Historia de España S. XIX

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10. CRISIS DEL ANTIGUO REGIMEN
10.1. LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814)
Causas de la guerra: Carlos IV de España.
Carlos IV, asustado por el triunfo de la Revolución Francesa corta con la polÃ−tica liberalista de su padre y
prescinde de los consejeros ilustrados. En su lugar va a nombrar primer ministro a Godoy, un general que
será mal visto por la nobleza, los liberales y el hijo de Carlos, Fernando.
Godoy empezará una polÃ−tica poco amistosa con Francia, y se aliará con todos los paÃ−ses contrarios a
la revolución para declararle la guerra. Sin embargo, Francia les vence.
Entonces Godoy da un cambio radical a su polÃ−tica:
• Se hacen reformas
♦ Desamortización
♦ Apoyo a las Sociedades Económicas de Amigos del PaÃ−s
♦ Disminución del poder de la Inquisición.
• Nos aliamos con Francia contra Inglaterra: perdemos en Trafalgar
Portugal habÃ−a ayudado a Inglaterra en Trafalgar, por lo que con el Tratado de Fontaineneblau damos
permiso a Napoleón (que querÃ−a crear un nuevo imperio Europeo) de atravesar el territorio español para
invadir Portugal. Sin embargo las tropas napoleónicas aprovechan la situación para invadir también
España.
El pueblo se levanta contra Carlos IV y Godoy en el llamado MotÃ−n de Aranjuez (lugar donde se habÃ−a
refugiado la familia real) que pretendÃ−a la defenestración de Godoy y la abdicación de Carlos IV a favor
de su hijo Fernando.
La monarquÃ−a de José Bonaparte
Carlos escribe a Napoleón pidiéndole ayuda para recuperar el trono que le habÃ−a arrebatado su propio
hijo, lo cual confirma la mala opinión que tenÃ−a éste de la monarquÃ−a española. Napoleón convoca
a padre hijo y tendrán lugar las Abdicaciones de Bayona, por la que ambos monarcas renuncian a sus
cargos a favor de Napoleón que a su vez le cede el gobierno a su hermano José Bonaparte: José I de
España. (Pepe Botella)
Se reúnen cortes constituyentes a la que no acuden los representantes Españoles. Como resultado nace el
Estatuto de Bayona, una constitución para España inspirada en las ideas liberales y que acaba con el
antiguo régimen: Desaparecen los señorÃ−os y la inquisición y se establecen reformas impositivas y
desamortizaciones.
La resistencia popular
Ante esta intromisión de los franceses en los asuntos españoles, el pueblo de Madrid (y con él el del
resto de España) se levanta contra los franceses el 2 de Mayo de 1808.
Pese a la inacción de las clases privilegiadas, el pueblo organiza la resistencia en las llamadas Juntas de
Armamento y Defensa. Más tarde todas ellas se unificarán en la Junta Central, cuya misión es coordinar
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la acción contra la invasión.
Debido a la aplastante superioridad militar de los franceses, la resistencia sólo podÃ−a utilizar dos tácticas:
• Defensa de los sitios: Para impedir el avance de los franceses
• Guerrilla: Conjunto de ofensivas de pequeños grupos no profesionales ni organizados. ServÃ−an
para desgastar a las tropas francesas.
El curso de la guerra
Los franceses son inesperadamente derrotados por los españoles en Bailén. Napoleón envÃ−a refuerzos
para ayudar a su hermano con lo que el ejército francés se convertÃ−a en prácticamente imbatible.
Sin embargo, Napoleón se ve obligado a retirar parte de sus tropas para invadir Rusia, lo que aprovechamos
con ayuda de los ingleses para reforzar nuestra ofensiva. Vencemos en Los Arapiles y les hacemos retroceder
hasta que finalmente les echamos en 1813 tras la batalla de San Marcial y la firma del Tratado de
Valençay
10.2. LAS CORTES DE CÔDIZ (1812)
Mientras tanto, en plena invasión francesa, en Cádiz se han formado unas Cortes como reacción a las de
Bayona. En ellas hay varios sectores con diferente ideologÃ−a:
• Afrancesados: Partidarios del gobierno de José Bonaparte. Eran muy pocos y se les consideraba
traidores.
• Frente patriótico: Quieren la restauración de la monarquÃ−a Borbónica y el regreso de Fernando
VII. Se dividen en dos grupos opuestos:
♦ Absolutistas
♦ Ilustrados
• Liberales: Ven en la ausencia de Fernando VII una oportunidad para acabar con la monarquÃ−a.
Quieren el avance y modernización de España. Piden:
♦ SoberanÃ−a nacional
♦ Derecho a voto
♦ Separación de poderes
♦ Proclamación de una constitución.
El 19 de Marzo de 1812 se promulga la Constitución de Cádiz que también será conocida como La
Pepa. Se trata de una carta liberal, pero no del todo, puesto que es la primera y nace del acuerdo entre los
sectores conservadores y los progresistas. Repasaremos aquÃ− algunos de los artÃ−culos de esta
Constitución:
• SoberanÃ−a nacional
• Existencia de una sola Cámara
• España es un estado católico.
• División de poderes
♦ Rey
◊ Poder ejecutivo
◊ Poder legislativo: Derecho a veto suspensivo durante dos años
♦ Cortes
◊ Poder legislativo
◊ Vigilan al rey
♦ Tribunales de Justicia: Poder Judicial
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• Sistema electoral: Sufragio universal masculino indirecto
• Nuevos derechos y libertades
♦ Libertad de imprenta (para libros no religiosos)
♦ Igualdad de los españoles ante la ley
♦ Derecho de propiedad
♦ Enseñanza pública y obligatoria
♦ Inviolabilidad del domicilio
Además de la Carta Magna, las Cortes también aprobarán toda una serie de leyes y decretos nuevos:
• Suspensión de los señorÃ−os
• Abolición de la inquisición
• Desamortización
• Reforma agraria
Sin embargo, esta Constitución no tendrá gran incidencia polÃ−tica: primero por la dificultad de
implantarla en un estado dominado por una potencia extranjera y más tarde por el regreso del absolutismo
borbónico de la mano de Fernando VII
10.3. LA RESTAURACIÃ N ABSOLUTISTA (1814-1820)
Anta el regreso al trono de Fernando VII de España, los diferentes sectores de las Cortes reaccionan de
forma muy distinta.
