sala constitucional - Tribunal Supremo de Justicia

advertisement
SALA CONSTITUCIONAL
Magistrada Ponente: LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO
Expediente Nº 12-0731
El 12 de junio de 2012, el ciudadano CÉSAR RAMÓN BATIZ CERMEÑO,
titular de la cédula de identidad N° 11.458.874, asistido por los abogados Rocío San
Miguel, Carlos Alberto Nieto Palma y Rosnell V. Carrasco B., inscritos en el Instituto de
Previsión Social del Abogado bajo los números 36.434, 23.237 y 171.568,
respectivamente, presentó solicitud de revisión constitucional de la sentencia
definitivamente firme, dictada por la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de
Justicia del 25 de abril de 2012, signada con el N° 384, mediante la cual se declaró
inadmisible la demanda por abstención interpuesta por el hoy solicitante, contra el
ciudadano Rafael Darío Ramírez Carreño, Ministro del Poder Popular de Petróleo y
Minería.
El 11 de julio de 2012, se dio cuenta en Sala del presente expediente y se designó
ponente a la Magistrada Luisa Estella Morales Lamuño, quien con tal carácter suscribe el
presente fallo.
Constituida esta Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia el 8 de mayo
de 2013, quedó integrada de la siguiente manera: Magistrada Gladys María Gutiérrez
Alvarado, Presidenta; Magistrado Francisco Antonio Carrasquero López, Vicepresidente y
los Magistrados y Magistradas Luisa Estella Morales Lamuño, Marcos Tulio Dugarte
Padrón, Carmen Zuleta de Merchán, Arcadio de Jesús Delgado Rosales y Juan José
Mendoza Jover.
El 17 de octubre de 2013, en virtud de la licencia otorgada al Magistrado Francisco
Antonio Carrasquero López, se reconstituyó la Sala Constitucional de la siguiente manera:
Magistrada Gladys María Gutiérrez Alvarado, en su condición de Presidenta, Magistrado
Juan José Mendoza Jover, como Vicepresidente, y los Magistrados: Luisa Estella Morales
Lamuño, Marcos Tulio Dugarte Padrón, Carmen Zuleta de Merchán, Arcadio de Jesús
Delgado Rosales y Luis Fernando Damiani Bustillos, según consta del Acta de Instalación
correspondiente.
En fechas 12 de junio, 18 y 23 de julio, 14 de agosto, 20 de septiembre, 25 de
octubre y 29 de noviembre de 2012, así como el 7 de enero, 2 de abril, 20 y 27 de junio, 31
de julio, 14 de agosto y 24 de octubre de 2013, el solicitante consignó diligencias
requiriendo pronunciamiento en la presente causa.
Realizado el estudio individual de las actas que conforman el presente expediente,
esta Sala Constitucional pasa a decidir previas las siguientes consideraciones.
I
DEL ESCRITO DE REVISIÓN
El solicitante, en relación a los antecedentes del caso y los fundamentos de su
solicitud de revisión, formuló las siguientes consideraciones:
Que de la jurisprudencia de esta Sala “podemos observar como la supremacía
constitucional se le ha otorgado el rango de ‘principio fundamental’ el cual tiene por
finalidad garantizar el equilibrio entre el ejercicio del poder y la libertad, esta ecuación se
mantiene con el sometimiento de los Poderes Públicos, incluido el Poder Judicial, a la
Constitución quienes tienen prohibido, en la solución de los casos concretos limitarse a la
aplicación mecánica de la Ley, sin realizar una interpretación armónica con el texto
constitucional y tomando en cuenta las interpretaciones vinculantes que sobre normas y
principios constitucionales haya desarrollado la Sala Constitucional, ya que en tales
supuestos estaríamos en presencia de un errado control de constitucionalidad, tal como
señalamos supra”.
Que “en este sentido debemos recalcar que el recurso por abstención o carencia
decidido por la Sala Político-Administrativa, tenía como objeto la tutela del Derecho
Constitucional de Petición el cual está previsto en el artículo 51 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (…). Respecto al contenido de este derecho, la Sala
Constitucional en decisión N° 2073/2001 (caso Cruz Elvira Marín), señaló el contenido y
alcance del derecho de petición y oportuna respuesta que tienen los particulares ante los
Entes Públicos (…). En cuanto a la adecuada y oportuna respuesta, la misma Sala
Constitucional señaló en decisión N° 442/2001 (caso: Estación de Servicios Los Pinos S. R.
