la
misma suerte que este artículo en tiempos de campaña electoral.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 80, con el agregado propuesto por el
diputado Rebot.
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- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado con 38 votos a favor.
Pasamos a considerar el Artículo 81, que se leerá por Secretaría.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 81. Oferta y demanda de sexo en los espacios
públicos. Quien ofrece o demanda en forma ostensible servicios de carácter sexual en los
espacios públicos no autorizados o fuera de las condiciones en que fuera autorizada la
actividad, es sancionado con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 400
pesos.
“En las contravenciones referidas en el párrafo precedente, la autoridad preventora
sólo puede proceder al inicio de actuaciones por decisión de un representante del Ministerio
Público Fiscal”.
Sr. De Giovanni.- Pido la palabra.
Señor presidente: con respecto a la votación, hay una cláusula transitoria en el
proyecto consensuado que pido que se lea, ya que se refiere exclusivamente en su
aplicación a este artículo, a fin de que sea votada en conjunto con el artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: se van a leer en conjunto, pero la votación,
lógicamente, se hará por separado, porque son dos artículos distintos.
Por Secretaría se leerá la cláusula transitoria.
Sr. Secretario (Alemany).- Dice así: “Disposiciones transitorias. Cláusula transitoria:
Hasta tanto se apruebe la autorización a la que se hace referencia en el Artículo 81, no se
permite la oferta y demanda ostensible de servicios de carácter sexual en espacios públicos
localizados frente a viviendas, establecimientos educativos o templos o en sus adyacencias.
“Se entiende por adyacencias una distancia no menor a 200 metros de las
localizaciones descriptas precedentemente.
“En las contravenciones referidas en el párrafo precedente la autoridad preventora
sólo podrá proceder al inicio de actuaciones por decisión de un representante del ministerio
público fiscal”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Suppa.
Sra. Suppa.- Muchas gracias, señor presidente.
En primer lugar, quiero agradecer al diputado Rebot porque en la sesión anterior en
que tratamos el Código gentilmente nos invitó a participar de la fusión de las comisiones de
Justicia y de Asuntos Constitucionales. Yo tomé esa invitación y participé de algunas de las
reuniones que esta comisión llevó adelante; sobre todo, participaron mis colaboradores.
En este sentido, quiero reconocer el intento del armado de consenso de casi todo el
Código Contravencional o de Convivencia.
Pero en el punto relacionado con la oferta y demanda de sexo, quiero plantear mi
posición en este momento, ya que mi primera observación jamás fue tenida en cuenta y mi
segunda observación, a pesar de que estaba participando en la comisión, tampoco fue tenida
en cuenta.
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Esta Legislatura va retrocediendo en este tema hacia una posición sexista que
potencialmente culmina en la reglamentación de la prostitución y el establecimiento de una
zona roja. Ambas posibilidades son manifestaciones de una cultura androcéntrica y
machista que mantiene entre los dos sexos una disparidad de poder, que es la verdadera
fuente de la prostitución. Alquilar el cuerpo de otra persona es lo que transforma a las
prostitutas en objetos sexuales. No importa que entre las prostitutas estén los travestis, que
nacieron hombres. La prostitución sigue siendo un problema de género. Consumen los que
tienen dinero y gastarlo en sexo es uno de los privilegios del varón. La prostitución tiene
una dimensión económica insoslayable. Es el encuentro de dos tipos de personas: de un
lado, las mujeres carentes; del otro, los varones afluentes.
En este sentido, es un tipo de trabajo. Provee subsistencia a cambio de un bien –el
placer– deseado por el comprador. A diferencia del resto de los trabajos del comercio, la
industria, el campo y los servicios modernos, la prostitución está vinculada con el trabajo
servil o esclavo, porque el libre albedrío de la persona que ofrece el bien está seriamente
dañado por las circunstancias. De aquí proviene la frecuente acusación de que la
prostitución no es un trabajo digno: se reprocha a las prostitutas preferir una forma de
esclavitud en lugar de algún trabajo propio de ciudadanos libres. Pero hoy llamamos
“trabajo digno” al que se realiza en condiciones adecuadas para salvaguardar la vida, la
salud y la libertad del trabajador o trabajadora.
En el derecho moderno y la Constitución Nacional la dignidad laboral no depende
de la naturaleza del trabajo, sino de las condiciones en que éste se ejerce y el modo en que
se remunera. De ningún modo es un juicio moral sobre las condiciones personales del
trabajador o trabajadora. Hay que aminorar, no agravar el estigma que pesa sobre la
prostitución. Por eso insisto en el concepto de trabajo sexual, porque la condición y nombre
de trabajador o trabajadora no emana de una certificación otorgada por el Ministerio de
Trabajo, sino del concepto de dignidad que se aplica a todas las actividades de subsistencia
sin importar su naturaleza.
Pero a diferencia de otros trabajos, la prostitución se ejerce ante la carencia de otras
alternativas viables. En el Siglo XXI reconocemos que la libertad plena no puede ejercerse
en ausencia de condiciones sociales, económicas y culturales libres de coerción; las
mujeres, las travestis y unos pocos varones sufren una intensa opresión socio-cultural y, por
lo tanto, carecen de libertad plena para elegir su medio de subsistencia, y por ello recurren a
explotar su propio cuerpo. En cambio, a su vez, la clientela a la que se dirigen goza de
plena libertad: son varones con privilegio de varón que se manifiestan en la disponibilidad
de dinero para procurarse placer sexual sin el compromiso que requiere la transformación
de la pareja en objeto de alquiler.
- Ocupa la Presidencia, el Vicepresidente Segundo, diputado
Talento.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (Talento).- Silencio, por favor. Oigan a la diputada.
Continúa en el uso de la palabra la diputada Suppa.
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Sra. Suppa.- Parece que no les interesa la redacción de esta Cláusula Transitoria, si no se
haría silencio en este recinto.
Decía que el trabajo elegido por ejercicio de albedrío no dignifica al trabajador, que
es sujeto de derecho. Pero el trabajo bajo coerción sí dignifica. Transformados en objetos,
las trabajadoras y trabajadores sexuales pierden dignidad. Se requiere un ejercicio
consciente de nuestro raciocinio para no tratarlos como objetos móviles o animales.
Hablamos de prohibirles estar frente a templos, escuelas y viviendas como si fueran
animales que no pueden entrar al supermercado; planeamos delimitar zonas rojas para ellas,
como si fueran corrales; queremos darles una libreta sanitaria que diga “libre de
enfermedades de transmsión sexual”, como si fuésemos veterinarios que extienden el
certificado “libre de aftosa”.
Las soluciones de “zona roja” o la reclusión “bajo techo” son repudiables. No se
puede culpar a un ser humano sin libertad plena de buscar su subsistencia. La prostitución
no puede constituir ninguna infracción a ningún tipo de norma, sea administrativa o
legislativa, ordenanza o ley. No es delito, ni falta, ni contravención. Los que hablan de
prohibir la prostitución en realidad están forzando a que las prostitutas se consideren así
mismas fuera de la ley, en el mismo rango furtivo que los ladrones o los infractores de
cualquier tipo. Nada de esto borra el problema social...
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (Talento).- Por segunda vez voy a solicitar silencio. Mantengamos el orden.
Continúa en el uso de la palabra la diputada Suppa.
Sra. Suppa.- Este tema pone nerviosos a muchos.
Decía, que nada de esto borra el problema social y de convivencia que tenemos. En
primer lugar, la población de prostitutas y travestis en muchos casos carece de la educación
necesaria para la convivencia, y como propaganda de sus servicios pueden adoptar
actitudes agresivas, hostiles o perturbadoras para la tranquilidad del resto de los
ciudadanos. Pero debemos recordar que el bien jurídico protegido es el uso de la vía
pública. Y hay jurisprudencia acerca de que la tranquilidad del vecino está ligada al uso
correcto de la vía pública. Por esto, aquella prostituta o travesti que no perturbe la
tranquilidad pública, puede ejercer plenamente su ocupación. Lo que debemos reprimir es
el escándalo, no la actividad en sí misma. El escándalo debe producirse de modo objetivo,
que haya una mera reacción subjetiva; porque a alguien lo escandalice la presencia de
prostitutas y travestis no es razón para penalizar. Estamos de acuerdo en proteger a los y las
trabajadoras sexuales de las exacciones de la policía, pero de ningún modo en volver a
transformar la prostitución en infracción.
Por ese motivo, quisiera hacer una propuesta de redacción para el Artículo 81 en tal
sentido. No sé si la puedo hacer en este momento.
Sr. Presidente (Talento).- Haga la propuesta, señora diputada.
Sra. Suppa.- “Artículo 81.- Alteración de la tranquilidad pública. Quien durante la oferta o
demanda de servicios sexuales, ocasione molestias a terceros o perturbe la tranquilidad
pública, frente a viviendas, templos o establecimientos educativos, en estos últimos dos
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casos en las dos horas anteriores o posteriores al inicio o cese de sus actividades, es
sancionado con uno a tres días de trabajo de utilidad pública.
“En ningún caso procederá la contravención en base a apariencia, vestimenta o
modales.
“La autoridad preventora sólo podrá proceder al inicio de actuaciones por decisión
de un representante del Ministerio Público Fiscal.”
Sr. Presidente (Talento).- Tiene la palabra el diputado Schifrin.
Sr. Schifrin.- Señor presidente: estoy sorprendido por la calidad de la intervención, pero
particularmente por la calidad de la propuesta que, lamentablemente, no llegó a las bancas y
es muy difícil estar de acuerdo a primera vista; pero, en principio, me parece que va en el
sentido de la opinión que teníamos con nuestros colaboradores.
Quiero sincerarme en este tema, porque en estos meses me ha tocado cambiar de
opinión. En realidad, particularmente en la Legislatura, en tanto es un organismo
deliberativo, es razonable que haya cambios de opinión; en la medida en que se facilita una
regla de juego institucional, se puede cambiar de opinión.
La propuesta que finalmente se va a votar hoy, la que va a quedar vigente, la
cláusula transitoria que establece que a 200 metros de viviendas, establecimientos
religiosos y escuelas, por ahora, está prohibida la oferta de sexo, es la propuesta llamada
entre comillas de “ zona roja” –que no era tal–, que yo había hecho hace seis o siete meses.
Inclusive, me acuerdo que teníamos la posibilidad de que podía ser tratada con los
presidentes y con los integrantes de la comisión, ya que habíamos quedado que el tema iba
a ser tratado.
En reuniones con los vecinos de Flores, en este caso con la diputada La Ruffa,
había una mayoría de ese grupo de vecinos que estaba de acuerdo con lo que hoy se va a
votar. En otras reuniones con vecinos y con representantes de las instituciones vinculadas
con la prostitución, fui llegando a la conclusión de que ésta no era una propuesta viable;
que en la práctica, estábamos prohibiendo la prostitución en el ámbito de la ciudad en la
medida en que, por un lado, los que realizan la actividad la hacen en lugares donde tienen
cerca condiciones de aseo, como viviendas o lugares donde se pueden asear para seguir
realizando ese servicio o esa actividad.
Por otra parte –y esto me parece lo más importante–, estamos regulando
costumbres; no estamos regulando, desde mi punto de vista ideológico, delitos. Estamos
regulando costumbres, estamos regulando sobre lo diferente, sobre lo que produce choque
desde el punto de vista cultural y desde el punto de vista de las costumbres.
Para mí el Código Contravencional es básicamente una regulación de costumbres y
no de la antesala del delito, como lo puede ser legítimamente para otros. Y aquí está el quid
de las grandes diferencias. En este punto, las costumbres, en tanto sean consideradas de esa
manera y no como mandatos morales ni como conductas férreas en las que siempre tienen
que mantenerse, me llevan a no juzgar la conducta y el hábito del otro y, al mismo tiempo,
a considerar si evolucionan.
En el año 1998, cuando se sancionó la Ley 10, había un reflejo cultural en la ciudad
de una gran cantidad de gente y de una parte de la ciudad –no sé si la mayoría– que planteó
su desacuerdo o, en todo caso, su no comprensión con aquella figura sancionada en aquel
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momento. Eso llevó a una modificación, que es la actual, que establece la “alteración del
orden público”, con la cual estoy de acuerdo; y, a partir de allí, desarrolla dentro de este
título la oferta de sexo. Eso implicó un debate profundo y se dio una situación en la
Legislatura de una riqueza bastante importante. Pero ha habido una evolución cultural de
las costumbres.
Los hijos de esa generación, que iban a la secundaria, hoy son mayores de edad y la
mayoría vive en el mismo barrio. Una parte importante de esta joven generación, como mi
hijo, tiene mucha menos resistencia que yo a convivir con esta cultura y con esta conducta
distinta. Mi padre tiene más resistencia que yo. Éste es un ejemplo forzado porque se trata
de una situación particular. Pero refleja en gran medida la evolución generacional que
implica que el Código no debe meterse en un terreno donde se socializan culturas nuevas y
donde la intervención de la dirigencia política no siempre tiene un sentido estratégico, un
sentido de consolidar las costumbres.
Se trata de reglamentar y regular una evolución cultural que hoy afecta a una
minoría de vecinos –en la práctica, es una minoría de vecinos– que hoy tiene este tema en
agenda. Es una minoría que está representada cabalmente en esta Legislatura. Me ha tocado
hablar con esos vecinos, y reconozco que son muy activos; pero son una minoría.
En los mismos barrios, hoy denominados “zona roja” –aunque no son tal cosa–, hay
una importante cantidad de vecinos, a los que podemos llamar pragmáticos, que dicen –
también en este tema hay una cuestión generacional– que están más seguros con la
presencia de las prostitutas y con la de la policía, porque hay menos delito, menos
tentativas de robo a mano armada, porque hay más seguridad en las casas.
- Manifestaciones en la barra.
- Ocupa la presidencia, el vicepresidente primero, diputado De
Estrada.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pido silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Schifrin.
Sr. Schifrin.- Este pragmatismo seguido de la autorregulación social me hacen pensar que
es razonable el espíritu del texto planteado en la intervención de la diputada Suppa, y que
es razonable mantener el Código tal como está.
No quiero que se tome a la ligera la posibilidad de que un diputado cambie de
opinión. Porque, justamente, se hacen propuestas a una institución que funciona abierta,
que es transparente y debe haber una devolución del conjunto de los legisladores, en última
instancia. Pero ésta debe surgir de un proceso intermedio participativo y abierto a la
comunidad. Éste es el centro del argumento por el cual no estoy de acuerdo con la
modificación.
Creo que el tema se estaba empezando a saldar en la sociedad porteña y que,
lentamente –sin terminar nunca de saldarse–, esta cuestión iba a seguir un camino de
evolución. Y esta intervención no resuelve el problema.
Es imposible establecer esta actividad –lo estuvimos analizando– en lugares en
donde no haya elementos de aseo con los que, eventualmente, no se afee ni se deteriore
enormemente el espacio público por la instalación de elementos forzados para que, quienes
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desarrollen esas actividades, puedan asearse y hacer sus necesidades. No hay lugares
descampados en la Ciudad de Buenos Aires que puedan resolver esta situación. Pensaba de
otra manera. Pero no hemos podido con mis asesores y consultando con los vecinos,
sostener esa posición.
Por esto creo que la Ley 10 hoy tiene un texto razonable, y creo que no habría que
modificarlo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Herrera Bravo.
Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: quería señalar que nuestra preocupación en este
sentido no es nueva. El día 13 de mayo, con otros diputados, presentamos el proyecto de
ley 1004-D-04, denominado Protección de la Salud en el Marco del Comercio Sexual.
En ese proyecto, señor presidente, establecíamos un capítulo de sanciones que
guarda muy directa relación con lo que ha sido el resultado del trabajo de esta comisión
conjunta de Justicia y Asuntos Constitucionales ampliada.
Decía que no es nueva esta preocupación y quiero traer a este recinto algunos datos
que hemos recabado con mis colaboradores sobre cómo el mundo ha abordado esta
problemática, y algunos países en particular.
El aumento de la prostitución callejera, señor presidente, no es una preocupación
sólo en la Ciudad de Buenos Aires, sino que lo es en distintos lugares del mundo. Holanda,
por ejemplo, país referente en esta materia, ha optado hace dos años por dar un carácter
laboral a la prostitución, para quitarla de la vía pública.
En Francia, por ejemplo, un proyecto de ley de seguridad interior, aprobado ya por
el Consejo de Ministros, endurece muy fuertemente la legislación contra la prostitución y
otras actividades. Hasta ahora, señor presidente, en Francia no estaba penalizada la
prostitución, sino el proxenetismo, como ocurre en la República Argentina. La prostitución
callejera se consideraba una infracción, una falta.
El nuevo proyecto avanza en las prohibiciones, planteando la prohibición a incitar
públicamente al comercio sexual por cualquier medio, incluyendo la vestimenta o la
actitud, y transforma la infracción en un delito. No es precisamente éste, señor presidente,
el camino que queremos recorrer; en absoluto.
Hemos visto también algunas otras legislaciones, y nos llamó particularmente la
atención la legislación de Suecia, porque el endurecimiento de las penas no recae sobre
quien ejerce el comercio sexual, sino sobre quien lo demanda. La compra masculina de
servicios sexuales es uno de los puntos de ataque más importantes en la lucha sueca contra
la prostitución.
Y quisiera decirle, señor presidente, que las penas van de 6 meses de cárcel –la
máxima– hasta 50 días de multa –la mínima–; y el efecto ha sido una fuerte reducción de la
prostitución abierta en las calles. El número de prostitutas callejeras ha disminuido en más
de la mitad, y el número de clientes ha bajado casi en un 80 por ciento.
Suecia consideró necesario pulir ideas antiquísimas. Expresiones como “la profesión
más antigua del mundo” o “la mujer se sienta sobre un filón de oro” no son más que
eufemismos para describir un comercio brutal en el que la mujer es la parte más afectada y
más hundida. La violencia y los malos tratos ejercidos contra esas mujeres están a la orden
del día, y siempre salen perdiendo.
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Para dar otro ejemplo, diré que Hungría adhirió al Convenio de Nueva York sobre la
prohibición del comercio de seres humanos y de la prostitución. Y una ley antimafia,
aprobada el año pasado, encara el problema de la prostitución no atacando precisamente a
las prostitutas, sino a lo que significa la actividad mafiosa. Por eso, el servicio sexual pasó a
registrarse como una actividad legal, y figura en la lista de la Oficina Central de Estadística.
Tenemos aquí otras legislaciones, como el caso de España, la comunidad de
Valencia, o el caso de Chile. Pero no es éste, señor presidente, el lugar en donde se debe
avanzar en la reglamentación de la prostitución. Sí traigo a colación todas estas cuestiones
para marcar que hay una tendencia mundial a preocuparse sobre la problemática de la
prostitución callejera.
- Murmullos en la sala.
Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: le solicito que pida silencio, porque no puedo
concentrarme.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en uso de la palabra el diputado Herrera Bravo.
Sr. Herrera Bravo.- Gracias, señor presidente.
Deseo señalar la preocupación por la prostitución callejera. Traje estos elementos
para demostrar que esta preocupación no es de izquierda ni de derecha, sino que se trata de
una preocupación que deviene de la aplicación del sentido común y de la atención de querer
procurar una mejor atención de la salud de toda la población, que tiene que ver con la
problemática del empleo y que tiene que ver, sí señor, con la convivencia entre los
ciudadanos de Buenos Aires.
Como en la iniciativa que presentáramos con la diputada Polimeni, el diputado
Cortina y el diputado Schifrin –quien ha cambiado de parecer, y lo respeto absolutamente,
porque todos tenemos derecho a hacerlo–, las sanciones que planteábamos como
contravenciones en el proyecto 1004-D-04, que tiene vigencia y actualmente está en
tratamiento en la Comisión de Salud, concuerdan casi exactamente con lo resuelto por la
comisión que ha trabajado sobre el Código Contravencional.
Digo “casi exactamente”, porque a partir de...
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Herrera Bravo.
Sr. Herrera Bravo.- Gracias, señor presidente.
Decía que, a partir de las investigaciones que realizamos en la legislación
comparada, nos vimos motivados a presentar una propuesta a esta comisión. Para resumir,
señor presidente, planteaba penas más severas para quien demanda, en forma ostensible,
servicios de carácter sexual.
De todas maneras, entendemos que el temperamento social hoy no es el adecuado
como para avanzar en una normativa de estas características. Estamos satisfechos con la
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redacción que asume el despacho de mayoría corregido, en su última versión. Por lo tanto,
vamos a acompañar la propuesta.
Por último, hago moción de cierre de debate con lista de oradores.
Sr. Presidente (De Estrada).- Están anotados para hacer uso de la palabra los siguientes
diputados y diputadas: Moresi, Betti, La Porta, Baltroc, Caruso, Bello, Ripoll, Ferrero,
Enríquez, Lynch, De Giovanni, Peña, Velasco, La Ruffa, Melillo y Rebot.
Se va a votar el cierre de debate con lista de oradores.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Moresi.
Sra. Moresi.- Quiero comenzar estableciendo un principio: la prostitución, como práctica
individual, no está prohibida en la legislación nacional. Por lo tanto, estoy en absoluto
desacuerdo en cómo se ha planteado el Artículo 81, cuyo título es “Oferta y demanda de
sexo en los espacios públicos”. En realidad, no entiendo cuál es el bien jurídico protegido.
En la Ley 10 figuraba “Alteración de la tranquilidad pública” y el título fue cambiado por
“Oferta y demanda de sexo en los espacios públicos”. Me parece que hay una clara
contradicción con el Artículo 13, inciso 9), de la Constitución de la Ciudad, que está en
contra del derecho penal de autor.
Como diputados, tenemos la responsabilidad de legislar en beneficio de todos los
vecinos de la Ciudad de Buenos Aires. Por eso, después de haber escuchado a la diputada
Suppa logré, sobre la base de su texto, armar un artículo en común que es el siguiente:
“Artículo 81.- Alteración de la tranquilidad pública. Quien durante la oferta y demanda de
servicios sexuales perturbe la tranquilidad pública y se encuentre en las proximidades de
viviendas, establecimientos educativos o templos, es sancionado con 1 a 3 días de trabajo
de utilidad pública o multa de 200 a 400 pesos. Acción dependiente de instancia privada o
por iniciativa del Ministerio Público Fiscal”.
¿Por qué hacemos este agregado? Para que muchos vecinos que se molesten cuando
vean a una persona en las puertas de sus casas ejerciendo la prostitución tengan el derecho
de hacer la denuncia correspondiente. También entiendo el temor de los vecinos a ser
“escrachados” o molestados. Si hacemos este agregado, los vecinos podrán llamar al
Ministerio Público Fiscal y, directamente, intervendrá la Justicia; porque considero que este
tema tiene que estar en la Justicia.
También voy a leer un párrafo de un fallo del Tribunal Superior de Justicia, voto del
doctor Maier: “Ver una persona en la esquina o en la puerta de su casa ofreciendo lo que la
ley llama ‘servicios sexuales’ puede, ciertamente, perturbar mucho a ciertas personas,
molestar a otras y ser completamente indiferente a muchas otras. Del mismo modo que ver
que una persona duerme a la intemperie en la puerta o en la esquina de la casa de uno, un
día de invierno; del mismo modo que ver decenas de púberes mezclados con jóvenes a
punto de entrar a un local bailable; del mismo modo que ver, finalmente, que en los mismos
lugares –haga frío o calor– niños, adultos o ancianos rompen bolsas de basura con el objeto
de verificar si encuentran algo que pueda ser reciclado o, en un caso más extremo, si
encuentran algo para comer. Es claro en todos estos ejemplos que ninguno de ellos, con
independencia de la reacción de molestia, desagrado, simpatía o indiferencia que despierten
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en los vecinos, tienen la suficiente entidad como para configurar el daño a terceros que se
debe exigir para prohibir esa acción. Se adelantará aún más el juicio con estos ejemplos, si
se piensa que dos paradigmas característicos y académicos de aquello a lo que se llama
‘derecho penal de autor’ (erradicado de nuestras prácticas por el Artículo 13, inciso 9),
Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), son, precisamente, la mendicidad y
la pobreza extrema. Ellas, por lacerantes y por molestas que sean –por motivos que escapan
a la valoración de este fallo– para quienes tenemos la suerte de no conducir nuestra vida
según esos parámetros, no pueden justificar la imposición de una pena”.
También dice el doctor Maier: “…es de importancia central tener en cuenta que la
prostitución no es un delito. Lo que sí es un delito es la facilitación o promoción de la
prostitución de una persona”.
Señor presidente: de acuerdo con estas apreciaciones del Tribunal Superior –el voto
del doctor Maier–, considero que es absolutamente inconstitucional el texto que se ha
propuesto. Por eso, hago moción para que votemos el artículo que leí hace unos momentos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Betti.
Sr. Betti.- Señor presidente: en esta ocasión voy a ser muy breve.
Con motivo de las reuniones barriales –que juntamente con la Comisión de
Centralización hemos realizado durante estos últimos meses en la Ciudad de Buenos Aires–
cuando fuimos al barrio de Floresta, surgió algo muy sorprendente para muchos de nosotros
que nos llevó a tener una reunión posterior con un grupo de vecinos. Me refiero a los
vecinos de la calle Bacacay.
Realmente, allí hubo una muestra de convivencia. Debo confesar que esa situación
era absolutamente desconocida para mí y para casi todos los que estuvimos escuchando
esos relatos. La convivencia entre los vecinos y las trabajadoras del sexo de esa zona
llegaba a tal situación que algún vecino nos dijo: “Cuando vuelvo a mi casa a las dos de la
mañana y no están ellas, realmente siento inseguridad”.
Entonces, me parece que este es un elemento interesante a tener en cuenta, que hace
a la convivencia urbana.
Y quiero decir algo más: los vecinos nos decían que ante denuncias ajenas, a veces
aparecía la combi…
- Murmullos en la barra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Betti.
Sr. Betti.- …con algún testigo inventado y, por lo tanto, iban presas.
El objetivo de mi intervención no es avanzar mucho sobre este tema, pero sí hacer
una propuesta para el Artículo 81 que, en realidad, es una propuesta de las organizaciones
AMMAR y CHA, que posiblemente se pueda compatibilizar con la de la diputada Suppa.
Además, hay un párrafo que yo quisiera agregar que me parece muy importante, y que
luego voy a leer. En esta forma de redacción del Artículo 81, coincido con lo que dijeron
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algunas diputadas acerca del cambio del título, que sería “Alteración de la tranquilidad
pública”.
La redacción que propongo es la siguiente: “Quien durante la oferta y la demanda de
servicios sexuales onerosos ocasiona molestias a terceros o perturbe la tranquilidad pública,
siempre que las conductas descriptas se realicen frente a viviendas, templos religiosos o
establecimientos educativos, en estos dos últimos casos, desde dos horas antes hasta dos
horas después de que se haya iniciado o cesado su servicio o actividades, es sancionado con
1 a 3 días de trabajo de utilidad pública”.
El segundo párrafo, que me parece necesario incorporar en el caso de que haya un
acuerdo con lo planteado por la diputada Suppa, dice lo siguiente: “La presente
contravención será de acción pública dependiente de instancia privada. El Tribunal deberá
corroborar que el denunciante posea su domicilio real en el lugar donde se produce la
alteración o acredite su presencia en el templo religioso o establecimiento educativo en el
lugar y tiempo de los hechos. En ningún caso, procederá la contravención en base a
apariencia, vestimenta o modales”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado La Porta.
Sr. La Porta.- Señor presidente: en principio, solicito la inserción de mi discurso en la
versión taquigráfica. A tales efectos, voy a entregar a la mesa de taquígrafos lo que tengo
redactado.
En el tiempo que me corresponde, simplemente quiero hacer una reflexión,
siguiendo el pensamiento esbozado por la diputada Laura Moresi.
Compartimos de alguna manera el dictamen que en su momento dio el CELS, en el
que se recomienda no modificar el título del artículo; en vez de “alteración de la
tranquilidad pública”, sería “oferta y demanda de sexo en los espacios públicos”, ya que
dicha modificación estaría sancionando las conductas de ofrecer y demandar sexo sin
importar si esas conductas alteran la tranquilidad pública, es decir, si afectan a terceras
personas.
Entendemos que la redacción propuesta para este artículo vulnera el principio de
lesividad previsto en el Artículo 1°, sancionado por este Cuerpo recientemente, al pretender
penalizar conductas que no afectan a bien jurídico alguno.
En el juicio “León Benito Martín sobre recurso de inconstitucionalidad”, nuestro
Tribunal Supremo se expidió con una claridad que merece ser citada: con tres votos a favor
y dos disidencias, el Tribunal sostuvo lo que argumentó la doctora Ana María Conde. Dice
así: “En el supuesto contemplado en el Artículo 71 del Código Contravencional, la
conducta penalmente prohibida es la oferta o demanda de servicios sexuales para sí u otras
personas, siempre y cuando: 1°) se realicen en espacios públicos; y, 2°) se haga con
alteración de la tranquilidad pública, tal como surge del título del artículo”.
La tranquilidad pública es el bien jurídico tutelado y es el eje de valoración de esta
cuestión. La finalidad de la norma es permitir un uso adecuado del espacio público. Es
claro que, conforme a su enunciado, la norma no sanciona a quien ejerce la prostitución, en
razón de su actividad habitual, sino a quien altera la tranquilidad pública por la oferta o
demanda de sexo. La oferta pública de sexo, aunque sea reservada sólo a quienes –
prevenidos sobre su realización– la consientan puede ser objeto de regulación válida y
razonable del Estado, pues nuestra Constitución Nacional sustrae de la privacidad a las
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acciones que ofenden a la moral pública. Y como el criterio de moral pública que nutre a
nuestro sistema normativo no es inmutable sino que acompaña en sus variaciones a los
cambios profundos de la sociedad sobre la que proyecta sus disposiciones, es
responsabilidad del juez el procurar establecer cuál es el parámetro medio de dicha moral
en las circunstancias de tiempo y lugar en las que debe emitir su fallo.
Este voto de la doctora Ana María Conde fue acompañado por el doctor Guillermo
Muñoz y por el doctor José Casás. Señor presidente: creo que este fallo deja claramente
establecida la conducta que debe y tiene que castigarse, que es la alteración de la
tranquilidad pública y no la simple actividad de la prostitución.
En consecuencia, pido la incorporación a la versión taquigráfica de mis otras
consideraciones, adelanto mi voto negativo para la propuesta que ha hecho la mayoría y
voy a acompañar la propuesta de la diputada Suppa con las modificaciones propuestas por
el diputado Betti.
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado La Porta: se incorporará su discurso a la
versión taquigráfica.*
Sra. Baltroc.- Pido la palabra.
Señor presidente: en principio, consideramos que, como se había planteado en la
primera Legislatura y en el primer Código, la prostitución no debería estar incluida dentro
de esta legislación. Recuerdo el debate que se dio cuando se trató este tema y cómo el lobby
y la presión de algunos sectores, incluidos los sectores de la policía que luego se
beneficiaron con la sanción que se terminó votando, lograron que se modificara el primer
código agregando este artículo.
La verdad es que hubo solamente tres diputados que mantuvieron la coherencia en
ese momento: la diputada Marino, la diputada Naddeo y el diputado Jozami. Los demás le
hicieron caso al lobby y modificaron el Código. Y así estamos ahora. Y todo siguió igual,
evidentemente, con el agregado de las coimas que se fueron cobrando sucesivamente.
El convenio que firmó la Argentina para la represión de la trata de personas y la
explotación de la prostitución en el año 1949, plantea su abolición; ni la reglamentación ni
la prohibición.
En realidad, este Código, con la redacción que se propone en el texto consensuado,
va directamente a la determinación de zonas rojas. Estas zonas rojas no se pueden comparar
de manera alguna con las que existen en algunos países que se han dado como ejemplo. En
principio, son países con otro nivel de vida, con otro nivel de ingresos y en donde no pasa
lo que va a pasar acá: que las zonas rojas se van a transformar en verdaderos lugares de
marginalidad.
La prostitución que se pretende perseguir con esta redacción que se propone, en
realidad, es la prostitución más pobre, que es la que se ejerce en la calle y sin algún tipo de
protección real para las mujeres que están allí, que están permanentemente expuestas a los
atropellos policiales.
La verdad es que nosotros, en la observación que hicimos junto con otros diputados,
habíamos propuesto la derogación de este Artículo, que es a lo que, en realidad, adherimos.
*
Ver apéndice.
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Pero también es cierto que estamos dispuestos a discutir –si hay un cuarto intermedio– la
posibilidad de una redacción superadora. En caso contrario, no vamos a votar opción
alguna que restrinja los derechos, como creemos que es esta propuesta del despacho
consensuado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Caruso.
Sra. Caruso.- Gracias, señor presidente.
Esta propuesta penaliza la oferta y demanda de servicios sexuales en la vía pública,
independientemente del hecho de que tales conductas afecten el derecho de persona alguna.
El carácter puritano y moralizante de la represión de la prostitución en este proyecto
ni siquiera se puede defender recurriendo al título en el cual ha sido incluido el artículo. La
figura está inserta en el Capítulo “Uso del Espacio Público y Privado”. Esta modificación
resulta deliberada y, para que quede configurado el tipo contravencional, ya no podrá
exigirse que exista una afectación de la tranquilidad pública u otro bien jurídico similar,
sino al uso del espacio público.
El Código vigente, en el Artículo 71 del Capítulo “Uso del Espacio Público”, al cual
otros diputados ya se refirieron, sanciona a quien ofrezca o demande, para sí u otras
personas, servicios sexuales en los espacios públicos; pero, de acuerdo con su título,
siempre que dichas conductas alteren la tranquilidad pública. Estaba claro cuál era el bien
jurídicamente protegido: la tranquilidad pública. Algunos colegas hubieran querido incluir
un título de “Afectación de la moral pública”, pero no lo lograron. De haberlo hecho, se
estarían involucrando actos privados que no afectan a terceros. En este sentido, es claro que
ninguna norma penal o contravencional puede tener una descripción que no afecte a un bien
jurídico.
Por otra parte, el concepto “ostensible” es absolutamente subjetivo y quedará
librado a la percepción de los fiscales y policías.
Debemos recordar que en la redacción original del Código no se preveía reproche
alguno para la oferta y demanda de sexo. Fueron los medios y un sector de la opinión
pública, como se dijo anteriormente, los que solicitaron la inclusión de esto.
Debemos defender a los vecinos de los escándalos, pero también debemos
defenderlos de quienes pretenden avanzar sobre las libertades individuales y derechos
sociales.
Por todo lo expresado, creemos que es abiertamente inconstitucional una figura que
no contiene bien jurídico protegido, ya que si la oferta o demanda de sexo no se lleva a
cabo afectando un bien como la tranquilidad pública o similar, no puede configurar
contravención alguna.
Por lo tanto, adhiero a la propuesta formulada por la diputada Moresi.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Bello.
Sra. Bello.- Gracias, señor presidente.
Traté de tomar nota o de atender puntualmente a lo que dijeron los diputados, por un
lado, para adherir y, por otro, para encontrar los márgenes de coincidencia a los fines de
modificar este artículo.
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En principio, estoy de acuerdo con el análisis que hizo la diputada Suppa. También
entiendo al diputado Schifrin, quien pudo haber cambiado de idea. En general, si en la
ciencia se ponen a prueba las hipótesis, ¿por qué la política no puede hacerse replanteos
permanentemente? Creo que las posturas rígidas nunca llegan a buen fin.
El ejercicio de la prostitución merece un tratamiento legislativo profundo, porque
atañe a la sociedad en su conjunto. En la misma sociedad se plantean posturas muy
conservadoras que intentan prohibir la prostitución, que en muchos casos esconden
actitudes perversas, cuando no hipócritas, y aquellas que quieren actitudes más
contemplativas.
Pero hay algo que es real. Cuando se habla de prostitución es casi natural que se
hable de mujeres. Pero hoy hablar de prostitución no es hablar sólo de mujeres: también se
debe hablar de hombres que ejercen la prostitución, de travestis, de transexuales y –hay que
decirlo a pesar de que nos duela– de niños y jóvenes.
Quienes trabajan en la prostitución forman parte de una sociedad inequitativa, viven
situaciones de violencia familiar, sufren la desocupación de algunos de los miembros de su
entorno y no tienen a mano buenas oportunidades laborales. En general, son cabeza de
familia. Tampoco nos debemos olvidar que como sociedad somos juez y parte, dado que
para que exista la oferta, del otro lado debe haber una demanda y, asimismo, la prostitución
pasa por el tamiz de todos los estratos sociales: bajos y altos. Porque creo que atañe a los
sectores sociales bajos, pero también a los medios y a los medios altos, los cuales
consumen la prostitución callejera. Obviamente, como decía antes, abarca diferentes
géneros.
No será estigmatizándolos la manera en que le daremos solución a la problemática,
sino contemplando una reglamentación que se ajuste a la realidad que viven todos los
vecinos de la Ciudad de Buenos Aires. Como decía la diputada Moresi –estoy de acuerdo
con eso–: uno legisla en beneficio de todos los habitantes de la ciudad.
Señor presidente: cuando decimos que el espacio público las protege, quiero saber
de qué protección estamos hablando. El hecho de poder abarcar todos los límites de la
ciudad no significa estar protegidos. Muchas de las mujeres son especialmente víctimas de
los proxenetas que las protegen que, a su vez, en el mejor de los casos, les cobran y a veces
las castigan físicamente. Por otra parte, padecen la extorsión de la policía y, como ya se
dijo, al respecto hay libros, películas, programas de televisión; mucho se ha filmado y visto.
Por lo tanto, señor presidente, creo que sin caer en situaciones falaces, hay que
establecer una normativa que fije en qué lugar se pueda practicar abiertamente la actividad
sexual, que no tiene por qué ser menoscabada ni prohibida. Por el contrario, debe ser
enmarcarla en un ámbito para evitar extorsiones, porque la extorsión de la policía se da
precisamente por esa causa: la prohibición no existe, pero en parte sí.
Por otro lado, señor presidente, creo que lo que dijo el diputado Betti es razonable
respecto del encuentro que tuvo con las personas que creen que con la prostitución hay
seguridad. Yo, por una cuestión de proximidad física, estoy cerca de los vecinos de Godoy
Cruz, que tienen una visión diferente de la situación. Conviven en medio de escándalos.
Algunos pueden decir que los travestis son más escandalosos que las mujeres. Eso no lo
podría asegurar, pero sí doy cuenta de que los vecinos de la calle Godoy Cruz viven en una
situación de permanente zozobra, no sólo por los clientes que desfilan, sino por los cientos
de coches que circulan por ahí, la policía y los curiosos. Son calles que prácticamente son
intransitables.
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Para terminar, señor presidente, creo que una norma que establezca límites colabora.
Todo lo que colabore con la claridad sirve para la convivencia y, por lo tanto, para evitar
los atropellos y los abusos.
Sra. Ripoll.- Señor presidente: en primer lugar, por su intermedio, quiero aclararle al
diputado preopinante algunas cosas que sé, de los países que él citó, que endurecieron las
penas y por qué.
Suecia, uno de los países mencionados, tiene menos del tres por ciento de
desocupación y el Estado subsidia el 80 por ciento de los sueldos de las personas
desocupadas. Y, además, señor presidente, Suecia tiene el segundo índice de suicidios,
acompañando esa calidad de vida. Francia también tiene un bajo nivel de desocupación,
pero les paga a los desocupados un subsidio de más de la mitad del salario, les da el
promedio del alquiler, los exime del impuesto al inmueble y el Estado les cobra la tarifa
mínima del servicio público; y, además, les otorga totalmente la obra social, incluido a los
extranjeros. Y Holanda es un país en el que se encuentra despenalizada la droga; espero que
cuando debatamos alguna vez esta situación, también lo pongan de ejemplo. Entonces, el
diputado dijo que en Francia se han endurecido las penas con una nueva ley.
Les quiero aclarar que en Francia, según me contaron los que conocen el tema –yo
nunca estuve, pero conozco y estoy ligada a gente que vive y ha vivido allí–, las prostitutas
o trabajadoras sexuales que realizan oferta y demanda de sexo trabajan en el Bois de
Boulogne –que es una especie de barrio de Palermo–, en donde el nivel de las mujeres que
trabajan allí hace que tengan unas camionetas propias muy notables y conocidas –todos los
que habrán ido las habrán visto–; es decir, cada una tiene una camioneta en la cual el cliente
golpea la puerta y sube, y allí realiza sus servicios.
Entonces, nada tienen que ver estos ejemplos. ¿Por qué pusieron “endurecimiento”?
Porque se armó un lío bárbaro, señor presidente. Porque empezaron a llegar las trabajadoras
y las travestis que vienen de América Latina –que por supuesto no tienen camioneta– y les
fueron a disputar la zona. Entonces, se armó un lío bárbaro, ya que hay terribles peleas
cotidianas. Por ese motivo, fueron a buscar una legislación que ordenase el problema de los
desórdenes en la vía pública, porque allí no sólo hay camionetas.
Entonces quiero decirle, señor presidente, que estamos hablando de la oferta y
demanda de sexo en la calle, en la cual se incluye a varones, mujeres, niños, adolescentes y
niñas pobres, de la calle. Y acá los que plantean protegerlas, encima les piden certificado de
salud a las víctimas y no a los clientes. La verdad es que no entiendo por qué. Debe ser
porque a las víctimas se les prohíbe, a las víctimas se las va a penalizar y a las víctimas se
les va pedir todo.
Entonces, lo que estamos viendo es una doble exclusión. La primera, es una
exclusión social porque, como dicen ellas, el Estado las puso en esa esquina. Se trata de
mujeres y hombres que vienen de las provincias, que no tienen salida alguna y, además,
está probado que son cada vez más las jóvenes que vienen. Pero hay una segunda
exclusión: se suma a la exclusión social, la exclusión física. Por ese motivo, nosotros
denunciamos que lo que se están buscando son verdaderos guetos.
Por esta razón, estamos en contra del tema de los 200 metros. Porque si los 200
metros tienen que ser dentro del radio de las escuelas, las iglesias y las viviendas, está claro
a dónde las van a mandar: a la Costanera, a Palermo o donde se encuentra el Autódromo.
Entonces, allí va a haber guetos, porque encima le facilitan las cosas a la “cana”, para que
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en lugar de tener que buscarlas por toda la Ciudad de Buenos Aires, las tengan que ir a
buscar a esos lugares en donde las peleas van a ser terribles por las disputas del lugar; en
donde la seguridad va a ser terrible, porque nadie se va a enterar de que la “cana” las va a
golpear, las va a violar o les va a hacer todas las cosas que les hace cotidianamente.
Por lo tanto, señor presidente, lamento que se encuentren ausentes algunos
diputados, porque seguramente deben estar negociando con las organizaciones de
trabajadoras sexuales y de los travestis y no negociando entre ellos, como si ponerles más o
menos penas fuera un negocio. Esto me causa pena. Y me causa pena porque muchos de
ellos, señor presidente, al igual que usted, son o dicen ser peronistas; o se dice que fueron o
que son peronistas, como el diputado Rebot, de quien lamento que no se encuentre en este
momento aquí y que es uno de los grandes mentores de este proyecto.
Les quiero decir que Perón y Evita, en el año 1949, estando viva Evita,
transformaron a la Argentina en un país abolicionista, porque firmaron el Convenio para la
Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena. Este
convenio no condena la prostitución, sino que es abolicionista, porque toma medidas para
que se haga desaparecer la prostitución. Este convenio –firmado por Perón y Evita, grandes
líderes del diputado Rebot que ahora quiere penalizar y se ve que se olvidó de esa parte de
su historia–, dice en el Artículo 16...
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: le pido que no haga alusiones.
Continúa en el uso de la palabra la diputada Ripoll.
Sra. Ripoll.- “Las partes en el presente convenio se comprometen a adoptar medidas para
la prevención de la prostitución, para la rehabilitación y readaptación social de las víctimas
de la prostitución y de las infracciones a que se refiere el presente convenio, o estimular la
adopción de tales medidas por sus servicios públicos o privados de carácter educativo,
sanitario, social, económico y otros servicios conexos.”
Por eso dice que no condena la prostitución, pero sí la explotación. En ese sentido,
creemos que hay tres posiciones posibles: prohibir, regular o abolir. Nosotros apoyamos lo
que dice este acuerdo que hicieron Perón y Evita: abolir. Abolir en el camino de buscarle
salidas sociales.
Consideramos que es un problema que las prostitutas estén en las esquinas y cerca
de las casas, pero creemos que ese problema se tiene que arreglar con mediaciones entre los
habitantes de esa zona y las organizaciones que nuclean a los travestis y prostitutas. Me
estoy refiriendo a las mismas zonas que les dan 40 puntos de rating a Florencia de la V y a
Padre Coraje, para que salgan en televisión teniendo relaciones sexuales. Seguramente,
también es la misma gente que va a penalizar al cura que en la escuela de Almagro
transformó en prostituta a una piba y la tuvo como rehén durante varios años. No voy a leer
el artículo. Les recomiendo que lo lean. Está en el diario Página 12 del lunes 20 de
septiembre. Allí se detalla cómo utilizó a la joven y la prostituyó; la embarazó y le dijo que
había sido el demonio.
En esta sociedad se niegan a enseñar educación sexual. Yo opino que habría que
darla en los cuarteles, conventos, seminarios y escuelas de policías. Usted sabe, señor
presidente, como yo, que, producto de las violaciones, se quebraron varias iglesias
norteamericanas. Aquí eso no va a ocurrir, porque estas cuestiones se ocultan.
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Tendríamos que buscar resolver los conflictos con mecanismos entre los habitantes
de los barrios. Que sean los habitantes de los barrios los que resuelvan estos problemas con
ellas. No nos pongamos nosotros, desde acá, a penalizar algo por lo cual tenemos absoluta
responsabilidad. Me refiero a los mismos niveles de desocupación y miseria de los cuales
hablé en el punto anterior. Digo esto, para no extenderme.
¡Basta de hipocresía! ¡Basta de penalizar la miseria! ¡Basta de, con la excusa del
espacio público, crear guetos en determinados lugares! Creemos que Macri se equivoca una
vez más.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: le pido que redondee, porque se acabó su
tiempo.
Sra. Ripoll.- Ya termino, señor presidente.
Macri dijo hoy: “No queremos oferta y demanda de sexo en espacios públicos”. Él
está pidiendo oferta y demanda de sexo en espacios privados. Nosotros creemos que la
prostitución no es un problema privado; es un problema social. Si él quiere privatizarlo,
como hizo con todas las empresas, le recomendaría, señor presidente, que, además, les
ponga código de barras a las prostitutas, así puede controlarlas. (Aplausos).