• Los liberales e ilustrados pretenden que el rey vaya directamente a Madrid y jure la Constitución
• Los absolutistas quieren que Fernando vuelva a imponer la monarquÃ−a autoritaria y le muestran su
apoyo en el Manifiesto de los Persas.
Sintiéndose apoyado, Fernando no sólo no jura la Constitución sino que la hace nula y de ningún valor
ni efecto junto con el resto de decretos aprobados por las Cortes de Cádiz. Se produce asÃ− el regreso al
absolutismo y al antiguo régimen y se persigue y fusila a los liberales y afrancesados
Además, la situación internacional era favorable a Fernando VII, ya que Napoleón habÃ−a sido derrotado
y las potencias absolutistas europeas se habÃ−an reunido en el Congreso de Viena y formado la Santa
Alianza, que garantizaba la defensa del absolutismo y el derecho de intervención en cualquier paÃ−s para
frenar el avance de las ideas liberales.
Sin embargo, la situación en el paÃ−s es desastrosa. Ni los liberales ni los campesinos están contentos con
el nuevo viejo modelo absolutista y se producen numerosos pronunciamientos militares llevados a cabo por
el sector liberal del ejército
10.4. EL TRIENIO LIBERAL (1820-1823)
El 1 de Enero de 1820 el coronel Rafael de Riego da en Cabezas de San Juan (Sevilla) un golpe de Estado y
Fernando VII se ve obligado a aceptar la Constitución y todo lo que ella contiene.
Empieza asÃ− un corto periodo en el que las Cortes de Cádiz tendrán una importante actividad polÃ−tica,
pese a los continuos intentos de boicot de Fernando VII. Se vuelven a proclamar muchos de los decretos
creados antes de la llegada de Fernando y se refrendan otros nuevos. Se crea la Milicia Nacional, una
organización de burgueses elegido por el pueblo que vigila por el cumplimiento de la Constitución.
Hay un gran descontento no sólo entre los sectores conservadores, sino también en los campesinos, pues
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las nuevas polÃ−ticas les otorgan libertad, pero no mejoran su situación económica. Se producen
numerosas revueltas de campesinos contra los liberales, espoleadas por las clases privilegiadas.
Ante esta situación los liberales se dividen en dos grupos:
• Liberales moderados: Eran partidarios de realizar las reformas con prudencia y lentamente para no
enemistarse ni con la nobleza ni con la burguesÃ−a
• Liberales exaltados: DefendÃ−an la necesidad de acelerar las reformas y enfrentarse con el monarca.
10.5. LA DÃ CADA OMINOSA (1823-1833)
Fernando VII pide socorro a la Santa Alianza que envÃ−a a un gran ejército, los Cien Mil Hijos de San
Luis, que, ayudados por las fuerzas conservadoras nacionales, vencieron a los liberales y repusieron a
Fernando VII como monarca absoluto.
Comienza asÃ− el último periodo del reinado de Fernando VII en el que se vuelve al fusilamiento de
liberales y a las prácticas del absolutismo y el antiguo régimen de nuevo. Habrá dos problemas
fundamentales: el económico y el sucesorio.
EconomÃ−a
Los privilegiados no pagan impuestos, con lo que no hay suficiente recaudación. Para solucionar este
problema, Fernando se acerca a los liberales moderados, dándoles cargos públicos.
El sector más acérrimo de absolutistas ultraconservadores critica a Fernando ésta y otras medidas no
suficientemente tradicionales para ellos (como que Fernando no repusiera la Inquisición). Se agruparán en
torno a Carlos MarÃ−a Isidro, hermano de Fernando.
Sucesión
La Ley Sálica, importada de Francia por Felipe V, impedÃ−a el acceso al trono a una mujer. Sin embargo la
única hija de Fernando VII era una niña, Isabel, por lo que el rey promulgó la Pragmática Sanción,
que derogaba la Ley Sálica.
Sin embargo, no todos van a estar de acuerdo en el derecho de Isabel a ocupar el trono, sobre todo debido a
asuntos de ideologÃ−a polÃ−tca. Se inicia asÃ− la Primera Guerra Carlista, entre:
• Partidarios de Carlos MarÃ−a Isidro, hermano de Fernando. Ultraconservadores
• Partidarios de Isabel, hija de Fernando. Liberales.
10.6. INDEPENDENCIA DE AMÃ RICA LATINA
Mientras tanto a las colonias habÃ−an llegado las ideas de la ilustración, y los criollos se sienten maltratados
por España. Además la reciente independencia de USA les inspira para iniciar una revolución en la que
les ayudará Inglaterra como represalia por la ayuda de los españoles a sus colonias.
Con el inicio de la guerra de la independencia estas colonias crean también unas juntas defensivas que no
aceptan la autoridad de
• José I
• Junta Central Suprema.
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En muchas colonias grupos insurrectos proclamaron la independencia dirigidos por caudillos como Simón
BolÃ−var, José de San MartÃ−n o Hidalgo:
• Venezuela
• Colombia
• México
• Virreinato de la Plata
Fernando VII envÃ−a un ejército para acabar con las insurrecciones:
• En México y Nueva Granada, vence Fernando
• En Argentina y Paraguay, vencen las colonias
Sin embargo, con el tiempo todas las colonias lograrán la independencia y a España sólo le quedará el
Caribe.
11. LA CONSTRUCCION DEL ESTADO LIBERAL
11.1. LA ARTICULACIÃ N DEL LIBERALISMO ESPAÃ OL
El sistema de partidos
Los partidos polÃ−ticos fueron los instrumentos para proveer de representantes a las instituciones públicas.
Sin embargo no podemos pensar en partidos como los actuales, sino que más bien eran una agrupación de
personas sin una ideologÃ−a muy definida y unidas por intereses económicos o personales.