L.) que «Tal como lo exige el artículo 51 de la Constitución, toda persona tiene derecho a
obtener una respuesta «oportuna» y «adecuada». Ahora bien, en cuanto a que la respuesta
sea «oportuna», esto se refiere a una condición de tiempo, es decir que la respuesta se
produzca en el momento apropiado, evitando así que se haga inútil el fin de dicha
respuesta. En cuanto a que la respuesta deba ser «adecuada», esto se refiere a la
correlación o adecuación de esa respuesta con la solicitud planteada. Que la respuesta sea
adecuada en modo alguno se refiere a que ésta deba ser afirmativa o exenta de errores; lo
que quiere decir la norma es que la respuesta debe tener relación directa con la solicitud
planteada. En este sentido, lo que intenta proteger la Constitución a través del artículo 51,
es que la autoridad o funcionario responsable responda oportunamente y que dicha
respuesta se refiera específicamente al planteamiento realizado por el solicitante”.
Que “de las normas y jurisprudencia parcialmente transcritas se puede concluir
que en el ordenamiento jurídico venezolano, se consagra y garantiza el derecho que tiene
toda persona a dirigir solicitudes y peticiones a la Administración Pública, así como la
obligación del Estado de dar oportuna y adecuada respuesta, es decir, contestar la
solicitud dentro de los lapsos legalmente establecidos y vinculada con la solicitud de modo
tal que pueda considerarse resuelta en su conjunto”.
Que “debemos resaltar que la única limitación impuesta por el texto constitucional
es que lo solicitado se encuentre dentro de las competencias del funcionario ante el cual se
presenta la solicitud, por lo cual a la luz de la norma constitucional basta con presentar
una solicitud que se encuadre dentro de las competencias del funcionario para que nazca
la obligación de la Administración de dar una oportuna y adecuada respuesta. Ahora bien,
la Sala Político-Administrativa, en una aplicación mecánica y evidentemente apartada del
artículo 51 constitucional, así como de la jurisprudencia de la Sala Constitucional que ha
desarrollado con carácter vinculante el mencionado derecho, pretende hacer nugatorio el
derecho de petición al sujetarlo a requisitos inexistentes en el texto constitucional”.
Que “de la sentencia cuya revisión se solicita, parcialmente citada, se puede
observar como la Sala Político-Administrativa, omite realizar una interpretación armónica
de los artículos 33 y 66 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa
en concordancia con el artículo 51 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela y simplemente procedió a declarar inadmisible el recurso por abstención o
carencia ejercido contra la omisión de pronunciamiento del Ministro del Poder Popular de
Petróleo y Energía porque no se consignaron pruebas de las gestiones que se hayan
realizado a los efectos de obtener la respuesta, lo cual constituye una aplicación mecánica
de los artículos 33 y 66. Siendo ello así, debemos señalar que la Sala PolíticoAdministrativa del Tribunal Supremo de Justicia negó la aplicación al presente caso del
artículo 51 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, incurriendo de
esta manera en una violación al principio fundamental de supremacía de la Constitución
recogido en el artículo 7 constitucional y desarrollado por la jurisprudencia de esta Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia”.
Con base en los razonamientos antes expuestos solicitó se declare ha lugar la solicitud
de revisión, “y en consecuencia: i) se ANULE la mencionada decisión, ii) se declare CON
LUGAR el recurso por abstención o carencia ejercido contra la omisión del Ministro del
Poder Popular de Petróleo y Minería en dar oportuna y adecuada respuesta a la petición
contenida en la comunicación presentada el 31.08.11”.
II
DE LA SENTENCIA OBJETO DE REVISIÓN
La Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia el 25 de abril de
2012, en el fallo N° 384, declaró inadmisible la demanda por abstención interpuesta por el
hoy solicitante contra el ciudadano Rafael Darío Ramírez Carreño, Ministro del Poder
Popular de Petróleo y Minería, sobre la base de las siguientes consideraciones:
“Precisado el procedimiento a seguir para el trámite de las demandas relacionadas
con reclamos por la omisión, demora o deficiente prestación de los servicios
públicos, vías de hecho y abstención, la Sala pasa a decidir sobre la admisibilidad de
la presente demanda y, en tal sentido advierte que los artículos 35 y 66 de la Ley
Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa disponen lo siguiente:
‘Artículo 35: La demanda se declarará inadmisible en los supuestos siguientes:
…omissis…
4. No acompañar los documentos indispensables para verificar su admisibilidad.
(…)’
‘Artículo 66: Además de los requisitos previstos en el artículo 33, el demandante
deberá acompañar los documentos que acrediten los trámites efectuados, en los
casos de reclamo por la prestación de servicios públicos o por abstención’.