Sra. Ferrero.- Pido la palabra.
Señor presidente: escuchaba las palabras de mi colega y decía que, en todo caso,
éste es un problema social, más que cualquier otra cosa. Y no puedo más que coincidir con
ella. No puedo más que coincidir en que todos aquellos que están protegiendo la
prostitución están defendiendo, en todo caso, la degradación de la persona.
En todo caso, aquellos que se llaman progresistas, que quieren que ésta sea una
sociedad mejor, que sea un país mejor, tendrían que estar defendiendo formas imaginativas
para crear puestos de trabajo que sean dignos para todas estas personas que hoy deben
ejercer la prostitución en la vía pública o fuera de ella.
En todos estos años, alguna vez me ha tocado charlar con grupos de personas que
han debido llegar a este punto, a este límite, en el que deben vender su cuerpo para poder
alimentar a sus familias o alimentarse a sí mismas. Y no una vez, sino muchas veces, he
escuchado de estas personas que, si tuvieran otra posibilidad, la tomarían; que ejercen la
prostitución porque, tal vez, no les queda otra forma como para defender la comida de su
familia y de sus hijos.
Por lo tanto, el hecho de defender la prostitución implica la defensa de la
degradación. ¿Qué clase de sociedad queremos, o estamos creando, si en el discurso de
quienes se dicen los más progresistas percibimos que se defiende el hecho de que las
personas, que ya no tienen otra salida, deban seguir degradándose?
De cualquier manera, en el artículo que nos ocupa no se explícita la condena a la
prostitución, sino la condena a la oferta y demanda de sexo en la vía pública, en tanto y en
cuanto éstas provoquen disturbios, molestias, etcétera.
Me parece extraño escuchar a algunos diputados que dicen que algún vecino –y es
cierto, porque yo también lo he escuchado– les ha dicho que es mejor que esté la
prostitución, porque entonces estará presente la policía que la controla y que, en todo caso,
saca plata de esa situación, porque todos conocemos el negocio. Por ello, algunos vecinos
prefieren que la prostitución esté en las puertas de sus casas.
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Me gustaría que les preguntáramos a muchos vecinos, y no a uno solo, a quien tal
vez se le ocurrió que, ante el estado de indefensión en el que hoy se encuentra la Ciudad de
Buenos Aires, es interesante que la prostitución esté en su puerta para que esté presente la
policía, que en todo caso provoca la prostitución y saca dinero de ella, mientras los protege
a ellos de la inseguridad. Realmente, esta lógica me parece de locura, porque estamos
tratando de ver cómo nivelamos hacia abajo para ver cómo nos superamos. Mientras tanto,
creamos los puestos de trabajo y las condiciones de decencia para que esos grupos se
integren en la sociedad, como debe ser, con el trabajo diario, como hace la mayoría de los
ciudadanos, alimentando a sus familias en la forma que mejor les parezca, sin necesidad de
vender su cuerpo.
Por lo tanto, la discusión que estamos teniendo en este recinto, como en tantos otros
casos, se politiza, y en lugar de ver cuál es la mejor manera de proceder para que los
ciudadanos de Buenos Aires y todos aquellos que transitan por la ciudad vivan bien,
estamos analizando la forma en que la oferta y demanda de sexo en la vía pública no
existan, en tanto y en cuanto éstas perturban la tranquilidad de los vecinos.
Desde nuestro bloque, tenemos muy claro que la oferta o demanda de sexo es, en
todo caso, un contrato privado; y no queremos privatizar ni poner códigos de barras. Pero lo
cierto es que se trata de un contrato entre dos personas: una quiere y la otra acepta; una
paga un servicio y la otra acepta ser pagada por ese servicio. Por lo tanto, no entiendo por
qué ese contrato entre dos personas debe realizarse indefectiblemente en la vía pública,
cuando quizás otros ciudadanos no quieren ser partícipes de dicho contrato.
La diputada preopinante decía que se trata de una cuestión social y que el Estado
puso en esas esquinas a las personas que, hoy por hoy, deben comercializar su cuerpo.
Estoy totalmente de acuerdo con ella, y su discurso no podría haber sido más acertado. Por
ello, deseo referirme nuevamente a que, desde nuestro lugar y desde nuestro bloque, no
vamos a aceptar el comercio y la degradación de los seres humanos en la vía pública.
Si el Estado tiene un rol en la Ciudad de Buenos Aires y en la Argentina, es el de
proteger a las personas para que no lleguen al punto de degradación y además se justifiquen
vendiendo su cuerpo para subsistir y comer.
Más allá del arduo trabajo de la comisión que pudo llegar a la redacción de este
artículo, desde ya anticipamos que, para nosotros, se trata de un contrato entre partes, de un
contrato privado del cual no debe ni tiene por qué participar toda la sociedad, porque debe
darse de las puertas para adentro.
Aquellos que defienden al Estado de la ciudad de Buenos Aires y al nacional
tendrían que preocuparse por lograr trabajo digno para este sector tan descuidado y tan
amedrentado que, en la mayorías de los casos, es perseguido por la policía, no para que no
ejerza la prostitución, sino para sacarle los pocos pesos que puede recaudar durante una
noche fría de invierno.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Milcíades Peña.
Sr. Peña (Milcíades).- Señor presidente: coincido con algunos planteos de la diputada
Ferrero.
Quiero referirme al tan mentado trabajo en esta comisión calificada como off shore
–o como se la quiera llamar– y a la laboriosidad y voluntad de muchos colegas que
participaron de ella. Respecto de este artículo en particular, me parece que no han logrado
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dar en el clavo con lo que querían expresar. Hay una diferencia muy clara y sustancial entre
lo que plantea el título del artículo y lo que el artículo en sí mismo dice.
- Murmullos en la sala.
Sr. Peña (Milcíades).- Hago un paréntesis: lamento que estemos, los de este lado,
escuchándonos entre nosotros, puesto que más o menos compartimos las posturas. Sería
interesante hacer una reflexión conjunta.
El título dice una cosa y el artículo plantea algo distinto. Con muchos de mis
compañeros del despacho estuvimos haciendo una suerte de investigación lingüística para
ver qué quieren decir las palabras. Me parece que aquí radica el error que ha cometido esta
laboriosa comisión. Es interesante el resultado al que han llegado los acuerdos.
Coincido con la diputada preopinante: finalmente, hemos logrado que en esta ley y
en este artículo –que, tal como está presentado, tiene un tinte pacato– no se incluya el
ejercicio de la prostitución dentro de las acciones prohibidas por el Código en los artículos
81 y 82, sino que se incluya todo ofrecimiento de carácter sexual en general y su
favorecimiento, administración o financiación. Es decir, cuadra a la prostitución, al taxi boy
y a la mujer o al hombre con vestimentas sensuales y provocativas como, por ejemplo,
minifaldas o transparencias. Sólo la oferta y la demanda de sexo es penada y no el ejercicio
real. Ergo, estamos ante la presencia de otro peligro: la marginación de casi todos los
habitantes de esta ciudad que de algún modo expresen algún tipo de manifestación sexual,
por cuanto quedan encuadrados en el texto de este artículo quienes ofrecen o demandan en
forma ostensible servicios de carácter sexual en los espacios públicos.
Serán sancionados, por ejemplo, quienes digan piropos subidos de tono cuando
tengan connotaciones sexuales directas; los novios que se hagan insinuaciones en El
Rosedal y ni hablar de las mujeres a las que se les ocurra salir con una minifalda cortita y
pretendan subir las escaleras del subte. ¿A qué punto llegaremos con esto? Obviamente,
vamos en camino de diseñar una futura moda a utilizarse en esta ciudad. Podría ser una
burka, muy apropiada para estar absolutamente cubiertos y circular sin riesgos. Estoy
argumentando desde el punto de vista del texto propuesto por esta comisión de consenso.
Sabemos certeramente que algunos legisladores podrían comulgar con la ideología
de un intendente que prohibió los besos en las plazas de su partido.
Me gustaría hacer una reflexión sobre lo que dice realmente el articulado que
estamos tratando y me refiero a todo lo que tiene que ver con el sentido de las palabras
según el diccionario de la Real Academia Española, a algunas de las definiciones de
algunas palabras utilizadas en el artículo. “Ofrecer: Presentar y dar voluntariamente algo.
Ofrecer dones a los santos. Ofrecer ayuda a los damnificados. Presentar, manifestar,
implicar…” “El proyecto ofrece algunas dificultades”, por ejemplo. “Dar una limosna,
dedicándosela a Dios. Decir o exponer qué cantidad se está dispuesto a pagar por algo.”
“Servicio: Acción y efecto de servir. Mérito que se adquiere sirviendo al Estado u
otra entidad o persona.” Esto es interesante: “Favor que se hace a alguien”. Otra definición
de servicios es la siguiente: “Organización y personal destinados a cuidar intereses o
satisfacer necesidades del público o de alguna entidad oficial o privada.”
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Milcíades Peña: le solicito que redondee su
discurso porque ya terminó su tiempo.
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Sr. Peña (Milcíades).- No han pasado cinco minutos, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Sí, han pasado cinco minutos.
Sr. Peña (Milcíades).- “Prestación humana que satisface alguna necesidad social y que no
consiste en la producción de bienes materiales.”
Cuando hablamos de “carácter sexual” dentro del artículo, ¿sabemos cuál es su
definición? La definición es la siguiente: “Cada uno de los rasgos anatómicos o funcionales
que distinguen al organismo del macho y al de la hembra”. “Ostensible: Que puede
manifestarse o mostrarse. Claro, manifiesto, patente”.
Por lo tanto, si utilizáramos estas definiciones, podríamos decir que el texto
quedaría redactado de la siguiente manera: “Presentar y dar o demandar voluntariamente,
manifestando o mostrando para servir uno de los rasgos anatómicos o funcionales que
distinguen al organismo del macho y al de la hembra en los espacios públicos no
autorizados o fuera de las condiciones en que fuera autorizada la actividad, es
sancionado…”
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Milcíades Peña: insisto en que terminó su tiempo.
Sr. Peña (Milcíades).- Le solicito dos minutos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene un minuto porque hay otros oradores anotados para
hacer uso de la palabra.
Sr. Peña (Milcíades).- Hemos descubierto, señor presidente, cómo alguien que se lo
propusiera, podría violar la norma. Esto lo voy a aclarar para que conste en la versión
taquigráfica: se podría violar la norma. Es decir, hay algo que ha quedado fuera del alcance
de la norma que estamos tratando. Presten atención: por ejemplo, a los diseñadores de
moda, a los fabricantes de indumentarias, a los trabajadores sexuales y aquellas bellas
mujeres y muchachos que están en condiciones de exhibir sus atributos dignos de ser
mostrados, pasearse con los glúteos al aire no les estaría prohibido por este Código.
¿Por qué planteo esto? Por lo que acabo de definir recién. Me refiero a la clara
definición del diccionario acerca del término “carácter sexual”: “Cada uno de los rasgos
anatómicos o funcionales que distinguen al organismo del macho y al de la hembra”.
Obviamente, los glúteos no nos distinguen.
Alguno podría decir que la exhibición obscena está tipificada en el Código Penal en
su Artículo 129, lo que es cierto. Ahora bien, me pregunto: ¿qué fue lo que redactó esta
comisión de consenso, si todo lo que ha planteado ya está establecido en el Artículo 129
con la figura del exhibicionismo? Si mantenemos esta postura, quiero decir que hay una
posibilidad: mostrar la cola tranquilamente.
De todos modos, nosotros vamos a apoyar este texto, que está trabajándose
consensuadamente, que tiene que ver con la Ley 10, que nos parecía realmente importante.
Y a partir de la propuesta de la diputada Suppa, que mejora ese texto, seguramente contará
con nuestro respaldo.
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Pero en futuras comisiones off shore, o como se las llame, habría que trabajar con el
diccionario más cerca de la mano.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: creo que en este debate se está confundiendo el sentido de
lo que se quiere votar. Estamos confundiendo prostitución con oferta o demanda de sexo en
la vía pública. Ese es el primer error en el cual incurrimos. Jamás he pedido que se castigue,
ni penal ni contravencionalmente, la prostitución en sí misma. Lo que cada uno haga dentro
de las cuatro paredes, mientras no dañe a otro, queda exento de la autoridad de los
magistrados y reservado a Dios, según la notable fórmula del Artículo 19 de la Constitución
Federal, llamado Principio de Reserva.
- Murmullos en la sala.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: pido que hagamos un poco de silencio, porque esto no es
una estudiantina.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Como bien decía el diputado Rebot, tenemos que legislar para los vecinos, y
aquí no estamos transformando una ley en una estudiantina. Esto no ocurrió ni cuando se
votó el Código Contravencional la primera vez, porque estamos degradando algunas
normas que se votaron con otro sentido, cuando tratamos ese código en el año 1998. Ahí, se
votó contra reloj, porque teníamos el plazo fulminante de la cláusula transitoria décimo
segunda de la Constitución local.
Por eso, solicito a los presentes que seamos respetuosos. Si algunos diputados
vienen a reírse al recinto y a cobrar un sueldo, les pediría que tengan respeto por el vecino.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: le pido que no polemice.
Sr. Enríquez.- No estoy polemizando, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: le pido que se ciña al artículo en
cuestión.
Sr. Enríquez.- El Estado puede y debe regular el uso del espacio público, porque no
estamos en el campo de la intimidad sino en el campo de las relaciones interpersonales. Por
eso, es lógico velar por el mantenimiento de niveles mínimos de orden, de decoro,
compatibles con las valoraciones morales de una sociedad dada en un tiempo determinado.
Por tal motivo, el ejercicio de la prostitución en la vía pública o la oferta y demanda
de sexo en forma evidente, impúdica, en el ámbito público, no puede ser admitido.
Cuando se sancionó esta norma en 1998, advertimos desde el Poder Ejecutivo que
–alguna diputada dijo “género”, esa palabrita que está tan de moda– no solamente había
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que sancionar a quien ofrecía sexo. Les aclaro a los diputados y diputadas que nuevamente
tengo que decir que salgan de la torrecita de marfil para recorrer las calles y pateen más los
adoquines de esta ciudad, porque es saludable; digo esto porque no solamente son mujeres
las que ofrecen sexo, sino que también hombres: si no, vean a los taxi boys.
Descubrimos que el problema no se le estaba generando al vecino en el
ofrecimiento; el ofrecimiento tiene otro término en la ecuación, que es la demanda, y por
eso, enviamos desde el Ejecutivo una norma que sancionaba la oferta y demanda de sexo en
la vía pública.
Se habla sobre el tema de la prostitución, cuando no es ésa la cuestión en debate;
también se habla de las trabajadoras del sexo: algunas meretrices se llaman así y pretenden
equiparar sus derechos a los de los trabajadores. Yo no voy a decir una sola palabra en
contra de ellas. Lamento la existencia de un orden social injusto que las haya conducido a
usar su propio cuerpo como una mercancía. No son ellas las culpables; es cierto, es toda la
sociedad. Pero una cosa es comprender la penosa situación que las llevó a esa ubicación, a
la necesidad de ofrecer sexo en la vía pública, y otra muy distinta es asimilar ese comercio
degradante para la dignidad humana.
En el trabajo, las personas se realizan, siempre que sean útiles a la comunidad y
ganan autoestima. En la prostitución, se rebajan a una condición semejante a la esclavitud;
ofrecen su cuerpo como mercancía.
Esta contravención, evidentemente, ha sido la que más alto número de infracciones
conllevara, según las estadísticas que tengo presente sobre mi banca: en el año 1999
significó el 42,19 por ciento; en el 2000, el 47,92; en el 2001, el 52,54; en el 2002, el 54,41,
y las estadísticas siguen en la misma dirección.
Señor presidente: aquí se trata de guardar niveles mínimos de decoro y orden y que
la gente no se vea afectada por una oferta expresa, explícita y desembozada de sexo en la
vía pública. No lo vamos a solucionar con una zona roja, como hacía referencia alguna
diputada. Porque la zona roja tampoco va a ser aceptada por quienes ejercen la prostitución,
porque significa “guetizar” a la gente y, además, porque la zona roja también va a dar lugar
a lo que se quiere evitar: el proxenetismo y la rufianería.
Por eso, voy a insistir en lo que siempre digo: si recorren la calle, pueden ver cómo
hoy están regenteadas, con los rufianes callejeros que les llevan el café y la viandita. Por
supuesto, esto no es gratis, porque les pagan a ellos la protección.
Acá se ha hablado mucho de que se le pagaba a la policía. Lo que les pido es una
cosa: cuando hablemos de esto, cuando alguien diga esto, que vaya y haga la denuncia
penal correspondiente. Porque esto de tirar denuncias al voleo ya es muy común en nuestro
país y, después, total, no pasa nada. Si sabemos que esto ocurre, hay que denunciarlo, y si
no, hay que callarlo.
Ahora vamos a señalar en la norma que vamos a aprobar, y que desde ya no voy a
acompañar...
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado Enríquez: le pido que redondee, por favor.
Sr. Enríquez.- Vamos a incurrir en una serie de vesanias. En primer lugar, la pena de
arresto no existe. Algún periodista recién me preguntaba por qué no derogamos, de la parte
general, la pena de arresto; hasta ahora, la pena de arresto en estas contravenciones, en las
que realmente se producen los grandes problemas de convivencia, no está.
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Yo siempre les hablé en este recinto que este Código estaba mal llamado “de
convivencia”. Esta denominación se hizo para halagar los oídos de falsos garantistas. El
Código se debía llamar “Código Contravencional”, porque no hay un solo artículo en la
Constitución que determine que exista un código de convivencia.
Entonces, acá vamos a establecer uno a cinco días de trabajo de utilidad pública.
Este trabajo se va a realizar a la mañana, de 8 a 12. Entonces, a la tarde se está nuevamente
ejerciendo la prostitución. Y, si no, le vamos a poner una multa de 200 a 2.000 pesos.
Yo insisto en la pena de arresto no por su aspecto represivo, sino por su función
docente, reeducadora básica. Acá aplauden, pero ignoran...
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado Enríquez: ya se acabó su tiempo.
Sr. Enríquez.- Ya termino, señor presidente.
Yo no apuesto al aspecto represivo de la norma en cuanto a la sanción con arresto,
pero una norma que no tenga una pena que no sea equivalente a la agresión que se realiza al
bien jurídico tutelado que se está afectando, evidentemente no genera ningún tipo de
reproche social, va a alentar su incumplimiento y va a estimular su violación.
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado Enríquez: está excedido en su tiempo.
Sr. Enríquez.- Ya termino, señor presidente, discúlpeme.
Para colmo, decimos que la autoridad preventora sólo puede proceder el inicio de la
acción por decisión de un representante del Ministerio Público Fiscal porque, como
siempre, tenemos la desconfianza en las instituciones. Es decir, en lugar de fortalecer las
instituciones, desconfiamos de ellas permanentemente.
La segunda vesania es la siguiente. Cuando se habla de Ministerio Público Fiscal,
quiero aclararles que se refiere a los fiscales. ¿Saben cuántos fiscales tiene la Ciudad? La
ciudad tiene 24 fiscales para controlar o intervenir en 25 mil manzanas, o en 13.300
manzanas, si lo prefieren de otra manera.
Por ese motivo, señor presidente, voy a votar en contra de esta norma y voy a pedir
la prohibición total, en beneficio de los vecinos de los barrios de Palermo, de Saavedra, de
Flores, etcétera, que han sido afectados durante mucho tiempo por la oferta expresa, pública
y desembozada de sexo en la vía pública. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Lynch.
Sr. Lynch.- Señor presidente: me parece que la comisión que ha trabajado eficazmente en
este análisis en busca de coincidencias para poder terminar con la sanción de este Código.
Como se está reclamando desde hace bastante tiempo desde la opinión pública, ha
cumplido acabadamente su trabajo.
Por ello, no voy a abundar en los argumentos que allí se discutieron en profundidad
y con variadas razones de una y otra parte, que el diputado Rebot ha explicado con toda
claridad.
Simplemente, quiero coincidir con la diputada Ferrero, quien ha dicho que hay
razones sociales y morales para analizar un tema tan importante para la tranquilidad de la
Ciudad de Buenos Aires.
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Pero también quiero señalar que, según mi criterio, hay un montón de razones para
decir que no es conveniente, desde mi punto de vista, la legalización de la prostitución.
Y aquí tengo algunos datos. La diputada Ripoll y el diputado Herrera Bravo han
señalado algunos datos interesantes. Pero quiero agregar, por ejemplo, la opinión de grupos
feministas, de entidades consultivas –esto es muy importante– en el Consejo Económico
Social de las Naciones Unidas y del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la
Mujer –Unifem–, que se oponen terminantemente a la despenalización y al reconocimiento
de la prostitución como una forma de trabajo.
En mi opinión, señor presidente, el trabajo dignifica a las personas. Y ésta es una de
las grandes dudas que me asaltan cuando pienso en el problema de la prostitución y en el
Código que estamos tratando, porque creo que por encima de las necesidades sociales y de
las realidades que todos conocemos, lo que debemos buscar es el respeto de la dignidad de
la mujer. Entonces, promover que esto es un trabajo, realmente, me parece que es un error
de enfoque para analizar un tema tan importante como el que estamos estudiando esta
noche.
Creo que el artículo, de alguna manera, supone o abre la posibilidad de la
despenalización de toda la industria del sexo, no sólo de las mujeres, como se ha dicho esta
noche. Me parece que abre nuevos parámetros para las actividades ilícitas de los
proxenetas, de la trata de personas y de un tema tan importante como es el contrabando de
chicos, que en los últimos meses hemos estado viendo en los diarios.
Me parece que esta actividad permisiva y restringida –medio irónicamente– a las
proximidades de las escuelas, pareciera ser una forma encubierta de permitir libremente la
prostitución. Como alguien dijo hace un rato, esto es organizar los famosos guetos o zonas
rojas donde estaría permitida la oferta y demanda de sexo, con todos los inconvenientes de
tipo legal que este hecho implica en perjuicio siempre de las mujeres.
Creo que esta actitud, de alguna manera, va a promover el tráfico sexual y la
prostitución infantil, para los que hoy no hay ninguna protección, frente a la ineficacia del
cumplimiento de la ley y de los organismos responsables de hacer cumplir las normas que
existen, pero que desde hace muchísimos años, en determinadas zonas de la Argentina, no
se cumplen.
Aquí también tengo un dato del Grupo Budapest, que es uno de los más importantes
en este tema, que demuestra que el 80 por ciento de las mujeres de los prostíbulos en los
Países Bajos –creo que a esto se refirió la diputada Ripoll– son traficadas desde otros
países, abriendo una nueva perspectiva de incremento de un problema que está en la
Argentina y que lo estamos ignorando. Estas importaciones de mujeres con fines de
explotación se hacen en la Argentina y se denunciaron en la última reunión del Grupo
Budapest. En los Países Bajos hay una gran experiencia en cuanto al número de niños
prostituidos: 4 mil en 1996, 15 mil en 2001. La Asociación Child Right estima que al
menos 5 mil de ellos provienen de otros países. Un trabajo de Naciones Unidas establece
que cuando una mujer continúa una relación abusiva con una pareja que la maltrata, en el
caso del trato frecuente del ejercicio de la prostitución, no se dice que esa mujer mantiene
ese vínculo de manera voluntaria, simplemente se reconoce la complejidad de su
conformidad. Por último, esta decisión que queremos tomar aumenta la demanda de la
prostitución por generar un entorno más permisible y de mayor aceptabilidad.
Como decía la diputada Ferrero hace un rato, hay que lograr la incorporación de
estas personas al mercado laboral con dignidad, encarando los problemas sociales que, por
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supuesto, son culpa de quienes tienen en sus manos la toma de decisiones en el campo
social, para terminar con el flagelo de la prostitución.
Honestamente, creo que se debe prohibir el ejercicio de la prostitución en la vía
pública.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado De Giovanni.
Sr. De Giovanni.- Señor presidente: es la tercera vez que me toca estar en el recinto
cuando tratamos en particular el Código de Convivencia o cuando específicamente tratamos
el tema del uso, abuso, mal uso y buen uso del espacio público.
La primera vez fue cuando sancionamos la Ley 10, que lo hicimos al calor de la
derogación de los edictos policiales y omitimos sancionar como conducta contravencional
la oferta y demanda de sexo en la vía pública. Por supuesto, no lo omitimos por error, sino
a conciencia. Estábamos convencidos de que, de alguna manera, después podía ordenarse la
actividad. El tema duró poco.
Esa misma Legislatura que no sancionó en la Ley 10 la oferta y demanda de sexo,
casi por unanimidad, con la excepción de la diputada Naddeo –como se dijo acá–, es decir
con la confluencia del bloque Justicialista, del Bloque Nueva Dirigencia y del Bloque de la
Alianza, compuesto por el Frente Grande y la Unión Cívica Radical, sancionó la oferta y
demanda de sexo en la vía pública. Por supuesto, lo hizo como contravención. Ésa fue la
segunda vez que optamos, como ahora quiere el diputado Enríquez, por prohibir la oferta y
demanda de sexo en la vía pública. Ahora, en esta oportunidad, después de la experiencia
vivida con la prohibición que, entre otras cosas no se cumplió, resolvimos señalar un
camino aperturista, comprensivo de la realidad, humanitario y que se base en tres
presupuestos de hecho, que intentamos que ocurran en la realidad. El primero tiene que ver
con la molestia de los vecinos. Queremos sacarle a los vecinos el problema de la puerta de
su casa. En segundo lugar –en ese punto discrepo con el diputado Enríquez– de alguna
manera queremos terminar con “las cajas negras” policiales. No hacen falta denuncias
particulares para saber que es la “caja” de la policía mal paga o de la policía corrupta, que
se aprovecha de las mujeres en estado de prostitución y de toda la actividad que circunda
alrededor. Eso no lo ignora ningún ciudadano. No hace falta llevarlo al estrado de los
tribunales, siendo de difícil prueba, y me hago cargo de lo que digo.
En tercer lugar –y éste es el trípode en el que basamos la arquitectura legislativa que
quisimos elaborar– queremos respetar, en la medida de lo posible, a las trabajadoras
sexuales que hay en la ciudad. Por supuesto, esto lo hacemos por convicciones de tipo
sociológicas y también por convicciones jurídicas. Las convicciones jurídicas que tenemos
muy arraigadas se basan, como bien señaló el diputado Enríquez, en el Artículo 19 de la
Constitución, pero con su mejor interpretación.
No quiero aburrirlos en este momento enunciando citas jurídicas, pero me gusta la
interpretación que realizó la Corte Suprema de Justicia en el caso Basterrica, que trataba del
“uso individual y privado de drogas para consumo personal”. Me gusta la interpretación
que del Artículo 19 la Corte Suprema en el caso Ponzetti de Balbín, que se refiere al
“derecho a la intimidad”. Y me gusta también –yendo un poco más atrás– a la
interpretación que hicieron hombres provenientes del justicialismo, eximios juristas y
filósofos del derecho, como Figuerola o como Arturo Sampay, que sabemos fue el padre de
la Constitución del '49. Para ellos, por más excelsas que fueran esas normas de conducta –y
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en este caso respondo a los que creen ver en la prostitución un valor moral en el cual el
Estado puede inmiscuirse–, que entiendan algunos ciudadanos, o el propio Estado, que éste
no puede entrometerse para regularlas, salvo cuando entren en colisión con algunos otros
principios o con algunas libertades de otros ciudadanos. Y éste es el caso que nos parece
que ocurre. Por ese motivo, ésta es la dirección en la que estamos queriendo legislar en este
momento.
No voy a abundar sobre el esfuerzo que hicimos para arribar a esta fórmula de
consenso, pero quiero rescatar, como lo han hecho otros legisladores, la intervención de la
diputada Suppa, ya que ha sido medida y porque ha sido una intervención producto de una
evolución en el tiempo, porque en esta última etapa asistió a las reuniones conjuntas de
comisiones; y en la propuesta que realizó, hay algún párrafo que hemos conversado con el
presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que vamos a rescatar en la
propuesta final, como para que no queden dudas de que no queremos perseguir, para que no
queden dudas de que no queremos penalizar la prostitución, y para que no queden dudas de
que no queremos violar la Constitución, estableciendo algún tipo de delito por razones de
peligrosidad o por portación de cara.
Este artículo va de la mano con el siguiente; y aquí, seguramente, discreparemos
con algunos otros señores diputados. En el artículo siguiente, se penaliza a los
organizadores, a los financiadores que, bajo la apariencia de otra actividad, estén
organizando prostitución. Y aquí no nos referimos al espacio público, sino a espacios
privados.
¿Por qué lo hacemos? Porque entendemos que el tema de la prostitución, como bien
se ha dicho, ha quedado saldado en la Argentina a principios de siglo. Nosotros somos un
país que no penaliza la prostitución; sí el rufianismo.
Queremos dejar eso asentado como contravención. Si bien está penalizado por la ley
penal federal, queremos dejarlo asentado como contravención, porque es la modalidad que
se le da en la ciudad. La modalidad que se le está dando en este momento en la ciudad es
bajo la apariencia de otra actividad. Y, lamentablemente, se publica en los diarios
diariamente –valga la redundancia–, a ojos vista de la autoridad preventora y de todas las
autoridades de la ciudad.
Por último, señor presidente, en el sentido de ir amoldando la norma a la realidad y,
precisamente, para, de alguna manera, intervenir con la legislación para tratar de suprimir o
mejorar la cuestión de la caja policial de recaudación sobre la oferta y demanda de sexo en
la vía pública, es que hemos propuesto, como norma, que la acción de esta contravención
tenga solamente inicio de ejecución en el Ministerio Público.
Creemos en el Ministerio Público. Es cierto que hay determinada cantidad de
fiscales. Pero también es cierto que los fiscales pueden comprometerse; que en este
momento se ha aumentado el número de fiscales al aumentarse el número de juzgados, y
también es cierto que el problema está focalizado en determinados puntos de la ciudad.
Señor presidente: este artículo polémico tiene ahora una dirección. Hay que trabajar.
Seguramente, tendrán que hacerlo en el futuro las autoridades que fijen la política criminal
de la ciudad. Habrá que ir determinando con mayor precisión dónde se encuentran los
problemas y habrá que darles, en el futuro, una solución distinta.
Ése es el sentido de la cláusula transitoria.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Velasco.
29a. Sesión Ordinaria
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Sr. Velasco.- Señor presidente: quiero saludar lo interesante del debate de esta noche sobre
este artículo que estamos tratando en este momento.
Ha habido intervenciones muy lucidas de distintas posiciones; todas respetables.
Pero queremos manifestar en un ámbito de respeto y pluralismo, en esta ocasión, nuestra
posición en este tema con la que estarán de acuerdo algunos, y con la que estarán en
disidencia otros.
Estamos hablando de la prostitución. Es indudable, aunque queramos negarlo: la
oferta o demanda de sexo se refiere a eso y no a otra cosa. Ésta es la realidad que tiene que
ver con la calle por la que transitamos todos los días.
Como bien se dijo, también desde distintas posiciones sobre la cuestión, la
prostitución está ejercida por personas carentes de recursos, que se ven forzadas, obligadas
por su situación, a tener que ejercer esa profesión.
- Ocupa la presidencia, el vicepresidente segundo, diputado
Talento.
Sr. Velasco.- Por otro lado, la cuestión de dónde se ejerce la prostitución, es también un
importante elemento a tener en cuenta. Es dable suponer que, si permitimos sólo el ejercicio
en lugares privados, se facilita la estructura del proxenetismo. Porque se requieren para
ejercer la prostitución, lugares privados de mayor estructura. Una mayor infraestructura
para –digo esto entre comillas– “el negocio”. Por eso, creo que la Ley 10 era sabia cuando
incorporaba esta cuestión en el capítulo de la alteración de la tranquilidad pública.
El diputado De Giovanni fue muy ilustrativo sobre el tema cuando nos explicó cuál
fue la voluntad de los legisladores en aquel momento. Y nuestra opinión es que, en ese
sentido, debemos respetar el espíritu que tuvieron esos legisladores.
Destaco los datos que aportó el diputado Herrera Bravo –aunque no coincidimos
con su conclusión–, porque fue muy ilustrativo y muy interesante conocer la experiencia de
otros países, puesto que avanzan hacia la regulación de la actividad de la prostitución o
hacia la sanción sobre el demandante de sexo, más que sobre quien lo ofrece. Y esto parece
lógico frente a muchos de los argumentos que algunos diputados, desde distintas
posiciones, expusieron al plantear que las mayorías de las personas que ejercen la
prostitución lo hacen porque se ven obligadas por una determinada situación y no por
propia voluntad. En este sentido, pareciera incorrecto sancionar a quien, en realidad, es
víctima de una situación.
Sin embargo, es cierto lo que decía el diputado Rodrigo Herrera Bravo en el sentido
de que las legislaciones son concretas para el momento y para los espacios geográficos,
sociales, políticos y económicos en los que se desarrolla una sociedad.
En consecuencia, señor presidente, creemos que la propuesta de la diputada Suppa
reúne las condiciones de realismo y de respeto a los principios que se han enunciado en este
recinto. Además, creo que la propuesta de la diputada Suppa –así lo entendemos nosotros–
es una elaboración adicional a lo mucho y bien que se trabajó en la comisión en la
búsqueda del consenso. Si uno observa la redacción de ambos artículos, ve que no estamos
lejos de ello.
Para mí, sería preferible que no se multara a las personas que ofrecen sexo en la vía
pública, por las razones relativas a la carencia de recursos económicos y porque, en
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LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
realidad, son víctimas de una situación. Preferiría que para esas personas sólo se aplicara el
trabajo de utilidad pública, y sólo en caso de que alteraran la tranquilidad, es decir, cuando
realmente afectaran a otros vecinos por el ejercicio de la oferta de sexo.
Por eso, me parece que el título “Alteración de la tranquilidad pública” para este
artículo es muy atinado, y es muy importante destacarlo, como lo hizo el diputado De
Giovanni.
Pienso que en este marco es posible llegar a un consenso general, basándonos en la
redacción que propuso la diputada Suppa. También creo que es necesario –y en esto me
sumo a las opiniones del diputado De Giovanni– que el proceder esté a cargo de
representantes del Ministerio Público.
Señor presidente: me parece que sería importante e interesante que hiciéramos un
esfuerzo aún mayor por el consenso, como el que durante todo este tiempo muy bien
vinieron desarrollando los diputados Rebot y De Giovanni, como presidentes de las
comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia, respectivamente. Pienso que
debemos hacer un último esfuerzo en este recinto.
Creo que la exposición de la diputada Suppa ha sido realmente brillante. Considero
que –como el mismo diputado De Giovanni lo ha reconocido– es posible que logremos un
consenso a partir de ese eje. De esa manera, estaremos legislando para atender la situación
de quienes son víctimas de una situación social y económica y de los vecinos que ven
alterada su tranquilidad por las consecuencias –muchas veces no deseadas por las personas
que ofrecen sexo– de la oferta y demanda de sexo en la vía pública.
Sr. Presidente (Talento).- Por haber sido aludido, tiene la palabra el diputado Herrera
Bravo, durante un minuto.
Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: sé agradecer las conceptuosas palabras del diputado
Velasco.
Deseo referirme brevemente a algunas legislaciones comparadas que cité
anteriormente y que fueron recogidas por algunos legisladores preopinantes.
Efectivamente, algunos de los países que mencioné tienen una realidad muy
diferente a la nuestra. Quiero destacar también el caso de Hungría, que podría emparentarse
con el nuestro, dado que vive una situación parecida. Quisiera abundar un poco más al
respecto, porque en dicho país la nueva legislación establece que la persona dedicada a la
prostitución puede sacar un carnet de trabajador independiente y pagar impuestos sobre la
base de su declaración de rentas. Además, el Ministerio de Salud le hace una ficha y un
médico debe certificar si el portador de dicha credencial goza de buena salud.
Según estas reglas, que entraron en vigor en septiembre de 1999, a las prostitutas les
está vedado ejercer en una franja de 100 metros lindera a la carretera y de 300 metros
alrededor de las iglesias, escuelas, hospitales, cuarteles y tribunales y se sanciona con multa
a quien infrinja la regla. Han debido retirarse de los barrio céntricos de Budapest y
desarrollar su trabajo en zonas exteriores.
En Chile, la modificación de la actual legislación va en este sentido y,
paralelamente, se da una ayuda económica a las trabajadoras sexuales que quieran
capacitarse en otra actividad.
Quería traer esto a colación porque si bien he citado casos de países mucho más
desarrollados que el nuestro, también hay otros con un grado de desarrollo similar.
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Por último, celebro la decisión que anticiparon los diputados De Giovanni y Rebot
de incorporar algunas de las menciones de la diputada Suppa, con quien acuerdo en muchos
aspectos relacionados con esta cuestión.
Sr. Presidente (Talento).- Tiene la palabra la diputada La Ruffa.
Sra. La Ruffa.- Señor presidente: quiero tomar las últimas palabras del diputado Velasco
respecto de la necesidad de seguir trabajando por la construcción de una propuesta de
síntesis que tenga el consenso de la mayor parte de las diputadas y diputados, aunque no
estén presentes ahora en este recinto.
A esta altura del debate, es claro que este punto es uno de los más complejos. Como
miembro de la Comisión de Asuntos Constitucionales, participé desde el inicio del
tratamiento de todos los proyectos en comisión y luego de los diferentes debates que
condujeron los diputados Rebot y De Giovanni. Sé que este punto es uno de los más
complejos porque se parte de posiciones que parecieran que se excluyen mutuamente: por
un lado, algunas diputadas y diputados quieren derogar el actual Artículo 71 de la todavía
vigente Ley 10, y, por el otro, algunos quieren la prohibición absoluta de la oferta y
demanda de sexo en la vía pública.
Entre estos dos extremos era necesario, para quienes no quieren la derogación del
artículo, encontrar una propuesta que tuviera el consenso suficiente como para que haya
algún artículo al respecto en el nuevo Código Contravencional. Por eso, quiero hacer mías
las palabras de la diputada Suppa, quien tan profunda y cabalmente describió la realidad de
mujeres, hombres y travestis en estado de prostitución y retomar la propuesta de la diputada
Baltroc, para seguir trabajando en las bancas sobre un texto que tome todos los conceptos
vertidos por la diputada Suppa, especialmente después por la diputada Moresi, por el
diputado Betti, y la propuesta de síntesis que está sobre las bancas, para que este nuevo
texto tenga un fuerte apoyo de la mayoría de los sectores de esta Legislatura.
Quiero decir algo que ya fue expresado por el diputado De Giovanni, pero que para
nosotros es un tema muy importante. A través de esta fórmula que hemos encontrado, el
trámite de estas contravenciones solamente se podrá iniciar por decisión de un
representante del Ministerio Público Fiscal. Desde el inicio, todos –incluso los que
planteaban la prohibición– demostraron un interés muy importante en terminar con la
práctica de denunciar ante la justicia. Entonces, no es necesario denunciar ante la justicia,
como dijo el diputado De Giovanni, porque todos conocemos la situación por caminar por
la ciudad, por conversar con hombres, mujeres y travestis en estado de prostitución, y por
leer algunos libros o investigaciones periodísticas.
Entiendo que esta fórmula es superior a la planteada por la diputada Moresi, que
propone que sea la instancia privada o a través del Ministerio Público, porque hemos
debatido bastante el tema y sabemos que la instancia privada pone al vecino en la
obligación de continuar después el proceso. Por eso, nos pareció que esta fórmula era uno
de los hallazgos más importantes en cuanto al tratamiento de este tema.
Por estos motivos, insisto en que es importante seguir trabajando: porque, por lo que
han manifestado muchas diputadas y muchos diputados, me parece que todavía no hay una
propuesta que tenga el apoyo suficiente como para ser incluida en el nuevo Código
Contravencional.
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LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (Talento).- Tiene la palabra el diputado Melillo.
Sr. Melillo.- Señor presidente: cuando al inicio del tratamiento de este código votamos la
parte general, dijimos que algunas figuras se estaban incluyendo –como por ejemplo la de
la instancia privada–, de alguna manera, como un cheque en blanco, según cómo se
utilizara después, cuando empezara el tratamiento del articulado concreto.
En verdad, con relación a lo que comentó la diputada La Ruffa al final de su
exposición, quiero decir que lo único positivo de la redacción de este artículo en la
propuesta que tenemos en las bancas es, justamente, el hecho de que la acción debe ser
iniciada por el Ministerio Público. Pero el problema es que estando esto bien, todo el resto
está muy mal. Y voy a explicar por qué. Estamos votando cosas por separado.
- Murmullos en la sala.
Sr. Melillo.- Señor presidente: solicito, por su intermedio, que se haga silencio, porque me
interesa continuar con mi argumentación.
- Luego de unos segundos.
Sr. Melillo.- Insisto en que solicite silencio, señor presidente.
Sr. Presidente (Talento).- Disculpe señor diputado: se había anotado un diputado, ya
estaba cerrada la lista de oradores y estaba consultando con quienes estaban siguiendo la
sesión qué era lo que había pasado.
Sr. Melillo.- Concretamente, señor presidente, estaba pidiendo, por su intermedio, que se
hiciera silencio para continuar con mi argumentación.
Sr. Presidente (Talento).- Pido silencio, por favor.
Sr. Melillo.- Creo que en este artículo se avanzó en este aspecto. Pero si aceptáramos esta
propuesta tal cual está redactada, no estaríamos legislando para resolver el problema de los
vecinos, sino generando zozobra, y engañándonos todos. Y cuando regule…
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (Talento).- Solicito a los diputados que llegan del pequeño lunch que hagan
silencio, por favor, para oír la exposición del diputado Melillo.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Melillo.
Sr. Melillo.- Señor presidente: los que vinieron del lunch, que hagan una siestita y no una
charla de sobremesa.
Pido un poco de atención, porque es preocupante este tema. Estamos por votar un
artículo que si se quedara sin la cláusula transitoria…
29a. Sesión Ordinaria
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- Ocupa la presidencia el vicepresidente primero, diputado De
Estrada.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pido silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Melillo.
Sr. Melillo.- Decía que si este artículo quedara sin cláusula transitoria, sería un artículo
totalmente abierto. Dice: “Quien ofrece o demanda en forma ostensible servicios de
carácter sexual en los espacios públicos no autorizados o fuera de las condiciones en que
fuera autorizada la actividad…”. Una cosa está atada a la otra. Esto no está autorizado ni
dejado de autorizar en ningún lado; lo cual, es grave.
Si se votara la cláusula transitoria, hasta tanto se establecieran qué lugares estarían
autorizados o no, estaríamos sancionando una norma incumplible; me refiero a los 200
metros alejados de las localizaciones de viviendas, de establecimientos educativos y
templos.
Si votáramos los dos conceptos, estaríamos votando algo incumplible. Cuando uno
legisla cosas incumplibles, indudablemente estaría legislando un negocio; que ahora el
negocio se haya vuelto complejo, porque tendrá que mediar la acción del Ministerio
Público, no quiere decir que estemos legislando un negocio. Todos sabemos que las normas
incumplibles son para generar un negocio, no para sancionar ni resolver la situación.
Hubo muchos elogios para lo que ha dicho la diputada Ana Suppa. Pero fuera de los
elogios, proponemos con un consenso algo que sí resuelve el tema. Resuelve tanto el tema
de los vecinos que se ven afectados como la cuestión de que no haya abuso sobre esto.
Me parece muy importante volver sobre lo que planteamos. Lo que queremos decir
es que si votamos solamente el Artículo 81 tal como está redactado, quedaría abierto; o sea,
no quedaría claro qué es “no autorizado”. Si votáramos la cláusula transitoria, estaríamos
votando un imposible; algo de imposible cumplimiento.
Cuando uno vota las cosas así, abre un montón de nichos o de negocios y no protege
de verdad a los vecinos de los barrios que efectivamente ven afectada su tranquilidad,
cuando las propias organizaciones de las trabajadoras sexuales aceptan normas que
protegen la tranquilidad de los vecinos.
Si podemos tener un consenso entre los legisladores, el Ministerio Público,
favoreciendo a los vecinos que necesitan tener esta herramienta para solucionar sus
problemas y no entrar en colisión con un sector social perjudicado –porque también hay
prostitución del alto nivel económico y ése no tiene problemas– y si la comisión se toma el
tiempo para analizar la propuesta, realmente se podría llegar a una solución.
Aclaro que muchas veces en la comisión, y hoy mismo en el recinto, se ha dicho que
se sabe que todo este tema –y otros de la ciudad– tiene que ver con las cajas negras
policiales. Las cajas negras policiales no implican sólo el daño moral de la corrupción, sino
que también implican a policías que no están cumpliendo con su misión específica y a
policías que para no cumplir con su misión específica y para no hacer cumplir la norma,
obtienen un dinero.
En realidad, estaríamos haciendo daño a todos. Estaríamos votando un código
incumplible, perjudicando a trabajadoras, producto de una situación social, haciendo un
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LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
mecanismo absolutamente ineficiente para los vecinos que están efectivamente afectados en
algunas zonas de la Ciudad. Si nosotros fuéramos a la propuesta que hizo la diputada
Suppa, en la cual, en aras de tener un consenso, modificó y simplificó, con la propuesta de
la diputada Moresi y del diputado Betti, tendríamos realmente una herramienta para que
ahora –no cuando alguna vez se autorice o se deje de autorizar o se vea qué zona– el
Ministerio Público se pueda encargar efectivamente de las zonas en donde existe este
problema.
Entonces, concretamente, si decimos: “Quien durante la oferta o demanda de
servicios sexuales perturbe la tranquilidad pública frente a viviendas, templos o
establecimientos educativos, es sancionado con uno a tres días de trabajo de utilidad
pública o multa de 200 a 400 pesos...”, esto permitiría que mañana, de ser sancionado esto,
se pueda resolver esto en los barrios afectados. Lo otro generaría cotos de caza. Es fácil
darse cuenta. Es de misión imposible el cumplimiento de la norma tal como está redactada.
Pero no hay que sacar la instancia privada. Está bien poner la iniciativa del Ministerio
Público para evitar que la policía, de oficio, pueda iniciar la actuación; pero hay que dejar
la acción dependiente de instancia privada para los casos en que algún vecino valiente y sin
temor, que se haya perjudicado, quiera iniciar una acción para que le den bolilla. Porque
cuando estas cosas se hacen de oficio, el que está efectivamente perjudicado no tiene
manera de que atiendan su problema. Así es como funciona.
Entonces, estamos planteando una alternativa que resuelve el fondo de lo que están
proponiendo y que permite que empecemos a resolver esto a partir de mañana, que es
cumplible y que también protege efectivamente a los vecinos que tienen alterada su vida
por este proceso.