Los partidos españoles más importantes del siglo XIX son:
• Absolutistas: Quieren el mantenimiento del Antiguo Régimen y la monarquÃ−a absoluta. Son
contrarios a cualquier tipo de reforma
♦ Carlistas: Partidarios de Carlos MarÃ−a Isidro
♦ Fernandinos: Partidarios de Isabel II (hija de Fernando)
• Liberales: Quieren abolir el antiguo régimen y realizar reformas
♦ Moderados: Alta burguesÃ−a e intelectuales conservadores. Defienden
◊ Sufragio muy restringido
◊ Atribución de numerosos poderes reales
◊ Protección de la Iglesia
◊ Pocos derechos y libertades
♦ Unión liberal: Partido intermedio que recoge a los moderados más progresistas y a los
progresistas más moderados.
♦ Progresistas: Clase media y pequeña burguesÃ−a. Quieren
◊ Sufragio más amplio
◊ Quitar poderes a la corona
◊ Desamortización de bienes eclesiásticos
◊ Otorgar más derechos y libertades
• Partido Demócrata: Piden el sufragio universal y la separación total de poderes, los dos rasgos
esenciales que diferencian a un estado liberal de uno democrático.
• Partido Republicano: Surgirá al final del siglo. Abogan por la supresión de la monarquÃ−a y la
defensa de las clases populares.
El peso del ejército
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El ejército tendrá un papel muy importante en la construcción del estado liberal en España. Interviene
mucho en polÃ−tica mediante pronunciamientos y golpes militares.
Como toda la sociedad, el ejército tenÃ−a secciones moderadas y progresistas que se convertirán en el
brazo ejecutor de las conspiraciones de sus respectivos partidos.
Juntas y Milicia
Las Juntas surgen en momentos de crisis, representan al pueblo y son elegidas democráticamente. Son
importantes en los cambios de gobierno ya que espolean las revueltas populares. Fueron una importante arma
de los progresistas, pero cuando alcanzaban el poder siempre se olvidaban del pueblo que les apoyó.
La Milicia Nacional estaba formada por voluntarios de las clases medias principalmente. Sus funciones eran
garantizar el orden y el respeto de la constitución. Todos sus miembros eran iguales y los cargos militares
eran electivos. También ayudaron mucho a los progresistas.
11.2. LA PRIMERA GUERRA CARLISTA (1833-1839)
Tras la muerte de Fernando VII, dos candidatos se disputan el trono:
• Carlos MarÃ−a Isidro, hermano de Fernando. Encontrará apoyo en:
♦ Ômbito nacional: El sector de los absolutistas más conservadores, que pasarán a llamarse
carlistas
◊ Zonas: Pueblos de PaÃ−s Vasco, Navarra, Cataluña, Aragón
◊ Lema: Dios, Patria y Fueros
♦ Ômbito internacional: Potencias absolutistas: Austria, Prusia, Rusia.
• Isabel, hija de Fernando. La apoyan:
♦ Ômbito nacional: Busca el respaldo de las potencias liberales para hacer frente al carlismo.
Además cuenta con el apoyo de los absolutistas fieles a Fernando VII.
♦ Ômbito internacional: Potencias liberales: Francia, Inglaterra, Portugal.
En el inicio de la guerra los carlistas no contaban con un ejército bien organizado, asÃ− que utilizaban el
método de la guerrilla aprovechando el gran apoyo con el que contaban en el norte de España.
El principal general carlista, Zumalacárregui, consiguió reunir un gran número de hombres mejor
organizados. Intentan avanzar hacia Madrid, pero no consiguen tomar la villa y deben volver a replegarse.
El principal general liberal, Espartero, venció en 1836 a las tropas carlistas en Luchana. Tras esta derrota,
los carlistas se dividen en dos grupos:
• Transaccionistas: Partidarios de llegar a acuerdos y terminar con la guerra
• Intransigentes: Partidarios de seguir con la guerra hasta lograr todos sus objetivos.
Finalmente los transaccionistas adquieren un mayor peso y se firma en 1839 el Abrazo de Vergara entre
Espartero (liberal) y Maroto (transaccionista). Este dice:
• Los carlistas admiten el reinado de Isabel II
• Los liberales garantizan:
♦ El mantenimiento de los fueros
♦ La integración de los soldados carlistas en el ejército real
11.3. MINORÃ A DE EDAD DE ISABEL II (1833-1843)
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El Estatuto Real de 1834
Como Isabel II todavÃ−a es una niña, su madre MarÃ−a Cristina asume la regencia. Primero nombra al
absolutista Bermúdez, pero esto sienta fatal entre los sectores liberales que son su principal apoyo, asÃ− que
lo cambia por MartÃ−nez de la Rosa, un liberal moderado.
MartÃ−nez de la Rosa promulga un Estatuto Real en 1834
• Reconoce algunos derechos y libertades
• Niega la soberanÃ−a nacional
• No hay separación de poderes
• Las Cortes tienen muy pocas funciones
• Solo tiene derecho a voto un 0,15% de la población
Las reformas de este estatuto son absolutamente insuficientes para una gran parte de los liberales. Se
amplÃ−an las diferencias entre los moderados y los progresistas.
Los progresistas, descontentos, mueven a las Juntas de Defensa y a la Milicia Nacional a levantarse contra el
gobierno de MartÃ−nez de la Rosa.
Las reformas progresistas (1835-1837)
MarÃ−a Cristina se ve obligada por las numerosas revueltas urbanas a llamar a un progresista, Mendizábal,
para formar gobierno.
Mendizábal tenÃ−a intención de expropiar de numerosos bienes al clero. Por ello los sectores privilegiados
presionan a MarÃ−a Cristina, que expulsa a Mendizábal del gobierno. Sin embargo muy pronto lo volverá
a llamar, obligada por la Sublevación de la Granja (1836)
Una vez en el poder, la primera medida de Mendizábal es hacer una Reforma Agraria:
• Supresión de los señorÃ−os.
• Desvinculación de la tierra.
• Desamortización de los bienes del clero,
Sin embargo, todas estas medidas no van a cambiar mucho las cosas.
• Aunque no existan señorÃ−os, los campesinos están ahora tanto o más explotados que antes.