Conforme se desprende de las normas antes citadas, a los efectos de la admisión de
la demanda, corresponde al Órgano Jurisdiccional constatar no sólo el cumplimiento
de los requisitos que deberá expresar el escrito presentado, los cuales se encuentran
establecidos en el artículo 33 de la Ley bajo examen, sino que además, el
demandante debe acompañar los documentos indispensables para verificar su
admisibilidad, que en las demandas de reclamo por la prestación de servicios
públicos y en las demandas por abstención, se refiere a aquéllos que acrediten los
trámites realizados ante la autoridad señalada como responsable de la omisión.
(Véase, Sentencias de esta Sala N° 00640 del 18 de mayo de 2011, 01311 del 19 de
octubre de 2011 y 01748 de fecha 8 de diciembre de 2011).
En este sentido, este Órgano Jurisdiccional observa que la parte accionante anexó a
su escrito copia de la solicitud presentada ante el Ministro del Poder Popular de
Petróleo y Minería según consta del sello de dicho órgano con fecha 31 de agosto de
2011 [folios once (11) y doce (12) del expediente judicial], mas no acompañó a su
libelo ninguna prueba que acredite las gestiones que haya realizado ante la
Administración para obtener respuesta, razón por la cual, al no estar cumplidos los
extremos previstos en el artículo 66 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción
Contencioso Administrativa, debe esta Sala declarar inadmisible el presente recurso
por abstención. Así se decide”.
III
DE LA COMPETENCIA
Debe esta Sala determinar su competencia para conocer la presente revisión y al
respecto observa que conforme lo establece el numeral 10 del artículo 336 de la
Constitución, la Sala Constitucional tiene atribuida la potestad de “(…) revisar las
sentencias
definitivamente
firmes
de
amparo
constitucional
y de
control
de
constitucionalidad de leyes o normas jurídicas dictadas por los tribunales de la República,
en los términos establecidos por la ley orgánica respectiva (…)”.
Por su parte, la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, en su artículo 25,
cardinales 10 y 11, atribuye a esta Sala la competencia para “Revisar las sentencias
definitivamente firmes que sean dictadas por los tribunales de la República, cuando hayan
desconocido algún precedente dictado por la Sala Constitucional; efectuado una indebida
aplicación de una norma o principio constitucional; o producido un error grave en su
interpretación; o por falta de aplicación de algún principio o normas
constitucionales” y “Revisar las sentencias dictadas por las otras Salas que se subsuman
en los supuestos que señala el numeral anterior, así como la violación de principios
jurídicos fundamentales que estén contenidos en la Constitución de la República, tratados,
pactos o convenios internacionales suscritos y ratificados válidamente por la República, o
cuando incurran en violación de derechos constitucionales”.
Ahora bien, por cuanto en el caso de autos se trata de una sentencia de la Sala
Político Administrativa de este Tribunal Supremo de Justicia, esta Sala se declara
competente para revisar el referido fallo. Así se decide.
IV
CONSIDERACIONES PARA DECIDIR
Llegada la oportunidad para decidir, esta Sala observa:
Esta Sala Constitucional en ejercicio de la facultad de revisión concedida por
el artículo 25, cardinales 10 y 11 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia,
procede a revisar la sentencia N° 384 de la Sala Político Administrativa del Tribunal
Supremo de Justicia del 25 de abril de 2012, que declaró inadmisible la demanda por
abstención interpuesta por el hoy solicitante contra el ciudadano Rafael Darío Ramírez
Carreño, Ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería.
Al respecto, esta Sala reitera que la revisión no constituye una tercera instancia, sino
una potestad extraordinaria, excepcional y discrecional de esta Sala Constitucional para
uniformar los criterios constitucionales, y para preservar la garantía de la supremacía y
eficacia de las normas y principios constitucionales, lo cual conlleva la seguridad jurídica.