Me parece que los miembros de la comisión podrían atender esta propuesta. Habría
un salto de calidad. Ellos han tenido que trabajar sobre todo el código. Permítannos pensar
que a lo mejor sobre algunos temas tenemos alguna opción superior. No hagamos una
competencia de narcisismo sobre esto. Como planteaba la diputada La Ruffa, pensemos por
dos minutos si efectivamente no podemos hacer una norma que se cumpla y que proteja a
todos los sectores involucrados.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el último orador anotado, que es el diputado
Rebot.
Sr. Rebot.- Señor presidente: mucho se ha dicho desde hace muchos años con este tema
que es tan viejo como la humanidad. Sinceramente, y no quiero tener la pretensión de
aportar absolutamente nada original en este planteo. Sí creo que debemos analizar la
situación fáctica de la ciudad, tratando de encontrar una solución concreta frente a un
problema concreto.
Los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, durante muchos años, han reclamado
vanamente a las autoridades, a los centros de gestión y participación, a los fiscales, a la
policía, a las mismas trabajadoras y trabajadores sexuales, una contemplación mínima de
sus reclamos.
Señor presidente: en la práctica está claro que en la calle, lamentablemente, rige la
ley de la jungla, un poco como lo ha dicho tan brillantemente mi colega, el presidente de la
Comisión de Justicia, porque hay algunas cajas negras que desde tiempos inveterados han
estado asociadas al negocio de la prostitución; otro poco, señor presidente, porque existe un
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gran número de personas que no tienen una alternativa laboral y han encontrado en esta
forma tan compleja de explicar un medio de subsistencia.
No quiero adjetivar; no quiero hacer un análisis de la cuestión moral. Creo que un
inmenso promedio de los vecinos de nuestra Ciudad no evalúa el problema desde la
moralidad de los actos de quienes no tienen otro medio de subsistencia; no evalúan el
problema desde su fe religiosa, desde sus convicciones más íntimas, desde el choque que se
produce entre esas convicciones y esa fe con los actos de las trabajadoras y los trabajadores
sexuales: un inmenso promedio de los vecinos lo evalúan en función de los problemas que
a ellos les generan; problemas que por ser harto conocidos no vale la pena repetir acá,
porque serían largos de enumerar y, además, sería innecesario.
Lamentablemente, no voy a coincidir con el planteo expuesto por el diputado
Melillo en cuanto a que este problema tiene una solución imposible desde las dos puntas.
En primer lugar, porque en la redacción que está proponiendo con relación al Artículo 81,
no a la Cláusula Transitoria, se está dejando sujeto a determinación futura los lugares y los
diversos puntos de la Ciudad donde, concretamente, se podría autorizar la actividad. Y en la
Cláusula Transitoria se está estableciendo un régimen que permite saldar el vacío que
quedaría en el ínterin con una solución razonable.
No comparto que en la Ciudad de Buenos Aires no existan localizaciones y puntos
que reúnan las condiciones descriptas en la Cláusula Transitoria. Basta caminar por los
barrios; basta recorrer un poco la Ciudad para encontrar miles de puntos donde esto es
factible sin perjuicio alguno para los vecinos.
Hay un común denominador en los vecinos, que es el siguiente: “A mí no me
produce ninguna violencia moral lo que los trabajadores sexuales hagan en la calle, lo que
me produce son perjuicios; no quiero que me joroben; quiero que se respete el derecho de
llegar con mis hijos de la casa de un pariente a una hora no muy tarde de la noche y no
tener que estar explicando algunas situaciones inexplicables”. Esto no se limita a tener que
explicar por qué una persona está vestida de tal o cual manera, sino que se relaciona con las
deformaciones que se habilitan con el ejercicio de la prostitución, sin ningún tipo de
limitación fáctica relacionados con los problemas que se generan con los vecinos. Esto se
conoce.
A diario en la vía pública se observan situaciones que, sin duda, exceden la
explicación antes expuesta respecto de conductas delictivas, como tener sexo en la propia
vía pública y tener que andar levantando desperdicios, etcétera.
No digo que esto no es posible que sea ordenado; que no es posible que sea atacado
adecuadamente, en el sentido de que haya una mejor organización para evitar estos
problemas. Lo cierto es que una cosa trae inexorablemente a la otra. Ésta es la experiencia
de la Ciudad, porque muchas veces los agentes de la ley ven lo que tienen que ver pero no
alcanzan, por lo menos, por alguna extraña razón, a tomar las decisiones que tienen que
tomar.
También le decía, señor presidente, que lamentablemente junto con esta premisa
básica de los vecinos de que “hagan lo que quieran pero no me joroben”, también hay una
base de razonabilidad desde el otro ángulo del problema que dice “déjenme trabajar, porque
no tengo otro medio para vivir”. El problema es si estos choques necesariamente se
transforman en un impedimento absoluto para la convivencia. Esto es si no existen algunos
puntos en la ciudad donde todos nos tengamos que poner de acuerdo. Conozco la
experiencia de casi todo el interior de nuestro país y le puedo asegurar, señor presidente,
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23 de septiembre de 2004
que la base de cualquier solución no es la norma aislada, sino la actividad del Poder
Ejecutivo; es decir, hasta qué punto se involucran los intendentes, los jefes comunales y los
gobernantes, actividad que en la Ciudad de Buenos Aires, lamentablemente, desde hace
mucho tiempo, está ausente. Sin duda la negociación y el diálogo entre los afectados, los
involucrados y el gobernante ayudan a que los problemas se vayan despejando con
soluciones de consenso, con soluciones alternativas. El problema es cuando el Poder
Ejecutivo es vago, porque va resultar difícil entender este problema, ya que ni siquiera tiene
ganas de enterarse de cuál es el alcance y las posibilidades que tiene su gestión.
Básicamente me pregunto por qué el Poder Ejecutivo, que se ha ocupado en buena hora de
los cartoneros, de los trabajadores de la vía pública –que también están en situación de
desprotección– se olvida de las prostitutas y de los trabajadores de la calle para, por lo
menos, encontrar algún punto de coincidencia en el accionar de su política social a fin de
incluirlas en talleres, en muchos casos rentados por el Gobierno de la Ciudad, darles
alternativas de capacitación y permitirles salir de la calle.
No dudo, señor presidente, de que la inmensa mayoría no quiere estar en la calle. A
los que dicen que una persona se dedica a la prostitución porque es absolutamente renuente
a trabajar, le contesto cuál es la respuesta de las personas de 60 y 70 años que están
prostituyéndose en la calle. Una persona de 60 y pico de años está prostituyéndose en la
calle porque en muchos casos estar o no en la calle es la diferencia entre vivir o no.
Lamentablemente, en el área metropolitana, que tiene casi 14 millones de personas,
más allá de la frontera de la General Paz existe la prohibición absoluta de ejercer la
prostitución. Por ende, no hay ninguna posibilidad fáctica de que la Ciudad de Buenos
Aires albergue sin alguna solución más o menos dolorosa para unos y para otros el total de
la oferta de trabajadoras sexuales del área metropolitana, tal como está ocurriendo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: le solicite que redondee, porque se le
termina su tiempo.
Sr. Rebot.- Correcto, señor presidente.
La Ciudad de Buenos Aires está conteniendo la oferta y la demanda de sexo en la
vía pública de casi toda el área metropolitana. Muchos intendentes y jefes de gobierno del
conurbano alientan a los trabajadores sexuales a venir a la Ciudad de Buenos Aires, porque
es más segura, está más iluminada, es más tranquila y, además, en todo caso van a tener que
arreglar con la autoridad policial que tiene uniforme de otro color.
En la práctica, nosotros concebimos originalmente la idea de la prohibición sobre la
base no de una convicción absoluta, sino teniendo la prefiguración de esa imposibilidad
fáctica de que la ciudad albergue el total de la oferta y demanda de sexo del conurbano
bonaerense y de la Ciudad de Buenos Aires. El problema es que nuestra propuesta no
cuenta con los votos necesarios para ser aprobada. Esto hay que decirlo –nosotros no lo
hemos ocultado–, ya que se trata de una propuesta que tiene mayorías pero que no reúne la
mayoría que exige la Constitución para que integre el Código de Convivencia.
En función de esto, hemos elaborado esta cláusula transitoria, que sin duda es
perfectible, que sin duda no es la mejor norma, sino la mejor que se nos ha ocurrido y la
mejor que de buena fe hemos logrado obtener. Me duele –no quiero hacer un alegato sobre
esto– que muchos diputados que tienen proyectos firmados en orden a soluciones mucho
más drásticas que ésta, se desgarren las vestiduras criticándonos. Creo que hay que aceptar
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las críticas cuando vienen con coherencia. Yo acepto las críticas incoherentes, y me reservo
el derecho de hablar cuando terminemos, porque me parece que hay algunas cosas que
todavía nos quedan por decir.
En este sentido, a sabiendas de que la propuesta que nuestros bloques han formulado
en orden a la prohibición dentro de la Ciudad de Buenos Aires, no cuenta con los 31 votos
necesarios como para ser votado, vamos a apoyar como alternativa la votación del Artículo
81, conjunta y simultáneamente con la cláusula transitoria, puesto que si se votara uno y no
obtuviera los votos el otro, no tendría sentido la existencia del Artículo 81. Y en eso sí le
doy la derecha al diputado Melillo. De manera tal que ambas cláusulas son inescindibles.
Luego, al final de las votaciones, se ordenará por Secretaría, como se ha hecho muchas
veces en muchas normas y en la Convención Constituyente.
En este sentido, vamos a acompañar esta propuesta que, si me permite, la voy a leer
nuevamente, y que contiene un pequeño agregado, que me parece que ha sido introducido
por la diputada Suppa, pero que no quiebra ni menoscaba de ninguna manera ni en absoluto
el acuerdo que habíamos alcanzado, en el sentido de que no se puede labrar un acta
contravencional sólo por la vestimenta de un trabajador o de cualquier persona en la calle.
Nosotros estamos estableciendo una imposibilidad fáctica dentro de un área, y me parece
que eso es imposible de transgredir de la forma que sea.
Entonces, el agregado lo único que hace es garantizarle a los ciudadanos de Buenos
Aires que no vayan a ser, de alguna manera, atacados por nadie bajo la modalidad que
adopten al vestirse.
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado: lea el texto del Artículo 81.
Sr. Rebot.- El Artículo 81 dice lo siguiente: “Oferta y demanda de sexo en los espacios
públicos. Quien ofrece o demanda en forma ostensible servicios de carácter sexual en los
espacios públicos no autorizados o fuera de las condiciones en que fuera autorizada la
actividad, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 400
pesos. En ningún caso procede la contravención en base a apariencia, vestimenta o
modales.
“En las contravenciones referidas en el párrafo precedente, la autoridad preventora
sólo puede proceder al inicio de actuaciones por decisión de un representante del Ministerio
Público Fiscal”.
La Cláusula Transitoria ...
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado: en primer lugar, se va a votar este artículo...
Sr. Rebot.- No, señor presidente. El acuerdo es que se voten los dos juntos por la misma
mayoría, puesto que obviamente no sería factible que funcionara uno sin el otro y que,
además, esto ha sido parte de las votaciones, tanto en la Convención Constituyente como en
muchas otras ocasiones en esta Legislatura.
Sr. Presidente (De Estrada).- Lea la Cláusula Transitoria, señor diputado.
Sr. Rebot.- La Cláusula Transitoria diría lo siguiente: “Cláusula Transitoria. Hasta tanto se
apruebe la autorización a la que se hace referencia en el Artículo 81, no se permite la oferta
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y demanda ostensible de servicios de carácter sexual en espacios públicos localizados frente
a viviendas, establecimientos educativos o templos o en sus adyacencias. En ningún caso
procede la contravención en base a apariencia, vestimenta o modales. Se entiende por
'adyacencias' una distancia no menor a 200 metros de las localizaciones descriptas
precedentemente”. Y, el último párrafo, “En las contravenciones referidas en el párrafo
precedente, la autoridad preventora sólo podrá proceder al inicio de actuaciones por
decisión de un representante del Ministerio Público Fiscal”. Así quedarían conformados los
dos artículos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar en forma conjunta...
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Está cerrada la lista de oradores.
Sra. Moresi.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Moresi: ¿sólo pide la palabra para una aclaración?
Sra. Moresi.- Sí, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para hacer una aclaración, tiene la palabra la diputada
Moresi.
Sra. Moresi.- Quería hacer una aclaración.
Realmente, no comprendo la propuesta del diputado Rebot. Primero se debe votar el
artículo. La cláusula transitoria está al final del proyecto de Código que estamos
considerando. De ninguna manera...
- Manifestaciones en la sala.
Sra. Moresi.- Veo muchas cabecitas que me dicen que no. Quisiera saber en qué parte del
Reglamento dice que debemos votar conjuntamente el artículo con la cláusula transitoria.
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Sólo voy a conceder el uso de la palabra para hacer
aclaraciones.
Sr. Mercado.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Mercado.
Sr. Mercado.- Señor presidente: la verdad es que tanto el artículo como la cláusula
transitoria se refieren al mismo tema. Una necesita de la otra. Esto es parte de un acuerdo;
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lo que pasa es que quieren que la cláusula transitoria quede para último momento, para no
votarla. Quieren conseguir los treinta y un votos para el artículo que ellos quieren aprobar.
Sra. Ripoll.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra la diputada Ripoll.
Sra. Ripoll.- Señor presidente: en el mismo sentido, ni nuestro bloque, ni Autonomía
Popular, ni Pueblo Libre lo aceptamos, y nos oponemos a ese tipo de votación.
Además, quiero decir que, por supuesto, las cláusulas transitorias tienen que ver con
los artículos. Son cláusulas transitorias de la misma ley que se está considerando.
¿Descubrió la pólvora el diputado Mercado?
Nunca votamos una cláusula transitoria en el mismo momento en que se vota un
artículo. Se votan al final. No nos hagan maniobras. Si ustedes acordaron algo, se joden.
Nosotros votamos como lo hicimos toda la vida.
- Aplausos y manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Voy a dar la interpretación de la Presidencia.
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: no acepto que diga esas cosas.
Sr. Schifrin.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Schifrin.
Sr. Schifrin.- Señor presidente: podrían proponer, para no tener problemas reglamentarios,
que el artículo tenga dos acápites: uno formado por el texto del artículo, tal cual lo habían
propuesto y, el segundo –o el inciso b) del artículo–, debería decir: “...hasta tanto se cumpla
con lo dicho en el inciso a)...”, y allí pasaría todo lo que se indique en la cláusula
transitoria. No sé por qué no hicieron esta propuesta.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: la propuesta que hace el diputado Schifrin,
que parece razonable...
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Les pido que escuchen, por favor.
La propuesta que ha hecho el diputado Schifrin parece razonable y consiste...
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: por favor...
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LEGISLATURA
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- Manifestaciones en la sala.
Sr. Rebot.- Señor presidente: creo que no hay que chicanear con este tema. Me parece que,
en definitiva, una vez que se ha consolidado una mayoría en un punto, las mayorías
deberían ser las que hablen.
La verdad es que el principio básico de la democracia es que estamos dispuestos a
ganar y a perder. Cuando se llega a un acuerdo del que no se ha participado se debe dejar,
por lo menos, con un mínimo de gallardía, después de haber dado la batalla, que el ganador
obtenga el resultado.
En este caso, creo que los vecinos han ganado, señor presidente. No mi bloque ni
ningún otro de la ciudad.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: primero, nosotros, por Reglamento, podemos votar
proposiciones en forma conjunta o separada. En ningún lado dice que tengan que estar
integradas en el mismo artículo.
Segundo, el diputado Rebot dijo algo muy claro: en la Convención Constituyente de
Buenos Aires, cuando aprobábamos algunos artículos...
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: tiene la palabra sólo para hacer una
aclaración. Sea breve.
Sr. Enríquez.- Pero, señor presidente, déjeme hablar.
Sr. Presidente (De Estrada).- No podemos entrar a debatir el tema.
Sr. Enríquez.- ¡No lo estoy debatiendo!
Sr. Presidente (De Estrada).- ¡Haga su propuesta!
Sr. Enríquez.- ¡Si no me deja terminar de hablar, no puedo hacer la propuesta!
Estaba diciendo, señor presidente, que en la Convención Constituyente de Buenos
Aires, cuando se votaba un artículo que estaba relacionado con una cláusula transitoria
–que, como bien lo dice su nombre, no es algo perenne, sino que está destinada a finalizar
cuando se cumple su objetivo–, se votaban en forma conjunta porque, de otro modo,
tendríamos que hacer lo que propone el diputado Schifrin. Eso no es malo, pero
legislativamente no es correcto.
Sr. Presidente (De Estrada).- Voy a dar la interpretación de la Presidencia.
¿Qué es lo que se resolvió ayer en la Comisión en la que estaban representados casi
todos los diputados, y en la que hubo un acuerdo general en este sentido? Se resolvió votar
29a. Sesión Ordinaria
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primero el Artículo 81 y, acto seguido, si se aprobara, si obtuviera la mayoría, se votaría la
cláusula transitoria. Eso fue lo que se resolvió ayer.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: seguimos analizando este tema y acordamos algo distinto. De
todas maneras, en este caso le pediría que primero votáramos la cláusula transitoria y luego
el Artículo 81.
- Murmullos y manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- No, no se puede.
Sr. Melillo.- Pido la palabra para hacer una aclaración.
- La diputada Ripoll hace manifestaciones fuera de micrófono.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada Ripoll: ¡por favor!
Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Melillo.
Sr. Melillo.- Señor presidente: agradezco su interpretación. Además, es coherente con lo
que usted dijo cuando el diputado De Giovanni leyó los textos –y consta en la versión
taquigráfica–; usted le dijo que en ese momento leería todo junto, pero que después se
votaría por separado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Exactamente.
Sr. Melillo.- Por último, aclaro que lamento que se pontifique a algunos diputados, a
quienes hemos tratado de ayudar a mejorar el Código para que tuviera más consenso, y que
sean dueños de la verdad solamente en algunos casos. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- No discutamos, diputado.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra para una aclaración.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Milcíades
Peña.
Sr. Peña (Milcíades).- Gracias, señor presidente.
Voten lo que quieran, pero la definición está equivocada. Propongo que modifiquen
la expresión “carácter sexual” y digan lo mismo de otro modo. Podrían decir, por ejemplo,
“servicios sexuales”. Están cometiendo un error.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pero no es ésa la discusión.
Se va a votar el Artículo 81 con el texto que ha leído el diputado Rebot.
Sra. Caruso.- ¡Que se tome votación nominal!
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LEGISLATURA
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- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 32 votos, ha quedado aprobado el Artículo 81.
Se va a votar la cláusula transitoria con el texto leído por el diputado Rebot.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 32 votos, ha quedado aprobada la cláusula transitoria.
Sr. Busacca.- Pido la palabra.
Señor presidente: deseo dejar constancia de mi voto negativo en el artículo anterior.
Además, solicito que mi discurso sea incorporado en la versión taquigráfica.*
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sra. Caruso.- Pido la palabra.
Señor presidente: pido que quede constancia de que voté negativamente las dos
opciones.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputada.
Sra. Suppa.- Pido la palabra.
Señor presidente: en el mismo sentido que la diputada preopinante, pido que quede
constancia de mi voto negativo en relación con los dos artículos que fueron votados.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputada.
Sr. La Porta.- Pido la palabra.
Señor presidente: solicito que quede constancia de mi voto negativo en ambos
casos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sra. Moresi.- Pido la palabra.
Señor presidente: aclaro que nuestro bloque va a presentar un recurso de
inconstitucionalidad con relación a la cláusula transitoria que acaban de aprobar.
(Aplausos).
Antes de que el Poder Ejecutivo se expida, aun promulgando esta ley, nosotros
vamos a presentar un recurso de inconstitucionalidad por la cláusula transitoria.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
*
Ver Apéndice
29a. Sesión Ordinaria
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Señor presidente: por las razones que había señalado cuando efectué mi ponencia,
solicito que quede constancia de mi voto negativo, porque estoy en contra de la oferta y
demanda de sexo en la vía pública, en su totalidad.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sra. Majdalani.- Pido la palabra.
Señor presidente: en el mismo sentido que el diputado preopinante.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputada.
Sra. Baltroc.- Pido la palabra.
Señor presidente: solicito que quede constancia del voto negativo de mi bloque y
apoyo lo que dijo la diputada Moresi.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputada.
Sra. Ripoll.- Pido la palabra.
Señor presidente: dejo constancia del voto negativo de mi bloque.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputada.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: solicito que quede constancia de mi voto negativo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sr. Cantero.- Pido la palabra.
Señor presidente: de igual manera, solicito que quede constancia de mi voto
negativo en las dos ocasiones.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sr. Betti.- Pido la palabra.
En el mismo sentido, dejo constancia de mi voto negativo en los dos casos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sr. Bidonde.- Pido la palabra.
Señor presidente: en el mismo sentido que los diputados preopinantes, solicito que
quede constancia de mi voto negativo en las dos ocasiones.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sr. Devoto (Tomás).- Pido la palabra.
Señor presidente: pido que quede constancia de mi voto negativo a las dos opciones.
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23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
Señor presidente: me voy a referir a dos cuestiones.
En primer lugar, el bloque Confluencia deja constancia de su voto negativo.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Milcíades Peña.
Sr. Peña (Milcíades).- En segundo lugar, pido la rectificación, la ratificación y la votación
nominal.
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Peña (Milcíades).- Perdón, pedimos la reconsideración y la votación nominal.
Sr. Presidente (De Estrada).- Les aclaro que la reconsideración requiere los dos tercios de
los votos para ser aprobada.
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Peña (Milcíades).- ¡Dije ratificación!
Sr. Presidente (De Estrada).- Hay que votar, diputado.
Se va a votar la reconsideración solicitada por el diputado Peña.
- Se vota y resulta negativa.
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Schifrin.- Pido la palabra.
Señor presidente: en realidad, lo que solicitó el diputado Peña –tal como lo
habíamos acordado– es la rectificación. Inmediatamente fue la votación como está
sucediendo.
Sr. Presidente (De Estrada).- El diputado Peña hizo la solicitud y luego se corrigió. Yo
tomo la corrección que él hizo.
Sr. Velasco.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero dejar constancia del voto negativo del bloque Espacio
Plural para los dos artículos.
Sr. Dosch.- Pido la palabra.
Señor presidente: deseo dejar constancia de mi voto negativo y solicito la
rectificación de la votación.
29a. Sesión Ordinaria
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Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en realidad, me anoté para hacer uso de la palabra porque usted
puso en consideración el Artículo 82. La verdad es que la situación está rayando el ridículo
más absoluto. Hace un rato asistíamos a la estudiantina de votar situaciones contradictorias,
de jugar a las manifestaciones en la vía pública, de votar lo que se nos canta y nos reíamos
y aplaudíamos. Y ahora se da este escándalo. ¿A quién beneficia institucionalmente?
No estoy pontificando, sino respondiendo a algunas agresiones de las miles que he
recibido en estos días y en este momento sobre este punto. La verdad es que todo el mundo
abre juicios sobre las intenciones de los demás y no sobre las propuestas. Las intenciones
que cada uno de nosotros tiene al votar los textos son nuestras y son sólo las expresadas en
el recinto. No hay intenciones ocultas.
En muchos casos, hemos tenido extrema paciencia que, la verdad, “me hincha
bastante los atributos”. En algunos casos, se está rayando la ofensa. Tengan en cuenta que
las actas son instrumentos públicos y no vaya a ser que terminemos con ellas en otro lugar
como, por ejemplo, en los estrados judiciales.
Solicito que procedamos a votar el artículo siguiente que es el que usted puso en
consideración –ahora quieren reconsiderar todos los otros–, sobre la prefiguración de que el
artículo siguiente se ha hecho para algunas conductas que bajo la apariencia de otra
actividad incluyen la explotación de la prostitución en la ciudad de Buenos Aires.
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Rebot.- Señor presidente: por favor, solicite silencio, porque me explayaré sobre el
Artículo 82.
Sra. Moresi.- ¡Hay un pedido de rectificación!
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputados, guarden silencio, por favor.
Sr. Rebot.- Señor presidente: les pido a mis colegas por su intermedio que hagan el
esfuerzo de hacer silencio y que respeten el uso de la palabra. Yo los he escuchado
atentamente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: no hay tema en discusión. Se ha pedido una
rectificación.
Sr. Rebot.- Señor presidente: usted puso en consideración el artículo siguiente y yo me
anoté para hacer uso de la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Sí, pero inmediatamente pidieron rectificación y hay que
decidir qué se hace. Esto lo pidió el diputado Peña y luego se rectificó, con lo cual su
pedido no vale. Lo pidió el diputado Schifrin en la primera oportunidad en que habló y la
diputada Dosch en la primera oportunidad en que habló.
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Entiendo que corresponde votar la rectificación con los mismos que votaron en la
votación anterior.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Le voy a conceder la palabra solamente para hacer una
aclaración, dado que no hay tema en discusión.
Sr. Rebot.- Si nosotros votamos antes una reconsideración...
Sr. Presidente (De Estrada).- ...que resultó negativa.
Sr. Rebot.- ...significa que el Cuerpo aceptó que había sido considerado y que no había
habido dudas sobre la votación. Lo que están votando implica poner en dudas lo que un
diputado del mismo bloque cuestionó que ha sido votado. Si pidió la reconsideración, lo
que pidió es que se cambie la decisión ya adoptada por el Cuerpo. Esto es reconsiderar.
Técnicamente, señor presidente, cuando usted puso a votación el Artículo 82, tenía razón.
Y les pido a mis colegas que sean serios, porque esto es lo que se hizo.
Sr. Presidente (De Estrada).- La Presidencia entiende que, efectivamente, no se hizo lugar
a la reconsideración, pero el pedido de rectificación se hizo de inmediato.
El pedido de rectificación corresponde, de acuerdo con el Reglamento, si hay
alguien tiene una duda acerca de la votación. Evidentemente, alguien duda de ella y,
entonces, se puede pedir su rectificación.
Algunos diputados han pedido que la votación se haga en forma nominal y eso
requiere una votación previa del Cuerpo. Se necesita un tercio de los votos para dar aprobar
esa moción.
Primero, se va a votar la moción de votación nominal y luego se va a votar la
rectificación.
Se va a votar la moción referente a votación nominal.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobada la moción.
Entonces, se va a proceder a votar la rectificación de la votación en forma nominal.
Creo que fueron dos votaciones que tuvieron la misma mayoría. Entonces, vamos a
votar el Artículo 81 y la Cláusula Transitoria.
Por Secretaría se dará lectura a la nómina de los diputados.
- Votan por la afirmativa las diputadas y los diputados: Acuña,
Ameijeiras, Araujo, Bello, Bergenfeld, Bertol, Borrelli,
Busacca, De Estrada, De Giovanni, Ferreño, Ferrero, Giorno,
Godoy, González, Herrera Bravo, La Ruffa, Lorenzo Borocotó,
Lynch, Majdalani, Mercado, Michetti, Morando, Mouzo,
Onega, Peña Marcos, Pérez, Polimeni, Rebot, San Martino,
Santilli, Talento y Talotti.
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- Votan por la negativa las diputadas y los diputados: Baltroc,
Betti, Bianchi, Bidonde, Cantero, Caruso, Devoto Rubén,
Devoto Tomás, Dosch, Enríquez, Estenssoro, Farías Gómez, La
Porta, Melillo, Moresi, Peña Milcíades, Ripoll, Schifrin, Suppa
y Velasco.
Sra. Ripoll.- Hubo dos cambios de voto. Tendrá que haber 34 votos a favor.
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Señora diputada: le aclaro que el voto es libre. Cada uno vota
como quiere.
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: 33 votos positivos
y 20 negativos.
Por lo tanto, quedan aprobados el Artículo 81 y la Cláusula Transitoria.
Corresponde considerar el Artículo 82.
Se va a leer por Secretaría.
Sr. Secretario (Pérez).- “Artículo 82.- Favorecer, administrar o financiar servicios
sexuales. Quien favorece, administra o financia la oferta de servicios de carácter sexual
bajo la apariencia de otra actividad, es sancionado/a con multa de 2.000 a 20.000 pesos.”
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Ripoll.
Sra. Ripoll.- Señor presidente: esto es proxenetismo y esto es delito, ya que está
contemplado como tal. Por eso, no entiendo por qué está enmarcado como una
contravención. Quiero que me expliquen de dónde sacan que esto es una contravención y
no un delito, ya que el Código Penal, desde 1921 –según me aportan–, lo considera delito.
Como no sé si ahora lo vamos a tipificar como una contravención, quiero que me expliquen
por qué.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Schifrin.
Sr. Schifrin.- Señor presidente: el Artículo 126 del Código Penal refiere a satisfacer deseos
ajenos, promover y facilitar la prostitución. Y el Artículo 127 no refiere a lo mismo, porque
tiene que ver con quien engaña a la prostituta.
Sin embargo, en este Artículo 82 de la reforma del Código Contravencional que se
está proponiendo, se agrega como novedad –un entre comas–: “bajo la apariencia de otra
actividad”, que particularmente no está en el Código Penal. Por lo que hacía falta meter en
la reforma del Código Contravencional…
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Sr. Enríquez.- ¡Ésa es la palabra!
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: le pido que haga silencio, por favor.
Después hará uso de la palabra.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Schifrin.
Sr. Schifrin.- Señor presidente: en lugar de hacer filas en el Congreso y proponer como
iniciativa ciudadana una modificación al Código Penal, aquí se incorpora en este inmenso
vademécum off shore un artículo, pero entre comas, que dice “bajo la apariencia de otra
actividad”. Es decir que todo el problema es solamente para agregar “bajo la apariencia de
otra actividad”.
Quiero decir una cosa; y tómenlo de manera graciosa, no se ofendan: sugiero que, si
van a votar este artículo, en vez de “Quien favorece”, diga “Quien se favorece”. ¿Por qué?
¿Porque a quién favorece esta actividad? ¿Al vecino, al dueño del bar que deja entrar a sus
baños a quienes dan estos servicios? ¿Al que facilita el servicio telefónico? ¿El que le da
algún tipo de ayuda? Como yo no voy a votar este artículo, sugiero que la expresión “Quien
favorece” sea modificada por “Quien se favorece beneficiándose con esta actividad” y
luego, el resto.
Sugiero amigablemente esta idea, porque la redacción es mejor.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: anticipándome a lo que va a decir el diputado Rebot, en el
Código Penal esta norma está tipificada como delito justamente por lo que dijo el diputado
Schifrin, ya que no dice “bajo la apariencia de otra actividad”. Por eso, en la reforma de
este Código es una contravención y está contemplada como “bajo la apariencia de otra
actividad”.
En cuanto a la época de sanción de esta norma, porque una diputada preopinante
habló de 1921 y en realidad es posterior, ya que fue incorporada por la Ley 12331.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Herrera Bravo.
Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: simplemente, quiero mencionar que el proyecto
1004-D-04, que oportunamente mencionara y que presentamos junto con otros diputados,
en su Artículo 33 preveía esta situación, planteando como accesoria la cláusula transitoria.
Tal como hemos votado en sesiones anteriores, el juez contravencional, en cualquier
momento puede aplicar, en función del Artículo 82, el accesorio de clausura; con lo que
quedamos satisfechos con la redacción del presente artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado De Giovanni.
Sr. De Giovanni.- Señor presidente: quiero fundar este artículo en una convicción de
principios. Se trata de una reafirmación, ya que no sancionamos la prostitución sino al uso
del espacio público.
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En este caso, como bien han dicho otros diputados, en la ciudad se da con la
modalidad de “bajo la apariencia de otra actividad”. Eso es lo que queremos sancionar
como contravención.
Por supuesto, ante la alusión del diputado Herrera Bravo, la clausura estaría como
pena accesoria y es perfectamente aplicable por los jueces.
Llamo a la siguiente reflexión: quienes están en contra del proxenetismo, teniendo
acá un claro caso de proxenetismo, ¿tienen algún inconveniente en la sanción de esta
norma? Porque además, realmente, afecta la convivencia en los consorcios, en lugares
donde hay oficinas; causan un grave perjuicio a la convivencia en viviendas y en oficinas.
Además, señor presidente, está claro que acá esto se hace con protección policial o
de cualquier tipo de autoridad. Si esto es una contravención, tendrán que actuar las
autoridades policiales o también tendrán que actuar las autoridades de inspección general
de la ciudad. Éste es el sentido de la norma. Quien quiere la vota y quien no, no la vota.
En el texto figura “no consensuado”. No está dentro del consenso general alcanzado.
El Partido de la Ciudad lo va a acompañar.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 82.
- Se vota y resulta negativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se han registrado 30 votos a favor. Por lo tanto, no se reúne
la mayoría exigida por el Artículo 81 de la Constitución.
Corresponde considerar el Artículo 83 que se leerá por Secretaría.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 83. Ruidos molestos. Quien perturba el descanso o
la tranquilidad pública mediante ruidos que por su volumen, reiteración o persistencia
excedan la normal tolerancia, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o
multa de 200 a 1.000 pesos.
“Cuando la conducta se realiza en nombre, al amparo, en beneficio o con
autorización de una persona de existencia ideal o del titular de una explotación o actividad,
se sanciona a éstos con multa de 600 a 10.000 pesos.
“No constituye contravención el ensayo o práctica de música fuera de los horarios
de descanso siempre que se utilicen dispositivos de amortiguación del sonido de los
instrumentos o equipos, cuando ello fuera necesario.
“Admite culpa.
“Acción dependiente de instancia privada”.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
Señor presidente: esta modificación del articulado, el cual presuntamente tiene su
fuente en el Código Civil, en el artículo que establece las molestias que ocasionen el humo,
calor, olores, luminosidad, ruidos, vibraciones o daños similares por el ejercicio de
actividades en inmuebles vecinos, no deben exceder la normal tolerancia teniendo en
cuenta las condiciones del lugar y aunque mediare autorización administrativa para
aquéllas.
No sólo el ruido debe ser considerado un elemento perturbador para la convivencia
urbana, sino los demás elementos sabiamente establecidos en el Código Civil que acabo de
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LEGISLATURA
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leer. Tan perjudicial y perturbadores resultan los ruidos molestos como los malos olores y
la excesiva luminosidad; y ni que hablar de las vibraciones en sí, porque no sólo producen
molestias sino que también deterioran la integridad física de los inmuebles, produciendo
rajaduras y grietas. Asimismo, es práctica de muchos establecimientos industriales...
Señor presidente: le solicito que pida silencio.
Sr. Presidente (De Estrada).- Solicito silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Milcíades Peña.
Sr. Peña (Milcíades).- Asimismo, es práctica de muchos establecimientos industriales la
producción innecesaria de esa perturbación sin ningún tipo de cuidado, con el único
justificativo de la producción. Y los locales bailables en muchos casos tienen condenados a
los vecinos a la imposibilidad del descanso. Basta hacer una recorrida, por ejemplo, por
Flores. En el caso de los malos olores, podemos hacer lo mismo con el barrio de Mataderos.
La respuesta principal a la denuncia policial es que el establecimiento cuenta con
habilitación para funcionar cuando hay algún vecino que hace el reclamo pertinente. Dicho
control debería ser realizado por el inspector correspondiente, pero esto, generalmente, no
ocurre por la escasez de inspectores que tiene la Ciudad.
Lo que estoy proponiendo en este artículo es que incluyamos lo que dice el Código
Civil. Por ello, sugiero una modificación que lleve por título “Ruidos molestos, malos
olores, vibraciones, luminosidad”. El artículo diría lo siguiente: “Quien perturbe el
descanso, la convivencia o la tranquilidad pública mediante ruidos, olores, vibraciones,
luminosidad o daños similares que por su volumen, reiteración o persistencia excedan la
normal tolerancia, es sancionado con multa de 200 a 1.000 pesos. La habilitación obtenida
por comercios, locales bailables o industrias, en tanto linderos o cercanos de viviendas sin
importar la zonificación, no autoriza la generación de ruidos, malos olores, vibraciones o
daños similares tanto por paredes medianeras como por la vía aérea que perturben el
descanso, la convivencia o la tranquilidad pública. El incumplimiento se sanciona con
multas de 2.000 a 50.000 pesos. Cuando la conducta se realiza en nombre, al amparo,
beneficio o con autorización de una persona de existencia ideal, se sanciona con multa de
600 a 1.000 pesos. Admite culpa”.
Es importante introducir en este artículo lo que plantea el Código Civil, que es lo
que ha fundado el espíritu de este artículo. Nosotros estaríamos satisfechos tan sólo
parcialmente. No entiendo por qué sólo se contemplan los ruidos y no los malos olores, las
vibraciones ni la luminosidad.
Por ello, solicito que sea tenida en cuenta esta sugerencia.
Sr. Presidente (De Estrada).- En primer lugar, se va a votar el texto que obra en las bancas.
Si éste no reuniera mayoría, se votará el texto propuesto por el diputado Milcíades Peña.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra para una aclaración.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar en particular el Artículo 83.
- Se vota y aprueba.
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Sr. Presidente (De Estrada).- Con treinta y cuatro votos a favor, queda aprobado.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración en particular el Artículo 84.
¿Qué está diciendo, diputado Peña?
Sr. Peña (Milcíades).- Señor presidente: le pedí el uso de la palabra para hacer una
aclaración antes de que se sometiera a votación el artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- No lo vi, diputado; pero ya se votó.
Sr. Peña (Milcíades).- Está bien, señor presidente. Lo que digo...
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: usted hizo una propuesta, pero ganó otra.
Sr. Peña (Milcíades).- Pedí que alguien contestara o hiciera alguna reflexión.
Sr. Presidente (De Estrada).- Nadie lo hizo; cada diputado es libre de hacerlo o no.
Sr. Peña (Milcíades).- Señor presidente: usted tiene que intentar llamar a la reflexión; esa
reflexión a la cual nos exhorta permanentemente el diputado Rebot. En la próxima
intervención leeré una poesía.
Sr. Presidente (De Estrada).- Corresponde considerar el Artículo 84. Por Secretaría se
procederá a darle lectura.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Solicito silencio, por favor, y que escuchen el artículo que se
va a votar.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice así: “Usar indebidamente el espacio público. Quien realiza
actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público, es sancionado con multa de 200
a 600 pesos. Quien organiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público, en
volúmenes y modalidades similares a las del comercio establecido, es sancionado con multa
de 5.000 a 30.000 pesos. No constituye contravención la venta ambulatoria en la vía
pública o en transportes públicos de baratijas o artículos similares, artesanías y en general
la venta de mera subsistencia que no impliquen una competencia desleal efectiva para con
el comercio establecido, ni la actividad de los artistas callejeros en la medida que no exijan
contraprestación pecuniaria”.
Sr. Schifrin.- Pido la palabra.
La verdad es que tanto el Artículo 84, que está en debate, como el Artículo 85, no
estaban contemplados en la Ley 10, básicamente, porque se englobaban dentro de la figura
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del artículo que hemos votado con el número 79 –el primero del debate de hoy–, que se
refiere a la obstrucción en la vía pública.
Además, hay un artículo complementario vinculado con la Ley 1166 de la ciudad
que sí se refiere a la venta, como ser el ejercicio de la actividad comercial “y” –no “o”– de
la elaboración y expendio de productos alimenticios en espacios públicos de la ciudad. Es
decir, por un lado, productos alimenticios y, por otro, toda la actividad comercial. Por lo
tanto, había una ley específica vinculada con la actividad comercial informal en el espacio
público. Con todo un caudal técnico, esa especificidad, esa ley, como norma, permitía
establecer lo que era la lealtad, lo que son las baratijas, lo que son los artículos similares.
Eso sería como volver a la lógica del vademécum, reemplazar la figura general
“obstrucción en la vía pública”, que es válida para los vendedores ambulantes como para
otro tipo de situaciones –como se debatió en ese momento– por una especificación donde el
policía, autoridad preventora, tiene que saber qué es actividad desleal, qué es artículo
similar, qué es baratija. Y tener un conocimiento técnico prácticamente imposible, desusado
para lo que es el espacio público. Es decir, un vademécum imposible de aplicar.
Tenía sabiduría la figura única “obstrucción en la vía pública”. Después, hay una
legislación particular. Por eso hay tanta legislación particular en la Ciudad de Buenos
Aires, porque hay una problemática especial que no se puede extractar por porciones y
poner en el Código Contravencional.
Por estas razones, creo que estos artículos deberían ser eliminados; por supuesto hay
acuerdo, y ésta es simplemente mi fundamentación. Por lo tanto, apoyo como figura que
engloba esta situación al Artículo 78, no en los aspectos que voté en contra.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
“Las chicas de Flores tienen los ojos dulces como las almendras azucaradas de la
Confitería del Molino, y usan moños de seda que les liban las nalgas en un aleteo de
mariposa.
“Las chicas de Flores se pasean tomadas de los brazos para transmitirse sus
estremecimientos. Y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas de miedo de que
el sexo se les caiga en la vereda.”
- Murmullos en la sala.
Sr. Peña (Milcíades).- Éste tan sólo es un fragmento –no voy a leer todo–, de Oliverio
Girondo, Veinte poemas para ser leídos en el tranvía.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Peña: la Presidencia lo llama formalmente al orden
por falta de respeto al Cuerpo. (Aplausos).
Sra. Suppa.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero proponerle a los presidentes de las dos comisiones –si es
aceptado por el Cuerpo– una cláusula transitoria respecto del Artículo 84, que si me
permite voy a leer.
“Hasta tanto se encuentre debidamente reglamentada la actividad –no encuentro otra
redacción, de todos modos voy a proponer este texto– a la que hace referencia en el
Artículo 84, éste no entrará en vigencia.”
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Es decir, hasta tanto no se reglamente la actividad, propongo que no entre en
vigencia el artículo, salvo que haya alguna otra propuesta. Éste es un pedido del sector, de
modo que solicito que me contesten.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en la Ciudad de Buenos Aires hay muchas actividades que el
Código de Faltas prevé, como decía el diputado preopinante. Hay una norma que establece
que toda actividad lucrativa no autorizada es falta. Eso implica que hay muchas actividades
que han sido reglamentadas por decreto, habida cuenta de que el Poder Ejecutivo y sólo el
Poder Ejecutivo tiene los medios técnicos necesarios para la determinación fáctica de
cantidades, condiciones, lugares, oportunidades, mérito de conveniencia.
Desde la Legislatura no es posible diagramar un plan que establezca que en la
Ciudad de Buenos Aires es factible albergar a una determinada cantidad de puestos
artesanales, a una determinada cantidad de vendedores de artículos de cierta naturaleza, de
alimentos; en fin, en la Ciudad de Buenos Aires hay capacidad para albergar a tantos
artistas callejeros. Y lo mismo sucede en casi todas las ciudades –diría en todas las
ciudades– de todos los lugares de la Argentina de pequeña, mediana o gran escala. Pero en
la Ciudad de Buenos Aires, por esta escala, es aún mucho más difícil.
Por ende, el Ejecutivo tiene esa facultad desde hace largo tiempo, y ha reglamentado
sucesivamente la venta de artesanías, la de determinados tipos de alimentos, la venta de
determinados artículos no artesanales, la actividad de los artistas callejeros, de los
lustrabotas; y, en algunos casos, la de las paradas de diarios, etcétera. Sería infinito
enumerar las posibilidades de actividades lucrativas, pero desde ya que el criterio de la Ley
451 y de las leyes anteriores siempre ha sido el mismo: el de establecer un parámetro que
permita que la reglamentación se cumpla a posterior, porque existe una sanción.
Ahora bien: tenemos dificultades con los tiempos del Poder Ejecutivo desde hace
largo rato y, en muy poco tiempo, debería estar ingresando una norma que establezca
parámetros reglamentarios determinados que van en consonancia con este texto que
estamos votando.
Por lo tanto, lo que nosotros estamos haciendo es nada más que elevar al rango de
contravención ciertas actividades lucrativas no autorizadas que entran en conflicto directo
y, además, que provocan un daño muy importante al comerciante que paga impuestos, que
paga alquileres, que paga sueldos y que tiene empleados. No estamos hablando de los
grandes comerciantes, sino que estamos hablando de los pequeños comerciantes, de los
pequeños almaceneros, de los pequeños tenderos, de los miles de comerciantes de
diferentes rubros menores, como bazares, costurerías, etcétera, que existen en la Ciudad de
Buenos Aires. Porque en las calles de Buenos Aires se vende absolutamente de todo, hasta
radiograbadores y, en algunos lugares, existe una suerte de delivery de artefactos
electrónicos que se encargan en las plazas y se entregan en la vereda de enfrente.
¿Qué es lo que estamos tratando de hacer? Estamos tratando de proteger a esas
decenas de miles de comerciantes que pagan los ingresos brutos, que sostienen la
recaudación de la Ciudad de Buenos Aires, y que permiten que en esa recaudación se
destinen cientos de millones de pesos en programas sociales de diversas áreas: de
educación, de cultura, de la salud, etcétera; programas de integración social, y no sólo
programas de Jefes y Jefas de hogar.
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Si nosotros no hacemos esto, la plata que no ingresa por un lado, empieza a faltar
por otro. Lamentablemente, nosotros se lo tenemos que explicar a algunos diputados –no es
el caso de mi compañera Ana Suppa, porque no me estoy refiriendo a ella–, porque me
parece que el Poder Ejecutivo se ha demorado en la explicación. Lo cierto es que existe una
queja legítima de una inmensa masa de pequeños comerciantes que, además de estar
sufriendo el asedio de los grandes shoppings, centros comerciales e hipermercados que los
están matando día a día, están sufriendo el ataque de la competencia minorista en la vereda
de sus propios negocios.
Señor presidente: tengamos un poquito –no digo mucho– de consideración al tipo
que se anima a poner un “bolichito” y empezar a vender algo; al tipo que se anima a decir
que le va a dar un trabajo a algún compañero para que me cubra el turno tarde, porque la
verdad es que si no le tenemos ni siquiera un poquito de paciencia, vamos a inundar la
calles de puestos y se van a cerrar los comercios.
Ésta es la pura verdad, señor presidente. Lo que sucede es que los comerciantes de
la Ciudad de Buenos Aires tienen una pinza, en donde las grandes corporaciones, todos los
días, establecen un comercio de 10 mil, 20 mil o 30 mil metros cuadrados que los
destrozan, y que tienen una capacidad competitiva superior sin que hayamos podido hacer
algo todavía al respecto.
Por otro lado...
Sr. Presidente (De Estrada).- Le pido, señor diputado, que vaya redondeando el tema
porque finalizó su tiempo.
