Documento 368346

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Curso: Historia y Geografía
Grado: 3º de sec.
Bimestre: IV
Juan José Torre
I.
FACTORES DE LA UNIFICACIÓN:
A. Ideológicos:
Durante la primera mitad del siglo XIX el movimiento romántico fue determinante en el desarrollo
del nacionalismo italiano. Preconizan en sus obras la existencia de una patria italiana unida frente
a las injerencias de las potencias extranjeras, especialmente Austria.
B. Políticos:
Hasta la primera mitad del siglo, los intentos de unificación fueron débiles, limitándose a acciones
más encaminadas a derrocar las monarquías absolutistas que a una acción coordinada y
unificadora.
Las concepciones de los nacionalistas italianos pueden concretarse en tres modelos:
1. El neogüelfo Pío IX
Representado por Gioberti (1801-1852), sacerdote liberal que defendía que la unidad italiana
habría de conseguirse en torno a la figura del Papa, plasmándose en una confederación de
estados italianos. La llegada al pontificado de Pío IX, alimentó las esperanzas de muchos católicos,
aunque posteriormente, dicho Papa abandonó su inicial política liberal y se reveló como un
profundo antiliberal y antinacionalista.
2. El republicano
Su máxima figura fue Mazzini (1805-1872). Genovés que defendía una Italia unida organizada
como república. Fundó la sociedad nacionalista secreta “Joven Italia” que disponía de células
repartidas por todo el territorio italiano. Presidió la breve República Romana creada en los
territorios de los Estados Pontificios como consecuencia de la revolución de 1848.
Dos años más tarde, la república sería disuelta por la intervención de las tropas francesas que
repusieron al papa Pío IX como gobernante de sus antiguos estados. Este modelo representó la
tendencia más radical y progresista de cuantas hubo, si bien no llegó a cuajar en la práctica.
3. “El monárquico” Víctor Manuel II
Representó el ejemplo más influyente de todos. Su protagonista más cualificado fue el conde de
Cavour, partidario de la unificación en torno a la monarquía constitucional del Reino del PiamonteCerdeña, que a partir de 1849 contaría con la inestimable figura del rey Victor Manuel II, de la casa
de Saboya.
Sería este modelo unitario el que se impondría a la larga, dando como resultado la entronización
del rey del Piamonte como primer rey de Italia.
El conde de Cavour, diseña la unidad de Italia con la monarquía como forma de gobierno en la
figura del rey del Piamonte; su pragmatismo político, su frío cálculo y sus dotes diplomáticas tanto
para atraerse a los distintos líderes políticos italianos como para tratar con las diversas potencias
europeas harán de él el verdadero motor de la unidad, ésta se realizará bajo sus ideas y
programas. La contrafigura de Cavour es el revolucionario Garibaldi, que desarrollará la lucha
desde las barricadas, arrastrando a las masas a la lucha con su brillante oratoria, será partidario de
la República como forma de gobierno, aunque al final no tendrá más remedio que aceptar la
monarquía, su contribución en favor de la unidad será importantísima.
C. Económicos
Entre los factores económicos que propiciaron la unificación italiana, destaca el importante papel
desempeñado por los industriales y comerciantes del rico norte, quienes, desde una perspectiva
económica, alentaron y apoyaron el proceso. Pretendían conseguir la creación de un mercado
unificado, dotado de eficientes comunicaciones y una buena infraestructura vial que diera salida a
la producción industrial. La fragmentación política y territorial de Italia representaba un serio
obstáculo para el comercio, por lo que era preciso eliminar las barreras aduaneras que impedían la
exportación de mercancías desde el norte al sur de la península. Ese sur, por su parte
profundamente desindustrializado, fue considerado por los industriales piamonteses como un
interesante mercado donde vender sus artículos.
Tales influencias ideológicas fueron canalizadas hábilmente por el Piamonte (estado con
monarquía liberal), cuyo rey, Víctor Manuel II y su Primer ministro, el Conde de Cavour, supieron
ponerse al frente del movimiento unificador.
II. HECHOS:

1859: Guerra contra Austria para
lograr liberar los Estados bajo su
dominio. Francia ayudó a Piamonte;
Napoleón III aparecía ante la opinión
pública como abanderado del
nacionalismo.El bando italiano logró
importantes victorias: Magenta y
Solferino (Henri Dunant testigo de la masacre ideó la creación de la Cruz Roja), que
posibilitaron la liberación de La Lombardía (Milán).
Como muestra de agradecimiento se entregan a Francia los territorios de Saboya y Niza.
De forma sorprendente Napoleón III firmó con el emperador austriaco El Armisticio de
Vilafranca, lo que le granjeó la enemistad de los italianos.

1860: Se llevaron a cabo plebiscitos (consultas populares) en Parma, Módena y Toscana,
que resultaron favorables a la unificación.
Por su parte, Garibaldi y sus Camisas Rojas desembarcaron en Sicilia. Se provocó así la
caída del absolutismo en el Reino de Nápoles.

1861: En este año se formó el llamado Reino de Italia, cuyo rey sería Víctor Manuel II y se
ubicó la capital en Turín (Torino). Todavía quedaban sin unificar: Venecia en poder de
Austria y Roma en poder del Papa.

1866: Las rivalidades políticas entre Austria y Prusia provocaron una guerra que enfrentó a
estas dos potencias germánicas (relacioado con la Unificación alemana). La derrota de
Austria en la Batalla de Sadowa posibilitó que Italia pudiera recuperar Venecia.

1870: el Papa Pío IX estaba siendo apoyado en la defensa de Roma por Napleón III (entre
otros aspectos Napoleón III estaba casado con Eugenia de Montijo, católica convencida, y
era apoyado a su vez por la mayoría católica francesa). El emperador francés estaba en
ese momento embarcado en la Guerra Franco -Prusiana. Su derrota en la Batalla de
Sedán ante los prusianos cambió el rumbo de los acontecimientos. Napoleón III fue hecho
prisionero y sus tropas se vieron obligadas a abandonar Roma, que quedó a disposición de
Víctor Manuel II. Italia quedaba así unificada.
III. CONSECUENCIAS:
 Unidad territorial y política (monarquía constitucional) en Italia.
 Italia comenzó su desarrollo económico y se convirtió en una importante potencia.
 Se mantuvieron e hicieron patentes los notorios desequilibrios entre el Norte, desarrollado
y urbano, y el sur, básicamente agrícola y mucho menos desarrollado (tales diferencias
pueden observarse incluso hoy en día)
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