• Las tierras pueden cambiar de manos, pero las siguen teniendo los mismos de siempre, porque son los
únicos que pueden comprarlas.
• La Iglesia amenazaba con la excomunión a quien las comprara, por lo que se tuvieron que dar
muchas facilidades de pago. Debido a esto se sacó mucho menos de lo que se esperaba.
Junto a la reforma agraria, también se decretan gran número de medidas legislativas para liberalizar la
economÃ−a, como por ejemplo:
• Abolición de los privilegios de la Mesta
• Eliminación de aduanas interiores
• Abolición de los diezmos eclesiásticos
Además, se convocaron unas cortes que aprobaron una constitución progresista el 8 de Junio de 1837.
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Sin embargo esta era mucho más limitada que la del 12:
• SoberanÃ−a nacional
• No hay una clara separación de poderes
• Amplia declaración de derechos
• Dos cámaras
♦ Cortes: Más progresista
♦ Senado: Más conservadora
• La religión católica no es oficial, pero el Estado debe mantenerla
• Sufragio censitario (2-4%)
El gobierno moderado (1837-1840)
En las elecciones convocadas después de aprobar la constitución, ganaron los moderados, lo cual no es
muy sorprendente teniendo en cuenta cuántos y quiénes eran los que votaban.
Los moderados en el poder pretenden desvirtuar los elementos más progresistas de la Constitución de 1837.
Además quieren otorgar más poder a la corona y a la Iglesia.
Esto provocó de nuevo el levantamiento de los progresistas y las clases populares, hasta el punto en que a
MarÃ−a Cristina no le quedó otro remedio que abdicar de la regencia.
La Regencia de Espartero (1841-1843)
Los progresistas, de nuevo en el poder, nombran regente al general Espartero, vencedor de la guerra carlista.
Pero pese a ser un general progresista, va a gobernar de forma bastante autoritaria.
Una de sus medidas más polémicas fue un acuerdo por el que Inglaterra podÃ−a vendernos productos
textiles. Esto significaba la ruina para Barcelona, pues toda su industria hubiera sucumbido ante la
competencia inglesa. La ciudad de Barcelona se levanta contra Espartero y éste manda bombardearla, lo
que le va a granjear las enemistades del pueblo, los moderados y de muchos progresistas.
Los moderados aprovecharon para realizar una serie de conspiraciones encabezadas por lo generales
Narváez y O'Donnell. Espartero es obligado a abandonar la regencia y se exilia a Inglaterra. Las cortes,
para no nombrar un tercer regente, deciden adelantar la mayorÃ−a de edad de Isabel II, que será reina con
trece años.
11.4. MAYORÃ A DE EDAD DE ISABEL II (1844-1868)
La década moderada (1844-1854)
Tras el exilio de Espartero, se convocan unas elecciones que ganan los moderados. Es nombrado jefe de
gobierno el general Narváez, que intentará consolidar un orden social que proteja las conquistas de la
revolución liberal de:
• Los carlistas que pretenden el regreso del absolutismo
• Las clases populares que pretenden conseguir el poder y abolir la propiedad
Durante esta etapa se aprobará la Constitución moderada de 1845:
• SoberanÃ−a compartida: entre el pueblo y la monarquÃ−a
• Gran poder real
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• Oficialidad de la religión católica
• Las cortes están divididas en dos cámaras:
♦ Cámara de los diputados: Elegible por sufragio censitario (1,1%)
♦ Cámara de los senadores: Nombrados por la reina
• Se reconocen muchos menos derechos y libertades que en la del 37
Además el gobierno de Narváez pretende controlar todo desde Madrid (centralismo):
• à nico código civil y penal para todo el territorio
• Centralización del cobro de impuestos
• Se conservan los fueros de Navarra y PaÃ−s Vasco, pero disminuidos
• La Reina nombra a los alcaldes de las ciudades más grandes. Los de las ciudades pequeñas eran
nombrados por el gobernador, que a su vez era elegido por la reina
Otra serie de medidas completaron el proceso de centralización:
• Se hace una reforma educativa, para que todos reciban la misma educación
• Se desmantela la Milicia Nacional y en su lugar se crea la Guardia Civil
• Se adopta un único sistema de pesos y medidas, el Sistema Métrico Decimal
En esta situación polÃ−tica, las Cortes no tenÃ−an casi ninguna revelancia y las decisiones se tomaban
más bien en “la Corte” personal de Isabel II. No están contentos ni los carlistas (se producirá la segunda
guerra carlista 1846-1849), ni los progresistas, ni los demócratas.
La gota que colmó el vaso fue el intento de Narváez de restringir aun más las libertades y derechos de la
ya no muy liberal constitución del 1845. Se levantaron los progresistas y parte de los moderados. El general
O'Donnel dirigió el pronunciameniento de Vicálvaro en 1854. Además se escribe el Manifiesto de
Manzanares que pide:
• Más libertades y derechos
• Un sufragio más amplio
• La restauración de la Milicia Nacional
• Una disminución del centralismo
Hay multitud de levantamientos militares y civiles. Isabel se asusta y llama a Espartero para formar gobierno
y este nombra a O'Donnell ministro de guerra.
El bienio progresista (1854-1856)
Con los progresistas en el gobierno se restaura la Milicia Nacional y se hacen numerosas reformas
económicas que benefician a la burguesÃ−a y las clases medias. También se empieza a escribir una
constitución, pero no llegará a terminarse.
Una de las iniciativas más importantes de este gobierno fue la ley de ferrocarriles que pretendÃ−a la
creación de una amplia red ferroviaria. Para conseguir el dinero necesario para construirla se ejecuta la
llamada desamortización de Madoz, que comprendÃ−a:
• Bienes religiosos
• Bienes civiles
• Bienes del Estado
• Bienes de Instituciones Benéficas
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Sin embargo, las medidas reformistas del bienio no mejoraron las condiciones de vida de las clases populares,
ni tuvieron en cuenta sus demandas, lo que generó un clima de grave conflictividad social. Los obreros de
Barcelona se sublevan. Piden:
• Reducción de la jornada laboral
• Reducción de los impuestos
• Mejora de los salarios
• Desaparición de las quintas (reclutamiento forzoso)
Pese a la aprobación de la Ley de Trabajo, que mejoraba las condiciones de los trabajadores y permitÃ−a su
asociación, continúan las protestas y la quema de fábricas y fincas. Espartero dimite y O'Donell ocupará
su puesto.