Sr. Rebot.- Decía que, por otro lado, en sus propias veredas se venden los mismos artículos
que con tanto esfuerzo ellos intentan vender para pagar el alquiler y mantener a sus
familias.
No quiero entrar en la situación odiosa de poner a trabajadores contra trabajadores
porque, en la inmensa mayoría de los casos, están en la frontera de la indigencia, señor
presidente. Los almaceneros también se están muriendo. Los tenderos también.
Tenemos que hacer justicia. Por eso hemos separado lo que es la venta, de la mafia
organizada, que tiene decenas de empleados que utilizan de escudo para generar
conmiseración en la opinión pública. Éstos facturan, 50, 100 ó 200 mil pesos por mes, se
comunican con handies, se manejan con autos importados y se ríen no solamente del gran
establecimiento sino, también, del pequeño comerciante. Se ríen de todos nosotros.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot:..
Sr. Rebot.- Hemos hecho una distinción para que quede absolutamente claro que la venta
ligada a la subsistencia individual –por eso hemos hecho artículos similares sin cerrar la
lista– no constituye contravención, sin perjuicio de que continúe constituyendo falta, y que
sea o no perseguida por el Poder Ejecutivo.
Está claro que queremos limitar lo que está matando al pequeño comerciante de
nuestra ciudad. Al tipo que en los barrios nos da una mano. Al tipo que en el barrio le fía a
nuestros vecinos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: ...
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Sr. Rebot.- A ese tipo lo están matando las mafias organizadas, no los pequeños
vendedores a los que nos estamos refiriendo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: le pido que concluya. Se acabó su tiempo.
Sr. Rebot.- Para terminar, señor presidente, creo que esta comprensión tiene que aceptarse.
Esto lo hemos acordado con el sindicato de vendedores ambulantes de la República
Argentina, que representa a los trabajadores, a los que comúnmente se dice “que salen a
hacer la diaria”. Ellos se sienten protegidos por esta norma y, además, debo decir que
también están protegidos, ahora, por el principio de insignificancia que planteaba el
diputado Talento en la primera de las votaciones.
Creo que si esta aplicación no es aceptada es porque tenemos puntos de vista muy
disímiles con nuestros compañeros, con nuestros vecinos, sobre cómo debemos hacer
justicia. Nuestros vecinos también se ganan el mango, y a ellos también les cuesta llegar a
fin de mes.
En ese entendimiento, apoyamos este artículo, y no vamos a aceptar modificaciones.
Sra. Baltroc.- Pido la palabra.
Señor presidente: este tipo de normas, como todas las que votamos en esta
Legislatura, deberían tener en cuenta la realidad que vivimos en la ciudad.
Es indudable que, en los últimos años, la venta ambulante en la Ciudad de Buenos
Aires aumentó en forma geométrica. Pero no podemos desconocer que los pequeños
comerciantes se han ido fundiendo no por la presencia de vendedores ambulantes, sino por
la de las grandes cadenas que se han instalado como las de farmacias, supermercados y
shoppings. Éstos son los que han fundido a los pequeños comerciantes.
No empecemos, ahora, a decir que el pequeño comercio se funde por los vendedores
ambulantes. Empecemos por decir la verdad. Está absolutamente desregulada la instalación
de cadenas que, muchas veces, vienen del exterior. Éste es el caso de las farmacias. Esta
cuestión no está regulada, y esto fue lo que fundió a las farmacias chicas. No empecemos a
decir que esto ocurrió por la existencia de venta ambulante.
Por otro lado, lo que falta aquí, en realidad, es la regulación de la venta ambulante a
partir de legislaciones específicas. Se pretende reemplazar con un artículo del Código las
leyes que deberían regular la actividad.
En la Legislatura anterior nos vinieron a ver muchos grupos de vendedores
ambulantes y tratamos de sacar una norma que estableciera la posibilidad de consensuar
entre los comerciantes, los vendedores y el Poder Ejecutivo.
Por supuesto, lograr una mesa de este tipo fue imposible, porque no hay voluntad de
consensuar. Ésta es la cuestión. Nuestra propuesta –junto con la del grupo con el que
estábamos trabajando– era que se pudiera instalar la venta ambulante, teniendo en cuenta la
característica de los comercios de cada cuadra en la que se fueran a instalar los puestos, y
que se tuvieran en cuenta las dimensiones, y todo lo demás.
Esto hubiera requerido un trabajo muy grande, de mucho debate y mucha paciencia.
Pero no hubo voluntad por parte del Poder Ejecutivo. Esto ocurrió en el momento en que se
reprimía a los vendedores en la calle Florida. En ese entonces, ellos se acercaron aquí,
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cuando surgió el problema del Parque Rivadavia y se dio la “explosión” de la venta
ambulante en esta ciudad, a partir del año 2002.
En realidad, nos parece que no son este tipo de medidas las que van a solucionar el
problema. Hace falta legislación específica sobre la venta ambulante.
Aquí se habla de venta de mera subsistencia, que no implica una competencia
desleal efectiva para con el comercio establecido. ¿Quién es el que marca esto? ¿Quién
determina cuándo la competencia es desleal o no? ¿Quién determina si es o no
subsistencia?
Nos parece que lo único que va a hacer esta norma es facilitar, una vez más, que se
persiga indiscriminadamente. No va a servir para ordenar. Justamente, las mafias que
venden ropa importada y demás, de contrabando, son sancionadas por otras legislaciones, y
no es a ellas a quienes van a perseguir los artículos 84 y 85 del Código. Dichos artículos
van a perseguir a los vendedores ambulantes que, precisamente, venden para la mera
subsistencia. Por eso, nos oponemos a estos dos artículos.
Sra. Ferrero.- Pido la palabra.
Señor presidente: cuando se trabajó en la comisión –denominada off-shore por un
colega– respecto de este artículo, lo que pretendíamos era entender que hoy en la Ciudad de
Buenos Aires existen grupos denominados comúnmente “mafias”, que utilizan a las
personas como si fueran esclavas, por el tipo de talleres que tienen, y participan en el
mercado comercial en forma ilegal.
La idea de este artículo no es la que recién escuchamos de parte de mi estimada
colega, y no es la idea de perseguir a un trabajador que quizás no tiene otra salida más que
la de vender una artesanía o algo que él mismo está fabricando o haciendo en su casa. La
idea de este artículo va mucho más allá. En todo caso, apunta a respetar al comerciante –
como decía el diputado Rebot–, que todos los meses paga sus impuestos, su alquiler y el
sueldo a sus empleados, haciendo que la economía media de la Ciudad de Buenos Aires
continúe funcionando.
Yo siempre pongo como ejemplo a un señor que a una cuadra de esta Casa –
seguramente, todos lo hemos visto alguna vez– vende unas pequeñas gallinitas, muy
simpáticas. Si alguna vez se lo llevaran preso, pobre hombre, no estaría el tercer párrafo en
este artículo.
Sin embargo, es importante destacar, para que no haya engaños y esto sea claro y
transparente, que aunque no se constituya como contravención la venta ambulatoria, el
Código de Faltas lo contempla, y también lo hace el Código de Habilitaciones.
Por lo tanto, lo que estamos haciendo en este caso es no elevar a contravención este
tipo de venta de la cual hablaba recién, que también tiene su espacio dentro de lo que son
las ferias de intercambio barrial y otros institutos creados para esta situación.
Dado que entendemos la situación que vive la Ciudad de Buenos Aires y, en gran
parte, el argumento de la diputada preopinante, es que se ha concebido este artículo.
Básicamente, porque persigue a quienes se aprovechan de otros ciudadanos en malas
condiciones y hacen de ello un negocio propio e ilegal que no contribuye a la ciudad y que,
además, va en contra de los pequeños comerciantes que todos los meses deben pagar los
impuestos y a sus empleados y que son quienes contribuyen, con sus pagos, al desarrollo de
otros planes, de otras obras y de otras necesidades de la Ciudad de Buenos Aires.
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Por lo tanto, no queramos entrar en contradicciones fuertes, ya que el tercer párrafo
tiene una parte que se denomina “Transporte público”. Sabemos que hay legislación al
respecto y conocemos la delicada situación que viven los trabajadores en la Ciudad de
Buenos Aires, muchos de los cuales han venido a vernos a nuestra comisión. Estamos
tratando de consensuar para un grupo específico y analizando de qué manera podemos
insertarlos en el área laboral del transporte público.
Por ello, no estamos de acuerdo con este tercer párrafo, pero sí con el espíritu del
Artículo 84 que, básicamente, es perseguir a las denominadas mafias que hoy producen en
la Ciudad de Buenos Aires un estimativo –de acuerdo con algunas investigaciones– de
1.200 millones de pesos al año en negro, que no contribuyen a la ciudad ni a los pequeños
comerciantes.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Caruso.
Sra. Caruso.- Señor presidente: quiero decir que de aprobarse esta norma que hace
referencia a las actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público, podrían quedar
incluidas dentro de esta figura actividades como limpiar parabrisas en las esquinas, vender
diarios fuera de las paradas, la de los llamados abrepuertas y la de los cartoneros
informales.
Recordemos que “lucrativo”, según el Diccionario de la Real Academia Española,
significa “que produce utilidad y ganancia”, por lo que esas actividades, como otras,
podrían caer en el Artículo 84 propuesto por la mayoría en su despacho.
Es verdad que la norma debe contemplar y respetar los intereses de los comercios
formales que, en muchos casos, son los que pagan los impuestos, aunque hay que aclarar
que no son todos.
También es verdad que si queremos legislar racionalmente, el camino no es
perseguir a los sectores más desprotegidos. La venta sin autorización en la vía pública está
contemplada en el Régimen de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires –Ley N° 451, Sección
4°, Capítulo I–, que habla de “actividades lucrativas no permitidas o ejercidas en infracción.
Venta en la vía pública sin autorización”.
Ese texto dice: “El/la que venda mercaderías en la vía pública sin permiso o en
infracción con la autorización otorgada, es sancionado/a con multa de $50 a $1.000 y
decomiso de las cosas. Cuando se trate de una empresa u organización, la sanción es multa
de $200 a $10.000 pesos y decomiso de las mercaderías y/o inhabilitación”.
Existiendo esta norma, considero impropia la doble imposición de sanciones. Estoy
convencida de que antes de prohibir, se deben reglamentar las actividades. En este sentido,
el Poder Ejecutivo va a presentar a la Legislatura un proyecto de ley que reglamentará la
venta callejera.
Por estas razones, no vamos a apoyar este Artículo ni el 85, de acuerdo con el
consenso arribado en la comisión off-shore.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Melillo.
Sr. Melillo.- Señor presidente: en primer lugar, quiero felicitar al diputado Enríquez por
haber sostenido la votación cuando hicimos la rectificación.
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En segundo lugar, adhiero a la propuesta de la diputada Suppa, si es que esto va a
ser votado con esa cláusula transitoria. Además, adhiero a los fundamentos que planteaba la
diputada Caruso.
Sin embargo, estoy seriamente preocupado con lo que está pasando crecientemente
con este código y me doy cuenta de que, lamentablemente, el diputado Betti tenía toda la
razón cuando hacía referencia a Zambito. Parece ser que, con el código que estamos
reformando, las leyes en este país están a favor de las mafias; parece ser que el problema de
las mafias es que no tenemos leyes ni sanciones. No fue un problema de complicidad del
poder político; no fue un problema de corrupción del sistema de seguridad o del sistema
policial. No, eso no existió. No hubo compasión al más alto nivel de la justicia. El problema
era que teníamos malas leyes y malos códigos, y de allí venían las mafias. ¡Esto es
increíble, es inaudito!
Lo que estamos haciendo con este Código es una daño tremendo a la institución
policial. Ya se van a dar cuenta del daño que están haciendo.
Si es verdad que quieren enfrentar a las mafias agravando las sanciones, tienen que
sacar el primer párrafo de este artículo. Simplemente, deben dejar la expresión “quien
organiza actividades lucrativas…”, y, de allí, hasta el final. Si no, si va el texto que dice
“quien realiza actividades lucrativas no autorizadas en espacio público”, va a ser lo único
de verdad que están haciendo. Por un lado, le estarían dando otra lamentable herramienta a
la ya deteriorada institución policial, para que sus magros haberes los compensen por otro
lado. Esto es una mafia. Hay varias en este Código y vamos a demostrarlo.
Por otro lado, no van a resolver el problema de la venta ambulante. Lo único de
verdad en todo lo que se ha dicho es que van a equilibrar un poquito las diferencias
respecto del comercio legalmente establecido, porque le van a aumentar el costo al
vendedor ambulante pobre.
Si realmente quieren erradicar las mafias, saquen la primera parte y dejen lo
siguiente: “Quien organiza actividades lucrativas…”, y dejen como está lo que sigue, hasta
el final. Si no, van a hacer que el puestito tenga un costo más alto, porque el impuesto que
no se paga por derecha, se va a ir a parar a otro lado.
No transformemos a la policía en lo que antes fueron los inspectores. Es una
barbaridad lo que estamos haciendo. No podemos hablar de la legislación como si
viviéramos en Suecia o Dinamarca. Estamos viviendo en la Argentina, y todos lo sabemos.
Al final, hay problemas que siguen estando en este Código.
Le están haciendo un tremendo mal a la institución policial y a la justicia. Y le están
mintiendo a los vecinos. Eso es muy grave. Saquen ese primer párrafo, porque lo que dice
al final, si sigue lo de arriba –con la autoridad preventora que tenemos y con la realidad que
vivimos–, lo único que va a pasar es que además de pagar el peaje las trabajadoras sexuales,
también lo van a tener que pagar los vendedores ambulantes. Entonces, lo único que en
verdad van a hacer es equilibrar un poco el impuesto que paga un vendedor legítimo con lo
que va a tener que pagar de peaje un vendedor ambulante para poder estar instalado en una
esquina de la Ciudad de Buenos Aires. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Bidonde.
Sr. Bidonde.- Señor presidente: quiero reflexionar un segundo sobre este tema, porque creo
que algunas cosas que se han dicho son interesantes.
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En principio, una vez más creo que se inventa y se escribe algo, y no sé cuál es el
conocimiento que se tiene sobre ello. Sobrentiendo que esto lo han hecho personas que han
leído las reglamentaciones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que conocen
perfectamente bien el Código Civil y el Código Contravencional.
Concretamente, mi pregunta es la siguiente: ¿a quién se está persiguiendo realmente
con esto?
En la Ciudad de Buenos Aires existe la Ordenanza 46075, que tiene que ver con la
reglamentación de las ferias artesanales, y la Ordenanza 47076, que reglamenta las ferias de
manualidades, libros, discos y un montón de actividades de ese tipo. Luego, si la cuestión
se trata concretamente de toda aquella venta no autorizada, si no me equivoco, existe lo que
acaba de mencionar al respecto la diputada Caruso. En la Ley de Faltas está contemplado
todo aquello que no está reglamentado.
Me sorprende mucho todo esto porque a veces, cuando uno escucha a algunos
diputados que hablan sobre el conocimiento de la calle, sería importante que salieran a la
calle y que se preguntaran, concretamente, si quieren trabajar realmente sobre el tema de las
mafias, en el caso de que existan. Y obviamente, como las brujas, las hay. En Parque
Centenario hay más o menos 1.500 puestos de vendedores ambulantes en la feria paralela.
Están ahí desde hace años y nadie se ha puesto a trabajar realmente con esa gente. Me
refiero a “trabajar” y no a pasar la topadora.
En Plaza Francia, pasa exactamente lo mismo: hay más de mil puestos que están
desgraciadamente sobresaturando la feria artesanal y creo que algún motivo y alguna
función deben tener.
Por horas se habla de la mafia. Si en el Congreso este tema se tratara realmente y
hubiera voluntad política, existiendo la repartición denominada Control Comunal, que
pertenece a la UPE, que además reglamenta el trabajo sobre las ferias, hubieran ido veinte
mil veces y, sin embargo, jamás se han metido en eso.
Creo que hay negligencia, desconocimiento o mala fe. Así como se está trabajando
con las ferias artesanales para tratar en lo posible que el sistema de interferias se maneje de
un modo criterioso, sobre la base del consenso de la gente que trabaja de verdad, que tiene
un estupendo reglamento y una estupenda comisión técnica, también se podría hacer lo
mismo con la venta ambulante. En el caso de que se detecten mafias, actuaría el control
fiscal, que también recoge de buena parte de la población en cuanto a tributo e impuestos.
No es verdad que realmente esto quiera controlar algo concreto en nombre de las
mitológicas mafias, las que, si existen, todos sabemos que tienen arreglos con los CGP o
con las comisarías, en caso de que esto ocurra.
Entonces, hay que sentarse a trabajar con esa gente, contemplar su situación social y
ver en qué medida podemos ponernos a trabajar para ver qué tipo de regulación el Estado,
en forma inteligente, puede aplicar para equilibrar y administrar de un modo racional, a fin
de consensuar popularmente el espacio público.
Creo que esto es papel y este artículo, de verdad, es para tirarlo a la basura.
Sr. Godoy.- Pido la palabra para una moción de orden.
Solicito el cierre de debate con lista de oradores.
Sr. Presidente (De Estrada).- Los oradores son: Ripoll, Enríquez, Mercado, Talento, La
Porta, Pérez, Tomás Devoto y Ferrero, por segunda vez.
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Se va a votar la moción del diputado Godoy.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado el cierre de debate con lista de oradores.
Tiene la palabra la diputada Ripoll.
Sra. Ripoll.- Señor presidente: la verdad es que ni siquiera les da para ser hipócritas. Si uno
revisa el código, se dará cuenta para dónde va este artículo.
Según dijo una diputada, el Código de Faltas regula la venta ambulante, y para las
mafias, hay artículos tipificados en el Código Penal. Seguramente, el diputado Enríquez
después me dirá el año y los artículos en cuestión. Estoy segura de que existen.
Metieron el decomiso en la reforma de este código, que no estaba en el anterior y así
todo. A los vendedores ambulantes, les decomisan la mercadería y se la lleva la policía con
la excusa de que están regulando y no se la devuelven nunca más. ¿Qué hacen con eso? No
sé. A lo mejor, el diputado sabe.
Ahora metieron el decomiso en forma definitiva, cosa que antes involucraba a las
mercaderías peligrosas. Por si eso fuera poco, pusieron la reincidencia.
Léase, señor presidente: para las mafias que ya estaban tipificadas en el Código
Penal, las ponen aquí; para qué las repiten, si ya está. Lo demás que ya estaba, lo vuelven a
poner. Entonces, ahí ponen un texto al final, que la verdad parece que es para vender el
producto.
Quiero recordar a los autores del proyecto, que son diputados del kirchnerismo, que
tanto hablan de Venezuela, que allí la venta ambulante está organizada, ordenada y puesta
en determinadas calles y zonas.
Entonces, la verdad es que en esta situación, en la Ciudad de Buenos Aires, hay una
sola ley de venta ambulante, y está mal reglamentada, que es la Ley de Alimentos. Todas
las demás actividades de la venta ambulante están sin reglamentar.
Acá se repite el Código de Faltas, no se castiga con el Código Penal a las mafias, se
permite el comiso para todas las mercaderías, se pone la reincidencia, no se castiga a las
grandes empresas ¿y dicen que van a proteger a los pequeños comerciantes? El año pasado
les bajaron los ingresos brutos a los hipermercados. Lástima que no me escuchen los
autores de la defensa de los pequeños comerciantes.
Bajaron los ingresos brutos para los hipermercados. Vinieron a pedirnos que
votemos una ley que pare el ingreso de farmacias como Farmacity y todas las que están
llenando el centro de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que no ponen una en la zona sur
y revientan a las pequeñas farmacias locales. Pero la ley no sale.
Entonces, señor presidente, ¿qué preocupación tienen por los pequeños
comerciantes? Si dejaron llenar de supermercados –a los cuales les bajan los ingresos
brutos–; si castigan a todas las ferias. Las ferias se están llenando de vendedores
ambulantes. ¿Cómo resuelven todo? Preparando todo para penalizar.
Entonces, pasa lo siguiente. Se llena el Parque Rivadavia, viene la Municipalidad y
le pone rejas. ¿Qué creen que hicieron los vendedores del Parque Rivadavia? Se fueron al
Parque Centenario. Antes no había tantos vendedores en el Parque Centenario. Se llenó
después que enrejaron el Parque Rivadavia.
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Van a ir enrejando todas las plazas; a todo el que se sale de las plazas lo va a correr
la policía. Si lo corre la policía, entonces, a lo mejor el vendedor ambulante le dice que hay
un texto que dice que no constituye contravención la venta pequeña, etcétera. Pero, ¿quién
determina esto? El juez lo determina. Y no voy a repetir lo que hoy dije sobre algunos
jueces. Pero, la verdad, está lleno de jueces que hacen y deshacen para los ricos y para las
mafias. Y, si no, no tengo problema alguno en comenzar a nombrarlos. Todos saben
quiénes son los jueces corruptos de este país que permitieron que se lleven todo,
absolutamente todo.
Y, como hacen siempre los yanquis, con la excusa de la democracia, atacan a todo el
planeta. Acá hacen lo mismo: con la excusa de la protección de los pequeños comerciantes,
van a perseguir a los pequeños vendedores ambulantes. Y a las mafias no las tocan. Tienen
el Código Penal y, sin embargo, las mafias siguen haciendo lo que se les “canta”, porque
coimean. En este país se coimea a los funcionarios. ¿O acaso no tuvieron que cambiar a
todos los inspectores de la Ciudad de Buenos Aires porque estaban todos coimeados? ¿O
acaso no tuvieron que cambiar a todos los comisarios porque viven de las coimas, de las
mafias, de las ventas, de la prostitución y del juego? Cuando votamos la Ley de Juego, lo
dijeron abiertamente en este recinto: “Ahora se va a terminar la mafia del juego”, dijeron.
Entonces, ¿de qué estamos hablando? ¡No sean hipócritas!
Sr. Presidente (De Estrada).- Señora diputada: le pido que redondee su exposición.
Sra. Ripoll.- Voy redondeando.
Como decía el diputado Melillo: si de verdad quieren castigar a las mafias, aunque
esté en el Código Penal y pongan este artículo y pongan la cláusula transitoria, y obliguen
al Ejecutivo a reglamentar, ustedes son la primera minoría de esta Cámara. Y –como dijo
antes un diputado, hay que tener más cerebro que otra cosa– acá se necesita otra cosa para
que empiecen a reglamentar la actividad de los vendedores ambulantes. Después piensen en
penalizar. Con la excusa de salvar a los pequeños negocios, ustedes van a perseguir y
encarcelar a quince mil compañeros vendedores ambulantes, a los que no les dejan otra
salida. Y, por las dudas se escapen, les metieron la reincidencia. Y cuando el tipo sale de la
cárcel, ¿qué otra cosa la queda que reincidir? ¿Morirse de hambre? Bueno, ustedes los están
destinando a morirse de hambre, porque no tienen lo que hay que tener para exigirle al Jefe
de Gobierno que en lugar de enrejar las plazas y en lugar de castigarlos y mandarles la
Federal a los vendedores ambulantes, reglamente la actividad, la controle y les de trabajo a
los que sobren. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: nuestro bloque va a hacer una propuesta. Realmente,
entendemos que se deben hacer algunas distinciones. Algún diputado quizás se ofenda, pero
debo decir que hay que recorrer un poco la calle.
Para empezar, vamos a hacer algunas distinciones. No son “ambulantes”, son
“ilegales”; enarbolan a título de incansable pretexto la falta de trabajo. Se trata de una
excusa que en modo alguno puede justificar la ilegitimidad de comportamientos que son
obstinados. Si el desempleo...
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- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Solicito silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Si el desempleo sirviese para convalidar estas extemporáneas conductas
contravencionales, por fuerza hoy tendríamos que habilitar todos los espacios públicos de la
Ciudad de Buenos Aires para que los desempleados pudiesen paliar sus necesidades.
Las ordenanzas 33366 y 42723, es cierto, prohíben la venta ambulante, pero es
bueno que algunos diputados a veces desbrocen el tema.
Los artesanos están fuera de toda discusión. Soy el primero en defenderlos y cuando
tuve responsabilidades como Subsecretario de Gobierno así lo hice, porque ellos merecen
todo nuestro respeto: transforman una materia prima con la incorporación de su arte, su
ciencia y sus habilidades, en un objeto de arte o un objeto que va a representar una utilidad
en el quehacer cotidiano.
Por otra parte, no está prohibida toda la venta en la vía pública, porque existen
permisos para algunas actividades que contemplan, justamente, las dos normas: me refiero
a las ordenanzas 33266 y 42723. Por ejemplo, la venta de aguas y bebidas gaseosas sin
alcohol, castañas, garrapiñadas, golosinas, frutas disecadas –obviamente, esto guardando
las normas de salubridad y control de la higiene– y venta de flores naturales en la vía
pública. Como deben saber, los quioscos de diarios están permitidos en la vía pública. No
está prohibida toda la venta callejera, sino aquella venta que se refiere a verdaderas
organizaciones mafiosas que están identificadas. Los nombres son los de siempre. ¿Qué
quieren que les diga? “El Rulo”, “El Chileno”; Margarita Meira, quien está presa y quien
me agredió cuando era Subsecretario de Gobierno. No es una presa política. Golpeó y
agredió a la diputada Silvia La Ruffa, y a mí también. Tenía instalada una heladera en la
calle Ciudadela, donde vendía productos; no estaba en la calzada o en la vereda, sino en la
acera, por donde circulan los autos. Para los que no lo saben, la cortada de Ciudadela está
en Constitución, entre Santiago del Estero y Lima.
Se trata de combatir esa venta, esas irregularidades en las que incurren, compitiendo
con comerciantes formalmente instalados, eludiendo el pago de tasas y tributos, ofreciendo
mercancías de dudosa procedencia y generando una importante evasión –hoy hablamos
mucho de que el presupuesto que va a enviar el Jefe de Gobierno tendrá un aumento
impositivo importante, más allá de que el diputado Santilli y todos nosotros vamos a
acompañar las rebajas impositivas–, que ronda los 300 millones de pesos anuales en
concepto de IVA, de impuestos municipales. Aportes que, por supuesto, no se realizan
sobre las 15 mil personas que trabajan en negro sometidas a esclavitud y a las que les
pagan, en muchos casos y con suerte, 10 pesos por día. Es bueno que ustedes conozcan los
mecanismos.
En este recinto hay alguien que en algún momento recibió conmigo un puntazo,
simplemente, por el hecho de que queríamos hacer cumplir la norma. Se trata de
mecanismos de seguimiento de los funcionarios municipales del Gobierno de la Ciudad y
de reposición de mercaderías. Y esto se daba cuando levantábamos los puestos que no se
decomisaban para ir a la autoridad policial. Y pido que las acusaciones contra el personal
de la Policía Federal se hagan con fundamentos y se realice la denuncia correspondiente,
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porque con total alegría tiramos denuncias al voleo. Si hay funcionarios corruptos, hay que
denunciarlos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: le ruego que redondee.
Sr. Enríquez.- ¿Siempre tengo que redondear tan rápido? ¿Los demás diputados también lo
hacen?
Sr. Presidente (De Estrada).- Porque habla mucho y se le ha terminado su tiempo.
Sr. Enríquez.- Será porque quiero transmitir la experiencia sobre los mecanismos de
reposición de mercadería tan aceitados que teníamos y el seguimiento del personal del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Por supuesto, me hacen referencia a la Justicia Federal, que es la que interviene en
estos casos. ¡Vaya novedad!; ¡chocolate por la noticia!, como decíamos en alguna época.
Cuando se trata de marcas adulteradas, rige la Ley de Marcas, porque es un delito federal.
Ésta es una verdad de Perogrullo. Se trata de golpear en el corazón de esas organizaciones
mafiosas y de ir a las madrigueras. ¿Cómo se llega a esas madrigueras? A partir de quien
está vendiendo en la vía pública. Por eso, más allá de que bregamos por la prohibición total,
en el artículo que voy a proponer –ya mismo voy a hacer la propuesta– se hace referencia al
uso indebido del espacio público. “Quien realiza actividades lucrativas no autorizadas en el
espacio público es sancionado con multa de mil a 4 mil pesos”. Y, por supuesto, tomando el
segundo párrafo del proyecto consensuado por la comisión que han titulado
despectivamente off shore...
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez, se ha terminado su tiempo.
Sr. Enríquez.- “...quien organiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio
público en volúmenes y en modalidades similares a las del comercio establecido es
sancionado con multas de 5 mil a 30 mil pesos”.
Ésa es concretamente la propuesta que planteo para terminar con este flagelo que
agobia a todos los comerciantes de la ciudad de Buenos Aires. ¿Sabe lo que ocurre, señor
presidente? Le damos trabajo a algunos, pero hay comercios –aquí recién estaba el
presidente de la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, el señor Pérez Amigo– que se
han ido cerrando este año, en muchos casos debido a la venta ilegal y, en otros, por los
piquetes. Son persianas de negocios que se cierran, gente que va a la calle, que se la expulsa
del mercado laboral y que va a engrosar los índices de desocupación que el gobierno
kirchnerista tan elegantemente disfraza y disminuye con los Planes Trabajar.
Señor presidente: ésa es la propuesta que hacemos, que creo que ha quedado
suficientemente explicitada y pedimos que se vote en primer término.
Sr. Talento.- Pido la palabra.
Señor presidente: voy a ser breve.
Queremos manifestar que el motivo por el cual hemos aceptado en la mesa de
consenso esta figura es que se basa sobre tres preocupaciones que entendíamos que de
alguna manera el texto ha recogido.
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En primer lugar, la preocupación por la economía informal. Aquí, en los años ‘90,
se han llevado adelante políticas –diría desde antes, pero particularmente en los años ‘90–
que han asolado nuestra república y han dejado al 50 por ciento de los argentinos por
debajo de la línea de pobreza. Una forma en que se manifestó esta pobreza generalizada es
la multiplicación de las actividades de economía informal. Una de ellas, justamente, es el
uso del espacio público para la venta y realización de diverso tipo de actividades. Por eso
tuvimos la preocupación, tanto en la parte general como en la especial, de dejar a salvo
todas aquellas formas de subsistencia o de mera subsistencia, y por si esto fuera poco,
planteamos el principio de insignificancia como una garantía de que la punición del Estado
en relación con estas conductas iba a tener un límite infranqueable en este principio, que
garantizaba un piso de significatividad para la intervención punitiva del Estado.
La segunda preocupación es por el comercio establecido. Es innegable que sufre
perjuicios, y que si de alguna manera no se contempla su preocupación ante el retroceso de
las ventas o ante ciertas formas de competencia desleal que se toleran, realmente esto
produce un conjunto de pérdidas. Y nos interesa que esto no se exprese en una lucha entre
sectores que, naturalmente, deberían estar juntos en una idea de interés nacional.
La tercera preocupación es atacar el juego o las formas de trabajo de lo que aquí se
ha denominado mafias, y que son formas de organización comercial que distribuyen en el
espacio público volúmenes importantes de mercaderías utilizando formas empresarias de
trabajo, utilizando modalidades y llevando adelante la venta de volúmenes similares a los
comercios legalmente establecidos. Para ellos, buscamos una sanción que no estaba
prevista...
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado Talento.
Sr. Talento.- ... y que le hemos asignado una pena significativa.
Finalmente, para terminar, como forma de resolver el pedido que había planteado mi
compañera de bloque, la diputada Suppa, justamente por un pedido de los sindicatos de
vendedores ambulantes, quiero señalar que sabemos que el Poder Ejecutivo tiene un
proyecto de ley reglamentando la venta ambulante, porque justamente el acápite de este
artículo y la conducta típica se produce para aquel que realiza actividades lucrativas no
autorizadas. Una ley de venta ambulante –ya lo señaló la diputada Baltroc– que regularice y
ordene el desarrollo de la venta en los espacios públicos, facilita la apertura de todas las
formas autorizadas y su blanqueo global en el espacio de la ciudad.
Entonces, sabemos que el Poder Ejecutivo ha elaborado una propuesta. Queremos
instarlo a que la presente ante la Legislatura a la brevedad y también, a efectos de poder
acompasar este hecho que esperamos que produzca el Poder Ejecutivo –que también
anunció la diputada Caruso y que lo exhortamos a que lo haga a la brevedad posible–,
propongo que ampliemos específicamente para este artículo el plazo de entrada en vigencia,
que si bien va a ser un plazo general de 90 días, que para este artículo sea de 120 días a
efectos de que tengamos un pequeño plazo adicional y que podamos realmente, al momento
de entrada en vigencia de esta ley, tener sancionada la regulación que va a permitir que
amplios sectores de la vida y de la venta que se realiza en el espacio público estén formal y
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realmente autorizados y, de esta manera, eliminar cualquier forma de conflicto con estas
formas de economías informales, que ha sido uno de los objetivos que queremos proteger
con esta normativa.
Muchas gracias, señor presidente.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Mercado.
Sr. Mercado.- Señor presidente: en primer lugar, quiero decir que con relación al artículo
anterior, la diputada Majdalani me hizo notar un error que estábamos cometiendo, y la
verdad es que tenía razón. Se trata de una diputada por la que tengo un particular afecto,
con lo cual debo reconocer que tenía razón, ya que deberíamos haber planteado una
propuesta concreta que ya se había discutido en el bloque y no lo hicimos, en el medio de
las insistentes votaciones extrañas que a veces nos piden los muchachos que están del otro
lado.
Pero yendo al tema concreto, quiero señalar que una diputada preopinante nos hace cargo
de todos los males. En realidad, nunca encuentro una propuesta de su parte. ¿Cuál es la
puerta de salida? ¿Cuál es la alternativa que tenemos para los vendedores ambulantes?
Me encantaría, señor presidente, ponerme a trabajar en algún momento con la
diputada y proponerle generar un fondo de reconversión para los compañeros vendedores
ambulantes. Es más, señor presidente: hay diferentes formas de encarar una solución...
- Risas y murmullos en la sala.
Sr. Mercado.- ¿Me podrían contar qué esta ocurriendo afuera? Si no, paremos un minuto y
vayamos a ver. (Risas).
Esto de que somos responsables de todos los males de esta ciudad es mentira, señor
presidente. Aquí hay un Jefe de Gobierno que está a cargo del Ejecutivo hace seis años. Él
ha prometido políticas activas en relación con el empleo y la producción. Si hay más
vendedores ambulantes y no hay soluciones, son responsables tanto el Gobierno de la
Ciudad como el Gobierno Nacional.
¿Sabe por qué, señor presidente? Porque el Jefe de Gobierno es un hombre que dice
ser progresista. Ésos son los sectores –digo esto por los discursos de los progresistas– que
más deben atender. En todo caso, el gobierno anterior era considerado conservador, me
refiero al de Fernando De la Rúa. Pero, ahora, también hay un Gobierno nacional que es
progresista.
¿Cuántos vendedores ambulantes hay en la Ciudad de Buenos Aires y cuáles son las
alternativas que se proponen desde el Gobierno de la Ciudad y desde el Gobierno nacional
para enfrentar esta situación?
Por todo esto, señor presidente, si todos estos males existen, es por inoperancia de
los dos gobiernos. No nos pueden hacer cargo de todos esos males a nosotros, que venimos
a plantear un orden, que venimos a defender a los sectores que pagan los impuestos.
Le quiero recordar a la diputada preopinante que si ella exige mejor atención de
salud para los ciudadanos, si exige políticas sociales, tenemos que financiarlas con el pago
de los impuestos. Si todos avanzan hacia la economía marginal, me pregunto ¿quiénes
pagarán los impuestos? ¿Quién va a darle solución a la gente?
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La diputada tendría que explicar cómo se hace para generar mejoras en la salud y
para dar políticas sociales, si nadie paga los impuestos. Por esto es que hay que preservar a
los sectores productivos. Y el comercio es uno de esos sectores.
Insisto: veo que la diputada tiene mucha voluntad. Pero no veo que tenga
propuestas. Por eso, si quiere, la invito a que un día nos sentemos a trabajar en una
propuesta de reconversión para los vendedores ambulantes.
A la diputada que nos hace responsables de todos los males, también le digo que
tenemos propuestas. En todo caso, lo que debería hacer la diputada, es analizar y dar el
nombre y apellido de los integrantes de las mafias. De otro modo, nos estaríamos quedando
en la retórica de los discursos, y con eso sólo no se encuentran las soluciones.
Evidentemente, vemos que los gobiernos que han hablado de políticas activas y que
tienen una idea política que se asemeja a la de la diputada, absolutamente ninguna solución
han planteado en estos últimos años.
Yo diría que, como respuesta concreta, un día podríamos hablar con mi amigo, el
diputado Diego Kravetz, que tiene experiencia en cooperativas de trabajo, y empezar a
buscar una salida para los vendedores ambulantes eligiendo algún elemento para producir.
Posiblemente podamos darles créditos del Gobierno de la Ciudad. Imagino que el Gobierno
de la Ciudad debe estar preocupado por subsidiar alguna política productiva que pueda
generarse en organizaciones intermedias, como son las cooperativas.
Con todo esto, señor presidente, quiero responderle a la diputada preopinante pero,
lo real, es que estamos intentando poner orden en la ciudad. Lamentablemente no nos han
elegido para gobernar; nos han elegido para cumplir otro rol. Lo estamos cumpliendo. En
todo caso, insisto, la responsabilidad de no tener políticas activas en la ciudad es del Jefe de
Gobierno. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado La Porta.
Sr. La Porta.- Señor presidente...
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pido silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra el diputado La Porta.
Sr. La Porta.- Gracias, señor presidente.
La verdad es que lo mínimo que podríamos decir es que la norma que se propone en
el Artículo 84 ciertamente es confusa, porque por un lado trata de compensar lo que señala
en el primer párrafo, cuando habla claramente de “Quien realiza actividades lucrativas no
autorizadas en el espacio público...”, mientras que en el tercer párrafo dice: “No constituye
contravención la venta ambulatoria en la vía pública o en transportes públicos de baratijas o
artículos similares, artesanías...”
Señor presidente: es muy difícil para el sistema de control que hay en nuestra ciudad
poner en práctica este tipo de normas –vuelvo a decir que me parece que su redacción es
muy confusa–, que pueden ser interpretadas con el espíritu que han señalado algunos
señores diputados en las opiniones que han dado precedentemente.
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En relación con la figura del vendedor ambulante, hay opiniones muy divididas,
inclusive en el ámbito de la Justicia Contravencional. Varios jueces y fiscales entienden que
la venta ambulante es una falta y no una contravención. Pero la verdad es que, en términos
generales, está reglada por el Código de Faltas.
Por otro lado, hay quienes consideran que se trata de una contravención, e inclusive
hay quienes se han esforzado para desvirtuarla y llevarla al sentido más estricto, que es la
figura de la obstrucción de la vía pública, con lo cual se confunde una figura con otra.
Señor presidente: me parece acertada la propuesta de la diputada Suppa, cuando
pide una postergación en la aplicación de esta norma. Fíjese que nosotros no tenemos, por
ejemplo, el sistema que existe en la legislación uruguaya, que ya lleva muchos años de
vigencia y que ha dado muy buenos resultados, reglamentando y determinando claramente
las zonas y los tipos de puestos que están autorizados por el Estado para ejercer este tipo de
actividad.
Considero que transformar esta figura de una falta en una contravención es un error,
ya que se está persiguiendo a quien, en definitiva, por una simple razón de exclusión, como
consecuencia de la crisis social, que nadie puede negar, se ve obligado, para poder
mantenerse él, su familia y sus hijos, a recurrir a esta metodología de trabajo, siendo que,
probablemente, en una situación de normalidad, no lo haría, o no escogería ese tipo de
actividad.
En una resolución reciente de la Defensora del Pueblo, la doctora Alicia Pierini, ella
señala una cantidad de deficiencias –me refiero a la resolución que lleva el número 3025 de
este año– que realmente vale la pena tomarlas en cuenta.
Me parece que es un trabajo hecho con profundidad, con un criterio sereno y
objetivo del problema que estamos enfrentando. Nadie duda ni descarta la existencia de
mafias que aprovechan el espacio público para vender mercadería. Por otra parte, cabe
preguntarse si han ingresado, porque aquí no hay control por parte de las aduanas cuando
provienen del exterior o si, simplemente, en muchos casos, se vende mercadería robada sin
que la Policía haya tenido la intervención que le corresponde como órgano jurisdiccional.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado La Porta: le solicito que redondee su exposición, ya
que se le está terminando el tiempo.
Sr. La Porta.- Muy bien, señor presidente.
Por lo tanto, avanzar con una medida como la propuesta cuando se sabe que hay
organismos técnicos dependientes del Poder Ejecutivo de la Ciudad autónoma que están
trabajando sobre una norma regulatoria de estas actividades es, como mínimo, un exceso.
Me parece que no estamos contemplando la realidad social que hoy nos agobia a todos.
Fíjese, señor presidente, que algunos de los controles deberían ser encargados por
agentes de la Unidad Polivalente de Inspección y por la Dirección General de Higiene y
Seguridad Alimentaria, ya que se trata de violaciones locales. Sin embargo, en la práctica
suele intervenir la Policía Federal, pese a que no existe convenio alguno suscripto entre el
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y dicha fuerza de seguridad. Esto lo señala la
Defensora del Pueblo. Podemos agregar que el criterio se aplica de acuerdo con la
seccional: algunos comisarios tienen un criterio y otros, otro.
Es casi una audacia que avancemos en la sanción de este artículo cuando, en
definitiva, lo que estamos haciendo no es atacar con suficiente claridad a las mafias, sino al
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hombre y a la mujer que han tenido que salir a vender por razones de necesidad extrema,
porque no encontraron otra forma de satisfacer sus necesidades básicas.
Simplemente, quiero decir que apoyo la ponencia de la diputada Suppa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Pérez.
Sra. Pérez.- Señor presidente: hemos escuchado largas exposiciones respecto de la venta
en la vía pública. Lo que se da en llamar “venta ambulante” no es tal, sino que es la
instalación de puestos fijos que se renuevan todos los días pero, en realidad, son los mismos
y dependen de las mismas personas.
Hacemos bien en diferenciar en este artículo a la gente que se dedica a la venta para
la mera subsistencia. Tenemos que hablar, tal como lo hicimos en otro momento...
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Solicito silencio, por favor.
Continúa en el uso de la palabra la diputada Pérez.
Sra. Pérez.- En algún momento se habló del pago de “peaje”. Es cierto que se paga
“peaje”. Los vendedores ambulantes que vemos en la calle son la cara visible. Ellos les
pagan “peaje” a los que dirigen la organización de la venta ilegal en la vía pública.
Cualquier persona puede intentar poner un puesto en la calle y verá cuántos individuos de
esas organizaciones van a pedirle el canon porque, de otro modo, no la dejan vender en la
vereda.
Es importante que vayamos al fondo de la cuestión, que es el tema de las mafias.
También se habló de los sindicatos que representan a los vendedores mal llamados
ambulantes. Las cabezas de esos sindicatos son los señores que conocemos como las
cabezas de la mafia. Son el Rulo, Margarita y el Indio. Son los mismos personajes de
siempre; los conocemos desde hace muchos años. Ponen al frente de los puestos a
peruanos, bolivianos o inmigrantes, mientras ellos los manejan sentados a la mesa de un bar
por medio de handies y de teléfonos celulares. Es una realidad que conocemos muy bien.
Decir que la venta ambulante aumentó a causa de la crisis social es una realidad,
pero no podemos decir que la venta ambulante es producto de la crisis social. Es,
simplemente, una modalidad de venta que reporta pingües ganancias, porque no se pagan
impuestos, se tiene trabajando a personas por muy poco dinero durante diez o doce horas en
la calle, con frío, calor, viento o lluvia –de cualquier manera– y sin protección social
alguna, mientras esos señores también tienen negocios en blanco. Blanquean sus fortunas
con negocios legales. Algunos tienen cadenas de restaurantes –que los conozco, y esto me
consta–, y, mientras tanto, siguen manteniendo los puestos en la vía pública porque les
conviene y porque es una ganancia líquida. Entonces, creo que tenemos que observar muy
bien la forma en que trabajamos este tema. No nos dejemos engañar con la necesidad, que
sabemos que existe.
Creo que, justamente, un artículo como éste, en el Código, tiende a proteger a esa
cara visible, al vendedor ambulante, a la persona que está en el puesto, y no a estos señores
que manejan la venta callejera, el circuito de venta ilegal en toda la Ciudad de Buenos
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Aires y sus aledaños –como por ejemplo la feria de La Salada y otras que conocemos–, que
son siempre los mismos.
Nosotros debemos tratar de proteger a estas personas que están en estado de
necesidad, pero también tenemos que proteger al comerciante que da trabajo en blanco y
que permite que la gente que trabaja con ellos tenga protección.
Por otra parte, tenemos que pensar también en los vecinos, porque la venta callejera
se ha instalado en los lugares donde vive la gente. Los vecinos que viven en departamentos
que en su puertas tienen instalados puestos de venta, con gente que conoce todos sus
movimientos de entrada y salida del edificio, no están protegidos en absoluto. Se ha notado
un aumento de delincuentes que penetran en los edificios conociendo los horarios de
entrada y salida de las personas que viven en ellos.
Por lo tanto, estoy de acuerdo con esta norma, y me parece que deberemos pensar
muy bien cuando votemos.
Esto es lo que ha resuelto el bloque Partido de la Ciudad. (Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Tomás Devoto.
Sr. Devoto (Tomás).- Señor presidente: en realidad, aquí se observa un montón de
contradicciones. Se quiere legislar sobre estos dos artículos, y hay diputados que en la mesa
de consenso han pedido 120 días, luego de sancionada la ley, para regular parte la actividad
que no ha sido regulada. Luego, la diputada Caruso ha planteado que no se vote nada
porque el Poder Ejecutivo va a reglamentar la actividad que queda por fuera de la Ley de
Alimentos, que es la 1166. Por otra parte, se ha planteado directamente no tratar este tema.
Creo que la contradicción se genera allí, porque aquí se quiere sancionar algo que no está
autorizado. O sea, una parte de la venta no está autorizada.
Se está sancionando con una multa o un peaje, con los cuales se está blanqueando la
coima. Aquí se está poniendo precio a la coima. Eso es lo que decía el diputado Melillo:
¿Por qué no sacan el primer párrafo y dejan todo lo demás? En realidad, se está fijando un
precio a la coima, y muchos de los vendedores ambulantes tienen que pagar un canon y una
coima. Muchos de los vendedores ambulantes están pidiendo reglamentar esta situación,
para poder trabajar legalmente y estar en blanco; y no en la situación en que viven.
