La historia de Juan

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LA HISTORIA DE JUAN
(Jorge Osses Villanueva).
Una mañana cualquiera, un niño llamado Juan de tan sólo nueve años.
Se despertó sin saber que ese día no iba a ser como los demás.
Todo comenzó el 9 de junio de 1998, como todo niño, se fue a bañar y a
lavarse los dientes. Mientras iba al baño, sintió un grito de la mamá y bajó las
escaleras muy rápido.
- ¿Mamá que pasa? ¿Por qué gritas? – preguntó preocupado.
- Es que se me olvidó reciclar la basura. ¿Puedes hacerlo mientras voy a
comprar los víveres? -.
- Es que me tengo que bañar – reclamó.
- Por favor hijo. Te vistes, lo haces, después te bañas y te pones otra ropa
limpia – le suplicó.
- Bueno mamá. Lo voy hacer. Cuídate. Chao mamá, chao – respondió de
malas ganas.
Juan nunca había entrado en el garaje, entonces empezó a pensar que podrían haber monstruos de basura, fantasmas, etc.
Fue arriba y se puso una armadura de metal muy liviano, que traía una
espada, un escudo y un arco con flechas, repentinamente piensa ...
-¿Qué pasaría si se me aparece un fantasma? -.
No lo podría matar, entonces se le ocurrió llamar a un amigo, él podría
tener artefactos para matar fantasmas y lo llamó. Gracias a Dios que tenía
estos artefactos. Se vistió y fue en su busca.
Con todo lo conseguido se dirigió a la casa, organizó todo para que el
resultado fuera óptimo.
- Bueno Juan, manos a la obra – se dijo.
Entró al garaje, estaba oscuro, pero Juan estaba decidido a reciclar la basura y vencer a los monstruos y fantasmas que se le aparecieran. Iba caminando y se encontró con un hada.
-¿Quién eres tú? – le preguntó.
- Soy tu hada, destinada a acompañarte donde vayas. – le contestó el hada.
- Es muy peligroso que me acompañes – agregó Juan.
Pero ella le dijo que no se preocupara, porque lo seguiría dentro de su
alma. Y que cuando la necesitara la llamara, usando unas palabras mágicas
“TE NECESITO HADA MÁGICA” y aparecerá una luz brillante muy hermosa y ella bajaría en esa luz.
- Puedes pedir un deseo, el que tú quieras, excepto la muerte de alguien o
que ganes algo sin esfuerzo -.
- ¡Ah! Eso sí. Sólo puedes llamarme cuando estés al borde de la muerte. Las
hadas no son como las que salen en los cuentos, para que veas que todo lo
que lees, no siempre es cierto – agregó.
Mientras tanto iban caminando el hada iba pensativa y de pronto se detuvo
para decirle algo que recordó.
- Se me olvidó decirte que por cada pelea que tengas, vas a ganar sabiduría,
agilidad y cuando alcances a completar esas cosas yo ya no estaré en tu
alma, me iré -.
- ¿Por qué? – preguntó Juan.
- Porque ya sabrás tanto que me necesitarás – le respondió.
- Entonces no voy a pelear para liberar el reciclaje – alegó.
- No puedes, porque el rey de la basura atrapó a toda tu familia.
- Pero esto nunca había pasado antes – dijo Juan.
- Porque nunca habías entrado -.
- ¿Qué tiene que ver eso? -.
- Que tú eres el elegido para matar al rey de la basura, con tu espada que
tiene el poder de cortar cualquier cosa y nunca se romperá. Tu escudo
tiene el poder de volar si lo pones en el suelo y se lo pides. Tú lo controlas
con los pies. Tu arco tiene el poder de lanzar las flechas muy lejos y muy
potente – le aclaró el hada.
- ¿Qué le vamos hacer? Es cosa del destino – se conformó Juan.
Bueno, después de una larga conversación, siguieron su camino al castillo
del rey de la basura, entraron al sector del bosque.
Nadie sabía lo que iba a ocurrir, por eso le pusieron el nombre del
bosque desconocido. Iban caminando cuando Juan ve una cabaña, entra y
encuentra a un hombre alto de rostro feo y muy musculoso.