La supremacÃ−a de Unión Liberal (1856-1863)
O'Donnell, ahora lÃ−der de un nuevo partido, Unión Liberal, va a ser un gobernador muy autoritario y va a
reponer el régimen moderado que el mismo ayudó a derrocar. Entre sus medidas destacan:
• Supresión de la Milicia Nacional
• Reposición y limitación de la constitución de 1845
• PolÃ−tica exterior agresiva, para desviar la atención de los problemas internos
♦ Expedición a Indochina
♦ Ayudamos a los franceses en México
♦ Guerra con Marruecos que ganamos.
En 1863 el gobierno unionista no puede afrontar la crisis económica y la oposición de progresistas,
demócratas y republicanos. O'Donnel presenta su dimisión.
La crisis del moderantismo (1864-1868)
En los últimos años de reinado de Isabel II, los moderados forman gobiernos dictatoriales, que no tienen en
cuenta las cortes y que ejercen una enorme represión a las clases populares.
Amplios sectores de la sociedad fueron comprendiendo la necesidad de un cambio drástico, que no se
podÃ−a limitar ya a un cambio de gobierno, sino que implicaba a la propia monarquÃ−a isabelina.
11.5. EL SEXENIO DEMOCRATICO (1868-1874)
La revolución de Septiembre de 1868: “La Gloriosa”
Durante los últimos años España estaba sumida en una profunda crisis económica
• Subida de precios de los productos básicos
• Cierre de multitud de fábricas
• Bajada de las acciones de ferrocarriles (que todo el mundo habÃ−a comprado)
Hay un gran descontento en la sociedad, que va a levantarse en manifestaciones duramente reprimidas por el
gobierno de O'Donnell, como la revuelta de los sargentos del cuartel San Gil, que fueron fusilados.
Ante los abusos cometidos por los gobiernos moderados, los progresistas y los demócratas firman el Pacto
de Ostende (1866), que pretendÃ−a acabar con Isabel II e instaurar el sufragio universal. A este pacto se
unirá también Unión Liberal cuando muera O'Donnell.
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El 19 de Septiembre de 1868, una escuadra instalada en la bahÃ−a de Cádiz se subleva contra la reina a
grito de: “Viva España con honra”. El levantamiento se extiende por toda España, formándose Juntas
Revolucionarias que organizan la sublevación y llaman al pueblo a armas.
El ejército de la reina es finalmente derrotado en Alcolea, el gobierno debe dimitir e Isabel II parte hacia el
exilio en Francia el 29 de Septiembre de 1868
El gobierno provisional de Prim y Serrano (1868-1870)
Tras la caÃ−da de Isabel II se evidenció que La gloriosa no era una sola revolución, sino varias con distinta
ideologÃ−a. La que se va imponer es la de Prim (progresista) y Serrano (unionista) que quieren garantizar el
orden y la propiedad privada.
Se celebrarán unas elecciones a Cortes constituyentes mediante sufragio universal masculino, que dieron la
victoria a la coalición gubernamental (progresistas, unionistas y el sector más conservador de los
demócratas)
Estas Cortes aprobaron la Constitución democrática de 1869
• SoberanÃ−a nacional
• Sufragio universal masculino
• Separación de poderes
• El Estado debe mantener los ministros de la religión católica
• Forma de gobierno: MonarquÃ−a parlamentaria
• Amplia declaración de derechos
Para sacar dinero el estado venderá las minas. Los compradores serán la mayorÃ−a extranjeros en busca
de mano de obra barata. Además se llevará a cabo una polÃ−tica librecambista, con la supresión de
aranceles y libertad de precios y producción que benefician a los que tienen dinero.
Aunque es cierto que con este gobierno existe igualdad legislativa, no hay igualdad económica. El pueblo
se acoge al derecho de reunión (proclamado en la Ley de Trabajo del bienio progresista) y se difunden y
articulan las ideas socialistas y anarquistas, que darán lugar a multitud de movimientos obreros en los
años venideros.
La monarquÃ−a de Amadeo de Saboya (1871-1873)
La constitución de 1869 establecÃ−a que la forma de gobierno de España era una monarquÃ−a, por lo que
se tiene que buscar un rey entre las casas de monarcas europeos para que sustituya a los desprestigiados
Borbones
El elegido será Amadeo, de la familia Saboya, que recientemente habÃ−a conseguido la unificación de
Italia, monarca de reconocido talante democrático y cuyo principal valedor será el general Prim. Sin
embargo, Prim es asesinado por los anarquistas, y Amadeo se va a encontrar sólo ante numerosos
detractores:
• Moderados: Dirigidos por Cánovas del Castillo apuestan por la vuelta de los Borbones en la persona
de Alfonso (Alfonsinos)
• Progresistas y unionistas: Convencidos por los moderados
• Iglesia: Debido a que
♦ Las Cortes obligaban al clero a jurar la constitución
♦ Los Saboya habÃ−an incorporado los Estados Pontificios a Italia
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• Ricos: No le apoyan porque quiere
♦ Liberar a los esclavos de Cuba
♦ Regular el trabajo infantil
♦ Crear jurados mixtos en las empresas
• Republicanos: Estaban en contra de cualquier monarquÃ−a
• Carlistas: QuerÃ−an que gobernara Carlos.
Durante su gobierno se producen varios conflictos:
• Tercera Guerra Carlista (1872-1874): Los carlistas se levantan en Navarra, PaÃ−s Vasco y
Cataluña.
• Guerra de Cuba: Los criollos se sienten maltratados por España y animan al pueblo cubano a
levantarse por la independencia y la libertad.
• Revueltas republicanas
Debido a este clima de caos y conflictos internos, Amadeo de Saboya decide abdicar y se marcha en 1873.