Por lo tanto, estos artículos no deberían tener efecto; no deberían ser votados hasta
tanto no haya una reglamentación. Eso es lo que vienen pidiendo los vendedores. Me
refiero a los vendedores ambulantes, de los que aquí se dice que son una mafia. En realidad,
la única mafia que conozco es la policial, que recauda sobre la base de la venta que realizan
los vendedores ambulantes, y aquí se está fijando un precio.
Creo que hay que reglamentar la actividad y después, sí, aplicar todas las leyes que
sean necesarias.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la última oradora, la diputada Ferrero.
Sra. Ferrero.- Señor presidente: voy a hablar por segunda vez en este artículo, cosa que no
es mi costumbre.
Sin embargo, me gustaría referirme a dos o tres puntos que se señalaron durante el
debate.
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Ante todo, adhiero a las palabras del diputado Mercado, porque esta agresión a un
sector al que se lo culpa de todo lo que sucede, me parece un tanto injustificada, ya que no
somos gobierno. En todo caso, el reclamo tendría de ser dirigido a quien es gobierno hoy en
la Ciudad de Buenos Aires.
También quiero referirme a un tema muy mencionado a lo largo de este debate, en
tanto y en cuanto el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires piensa en una norma,
justamente, para contemplar el artículo que estamos tratando. Si no recuerdo mal, hace dos
o tres meses asistió a esta Casa la Secretaria del Control Comunal, la señora Fiszbin, y en
una reunión de la Comisión de Desarrollo Económico, de alguna forma se acordó que la
norma saliera del Gobierno de la Ciudad.
En realidad, no sé en qué está trabajando el Gobierno de la Ciudad sobre este tema,
ya que la Secretaria de Control Comunal ha pedido, a sugerencia de los diputados de la
comisión, que esta iniciativa se elabore en esta Casa. Creo que hay una contradicción en lo
que estamos diciendo.
El año pasado, se sancionó la Ley 1166, que modifica el Código de Habilitaciones
para la venta de mercadería para alimentación y aún hoy estamos esperando la
reglamentación.
Creo que los objetivos del Poder Ejecutivo –como se ha mencionado en esta sesión–
son bastante diferentes a las necesidades de la población. Si hablamos de que debemos
normar la venta ambulante, creo que el Poder Ejecutivo y el equipo de diputados que lo
acompañan deberían ver la forma adecuada. Si eso no sucede, quisiera conocer la propuesta
que viene desde ese sector en tanto y en cuanto esto se convertiría, por lo que venimos
debatiendo, en una anarquía total y absoluta: cada uno hace lo que quiere porque estamos
en contra de la propuesta, pero en definitiva no proponemos nada. Me parece que así es un
poco dificultoso ordenar a una ciudad y en este caso, ordenar una sesión, dado que todos
están cansados y charlan mucho.
Básicamente, acerca de lo se habló de la Plaza Francia, quiero decir que se está
estudiando y trabajando. Es cierto lo que dijo un diputado preopinante: si esto no ha salido
y no se ha ordenado es porque falta una voluntad política, que puede ejercer únicamente el
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Por lo tanto, por favor, no echen culpas donde no están. Pero si las echan, formulen
las propuestas correspondientes y debatámoslas en este recinto.
Sr. Presidente (De Estrada).- Quiero informar que muchos diputados y diputadas me han
hecho señas para que se encienda el aire acondicionado. Hace un rato alguien lo hizo y
como corresponde en esta época del año, salió aire caliente; por eso, el calor del ambiente.
Ahora, pedí que lo apagaran y espero que refresque un poco.
Tiene la palabra el diputado Santilli, para una aclaración.
Sr. Santilli.- Señor presidente: pido que sesionemos a puertas abiertas para que ingrese el
aire.
Sr. Presidente (De Estrada).- Sí, cómo no.
Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Bidonde.
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Sr. Bidonde.- La aclaración es simplemente para coincidir con el diputado Enríquez, con
respecto a la delicadeza que hoy hay que tener para dar nombres al voleo, y hacerse
responsable de todo esto.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: eso no es una aclaración.
Sr. Bidonde.- Simplemente, quería hacerle una consulta a la diputada Pérez y al diputado
Enríquez. Ya que han dado con tanta solvencia y con tanta convicción los nombres de los
mafiosos, me gustaría saber dónde han hecho las denuncias y qué ha ocurrido con ellas. Ésa
es la pregunta.
Sra. Caruso.- Pido la palabra.
Señor presidente: en realidad, quiero decir algo muy breve. Es una aclaración
porque se aludió al Jefe de Gobierno...
Sr. Presidente (De Estrada).- Ésa no es una aclaración.
Sr. Mercado.- Pido la palabra.
Señor presidente: el diputado Enríquez hizo una propuesta y le pidió que la ponga a
votación, en primer término. Quería refrescar esa propuesta.
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado: lo mismo pidió la diputada Suppa
anteriormente. Por eso, vamos a votar el texto oficial. Si no es aprobado por mayoría,
después se votarán los otros dos. En primer término lo pidió la diputada Suppa.
Sr. Mercado.- Lo que él pide es que se vote en primer término. Nadie hizo una objeción en
ese sentido.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pero lo pidió primero la diputada Suppa. Creo que
corresponde votar el texto oficial y, si no tiene mayoría, se votarán los otros textos.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: ¿sabe lo que pasa? Con el Artículo 78 pasó eso...
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: ya está decidido.
Cuarto intermedio
Sr. Enríquez.- Entonces, solicito un cuarto intermedio de dos minutos en las bancas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la moción de cuarto intermedio en las bancas.
- Se vota y resulta afirmativa.
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Sr. Presidente (De Estrada).- El Cuerpo pasa a un cuarto intermedio de dos minutos en las
bancas.
- Es la hora 0 y 57.
- A la hora 1 y 2:
Reanudación de la sesión
Sr. Presidente (De Estrada).- Se reanuda la sesión.
Ha habido un acuerdo para que se vote primero la propuesta formulada por el
diputado Enríquez, a quien le pido que la lea para que todos sepan lo que se va a votar.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pido silencio, por favor.
Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Gracias, señor presidente.
La propuesta es la siguiente: “Usar indebidamente el espacio público. Quien realiza
actividades lucrativas no autorizadas en espacio público es sancionado con multas de 1.000
a 4.000 pesos”. El segundo párrafo de la norma es semejante al que consagra el Artículo 84
del proyecto que tenemos en las bancas. Dice: “Quien organiza actividades lucrativas no
autorizadas en el espacio público, en volúmenes y modalidades similares a la del comercio
establecido, es sancionado con multa de 5.000 a 30.000 pesos”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el artículo.
- Se vota y resulta negativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 19 votos, no alcanza la mayoría que prevé la
Constitución.
Diputado Rebot: le pido que lea el otro texto.
Sr. Rebot.- Señor presidente: la propuesta es la siguiente: “Usar indebidamente el espacio
público. Quien realiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público, es
sancionado con multa de 200 a 600 pesos. Quien organiza actividades lucrativas no
autorizadas en el espacio público, en volúmenes y modalidades similares a la del comercio
establecido, es sancionado con multa de 5.000 a 30.000 pesos. No constituye contravención
la venta ambulatoria en la vía pública o en transportes públicos de baratijas o artículos
similares, artesanías y en general la venta de mera subsistencia que no impliquen una
competencia desleal efectiva para con el comercio establecido, ni la actividad de los artistas
callejeros en la medida que no exijan contraprestación pecuniaria”. Éste es el artículo
consensuado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el artículo.
- Se vota y aprueba.
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 127
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 34 votos, queda aprobado.
En consideración en particular el Artículo 85.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero señalar que hemos votado esta propuesta porque la nuestra
ha perdido. Como dijo Max Weber, muchas veces hay que imponer la ética de la
responsabilidad frente a la ética de las convicciones. Antes de que no existiera norma
alguna y que quedara un vacío legal, hemos preferido votar esta norma, que si bien no es la
que deseábamos...
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez: ya se votó.
Sr. Enríquez.- Simplemente, quería aclarar que si bien no es lo que deseábamos y no es
perfecto: es lo posible.
Sra. Ferrero.- Pido la palabra.
Señor presidente: justamente quiero aclarar que si no votamos el artículo como
estaba, a pesar de que queríamos que saliese de esa manera, no me permitió aclarar
previamente que íbamos a apoyar el artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Corresponde considerar el Artículo 85. Por Secretaría se va a
darle lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- “Ocupar la vía pública. Quien ocupa la vía pública en ejercicio
de una actividad lucrativa excediendo las medidas autorizadas o el permiso de uso de las
aceras es sancionado/a con multa de 400 a 2.000 pesos”.
Sr. La Porta.- Pido la palabra.
Señor presidente: simplemente, quiero solicitar el mismo tratamiento que se le dio a
otra figura anteriormente y que ahora votemos la cláusula transitoria que suspende por un
determinado tiempo, de acuerdo con la propuesta de la diputada Suppa, lo que se acaba de
votar.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en igual sentido, lo que hemos acordado es que cuando lleguemos
al último artículo, vamos a votar tres más: uno que dice “Apruébase el anexo...”, otro que
dice “Deróganse las leyes...” y, finalmente, uno que establezca: “Esta norma entrará en
vigencia...” y vamos a proponer “...a los 120 días de su sanción”. Y después,
“...comuníquese, etcétera”.
Está claro que hemos acordado eso. Por su intermedio, señor presidente, les digo
que se queden tranquilos, porque eso es lo que vamos a votar.
Sr. San Martino.- Pido la palabra.
Señor presidente: respecto del artículo anterior quiero que quede constancia de mi
voto negativo.
VT 56 - Pág. 128
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sra. Caruso.- Pido la palabra.
Señor presidente: en el artículo anterior y en este que usted leyó creo que ha dado la
palabra más a algunos diputados que a otros; inclina la balanza desde el lugar de
neutralidad que debería tener.
Sr. Presidente (De Estrada).- Debería hacer una estadística.
Sra. Caruso.- Hágala, señor presidente.
Simplemente, quiero dejar asentado mi voto negativo respecto de este artículo y del
anterior.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, señora diputada.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: hay un pequeño contrasentido técnico y una desproporción en las
sanciones.
El artículo anterior que se votó establece: “...quien realiza actividades lucrativas no
autorizadas en el espacio público, es sancionado con multa de 200 a 600 pesos”. Es decir,
quien ejerce una actividad ilegal. Sin embargo, el que se excede en el ejercicio de una
actividad lucrativa, es sancionado con multa de 400 a 2.000 pesos. No entiendo. Hay cosas
que no se entienden desde lo técnico.
Después vamos a tratar el tema de la seguridad y anuncio que, lamentablemente,
estamos transformando a la Policía Federal en un nuevo cuerpo de inspectores municipales
de la ciudad.
Hay cosas que no se entienden: ¿cómo se puede sancionar de manera más severa a
alguien que se excede en una actividad legalmente autorizada que quien lo hace de manera
ilegal? Por su intermedio, solicito a los diputados que me lo expliquen. Creo que el
diputado Enríquez no tiene ni el monopolio de la universidad de la calle ni el monopolio de
la universidad académica. Pero, desde el punto de vista de la universidad académica,
quisiera que me expliquen qué es lo que justifica esta desproporción de penas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado De Giovanni.
Sr. De Giovanni.- Señor presidente: le voy a contestar al diputado Melillo.
Cuando nosotros hemos valorizado las penas, hemos tenido en cuenta la realidad de
los hechos a la cual va dirigida. En el primer caso, en el Artículo 84, es el simple vendedor
ambulante al que, en el fondo, no queremos penalizar, por el párrafo tercero del mismo
Artículo 84; en el caso, del Artículo 85, se trata de comercios establecidos, que usan el
espacio público. Está claro que si pueden poner 10 mesas, van a colocar 40 mesas
utilizando el espacio público; tienen mayor capacidad de pago y es otra la situación fáctica.
No hay por qué hacer esa comparación técnica.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la señora diputada Ferrero.
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 129
Sra. Ferrero.- Señor presidente: en realidad, voy a tener que oponerme a este artículo,
porque lo cierto es que lo que estamos reglamentando en el Artículo 85 –como lo hemos
hecho en otros artículos– ya está contemplado en la Ley 451del Código de Faltas.
Respecto de lo que señalaba el colega preopinante, que se refería al desarrollo de los
locales gastronómicos, cuando tienen que poner una silla más, colocan 25 sillas más; pero
quiero decir que eso ya está contemplado dentro del Código de Faltas.
Por lo tanto, así como en algunos temas debemos ser muy estrictos, tampoco nos
pasemos de rosca queriendo tener el Código de Faltas con una multa importante de 5 mil
pesos y, además, la contravención con 2 mil pesos. Estamos en un límite en el que decimos,
por un lado, que queremos proteger a ciertos comerciantes y, por el otro, nos estamos
excediendo en la contravención cuando esto ya está establecido en el Código de Faltas, que
se ocupa específicamente de los locales gastronómicos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Rebot.
Sr. Rebot.- Señor presidente: voy a ser muy breve, porque la explicación técnica ya fue
dada por el diputado De Giovanni.
Existe una situación claramente distinta en función de la cual se ha establecido esta
norma. Es verdad que ya se encuentra en el Código de Faltas, pero también es cierto que lo
que estamos estableciendo no colisiona con el Código de Faltas, por una norma que existe
en el propio Código de Faltas, que establece que “las sanciones que se impongan en el
Código lo son sin perjuicio de la que se impongan en materia contravencional”.
Me parece que eso queda claro, y que una cosa no obstaculiza la otra. En este caso,
nos pareció que elevarlo al rango de contravención es, desde los primeros momentos,
intentar disuadir esta conducta que, en realidad, siempre está asociada a comercios de
mediana o de gran importancia, y no así a los pequeños comerciantes.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 85.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 31 votos, queda aprobado el Artículo 85.
Tiene la palabra el diputado La Porta.
Sr. La Porta.- Señor presidente: simplemente, quiero dejar constancia de mi voto negativo
en los últimos dos artículos que se acaban de votar.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, señor diputado.
Tiene la palabra el diputado Rebot.
Sr. Rebot.- Señor presidente: dado que algún artículo anterior no se aprobó, solicito que
por Secretaría se vaya reordenando la numeración dado que este artículo, que lleva el
número 85, debería ser el Artículo 84, y así sucesivamente.
Por lo tanto, solicito que por Secretaría se lleve esa cuenta de manera automática.
VT 56 - Pág. 130
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- Creo que será mejor hacerlo al final, señor diputado, ya que
puede haber remisiones, nuevos artículos y hay que corregir varias cosas.
Tiene la palabra el diputado Mercado.
Sr. Mercado.- Señor presidente: teniendo en cuenta los colegas que están en el recinto,
creo que aquí está el núcleo del consenso. A lo mejor es una locura lo que voy a solicitar,
pero sería importante ver la posibilidad de votar por capítulos, si existe el consenso.
Posiblemente, si algún diputado quisiera referirse a algún artículo en particular, para
modificar alguna de sus partes, podríamos discutirlo en el capítulo entero y así podríamos
avanzar más rápido. Mi sensación es que, justamente, los diputados que estamos aquí
somos los que acompañamos el consenso.
Sr. Presidente (De Estrada).- Antes de seguir otorgando el uso de la palabra, vamos a votar
la propuesta del diputado Mercado.
A juicio de la Presidencia, se debería leer artículo por artículo. Si algún diputado
quisiera referirse a alguno, debería interrumpirse la lectura cuando se mencione el artículo
en cuestión. Luego, se seguirían leyendo los artículos, y se votaría, después, el capítulo
entero, salvo que algún diputado pida que se excluya algún artículo de la votación global.
Sr. Talento.- Pido la palabra, para una aclaración.
Sr. Presidente (De Estrada).- Para una aclaración, tiene la palabra el diputado Talento.
Sr. Talento.- Señor presidente: creo que esta solución no puede aplicarse a este capítulo,
porque hay diferencias. Esa tesitura, tal vez, si hay consenso en el recinto, podría tener
cabida a partir del Capítulo II. Pero, en este capítulo, De Seguridad Pública, tenemos
diferencias en algunas figuras que constan, además, en la versión consensuada.
Sr. Presidente (De Estrada).- En consecuencia, se seguirá tratando artículo por artículo.
Corresponde considerar el artículo 86, que se leerá por Secretaría.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice así: “Artículo 86.- Portar o tener elementos destinados a
forzar o abrir cerraduras. Quien porta o tiene en su poder sin causa justificada elementos
inequívocamente destinados a forzar o abrir cerraduras sin el uso de una llave es
sancionado/a con 1 a 5 días de arresto”.
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración.
Sr. Kravetz.- Pido la palabra.
Señor presidente: adelanto la decisión de mi bloque de votar negativamente este
artículo, porque da la idea de que este artículo podría aplicarse por portación de cara. Da la
sensación de ser muy arbitraria la causa de detención o de inicio de una causa judicial a una
persona, por tener elementos que no están claramente descriptos. Tampoco tiene una
persona por qué explicar por qué los lleva. Parecería violatorio del Artículo 19 de la
Constitución Nacional. Por esto, nuestro bloque va a votar negativamente.
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 131
Sr. Cantero.- Pido la palabra.
Señor presidente: en el mismo sentido que el diputado preopinante, creo que no está
claro este artículo. Además, me parece que volvemos a repetir lo que ya discutimos en el
Artículo 78, cuando iniciamos el debate.
Creo que acá se está persiguiendo a una forma de manifestar y peticionar de los
sectores que están más empobrecidos de la sociedad. De alguna manera, se les quiere poner
una barrera para que sigan existiendo, para que sigan dándose a conocer desde sus
necesidades.
Considero que este artículo está claramente enmarcado en esa posición. Quiero
anticipar mi oposición a este artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 86.
- Se vota y resulta negativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 26 votos a favor, no ha sido aprobado el Artículo 86.
Corresponde considerar el Artículo 87.
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice así: “Artículo 87.- Portar armas no convencionales. Quien
porta en la vía pública, sin causa que lo justifique, cualquier tipo de arma no convencional,
de aire o gas comprimido, arma blanca u objetos cortantes o contundentes inequívocamente
destinados a ejercer violencia o agredir, es sancionado/a con multa de 1.000 a 3.000 pesos o
cinco a quince días de arresto”.
Sr. Kravetz.- Pido la palabra.
Señor presidente: a grandes rasgos, nosotros compartimos el artículo. En particular,
y hablo a título personal, no me queda claro a qué alude la palabra “contundente”.
Pediría a los presidentes de las comisiones que lo expliquen un poco y, si fuera el
caso, pregunto si se puede retirar esta palabra del artículo.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: la redacción actual, que se repite en varios artículos del capítulo
de seguridad deportiva en estadios y espectáculos deportivos, es la misma que tiene la Ley
10, que no ha tenido ningún tipo de malas interpretaciones a lo largo de toda la vida de la
ley, y está desde el primer día en que se sancionó la Ley 10. Hemos mantenido esto sobre la
base de que la experiencia de la jurisprudencia no arrojaba problemas.
Hemos introducido modificaciones sobre la Ley 10 en algunos puntos donde había
divergencias jurisprudenciales o problemas interpretativos. Ésta es la razón. En realidad,
ésta es una redacción un tanto casuística, pero que viene siendo pacíficamente aceptada.
Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, mantiene la propuesta original.
Se va a votar el Artículo 87.
- Se vota y aprueba.
VT 56 - Pág. 132
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 32 votos, ha quedado aprobado el Artículo 87.
En consideración en particular el Artículo 88.
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 88.- Portar réplica de arma de fuego. Quien porta
en la vía pública, sin causa que lo justifique, réplica de arma de fuego que tenga la
apariencia, forma y configuración de ésta, es sancionado/a con multa de 600 a 2.000 pesos
o 3 a 10 días de arresto”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 88.
- Se vota y resulta negativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 30 votos a favor, el Artículo 88 no ha reunido la
mayoría necesaria.
En consideración en particular el Artículo 89.
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 89.- Entregar indebidamente armas, explosivos o
sustancias venenosas. Quien entrega un arma, explosivos o sustancias venenosas a una
persona declarada judicialmente insana, o con las facultades mentales notoriamente
alteradas, o en estado de intoxicación alcohólica o bajo los efectos de estupefacientes, es
sancionado/a con 10 a 30 de arresto”.
Sr. Velasco.- Pido la palabra.
Señor presidente: solicito que quede constancia en la versión taquigráfica de mi voto
negativo en los tres artículos anteriores. De todos modos, aclaro que vamos a acompañar el
artículo en consideración.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 89.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 38 votos, ha quedado aprobado el Artículo 89.
Corresponde considerar el Artículo 90, que se leerá por Secretaría.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee:) “Artículo 90.- Usar indebidamente armas. Quien ostente
indebidamente un arma de fuego, aun hallándose autorizado legalmente a portarla, es
sancionado con 5 a 15 días de arresto.
“Quien dispara un arma fuera de los ámbitos autorizados por la ley, y siempre que
la conducta no implique delito, es sancionado/a con 10 a 30 días de arresto”.
Sr. San Martino.- Pido la palabra.
Señor presidente: voy a hacer una sugerencia. Propongo que la redacción del
Artículo 90 se modifique, de modo que donde dice “...de 5 a 15 días de arresto...”, diga
“multa de 200 a 1.000 pesos”.
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 133
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Rebot.
Sr. Rebot.- Gracias, señor presidente.
En realidad, este artículo fue largamente discutido en el trabajo de los días
precedentes, y acordamos votar los dos párrafos por separado, porque si bien están en el
mismo artículo, son separables.
Nosotros proponemos mantener en los dos casos la redacción original, tal como
habíamos consensuado. Obviamente, sabíamos de antemano que el bloque Recrear tenía
una postura diferente.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: adelanto mi voto afirmativo a este artículo.
Al mismo tiempo, solicito que quede constancia de que el bloque del ARI ha votado
negativamente los artículos 84 a 88.
Sr. Presidente (De Estrada).- Así se hará, diputado.
Sra. Ferrero.- Pido la palabra.
Señor presidente: deseo hacer una aclaración.
No es que nos opongamos al artículo, sino que nosotros estamos viendo que, en
realidad, el artículo podría dividirse en dos cuestiones: la multa y el arresto.
En muchos casos, la ostentación –como bien me lo explicó el presidente de la
Comisión de Asuntos Constitucionales– es gravísima, en tanto y en cuanto se quieren
sostener temas a través de mostrar que se tiene un arma de fuego. En otros casos, el hecho
de mostrar un arma de fuego puede ser como defensa personal.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la fórmula que está en las bancas por párrafos,
tal como lo ha propuesto el diputado Rebot.
Se va a votar el primer párrafo del Artículo 90.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 34 votos, queda aprobado el primer párrafo del Artículo
90.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: se nos deslizó un error de impresión en el segundo párrafo de este
artículo. En lugar de decir “...quien dispare un arma...” debería decir “...quien dispare un
arma de fuego...” Ése es el sentido que figura en la ley actual.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el segundo párrafo del Artículo 90, con la
aclaración hecha por el diputado Rebot.
- Se vota y aprueba.
VT 56 - Pág. 134
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 36 votos, queda aprobado el segundo párrafo.
Queda aprobado el Artículo 90.
En consideración en particular el Artículo 91.
Por Secretaría, se le dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- “Artículo 91.- Fabricar, transportar, almacenar, guardar o
comercializar sin autorización artefactos pirotécnicos. Quien sin autorización fabrica
artefactos pirotécnicos es sancionado/a con multa de 10.000 a 50.000 pesos o 14 a 45 días
de arresto. Quien sin autorización transporta, almacena, guarda o comercializa artefactos
pirotécnicos, sean éstos legales o no, es sancionado/a con multa de 1.000 a 20.000 pesos o 5
a 25 días de arresto. Quien venda o suministre a cualquier título artefactos pirotécnicos a
personas menores de dieciocho (18) años, es sancionado con multa de 200 a 3.000 pesos o
1 a 15 días de arresto. En este supuesto se admite la forma culposa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 91.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 38 votos, queda aprobado el Artículo 91.
En consideración en particular el Artículo 92.
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- “Artículo 92.- Vender alcohol en horario nocturno. Quien
vende o suministra bebidas alcohólicas, cualquiera sea su graduación en el horario de 23 a 8
horas, es sancionado/a con multa de 1.000 a 5.000 pesos de multa o con 2 a 10 días de
arresto. La acción no es punible cuando la venta o suministro se efectúa en locales
habilitados para el consumo, siempre y cuando el consumo se produzca en el interior del
local”.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en realidad, debemos hacer una precisión en el segundo párrafo
del texto que obra en las bancas. Muchos de nosotros pensamos que debería incluirse la
penalización –sólo en el horario de 23 a 8 horas, tal como figura en el cuadro del primer
párrafo– del servicio de delivery, sobre la base de que, actualmente, la norma se viola
sistemáticamente con la entrega en los zaguanes. En definitiva, los dueños de los locales
que tienen impedimentos les dicen a los chicos: “No te puedo vender el alcohol acá;
esperáme en el zaguán 2448, que está en la otra cuadra, y te lo entrego ahí”. Esto funciona
así en todos lados.
Siguiendo el espíritu que le dio origen a esta norma –que es el de proteger a los
chicos en el horario en el que están menos supervisados por sus padres o mayores–,
queremos evitar el subterfugio legal actual. De todas maneras, tenemos la plena convicción
de que no se va a reunir el número suficiente para votar este texto con estos alcances.
Dejando aclarado que mi posición personal y la de muchos diputados de diferentes bloques
va en ese sentido, propongo penalizar el delivery solamente en ese horario. No queremos
restringir el derecho de los adultos, sino simplemente proteger a los adolescentes.
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 135
Por lo tanto, propongo la redacción actual que sería la siguiente: “La acción no es
punible cuando la venta o suministro se efectúa bajo la modalidad de reparto a domicilio o
en locales habilitados para el consumo, siempre y cuando el consumo se produzca en el
interior del local”. Entonces, esta redacción se pondría como segundo párrafo. Por
supuesto, quiero dejar asentada nuestra posición personal.
Creo que esto reflejaría el consenso con el mayor número de legisladores como para
darle sanción a este artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: ¿usted propone que se vote el texto tal como
acaba de leerlo?
Sr. Rebot.- Exactamente. Propongo que el primer párrafo quede igual y, el segundo, tal
como acabo de leerlo, dejando a salvo lo de la penalización del servicio de delivery, o
modalidad de reparto a domicilio, que es la denominación más correcta; evidentemente, la
otra propuesta no tiene el número suficiente y creo que no tiene sentido votar en forma
testimonial muchas de estas cosas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada La Ruffa.
Sra. La Ruffa.- Señor presidente: simplemente –sin saber que el diputado Rebot iba a
hacer esta propuesta–, iba a pedir que se votara por separado y que se incluyera la
modalidad de reparto a domicilio. Pero si éste va a hacer el texto a votar, creo que está bien.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Melillo.
Sr. Melillo.- Señor presidente: hay una contradicción muy importante en el título de este
capítulo, “seguridad pública”, que, a su vez, me parece desafortunado.
Además, creo que elevar esta falta al nivel de contravención –esto lo vamos a ver
con el tiempo– es seguir otorgándole el rol de inspectores municipales a quien debería ser
fundamentalmente la autoridad preventora del delito y la inseguridad. Es una más de estas
cuestiones que estamos incluyendo en el Código, por las que vamos a terminar
persiguiendo a “perejiles”, y nunca a las mafias, y por las que vamos a distraer a la policía
de su actividad central, que debe ser la protección de la seguridad pública.
Por este motivo, vamos a votar en contra esta propuesta.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Enríquez.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: cuando se trató el Artículo 92, justamente con el diputado
Rebot habíamos planteado la posibilidad de que el caso del delivery fuera tipificado como
una contravención.
Realmente, iba a acompañar al diputado Rebot en este aspecto, para que no quedara
como algo testimonial, pero hace unos segundos me han traído a mi banca una información
que me hace rever esa posición. Quiero exhibir esta información públicamente. Se trata de
una publicidad que dice: “Santo Tomé, el primer delivery de bebidas de Buenos Aires.
Jueves a sábados a partir de las 22 horas, líneas rotativas. Cuando no tengas qué tomar,
VT 56 - Pág. 136
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
llamanos. La más amplia variedad de bebidas para armar tu noche”. Y habla de vodka,
whisky, etcétera.
- Murmullos en la sala.
Sr. Enríquez.- Habla de entrega de bebidas de jueves a sábados a partir de las 22 horas.
- Murmullos en la sala.
Sr. Enríquez.- Así de fácil: “No dejés de pasarla bien”. Por supuesto, abajo, aclara con
letra ínfima –como la de aquellas cláusulas de adhesión de contrato de seguros–: “Prohibida
la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años”. Seguramente, el motoquero va a
controlar si vende bebidas alcohólicas a menores de 18 años…
Señoras y señores diputados: a fines del año pasado –muchos de ustedes integraban
este Cuerpo– sancionamos una ley que se trabajó de forma muy azarosa. Alguien habló de
“ley seca”. Creo que no es ni moderno ni progresista alentar el consumo de bebidas
alcohólicas en menores de 18 años. El delivery es la manera en que se cumple aquello de
“hecha la ley, hecha la trampa”. De esta manera, se burla la norma que nosotros hemos
sancionado.
Como periférica que es la Argentina, siempre se reciben los movimientos de los
centros mundiales con cierto retraso. Por ejemplo, el “prohibido prohibir”, del Mayo
francés, llega a estas playas 36 años después y de inmediato es adoptado con sumo
entusiasmo. Entonces, en esta alegre Legislatura, toda sujeción a una regla resulta
sospechosa y, a partir de esto, sospechamos que el sometimiento de los vecinos de esta
ciudad a las normas implica violentar su libertad individual. Nosotros seguimos
sancionando normas que después automáticamente son burladas a través del sistema de
delivery.
Más allá de que a algún diputado no le guste lo que voy a decir, cuando propusimos
aquella norma se me tildó de que atentaba contra las libertades individuales, contra el
notable principio de reserva, la fórmula del Artículo 19. Sin embargo, se trata de garantizar
un bien superior, que hace a la salud de nuestros jóvenes. Si no, invito a que vayan a ver la
cantidad de comas alcohólicos que hay durante los días jueves, viernes, sábados y
domingos en los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. Créanme, eso no es progresista
ni moderno.
En este sentido, voy a votar en contra el artículo, con la salvedad que he señalado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Caruso.
Sra. Caruso.- Señor presidente: celebro que se retirara la punibilidad del delivery.
En realidad, cuando se habla de los menores o se habla de las mafias que circulan en
todo esto, estamos atentando contra la libertad personal, ya que esto no va a involucrar
directamente a las mafias, sino que va a implicar a algún comerciante que quiera hacer
alguna promoción, no al negocio que mencionó el diputado preopinante, del que no nos
dejó el teléfono. Entonces, con esta medida, esos comerciantes no van a poder hacer más
promociones.
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 137
En el caso de los menores, cuando están en sus hogares, será el padre su
responsable. No podemos pensar que el padre no puede regular la conducta de su hijo. Si en
la casa hay una computadora, el chico puede ver pornografía, si es que la quiere ver. Pero
esto será decisión de los padres. En este sentido, no podemos decidir sobre la jurisdicción
particular de las personas.
Por eso, celebro que se haya desestimado el tema del delivery.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Pido silencio, por favor.
Tiene la palabra la diputada Ferrero.
Sra. Ferrero.- Señor presidente: de acuerdo a como viene este título de seguridad pública,
escuchamos que en la Ciudad de Buenos Aires vale todo.
Esta Legislatura, sobre la base de un arduo trabajo, el año pasado sancionó la
famosa y denominada “Ley Seca” y ahora queremos cambiar una redacción consensuada y
queremos permitir que el delivery funcione de esta forma, como decía la diputada Caruso,
cuando en realidad solamente tiene que haber una persona adulta para que controle esta
situación. Como bien sabemos, esta persona en muchos casos no existe.
Por lo tanto, de acuerdo con lo que dijo el diputado Enríquez, me pregunto quién va
a hacer el control del consumo de bebidas alcohólicas por parte de los menores. Sabemos
que en muchos casos el mayor no está. Lo sabemos nosotros y lo saben ellos.
Ahora, se propone votar un título en el que en la mayor parte de los artículos,
permitimos el uso de las armas de fuego, dejamos que todo el mundo exhiba, y parece que
en realidad, no importa nada, y cuando estamos hablando de la salud de los chicos,
interponemos al delivery. Pareciera más importante el delivery que la venta de alcohol a los
chicos.
En principio, estábamos de acuerdo con el texto del artículo, tal como estaba
consensuado originalmente. En todo caso, propongo que el texto se divida en dos párrafos.
En nuestro caso, apoyamos la propuesta del diputado Enríquez, en tanto y en cuanto refiere
la propuesta original que se consensuó en la comisión.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Tiene la palabra el diputado La Porta.
Sr. La Porta.- Señor presidente: apoyo la modalidad propuesta para este artículo.
Aclaro que, sin ningún ánimo de enmendar la plana a nadie y mucho menos al
diputado Enríquez, la frase “prohibido prohibir” ya la he escuchado otra vez aquí. No es del
Mayo francés. El origen de esa frase es de un prestigioso universitario argentino,
anarquista, Deodoro Roca, y la pronunció en oportunidad de la Reforma del año 1918.
(Aplausos).
Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado Rebot: se ha propuesto dividir la votación en
dos partes: votar los párrafos en forma separada. ¿Está de acuerdo?
VT 56 - Pág. 138
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Rebot.- Sí, señor presidente. Y adelanto que he dejado a salvo mi opinión personal y
voy a votar por la segunda opción porque testimonialmente no necesito probar nada. Ya lo
dije antes.
Sr. Presidente (De Estrada).- ¿Cuál es la segunda opción? ¿La que usted presentó?
Sr. Rebot.- Sí, señor presidente.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: cada vez que hablo me coarta la palabra. Como le pasó al
diputado Milcíades Peña que en un momento dado no le dejaron hacer uso de la palabra y
se enojó. Reconozco lo que dijo el diputado La Porta, pero en el Mayo francés fue
justamente donde esa frase tomó mucho auge. Por supuesto, seguramente que en la historia
de la frase “prohibido prohibir” reconoce ese antecedente. Pero en el Mayo francés era la
frase cabeza de todas las manifestaciones.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el primer párrafo del Artículo 92.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado por 34 votos a favor.
Se va a votar el segundo párrafo del Artículo 92 con el agregado propuesto por el
diputado Rebot.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado por 35 votos a favor.
Corresponde considerar el Capítulo II, Espectáculos artísticos y deportivos, Artículo
93.
Sr. De Giovanni.- Pido la palabra.
Señor presidente: como parece que hay asentimiento, propongo que se vote por
capítulo, luego de que se lean los artículos.
- Asentimiento.
Sr. Presidente (De Estrada).- Como hay asentimiento, se irán leyendo los artículos. Si
algún diputado quiere hablar, que pida la palabra.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: para no entorpecer, en primer lugar, vamos a aceptar que se vote
por capítulos. Pero nosotros habíamos arrimado algunas propuestas generales para el
capítulo que inclusive tendía en algunos casos a agravar las penas. Por ejemplo,
proponíamos aplicar arresto directo para organizadores involucrados, porque entendíamos
que la multa en estos espectáculos que mueven mucho dinero no es un elemento
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LEGISLATURA
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suficientemente disuasivo. Pero sabemos que muchas de esas modificaciones que
propusimos no fueron aceptadas. Intentamos proponerlas en la mesa de los acuerdos.
Por lo tanto, vamos a solicitar que se inserte nuestra opinión específica y las
propuestas que teníamos. A pesar de que muchas de las cosas estamos de acuerdo en el
fondo, como se va a votar por capítulo no vamos a poder acompañarlos en la votación,
sabiendo que de todas maneras esto no pone en riesgo la sanción del capítulo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por Secretaría se comienza leyendo el Artículo 93.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee:) “Artículo 93. Perturbar filas, ingreso o no respetar
vallado. Quien perturba el orden de las filas formadas para la compra de entradas o ingreso
del lugar donde se desarrolle un espectáculo deportivo o artístico masivo, o no respeta el
vallado perimetral para el control, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad
pública o multa de 200 a 1.000 pesos”.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en este tema, en la comisión de trabajo, había habido una
propuesta del diputado Melillo, que era correcta, que proponía cambiar la redacción en
donde dice “espectáculo artístico o deportivo masivo” para que diga “espectáculo masivo,
de carácter artístico o deportivo”, y que luego continúe tal como está redactado. Propongo
que lo redactemos de esta manera y que por Secretaría se hagan las correcciones del caso,
porque el adjetivo “masivo” se refiere tanto a los espectáculos artísticos como a los
deportivos. Esto es mucho más claro.
Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, este cambio se va a realizar en todos los artículos
que posean esa expresión, que en este capítulo son varios.
Con esta aclaración, se va a votar...
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tienen razón, no se debe votar.
En consideración en particular el Artículo 94.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice: “Revender entradas. Quien revende entradas para un
espectáculo deportivo o artístico masivo provocando aglomeraciones, desórdenes o
incidentes, es sancionado con multa de 300 a 3.000 pesos. En caso de probarse la
participación o connivencia de persona responsable de la organización del espectáculo
artículo o deportivo, éste es sancionado con multa de 1.000 a 10.000 o 2 a 20 días de
arresto”.
Sr. Talento.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero plantear una sugerencia que ya hemos formulado, que no
recuerdo por qué no ha sido incluida. Habíamos señalado que se debía incluir a aquel que
revendiera entradas en cantidad, no a aquel –o a su pequeño grupo– que revende entradas
individualmente, que las ha comprado y que las revende en la puerta. Nos referimos a lo
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que constituye un negocio estructurado de reventa de entradas. Por ello, podría agregarse
“en cantidad”, “con organización” o cualquier incorporación que garantice que esta
conducta típica tiene una característica diferenciada de aquella reventa ocasional.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: respecto de este capítulo, conocíamos de antemano la opinión del
diputado Melillo. Sin perjuicio de aceptar que se trata de una propuesta seria, nos parece
que lo mejor es mantener la redacción de todo el capítulo tal como habíamos acordado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: la propuesta del diputado Talento se refiere a la
venta de entradas en cantidad. Lo que pasa es que usted no estaba escuchando.
Sr. Rebot.- Señor presidente: todo el tiempo recibo sugerencias.
Sr. Presidente (De Estrada).- Respecto del Artículo 94, el diputado Talento ha señalado
que se ha acordado hacer referencia a la reventa de entradas en cantidad o de manera
importante; o sea, que no fuera una sola entrada. Ésa es la consulta concreta.
Sr. Rebot.- Señor presidente: sinceramente, no sé si se trata de un parámetro que va a
servir para objetivar la conducta. Es más clara esta situación. Si se revende una o mil
entradas y esto provoca aglomeraciones, es una contravención; si no, no. Lo que estamos
protegiendo es la seguridad. No tiene sentido discriminar la cantidad de entradas. Yo ya lo
había planteado. Por ello, hay que mantener la redacción original.
Sr. De Giovanni.- Pido la palabra.
Señor presidente: abonando lo que ha dicho el diputado Rebot, quiero aclararle al
doctor Talento que es muy difícil que la venta de una o dos entradas provoque
aglomeraciones. En definitiva, lo penalizado es vender entradas y producir aglomeraciones.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: es cierto que el bien jurídico tutelado es la seguridad. Nosotros
pensamos que el bien jurídico tutelado no es la seguridad, sino el hecho de la reventa de
entradas.
Junto con el diputado Milcíades Peña estamos analizando otro tema. ¿Qué pasa
cuando se produce la reventa de entradas gratuitas? Porque lo que acá está penalizado es
que a partir de la entrega de una entrada, como hacen muchos clubes, a una persona que
tiene algún tipo de necesidad especial, a chicos de colegios, masivamente y de las entradas
que a veces están destinadas a plateas, se usen para la reventa y su finalidad era totalmente
distinta: permitir que tuvieran acceso a un espectáculo artístico o deportivo de alcance
masivo. En consecuencia, la finalidad de esa entrada se adulteró, cuando lo que se pretendía
era favorecer a una persona determinada. En ese caso no sería reventa, sino venta.
Volviendo al tema de la reventa de entradas, me parece que lo punible está en esto.
No nos engañemos, porque lo que subyace acá no es el tema de la seguridad y la
aglomeración. Lo que acá subyace es que muchos dirigentes entregan una cantidad de
entradas a algún sector de la barra brava para que las comercialicen. Ésa es la verdad de la
historia. Entonces, pongámoslo en blanco y negro. Digamos que de lo que aquí se trata es
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de evitar algo que, en definitiva, termina vinculándose con la violencia que se genera en los
espectáculos deportivos.
Sr. Presidente (De Estrada).- No veo cómo vamos a votar el capítulo entero si hay
objeciones a los distintos artículos. Me parece que va a ser más rápido votar uno por uno.
La Presidencia, concretamente, propone que se vote el Artículo 93, que ya se trató y no
tuvo objeciones, y que después sigamos con el 94 que estamos considerando.
Se va a votar el Artículo 93.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado por 38 votos a favor.
En consideración el Artículo 94.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: el segundo párrafo del Artículo 94 quedaría redactado de la
siguiente manera: “En caso de probarse la participación o connivencia de persona
responsable de la organización del espectáculo artístico o deportivo, éste es sancionado/a
con multa de 1.000 a 10.000 pesos o dos a 20 días de arresto”. Estamos hablando, si estoy
en lo cierto, del artículo de la reventa de entradas que tiene un primer párrafo que establece
una multa de 300 a 3.000 pesos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Eso es lo que dice el texto propuesto.
Sr. Rebot.- Algún diputado me hizo la observación de que no lo tenía y que estaba de
acuerdo. Sólo estoy remarcando qué es lo que estamos votando.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 94, con el texto propuesto.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado por 34 votos.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero dejar constancia de mi voto en contra por la mención de las
aglomeraciones y voy a agregar los fundamentos a la Versión Taquigráfica.*
Sr. Kravetz.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero dejar constancia del voto en contra de la totalidad del
bloque.
Sr. Talento.- Pido la palabra.
*
Ver apéndice.
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Señor presidente: la totalidad del bloque ha votado negativamente por la falta de
incorporación de la figura del agravante que sí se había planteado en el caso de que hubiera
organización previa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Ya se votó, diputado.
Sr. Talento.- Simplemente, queremos dejar constancia de por qué no lo votamos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Corresponde considerar el Artículo 95.
Se leerá por Secretaría.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee:) “Artículo 95.- Vender entradas o permitir ingreso en exceso.
Quien dispone la venta de entradas en exceso o permite el ingreso de una mayor cantidad
de asistentes que la autorizada a un espectáculo deportivo o artístico masivo es
sancionado/a con multa de 5.000 a 30.000 pesos o 10 a 30 días de arresto.
“La sanción se eleva al doble si producen desórdenes, aglomeraciones o avalanchas.
“Admite culpa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con la aclaración de “si se producen desórdenes”, se va a
votar el Artículo 95.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 41 votos, queda aprobado el Artículo 95.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: vamos bien, pero nos estamos apurando demasiado.
Con el diputado Peña, habíamos propuesto lo siguiente: agregar como un artículo o
insertarlo en el artículo anterior el siguiente texto...
Sr. Presidente (De Estrada).- El artículo anterior ya fue votado.
Sr. Enríquez.- Bueno, entonces sería como un Artículo 95 bis, porque, como lo vamos a
modificar, no a va ser “bis” porque hay varios artículos que se tienen que reordenar porque
no fueron votados.
Sr. Presidente (De Estrada).- Léalo, señor diputado.
Sr. Enríquez.- “Artículo 95 bis.- Venta de entradas gratuitas. Quien vende entradas para un
espectáculo deportivo o artístico masivo que en su origen no están destinadas a la venta es
sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 1.000 pesos.
“La sanción será de multa de 2.500 a 30.000 pesos o arresto de 5 a 30 días cuando la
venta de entradas fuera realizada con el conocimiento y/o la anuencia de los organizadores
del espectáculo y/o mediara previa organización”.
29a. Sesión Ordinaria
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Esto es, justamente, para evitar que las entradas que no tienen como propósito su
comercialización –por el destino que recién le estaba señalando–, algunos pícaros la
vendan.
Quiero señalar que, por ejemplo, algunos clubes las tienen titularizadas; o sea que
están en cabeza de una persona, con lo cual esto es muy fácil de desbaratar. Si no está
titularizada, evidentemente, el club va a ser el responsable y no va a ser responsable de esta
contravención aquel portador de entradas a cuyo nombre se encuentra.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la propuesta del diputado Enríquez.
- Se vota y resulta negativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Sólo obtuvo 13 votos; por lo tanto, no cuenta con el mínimo
necesario.
En consideración el Artículo 96.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 96.- Ingresar sin entrada, autorización o
invitación. Quien accede sin entrada, autorización o invitación especial a un espectáculo
masivo de carácter artístico o deportivo es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad
pública o multa de 200 a 1.000 pesos.
“La sanción se eleva al doble para quien permite ilegítimamente a otros el acceso”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 96.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 39 votos queda aprobado el Artículo 96.
En consideración el Artículo 97.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 97. Ingresar sin autorización a lugares reservados.
Quien ingresa al campo de juego, a los vestuarios o a cualquier otro lugar reservado a los
participantes del espectáculo deportivo o artístico masivo, sin estar autorizado
reglamentariamente, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa
de 200 a 1.000 pesos.
“La sanción se eleva al doble si producen desórdenes, aglomeraciones o
avalanchas”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 97.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 38 votos queda aprobado el Artículo 97.
En consideración el Artículo 98.
Por Secretaría se dará lectura.
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23 de septiembre de 2004
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 98.- Acceder a lugares distintos según entrada o
autorización. Quien accede a un sector diferente al que le corresponda conforme la clase de
entrada adquirida, o ingresa a un lugar distinto del que le fuera determinado por la
organización de un espectáculo masivo de carácter artístico o deportivo o por la autoridad
competente, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a
1.000 pesos.
“La sanción se eleva al doble si producen desórdenes, aglomeraciones o
avalanchas”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 98.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 37 votos a favor, queda aprobado el Artículo 98.
Corresponde considerar el Artículo 99.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice así: “Artículo 99.- Omitir recaudos de organización y
seguridad. Quien omite los recaudos de organización o seguridad exigidos por la
legislación vigente o por la autoridad competente es sancionado/a con multa de 2.500 a
3.000 pesos o arresto de 5 a 30 días.
“La sanción se eleva al doble si se producen desórdenes, aglomeraciones o
avalanchas”.