- Yo soy tu primer oponente de los dos que tratarán de detenerte, para que
no llegues al castillo de nuestro rey.
- ¿Cuál es tu nombre? – le preguntó el niño.
- Mi nombre es Racer el amo del bosque desconocido -.
Dicho esto, el hombre sacó un mazo con espinas de fierro y un escudo de
madera resistente y también con espinas de fierro. Juan también sacó su
espada y su escudo, al tener el primer contacto la espada con el mazo de aquel
hombre, salió un resplandor, fue una batalla sorprendente y muy peligrosa.
Juan casi pierde la vida en esa pelea.
El hombre le pegó en el pecho, se dio vuelta para hacerlo nuevamente,
pero con más fuerzas. Inmediatamente los reflejos de Juan reaccionaron y se
agachó. El hombre quedó de espaldas y Juan sin pensarlo dos veces, le enterró
la espada en el corazón.
- Todavía no ganas, tienes que cruzar el acantilado y no tiene puente, mide
más de 1.498 metros – le dijo antes de morir.
Juan soltó la risa, mientras tanto Racer cerraba sus ojos lentamente. Juan
llamó al hada, diciendo las palabras que le había enseñado.
- Te necesito hada mágica -.
Apenas las dijo, apareció la hermosa y brillante luz y en ella, el hada.
- ¿Cuál es tu deseo Juan? – le preguntó.
- Cura mis heridas. Necesito llegar pronto al acantilado que está al final del
bosque – le respondió.
- El acantilado no tiene puente, por lo que necesito una cuerda de un poco
más de 1.498 metros, esperándome allí – agregó.
- Tus deseos ya están cumplidos, pero antes de que te vayas debo darte algo
Juan – le dijo el hada.
- ¿Qué me tienes que dar, si ya has cumplido mis deseos que te pedí? – le
preguntó con curiosidad.
- Al haber vencido a Racer, el amo del bosque, tú has ganado agilidad, te
dije que ibas a tenerla – aclaró.
- ¡Vamos! – dijo Juan con tristeza.
Llegó al acantilado y encontró la cuerda que pidió, la amarró a una flecha
y la lanzó a un árbol, quedó bien ajustada, luego ató el otro extremo a otro
árbol un poquito más atrás de él. Cruzó por la cuerda y llegó hasta el otro lado,
caminó un poco y se encontró con una casa normal, decidió entrar. Por dentro
la casa era horrible, como si en ella viviera un fantasma, Juan sacó su arma
mata fantasmas y esperó alerta. De pronto se le aparecieron 12 fantasmas
tratando de matarlo. Juan no les podía dar, entonces se dedicó a observar, veía
frazadas puestas en cosas grandes. Pensó en que podían ser ventanas gigantes,
corrió las frazadas y las tiró; eran espejos, les disparó con su arma, recorrió
cada espejo e iba matando cada fantasma que los cruzaba. Después de un rato
y al no quedar ningún fantasma, la casa desapareció y podía verse en cambio
un largo camino cubierto de basura, al final del camino, el castillo del rey de
la basura. En ese momento el hada sale del alma de Juan, para despedirse.
- Llegó la hora. Ya debo irme, tienes la agilidad y la sabiduría para vencer
al rey de la basura -.
Juan se despide con tristeza, mientras el hada desaparecía, hasta que lo
hizo del todo.
- Ya es hora de terminar con todo esto – se dijo Juan.
Se subió en el escudo y le pidió que volara, ahora va en camino al castillo,
al llegar se encontró de pronto que el castillo se encontraba rodeado con
elevadas murallas y el piso se cae, al caerse el piso empieza a salir lava alrededor de las murallas.
El rey sale, la pelea iba a ser en aire. Comienza la pelea, el rey con una
espada igual a la de Juan, pero esta era negra; espadazos por doquier, una
pelea intensa. Un movimiento intenso y alguien moría. De repente el rey
tambalea por un espadazo que le llega en una pierna, Juan aprovecha y lo bota
a la lava, el rey muere y todo desaparece, la lava, el castillo, el bosque, todo.
Al rato aparece su familia, se abrazan llorando todos de felicidad.
Finalmente reciclan la basura y se van a la casa felices.
FIN
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