La Primera República Española (1873-1874)
Tras el abandono de Amadeo, las Cortes se reúnen y proclaman una república el 11 de Febrero de 1873. Sin
embargo, la mayorÃ−a de los partidos eran monárquicos, solo que pretendÃ−an que la República fracasara
y asÃ− tener más fácil el regreso de Alfonso.
El único que apoyaba la República era el Partido Demócrata Republicano, que desea la laicidad, el
sufragio universal, la separación de poderes y el federalismo: España está formada por distintos estados
que funcionan de forma independiente y que quedan unidos por el Estado de Madrid, que se ocupa de la
polÃ−tica exterior y la defensa.
Sin embargo, durante este periodo, los gobiernos tendrán que enfrentarse a multitud de problemas:
• Insurrecciones de las clases populares, que esperan mucho de la República. Entre sus demandas
estaban:
♦ Desaparición del Impuesto de Consumo
♦ Desaparición de las quintas
• Guerra Carlista
• Guerra de Cuba
• Cantonalismo: Muchas regiones de España quieren llevar más allá el federalismo y proclaman
su independencia formando los llamados Cantones. El más importante será el de Cartagena
Durante el breve tiempo que duró la República, se sucedieron cuatro presidentes:
• Estanislao Figueras
• Francisco Pi i Margall: Dimitió debido a que no querÃ−a usar la represión militar para sofocar las
revueltas del cantonalismo
• Nicolás Salmerón: Ejerce una dura acción militar contra el movimiento cantonal. Sin embargo
dimite al verse moralmente incapaz de firmar las sentencias de muerte impuestas contra los activistas
del cantonalismo
• Emilio Castelar: Miembro de la rama conservadora del partido. Cierra las Cortes durante cuatro
meses para poder poner orden sin obstáculos.
Cuando las Cortes vuelven a su actividad (3 de Enero de 1874), Castelar no es reelegido. En ese momento
entra la Guardia Civil en el Parlamento e intenta imponer el gobierno de Castelar, pero este se niega a ser un
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presidente impuesto por la fuerza. El poder pasa entonces a manos del general Serrano que llamará al
gobierno a Unionistas y Progresistas. Sin embargo, un segundo levantamiento militar protagonizado por
MartÃ−nez Campos derroca al gobierno e impone la Restauración Borbónica de manos de el hijo de
Isabel II: Alfonso XII.
11.6. TRANSFORMACIONES ECONÃ MICAS
Desarrollo agrario
Con las nuevas reformas, la tierra se consolidaba como una mercancÃ−a que podÃ−a ser vendida y
comprada libremente. La producción agrÃ−cola aumentó, pero sin una mejora pareja de las técnicas y
sistemas productivos. Continuaban existiendo grandes latifundios en Extremadura, Castilla y AndalucÃ−a y
aparecieron minifundios en Galicia. Estos dos sistemas generaban unas pésimas condiciones de vida, que,
unidas a la mala calidad de la tierra, obligaron a emigrar a muchos campesinos.
Industria textil
La expansión de la industria moderna se inició en el sector algodonero de Cataluña. La importancia de
esta moderna industria textil reside en que se dedicó a producir para el mercado, y no para el autoconsumo.
Esta industria siguió medrando gracias a la introducción de nuevas máquinas de hilar inglesas (1780) y
la instalación de la máquina de vapor (1833). Esta fase de crecimiento solo se vio interrumpida por la
Guerra de Secesión de USA, que dificultó la importación de algodón.
El ferrocarril
La construcción de la red ferroviaria española llegó con retraso comparada con el resto de Europa. El
primer trazado ferroviario se inauguró en 1848 y unÃ−a Barcelona con Mataró. La Ley de Ferrocarriles
de 1855 inició una etapa de intensa construcción, que se paró en 1866 debido a una caÃ−da de las
acciones, pero que se volvió a reiniciar.
Los principales problemas de la red ferroviaria eran:
• Estructura radial
• Ancho entre carriles distinto al de las lÃ−neas europeas
MinerÃ−a e industria siderúrgica
La expansión de la producción minera se explica por tres factores
• Aumento de la demanda internacional
• Avances en las técnicas de explotación (que abarataron los costes)
• Inversión de compañÃ−as extranjeras
Los primeros intentos de crear una siderurgia moderna se dieron en Málaga, pero esta tentativa fracasó
debido a la dificultad para adquirir carbón de coque. La existencia de yacimientos de huya en Asturias
convertirÃ−a a esta región en el centro siderúrgico de España, hasta que la llegada de coque galés
más barato a Bilbo consolidara la siderurgia en Vizcaya, apoyada por el sector bancario.
La difusión de la industria
Un elemento que explica la transformación económica es el uso de la electricidad y el petróleo, que se
produjo en dos etapas:
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• Uso de la electricidad restringido a la iluminación
• Se extiende a la industria
Los avances en la destilación del petróleo y en mecánica de motores, permitieron la aparición del
automóvil. Además también se dieron otros inventos como el telégrafo, el teléfono o la radio.
En España, seguÃ−an siendo mayorÃ−a las industrias tradicionales (alimentación, vestido). Los núcleos
industriales más importantes eran Cataluña, el PaÃ−s Vasco y Madrid y se produjeron importantes
desequilibrios regionales en la renta por habitante.
11.7. TRANSFORMACIONES SOCIALES
Las nuevas clases dirigentes
La nobleza se mantenÃ−a rica y poderosa, pero el puesto preeminente lo ocupa ahora la alta burguesÃ−a,
beneficiada por las transformaciones del último siglo. Nació una burguesÃ−a industrial cuya principal
preocupación era conseguir una polÃ−tica proteccionista.
Las clases medias eran escasas y estaban formadas por empleados públicos y profesionales liberales (leyes,
sanidad y construcción). PretendÃ−an compartir el estilo de vida de las élites, pero muchas veces su
menor capacidad económica se lo impedÃ−a.
Las clases populares
En las ciudades las mujeres trabajaban en el servicio doméstico. PervivÃ−a el mundo artesano y
aparecieron también una serie de trabajadores de servicios, algo más pudientes.