“Admite culpa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: aquí se nos deslizó un error. Después de “autoridad competente”
debería decir: “...respecto de un espectáculo masivo de carácter artístico o deportivo”, en
igual temperamento que el que viene siguiéndose en todos los demás artículos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, quedaría redactado de la siguiente manera: “Quien
omite los recaudos de organización o seguridad exigidos por la legislación vigente o por la
autoridad competente respecto de un espectáculo masivo de carácter artístico o deportivo es
sancionado/a con multa...”, y continúa tal cual.
Sr. Rebot.- Exactamente, señor presidente. Es la misma redacción que vienen teniendo
todos los demás.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 99 con la variante propuesta.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 37 votos a favor, queda aprobado el Artículo 99.
Corresponde considerar el Artículo 100.
29a. Sesión Ordinaria
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Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice así: “Artículo 100.- Alterar programa. Quien, sin existir
motivos de fuerza mayor, sustituye atletas, jugadores o artistas que por su nombre puedan
determinar la asistencia de público, sin hacerlo saber con la suficiente antelación es
sancionado/a con multa de 1.000 a 30.000 pesos.
“La sanción se eleva al doble si por tal motivo se producen desórdenes,
aglomeraciones o avalanchas”.
“Admite culpa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración.
Se va a votar.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 39 votos a favor, queda aprobado el Artículo 100.
Corresponde considerar el Artículo 101.
Por Secretaría se dará lectura.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice así: “Artículo 101.- Provocar a la parcialidad contraria. Quien
en ocasión de un espectáculo deportivo masivo lleva o exhibe banderas, trofeos o símbolos
de divisas distintas de la propia y las utiliza para provocar a la parcialidad contraria es
sancionado/a con multa de 200 a 1.000 pesos o arresto de 1 a 5 días.
“La sanción se eleva al doble para quien consiente o permite que las banderas,
trofeos o símbolos descriptos se guarden en el lugar donde se desarrolle el espectáculo”.
“Admite culpa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Silencio, por favor.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en realidad, creo que en este artículo y en alguno más sólo debe
decir “espectáculo deportivo masivo”, no “artístico”, porque no hay parcialidad contraria en
esos casos.
Sr. Presidente (De Estrada).- Dice sólo “deportivo masivo”.
Sr. Rebot.- Sí, señor presidente. Pero como se leyó el agregado...
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Sr. Presidente (De Estrada).- Muy bien. Queda tal como estaba originalmente.
Se va a votar el Artículo 101.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 38 votos a favor, queda aprobado el Artículo 101.
Corresponde considerar el artículo siguiente.
Por Secretaría se dará lectura al Artículo 102.
Sr. Secretario (Pérez).- Dice así: “Artículo 102.- Afectar el desarrollo del espectáculo.
Quien afecta el normal desarrollo de un espectáculo deportivo o artístico masivo que se
realice en un lugar público o privado de acceso público es sancionado/a con multa de 600 a
2.000 pesos o 3 a 10 días de arresto”.
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración.
Se va a votar.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 36 votos a favor, queda aprobado el Artículo 102.
Sr. Velasco.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero dejar constancia de nuestro voto negativo, porque no se
entiende muy bien a qué se refiere este artículo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Corresponde considerar el Artículo 103.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 103.- Producir avalanchas o aglomeraciones.
Quien produce por cualquier medio una avalancha o aglomeración en ocasión de un
espectáculo deportivo o artístico masivo es sancionado/a con multa de 600 a 2.000 pesos o
arresto de 3 a 10 días.
“Admite culpa.”
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 103.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 38 votos, ha quedado aprobado el Artículo 103.
Corresponde considerar el Artículo 104.
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 104.- Incitar al desorden. Quien incita al desorden
con motivo o en ocasión de un espectáculo artístico o deportivo masivo es sancionado/a con
multa de 200 a 1.000 pesos o arresto de 1 a 5 días.
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“La sanción se eleva al doble cuando la acción la realiza un deportista, dirigente o se
utiliza un medio de comunicación masiva”.
Sr. Velasco.- Pido la palabra.
Señor presidente: nuevamente, la figura no nos parece clara, por lo que adelantamos
nuestro voto negativo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 104.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 35 votos, ha quedado aprobado el Artículo 104.
En consideración en particular el Artículo 105.
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 105.- Arrojar cosas o sustancias. Quien arroja
cosas o sustancias que puedan causar lesiones, daños o molestias a terceros, en ocasión de
un espectáculo artístico o deportivo masivo, es sancionado/a con 1 a 10 días de trabajo de
utilidad pública o arresto de 1 a 10 días.
“Admite culpa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 105.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 35 votos, ha quedado aprobado el Artículo 105.
En consideración en particular el Artículo 106.
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 106.- Suministrar elementos aptos para agredir.
Quien vende o suministra en el lugar en que se desarrolla un espectáculo artístico o
deportivo masivo objetos que por sus características puedan ser utilizados como elementos
de agresión, es sancionado/a con multa de 200 a 1.000 pesos.
“Admite culpa”.
Sr. Velasco.- Pido la palabra.
Señor presidente: otra vez, no queda muy clara la redacción del artículo respecto de
cuáles serían los objetos que pueden ser utilizados como elementos de agresión. Sería
bueno precisarlo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 106.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 36 votos, ha quedado aprobado el Artículo 106.
En consideración en particular el Artículo 107.
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23 de septiembre de 2004
Por Secretaría se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 107.- Suministrar o guardar bebidas alcohólicas.
Quien con motivo o en ocasión de un espectáculo deportivo o artístico masivo guarde
bebidas alcohólicas en dependencias del lugar en el que se desarrollan tales actividades, es
sancionado/a con multa de 1.000 a 5.000 pesos.
“Idéntica sanción corresponde a quien suministra bebidas alcohólicas en el lugar
donde se desarrolla un espectáculo deportivo o artístico masivo o sus adyacencias, en el
período comprendido entre las cuatro horas previas a la iniciación y una hora posterior a su
finalización.
“El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con
igual poder de decisión que guarde, suministre o permita la guarda o suministro de bebidas
alcohólicas en dependencias del lugar donde se desarrollan tales actividades, es sancionado
con multa de 5.000 a 25.000 pesos o arresto de 5 a 15 días.
“Toda autorización de excepción debe otorgarse en forma escrita por autoridad
competente a los organizadores del evento”.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
Señor presidente: pido disculpas por no haber estado en la comisión que redactó los
artículos, pero quiero proponer una modificación.
En el segundo párrafo se establece que “Idéntica sanción corresponde a quien
suministra bebidas alcohólicas en el lugar donde se desarrolla un espectáculo deportivo o
artístico masivo o sus adyacencias...”. Con el término “adyacencias” no queda del todo
claro a qué distancia se refiere. Propongo que diga “...o en un radio de 200 metros del
mismo...”, es decir, determinar el concepto de “adyacencias” especificándolo en 200
metros.
Sr. Enríquez.- Señor presidente: justamente, había transmitido la inquietud del diputado
Milcíades Peña y recuerdo que la prohibición de vender bebidas alcohólicas es cuatro horas
antes y hasta una hora después. Existe una norma vigente y hay una zona de seguridad en la
cual esto no se puede realizar y es la que evoca el diputado Peña.
Sería adecuado establecer esa zona de seguridad en los 200 ó 400 metros, para
precisar el concepto de adyacencia. No nos olvidemos de que cuando votamos el artículo
inherente a la prostitución o, mejor dicho, a la oferta y demanda de sexo en la vía pública,
se precisó la adyacencia en 200 metros. En este caso, sería razonable hacerlo en el ámbito
que señalaba el diputado Peña, es decir, también en los 200 metros.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: en este tema quiero ser más cuidadoso por el hecho de que la
configuración física de las zonas de los diferentes estadios es bien distinta. En general, la
jurisprudencia convalida como adyacencia al perímetro establecido por la autoridad policial
que, a veces, no es de 200 metros, porque la zona no da para ello. Lo que se quiere evitar es
que en la vereda de enfrente de la cancha o en sus inmediaciones –sin salir del perímetro–
la gente consuma alcohol y vuelva al estadio.
De todas maneras, dejo la cuestión a criterio del Cuerpo. Me parece que lo más
prudente es mantener lo que la jurisprudencia ha venido sosteniendo hasta ahora.
29a. Sesión Ordinaria
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Sr. Busacca.- Pido la palabra.
Señor presidente: considero que entre el primero y el segundo párrafo del Artículo
107 hay una contradicción. En el primero se penaliza la guarda en el establecimiento donde
se realiza el espectáculo y, en el segundo, el suministro. Es decir, si no se tiene el alcohol,
no se puede suministrar. Ahora bien, si lo tiene y no lo puede suministrar en cierto horario,
implica sacarlo en ese período y luego volverlo a entrar, lo cual generaría un desconcierto
total.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
Señor presidente: una fórmula posible podría ser la de los 200 metros. Es cierto que,
en determinadas ocasiones, puede ser que el perímetro establecido esté a 500 metros. La
propuesta sería la siguiente: 200 metros o una distancia mayor si el perímetro así lo
estableciera. Me parece que hay que precisarlo.
Sr. Presidente (De Estrada).- En primer lugar, se va a votar el texto propuesto
originalmente. Si no tiene consenso, se pasarán a votar los otros.
Sr. Santilli.- Señor presidente: ¿qué pasa con las confiterías de los clubes que en horario
deportivo no pueden vender bebidas alcohólicas? ¿Tienen que llevarse el vino y volverlo a
entrar una vez terminado el partido? ¿Cómo funcionaría la cuestión? No se entiende. Tiene
razón el diputado Busacca. No entiendo el tema de la guarda.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: me parece que hay una práctica habitual que, en muchos casos,
está al margen de la ley. Ahora está prohibido. El problema es que algunos no respetan la
prohibición y no hay quien controle. La venta también está prohibida en las adyacencias.
La cuestión fáctica de la entrada y de la salida es un problema de cada
concesionario. Lo que se quiere evitar es la venta por izquierda en las puertas del depósito.
El tema de la autorización escrita tiene que ver con el espectáculo artístico o
deportivo, que no necesariamente se realiza en estadios. No todo es fútbol. Hay deportes
que no son de gran masividad y durante sus espectáculos no se producen conflictos.
Muchas veces se realizan en hoteles como, por ejemplo, las peleas. La concurrencia paga
enormes sumas por la entrada o por asistir a festivales artísticos en los que hay shows. La
verdad es que esto debería estar librado a la mesura de la autoridad de aplicación, que es la
que actualmente autoriza estas cosas. Esto lo discutimos largamente en la comisión, y
llegamos a la conclusión de que debemos dejarle al Poder Ejecutivo la posibilidad de
analizarlo técnicamente, siempre que se haga responsable de esa decisión, porque no se
puede establecer un carácter absolutamente general sin dejar una salida para este tipo de
casos. Imaginemos, por ejemplo, el festival de un cantante lírico en el que hay 500
invitados y pueden consumir alcohol. En realidad, se quiere evitar la violencia y la merma
en la seguridad que el consumo conlleva. Ésta es la razón de las excepciones en los dos
casos que vienen a continuación.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Mercado.
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Sr. Mercado.- Señor presidente: quizás no se entendió bien lo que planteó el diputado
Busacca. En realidad, estamos hablando de la guarda. Por ejemplo, la confitería de un club,
que en determinados días y horarios vende alcohol, ese día no podrá venderlo. ¿Lo tendría
que sacar del lugar y llevarlo a 400 metros? En este caso se está hablando de la guarda. En
este ejemplo, se podría ponerle llave a la bebida, pero si seguiría estando allí.
Por lo tanto, habría que suprimir la palabra “guarda”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Creo que no ha sido contestada la observación realizada por
el diputado Santilli. Pienso, por ejemplo, en el caso de la confitería del Teatro Colón.
Tiene la palabra el diputado Santilli.
- Murmullos en la sala.
Sr. Santilli.- Señor presidente: puede ser que la respuesta a la cuestión de la guarda se
encuentre en el último párrafo, donde dice: “Toda autorización de excepción debe otorgarse
en forma escrita por la autoridad competente a los organizadores del evento”. Ahí es donde
debe estar la autorización para la guarda. Supongo que ese debe ser el criterio.
Sr. Presidente (De Estrada).- ¿Hay alguna otra sugerencia con relación a este tema? Si no
fuera así, pasaríamos a votarlo.
Sr. Lynch.- Pido la palabra.
Señor presidente: hay otros casos que podrían quedar incursos en esta norma. Por
ejemplo, el caso del Teatro Colón, que vende bebidas alcohólicas en los intervalos, o los
casos de la Sociedad Rural o el Hipódromo, cuando hay espectáculos artísticos.
Sr. De Giovanni.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero aclararle al diputado Santilli que el último párrafo del
Artículo 107 establece que toda autorización de excepción debe otorgarse en forma escrita
por autoridad competente a los organizadores. Entonces, esto quiere decir que al bar del
club se le va a dar la autorización y a la confitería del Teatro Colón, también. Me refiero a
la autorización para guardar bebidas alcohólicas.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero aclarar que esta norma surgió con motivo de las
dificultades que ha tenido el Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires, el doctor Luis
Cevasco. En muchos casos, tenía que aplicar la norma a rajatablas, cuando estaba
excediendo el marco de los usos y costumbres. Por ejemplo, un festejo después de un
acontecimiento futbolístico, una vuelta olímpica; un festejo como el que ocurre
tradicionalmente en los podios de las competencias automovilísticas; un festejo luego de los
partidos que juegan los Pumas en River y en la Ciudad de Buenos Aires; un festejo luego
de partidos de tenis; o bien eventos, como los que se realizan en el Teatro Colon, en los que
se hacen degustaciones a partir de la ‘esponsorización’ que hacen las empresas vinculadas
con las bebidas alcohólicas.
Entonces, creo que esta norma –que es de excepción para casos determinados– es
absolutamente necesaria porque, si no, vamos a conspirar contra el desarrollo de
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LEGISLATURA
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actividades culturales o deportivas de alcance masivo en la Ciudad de Buenos Aires que
son ‘esponsorizadas’, en muchos casos, por empresas que comercializan bebidas
alcohólicas.
En este sentido, si vamos a ser estrictos con estas normas, también tendríamos que
prohibir la publicidad que figura en la camiseta de algunos equipos de fútbol, pero se verían
perjudicadas sensiblemente sus finanzas, que ya se encuentran alicaídas.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Herrera Bravo.
Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: acerca de esta discusión, esta norma se encuentra
contemplada en la Ley 10. Las dudas surgen a partir de la falta de control que existe sobre
estas cuestiones. Sin embargo, la norma debiera seguir funcionando tal como está señalada
en el artículo que proponen los diputados Rebot y De Giovanni.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 107.
- Se vota y resulta negativo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 30 votos, la votación no ha obtenido la mayoría
necesaria.
Sr. Enríquez.- ¡Pido rectificación!
Sr. Rebot.- Señor presidente: creo que hay una confusión sobre lo que estamos votando. Lo
que estamos votando es la propuesta original acordada por todos los bloques que
participaron.
Por lo tanto, propongo la rectificación de la votación, dado que considero que había
número suficiente. Además, estimo que ninguno de los bloques que acordó esto dejó de
leerlo antes. Creo que pensar alternativas sobre la marcha es algo que hemos acordado no
hacer en el día de ayer y en el día de hoy. A pesar de que hay algunas cosas que son muy
razonables, creo que no es posible hacer un seguimiento de razonabilidad en las propuestas.
Para ellas, estuvimos trabajando durante muchos días y pido disculpas por los “no”, pero
no.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la moción formulada por el diputado Rebot, en
el sentido de rectificar la votación. Informo que solamente pueden votar los diputados que
votaron antes. La diputada Suppa y tampoco todos aquellos diputados y diputadas que
entraron luego de realizada la votación, pueden hacerlo.
- Se vota y aprueba
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 34 votos, ha quedado aprobado el Artículo 107.
(Aplausos).
En consideración el Artículo 108. Se leerá por Secretaría.
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
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LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Señor presidente: la verdad es que hago un esfuerzo muy grande por mantener la
calma porque, en realidad,…
- Manifestaciones en la sala.
Sr. Peña (Milcíades).- ...había solicitado la palabra antes de que alguien pidiera la
rectificación de la votación.
Sr. Presidente (De Estrada).- Bueno, hable.
Sr. Peña (Milcíades).- Está bien, muy amable, señor presidente.
Hubo una propuesta y yo había hecho una moción de texto. Usted sometió a
votación el texto de un artículo. El artículo no alcanzó los votos necesarios.
Inmediatamente, usted debería haber puesto a votación el texto del artículo que yo había
formulado y ni siquiera dio lugar a esto. Fíjese, que la primera votación dio por resultado
30 votos y quizás la propuesta que yo había formulado, que ya estaba consensuada con los
presidentes de las comisiones, hubiera tenido la posibilidad de asistir a mi primera votación
afirmativa en todo este código con este artículo.
La verdad es que no sé qué decir. Tal vez, funciona mal el botón que tengo sobre mi
banca. A algunos les marca dos veces. A mí me marca cuando estoy en la mitad de la lista o
al final pero, en realidad, creo que no funciona.
Sr. Presidente (De Estrada).- Le aclaro dos cosas, señor diputado.
En primer lugar, usted pidió la palabra cuando ya se estaba votando. Cuando se está
votando, no se concede la palabra.
En segundo lugar, enseguida después de la votación se había pedido una
rectificación. La rectificación debe votarse de inmediato. No podía votarse otro texto
mientras estuviese la rectificación pendiente.
Corresponde considerar el Artículo 108.
Por Secretaría se leerá.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 108. Ingresar o consumir bebidas alcohólicas.
Quien ingresa o consume bebidas alcohólicas en un espectáculo masivo de carácter artístico
o deportivo, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a
1.000 pesos.”
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 108.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado por 33 votos a favor.
En consideración el Artículo 109.
Por Secretaría se leerá el artículo.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 109. Ingresar artefactos pirotécnicos. Quien
ingresa o lleva consigo artefactos pirotécnicos en un espectáculo masivo de carácter
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artístico o deportivo es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o arresto
de 1 a 5 días.
“La sanción se eleva al doble si los artefactos son encendidos o arrojados.
“Toda autorización de excepción debe otorgarse en forma escrita por autoridad
competente a los organizadores del evento.
“Admite culpa.”
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobado por 36 votos a favor.
En consideración el Artículo 110.
Por Secretaría se leerá el artículo.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 110. Guardar artefactos pirotécnicos. Quien
con motivo o en ocasión de un espectáculo masivo de carácter artístico o deportivo guarde
artefactos pirotécnicos en dependencias del lugar en el que se desarrollan tales actividades,
es sancionado/a con multa de 2.000 a 10.000 pesos o arresto de 2 a 10 días.
“El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con
igual poder de decisión que en idéntica situación descripta en el párrafo precedente guarde
o permita la guarda de artefactos pirotécnicos, es sancionado/a con multa de 10.000 a
50.000 pesos o arresto de 5 a 20 días.
“Toda autorización de excepción debe otorgarse en forma escrita por autoridad
competente a los organizadores del evento.
“Admite culpa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 35 votos a favor, queda aprobado el Artículo 110.
En consideración el Artículo 111.
Por Secretaría se dará lectura al artículo.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 111. Portar elementos aptos para la violencia.
Quien en ocasión de un espectáculo masivo de carácter artístico o deportivo introduce, tiene
en su poder, guarda o porta armas blancas o elementos destinados inequívocamente a
ejercer violencia o a agredir es sancionado/a con arresto de 5 a 20 días”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 41 votos a favor, queda aprobado el Artículo 111.
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23 de septiembre de 2004
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: solicito la reconsideración del artículo, porque se nos deslizó un
error de tipeo. El Artículo 111 se refiere a quien introduce, tiene en su poder, guarda o porta
armas blancas. Habría que eliminar la palabra “guarda”...
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: ¿puede repetir?
Sr. Rebot.- Diría lo siguiente: “Quien en ocasión de un espectáculo masivo, de carácter
artístico o deportivo introduce, tiene en su poder o porta armas blancas...”, y continúa tal
como está redactado. El artículo siguiente se refiere a la guarda.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar si se reconsidera el Artículo 111. Se requieren
los votos de los dos tercios de los diputados presentes.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda aprobada la reconsideración.
En consideración en particular el Artículo 111.
Se suprime la palabra “guarda”.
Se va a votar el Artículo 111, con la modificación propuesta.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con la misma mayoría, queda aprobado.
En consideración en particular el Artículo 112.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- Dice: “Guardar elementos aptos para la violencia. Quien con
motivo o en ocasión de un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo guarde
elementos inequívocamente destinados a ejercer violencia o a agredir en dependencias del
lugar en el que se desarrollan tales actividades, es sancionado con multa de 3.000 a 15.000
pesos o arresto de 3 a 10 días.
“El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con
igual poder de decisión que en idéntica situación descripta en el párrafo precedente,
guarden o permitan la guarda de elementos inequívocamente destinados a ejercer violencia
o a agredir es sancionado con multa de 15.000 a 50.000 pesos o arresto de 5 a 25 días.
“Admite culpa”.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: voy a apoyar el artículo. Pero éste es uno de los casos que, por la
responsabilidad del dirigente, correspondería el arresto directo. En este caso, zafar de este
tema con una multa, no corresponde.
Sra. Ferrero.- Pido la palabra.
Señor presidente: lo único que quiero agregar a este debate es lo siguiente. ¿Cuál es
la diferencia entre este artículo que, desde nuestro bloque ahora vamos a votar en forma
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positiva, y el Artículo 87, en el que no obtuvimos el número suficiente, cuando la portación
de armas es en la vía pública? Creo que nos estamos preocupando mucho por el tema de las
canchas de fútbol. Estoy totalmente de acuerdo con eso, pero quiero dejar asentado en que
los tres primeros artículos del Capítulo I, Seguridad Pública, perteneciente al Título IV, este
Cuerpo no acompañó su sanción, de acuerdo con lo que la comisión había establecido. Me
preocupa que estén tan preocupados, valga la redundancia, porque se porten armas dentro
de un estadio, pero no que se porten armas blancas en la vía pública.
Sr. Presidente (De Estrada).- Son dos situaciones diferentes, diputada.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: a pesar del cansancio, está claro que el Artículo 87 fue votado. Lo
que no fue votado fue la portación de elementos para abrir cerraduras y la portación de
réplicas de armas.
Por lo tanto, lo que estamos votando es la portación de armas en estadios, lo cual va
en idéntica dirección con lo que hemos votado respecto de la portación de armas fuera de
ellos, sólo que tiene mayor pena. Con esto le aclaro a la diputada preopinante.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 112.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 41 votos, queda aprobado.
En consideración en particular el Artículo 113.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- “Obstruir salida o desconcentración. Quien obstruye el egreso o
perturba la desconcentración de un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, es
sancionado con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 1.000 pesos.
“El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con
igual poder de decisión que obstruya o disponga la obstrucción del egreso de un
espectáculo deportivo o artístico masivo, es sancionado con multa de 3.000 a 15.000 pesos
o arresto de 3 a 10 días.
“Admite culpa”.
Sr. Melillo.- Pido la palabra.
Señor presidente: éste es el mismo caso que el anterior. Voy a acompañar el
artículo. Pero todos recordamos lo que sucedió con la Puerta 12, lo cual fue responsabilidad
de dirigentes. Esto tendría que ser arresto directo.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 113.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 40 votos, queda aprobado.
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LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Corresponde considerar el Artículo 114. Se leerá por Secretaría.
Sr. Secretario (Alemany).- “Conducir en estado de ebriedad o bajo los efectos de
estupefacientes. Quien conduce un vehículo en estado de ebriedad o bajo la acción de
sustancias que disminuyan la capacidad para hacerlo, es sancionado/a con 200 a 2.000
pesos de multa o 1 a 10 días de arresto. Admite culpa”.
Sr. San Martino.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero solicitar la incorporación del Libro II, “Contravenciones”,
Título IV, Capítulo III, Seguridad y Ordenamiento en el Tránsito, y proponemos eliminar el
Artículo 114, “Conducir en estado de ebriedad o bajo el consumo de estupefacientes”,
atento a los siguientes fundamentos: por pedido del Subsecretario de Justicia, Marcelo
Antuña, y la Directora General de Seguridad Vial, licenciada Leticia Piris, se solicitó a los
miembros de la Comisión de Tránsito y Transporte que se elimine la figura del Artículo
114, que sería mejor descripta y con efectividad dentro del Código de Faltas, Ley 451, que
en el presente.
Con muy buen tino, se eliminó el artículo referente a la violación de semáforos en
rojo y entendemos que para educar a los vecinos, en cuanto a sus conductas diarias, es
prudente que las infracciones sean sancionadas por el mero hecho objetivo de cometerlas y
no estar sujetos a la existencia de elementos subjetivos en el autor de la conducta.
La comisión de una falta da lugar a una acción pública, sin que se requiera la
existencia de lesión efectiva o peligro cierto para sí o terceros, algo necesario por el
principio de lesividad en el Régimen Contravencional. Entiéndase que no es posible
determinar si los conductores realizarán acciones que impliquen daño o peligro cierto para
terceros. La conducta debe ser sancionada inmediatamente por la autoridad administrativa y
estar sujeta a un proceso judicial que, en la práctica, finalmente, no tiene las pruebas para
poder sancionar.
En particular, la Ley Nacional de Tránsito establece la obligatoriedad de someterse
a controles ante la autoridad competente. Y si los conductores se negaren a efectuarlos,
serán sancionados de acuerdo con el Artículo 6.1.57, primer párrafo, de la Ley 451. Ante la
imposibilidad de establecer la falta de peligrosidad para sí o para terceros, sólo existe el
hecho objetivo que se sanciona como falta.
A los efectos cuantitativos y para tener una idea del problema que supone ponerlo
en el Código Contravencional, en el primer trimestre de 2004, cuando era aplicable el
procedimiento de faltas, se efectuaron 1.793 controles efectivos contra 977 controles bajo el
procedimiento contravencional del segundo trimestre.
Finalmente, quiero dejar asentado que esta petición se hace precisamente en nombre
del Ejecutivo, que solicitó al presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte realizarla.
Y, además, en la propuesta que realizara el señor Jefe de Gobierno, esto tampoco estaba
contemplado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Es decir, usted se opone a este artículo.
Sr. San Martino.- Solicitamos su eliminación.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
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Señor presidente: conocíamos de antemano esta posición. En realidad, la analizamos
largamente.
En la inmensa mayoría de los países del mundo, conducir en estado de ebriedad o
bajo los efectos de estupefacientes es un delito. Esto es así también en la mayoría de los
países de Latinoamérica. El problema es que en algunos casos tienen hasta seis meses de
prisión, como en Estados Unidos, así como también en algunos países del continente
americano, porque lo que se puede evitar, analizando este tipo de conductas, es la muerte de
personas.
En la comisión consideramos que, por lo menos, este tema debería ineludiblemente
tener el rango de contravención, más allá de que la opinión de la mayoría es que debería ser
delito. La idea es ponerlo como contravención. Eliminamos la pena por pasar el semáforo
en rojo, que había ocasionado algún tipo de problemas, y en este tema queríamos proponer
mantener el criterio tal cual fue acordado.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 114.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 35 votos queda aprobado el Artículo 114.
En consideración el Artículo 115.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany) (Lee): “Artículo 115. Participar, disputar u organizar
competencias de velocidad o destreza en vía pública. Quien participa, disputa u organiza
competencias de destreza o velocidad con vehículos motorizados en la vía pública,
violando las normas reglamentarias de tránsito, es sancionado con 5 a 15 días de arresto.
“La sanción se eleva al doble cuando la conducta descripta precedentemente se
realiza mediante el empleo de un vehículo modificado o preparado especialmente para
dicho tipo de competencias”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 115.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 40 votos queda aprobado el Artículo 115.
En consideración en particular el Artículo 116.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 116. Violar barreras ferroviarias. Quien inicia
el cruce o cruza con vehículo las vías férreas mientras las barreras estén bajas o el paso no
esté expedito, es sancionado/a con 200 a 1.000 pesos de multa o 1 a 5 días de arresto.
“Admite culpa”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 116.
- Se vota y aprueba.
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LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 39 votos queda aprobado el Artículo 116.
En consideración en particular el Artículo 117.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 117. Incumplir obligaciones legales. Quien al
conducir un vehículo participa de un accidente de tránsito y no cumple con las obligaciones
legales a su cargo, es sancionado con 200 a 2.000 pesos de multa.
“La sanción se incrementa al doble en caso de fuga”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 117.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 38 votos, queda aprobado el Artículo 117.
En consideración en particular el Artículo 118.
Por Secretaría se dará lectura.
Sr. Secretario (Alemany).- (Lee): “Artículo 118. Agravantes genéricos. Sin perjuicio de
los agravantes particulares previstos en los artículos precedentes, las sanciones de las
contravenciones previstas en este Capítulo se elevan:
1. al doble cuando sean cometidas por el conductor/a de un vehículo motorizado de
carga o de transporte de pasajeros en servicio.
2. al doble cuando el conductor/a finge la prestación de un servicio de urgencia, de
emergencia u oficial o abusa de reales situaciones de emergencia o cumplimiento de
un servicio oficial.
3. al triple cuando sean cometidas por el conductor/a de un vehículo de transporte
escolar o de personas con necesidades especiales.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Moresi.
Sra. Moresi.- Señor presidente: voy a plantear una reconsideración de la votación, pero con
relación al Artículo 115. De manera que la voy a plantear cuando finalice la votación del
Artículo 118.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 118.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 40 votos, queda aprobado el Artículo 118.
Ahora sí, tiene la palabra la diputada Moresi
Sra. Moresi.- Señor presidente: con relación al Artículo 115 que se refiere a “participar,
disputar u organizar competencias de velocidad o destreza en la vía pública”, quiero
solicitar la reconsideración de la votación de dicho artículo, porque la idea sería aumentar
la sanción de 5 a 30 días de arresto.
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LEGISLATURA
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Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la reconsideración de la votación del Artículo
115. Se requieren los votos de los dos tercios de los diputados presentes.
- Se vota y resulta afirmativa.
Sr. Presidente (De Estrada).- La votación ha sido reconsiderada.
Señora diputada Moresi: ¿podría formular su propuesta?
Sra. Moresi.- Señor presidente: la propuesta concreta sería aumentar la sanción; es decir
que la persona sea sancionada con 5 a 30 días de arresto.
Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Rebot.
Sr. Rebot.- Señor presidente: estamos de acuerdo, pero se me ocurre que en la parte
general votamos un tope de penas de 60 días, con el agravante cuando se eleve al triple.
Suponiendo que corre las picadas con una combi de transporte de escolares, sería imposible
violar el tope sin contradecir lo otro. Podríamos indicar 20 ó 25 días. Habría que hacer las
cuentas.
Sr. Presidente (De Estrada).- El tope funciona igual.
Sr. Rebot.- Tiene razón, señor presidente.
Sr. De Giovanni.- Pido la palabra.
Señor presidente: iba a decir lo mismo: que el tope funciona igual.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 115 con la propuesta de la diputada
Moresi.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 39 votos a favor, queda aprobado el Artículo 115.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero pedir, dado que no se están leyendo los títulos ni los
capítulos, que, por Secretaría, se incluyan los títulos y capítulos que están sobre las bancas,
para que quede constancia en la versión taquigráfica.
Pediría que, respecto de este Título V, sobre el cual no hay ninguna disidencia, se
vote completo, en una única votación.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Rebot: ¿usted propone que el Título V se vote
globalmente, que se lean todos los artículos?
Sr. Rebot.- Sí, señor presidente.
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23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración el Título V, que contiene los artículos 119
a 122.
Por Secretaría se les dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- Dicen así: “Artículo 119.- Organizar y explotar juego. Quien
organiza o explota, sin autorización, sin habilitación o licencia o en exceso de los límites en
que ésta fue obtenida, sorteos, apuestas o juegos, sea por procedimientos mecánicos,
electromecánicos, electrónicos, informáticos, o por cualquier otro medio en los que se
prometan premios en dinero, bienes muebles o inmuebles o valores y dependan en forma
exclusiva o preponderante del álea, la suerte o la destreza, es sancionado/a con arresto de
15 a 45 días.
“En caso de que la comisión de la conducta descripta precedentemente se realice
con la cooperación de personas menores de dieciocho años de edad o de funcionarios/as
públicos con poder decisorio, se aplicará la sanción de arresto de 30 a 60 días.”
“Artículo 120.- Promover, comerciar u ofertar. Quien promueve, comercia u ofrece
los sorteos o juegos a que se refiere el artículo anterior, es sancionado con multa de 20.000
a 60.000 pesos o arresto de 10 a 30 días.
“En caso de que la comisión de la conducta descripta precedentemente se realice
con la cooperación de menores de dieciocho años de edad o de funcionarios/as públicos con
poder decisorio, se aplicará multa de 30.000 a 90.000 pesos o arresto de 15 a 45 días.”
“Artículo 121.- Violar reglamentación. Quien desarrolla sorteos, apuestas o juegos
permitidos o autorizados por las leyes locales, en lugar distinto al indicado por la ley o que
de cualquier modo violen reglamentaciones al respecto, es sancionado/a con multa de
10.000 a 30.000 pesos o arresto de 5 a 15 días.”
“Artículo 122.- Prácticas no punibles. No son punibles las prácticas incluidas en el
presente capítulo que por su insignificancia o por hallarse incorporadas por la costumbre o
la tradición no importan peligro para la convivencia ni para el patrimonio de las personas.”
Sr. Peña (Milcíades).- Pido la palabra.
Señor presidente: iba a hacer una propuesta. Tan sólo la voy a leer, porque sé que no
va a ser tomada en cuenta. Me hubiese gustado; me parecía que era interesante incluir:
“Quien organiza o explota como objeto principal de su actividad”. Ése era el agregado que
quería hacer. De todos modos, no estoy haciendo ninguna propuesta, sólo es un comentario.
Luego, en la parte de las sanciones, quería agregar un párrafo que dijera: “Quedan
excluidas las conductas descriptas cuando las mismas sean organizadas por asociaciones o
instituciones sin fines de lucro en beneficio integral de las mismas o de la comunidad”. De
todos modos, insisto, esto no es una propuesta.
Sí quería, señor presidente, antes de que termine la sesión, dejar en claro que no
comparto su interpretación del Reglamento cuando antes no me dio la palabra. Es muy
claro el Reglamento al respecto. La moción de rectificación no es una moción de orden; es
una moción. Las que tienen prelación para ser tratadas son las de orden.
Quiero que quede esto expresamente aclarado porque es una interpretación forzada
del Reglamento. Lo lamento, porque lo que estaba planteando no era motivo de discordia.
Es más: se había alcanzado un acuerdo a ese respecto. Queda hecha la aclaración.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
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Señor presidente: en realidad, para tranquilizar al diputado preopinante con respecto
a lo que él plantea, en principio debo decir dos cosas: primero, lo que acordamos fue
transferir a este Código la Ley 255, entera, sin modificaciones, habida cuenta de que
existen numerosos proyectos de modificar la ley contravencional de juego. De no hacerse
de este modo, quedaría sin sanciones, porque hemos cambiado la metodología de la ley
madre, que es la Ley 10. La norma se ha transcripto textualmente, entera.
En segundo lugar, las instituciones benéficas están exceptuadas, porque la Ley de
Juego las exceptúa expresamente en su reglamentación, en la que establece mínimos por
debajo de los cuales no hay que autorizar, etcétera. Digo esto para que el diputado
Milcíades Peña se quede tranquilo, porque esto está bien cubierto.
Sr. Presidente (De Estrada).- De todas maneras, el diputado Milcíades Peña ya se fue.
Se van a votar en conjunto los artículos 119, 120, 121 y 122.
- Se votan y aprueban.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 41 votos, quedan aprobados los artículos mencionados.
Sr. Lynch.- Pido la palabra.
Señor presidente: antes de pasar a votar las disposiciones complementarias, quiero
hacer una sugerencia. Entre el Artículo 51 y el Artículo 121, me parece que deberíamos
cambiar el tiempo verbal. Donde dice “es sancionado”, debería decir “será sancionado”,
que sería lo correcto, si le parece bien.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Lynch: comparto su inquietud. No es lo habitual en
la Casa, y se trata de un tema que tenemos pendiente para considerar, si se legisla en
presente o en futuro, que es lo que corresponde.
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
Señor presidente: coincido con el diputado Lynch, pero esta tradición, como el
lenguaje no sexista, arrancó en la convención constituyente, con la Constitución de la
Ciudad de Buenos Aires.
Lamentablemente, cuando uno lee algunos artículos de la Constitución porteña y ve,
por ejemplo, que dicen “conductor/conductora”, eso realmente a veces dificulta la lectura
ágil.
Entiendo lo que dice el diputado Lynch, pero lamentablemente ya hay una tradición
legislativa en ese sentido, que arrancó con la Constitución del año 1996.
Sr. Presidente (De Estrada).- Personalmente, creo que habría que modificarlo, pero no es
para hacerlo en este momento.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: no recuerdo el número, pero hay una resolución dictada por el
Cuerpo sobre la semántica a tener en cuenta a la hora de redactar. Por eso, hemos
mantenido el tiempo presente, a pesar de que muchos tenemos una formación distinta.
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23 de septiembre de 2004
Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración en particular el Artículo 123. Por Secretaría
se le dará lectura.
Sr. Secretario (Pérez).- (Lee): “Artículo 123.- Oficina de coordinación y seguimiento de
ejecución de sanciones. El Consejo de la Magistratura adoptará los recaudos necesarios
para la puesta en marcha de una oficina judicial de coordinación y seguimiento de las reglas
de conducta y/o sanciones que se impartan, excepto las de multa y arresto.
“El juez/a debe remitir a dicha oficina todas las sentencias que las impartan, y debe
ser informado por la misma conforme la metodología que se determine por vía
reglamentaria al efecto.”
Sr. Presidente (De Estrada).- Aquí yo haría dos salvedades: primero, sería “Disposición
complementaria”, porque queda una sola.
En segundo término, en lugar de “las impartan”, debería decir “impartan”.
Sr. Godoy.- Pido la palabra.
Señor presidente: en el primer párrafo, donde dice “y/o”, debería figurar solamente
la conjunción copulativa “y”. No tiene sentido que estén las conjunciones disyuntiva y
copulativa a la vez, porque se contradicen.
Sr. Presidente (De Estrada).- ¿Qué propone, entonces?
Sr. Godoy.- Solamente la “y”.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con la propuesta del diputado Godoy y la que yo hice, se va
a votar el Artículo 123.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 41 votos, queda aprobado el Artículo 123.
Éste sería el último artículo del anexo. Ahora hay que votar la ley.
Voy a leer la propuesta: “Artículo 1º.- Apruébase como Código Contravencional de
la Ciudad Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires el texto que como anexo integra la
presente. Artículo 2°.- Deróganse la Ley N° 10 y sus modificatorias y la Ley N° 255.
Artículo 3°.- La presente ley entrará en vigencia a los 120 días de su sanción. Artículo 4°.Comuníquese, etc”.
Sra. Michetti.- Pido la palabra.
Señor presidente: antes de que demos por finalizada la sesión, quiero tomar unos
segundos para decir que los diputados que han trabajado en la ley que hoy estamos por
sancionar son de muchos bloques. Tanto el diputado Mercado como yo, que somos los
presidentes de los bloque que acompañan a Macri y que formamos parte del mismo espacio
político, queremos felicitar especialmente a los diputados Rebot y Enríquez por el trabajo
que han realizado. (Aplausos.)
Sr. Enríquez.- Pido la palabra.
29a. Sesión Ordinaria
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Señor presidente: agradezco a los diputados Mercado y Michetti.
En un momento en que no estaba presente en el recinto, el diputado Rebot, dije que
la responsabilidad mayor de todo esto la tiene él, que formó parte de esta comisión que en
algún momento se vapuleó. Quiero volver a señalar que el diputado demostró una tremenda
paciencia a lo largo de todas las reuniones, al igual que el diputado De Giovanni, presidente
de la Comisión de Justicia. (Aplausos.) Ambos han sabido evacuar todas las consultas que
se les hicieron con toda bonhomía, delicadeza y atención hacia los diputados y asesores que
requerían sus opiniones.
Esto debe hacerse extensivo a otros diputados: al diputado Talento, mi compañero
en el aula y en la vida, como nos llamamos los egresados del Colegio Nacional de Buenos
Aires, y a otros como La Ruffa, Melillo, Moresi, Caruso, Ferrero, San Martino y Bertol.
(Aplausos.) A usted también, señor presidente...(Aplausos.)
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Enríquez:...
Sr. Enríquez.- Señor presidente: no me va a cortar el uso de la palabra cuando lo estoy
felicitando a usted.
Pedí la palabra por dos razones. En primer lugar, para dejar asentado el voto
negativo al Artículo 84 y a la exclusión de los artículos 86 y 88 tal cual están expresados en
el texto que obra en las bancas. Y, en segundo lugar –no quiero abusar del cansancio de
todos–, para solicitar la incorporación de cinco figuras en el Código Contravencional.
- Manifestaciones en las bancas.
Sr. Enríquez.- Esto no es algo testimonial. La idea es que se incorporen estas figuras al
Código Contravencional. Como veo que no hay voluntad de ello, solicito que conste en la
versión taquigráfica el deseo de algunos diputados de incorporarlas. Se trata de una
propuesta de los diputados Jorge San Martino, Jorge Enríquez, Fernanda Ferrero, Juan
Carlos Lynch, Carlos Araujo, Álvaro González, Eduardo Lorenzo Borocotó, Dora Mouzo,
Silvia Cristina Majdalani, Jorge Mercado y Ricardo Busacca.
Sr. Presidente (De Estrada).- Diputados: hay muchos pedidos de palabra. Creo que cada
diputado ha pedido la palabra para hacer un agradecimiento, pero pediría que, siendo más
de las tres de la mañana, los agradecimientos sean breves.
En realidad, primero tenemos que votar la ley que todavía está en consideración.
Entonces, están en consideración los Artículos 1°, 2°, 3° y 4° de la ley, que ya han
sido leídos.
Sr. Talento.- Pido la palabra.
Señor presidente: hay un tema que habíamos dejado pendiente justamente para el
momento previo a la votación de esta ley. Me refiero a una interpretación auténtica de la
reincidencia. Había quedado absolutamente claro que la interpretación de los bienes
jurídicos tutelados que iban a garantizar que se activara la figura de la reincidencia, se tenía
en cuenta por capítulo, y no por título.
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Un colega había manifestado su preocupación por que pudiera caber esta
interpretación, y con mucha justeza se le señaló que se iba a reconsiderar la figura de la
reincidencia a los efectos de que esto quedara claro. Así consta en la versión taquigráfica.
Entonces, creo que éste es el momento de dejar en claro en el texto del artículo
referido a la reincidencia que la interpretación del mismo corre por los bienes jurídicos
tutelados agrupados en capítulo, aunque también cabrá –y eso tendrá que ver con la
modalidad interpretativa del Poder Judicial– cuando los capítulos agreguen varios bienes
jurídicos tutelados. Pero el compromiso era dejar esta interpretación a nivel de los capítulos
y no de los títulos, y que esto quedara bien aclarado.
Sr. Presidente (De Estrada).- ¿Qué artículo quiere reconsiderar, señor diputado?
Sr. Talento.- Si mal no recuerdo, el Artículo 17.
Sr. De Giovanni.- No se trata de una reconsideración. Simplemente hace manifestaciones.
- Murmullos en la sala.
Sr. Presidente (De Estrada).- Voy a leer el Artículo 17 y, luego, el diputado Talento hará
su propuesta. El Artículo 17 diría lo siguiente: “Reincidencia. El condenado o condenada
por sentencia firme que cometa una nueva contravención, que afecte o lesione el mismo
bien jurídico, dentro de los dos años de dictada aquélla, será declarado reincidente y la
nueva sanción que se le imponga se agravará en un tercio”.
Ahora puede expresar su propuesta, señor diputado.
Sr. Talento.- Señor presidente: “A los efectos de la interpretación del presente instituto, se
considera que es el mismo bien jurídico tutelado el incluido o definido por capítulo”.
Sr. Presidente (De Estrada).- No ha quedado claro, señor diputado.
Sr. Talento.- Si me permite un minuto, señor presidente, puedo redactarlo.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: efectivamente, se había acordado eso.
Quiero ver si esta redacción es correcta: “Se entiende que una nueva contravención
afecta o lesiona el mismo bien jurídico cuando se haya contenida dentro del mismo
capítulo”.
Sr. Presidente (De Estrada).- “…del presente anexo”.
Sr. Rebot.- “…del mismo capítulo”, porque estamos hablando del Artículo 17.
Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la reconsideración. Se requieren dos tercios de
los diputados presentes.
- Se vota y aprueba.
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Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el nuevo texto.
- Se vota y aprueba.
Sr. Presidente (De Estrada).- Con 34 votos, queda aprobado el artículo.
Sr. La Porta.- Pido la palabra.
Señor presidente: quiero dejar constancia de mi voto negativo para ser coherente
con lo que hice en el momento del tratamiento pertinente.
Sra. Caruso.- Pido la palabra.
Señor presidente: en el mismo sentido que el diputado La Porta, quiero dejar
constancia de mi voto negativo, ya que tampoco voté el Artículo 17, y lo mismo el bloque.
Sr. Rebot.- Pido la palabra.
Señor presidente: antes de que dé por sancionada la ley y nos vayamos, pido que a
través de la Secretaría se reenumeren sus artículos, porque hay muchos que no han
alcanzado el número suficiente, a fin de concordar su correlatividad.
Además, como no quiero hacer uso nuevamente de la palabra y para no ser injusto,
agradecemos a la inmensa cantidad de asesores que han estado tantas horas trabajando
junto con nosotros.
Sr. Presidente (De Estrada).- Le pido que lo agradezca en nombre de todos. (Aplausos).
Se van a votar los cuatro artículos de la ley.
- Se votan y aprueban.
Sr. Presidente (De Estrada).- Por 38 votos, queda sancionada la ley.
Texto definitivo
LEY 1472
Artículo 1°.- Apruébase como Código Contravencional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el
texto que como anexo integra la presente.
Art. 2°.- Deróganse la Ley N° 10 y sus modificatorias y la Ley N° 255.
Art. 3°.- La presente ley entrará en vigencia a los 120 días de su sanción.
Art. 4°. Comuníquese, etcétera.
ANEXO
CÓDIGO CONTRAVENCIONAL DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE
BUENOS AIRES
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LIBRO I
DISPOSICIONES GENERALES
TÍTULO I
INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LA LEY
Artículo 1º.- Lesividad. El Código Contravencional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sanciona las
conductas que por acción u omisión dolosa o culposa implican daño o peligro cierto para los bienes jurídicos
individuales o colectivos protegidos.
