Dos satélites chocaron en el espacio Efe

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Dos satélites chocaron en el espacio
Efe
Washington, E.U.
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Publicado el 12
de febrero de 2009
El Pentágono y la agencia espacial de E.U. Nasa
observan este jueves los escombros dispersos después
de la colisión, sin precedentes, de un satélite
estadounidense y otro ruso y que podrían causar
problemas a la Estación Espacial Internacional (EEI).
La Red de Vigilancia Espacial del Pentágono detectó
la colisión, el martes a las 04:45 GMT (11:45 p.m.
hora del lunes en Colombia) y a unos 790 kilómetros
de altura sobre Siberia, del satélite ruso Cosmos
2251 y un satélite de la empresa estadounidense
Iridium.
La EEI, un proyecto de 100.000 millones de dólares en
el que participan 16 naciones, tiene actualmente tres
astronautas a bordo y orbita en una franja de 355 a
390 kilómetros de la Tierra.
La colisión, la primera de dos satélites sin
desperfectos, parece haber dispersado el mayor
volumen de escombros orbitales desde que China
destruyó uno de sus vetustos satélites meteorológicos
en 2007 en una prueba de armas espaciales.
El ensayo chino dejó unos 2.500 trozos del artefacto
dispersos en órbita.
La agencia
necesitará
de los dos
la EEI u a
espacial estadounidense Nasa indicó que se
más tiempo para determinar si los trozos
satélites destruidos causarán problemas a
otras naves.
"Seguimos con cuidado la trayectoria de más de 500
trozos de escombros que puedan presentar un riesgo
adicional a otros satélites", indicó el teniente de
la Marina Charlie Drey, portavoz del Comando
Estratégico de E.U. que supervisa la Red de
Vigilancia Espacial.
Evaluación de posibles riesgos
Por su parte, la firma Iridium, que tiene su sede en
Bethesda, Maryland, señaló en un comunicado que
debido a la colisión anticipaba interrupciones en sus
servicios y precisó que ha tomado "acciones
inmediatas para minimizar cualquier pérdida de
servicio".
La empresa opera 66 satélites de órbita baja que
proveen comunicaciones de voz y datos en todo el
planeta.
El Iridium 33, de 560 kilogramos, que había ido a
órbita en 1997, colisionó con el satélite ruso de 900
kilogramos, lanzado en 1993.
La Nasa indicó que se presume que el satélite ruso ya
no estaba en operaciones y no tenía un sistema de
maniobras.
El sitio de Internet de la firma Iridium indica que
su satélite cumplía una órbita casi polar de la
Tierra cada cien minutos y viajaba a 27.800
kilómetros por hora.
Nicholas Johnson, jefe del Programa de Escombros
Orbitales, en el Centro Espacial Johnson, de Houston
(Texas), dijo en conferencia de prensa que los
artefactos anticuados, las porciones de cohetes
desechadas y otros componentes se dispersan en el
espacio cada año.
Johnson precisó que, sin embargo, ha habido solo tres
colisiones, relativamente menores, entre tales
objetos en los últimos 20 años.
La EEI, que alberga ahora dos astronautas
estadounidenses y uno ruso, también sirve como puesto
de observación de los escombros dejados por los dos
satélites tras su colisión.
Johnson dijo que es probable que sólo una porción
menor de los restos de los dos satélites descienda
hasta la senda por la cual orbita la EEI.
Primeras señales
Los expertos de la Nasa también evalúan el riesgo que
pueda haber para otros artefactos espaciales.
Los satélites del Sistema de Observación de la Tierra
de la Nasa, que orbitan a unos 705 kilómetros, "son
los que se consideran ahora con más interés", según
un comunicado de la agencia.
El teniente Drey dijo a la publicación de Internet
Space.com que el primer indicio de la colisión
ocurrió cuando los funcionarios de Iridium se
pusieron en contacto con la oficina de apoyo del
Comando Estratégico de E.U. y dieron cuenta de que
habían perdido contacto con uno de sus satélites.
"Poco después nuestro centro de vigilancia espacial
informó que se había observado la presencia de
múltiples objetos nuevos en una órbita baja", añadió
Drey.
La Red de Vigilancia Espacial sigue continuamente el
rastro de más de 18.000 objetos diferentes y
escombros, de fabricación humana, que orbitan en
torno a la Tierra.
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