En el campo habÃ−a pequeños propietarios, arrendatarios y jornaleros sin tierras. VivÃ−an en pésimas
condiciones de vida, con sueldos miserables y muchas veces en régimen de paro estacional. El número de
jornaleros creció mucho.
La aparición de la industria moderna supuso una nueva organización del trabajo, en la que las fábricas
utilizaban una mano de obra asalariada: los operarios o proletarios. En este sistema, el patrón compraba la
fuerza de trabajo de un obrero (hombre, mujer o niño) a cambio de un salario. Los pagos eran miserables y
las jornadas inagotables.
Los inicios del sindicalismo
Las primeras revueltas campesinas fueron una serie de manifestaciones espontáneas de rebeldÃ−a:
destrucción de cosechas, asalto a casas de propietarios, robos y bandolerismo. Más tarde los campesinos
empezaron a presentar demandas y pleitos, negándose a pagar rentas por tierras que habÃ−an trabajado
durante generaciones. Sin embargo, los jueces nunca les dieron la razón y una ola de manifestaciones agitó
los campos de AndalucÃ−a.
La protesta obrera se inicio con un movimiento llamado ludismo, el cual se oponÃ−a a la introducción de
nuevas máquinas a las que se responsabilizaba de pérdida de puestos de trabajo y descenso de los jornales.
Pero los trabajadores pronto comprendieron que el problema no radicaba en las máquinas, sino en el reparto
desigual de beneficios. HabÃ−a que cambiar la situación utilizando el único recurso que tenÃ−an: la
paralización de la producción mediante la huelga.
Las primeras organizaciones sindicales nacieron en Cataluña. Eran federaciones que agrupaban a los
trabajadores por oficios. Sus funciones eran:
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• Reivindicación de mejoras laborales y salariales
• Sociedad de Protección Mutua: Los trabajadores pagan una cuota para sostener una caja de
resistencia destinada a pagar el jornal en caso de enfermedad, despido o huelga.
Durante el Bienio Progresista proliferaron las agitaciones sociales y el obrerismo se expandió a otras zonas.
Se inicia ahora el sindicalismo de clase y se consolida la huelga como el instrumento más eficaz de defensa
de las reivindicaciones obreras. En Barcelona tuvo lugar la primera huelga general en julio de 1855
Internacionalismo: Socialismo y Anarquismo
Las primeras doctrinas socialistas que entraron a España pertenecÃ−an al llamado Socialismo Utópico,
que promovÃ−a medidas como la creación de falansterios. No tuvo gran acogida, pero junto a el vinieron las
ideas democráticas y el republicanismo federal.
La tolerancia del Sexenio Democrático permitió la llegada a España de las ideas socialisas y anarquistas
y se formaron núcleos vinculados a la Primera Internacional. à sta empezó a ser conocida por el viaje a
España de Giuseppe Fanelli, discÃ−pulo de Bakunin. à l difundió los principios del anarquismo,
razón por la cual estos eran identificados por los obreros con los de la propia AIT. En 1870 se celebró el
Congreso de Barcelona, donde se fundo la Federación Regional Española de la AIT y se aprobó:
• El recurso a huelga como medio de acción
• La necesidad de preparar al obrero para la revolución social
La difusión de las teorÃ−as marxistas vino de la mano de Paul Lafargue, yerno de Marx. Las discrepancias
entre las dos corrientes (anarquismo y marxismo) culminaron con la expulsión del grupo madrileño de la
FRE y la fundación de la Nueva Federación Madrileña, de carácter netamente marxista.
12. LA RESTAURACION
12.1. EL SISTEMA CANOVISTA
Tras el pronunciamiento militar del general MartÃ−nez Campos, es proclamado rey Alfonso XII, hijo de
Isabel II. Hasta que el rey llegó a España, Cánovas asumió la regencia y configuró el nuevo sistema
polÃ−tico.
Las bases del sistema quedaron fijadas en la constitución conservadora de 1876:
• SoberanÃ−a compartida entre las Cortes y la Corona
• Sufragio censitario
• Sin separación de poderes (el rey tenÃ−a poder legislativo y derecho a veto)
• Confesionalidad católica
• Dos cámaras: Congreso y Senado
• Libertades y derechos restringidos
El nuevo régimen pretendÃ−a aportar estabilidad al sistema polÃ−tico y acabar con algunos de los fallos
del anterior sistema:
• Intervencionismo militar en polÃ−tica
• Grandes revueltas y enfrentamientos civiles
• Impunidad del partido en el poder.
Este sistema se va a basar en la alternancia pacÃ−fica entre dos partidos de muy parecida ideologÃ−a
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(defensa de la Constitución, la propiedad privada, el centralismo), pero que asumÃ−an papeles
complementarios:
• Partido conservador, dirigido por Antonio Cánovas del Castillo
• Partido liberal, dirigido por Práxedes Mateo Sagasta
El turno de partidos se basaba en una inversión del orden democrático: el rey decidÃ−a que partido
debÃ−a gobernar y después este era votado. Que los votos coincidieran con lo pactado se conseguÃ−a de
dos maneras:
• Trampas electorales: ExistÃ−a una sistemática adulteración de los resultados electorales,
conocida como pucherazo. Votaban personas muertas, se compraban votos, se manipulaban las
actas…
• Caciquismo: Los caciques, personas importantes de las distintas villas, extorsionaban a los votantes,
amenazándoles si no votaban lo que querÃ−an y prometiéndoles favores si lo hacÃ−an.
El fin de los conflictos bélicos
En esta etapa se pone fin a los principales conflictos de la etapa anterior:
• Fin de la Guerra Carlista: Carlos abdica, ya no habrá más guerras carlistas, aunque el
movimiento carlista sigue existiendo. Tras el fin de esta guerra el gobierno quita los fueros a Navarra
y el PaÃ−s Vasco
• Fin de la Guerra de Cuba con la Paz de Zanjón. Se les promete la abolición de la esclavitud, la
igualdad de derechos, la representación en las cortes y reformas administrativas, pero no se
cumplirá casi nada.