Art. 2º.- Ámbito de aplicación. El Código Contravencional se aplica a las contravenciones que se cometan
en el territorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a las que produzcan sus efectos en ella.
Las disposiciones generales de este Código son aplicables a todas las leyes especiales que establecen
contravenciones.
Art. 3º.- Principios generales. En la aplicación de este Código resultan operativos todos los principios,
derechos y garantías consagrados en la Constitución de la Nación Argentina, en los Tratados de Derechos
Humanos que forman parte de la Constitución Nacional (Artículo 75, inc.22) en los demás tratados ratificados
por el Congreso de la Nación (Articulo 31 de la Constitución Nacional) y en la Constitución de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
Art. 4º.- Principio de legalidad. Ningún proceso contravencional puede ser iniciado sin imputación de
acciones u omisiones tipificadas por ley dictada con anterioridad al hecho e interpretada en forma estricta.
Art. 5º.- Prohibición de analogía. Ninguna disposición de este Código puede interpretarse o integrarse en
forma analógica en perjuicio del imputado/a.
Art. 6º.- Principio de culpabilidad. Las contravenciones son dolosas o culposas. La forma culposa debe
estar expresamente prevista en la ley.
Art. 7º.- Presunción de inocencia. Toda persona a quien se le imputa la comisión de una contravención tiene
derecho a que se presuma su inocencia mientras no se establezca legalmente su culpabilidad.
Art. 8º.- Non bis in ídem. Nadie puede ser juzgado más de una vez por el mismo hecho.
Art. 9º.- Ley más benigna. Si la ley vigente al tiempo de cometerse la contravención fuera distinta de la
existente al momento de pronunciarse el fallo, o en el tiempo intermedio, se debe aplicar siempre la más
benigna.
Si durante la condena se sanciona una ley más benigna, la sanción aplicada debe adecuarse, de oficio,
a la establecida por esa ley, quedando firme el cumplimiento parcial de la condena que hubiera tenido lugar.
En todos los casos, los efectos de la ley más benigna operan de pleno derecho.
Art. 10.- In dubio pro reo. En caso de duda debe estarse siempre a lo que sea más favorable al contraventor.
Art. 11.- Causales de inimputabilidad. No son punibles las personas:
1.
menores de dieciocho (18) años, excepto cuando se impute la comisión de contravenciones de
tránsito, en cuyo caso la edad de punibilidad es la requerida para obtener licencia para conducir.
En estos casos no se aplica sanción de arresto.
2.
que al momento de cometer la contravención no puedan comprender el alcance de sus actos o
dirigir sus acciones,
3.
que al momento de cometer la contravención se encuentren violentadas por fuerza física
irresistible o amenazas de sufrir un mal grave e inminente,
29a. Sesión Ordinaria
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4.
que obraren en cumplimiento de un deber o en el legítimo ejercicio de su derecho, autoridad o
cargo.
5.
que causen un mal por evitar otro mayor inminente al que han sido extrañas,
6.
que actúen en defensa propia o de terceros, siempre que concurran las siguientes circunstancias:
a)
agresión ilegítima,
b) necesidad racional del medio empleado para impedir o repeler la agresión ilegítima.
c)
falta de provocación suficiente por parte del que se defiende.
Art. 12.- Tentativa y Participación. La tentativa no es punible.
Quien interviene en la comisión de una contravención, como partícipe necesario o instigador, tiene
la misma sanción prevista para el autor/a, sin perjuicio de graduar la sanción con arreglo a su respectiva
participación y lo dispuesto en el artículo 26.
La sanción se reduce en un tercio para quienes intervienen como participes secundarios.
Art. 13.- Responsabilidad de la persona de existencia ideal. Cuando una contravención se comete en
ocasión del desarrollo de actividades realizadas en nombre, al amparo o beneficio de una persona de
existencia ideal, ésta es pasible de las sanciones que establece este Código, cuya aplicación fuere procedente,
sin perjuicio de la responsabilidad de los autores/as materiales.
Art. 14.- Representación. El/la que actúa en representación o en lugar de otro de otro/a responde
personalmente por la contravención aunque no concurran en él y sí en el otro las calidades exigidas por la
figura para ser sujeto activo de la contravención.
Art. 15.- Concurso entre delito y contravención. No hay concurso ideal entre delito y contravención. El
ejercicio de la acción penal desplaza al de la acción contravencional.
Art. 16.- Concurso de contravenciones. Cuando concurren varios hechos contravencionales independientes
reprimidos con una misma especie de sanción, el mínimo aplicable es el mínimo mayor, y el máximo es la
suma de los máximos acumulados. Ese máximo no puede exceder los topes previstos en el artículo 25.
Cuando las sanciones son de distinta especie, se aplica la más grave. A tal efecto, la gravedad relativa
de las sanciones de diferente naturaleza se determina por el orden de enumeración del art. 22, debiendo en tal
sentido entenderse que las mismas se hallan allí enunciadas de menor a mayor. Las sanciones establecidas
como accesorias se aplican sin sujeción a lo dispuesto en los párrafos precedentes.
Cuando un hecho recae bajo más de una sanción contravencional, se aplica solamente la escala
mayor.
Art. 17.- Reincidencia. El/la condenado/a por sentencia firme que comete una nueva contravención que
afecta o lesiona el mismo bien jurídico, dentro de los dos años de dictada aquélla, es declarado/a reincidente y
la nueva sanción que se le impone se agrava en un tercio.
Se entiende que una nueva contravención afecta o lesiona el mismo bien jurídico cuando está
contenida dentro del mismo capítulo.
Art. 18.- Funcionario público. Agravante. La sanción se eleva en un tercio en aquellos casos en los que el
autor, partícipe o instigador de la contravención es un funcionario público y desarrolla su conducta en
ejercicio o en ocasión del ejercicio de su cargo.
Art. 19.- Acción de oficio y acción dependiente de instancia privada. Se inician de oficio todas las
acciones contravencionales, salvo cuando afectan a personas de existencia ideal, consorcios de propiedad
horizontal o personas físicas determinadas, o en los casos en que estuviera expresamente previsto en el Libro
II de la presente, en cuyo caso la acción es dependiente de instancia privada.
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Art. 20.- Aplicación Supletoria. Las disposiciones generales del Código Penal de la Nación son aplicables
supletoriamente siempre que no estén excluidas por este Código.
TITULO II
DE LAS SANCIONES
Art. 21.- Enumeración. Las sanciones que este Código establece son principales, accesorias y sustitutivas.
Art. 22.- Sanciones principales. Son sanciones principales:
1. trabajo de utilidad pública
2. multa
3. arresto
Art. 23.- Sanciones accesorias. Son sanciones accesorias:
1. clausura
2. inhabilitación
3. comiso
4. prohibición de concurrencia
5. reparación del daño
6. interdicción de cercanía
7. instrucciones especiales
Las sanciones accesorias sólo pueden imponerse conjuntamente con algunas de las establecidas como
principales, cuando a criterio del juez/a resulten procedentes en atención a las circunstancias del caso.
Art. 24.- Sanciones sustitutivas. Cuando el contraventor injustificadamente no cumpla o quebrante las
sanciones impuestas, el Juez puede sustituirlas por trabajos de utilidad pública o excepcionalmente arresto.
Esta medida puede cesar cuando el contraventor manifiesta su decisión de cumplir la sanción originalmente
impuesta, o el resto de ella.
En los casos que fuera procedente la medida referida en el párrafo precedente, el juez/a efectúa la
conversión a razón de un (1) día de arresto o un (1) día de trabajos de utilidad pública por cada doscientos
pesos ($ 200) de multa o por cada día de trabajo de utilidad pública no cumplidos.
En tal supuesto, la sanción sustitutiva a aplicarse no puede exceder el máximo previsto para dicha
especie de sanción en el tipo contravencional respectivo.
Art. 25.- Extensión de las sanciones. Las sanciones no pueden exceder:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
Trabajos de utilidad pública, hasta 90 días.
Multa, hasta $ 100.000.
Arresto, hasta 60 días, excepto en lo dispuesto en el Título V, en que no puede exceder
los 90 días
Clausura, hasta 180 días
Inhabilitación, hasta 2 años, excepto en lo dispuesto respecto del Título V
Prohibición de concurrencia hasta un año
Interdicción de cercanía, hasta un máximo de 200 metros
Instrucciones especiales, hasta 12 meses
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Art. 26.- Graduación de la sanción. La sanción en ningún caso debe exceder la medida del reproche por el
hecho.
Para elegir y graduar la sanción se deben considerar las circunstancias que rodearon al hecho, la
extensión del daño causado y en caso de acción culposa la gravedad de la infracción al deber de cuidado.
Deben ser tenidos en cuenta los motivos, la conducta anterior al hecho, las circunstancias económicas,
sociales y culturales y el comportamiento posterior, especialmente la disposición para reparar el daño,
resolver el conflicto, mitigar sus efectos y los antecedentes contravencionales en los dos (2) años anteriores al
hecho del juzgamiento.
No son punibles las conductas que no resultan significativas para ocasionar daño o peligro cierto para
los bienes jurídicos individuales o colectivos protegidos
Art. 27.- Acumulación de sanciones. Sólo pueden acumularse como máximo una sanción principal y dos
accesorias, optando dentro de estas últimas por las más eficaces para prevenir la reiteración, reparar el daño o
resolver el conflicto.
El máximo de la sanción se reduce en un tercio cuando al contraventor/a le fuera imputable un
accionar culposo, siempre que la forma culposa estuviere expresamente prevista en la figura.
Art. 28.- Trabajo de utilidad pública. El trabajo de utilidad pública se debe prestar en lugares y horarios que
determine el juez/a, fuera de la jornada de actividades laborales y educativas del contraventor/a.
El trabajo de utilidad pública debe realizarse en establecimientos públicos tales como escuelas,
hospitales, geriátricos u otras instituciones dependientes de los Poderes de Gobierno de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, o sobre bienes de dominio público.
Esta sanción debe adecuarse a las capacidades físicas y psíquicas del contraventor/a y deben tenerse
especialmente en cuenta las habilidades o conocimientos especiales que el contraventor/a pueda aplicar en
beneficio de la comunidad.
El juez/a debe controlar el cumplimiento de los trabajos de utilidad pública, tomar las medidas que
sean necesarias para su efectivo control e instruir al contraventor/a para que comparezca periódicamente a dar
cuenta de su cumplimiento.
El juez/a que compruebe que el contraventor/a sin causa justificada no cumple con el trabajo de
utilidad pública podrá sustituir cada día de trabajo de utilidad pública por un día de arresto.
Art. 29.- Multa. La multa es la sanción pecuniaria a pagar por el contraventor/a, en moneda de curso legal.
Los importes percibidos por multas deben destinarse a financiar los programas de educación,
deportes, promoción social y salud del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
No se impone la sanción de multa a quien no tiene capacidad de pago.
Art. 30.- Multa. Pago. Reemplazo. El Juez/a puede autorizar al contraventor/a a pagar la multa en cuotas,
fijando el importe y las fechas de los pagos, cuando el monto de la multa y la situación económica del
condenado/a así lo aconseje.
Si por causas sobrevinientes a la sentencia condenatoria, el contraventor/a demuestra carecer
totalmente de bienes, el juez/a puede reemplazar la multa no cumplida por la sanción de trabajos de utilidad
pública.
En caso de incumplimiento injustificado de la sanción de multa se aplica lo dispuesto en el artículo
24, excepto en los casos en que el condenado sea una persona de existencia ideal, en los que se procede a la
ejecución forzada de la sanción.
Art. 31.- Arresto. La sanción de arresto debe cumplirse en establecimientos que cumplan con los recaudos
previstos por el artículo 13 de la Constitución de la Ciudad; en ningún caso pueden utilizarse a tal fin
reparticiones policiales ni otras destinadas a la detención de personas procesadas o condenadas por delitos.
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El juez/a puede fraccionar el arresto a efectos de que sea cumplido en días no laborables, atendiendo
a las circunstancias del caso.
Art. 32.- Arresto domiciliario. La sanción de arresto puede cumplirse en el domicilio del contraventor/a
cuando se trate de:
1.
mujer en estado de gravidez o lactancia o personas que tengan menores de dieciocho años a su
exclusivo cargo,
2.
enfermos que exhiban certificado médico oficial que así lo aconseje,
3.
personas con necesidades especiales o quienes las tengan a su cargo,
4.
mayores de setenta años.
El contraventor/a que quebrante el arresto domiciliario debe cumplir el resto de la sanción impuesta
en el establecimiento que correspondiere.
Art. 33.- Clausura. La clausura importa el cierre por el tiempo que disponga la sentencia del establecimiento
o local donde se comete la contravención.
Art. 34.- Inhabilitación. La inhabilitación importa la prohibición de ejercer empleo, profesión o actividad y
sólo puede aplicarse cuando la contravención se produce por incompetencia, negligencia o abuso en el
ejercicio de un empleo, profesión, servicio o actividad dependiente de una autorización, permiso, licencia o
habilitación de autoridad competente.
El condenado/a por las contravenciones tipificadas en el Título V es pasible de inhabilitación entre
cinco y diez años para obtener cualquier autorización, habilitación o licencia para organizar, promover,
explotar o comerciar sorteos, apuestas o juegos.
Art. 35.- Comiso. La condena por una contravención comprende el comiso de las cosas que han servido para
cometer el hecho.
Los bienes que puedan ser de utilidad para algún establecimiento oficial o de bien público, deben
entregarse a éste en propiedad. Los bienes que no posean valor lícito alguno se destruirán.
El juez/a puede disponer la restitución de los bienes cuando
características del caso, una evidente desproporción punitiva.
su comiso importe, por las
No se aplica el comiso en materia de vehículos.
En todos los casos de condena por contravención tipificada en el Título V, se entiende que el término
“cosa” también resulta comprensivo del dinero apostado o en juego.
Art. 36.- Prohibición de concurrencia. La prohibición de concurrencia es la sanción impuesta al
contraventor/a de no concurrir a ciertos lugares por un determinado período de tiempo.
Art. 37.- Reparación del daño causado. Cuando la contravención hubiere causado un perjuicio a una
persona determinada y no resultaren afectados el interés público o de terceros, el juez/a puede ordenar la
reparación del daño a cargo del contraventor o de su responsable civil.
La reparación dispuesta en el fuero contravencional es sin perjuicio del derecho de la víctima a
demandar la indemnización en el fuero pertinente.
Art. 38.- Interdicción de cercanía. La interdicción de cercanía es la prohibición impuesta al contraventor/a
de acercarse a menos de determinada distancia, de lugares o personas.
Art. 39.- Instrucciones especiales. Las instrucciones especiales consisten en el sometimiento del
contraventor/a a un plan de acciones establecido por el juez/a. Las instrucciones pueden consistir, entre otras,
en asistir a determinados cursos especiales, en participar en programas individuales o de grupos de
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organismos públicos o privados, que les permitan modificar los comportamientos que hayan incidido en la
realización de la conducta sancionada.
El juez/a no puede impartir instrucciones especiales cuyo cumplimiento sea vejatorio para el
contraventor/a, que afecten sus convicciones, su privacidad, que sean discriminatorias o que se refieran a
pautas de conductas no directamente relacionadas con la contravención cometida.
El juez/a debe controlar el cumplimiento de las instrucciones especiales y tomar las medidas que
sean necesarias para su efectivo control e instruir al contraventor/a para que comparezca periódicamente a dar
cuenta de su cumplimiento.
En caso de que una contravención se hubiera cometido en ocasión del desarrollo de actividades
realizadas en nombre, al amparo o beneficio de una persona de existencia ideal, el juez/a puede ordenar, a
cargo de ésta, la publicación de la parte dispositiva de la sentencia condenatoria en el Boletín Oficial de la
Ciudad y en un medio gráfico.
TÍTULO III
EXTINCIÓN DE LAS ACCIONES Y LAS SANCIONES
Art. 40.- Extinción. La acción se extingue por:
1.
conciliación o autocomposición homologada judicialmente
2.
muerte del imputado o condenado
3.
prescripción
4.
cumplimiento de la sanción o del compromiso establecido en el artículo 45
5.
la renuncia del damnificado respecto de las contravenciones de acción
dependientes de instancia privada
En el caso del inciso 5 es necesario el consentimiento del imputado, sin perjuicio de la facultad del
Juez de revisar el acto cuando tuviere fundados motivos para estimar que la denuncia fue falsa o que algunos
de los intervinientes ha actuado bajo coacción o amenaza.
La sanción se extingue en los supuestos establecidos en los incisos 2), 3) y 4) estipulados
precedentemente.
Art. 41.- Conciliación o autocomposición. Existe conciliación o autocomposición cuando el imputado/a y la
víctima llegan a un acuerdo sobre la reparación del daño o resuelven el conflicto que generó la contravención
y siempre que no resulte afectado el interés público o de terceros. La conciliación o autocomposición puede
concretarse en cualquier estado del proceso. El fiscal debe procurar que las partes manifiesten cuáles son las
condiciones en que aceptarían conciliarse o llegar a la autocomposición.
Cuando se produzca la conciliación o autocomposición, el juez debe homologar los acuerdos y
declarar extinguida la acción contravencional.
El juez puede no aprobar la conciliación o autocomposición cuando tenga fundados motivos para
estimar que alguno de los intervinientes no está en condiciones de igualdad para negociar o ha actuado bajo
coacción o amenaza.
Mediación. El fiscal puede solicitar el asesoramiento y el auxilio de personas o entidades
especializadas para procurar el acuerdo de las partes en conflicto o instar a los interesados para que designen
un mediador.
El Juez y/o el fiscal deben poner en conocimiento de la víctima la existencia de estos mecanismos
alternativos de resolución de conflictos.
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Art. 42.- Prescripción de la acción. La acción prescribe a los dieciocho meses de cometida la contravención
o de la cesación de la misma si fuera permanente. En los casos de contravenciones de tránsito o de las del
Título V, la prescripción de la acción se producirá a los dos años.
Art. 43.- Prescripción de la sanción. La sanción prescribe a los dieciocho meses de la fecha en que la
sentencia quedó firme o desde el quebrantamiento de la condena, si ésta hubiera empezado a cumplirse. La
prescripción será a los dos años en los casos de contravenciones de tránsito y de las del Título V.
Art. 44.- Interrupción de la prescripción. La prescripción de la acción sólo se interrumpe por la celebración
de la audiencia de juicio o por la rebeldía del imputado/a. En ambos casos corren y se interrumpen
separadamente para cada uno de los partícipes de la infracción.
Art. 45.- Suspensión del proceso a prueba. El imputado/a de una contravención que no registre condena
contravencional en los dos años anteriores al hecho, puede acordar con el Ministerio Público Fiscal la
suspensión del proceso a prueba sin que ello implique admitir su responsabilidad. El Juez resuelve sobre el
acuerdo, teniendo la facultad de no aprobarlo cuando tuviere fundados motivos para estimar que alguno de los
intervinientes no estuvo en igualdad de condiciones para negociar o que ha actuado bajo coacción o amenaza.
El imputado/a debe abandonar a favor del Estado los bienes que necesariamente resultarían
decomisados en caso de que recayere condena.
El acuerdo debe contemplar el compromiso de cumplir, por un lapso que no excederá de un año, una
o más de las siguientes reglas de conducta:
Fijar residencia y comunicar a la Fiscalía el cambio de ésta, cumplir con las citaciones o
requerimientos que la Fiscalía o el Juzgado hiciere, realizar tareas comunitarias, abstenerse de concurrir a
determinados lugares o de tomar contacto con determinadas personas, abstenerse de realizar alguna actividad,
abstenerse de ingerir bebidas alcohólicas, cumplir instrucciones especiales que se le impartan.
Cumplido el compromiso sin que el imputado/a cometa alguna contravención, se extinguirá la
acción. En caso contrario, se continuará con el proceso.
La suspensión del proceso a prueba suspende el curso de la prescripción. También lo suspende la
iniciación de un nuevo proceso contravencional, si en éste se dicta sentencia condenatoria.
Art. 46.- Condena en suspenso. En los casos de primera condena, si el juez/a, atendiendo a los antecedentes
personales, modo de vida, naturaleza, modalidades y móviles de la contravención, presume que el
condenado/a no volverá a incurrir en una nueva contravención de la misma especie, podrá dejar en suspenso
su cumplimiento.
Al suspender la ejecución de la condena el juez/a dispone que el condenado/a cumpla una o más de
las reglas de conducta previstas en el tercer párrafo del artículo 45, durante un lapso que no puede exceder
del allí estipulado, en tanto resulten adecuadas para prevenir la comisión de nuevas contravenciones. Las
reglas de conducta pueden ser modificadas por el juez/a según resulte conveniente al caso. Si el condenado/a
no cumple con alguna regla de conducta, el juez/a puede revocar la suspensión de la ejecución de la condena
y el condenado/a debe cumplir la totalidad de la sanción impuesta.
Si dentro del término de dos años de la sentencia condenatoria el condenado/a no comete una nueva
contravención, la condena se tendrá por no pronunciada. En caso contrario, se hará efectiva la primera
sentencia, además de la segunda, y el contraventor/a será considerado como reincidente si reúne los requisitos
establecidos por el Artículo 17.
Art. 47.- Eximición de la sanción. El juez/a puede eximir mediante sentencia la sanción, siempre que el
imputado no registre condena contravencional anterior, cuando exista alguna circunstancia de atenuación, y
por ello la sanción mínima a aplicar resulte demasiado severa.
El beneficio de la eximición judicial no rige a los fines de la reincidencia.
TÍTULO IV
REGISTRO DE CONTRAVENCIONES
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Art. 48.- Remisión de sentencias y notificación de rebeldías. El juez/a debe remitir todas las sentencias
condenatorias y notificar las rebeldías al Registro de Contravenciones de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires.
Sin perjuicio de lo anterior, el juez/a remite todas las sentencias condenatorias firmes, previa
eliminación de los datos identificatorios de las partes, excepto las contravenciones de tránsito, al Registro
Estadístico de Contravenciones y Faltas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Art. 49.- Solicitud de antecedentes. Antes de dictar sentencia el juez/a debe requerir al Registro
información sobre la existencia de condenas y rebeldías del imputado/a.
Art. 50.- Cancelación de registros. Los registros se cancelan automáticamente a los cuatro años de la fecha
de la condena si el contraventor/a no ha cometido una nueva contravención.
LIBRO II
CONTRAVENCIONES
TÍTULO I
PROTECCIÓN INTEGRAL DE LAS PERSONAS
CAPÍTULO I
Integridad física
Art. 51.- Pelear. Tomar parte en una agresión. Quien pelea o toma parte en una agresión en lugar público
o de acceso público es sancionado con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública, multa de 200 a 1.000 pesos o 1
a 5 días de arresto.
Art. 52.- Hostigar. Maltratar. Intimidar. Quien intimida u hostiga de modo amenazante o maltrata
físicamente a otro, siempre que el hecho no constituya delito, es sancionado con 1 a 5 días de trabajo de
utilidad pública, multa de 200 a 1.000 pesos o 1 a 5 días de arresto.
Acción dependiente de instancia privada.
Art. 53.- Agravantes. En las conductas descriptas en los artículos 51 y 52 la sanción se eleva al doble:
1.
para el jefe, promotor u organizador
2.
cuando exista previa organización
3.
cuando la víctima es persona menor de dieciocho años, mayor de setenta o con necesidades
especiales
4.
cuando la contravención se cometa con el concurso de dos o más personas.
Art. 54.- Colocar o arrojar sustancias insalubres o cosas dañinas en lugares públicos. Quien coloca o
arroja sustancias insalubres o cosas capaces de producir un daño, en lugares públicos o privados de acceso
público, es sancionado con multa de 600 a 15.000 pesos o 3 a 30 días de arresto.
La sanción se eleva al doble cuando la conducta se realiza en espacios donde concurren niños/as.
Idéntica sanción de multa le corresponde a las personas de existencia ideal cuando la acción se realiza en
nombre, al amparo, en beneficio o con autorización de las mismas.
Admite culpa.
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LEGISLATURA
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Art. 55.- Organizar o promover juegos o competencias de consumo de alcohol. Quien organiza o
promueve juegos o competencias consistentes en el consumo de bebidas alcohólicas es sancionado/a con
multa de 1.000 a 15.000 pesos o 2 a 15 días de arresto.
La sanción se eleva al doble cuando en el juego o competencia intervienen personas menores de dieciocho
años. En este único supuesto se admite la forma culposa.
Art. 56.- Espantar o azuzar animales. Quien deliberadamente espanta o azuza un animal con peligro para
terceros es sancionado/a con 1 a 3 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 600 pesos.
Idéntica sanción corresponde a quien omita los recaudos de cuidado respecto de un animal que se
encuentra a su cargo con peligro para terceros.
En ambos casos la sanción se eleva al doble cuando por esa conducta se pone en peligro a una
persona menor de dieciocho años o mayor de setenta años o con necesidades especiales.
CAPÍTULO II
Libertad personal
Art. 57.- Obstaculizar ingreso o salida. Quien impide u obstaculiza intencionalmente y sin causa justificada
el ingreso o salida de lugares públicos o privados es sancionado/a con 2 a 10 días de trabajo de utilidad
pública o multa de 400 a 2.000 pesos.
El propietario/a, gerente/a, empresario/a, encargado/a o responsable del comercio o establecimiento
que disponga, permita o tolere que se realice la conducta precedente, es sancionado con multa de 1.000 a
10.000 pesos o 1 a 10 días de arresto. Este último supuesto admite culpa.
Art. 58.- Ingresar o permanecer contra la voluntad del titular del derecho de admisión. Quien ingresa o
permanece en lugares públicos, o de acceso público o privado, contra la voluntad expresa de quien tiene el
derecho de admisión, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad publica o multa de 200 a 1.000
pesos.
CAPÍTULO III
Niños, Niñas y Adolescentes
Art. 59.- Inducir a menor de edad a mendigar. Quien induce a una persona menor de edad o con
necesidades especiales a pedir limosna o contribuciones en su beneficio o de terceros es sancionado/a con 1 a
20 días de trabajos de utilidad publica.
La sanción es de 5 a 30 días de arresto cuando exista previa organización.
El juez/a puede eximir de pena al autor/a en razón del superior interés del niño, niña o adolescente.
Art. 60.- Suministrar alcohol a personas menores de edad. El propietario/a, gerente/a, empresario/a,
encargado/a o responsable de un comercio o establecimiento de cualquier actividad que suministra o permite
el consumo de bebidas alcohólicas a personas menores de dieciocho años es sancionado/a 1.000 a 5.000 pesos
de multa o con 2 a 10 días de arresto.
La sanción se incrementa al doble si se trata de salas de espectáculos o diversión en horarios
reservados exclusivamente para personas menores de edad.
Admite culpa.
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
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Art. 61.- Tolerar o admitir la presencia de personas menores en lugares no autorizados. El propietario/a,
gerente/a, empresario/a, encargado/a o responsable de un local de espectáculos públicos, de baile o de
entretenimientos, que tolera o admite la entrada o permanencia de una persona menor de dieciocho años fuera
del horario permitido, es sancionado/a con 500 a 2.000 pesos de multa.
Admite culpa.
Art. 62.- Suministrar material pornográfico. Quien suministra o permite a una persona menor de dieciocho
años el acceso a material pornográfico es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública, 200 a
1.000 pesos de multa o 1 a 5 días de arresto.
La sanción se eleva al doble en caso que tal conducta se dirija a una persona menor de dieciséis años.
Admite culpa.
Art. 63.- Suministrar objetos peligrosos a menores. Quien suministra a una persona menor de dieciocho
años cualquier tipo de arma no convencional, de aire o gas comprimido, arma blanca u objetos cortantes o
contundentes inequívocamente destinados a ejercer violencia o agredir, es sancionado/a con 400 a 3.000 pesos
de multa o 2 a 15 días de arresto.
La sanción se eleva al doble si se suministran materias explosivas o sustancias venenosas
Admite culpa.
Art. 64.- Suministrar indebidamente productos industriales o farmacéuticos- Quien suministra
indebidamente a una persona menor de dieciocho años productos industriales o farmacéuticos, de los que
emanen gases o vapores tóxicos que al ser inhalados o ingeridos sean susceptibles de producir trastornos en la
conducta y daños en la salud, es sancionado/a con arresto de 2 a 15 días.
La sanción se incrementa al doble cuando la acción se dirija a una persona menor de dieciséis años o
los hechos se cometen en el interior o en las adyacencias de un establecimiento escolar o educativo, o en
ocasión de las entradas o salidas de los alumnos.
Admite culpa.
CAPÍTULO IV
Derechos Personalísimos
Art. 65.- Discriminar. Quien discrimina a otro por razones de raza, etnia, género, orientación sexual, edad,
religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o
cualquier circunstancia que implique exclusión, restricción o menoscabo, es sancionado/a con 2 a 10 días de
trabajo de utilidad pública o 400 a 2.000 pesos de multa.
Acción dependiente de instancia privada.
Art. 66.- Alterar identificación de las sepulturas. Quien altera o suprime la identificación de una sepultura
es sancionado/a con 200 a 2.000 pesos de multa o 1 a 5 días de arresto.
Art. 67.- Inhumar, exhumar o profanar cadáveres humanos, violar sepulcros, dispersar cenizas. Quien
inhuma o exhuma clandestinamente o profana un cadáver humano, viola un sepulcro o sustrae y dispersa
restos o cenizas humanos se sanciona con 400 a 4.000 pesos de multa o 2 a 10 días de arresto.
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Art. 68.- Perturbar ceremonias religiosas o servicios fúnebres: Quien impide o perturba la realización de
ceremonias religiosas o de un servicio fúnebre es sancionado/a con 1 a 3 días de trabajo de utilidad pública o
200 a 600 pesos de multa o 1 a 3 días de arresto.
La sanción se eleva al doble si se produce el ultraje o profanación de objetos o símbolos en ofensa a
los sentimientos religiosos.
TÍTULO II
PROTECCIÓN DE LA PROPIEDAD PÚBLICA Y PRIVADA
CAPÍTULO I
Administración Pública y Servicios Públicos
Art. 69.- Afectar el funcionamiento de servicios públicos. Quien afecta intencionalmente el funcionamiento
de los servicios públicos de alumbrado, limpieza, gas, electricidad, agua, teléfono, transporte, correo o
transmisión de datos, es sancionado/a con 1.000 a 5.000 pesos de multa o arresto de 2 a 10 días.
Igual sanción se aplica a quien abra, remueva o afecte bocas de incendio, tapas de desagües o
sumideros. Este supuesto admite culpa.
Art. 70.- Afectar la señalización dispuesta por autoridad pública. Quien altera, remueve, simula, suprime,
torna confusa, hace ilegible o sustituye señales colocadas por la autoridad pública para identificar calles o su
numeración o cualquier otra indicación con fines de orientación pública de lugares, actividades o de
seguridad, es sancionado/a con 1 a 10 días de trabajos de utilidad pública o 200 a 2.000 pesos de multa.
La misma sanción se aplica a quien impide colocar la señalización reglamentaria.
Art. 71.- Afectar servicios de emergencia o seguridad. Quien requiere sin motivo un servicio de
emergencia, seguridad o servicio público afectado a una emergencia, es sancionado/a con 2 a 10 días de
trabajos de utilidad pública o 400 a 2.000 pesos de multa.
Quien impide u obstaculiza intencionalmente tales servicios es sancionado con multa de 1.000 a
5.000 pesos o arresto de 2 a 10 días.
Art. 72.- Falsa denuncia. Quien denuncia falsamente una contravención o una falta ante la autoridad, es
sancionado/a con 1 a 5 días de trabajos de utilidad pública o 200 a 1.000 pesos de multa o 1 a 5 días de
arresto.
Art. 73.- Violar clausura. Quien viola una clausura impuesta por autoridad judicial o administrativa, o
incumple una sanción sustitutiva o accesoria impuesta por infracción al régimen de faltas por sentencia firme
de autoridad judicial, es sancionado/a con 600 a 6.000 pesos de multa o arresto de 3 a 10 días.
Art. 74.- Ejercer ilegítimamente una actividad. Quien ejerce actividad para la cual se le ha revocado la
licencia o autorización, o viola la inhabilitación o excede los límites de la licencia, es sancionado/a con 2 a 10
días de trabajo de utilidad pública, multa de 1.000 a 10.000 pesos o arresto de 2 a 10 días.
Admite culpa.
CAPÍTULO II
Fe Pública
29a. Sesión Ordinaria
LEGISLATURA
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Art. 75.- Usar indebidamente credencial o distintivo. El/la funcionario/a público que, habiendo cesado en
su función o cargo, usa indebidamente su credencial o distintivos del cargo, es sancionado/a con 1 a 2 días de
trabajos de utilidad pública o 200 a 400 pesos de multa.
Art. 76.- Apariencia falsa. Quien aparenta o invoca falsamente el desempeño de un trabajo o función, de un
estado de necesidad, accidente o vínculo, para que se le permita o facilite la entrada a un domicilio o lugar
privado es sancionado con arresto de 2 a 10 días.
Art. 77.- Frustrar una subasta pública. Quien perturba, obstaculiza el derecho de ofertar libremente,
manipula la oferta o de cualquier otro modo contribuye a frustrar en todo o en parte el normal desarrollo o el
resultado de una subasta pública, es sancionado/a con 200 a 1.000 pesos de multa o 1 a 5 días de arresto.
La sanción se incrementa al doble cuando las conductas se producen a cambio de un ofrecimiento
dinerario u otra dádiva, o si existiera previa organización.
TÍTULO III
PROTECCIÓN DEL USO DEL ESPACIO PÚBLICO O PRIVADO
CAPÍTULO I
Libertad de Circulación
Art. 78.- Obstrucción de la vía pública. Quien impide u obstaculiza la circulación de vehículos por la vía
pública o espacios públicos, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a
1.000 pesos. El ejercicio regular de los derechos constitucionales no constituye contravención. A tal fin
deberá, con razonable anticipación, darse aviso a la autoridad competente, debiendo respetarse las
indicaciones de ésta, si las hubiere, respecto al ordenamiento.
CAPÍTULO II
Uso del Espacio Público y Privado
Art. 79.- Cuidar coches sin autorización legal. Quien exige retribución por el estacionamiento o cuidado de
vehículos en la vía pública sin autorización legal, es sancionado/a con 1 a 2 días de trabajo de utilidad pública
o multa de 200 a 400 pesos. Cuando exista previa organización, la sanción se eleva al doble para el
organizador.
Art. 80.- Ensuciar bienes. Quien mancha o ensucia por cualquier medio bienes de propiedad pública o
privada, es sancionado/a con 1 a 15 días de trabajos de utilidad pública o multa de 200 a 3.000 pesos.
La sanción se eleva al doble cuando la acción se realiza desde un vehículo motorizado o cuando se
efectúa sobre estatuas, monumentos, templos religiosos, establecimientos educativos y hospitalarios.
En caso de que se trate de bienes de propiedad privada, la acción es dependiente de instancia privada,
excepto en el caso de templos religiosos.
Art. 81.- Oferta y demanda de sexo en los espacios públicos. Quien ofrece o demanda en forma ostensible
servicios de carácter sexual en los espacios públicos no autorizados o fuera de las condiciones en que fuera
autorizada la actividad, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 400
pesos. En ningún caso procede la contravención en base a apariencia, vestimenta o modales.
En las contravenciones referidas en el párrafo precedente, la autoridad preventora sólo puede
proceder al inicio de actuaciones por decisión de un representante del Ministerio Público Fiscal.
Art. 82.- Ruidos molestos. Quien perturba el descanso o la tranquilidad pública mediante ruidos que por su
volumen, reiteración o persistencia excedan la normal tolerancia, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de
utilidad pública o multa de 200 a 1.000 pesos.
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Cuando la conducta se realiza en nombre, al amparo, en beneficio o con autorización de una persona
de existencia ideal o del titular de una explotación o actividad, se sanciona a éstos con multa de 600 a 10.000
pesos.
No constituye contravención el ensayo o práctica de música fuera de los horarios de descanso
siempre que se utilicen dispositivos de amortiguación del sonido de los instrumentos o equipos, cuando ello
fuera necesario.
Admite culpa.
Acción dependiente de instancia privada.
Art. 83.- Usar indebidamente el espacio público. Quien realiza actividades lucrativas no autorizadas en el
espacio público, es sancionado/a con multa de 200 a 600 pesos.
Quien organiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público, en volúmenes y
modalidades similares a las del comercio establecido, es sancionado/a con multa de 5.000 a 30.000 pesos.
No constituye contravención la venta ambulatoria en la vía pública o en transportes públicos de
baratijas o artículos similares, artesanías y, en general, la venta de mera subsistencia que no impliquen una
competencia desleal efectiva para con el comercio establecido, ni la actividad de los artistas callejeros en la
medida que no exijan contraprestación pecuniaria.
Art. 84.- Ocupar la vía pública. Quien ocupa la vía pública en ejercicio de una actividad lucrativa
excediendo las medidas autorizadas o el permiso de uso de las aceras, es sancionado/a con multa de 400 a
2.000 pesos.
TÍTULO IV
PROTECCIÓN DE LA SEGURIDAD Y LA TRANQUILIDAD PÚBLICAS
CAPÍTULO I
Seguridad Pública
Art. 85.- Portar armas no convencionales. Quien porta en la vía publica, sin causa que lo justifique,
cualquier tipo de arma no convencional, de aire o gas comprimido, arma blanca u objetos cortantes o
contundentes inequívocamente destinados a ejercer violencia o agredir, es sancionado/a con multa de 1.000 a
3.000 pesos o 5 a 15 días de arresto.
Art. 86.- Entregar indebidamente armas, explosivos o sustancias venenosas. Quien entrega un arma,
explosivos o sustancias venenosas a una persona declarada judicialmente insana, o con las facultades mentales
notoriamente alteradas, o en estado de intoxicación alcohólica o bajo los efectos de estupefacientes, es
sancionado/a con 10 a 30 días de arresto.
Art. 87.- Usar indebidamente armas. Quien ostente indebidamente un arma de fuego, aun hallándose
autorizado legalmente a portarla, es sancionado/a con 5 a 15 días de arresto.
Quien dispara un arma de fuego fuera de los ámbitos autorizados por la ley, y siempre que la
conducta no implique delito, es sancionado/a con 10 a 30 días de arresto.
Art. 88.- Fabricar, transportar, almacenar, guardar o comercializar sin autorización artefactos
pirotécnicos. Quien sin autorización fabrica artefactos pirotécnicos, es sancionado/a con multa de 10.000 a
50.000 pesos o 15 a 45 días de arresto.
Quien sin autorización transporta, almacena, guarda o comercializa artefactos pirotécnicos, sean
estos legales o no, es sancionado/a con multa de 1.000 a 20.000 pesos o 5 a 25 días de arresto.
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Quien vende o suministra a cualquier título artefactos pirotécnicos a personas menores de dieciocho
(18) años, es sancionado/a con multa de 200 a 3.000 pesos o 1 a 15 días de arresto. En este supuesto se admite
la forma culposa.
Art. 89.- Vender alcohol en horario nocturno. Quien vende o suministra bebidas alcohólicas, cualquiera
que sea su graduación, en el horario de veintitrés a ocho horas, es sancionado/a con multa de 1.000 a 5.000
pesos o con 2 a 10 días de arresto.
La acción no es punible cuando la venta o suministro se efectúa bajo la modalidad de reparto a
domicilio o en locales habilitados para el consumo, siempre y cuando el consumo se produzca en el interior
del local.
CAPÍTULO II
Espectáculos Artísticos y Deportivos
Art. 90.- Perturbar filas, ingreso o no respetar vallado. Quien perturba el orden de las filas formadas para
la compra de entradas o para el ingreso al lugar donde se desarrolla un espectáculo masivo, de carácter
artístico o deportivo, o no respeta el vallado perimetral para el control, es sancionado/a con 1 a 5 días de
trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 1.000 pesos.
Art. 91.- Revender entradas. Quien revende entradas para un espectáculo masivo, de carácter artístico o
deportivo, provocando aglomeraciones, desórdenes o incidentes, es sancionado/a con multa de 300 a 3.000
pesos.
En caso de probarse la participación o connivencia de persona responsable de la organización del
espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, ésta es sancionada con multa de 1.000 a 10.000 pesos o
2 a 20 días de arresto.
Art. 92.- Vender entradas o permitir ingreso en exceso. Quien dispone la venta de entradas en exceso o
permite el ingreso de una mayor cantidad de asistentes que la autorizada a un espectáculo masivo, de carácter
artístico o deportivo, es sancionado/a con multa de 5.000 a 30.000 pesos o 10 a 30 días de arresto.
La sanción se eleva al doble si se producen desórdenes, aglomeraciones o avalanchas.
Admite culpa.
Art. 93.- Ingresar sin entrada, autorización o invitación. Quien accede sin entrada, autorización o
invitación especial a un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a con 1 a 5 días
de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 1.000 pesos
La sanción se eleva al doble para quien permite ilegítimamente a otros el acceso.
Art. 94.- Ingresar sin autorización a lugares reservados. Quien ingresa al campo de juego, a los vestuarios
o a cualquier otro lugar reservado a los participantes del espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo,
sin estar autorizado reglamentariamente, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa
de 200 a 1.000 pesos.
La sanción se eleva al doble si se producen desórdenes, aglomeraciones o avalanchas.
Art. 95.- Acceder a lugares distintos según entrada o autorización. Quien accede a un sector diferente al
que le corresponde conforme a la clase de entrada adquirida, o ingresa a un lugar distinto del que le fue
determinado por la organización del espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, o por la autoridad
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pública competente, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 1.000
pesos.
La sanción se eleva al doble si se producen desórdenes, aglomeraciones o avalanchas.
Art. 96.- Omitir recaudos de organización y seguridad. Quien omite los recaudos de organización o
seguridad exigidos por la legislación vigente o por la autoridad competente respecto de un espectáculo
masivo, de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a con multa de 2.500 a 30.000 pesos o arresto de 5 a
30 días.
La sanción se eleva al doble si se producen desórdenes, aglomeraciones o avalanchas.
Admite culpa.
Art. 97.- Alterar programa. Quien, sin existir motivos de fuerza mayor, sustituye atletas, jugadores o
artistas que por su nombre puedan determinar la asistencia de público a un espectáculo masivo, de carácter
artístico o deportivo, sin hacerlo saber con la suficiente antelación, es sancionado/a con multa de 1.000 a
30.000 pesos.
La sanción se eleva al doble si por tal motivo se producen desórdenes, aglomeraciones o avalanchas.
Admite culpa.
Art. 98.- Provocar a la parcialidad contraria. Quien en ocasión de un espectáculo deportivo masivo lleva o
exhibe banderas, trofeos o símbolos de divisas distintas de la propia y las utiliza para provocar a la parcialidad
contraria, es sancionado/a con multa de 200 a 1.000 pesos o arresto de 1 a 5 días.
La sanción se eleva al doble para quien consiente o permite que las banderas, trofeos o símbolos
descriptos se guarden en el lugar donde se desarrolle el espectáculo.
Admite culpa.
Art. 99.- Afectar el desarrollo del espectáculo. Quien afecta el normal desarrollo de un espectáculo masivo,
de carácter artístico o deportivo, que se realiza en un lugar público o privado de acceso público, es
sancionado/a con multa de 600 a 2.000 pesos o 3 a 10 días de arresto.
Art. 100.- Producir avalanchas o aglomeraciones. Quien produce por cualquier medio una avalancha o
aglomeración en ocasión de un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a con
multa de 600 a 2.000 pesos o arresto de 3 a 10 días.
Admite culpa.
Art. 101.- Incitar al desorden. Quien incita al desorden, con motivo o en ocasión de un espectáculo masivo,
de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a con multa de 200 a 1.000 pesos o arresto de 1 a 5 días.
La sanción se eleva al doble cuando la acción la realiza un deportista, dirigente o se utiliza un medio
de comunicación masiva.
Art. 102.- Arrojar cosas o sustancias. Quien arroja cosas o sustancias que puedan causar lesiones, daños o
molestias a terceros, en ocasión de un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a
con 1 a 10 días de trabajo de utilidad pública o arresto de 1 a 10 días.
Admite culpa.
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Art. 103.- Suministrar elementos aptos para agredir. Quien vende o suministra en el lugar en que se
desarrolla un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, objetos que por sus características pueden
ser utilizados como elementos de agresión, es sancionado/a con multa de 200 a 1.000 pesos.
Admite culpa.
Art. 104.- Suministrar o guardar bebidas alcohólicas. Quien con motivo o en ocasión de un espectáculo
masivo, de carácter artístico o deportivo, guarda bebidas alcohólicas en dependencias del lugar en el que se
desarrollan tales actividades, es sancionado/a con multa de 1.000 a 5.000 pesos.
Idéntica sanción corresponde a quien suministra bebidas alcohólicas en el lugar donde se desarrolla
un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, o en sus adyacencias, en el período comprendido
entre las cuatro horas previas a la iniciación y una hora posterior a su finalización.
El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con igual poder de
decisión que guarda, suministra o permite la guarda o suministro de bebidas alcohólicas en dependencias del
lugar donde se desarrollan tales actividades, es sancionado/a con multa de 5.000 a 25.000 pesos o arresto de 5
a 15 días.
Toda autorización de excepción debe otorgarse en forma escrita por autoridad competente a los
organizadores del evento.
Art. 105.- Ingresar o consumir bebidas alcohólicas. Quien ingresa o consume bebidas alcohólicas en un
espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad
pública o multa de 200 a 1.000 pesos.
Art. 106.- Ingresar artefactos pirotécnicos. Quien ingresa o lleva consigo artefactos pirotécnicos a un
espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad
pública o arresto de 1 a 5 días.
La sanción se eleva al doble si los artefactos son encendidos o arrojados.
Toda autorización de excepción debe otorgarse en forma escrita por autoridad competente a los
organizadores del evento.
Admite culpa.
Art. 107.- Guardar artefactos pirotécnicos. Quien con motivo o en ocasión de un espectáculo masivo, de
carácter artístico o deportivo, guarda artefactos pirotécnicos en dependencias del lugar en el que se
desarrollan tales actividades, es sancionado/a con multa de 2.000 a 10.000 pesos o arresto de 2 a 10 días.
El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con igual poder de
decisión que en idéntica situación descripta en el párrafo precedente guarda o permite la guarda de artefactos
pirotécnicos, es sancionado/a con multa de 10.000 a 50.000 pesos o arresto de 5 a 20 días
Toda autorización de excepción debe otorgarse en forma escrita por autoridad competente a los
organizadores del evento.
Admite culpa.