Igualmente, la Sala debe en sentencia Nº 93 del 6 de febrero de 2001
(caso: ‘Corpoturismo’), señaló que la facultad de revisión es “(…) una potestad
estrictamente excepcional, extraordinaria y discrecional (…)”, por ello “(…) en lo que
respecta a la admisibilidad de tales solicitudes de revisión extraordinaria esta Sala posee
una potestad discrecional de admitir o no admitir el recurso cuando (…) lo
considere”,así “(…) la Sala puede en cualquier caso desestimar la revisión ‘(…) sin
motivación alguna, cuando en su criterio, constate que la decisión que ha de revisarse, en
nada contribuya a la uniformidad de la interpretación de normas y principios
constitucionales’ (…)”.
Así, la revisión no constituye un recurso que pueda ser intentado bajo cualquier
fundamentación de interés subjetivo, sino una potestad extraordinaria, excepcional y
discrecional de esta Sala Constitucional para la uniformidad de criterios constitucionales,
para preservar la garantía de la supremacía y eficacia de las normas y principios
constitucionales, lo cual conlleva la seguridad jurídica, en tanto no se advierte un trato
desigual en el ámbito jurisdiccional, ya que no se puede formular una comparación entre
dos o más decisiones, que resuelven casos análogos, que permita concluir que se encuentra
en entredicho el derecho de igualdad de aquellos sujetos involucrados en el caso resuelto
por la decisión que es diferente a las demás. Así se declara.
Asimismo, se reitera que la Sala ha señalado que “la revisión no constituye (…) un
instrumento ordinario que opere como un medio de defensa ante la configuración de
pretendidas violaciones, sino una potestad extraordinaria y excepcional de esta Sala
Constitucional cuya finalidad no es la resolución de un caso concreto o la enmendadura de
‘injusticias’, sino el mantenimiento de la uniformidad de los criterios constitucionales en
resguardo de la garantía de la supremacía y efectividad de las normas y principios
constitucionales, lo cual reafirma la seguridad jurídica” -Cfr. Sentencia de esta Sala Nº
2.943/2004, caso: “Construcciones Pentaco JR, C.A.”-. Por lo que, en el marco de esa
discrecionalidad corresponde a esta Sala determinar conforme a las circunstancias
particulares de cada caso, el contenido, alcance y la aplicación temporal de sus criterios, en
orden a garantizar los principios y derechos tutelados por la propia Constitución, siendo que
en el presente caso no se advierten tales elementos.
Sobre la base de las anteriores consideraciones, la Sala estima que la situación
planteada no sólo no se enmarca dentro de la finalidad que persigue la solicitud de revisión,
ni encuentra elementos que permitan modificar para el presente caso la aplicabilidad de sus
criterios vinculantes sobre la materia en los términos expresados en los fallos
citados supra. En consecuencia, esta Sala desestima la revisión solicitada al no considerar
que existen circunstancias que justifiquen el ejercicio de la potestad extraordinaria,
excepcional y discrecional de esta Sala Constitucional para la uniformación de criterios
constitucionales, para preservar la garantía de la supremacía y eficacia de las normas y
principios constitucionales, lo cual conlleva la seguridad jurídica -Vid. Sentencias de esta
Sala Nros. 93/01, 325/05 y 260/01 casos: “Corpoturismo”, “Alcido Pedro
Ferreira” y“Benítez Bolívar”, respectivamente-. Así se decide.
V
DECISIÓN
Por las razones que anteceden, esta Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela por
autoridad de la ley, declara NO HA LUGAR la solicitud de revisión interpuesta por el
ciudadano CÉSAR RAMÓN BATIZ CERMEÑO, asistido por los abogados Rocío San
Miguel, Carlos Alberto Nieto Palma y Rosnell V. Carrasco B., de la sentencia N° 384 de la
Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia del 25 de abril de 2012.
Publíquese y regístrese. Archívese el expediente.
Dada, firmada y sellada en el Salón de Despacho de la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los 29 días del mes de noviembre de dos mil
trece (2013). Años: 203° de la Independencia y 154° de la Federación.
La Presidenta de la Sala,
GLADYS MARÍA GUTIÉRREZ ALVARADO
El Vicepresidente,
JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER
Los Magistrados,
LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO
Ponente
MARCOS TULIO DUGARTE PADRÓN
CARMEN ZULETA DE MERCHÁN
ARCADIO DE JESÚS DELGADO ROSALES
LUIS FERNANDO DAMIANI BUSTILLOS
El Secretario,
JOSÉ LEONARDO REQUENA CABELLO
Exp. Nº AA50-T-2012-0731
LEML/
Descargar