12.2. LOS PARTIDOS DE LA RESTAURACIÃ N
En el sistema de la restauración habÃ−a dos partidos dinásticos que se turnaban el gobierno y una serie de
partidos opositores que nunca conseguÃ−an una representación decente debido a la manipulación electoral
y al caciquismo.
Los partidos dinásticos
El partido conservador (partido liberal-conservador) era dirigido por Antonio Cánovas del Castillo.
Aglutinó a los sectores más tradicionales y conservadores de la sociedad. DefendÃ−an la Iglesia y el orden
social y eran proclives al inmovilismo polÃ−tico.
El partido liberal (partido liberal-fusionista) era dirigido por Práxedes Mateo Sagasta. ReunÃ−a a antiguos
progresistas y ex republicanos moderados. Eran partidarios de un reformismo más progresista y laico.
En 1885 muere Alfonso XII y los dos partidos firman el Pacto del Pardo, por el que pasan al gobierno los
liberales. La viuda de Alfonso XII, MarÃ−a Cristina, asume la regencia hasta que Alfonso XIII sea mayor
de edad. El gobierno liberal llevó a cabo una serie de reformas, como la abolición de la esclavitud, el
sufragio universal masculino o la ley de asociaciones, pero el sistema sigue estando igual de viciado que
antes.
La oposición al sistema
Los carlistas están muy debilitados. Carlos se ha exiliado y el clero apoya a la monarquÃ−a borbónica.
Sus miembros se dividen en distintos sectores, uno de los cuales va a formar el Partido Tradicionalista.
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El republicanismo fue el gran vencido por el golpe militar. Se tiene que enfrentar al desencanto de sus
seguidores, a la represión del gobierno y a las disensiones internas. Van a surgir numerosas ramas
republicanas:
• Partido posibilista (Emilio Castelar): Moderados que entran en el juego polÃ−tico de la
restauración
• Partido Republicano Progresista (Ruiz Zorrilla): Más radical
• Republicanismo unitario (Salmerón)
• Republicanismo federal (Pi i Margall)
La introducción del sufragio universal revitalizó al republicanismo y nacerá Unión Republicana, un
partido que agrupaba a federales, centralistas y progresistas
12.3. EL NACIMIENTO DE LOS NACIONALISMOS
Catalanismo
• Renaixença: Movimiento cultural y literario que pretendÃ−a recuperar el uso del catalán (Jocs
Florals)
• Centre Catalá: Partido fundado por ValentÃ− Almirall que pretendÃ−a la autonomÃ−a de
Catalunya. Escribe un Memorial de Agravios que envÃ−a al rey denunciando la opresión de
Catalunya
• Unió Catalanista: Partido catalanista conservador. Su programa quedaba recogido en las Bases de
Manresa.
• Lliga Regionalista: Quieren la autonomÃ−a, critican al sistema de la restauración, son
conservadores
Nacionalismo vasco
• Partido Nacionalista Vasco (PNV) (Sabino Arana): Defienden la reintegración de los fueros, la
cultura vasca (que veÃ−an peligrar debido a la inmigración) y la independencia de Euskadi. Son
antiliberales.
Galleguismo, valencianismo y andalucismo
En estas regiones las reivindicaciones polÃ−ticas son más débiles y tardÃ−as. En Galicia cabe destacar O
Rexurdimento, un movimiento cultural que redescubrió la cultura y la literatura gallegas.
12.4. LAS GUERRAS COLONIALES
La polÃ−tica española en Cuba
Después de la Paz de Zanjón, el gobierno español se olvida de las promesas hechas a Cuba y de lo
pactado solo cumplen con la abolición de la esclavitud.
Además las tensiones entre Cuba y España aumentaron debido a la polÃ−tica arancelaria de ésta, que
gravaba con grandes impuestos los productos vendidos a Estados Unidos, los principales compradores de los
productos cubanos. Estados Unidos no acepta esta injusta situación y deja de comprar a Cuba.
La guerra de Cuba y Filipinas
Ante estas circunstancias el pueblo cubano se rebela. José MartÃ− funda el Partido Revolucionario
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Cubano, que pide la independencia de Cuba.
La II Guerra de Cuba empieza oficialmente con el Grito de Baire, en la zona oriental de la isla. El gobierno
de España primero envÃ−a al diplomático general MartÃ−nez Campos, pero ante su fracaso nombra al
más contundente Valeriano Weyler. à ste intenta aislar a los ciudadanos de la revolución
concentrándolos en aldeas cerradas. En poco tiempo se verá incapaz de proveer de alimentos y asistencia
médica ni a los campesinos ni a los soldados, lo que trajo consigo una elevada mortandad.
El gobierno propone a los cubanos terminar la guerra a cambio de la autonomÃ−a, el sufragio universal y la
igualdad de derechos entre cubanos y españoles. Sin embargo, el pueblo de Cuba no se fÃ−a de las
promesas de España y se siente fuerte ante sus últimas victorias, por lo que no acepta el trato y prosigue la
guerra.
Casi al mismo tiempo, la colonia de Filipinas, donde nuestra presencia era menor, también proclama su
independencia. Este levantamiento será duramente reprimido
La intervención de Estados Unidos.
Estados Unidos entra en la guerra en 1898 poniendo como pretexto el hundimiento de uno de sus barcos
anclado en La Habana, el Maine.
Con Estados Unidos apoyando las revoluciones cubana y filipina, somos fácilmente vencidos y firmamos la
Paz de ParÃ−s, por la que perdemos Cuba, Puerto Rico y Filipinas; que ahora serán teóricamente
independientes, aunque en la práctica serán sistemáticamente manipuladas por Estados Unidos para
favorecer su economÃ−a.
Consecuencias del desastre del 98
A pesar de la envergadura del desastre, sus consecuencias inmediatas fueron menores de lo que se esperaba:
• No hubo una crisis polÃ−tica y el sistema de la restauración siguió funcionando como hasta el
momento
• No hubo una crisis económica, debido sobre todo a los capitales repatriados.
• Notable expansión de los movimientos nacionalistas.
• El mayor golpe lo recibimos en nuestro orgullo. Nuestro prestigio internacional es pésimo y ya no
somos, ni de lejos, la gran potencia imperial que antes éramos.
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