Art. 108.- Portar elementos aptos para la violencia. Quien en ocasión de un espectáculo masivo, de
carácter artístico o deportivo, introduce, tiene en su poder o porta armas blancas o elementos destinados
inequívocamente a ejercer violencia o a agredir, es sancionado/a con arresto de 5 a 20 días.
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Art. 109.- Guardar elementos aptos para la violencia. Quien con motivo o en ocasión de un espectáculo
masivo, de carácter artístico o deportivo, guarda elementos inequívocamente destinados a ejercer violencia o a
agredir en dependencias del lugar en el que se desarrollan tales actividades, es sancionado/a con multa de
3.000 a 15.000 pesos o arresto de 3 a 10 días.
El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con igual poder de
decisión que en idéntica situación descripta en el párrafo precedente guarda o permite la guarda de elementos
inequívocamente destinados a ejercer violencia o a agredir, es sancionado/a con multa de 15.000 a 50.000
pesos o arresto de 5 a 25 días.
Admite culpa.
Art. 110.- Obstruir salida o desconcentración. Quien obstruye el egreso o perturba la desconcentración de
un espectáculo masivo, de carácter artístico o deportivo, es sancionado/a con 1 a 5 días de trabajo de utilidad
pública o multa de 200 a 1.000 pesos.
El/la dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, o persona con igual poder de
decisión que obstruye o dispone la obstrucción del egreso de un espectáculo masivo, de carácter artístico o
deportivo, es sancionado/a con multa de 3.000 a 15.000 pesos o arresto de 3 a 10 días.
Admite culpa.
CAPÍTULO III
Seguridad y Ordenamiento en el tránsito
Art. 111.- Conducir en estado de ebriedad o bajo los efectos de estupefacientes. Quien conduce un
vehículo en estado de ebriedad o bajo la acción de sustancias que disminuyen la capacidad para hacerlo, es
sancionado/a con 200 a 2.000 pesos de multa o 1 a 10 días de arresto.
Admite culpa.
Art. 112.- Participar, disputar u organizar competencias de velocidad o destreza en vía pública. Quien
participa, disputa u organiza competencias de destreza o velocidad con vehículos motorizados en la vía
pública, violando las normas reglamentarias de tránsito, es sancionado/a con 5 a 30 días de arresto.
La sanción se eleva al doble cuando la conducta descripta precedentemente se realiza mediante el
empleo de un vehículo modificado o preparado especialmente para dicho tipo de competencias.
Art. 113.- Violar barreras ferroviarias. Quien inicia el cruce o cruza con vehículo las vías férreas mientras
las barreras están bajas o el paso no está expedito, es sancionado/a con 200 a 1.000 pesos de multa o 1 a 5
días de arresto.
Admite culpa.
Art. 114.- Incumplir obligaciones legales. Quien al conducir un vehículo participa de un accidente de
tránsito y no cumple con las obligaciones legales a su cargo, es sancionado/a con 200 a 2.000 pesos de multa.
La sanción se incrementa al doble en caso de fuga.
Art. 115.- Agravantes genéricos. Sin perjuicio de los agravantes particulares previstos en los artículos
precedentes, las sanciones de las contravenciones previstas en este Capítulo se elevan:
1. al doble cuando son cometidas por el conductor/a de un vehículo motorizado de carga o de transporte
de pasajeros en servicio.
29a. Sesión Ordinaria
2.
3.
LEGISLATURA
VT 56- Pág. 183
al doble cuando el conductor/a finge la prestación de un servicio de urgencia, de emergencia u oficial
o abusa de reales situaciones de emergencia o cumplimiento de un servicio oficial
al triple cuando son cometidas por el conductor/a de un vehículo de transporte escolar o de personas
con necesidades especiales.
TÍTULO V
Juegos de Apuesta
Capítulo único
Juegos de Apuesta
Art. 116.- Organizar y explotar juego. Quien organiza o explota, sin autorización, habilitación o licencia o
en exceso de los límites en que ésta fue obtenida, sorteos, apuestas o juegos, sea por procedimientos
mecánicos, electromecánicos, electrónicos, informáticos, o por cualquier otro medio en los que se prometan
premios en dinero, bienes muebles o inmuebles o valores y dependan en forma exclusiva o preponderante del
álea, la suerte o la destreza, es sancionado/a con arresto de 15 a 45 días.
En caso de que la comisión de la conducta descripta precedentemente se realice con la cooperación
de personas menores de dieciocho años de edad o de funcionarios/as públicos con poder decisorio, se aplica la
sanción de arresto de 30 a 60 días.
Art. 117.- Promover, comerciar u ofertar. Quien promueve, comercia u ofrece los sorteos o juegos a que se
refiere el artículo anterior, es sancionado/a con multa de 20.000 a 60.000 pesos o arresto de 10 a 30 días.
En caso de que la comisión de la conducta descripta precedentemente se realice con la cooperación
de menores de dieciocho años de edad o de funcionarios/as públicos con poder decisorio, se aplica multa de
30.000 a 90.000 pesos o arresto de 15 a 45 días.
Art. 118.- Violar reglamentación. Quien desarrolla sorteos, apuestas o juegos permitidos o autorizados por
las leyes locales, en lugar distinto al indicado por la ley o que de cualquier modo violen reglamentaciones al
respecto, es sancionado/a con multa de 10.000 a 30.000 pesos o arresto de 5 a 15 días.
Art. 119.- Prácticas no punibles. No son punibles las prácticas incluidas en el presente capítulo que por su
insignificancia o por hallarse incorporadas por la costumbre o la tradición no importan peligro para la
convivencia ni para el patrimonio de las personas.
DISPOSICIÓN COMPLEMENTARIA
Art. 120.- Oficina de coordinación y seguimiento de ejecución de sanciones. El Consejo de la Magistratura
adoptará los recaudos necesarios para la puesta en marcha de una oficina judicial de coordinación y
seguimiento de las reglas de conducta y sanciones que se impartan, excepto las de multa y arresto.
El juez/a debe remitir a dicha oficina todas las sentencias que impartan, y debe ser informado por la
misma conforme a la metodología que se determine por vía reglamentaria al efecto.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
CLÁUSULA TRANSITORIA: Hasta tanto se apruebe la autorización a la que se hace referencia en el
artículo 81, no se permite la oferta y demanda ostensible de servicios de carácter sexual en espacios públicos
localizados frente a viviendas, establecimientos educativos o templos o en sus adyacencias. En ningún caso
VT 56 - Pág. 184
LEGISLATURA
23 de septiembre de 2004
procede la contravención en base a apariencia, vestimenta o modales. Se entiende por 'adyacencias' una
distancia menor de 200 metros de las localizaciones descriptas precedentemente.
En las contravenciones referidas en el párrafo precedente, la autoridad preventora sólo podrá
proceder al inicio de actuaciones por decisión de un representante del Ministerio Público Fiscal.
FINALIZACIÓN DE LA SESIÓN
Sr. Presidente (De Estrada).- Queda levantada la sesión.
- Es la hora 3 y 6 del 24 de setiembre de 2004.
Alberto R. Barcia
Director General de Taquígrafos
V.T. 56
APÉNDICE
Reforma del Código Contravencional
Inserción solicitada por la diputada Bertol y los diputados Busacca y La
Porta
29a. Sesión Ordinaria
APÉNDICE
VT 56 - Pág. 3
SUMARIO
Inserción solicitada por el diputado La Porta
4
Inserción solicitada por el diputado Busacca
6
Inserción solicitada por la diputada Bertol
8
Inserción solicitada por el diputado La Porta
15
VT 56 - Pág. 4
APÉNDICE
23 de septiembre de 2004
Inserción solicitada por el diputado La Porta
ANALISIS Y PROPUESTAS DE REDACCION CONFORME A LA JURISPRUDENCIA
1) OBSTRUCCIÓN EN LA VIA PUBLICA
En el Código Contravencional vigente la interpretación dada por la justicia de la Cuidad de
la figura de Obstrucción en la vía publica (Art.. 41) no ha sido pacifica, la jurisprudencia se
ha visto dividida en dos grandes doctrinas, por un lado la que versa que cualquier tipo de
obstaculización a la libre circulación configura el tipo contravencional y la otra la que
interpreta que para que se configure el tipo mencionado, el impedimento u obstaculización
debe materializarse en un perjuicio real y concreto. La actual redacción a menudo condujo
a error judicial configurándose un cercenamiento de los derechos constitucionales de
peticionar a las autoridades, de reunión y de libertad de expresión. Por ejemplo sito algunos
fallos interesantes, que reflejan como los jueces consideran a la obstrucción de la vía
publica:
Por ejemplo: La Cámara Contravencional, causa 138/99 Sala 2, en su pArt.e pertinente a
dicho que en la norma que tipifica la libertad de circulación Art.. 41 de la ley 10, no
distingue grados de ocupación sino que se entiende que aquella conducta que impida o
dificulte el libre transito, se encontraría adecuada en el tipo
El imputado junto a un grupo de vecinos jugaban un pArt.ido de fútbol en la calle, actividad
que oportunamente fue el labrado de acta contravencional por la comisión del ilícito
contemplado en el Art.. 41 del CC. En este estado, entendemos que si bien dicho accionar
no provoco un impedimento directo y total a la libre circulación de vehículo o personas, es
también cierto que el bien jurídico protegido por la norma fue afectado por el despliegue
propio del juego, que provoco un obstáculo cierto y concreto a la aludida libre circulación,
resultando afectados entre otros vehículos, patrulleros, autobomba. Por otra pArt.e, no
consta en autos ninguna autorización expedida por autoridad competente en la cual se
prevea dicha actividad, que justificaría como causal de excepción la conducta desplegada
por el imputado. Cámara Contravencional ,Causa 040/cc/99-L,Ls/Art. 41,Sala 2. Del voto
de los Dres. Dessanti, y Lucangioli, mayo 10 de 1999, sentencia N° 57.
Esto ha generado serios inconvenientes ya que considerar cono contravención y sancionar a
quien corta una calle en el marco de una protesta configura un cercenamiento de la
posibilidad de los sectores más vulnerables de la sociedad de expresarse y, en consecuencia
poder hacer llegar al gobierno sus reclamos y puntos de vista.
Teniendo en cuenta que la sanción se aplica a conductas cuya lesividad se reduce a producir
demoras o retrasos a terceros , no puede en ningún caso sancionarse con pena de arrestó ya
que en ese caso la desproporción entre el mal causado y la sanción aplicable seria grosera.
29a. Sesión Ordinaria
APÉNDICE
VT 56 - Pág. 5
En síntesis : cualquier acción tendiente a impedir la libre circulación afecta el derecho de
los otros tomando a esta en un sentido estricto (ejemplo, jugar al metegol en la calle,
disputar un pArt.ido de fútbol en calles y avenidas, que una empresa constructora deje un
montículo de arena en la calle etc), pero solo resulta lesiva o punible aquella que implica un
uso abusivo del espacio publico por pArt.e del autor , que se trasunta en un perjuicio real y
concreto sufrido en la circulación y no meras molestias que pueden sortearse sin mayores
dificultades, (conforme lo requiere el Art.. 1 del Código Contrav.).La falta de este implica
la atipicidad de la conducta
La Cámara Contravencional, causa 97/99, Sala 1, ha dicho en varias oportunidades en que:
No basta para configurar la contravención tipificada en el Art.. 41 la mera colocación de
elementos u objetos y/o la reunión circunstancial de 2 o mas personas en la vía publica .Es
necesario que el propósito del autor del ilícito reprochado sea impedir u obstaculizar la
circulación en forma deliberada y siempre que no medie vicio de su voluntad, puesto que es
menester que exista dolo resultando insuficiente la forma culposa para tener por
configurado el tipo contravencional, así como también no se de el supuesto de que se
obstaculice la libre circulación en el ejercicio de un derecho constitucional.
Para evitar errores de interpretación y a los fines de interpretar la disposición del Art.. 41,
es útil hacer referencia a la resolución N° 7 del Ministerio Publico Contravencional, que en
su Art. 1° interpreta al Art. 41 diciendo: La infracción prevista por el Art. 41 de la ley 10
Obstrucción de la vía publica , consiste en a) imposibilitar por completo la circulación de
personas o vehículos por la vía publica o espacios públicos, b) Obstaculizar
ostensiblemente la fluidez de la circulación de modo que se desnaturalice la vía de
circulación o el espacio publico.
Jose Llompart.
La excepción que contempla esta norma, quitándole antijuridicidad al hecho, resulta del
ejercicio de un derecho constitucional que se canalice mediante manifestaciones publicas,
básicamente relacionadas con los derechos de huelga, petición y reunión. La misma
resolución 7 aclara que como exige el Art. 41, el aviso previo que requiere la norma,
supone toda noticia fehaciente o publica que permita a la autoridad de aplicación
instrumentar en el caso concreto un dispositivo alternativo de circulación y seguridad y no
una autorización de la autoridad competente, dado que el ejercicio de un derecho de rango
máximo, no pueden ser negados y limitados por la omisión o insuficiencia de la
reglamentación y esta no puede cercenarlos conforme así lo dispone el Art. 10 de la
Constitución de la Ciudad.
Tampoco seria valido dar estricto cumplimiento a las directivas que imponga la autoridad
competente ya que seria una forma tacita de limitar el derecho a peticionar ante las
autoridades, si bien es cierto que la autoridad necesita el aviso previo, solo se solicita a los
fines de ordenar la circulación vehicular y preparar un vía alternativa de acceso, pero no por
donde se manifiesta un marcha, sino por otra vía.
En este sentido se debe legislar, ya que las leyes se forman para reglar conductas y los
jueces las interpretan y aplican al ciudadano, seria un error grosero ante la reforma de un
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APÉNDICE
23 de septiembre de 2004
mismo cuerpo legal no escuchar las voces de los jueces que se transmiten en sus sentencias
y la doctrina que se forma de ellas, las cuales liman los conceptos y advierten mejoras o
describen mecánicas para hacer de ellas un mejor instrumento legal conforme y en línea
recta con los derechos y garantías que protege la Constitución Nacional
Por lo expuesto anteriormente compartimos la aclaración propuesta por el CELS:
No serán consideradas contravenciones las acciones grupales o protestas sociales que
constituyan el ejercicio de derechos expresamente previstos en la Constitución Nacional o
los Instrumentos Internacionales a los que el Art. 75 inc. 22 de la misma dota de jerarquía
constitucional.
A pesar que parezca redundante y hasta obvio, vale la pena aclararlo ya que en los fallos a
los que hicimos referencia parecen no advertirlo claramente,nuestra propuesta seria:
Artículo "Obstruir intencionalmente la vía publica" :Quien impida u obstaculice
intencionalmente y en forma permanente la circulación de vehículos por la vía publica será
sancionado con 1 a 15 días de trabajo de utilidad publica o multa de 200 a 1000 pesos.
No configuran contravención, las acciones grupales o protestas sociales que constituyan el
ejercicio de derechos expresamente previstos por la Constitución Nacional o los
Instrumentos Internacionales a los que el Art. 75 inc. 22 de las misma dota con jerarquía
constitucional..Asimismo se deberá dar previo aviso a la autoridad competente, cuando en
las circunstancias del caso este fuera razonablemente posible.
Inserción solicitada por el diputado Busacca
Oferta y Demanda de Sexo en la vía pública
Señor Presidente:
No podemos negar una realidad que nos envuelve y condiciona, es decir,
no debemos ocultar que la prostitución es una práctica disvaliosa que avanza y toma
espacios que son públicos.
Ciertamente, se discute en los diversos sector gubernamentales si la
solución a esta realidad es su prohibición, regulación o abolición. Lamentablemente, no hay
una única posición. Cada una de éstas se preguntan sobre si la prostitución es un acto ilícito
o si no se lo debe juzgar por ser una consecuencia de una situación socioeconómica que no
otorga otras oportunidades. Como bien dice Oscar Ameal en su libro "Obligaciones y
contratos en los albores del siglo XXI": "En nuestro país la prostitución no se encuentra
prohibida, de manera que no puede sancionarse la actividad que en tal sentido desarrollan
mujeres, hombres y travestis. Además, no existe un control por pArt.e de las instituciones
29a. Sesión Ordinaria
APÉNDICE
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de salud pública que permitan asegurar a los clientes la salud de quienes ejercen la
prostitución".
Más allá de las preguntas y respuestas que pueden surgir, creo necesario
hacer frente a esta realidad y buscar verdaderas soluciones que beneficien a la totalidad de
la población y no tan sólo a un grupo.
Indubitablemente el aumento de la prostitución en las calles ha producido
un malestar en la ciudadanía. Por lo tanto, es aconsejable generar desde el Gobierno una
respuesta que, sin negar este fenómeno social, busque mejorar y beneficiar la calidad de
vida de los ciudadanos. Por ello "... es esta oferta de sexo en la vía pública la que permite
establecer un nexo causal razonable, entre la conducta que despliega y el daño o lesión que
causa, lo que determina que no se reprochan las conductas que pertenecen al campo
estrictamente individual. No se trata de la órbita privada de una persona, cuya transgresión
queda reservada al juicio de Dios, se trata de la ética colectiva en la que aparecen
custodiados bienes o intereses de terceros y es la protección de estos bienes que apuntan a
la moral y la ética pública, bienes que, por cierto, no deben perderse de vista ..." ("LA
OFERTA Y DEMANDA DE SEXO EN LA VÍA PÚBLICA: EL ART.ÍCULO 71 DEL
CÓDIGO CONTRAVENCIONAL Y EL TRAVESTISMO". Por NATALIA M. MOLINA
DE HARRINGTON y MIGUEL A. CASTRO)
Por ello, considero que desde el Estado antes de tomar la decisión sobre si
se la debe regular como cualquier otra profesión o se la debe abolir o prohibir; debería
trascenderse este debate teórico y allanar los espacios ríspidos del tema, es decir, la
explotación que tiene presos a quienes la ejercen. ¿Por qué no buscamos la forma de
integrar a aquellos que se prostituyen y así beneficiar a la sociedad y no emparchar una
situación que a nadie favorece?
Señor Presidente, no quiero que se me mal interprete, no se trata de meter
en el calabozo y en un mismo pozo a prostitutas y travestis, no no quiero que se me llame
inquisidor, ni que discrimino a las personas por su condición, como bien dice Natalia
Molina de Harrington: "No se pretende colocar un manto de prejuicios y/o preconceptos
acerca de la condición de travesti-homosexual y/o prostituta, sino la conducta desplegada
por cualquier sujeto de derecho que se halla obligado a respetar ciertas reglas de conducta y
sana convivencia pacífica, y no lo hace. Son las pautas de conducta que naturalmente los
miembros de una sociedad respetan, las que deben cumplirse. Es el Estado quien debe
garantizar que exista una respuesta frente a la presencia de este problema. Más allá del
proceso contravencional y/o penal que pudiera nacer a raíz de estas conductas, debe
aceptarse que es una nueva forma de "relacionarse" correspondiente a cierto "sector" de los
miembros de una sociedad, toda vez que para que haya oferentes es menester que haya
demandantes, con lo cual se amplía la cantidad de individuos involucrados, y con ello
queda demostrado que no sólo hablamos de los travestis que se reúnen en la zona roja, sino
también que debemos aceptar que hay personas que demandan los servicios que ellos
ofrecen y éste es el contexto al que la ley debe ajustarse".
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APÉNDICE
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De lo que se trata es que todas las personas cumplan con reglas y pautas
mínimas de convivencia, "por lo que debe solucionarse este problema en forma tal que sin
afectar este derecho de no ser discriminado sexualmente, tampoco afecte el derecho de
deambular libremente.(...) Tal vez corresponda una intervención estatal a este problema,
toda vez que está en juego la convivencia pacífica de la sociedad. Seguramente éste es un
problema más que afronta la justicia contravencional; pero la opinión pública identifica
inmediatamente a esta justicia con la zona roja y los travestis, ignorando que hay otras
cuestiones de importancia que la justicia contravencional también investiga y que con gran
esfuerzo lleva adelante. Los travestis son para el fuero contravencional motivo de trabajo
cotidiano, y para la sociedad en su conjunto, son el síntoma de un cambio social que no se
admite. Y mientras no se admita ese cambio no se tendrá identificada la cuestión y mucho
menos se hallarán soluciones." ("LA OFERTA Y DEMANDA DE SEXO EN LA VÍA
PÚBLICA: EL ART.ÍCULO 71 DEL CÓDIGO CONTRAVENCIONAL Y EL
TRAVESTISMO". Por NATALIA M. MOLINA DE HARRINGTON y MIGUEL A.
CASTRO)
Señor Presidente, este Código Contravencional promueve indirectamente
zonas rojas informales, dado que legalizarlas completamente generarían altos costos
políticos, pero prohibirlas totalmente también. Por ello, en lugar de tomarse una decisión
concreta y clara, se encubren situaciones que en definitiva son disvaliosas.
En los países de la se UE aborda de manera diferente el debate teórico
sobre si la prostitución tiene que considerarse como una profesión regulada, exactamente
como otra cualquiera, o si se trata de una forma de sometimiento que no debe ser permitida.
De hecho, el concepto en los Quince es el mismo, lo que cambia es la forma de intentar
resolver el problema. En España son los proxenetas los perseguidos. En Suecia y Holanda
es un delito que los clientes usen el "servicio". El dinero está siempre en el centro de esta
práctica ilegal. Ningún país comunitario penaliza a las prostitutas.
El Poder Ejecutivo de la Ciudad se equivoca rotundamente al fomentar
este tipo de 'burdeles andantes' porque entonces no se podrá pasear más con hijos o nietos
por los parques de la ciudad puesto que esos lugares serán las pasarelas de aquellos que
ofrecen y demandan sexo a cualquier hora y sin que exista ningún tipo de restricción.
Debemos promover una sociedad en la cual verdaderamente se mejore y
beneficie la calidad de vida que merecemos los ciudadanos, por lo tanto, no podemos
permitir que se originen zonas rojas.
En definitiva, Señor Presidente, no estoy a favor del Artículo propuesto.
Inserción solicitada por la diputada Bertol
Señor presidente:
29a. Sesión Ordinaria
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El diseño de la justicia contravencional no ha servido para garantizar la
tranquilidad, ni la paz y seguridad de los vecinos.
La sanción del código de convivencia, si bien fue un avance con relación a la
legislación de policía anterior, evidenció graves fallas en cuanto a técnica legislativa; a esto
se sumó una ley de procedimiento contravencional compleja y engorrosa cuya aplicación
quedó en manos de jueces contravencionales actuando en comisión.
Todo este entorno ha contribuido a provocar su fracaso.
La impunidad de las contravenciones cometidas en el ámbito de la Ciudad de
Buenos Aires afecta la calidad de vida de los vecinos y tiene un fuerte impacto en la
sensación de inseguridad. Los vecinos perciben que la Ciudad es tierra de nadie y que la
autoridad no les brinda la adecuada protección contra acciones que perjudican sus personas,
bienes y espacios de uso común.
Es cierto que la seguridad tiene que ver con los delitos que se cometen y que están
tipificados en el Código Penal pero también es cierto que tiene mucho que ver con
aquellas conductas de nuestros vecinos que generan lo que la materia contravencional
procura reparar: el daño o peligro cierto para los bienes jurídicos individuales o
colectivos protegidos. (Art.. 1°).
La importancia de la sanción de estas conductas, tipificadas como contravenciones,
radica en la ejemplaridad y en la prevención.
El Régimen Contravencional cumple una función educadora básica de las conductas
de los habitantes de una ciudad y debe contribuir a mejorar su calidad de vida.
“Debe contribuir” decimos, porque no desconocemos que existen causas
estructurales no resueltas aún que tienen su origen en la corrupción, la mala asignación de
los recursos, la falta de voluntad política y principalmente en la inexistencia de una justicia
ágil, económica y cercana al vecino en el ámbito local.
Este Código constituye el primer paso en el camino que necesariamente debe
recorrer esta Legislatura y que debe llevar a la pronta aprobación de un Código Procesal
Contravencional, de los Tribunales de Justicia Vecinal y en particular de todas aquellas
iniciativas que permitan construir un sistema de prevención y gestión de conflictos antes de
su judicialización.
El informe que acompaña el dictamen de mayoría de las Comisiones resume
esta tarea y expresa decisiones de política legislativa que comparto:
VT 56 - Pág. 10
APÉNDICE
23 de septiembre de 2004

Dotar a la ciudad de un sistema Contravencional basado en una estructura
jurídica que garantice los derechos constitucionales, dando respuesta al
requerimiento de disminuir las tensiones de la vida urbana

Establecer en particular las sanciones que corresponden a cada tipo
contravencional, con un menú de sanciones principales y otras accesorias

Estructurar un sistema de sanciones que las asigne según la gravedad de la
contravención

Determinar el arresto como la sanción más severa de este sistema punitivo a
cumplirse en establecimientos especiales, adecuados a lo dispuesto por las
Constituciones de la Nación y de la Ciudad, donde los arrestados estén
separados de los encausados o condenados por delitos comunes

Legislar sobre la reincidencia a fin de valorar adecuadamente qué sanción le
corresponde, a quien reitera conductas disvaliosas

Incorporar la posibilidad de sancionar a las personas jurídicas cuando el
contraventor hubiese actuado en su representación, al amparo o beneficio
Esta propuesta de un nuevo Código Contravencional para la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires llega en un momento de profundos cambios en la justicia
local; cambios en los que a esta Legislatura le toca cumplir un rol importante.
Cambios que deben posicionar a la Justicia como una instancia posible y visible para
los vecinos; accesible, eficaz, eficiente, rápida, económica y descentralizada, diferente
de lo que es hoy la Justicia Nacional o la Justicia Federal.
La nueva justicia Contravencional debe servir como un instrumento de
modernización y pacificación para los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, que les
permita visualizar la existencia de un Poder Judicial propio al que pueden acceder para
solucionar sus conflictos.
Tres son los temas que constituyen el centro del debate de la parte especial de este
nuevo Código:
a) Oferta y demanda de sexo en la vía pública
b) Obstrucción de la vía pública
c) Personas menores de edad
En sucinta expresión deseo referirme a estos temas a fin de expresar mi opinión:
29a. Sesión Ordinaria
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OFERTA Y DEMANDA DE SEXO EN LA VÍA PÚBLICA
La oferta y demanda de servicios sexuales debe ser sancionada cuando se
realiza en forma ostensible en los espacios públicos, en pArt.icular cuando tiene
lugar en las proximidades de viviendas, establecimientos educativos o templos.
OBSTRUCCIÓN DE LA VIA PUBLICA
En este tema deseo insistir en la redacción del proyecto de Compromiso para
el Cambio y sancionar a quien obstaculice la libre circulación por la vía pública sin
la previa autorización que legalmente correspondiere
En cuanto a la sanción sostengo la procedencia de la pena de arresto para
esta figura contravencional.
CONTRAVENCIONES COMETIDAS POR Y EN PERJUICIO DE PERSONAS
MENORES DE EDAD
Edad de imputabilidad
Las normas contenidas inicialmente en el dictamen de mayoría respetan las
disposiciones constitucionales y legales que hacen a la protección de las personas menores
de edad, así como las disposiciones de los Tratados Internacionales sobre la materia.
Asimismo, asegura a las niñas, niños y adolescentes, con absoluta prioridad, sus
derechos a la vida, a la libertad, a la salud, al respeto, a la convivencia familiar y
comunitaria, en los términos de los Artículos 6º y 7º de la ley 114. En su redacción, los
niños, niñas y adolescentes tienen prioridad en la protección y auxilio cualquiera sea la
circunstancia (Art.. 8 ley 114).
En el texto de referencia se establece la edad de punibilidad a partir de los 16 años;
posición a la que, en principio, adhiero.
Advierto que en este tema existen diferentes percepciones sobre el significado del
Código Contravencional.
Desde mi percepción y mi formación como abogada y mediadora, creo en el
carácter educativo y preventivo del régimen contravencional. También creo, considerando
la legislación comparada, que cientos de legisladores deben haber pensado lo mismo, tanto
en el Chaco como Mendoza, en Misiones y en Corrientes, cuando votaron edades aún
inferiores a los dieciséis años para la aplicación de las normas educativas de los Códigos
Contravencionales de sus ciudades de origen.
No obstante lo expresado he decidido acompañar el proyecto que hasta aquí hemos
consensuado y voté la edad de punibilidad a partir de los dieciocho años. Pero este
acompañamiento tiene un plazo, y este plazo es el tiempo necesario para aprobar un
régimen procesal contravencional especial que contemple a los menores entre 16 y 18 años.
En situaciones como la presente, en las que el tratamiento de una ley es tan
complejo y los consensos son tan difíciles de alcanzar, ceder en una instancia para “mejor
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APÉNDICE
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legislar” después no solo evita frenar una sanción sino que puede resultar beneficioso para
todas las partes.
En lo particular, el proyecto contempla normas específicas que sancionan
contravenciones que se cometen en perjuicio de niños/ niñas y adolescentes y cuya
aprobación sostengo:



Inducir a las personas menores de edad a mendigar
Suministrar alcohol a personas menores de edad
Tolerar o admitir la presencia de personas menores en lugares no
autorizados
 Suministrar material pornográfico
 Suministrar objetos peligrosos a menores de edad
 Suministrar indebidamente productos industriales o farmacéuticos
Se establecen sanciones mayores cuando las contravenciones se realizan en
perjuicio de personas menores de edad
El dictamen de las Comisiones eleva al doble las sanciones aplicables a las
siguientes conductas cuando se afecta a una persona menor de dieciocho años:


hostigar, maltratar, intimidar y provocar a otra persona
colocar o arrojar sustancias insalubres o cosas dañinas en lugares públicos donde
concurren niños/as

organizar o promover juegos o competencias de consumo de alcohol cuando
intervienen personas menores de edad


espantar o azuzar animales deliberadamente con peligro para terceros u omitir los
recaudos de cuidado respecto de un animal que se tiene a cargo con peligro para
terceros, cuando se pone en peligro a una persona menor de edad
vender o suministrar bebidas alcohólicas, cualquiera sea su graduación en el horario de
veintitrés a ocho horas a personas menores de edad
Por último se elevan al triple las sanciones aplicables a las contravenciones de
Seguridad en el tránsito cuando el conductor/a se halla a cargo de un vehículo de transporte
escolar o de personas con necesidades especiales
Asimismo se establecen sanciones sustitutivas que promueven el carácter educativo
y preventivo del régimen contravencional respecto de personas menores de edad y
sanciones que se determinan y gradúan en atención a la persona del menor, su familia y las
condiciones económicas
29a. Sesión Ordinaria
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SANCIONES APLICABLES A PERSONAS MENORES DE EDAD
Las consecuencias que acarrea la sanción contravencional para personas menores de
edad están más asociadas a una medida educativa que a una sanción penal propiamente
dicha, lo cual lejos de resultar violatorio de sus derechos contribuyen a su educación cívica y
a mejorar las condiciones de su inserción en la sociedad.
Esto se refleja en el proyecto a través de la incorporación de las sanciones
accesorias de instrucciones especiales que pueden consistir en asistir a determinados cursos
especiales, en participar en programas individuales o de grupos de organismos públicos o
privados, que le permitan modificar los comportamientos que hayan incidido en la
realización de la conducta sancionada.
En todos los casos con la limitación impuesta al juez/a de no impartir instrucciones
especiales cuyo cumplimiento sea vejatorio para el contraventor/a, que afecten sus
convicciones, su privacidad, que sean discriminatorias o que se refieran a pautas de
conductas no directamente relacionadas con la contravención cometida.
Es preciso señalar que para que estas medidas resulten efectivas deben ser llevadas a
cabo bajo estricto control judicial. (Convención de los Derechos del Niño, Art.. 40 inciso 3)
y así lo resuelve el Artículo 39 al determinar que el juez/a debe controlar el cumplimiento de
las instrucciones especiales y tomar las medidas que sean necesarias para su efectivo control
e instruir al contraventor/a para que comparezca periódicamente a dar cuenta de su
cumplimiento. Este artículo es complementado por la disposición complementaria del
artículo 123 que se propone crear una Oficina de Coordinación y Seguimiento de Ejecución
de las sanciones.
Sin embargo, no debemos confundir cuando hablamos de menores de edad el tema
de la inimputabilidad con el de responsabilidad por el acto realizado.
Si la conducta del menor perjudica a terceros, en sus personas y bienes, debemos
procurar que se conecte con el acto mismo y asuma sus acciones a través de un acto
reparatorio. De lo contrario seguirá reiterando esa conducta .
Es preciso trabajar interdisciplinariamente el tema de los menores y la imputabilidad por
sus actos, sumando componentes propios de los campos jurídicos, sociales, y de la
clínica infantil y de la adolescencia para poder informar qué tipo de medidas reparatorias
son las adecuadas para aplicar a las diferentes conductas a fin de que el menor
comprenda el acto y la necesidad de su reparación.
Como señala la Dra. Revora, “Nadie puede beneficiarse, y menos aún un menor, de
un abordaje o tratamiento cuando lo que dispara esa acción es un acto que el sujeto no
puede elaborar en el pensamiento”
Respecto de las personas mayores de 18 años de edad su arresto debe realizarse de
conformidad con las disposiciones legales y particularmente las normas internacionales
constitucionalizadas por nuestro país, teniendo en cuenta las necesidades de las personas de
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su edad, siendo separado de los adultos y respetando su derecho a mantener contacto con su
familia. (Convención sobre los Derechos del Niño, Art. 37 e interpretación del Art. 41).
El dictamen respeta el principio del Artículo 25 de la ley 114 de que niños, niñas y
adolescentes tienen derecho a ser criados y cuidados por sus padres y a permanecer en su
grupo familiar de origen, en una convivencia sustentada en vínculos y relaciones afectivas y
comunitarias.
GARANTÍAS PROCESALES
El dictamen respeta exhaustivamente las disposiciones del Artículo 40 de la
Convención sobre los Derechos del Niño, al regular en su parte general los principios de
legalidad (Art. 4), la prohibición de analogía (Art. 5), inocencia (Art. 7), non bis in ídem
(Art. 8), ley más benigna (Art. 9) e in dubio pro reo (Art. 10).
Estas normas se complementan con las disposiciones del proyecto que mi bloque ha
presentado y que regula el procedimiento contravencional, en un total respeto de las
garantías procesales del Art. 11 de la ley 114 y que reconocen a las personas menores de
edad los derechos de:
-
solicitar la presencia de los padres o responsables a partir de su aprehensión y en
cualquier etapa del procedimiento;
-
que sus padres, responsables, o personas a las que adhieran afectivamente, sean
informados de inmediato en caso de aprehensión, del lugar donde se encuentra,
hecho que se le imputa, tribunal y organismo de prevención intervinientes;
-
comunicarse en caso de privación de libertad, en un plazo no mayor de una hora,
por vía telefónica o a través de cualquier otro medio, con su grupo familiar
responsable, o persona a la que adhiera afectivamente.
El Estado debe garantizar al menor asistencia y protección cuando no estén sujetos a
patria potestad o tutela, sean víctimas de delitos o contravención o que de su acción resulte
un daño grave para sí o para terceros.
Toda medida impuesta (sea de protección o sanción) debe ser excepcional y fundada, la
sanción debe guardar proporción con la naturaleza de los hechos y ser impuesta en el
interés del menor; así como es imperativo que el menor sea oído y se le garantice el
debido proceso y defensa en juicio.
Por último, deseo señalar que estoy convencida de que el paso próximo y concreto desde
esta Legislatura debe ser proponer, estudiar y aprobar en un sistema de prevención y
gestión de los conflictos antes de su judicialización.
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Debemos diseñar un procedimiento que parta de la propia responsabilidad personal de
quien infringe las normas, ya que la comprensión de lo actuado debe ser parte de la auto
composición del problema.
La mediación es una alternativa concreta y los mediadores familiares poseen una
formación útil para integrarse a un trabajo interdisciplinario de prevención de estos
conflictos.
El primer paso está dado en la disposición de este proyecto en cuyo Art.ículo 41 se
dispone:
( Mediación ) El fiscal puede solicitar el asesoramiento y el auxilio de personas o
entidades especializadas para procurar el acuerdo de las partes en conflicto o instar a
los interesados para que designen un mediador.
El Juez y/o el fiscal deben poner en conocimiento de la víctima la existencia de
estos mecanismos alternativos de resolución de conflictos.
Inserción solicitada por el diputado La Porta
Alteración de la tranquilidad pública: oferta y demanda de sexo en la vía pública
Art. 71.- Alteración de la tranquilidad pública: Ofrecer o demandar para sí u otras personas
servicios sexuales en los espacios públicos.
Este artículo nace a través de los reclamos de los vecinos de ciertos barrios en donde se
veían seriamente afectadas sus costumbres por la presencia de prostitutas y travestis que
provocaban verdaderos escándalos en la vía pública.
De allí la necesidad de regular dicha actividad, pero el actual Artículo 71 no castiga, ni
prohíbe la actividad de la prostitución, sino en ocasión en que dicho ejercicio produzca
alteraciones a la tranquilidad pública que, en definitiva, ése es el bien jurídico protegido por
la norma y no como se pretende prohibir o castigar a la prostitución por su mera actividad.
Este último pensamiento fue sostenido por todos los juzgados de Primera Instancia en lo
Contravencional, así como también por el Fiscal General condenando a las prostitutas por
el solo hecho de serlo, argumentando que es una contravención de mera actividad no
requiriendo resultado. Debe entenderse con esto que no debe verificarse una concreta
alteración de la tranquilidad pública. Basta la realización de la conducta prohibida como
para que se entienda afectado el bien jurídico protegido.
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Los jueces de Primera Instancia condenaban por considerar que lo que se penaba era la
oferta y demanda de sexo en la vía pública, pero la Cámara revocaba dichas condenas en
forma sistemática porque para que se reúnan los requisitos del tipo debe estar vulnerada la
tranquilidad pública, es decir, alteración por medio de ruidos, embotellamiento de
vehículos, etcétera, entendía que la mera oferta o demanda de sexo no constituía la
contravención mencionada.
La Sala 2, Causa N° 341 –cc/00 caratulada C.M.A s/ Artículo 71–, ha sostenido lo
siguiente: “...Que en cuanto a la necesidad de que la conducta reprochada al autor debe
producir efectivamente una lesión o, al menos, puesto en peligro concreto al bien jurídico
tranquilidad pública como requisito para su punición, además de tales razones, hemos
tenido también en cuenta la expresa disposición constitucional local que prohíbe cualquier
manifestación de derecho penal de autor, o sanción de acciones que no afecten derechos
individuales ni colectivos (Artículo 13, inc. 9) C.C.A.B.A.), de la que innegablemente,
fluye la norma rectora del Artículo 1° del C.C., en cuanto requiere que la conducta a
sancionar efectivamente lesione o ponga al menos en peligro cierto algún bien jurídico,
individual o colectivo.”
Obsérvese que al entender que la contravención es de mero peligro abstracto, en realidad se
está castigando a la prostituta o al trasvestido por el mero hecho de serlo, y no por la
conducta realizada... En estas condiciones, no puede válidamente sostenerse que la
conducta desplegada por los imputados ponga siquiera en peligro la tranquilidad pública, ya
de los vecinos, ya de cualquier ciudadano que acierte a pasar por el lugar; obviamente, es la
mera presencia del trasvestido o de la prostituta la que afecta las pautas éticas o morales de
algunos sectores de la sociedad en la que vivimos –como de hecho ocurre, lo que es
innegable– pero ello no resulta suficiente para punir una conducta que debe analizarse a la
luz de preceptos jurídicos, en este sentido señala Baumann: “Que en razón de que no es
tarea del derecho penal el exigir una moralidad general, no puede pretenderse introducirla
en el concepto jurídico-penal de culpabilidad, o pretender hacer incidir valores o disvalores
(por ejemplo, un determinado sector social) sobre profanas consecuencias jurídicas”. Se da
así entonces la represión del marginal, del distinto, por el solo hecho de serlo, cayéndose
así, sin más, en el supuesto que provoca la prohibición constitucional del Artículo 13, inc.
9), se etiqueta a una persona.
La doctrina ha realizado su análisis con respecto a este conflictivo Artículo 71, el doctor
Cevasco, en su obra Ley Contravencional Comentado, nos da su visión sobre este asunto:
1- Alteración de la tranquilidad pública por oferta y demanda de sexo. Artículo 71. }
a) Acción típica:
Las acciones típicas son la de ofrecer servicios sexuales en los espacios públicos y
demandar para sí u otras personas servicios sexuales en espacios públicos.
Para la configuración de la contravención, será necesario que la oferta y/o la demanda de
sexo en la vía pública, de alguna manera afecte bienes jurídicos individuales o colectivos
(Artículo 1° del C.C.). Serán entonces atípicas las ofertas y demandas sexuales que sean
discretamente efectuadas y, por tanto, no trasciendan a terceros de manera que de algún
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modo mensurable en criterios de razonabilidad puedan violentar la tranquilidad pública o el
pudor individual.
Esta diversidad de interpretaciones jurídicas tuvo un coto cuando algunos plantearon la
inconstitucionalidad del Artículo 71, argumentando que este Artículo iba en contra del
derecho a la libertad y a la libre circulación y el Tribunal Superior de Justicia de la Capital
se expidió al respecto dando así punto final a esta cuestión en el caso León, Benito Martín
s/ recurso de inconstitucionalidad (Artículo 71 C.C.), rta. 25-10-200, expte. N° 245/00, en
donde se pronunció por la constitucionalidad del artículo y dejó claro que debe interpretarse
sobre la oferta o demanda de sexo en los espacios públicos.
Con tres votos a favor y dos disidencias, se dijo: Voto de la jueza Ana María Conde: “En el
supuesto contemplado en el Artículo 71 del Código Contravencional, la conducta
penalmente prohibida es la oferta o demanda de servicios sexuales –para sí u otras
personas–, siempre y cuando: 1) se realice en espacios públicos y 2) se haga con alteración
de la tranquilidad pública, tal como surge del título del artículo. La tranquilidad pública es
el bien jurídico tutelado y es el eje de valoración de esta cuestión. La finalidad de la norma
es permitir un uso adecuado del espacio público.
Es claro que –conforme a su enunciado– la norma no sanciona a quien ejerce la prostitución
en razón de su actividad habitual, sino a quien altera la tranquilidad pública por la oferta o
demanda de sexo.
La oferta pública de sexo, aunque sea reservada sólo a quienes prevenidos sobre su
realización, la consientan, puede ser objeto de regulación válida y razonable del Estado,
pues nuestra Constitución Nacional sustrae de la privacidad a las acciones que ofenden a la
moral pública... Y como el criterio de moral pública que nutre a nuestro sistema normativo
no es inmutable, sino que acompaña en sus variaciones a los cambios profundos de la
sociedad sobre la que proyecta sus disposiciones, es responsabilidad del juez el procurar
establecer cuál es el parámetro medio de dicha moral en la circunstancia de tiempo y lugar
en la que debe emitir su fallo.
En el mismo sentido votó el juez Guillermo A. Muñoz y José Casas.”
Este fallo deja claramente la conducta que se debe y tiene que castigarse que es la
alteración de la tranquilidad pública y no la simple actividad de la prostitución.
En el mismo sentido, compartimos el dictamen del CELS en el cual se recomienda no
modificar el título del artículo que de ser alteración de la tranquilidad pública, pasaría a ser
oferta y demanda de sexo en los espacios públicos, ya que dicha modificación estaría
sancionando las conductas de ofrecer y demandar sexo sin importar si tales conductas
alteran la tranquilidad pública, es decir, si afectan o no a terceras personas. Entendemos que
la redacción propuesta para este artículo vulnera el principio de lesividad previsto en el
Artículo 1° del Código Contravencional, al pretender penalizar conductas que no afectan
bien jurídico alguno.
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También cabe aclarar que transformar esta contravención de instancia pública a instancia
privada es razonable, ya que el vecino que se considere realmente afectado pueda denunciar
tal hecho, de esta manera, sólo podrá realizar la denuncia aquel vecino que en su vereda se
esté realizando la alteración de su tranquilidad en ocasión de la oferta y demanda de sexo,
ya que sólo éste podrá, en principio, argumentar su afectación.
Por otro lado, la solución propuesta permitiría la posibilidad de que el vecino y la posible
contraventora pudieran solucionar sus diferencias sin intervención del personal policial, ni
innecesarias actas contravencionales.
Si no existe denuncia de un vecino, la policía y los fiscales contravencionales no podrán
actuar, ya que la mera acción de ofertar y demandar sexo en la vía pública no será
perseguida de oficio. Asimismo, demás está decir que esta conducta en ningún caso podrá
ser penalizada con pena privativa de la libertad.
Por lo expuesto, compartimos la propuesta del CELS, la cual dice:
Art. 81.- Se impondrá sanción de 1 a 5 días de utilidad pública a quienes en lugares
públicos realicen demandas u ofertas de servicios sexuales onerosos de manera ostensible,
causando con ellas alteración de la tranquilidad pública, siempre que se dé alguno de los
siguientes supuestos:
a) Sea realizada frente a viviendas.
b) Sea realizada en zonas adyacentes o frente a templos religiosos o centros
educativos, dos horas antes o hasta dos horas después de que hayan cesado o estén por
iniciar sus servicios regulares, o frente a comercios y fábricas y toda otra construcción o
local no destinado a vivienda familiar, una hora antes de iniciar las actividades o una hora
después del horario comercial. En este último caso, se debe tratar de lugares en los cuales
resulte posible que circulen familias, niños o adolescentes.
En ningún caso, la sanción por esta contravención se podrá ver agravada por el hecho de
que el autor/a tiene antecedentes previos (ver que se redactó antes de que se legislara la
reincidencia). En ningún caso se regulara la sanción de arresto a la contraventor/a. En
ningún caso se sancionara la demanda/oferta de servicios sexuales onerosos si éstos se
realizan en plazas, parques y espacios verdes, cualquiera sea el uso al que se destinen.
Será libra la oferta/demanda de servicios sexuales onerosos llevados a cabo en la vía
pública en zonas adyacentes o frente a iglesias y colegios, dos horas antes o después de sus
servicios, o frente a comercios y fábricas y toda otra construcción o local no destinado a
vivienda familiar, una hora antes o después del horario comercial.
La presente contravención será de acción pública dependiente de instancia privada. En los
casos regulados en el primer supuesto, el tribunal deberá corroborar que el denunciante se
halle legitimado para instar la persecución, circunstancia que será acreditada con la
declaración de que el denunciante posee domicilio real en la misma cuadra y vereda en la
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cual se produce la alteración al orden público denunciada. En el caso del supuesto segundo,
se deberá acreditar la presencia de denunciante en el lugar de los hechos.
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